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Hay momentos en la vida en que para cambiarlo todo, primero hay que tocar
fondo.
Esta historia comienza justo ahí, literalmente, en el fondo del mar,
con Harry, un guirial que están a punto de conocer.
Mírenlo, ahí lo tienen.
Bueno, ahí tienen sus pies.
Con el corazón recién roto se vino de Inglaterra directo a otra isla.
La mía.
No se le ocurrió mejor forma de pasar página que tirarse al agua vestido, con
varios chupitos de mar y sin saber nadar.
Lo que Harry aún no sabe es que en mi isla todo es posible si te dejas llevar.
Pero mejor empecemos por el principio.
¿No te ahogas todavía, Harry?
¿Tres botellas de champán? Gracias.
Brindemos por la no boda.
¡Feliz cumpleaños!
¡Feliz cumpleaños!
Y para acabar de pasar página, nos vamos a comer la tarta nupcial.
¡Mierda!
Mira, igual no hay momento para decirte que me lo veía venir, pero yo me lo veía
venir. Pues no has dudado mucho poniendo together forever en la tarta. Hombre, es
que poner es una locura. Que a los tres meses de conocerse se mudaran juntos, a
los seis montaran un restaurante y al año boda quedaba un poco largo, ¿no?
Mira, alguien que te pone los cuernos no merece ni together ni forever.
Receta con extra de dulce, como tú me enseñaste, chef.
Mira.
Ni el amor.
Ni los tíos te van a hacer feliz, pero yo sí.
Harry Harper, ¿quieres unirte a mí, serme fiel siempre en las alegrías y en
las penas y en bla, bla, bla, todas esas chorradas?
Jacob, no tenías otro momento para irte de Londres, ¿no?
Es que tú te ibas a casar, yo me iba a volver a mi isla con mis socios, ¿te
acuerdas? Tú déjate llevar, Harry.
Aunque sea por una vez en tu vida.
Mi gente te va a encantar.
Pero
aquí
no hay nadie, ¿no?
Bueno, estarán al caer.
El vehículo de mi socio no es, digamos, reglamentario para esto de entrar en un
aeropuerto. No lo vas a ver.
Corre, que no sé si podemos apagar aquí.
Aquí,
vengan, que se los presento.
Pichillo, socios, amigos de toda la vida, Harry.
Hi, how are you?
Nice to meet you.
Mucho gusto. ¿Este qué es? ¿El que dejaron plantado en el altar?
Que no, es que habla español.
Perdóname. ¿Ese qué? Qué vergüenza.
Voy cogiendo las maletas, ¿eh? Harry.
¿Eh? Harry, corazón.
Oye, acompaña el sentimiento totalmente.
Sí que los tíos son todos unos cabrones. Tú no te preocupes que aquí te va a
recuperar. Gracias, tío.
¿Eso es un hierro? Y a veces se le olvida escupir. ¿Y el otro?
Y el otro es así.
Venga, chicas, manitas. Reunión de Empresa Fabulosa. Señor Presidente
Rotatorio Pichín.
Tienes la palabra.
Voy a intentar ponerme serio, por favor, ¿vale? No, ayúdate, porque me cuesta.
Bueno, mientras has estado fuera, tenemos una mala noticia. Y una buena
también. Y una buena, sí.
La mala no es tan mala.
Se nos ha caído el cumpleaños del sobrino de Gio, chica, ya ves tú. Y la
buena es para mí. La buena es que tenemos una boda. Eso, una boda. Una
boda. En una semana.
En una semana.
En la isla de enfrente.
En Tenerife.
En Fuerteventura, cariño.
A ver, chicos, nosotros no hacemos bodas, ¿eh?
Hacemos lo que haga falta.
Chicos, no.
Que no.
Que una boda es otra cosa. ¿Por qué?
Porque yo soy repostera, yo no soy chef. Y que cocinar para mucha gente. Y que yo
sepa, ni tú, ni tú sabes cocinar ni huevito. Pero él sí que sabe cocinar
huevos. Henry, one moment. Cooking mama with me in euros.
Honestly, eh. No problem, honestly.
No. Perdón, no. No. No.
No, porque Harry ha venido aquí a desconectar de un trabajo.
