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Zulu
dentro.
Tres kilos y medio, pisando bien.
Segunda baja, capta de plástico.
Mirando bien, tomate, pero tomate viene bueno.
Vamos, venga, niños, un poquito más trepillico.
Un poquito más trepillico, vamos.
Tres kilos y medio, ¿eh?
Pero alguna ya no pesa bien, porque por aquí lo veo yo que alguna no pesa bien.
por aquí. Dos en la cinta y dos en la caja. El gorro siempre que tenéis que
llevar bien puesto.
Ni anillos, ni piercings, nada de eso.
Agua tiene que estar en su sitio.
¿Entendido?
¿Cómo te cruzas sin mirar? ¿Qué ha pasado?
¿Qué ha pasado? ¿Qué ha pasado?
¿Qué ha pasado? Son los paladeros estos que van locos perdidos. No voy, Fran, no
tienes ojos en la cara. Manuel, Manuel, se me ha cruzado y no la he visto.
Manuel, alguien la tendrá que llevar al hospital, ¿no? Digo yo, para que la
miren o algo. Es su primer día, tienes que estar más atenta.
Yo llevo mucho trabajando en esto también.
Hay que tener mucho cuidado. Y los carretilleros estos que van locos
perdidos, que también tienen que tener cuidado.
Manuel, por favor, mire a ver si se ha hecho.
Venga, vamos, trabajando todo el mundo. Vamos, niña, se acabó el circo. Vamos,
cada uno a su sitio. Vamos a trabajar, venga.
Manuel,
déjame que la lleve yo.
¿A la mutua la vas a llevar tú?
Sí, la llevo yo.
Bueno, el pedido este de los vergas, los franceses, ya está listo, ¿no? Que tiene
que salir hoy. Sí, esto está todo hecho.
Bah, no lo sabía.
Tienes un crack.
Por eso, a un mes de almacén.
Mira que eres cabezón, igualito que tu padre.
Manuel, que no hace falta que me lleve a ningún sitio.
¿Qué, mujer?
Pues porque estoy bien, no me duele, no me he hecho nada. Pero, a ver, ven para
acá. ¿Pero no tienes heridas?
No, no, estoy bien. Pero no es mejor que vayas.
Vamos a la mutua, te hacen una placa y vemos si está ahí algo roto. Estoy bien,
que prefiero quedarme trabajando.
Como tú veas, te vas.
Lo que me faltaba a mí era un par de accidentes ahora.
Tanto tengo yo intentando vender el almacén y todo el jaleo que tengo.
¿Y tú qué esperas? ¿Venga? ¿Te vas? Sí, sí, voy.
Ahora lo haremos.
Esa es la de la esperanza, ¿no?
Sí.
Es la que me ha liado el primer día con el codo.
Es que no lo ha visto, se me ha cruzado y no lo ha visto. No pasa nada, esas
cosas pasan.
Esta fue la que se fue del pueblo un tiempo por ahí a buscar trabajo y se fue
con una fama.
Pues no, veas cómo está.
¿Qué dices, tío?
No me la follaba.
¡Gracias!
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¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
Que no me has dejado terminar la canción.
Que me estaba aburriendo aquí el personal.
Pues si no te gusta esa, me pones otra y te la canto. Pues sí.
Es que ya se ha acabado el karaoke.
Ya. Ahí, venga, echamos una cervecilla.
La hora de mierda me va hacia mi mano.
¿Qué coño, Mati? Venga, tío, déjalo.
Déjalo, tío.
Sí, lo vamos a dejar.
Híbrido.
Me han llamado.
No se sabe si eres macho o hembra. ¡Tira!
¡Te va a comer el coño la fe! ¡Venga!
¡Facha de mierda!
¡Pipolla! ¡Mato, fuera de aquí! ¡Tira para allá!
¡Vivido!
venga venga venga
venga
Madre mía. Ni idea, palmas. Vaya palmas.
No ganó una, vaya.
Digo, la que le ha dado al tío ese, de verdad. Hostia, que le iba a matar, se
ha tirado el tío y le ha matado. Madre mía. Que ha dado un niñato.
Que no vea, hay tontos todos los días. Otro tonto del pueblo, para variar. ¿Y
qué le habéis dicho?
Pues, hija de puta, para arriba.
¿Qué me he pasado? Se ha pasado él. ¿Cómo lo habéis dicho? ¿Cómo lo habéis
dicho?
¿Cómo es? ¿Cómo es? ¿Cómo es? ¿Cómo es?
¿Cómo es?
¿Qué dices?
No. Pues enséñame tú, que quiero aprender moro.
Que no es moro para tocar, es darilla. Pero lo he dicho yo, darilla dice. Oye,
qué mentiroso, eso no lo he dicho. Oye, ¿qué he dicho de anillante?
Yo qué sé.
¿Qué me dices? ¿Qué es fallado? Entiéndeme, entiéndeme.
¿De qué me dices? ¿De qué soy? Ahora, ahora, de que tú vengas conmigo.
¿De qué coño? ¿De qué te llamaste?
Por la música o algo, no sé. Shokran.
Shokran, yo sí lo sé.
