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Original subtitles

Si tienes unos ojos para ver el camino que has de andar, si tienes un

corazón que te mueve, unas manos que trabajan y un ansia de libertad.

Y si tienes aliento para hablar, dime pueblo quién te obliga, quién

puede...

Habla, pueblo, habla.

Tuyo es el mañana.

Habla y no me evitas.

Que roben tu palabra.

Habla, pueblo, habla.

Habla, pueblo, habla.

¿Qué pasa, familia?

¿Cómo están las máquinas?

Hola, don Lente. ¿Cómo estás?

Todavía no te has sacado el chicle de la boca.

¿Qué va a hacer?

Pues lo de siempre, chuli. Coño, ¿qué va a ser?

Pues un sol y sombra descargado.

Y unos churritos. ¿Quieres desayunar?

Vale. Luego dice que los chinos van a dominar el mundo.

Ya te digo yo que este no va a ser.

Porque aunque sea franquista, es medio subnormal.

Eso sí, ¿cómo se reproduce, macho?

No hay más que dar una vuelta por el barrio. Si hay más chinos que personas.

Pero también, ¿cómo que qué cosas? ¿Es verdad o no es verdad, pájaro?

A ver si ahora, en todo lo que nos está pasando, la culpa la van a tener los

chinos. Los chinos, pobres criaturas. Si ellos con vender sus calculadoras, sus

pegamentos, sus mierdas, tienen bastante.

Son los socialistas que están destruyendo el país.

Entraron en el gobierno prometiendo el oro y el moro.

Oye, y moro todo lo que quieras, pero el oro... Se lo han quedado para ellos.

Pero si ya no hay socialistas. Ahora son todo vixistas.

Seguidores de Pedro Vixen.

Por favor, no digas ese nombre tan temprano que me se revuelve el estómago.

Es increíble ese tipo.

¿Ese? Menudo gañón. Ha tenido el detalle de dejarse el bigotillo. ¿Para qué le

diferenciamos? Sí, pero mira cómo habla.

Cómo le escucha.

Cómo conecta.

Tiene algo magnético.

Sí, es asqueroso.

Se me está ocurriendo algo.

Ese tipo quizá pueda servirnos.

Vamos. ¿Pero qué dices?

Perdona, caballero. Podríamos hablar con usted un momento.

No serán ustedes maricones de eso, ¿no?

No, no. Para nada.

Somos... Somos de Knox.

¡Ah!

¡Político!

Este domingo haremos un meeting en Cercedilla y nos gustaría invitarle. Nos

parece muy interesante su visión de la actualidad.

¿Un meeting?

Habrá jamón ibérico y vino, gratis.

Jamón y vino gratis. Habrá empezado por ahí, hombre.

No hay de qué firmar.

Cuenta conmigo.

Coco.

Torrente.

¿Qué tal, chaval?

Hoy has cobrado, ¿no? Sí, Torrente. El monja no falla.

Vete para acá, que yo te lo guardo.

¡Adiós, Cuoco!

¡Adiós, señor Torrente!

¿No quiere un temorudo?

¿No? ¿Por qué no saluda usted al monja, Torrente?

Si es un tío muy majo.

Además, le aprecia usted un montón.

No me fiero, pero, chaval, los moros son muy traicioneros.

¿Pero cómo es usted, Torrente? Si es que me está volviendo loco.

La de noche me he pasado yo apatriando esta calle.

Con lo que era esto hace unos años.

Un festival, y ahora es que no hay ni putas.

Hombre, Torrente, si es que la van cambiando de sitio.

Pero putas hay todas las que quieran. Que no, Coco, que no. Que esta ciudad se

está deshumanizando.

El mundo se degenera a marchas forzadas.

No se queje, Torrente, que a nosotros nos va de puta madre.

¿Qué hace? ¿Qué hace?

Perdone, Torrente, que no lo he ofrecido.

¿Y me lo das ahora que ya la has chuperreteado, hombre?

Anda, anda, trae para acá.

También eres un ansioso.

Si te has tenido que poner el ciego ahí de que vas, ¿dónde es tu amigo el moro?

Que va, Torrente, que yo no como de eso.

Que no sabe usted cómo lo sabe. Es verdad.

Además, a partir de ciertas edades hay que cuidarse.

Por cierto, Torrente, que me ha dicho mi amigo el Choco que tiene un trabajito

para nosotros este domingo. ¿Lo del cobre? No.

Este domingo tengo un asunto muy importante.

Me voy a meter un negocio que nos va a traer muchas alegrías.

¿Qué negocio, Torrente?

La política, chaval.

La política.

Niño. Saca para allá, hombre, que te ansias. Venga.

¿Qué tal, señor Torrente?

Ya veo que está disfrutando del encuentro. Sí, está todo estupendo, ¿eh?

¿Se animaría a decir unas palabras a los compatriotas que han venido? Están

todos deseando oírle. Yo, subidme ahí arriba.

Esto lo pagan.

Esto se hace por la patria. Bueno, yo por la patria hago lo que haga falta.

Pues venga.

Y ahora tenemos con nosotros a un hombre sencillo, de la calle.

Un patriota humilde como ustedes y como yo. Y sobre todo, orgulloso de su

gloriosa nación. El tipo de persona que nos representa.

José Luis Torrente.

Bueno, ¿las escucha?

¿Probando?

¡Españoles!

¿Habéis visto?

He empezado utilizando lenguaje incluyente.

He dicho españoles. Ni españolas, ni españolos.

¡Españoles todos!

Que al final va a ser lo que va a acabarnos diciendo.

Electricito, tacito... Ya habéis sacado esto. El experimento de Santi.

Los experimentos mejor con ratas. Pues eso mismo pensé yo.

Yo amo profundamente a España.

Por eso...

Veo con dolor la decadencia a la que está siendo sometida por nuestro

presidente, Pedro Viches.

¿He dicho Pedro Viches?

Gracias.

Esta gente ha prohibido cosas tan bonitas, bellas tradiciones nuestras

tirar a la cabra del campanario o el toro de la vega, donde el animal apenas

sufre porque entiende que es una cosa afectiva y simpática.

Y en cambio permiten la salvajada esa de los moros, esa fiesta barbárica y

ascentral que consiste en matar corderos por las calles.

Y luego se los comen.

Hace millones de años este país estaba invadido por los moros, infestado.

Pero para eso se hizo la reconquista.

Para eso dieron su vida a Don Quijote, el fin campeador. Y ahora Pedro Vich se

la está entregando de nuevo, los está trayendo poco a poco, con lo que costó

echarlos. Y ahora quieren dar papeles a medio millón de moros.

Pedro Viches va a acabar haciendo lo que le dijo su madre a Moitila.

Llorar.

Llorar como una mujer.

Lo que no supiste defender.

Como un hombre.

Y desde aquí te digo, Pedro Viches, que el pueblo español quiere como presidente

de su nación a un hombre.

Pues está la gente encantada. Está usted muy bien, Torrente.

Muy bien traídos de Moabdil. Es que un poco de cultura nunca está de más, ¿eh?

Ha conectado usted con nuestros votantes.

Le veo madera para la política.

Este hombre sabe, ¿eh? A pesar de la cara.

¿Usted cómo se ha visto?

Pues mira, yo no te voy a engañar.

Pero yo nací para esto.

Les he gustado.

¿Les he gustado?

¿Cómo era de esperar?

Porque yo soy un tío con un par de cojones y las ideas claras.

Y ellos se les ven muy perdidos.

No sé, Torrente. A mí es que eso de la política me da como mala espina. Por

favor. La política es la polla, chavales. ¿Os acordáis del álamos? El

aquel.

Es mi referente en el punto de la política.

Un artista se llevó una furgoneta llena de puta a un parador nacional.

Pagándolo con los impuestos de todos nosotros.

Con los impuestos estos nosotros, dice.

Pero si Torrente no paga impuestos desde el 96, por lo menos.

Vamos a ver, vamos a ver. Yo llevo muchísimos años cotizado. Lo que pasa es

a lo de la secreta nos quitan de registro. No deja rastro. Yo ya tengo un

dentro. Ese es el caso. Ahora falta meter el resto.

Y si os portáis bien, os meto a todos vosotros. Que donde come uno, come 200.

Yo, aunque me pague los 6 .000 pesetas de whisky, yo me conformo a Torrente.

Claro, hombre, te pongo un ministerio. Que no se vea pobreza. Venga, otra ronda

a cuenta del dinero del contribuyente, Antoñito.

Esto es una carrera de fondo, Torrente. Hay que ir poco a poco, aportando ideas,

sumando.

Ese de los carteles es el que manda, ¿no?

Nuestro líder.

El futuro presidente de España, Torrente. Que, por cierto, ya he oído

usted. Está deseando conocerle. ¿En serio?

¿Ya le ha llegado cómo alegra usted los mítines con sus intervenciones?

Eso esta vez. Que se entere. Que se entere del pedazo de orador que le ha

salido. La educación está muy bien, por supuesto.

¿Qué mejor educación que transmitir a la chavalería las tradiciones

tradicionales de nuestro país?

Por eso, cuando gobernemos nosotros, en cada barrio será obligatorio tener una

procesión. Y las verbenas y los toros también.

Porque vosotros cobráis sueldo de mierda y estoy haciendo trabajos temporales

con unos contratos basura.

Yo antes me acuerdo que ahorramos un poquito y ya teníamos piso.

Ahora, imposible.

Como mucho, los ahorros te dan para comprar un móvil.

Y de tercera generación, hecho en China. ¡En China!

¡No me jodas, China!

Antes los móviles se hacían íntegramente en España.

Y más cosas, que me callo.

Que no quiero acabar en la cárcel.

Madre mía.

Bienvenido a nuestra humilde morada, Torrente.

Por fin ha llegado el momento de que conozca a nuestro líder.

Hombre, Torrente, he oído hablar mucho de usted.

Lo mismo digo, presidente.

Le presento a Bartolomé Cuongo, nuestro secretario general.

Pero... Pero esto es un negro.

Yo pensaba que Knox era borracita.

Torrente, Bartolomé es de plena confianza.

Entonces, ¿no somos racistas?

Un poquito, pero con Bartolomé disimulamos.

Vamos a ver, Torrente, ¿qué es mejor?

¿Un blanco, pero rojo y que quiere destruir España?

¿O un negro patriota como Dios manda? Dígame.

A este rato, bondongo. Ahí vas ganado. Además, podría ser peor.

Podría ser catalán.

Torrente, estoy muy orgulloso de tener a un hombre como usted incorporado en

nuestras filas.

La política necesita de gente válida y lúcida.

Pero como es una bunda, igual usted podría encontrar aquí un sitio.

