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Many of you are asking, what's up with John Lennon? Did he break up the
Beatles?
Well, we have news.
He's in southern Spain, in Almería, shooting a movie, as an actor no less.
They say that maybe his future lies in acting.
Who knows?
You might be wondering where Almería is.
Bueno, yo también.
Lo que puedo decirte es que Mr. Lennon regresó de su último turno de éxito en
los Estados Unidos en un funk.
Estadiones de jam, maniacas de Beatles, de todos lados.
Lennon incluso recibió desgracias por sus reacciones, que luego amenazó con
que los Beatles eran más populares que Jesús Cristo.
Los oficiales de la justicia americana tuvieron que protegerlo en un momento de
los clans de los Klu Klux Klan.
También, probablemente no le gustó la idea de actuar en dictadurías como la de
Franco-España. Allí actuarían en dos bolsas, donde había más policías entre
la audiencia que tomaría para invadir Gibraltar.
¿Y qué puede decir uno sobre los Filipinos? Tenían que liderar el país
escoltado por el ejército, después de algún tipo de malentendido con la
primera señora Imelda Marcos.
Quizás lo que Lennon, que pronto tendrá 26 necesidades, es un cambio de estilo.
Escuchen algunas de sus últimas remarcas a la prensa.
Ellos vienen a hablar para encontrar respuestas, pero ellos son las
respuestas, no nosotros.
Ayuda, necesito a alguien.
Ayuda, no solo a nadie.
Ayuda, sabes que necesito a alguien.
Cuando era más joven, mucho más joven que hoy.
Cuando era más joven, mucho más joven que ahora, nunca necesité la ayuda de
nadie para nada.
Pero ahora estos días han pasado.
Y no estoy seguro de mí mismo.
Ahora noto...
Que he cambiado, que he abierto las puertas. Sigue, babón.
Ayúdame si puedes, me siento mal.
Y me encantaría tenerte cerca.
Ayúdame a volver a poner los pies en la tierra.
No es mía, de verdad.
¿Qué haces aquí?
¿De qué creéis que habla esta canción?
Pajuelo.
¿De pedir ayuda?
Bueno, hombre, eso ya lo sabemos, ¿no? Se titula gel.
Pero, en realidad, ¿de qué está hablando?
Quinito. Habla de alguien que pide ayuda porque se ha hecho viejo.
Habla del éxito.
De la sobredad del éxito.
¿Por qué pediría ayuda a alguien que vende miles de discos?
Y que actúa delante de miles de personas.
Eugenia.
¿Por qué necesitaría a alguien volver a ser normal?
No sé.
Tener amigos en los que confiar.
Para gastarse el dinero.
Para salir de fiesta.
¿Y por qué no al revés?
Quizá ya no le basta para ser feliz con tener dinero.
Y con salir de fiesta.
Lo que John Lennon nos grita a nosotros es help.
Help.
Todos juntos.
Help.
¿Dónde está mi niña?
¿Has visto a mi niña? Yo no he visto a nadie. ¿No la has visto?
La tienen aquí. No me la dejan ver.
Diles que me la dejen ver.
Esto también me está haciéndola. A ti te van a hacer lo mismo.
Diles que me den a mi niña, por favor, por favor. No, no te vayas. Por favor,
ayúdame. Me tienes que ayudar. Por favor, no te vayas. Por favor.
Por favor. ¿Qué haces aquí?
¿Cuántas veces te tengo que decir que no quiero volver a verte por aquí?
¿Quieres que llame a la policía? ¿Que cuente todo de ti?
¿No te hemos ayudado suficiente o qué?
¿Qué pasa?
¿Ahora qué dice esa dueña a ustedes?
Ándale, a ver ahí vamos para adentro.
Una extraña enfermedad vírica ha causado ya cuatro muertos y diez casos más de
distinto grado... Venga, ayuda a tus hermanos a poner la mesa.
Camberro.
Perfecto. ¿Ya estamos, Pablo?
Ya estamos, tío.
¡Ah!
¡Qué descanso!
Javi, quítate la máscara, vamos a comer más.
Pero, ¿y si hay un ataque de gases venenosos?
¿Qué ataque de venenosos? Venga, voy a llamar a tus hermanos.
Juanjo, a comer.
No le vayas con la comida aquí.
Juanjo. Voy a dejar esta, sí, solo a montonar.
Venga, ya vamos.
Hombre.
Mamá, ¿por qué siempre que viene Pablo el peluquero hace sopa de arroz? No
siempre.
Siempre. ¿No ves que los viejos no tienen casi dientes? Así no les cuesta
masticar. Mire, mire si tengo dientes yo.
¿Quieres dejar de decir babadas?
A que a ti te encanta la sopa de arroz.
A ella le encanta, mamá. Pues cuánto nos alegramos. Claro que sí. Pero ahora deja
la muñeca y a comer.
¿Con quién sigo después?
Empieza por Juanjo, que es el que más trabajo tiene. Con esa greña. Yo no me
lo pienso cortar.
Faltaría más.
Deja que te lo arregle un poco.
Yo ya le dije que no me lo cortaba. Si quieres te presto mi diadema. Métale la
maquinilla al cero para que aprendas. Cállate, enano.
Me pondrás un poquitín más.
Deme, deme el plato.
No se le vaya a caer.
En cuanto vuelvan del colegio empiezas por el que primero llegue.
Gracias. ¿Qué lata está andando con la bomba esa? Ni siquiera ha matado a
alguien. Sucesos como el del accidente de la bomba en Palomares, Almería, han
quedado superados por una... ¿Pero es que es nuclear?
Si lo hacen por el turismo. Si los extranjeros dejan de venir, ya me dirás
que queda aquí.
Como Hiroshima y Nagasaki.
Estas eran bombas de entrenamiento. A ello contribuyó singularmente el baño de
confianza con el... Viña, dale la tele.
Y saludables.
Vaya dos focas.
Pablo, pregúntame la tabla de multiplicar por donde quieras.
Tres por seis.
Dieciocho.
Déjale a él.
Nueve por ocho.
Cincuenta y cuatro.
Setenta y dos, animal.
¿Queréis callar la boca y dejarme oír el parte?
Pablo, déjeme los guapos.
El domingo tenemos bautizo.
Te los voy a dejar como artistas de ciña. A todos.
Mamá, yo no me lo pienso cortar.
Venga, hombre, si te vas a quedar muy a gusto.
