All language subtitles for Talvisota, Kış Savaşı (1989) ESP

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Original subtitles

ESTA PELÍCULA ESTA DEDICADA A LOS FINLANDESES QUE PARTICIPARON EN LA GUERRA DE INVIERNO.

Intenta cuidar de Paavo.

Lo intentaré.

Si podéis, cuidaros el uno al otro.

Quién sabe, quizá podrían dejarnos ir... alcanzar un acuerdo.

- Podíamos haber ido andando. - Nadie camina a la guerra desde su casa.

Protagonista: Taneli Mäkelä

Una película de Pekka Parikka

TALVISOTA - THE WINTER WAR

Guión adaptado de Antti Tuuri y Pekka Parikka

- Nos prometieron el uniforme adecuado. - El ejército no tiene.

Martti, tú y Paavo solo necesitáis botas y ropa interior.

- Tenemos. - De todas formas tomad un par.

Preferiría un gorro de piel como ese.

- El maldito me aprieta demasiado. - Son todos muy pequeños.

- Deberían haberme dado un cañón. - ¿Para qué?

- Para divertirme un poco. - No es momento de divertirse.

Korpela, tiene que volver con su escuadrilla.

Bien, chicos, ahora a alinearse.

Debería haberme unido a la Guardia Civil. Mira lo que me han dado.

Sólo una escarapela y un cinturón. Hacen que un hombre parezca idiota.

- Jussi, ¿quieres un cigarro? - No, aquí no se puede fumar.

Tú puedes arreglarlo.

- Los chicos de Hakala parecéis soldados. - Allí es donde vamos.

La radio de Moscú ha dicho que las negociaciones van bien.

No tengo radio. ¿Tú tienes radio en tu puesto?

Puedes escucharla por todas partes. ¿Verdad, viejo compañero del colegio?

Maldito, esa botella es mía.

¿Qué pasa aquí?

Mejor que se preparen los rusos. Nuestros chicos son bastante rudos.

- No deberían haberse emborrachado. - ¿Qué pasa si se han emborrachado?

- Nunca lo he hecho. - ¡Ahí van los hermanos Sippola!

- Piense que tendremos que comer galletas. - La comida no es lo primero en una guerra.

¡Jesús! En la Guerra civil de 1918, cuando las balas volaban...

...el alimento no era lo principal en nuestras mentes.

La situación es preocupante. Pero no estamos en guerra.

Nos vamos de maniobras.

Las maniobras son algo que conocemos muy bien.

En cuanto a las negociaciones, sé tanto como vosotros...

Los rusos piden territorio finlandés.

Ahora dicen que quieren gran parte de Finlandia...

...y que tienen derecho a reclamarlo.

Pueden pedir lo que quieran...

...pero tomarlo no les será fácil.

¡Descansen!

Vayan a comer antes que nosotros.

¿Dónde vamos?.

No ganéis demasiado pronto, yo quiero participar también.

No digas tonterías. Intenta ser un hombre aquí.

Estaremos bien, recogeremos la cosecha.

Paavo, ahora con Jussi tu eres el mayor.

Cuida de él.

- ¿A dónde vas? - A Seinäjoki.

- ¿Atacarán los rusos? - Eso no se sabe.

Vamos, no llores.

La guerra está empezando. Los rusos son terribles.

- ¿Quién puede asegurarlo? - Es tan horrible...

- No hay nada de qué preocuparse. - ¿Y si te matan?

Cómo van a matarme, ¿Entre tanta gente?

Es tan difícil de decir algo...

Cuida de tu madre, pórtate bien.

Déjalo, volveremos pronto.

He estado pensando lo qué sucedió a Estonia y a los demás países.

Intentad de salvar Finlandia del mismo destino.

- No vamos a la guerra. - Esto son solo unas maniobras, papá.

Solamente acordaos de lo que os digo.

Bueno, adiós.

Ahí llegan los hermanos Sippola.

¿Sientes nostalgia ya, Paavo?

¿Quién era esa chica que gritaba allí atrás?

¿No conoces a nuestra Anna?

- Que bonito para una chica: "Anna, te quiero". - Dejadle en paz.

- ¿Habrá algo bueno allí? - No pienses tanto.

- ¿Tienes mi botella? - Nos hemos bebido tu botella.

Esa es mi botella.

Tu botella se quedó en los servicios del colegio.

No sé nada sobre lo que piden los rusos...

...pero imagino, que es nuestra tierra lo que quieren.

Medio condado en Karelia, islas, y la península Hanko.

Menuda voracidad tienen.

Nada es bastante para ellos.

No tienen bastante tierra ya. Toda la zona de Siberia.

Será mejor que se marchen de nuestra tierra.

La única tierra que les daremos será para su entierro.

- Bebe, Pentti. - Nunca me ha gustado mucho beber.

Paavo, ¿Qué estás susurrando?

Marchar es duro para un hombre... le pone nostálgico.

Yo, le doy las gracias a la suerte, por haber llegado tan lejos.

Nos hace falta una cocina de campaña.

No lo robaré.

Adiós.

- Dicen que hemos recibido una. - ¿Donde estará?

- No he visto nada. - ¿Se habrá convertido en un avión?

¿Puedo preguntar algo?

Adelante.

¿Podemos Paavo y yo estar en la misma escuadrilla?

Prometí cuidar de él.

- Supongo que sí. - Y no sé si podré, aunque...

- ¿Rinta, es Hakala el más joven en la 3ª escuadrilla? - Sí, así es.

- ¿Más que Martti? - El está en la 1ª.

Paavo está en la 1ª, también.

- ¿Cual es la diferencia? - La diferencia soy yo.

- ¿Entonces a quién quitamos? - No lo sé.

Solo ponga sus papeles en regla.

¿Bien, muchachos, cuál es vuestro plan de batalla?

Señor, disparar si se acercan.

Cada hombre tiene su propio sector de tiro, coronel, señor..

- ¿Cómo ve a los muchachos de Kauhava? - Listos para la guerra, señor.

No somos amigos con Hakala.... desde la sublevación de Mäntsälä.

Creo que allí lo hicimos bien, también.

- Tenemos grandes cosas reservadas esta vez. - ¿Qué tipo de cosas?

Espere y verá.

- Crees que ponen Erkkilä en la misma escuadrilla para que lo protejamos - Lo creo.

Dicen que es nuestro hermanastro... su madre era nuestra criada.

Supongo que debe ser cierto.

Tu dijiste que los hermanos deben ayudarse en los malos momentos.

Tocaba el harpa en el colegio.

- Suecia nos ayudará si Rusia ataca. - No creo.

- ¿Quién lo dice? - Alguien lo oyó en la radio.

¿Qué ayuda serían los suecos?

Los rusos no atacarán si saben que los suecos están de nuestra parte.

Los rusos no temen a los suecos.

Iría a casa de visita, si supiese que nos daba tiempo.

- Paasikivi está detrás de Moscú. - Solo está esperando ordenes.

De todos modos, volverá.

- Una escapada rápida a casa.... pregunto. - No diré nada a nadie.