Hazte uno aquí. Sí, sí, ya lo saben.
¿La compartí?
¿La compartí?
¿La compartí? ¿La compartí?
¿La compartí? ¿La compartí?
¿La compartí?
¿La compartí? ¿La compartí?
¿La
compartí?
Yo soy Hadum, no sé si te acuerdas de mí.
Tú estabas en la clase enfrente. Sí, de instituto.
Sí, yo era la mora.
Muy, muy bonita.
Muy bonita, sí.
Sí, que vaya así, como Nico.
Vente, que te voy a enseñar una cosita. Sí, te la enseño yo a Tommy. Te la va a
enseñar Tommy.
Me voy a trajiste.
Rallado.
Las más brazos.
Bueno, a ver, que Javi... Javi no se quede atrapado.
Sí.
Oye, ¿y cómo está?
Bien.
Por lo de Nadia, el camarero. Sí.
Ese tío no... Ya.
No lo hizo, bueno.
Ya.
Otro niñato.
Oye, ¿tú qué has hecho todos estos años?
Trabajar.
Trabajar por ahí, en Corero.
Por el sur de Francia.
Murcia. En Huelva también.
En todos lados de España igual.
Lo único que cambia es el paisaje.
Y echaba de menos esto, la verdad.
Ya, ¿qué tema no lo tienes por ahí?
Es que nunca me dio daño.
Ya, es muy fuerte eso.
Que te hayas quedado.
No sé, no me veo en otro lado, la verdad.
No.
Me parece muy valiente.
Yo creo que es más valiente irse.
¿Y tú qué estás cantando antes, Melba?
Y va a estar bien.
Tranquilo, está todo bien.
¿Quieres seguir?
Amor.
¿Qué? Nada, ¿qué te han hecho en su petón?
¿Qué dice?
¡Mamá!
Iván, que voy a poner la lavadora.
Traete lo que veas.
Voy.
Venga, vamos, chiquillos.
Que sí que ya voy.
A ver, Antonio, cariño, ¿qué quieres que te ponga? ¿Cuál quieres tú?
Yo quiero tres tortitas.
Venga.
Hola, buenos días.
Buenos días.
¿Y quién le va a echar? ¿Miel o azúcar?
Las dos.
Buenos días, hermana.
Buenos días.
Cierra tú y bien, anda.
Vale, claro.
¡Qué hambre!
El avión también tiene hambre. ¿Y tú qué quieres, hija?
A mí ponmelo también con el suco.
¿Y miel?
No, miedo.
Venga, cógete, anda.
Para ti, me hacha la miel.
Vale.
Mamá, ¿me puedo quedar el pájaro hasta que sepa todo? Ah, qué pesado, que no,
que el pájaro tiene que estar con su madre.
Que no tiene madre.
Alguna madre tendrá, digo yo. Venga, déjalo.
Acuérdate cuando tú eras pequeña.
Criabas de tú.
¿Has hablado con el Manuel?
Sí.
Tiene ello.
Me lo estoy camelando.
Claro. No te preocupes, esto llegará.
Ya. Ya verás cómo ha salido aquí.
Nos vamos de una casa más grande que esta.
Chito, mira cómo ha ido.
con el pájaro. Ay, Antonio, ten cuidado con el pájaro.
En la mesa.
Un cuidadico, ¿eh? Mira, pide estar con su madre. Ay,
me cago en la leche.
¡Uy, que te está mordiendo!
Claro, y le va a morder porque el pájaro no está aquí. Mira, ten cuidado.
Mira, mira cómo pide con su madre. Quiero estar con mi madre, dicen cada
pío. Lo que tiene es hambre, mira. Mira, mira, mira.
¡Antonio! ¡Antonio!
¡Antonio! Yo no voy a limpiar la cagada del pájaro. Tiene que venir para acá.
¿Pero qué haces? Yo no lo voy a encajar, te voy a encajar yo.
No,
si cuando digan de vender al martel, vamos a ir a la calle. Lo que tendríamos
que hacer es hacer una huelga, quejarnos, porque es que nos tratan como
una mierda. Y mira, contigo, con los del codo. Ya debería haber ido a la mutua.
Bueno, nena, hace dos días no me dolía, pues no fui. ¿Cómo no te va a doler con
el carpazo que te dio?
Bueno, pues ahora me duele, pues por eso.
Nica, pero tenés que ver.
Bueno, pues a ver si me firma el papel.
Mira, sube arriba a la oficina. ¿Qué papel?
Sube arriba a la oficina. ¿Qué firma un papel? Que la chica... Que la chica...
Que la chica... Que la chica... Que la chica... Que la chica... Que la
chica...
Hola. Hola.
¿Qué tal?
Bien.
Oye, que hayamos follado una vez no quiere decir nada.
No, si no era por eso.
Te quería preguntar, que os vi antes hablando en el descanso, por si os
pasaba algo.
¿Y a ti qué te importa?
Por si me importa, por si te puedo ayudar.
Ya.
Ya lo dijo el niñato ese, que soy un híbrido.
Valgo para todo.
Eres un híbrido muy guapo, pero no te flipes, no necesitas a nadie.
¿Es más chico?
Porque tú eres más pequeño.