Vamos a ver, Cuco. No sé por qué me has traído al Torrente. Este es más vago que

la chaqueta en guarda.

Si no va a arribar el hombro, logro el reparto que no se queje. Estoy

Cuco, noto que esa gente me valora.

Saben que tienen entre manos algo bueno.

Si es que si usted es un figura, hay hambre de Torrente Knox.

Hablando de hambre, Torrente, ¿no le quedará por ahí algo de jamón de ese el

meeting? A ver si tengo trocillo.

Mira, ha tenido suerte.

Tiene algo de pelucilla, pero seguro que ahora está bueno.

Qué pinta, bachao.

Buenísimo. En breve voy a necesitar un secretario o asistente personal.

Y he pensado que tú serías el más idóneo para cubrir ese puesto.

¿De verdad que ha pensado en mí para cubrir ese puesto?

Lo que voy a cubrir yo a vosotros es la cara, pero de hostias.

Como no dejéis la chanchara y vengáis a ayudarme de una puta vez.

Chopo, tú serías un buen guardaespaldas, ¿eh?

Bueno, viene por ahí y claro, el tío estaba...

Hablando mal, o sea, cosas desagradables, que no me dejarán el

Así que saco la pistola, le pego un tiro en la oreja y se pone a chillar como un

gorrino.

Así, como Fosky.

Es que aquí se le ocurre faltarle el respeto al Farid antes de usted, señor

Torrente. Dígase, Manolín, tú se ve que eres fan del Farid.

Fue el número uno.

Lo que no os he contado que está buenísima.

Escucha, cuando le saqué las castañas del fuego al coronel Camullas.

Estaba yo en el África Corps.

Pero todas estas historias, señor Torrente, ¿no habrá sido usted espía?

Hice un juramento.

Mis labios están sellados.

Pero... ¿Habéis oído hablar del 23F?

Ese es el Black Friday, ¿no? ¿Pero qué dice?

Cariño, qué gran ocasión perdida para cambiar esta democracia enferma.

Ese día todos, desde Bilal del Poz, Tejero, incluso el rey, el demérito.

eran peores a las órdenes de una inteligencia superior.

No me joda que era usted el elefante blanco.

Lo de blanco lo entiendo, pero elefante, ¿estaba usted aún más gordo?

Hombre, lo del elefante era por la trompa.

Ya decía yo que tenía que ser usted alguien de peso, alguien con una

importante detrás. No me extraña el rumor que se oye en el partido.

Hay un rumor, yo no me he enterado. Se rumorea que ha causado una gran

en nuestro líder, Jacobo.

Bueno, está barajando meter su nombre en las listas. Eso está muy bien.

¿En qué puesto?

Creo que en el 26.

Es un gran honor, señor Torrente. ¿El 26?

Eso es un insulto, chaval.

Pero se lleva muy poco tiempo en el partido, señor Torrente. Hay un

por antigüedad. ¿Usted qué había pensado?

¿Qué había pensado?

Presidente, ¿o así, no?

Cada día estoy para adentro. Esto está hecho.

¿Entonces nos va a meter a todos, Torrente? Claro que sí, Manolito. A ti

a hacer ministro de Sanidad. ¡Cien años!

Y a Antoyito, ministro de Cultura.

Así me paga los seis mil pesos de whisky. Qué pesado lo de whisky, joder.

Pero si con el sueldo vitalicio de ministro tienes para varias barricas,

Y si no, siempre está lo de las puertas giratorias. ¿Qué es eso de las puertas

giratorias? Es como un remolino cuando da vuelta.

Eso es que cuando te echas de la política, pues te cogen de empresas y

asesor, y te pagan una pasta.

Es un poco como los futbolistas. Cuando ya no juegan bien, pues les cogen ahí el

equipo de mierda de esos de Dubái, pagándoles un pastizal por la puta cara.

Lo de la política no me ha llamado nunca la atención.

Sin embargo, esto de las puertas giratorias me interesa bastante,

¿Me podría colocar al chaval?

¿Pero tú qué te has creído que es esto?

Danielito es muy estabilado. Una vez hice una división y sin utilizar la

calculadora del móvil.

Es un intelectual.

Le falta hoy alguna vez el respeto a usted, ¿eh? Calla, niño.

Parece un poco tonto.

Si solo lo pareciese.

Mira, sin ninguna titulación ni ninguna licenciatura es muy difícil.

Yo creo que podría conseguir un máster a través de un primo mío. Aguero, es otra

cosa.

Igual entonces podría colocarle ahí de jefe de la oficina de las artes

escénicas. ¿Qué es eso de las artes escénicas?

Pues eso, lo de las artes escénicas.

Y lo de hablar dialecto, que no entendamos todos fuera de casa, tipo

cataluñese, prohibido.

España una y no 51.

Luego ya, si queréis hablar raro.

En vuestras casas. Claro que sí, está permitido. En casa cada uno hace lo que

pasa por los huevos. Hasta ahí podíamos llegar.

Mamá, por favor.

¿En serio?

Los impuestos hay que bajarlos.

Pero yo iría más lejos.

Los impuestos hay que quitarlos.

¿Pero cómo vamos a cobrar?

Encima de que no vais a votar, ¿eh?

¡Alegría! ¡Alegría para España!

Torrente, estuvo usted sensacional en el meeting del escorial.

Tiene usted unas ocurrencias que... Es verdad.

A mí esto se me da a ver.

Lo que he visto es que no ponen entre dicho el matrimonio homosexual, que es

algo de lo que estamos muy en contra y forma parte de nuestro programa.

Ya. Yo es que estoy a favor.

¿Pero qué me dice, Torrente?

Explíquese, por favor.

Vamos a ver, si los maricones quieren casarse, pues déjalo que se case. Que se

joda, como todo el mundo.

¿O qué pasa, que vamos a estar nosotros apechugando y ellos se van de rosita?

Señor Torrente, está claro que su avanzado pensamiento es un soplo de aire

fresco para nuestra organización.

Aunque, no sé... Mire, eso que hacen ustedes de quitar la banderita GLTV, no

tiene sentido.

A los mariquitas les hace mucha ilusión su mantenimiento de colores.

Como a mí, la roja y blanca.

Me pone todo orgulloso.

Y los maricones son buenos muchachos. Son muy carillosos.

Además, quitando la enfermedad esa que tienen, no hacen daño a nadie.

Están ahí a sus cosas. Ahí dándose por culo, penetrándose por todos los

orificios. ¿A dónde quiere ir usted a parar, Torrente?

Pues hombre, que no tiene sentido encabronar a posibles votantes. Porque

cosa no.

Pero en España, maricones, todos los que te quieran.

Más de media España, Gai.

¿No querrá usted, de un plumazo, quitarnos la mitad de los votos?

Bien visto, Torrente.

Se nota que está usted muy comprometido con la campaña.

Mañana va a ser el gran debate electoral y va a ser televisado en directo para

toda España.

Sería un placer que pudieras acompañarnos, Torrente.

Ahora sí que sí.

Pero si me han invitado al debate que van a hacer por la tele.

¿Pero va a hablar usted, Torrente?

Bueno... De momento voy de oyente, pero seguro que algo aprendo. ¿Por qué no lo

entrenamos nosotros para debatir?

Esa es muy buena idea.

Vamos a hacerlo como si fuera el Congreso.

Vosotros me hacéis preguntas y yo las contesto. Venga.

Ahí está.

¿Quién va primero?

Yo, yo, yo primero.

¡Gerepollas! ¿Y tú más?

Me debes seis mil pedazos de whisky.

Señorías, esto es mentira. Es máquina de zango, es invento, es fake news.

Los de tu partido son unos corruptos.

Rebota, rebota y en tu culo explota.

Me gusta la fruta.

Y yo me cago en tu puta madre, en tus muertos y en tu puta nación de

No sé, Torrente, más que el Congreso, parece el patio de un colegio.

Eso es, Coco, eso es.

Vamos bien.

Sí, señor.

Dentro de tres horas en este plato, los principales candidatos se enfrentan cara

a cara en un debate decisivo para el futuro de nuestro país.

Estamos a días de unas elecciones que no solo definirán el rumbo de los próximos

años, sino que también... Paulo Cheneque, candidato de Pudimos, es el

llegar. Paulo, perdona, ¿qué opinas de no pagarle la seguridad social a los

domésticos? Lleva siete años haciéndome la misma pregunta.

A ver, es que si nunca me respondes... Oye, ¿qué hace él? ¿Qué hace él?

Cada vez que pregunte algo, se lo tiramos más lejos. Con fascistas.

Manoli Sanabria, del PAPE, Partido Asociación Patriotas Españoles, llega

colaboradores. Bienvenida, Manoli. Una preguntita para la cadena, por favor.

¿Cuál es el objetivo del PAPE?

Pues que los españoles se den cuenta de que por fin tenemos que parar lo que

está ocurriendo en este país.

Porque tenemos que... ¡Los denox!

El candidato de Nox, Jacobo Carrascal, acaba de llegar poniendo la nota de

a la noche. Le acompaña su séquito, o lo que sea.

Bueno, señor Terrente, va a vivir usted hoy su primer debate.

Sí, la verdad es que tengo ilusión.

Jacobo, ya sé que no es un buen momento, pero... ¿Tendrías un minuto para mí?

¿Un minuto?

Para ti siempre.

Chicos, dejadnos un rato.

Seguida estoy con vosotros.

Presidente, presidente.

Tengo una cosilla que la llevo por las emergencias, por si quiero te dejar el

pabellón directo. Yo no necesito esas cosas, hombre.

Yo tampoco.

Esto es un extra, un plus, por si quiero te quedar bien.

Venga.

Que aproveche.

Mandongo, anda, ¿por qué no te vas a ir a la máquina y te traen unos cacahuetes,

eh? Escuongo, ya hace tiempo que los negros en este país no servimos a los

blancos. Vete tú.

Pero tampoco es así.

Era por ti, por si tenías hambre.

Como se han quedado dentro las bananas, que por cierto, estaban ahí cortaditas,

¿eh? No tenías que subir a cocoteros como en tu país.

Es lo que tienes, las esperas, que no sabes lo que hacer.

Oye, ¿es verdad que los negros tenéis el rabo bien grande?

Es una leyenda urbana eso, ¿no?

¿Cómo se lo está pasando?

El líder siempre dice que a los debates hay que salir relajado, sin tensiones.

Hombre, ¿y qué mejor para liberar tensiones que la jaca con la que se ha

ahí dentro?

Oye, por cierto, ¿cómo va el jefe de...? Como un tiro.

Yo mismo le consigo los estimulantes.

