All language subtitles for Kapo 1960 (1080P Bdrip h265) (Dual Spanish Italian)

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Original subtitles

¿He terminado? Quiero que vuelvas a tocar las últimas frases. Sí.

¿Lo he hecho mejor hoy, señora?

Sí, hoy sí.

¿Cuándo podré volver?

Pero tu madre me dijo que ibais a marcharos, ¿no es así?

Papá dice que no es necesario. Dice que en París no puede ocurrir nada, así

que... Entonces quedaremos para pasado mañana a las cuatro en punto. Adiós,

señora.

Adiós y dale recuerdos a tu madre. Gracias.

Adiós, señora.

Y ve directamente a casa, querida.

Adiós.

¿Diga?

¿Cómo está, señora?

Lo siento, se ha marchado.

Lo intentaré, pero normalmente se va muy rápido.

Sí, sí, enseguida.

No, se ha marchado.

Oiga, oiga.

Oiga.

¡Quédate aquí, niña! ¡No vayas! ¡No vayas!

¡Mamá! ¡Mamá!

¡No! ¡Edith! ¡No! ¡Corre! ¡Corre! ¡Corre! ¡No!

¡Edith! ¡No! ¡No!

¡No!

¡No!

Sí.

No.

¡No! ¡No!

¡No!

¡Cállate!

Edith.

¿Sí? La próxima vez nos matarán a todos.

¿Cómo te has enterado de eso?

Se lo he oído decir.

Sé un poco de alemán.

Van a matar a todos los viejos y a todos los niños.

Se lo he oído decir a las SS.

Entonces también a mi madre y a mi padre. Sí.

Vámonos, Peter, escapémonos.

¿A dónde podemos ir?

Mi madre y mi padre no saben nada de esto.

La puerta está abierta. Venga, vámonos.

¡Vamos!

Es inútil.

Cógelo tú.

Adiós, Peter.

¿Dónde estabas antes?

Sí, estaba en Rusia.

¿En Rusia? Sí, ahí fui asesinado. ¿En Sudáfrica o en España?

En Sudáfrica.

¿En Crimea?

Sí, en Irán.

¡Eh! ¿Quién eres tú? ¿A dónde te crees que vas?

Déjame entrar, por favor, déjame entrar. ¿Entrar dónde?

¿Aquí?

Por favor, quieren matarme, quieren matarme. ¡Cállate, estúpida!

¿Eres judía? Sí.

Mala suerte.

De todas maneras, esto ya no te va a servir de nada.

Bueno, vamos a ver qué podemos hacer. Tal vez podamos ser útiles la una para

la otra.

Entra, Sofía, deprisa.

Le traigo a esta niña. Ha llegado con el cargamento de esta noche.

Es judía y estaba preparada para la cámara de gas, pero nadie la ha visto

escapar.

Bien, Sofía, gracias.

Ahora vete.

¿Qué presa tiene? ¿No me da nada?

Hoy no tengo nada de pan.

Pues entonces deme algo de alcohol.

No, es malo para ti.

¿A quién diablos le importa?

Estás muy enferma, Sofía, y lo sabes. La próxima vez te daré algo.

No habrá próxima vez. Mañana trasladan a todo mi pabellón a un campo de trabajo.

Hasta otra, doctor.

Oh, por cierto, intente colar a la niña a nuestro tren. Dicen que el campo no es

demasiado horrible.

Y no se olvide del triángulo negro.

¿Cuántos años tienes?

Catorce.

¿Estás aquí sola?

No están tan bien mi madre y mi padre, pero nos han separado.

Espera un momento.

Tienes mucha suerte.

Esa mujer murió anoche, así que podré ayudarte.

Vamos, desnúdate.

No te quedes ahí parada.

He dicho que te desnudes. Del todo.

O te descubrirán en la primera inspección.

Vamos, date prisa.

Ponte esto.

Vamos.

Como quieras.

Pero si quieres vivir, más vale que te pongas este uniforme. Y deprisa.

No nos queda mucho tiempo.

Vamos, date prisa.

Bien. Recuerda, el triángulo negro de tu uniforme es la identificación para las

criminales. Las prisioneras políticas iban un triángulo rojo, como el mío.

Las judías llevan la estrella amarilla.

Pero las del triángulo negro son las mejor tratadas de todas. Son la élite.

Entre ellas, los SS eligen a las jefas.

Se las llama capos.

Debes tener cuidado con las capos. No confíes en ninguna de ellas. Desconfía

desde el primer momento.

Son monstruos con poder sobre la vida y la muerte de todas las prisioneras.

Pero con este triángulo negro tienes bastantes posibilidades.

Vas a ocupar el lugar de una ladrona francesa que murió anoche. Aún no he

informado de ello. Se llama Nicole, número 10-0-99.

De ahora en adelante te llamarás Nicole.

Muy bien, ¿cómo te llamas?

Nicole. Nicole Niepú.

Nicole Niepú.

Número 10.099.

En alemán se dice 10.099.