Rigo, mira qué color tienen.
Qué buena pinta tienen, ¿eh? Me quito esta mañana.
¿Son de tu huerto?
El huerto que los sacaba este año han salido buenísimos.
Y extraño bastante para que los probemos y los tomemos hoy.
Y si sobran, te llevas para tu casa, te llevas para las familias. Ah, pues
gracias. Y te llevo los cuantos.
Oye, Manuel.
Sí.
¿Te has pensado en hacerme jefe de almacén?
Que no, Iván, que no.
Que para ser jefe de almacén antes tienes que ser jefe de línea. Y aprendes
bien el oficio, hombre. A mí con jefe de línea no me dan nada en el banco.
Ni para un piso ni para nada. ¿Y qué quiero que yo te diga?
Que tengo que ser jefe de almacén. No, que no, además que ahora no es el
momento. Que van a echar más de la mitad de las envasadoras.
Y que esto lo tengo que hacer ahora, porque como no lo haga ahora, dentro de
un año estamos todos en la ruina y todo el mundo en la calle.
Y ahora con la competencia que tenemos de los marroquíes y de los franceses,
que nos están apretando.
Entonces ahora mismo el almacén tiene que salir. Y lo que están haciendo ahora
mismo está funcionando bien en el almacén. Que vaya bien, tráetelo y tú
ahora lo vas limpiando.
¿Qué pasa? Que te llaman. Yo voy ya para allá, vámonos para allá.
¿Qué?
No, me ha dicho que no.
María Germán. Ya empezamos. La vi yo cuando iba en el coche. Se ha puesto
roja. ¿Qué no? Que es mi amigo.
¿Amigo?
Amigo de la cita.
Amigo de la cita. Más que novio. ¿Qué es lo que estáis diciendo por ahí?
Deja ya a las chiquillas, es favor de dejarlas ya.
Está muy bien con lo guapa que es.
Muy bien, pero está en la edad de tener amigos.
No le compliquemos la vida.
Bueno, vamos a ver, yo ahora que estamos aquí todos juntos, estoy yo con mi
familia y con vosotros, que sois como mi familia, yo quiero hacer un brindis por
Manuel. Es que somos tu familia.
Claro que somos tu familia, por eso. Tú y ellos que son como la mía.
Por eso que estoy yo más a gusto y yo quiero hacer un brindis por él.
Y es que tampoco me puedo yo olvidar de mi marido, Ismael.
Como si lo estuviera viendo, claro.
Ojalá estuviera aquí.
Ojalá. ¿De verdad? ¿Pero tú sabes lo que se me está viniendo a mí a la cabeza
ahora? Pues cuando erais dos chiquillos y montasteis en un venadero. ¿Tú te
acuerdas, Manuel?
Eso no me voy a acordar.
Los pelos de puntada me ponen.
Se me pone esto a mí.
Pues bueno, que nada, que no me enrollo más y que yo me alegro mucho de la
venta. Y que tampoco tenemos que olvidar de dónde venimos, aunque estemos ahora
estupendamente.
Así que salud por Manuel.
¡Por Manuel!
Por mi familia, de verdad. Por mi madre, guapa, por mi hermano.
Y por mi Jesús también, guapo. Que no se olvide.
Y seguid comiendo y bebiendo que hay para ti. Muchas gracias, Manuel.
¿Y tú no vas a decir unas palabritas, papá? Yo, yo,
palabras. ¡Vamos, Manuel!
¡Vamos!
Ya,
niño, ya, hombre.
Es un poeta, le pasa y no quiere hablar.
Bueno, que... Venga.
Esto es muy contento. Estoy muy contento de que estéis aquí todos y que hayamos
echado este ratillo como estamos echando y que disfrutéis.
Porque la verdad, lo que pasamos, tú y tu chiquillo lo sabéis, lo que pasamos
para montar el almacén no se me olvida. Y eso me llega a mí cada vez que lo
recuerdo, el invernadero y después el almacén y todos los problemas que
tuvimos, queda entre nosotros.
Entonces por eso hay que vivir.
Porque Ismael para mí fue como un hermano.
Sí, eso es verdad.
Ahora que estamos a punto de vender el almacén.
Para seguir creciendo y prosperar, me gustaría que él estuviese aquí.
Bueno, también quiero brindar por esta pedazo de persona que Dios me ha echado
en la vida. Me la ha encontrado y para mí ha sido mi salvación.
Aunque no sea española, pero también os agradezco que la hayáis integrado como
si fuera de la familia y como si fuera una maja de nosotras.
Ponte de pie, que te vean. Que yo quiero también brindar por ella, ¿verdad,
cariño mío?
Para que la veáis lo guapísima que es. Guapa.
Que vamos a brindar y por la venta. Que va a ir todo para adelante y va a salir
todo bien. Por la venta. Con el futuro de todos nosotros.
Por la venta.
Por la venta. Por la venta. Por la venta. Por la venta. Por la venta. Por
la venta.
Por la venta. Por la venta. Por la venta. Por la venta. Por la venta. Por
la venta. Por la venta. Por la venta. Por la venta. Por la venta. Por la
venta. Por la venta. Por la venta.
