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- Ya llegan.
- ¿Qué es esta mierda?
- ¡Cierra la puerta! ¡Entra!
-¡3! ¡2! - Mierda
-¡1!
- ¡Georges! ¿Cuándo repartimos?
- ¡Los voy a reventar a todos, pedazos de hijos de puta!
¿Me oyes? ¡Los voy a reventar a todos!
¡Pedazo de mierdas!
- ¿Qué me vas a hacer eh?
Que te jodan.
- No te muevas
o eres el siguiente.
Bueno.
Se acabó el espectáculo.
Tu y tu amigo vuelven a casa.
Salgan.
Vamos.
Feliz estancia en Marsella.
- ¿Aló?
*-¿Comandante Caplan?
- ¿Quién está al teléfono?
- Georges Mandeville.
*¿Está todavía ahí, comandante?
- ¿Le debo a usted este paseo?
*-Un aviso sin coste, Caplan.
*-Sea mas claro.
- Los Turcos entierran el hacha de guerra si usted lo hace.
Aproveche esta oferta.
*Ya ha visto lo que pueden hacer a cualquiera de ellos mismos.
Imagínese lo que puede padecer un extraño.
- ¿Los Turcos dejarían de lado el asunto de la muerte de Aroudj?
*-¿Usted está todavía vivo, no?
Y Frankeur tendrá la información sobre cierto cargamento.
*Caplan...
Vuelva a París.
Para usted, Marsella no es mas que un callejón sin salida.
- ¿Quién era?
- Nadie.
Volvemos a Paris. La guerra con los turcos se ha terminado.
Llegada del contenedor nº289256 mañana a las 10h. Fatih Imrali
Envío a Frankeur.
- Vale. Nos vamos.
- ¿Quién es, esto, "Teniente Delgado"?
- Mi colega.
Si no respondo, lo encontrará raro.
Pedirá refuerzos. - Nos vamos.
- Cállate. No te muevas.
Llámale. Hazlo subir. Si intentas alguna cosa te fulmino.
- Hace una hora que intento ponerme en contacto con usted.
- No lo había oído.
*-Bien, bien, ¿Me abre ? - Si, claro.
El código, es 1825A. El apartamento está en el 5º piso.
Al fondo del pasillo, a la derecha. Rápido, Josianne.
- Pon tu culo ahí.
Apúntale.
Apúntale. Vamos.
Si se mueve, disparas.
- ¡Bernardi! ¡Soy Delgado!
- ¿Qué hacemos?
- ¡Soy Josianne!
- ¡Detrás de la puerta!
- ¿Bernardi, está bien?
- ¡No te muevas!
- ¡Pequeño Johnny!
Me ha disparado.
- ¡Delgado! Aquí.
Aquí.
- ¡Que no te muevas!
¡No te muevas, te he dicho!
¡Dame las manos!
- Esto por lo de hace un rato.
¿Te has visto?
Mírate. Estás a punto de reventar. Pobre mierda.
- ¿Y tu, tu te has visto hace un rato?
- Cierra la boca. te lo juro.
- ¿Bernardi? - ¿Quieres que dispare?
- Vamos, dispara.
- ¿Dispuesto a morir, idiota?
- Bernardi. - Si.
Vamos, dispara.
- ¡Cierra la boca!
Bernardi. - Dispara, zorra.
- No lo hagas.
¡Michelle, mírame! ¡Michelle!
- ¿Estás bien? ¿Has podido dormir un poco?
¿Y esa llamada? - Era Mandeville.
Quería asegurarse de que habíamos regresado bien.
- ¿Se lo contarás a Frankeur?
- Estamos en Marsella.
¿De que vale la palabra de un poli? Mandeville encontrará una coartada.
- Si. Regresamos y dejamos esta basura a los marselleses.
- Si, regresamos.
Pero no enseguida. - ¿Ah no?. Espera
¿Nos hemos desembarazado de los turcos, que quieres además?
- Mandeville me ha garantizado que Frankeur tendría la información.
- ¿Y qué? No nos importa.
- Tengo curiosidad. Me gustaría mucho conocer este asunto.
¿Tu no?
- Para, Eddy. Te conozco desde hace años.