Recuérdalo. Intenta que no se te vea durante unos días. Espera a que se seque

la cicatriz.

Tengo que intentar conseguirte un puesto en otro barracón. Devolverte al de Nicol

es imposible. Te descubrirían inmediatamente.

¡Váyanse! ¡Váyanse!

Debes vivir, Nicole.

Vivir. Solo vivir. Lo que cuenta es la supervivencia.

He conseguido asignarte al pabellón número 12, el mismo que Sofía, la chica

que te ha traído aquí esta noche.

Pabellón número 12. El número está sobre la puerta. No tiene pérdida. ¿Está

claro?

Mañana irás con las demás a un campo de trabajo. Estarás mucho mejor que aquí y

con la confusión nadie te reconocerá. Te llamas Nicole.

Recuérdalo siempre.

Si te preguntan algo, has salido hoy de la enfermería.

Ya no eres judía, ¿lo comprendes?

Me oyes, Nicole.

Vamos, vamos.

Ahora todo depende de ti. Debes vivir, mi niña. Y buena suerte, Nicole.

Buena suerte. Vamos.

Toma. Si lo masticas con fuerza y cierras los ojos, sabe a pan.

No te preocupes, nena.

Olvídalo todo.

Más vale que lo olvides todo.

Excepto el hambre, el frío y el miedo, créeme.

El resto no es más que basura.

¿Qué pasa? ¿No es cierto?

No, no lo es.

No es cierto.

¿Cuánto tiempo llevas con nosotras?

Seis meses.

Pues espera un poco más.

Hablaremos de esto el año que viene, si seguimos vivas.

Hazme caso, querida. Aquí es lo mejor que puedes hacer.

¿Qué ves, Isabel?

Nada. Solo veo bosques.

¿Qué clase de bosques?

No lo sé, no lo distingo. Parecen robles.

Robles. En otras palabras, seguimos en la apestosa Alemania.

¿Quién tiene un trozo de pan? Se lo cambio por un cigarrillo.

Me pregunto de dónde saca todos esos cigarrillos.

No dejes que te hundan.

Hay algo que no pueden quitarnos si nos aferramos a ello.

Nuestra dignidad.

Estoy segura de eso.

¿Qué te ocurre?

¿No te encuentras bien?

Llora, cariño.

Llora.

¡Auxilio! ¡Auxilio! ¡Auxilio! ¡Auxilio!

¡Auxilio!

¡Auxilio!

Está parando otra vez.

Echa un vistazo.

¿Qué ves?

Es una estación, pero no veo ningún cartel.

No hablan alemán. ¿Estás segura? ¿No lo oyes? ¿Qué

país hay al lado de Alemania? ¿Es Francia? Ya te gustaría.

Polonia.

¡Polska! ¡Polska!

¡Aquí está!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡No os detengáis!

¡Avanza! ¡Avanza! ¡Vamos!

¡Continúa avanzando! ¡Vamos!

¡Vamos!

¡Siguen!

¡Siguen!

¿De dónde venís?

¿De dónde venís?

¡Suscríbete!

¡Vamos,

vamos, vamos!

¡Vamos, vamos,

vamos!

¡Mamá! ¡Mamá!

¡Mamá!

¡Mamá!

Nicole, dime, ¿quién te ayudó a venir con nosotras?

Fue el médico de la enfermería.

Es un buen hombre.

Ha salvado a otras como tú.

Siempre sube que eres una buena chica a pesar de tu triángulo negro.

Eres judía, ¿verdad?

No, no soy judía.

¡Atención! ¡Atención!

¡Felapen! ¡Ven a la calle!

¿Cuántas presas políticas hay?

Somos casi el 50%. Pero no cuentes con ellas.

La mayoría llevan aquí al menos dos años.

¿Se han rendido?

Se han calmado.

Una de ellas hasta se ha convertido en capo, la del Barracón 5.

Era una buena partisana.

Y poco a poco... Oye, yo hablo bien alemán.

¿Crees que podría ser útil?

¿De algún modo? Desde luego.

Si quieren que sirvas de intérprete, podrás sernos útil en muchas ocasiones.

Supongo que siempre es mejor estar aquí que en Auschwitz.

Sí. Se come mejor y se duerme mejor. Todo en beneficio suyo. Así podemos

trabajar más.

Aquí no son muy duros, pero no te fíes.

Porque también está la pesadilla de las elecciones. ¿También aquí?

Sí. Cada cuatro meses un examen del doctor de las SS.

Todas las mujeres.

Y las más débiles son apartadas.

Cualquier llaga, cualquier leve herida es suficiente para ser rechazada y

sustituida.

Tu grupo llegó para sustituir a otras 100.

¿A dónde las envían?

Nadie lo sabe.

A un campo u otro.

En el que haya cámara de gas, de eso estoy segura.

Deja de llorar. ¿Por qué no te duermes?

No quiero morir. No quiero morir.

¡Vamos!

¿Qué pasa?

Hola. Hola.

¿Qué has dicho?

No lo entiendo.

¿De dónde eres?

Es rusa.

Acaba de llegar.