Por la venta. Por la venta.
Por la venta.
Por la venta.
Sí que antes te he dicho que no, pero lo he pensado mejor y te voy a dar una
oportunidad. Te lo mereces.
Pero tú sabes que antes de ser jefe de almacén tienes que ser jefe de línea. Y
te voy a poner con la línea. Ella te va a enseñar estupendamente.
Como lo vas a hacer bien, después ya llegarás a ser jefe de almacén. ¿Qué te
parece? Porque yo sé que tú lo vas a hacer estupendamente.
Es verdad que confío en ti totalmente.
Porque tú lo puedes hacer. Pero una cosa, que la auditoría final ya está
ahí. Y los alemanes nos están mirando con lupa. Entonces todos estos días
tiene que estar todo perfecto. Que todo funcione, que los pedidos salgan a su
hora y que todo vaya estupendamente.
Aunque ya se ve.
Vamos a por ello. Chau, venga, ahí está.
Muchas gracias, Manuel.
A ti.
¿Verdad? ¿Cómo tú puedes con ella?
Karina, cariño, venga, vamos a echar este bailecito.
Mira
tú,
va, bailando.
Ten cuidado con las trazas, es muy importante.
Sabes que cobran por la hora, pues más rápido, mejor para todos.
Ni agua ni baño, todas a la vez, no. No dejas hablar tanto, porque si no, no vas
a salir bellido.
Aquí, mano dura, sin pasarse, porque somos personas.
Bueno, ah, y gorro.
Gorro siempre bien puesto.
Ni anillos, ni cadenas, nada de eso, ni piercing.
Sí, me acuerdo.
Ya está.
Bueno, niñas, hacemos pedido para López Álvarez. Cinco kilos y medio. Y
rapidito, ¿eh?
Venga, vamos.
Cinco kilos y medio para López Álvarez. Vamos.
Venga, cuanto antes caemos mejor.
Antes nos vamos.
El tomate bonito arriba.
¡Qué bonito!
A nosotras ahora nos van a echar si ya lo suben.
Es amigo de las familias.
Tiene de compas.
Vamos a ver, Iván.
¿Eso qué es?
Eso está con virus.
Mira, sin rabo.
Podrío.
Así caja no puede salir.
No lo sé dónde estabas mirando tú.
Invasadoras, no lo sé. Pero así pedido no sale.
No sale.
Y luego mi marido dice que contigo vamos a estar bien.
Pues mira.
Mañana por la mañana el pedido ese tiene que salir, tiene que estar listo.
Ya está. Sí, sí, sí.
Vamos a ver.
Mañana lo tienen.
Vale, pues con esto ya está.
Muchas gracias por ayudarme.
De nada.
¿Te está gustando esto de ser jefecillo?
A ver, si yo las entiendo.
Yo fui envasadora y sé que es muy duro.
Ya.
Bueno, llévanme a algún lado, ¿no?
Como estás tú sentada en el torillo, eres tú la jefa.
Vale.
Sube, que te llevo de viaje.
Mira, esto es Marsella.
Vallaban los carabacines.
Bonito.
Ahora nos vamos muy cerquita.
¿A dónde?
A Barcelona.
Las patatas van para allá.
A ver.
No están mal.
¿Qué pasa, que te aburres?
Un poquillo. Sí.
Aquí están las berenjenas. ¿Sabes para dónde van?
¿Para dónde?
Para Francia.
Hostia, berenjenas.
¿Para ti?
No, si a mí no me gustan.
¿Para Francia?
Y esta es la última parada. La especialidad de la reina de Nija.
Tomate pera.
Para Hamburgo.
Le gustan mucho.
¿Te gustan los tomates podridos que te hemos puesto?
Qué cabrona visión.
Yo no soy yo, te lo prometo.
A veces alguien hace bánfada contigo.
Pues que diga lo que quiera, mira.
¿Te gusta?
Este no está podrido, ¿no?
Claro.
Oye, no sé qué te traes con Manuel, pero tú no eres como ellos.
Que hayamos follado una vez no significa que me conozcas.
Bueno, eso tiene solución.
Mira, ven.
¿Qué me va a enseñar?
Ya lo verás.
Por dentro las mata.
Qué chulo.
Me tendrían que haber llevado la mutua.
Yo no quiero enamorar.
¡Qué ruido!
¡Que no soy Carmen!
¡Que soy la Guardia Civil!
Enséñame la documentación.
¿También te la pasas muy bien últimamente?
¿Sabes una cosa?
Te quiero mucho.
Vamos a salir de esta casa por ti.
Y por fin.
¡Y por fin!
¡Qué macho usted es!
¡Dame un abrazo!
Iván, ¿puedo ir al servicio?
Tenía que esperar el descanso.
¿Qué pasa?
Vení, ¿qué pasa?
¿Te duele?
Sí.
Hasta
luego,
brazo. Sí.
¿Qué tal?
Bien, mucho mejor.
Te llevo.
Vale.
Esta venda no sirve para nada.
En cuanto ahorre me voy a ir.
¿A dónde?
Pues no lo sé.
A donde sea menos aquí.
¿Qué? Estás diferente hoy.