Esto no es curiosidad.
¿Es Mandeville? ¿Quieres hacerle caer?
- Gracias.
- ¿Está bien? - Estoy bien.
Es para comprobar si me ha pasado alguna infección.
- Parece que somos las vedettes del dia en la casa.
Aurélie Pradier escondía 100 kg de hachis
y otro tanto de cocaína en su casa. Schneider estaba allí por eso.
- ¿Cómo está?
- Según los médicos, va a salir de esta.
Lo siento mucho. - ¿El qué?
¿Haberme impedido acabar con él cuando podía hacerlo?
Está vivo, yo tambien. Es lo importante.
La única diferencia, es que a mi me quedan opciones.
- No comprendo.
- Dejo la policía.
Me voy después de un éxito.
- ¿Razón de mas para quedarse, no?
- Cuando apretaba su cuchillo en mi garganta,
le importaba un carajo si yo respiraba o no mientras me violaba.
He comprendido a lo que usted, Caplan y Morlighem,
se enfrentaban sobre el terreno todos los días.
Hasta ahora, yo podía comprender
su rabia, pero no podía aceptar su violencia.
Pero después de esta noche, acepto la una y la otra.
- ¿Entonces, por qué dimitir?
¿Para dejar que los hijos de puta se paseen en libertad?
- Para no acabar con un corazón negro, como Caplan o Morlighem.
- O yo. - No.
Usted no.
No tiene todavía ese color.
- ¿Qué es lo que le hace decir eso?
- La mirada que tenía cuando yo quería matar a Schneider...
Deje este trabajo, Roxanne, si mantiene su salud mental.
Usted y yo, no servimos para nada.
No realizamos ningún acto de verdadera justicia.
Prométame al menos que lo va a pensar.
- Cuídese.
- Hasta pronto.
- Teniente Delgado.
¿Como está la comisario Bernardi?
- No estará de humor para hablar con usted.
- ¿Y usted, teniente?
Deje el tabaco. Es una guarrería dañina.
- Si. Seguramente, si.
Esto me sienta mejor que hablar con usted.
- Quiero su informe antes de mediodia.
- Lo tendrá.
No me llame para corregir las faltas.
Estaré de vacaciones.
- Buenos dias, señor. ¿Podría hablar con el señor Dany?
Ah, de acuerdo. Llamo por el anuncio...
Como desee, si usted acepta recibirme.
Muy bien.
Solamente, querría ser honesto con usted.
Y así,
no le hago perder su tiempo ni hacerle sentirse incómodo.
He salido de la cárcel no hace mucho.
¿Aló?
Si, estoy aquí.
De acuerdo.
Si, tengo.
Nathan Ovazza Caplan.
- Necesito una ducha.
- Bien.
- ¡Entre!
- ¿Bueno, como se ve?
- Espero los resultados de identificación de los ADN.
- No han tenido ninguna oportunidad.
- Lo han visto venir.
Pero demasiado tarde.
La bala en la frente,
es una auténtica firma.
- ¿Noticias de Imrali? - Me ha enviado un mensaje de texto.
Tengo mi información.
¿Y usted? - ¿Yo? ¿Qué?
- ¿Qué hace todavía aquí Caplan?
- Me gustaría ver ese contenedor.
Simple curiosidad de poli.
- No tardaremos en saberlo.
Gracias.
¿Nos vamos?
- Le esperábamos para proceder a abrirlo.
- ¿Qué es esto?
- Joseph, soy Redouane.
*-¿Todo ha ido como estaba previsto? - Si. Ningún problema.
Escolto al cargamento. *-Vuelve a llamarme cuando hayas acabado.
-¿La probamos?
- Tu regresas a casa. Drobecq, te quedas conmigo.
Sabía lo que había,
pero no ha dicho nada.
- ¿El qué? ¿Los restos de Imrali?
- ¿Sabía que Imrali había acabado partido en trozos?.
¿Me dicen para que están aquí?
- Los turcos nos han pillado esta noche.
¿Cómo han sabido a que hotel ir?
¿Y que Imrali habia vuelto? ¿Cómo, Frankeur?
- ¿Nos trata de corruptos? ¡Conocemos tu reputación!