- Volveré y seré su yerno. - No tengo ninguna hija.

- Hola, Rajala. - ¿Cómo?

¿No sabes saludar?, Recuérdalo para otra vez.

- ¿Lo dices en serio? - Vuelve a intentarlo. Hazlo de nuevo.

Hazlo tu mismo.

Los rusos dicen que quieren asegurar Leningrado...

...por eso quieren nuestra tierra. No confían en nosotros.

Pero nosotros no confiamos en ellos, tampoco.

Es recíproco.

Comed, muchachos, comed.

- Venid y ayudadme, muchachos. - ¿Nosotros?

- Ayudadme con algo. - ¿Con qué?

Las mujeres me han dicho que tienen algo para nosotros. Vamos a ver si lo conseguimos.

- Eh, ¿qué estás cogiendo? - Estamos cogiendo lo que es nuestro.

Esto no es tuyo.

Sargento, como usted dice... hable con sus superiores.

Vete a la mierda, Jutila, no te quedarás con nuestra cocina.

Martti, consigue un caballo.

- ¿Sabes lo que estás haciendo? - Llevarme nuestra cocina.

- ¿Cómo sabe usted que es suyo? - Eso dice en los papeles.

¿Puedo ver los papeles?

Este es el número de nuestra cocina, el mismo número que éste.

- Está un poco confuso el número. - Sí, lo noté cuando me lo dieron.

Me costó bastante conseguirlo.

No reconocen un cuerpo sin placas de identificación.

- ¿Y si una granada le arranca la cabeza? - La placa vuela con ella.

O si una bala le da en la cara, ¿Entonces difícilmente sus amigos le reconocerían?

- Eso sería mucho peor. - No digas tonterías, es solo un control.

- Es la cosa más fina que he tenido en mi cuello. - Y tendrás.

Creo que esto significa como ellos dicen, que vamos a llevar etiquetas de muerte.

Ahora, vamos hombre.

Jussi, echa una ojeada a mi placa de identificación...

...por si acaso me vuelan la cabeza.

Le reconoceré, Ylli.

- ¿Cómo, si no tengo cabeza? - Por el olor.

Aléjanos de la tentación, y líbranos de todo mal.

Bendito es tu reino, de poder y gloria. Amén.

El señor está contigo.

Jesús dice; venid, que ya todo está preparado.

El cuerpo de nuestro Señor, Jesucristo.

La sangre de nuestro Señor, Jesucristo.

Donde acaba el campo, en los profundos bosques. Una nación vive, valiente y libre.

El voto que hicieron sagrado y cierto.

Luchar contra la esclavitud, es su voluntad, también.

Como sus padres hicieron también.

Morir por la libertad, la pureza y la verdad.

- ¡Los muchachos de Ylihärmä están cantando! - ¡Silencio en la fila!

- ¿Por qué no cantamos? - Cantan solo los que se lo han ordenado.

- Somppi, ¿dónde nos llevan? - No tengo ni idea.

Pregunta, eres un oficial.

Nos llevan al sur. Pero nadie en este tren sabe adónde vamos.

- El ingeniero debería saberlo. - Ve y pregúntale.

- Podemos ir a Kivennapa, tened cuidado. - Es posible, también.

La radio dice que Paasikivi, vuelve de nuevo a Moscú.

En todo este tiempo, él ha hecho de esto un infierno para los rusos.

Ya está un poco viejo para esto.

Él encontrará más adecuado negociar, al saber que nosotros estamos en camino,...

...pronto sabrán los rusos lo que verdaderamente piensan los finlandeses.

Intenta dormir.

No puedo dormir, cabo. Hechos heroicos nos esperan.

Éste es el momento crucial. Podemos ir este o a el sur.

- O podemos permanecer aquí. - No me quedaré aquí.

Vamos muchachos. ¡No podéis bajar del tren!

¡Vamos, Arvi!

Todavía falta un hombre por llegar.

Nadie de nuestra escuadrilla está allí, ¿Son ellos?

Los muchachos, están aquí. Matti también.

¡Vuelve sano y salvo!

- ¡Allá vamos enemigo! - ¿Pero dónde?

¿Quién se preocupa por eso? De todas formas será lejos de casa.

¿Echas de menos a tu madre Paavo?

No luchamos por ira, es por la gloriosa memoria de...

...nuestros héroes nacionales, y las canciones de nuestros padres.

- Cállate, pareces uno de los chicos del frente de juventudes. - No soy uno de ellos.

Eso no se aprende en casa de un trabajador.

- ¿Qué pasa con el frente de juventudes? - Tú sabrás.

Los hijos del pueblo heroico, no pueden lamer sus cadenas

Desean levantarse de los bosques y morir en los campos de la gloria.

No hagas un fuego aquí, el enemigo puede verlo desde el aire.

- Voy a hacer algo de café. - ¿Qué enemigo?

- Está estrictamente prohibido hacer fuego. - Podían haberlo advertido cuando paramos.

Hubiese sido lo mejor para no encender el fuego.

Vosotros muchachos, no sabéis nada sobre el arte de guerra.

Lo primero que se debe saber, es no hacer fuego. Esa es la cosa más importante de la guerra.

- A los oficiales no les gustaría. - ¿Es que les tienes miedo?

- No tengo miedo a nadie. - Ten miedo cuando escuches las armas.

No te asustes de los oficiales, o de un pequeño fuego, vengo de Valakia...

...he estado allí.

- Veo que los muchachos han hecho un fuego. - Pensamos que podríamos hacer café.

Buena idea. Puede que tengamos que marchar toda la noche hasta la frontera.

Sí, Ylli, hagámoslo de nuevo... como la última vez.

- Como en la guerra civil. - Esto puede ser algo diferente.

- ¿Hacia dónde nos llevan? - Al matadero.

- Continuad caminando, muchachos. - Pronto lo sabréis:

En la guerra nunca se sabe, uno solamente va donde le dicen.

El jefe del batallón, me dejó saber lo que se siente montando ese caballo.

Intento aprender para llegar a teniente.

- Teniente, señor, ¿Puedo montar su caballo? - Sigue adelante.

- Mis pies me están matando. - Cálzate tus botas viejas.

Creí que me iría mejor con las nuevas.

Este es un mal lugar para descansar si empiezan a dispararnos.

- Eso creo también. - Caerías como un faisán del árbol.

- ¿Debemos cantar alguna bonita canción? - Podemos pasar sin hacerlo.

Deja que canten los chicos de Ylihärmä. Nosotros buscamos la gloria de la guerra.

¡Alerta! ¡Alerta!

No haga sonar el silbato de nuevo mientras estemos aquí.

Gracias por este agradable paseo.

Sus caballos no los usarán en el barco, por el momento.

Esta es la primera vez que veo un barco en un río.

- ¿De dónde sois muchachos? - De Ostrobothnia.

¡No os sentís afortunados de estar aquí!

- Yo preferiría estar en casa. - ¡Vamos, ahora!

¡Venid con nosotros a Käkisalmi! ¡No echareis de menos vuestra casa!

Qué bonito camión de leche que tienes.

- ¿Como sabe tu leche? - La tomamos por el camino.