¿Yo?
¿Qué dices?
Sí, tienes como un brillo o algo.
Soy el pichazo ese que te han metido.
Pues será.
No, es que me ha venido la regla.
Mira, esos invernaderos de allí, esos eran de mi familia.
Vamos, que los perdimos hace mil años.
Cuando la crisis aquella del 2008, por ahí. Ya.
Estaba yo haciendo ingeniería agrónoma.
Mi padre quería que fuese campesino profesional.
¿Qué le pasó?
Yo creo que fue la pena, la verdad.
Y le dio un cáncer de estos fulminante y pues se fue en nada.
La verdad que lo he hecho un chanel.
Pero bueno, tuve mucha suerte porque me pagaron la operación.
No sé, la verdad que les debo todo porque soy quien soy gracias a él.
¿Y quién eres?
El hombre de la casa.
Oye, no hace falta que me dejes la puerta.
No, si no pasa nada, te llevo.
¿Te quedas cenar?
Venga, sí, te quedas cenar. Te saco un plato y te quedas cenar.
Gracias.
Es la Lupa.
Mira, él es Iván, un compañero de trabajo.
Él es mi padre, el Rashid. Bueno, encantado.
Y él es mi hermano, Ahmed.
¿Qué pasa, tío?
¿Qué haces con mi cocina?
Voy a la cocina a verlo, ¿vale?
¡Vamos!
¿Eres de aquí del pueblo?
Sí, aquí estoy.
¿Y qué? ¿El coche ahí fuera es tuyo?
Sí, el amarillo ese.
Esos coches solían dar muchos problemas en su época.
Si quieres puedes venirte al taller un momento y te enseño algunos coches de
segunda mano a buen precio. Para allá, ¿no?
¿Qué he hecho?
Que pare. El trabajo.
¿Qué haces aquí, Ahmed?
¿Qué haces aquí?
Nada, él siempre igual intentando vender el negocio.
No pasa nada.
De momento me va bien, estoy contento.
De momento puede ir bien, pero tarde o temprano puede llegar a dar problemas.
Oye, me tengo que ir.
¿Ya?
Se ha hecho un poquillo tarde, pero muchas gracias.
Bueno, lo que tú quieras.
¿Nos vemos mañana?
Sí, nos vemos mañana.
Soy la hostia, tío. ¿Qué quieres?
La familia de él no te va a querer.
Iván.
Iván.
No te preocupes.
Tía, yo creo que eres un pelotón para ti.
Tú no eres ningún problema.
Niño, ¿qué?
¿Qué? ¿Qué ha pasado ahí dentro?
Eso digo yo, ¿qué ha pasado?
Te has comido el césped bien comido, ¿no?
Yo me he comido el césped, ¿y tú qué te has comido? ¿Qué me he comido? Cinco
goles. Me he comido una polla, ¿eh?
Bueno, eso tú verás.
Hablando de todo, ¿te lo has follado?
¿Qué te ríes?
Amigo verdad.
A tu amiga esa.
Qué amiga, ¿qué dices? ¿A quién va a ser? A la mora esa, la del codo del otro
día. ¿Al Jadún? Al Jadún esa. No, tío, qué va, ¿qué dices?
¿Se está reuniendo con la envasadora?
Pues normal, tío, no se quieren quedar sin trabajo.
¿Trabajo? Tú sabes que no la puedes liar, ¿no?
Pues no la lías tú tampoco.
Que no, pesado, que no es más pesado.
Que yo estoy ahí para ayudarte de a tu padre.
¡Ocio!
Lo digo por ti, coño, por tu bien, no te enrites.
Que no me enrito.
Pues entonces.
Pero es que no ha pasado nada.
Si lo sabe todo el pueblo.
¿Lo sabe todo el pueblo? ¿El pueblo qué va a saber? Que Iván, coño, que es por
ti. Coño, que te folla la que tú quieras, será por ti.
Pero no te choches.
Además que esta tía no es para ti.
¿Tú quieres ser jefe de almacén o no?
Claro, tío.
Pues entonces no la lías, tío. Eres un liante.
¿Qué? No la voy a liar.
Que no ha pasado nada.
Eh, no ha pasado nada.
¿Y tú qué con la papiroflexia?
Toma, hijo, fuma. Te lo vas a encantar y que pico.
Madre mía.
Es que es muy grande.
Bueno,
familia, os voy a ir contando cositas, ¿vale? Os voy a enseñar un piso que se
molda bastante bien a lo que vosotros habíais pedido. El piso tiene cuatro
dormitorios, dos baños y salón y cocina bastante amplio y luminoso. Y garajito.
Sí. Mira todo lo que se ve.
¡Hala!
¿Dónde vamos a poner la barbacoa?
La barbacoa, yo qué sé.
La barbacoa en esta esquinica aquí, como por ahí con las hamburguesitas. Y mi
piscina. Ah, la piscina también. La piscina, piscina, qué piscina, ni se ve
todo. Pero si la playa es mejor.
Mira. Guau.
Qué bonito.
¿Te gusta?
Me encanta.
Hola. Qué guapo está.
Gracias, tú también.
Gracias. ¡Iván!