- ¿Qué?
- ¿Qué?
- ¡Ya basta, Drobecq!
- ¿Mandeville lo ha despedazado? - No, han sido los turcos.
Mandeville lo ha gestionado a distancia.
- ¿No estaba allí? - Me llamó despues.
Me puede responder a esta pregunta: ¿Cómo hacen Pietri y Mandeville para estar tan bien informados?
- Yo respondo por mis hombres, como usted por los suyos, Caplan.
Y no estoy al servicio de Pietri.
- No mas que los 3/4 de los notables de esta ciudad.
- ¿Sí?
De acuerdo.
Greiner está en el restaurante de Mandeville.
- ¿Eso le sorprende?
- Un poco, si.
- ¿Quieres beber algo? - Si tienes amaretto, si.
- ¿Bebes siempre esas mierdas azucaradas?
- ¿Tu disparas siempre estas tonterias?
- ¡Pascal!
Un amaretto.
- Con su tobillera electrónica, Greiner debe poner nerviosos
a un montón de sus viejos amigos.
- Si Greiner quisiera negociar su vida, se habría dirigido a Pietri
directamente.
- No me queda mucho tiempo.
- ¿Qué es lo que quieres saber?
- Se lo que el viejo tiene en la cabeza.
¿Lo has arreglado con el?
- No hemos hablado de ti. - O tu me tomas por un imbecil,
o el ha tomado una decisión
y no te ha dicho nada.
- ¿Qué es lo que te hace sonreir?
- Con ese atraco, quitamos un montón de vidas,
pagamos su comisión al viejo, el patrocina tus proyectos...
y mira donde estamos.
Los polis me tienen bajo control. Y a ti, el viejo.
- Nadie me tiene bajo control.
- No me importa. Es tu vida. La mia llega a su fin.
Así que Jackie no te seguirá en el proyecto del banco.
Hara lo que ella quiera.
- Ignoro lo que el viejo ha decidido.
Y si el plantea un "11 coma"...
- ¿Tu te pondrás entre la bala y yo?
Otra cosa.
Si mi mujer tiene algún problema entre mañana y dentro de 50 años,
mi confesión caerá en las manos de los periodistas y de Frankeur.
Gracias por la copa.
Me gustaría hablar con usted, pero mi tiempo de salida se ha terminado.
- No se preocupe. Yo le excusaré.
- Usted sabe que si la alarma se pone a sonar,
el juez me meterá en la cárcel. Así que hable, y deprisa.
- Hace 10 años que te vigilo, Serge, 10 años,
y es la primera vez que te veo en casa de Mandeville.
- Georges es un viejo amigo. Solo he tomado una copa.
- Serge, tu sabes que Mandeville no tiene amigos,
ni mujer, ni hijos.
No tiene mas que su boca.
¿Por qué entrar en su restaurante hoy?
Sobretodo ahora que tu tiempo de salir es limitado.
Serge, espero.
Espero.
Puedo protegerte hasta el final de tu recreo.
¿Qué pasará después, teniente?
- El juez estará obligado
a ponerle en custodia hasta su juicio.
- ¿Haría eso delante de testigos?
- No son polis de aquí.
Además, les importan un bledo los delincuentes como tu, Serge mío, un bledo.
Espero.
- Mandeville sabe hacer favores cuando se lo motiva.
-"motiva", ¿O sea, cuando se lo presiona ?
Esto marcha, Serge. Esto marcha.
- Le he pedido que cuide de mi mujer si me ocurre algo.
- ¿Y si le ocurre algo a tu mujer, lo has arreglado
para que Mandeville pague el precio mas caro?
- Si.
- Bien, eso es.
Puedes regresar a tu casa, Serge.
Y presta atención al exceso de velocidad.
- Sabe que le van a matar, pero no va a soltar nada.
- Estamos en que tiene un "11 coma" sobre la cabeza.
- ¿Un "11 coma"?
- Una especialidad local.
"11, coma" por 11,43. Es el calibre del arma
que firmará el contrato, una bala en la cabeza.
Con un poco de suerte, rezaremos
para que haya algún daño colateral.