Es gracioso ver al ejército entero corriendo, por culpa del silbato de un barco.

¿Cual es el nombre de esta tímida muchachita?

- Es Aino. - Bien Aino, ¿Volvemos a casa?

Enseguida.

- ¿Aino eres un poco tímida? - Es que echa de menos a su novio.

¿Dónde está? ¿Se ha marchado con otra?

Nuestros hombres fueron a Rautu a defender la frontera.

Paavo, vamos a tomar una cerveza o un poco de café.

Bufandas de París, pura seda. Vamos, compra una para tu novia.

- Ya está. - ¿Quieres un poco de café?

- Solamente tenía uno. - Ya es suficiente.

El regimiento ha decidido no darnos la primera paga...

...pero para quedárselo el ejército.

Todos hemos visto en las condiciones que están nuestras provisiones y herramientas.

El Ejército comprará armas y demás.

¿Qué opináis?

- ¿Ya está decidido? - Sí, eso es lo que he oído.

Estoy de acuerdo.

Perfecto.

- ¿Dónde vas? - Voy a echar un vistazo por los alrededores.

Ten cuidado, o te pegarán un tiro por espía.

Paavo está espiando en la moral de los civiles.

- No vayas sin tu arma. - Seguro que Paavo la lleva.

Eso es cosa de hombres.

Han comprado morteros con nuestro propio dinero...

...puesto que el regimiento no tenía ninguno.

Es por una buena causa.

Pensé que nuestro labrador podría tener hambre.

El suelo debería estar removido antes del invierno.

Mi marido no pudo. Tuvo que marcharse a Rautu.

Me gusta hacerlo. Me ayuda a distraerme.

- No puedo pagarle. - No quiero que me pague.

Estoy bastante familiarizado con la tierra para saber lo que significa remover el suelo.

- Ha desperdiciado su Domingo. - No tengo mucho que hacer el Domingo.

- Solo hablábamos. - ¿Sobre nuestra Patria?

- Ven y siéntate. - Mejor no.

Solamente un rato.

Mi novio está construyendo fortificaciones. No puedo hacerle esto.

Soy lo suficiente bueno para luchar y morir, pero no lo suficiente para sentarme a tu lado.

Puede que nos vayamos mañana. Vamos, siéntate.

No puedes estar de pie ahí toda la noche.

Mis piernas están entumecidas.

¿Hay alguien en casa?

- Es tarde, espero no estar molestando. - No, no... para nada.

Solamente quería preguntarle si todavía tiene de aquellas tartas para venderme. O algún pan...

...me parece que el momento de compartir la tarta ya ha pasado.

No, no... espere, conseguiré alguna.

- Quizá podría calentar éstos un poco. - Ya está bien como están.

Martti no es demasiado quisquilloso.

- ¿Cuánto quiere por ellos? - Digamos que es por haber arado el campo.

- Eres un verdadero cazador de coños. - Querías uno tú también.

- Soy un hombre casado. - ¿Como yo?

- Sabes demasiado. - Solo escuchamos la radio...

¿Qué decían?

Paasikivi ha vuelto de Moscú... no se llegó a un acuerdo...

Es mejor que tengamos cuidado con las peticiones de los rusos...

Nosotros deberíamos poder opinar también.

Es absolutamente un momento patriótico.

Eso es lo que dije.

Los muchachos de Lapua me dijeron que América prometió...

...ayudarnos contra los ataques de los rusos.

- Tal vez sea una buena opción. - Pero están demasiado lejos para que vengan.

- No les llevaría mucho en barco. - No se llega tan rápido. He estado en América.

Si los rusos atacan, no necesitamos a América.

- Sólo necesitamos el Regimiento de Laurila. - Laurila lo dijo para no extender rumores.

No es un rumor. Los muchachos de Lapua lo oyeron en la radio.

Oí que Suecia no dejará a cualquiera marchar a través de su territorio.

Lo han dicho los del batallón de caballería.

- Hakala aró nuestros campos. - Gracias por haberlo hecho.

No hay de qué. Lo hice porque quise.

- De acuerdo, pero de todas formas se lo agradezco - Todos nos hemos servido de mutua ayuda.

No me gusta la forma en que está actuando el ejercito.

Nosotros fuimos a Rautu y tú te has quedado aquí.

Esto no tiene ningún sentido. Me gustaría quedarme en casa.

Envíame tu dirección cuando la sepas. Te escribiré.

Te escribiré... y pensaré en ti.

Dejarás a muchas chicas llorando cuando te marches de aquí.

Eso es una cosa frecuente.

- El país necesita a nuevos soldados. - Mira quién habla.

¡Atención patrulla! Alerta.

¡Atentos patrulla!

Ahora son los rusos. Están intentando eliminarnos.

Recordad esto. ¡Tomad posiciones!

Id a vuestras posiciones y esperad ordenes.

No disparéis a vuestros compañeros.

¿No participa en esta maniobra Ylli?

He practicado demasiado, me reservo para cuando la cosa vaya en serio.

Vosotros practicad tanto como queráis.

- Pensé que estabas de permiso. - Ya me gustaría.

Creí que te darían permiso para el bautizo de tu hijo.

No me lo dieron...

...diciéndome que era lo que tenía que hacer yo ahora allí, si el bebe ya había nacido.

¡Callad! ¡Noticias!

La Unión Soviética se ha visto forzada a romper el tratado de no agresión.

- A el Sargento Mayor le dieron diez días. - ¿Cómo se entiende eso?

Su esposa murió.

A Paavo, no le gustaría un permiso, ahora se han ido las chicas...

Puede que también nosotros nos marchemos.

¿Cómo has vuelto tan temprano?

Cuando llegué a la estación, me dijeron que todos los permisos habían sido cancelados.

No lo sabía.

Los rusos han cruzado la frontera por Metsäpirtti y Rautu a las seis.

Ahora sí que es verdad.

- ¿Debo despertar a los muchachos? - Son las órdenes.

Buenos días, hombres de Ostrobothnia.

Buenos días, Coronel.

¡Vista al frente!

¡Descansen armas!

¡En descanso!

Como tantas veces en el pasado...

...los hombres de Finlandia una vez más deben tomar las armas...

...contra nuestro viejo enemigo, Rusia, que intenta invadir nuestro país.

No queremos la guerra. Queremos la paz.

Pero la paz no es lo que conseguimos de Stalin...

...o de Otto Ville Kuusinen a quién echamos fuera de este país en 1918.

El ejército ha demostrado a los rusos que esto no es ningún desfile.

Y ahora, en el día de nuestra independencia, lo volveremos a hacer.

¡No vamos a cederles ni una pulgada!

¡Tres hurras por la Patria, por el ejército finlandés...

... y por el Comandante en jefe Mannerheim!

¡Ylli agáchate, o te darán!

Si la bala lloriquea, siempre falla. Si es para uno, solamente susurra.

Sígueme, tenemos que salir de aquí.

Debe ser horrible estar en primera línea.

Seguramente, no tengo ganas de que nos envíen con el estómago vacío.

