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Capítulo 18. Alegría.
O, más bien, encontrarla.
A veces la buscamos y otras viene de donde menos nos lo esperamos.
Tiene 142 latidos por minuto. Está perfecta.
- Qué bien suena. - Es muy fuerte.
He aprendido que muchas veces buscamos en una persona concreta,
lugar o cosa una fuente de felicidad.
¿Está bien?
Seguro que ha...
Sí. Ha apagado el dópler.
Ay, madre.
- Es peleona. - Como su madre.
Suena y está exactamente como debería a las 32 semanas.
Bienvenida al octavo mes de embarazo.
¡Madre mía!
Ocho meses.
Bien, os veo para la revisión de la semana 34.
Lo estamos deseando.
- Gracias, Dra. Lisbon. - De nada.
Hasta pronto.
- Cuídate. - Gracias, doctora.
Es increíble.
Hace unas semanas, parecía que teníamos mucho tiempo,
- pero no queda nada. - Ya te digo.
Tengo que montar el cuarto del bebé y tenemos que ir a ver
la maternidad del hospital.
Y el sábado, Lamaze. No lo olvides.
Entonces, ¿hasta el sábado?
Sí. Oye, ¿tienes algo que hacer ahora?
¿Quieres ir a desayunar a ese sitio nuevo de la 125?
Hace mucho que no desayunamos gofres.
Me encantaría, pero... tengo que ir a casa a...
No, claro. Lo entiendo.
¿Nos vemos el sábado?
- Sí. - Vale.
- Ve con cuidado. - Tú también.
Vale.
Pero ¿qué pasa cuando no disponemos
de esa fuente de energía de la misma forma?
¿Lo ves? Cada vez que me besas así, al final me quedo.
¿Eso es malo?
Sí, si quiero conservar mi trabajo.
Voy con retraso con el informe de tendencias.
Te entiendo. Yo tengo una reunión
y debo hacer una presentación.
Pero después de esto.
¿Se lo haces a todas?
¿Las callas a besos y las secuestras
en tu cama noche tras noche?
Claro que no.
Después de 24 horas, suelo estar tan harta
que me invento un viaje de trabajo y las echo.
Pues que sepas que a mí solo tienes que decirme que me vaya.
Esa es la cuestión.
Me encanta que estés aquí.
Espera. ¿Ahora soy yo la pesada que no pilla la indirecta?
No, soy superdirecta.
Me gusta no tener que andarme con rodeos contigo,
pero que quede claro que me gusta que estés aquí.
Está clarísimo, y a mí también me gusta estar aquí.
Pues quédate.
No puedo. Tengo que trabajar.
De acuerdo. ¿Qué te parece esto?
Quedamos para trabajar en mi oficina para asegurarnos
de terminar algún puto trabajo
y luego volvemos aquí
y te quedas unos días.
Define unos días.
Más de dos, menos de 30.
Me viene bien ese margen.
Cuando menos te lo esperes, me darás un cajón.
Estaba pensando en el primero de la izquierda.
Si me das el del centro, trato hecho.
- Es más grande. - Hecho.
Cinco, seis, siete, ocho.
Sí, eso es, joder.
Casi lo tenemos.
Casi es un espectáculo de verdad.
Vamos a comer.
Casi un espectáculo de verdad.
Escucha, sé que es duro saber que todos me van a mirar a mí,
pero intenta no eclipsarme.
Te hablo a ti, Chandra.
Tú a lo tuyo.
Me muero de hambre. ¿Shake Shack?
Me encantaría, pero no puedo.
Voy con Mike a probar tartas.
Eres como esas que no pueden estar sin su hombre.
Sí, mi hombre.
¡Qué envidia me das, coño!
No me extraña.
Angie, ¿puedo hablar contigo un segundo?
Que quede entre nosotras. pero Jordan Crowley, la periodista,
va a venir a ver los ensayos un día de estos.
Si le gusta lo que ve, nos pondrá
en su lista de los cinco mejores espectáculos nuevos de Broadway.