No a salvarnos el culo porque se vaya a nosotros.
¿Puedo hablar? Quiere hablar, Henry, quiere hablar. Habla. Mira, cocinar es
lo único en este mundo que me relaja y también me encantaría ayudar a Fabulous.
Qué gracioso.
¿Qué ha dicho? Que sí, que nos ayuda.
Ah, pues ya está. No se habla más. Mañana empezamos. No, no, mañana no. Es
el aniversario de mis padres.
Ah, pero que volvieron.
No.
Pero sería bonito.
¡Ay!
Un chupito para este también, por favor.
Ya te veo. Que estás ahí pico para pico para con la Yaisa.
¿Y qué?
Porque si no te da vergüenza.
Siendo una amiga de toda la vida.
¿Qué pasa? ¿Que no me puede gustar una amiga ahora o qué?
¿Y a mí? ¿A mí no me puede gustar?
Pues si tú eres marica, coño. ¿Y qué pasa? Porque sea marica. Yo me enamoro
de las personas, no de los cuerpos.
Antigua.
Ya voy, José.
Esto es pejunje, es muy peligroso. Ay, no, no me importa.
Dame, come on.
Vas a darme una buena despedida de soltero.
¿Te vas a casar?
Hasta el martes, ¿no?
Por Dios.
Se han roto el corazón, en especial a mi amigo Henry.
Respira. Eso es.
Tranquilo.
¿Mejor?
¿Eh? Sí.
Creo que sí.
A esto le llamo yo tocar fondo.
Se te han pegado hasta las algas.
Gracias. Tienes que entrar un poco en calor.
Gracias.
¿Mejor?
Mucho mejor, sí.
Come on up.
Nice to meet you.
¿Seguro que estás bien?
Seguro.
Gracias.
Oye, mira que saqué cosas del agua, ¿eh?
Pero nunca un inglés.
En la playa del inglés.
Pues... ¿Ah?
Buena suerte.
Te duele la toalla.
Quédatela. Quédatela.
Buenas noches.
Buenas noches.
Siento.
Perdón. Siento, niño.
Está bien, está bien.
Estoy sobrado ahora.
Eso ayudó. Lo siento.
Bueno, mejor me voy yendo, ¿eh?
Me alegro mucho de que estés bien.
Tranquilo. Ok.
Gracias por sacarme.
Bueno, hasta luego.
¿Te di tan mala impresión?
Lo que perdiste.
Soy chef.
¿Chef, chef?
De los buenos.
Me llevas una rata en la cabeza que te ayuda.
Señor,
estuve a punto de casar con ella.
Estoy aquí intentando olvidarlo.
¿Y tú?
¿Vives aquí?
¿Te gusta hacer surf?
¿Y eres modelo?
¿Modelo? No, pero gracias.
Te voy a dar una pista.
Tenemos algo en común tú y yo.
¿Vos también eres chef?
No.
También estoy soltero.
Qué suerte la día.
Chacho, ¿pero qué pasó?
¿Estás bien?
Mira, necesitas algo de azúcar. Ok, ok. Tranquilo.
Vuelvo ahora mismo.
¿Qué haces aquí?
¿Estás bien?
Está bien.
Llevamos horas buscándote, Harry.
¿Qué pasó?
Había un hombre y me sacó del agua. Era como un sireno.
¿Lo has visto?
No, no hay nadie aquí, Harry. Lo siento.
Tú no estarás soñando otra vez.
Ven, anda, levántate.
que vamos a perder la guagua y le prometí a mi madre llegar para comer.
¡Mamá!
¡Mamá!
Voy a mirar por la puerta de allí. ¿Me esperas aquí?
Bienvenides a Casa Fama.
Famara. Famara es el risco que te protege.
Y es la playa que te abraza. Y es el volcán que te calienta. Y es la calma, y
es la belleza, y bla, bla, bla, bla. Famara soy yo.
Bienvenido profundamente, Harry.
Qué ganas tenía de conocerte en persona.
Mucho gusto, señora.
Mamá, ¿dónde estaba?
Ay, mi niña.
Estaba hablando con los Alicios.
Mira, me dijeron que estaban llegando. Pero si te mando un WhatsApp.