- ¿Donde está Somppi? - Está allí.

Tenemos que estar preparados para el contraataque.

¡Vamos rápido!

No estéis ahí todos juntos. ¡Desplegaos! Esto no es un juego de niños.

Le han dado a Ylli.

- ¿Como ha sido? - Metralla, le alcanzó en la cabeza.

Cuando es para ti, solo susurra...

Él ni se enteró, las ametralladoras cantan en esta guerra.

¿Le han dado a Ylli?

- ¿Estabas durmiendo? - Acabo de despertarme.

- ¿Podemos hacer fuego? - Está prohibido.

- Nos vamos a morir de frío. - Hay muchos modos de morir en la guerra.

He estado pensando en la familia de Alanen...

...con Ylli volviendo a casa en un ataúd.

- Su esposa es de mi familia. - Ylli era mi primo segundo.

¿Le ha dado a alguien?

Creo que no.

- ¿Qué te han dicho? - Cambio de planes esta noche.

Tú te quedas, Paavo.

- ¿Qué hago? - Solamente dispara y empezarán a salir.

- ¿Resistiré? - ¿No eres de un clan resistente?

¿Significa eso, que estoy en un mal lugar?

Ningún sitio es malo aquí, amigo.

¿Has engrasado la recamara del rifle?

- Está bien engrasada. - Límpialo y sécalo.

Debería haber allí un campo, y detrás el río.

Los rusos atravesaron el río ayer.

El bosque de Pärssinen está a la izquierda.

Los muchachos de Finlandia Central, dicen que los rusos empiezan temprano, como en el trabajo.

Tienen que calentar los motores de sus tanques.

Son Rusos. ¿No deberíamos dispararles?

No me preguntes.

- ¿Por qué los nuestros no disparan? - ¿Alguien lo habrá dicho?

Seguramente así será.

Será por el tiempo.

Jesús, esto es inútil.

Maldita sea, nos hemos quedado sin munición.

¡Los rusos están llegando!

- ¿Te han dado? - Estoy bien.

Martti, están llegando demasiados.

- ¿Por qué no disparan los antitanques? - Están cogiendo las armas.

Pronto será demasiado tarde.

Las líneas telefónicas están cortadas, He enviado a un hombre.

Coge el rifle de Ahti, él no lo necesitará.

- ¿Está Ahti malherido? - Ha muerto en el puesto de socorro.

¿Quién, Ahti?

¿Van a matar a todos nuestros amigos?

- ¿Vendrán por la noche? - ¿Quién sabe?

- ¿Te has quedado despierto? - Hay mucho ruido.

Martti, ven conmigo.

Vamos a ver si los de al lado tienen cualquier periódico de ellos.

¿Qué periódicos?

Vamos a buscar en los bolsillos de los muertos.

- ¿No atacarán ahora? - ¿No nos dispararán?

Mira en sus bolsillos.

Vamos.

Ya no necesitará esto.

Está congelado, necesitaremos dinamita para partir el queso.

Ya lo hará la artillería rusa por nosotros.

- Esto huele como el Infierno. - Mis manos están cubiertas de sangre.

- ¿Estás herido? - No, es del ruso que robé.

Los rusos se detuvieron en cuando les enseñamos las armas.

No te fíes, pueden volver con más fuerzas.

¡Malditos, muchachos, vuelven los rusos!

Están en las trincheras.

¿En las trincheras? ¿Cómo han llegado hasta allí?

- Han cavado un camino por la noche. - ¿Hay muchos?

Aún no se sabe.

Tenemos que sacarlos fuera o matarlos allí mismo.

Iré primero y limpiaré la trinchera. Paavo, tú lanza las granadas.

Calen bayonetas. ¡Vamos a por ellos, muchachos!

¿Cómo has conseguido atravesarles la guerrera con esa bayoneta tan desafilada?

Solamente la empujé y mi hermano acabó de clavarla.

Me he llevado las recamaras de sus rifles. Así no se atrancarán tan fácilmente.

Aquí vuelven... tomad posiciones.

1º Pelotón, póngase en fila todo el mundo, uno a uno.

- ¿Aún tengo las piernas? - Una.

¡1a Escuadrilla formen una cadena!

¡Paavo no!

- ¿Estás malherido? - Échame una mano...

- ¿Dónde te ha dado? - Ha sido solo un rasguño.

- ¿Te han dado en la cabeza? - No, solo en la cara, creo.

¡Jussi! ¡Ven a echar un vistazo a Paavo!

- No me han dado en la cabeza. - Voy a vendarte. Te darán permiso e irás casa.

- Deprisa, no veo nada. - ¿Crees que podrás caminar?

No me pasa nada en las piernas. Me levantaré en cuanto cures este rasguño de mi cara.

- ¡No pueden utilizar balas explosivas! - Ve y se lo dices.

Traigo órdenes escritas del comandante de batallón.

¿Sobre qué?

Ya lo sabíamos de todas formas.

Quédate aquí, yo iré a la compañía.

- ¿Qué es lo que dicen? - Que tenemos que hacer retroceder a los rusos.

Voy a preguntar con que.

Muchachos, vamos a retroceder nuestras posiciones.

Intentad hacer algunos prisioneros.

Aatos y Erkkilä, coged granadas de mano.

1º Pelotón, preparados para el contraataque.

¡Cuidado!

¿Por qué ha hecho eso?

Les han dicho que los torturaremos y mataremos.

Necesitamos a más hombres para cavar trincheras.

Ya he pedido refuerzos para contraatacar.

- ¿Cuáles han sido nuestras pérdidas? - Cuatro muertos y seis heridos.

¿Me pregunto cuánto tiempo tardarán en venir por nosotros estando parados aquí arriba?

Es su forma de actuar... No pueden cambiarla en un momento...

Bien, Hakala, ¿Qué te gusta más la guerra o el trabajo?

Al joven Hakala lo han herido hoy.

- ¿Malherido? - No.

Solo un rasguño en la cara.

Un hombre no muere por un rasguño.

Es nuestro turno de guardia.

- Mira a quién disparas. - Mis balas son para los rusos.

Eh, chicos, ¿Estabais durmiendo?

¿Durmiendo? ¿Nosotros?

- Me lo pareció. - Nosotros no dormíamos.

Vamos a ver si conseguimos dormir en la trinchera.

¿Estábamos dormidos?

Todo lo que puedo oír es a los muchachos cavando y los tanques de rusos.

- Ya los oigo. - Esperan que eso sea todo lo que oigamos.

- No disparéis, son de la 5ª Compañía. - ¿Qué están haciendo allí?

Atacando por el bosque que hay detrás de la escuela.

¿Qué estás haciendo?

Conseguirás que te maten.

No vayas ... no te levantes.... ¡Te matarán!

¡Contraseña!

Gatito .... gatito.

Está hambriento.

Gatito, gatito.

- ¿Me pregunto de quién será este gato? - Estaba ahí detrás.

Un gato se queda, incluso si la gente se marcha.

Los gatos se encariñan con los lugares, no con la gente.

Eres el experto en gatos de aquí.

- ¿Qué significa eso? - Has acariciado algún gatito en este viaje.