Es como si te quitaran un peso, como un casco. Que no, papá.
Que mi pelo es mío y hago lo que quiero con él.
Venga, ven.
Encima de que viene Pablo a casa a hacernos el favor.
Te he contado alguna vez que fue gracias a él que conocí a vuestra madre.
Fue después de la guerra, cuando me destinaron a Gerona. Mil veces, papá.
Bueno, pues te lo corto, así no hay más que hablar.
Y no hay más que hablar.
No llevas color. ¡A mí no me hables así!
Y como vuelva esta noche y no te la hayas cortado, lo vamos a tener parda.
Hala, venga.
Vosotros, comer y callar.
¡Por desobediente!
Te voy a mi posito.
Pregúntame la tabla de multiplicar.
Suéltala, chavales.
Tengo que irme.
Subid solos.
¿No vienes a cenar?
Claro que vengo a cenar.
Venga, va.
Rápido.
Se lo voy a hacer al santo.
Tú no digas nada.
¿Se va a ir de casa?
Eso parece.
Dicen que los altos son malos.
Mejor perderlo que pensar toda la vida que anda por ahí.
Estás loca. No puedes hacer eso.
¿Y lo que vas a hacer tú es mejor? Yo no voy a hacer nada.
¿Ah, no? ¿Y para qué estás aquí?
¿Qué pasa?
Josefina, que se ha torcido el tobillo la pobre.
Estás cogiendo demasiado peso y los tobillos son los que más sufren.
Venga adentro, que refresca.
¿Puedo salir un momentito luego a comprar pipas?
Es el verdadero de los antojos. A esta le apetecen pipas todo el rato. Y a mí
croquetas. Ayer me comí 62.
Pero qué bruta eres, hija.
Grande a la pequeñita.
Mañana sales conmigo, pero antes te recoges un poco ese pelo. Ya sabes que
las chicas guapas tenéis que extremar la prudencia.
Hablé con tu madre anoche.
Ya le dije que venga a verte el día que quiera.
Vas tú y te lo crees.
¿Puedo?
No te enfades, mujer.
¿Quieres que te acompañe?
¿Dónde vas tan sola?
¿Me das pipas?
¿John? Antonio San Román.
Anthony.
San Román.
Gracias.
¿Se encuentra bien?
La he oído vomitar.
No es nada un mareo, gracias.
¿Quieres un caramelo?
Al mal sabor.
Son de la tos, pero sirven igual.
Los uso en clase.
Soy profesor.
Y la garganta...
No te vas a poner a conducir ahora, ¿no? No.
¿Te acompaña alguien?
No, abuelo, me trajo un señor.
¿Te trajo un señor?
¿Que tiene chofer?
No.
Estás haciendo dedo.
¿A dónde vas?
A Málaga.
Yo voy a Almería.
No sé, ¿se te viene bien?
¿Quién te trajo aquel?
Prefiero no seguir con él, la verdad. No hace mal que hablas de su mujer, que se
la ha muerto hace poco.
Dice que se le aparece.
Vamos a hacer una cosa.
Yo arranco el coche y tú te metes dentro de un santo.
Mi coche tampoco es gran cosa, pero a mí no se me aparece nadie.
Seguro a veces se enfada.
¿Y nos mata a los dos como a la mujer?
Porque seguro que la mató él.
¿Eh?
Venga.
¿Me he parado?
Agáchate, agáchate. Están ahí los guardias fieles.
Ahora multan a nosotros topistas con dos duros.
¿El señor de antes?
¿A ti tus padres no te han dicho que nunca subís a un coche con extraños?
¿Y tú?
¿Yo qué?
Yo no soy un extraño.
Antonio, profesor de inglés.
Hola.
Oye, muchacha, suelta, que voy conduciendo.
Cada día hablamos más en inglés.
Ok, hobby, suéter.
América soy lo que fue Roma.
Seguro que tu novio para ligar contigo se puso en plan playboy.
Yo no tengo novio. ¿Y eso?
¿Has vivido entre ciegos?
No. Que tú no tengas novio es como si la torre Eiffel no tiene turistas.
Seguro que tú viste uno y lo dejaste.
No, hombre.
Mira.
Aquí tengo un mapa.
Mira a ver dónde te va mejor que te deje.
Yo de geografía estoy pez.
A mí me va bien cualquier lado. Almería me va bien si quieres.
El cerillo.
Al profesor de geografía le llaman el cerillo a los chavales.
Que es muy alto, muy halgado, tiene la cabeza muy gorda.
Chavales.
A mí es que no sabes cómo me llaman.
Venga, a ver si lo adivinas.
Ni idea.
Pues yo no te lo voy a decir.
Prueba.
No sé.
El... Calvo.
El gordito.
El cuatro ojos.
Bueno, oye tú, vale ya, que veo que te animas.
No es mía, de verdad.
Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte. He aquí la esclava del Señor.
Hágase misa de tu palabra.
¿Estás hablando solo?
No, estaba pensando.
¿Y piensas en inglés?
No.
¡Hala!
¡Un Beatle!
¿Vite? Sí, el pelo, el chaval.
No te importa, ¿verdad?
Vamos pa'lmería.
¿Te va bien?
Sí. Venga, pues ahora sube.
Antonio, Belén, ¿y tú?
Juanjo.
Hola, Juanjo.
Quita esas cosas del medio, que son de los chicos.
Bueno, y ahora vosotros me preguntáis que si tengo hijos y esas cosas, ¿no?
Que vaya compañeros de viaje que me he buscado.
¿Que si tengo hijos?
No, no tengo.
Es que entreno a los chavales. Fútbol. ¿Te gusta el fútbol?
Sí, me gustaba.
Me gustaba, como si fuera una cosa de cuando era joven.
¿Qué edad tienes?
Dieciséis.
¿Ya has dejado los estudios?
Más o menos.
Más o menos, buena respuesta.
Pues mira, yo más o menos soy profesor de inglés y de latín.
Que aunque te parezcan dos cosas opuestas, en realidad tienen mucha
relación.
¿Por qué piensas tú que los ingleses usan table para decir mesa?
Pues porque viene del latín, tabula.
Tabula, table.
A mis alumnos les encanta estudiar inglés.
Pero dicen que aprender latín es inútil. ¿Y sabéis lo que yo les digo?
Que su abuelo también está viejo y no sirve para nada, pero sin él no estarían
aquí.
¿Tienes otro caramelo a lo tuyo?