Yo no miro el móvil.
Ya.
No. Vamos para adentro.
Ay.
Miren, el desayuno es de seis y media a diez de la mañana, sobre todo por los
suizos. Es que los suizos se levantan muy temprano.
¿Tú eres suizo, Harry?
No, británico. No, tienes carita suiza.
Mira, Yaisa, durante la semana ahora tengo talleres, plantas afrodisíacas,
poesía romántica, viola y cultura táctica. Mamá, por favor, que la acaban
de dejar en el altar.
Ah, entonces tú lo que necesitas es la fiesta de las fiestas de mi isla. ¿Hasta
cuándo te quedas, Harry?
Hasta la boda.
¿Otra vez te casas?
Es que los suizos son incansables.
Hola, familia de antepasados muertitos.
Este es Harry.
Este va a ser tu cuarto.
Tienes vista a la piscina y al valle y tienes tetera, cafetera, todo confort.
60 euros la noche.
¿Acepto cargas, vision check y Bitcoin? No, mi niño, porque es que con los
Bitcoin... Mamá, que Harry es mi invitado, ya está.
Eso no me lo contaron los alicios.
Entonces lo pagas tú.
Bueno, Harry, tú acomódate. Yo te espero en la cocina. Y de paso me cortas unos
ajitos que quiero ver qué tal se te da.
Guau.
Es... Indescriptible. Lo sé.
¿Qué?
Ya voy.
Ya está.
Ya está. It's here. I've seen him. No he visto. Está en la piscina. El sireno,
the merman.
¿Cómo va a estar aquel de la playa, Harry? He's here. I saw him. He's
cleaning. He's cleaning in the pool.
Papá.
¿Pero cómo está esta niña mía? Ay, qué bien que viniste.
Papá. ¿Cómo está, mi niña? Bien, ¿y tú?
Ay, qué bien que viniste.
Te quedas a comer, ¿no?
Sí, claro. Sí, ¿qué? Mira quién está aquí. ¿Sabes quién es?
Es mi niña.
Debería saberlo.
Es Harry, el del André.
Ah, coño. El chef, claro. Sí.
Ya esa me habló mucho de ti.
Bienvenido. Soy Iván.
Encantado.
Harry.
Bueno, pues, les veo ahora en la comida.
Sí.
Bienvenido.
Gracias. Pero es muy joven, ¿no?
Bueno, es lo que tiene ser padre a los 20.
Pero tus padres siguen separados, ¿no?
Sí, pero se llevan muy bien.
Cada vez mejor.
Oye, ¿y el sireno?
Lo esperaba Macire, ¿no?
That's him.
Ok, no, no es él.
Harry, me estás preocupando. ¿Por qué no subes a ducharte? Hay toallas arriba.
Venga.
Hey.
Hey.
Entonces, ¿qué es el último sitio donde esperaba verte?
Créeme que yo menos.
Oye, mira,
mejor que Yaisa no sepa nada.
Tranquilo, no voy a ir corriendo a contarle que su padre es gay.
Bisexual.
Y ya lo sabe.
Lo digo porque, bueno, siendo tú y siendo yo, no sé, sería un poco... Raro.
Weird. Yes, very weird.
Además, bueno, tampoco pasó nada del otro mundo, ¿no?
Me
suena
que me secaste del agua y me besaste.
Bueno, no fue exactamente así. Sí, te salvé la vida, te hice el boca a boca.
Fuiste tú quien me besó a mí.
Pero tú no te apartaste, ¿no? Bueno, ya, por animarte.
Que puedes haberme contado un chiste o al menos no dejarme tirado.
Excuse me.
Mira, empezaste a vomitar y fui a por algo con azúcar.
Cuando volví ya no estaba.
No sé, igual pasó uno con una tabla más grande.
I'm sorry, who the fuck do you think I am? Come on, si sos todos iguales, venís
a la isla de vacaciones arrasando. Que sí, que entiendo lo de tu ex, ¿eh? Que
un clavo saca otro clavo y toda esa mierda, pero sorry, yo no soy tu clavo.
No sé qué has hecho con el sireno de la playa, pero tú eres otro.
¿Sireno?