- No estoy seguro de haber comprendido bien su plegaria.
- Relájese Caplan. Era una broma pesada.
¿Piensa que espero la muerte de Jackie Greiner
para hacer caer a Mandeville?
- Si has decidido
la muerte de Serge, lo quiero saber.
- Lo tengo en mente, pero no he tomado una decisión.
- Si Serge muere, me va a costar 20 millones.
- Oh, me das miedo.
Durante un segundo, he creido que te preocupabas por su salud.
- Serge no hablará.
Y su muerte no hará mas que excitar a los polis aun mas.
Es una medida preventiva estúpida.
-¿"Estúpida"? ¿Dices que soy estúpido?
- Lo que digo, es que teníamos un acuerdo
que decía que tu podías manejar tus negocios como quisieras
siempre que eso no perjudicara a los mios.
¿No pensaras volverte atrás de tu palabra Joseph?
- ¿Faltar a mi palabra? ¡Tanto como faltar a mi madre!
- ¿Entonces, tu cubrirás la cantidad que falta
en el proyecto que tenía con Serge?
¿Tengo tu palabra?
- Tienes mi palabra.
- Gracias, Joseph.
- ¿Walter? - Soy Serge Greiner.
- ¿Qué quiere? - Déjeme entrar y se lo diré.
- No es su hora de salida.
Con su tobillera, se le encontrará.
- Lo se.
- ¿Qué quiere?
- Quiero que usted proteja a mi mujer Caplan.
- Soy del SDPJ 92 y regreso a mi casa.
- OK. Juguemos abiertamente.
Mandeville cree que he dejado mi confesión firmada.
y que si mi mujer muere, acabará en manos de los polis.
No tengo confianza en Frankeur
para proteger a mi mujer.
- ¿Quiere mi ayuda? - Conozco su reputación.
Usted tumba a los tipos como yo
pero no caminando sobre cadáveres.
- Lo siento, pero...
- ¡Policía! ¡Abra!
- Si no duermo en la carcel, es que Frankeur quiere que me maten.
Mi mujer corre el mismo riesgo.
- ¡Policía!
¡Vamos, abra!
- Vamos, llevatelo.
- Nos vamos, Greiner.
- ¿Vuelve a la cárcel?
- No. No es un sitio seguro.
Estará mejor en su casa, protegido por nosotros. Vamos.
Buen regreso, comandante.
- Gracias.
- ¿Qué es esta mierda?
- Greiner esta convencido de que van a matar a su mujer.
- Puede que tenga buenos motivos.
- ¿Alo?
De acuerdo.
- ¿Estás aquí a espaldas de Brabant? - No, con su bendición.
- ¿Estás bien, mi Rox?
Contento de verte.
- ¿Llevo tu bolsa? - Si.
- Estoy aparcado justo ahí.
- Déjeme solo con mi cliente.
¿Cuál es la urgencia?
- Quiero confesar ante el juez mis pecados.
- ¿Qué?
- Quiero enseñarle donde están enterrados los que he matado.
- ¿Gritabas tu inocencia durante el juicio y ahora te declaras culpable?
¿Qué te ha pasado? - Nada. He encontrado a Jesús.
Y el papa Francisco, es un buen tipo. Eso es todo.
Quiero enseñar al juez donde están enterradas mis víctimas.
- OK.
- ¿Eso va a cambiar lo que sea?
- Vas a cumplir la perpetua hasta el final.
¿Qué es esa sonrisa?
¿Qué es lo que te traes?
- Nada. Te he dicho, que he encontrado a Jesús.
- OK. Como quieras.
Yo llamo al juez. Tu no esperes un paseo este fin de semana.
*-Según nuestras informaciones, los 5 cadáveres encontrados
han sido identificados gracias a su ADN.
Todos son bien conocidos por los servicios de la policía.
Según una fuente próxima a la investigación,
el arresto de Serge Greiner por el robo de Aubagne...
- Voy a morir, Jackie.
Es preciso que lo asumas.
Muy seriamente.
Hemos tenido unos hermosos años. Pocas personas los tienen.
- No quiero oirte eso. - Lo se, Jackie.
Lo se, lo se.
Es preciso.
¿De acuerdo?