¿Te mareas?
No, es que tengo la tripa revuelta.
Voy muy deprisa. Es que esto es un bólido.
En realidad es de mi padre.
En el pueblo ni lo usa y me lo prestó a condición de que les fuera a ver más a
menudo. ¿Este es tu padre?
Mi padre, mi madre y mis hermanos.
¿Mocho? ¡Qué bestia!
A mis padres no les gustaba jugar a las cartas.
Ahora lo cojo.
No te preocupes.
Contigo hablaremos más despacio para que lo entiendas todo.
Es de resto.
No, no, gracias.
Nada, quédatelos. Yo tengo muchos en casa.
Es que siempre me falla la voz y por eso trato de no hablar demasiado.
Ya, lo he notado.
Qué graciosa.
Bueno, pues lo digo en serio.
Si no fuera por la voz.
Me hubiera gustado cantar. Pero en España, imagínate.
¿Te gustan los Beatles?
Sí.
¿Y a ti?
Bueno, no sé.
Prefiero los Rollings a los Kings.
Ah, no, no, no.
O sea, tú te bajas de mi coche.
¿Un tipo que desprecia a los Beatles?
No, en mi coche no va a ningún sitio, ¿eh?
Venga, te bajas ya.
Lo siento, ¿eh?
Es que ahí me has tocado el punto débil.
Venga, fuera de mi coche. Pero Antonio tampoco es pa' tanto.
¿Que no?
¿A ti te gustaría que yo insultara a un amigo tuyo?
¿O a tu novio?
¿O yo qué sé? ¿A tu autor favorito?
¿No? ¿Quieres tu autor favorito?
¿Marlon Brando? ¿A ti te gustaría que yo dijera que Marlon Brando es una nenaza?
No sé.
Y no he insultado a nadie.
Solo he dicho... ¡Que te bajes de mi coche!
¡De mi coche a los mitos se les respeta!
Creo que está exagerando. Bueno, pues este es mi coche y mi coche mando yo.
Pues yo me bajo con él. Pues hala, venga.
¡Hala! ¡Y que os lleven mi Jagger!
¿Os lo habéis creído los dos?
Vaya pa...
En
realidad este viaje lo hago por los Beatles.
Va a conocer a Lennon.
¿En serio?
Sí.
Voy a hablar con él. Un ratejo.
Está en Almería rodando. En realidad voy a reñirle.
Pero te dejarán verle.
Lo tendrán muy protegido.
¿Y qué harías tú con todas las histéricas esas? Si se quitan hasta la
ropa interior y se la tiran en el escenario.
Debe ser horrible, ¿no?
Salir a cantar y ver a todas esas locas gritando.
Es lo que buscan, ¿no? No, yo te aseguro que no es lo que Lennon busca.
Mira, en el concierto de España dijo que lo que más le molestó...
Fue ver los mejores asientos ocupados por enchufados y gente del gobierno.
Y fuera la policía dando de palos a los chicos a la puerta de las ventas.
Mi padre estuvo... ¿Ah, sí?
Dando porrazos.
¿Veis gris?
En Inglaterra dicen que se van a separar.
Lo que pasa es que John quiere hacer otras cosas. Escribir, trabajar de
actor... Y no lo hace mal, ¿eh?
¿Habéis visto qué noche era aquel día?
Sí. Sí, ¿no?
Bueno, en realidad está mal traducido.
Porque en inglés es una frase incorrecta, un solecismo. Que no sabéis
lo que quiere decir, pero que equivale a un error sintáctico.
Porque John se lo oyó a Ringo.
It's been a hard day's night.
Yo más bien diría la noche de un día de perros.
No es igual.
Me suena peor.
O sea, ¿ahora vosotros sois los profesores de inglés?
Ay, la ignorancia es muy atrevida, ¿eh?
¿Sabéis la anécdota de Menéndez Pelayo?
Bueno, pues mira, estaba dando una conferencia y nombró a Shakespeare, pero
él pronunció Shakespeare.
Y la gente se rió de él.
¿Sabéis lo que hizo?
Acabó la conferencia en inglés.
Qué país.
¿Tenéis hambre?
Sí. Sí.
La casera me prepara las comidas.
¿Y no te has casado?
No sé.
Los profesores, de tanto tratar con los niños, al final acabamos por no entender
el mundo de los adultos.
Bueno, comerás tú. ¡Come, conche!
¡Que tú estás creciendo!
¡Venga!
Además, a mí no me hacen falta.
Esta pensaba que en el coloje me llamaban el gordito.
¿Y cómo te llaman?
A ver si lo adivinas tú.
El calvo ya lo dije yo.
Sí.
Mi madre les pone cebolla picada.
Menos para mi hermana, que odia la cebolla.
¿Cuántos sois?
Seis. Tres chicos y tres chicas.
Qué bueno, los dos tenéis un montón de hermanos.
¿Y tú?
Yo soy sola.
Bueno, ¿y ahora me vais a contar qué leches estáis haciendo en la carretera
vosotros dos?
Pues seguro que estáis tramando algo. Digo yo.
¿No?
Yo me vuelvo a Málaga a casa de mi madre. ¿Y tú?
Pero sí, ¿eh? Cuenta.
¿Por qué te has fugado de casa? ¿Y de casa de un policía? Yo no me he fugado.
Mis padres lo saben.
¿Te llevas bien con tus padres?
Ay, ay.
Ay, buena pregunta.
Mi padre es gilipollas.
Pero es buena gente.
¿Le has dejado los estudios?
No sé.
Te ayudo.
¿Tú crees que le dejarán ver a Lennon?
¿Estás loca?
Suerte tendrá si lo ve de lejos.
Pues él está convencido.
No, gracias.
¿No tendrás un cigarrillo?
No fumo.
A ver, silencio, niño.
Hombre.
¿Cuánta humedad?
Eso es que el mar está cerca.
¡Almería!
Capital del esparto, los mocos y las legañas.
Tiene que ser el siguiente pueblo.
Estaba antes de llegar, un poco apartado, cerca del mar. Eso me dijeron
por teléfono.
Pero vamos, si llego a saber que hay esta pendiente, en la subida se calienta
mucho y más vale prevenir.
¿Y cuánto tiempo te quedarás?
Mañana me vuelvo, en cuanto hable con él.
No puedo perder ni un día de clase.
A don Paco le tuve que mentir.