Está un poco... Ana.

¿Va a llegar pronto el ejército rojo?

Hola

Nicole,

me alegro de que estés de vuelta. Creí que no lo conseguirías.

¿Te han vuelto a pegar?

Muy bien.

Atención.

¿Quién ha cogido mi patata?

Devuélvemela, Nicole. Es mí.

Nicole. Le he dado mi patata, para que lo sepas.

Nicole, la cambié por mi trozo de pan.

¿A quién le importa?

Pero es mía. Acabo de ponerla en la estufa. Tal vez te la hayas comido sin

darte cuenta.

Tal vez te la hayan robado, pero ¿por qué no se la quitas?

Vamos, recupérala.

Me sorprende que tú, una política...

¿Qué quieres decir con eso?

¿Que las políticas sois mejores que nosotras?

¿Habéis oído a la gran dama?

Grande pero asustada.

Le han robado y no ha opuesto resistencia. Ya imagino cómo resistiría

la gran dama en casa siendo tan cobarde como es.

¡Eh, Georgette!

¡Déjalo ya!

Yo en tu lugar no presumiría tanto de no ser más que una vulgar ladrona. ¡Zorra,

ven a decírmelo a la cara si te atreves!

¡Ya voy!

Enseñale modales. Así se hace.

Vamos, chicas. Basta ya. Basta ya. No hay que exagerar.

Bruja asquerosa.

Será primavera, pero el agua está más fría que nunca.

¿Qué diablos quieres? ¿Agua caliente? Es nieve derretida, ¿sabes?

No te vas a lavar.

Eso es lo que quieren.

Exactamente.

Destruirnos.

Convertirnos en animales.

Así también.

Te ayuda a recordar que aún eres humana.

A no convertirte en un animal.

¡Cállate de aquí!

Yo ya he pasado otras elecciones. La vez anterior tenía una herida infectada y no

la vieron.

Es solo cuestión de suerte. Si no les gusta tu cara, se dan cuenta de todo.

¿Se nota que tengo el pelo blanco?

No, no te preocupes.

Tengo bien las manos y los pies.

¿Qué importa que tenga malos pies?

Ya lo verás.

¿Qué les importará a ellos nuestra boca?

Adelante, te toca a ti. Todo irá bien, no te preocupes. Date prisa o nos

echarán la culpa a todas.

Buena suerte.

Tranquila.

¿Estoy ya menos pálida? Sí, tienes mejor color.

¿Es mejor que me quita la venda o no?

¿Tú qué crees? Por supuesto, es lo primero que verán.

Bien, anda recta. Y sonríe. Y saca pecho.

Y si lo enseñas un poco mejor.

Tendrás que mantenerlas escondidas.

¿Escondidas? ¿Crees que son estúpidos? ¿Cómo las va a esconder?

¿Quién eres tú?

Sonríe. Sonríe.

Sonríe.

¡Izquierda! ¡Tú! ¡Ven!

¡Mira los pies!

¡Los pies!

¡El otro!

¡Bien! ¡Las manos!

¡Las manos!

¡Vuelve! ¡Vuelve!

¿A la izquierda?

¿Quién es este?

Tú, ven.

Teresa, ¿cuál es el lado bueno?

Dínoslo, por favor.

No, no.

Teresa, por favor, dímelo.

Dímelo, Teresa.

Teresa, por favor, dímelo. No lo sé. Dímelo, Teresa. Es fácil de averiguar.

Lo único que tenemos que saber es dónde han mandado a las viejas.

¿Qué va a hacer?

¿Dónde está?

¿Dónde vas?

Dime, Nanette, ¿te han mandado a la izquierda o a la derecha?

¿Por qué me lo preguntas a mí? Tal vez yo he sido de las afortunadas.

Por supuesto, Nanette, pero ¿has ido a la izquierda o a la derecha?

A la derecha.

Mierda.

Es hora de volver a casa.

No llores más.

Es cierto.

Les he engañado. Lo he conseguido. Mirad mis manos. Les he engañado.

Teresa, mira mis manos.

Les he engañado.

Mira.

Os he engañado.

Os he engañado a todos.

Os he engañado. Os he engañado a todos.

Gracias.

¡Míralas! ¡Qué clase de despedida es esta!

¿Es que ahora me tenéis miedo?

¡Sois unas zorras!

¡Cobardes!

¡No sois más que un rebaño de ovejas!

¡Cobardes!

¡Cobardes!

¡Sois todos unos cobardes!

¡Criminales!

¡Criminales! ¡Eso es lo que sois todos vosotros!

¡Alto!

¡Sois unos asesinos! ¡Lo pagaréis muy caro! ¡Ya no me asustas! ¡Sois unos

asesinos! ¡Unos asesinos de mierda! ¡Ya basta!

¡Lo pagaréis muy caro! ¡Vamos! ¡Maldita seáis!

¡Hipsy off!

Toma el caldo de ahí.

¿Qué haces?

Los calcetines.

Sí, bien.

¡Escucha, tú!