Cada espectáculo de esa lista ha sido nominado a un Tony...
Tranquila. No te decepcionaré.
Le daré un poco más de chispa.
Bien, Ange, porque, si este espectáculo triunfa como creo que lo hará,
podrías dar el pelotazo.
Acabo de conseguir otro cliente.
¿Te lo puedes creer?
No exagero cuando te digo que eres muy buena.
Tu publicista lleva llamándote toda la mañana.
¿Seguro que no quieres contestar?
Quiere unas fotos de amor entre negros para Ebony.
Qué guay.
A mí me parece una cursilada.
Madre mía, el amor entre negros no es ninguna cursilada.
Vale, es verdad.
Si fueran tus fotos, ¿cómo lo mostrarías?
No sé. Creo que el amor entre negros es mucho más que un romance.
El amor entre negros es familia.
Yo haría algo...
elegante y atemporal.
En plan glamur retro de Hollywood.
Con una ropa maravillosa.
Una pareja negra preciosa, unos niños preciosos...
Todos se adoran.
Me encanta.
Y a mí. Llámalos.
Ya. Entrevista a las 18:00, fotos a las 20:00.
Luego te mando los datos de Quinn.
Seth Rankin, ¿quieres que dirija la sesión de fotos?
No. Ebony se encarga de eso.
Quiero que la hagas conmigo.
Que demuestres lo maravilloso que es el amor entre negros.
No sé. Es un poco público.
-¿Estás seguro? - Totalmente.
Pues yo también.
¿Estás segura?
Ven.
La de terciopelo rojo está bien,
pero no la ha hecho gente negra.
¿Me explico?
Hola, guapa. ¿Lo ves?
- Sí. - Pues la de zanahoria.
No, las zanahorias van en las ensaladas, y las ensaladas no son postres.
En fin, como te decía, la directora está encantada conmigo.
Y, para presumir aún más de lo buena que soy,
hoy he clavado Llevo drogas en mi culito.
-¿Qué? - Si te soy sincero...
- Esa. -¿La de limón?
Tienes razón. La he prejuzgado porque es horrorosa,
pero, Mikey, es la mejor.
Me refería a la canción.
Llevo drogas en mi culito.
Es muy arriesgado.
Podría salir bien, pero ¿y si no es así?
Es graciosa.
- Y lo harás genial. - Súper.
Pero ¿de verdad crees
que un crítico de teatro estirado va a alabarte
por cantar sobre eso?
Si has visto la película, sabes lo que te espera.
Ya, pero pensaba que querías que te tomaran en serio.
- Sí, claro. - Vale,
pues quizá no sea lo mejor.
No me gustaría que hicieras ese espectáculo
y te encasillaras
como la chica graciosa y picante
cuando sé que puedes aspirar a mucho más.
¿Qué estás insinuando?
¿Que lo deje?
Mira, cuando empecé a trabajar,
sabía que quería vender propiedades de lujo,
así que dejé un montón de lado
que me habrían aportado comisiones rápidas
porque sabía que me distraerían de mi objetivo.
Por eso ahora soy el agente inmobiliario
que aparece en el New York Times en vez de...
un don nadie en cuya cara te sientas en la parada del autobús.
A mí me encantaría sentarme en tu cara en una parada de autobús.
Cogería ese autobús cada día
- para sentarme en tu carita. - Sabes a qué me refiero.
Me da igual que sea tonto.
Es mi primer papel principal.
Me gusta trabajar como actriz y no quiero volver atrás.
Y no lo harás.
Si lo haces por dinero,
puedes dejarlo hoy mismo.
Vas a ser mi mujer.
No tendrás que pedirme dinero nunca.
Cógela.
Es tuya.
Nena, déjame probar esa.
Gracias, cielo.
De nada.
Antes de que lleguen las demás,
dime una cosa.
¿Plan de chicas: El musical será lamentable?
-¿Qué? -¿Es como con Déjame salir,
que todas me animáis, pero sabéis que es malísimo?