¿Quién es don Paco? El jefe de estudios. Si se entera de lo que ha venido, seguro
que se enfada y me da de bufetadas, como hace con los muchachos. ¿Qué viste?
Es que se pasó diez años en las misiones.
Y ahí se acostumbran a soltar mucha cera.
A un compañero de clase, la profesora le rompió el tímpano y dio un bofetón.
¿Una profesora?
Sí. Pensaba que las mujeres eran más sensibles.
Sí, seguro.
Yo tuve una monja que nos cogía de aquí y cuando nos montábamos, nos cerraba la
cara con las dos manos como si estuvieran tocando los platillos.
Así que fuiste a las monjitas, ¿eh? Ya te notaba yo a ti las monjitas.
Las herrerianas de Málaga.
Nosotras las llamábamos las terrorianas.
¿Y tú estudias con los curas?
Mis padres lo tuvieron fácil.
El peor colegio de Madrid que he hablado de caso.
A mí Madrid me agobia mucho.
Desde que terminé la carrera habré estado cuatro o cinco veces.
Siempre me ha parecido una ciudad inhumana de grande.
Yo soy más machadiano.
De pasear por las afueras.
En los montes lejanos hay oro y sangre.
El sol murió.
¿Qué buscas, poeta, en el ocaso?
Toma ya.
Cada noche antes de dormir, leeré un poema.
Es una forma de sacudirse la suciedad del día, como una ducha.
¿Y que los aprendes de memoria?
La memoria es un músculo. Si no la ejercitas, se atrofia.
Pues que empuje la memoria, que ya no puedo más.
¿Le deja la bolsa?
Es verdad.
Bueno, suerte y gracias por todo. A ti, Juanjo.
Sé bueno, ¿eh? Sí.
Adiós. No, sí, yo también me voy.
Refrescate un poco en el hotel, si quieres.
Mientras yo me tomo un café ahí.
Vale.
Bueno, pues, adiós, Juanjo.
¿Va muy lejos?
No.
A ver qué hay por aquí.
Es bonito esto.
Ve, camina.
No habrás llegado hasta que todo lo hayas perdido.
¿Otra vez don Antonio?
¿Bachado?
¿Usted sabe dónde está el hotel?
Ahí, en esta puerta.
Gracias.
Buenas.
¿Este es el hotel Solimar?
Sí.
Yo soy el que llamó para pasar la noche.
¿El señor Antonio?
El mismo.
La señora no puede entrar.
Ah, no, no, yo vengo solo.
La señora no puede entrar.
No sé qué trae el libro familia.
Es que ella va a refrescarse.
Mientras yo me tomo un café.
¿Usted sabe si dan café ahí? Ahí dan de todo.
¿Qué le debo? He perdido.
¿Perdió? Una peseta.
¡Vaya! ¡Otra vez!
¡Qué lata!
¿No te abrirás? No, no te abrirás.
Coño. ¿Busca un empleado?
No, tengo el cartel de decoración.
¿Le interesa? A mí no.
Pero quizá... Vuelvo en un segundo.
¿Hola?
¿Cómo te llamas?
Bruno.
¿Has visto un chaval jovencito por aquí?
¿Qué estás contando, las olas?
Sí.
Si quieres puedo llevarte a la estación.
A lo mejor encontramos un tren.
Antes de que sea tarde.
Sí, será mejor que me ponga en marcha.
¿De cuánto estás?
Conmigo no tienes que disimular.
De tres meses y algo.
Prométeme que no vas a hacer ninguna tontería, ¿eh?
¿Tienes dónde ir, seguro?
¿Seguro?
No me mientas, ¿eh?
No, mujer, no llores. A lo mejor lo ves.
Yo no se lo voy a decir a nadie.
Si fuiste mayorcita para meterte en este lío, seguro que... también eres
mayorcita para saber cómo... qué hacer, ¿no?
A ver, bueno, vamos a hacer una cosa.
Quédate en la habitación.
Duerme aquí toda la noche.
Yo voy a ver si este hombre tiene una habitación libre.
Que sí, mujer, que yo te invito.
Y mañana por la mañana, descansada, pues ya piensas a ver cómo llega la mala.
Que no puedo aceptar, que ya bastante lioteado.
Yo hablo ahora con el del hotel.
A ver si lo entiendo, porque yo no sé en qué idioma habla.
Paso.
De seguro a uno.
¿Qué tal el fenómeno?
Ahí va.
Por ahora no reto nada.
Voy.
Catalán. De Torrello.
Para el centro de esta gente, ¿eh?
Al hombre del hotel para entenderlo hay que hacer oposiciones.
¿Qué es usted?
¿Corredor de tejidos?
No.
A lo mejor usted me puede ayudar.
Estoy... Bueno, ando detrás de los del rodaje.
¿De los ingleses? Sí, sí. Me gustaría saber dónde paran mañana para acercarme.
A ver quién nos puede decir.
¿Alguno de por aquí anda echando una mano?
Eso sería fantástico.
Buenas noches, señores.
Catalán, ¿cómo nos vemos a Rata?
Es el chaval, que ahora tengo ayudante.
¿Este pelo?
¿De dónde lo has sacado?
De Madrid. ¿Qué te parece?
Todo una señorita.
No toques los cojones.
Lleva esto.
A peseta cada uno que se tome.
Al segundo invitará a la casa, ¿no?
La casa no invita más que cuando gana el Barça.
Si no fuera por el cara dura de Ortiz de Mendivil, no serás del Madrid.
No.
El deporte es para los niños.
Después empiezas el negocio y... Pero no va el tío y alarga diez minutos el
partido.
¿No estaría mejor si llevara coleta?
Déjale en paz.
Pero si es que parece una niña. Y yo no respondo. Déjale al chaval.
A ver si arrancando lo mechones... Bueno, vale ya, ¿no?
Es aquí protegido de este hombre.
¿Y este quién es?
Viene por los de la película.
Oye, ¿tú no conoces al hijo de la Damiana del camión del agua?
Ahí anda, sí.
¿Y dónde paran mañana?
A mí que me cuesta.
Luego te digo que a la noche vendrá donde la madre.
No, no.
Si el moscatel es un tónico.
Y un lugar para cenar por aquí.
Joder, un sitio para cenar.
Aquí. ¡Papá!
Pon otra ronda.
Y trate las tijeras esas que te he dicho.
Qué pesados.
No lo sabes tú bien.
Ahora, te posa una manaza de esas en la cara y te tienes que ir a buscar los
dientes a Granada.