Mira, tú no me conoces de nada. Vamos a empezar por ahí, ¿eh? Sí, te gusta hacer
surf y eres gilipollas.
Oh, really.
¿Sabes lo que pienso? Que empieza a caerme bien tu ex. Because you are...
¡Harry!
Welcome. You are very welcome.
Thank you very much. Thank you. Oye, mi madre te espera ansiosa en la cocina,
así que cámbiate ya.
Venga.
¿Qué manitas tienes, Harry?
El secreto está en el agarre, firme y arriba.
¿Y qué pico?
Tú hablas muy bien español para ser suizo.
Eh, británico.
Bueno, estudié en Euskadi Cocina y estuve trabajando ahí siete años.
¿Qué pasa?
No, nada, nada. ¡Ay!
Tu nombre canario que pensé que me venía son las islas, ¿sabes, Harry? Que cuando
viene alguien de fuera me susurran su nombre de aquí.
Flipas, ¿eh, Harry?
Es que para flipas.
¿Y a esa no se parece mucho a ti?
¿Tú crees?
Pero bueno, sí, sí, a lo mejor se parece más a su padre.
Me ha dicho Yaisa que hoy es un día especial para vosotros. Un aniversario,
¿no? ¿De verdad?
No me acordaba.
A ver,
Harry, Borondón y yo nos conocimos muy jóvenes.
Estuvimos allá y ya nos separamos enseguida. Cada uno veía las relaciones
a su manera. Pero todo bien, ¿eh? Aquí en la isla somos von Lenzenleben.
Que nos gusta que cada uno viva y ame como quiera.
Bueno.
Esa es la técnica más moderna, ¿no?
Está listo.
Hola familia, The Art Family.
Hoy tenemos un nuevo huésped en Casa Famara, Har.
Hola. Es un reputado chef de Inglaterra que me ayudó a cocinar.
Pueden empezar a servirse.
Almohbrote, ponte extra de ropa vieja.
Mira, Almohbrote vino flaco, pero se me está poniendo como un cochino.
Jin y Jan, que ellos solo comen alimentos arrancados directamente de la
isla.
Ellos están en crisis de pareja.
Por eso vienen, para buscar un extra de pasión. Y Adeje y Tacorón, que todavía
no sé lo que les pasa, pero algo les pasa.
Y mi hija Yaisa, que acaba de volverse de Londres con el título de repostera.
¡Qué artista!
Mira, Borondón, 25.
¿Tú te acordabas de que hace 25 años, hoy, nos casamos, nos separamos?
Mira, ¿qué le pusiste a la Sama, Famara?
¿Perdona?
¿Qué le pusiste a la Sama?
Ah, no sé.
No, el chef invitado es Harry. La preparó él.
Bueno, hemos hecho un desete de ajo y salvia. Rehace la suavidad del pescado.
Clásico de mi cocina. Y algunos fogonazos para darle color.
Zamara, en esta casa, ¿quién nos enseñó la receta de la Zamalorno?
Ah, mamá Candela. Exacto.
Mamá Candela. Mi bisabuela. Mi abuela.
En esta casa, en la de tu madre y en la de tu gran madre, mamá Candela, la
Zamita siempre se ha hecho con mojo verde y a fuego lento.
La van a echar en aceite cualquiera.
Echa moscada.
Pero no le puedes echar una salsa que lleva vinagre a este tipo de pescado
porque lo reseca.
Primero de cocina, ¿no?
Y a fuego lento, pues, más seco aún.
Siento decirte que aquí se ha hecho así de toda la vida. All my life.
Well, all your life comiendo la seca.
Bueno, yo me hice una historia de una cama.
Esta cama la cogí esta mañana de exactamente la roca de la que comió.
Y no se seca ni con dos kilos de mojo. O en dos días sabes más de nuestra cocina
que nosotros ahora.
Papá, ¿pero cómo que nuestra cocina?
Si naciste en Santander, vamos a tranquilizarnos porque es solo un
pescado. Ya, mi niña, ya, pero es que es ambidímico esto.
¿Puedes dejar de decir palabras en inglés que ya sabemos que lo hablas?
Ya está, ya está, Harry algo sabrá de cocina porque es uno de los mejores
chefs del Reino Unido.