Te dijimos que no volveríamos a mentirte.
Así que ¿lo que hice en Tubi era bueno?
Esa fue la última vez que te mentimos sobre tu trabajo.
- Vale. - Pero, en serio,
la gente está entusiasmada con Plan de chicas: El musical.
Todo el mundo quiere verlo.
Quiero que sea gracioso,
pero no quiero que se rían de mí.
¿De dónde sacas eso?
Supongo que a veces lo pienso.
Pues yo te aconsejo que dejes de pensar tanto.
Y olvídate de Tubi.
Quinn.
- Hola. - Hola.
Salud.
No me creo lo de la sesión de fotos.
Va a ser superglamurosa y son cinco páginas de la revista.
¿Una sesión de fotos para alguien que solo es una amiga con derecho a roce?
Es una locura.
Quinn, mira que eres mala.
Sé perfectamente lo que es conseguir hacer una sesión de fotos
para una revista nacional.
Lo he hecho.
¿Por qué es así?
¿A quién te tiraste?
- Hola, cielo. - Hola.
Veo que la bebé come muy bien.
Cammy, estás resplandeciente.
No, creo que es el sudor.
He caminado mucho. Estoy horrible.
No es verdad. En serio, el embarazo te sienta genial.
Y créenos. No les pasa a todas.
Sí, pero ojalá eso me ayudara a quedar con algún tío.
Cada uno con el que conecto desaparece en cuanto me ve la barriga.
Pues no estás buscando donde debes.
El porno con embarazadas está muy solicitado.
Hay tíos a los que no les importa tocar la cabeza del bebé.
-¿Miras esas valoraciones? -¿Y eso?
A veces.
Pero lo que busco no tiene por qué ser sexo,
sino un poco de atención masculina de vez en cuando.
Supongo que es demasiado pedir cuando estás de ocho meses.
No, en serio.
Me siento muy sola.
- No, Cammy. -¿Cómo podemos ayudarte?
Es lo que hay.
Ni Ian quiere comer conmigo.
Pero, bueno. Olvidadlo.
No quiero hablar porque eso también me hace sudar.
Bueno, ¿qué tal Eva con el primer cajón?
Chicas, es perfecto.
Algunas noches ni siquiera lo hacemos.
Nos quedamos hablando hasta altas horas de la madrugada.
Sabía que Tye estaba pilladísima cuando Eva le dijo
que iban a ver a sus padres.
¿Ya sabéis cuándo vais a ir?
Todavía no, pero Eva no me presiona con el tema.
Es tan poco molesta...
¿No os parece supersexi?
- Pues sí. - Mucho.
¿En serio? ¿Tan bajo está el listón?
¿La gente es molesta?
- Sí. - Sí.
¿No os referiréis a mí?
El silencio lo dice todo.
¿Cómo defines el amor entre negros?
Por mucho tiempo no lo conocí.
Sinceramente, me gusta ir a mi rollo.
Pero reconozco
que cada vez me gusta más la idea
de casarme y formar una familia.
¿A qué se debe ese cambio?
La vida es una evolución natural,
pero, cuando la persona adecuada aparece en tu vida...
todo lo que pensabas que no querías...
empieza a tener sentido.
Empiezas a darte cuenta...
de que tu vida no está completa si estás tú solo.
Hola, esposa.
Hola, marido.
Estás impresionante.
Tú también.
Eso es.
BIENVENIDOS A PAREJAS LAMAZE
Ian, ¿dónde coño estás?
Déjalo después de la señal.
Hola, tesoro.
La clase de madres solteras es la de al lado.
Sin juzgar.
No. En realidad, vengo a esta clase.
Esta clase es para parejas,
y tú no tienes pareja.
Repito, sin juzgar.
Mi pareja viene de camino.
Bueno, empezamos dentro de diez minutos,
así que si él, ella o elle, repito, aquí no se juzga a nadie,
no está aquí para entonces, tendrás que ir a otra clase.
Genial.
Espero que no estés muerto
o en un hospital.