A varios del equipo los han visto dormir la mona en el zapillo.
Los ingleses beben en serio. Los italianos de los western son más de
zampar.
¿Esto qué es? Pan tumaca.
Probablemente la mayor aportación de Cataluña a la historia universal.
¿Está cojonudo?
Prueba, prueba.
Esta caja se atranca, maldita sea.
Oye, ¿y de él qué se cuenta?
¿Del cantante? Sí. Pues que se mudó del Delfín Verde a una casa más grande en
Almería. Y se le ve en un Rolls. Va en un Rolls Royce con los cristales
tintados a todas partes. Y tiene megafonía.
A veces saluda por el altavoz.
Salvo unos días que se le estropeó y andaba en taxi el hombre.
Este país debe parecer un atraso absoluto.
Imagínate.
El mundo que habrá visto él con 25 años.
Mirando estadios.
¡Juanjo!
Oye, prueba este pan.
Gloria bendita. Mi madre también lo hace. Es catalana. Ahora te enseño dónde
vas a dormir.
¿Dorme aquí?
Sí.
Ese cuarto de ahí.
¿Cómo ha terminado un catalán por aquí?
Es una historia un poco larga.
Es mi hijo.
¿Qué tiene?
¿Qué más da? Por ponerle nombre no se cura.
Pues sí.
Lleva la leche, Bruno.
Yo estuve en el frente de Aragón, en Teruel, en un pueblo que se llama
Lechago. Eché una mano a un desertor italiano que le querían dar matute.
¿De los voluntarios de Mussolini? Sí.
Al primer tiro se le quitaron las ganas de aventura.
Buena gente, Doménico, buena gente.
Y ya después de la guerra, cuando perdí la plaza de correos, pues te sigues
escribiendo. Y un día fui a Rimini a conocer aquello.
Y Doménico tenía una hermana.
Y a la hermana lo que más le gustaba era el sol.
Y si algo hay en Almería, es sol.
Y aquí nació Bruno.
Nació así.
Sí, todo normal.
Pero a los seis meses ves que no se incorpora, que no agatea.
¿Y la italiana?
María Concheta.
Va y viene desde Italia.
Supongo que se cansó del sol y de mí.
Tirar para adelante con Bruno es duro. ¿Te gusta el mar? Bueno, también ayudó
que salí yo con un fotógrafo que vino a un espagueti western.
Pero vuelve a pasar temporadas.
¿Y sabes lo peor?
Que yo la espero.
Yo antes contaba esto y me echaba a llorar.
Ahora me parece algo que le pasó a otro.
Es así, ¿no?
Cuanto más lejos te queda, menos te importa.
La distancia es la sabiduría.
Pasa mucho con los chavales.
Se toman las cosas por la tremenda y con los años se dan cuenta de que eran
bobadas.
Pero en el momento... Oye, ya es la segunda que te bebes. A ver si me vas a
salir caro.
Está hecha una trapería como lo dejó el antiguo empleado.
Hay algo de ropa.
A lo mejor te va.
Si te quieres luchar, tienes la manguera del aljibe, pero no me gastes mucha
agua. Desde marzo no cae ni una gota.
Te he hecho el cierre por fuera, puedes salir por la otra puerta.
¿Vosotros qué hacéis?
Nosotros nos vamos ya.
Esto lo puedes quitar si lo te inspira.
¿Y puede usar el teléfono?
Sería bueno que llamara a sus padres.
Detrás de la barra, pero no te alargues, que es conferencia.
Ah, y necesito tu carnet de identidad, por los datos.
Sí, claro.
¿Qué? ¿Cuál José?
¡Ale! ¡Buenos días!
¡Buenas noches!
Adiós.
Buenas noches.
Buenas noches.
¿Ya se recoge? Sí, ya no recoge. Pues ya es otro día.
Tienen un acento fuerte aquí, ¿no? No, nosotros no.
Aquí donde tiene un acento fuerte es Cádiz, Granada y... Ahí sí tiene un
acento fuerte.
Pero aquí no.
Que alcancemos la gente.
Buenas noches.
¿Has oído?
Que descansemos la gente.
Eso es un solecismo.
No he entendido nada.
¿Quieres venir mañana conmigo?
¿Te gustará ver un rodaje?
No sé.
Conocer a John Lennon.
Podrás presumir con tus amigas.
Vale. Habrá que madrugar, eso sí.
Buenas noches. Buenas noches.
¿Antonio? Sí.
Gracias por todo.
Gracias a ti por la compañía.
Sí, volveré.
Pero cuando se le pase a papá el cabrío.
No es el pelo, mamá.
Es que es todo.
Es que siempre igual, estoy harto.
No, le ha venido bien hablar con Modesto.
Al menos le ha bajado los humos.
Le ha dicho que él también tiene que aprender a ceder.
¿Dónde te estás quedando?
Ay, Phil.
Dime algo, aunque sea mentira.
Para que me tranquilice.
¿Estás comiendo bien?
Que sí, que estoy bien.
No te preocupes, de verdad.
He llevado a la cristalería a enmarcar el retrato que me pintaste.
Pero si está fatal.
No vas a colgar eso en casa.
A mí me gusta.
Ahí, ahí, buenos días.
¿No te gusta madrugar?
Mucho, la verdad.
Mi madre me enseñó a levantarme temprano.
Alguien tiene que encender el sol. Me decía, mira, ahí lo tienes,
encendido para ti.
¿Qué pasa? ¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
En el coche que viene a consultarlo con la inglesa. Vaya usted, vaya para el
coche.
Qué pesados.
Hay que acercarnos, nos dejan.
A ver.
Que dice la producción que sin permiso no se puede pasar.
¿Y dónde está la producción?
¿Habrá unas oficinas o algo, digo yo? Eso tiene usted que ir a Almería.
Déjeme pasar, haga el favor.
Y no se le hacen favores a nadie.
No podemos llegar hasta
el rodaje por otro lado.
Como lo llamó Campo Traviesa.
Pero esto nos pega en un tiro.
¿Y están ahí?
Eso me han dicho.
Pero claro, a lo mejor él está en su día libre.
Están allí.
Pues es un campamento increíble.
Hay hasta tanques.
Ese es el Rose que me dijeron.
Bájese de ahí, hombre. ¿Qué está haciendo el radículo, hombre? Bájese de
ahí. ¡Lennon!
Mire, como no se calle, le voy a tener que denunciar y tomar la matrícula.