Bueno, sí, el país donde mejor se come del mundo, no te jodes.
Tranquila, tranquila, conozco a los que van así, ahora están no, son todos
iguales. No, no, tranquilo tú, que aquí no ha pasado nada, chef.
Pero, Borondón, por favor, no te pongas así.
Chicos, las nubes están al caer, así que convoco a la comitiva de Fabulosa. O
sea, nosotros.
En primer lugar, me gustaría agradecer a la tía Marga del señor presidente por
darnos acceso a esta terraza.
Bueno, nos soltamos las manitas ya, ¿no?
Y, en segundo lugar, quería otro agradecimiento para la consejera Guío
por su esfuerzo en conseguir no solo uno, sino dos vinazos para que brinden
nuestras clientas de hoy.
Gracias. Además, son los dos de aquí, de Gran Canaria, como ella.
Pero no se casan en Fuerteventura porque son de allí.
No, no, no. Allí se liaron de viaje fin de curso.
Que eran amigas de toda la vida.
Como si... Como si de repente tú y yo acá pasamos liadas.
¿Te imaginas?
Pues no, yo no me lo imagino, ¿no? Llevarse con una amiga de toda la vida,
¡qué asco! Bueno, ¿me traes un soca corcho, mi amor, por favor?
Claro que sí, yo te traigo lo que quieras. No, no, no, espera, espera.
Por último, pero no por ello menos importante, quería un gran aplauso para
nuestro top chef por cocinar estos platos de su propio restaurante que
esperemos impresionen a nuestras novias.
Y mira, Laura, un aplauso para nosotras. ¡Qué maravilla!
¡Chispas!
Y por
último, esta tarde en Agustino, con Montana.
Y
culminamos
con aire de sus cabezas.
Enjoy.
Este plato lanzó al éxito en mi restaurante en Londres. Sí, es el
favorito de los Beckham.
Victoria está mejor pan dos veces.
Sí, está muy bueno, es como... Es espectacular.
No, presuntuoso.
Nos gustaría algo más de la tierra. Que sepa las islas.
¡Chilpas! No se preocupen, cambiaremos el concepto. Si quieren algo que sepa
las islas, sabrá mucho a las islas. Sin embargo, el vino me encantó, ¿eh?
Me alegro mucho, ¿eh? Tiene un regustito así... Está bueno, ¿verdad? Me gusta.
¡Chilpas!
Esto es lo que necesitáis en vuestra boda. Una entrada memorable, cariño.
Luego lo de la música. Mira, pues la música que ponías no sirve. Poco
canaria. Y poco bollera.
¿Bollera y canaria?
Eso sí, algo más como, no sé... Rosana.
Eso, eso, eso. Rosana.
¡Rosana! Eso sí que es una reina del orgullo canario.
Bollería fina.
¿Te imaginas tenerla en nuestra boda? Bueno, mami, se vuelve loca. ¿Te
imaginas? Pues si la mami quiere a Rosana, la mami tendrá a Rosana. ¿En
serio? ¿Pero tú la conoces?
He coincidido con ella un par de veces en sus conciertos y ella es muy humilde.
Creo que se nos está yendo un poquito la cabeza.
¡Mami! ¡Sorpresa! ¿A que no sabes quién va a cantar en nuestra boda?
¡Rosana! ¡Chispas!
Ahora, a ver cómo me arreglan esto.
Yo voy a arreglarlo, déjame.
Bueno.
No,
amor, no.
No. Te pusiste malo con diarrea cuatro días en la India para aprender a hacer
el curry perfecto.
¿Tú te crees que vas a aprender a hacer carne fiesta con YouTube?
Que no.
Créeme tú a mí, que si hay alguien friki de la cocina canaria, ese es mi padre.
Lo conozco.
Sé cómo convencerlo.
Espera aquí.
Caixa, no. Por favor.
Por favor, papá, por favor.
No, no empieces con esas caras, ¿eh?
Eso te funcionaba hace 20 años, no ahora.
No.
Muy bien.
Muy bien. Después de joder la comida como más, súper maduro todo por tu
parte. Es que solo te estoy pidiendo una oportunidad, papá. Que Harry es un
genio, de verdad.