Los muchachos ya lo dicen... celoso.

- Espero que Erkkilä no se pierda. - Puede que los rusos lo hayan encontrado.

Encontraron a este hombre en la oficina del batallón.

- ¿Estaba lejos? - Dice que os mataron a todos.

Todavía quedamos alguno vivo.

Siéntate.

- Vamos. - No estás delante de un tribunal militar.

Erkkilä volverás con tus compañeros, cuando estés recuperado.

Jussi, ¿Hay algún medicamento para Erkkilä?

Desde luego.

Esto te ayudará.

Me gustaría que nos lo quedásemos como mascota.

- Toda casa necesita un gato. - Así ninguna rata nos molestará.

Algunos de los hombres del batallón Lieska cavarán las trincheras esta noche.

- Intentad dormir un poco. También Erkkilä. - Sí, señor.

Coge un poco al gato. Ronronea de agradecimiento.

¿Qué le has dado?

Nada más tengo píldoras para el dolor de cabeza.

¡Erkkilä!

Ven y túmbate a mi lado.

Después de la guerra civil mis hermanos me dijeron...

...que es muy difícil que te alcance el fuego de la artillería.

Aunque los rojos han conseguido un caza.

En la guerra lo importante son las ametralladoras.

Es duro decirlo.

Entonces, dime como es la guerra.

Ninguno de nosotros volverá vivo.

No creo.

Hemos conseguido cierta información de que uno de nuestros muchachos, Matti...

...mató a treinta rusos con su cuchillo durante el primer día.

- No he oído hablar él. - Es gracioso, se supone que es verdad.

Los rusos no están al alcance de los cuchillos.

- ¿Estás seguro? - Seguro.

No te creo ... ¿Por qué nos iban a decir algo si no fuera cierto?

No lo sé.

Tienen miedo de hablar de eso...

...eso es dar mala imagen de los soldados finlandeses...

...si la gente cree que los matamos con cuchillos...

...puede que así sea.

Esperemos solamente que vuelva a casa sano y salvo.

Los muchachos tendrán un frío paseo.

Espero que no se congelen.

Dame uno, también.

Cómprate, así te darás cuenta donde se va tu dinero.

¿Puedes estar cerca de nuestro Matti? Los rusos no deben hacerle nada.

Allí no es como tú piensas.

¿Cómo es entonces?

Es como... no sé cómo explicarlo.

Paavo es hora de que vuelvas a casa.

Madre no... quién sabe cuando nos volveremos a ver.

He sido siempre bastante bueno para escaparme.

Están haciendo igual por todas partes... intentan encerrarnos cavando.

Tenga mucho cuidado.

Algunos de ellos fingían atacarnos mientras los demás cavaban, Señor.

¿Se acaba de encontrar eso ahora, Matti Ylinen?

No.

Los rusos lo han tomado.

Se lo que ha pasado.

Prometí a su padre cuidar de él.

Bien, muchachos.

Es el cumpleaños de Stalin hoy.

Esta noche ración extraordinaria.

Es el cumpleaños de Stalin. Hoy se están esforzando.

Lo están haciendo a modo de regalo de cumpleaños...

...eso aplacará a los bandidos blancos.

Estad preparados.

- Parece que hay mujeres. - Y además están bebiendo.

¿Cómo lo sabes?

- Están cantando. - Y divirtiéndose con mujeres.

Es una fiesta de cumpleaños.

¿Deberíamos avisar a nuestra artillería para que les enviara un saludo?

Déjalo estar. Los pones nerviosos.

Tengamos paz y tranquilidad.

Saludos de casa.

- ¿Ya has vuelto? - Las semanas duran solo siete días.

¿Cómo están las cosas por casa...?

Enviaron un paquete... y una carta.

Ahora ya tenemos un centinela bien descansado para esta noche.

Todos los muchachos han dormido de pie.

Paavo estaba despierto todas las noches en casa...

A dormido en el tren. ¿Verdad, Paavo?

- Puedo hacer la guardia esta noche. - No quedan hombres, se han marchado...

¿Dónde fue aquel gato? Seguramente Paavo lo ha visto.

¿Qué gato? - Teníamos un gato... creo que se ha escapado.

- Ningún animal puede vivir con aquel olor. - Debes haberlo soñado.

- ¿Estás bien ahí? - Ven y míralo si no lo crees.

La llamada de la naturaleza

Voy a liberarme como Paavo.

Debe ser mucho más fresco allí.

Vigilo a los rusos durante la noche...

...para que no puedan cavar un camino a través de las trincheras.

Laurila nos dijo que últimamente lo han intentado por todas partes.

Vamos, también.

Tienen...

las carretadas de regalos de Navidad de la compañía.

Pensé que nos los darían a partir de mañana, ya que es Nochebuena.

Intenta ser amable y así conseguirás regalos.

Pero no demasiado amable, no con nuestros vecinos. ¡A ellos dispárales!

Paavo, ¿Alguna novedad?

Nada inusual, excepto que están cantando, Señor.

- ¿Qué tal por casa? - Todo bien.

- ¿Cómo va esa cicatriz? - Pica un poco.

Seguro que te ha quemado mucho...

...de modo que demuéstraselo a los rusos. - Sí, señor.

Todo lo que hay que hacer es encender este fósforo.

Entonces se lanza y esto se rompe sobre el motor del tanque.

Vino de una destilería.

¿Cómo sabría un cóctel Molotov?

Esto es solo gasolina.

- ¿No huele a alcohol? - Y a alquitrán también.

Aseguraos de que vuestros fósforos estén secos... o no arderá.

¿Funcionará esto contra los tanques?

Hemos destrozado docenas de tanques rusos.

A nuestra nueva arma secreta, le ha dado el visto bueno Mannerheim.

Porque no pueden darnos nada mejor.

Despertad, muchachos...

- Este es tu turno de guardia. - Acabo de estar...

De todos modos te toca Paavo... no he encontrado a nadie más.

¡Abajo... no te levantes!

Muchachos, alguien más ha de hacer este turno de guardia.

Puedo hacer este turno...

Martti, ve mejor a la trinchera.

¡Alarma... tomad posiciones! Pasad la orden.

Hola... hola...

Atención... maldición, hola...

Martti, han roto las líneas.

La compañía debe saber que los rusos nos superan en fuerzas.

Ve y diles que no tengo ningún hombre y que los rusos están llegando.

Cambio y cierro.

No han ocupado todo el sector.

Lo están intentando en varios puntos, de esta demarcación.

Yo mismo estaré allí dentro de poco.

Veremos si los rusos son los más fuertes.

Dile a Kantola, que intente aguantar.

Bien... se lo diré.

Luoma, intente ver si pueden cubrir su sector.

Si no puede aguantar solo, traeré a más hombres. Dile eso.

Me ha dicho que pronto vendrá.

- ¿Prometió más hombres? - Sí... no. Solo si los necesitamos.

¿No le dijiste que necesitamos más hombres?

El mismo vendrá.

- ¿Puedes volver a tu posición? - Claro.