Como sabía que estaba aquí esta periodista que siempre le sigue, le he

el agua dos pastillitas machacadas en que se enterase, para no herir su

Madre mía, por la lata ladrar.

¿Qué te pasa?

Baja presión arterial y arritmia.

Pero si estaba perfecto.

Son las cosas de la edad.

Como que habrá tomado alguna guarrería de la estampada.

Pues por ley no debe estar representado. Esto es un caso excepcional.

Tienen que buscar un orador que le sustituya.

¿Que le sustituya?

Yo no pienso salir ahí a hacer el ridículo.

Estas cosas se preparan con mucha antelación. Pero es que tú eres el

Es verdad que yo soy mucho mejor orador, pero es que nos ahogamos mucho con este

debate. Pues sal tú, que voy a salir.

Entranos en tres minutos.

Señorita, ya tenemos sustituto.

Apunte. José Luis Torrente Galván.

¿Cómo? ¿Qué dices? ¿Cómo haces? Dile algo. Pero no fastidie, Torrente.

Tranquilo. Dejadlo en mis manos.

Pero páralo.

Ustedes pueden verlo en la sala de control.

Vais a alucinar.

Vamos, vamos, vamos.

¿Me voy maquillando? Sí, sí, sí. Quita, niña, ahí con los polvos, hombre. ¿Qué

te has pensado? Que soy un desviado. ¿Va a salir usted con las gafas?

Me quedan bien, ¿verdad?

Se verá.

Vamos rápido que ya han empezado.

Prevenidos, 10 segundos.

3, 2, 1, hablando.

Antes de comenzar, lamentamos informarles de que el candidato Jacobo

ha sufrido una indisposición.

En este momento se encuentra recuperándose en un hospital.

Afortunadamente, está fuera de peligro. Sí, un momento. Me comunican que ya

tenemos sustituto.

Se trata, sí, efectivamente, de José Luis Torrente. José Luis Torrente.

Oye, qué bonito es esto. Parece el que apostamos, el que ha tenido aún en

disposición nuestro líder por una sobrecarga de trabajo.

Los disgustos que le da ver cómo estos están destruyendo España.

Pero aquí está José Luis Torrente, para defender al país.

Sí, caballero. Tenemos un poquito de prisa, si quiere usted acercarse hasta

atril. Muchas gracias.

Esto es intolerable. Quiero que la audiencia sepa...

que este señor que sustituye al candidato Carrascal es un expresidiario.

Pero vamos a ver, ¿por qué dejan que empiece esta tía? ¿Esto qué va, por

de peso?

¿Esto de caro? ¿Va a hablar de esta pájara todo el rato la primera?

Pues no, esto va por sorteo previo, señor Torrente. Como sea el sorteo tan

limpio como las últimas elecciones, vamos apañados.

Pero oiga, discúlpeme si le diga, ¿cómo puede usted ser tan cuñado?

Ah, chavalín, cuñado es el que se folla a tu hermana.

No te jodes. Yo no tengo hermana.

¿Tú qué vas a tener?

Tú tienes un carricoche ahí. ¿Cómo dejas pasar aquí un carricoche? ¿Qué es lo

siguiente? ¿Que vas a dejar entrar animales?

Bueno, eso ya lo hacemos. ¿Por qué has pasado la foca de restar? ¿Cómo?

¡Gordofóbico!

Señora, que yo he adelgazado. Mire, ahora estoy como una sílfide.

Sílfide me escojona.

Señores, por favor, es que así no.

Perdón, ha sido menos válido.

A ver, yo quiero aclarar que soy española.

Conservadora, de derechas.

Muy bien. Pero todo lo que dice usted es tan aberrante que me daría vergüenza

que me relacionara ni mínimamente con usted o con su ideario.

Habló la señorita Pepe.

¿Pero cómo te vas a relacionar conmigo, asquerosa? Si tus partidos son los que

habéis puesto España en manos de Pedro Vinces. Si no tenéis sangre en las

Soy cómplice del bichismo. Yo les pediría que respeten el turno de

intervenciones, porque es que si no es imposible. Sí, claro. Perdón, Rubia,

perdón. Y ahora el turno le corresponde a la representante del PSAE, la ministra

de Igualdad, doña Aidoia Mantero. Dame a la ministra. Nueve.

Gracias.

Desde el Partido Socialista Antifascista Español...

Estamos comprometidos en dar la batalla para que el machismo sea una religia del

pasado. Por eso está bien recordarle a los señoros de Nox, lo que yo como mujer

trans... Nosotros no tenemos nada contra las trans.

Pero mujer... Mujer es mi padre.

Usted es un maricón.

A ver...

Que le guste a usted comer rabo, eso no le hace a usted mujer, ¿entiendes?

No, yo lo que le pido es que retire inmediatamente ese tipo de expresiones,

señor Torrente. Es verdad que una cosa no tiene que ver con la otra. Está muy

bien hecho, ¿eh? Me da hasta morbillo, yo le daba, ¿eh? Oye, esto sí le daba,

esto sí le daba.

Es que no vamos a admitir aquí esos discursos de odio. ¿Pero qué odio?

Si le acabo de decir que le haría un favor.

Bueno, vamos a ver.

Algo de razón tiene el hombre.

¿Pero tú qué dices, hija de puta?

Pero bueno...

¡Paña, paña, paña! ¡No nos lo perdemos! ¡Eso es!

¡Eso es violencia de género!

¿Pero qué género?

¡Tú te vas a ir a misa! Oiga, esto va pa' mucho.

Es que son las diez y no será.

¡Váis, vais!

¡Bicho! Lo de Torrente es imperdonable, Jacobo.

No sabemos cómo ha podido ocurrir.

No, no, si lo alucinante es que el tipo ha caído en Grecia. Bueno, le odia a

media España.

Pero le ama a la otra media, que es la que tiene que votarnos.

No paran de repetir las imágenes en televisión.

En todas las cadenas.

Casi no se ha notado la ausencia del presidente Pedro Vilches en el debate de

anoche. La función de impresentable la ejerció el representante de NOX, José

Luis Torrente.

Al final va a ser útil para la causa, ¿no?

El tipo este al que teníamos como mascota.

La legión tiene a la cabra y nosotros tenemos a Torrente. No sé qué es peor.

Pues parece ser que la ultraderecha ha encontrado a su nuevo héroe, grosero,

chavacano y vulgar. Sí, prácticamente un desconocido entró ayer en el debate

electoral como un elefante en una cacharrería.

Oye, ¿cómo ha llamado el aspirante a su tortilla?

La ha llamado Tortilla Torrente. Entiendo, ¿y eso por qué? Porque tiene

huevos.

No puede haberlo hecho peor, pero desde luego repercusión ha tenido.

Es muy fuerte, Torrente.

Anarcha le dio España entera en el debate.

Y Andorra. Gente como tú es la que necesita España.

Muchas gracias, hombre.

¡Eh! ¡Estamos contigo, figura!

Gracias, chavales.

Eres el mejor, Torrente.

Gracias.

Sí, es que está en la calle.

Anda, que no se ve la tele aquí, ¿eh?

¡Ay, que es usted!

¡Es usted!

¡El de la tele! ¿El mismo?

Fírmeme un autógrafo, por favor, que es para mi señora, que le encanta.

Muy bien.

Voy a por un papel. Venga. No se vaya.

Espera, me voy. No se vaya.

Tranquilo, tranquilo, vaya.

¿Has visto, chaval?

Es que lo noto, lo noto. Voy por el buen camino.

¿Y a dónde vas, torrente?

¿Cómo que a dónde voy? Tú eres loco, chaval. A la presidencia.

¿Eh? ¿Qué haces ahí?

Tranquilo. Soy político.

Cuando llegue a la presidencia pienso ser especialmente sensible con su

Mi padre trabajaba en la construcción.

¿En serio?

Sí, toda la vida en la obra.

Murió en un derrumbe.

Venga, coja lo que quieras. Gracias, gracias.

Bueno, soy político, ¿sabes?

Cuando llegue a la presidencia voy a ser especialmente sensible con su gremio.

Mi padre era taxista.

¿De verdad?

Sí, que en paz descanse.

Lo mataron a los rojos en la guerra.

Parece que le regaló la carrera. Muchas gracias.

Cuando llegue a la presidencia voy a ser especialmente sensible con el tema de

la inmigración.

¿Usted, Vilma, de dónde me dijo que era?

De Ecuador, señor Torreira, ya se lo conté. Es que mi padre era de Ecuador.

Era ecuatoriano. Cuando llegue a la presidencia os prometo que voy a ser

especialmente sensible con los problemas de vuestro gremio, de la prostitución.

Mi madre era puta.

Hombre, por fin un político que lo reconoce.

Oye, ahora que somos amigos, ¿me podéis hacer un descuento, no?

¿Ha causado usted una conmoción nacional con su espontánea intervención en el

debate? Eso parece.

Torrente, le presento a Miguel Ángel González, nuestro jefe de comunicación.

¿Qué tal, caballero?

Está claro, Torrente, que el público le quiere.

Pero conviene no dar pasos en falso.

¿Quién lleva sus redes sociales?

Mis redes... No, no tiene redes sociales.

Es que siempre he sido más cazador que pescador, fíjese usted.

Bueno, tranquilo, Torrente.

Frankie se va a encargar de sus redes sociales. Es un auténtico cerebrito.

¿Qué tal, don José Luis?

Hola, chaval. Las redes están que arden con su intervención del otro día.

Tenemos que aprovecharlo.

A Río Revuelto, garante de pescadores.

Bueno, también necesitará usted un asesor personal, no solo de... no solo

imagen, sino de relaciones públicas, protocolo... Nos encanta su

Pero en política...

Es muy fácil meter la pata, ¿me comprende?

Buenos días, señor Torrente.

Carmela Suceiro. Ella le va a guiar por el mundo de la política de forma

absolutamente infalible.

Hola, chata.

Mejor la mano, señor Torrente. Tiene usted que jugar a lo seguro.

Se lo he dicho.

No se le escapa ni una. Voy a salvaguardar su prestigio, a resaltar su

a sacarle partido a ese clamor chotuno que tiene usted.

Modales y buenas maneras son cada vez más un estandarte de la nueva derecha.

Torrente, que nos va a gasear en estéreo, por favor.

Cuco, estoy muy preocupado.

Vamos a ver, a mí que me asesore una tía... Me da igual, ya sabes tú que a mí

poder no me gana nadie, pero... Pero que me pudiera haber puesto una mano fea.

Pero tan fea es, Torrente.

Fea de cojones. Vamos, no parece de nos, parece de pudimos.

¿Tú has visto a la cacatúa esa, la jefa de restar?