Mira que no, mi niña, que no. La tradición, ¿entiendes?
Coño, y mis principios están por encima de... ¿De qué? De tu única hija. ¿Qué es
eso? De tu única hija, papá.
Vale, arreglalo.
Te va a ayudar.
Pero con una condición, una tontería.
Just say sorry.
No, no way.
Pero Harry, dilo, que no lo sientas, me da igual.
Pedís perdón por haber mejorado una receta que estaba mal.
Además, fuiste tú el que te empeñaste en ayudarme con lo de la boda.
Por favor, que me estoy jugando lo poco que ahorra el hombre.
Hola.
Perdón.
¿Cómo?
No, todavía tengo agua en el oído. Chacho, ¿qué dijiste?
Que perdón por haber cambiado la receta de la sal.
¿Ok?
Ok.
Ok, mamá Candela, yo aceptamos tu disculpa.
Pero si quieres que te ayude.
Aquí se pide todo por favor.
Que te pidas, por favor, que me ayudes a cocinar.
Tú a mí.
Es un chiste.
¿Te parece?
Bastante. Ahora que me parece muy un chiste.
Ponerle aceite de sal y alazama y quemarla a chispas. Eso es buenísimo.
Porque el mojo no la seca.
Claro que la seca. No la seca. No la seca. No la seca. No la seca. No la
seca. Bueno, pues la seca, papacita. La seca, little bitch.
¿Cambiamos al inglés ahora?
Ok.
Capaz de cancelar la boda.
¿La boda?
¿Eso crees?
Esto lo hago por mi hija.
¿No querías aprender?
Pues como buen chef. Ahora es la primera regla de cocina. Conocer bien el
producto. Vente.
Segunda regla. Adelántate y el mar te dará siempre lo mejor.
¿Vamos a buscar la gorra?
Tercera. Donde el patrón nos manda marinero. No es de cocina, pero sirve
igual. En dos minutos, abajo.
Ah, y otra cosita, Harry.
Se dice faenar.
O quitar conocimiento.
Oye, ¿se da mucho o no?
Mira, la paciencia no es la mejor de tus virtudes, ¿eh?
Igual mejor de pie, ¿no?
Por la circulación, ponte de pie.
Vamos, levanta.
No,
muy bien, no, chacho. No sabes nadar. Punto.
Toma, ponte esto.
Vayamos a tener un problema.
¡Au!
¡Au!
¡Eh! ¡Eh! ¡Dale! ¡Levanta!
¡Dale! ¡Vente para acá! ¡Cógela!
¡Muévete niño! ¡Dale!
No tiene pinta de salmo, una salmita rojera.
¡Vamos!
Mucho chef, mucho chef.
Pero no tienen que dar todo hecho, ¿eh?
¡Coño, está grande!
Ahí, ahí lo tengo.
Yo puedo, yo puedo.
Espera, espera, espera.
¿Juro? Vale, vale, vale.
Ahora vas a saber tú más de todo.
Dale, coge. Yo también. No puedo.
Dale, que te escapa.
Ahí. Mírala, mírala.
Mírala. Ahí.
Lo mejor es dejarle
tiempo para que coja el sabor del fuego.
Luego echamos el mojo con vinagre. Eso es.
No la seca.
Cuidado.
Ahora, las papas.
Todas pequeñitas, ¿eh?
Que no se amontonen, que esto no es el metro de Londres.
¿Y el agua?
Como me enseñó mamá Candela.
Prueba.
Está salada.
Agua de mar, la mejor para zancochar las papas.
Esto siempre así por algo será.
Y zancochar es arrugar. Hervir. Para arrugarla.
Hay que quitarles el agua y hacerlas saltar. Que suenen. Y siempre a fuego
lento. Aunque sea con batería.
Uno, dos.
Venga. Wow.
También eres MacGyver. ¿Cómo?
MacGyver, de la serie.
MacGyver, quieres decir.
MacGyver. MacGyver.
Venga, apunta.
Mojo rojo.
Mojo rojo. Mira lo que lleva.
Comino, pimentón, sal, bien de ajo.
Vinagre macho.
Machacas a mano.