Si no es así, ¿dónde leches estás?
¿Suspiras porque necesitas descansar y no hacer nada o...?
Suspiro porque estoy atascada con mi informe de tendencias.
No es tan sexi, pero déjame verlo.
Está mejor de lo que crees, pero simplifícalo un poco.
Si quitas esto y te centras en los puntos principales,
será más fácil seguirlo.
Sí, tienes razón.
- Gracias. - De nada.
¿Y la presentación de P?
Bien. Canva tiene unas plantillas geniales.
Me encantaría que la vieras.
Me vendría bien otra opinión.
A ver...
Es verdad. El diseño es genial.
Te centras demasiado en Q. No van a ser sus socios.
Bueno, me centro en el éxito de Q para que confíen en P.
Si van a ir a la reunión, ya lo sabrán todo sobre Q.
Tu objetivo es posicionar a P como la nueva empresa
con la que deben asociarse antes que nadie.
Sabes que ya he conseguido socios antes, ¿verdad?
Sí, por eso me sorprende que tomes el enfoque más básico
en vez de causar sensación.
-¿Básico? - Básico.
- Eres muy condescendiente. - No, soy constructiva.
Querías otra opinión. Solo quiero ayudarte.
Vale, guay. Gracias por tu ayuda.
Perdona. ¿Se suponía que debía decir: "Está genial"?
Pues sí.
Los elogios falsos no nos ayudan a mejorar ni a crecer.
La crítica constructiva, sí, y, si no puedes con eso,
te estancas profesionalmente.
¿Ahora estoy estancada?
Lo estarás si no manejas mejor otras opiniones sinceras.
Y esto solo es trabajo.
¿Qué pasa si es algo personal?
¿Quieres mi opinión sincera? Paso de esto.
Puedes irte.
Vale. Me voy.
¿Sabes lo humillante que es
que te echen de la clase para parejas por estar sola?
No, cielo, pero seguro que ha sido horrible.
- Sí. - Lo siento mucho.
¿Sabes algo de Ian?
Sí, me ha mandado un mensaje espectacular cuando venía hacia aquí.
"Perdona. No puedo hablar. Luego te llamo".
Lo siento. Pero ¿sabes qué?
Al menos no ha ocurrido nada malo.
Saber que el padre de mi hija me deja tirada
y ni siquiera me coge el teléfono es horrible.
¿A esto se refieren las mujeres cuando dicen que son malos padres?
Ay, madre. Pero escucha:
puede que se haya portado mal hoy,
pero te juro que ese no será tu futuro.
A los jetas se los descubre enseguida,
pero ni tu Ian ni mi Seth no son así.
¿Tu Seth?
¿Cómo? ¿Lo vuestro ya es oficial?
Esta casa era tan guay que pensaba en hacerlo oficial yo con él.
- Que lo sepas. - Sigue siendo una relación no exclusiva.
Vale.
¿Y a ti te parece bien? Vale.
Me parecía bien nuestro acuerdo.
En realidad, fue idea mía...
pero me estoy enamorando de él... un poquito.
-¿Cómo? - Un montón.
-¿Cuándo? - Anoche.
Cuenta.
Estábamos con las fotos de las que te hablé.
Éramos la pareja perfecta,
y no pude evitar hacer lo que hacía la antigua Quinn:
imaginar nuestro futuro juntos.
Y lo vi.
Estábamos casados.
Dos niños, un perro...
Madre mía.
¿Habéis hablado del tema?
No. Dios, no,
pero sobre todo porque se suponía que era algo divertido,
pero, cuanto más estamos juntos,
más lo veo en mi futuro.
No sé, Cam.
Siempre he esperado a que mi vida fuera perfecta,
y quizá esté harta de esperar.
Pero fíjate en ti. Tú no esperabas ni planeabas quedarte embarazada,
y aquí estás, disfrutando de este nuevo capítulo de tu vida.
Es una inspiración. De verdad.
Sí, porque puedes quedarte embarazada de tu ex
mientras que él está con otra.