- ¿Frankeur está dispuesto a dejar que ataquen a la mujer de Greiner, por qué ?
- Los testimonios de Greiner aterrizarán en la mesa de Frankeur
si atacan a su mujer.
- Frankeur puede exponer a la mujer de Greiner.
- Si ella muere, la confesión cae y Frankeur archiva el asunto.
- Busca un atajo. ¿Se lo puede culpar?
- Nosotros no hemos nunca arriesgado la vida de un inocente.
- ¿Qué piensas hacer
para parar a Frankeur?
- Nada. Pero quiero impedir que ataquen a Jackie.
- Eddy, quiero hablarte en privado. ¿Te molesta, Walter?
- No hay problema.
- ¿Algo grave?
- No.
Es a propósito de tu hermano.
Estamos juntos.
Nuestro encuentro... - No fue por casualidad.
Tu forzaste un poco las cosas.
- Es verdad. Pero lo que pasa entre nosotros, lo hemos querido nosotros.
- ¿Qué quieres que te diga ?
Nathan perdió a su mujer y a sus dos hijos.
Regresa de lejos. De muy lejos.
- Lo se.
A el y a mi se nos ha metido dentro de un agujero y hemos salido.
- ¿Qué esperas de mi?
- Que no te entrometas en nuestra historia.
Si falla, será por culpa nuestra.
- Tu, Walter y Nathan, sos todo lo que me queda.
No tengo a nadie mas. Si hiciera falta, moriría por ustedes.
Espero que sepas en que te has metido.
- Hemos encontrado esto.
- Con esto, no veo mas que el aislamiento
para castigarte.
- Y esto. - ¿Qué es lo que hace?
- No toque eso. Las manos en la cabeza.
- Parece que vas a pasearte con el juez.
Cuando hayas desenterrado tus pecados, volverás aquí.
Y será para ir a la celda de aislamiento. Llévenselo.
- ¿Está bien? ¿Han comprendido?
Vamos.
- Ten.
Pase lo que pase, tu firmas con esto en la cabeza.
¿Vas a estar bien?
- Sí.
- ¿Eh?
- Te digo que si. - Vete.
- Sigue,sigue está Frankeur delante de la casa.
Aparca ahí.
- ¿Qué hacemos?
- Me voy a esconder en casa de los vecinos.
- ¿Y si hay guardas y perros?
- Saco mi placa de poli y me disculpo.
- ¿Piensas que será esta noche?
- Creo que sí.
- Ni guardas ni perros
- Serge... - No. Te quedas aquí.
Pase lo que pase.
Te amo.
- No estoy a gusto sabiendo que la madre de Greiner está dentro.
- No olvido nunca de donde viene el dinero que le ha permitido tener esta vida.
Nunca.
- ¡Policía! No se mueva.
Levante los brazos. De rodillas.
- ¡Somos tres!
- Haz el imbecil y te fulmino.
- Los tipos...
- ¡No te hagas el tonto!
¡Levanta los brazos!
- ¡Eddy!
- Rox, espera.
- ¡No te muevas!
Te digo que esperes. - ¿Esperar a qué?
- Suelta eso.
¡Suelta eso!
- ¡Vuelve a la habitación!
Vamos.
- No la toques.
- ¡Serge! No.
- ¡Drobecq! - ¡Suéltame!
- Serge. Serge.
- Estoy herido.
- Tiren las armas.
- ¡No! - Ven.
Ven.
- Tiren las armas.
- Mi último reflejo será para ella.
- Suéltala.
- Tira tu arma y dejanos salir. ¿Ok?
- Ok. - ¡Policía!
- Está bien. - Tira tu arma.
- ¡Abran!
- Ok.
- Empuja.
- Acaban de salir. - No hagas nada.
Déjalo acabar.
- Roxanne, Walter.
- Me lo pagarán.
Me lo pagarán muy caro.
- Haga lo que tenga que hacer.
El hijo puta se va, y la señora Greiner sale.
Vamos, lárguense.
- Si se mueven,
la mato. Nos largamos.
Camine.
Camine, camine.
- Lárguense.
- Venga aquí, nos largamos.
Vamos, rápido.
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