Pues más fea aún.

Si es que usted dijo que su asesor iba a ser yo, Torrente. A ver si ahora al

final con la tontería me voy a quedar yo fuera.

Eso, Torrente.

Y acuérdese de nosotros, que tenemos muchas ganas de ayudarle a arreglar el

país. Sí, claro.

Lo que tenés ganas es de trincar. No te jodes. Como yo.

¿Qué diría usted que es esto, señor Torrente? Eso.

Una gorda.

Curvy. Torrente.

Curvy. Curvy.

Como se llame. Pero está gorda.

¿Y aquí qué ve?

Un normal.

Es un muchacho con distintas capacidades.

¿Capacidades? Pero si es un mongolo.

¿Y esto qué le parece?

Esto, esto es lamentable. Es un paga -fantas, un calzonazo. El hombre es

blandengue. ¿En serio, señor Torrente?

La mujer, qué broma. Esto está muy bien, hombre. Un señor pagando la cuenta.

Es un rollo feminista.

No, señor Torrente, está mal.

Es micromachismo.

¿Pero qué me dice?

¿Y este otro?

Esto sí, esto es un caballero español.

Abriéndole la puerta a una señora, ¿eh?

¿Esto es feminismo?

Mal, otra vez.

Micromachismo de nuevo.

Concéntrese, por favor.

A ver esta. Esto sí.

Esto es un muro cabrón. Ahí abusando de la muchacha. Está ahí con 500 maletas y

él está ahí rascándose la barriga. Esto es mucho machismo de ese.

Está muy perdido, Torrente. No me jodas. Esto es otra cultura.

¿Cultura? Otras costumbres que tenemos que respetar.

Pero bueno, es que te ríes, chaval. ¿Te hace gracia?

¿Te parezco gracioso?

¿Qué te crees, que ha venido a la casa fiera a ver a los monos? No me río de

usted, don José Luis. Es que me he dado cuenta que su ausencia de filtro, su

brutal sinceridad y su primitiva simpleza pueden ser una baza clave para

los corazones de todos los votantes.

Los corazones, espero que también caiga algún chochete.

Genial, a eso me refería.

Mire, Gonzalo, el chico ese que me ha puesto para ayudarme con las redes

sociales y todas esas mierdas, pues le veo como muy raro.

Vamos, que yo creo que es medio bobo.

Frankie ha estado en Harvard, Oxford, Cambridge.

No es que haya terminado en ningún sitio, pero estar ha estado.

Tiene un máster en la red Juan Carlos. Sí, eso da mucho caché.

Y es un experto en relaciones internacionales. Bueno, eso yo también.

follaron a Rubana.

Se supone que ese chico es un cerebro privilegiado.

Pues mire, Harvard, Oxford, Cambridge, habrá estado donde quiera, pero a mí me

parece que al muchacho le falta un hervor. Pero es el sobrino de Jacobo

Carrascal.

Así que con eso se lo digo todo. Si hago de chispa, también se le ve a la

criatura.

De hecho, más con todo esto, ya como que le estoy cogiendo más cariño. Claro.

Bueno, me voy a cagar. Que no vean lo limpias que están las instalaciones.

Aquí da gusto.

Don Matías, baje que aquí hay uno que no le entendemos, no sabemos lo que

quiere. Ahora mismo, en la pandilla de incompetentes. Dígame, dígame, señor.

Yo quiero un tornillo de punta de cáncamo que tiene aquí un matagón, se

se...

Y ya está.

¿Pero y esto?

Esto es que salía yo y directamente era un poquito frío, como raro.

Entonces, para darme mi categoría, pues he pensado que mejor que saliera primero

un telonero.

Y he conseguido a Paquito, el hijo del gran anébalo. El de los casetes.

Ese. Hombre, Paquito, has estado sembrado.

Igual que tu padre. Y esto me lo pagarán, que le conozco, Torrente. Ya,

así eso. Oye, estamos viendo de calcoso, pero...

Los que más gracia tienen son los de Mariquita. Tienes que hacer los de

Mariquita. Señor Torrente.

Bueno, Mariquita, eléjate a mí. Vamos a ver, señor Torrente. Esto ya no se puede

hacer. ¿Pero cómo que no se puede hacer? ¿No lo ha visto usted?

El humor ahora debe ser desde abajo hacia arriba.

O sea, que bajamos a Paquito del escenario y subimos a la gente.

Segunda y aquello.

¿Esto qué suena?

¿Es mi padre?

¿Le gusta, señor Torrente? Está brutal, ¿no? Nada se le resiste a la IA. Lo

cual, la inteligencia artificial, Torrente, con ella podemos hacer que la

del pari cante lo que nosotros queramos. Es la IA, es lo más.

¿La IA?

¿IA?

¡Porquería!

¡Hala! Va a cantar el pari lo que la IA y tú digáis.

visto que no se respeta nada en este país.

Ni algo tan sagrado como la memoria del Farid. ¡El Farid!

Pero aún no se ha inventado una máquina que pueda sustituir a un español.

Yo digo una cosa.

Cuando lleguemos al gobierno, porque vamos a llegar, me voy a encargar

personalmente de hacer que España sea grande de nuevo. Y no habrá hombre ni

máquina que pueda impedirlo.

¡Al suelo, chavales! ¡Están disparando! ¿Pero qué disparando, Torrente? Si he

sido una avispa, que hay muchas por la zona.

¿Pero qué coño de avispa? ¡Es un atentado!

¡No para con nosotros!

¡Viva España!

¡Qué barbaridad!

¡Qué foto más impresionante, Torrente! ¡Es la estampa de un patriota!

Esta imagen se traduce en votos.

Coraje, valentía, hombría, lo tiene todo.

Además, me saqué el aguijón luego y no me duele casi nada.

Señor Torrente, esto es el fin. Están intentando claramente boicotear la

campaña. ¿Cómo? No puede ser.

Han generado mediante inteligencia artificial una imagen suya con una

dos prostitutas. Y lo están difundiendo por redes sociales.

¡Mire! Pero Torrente, a ver, a ver, a ver.

Ah, sí, soy yo.

Esto es anoche, en el Flowers.

Es que había cobrado mi secretario, el Cuco, y me hizo un préstamo.

Menuda fiesta, oiga. ¿Pero tu gente?

Que no pasa nada, mujer, hombre. Que a los votantes les gusta que los

estén bien follados.

Que sean gente activa, viril.

Eso es lo que distingue a un líder.

Hombre, es una forma de verlo.

¿Usted me entiende, Miguel Ángel?

No. Lo importante es tú cómo te encuentras.

Dice el médico que te van a dar el alta en breve.

Ya.

Eso seguro que lo dijo antes de que me enseñaras esta foto.

Pues entonces igual es mejor que no te enseñemos esta otra.

Yo sé que el tipo cae bien al populacho y que hace gracia los mítines con sus

intervenciones, pero... estoy empezando a pensar muy seriamente que esto se nos

está yendo de las manos.

Sí, es que es increíble, chaval.

Se están poniendo muy pesados.

Esta gente de Knox piensa que sabe más que yo.

Si yo no necesito asesores.

Yo con un secretario así de calidad, como tú, fui sobrado. Es un tío con

iniciativa. Claro que sí, Torrente. Bueno, este encuentro que voy a tener

eso ha sido una idea mía.

¿Lo de reunirse con líderes de opinión? Eso, porque soy político, que está al

tanto de lo que quiere la calle.

Soy una especie de termómetro de las inquietudes y necesidades del ciudadano.

¿El termómetro?

Yo le veo más como un supositorio, Torrente.

O sea, porque no solo detecta el mal, sino que además cura.

No.

Os he hecho venir porque quería reunirme con vosotros para intercambiar

impresiones. Porque sois gente de bien. Sois españoles que se visten por los

pies. Y un ejemplo de valores, de principios y de decencia.

¿Y las samaritanas? ¿De qué?

¿Samaritanas del amor?

Ah, las putas. Claro.

¿Qué les pasa?

Tenían que estar incluidas en la seguridad social porque son una fuente

salud. Y de alegría. Bien visto.

Otra cosita. ¿Sabe usted lo que le cuesta al contribuyente albergar y dar

comer a los delincuentes y chorizos de las cárceles?

Ya sé por dónde va usted.

La chusma esa debería sufrir a su estancia en prisión.

Trabajo forzado. El que la hace, la paga.

Yo estaba pensando en algo más contundente. Fíjate tú.

La pena de muerte. Ahí, ahí, ahí.

Coño. Una tradición tan nuestra, tan española, que funcionaba la mar de bien.

Porque te la cargas, coño. Desde que la quitaron, no funciona nada.

Pero no debe nada, es verdad.

En los colegios ya casi no se raza.

Ni se canta el himno.

Ni se canta el carasol. Ni el carasol.

Los profesores cada vez tienen más limitado sus funciones.

Si apenas se les pega a los niños.

Se les pega poco.

Y lo de que voten las mujeres, a mí me parece un atraso donde se ha visto eso.

Eso tendría que revisarse ya.

Hay que revisarlo.

La ley de vagos y maleantes tanto molestaba que vuelva. Y el servicio

obligatorio. Claro que sí. Por supuesto. La instrucción.

Bueno, muchas gracias, compañeros. Recojo vuestras voces y vuestra opinión

muy tenida en cuenta cuando yo acceda al gobierno.

Cuento con vuestro voto.

¿Qué os ha parecido?

Pues igual que todos, más de lo mismo.

Este tío es un blando. La derechita cobarde, ¿qué es lo que queréis de

La derechita cobarde. Al final deberíamos organizarnos y formar nuestro

partido. Y en ese caso ya tendréis claro quién debería ser vuestro presidente.

Obvio, yo soy el más indicado.

Servidor, ese sería yo. Toma. Viva Franco, viva el rey, viva el orden y la

Ya está el tonto del silbidito. Un momento, sin faltar. Bueno, faltará un

La verdad es que no es muy espacioso.

Poca gente tiene aquí un despacho, Torrente. Hemos intentado complacer sus

peticiones en la medida de lo posible.

Mire, mire, don José Luis, mire qué maravilla.

¿Pero qué mierda es esto?

Unos pins para acercar la figura de Franco a la juventud, para hacerle más

próximo, más cachondo.

¿Tú sabes lo que es esto, chaval?

Una gran idea.

No, no. Esto es una falta de respeto de Jomural al generalísimo.

Una persona que le dio todo por España a cambio de nada.

También he hecho gorras.

Oiga, este chico tonto, ¿no?

Ya sabes, el sobrino de Carrascal.

Bueno, o sea, te digo que tonto, pero dentro que se le ve muy talentoso, por

supuesto.