Ya me bajo, hombre. Ya me voy.
No veo yo que es tan complicado... Que no.
He dicho que se vaya de aquí.
Que se vaya.
No me había dado cuenta.
¿Estás bien?
Sí, sí.
¿Quieres que te lleve ahora a la estación?
¿Tú qué vas a hacer?
Déjame ayudarte.
En algún sitio dormirán o se irán a cenar cuando acaben, ¿no? Ya, pero ¿qué
le digo yo al bestia de Don Paco?
No sé.
Que se te ha chocado el coche.
Sal, sal, sal.
Sal, no vayas a estallar.
Pues quita el contacto.
¿Eh?
La junta de culata.
Cagunda.
Oscuridad bendita.
Porque siempre todo me tiene que salir mal.
Cojones.
Seguro que la guardia civil te consigue una grúa.
Es un paseo de nada.
Mucho sabes tú de coches.
¿Tienes un pañuelo?
Este sol es peligroso, a no ser que sepamos apagarlo.
Por el coche no te preocupes. El mecánico es de toda confianza. Se vino
aquí de hippie, pero sabe de coches la itinerata.
A mí me arregla la furgoneta cada vez que me da problemas.
Hola. ¿Y la arena de playa?
Para que el suelo guarde la humedad.
¿Sabes decir mi nombre?
¿Qué?
La fresa se alimenta del calor.
Por eso es tan dulce.
Oye, ¿entonces tú crees que el caminero me ayudaría a colarme en el rodaje? A
ver, el chico es el que les lleva la cisterna de agua.
Ya, pero no sé si va todos los días y tampoco sé si le metes en un compromiso.
Ya, me sabe mal, pero es que irme sin verle... Ya, ya.
¿Qué? ¿Qué?
Y en confianza, la chica que es tuyo.
Nada, nada.
No, pobrecita.
Como el otro.
En este país los jóvenes están desesperados.
Les han tapeado las vistas al futuro.
¿Me vas a dar un mitin ahora?
¿Qué quiere?
¿Contarme un secreto?
Venga, vamos para afuera.
Cuidado, no tropieces.
¿Te gustan las fresas?
Me encantan. Pues hala, para ti todas, que yo estoy de fresas sin dos collons.
¿Qué? ¿Os habéis hecho amigos?
Lo que más le gusta es la música. ¿A que sí, Bruno?
Esto es un horno.
Ya voy, Bruno, ya voy.
Llevo las manos.
Coge las fresas.
Luego estoy reído.
Ay, cabrón.
Vamos al palco.
Buenas tardes, José. Buenas tardes.
Ya hemos llegado.
Ahí está el chaval.
¡Joder!
Esos bestias.
Estoy bien.
Deja, deja, deja.
En el armarito hay agua oxigenada y algodón, venga.
¿Estabais aquí y no habéis hecho nada?
Son cosas de chavales.
¿Cosas de chavales? Venga, fuera, largo.
¿Te dolió algo?
Aparte del orgullo.
Venga, todos para afuera.
Habrá que denunciar a la Guardia Civil, no sé. Deja, deja. Estos pueblos son muy
pequeños.
¿Antonio?
Sí.
¿Habéis visto a Lennon?
¿Eres Julián?
¿Dónde está tu papá?
¿Fintia?
¡Fintia!
¡Quiero hablar con John!
No te
lo vas a
creer. Estudié medio año para peluquera.
¿Y no te gustó?
Sí, pero lo tuve que dejar.
La mala.
Tienes un pelo precioso.
Qué calidad.
Sí, gusta mucho por aquí.
Bueno, no sé lo que te he dicho, pero espero que no te asustes cuando lo vea.
Tranquilo.
Estaba harto de llevarlo largo.
¿Estos dibujos los has hecho tú?
¡Tachán!
No ha quedado tan mal, ¿no?
Tienes mano, sí señora.
¿Y tú también?
¿Los haces de memoria?
Me enseñó un vecino.
A veces le ayudó a reparar alguna virgen de escayola. Que pierde un dedo o se le
troncha la nariz.
Tengo información fresca.
Todas las tardes del cine Cervantes suspende la sesión de las ocho porque
ven lo rodado el día antes. Van el director y la gente del equipo.
¿Y me dejarán entrar?
Eso ya.
¿Le puedo escribir una nota a John explicándole?
¿Tú cómo estás?
Coño, que bien te han arreglado el pelo.
Si quieres tienes peluquera. ¿Tú?
Ya funciona.
Era la chapa del cajón que no... ¿Y si vamos a la sesión anterior?
Solo hay que esconderse hasta que vacíen la sala. Tanto trabajo para conocer a un
tipo. Ni que fuera Claudia Cardinale. Eso es una mujer.
Esta tarde nos vamos al cine.
Mira, somos piratas.
una hermana mía que está en estado de buena esperanza. Que suba, hay sitio
para todos.
No se atarugue por la otra puerta.
¡Uy, un cura!
¿Le da miedo?
No, por Dios, yo también tengo un hermano seminalista.
Mira,
mira, mira, se ha cortado el pelo y se ha puesto las gafas.
Por fin.
Es mío, Pepe, pero lo ocultaba.
¿Y en un avenido?
No, no parece.
Bueno, pues vamos, vamos. Ahora hay que ir con mucho cuidado.
Deseame suerte. Suerte. Suerte.
Voy a ver si lo
convence.
Yo aviso a Ñe.
Me lo contó la maestra de peluquería.
¿Manolo Escobar?
Y yo en buen peluquín.
¿En serio?
Y Fran Sinatra.
Eh, oye, ¿qué hacen aquí? Ya aún no hay sesión.
¿La película de Manolo Escobar no la echan? A partir de las 10. Hasta las 10
hay que esperar.
Pero aquí no se espera, en la calle.
Que la de Manolo Escobar no la ponen hasta las 10.
¿Qué? ¿Y este por dónde ha entrado?
Dice este señor que tenemos que esperar fuera.
Sí, sí, fuera, fuera.
Luego volvemos.
Fuera.
Es que le encanta a Manolo Escobar. ¿A quién, a mí?
Como dicen en las películas, necesito un trago.
Venga, venga, vamos, a la calle, a la calle.
La clave está en cazar la canción en Radio Luxemburgo y grabarla.
Pero antes de que salga el disco en España.
Así los chavales presumen de saberse la letra y se la traducen hasta los
mayores.