Nuestras líneas son tan finas, que los rusos casi pueden pasear a través de ellas.

¿Por qué no abre fuego nuestra artillería?

Los suecos nos vendieron unos proyectiles demasiado grandes.

Hay cincuenta rusos por cada hombre.

Coge el arma de Paavo.

Esto se pone feo.

¿Dónde me han dado?

- ¿Quienes sois muchachos? - Soy Jussi.

¿Quién?

- No puedo ver. - Enseguida te atenderán.

No disparéis hasta que yo lo diga.

Apuntad al estómago, muchachos.

¡Fuego!

Esa no era nuestra artillería.

Ahora los rusos ya tienen su regalo de Navidad.

De todas formas, eran demasiados rusos para nosotros solos.

- ¿Dijo el jefe que vendría? - Sí.

¿A dónde le llevan? Acabo de perder a mi segundo.

- Se llevaron a Félix - ¿Estaba herido?

Creo que sí.

¿Qué haces todavía aquí?

Están enviando a los chicos a casa. Pensé que querrías despedirte de tu hermano.

Prometí cuidar de Paavo.

Ya lo has visto...

...no es de mucha utilidad ocuparse de cualquiera de los de aquí.

El único que le puede ayudar ahora, es el Señor... si lo cree oportuno.

- ¿Cómo estáis, muchachos? - Esto hoy ha sido un verdadero espectáculo.

Solamente tenéis que decírmelo y si no podéis...

...intentaré encontrar refuerzos.

Y si no puede encontrarlos.

¿Aguantaremos firmes, muchachos?

Será muy difícil para nuestros vecinos...

...llegar hasta aquí...

...aunque son lo bastante malintencionados como para disparar al comandante...

...y a nuestros amigos.

Estaría bien si pudiésemos aguantar hasta San Esteban. Hasta el intercambio.

¿Puedes venir, Jussi?

La compañía de servicios ha reunido unos pocos cigarrillos y comida para vosotros.

Sabéis es... es un Regalo de Navidad.

Han enviado a Rajala como comandante de la compañía.

Laurila le necesita aquí.

Y pensé que podría necesitar esto. Me las han enviado de casa.

Mis botas están bien.

No he tenido tiempo antes... Sobre Paavo...

No sé qué decir...

Ha sido una estratagema por parte de ellos...

A partir de ahora... siempre les odiaré.

¿De qué infierno salen todos estos piojos?

Estamos buscando al Teniente.

En la trinchera.

Hemos pensado que nos gustaría celebrar una misa por Navidad.

Oí decir que teníamos aquí un Sacerdote.

He venido aquí para hacer la guerra, dejé al sacerdote en casa.

No hay otro.

Ésta será mi primera vez en 30 años sin escuchar la palabra del Señor en Navidad.

Gloria al Señor en Cielo, y paz en la Tierra...

entre los hombres.

Como los ángeles que estaban en el cielo, los pastores se dijeron uno a otro:

Vayamos a Belén a ver...

...al que ha enviado el Señor a redimirnos a todos nosotros.

Enseguida encontraron a María y José...

..y al bebé que estaba en un pesebre.

Dejad a los rusos oírnos cantar el salmo de Navidad.

Vendrán derechos, corriendo tras sus tanques.

No te pongas nervioso, sólo espera.

Toma como objetivo el vientre y dispara.

Los tanques se paran en los obstáculos, no se acercarán.

Los destruiremos con los cócteles Molotov y las armas antitanque.

Yo estaba aquí a principios de Diciembre, asustado por mi vida.

Pensé que acababas de llegar.

He vuelto de un permiso de diez días.

Una cosa más...

Hemos decidido no dejarles llegar fácilmente.

Hemos perdido muchos amigos aquí.

Yo también los perdí.

Imaginaba que dirías eso.

¿He perdido el ojo?

Alguien contó 378 aviones durante una guardia.

¿Nuestros o enemigos?

El regimiento debería organizar un concurso...

...donde el primero en descubrir un avión finlandés ganase un premio.

No lo entiendo.

Pero alguien debería hacer algo contra los piojos.

- Muchacho, esto es frío. - Me está entrando hambre.

¡Atención!

¡Atención!

¡Escuchad todos!

- Vamos a ir a la trinchera. - ¿Es por algo en especial?

Si.

¿Cómo podría poner fin a todo esto en un momento con una explosión?

Con una granada.

¡Sois unos insensatos!

- Ven Aatos, saldrás en un libro. - ¿Qué libro?

Alguien hará uno de esto. Los héroes de la Guerra finlandesa.

- Tú serás uno de ellos. - ¡Vendrás sin afeitar y todo!

¡Vamos! ¡Ayudadme, chicos!

Hacéis que parezca un loco...

Esto ha tenido la delicadeza de arañarme un poco muchachos.

Ese trozo de metralla llevaba tu número escrito.

Marjatta ha dicho que ha recibido dos cartas tuyas...

...aquí tienes su respuesta..

Un paquete para Aatos Laitila.

¿Por qué nadie me escribe a mi?

Porque eres una mala persona.

- No sé nada de allí. - Quizá se ha perdido la carta.

- Mejor duerme, Mauri. - ¿Y si vienen los rusos?

Te despertarán.

No vendrán ahora. Solo intentan asustarnos.

- Es un pequeño estruendo. - Toma mis guantes, yo no los necesito.

¡Soldados finlandeses!

Los explotadores capitalistas se están haciendo de oro con la sangre de los soldados...

...y las lágrimas de sus madres y esposas.

Expulse a los capitalistas y a sus oficiales fuera de Finlandia.

Venid con vuestras armas al lado ruso.

Iré ahora que tengo papel limpio.

soldados, sangre... madres, lágrimas.

¿Dónde vas con los muchachos?

- Tuvimos que dejar el búnker. - ¿Por qué?

El agua empezó a entrar por todas partes.

No podíamos permanecer allí...

...el agua helada como está, empezaba a penetrar en nuestra botas...

- ¿Harás volver a todos? - Por supuesto.

- Por lo menos has dejado alguien de guardia. - ¿Quién va a ir allí de noche?

- Envíe un par de hombres para vigilarlo... - Sí, señor.

Continuad...

¿Hizo salir a los hombres del búnker anoche?

- Si capitán, Señor. - ¿Quién le dio permiso?

El agua comenzó a entrar, los hombres no podían quedarse allí.

Los muchachos no tienen botas decentes, Capitán.

¿No sabe usted que los rusos tomaron el bunker ayer noche?

- ¿Dejaste alguien de guardia? - Sí, allí se quedaron algunos muchachos.

Señor, tenemos centinelas allí.

Sus centinelas echaron a correr tan pronto escucharon la llegada de los rusos...

...de todas formas, se fueron hacia el cuartel. Nos avisaron desde allí.

Potila, ordene a la 5ª Compañía que se prepare para tomar el bunker a los rusos.

Sí, señor.

Ellos si tienen hombres que no corren hacía el cuartel...

...cada vez que escuchan las botas de un ruso pisando en la nieve.

Es nuestra artillería. Pronto saldrán corriendo los rusos.