Tengo que enviar a otra chica a la S.S. esta noche.

La acompañaré después del apelo.

Dile que se pague.

Un suboficial la ha notado.

Dile eso.

Pero ella es tu

hija.

No. ¿No?

Pero si voy, ¿me darán algo de comer?

Nicole.

Averígualo.

Averígualo.

Mira lo que traje conmigo.

Bien, ¿no?

Pero, hombre, ¿qué quieres empezar con ella?

¿Qué?

¿Deberíamos adoptarla?

Por supuesto.

La he lavado y la he hecho muy limpia.

Pero solo pesa 30 kilos. A mí me gusta así.

¿No, chiquito?

Vamos.

Ven conmigo.

¡Entonces diviértete!

¡Y él no está!

Disculpe,

pero le dijeron a la capo que me darían algo de comer.

Mañana Mañana

¿Cómo es que has venido hoy?

Tus amigos me lo pidieron.

Debes de haber cambiado de opinión.

Están todos en el pueblo emborrachándose. ¿Por qué no has ido con

ellos? No me gusta beber.

¿Qué te gusta, Carl?

¿Solo la guerra?

Carl, ¿dónde estabas las navidades pasadas?

En Alemania.

¿Y tú?

Aquí.

¿Y antes?

En París.

¿Te gusta París?

No es más que otra gran ciudad, solo que un poco más confusa.

Fue bonito el primer día cuando entramos.

Estuve en los campos elíseos el día que desfilamos.

He ganado.

Carl.

¿Querrías estar en casa?

¿Porque es Navidad?

Tonterías.

¿Y qué es importante para ti?

La patria, creo.

La patria es lo único importante.

¿Y si perdéis la guerra?

Imposible.

¿Pero y si perdéis?

Juega, Carl.

No conseguiremos más noticias del frente.

Y la moral está muy baja, incluso entre las políticas.

Les dije a las mujeres de mi barracón que sabotearan el trabajo y lo único que

hicieron fue reírse en mi cara. En la fábrica ocurre lo mismo.

Tenemos que encontrar los argumentos adecuados.

Solo escucharán si les hablamos de escapar.

Entonces hablemos de escapar.

Es inútil.

Si escapar es imposible.

No es inútil.

Míralas. Ahora están siempre juntas.

¿Estás loca?

¿Por un jersey de lana?

¿O me das dos paquetes más o me lo devuelves? Bien, lo intentaré mañana.

¿Y mermelada?

¿No podrías conseguir un poco más?

Especialmente la de los civiles. No puede ser. Carl no quiere. Dice que no

hay que desperdiciar nada porque sus amigos del frente pasan hambre.

Bah. ¿Crees que de verdad le importan sus queridos amigos del frente?

Mañana se habrá olvidado.

Está bien, volveré a intentarlo. ¡Nicole!

Mi superior se marcha a Ashby.

Tal vez me elijan a mí para sustituirla.

Necesitarán a una capo para este barracón. Yo podría recomendarte.

Y diles a tus amigos de las SS lo que he hecho por ti. No te acobardes.

Si consigues que te respeten, es un buen trabajo.

Oh, buenas tardes, señora.

¿Qué tal van las cosas por el cuartel general?

¿Qué has dicho, Georgette? Nada, solo me preguntaba qué tal van las cosas.

Métete en tus asuntos.

Prisioneras, atención.

Sois prisioneras del Tercer Reich.

Trabajáis para el Tercer Reich.

Y a cambio el Reich os da de comer.

Este acuerdo es sencillo y preciso.

La que desobedezca estas reglas será castigada.

La prisionera 9711 ha

intentado cometer sabotaje y causar daños.

La prisionera 9711 fue descubierta. El

sabotaje se castiga con la muerte.

Es correcto detener a estos criminales.

¿Está claro?

¡Sí!

¡Corten el juicio!

¡Corten el juicio!

15 días en una sola cárcel y una ración de tres meses.

¡Sí!

¡Vete!

¿Cuánto queda?

Unos cinco minutos. De acuerdo.

He presentado otra solicitud para el frente.

Supongo que ahora necesitará hasta los hombres con una sola mano.

Eso espero.

¿Por qué? ¿Esto no te gusta?

No, me aburro.

¿Por qué? ¿A ti te gusta?

Ahora sí.

Como bien, duermo bien, trabajo poco y ya no hay más elecciones.

¿Es eso lo único que te importa?

¿Qué más hay?

¿Cuándo te comes el resto?

Por la noche, cuando no puedo dormir.

Pero no sabes que este pan es mucho menos nutritivo.

El esfuerzo que haces para no comértelo es muy malo.

Te debilita.

Lo sabías.

Pero me quedaron la mitad, ¿no?

¿Y qué pasa con los rusos, eh? ¡Una canción rusa!

No sabemos qué canciones permitís cantar. Cualquier canción que os sepáis,

pero cantadla bien.

¿Por qué no dejas de hacerte el gracioso?

¿Quieres que nos maten a todos? No me estoy haciendo el gracioso, no sabemos

otra.