Venidse para acá los dos.
Vale.
No muerde, ¿no?
No, no muerde.
Hola, Aida. ¿En otra pensión?
Vale. Nos vemos.
Hola.
Totalmente.
¿Quién es?
Mi amiga.
¿Tienen copias de la mano?
Buenas. Hola, ¿qué tal? Ella es Jadún, trabajamos juntos.
Encantada. Jadún, encantada. Jadún, tú eres la hija de Esperanza. Sí.
¿Trabajáis juntos?
Sí, ella es ambasadora también, como tú, como yo. Bueno, como yo era, claro.
Ahora ya está.
Pues sentaros y coméis una papa.
Ofrécele a Jadún una papa. Muchas gracias.
Oye, cuéntame, ¿cómo va lo de las envasadoras ahora? Porque en mis tiempos
era muy complicado, había un montón de controles y era duro. Bueno, pues sigue
siendo complicado ahí, vamos. ¿Sí?
Sí, pero bueno, estamos haciendo piñas, como podemos.
¡Modelo, qué guapa, que te has hecho en el pelo!
Hija mía, hija mía.
La niña, como la he dejado con mi madre para disfrutar un poquito.
Siempre está igual. Manuel, muchas gracias. Hoy se sentaron, ¿no? No, si
no, ya hemos comido, ¿verdad?
Algún licorcito ha caído. Sí, sí, sí.
Manuel, ¿qué hemos visto el piso ya? No me digas. Ay, me ha encantado, ¿eh? Que
me alegro, que me alegro.
Muchísimas gracias, ¿eh? Eso sí, que muchas gracias, Manuel.
Que muchas gracias por darle a mi hermano esta oportunidad.
Yo estoy muy satisfecho. Es lo que podemos hacer cuando tengáis la llave,
que podamos ir a verlo, ¿verdad? Claro, invitamos a comer.
Ah, estupendo.
Claro, que es verdad.
Eso está hecho ya. Eso está hecho.
Bueno, ¿y tú qué?
¿Cómo va lo del brazo?
Bueno, algo irregular.
Me tendríais que haber llevado la mutua.
Precisamente fuiste tú la que no quisiste ir. Bueno,
ahora hubiera ido.
¿Y es verdad eso de que estáis reuniendo a la envasadora o qué?
Sí, sí, sí. Sí, sí, ya.
Ya, ya, bueno.
Pero todo el mundo tiene que tener claro que si no vendemos ahora, nos vamos a la
ruina. Todo el mundo se queda sin trabajo.
¿Entendéis? Ya.
Que sepa todo el pueblo que la venta sigue para adelante, porque va a ser
bueno para todo el mundo.
Y quien no lo quiera ver, que no lo vea.
Eso es.
Totalmente. ¿No, Iván?
Sí, sí.
Va a ser buena para todos.
Sí, seguro que sí. Que me tengo que ir.
Nosotros nos íbamos. Nos vamos a tomar también.
Bueno, pues nada, que nos vemos. Bueno, hasta otra.
Venga, familia.
Hasta luego.
Que lo siento que me tengo que ir. Muchas gracias, encantada.
Que paséis buena noche.
Hasta luego.
Oye, que esta amiga tuya tiene mucho carácter, ¿no? Tu hermano se ha
enamorado, ¿eh?
Qué ojito tiene mi hermano, ¿eh?
Jalún.
Te ha sido muy raro.
Ya lo siento.
Ya está, si yo lo entiendo, que te vas a comprar un piso y yo me voy a ir.
Queremos cosas diferentes.
Espera un momento.
No te vayas, queda a ti.
¿Y qué hacemos tú y yo aquí?
Pues lo que queramos.
Ya.
¿A dónde?
¿Qué?
¿Y por qué no?
Porque a mí no me da vergüenza que me vean contigo.
¡Gracias!
¿En serio?
¿Está igual?
Sí, está igual.
Bájalo bien.
Me pongo a bailar suavito Me
pongo a bailar suavito Me
pongo a bailar suavito
Para mí eres un
verdito
Voy a beber tu mate.
Y tu apalé.
Está en muchos sitios.
Pero la luz de aquí no la hay en otro lado.
¿Y si te gusta tanto esto, por qué te fuiste?
No podía estar en mi casa.
Mi padre quería que fuera una persona que no soy.
Necesitaba vivir mi vida.
¿Qué haríamos tú y yo aquí?
Voy a intentarlo.
Vivir juntos... No sé.
Con tu madre y con tu hermano.
Todos junticos.
¿Y si te vienes tú conmigo?
¿A dónde?
A donde queramos.
Nos cogemos la furgo en plan hippie y nos vamos a la lavanda.
¿Y a surfear por ahí?
Semilla como come.
Y grande se ha puesto.
Desde que no para de comer.
No la cagues ahora.
¿Cagarla de qué?
¿Qué haces con esa?
Con la Jadú.
¿Tuviste lo que le dijo a Emanuel?
¿La carita que puso?
¿Qué? Pues no sé qué hacer con ella.
Bueno, porque es la primera tía que no le da vergüenza que le vean conmigo.
¿Y por eso te gusta?
Pues sí, me gusta, sí.