Bueno, pues acomódese en su despacho y recuerde que mañana tenemos la gala

benéfica anual para la recaudación de fondos del partido.

Contamos con su presencia.

Eso sí, rigurosa etiqueta. Por supuesto, por supuesto.

Niño. Ten mucho cuidadito, que es un coche de colección.

Torrente, yo estaba esperando.

Muy bien. Pase por aquí conmigo.

Vamos allá.

Perú de Chiringo.

Mucha gatina vieja. Esa es la que hace buen caldo.

Este tipo de actos es vital para nosotros, Torrente.

Nuestra gasolina. Gasolina.

Eso es, combustible de verdad, no como la mierda esa de las renovables.

Disculpe, señor Torrente, pero no he podido evitar escucharle.

Mi hija Candelita quería hacerle una pregunta.

Claro que sí.

Dime, niña. ¿Cuál es su postura sobre el cambio climático?

¿El cambio climático?

Es un derecho de todos los españoles.

En España toda la vida el invierno ha hecho frío y el verano ha hecho calor.

es el cambio climático.

Y los socialistas no lo quieren quitar.

Pero cuando nosotros lleguemos al gobierno, cada mes va a cambiar el

Dios manda.

Señor Torrente, una pequeña aportación a su campaña. Cuyo. Muchas gracias,

chata. Vale, bien. Perdone, ¿una cosa más? Sí, dígale. Señor Torrente, ¿qué

opinión tiene sobre la posible correlación inversa entre las tasas de

largo plazo y la curva de rendimientos en un contexto de inflación global?

Si me disculpan, me lo tengo que llevar. Hay mucha gente que quiere conocer. Sí,

y además, si te respondo, estoy aquí toda la noche.

Eh, Torrente. ¿Qué pasa?

Es que esto no es para usted, es para el partido.

Ah, claro, hombre, claro.

Ahora le voy a presentar a una de las mujeres más ricas del país.

Es viuda.

Se trata de una de nuestras mayores donantes.

Procure no decir ninguna inconveniencia. Por favor. ¿Por qué me ha tomado un

pelayo?

¡Brigitte!

Le presento a Torrente.

Nuestro fichaje del que todo el mundo está hablando.

Señora, a sus pies.

Pero vamos a ver. Si usted y yo ya nos conocemos.

No creo que nos hayan presentado. Sí, sí, sí.

Ya le digo yo a usted que sí.

Fue un momento muy especial.

Bonito darte memoria.

No caigo, la verdad.

No caes.

A ver, ¿sabes cuántas muñecas hay ocultas en el cuerpo de una mujer?

¿Tú sabías que en el cuerpo de la mujer hay ocultas cinco muñecas? Mira, la

izquierda, la derecha, la Barbie, la barriguita... ¡Esa era yo!

¿Y en el cuerpo del hombre no hay oculto ningún muñeco? Bueno, en el mío tengo

un Argan Boy.

Pero si le da usted un besito, ahí, con ganas, se convierte en un heperman.

¡Imbécil!

Oiga, ¿qué daño ha hecho el fútbol femenino en España, pelayo?

Creo que me voy a tener que ir a casa. Tengo como una presión testicular rara.

¿Qué pasa? Pasa, pasa.

Como si estuvieras en vuestra casa, ¿eh? Con confianza.

Espera, espera. Torrente, ¿qué hace?

¿Quiénes son estas...

Personas. Son mi gabinete de gobierno.

¿Su qué? Vamos a ver, yo sé que Carajal se está recuperando poco a poco, pero

imagínese que no vuelve. Hay que estar preparados.

Estos son un grupo de tecnócratas perfectamente cualificados para ocupar

cualquier ministerio.

Torrente, esos cargos los elige directamente el presidente.

Veo que aún no se está valorando lo suficiente la evolución positiva que

experimentando este partido gracias a mí.

Nosotros le valoramos mucho y usted es una pieza fundamental en la campaña,

comprenderá que... Torrente, ¿cuándo van a dar los sobres? ¿Y los sobres?

Con las chistorras, confende.

Es que se hace, se hace.

Torrente, el campo tiene que estar en el campo, ¿no? De toda la vida, Manuelito.

Y la ciudad en la ciudad.

Claro, así debe ser.

Entonces, ¿por qué en medio de la ciudad está el retiro, ahí estorbando?

Y en Barcelona el parque Güell.

Eso ahí no debería de estar, Torrente.

Ahí deberíamos de hacer unos pisos de lujo. Ya veo por dónde vas.

Y hay que repartir dinero entre todos.

Sí, señor.

Veo iniciativas, veo ideas, veo inquietud.

Exacto. ¿Y se supone que este es su ministro de cultura?

No quiero ni imaginar cómo será el de urbanismo.

Vamos a ver. Es que esta gente es muy interdisciplinar.

Yo podía ser ministro de cualquier cosa.

Torrente, a mí me gustaría tener un coche oficial.

Y bueno, y otro para mi mujer.

Ah, y para el niño un patinete eléctrico oficial.

Y con luces. Pero vamos a ver qué pasa.

Se os estáis volviendo locos.

Bueno, ¿usted sabe cuánto se gasta el gobierno socialista en coches oficiales

año? ¿Cuánto?

48 .994 .077 euros. Una bravura. Ese es el gobierno que tenemos.

¿Y en gasolina?

¿Cuánto? En Gasolí 300... Es que me ha sudado la mano y se me ha borrado.

Perdón, es que estoy muy nervioso, Torrente.

Una llamada importante, José Luis. Estoy recabando apoyos para su campaña y ya

hay un mandatario extranjero que quiere felicitarle por su labor.

Torrente, ¿qué tal?

Acá Javier Milei.

¿Este quién es? Es presidente de Argentina, Torrente.

¿Aló? Hola, presidente, ¿qué tal?

Torrente, una pregunta.

¿Cuántos ministerios tienen allá?

Bueno... Aquí tenemos más de 20.

Pues ya sabes lo que tiene que hacer.

Cargarlo a la mitad.

Además, yo no tengo tantos amigos.

Motosierra. Si no encuentro una motosierra, con un serrucho, que es más

Muy bien, Torrente.

Dele duro a esos zurdos de mierda. Y ya sabe, si va por el buen camino, acá en

la Argentina lo bancamos.

¡Viva la libertad, carajo!

Muchas gracias, Javi.

Qué simpático.

No parece argentino, ¿eh?

¿Qué le ha parecido, don José Luis?

Muy bien, muy bien, chaval.

Yo creía que era medio retosado y veo que tiene unos contactos de la polla.

Al final me va a sacar bien, ¿eh? Don José Luis, usted de mi mano podría

muy lejos. Bueno, bueno, bueno.

Tampoco tan lejos que le perdamos de vista, ¿eh?

En breve su tío estará de nuevo con nosotros y tenemos que centrarnos en

convertirle en el nuevo presidente.

Torrente, recuerde que usted es una pieza clave en nuestra llegada al poder,

pero solo una pieza.

No se le olvide.

¿Todo esto lo que ha dicho?

Una pieza.

Y menuda pieza, Torrente.

¡Torrente! ¡Comandante Presidente!

La gente de la calle le quiere.

¡Comandante Presidente!

Esas son sus votantes, Torrente.

Menos pitorreos, chaval.

Esta gente vota igual que tú. Un voto es un voto.

Lo que tengo que hacer es espabilarme, darme más a conocer.

Tengo que postularme como presidente.

Pero ya de verdad, que se acabe ya esto de que me estén ninguneando los tíos

estos de no.

Yo le imprimo los carteles que quiera, pero esto hay que pagarlo.

Ya, ya, pero para pegarlo ya está otra gente.

No se hagan listo, Torrente. He dicho pagarlos, no pegarlos. Claro que sí,

Chopo. Por eso te lo he dicho, que esta gente también se encarga.

Chaval, los cuartos.

Hablamos de pegar, no de pagar, Torrente. También hablamos de traer una

cuadrilla de pegada competente y me habéis traído a Lumpa Lumpa y a Gordo

de la lotería.

Esto es lo que había, Torrente.

Vosotros sois mis juventudes torrentianas, hombre.

Cuando yo llegue a la meta, os voy a dar un puesto de guardaespaldas ahí de por

vida. ¿Guardaespaldas a nosotros?

Eso no me lo prometió a mí.

Bueno, hay guardaespaldas, porteros de discoteca, ministros... Si el que va a

mandar voy a ser yo.

Venga, pagarle algo a este hombre, coger los carteles y empapelar la ciudad con

mi cara.

Cuando llegue al presidente, igual también puede poner su cara en la

Torrente. Nada, chaval, nada de calderilla. Mi cara en los billetes.

Sentimos haberte despertado a estas horas, pero ese es el plan, Frankie.

Yo debería ser presidente.

La gente me quiere. Porque ellos son conscientes de que yo traería la gloria

viejo imperio. De nuevo a nuestro país, España.

Si me permite mi opinión, Torrente, yo es que no lo veo, ¿eh?

Se le van a echar encima a todos los del partido.

Tiene razón su amigo el Yonki, Torrente. Es una locura.

Espera, espera.

Vicepresidente. ¿Cómo? No me acaba de decir que quería ser presidente.

No, no, no. Que si llego a la presidencia, tú serás mi vicepresidente.

Me gusta esa idea.

Me gusta esa idea, señor Torrente.

Vamos a ir a por todas.

A por todas.

Tenemos que asaltar los medios.

¿Qué medios?

Esta noche ha venido a divertirse al hormiguero José Luis Torrente.

Vamos a sentarnos.

Quiero pedir un aplauso para... ¡Anda, anda, anda!

¿Se sabe el baile?

Bueno, trancas y barrancas, por favor.

¡Ope! ¡Que pasa, Torrente! Pero bueno... ¿En serio que me va a hacer usted

hablar con los monigotes?

A ver, no sea usted borde, Torrente.

Tiene razón.

Además, sí me entreno para cuando vaya al congreso. Que hay muchos muñecos de

trapo ahí.

Pues creo que hablo en nombre de todos mis seguidores cuando digo que estamos

encantados de que usted esté aquí, sobre todo después de la última polémica que

está en boca de todos con la ministra Hidoya Mantero. ¿Sabe usted por qué

tiene nuez?

No. Porque no tiene castaña.

Señor Rajoy, tenemos aquí al aspirante a la presidencia, a José Luis Torrente, y

le llamamos para aprovechar su experiencia. ¿Podría usted decirle

considera que son las tres cualidades básicas para ser un buen presidente?

Pues mire, yo a estas alturas de la vida ya he decidido que no doy consejos.