Y por supuesto, la estrella. Pimienta picona. Mucho cuidado.
Venga. Esto no lo había visto nunca.
Vamos.
Mi
ojo.
¡Qué gran picona! Está en mi ojo.
Ok.
¿Mejor?
Mira, tienes buen paladar, ¿eh?
Es increíble.
¿Lo pondrías en tu restaurante?
Quita el mojo, lo adaptaría a una espuma. Ah, ya, claro.
Y así podrías cobrar, no sé, 100 libras por un pescado a plancha o a la brasa,
dependiendo del fuego, claro.
Menudo sinvergüenza estás tú hecho.
Bien.
Es delicioso.
¿Y cómo es que cocinas tan bien?
Ah, ahora el chef considera que cocino bien, ¿eh?
Pues... no es mérito mío.
Toma. Gracias.
Se lo debo todo a la familia de Zamara.
Mira, cuando llegué aquí, a esta isla, venía viendo, digamos, que era la
península.
Y aquí encontré la familia que nunca tuve, ¿sabes?
La abuela de Zamara me acogió como si fueras un nieto canario de toda la vida.
La mamá candela. Eso es.
Por ella.
Pues ya somos dos.
Mi familia también, con todas las tradiciones.
¿Ah, sí?
¿Pero sabes que te metiste al cocinero?
No, eran más de aparentar una vida maravillosa.
Estudiar en Eton, casarse con una mujer con la que ir a Ascot.
Así que me hice chef por llevarle la contraría a mis padres.
¿No es mal motivo?
Tienes suerte. A mí me habría encantado ser chef.
¿Y por qué te deciste pescador?
Porque iba a ser padre.
Entonces... aún empieza a darle miedo a todo, ¿sabes?
Imagino que me quedé con lo seguro, con la seguridad de Jaisa.
Él tampoco es mal motivo. No, no lo es.
No, no, no hagas eso. Te mataré.
Te mataré.
No,
no, no.
Míralo. Ni cinco minutos tardaste. A ver, ¿qué ha levantado tú? ¿Te ha
jodado? A ver, ¿qué pasó? No, nada, ¿eh? Nada.
Le he llorado.
Le he dicho que deberían de traer un icono canario como ella.
Y me dice, es que la protagonista no es Rosana.
Es la fiesta de la rama. Pichí.
No, ni Pichí ni Pachá. Oye, José Luis, ¡paga la música que me desgañito!
Pichí, te relaja, ¿vale?
Deja a la banda tranquila, al ayuntamiento, al alcalde tranquilo,
¿vale? Que no es su culpa.
Mira, tú y yo sabemos que Rosana no va a venir. Así que ya vas buscando algo
nuevo. Venga, anda, que tenemos mil cosas en el aire.
También te digo que la gente se vuelve loca con las bodas. Le dirás tú para
qué, porque luego se divorcia todo el mundo. Bueno, hija, yo qué sé.
Yo creo que si las historias de amor son de verdad, son para siempre.
Antes nos encontramos a Rosana a caballo que la muerde.
Bueno.
Yaíza.
Ahí no es, ¿eh?
Sí. Aquí quieta.
Únala rápido y ya. Yaíza.
Mírala, la cabra tira al monte y nos mira a la tía. Mira, que al final sería
con el chicharrero hecho en la rama como todos los años.
Harry, qué barbaridad.
¿Te quemaste todo?
Claro, acostumbrado a los nublados de Suiza, vienes aquí y te quemas.
Inglaterra. Lo que tú digas.
Tuvo que ser en el barco y ni me di cuenta.
Estarías distraído mirando el paisaje. Es que aquel paisaje es increíble. Y
además tú tienes la suerte de que te lo está enseñando Borondón.
Que Borondón se conoce muy bien la isla.
¿Por qué le llamas Borondón?
Mira el mapa.
¿Tú qué ves a la izquierda de la isla?
¿Agua? No.
Está la isla de San Morón, no.
Es una isla que aparece y desaparece.
Solo unos pocos afortunados consiguen verla.
Pero no hay que hacerse ilusiones con esa isla, Harry.
Porque cuando estás cerca y a punto de tocar la arena...
Desaparece.
de esta historia no te voy a cobrar nada.