- Esto solo les hace cosquillas. - Aún tenemos que entrar.

¡Preparad el fuego de apoyo!

Ahora los finlandeses están muriendo ahí fuera por su culpa.

Vete a la mierda, ¡Tú se lo regalaste!

¡No tiene sentido intentar llegar ahí a plena luz del día!

- No dejéis que pasen. - ¿Cómo?

Intentad acertarles.

- Está de mal humor. - El Comandante le echó la bronca ahí abajo.

- ¿Está seguro de que no hay nadie ahí? - Si hay.

- ¿Por qué no disparan? - ¡Ve y se los preguntas!

Han bloqueado todas las entradas.

¡Soldados rusos, salid con las manos en alto!

Ya les hemos estado gritando. Si alguien supiera hablar ruso.

Envía a alguien para llevar una orden al puesto de mando.

- Martti, ve tú. - ¿Qué es tan importante?

- ¿Qué yo vaya allí? - ¿Qué dices?

Eso, será si cojo el mensaje.

Si te mando que vayas, tu vas...

...incluso si solo deseo decirle "hola" al Comandante.

Martti, ve.

- ¿Qué le digo? - Maldito, dile esto:

Dile: ¡Hola!

¡Nadie puede ir allí!

¡Agáchate, Martti!

¿Dónde vas con este asqueroso tiempo?

- ¿Dónde está el Comandante? - Allí.

¿Qué haces?

Estoy estirado en mi tumba.

- Teniente. - ¿Si?

El nuevo comandante de mi compañía, me ha hecho venir para decirle ¡Hola!.

Fuego ... no les dejéis escapar.

Es raro, que un ruso se aleje demasiado de su compañía en medio de un tiroteo.

Quizá quería conservar la vida.

- ¡Cubríos! ¡Mierda! - ¡Todavía están!

Los muchachos de las trincheras dijeron...

...que los rusos están viniendo con fuerza.

- No he visto nada. - Ellos si lo han visto.

Ve a relevar a los de la 5ª compañía.

Están muy cansados siguen atacando los rusos.

- Me gustaría saber una cosa. - ¿Si?

Nada.

- ¿Quién irá? - 1a y 2a escuadrilla.

- Nuestros muchachos están cansados. - Martti, tú sabes el camino.

¿Le diré "hola" otra vez?

- Esto está muy feo. - ¿Es eso cierto?

Debemos tomar sus posiciones. ¿Dónde están sus oficiales?

Muertos, hasta el último.

- Debe haber algún responsable. - No me lo han dicho

- ¿Dónde está su jefe de pelotón? - Ahí.

Cinco minutos, después volamos el bunker.

¡Soldados de la Unión Soviética!

Rendíos y salid del búnker...

...manos arriba y sin vuestras armas.

Volaremos el bunker, en cinco minutos.

- ¿Lo volarán de verdad? - Eso parece.

¿Me gustaría saber, cuál es la importancia de ese búnker?

Arvi, di al puesto de mando que los próximos que entrarán en el búnker serán arqueólogos.

¿Me pregunto si quedará alguien todavía ahí?

¿Vamos a quedarnos mirando ese montón de grava para siempre?

- No he comido una cosa en dos días. - Mejor que esperemos la orden para marcharnos...

¡Jussi, no vayas!

Se acabó todo para Arvi...

No, Malditos... no puede ser...

¿Martti, puedes coger los enseres de Arvi y enviarlos a su casa?

Por qué no ... - Vamos a descansar en un lugar llamado Yläjärvi.

Hay servicio de correos allí.

Martti, despierta.

¡Despierta!

¡Martti! ¿Estás Despierto?

- ¿Es la alarma? - Tranquilo, no vayan a despertarse los demás..

Podríamos calentarnos en la sauna. ¿Te gustaría?

¿No puedes encontrar a un hombre de la cocina para hacerlo?

Vamos ahora, están todos ocupados.

- Tú has dormido todo el rato. - ¿Por qué yo?

- Estás al lado de la puerta. - Me estás persiguiendo.

Solo te he dicho que te calientes en la sauna.

Puedo hacerlo.

La orden dice, si alguien tiene un buen motivo para ir a casa...

... puede conseguir un permiso. - ¿Casa? ¿Donde está eso?

Yo diría que donde la dejaste.

- ¿Está igual de lejos que el río Taipale? - Oí que está a unos 40 Km.

¡Dejad sitio para las mujeres y niños que están llegando!

¡Aquí el amigo, tiene bebida!

No toques eso.

¿Qué clase de hombre eres?

No eres un hombre.

Cógelo, cuando los héroes del río Taipale te lo ofrecen.

Los héroes del río Taipale están todos muertos.

Intenté conseguir un permiso para el entierro... pero todos los permisos fueron cancelados.

Solo quiero saber como fue...

¿Sufrió Paavo?

No creo... fue muy rápido.

Una bala de fusil atravesó su corazón.

Estaba en la trinchera, delante mío cuando le alcanzaron...

Le cogí enseguida... murió al instante.

- No nos dejaron abrir el ataúd. - ¿Es la norma, verdad?

Uno de los que lo llevaban nos dijo...

...que cuando llegaron a la iglesia con el ataúd de Paavo...

...parecía como si los trozos se movieran dentro.

- ¿Jussi, tu llevaste el ataúd? - Desde luego, lo llevé.

- ¿Oíste algo? - No se... llevaba la parte delantera.

¿Cómo está el pequeño Paavo?

Un poco asustado, ha pasado mucho tiempo.

Tu madre dijo que metería al pequeño Paavo en su cama esta noche.

Dijo que así podríamos hablar en paz, que el niño no nos escucharía.

Habla entonces, venga...

Paavo dijo cuando se fue, que ninguno de vosotros volvería vivo.

No pienses en eso ahora.

No te dejaré ir... no te dejaré...

¿Cuando lo viste por última vez?

Yo no lo vi esa noche. No estábamos en la misma escuadrilla.

¿Cómo puede un hombre desaparecer sin dejar rastro?

Estaban combatiendo cuerpo a cuerpo esa noche.

- Eso es un caos en la oscuridad. - Pero ellos nos dijeron que antes...

... que nuestro Matti había matado a 30 rusos con su cuchillo.

- Y ahora no saben dónde está. - Quizás lo hicieron prisionero.

Eso es lo que apena a su madre.

Cuando le dieron por desaparecido...

No sabemos si está muerto o preso en alguna parte.

Ella sigue soñando con él.

Matti está envuelto en sangre, herido, está gimiendo y llama a su madre.

Y luego él está vivo, sin luchar.

Quizá preso.

- No puedo decirle más. - Era más fácil para ti, con Paavo.

- Al menos está claro. - No sabe nada sobre eso.

Suerte por el frío. Eso ayuda a los finlandeses.

Si, el rey invierno está en su apogeo.

Esto es frío para los finlandeses también, la ropa mojada y -40 grados.

Pero no tanto frío como para los rusos.

Saludos para casi todos.

- Has vuelto pronto. - Te echaba demasiado de menos.

¿Has traído comida?