Ahora, si se me piden, pues tampoco los voy a negar. Yo le diría, señor

Torrente, primero, no dividir a la gente.

Después, ser sincero, no mentir.

Y por último, ser honrado.

O sea, que hasta ahora...

Aquí no ha habido ni un solo presidente bueno, ¿no? Hombre, no me diga eso.

Algunos buenos sí que ha habido. ¿O es que se olvida usted, por ejemplo, de que

yo he sido presidente?

No te jodes. Pues bien que le echaron, ¿no? No es el tono del programa.

Perdone, don Mariano. Es verdad que otro vendrá que bueno me hará.

Acá quedó usted a salvo.

Gracias, señor Rajoy.

Eso no son políticos. Son terroristas, Jorge.

Jordi, me llamo Jordi. Bueno, eso.

Que el que le da voz a un terrorista, pues está colaborando con él. Así que

te lo debería hacer mirar, Jordi.

Vamos a ver, señor Torrente.

Son partidos legales, constitucionales. Que vengan a mi programa no quiere decir

que yo piense como ellos.

Yo intento darle la voz a todo el mundo. También se lo diría usted.

Me estás equiparando a mí, a un patriota, con esos terroristas rojos,

independentistas, separatistas y catalanes que intentan destruir España.

Mucho destruir a España, pero si no llega a ser por los jugadores catalanes,

España no gana el Mundial.

Eso ha prescrito.

Mire, le digo una cosa, señor Torrente.

A mí me van a poner a parir por tenerle a usted en el programa porque hay quien

dice que usted es un fascista.

También hay gente que dice, Jordi, que a ti te gusta follarte a las cabras.

¿Quién dice eso, señor Torrente?

La gente, Jordi, la gente.

¡Se lo ha dado ya! ¡Usted está loco!

Sí, sí, como una cabra. Oye, pero cuidado, a mí no me folle.

Entonces, ¿usted, José Luis, se vería como presidente?

Vamos a ver, Pablo. Si no, por mí. A mí me da igual. Es por la gente. Si es que

lo están pidiendo, mire.

¡Torrente!

Pero lo ha hablado usted con el presidente de su partido.

Vamos a ver. Pablo, ese hombre está muy mayor.

Entonces, está enfermo.

Y yo no quería molestarle. A ver si le va a dar algo. Pero tendrá que tener

razón. Porque hay que darle a la gente lo que reclama.

Además, te digo una cosa.

Que si no quiere me da igual. He montado yo mi propio partido.

O sea que es verdad.

Que a este tipo se le ha ido la olla por completo.

Bueno, no que haya estado nunca muy centrado.

Pero sí.

Sí, efectivamente.

Pues esto te va a gustar a un menor.

Están pegados por todas partes.

¿Y a mí por qué me miras? ¿Que me ves que los he pegado yo?

Hay que asumir responsabilidades. ¿Qué responsabilidades? Cada uno las suyas.

Calma.

Ha llegado el momento de eliminar a este tipo.

¿O sea que le quitamos la llave a su despacho y no le autorizamos a que entre

la sede?

No, no me he expresado con claridad. He dicho eliminar.

¿Eliminar?

¿Quiere usted decir eliminar de eliminar? Sí, sí, eliminar, de

hacerlo desaparecer, de aplastarlo, de aniquilarlo, de matarlo. ¡O es que os

tengo que hacer un croquis!

Tranquilo, tranquilo.

Usted recupérese.

Nosotros haremos lo que usted dice.

Pasos, vale.

Estaba rotado.

Hasta la bandera, hasta la bandera española.

Torrante, ya sé que usted no confiaba nada en mí. La verdad es que no.

Y que pensaba que soy una normal.

Sí, eso sí. Pues bien, para que vea que estoy a muerte con su candidatura, hoy

he conseguido algo histórico. ¿El qué? ¿Te has vestido tú solo?

Torrente, he conseguido que la persona más poderosa del mundo venga a apoyar su

campaña. No, aquí somos de la letra.

Florentino Pérez que ni entre. No, no, no, no. Más poderoso. Más poderoso.

Estaba todo preparado para que apoyase a mi tío, pero al final le he convencido

de que usted es el candidato que España necesita.

Pero que salga después mío, que no quiero que me quite el protagonismo.

Vamos, chaval.

Se huele, se siente y en el aire está presente.

¿Torrente?

¿No veis? Si es que no lo digo yo, lo decís vosotros.

Porque sois los que más sabéis. El pueblo soberano.

Cuando yo llegue a presidente, voy a gobernar para todos.

Para todos los que vayan votados. El resto van a ser...

ciudadano de tercera. Con todos ustedes, el presidente de los Estados Unidos de

América, Mr. Donald Trump.

Que dice que ama España.

Que muchas gracias por invitarle.

Gracias. Gracias, Donald Trump.

Gracias por haberte molestado a venir a apoyarme. No que lo necesite, pero

bueno, se agradece igualmente.

¡Viva América! ¡Un aplauso para él! ¡Viva América!

Donald Trump.

Como el pato.

Y es amarillo también.

No sé si has notado, pero grandes presidentes tienen gran cabello.

Yo lo voy a cambiar.

¿Qué dijo?

Ha dicho algo de happy, happy.

Que está muy happy.

Hola, ¿cómo estás? ¿Qué tal? Muchas gracias.

¿Qué tal?

Hola. ¿Qué tal todo por aquí? ¿Tenía ausencia?

Bien.

Gracias. Gracias.

Bienvenido, señor Jacobo. No es el momento.

¿Cómo estás? Bien.

Bienvenido, vos.

Un placer tenerle de nuevo al frente de los mandos. Le echábamos de menos en la

primera línea.

Gracias, muchachos, gracias. Aquí estamos.

¿Qué cojones?

Rápido, subid el volumen.

Ahora tú, porrón.

No, gracias.

Sí, lo que usted quiera.

Por favor, hazte lo que haga falta.

Luego dicen que es antipático. ¿Qué es eso?

¡Tran!

Chicos, tranquilos. No pasa nada.

Amigos para siempre.

¡Ha vibrado, Tran!

La participación de Trump estaba prevista para el próximo fin de semana.

Llevamos meses preparándola.

¿Con su sobrino?

Con su sobrino.

No sé lo que ha podido pasar.

Torrente ya no debería estar ahí.

Si no han actuado, ya deberían estar a punto.

Contratamos gente para el encargo que usted nos dijo.

¿A gente?

Sí, sí. Sicarios de primer nivel.

¿Te quieres estar quieto, joder?

De todas formas, ha sido fantástico.

¿Qué vienen por ahí?

Por lo del presidente americano ese, el Trump.

Era el espaldarazo que necesitamos. Tenemos elecciones en el bote, chaval.

Ya le digo, Torrente, que ya me veo yo con usted ahí los dos en la Moncloa.

Bueno, pues habrá que cambiar las sábanas, porque llevan los socialistas

metidos muchos años.

¡Me he matado, Torrente!

¡Torrente!

Tranquilito. Tranquilito a ver si me voy a hacer daño.

El daño te lo vamos a hacer aquí.

¡Me cobre!

¡Chato!

¡Cobardes y miserables, hombre! ¿Pero qué soy, comunistas?

Pues yo soy muy español, ¿eh?

No me jodas.

¿Pero qué haces?

¡Que lo maten ya, hostia! No puedo hacerlo.

Pero ¿cómo que no puedes?

Este es el futuro presidente de España.

Gracias. Este es el tío que sale a televisión. Este es el único que puede

el país.

Y yo, por mi patria, Hago lo que sea. Muy bien.

¿Sabe usted lo que pasa?

Que estas dos no tienen cuerpo.

¡Escorpio, no!

¡Escorpio!

¡Joder! ¡Acabo de cargarme un colega por tu culpa!

¡Mira lo que me has hecho hacer!

Joder, Torrente.

Se nos ha cargado a todos.

Sí, chaval.

He tenido que utilizar la violencia. Ahora hay que salir de aquí.

¿Pero qué dice Torrente?

No podemos dejar a esta gente así.

Fijo que tienen relojes y carteras. Eso es verdad.

Mira, este es de la cuarta.

Fíjese, Torrente.

Este es de los caros.

Y está sonando.

¿Hola? ¿Todo bien?

Bueno, ahí vamos, tirando.

Se supone que ibais a llamar hace media hora y no habéis dado señales de vida.

¿Ha ido bien la cosa?

¿Qué cosa?

¿El trabajo?

¿Qué trabajo?

Oh, el trabajo, el encargo.

¿Qué encargo?

Que si habéis acabado con Torrente, oe.

¿Que le querían vender algo a Torrente?

No, chaval, que reconoció la voz.

Este era Rinrin. ¿El perro? No, coño, ese era Rintintín. Ah.

Este es un chaval que cogí bajo mi ala durante un tiempo. Era como un hijo para

mí. Aquí a la mínima te traicionan.

Piense que al César se lo cargó su propio hijo.

Coño, me estás contando a mí de tu amigo César, hombre. Esto es muy grave.

Quieren eliminarme.

Yo ya no sé qué más le puede pasar, Torrente.

España me necesita.

Soy imprescindible.

Me necesitáis.

Sin mí no sois nadie.

Patti, qué susto me has pegado. ¿No puedes llamar a la puerta?

Esto es muy urgente, Pedro. Perdón, ¿lo has visto?

¿El qué?

¿Un nuevo informe de la UCO?

Ah, no, no, no.

Eso está todo controlado.

El torrente este.

Ha conseguido el apoyo de Donald Trump.

Bleh.

Yo tengo el apoyo del pueblo.

Bueno, igual ya no tanto.

¿Qué coño es eso?

Las últimas encuestas.

¿Pero las nuestras o las buenas?

Las buenas, las buenas.

Torrente está por encima de ti en intención de voto.

Vamos a ver, Pati. ¿Tú crees que los españoles van a votar a un imbécil de

presidente? Hombre, no sería la primera vez, Pedro.

Mira, la democracia es fundamental, la convivencia es vital y la legalidad

es muy importante, pero la izquierda...

Y la agenda social del gobierno de coalición progresista está por encima de

todo.

Hay que matar a ese tío.

¡Ya!

¿Qué tal, chaval?

¿No tenéis nada del party? Pero... ¡Torrete!

¿Cómo estás, Rirín?

¿Qué haces aquí?

He venido a preguntarte por qué coño estabas llamando al móvil de uno de los

tres desgraciados que han intentado matarme esta noche. Pero escúcheme,

por favor. No, no te va a escuchar tu puta madre.

Eh, chavalote, sustituya al compañero, que me lo llevo a dar una vuelta.