¡Venga, vamos!

¡Ruskie!

¡Ruskie!

¡Ruskie!

Tenías razón.

Aquí viene tu ejército rojo.

Un momento.

Eh, vosotras, enseñadles las camas vacías.

Entrad.

Venid, venid.

Mis hijos.

Mis hijos.

Mi hijo.

Mi hijo.

¿Y vosotras? ¿Queréis un abrazo también?

¿De dónde sois? Contadnos, ¿quiénes sois?

¿Qué puedo decir?

Ingleses.

¡Guerra!

Tened cuidado, no gritéis tanto.

Hay buenas noticias.

Buenas noticias.

Pero antes, enseñadnos qué camas hay que desmontar. Y mientras trabajamos,

responderemos a vuestras preguntas, ¿de acuerdo?

¡Belit! ¡Belit!

¡Silencio! ¡Silencio!

Están a punto de llegar.

Estar tranquilos, todo va bien.

Pronto llegarán hasta aquí.

Ya es solo cuestión de tiempo.

Los aliados han desembarcado en Normandía. Los alemanes han perdido

Stalingrado y el ejército rojo les está pisando los talones. ¿Pero no hay

peligro de que contraataquen?

Ya no.

Las cosas están avanzando muy deprisa. Ya lo veréis.

Y el ejército rojo llegará hasta aquí enseguida.

Ya falta poco.

Seremos libres de nuevo.

¿Es eso cierto?

Por supuesto.

Nos han traído hasta aquí para que les ayudemos a construir las fortificaciones

de defensa porque se retiran. Y aquí mismo les veremos correr para salvar sus

vidas. Y el último día lo despellejaré vivo y después lo meteré en aceite

hirviendo. ¿A quién? ¡A Fausto!

¿Qué quieres hacer, Georgette?

Nada. Solo era una broma.

Ten cuidado.

Y vosotros, volved al trabajo.

Hemos elegido a uno de los representantes de cada barra.

¿Tenemos que comprar esto para estas chicas?

Ah, tú verás, hijo, lo que significa Cabo.

¿Este es Fausto?

Sí.

¿Qué pone aquí?

El que toque a Fausto muere.

¿Es de los SS?

Sí.

Son muy amables con los gatos.

Supongo que tú eres amable con todo el mundo.

No.

No con todo el mundo.

Ve a avisar a tus amigos. Es hora de pasar lista.

Ya vendrán a por nosotros.

Iré yo contigo.

¡Apel! ¡Apel! ¡Alas heraus!

¡Schnell!

¡Schnell! ¡Schnell!

Y tú date prisa, muévete.

Ladrona asquerosa, me has robado el pan. Te voy a matar, ladrona.

Devuélvemelo, devuélvemelo.

Basta, estúpida. ¿Qué ocurre? Me ha robado el pan. Era casi media rebanada y

me lo había guardado todo. Se lo ha comido todo.

Eres una sucia ladrona. Peor para ti. Y ahora ve con las demás.

Dios mío. ¿Qué voy a hacer ahora?

Vete. ¿Qué hago ahora?

¡Vete!

¿Es eso cierto?

Tenía mucha hambre, Nicole.

Vamos, es hora de pasar lista.

Deja que me quede aquí.

Vamos.

Lo ves, lavarte todas las mañanas no te ha servido de nada. Deja que me quede

aquí, por favor.

Te gustaba sermonear.

Por favor.

¿Te acuerdas? No dejabas de repetírmelo. No debemos convertirnos en animales,

debemos defendernos. ¿Te acuerdas?

¿Y dónde estás ahora?

¿De qué diablos te has servido? Eres igual que las demás.

Pero es normal. Todo lo que dijiste no eran más que tonterías.

¿Qué te ocurre?

¿Qué te pasa ahora?

¿A dónde vas?

¡Idiota! ¡Vuelve!

Boris, muévete.

Boris, inténtalo. No puedo.

No puedo.

¿Has visto eso? Sí.

Quédate aquí y descansa. Subiré yo en tu lugar. No lo notas. Gracias.

Los alemanes dicen que nuestros hombres están avanzando muy deprisa.

Dicen que se les va a unir el ejército de Moscú.

Esas son buenas noticias.

Y mientras tanto nos matan uno a uno.

No podemos quedarnos esperando.

Vamos, ¿y qué sugieres?

No lo sé, pero algo antes de que sea tarde.

Antes de que terminemos así.

¡Eh, tú! ¿Qué estás haciendo?

Está prohibido, prohibido.

Léelo, es una carta para mi madre. Está prohibido, prohibido.

Rata, eres peor que una rata, peor que una rata. Estúpido, suéltame.

Está prohibido enviar cartas. Está prohibido hablar con los civiles. ¡Pero

aquí no nos ven!

¿Por qué lo has hecho?

Porque así son las cosas. Son así. ¿Qué ocurre, Nicole?

Estúpido, te han visto ya bien. ¿Qué ocurre?

Quería enviar una carta a casa. La he roto.

Bien. Quédate ahí.