El Ejército cuida muy bien a sus muchachos, paseos en autobús y todo.

Tienen prisa por mandarnos a un sitio estrecho.

- Un paseo gratis y tu sospechas. - Espero que el precio no sea nuestras vidas.

Eso es un precio barato.

Dicen que vamos al frente de Mannerheim...

...para hacer la guerra disparando a los rusos desde las trincheras.

No tenemos necesidad de salir fuera.

- ¿Martti, tienes tabaco? - Eres demasiado joven para fumar.

- Toma esto. - Vamos a morir como héroes, congelados en un autobús.

Tendremos una historia para contarles a tus nietos.

4a compañía preparada para cruzar la cresta de Äyräpää.

El equipo de combate, dejen sus mochilas aquí.

Por supuesto la comida se quedará aquí.

¿Cómo conseguiremos comida allí?

Nuestro trabajo es hacer una emboscada a los rusos si tratan de cruzar el río.

- ¿Vienen muchos? - Muchos.

Podríamos ser invadidos.

Laurila quiere sorprenderlos en esa cuesta.

Si los rusos cruzan el río, pueden cortar el frente de Taipale entero.

Puede que nos dividan.

Vienen hacia el río. ¡Fuego!

No gracias, Rajala nos prometió la maldita comida.

¡Haz fuego sobre su parte trasera, Pentti!

Está bien... se ha estropeado mi fusil.

Tengo que coger uno nuevo a los rusos.

¡Separaos, muchachos!

¿Martti? Ve allí. ¿Se ha quedado alguien?

- Nadie que hable finlandés. - No llegarán aquí.

Se están cubriendo para atacar el río.

- Pensaba que lo habías comprado. - Eso hice.

Golpeé a uno y le quité su arma.

- ¿Estás mal? - Me golpeó.

El debería haberme disparado.

Le maté.

Martti, no te duermas...

- ...te morirás de frío. - Déjame.

- Intenta mantenerte despierto... podrían venir. - ¿Quienes?

Pues, los mismos que nos están atacando últimamente.

Oh, sí.

No podemos dejarles que lleguen al río...

...sería el fin del Regimiento entero...

...vamos a intentar y tomar ahí atrás posiciones, muchachos.

Sé que estáis, cansados, pero tenemos que intentarlo.

Los rusos no saben que no tenemos muchos aviones.

¡Vienen por nosotros otra vez!

¡Somppi, agáchate!

¡Somppi! ¡Conseguirás que te maten!

- ¿Quién es? - Hakala.

- ¿Paavo o Martti? - Martti.

Paavo voló en pedazos en Taipale.

Tienes razón.

Ve al puesto de mando y les dices que los rusos han tomado posiciones...

...y que no podemos echarlos fuera, al menos no antes de mañana.

Dile a Sihvo esto...

... si puede enviar a algunos hombres para ayudarnos.

Voy enseguida.

He enviado a tres correos, ninguno ha vuelto.

Intenta sobrevivir al menos hasta llegar allí.

- La contraseña es "Äyräpään Ärjy". - Me acordaré.

¡Alto! ¿Quién va?

Äyräpään ärjy.

Tengo que ir al puesto de mando

Está ahí mismo, cerca del río.

Los llevaremos hacia aquí.

Traigo un mensaje para el Comandante.

- Entendido. - Para el comandante de la 4ª Compañía.

Tenemos a los rusos en nuestras posiciones. Los echaremos...

-...pero necesitamos más hombres. - Gracias.

Tenemos que mantener esas líneas.

Rajala necesita más hombres. Los rusos están en sus trincheras.

Sí, pero no tengo ningún hombre.

Incluso las tropas de servicio están allí.

Toma esto y mastícalo.

- ¿Qué es? - Granos de café.

No te puedo dar más.

¡No disparéis!

¡No hay nadie más!

- ¿Quién es? - Erkkilä.

- ¿Está mal? - Está muy mal.

Hijo de Dios... Hijo de Dios.

Estate tranquilo... te pondrás bien.

- ¿Quién eres? - Martti.

¿Donde están los muchachos?

Saldremos de esta... pronto nos iremos. Te pondrás bien.

Ya está, entonces...

Jussi... ¿Estás mal herido?

Creo que no estoy muy mal. No me duele...

No sé... Se te ven las tripas.

Debe ser del shock entonces. Me siento todo entumecido.

¿Hay alguien herido aquí?

Los otros está muertos... este todavía vive.

Vamos a levantarlo... puedo llevarlo con el caballo al campamento.

2º Batallón, tenemos que mantener este lado.

Si atraviesan el Vuoksi, será el final del Regimiento.

Habrán roto el frente.

Yo me pregunto ahora: ¿Podrán mantener sus posiciones?

He hecho a cada compañía la misma pregunta.

No quedáis demasiados.

Creo que podremos, si no vendrá lo peor.

Durante mucho tiempo nos hemos mantenido luchando.

Me han dicho que os informe...

Los muchachos de Nurmo atacarán por la mañana y tomarán la colina de la iglesia...

Tenemos que aguantar a estos aquí para que no puedan ir en su ayuda.

- ¿Ayuda a los muchachos de Nurmo? - No, los rusos.

Entendido...

- ¿Por qué no atacan los muchachos Nurmo? - No lo entiendo.

¡No vayáis ahora!

¡El ataque se retrasa demasiado!

¡Cubridlos! ¡Fuego!

¡Los matarán a todos!

¡Ahora intentarán llegar hasta aquí!

Siguen viniendo, no les importa que les disparemos.

- Van hasta arriba de vodka. - No nos sentaría mal un poco.

Creo que debemos retroceder. Aunque solo un poco.

Martti, vamos con Rajala.

¿Dónde?

Los rusos han cruzado al otro lado del Vuosalmi.

- ¿Qué se supone que debemos hacer? - Ir con los muchachos del 1º Batallón...

... y Mauri y Korpela, también. Ellos os lo explicarán. Ir de prisa.

No tengo ni un solo pedazo de pan.

Toma un grano de café y mastícalo.

¿El grano entero?

- Deben haber centenares de cuerpos. - Callad.

¿Alguna vez se quedarán sin hombres?

Aunque, cada vez son menos.

Algunos presos han dicho que han traído dos divisiones de refresco.

- ¡Unos 40.000 hombres! - Más o menos.

Su ataque no es ninguna maravilla, parecían inexpertos.

Agáchate, Mauri.

Martti, vamos intentarlo una vez más.

Mira, creo que hemos tocado fondo.

¿Era el Sargento-Mayor?

Siempre iba sin su casco. Él se lo buscó.

Adelante... No debe quedarse aquí...

¡Vamos a llevarlos a patadas hasta Leningrado!

¡Adelante! ¡No os quedéis aquí!

Lo enviaré al infierno, igual que él haría con nosotros...

No tenía que...

Es como dispararle a un carnero entre los cuernos...

- ¿Dónde están los muchachos? - Los rusos los han matado.

- ¿Hoy será el día que se abrirán camino? - Puede ser.

Entonces, hoy es nuestro último día de vida.

Puede que así sea.

La paz se acordó a las 11 h.

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