Pues nada.
Yo aquí, jartita a trabajar, limpiando culos.
¿Y tú con el cuentecico de Alamo?
Con el cuentecico de Alamo... Por lo menos estoy con alguien que me gusta.
Te has salido barba y te has vuelto gilipollas.
¿Tú crees que te van a hacer jefe de almacén si vas con ella?
¿Qué está con la loca esa de la sindicalista?
Que a saber, a saber, ¿para qué se ha acercado a ti?
¿Te estará comiendo la cabeza?
No, no me come la cabeza, Carmen. Me come el coño. Oye, ya está bien, ¿vale?
A ese niño, chico.
Iván, lo único que tengo yo un poco de miedo es que te hagan daño.
¿Pero por qué me van a hacer daño?
Bueno, yo conozco a su padre y a su madre y yo creo que no te van a querer.
Va a destrozar todo lo que hemos hecho desde que se murió papá.
Me falta la mitad del pedido, hombre, que mira la hora que hay, tiene que
salir. ¡Venga, va! ¡Me falta medio camión! ¡Va!
¡No llegamos, eh!
¡Con tranquilo!
¡Vamos!
Iván.
Venga. ¿Se puede saber qué decías con esa empresaria?
Nada, Manuel. Nos encontramos de casualidad por allí.
¿Ah, sí?
¿O me dices a mí que sois mis amigos?
¿Qué va? Son compañeros de trabajo, pues va aquí del almacén y eso.
Pues esa se está quejando, como las demás.
¿Ya viste cómo me habló?
No me vayas a joder, Iván, ¿eh?
Que no, Manuel, pero vamos a ver, ¿cómo te voy a joder?
Que yo estoy hombro a hombro contigo.
Tú sabrás con quién te juntas y qué es lo que más te conviene.
Venga, termina. Termina el pedido que tiene que salir hoy.
Iván, la auditoría es ya y no podemos fallar. Cuento contigo.
Venga, a trabajar.
Me imitas muy bien.
Ya.
Eres muy gracioso cuando pones la voz de jefecillo.
Oye, he pensado una cosa.
¿El qué?
Igual me quedo si no me echan.
¿Y eso?
Pues no sé, pero no te flipes.
¿Qué va? No me flipo.
Son para ti.
Qué chulas son.
Yo también encontré una piedra.
Se parece a ti.
Ven. Ven, acércate.
¿Qué? Ven.
Me gusta tu coño.
Y a mí el tuyo.
¡Joder! ¡Tito!
Ven aquí.
¿Qué pasa, guacho?
¿La has dado a comer con Río?
¡Maldita! Bueno, lo que sea.
Vete a la cama.
Vale.
Si las embajadoras nos joden a la auditoría, los alemanes se van y
perdemos la venta. No puede ser.
Ese es tu hermano, que se han velizado con la tía esa, ¿no?
Ese tío es muy sutil.
Pues vamos a ver, solo tiene que buscar, porque si no, la venta de los almacenes
se va a caer. Bueno, mamá, tú no te preocupes.
Ya, no hay problema.
Problema grande.
¿Qué pasa, familia?
¿Qué dices?
¿Qué haces?
Aquí estamos.
Iván.
¿Quién se ha muerto?
Pues ahora, por lo que parece, las embajadoras se han enterado de lo de la
auditoría. ¿Quién se la ha dicho?
Yo que sé, socio.
Joder, Iván.
Joder, Iván, ¿qué? Que has sido tú.
Carmen, que yo no he sido.
Ya, has sido tú.
No, ni ya, ni ya.
¿Seguro?
Que sí, tío, seguro.
Que yo no he sido.
Me voy a dejar de pensar un poquito en ti, ¿no?
¿Pensar en mí? Ni a la dama, que te ha dado la vida dos veces. Que primero te
parió y luego te pagó la operación.
Pues esa cosa no tienes tú que decir para mí, Carmen.
Que eres la hostia, tío.
Iván, por tu padre.
Intenta conseguir que solamente echen al 10%. De que a las mayores las prejubile.
Pero tú no tienes que ayudar.
Como te llevas tan bien con Hadún, seguro que las envasadoras confían en
ti.
Papá, lo que tenemos que hacer es echarla a todas.
A las que la están liando y a las que no.
Que se están preparando, coño. Ya conozco ya a esta.
Y al final no jode la auditoría. ¿Y cómo la vas a conseguir? Pues echándole
huevos, papá, coño.
Venga, venga, sí, ya tú que eres tan listo. A ver si lo vas a conseguir.
Déjame, déjame.
Déjame a mí.
Déjame a mí, que yo lo hago.
Pero no he trabajado.
¿Podemos hacer una huelga? Venga.
Siempre podemos reventar la auditoría.
¿Vale?
¿Cómo hacemos?
Horquilla, uña, las cajas al suelo, los pendientes, las botellas de agua, todas
para adentro. Yo firmo que no me llevaron a la mutua, ¿eh? Contad
conmigo. ¿En serio?
Eso es, que Europa sepa de dónde viene nuestro...
Pero anda, mira quién tenemos por aquí.
¿Qué dices?
¿Qué? ¿Cómo estás?