Eh, funciona.
Es una evidencia pegado, pega, pedagógica.
Yo sigo derecho.
Sí, sí, sí, siempre derecho.
Yo saco las letras de oído, pero es que no hay manera, se escapan cosas.
Y es feo dejar huecos en los cuadernos, pero claro, como tienen esa manía de no
incluir las letras en los discos... ¿Por qué?
Yo qué sé, eso es lo que quiero hablar con John, ¿no?
Enseñarle los cuadernos y decirle de tú a tú, oye, mira, John, hay chicos de
Albacete. Sí, John.
De Albacete. ¿Y por qué de Albacete?
Da clases en Albacete.
Albacete capital.
¿Tú tienes carnet?
No.
¿Pero sabes conducir?
Espiremos. ¿Lo ves? A eso me refiero. La gente aprende cuando quiere, cuando
encuentra una motivación, ¿sabes? Que sale de sí mismo, no del profesor, ni
del programa de estudio.
Yo sé que mis alumnos algún día le dirán a su hijo.
Yo tuve un profesor.
Que me enseñó el inglés con I wanna hold your hand.
Que quiere decir déjame cogerte la mano.
Porque hay canciones que te salvan la vida.
Saber que alguien antes sintió lo que tú estás sintiendo en ese momento.
Ya no estás solo.
Todos necesitamos gritar help alguna vez en la vida.
Help.
Como John.
Sí. Help.
Venga, help.
¿Sigo derecho?
Sí, sí, sí.
Siempre derecho.
Luego ya vendrá la lista de los verbos irregulares.
Me da igual que se cachondeen de mí. ¿Sabéis cómo me llaman?
¿Cómo? ¿Eso cómo?
Tú haz de tuerte, que te pasa del club.
Vamos a dormir.
Mañana va a ser un día histórico.
Hasta mañana, Juanjo.
Buenas noches, Antonio.
Hasta mañana.
Hasta mañana.
Hay canciones de los Beatles que quedarán para siempre.
Porque tocan a la gente, porque son alegres y melancólicas. ¿Sabes por qué?
Porque la vida es alegre y melancólica.
¿Sabes que John también fue un hijo no deseado?
He hecho un sábado por la noche con unas copas de más.
Arrojado a la soledad, pero... También a la vida, Belén.
Tú no tienes que sufrir.
No puedes sufrir.
Todo va a ser alegre y triste, ya verás.
¿Te puedo dar un beso?
Claro.
Me voy a dormir.
Solo quiero que pienses en una cosa esta noche.
¿Vale?
¿Tú te casarías conmigo?
Piénsatelo.
Yo me casaría contigo.
Llevo semanas sin uno.
¿Y eso?
Vivía con un agente y no estaba permitido.
¿Quiere?
No, no sé.
Me marea.
Mi padre fuma puros y apestan.
Ya ponemos.
Qué guapísima.
Es la favorita de Ramón.
Mira qué rasgos.
Yo no soy ella.
Pero también eres muy guapa.
¿Tú crees?
Sí.
Seguro que no conoces a muchas chicas.
Las suficientes.
Las suficientes.
No sé, tengo ojos.
¿Te gusta mirar a las chicas?
Me gusta mirarte a ti.
Pero yo no soy como la chica de la película esa, ¿eh?
Ven. Ven.
Ahora es cuando yo te cuento que estoy embarazada.
Es broma.
Sí.
Una broma de tres meses y medio.
Perdona.
No hay nada que perdonar.
Si ya te he dicho que no soy lo que te imaginas.
Ven.
Siéntate aquí conmigo.
¿Te has asustado?
No.
Yo sí estoy asustada.
Mi madre me manda a un sitio donde nos cuidan hasta que tenemos al niño.
Y luego, si quiero, pues pueden hacerse cargo del bebé.
Yo puedo volver al barrio sin que las vecinas importunen a mi madre.
Hasta casarme con el hijo de don Ricardo, el de la farmacia, que lo está
deseando.
Ya.
Le llaman el perdigone.
Porque escupe mucho el habla.
Una vez me dijo que me quería con locura. Te quiero con locura.
Y me llenó la cara de babarse.
¿Y el padre?
El padre es John Lennon, pa'l caso.
Yo... no quiero que nadie decida por mí.
Nadie te puede obligar a nada.
Yo te quiero.
Tú sigue con tu película.
¿Y no has pensado en ir a Madrid?
¿Qué se me ha perdido a mí en Madrid?
No sé.
Es una ciudad grande.
Ahí nadie te conoce.
Ni yo conozco a nadie.
Ahora me conoces a mí.
Te conozco.
¿De verdad?
¿Y quién eres tú?
¿Quieres que te cuente lo que va a pasar?
Seguro que ya te ha pasado con alguna otra chica.
La deseas, la amas, le dices que la
quieres, que siempre estarás a su lado y de pronto
ya no sientes nada.
No digas eso.
Mejor era cuando pensabas que me necesitabas.
Todo pasó.
No te creas que soy siempre así.
¡Eh! ¡Vamos!
¡Qué quise ya!
Yo ni voy a desayunar.
No me entra nada.
Probando, probando dos, probando, probando... ¡Venga, vamos, eh! ¡Hay que
llegar con tiempo de sobra!
Pero si yo no sé si puedo ir.
¡Buenos días!
¡Buenas!
Ya tienes el coche reparado. Ah, muchas gracias. Oye, me llevo al chaval, ¿eh?
Esto para él puede ser una experiencia inolvidable. Vaya ayudante que me he
buscado. Pasa más tiempo contigo que trabajando.
¿Y esto?
Un regalo.
Este chaval es una joya, ¿has visto?
¿Y cuál es la idea?
¿Pudrirte en este pueblo en el que solo hay lagartos y piedras?
¿Y Belén?
Se fue. Ni siquiera ha dormido esta noche en el hotel.
Mira, te lo digo por experiencia.
Para entender a las mujeres lo mejor es renunciar a entenderlas.
Vete tú a saber lo que quieren.
Ahí me tienes a mí, con un corazón que no me cabe en la camisa y más solo que
la uva.
los tambores de Galata.
Símbolo máximo de la Semana Santa española.
Mira, está ahí.
Es ella.
¿Elen?
Buratero, una caridad, cómprame una chumba.
¿Y tú quién eres?
Miguel. ¿Niguel?
¿Y no vas al cole?
¿Qué cole?
¿O sea, que van los niños?