- Sabes a lo que me refiero, Cam. - Tía.
A veces tu vida no es como te la habías imaginado,
pero no significa que no puedas conseguir lo que quieres.
A ver, yo siempre he querido tener una familia.
¿Una familia? No se diga más.
Podemos empezar esta misma noche, mamá.
Seth, ella es Camille. Camille, Seth.
¡Hola, Seth! Por fin.
Lo mismo digo.
Estas flores son para ti.
Quinn me dijo que estarías aquí.
Gracias. La verdad es que las necesitaba.
Y estas son para ti.
Gracias.
Me presentaré yo mismo, ya que Seth está coqueteando.
Perdona. Es mi compañero de equipo.
Cisco, ¿verdad? Seth me ha hablado muy bien de ti.
- Quinn, un placer conocerte por fin. - Igualmente.
En el vestuario te conocemos.
¿Eso es bueno?
En el instituto no lo era.
- Es muy bueno. - Sin duda.
Bueno, yo me voy, y así os dejo tranquilos.
Por favor, quédate un rato.
- Sí. - No, tengo que irme ya.
Sé que nos acabamos de conocer,
pero no me dejes de sujetavelas.
Por favor.
Ya, pero probablemente no sea la mejor compañía.
Ni siquiera puedo beber y... no estoy de muy buen humor.
Entonces, debes quedarte.
Una chica tan guapa y radiante como tú debería tener una sonrisa en la cara.
Quédate.
-¡Quédate! - Chicos...
Vale, me quedo.
¡Sí! Bien hecho.
Gracias.
Mierda. Creo que es ella.
-¿Jordan? - Sí.
Ay, madre.
Bien, sigamos. Ahora "Llevo drogas en mi culito".
Podríamos hacer una de las baladas.
Es tu gran número. ¿Por qué no quieres hacerlo?
He pensado que podríamos cambiarlo un poco.
Drogas es uno de los números clave del espectáculo.
Si no quieres hacerlo, dilo.
Chandra está deseando cantarla.
No, lo haré.
Lo haré.
- Bien. - Vale.
A vuestros puestos.
Levantaos. Venga.
Llevo drogas...
en mi culito.
Drogas en mi culito.
Sí.
Esta mierda te hará volar.
Fúmate la hierba que llevo detrás.
Mejor que esta no la encontrarás.
Llevo drogas en mi culito.
Donde no brilla el solecito.
- Llevo drogas en mi culito. - Drogas.
- Lleva drogas. - Tengo mi trasero llenito.
Hace años que no estamos juntitos,
pero voy a Nueva Orleans
con un montón de drogas en mi culito.
Embarque para Nueva Orleans.
Tengo hierba en mi culito. ¿La quieres?
No te miento. Nadie la encontrará.
Mi chichi está de vacaciones.
Me he metido las drogas en mi culito.
No necesitas champán calentito.
Déjame a mí. Te sacaré algo bonito.
- Soy superfeliz. - Necesitas un buen polvo, tía.
A ver si lo pillas. Tres pollas, tres días.
- Drogas en su culito. -¿Te he dicho
- que lleva drogas en su culito? - Sí.
Lleva drogas en su culito.
¡Llevo drogas!
¡Toma!
Lleva drogas en su culito.
Méteme pirulas en el chichi.
Lleva drogas en su culito.
No soy blanca, tengo un buen traserito.
Lleva drogas en su culito.
¿A quién acusas, abuelito?
- Lleva drogas. - Estamos juntos.
Mejor que nunca.
Bebe con un culito lleno de drogas.
Sí...
¿Un avión?
¿Un vuelo de locos?
Mucha pasta.
-¿Crees que lo adivinará? - Ni de coña.
¡Volar a algún sitio!
-¡Sí! -¡No!
¿Cómo lo has adivinado?
Haciendo trampas. Así.
No.
No os enfadéis porque nos entendamos.
Vale. Cambio. ¿Jugamos a las cartas?
Sí.
A eso también os voy a machacar.
- Tranqui. - Vale.