Y no te muevas.

En toda la noche.

Y atención.

Si te mueves hacia adelante, la valla está electrificada. Hacia atrás y el

centinela te dispara.

Buenas noches.

Así es como se visten las otras capas. Es muy elegante.

¿Sabes? En los otros campos se permite a las capas vestir de civiles. Podríamos

pedirlo nosotras también.

Bueno, no se pierde nada por intentarlo.

¿Te gustan? Pruébatelas. ¿Por qué las has cambiado? Por trece cigarrillos.

¿Quieres fumar?

¡Cógelo!

¡Adelante! ¡Fuma!

¡Recógelo! ¡No te dispararé!

¡No te dispararé! ¡Adelante!

¿No te gusta fumar?

¡Eh! ¡Tú! ¿Te sentaría bien moverte y descansar un poco, si no?

No lo conseguirás.

Adelante.

¿No te fías de mí?

Ruso estúpido. Te crees muy listo.

Está bien.

Aún así no durarás mucho. ¡Jódete!

Dachbosten número 7. ¡Atención!

¡Todo bien!

¡Todo bien!

¿Qué? ¿Está vivo?

Tiene un pelo muy grueso.

¿Puedes verlo?

No, no así.

Veamos cómo se hace.

Muy bien, continúa.

¡Suscríbete al canal!

Bueno, chico, vamos.

¡Deprisa, daos prisa y con las demás!

¡Venid aquí!

¡Échame una mano!

Vamos a cortar leña.

Un

poco

de pan, toma.

Adelante, Apita.

Llama a tus amigos.

Un trozo de pan y te crees que ya lo has arreglado. ¿De verdad crees que es

suficiente?

Es artillería.

Nuestra artillería.

Están a unas 100 millas.

No tantas, 50.

Es ya cuestión de días.

La guerra ha terminado, Nicole.

Nos vamos a casa.

Volveremos a hacer las cosas que hacíamos antes.

Viviremos.

Lo olvidaremos todo.

Me pregunto cómo será volver a sentirse libre.

Hacer todo lo que siempre hemos querido hacer.

En mi pueblo hay una celebración siempre que uno de nosotros vuelve a casa.

Una gran bienvenida con música y flores.

Y bailamos toda la noche.

Cantamos y gritamos.

Esa noche nadie se acuesta.

¿Te gusta bailar, Nicole?

Antes me gustaba mucho.

¡Huye, Sasa!

¡Escapa! Junto al río solo hay un guardia. Yo iré a hablar con él para que

no te vea. Podrás llegar hasta el río. Podrás escapar.

¿Pero por qué?

Es solo cuestión de días.

Tendrán que liberarnos, tendrán que liberar a todo el mundo.

No, nadie sabe lo que harán. No volverás a tener una oportunidad así. A partir de

mañana no volverán a sacaros a trabajar. Hoy es la última vez.

¿Y mis amigos?

¿Habrá represalias?

¿Por qué te preocupas por los demás? Sígueme, pero ten cuidado.

Pero no conozco la zona. Me encontrarán.

Los partisanos están al otro lado. De vez en cuando se les oye disparar.

Espera a que pase.

Nicole, ¿y tú qué harás?

Yo me quedaré aquí con ellos. ¿Qué esperas que haga?

Pero, ¿tú no quieres escapar?

¿Para ir a dónde?

Cuando la guerra haya terminado, ¿a dónde irás?

No lo sé.

Nunca he pensado en ello.

¿Y tus padres?

Muertos.

Voy a ir ya, Sasha. No.

Me quedo.

Mérida.

Míralas.

Míralas. Son peores que animales.

Los animales al menos sienten cuando van a morir.

Pero ellas no.

¿Morir? Sí.

¿Quién te lo ha dicho?

El lunes las enviarán a Alemania, a un campo especial para estas situaciones.

Dicen que puede eliminar a más de 5.000 al día.

No, tú no, idiota.

Nosotras nos convertiremos en auxiliares de la policía.

Uniforme, buena paga.

Y una ficha policial limpia.

Oh, bien. Por un momento me habías asustado.

¿Vienes conmigo? No, estoy ocupada.

¡Georgette! ¡Ahí viene!

Capo, discúlpeme, pero hoy estaba limpiando y he encontrado

esto.

Lo he encontrado así.

Pobre Fausto.

Era tan dulce.

¿Sabes que van a matarte?

A todas.

Sasha, ven aquí.

¿Qué pasa?

Sasha.

Oh, Sasha.

¿El lunes?

Sí, pasado mañana.

Tendremos que intentar algo. Pero intentar qué, Salomón. Lo hemos dicho

muchas veces.

Es imposible escapar de este campo. Y también de la cámara de gas.

Lo único que tenemos que hacer es encontrar un modo de interrumpir la

corriente de alta tensión. Y necesitaremos algo.

Algo para cortar la alambrada.

Podría conseguir alguna herramienta. Tardaré dos o tres días. Es demasiado

tiempo. Siempre están vigilando.

Lo sé, pero es demasiado.

