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[música alegre]
[Trent] Gracias por venir. ¿Cómo has estado?
[Sharon] Bien. Feliz de estar aquí.
- [Trent] Estupendo. ¿Lista para empezar? - [Sharon] Sí.
Están escuchando Through the Laces con Trent Crimm
presentado por nuestros amigos de Grady Locks: cuidado capilar para el zorro plateado.
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Sí, sí, sí. Estoy aquí con la Dra. Sharon Fieldstone,
profesora de psicología deportiva en la Universidad de Loughborough.
Y está aquí para hablar de su nuevo libro,
Unlocking the I in Team: The Psychology Behind Team Building.
- Dra. Fieldstone. - Sr. Crimm.
[se ríe] Sharon, qué gusto tenerte aquí.
Quisiera empezar con una frase a la que vuelves varias veces en tu libro:
«Pierde el vestuario, pierde el equipo».
De hecho, uso esa misma frase en mi libro, The Richmond Way,
ya disponible en edición de bolsillo.
- No he leído tu libro. - Está bien.
- Te mandaré a casa con una copia firmada. - [se ríe]
En fin: «Pierde el vestuario, pierde el equipo».
¿Podrías explicarnos un poco más, por favor?
Los equipos exitosos son equipos felices, y los equipos felices tienen entrenadores
que establecen una cultura de comunicación y confianza.
[murmullos indistintos]
[Sharon] La mayor parte de ese trabajo ocurre en el vestuario.
- [continúan los murmullos] - ¿Qué crees que pasa ahí dentro?
Probablemente se están bañando y vistiendo.
Ajá. Sí. No, es verdad.
Tengo que decirlo, Coach,
no me gusta no poder entrar a un vestuario de mujeres
cuando se me dé la gana.
Y eso es algo que no deberías volver a decir en voz alta.
Sí, lo sentí justo un segundo después
de oír la palabra «mujeres» salir disparada de mi boca.
Uf. Eso sonó peor que lo anterior.
- Sí, amigo. - Solo quiero decir que
antes podía entrar a cualquier parte de este edificio.
Y no me encanta sentir que ahora estoy invadiendo las partes femeninas.
¿Qué demonios me está pasando?
- ¿Está bien, Coach? - No lo sé.
- [se abre la puerta] - Ay, gracias a Dios.
Perdón, eh, Boots quería bañarse enseguida para quitarse la sangre de las manos,
y luego tardó una eternidad en secarse al aire.
Hmm.
¡Oigan, oigan, oigan! ¡Felicidades por la victoria!
[todas vitorean]
Muy bien. Esto significa que seguimos invictas después de cuatro partidos.
- Con solo dos victorias. - Y dos empates contra equipos inferiores.
Sí, pero invictas son invictas.
Aunque agradezco ese aspecto de la personalidad de ustedes.
Pero, eh... gran defensa hoy.
Un aplauso para Lizzie y las gemelas por ayudar a Boots
- a conseguir su primera valla invicta de la temporada. - [vítores]
[cesan los vítores]
Y, eh, oigan, ¿qué tal Gemma
- y ese cabezazo mortal para ganar, eh? - [gritos de celebración]
Vamos, Gemma. Vamos, Gemma. Vamos, Gemma.
Perdón, estoy un poco sordo desde que fui al Eras Tour
y me senté al lado de un grupo de papás de niñas demasiado entusiastas.
- Vamos. Un aplauso para Gemma. - [vítores]
Sí, hagamos que se les infle todavía más la cabeza.
¿Y qué tal nuestras, eh, mediocampistas
dándolo todo allá afuera, sí?
[aplausos dispersos]
Eh, bueno, oigan, gracias a todas por su esfuerzo.
Y veremos a cada una el lunes divertido.
- Genial. - [vítores]
[Ted gime]
- Mm-mmm. Mm-mmm. - [se cierra la puerta]
- [cruje la silla] - ¿Por qué sigue haciendo eso?
Bueno. Miren, no sé qué está pasando ahí dentro,
- pero es un problema. - Es un problemón.
- Son grupitos. - ¿Hmm?
- ¿Nunca tuvieron grupitos en el equipo masculino? - En realidad no.
- No, teníamos facciones. - Pandillas, tal vez.
Sí, eso es lo mismo. Esos son grupitos.
- Ah, bueno. Está bien. - Hmm. Ajá.
¿Y cómo creen que están divididos estos grupitos?
Pues a mí me parece que ahora mismo es por atacantes, defensoras
y mediocampistas, pero eso puede cambiar de la nada.
Tiene sentido. Las atacantes creen que las defensoras son cautelosas y poco creativas.
Y las defensoras creen que las atacantes son oportunistas y poco disciplinadas.
Mientras tanto, las mediocampistas son las complacientes atrapadas en el medio.
- Exacto. - Bueno, espera, más despacio.
Explícame eso otra vez, por favor.
Te lo explicaré con una de esas historietas que tanto te gustan.