¿No? ¿Para que los profesores les enseñen a leer y a escribir?
¿Y ayuda a madre?
A ver qué tengo por aquí.
Mira.
¿O no?
Toma.
Mira. Mira que tengo una cosa mejor para ti.
Mira.
Ahí va. ¿Te gusta?
¿Eh? ¿Y para comer?
Gracias. Adiós.
¡Hola! ¿Te acuerdas de mí del teatro ayer?
Sí, estoy buscando a Michael. ¡Hola!
¡Buenos días!
¡Hola, Michael! ¡Hola! ¡Hola!
¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! ¡Hola!
¡Hola!
Vamos.
Chicos, que dice que solo lo puedo acompañar yo, que es muy tímido.
No, no, claro, ni tú.
¿Sí? Bueno, allá voy.
Espera, espera.
Te has puesto muy guapo.
¡Muchas gracias!
¡Mira! ¡Sí!
No me quitan mucho, ¿vale? Por sábado tengo una boda.
No, no.
¿Lo ves?
Ya trabajas en el cine.
Venga. Yo no sé bailar. Es súper fácil.
¿Cómo se apagará estudiar niños con los pies?
Venga, dale las manos.
Dale las manos.
No sé si ha
sido
el té.
El té ese tan fuerte que toma.
O la marihuana.
Tenía unas galletas de marihuana que me ha ofrecido y no iba a decirle que no.
Casi me caí.
Está buenísima.
Ball. James Ball.
Extraño es alguien que es tan famoso, ¿sabes? Ahí hablando conmigo.
Como si nos conociéramos de toda la vida.
Y rellenando las letras en los cuadernos con rotuladores de colores.
Yellow Submarine lo ha corregido en amarillo.
¿Y de qué habéis hablado?
Me ha prometido que va a venir a la clase.
Un día.
Yo le he dicho que los chavales son muy modestos y él me ha contestado, mejor.
Hemos hablado de cuando él era estudiante.
Casi todos sus profesores eran horribles.
Pues ya tenemos algo en común.
Tener malos profesores no es tan grave.
A veces, si tienes talento, un mal profesor te ayuda a decidir por ti
mismo. Es a no aceptarlo todo sin rechistar.
Nuestra profesión es así de absurda.
Alcánzame el humilla, no se nos caliente.
¿Y qué más te ha contado?
Hemos hablado de su madre.
No sé por qué hemos hablado tanto de la madre. Y de Liverpool.
Casi no hemos hablado de los Beatles.
Ni siquiera saben si seguirán con el grupo.
¿En serio? Se van a separar.
Que está harto de las giras. ¿Y quiere ser actor?
Ya es actor.
Bueno, ya, me refiero a hacer cine.
Las piernas de Marlene.
También me ha dicho que le impresionaron mucho las piernas de Marlene Dietrich,
una noche que la conoció en una fiesta.
Ella allí, apoyada en un piano, unas piernas magníficas.
Se ha quemado con el sol, está en blanquito.
Y me ha cantado una canción, la tira medias. ¿Que te ha cantado?
Sí, con la guitarra. Bueno, con una guitarra que la compró un gitano.
Mira, esto ya está.
Me la he grabado aquí.
A ver si le gusta a tus chavales, me ha dicho.
Y aquí... Aquí me he escrito la letra.
Todavía no tengo el título.
O sea, que os habéis hecho amigos.
Pero claro, hombre. No te he dicho que iba a venir a verme.
Verás la cara de los chicos cuando se presentan día en clase.
¡No la toques con esos edazos llenos de grasa!
Vivir es fácil con los ojos cerrados.
¿Eso es lo que he grabado?
¿Ves él?
¿Qué vas a hacer?
Díjalo, ni se te ocurra.
Os voy a decir una cosa a los dos.
Bien importante.
No se puede vivir con miedo.
En este país hay mucha gente que vive con miedo.
Pero vosotros sois jóvenes y tenéis que cambiar esto, maldita sea.
Hay que sacudirse el miedo.
La vida es como los perros.
Si te huelen el miedo, se te tiran a morder.
Creo que le tienes que ir a disculparle, chico.
Pero a otro cortémelo.
¿Le ha gustado a él? Me ha gustado.
Mira,
yo sé que es difícil y le disculpas a mí por hacerlo, igual que a un chaval
joven.
Pero creo que deberías hacerlo.
Vale, Carmen, tranquilo.
Nunca, nunca os dejéis robar la dignidad.
Hoy ese bestia ha tenido una lección.
A ver, venga.
Bueno, primero limpiarlo, venga.
Yo lo pago. Porque primero hay que limpiarlo. Venga.
¡Vamos a por los cubos! Bruno, vigílalos, ¿eh?
Pero dejen reluciente.
¿Me llevarás a la estación si te va de camino?
Claro.
Saludo a un amigo de Lennon. ¿Ha ido bien?
Juanjo.
Nos vamos para casa.
Mañana es el bautizo de tu hermana.
Voy por mis cosas.
Era mi obligación.
Le llamé anoche. Has hecho bien.
¿Qué se debe?
Invita a la casa.
Cuida de nuestra bandera pirata.
¿Lo harás?
Sí.
Bueno, hasta luego.
Adiós.
¿Podríamos llevarla a Madrid?
¿Iba a coger un tren?
Claro.
Ven, te acercamos a Madrid.
Mis padres son íntimos de uno que tiene una peluquería.
¿Estás loco?
Venga, despídete de todos.
Tranquilo Bruno.
Toma, esto es para ti.
Tiene usted un hijo estupendo.
Enhorabuena. Lo ha educado muy bien.
El quinto Hitler.
¿Qué?
Los chavales en el colegio.
Eso es como me llaman.
El quinto Hitler.
Si necesitas ayuda... Gracias.
Si necesitas a alguien...
No marches sin llevarte unas fresas.
Señor, ya está al lado del coche.
Espera.
¿Qué tiene en los ojos?
Es el tracoma.
Se os va a echar de menos por aquí.
Te has cortado el pelo.
This is for your class. I hope they like it.
¿Qué es eso?
Nothing is real.
Nothing to get hung about.
Strawberry fields forever.
Always know, sometimes think it's me.
But you know I know when it's a dream.
I think I know, I mean, oh yes, but it's all wrong.
That is, I think I disagree.
Y esa es la música que me gusta, ¿no?
Strawberry Fields Forever.
Can't find what you're looking for?
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