Aunque estoy pensando que Carajaca, para una boda, se lo he visto mucho, creo.
Tienes un acto realmente bueno.
Todo de oído.
No he pisado tu tierra en mi vida.
Pues Londres, te gustaría.
Es un poco menos caliente, más ruidoso, más caro, pero tienes tu punto.
No. Prefiero esto.
Tú tienes una isla para elegir. Yo tengo ocho. Chacho. No, es mentira, ¿sí?
Dúcate.
Mierda.
Mierda. Mierda.
Esto lo arreglan acá.
¿Necesitas algo?
Primero necesito ver bien.
Porque si no, mal vamos.
Y que no me desconcentre.
Date una vuelta, anda.
Dale.
¿Qué diablos quieres?
No puedo hablar ahora.
Ok, tienes un minuto.
Ok,
tienes 55 segundos.
50 segundos.
¿Qué?
15 segundos. Estás perdiendo tiempo.
Tú tampoco perdiste el tiempo.
Oh.
Ahora te importo.
¿Quieres saber qué hago aquí?
Teniendo el mejor sexo de mi vida.
Ok.
Listo.
Venga, listo. Esto para la 4, ¿vale?
Por ejemplo.
Esto pasa con la carne de cabra.
La carne de cabra necesita mínimo dos horas de chuchu. Porque si está bien
hecha, acierto seguro.
¿De la punta, muchacho?
Sí.
¿Te ha gustado o qué?
No.
¿De qué?
Entonces.
¿De qué hablaste con tu ex?
No sé. Estás muy callado.
¿Cómo sabes que era mi ex?
Bueno, supongo que no le cuenta que has tenido el mejor sexo de tu vida a tu
abuela, digo yo, ¿no?
Ah, come on.
Estás así con un papá frita, hombre. No merece la pena.
Es más que un papá frita, es un cabrón.
Ya.
Por eso es que yo estoy bien así, solo.
Tiene razón, Pamara.
Y a esa y tú sois iguales. No.
Ya esa no quiere relaciones por convicción y yo porque, bueno, toda la
gente interesante que conozco tiene siempre billete de vuelta.
Seguro que no todos.
Aquí tienen la cuenta. Gracias.
Pago yo.
No, no.
Pago yo.
Mi isla, mis reglas. ¿Ok?
Ok.
Te has pasado la salida.
Sí, ya lo sé.
Quiero enseñarte algo.
¿De Mama Candela? Sí.
De refugio, Harry. De refugio.
Todo esto lleno de mesas.
La cocina, por allí.
En la barra, siempre mamá Candela, con una sonrisa.
Todo el día con la radio puesta, la mujer.
Me encantaba la música, ¿sabes?
No, la canción.
¿Qué recuerdo?
Me sentaba ahí, día tras día, mientras veía a mamá Candela de aquí para allá,
sirviendo cena.
Ella me enseñó todo lo que sé.
Felicidades, mamá Candela.
La enseñó usted muy bien.
Puede estar orgullosa.
Esta no es ella, Chacho.
Es una cantante famosa. Ella era muy fan.
Pues os parecéis, ¿no? ¿Qué dice?
¿En serio?
La verdad que me habría encantado seguir con el negocio y hacer lo que hacía
ella. ¿Y por qué no lo abres ahora? Tienes el sitio perfecto, cocinas muy
bien. ¿Qué más necesitas?
No. ¿Qué va?
Estoy lejito.
Ese barco ya pasó para mí.
Pues yo sería capaz de venir desde mi isla solo para disfrutar un chef como
tú. ¿Así?
Pues,
a ti te invitaría.
Por ser un chef tan reputado.
Eso es lo que piensas de mí.
Eso. Y también... otras cosas.
Coge mi pañuelo, con el tiempo perdí la razón
y guardé tus ojos del cielo en
testigo y admiración.
Y la noche se volvió a...
¿Qué haces aquí?
Nada, ¿qué pasa, Ibilú? ¿A qué viniste?
A por la foto.
Mira. Mira, mi niña, que la bebé trae tantos recuerdos.
¿Pero qué pasa con Rosana últimamente que está en todas partes?
¿Harry? ¿Qué haces aquí?
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