- Ah. - Así que los tres grupitos
son como los tres personajes principales de Harry Potter.
- Ay. - Uf. Coach ya lo sabe,
pero Harry Potter es uno de mis puntos ciegos.
Amigo, ¿no conoces Harry Potter?
Mi hijito se enganchó con Percy Jackson y nunca miramos atrás.
No pasa nada. Yo traduzco. Sigue con tu rollo de magos.
Entonces, las atacantes son como el personaje Harry Potter.
Que es como Ferris Bueller.
¿Porque crean momentos emocionantes, pero a veces pueden ser un poco egoístas?
- ¡Bum! - Tus defensoras son como Ron Weasley.
- Hmm. - Que es totalmente Cameron Frye.
Porque son protectoras y leales, pero también tienden a la ansiedad y a evitar riesgos.
Y luego las mediocampistas son como Hermione Granger.
La gran Sloane Peterson.
Porque son lógicas y buscan el equilibrio, y pese a su liderazgo discreto,
a veces pueden sentir que la historia no les da el lugar que merecen.
Bueno, entendido. Maravilloso.
Ah, oigan, solo por curiosidad,
entre los tres, ¿quién creen que es el atacante?
Ajá. ¿Y quién es el defensor?
¿Y quién es mediocampista?
Interesante. Bien. Está bien. Entonces esto está bien.
No tenemos un problema. Solo tenemos grupitos.
- Sí, pero... - Los grupitos son un problemón.
Hmm.
[suena la música de apertura]
[murmullos]
Qué bueno que vinimos.
- Hmm. - Es bastante inspirador, ¿no?
- Sí, apenas 2.000 libras por cabeza... - Sí.
...para almorzar con la misma gente
con la que jamás elegirías pasar tiempo voluntariamente.
- Buenas tardes. - [resopla]
Es un verdadero placer presentar a nuestra oradora principal.
Es socia directora de Scorpio Sports,
uno de los primeros grandes fondos en invertir exclusivamente
en el deporte profesional femenino.
Además, es una querida amiga mía.
Damas y caballeros, Zelda Southport.
Gracias. Muchas gracias, Hugo. Gracias.
Saben, es una pena que las consecuencias del patriarcado
hayan impedido que los hombres usen bronceador.
Vaya. Con esta luz todos parecen fantasmas.
[risas]
[chillido]
Tú no, Hugo. Tú solo pareces muerto.
Ah, hola, gente muy importante.
Su dinero mantiene a flote el fútbol femenino en Inglaterra. Bravo.
[vítores]
Bravo. Bravo. Pero...
me pregunto qué pasaría si de verdad les importara el fútbol femenino,
más allá de la buena prensa y algún ocasional lavado de reputación, ¿saben?
Ah, Hugo, Hugo, por cierto, ¿cómo va el caso de corrupción?
- [murmullos de los invitados] - ¿Eh?
Sí, espero que esos imbéciles de Interpol
se bajen de su pedestal, ¿ustedes no?
[los invitados murmuran]
[Keeley se ríe]
Pero volvamos a ustedes, maravillas pálidas y sin mentón.
Solo me pregunto cómo sería si de verdad fueran a los partidos femeninos.
- [Keeley] Ajá. - Si supieran sus nombres,
y sí, no solo los de las rubiecitas lindas,
sino si pusieran su maldito corazón donde ahora tienen su falsa solidaridad.
[un asistente resopla]
Bueno, si les interesa lo que tengo que decir, estaré en el bar.
Pero si no les interesa, ¿podrían pedir sus tragos en la mesa?
Es que detesto hacer fila.
Nos vemos.
- ¡Uh! ¡Sí! - Ooh.
Haremos una pausa temprana para almorzar.
- Vamos. - Oye, oye, oye. ¿Qué haces?
Tenemos que hablar con ella. El objetivo de estar aquí
es hablar con gente que ya hizo lo que estamos intentando hacer.
Bien. Ya he pasado demasiado tiempo con mujeres ricas y furiosas.
- O sea, yo solía ser una. - Rebecca, por favor.
- [suspira] - Por favor, por favor, por favor, por favor.
- Está bien. Sí. Bueno. - Vamos.
[se aclara la garganta] Disculpe.
- Ahora. Ooh. - Sí.
Sra. Southport, hola. Eh, ella es Rebecca Welton.
- Es dueña de AFC Richmond Women's. - Hola.
Y yo soy Keeley Jones, directora de marketing.
Nos encantó su discurso.
- [se ríe] Ah, gracias. - [Rebecca] Sí.
Sí, recuerdo haber leído sobre su divorcio y pensar:
«El ex de esa mujer está casi tan jodido como el mío».
- [se ríe] Bueno... - Ajá.
...no tenemos que definirnos por nuestros ex.
A mí no me molesta que me definan por el mío, porque yo inventé la pinza banana.
[jadea]
Y mi ex de entonces, mucho más hábil para los negocios,
la patentó a su nombre,
se divorció de mí,
y luego ganó millones.