¿Qué podemos hacer con la corriente de alta tensión?

La central eléctrica está en una caseta a la entrada del campo.

Mandaron a un inglés a trabajar allí el día después de que se suicidara esa

mujer. Debemos hablar con él.

Hay una capo que está dispuesta a colaborar.

Dice que es imposible que uno de nosotros llegue hasta la caseta.

Y que nunca cortarán la corriente.

¿La puerta está cerrada con llave?

Hay que intentar conseguir un molde de cera de la cerradura. ¿Quieres ir tú? Ya

sabes. Silencio.

Creo que nos van a matar.

¿Qué pasa? ¿Qué dices?

¿Crees que se van a marchar de verdad?

Sí, tiene que ser eso. No creo que vayan a marcharse. Quieren asustarnos.

Tal vez vayan a liberarnos.

Tú, tú, tú.

Y tú, venid.

Hay trabajo que hacer.

¡Moveos, idiotas! ¡Deprisa!

El molde de la cerradura.

Gracias, Nicole.

¿Cómo habéis podido confiar en mí?

Pero parece que hemos acertado, ¿no crees? ¿Las mujeres saben algo?

No, aún no.

Tengo que decirte una cosa.

En realidad no soy una ladrona. Y no me llamo Nicole.

Yo... soy judía.

Nicole.

Luego, Sasha.

En las duchas. Con toda esta confusión no se darán cuenta.

¿Lo conseguiremos, Sasha?

Sí, ya lo verás.

Lo conseguiremos, Nicole.

Ven.

¿De verdad me llevarás contigo a tu casa?

Claro.

Vendrás conmigo.

¿Qué dirá tu familia?

Bueno, vamos a ver.

Mi padre te mirará en silencio.

Y después dirá, ¿qué es esto, Shasha? ¿Es tuya?

Sacudirá la cabeza y se irá diciendo que está ocupado.

¿Entonces no le gustaré?

Mucho, pero no lo admitirá.

Ya sabes cómo son algunas personas mayores.

Mi padre era así también, siempre muy serio.

En cambio, mi madre empezará a llorar mientras te pregunta si tienes hambre,

si tienes sed, si estás cansada o quieres descansar un poco.

Y si respondes que no a todas esas preguntas, sonreirá y

dirá... ¿Qué?

Dirá una buena chica, Shasha.

Una buena elección.

No soy una buena chica, Sasha.

No le gustaré a tu madre. Yo soy diferente.

Yo... Nicole.

No me has dicho tu verdadero nombre.

Edith.

Edith.

Eso preguntará mi madre y yo le diré.

Por supuesto que es una buena chica, madre.

Eso es lo único que querrás saber.

Y entonces saldremos los dos.

Y te enseñaré mi pueblo.

Te gustará, estoy seguro.

Y luego, por la noche, nos pondremos el abrigo y saldremos juntos tú y yo solos.

A hacer lo que quieras.

¿De acuerdo?

Sí.

Iremos a bailar, Sasha.

Sí.

¿Qué hora es?

Las 6 y 25.

Ya no puede tardar.

¿Y las herramientas? Están preparadas, señor.

Sergei llegará enseguida.

¿Por qué no puedo ir yo? No.

Enviaremos a Lexi, Calimari y a Sergei Galiucci.

Aquí hay mucho trabajo que hacer.

A las diez en punto, si esa mujer cumple su parte, Sergei y tú habréis vuelto con

las herramientas. Y Nicole irá a la cabina.

Digamos que corta la corriente a las diez y cuarto.

A las 10 y 20 el inglés comprobará que ya no hay corriente. ¿Está todo

preparado? No hace falta comprobarlo.

Oiremos la sirena. ¿Qué sirena?

Cuando se interrumpa la alta tensión se disparará la sirena.

La caseta está junto al puesto de guardia.

Justo enfrente de la torre de vigilancia. Sí.

Los soldados llegarán enseguida, pero Nicole tendrá tiempo para estropear el

panel. ¿Y entonces qué? Todo el mundo escapará.

Excepto Nicole.

La matarán.

Seguro que la matan. No tiene ninguna posibilidad.

¿Y qué?

¿Qué quieres?

¿Quieres que nos maten a todos?

Tú aprecias tu propia vida, ¿verdad?

Igual que todo el mundo.

¿Tú lo harías?

Esa es una pregunta absurda, Sasha.

Sabes perfectamente que yo no podría llegar tan lejos. Me detendrían en el

camino. En su lugar.

¿En su lugar lo haría Salomón Lightman?

Tal vez.

Tal vez.

Y tú eres un hombre. Tienes un ideal y luchas por ese ideal. Pero Nicole...

solo tiene 16 años.

No tiene a nadie.

Ya ha pasado por un infierno.

¿Por qué debe sacrificarse ella ahora?

Yo iré, Sasha.

Por favor, dejad que vaya en su lugar. Dejadme intentarlo, por favor. Eso es

imposible.

He visto a Ana. Las mujeres se están volviendo locas. Dice que están rezando

y llorando y planeando una revuelta.