Voy a traerle otra copa a mi chica. Ven.
Gracias.
Tramposos.
Y yo haré otro spritz de arándanos para mí y mi compi.
Gracias.
- Anda ya. - Joder.
¿Te has fijado en cómo te mira?
Vale, así que no son imaginaciones mías.
¡No! No.
Tienes que entender el hecho
de que has encontrado a un hombre increíble.
- Sí. - Nena.
No quieres salsa de queso, ¿no?
Voy a ayudarlo con la comida.
Sí.
La comida.
Vete a por tu comida, guapa.
Te estoy vigilando.
Otro de estos para ti.
- Gracias. - De nada.
Sin ofender a tu pareja,
pero tenemos una química increíble y lo petamos en los juegos.
No has ofendido a nadie, y no tengo pareja.
¿Salimos algún día?
¿No has visto lo que tengo aquí?
No es la primera vez que salgo con una mujer con hijos.
¿Estamos saliendo?
Eso espero.
Pensé que querrías esto.
- Habérmelo enviado por correo. - Espera.
Obviamente, era una excusa para verte.
Has venido. Has visto. Adiós.
Te echo de menos.
Venga, déjame entrar.
Parezco una testigo de Jehová.
Me echaste de una forma grosera e hiriente.
Vale, me pasé. Soy muy sensible con mi trabajo.
¡Mentira! Te he visto tragar críticas más duras
de inversores blancos arrogantes con mucha más elegancia.
Porque me da igual lo que piensen,
pero lo que pienses tú, no.
-¿Por qué? - Porque quiero impresionarte.
-¿Por qué? - No he conocido a nadie como tú.
Alguien con quien puedo competir. Me haces querer ser mejor.
-¿Por qué? - Porque te quiero...
y quiero que veas lo mejor de mí,
no que veas que se me da mal mi trabajo
ni ninguna otra cosa...
porque, entonces, no querrás estar conmigo.
Tye, es fácil que te gusten las cosas buenas de alguien,
pero es importante que te gusten las que no lo son.
Como cuando la persona a la que quieres
te dice que pasa y te echa.
Lo siento.
Espera. ¿Has dicho...?
- Sí. -¿Eso significa que...?
Tye, yo también te quiero.
Para encontrar la felicidad, he aprendido que se empieza
abriéndose lo suficiente para darle paso.
Me lo he pasado genial.
Sí, es verdad.
Habéis convertido un día de mierda en uno divertido.
Pero ya es tarde, así que me voy.
¿Puedo llevarte adondequiera que vayas?
Podríamos hablar sobre esa cita.
De acuerdo.
Permíteme.
- Gracias. - De nada.
Lo siento. Tengo los pies hinchados.
Nada que un masaje no pueda arreglar.
Y, cuando lo hacemos, podemos encontrar la alegría creando nuevas conexiones...
o en nuestros trabajos.
A ver, escucha con atención.
Hoy lo he petado en el ensayo.
Lo he hecho genial, con estilo, y se han rendido a mis pies.
Sé que piensas que es una tontería y que está por debajo de mí,
pero a mí me encanta.
Me encanta tener la oportunidad de cantar, bailar y entretener.
Me encanta que, en un mundo donde todo se desmorona,
yo pueda cantar sobre drogas dentro de mi culito.
Para mí es un orgullo formar parte de ese espectáculo,
y sabes que los leo somos engreídos.
Y, por mucho que aprecie y me guste ser una diosa,
y Dios sabe que la antigua Angie habría matado por oír esas palabras,
la nueva Angie no quiere depender de un hombre para sus gastos.
No quiero tener que pedirte dinero para comprar lotería,
tomar unas copas con mis amigas, arreglarme el pelo y las uñas,
comprar más lotería, experimentar con las pestañas,
comprar comestibles o pedir comida.
Eso lo hacía con Quinn,
pero ahora
que gano dinero haciendo algo que me encanta, es mucho mejor,
así que no lo dejo.
Gracias por entenderlo.
- Nena... -¡No!