Y cambia la música, que esto es una mierda. ¿Le pongo una sevillana? Claro

sí, hombre. Alegría, que bastante triste ya la vi.

¡Relájense! ¡Relájense!

¡Escúcheme! ¡Escúcheme, Torrente!

¡Relájense un momentito, por favor, que yo se lo voy a explicar!

¡Me encargaron matarlo!

Pero yo no podía. No podías porque eres un planta. Por eso le tuviste que

encargar el trabajito a otros, ¿no?

Hombre, me ofrecieron pasta.

Mucha pasta, Torrente. Y yo estoy jodido.

Tengo deudas de juego.

¡Estoy yendo al psicólogo!

¡Que soy adicto al sexo! ¿Qué adicto al sexo ni qué polla? Tienes un pajillero

de toda la vida. He salido. ¡Yo se lo sé!

Que no podía hacerlo, Torrente.

Usted ha sido como un padre para mí. ¿Será cérico? Un padre. Si nunca me ha

respetado. Y cuando me lo encargaron... ¿Pero quién?

¿Quién te lo encargó?

Llegaron por la noche.

Unos tipos así con corbata.

Yo creo que eran del partido político este nuevo, Nox.

Y me dijeron que estaba usted descontrolado, que era usted una

No querían mancharse las manos, Torrente.

Me hacía falta el dinero, usted sabe.

Para mis cosas.

Vamos a ver, chaval.

Tú no solo me has traicionado a mí, que has traicionado a España.

Lo siento, Torrente, de verdad. No me volvió a ocurrir. Además, usted sabe que

yo siempre he sido su mejor ayudante. ¿Pero qué dice?

Su mejor ayudante siempre he sido yo, que lo sabe todo el mundo.

Lo siento, Torrente, de verdad. No vuelvo a hacerlo, de verdad que no. No

soporto llorar a un hombre.

Y menos a un mierda. Anda, levántate.

Perdóname, Torrente. Vamos a ver, chaval. Si tú me hubieses dicho que

problema, yo te hubiese ayudado. Te podría haber dado un trabajo ahí de

coordinador nacional de las redes sociales.

Una mierda de esas.

¿En serio, Torrente?

No tocaré, no tocaré.

Es terrible.

Quieren matar a mi propia gente.

Los míos.

¿Pero qué podía esperar de esos trajes, Torrente?

Si es que usted no tiene nada que ver con los Cayetanos, eso.

Usted es más del pueblo.

Sin faltar, chaval. Es que todavía hay clase.

Qué pueblo ni pueblo, hombre.

Si es que no había manjeberlos.

Todo del Real Madrid.

Sí, a este razón.

Me tenía que haber dado cuenta antes de las intenciones rastreras de esa gente.

Hombre, Torrente, usted siempre cae mal.

Pero nadie a matarle.

Han fallado a la primera, Torrente.

Pero seguro que vuelven a intentarlo. Por aquí que no vengan.

Estamos preparados.

Muy bien, Antoñito.

¿Sabéis qué? Que no necesitamos para nada a la gente esa de Nox. Podemos

nuestro propio partido.

Con dos cojones.

Lo importante es coger un buen nombre. ¿Algo pegadizo? Los Bravos.

Forma de quinta.

Esos ya están cogidos.

Mocedades. Los Mocedades.

Tienen que ser siglas.

LM.

Partido Españolista por España.

Pepe. ¿Podéis dejar de decir gilipolleces?

Un GT.

Un grande torrente.

Vamos a ver, chaval. ¿Tú eres tonto?

Vamos, que si la inteligencia fuese vino, a ti te habían dejado solo el

¡GTA! ¡Gran torrente!

¡Arriba!

Muy bien, Cuco. A ti y al corcho.

A ti te han dejado el tetabric.

El DJ y ese no solo no se han cargado de torrente.

Además me ha llamado pidiendo más dinero para no ir a la policía a denunciarnos.

Joder. Solo a ti se te ocurre encargar algo tan delicado a un matado como ese.

¿Tú qué te crees? Que yo estoy encargando asesinatos todos los días.

hay que buscar un plan B.

Yo nunca había visto a Carrascal tan enfadado.

Creo que al próximo que va a querer eliminar va a ser a su sobrino.

Me voy del país, Torrente. ¿Y usted? Debería hacer lo mismo.

Pero vamos, vamos ahora, chaval. ¿Cómo me voy del país si estoy a punto de ser

presidente? No, Torrente, si se queda aquí, lo que estará a punto es de

convertirse en un fiambre.

¿Qué fiambre? Tú tampoco te puedes ir.

¿Qué pasa? ¿No quieres ser vicepresidente?

Pero su vicepresidente no iba a ser yo, Torrente.

¿Eh? Eso me lo había prometido a mí, ¿eh, Torrente?

Me dijo que iba a ser yo.

Bueno, tranquilo, tranquilo. Esto es España.

En mi gobierno va a haber vicepresidencia para todos.

Yo prefiero ser ciudadano vivo que vicepresidente muerto. Si me necesita,

en Abu Dhabi. Abu Dhabi, ahí con los capellos.

¿Te has hecho un urano en la frente?

¡Coñito! Voy a barrer. ¡Que me lo están perdiendo!

¡Todo perdido!

¡Al toallito!

Bueno, por lo menos a usted no le da más coñazo con lo de las seis mil pesetas

de whisky.

Parece que se han parado los disparos.

Asómate, chaval, a ver qué ha pasado.

¿Pero qué dice Torrente? ¿Pero no ha visto cómo le han volado la cabeza a su

secretario? ¿Cómo te atreves a desobedecer a tu presidente?

Venga, asómate, coño.

Asómate, joder.

¿Aparito? Rápido, Torrente. Tenemos que salir de aquí. Corre en peligro. Tengo

ahí mi coche. Vamos, chaval. ¿Eh? ¿Dónde vas tan rápido?

¿Quién va a limpiar todo esto lleno de mierda y con un muerto?

Pues nosotros.

Faltaría más. Por eso estamos.

Claro, a limpiar, coño. Cállate.

Condúzcate, Torrente.

¿Quieres que conduzca yo? Lo mejor hasta la edad, hombre. Lo que nos faltaba.

Que nos conocemos.

Nota que mujer, Aparito, aparca usted ahí a la brava.

Me alegra haber llegado a tiempo, Torrente.

Nos ha salvado usted la vida, Aparito. Un poco más y nos liquidan a esos

sicarios. No eran sicarios, eran policías.

Ha sido el presidente Vincent.

Ha lanzado una circular secreta entre sus fieles de los cuerpos de seguridad

Estado para acabar con usted.

Ahora el gobierno me quiere matar también.

Mi primo Rafi fue el que me avisó y yo he venido a rescatarle.

Mire.

Es tu mugordo, prima.

Tiene camisera, Torrente.

Se lo quiere encargar.

Está en busca de captura.

Ahora no puedo hablar. Te llamo luego.

Habría que poner una denuncia o algo, Torrente.

No, si hacemos eso estáis muertos.

Tienen nombres en todas las comisarías, en todas las instituciones, en todos los

juzgados. El nivel de corrupción de esta gente no tiene límite.

Por eso no quiere que llegue al presidente.

Porque no quiere que nadie les haga la competencia.

Yo le votaría a usted, Torrente.

Me emociona usted, Amparito. Yo pensaba que después de que me trajeron y se fue

con Ricardito...

Entre usted y yo ya no había nada.

Ay, Torrente, usted siempre fue especial para mí.

Ricardito solo me quería por mi cuerpo.

A los dos años de estar juntos me dejó por una chica más joven. ¿Qué si me

cuesta? Me dijo que ya no estaba bueno.

Ay, pues por favor, qué falta de respeto.

Aunque la verdad es que sí que se ha puesto usted en estos años ahí como un

poquito curvy.

Tenemos que escondernos, Torrente.

Sería lo mejor, al menos durante un tiempo.

Podríamos ir a casa de mi primo Jesúsín. ¿Ahora está viviendo aquí?

Sí, tiene un trabajo muy bueno.

Ocupa pisos y luego los alquila.

Déjame conducir a mi Torrente. No, no, no, chaval, que ya sabemos lo que pasa

cuando conduces tú. Mire, si le pasase algo, Torrente, yo... yo es que no sé

haría. La verdad es que yo también tengo sentimientos muy fuertes hacia usted,

Amparito.

¡Espere, espere, Torrente! ¡Que la casa de mi primo es por ahí! ¡Espere, chaval!

¡Te mato, chaval!

¡Te mato! Si no sabe conducir no es culpa mía, Torrente. ¡Es que ya me lo

hecho otra vez!

¡No quiere que ayudemos a su amiga!

Si es que tenemos mucha prisa.

¡Rápido! ¡Vamos a hablar de tu primo!

Que no.

Aquí no, señor Torrente. Que usted es un liante y no hace nada más que traer

problemas. Así que, Cuco, venga.

Pero, primo... Ni primo ni hostia. Que yo tengo un trabajo legal.

Legal, dice.

Pero si estás ocupando piso. Este piso es legal. Además, yo soy de esas

que...

Los que no se pueden tocar.

¿Intocables? Sí, de leones.

¿Vulnerables? ¿Qué vulnerables y qué hostias? Tú lo que eres es un canadura,

lo que eres.

Y encima cobro una pensión. ¿Por retrasado? Por retrasado la cobro mi

Yo la cobro por pies planos, señor Torrente.

Sí, pero yo cobro la mínima, Torrente.

Así va el país.

Tranquilo, tranquilo.

Por la ventana, por la ventana.

Corre, salid por la ventana. ¿La policía? ¿Qué va? Aquí la policía ni se

Para mí que son los de... de esta ocupa. Tranquilo que yo me encargo. Corre.

¡Diga!

¡Diga!

¡Diga!

¡Cabrante!

Ya está.

Podemos escondernos en casa de monja. ¿Del moro? Vamos, ni muerto.

Se equivoca usted conmigo, Torrente. Yo soy morito bueno.

Escúchame decir que tú necesitas mi ayuda.

No me fío. Un moro siempre es un moro. Y la cabra siempre tira el monte.

Pero yo no soy cabra, Torrente. Yo amigo.

¿Qué amigo ni qué cojones? Amigo cigarro.

Vosotros habéis venido aquí a delinquir. A conquistarnos.

Que no, Torrente, que el monja ha venido aquí a integrarse.

A vivir como un español más.

Si hasta se ha hecho socio de la ley, Tito Rente.

Joder. Sí, yo tengo el número 164 .927.

Es un número muy alto. Seguro que es una trampa.

Yo te juro que... No jures el falso, moro cabrón.

¿Tú quieres jurar por algo?

Jura por esto.

Juro fidelidad a mi amigo Torrente.