Algunas están pensando en incendiar uno de los barracones, pero... ¿Dónde está

Ana? Cerca de la valla de separación. Dile que corra la voz sobre el plan de

fuga. Las instrucciones serán las mismas, solo que la señal la dará el

sonido de la sirena. Cuando oigan la sirena, todas deben correr hacia la

verja. ¿Está claro?

Sí. Y después vuelve, no hay mucho tiempo.

Shasha, aquí hay más de dos mil mujeres.

Todas han pasado un infierno y tienen derecho a vivir.

Y nosotros, tú lo has dicho, tenemos un ideal y luchamos por él.

Lo sé.

Y por eso, Sasha...

Son las

siete menos cuarto.

¿Qué están haciendo, Sasha?

¿Se levantan por mí?

Todo está preparado. Vámonos.

Oye, Sasha.

Ven conmigo.

Solo será un momento.

No le digas nada a Sasha.

Júramelo.

Se negará. ¿Por qué iba a aceptarlo?

Sí, ¿por qué iba a aceptar?

Dar su vida a cambio de todas las demás.

¿Te parece justo hacer un cálculo tan frío?

No.

¿Y entonces?

Sí, es monstruoso que el cálculo frío esté por encima de los seres humanos.

Pero cuando ocurre, es necesario y legítimo

sacrificar a uno.

Para salvar a muchas otras personas.

Somos nosotros los que la vamos a matar.

¿Lo sabes?

No, Sasha. Nosotros no debemos culparnos.

No es culpa nuestra.

Y ahora... Dame tu palabra.

Júramelo, Sasha.

Lo juro.

Sasha, ¿estás ocupado?

Aún nos quedan cinco minutos.

Tenemos que hablar de tantas cosas.

Además, deberíamos elegir un lugar de encuentro.

Anoche estuve pensando en ello.

En cuanto corte la corriente, vendré aquí directamente.

¿Me esperarás?

Sí, por supuesto.

Escaparemos juntos.

Pero si por alguna razón no vuelvo.

Ahí. ¿Ves ese árbol alto? ¿Lo ves, Sasha?

El más alto de todos.

Nos reuniremos allí.

No tiene pérdida, ¿verdad?

Yo también tengo que decirte algo.

Cuando te conocí, no pensaba en escapar, lo sabes.

Sí.

Lo que te dije entonces no fue para convencerte de que nos ayudarás.

Fue simplemente porque empecé a enamorarme de ti.

Te quiero mucho.

Mucho.

Lo sabes, ¿verdad, Nicole?

Sí, Sasha.

Gracias.

Gracias por todo.

No.

No debes darme las gracias.

Verás, a veces las cosas ocurren y no se puede hacer nada.

Quisiéramos que hubiera amor y felicidad para todo el mundo.

Pero hay quien se ve obligado a odiar.

Y matar.

Mi pequeña Nicole, ¿lo comprendes?

El que no lo entiendo.

Shasha.

Estamos listos.

Sí.

¿Qué?

¿Qué? ¿Qué?

Sí.

Sí.

Sí, comandante.

Sí.

Está listo.

El comando no puede enviar un coche.

Tenemos que traerlo.

Pero va a durar mucho tiempo.

Gracias.

Buena suerte, buena suerte.

¡Cuidado, cuidado!

¡Atención general!

Creo que es mejor que volvamos.

Qué suerte más horrible.

¿Por qué?

Han decidido matarlos a todos.

Después tendremos que enterrarlos.

Es elegante, ¿eh?

¡Deprisa! ¡Daos prisa!

Voy a ir, Sasha.

Y recuerda, el árbol más alto.

¡Edith! ¿Qué ocurre, Sasha?

¡Calla!

¡Calla!

En cuanto cortes la corriente, sonará la sirena.

E irán a matarte.

Sasha.

Eso es lo que pasará.

Pero te pido que vayas de todas formas.

Entonces no era cierto.

Nada era cierto.

Debes ir.

Oh Dios, Sasha, ¿qué debo hacer?

Dímelo. Debes ir.

¿Quieres que muera?

Debes ir.

Las vidas de todos los que están aquí dependen solamente de ti.

Tu vida también, ¿verdad?

También tu vida. ¿Qué ocurre, Nicole?

Nada.

Nada en absoluto.

¿Cuándo nos marchamos? Cuando todo esté preparado.

¿A dónde?

A Alemania.

La guerra ha terminado.

Te han engañado, Carl.

A ti también.

¿Qué harás ahora?

No lo sé.

¿Y tú?

No lo sé.

No es tan necesario marcharse.

Eso es cierto.

No es necesario.

¡Traidor! ¡Eso es lo que eres!

Pero irá.

Estoy seguro de que irá.

Lo sé.

No.

¡Las gusanas van a matar!

¡Gracias!

¡Nicole! ¡Nicole!

Nos han engañado, Carl.

Nos han engañado a los dos.

Carl.

Carl, quítame esto.

Señor,

que rompes las cadenas de los esclavos. Oh, Señor.

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