Es un monólogo dramático.
No hace falta que hables,
solo que te quedes ahí y escuches mis palabras.
No la necesito.
Gracias.
Ian, ¿qué haces llamando al timbre como un loco?
Menos mal que estás bien.
Si te llamo al móvil, contesta, por favor,
para no tener que rezar por que no te haya pasado algo.
¿Qué haces vestida así?
No te debo ninguna explicación,
pero, si de verdad quieres saberlo,
estaba con Quinn y su chico deportista,
bebiendo spritz de arándanos y ligando con un tío bueno.
- Anda ya. - Sí.
¿Qué tío liga con una embarazada?
A muchos tíos les encantan las embarazadas.
Está muy solicitado.
- Sí. - Camille, ¿estás bien?
No me jodas. ¿Quién cojones es este?
¿Tú puedes divertirte y yo no?
¿Qué tal? Soy Cisco.
Vale. Muy bien, tío.
Bueno, yo me voy.
No, quédate.
Ian ya se iba.
¿Qué?
Camille, no puedes traer a casa a cualquier tío.
Estás embarazada.
¿Sabes dónde más estaba embarazada hoy?
En la clase de Lamaze sin ti.
- Lo siento, Camille... - Ni llamas, ni apareces...
¿Solo un estúpido mensaje después?
Pero no pasa nada.
Ya sé que debo prepararme para hacerlo sola.
Venga ya, Camille.
Me pierdo una clase y ¿de repente soy un jeta?
El padre de Portia. Un ictus.
Sí.
Dios mío. ¿Está bien?
Se recuperará, pero...
Me alegro.
Vamos a olvidar lo de hoy.
¿Buen rollo?
Sí, buen rollo.
Pero debes entender que yo no puedo faltar a nada,
¿vale? Aunque surja un imprevisto, tengo que ir a todas las citas.
Da igual que sea de madrugada y tenga acidez
o no pueda tumbarme de lado porque me asfixio.
La bebé es mía todos los días.
No puedo dejar de hacer cosas por un problema
ni por una buena razón.
Camille, lo entiendo... y lo siento.
De verdad.
Todo esto es nuevo para mí.
Hago lo que puedo, pero a veces la cago.
Ya, nadie tiene más miedo de cagarla que yo,
así que lo entiendo.
Intentaré ser mejor persona contigo.
Gracias.
¿Crees que podrías hacer lo mismo
y no irte en cuanto dejamos de hablar de la bebé?
Sé que no estamos juntos, pero estaría bien
poder vernos de vez en cuando.
Hace tiempo éramos superamigos.
- Lo echo de menos. - Sí, yo también.
- Lo pasábamos muy bien juntos, ¿no? - Sí.
Por eso espero con tanta impaciencia nuestras citas,
para disfrutar de eso un poco.
Sé que estás con Portia,
- no quiero... - Ya, Camille. Lo entiendo.
Con nuestra hija de camino, tenemos que hacerlo.
Sacaré tiempo para nosotros.
Sabes que lo intentaré.
Sí.
Gracias por entenderlo.
Y no iba a acostarme con él.
Ya, vale.
Podemos encontrar la alegría dando vida a viejas amistades...
Nos vemos pronto.
...y abriendo nuestros corazones a algo nuevo.
Madre mía,
ha sido un fin de semana alucinante.
He pensado que pronto se acabará la temporada.
Tal vez pueda pasar más tiempo contigo aquí, en Nueva York.
Me gustaría mucho.
A mí me gustas mucho tú.
Bueno, eso es mentira.
Te quiero mucho.
Yo también te quiero mucho.
Lo ideal es obtener alegría de muchas fuentes,
porque, si alguna desaparece...
¿Qué pasa, Sabrina?
Perdona. He salido con Quinn.
Vuelo dentro de un par de horas.
Vale, nena, luego te veo.
Te quiero.
...podemos recurrir a otra.
No me jo...
Subtítulos: Pilar Hernández
Supervisión creativa Virginia Ruiz Gracia
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