Me has convencido, chaval.

Nos ocultaremos en tu casa.

Me da ganas de abrazarlo.

Es una forma de hablar.

Como gustan los muros y el someteo.

Nuestra casa es tu casa, señor Torrente.

¿Qué es lo que tenéis ahí? Que me da un poquillo de repelú.

¿Es mi suegra?

Ah, bueno.

Hospitalidad es uno de los valores fundamentales de nuestra cultura.

¿Todo bien?

Muy bien, señora. Muchas gracias.

Muy amable.

Lo ve Torrente como son buena gente. Si es que en el fondo somos todos iguales.

Independientemente de la raza y el credo.

Vamos a ver, chaval. Estamos aquí hasta que pase el peligro. Porque no nos

quedaba remedio.

Pero Torrente, si está siendo muy amable con nosotros.

En cuanto llegue a la presidencia.

Tanta gente a su puta casa, en las mismas bateras en las que han venido.

¿Cómo es usted, Torrente?

Bueno, a lo mejor al monja le podría botar un puestecito.

Ahí, organizando la deportación masiva de menas.

¿Y qué coño?

A la señora también.

Alguien tendrá que limpiar los báteres de la Moncloa.

Pero el resto, a tomar por culo.

Si al final, es que veo que voy a ser un blando. A propósito, señor Torrente,

nosotros tratamos de inculcar bonitas tradiciones de nuestra tierra a los

¿Y qué hacen los niños? ¿Cantan? Mahmoud Ahmed.

El verdadero amigo se demuestra en la adversidad.

Qué bonito.

Precioso.

Han abandonado el perímetro. Son vuestros.

Estos del gobierno se han vuelto locos.

Esto no ha sido gobierno, chaval, hombre.

Ya ves que para los socialistas los bordos son sagrados.

Y aquí se han cargado hasta la momia esa que estaba cosiendo.

Entonces han sido sus amigos de nos, Torrente. Que tiene usted tantos

admiradores. Ya no chufla, chaval. Vamos.

Dejadme el teléfono, chaval.

Tengo que hacer una llamada. ¿El teléfono?

Creo que lo he perdido en casa de monja, Torrente. No me jodas.

Tengo que llamar a Baby Gosoli.

Necesitamos refuerzos.

Mira.

Se me acaba de ocurrir una idea.

Pues vaya idea, Torrente.

Quitar el móvil a una chiquilla.

¿Cómo le voy a quitar yo el móvil a una chiquilla?

Estoy en plena campaña. Hasta que no llegue el presidente y me aforen, no

hacer nada delictivo.

Se lo vas a quitar tú.

¿Yo? Venga, ahora que no hay nadie mirando. Es un torrente que me da palo.

Palo y palo. Venga, píllalo.

¡Oye! ¡Eh, porno!

¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!

¡Criminal! ¡Sorizo!

¡Ay, torrente!

¡Ayuda!

¡Ladrón! ¡Sinvergüenza!

¡Solís! ¡Solís!

¿Qué haces?

¿Qué haces?

¡Ay, gracias!

¡Muchas gracias!

¡Socorro! ¡Ustedes no saben quién soy yo!

¡Pero qué haces!

¡Déjame! ¡Déjame!

¡Pero don José Luis, diga algo!

¿Está usted bien?

Tranquilo, hombre, tranquilo. Tranquilo, he dicho que tengo derecho a un

abogado.

¡Policía! ¡Policía!

¡Quítame la esposa!

¡Quítame las bolsas!

¡Policía! ¿Qué haces? ¿Pero qué haces?

¡No!

¿Pero dónde vamos?

¡Que estoy diciéndole que dónde vamos!

¡Fuco! ¿Estás ahí?

Sí, Torrente.

Aquí estoy.

¿Y usted?

¿Pero cómo no voy a estar? ¡Anormal! ¿Sabes que te estoy hablando?

Ah, claro.

Creo que nos han secuestrado.

Hay que ver cómo se han pasado esta vez lo del gobierno, Torrente.

O lo de nos, o quien sea.

Que yo ya me lío. No sé.

El caso es que creo que tenemos que utilizar una vez más mi inteligencia

salir de esta.

Tengo un plan.

Cuando se descuiden, vamos a hacer como que les obedecemos.

Y cuando yo dé mi voz de mando, nos los cargamos. Y salimos corriendo.

¿Entendido? Entendido, Torrente.

Esta gente no sabe con quién se la está jugando.

¡Ahora, chaval, corre! ¡Ahora!

Anda, quítale las capuchas, que todavía se matarán.

Las esposas.

Casi lo conseguimos, ¿eh, torrente? Claro. Si es que era un plan de fuga

perfecto.

Tienes ahí la nariz como un pimiento morrón.

¿Eh? Eso va a ser una ración alérgica.

¿Y usted se ha despeinado, Torrente? No me jodas.

Quita, hombre.

¡Eh! ¡Tranquilo!

¡Tranquilo, hombre! ¡Tranquilo!

¡Madre mía! ¡Qué boda de loca!

La cosa huele muy mal, chaval.

Esto nos pinta bien, Torrente. ¿Y esa musiquilla?

Esa musiquilla da muy mala espina.

Torrente, parece que nos volvemos a encontrar.

Eh, perdone, pero no me suena de que nos conozcamos.

Claro que me conoce perfectamente.

Que no, que no, que creo que está usted confundido.

Que sí, Torrente, que es aquel que usted le mató al mono en Marbella.

Luis Alberto.

¿Qué mono? ¿Pero de qué mono estás hablando ahora?

Que sí, que le mordió el dedo y usted le reventó la cabeza contra el pico de una

mesa. Tendría que haberle mordido en la yugular.

La verdad es que ahora ya me suena eso que dicen del mono. Como está usted, un

poquillo desfigurado. No lo había reconocido.

Pero esto fue hace más de 20 años.

Es un poco rencorosillo, ¿eh? Hombre, Torrente, la verdad es que dejó usted al

mono hecho un trapo. Cuco, por favor, déjalo ya.

¿No ves que el hombre está muy afectado por la pérdida de su macaco?

Usted asesinó cruelmente a Luis Alberto.

Arruinó todos mis planes.

He gastado una fortuna en tratamientos que no me han servido para nada para

quitarme de la cabeza el trauma que me causó. Que sí, que le debió doler mucho,

porque mire qué ha pasado a tiempo. Y nos secuestra usted ahora.

Si hubiera dependido de mí, no les hubiera secuestrado, les hubiera

Eso sí, lento, muy lento.

Pero por desgracia, tengo órdenes concretas de que sigan con vida.

O sea, que usted no es el jefe. No, hay alguien por encima de mí.

O sea, que estamos aquí perdiendo el tiempo con un mandado.

Hombre, pues llévenos usted con el que sea de verdad, que tenemos que hablar

mayores.

Dolor. Mucho dolor.

Vamos.

Oiga, ¿sabe si nos va a llevar mucho tiempo esto de hablar con su superior?

Porque yo tengo que hacer unas cosillas. Yo también tendría que haber hecho unas

cosillas con usted.

¿Hablan ustedes inglés?

James, yo soy amigo de Tran.

No lo imaginaba.

Pónganse esto.

¿Y esto?

Esto es para la oreja, chaval. No te lo vas a poner en el culo.

Señor, ya está aquí el candidato.

Gracias. Normal.

Estoy de moda. En el país no se habla de otra cosa.

Porque me han traído.

Además de muy malas maneras, debo decir.

¡Ni de!

Pues menos mal.

Cuando llegue al presidente le voy a tener que decir a mi ministro de

que le haga a usted una visitilla.

Eso dice.

¿Crees que los ciudadanos regulan sus propios destinos? ¿O que los políticos

terminan donde están porque los ciudadanos los colocan allí?

Todo es más complicado, señor Torrentes.

Es como un juego.

Es como la geopolítica en un nivel totalmente diferente.

Los intereses, el público no puede ni imaginarlo.

Todos son un puppet.

Y alguien...

¿Qué tal chicos?

Saludos.

Buenos días, señores.

Tranquilos, que no pasa nada.

Adelante.

¿Pero qué pasa aquí, Pachi?

Podría leerle sus derechos, pero acaba usted de perderlos.

¿Pero quién te crees que eres? Que yo soy el presidente.

¿Presidente? Esos serían sus mejores tiempos. Venga, llévanos.

Vamos, desfilando.

Yo

quiero

que España sea grande de nuevo.

Quiero convertirla en ese imperio que fue.

En esa nación orgullosa que saca pecho. ¿Y usted quiere que me convierta en un

mamarracho? ¿En un muñeco de paja suyo? Hombre, por favor.

¿Estás seguro?

Total y absolutamente seguro.

Mi España, mis valores y mi dignidad están por encima de mi vida.

Juro. España, su dignidad, sus valores.

¿Dónde ha quedado todo eso, Torrente?

Vamos a ver, chaval, que no te enteras. Que un presidente que se precie puede

cambiar perfectamente de opinión. ¿O no?

Venga, chaval, que ahora empieza lo bueno.

Hola, ¿cómo estamos?

¿Gusta?

Juro.

Majestad.

¡Juro!

Juramos.

Sí, quiero.

Nada es igual, todo está cambiado, haya mi pasado,

todo iba mejor.

Decían que así ganábamos todos, nos toman por tontos, no

quiero ya seguir así.

Señor Corrente, es usted mi presidente, en las calles y en los bares

José Luis está presente.

Señor...

Como te adora la gente, si me dices lo que quiero oírte vos, aunque reviente.

Tengo que así lograr esta hazaña, que el pueblo de España

vuelva a resurgir y caminar hacia un mundo nuevo,

coger por los cuernos, cambiar las cosas de raíz.

Señor Dorrente, es usted mi presidente, aunque mientras no te irías, tú

eres de mi ideología.

Señor...

Como te adora la gente, campeón del pueblo llano, yo te quiero campesano.

Señor Dorrente, es usted mi presidente,

por paguitas y pensiones se ganan las elecciones. Señor Dorrente,

el vigía de Occidente.

¿Qué pasa?

¿Qué hacéis ahí?

¿Que se ha acabado?

¿Que estáis esperando lo de las pajillas?

Claro, como está la luz apagada.

Aunque algunos cines los muy cabrones la encienden antes de que se acabe la

película.

Pero vamos allá.

Concentrados. Todos juntos, ¿eh? Usted también, señora.

Agárrese ahí la pepitilla.

Hacemos unas pajillas.

Sin politiqueos, ¿eh? Sin nada de politiqueos.

Está recto, presidente.

Si esto está para lo que hay... Ok, nos hemos bajado. Tanto esperar.

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