Bien, ¿y tú?
Bien, ¿qué tal por tu sindicalista?
¿Estás jadum por ahí? Sí, sí está.
¿Qué es todo?
Hay mil dieles y ya.
Cuando lleguen los auditores deberíamos de estar preparados. Pero tenemos que
convencer a la otra. Porque es que nosotras aquí somos cuatro cosas y no
podemos hacer nada. Ahí está.
Buenas. ¿Hacemos?
Hola. Hola.
¿Podemos hablar fuera un momentillo?
Una vez que te tenía que decir una cosa.
¿El qué?
La auditoría queda en dos semanas.
¿Quién te lo ha dicho?
Javi.
Bueno, para que os dé tiempo a prepararos.
Gracias.
Me toca ir.
Espérate.
Adiós. Adiós.
¿Qué hacen aquí?
Tía, ¿esos no son los auditores?
Tía, pero no era dentro de dos semanas.
¿Dónde está Bush?
¿Dónde está Bush?
¿Dónde está Bush?
¿Dónde está Bush?
Ponte el gorro, por favor.
Adiós.
Déjame que no me toque.
¿No has hablado un momento?
¿Qué quieres?
Lo siento. Te vencí.
He tenido que hacerlo por mi familia.
Tío, que no le deben nada a nadie.
Por favor, escúchame.
Es que no tenía otra opción.
No podía hacer otra cosa.
He sido una gilipollas.
Jadon, tú no te vas a quedar sin trabajo.
Era un puto mentiroso.
Ya encontraremos otro gorrión.
Vamos para allá.
Mamá, ¿puedo tener la habitación más grande?
No, tú vas a dormir en la calle.
Dí que no, que tú vas a tener tu primera habitación para ti solo.
La ponemos ahí.
La esquina esa, ¿no? Ahí tiene hueco.
Venga.
Bueno, ¿qué te estoy diciendo, socio? Que no te rayes. Que hay más moras por
ahí.
Pues sí me rayo, tío. Claro que me rayo. Y ahora cuando tú y yo nos pongamos de
jefe de almacén, verás tú como esto sube como la puma. Ya te lo digo yo.
Además, que es normal.
Que es normal, que es normal.
Eso, lo tuyo.
Coño, que yo sé que vosotros lo tenéis más difícil.
Tenéis que enrollar con gente como vosotros y yo te admiro mucho por eso,
tío, que eso es muy difícil.
Gente como nosotros.
A ver, Iván, que no te lo he dicho así, no te pongas ahora así.
Coño, ¿sabes cómo pienso?
Vente así, pues diferente.
¿Qué te pasa?
¿Tú cuando te follaste a Asma, qué?
Eso no lo volverás a decir alto en tu puta vida.
Que te rompo el alma, Iván.
Vamos.
Y el camioncito te lo descargas tú solo con la polla.
Sí,
lo de las calibradores y las discriminadoras sí habría que
renovarlas.
Esta máquina es la que instalaríamos en la nave.
Y lo más importante es que solo necesita cuatro o cinco personas para ser
manejada. Ah, estupendo, ¿no? Sin problema. Maravilla.
Manuel,
¿dónde está Hadoun?
Y, bueno, ¿cuánto piensan invertir?
Manuel.
Esa es una liante de una follonera.
Y nos iba a llevar a la ruina.
Tú lo sabes.
Disculpen, disculpen.
No hay problema. No,
no. Eres un puto mentiroso.
¿Qué coño te pasa a ti, puto imbécil?
¿Qué estás hablando?
¿Qué dices tú ahora?
Desagradecido, que eres un desagradecido. Si fueras un hombre de
verdad, te irías de aquí calentito a hostia.
Venga, sí, tira por la sombra, payaso.
Qué pena, qué pena.
Vamos, papá.
¿Qué pasa?
No sé, tía.
Era un puto egoísta.
Carmen, ya buscaremos la manera, pero así no. Así no, así no. ¿Y cómo va a
ser? ¿Qué...?
Tito.
Eso significa que ya no vamos a ir al piso nuevo.
Iván, yo quiero que tú seas feliz.
Que quiero llorar, pero no puedo.
Pues tú no le eches cuenta a tu hermana.
Que tú no nos debes nada.
Mamá, no sé. No sé lo que he hecho.
Pues tú has hecho lo que tenías que hacer.
Tu hermana ya hará su vida.
Ya le quitó suficiente a tu padre.
Que le jodan al Manuel.
Parece que bien.
Hasta luego.
Hola. ¿Qué haces aquí?
Alma me ha dicho que trabajaba aquí en la gasolinera.
He venido a despedirme.
¿Te gusta mi furgo?
Muy chula.
Es vieja, pero tira bastante bien.
Parece que no te ha funcionado eso de ser rico y macho.
Parece que no.
Fue divertido cuando me contaron lo que hiciste.
No esperaba que te fueran cara así con Manuel.
Jalón.
Se parece a ti.
¿De dónde te vas?
Me encontraré algún sitio.
¿Por dónde?
Por donde sea.
Adiós.
Adiós.
¡Gracias!
sí más nada
Que no es la que...
¡Gracias!
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