Eso me enfureció muchísimo, así que inventé la pinza de garra.
- [jadea] Oh. - Sí. ¿Tienes una garra?
- Sí. Aquí mismo. - Tiene una garra.
- [Keeley] Sí. - Todo el mundo tiene una garra.
Y ahora a nadie le importa un carajo la pinza banana, ¿verdad?
- [Keeley] No. - No.
Así que nunca subestimen el poder de la ira como combustible.
- ¿Sí? - Ooh.
[suspira] Hmm.
Entonces supongo que quieren mi consejo
- sobre su equipo femenino, ¿cierto? - Sí.
Avísenme si quieren concertar una reunión.
Claro. ¿Qué va a hacer justo después de esto?
Tranquila, tigresa. Eh, haré que mi oficina las llame.
- Sí. - Muy bien, suena bien.
Está bien.
Hugo, de verdad te ves terrible.
- ¿Crees que firmaría mi pinza? - Tal vez.
Ahora, cuando pienso en grupitos,
pienso en adolescentes y no en atletas profesionales.
Bueno, en mi experiencia, las atletas profesionales y las adolescentes
a veces pueden comportarse de forma muy parecida,
pero los grupitos son solo una manera de encontrar una comunidad en un entorno estresante.
[Ted] Miren nada más.
Todas están jugando bastante bien juntas, si me preguntan a mí.
- Ajá. - Hmm.
[sopla el silbato]
Muy bien, chicas, descanso de cinco minutos para tomar agua. Vamos.
[murmullos]
¿Ven? A veces hay que dejar que estas cosas se curen solas.
Como dijo Rachel Carson:
«Hay algo infinitamente sanador en los estribillos repetidos de la naturaleza».
Exacto. La naturaleza debería curarse sola.
Como cuando una lombriz pierde la cola y simplemente le crece otra.
- Así es. - Ajá.
- Pero ¿una lombriz no es toda cola? - Ooh, buena pregunta.
Sí, las futbolistas no son lombrices.
[suspira]
Y conocimos a esta mujer increíble, Zelda Southport.
Financia un montón de equipos femeninos por todo el mundo.
Tiene dos equipos de fútbol en Europa,
uno de la WNBA, un equipo profesional de hockey sobre hielo y rugby.
Y está financiando la temporada en el West End de una versión femenina de Glengarry Glen Ross.
Sí tiene que vencer a David Mamet en una pulseada por los derechos,
pero confío totalmente en que ella...
¿Qué?
Nada. Es que...
Me encanta, carajo, cuando te emocionas.
Sí, estoy emocionada.
¿Ya pasó suficiente tiempo?
¿Puedo preguntar?
Keeley, escuché que conociste a la mismísima Zelda Southport.
¿Sabías que tuvo una banda post-punk a principios de los 80 llamada Seizure?
Un poco derivada de The Slits, pero tenían canciones muy pegajosas.
¿Conoces ese anuncio de Deliveroo con el perro salchicha atrás de la moto?
♪ Voy hacia ti rápido, muy rápido Guau, guau ♪
Esa es una canción de Seizure.
- Perdón, ¿interrumpí algo? - Roy quiere que lo intentemos otra vez.
¿Intentar qué?
¡Ah, ah! Ya me voy.
No, no, quédate.
- No creo que estés listo. - ¿Qué carajo quieres decir con que no estoy listo?
Quiero decir, ¿con cuántas mujeres has salido en los últimos tres años?
Con ninguna.
¿No te has acostado con nadie en tres años?
Ah, me he acostado con un montón. Creí que dijiste «salido».
- No me molesta irme. - No, está bien.
- ¿Por qué no has salido con ninguna otra mujer? - Porque te quiero a ti.
Sí, por ahora.
- ¿Qué se supone que significa eso? - Te has acostado con todas esas mujeres,
pero nunca te has comprometido de verdad a conocerlas.
A ver realmente quiénes son o dejar que ellas vean quién eres tú.
No, en cambio me has puesto en este maldito pedestal.
Y está altísimo, amigo, y mi corazón le tiene miedo a las alturas.
- Los voy a dejar solos. - Tú no te vas a ninguna parte.
Bueno, entonces qué, ¿quieres que vaya a un montón de citas de verdad
- con mujeres que no seas tú? - Quiero que estés seguro.
- Bien, perfecto. ¿Cuántas citas? - El número no es el punto, Roy.
- ¿Cinco citas? - Cinco podría funcionar. Podrían ser más.
- ¿Veinte citas? - Ooh, son demasiadas citas.
- Entonces diez. - Diez es un buen número.
Muy bien. Diez serán.
- Higgins, tú llevas la cuenta. - No quiero hacer eso.
- Está bien. - No nos molesta.
Ve y diviértete en todas esas citas, ¿sí?
Lo haré.
Y tú ten cuidado allá arriba en tu pedestal.
Lo prometo.
Debería llamar a mi esposa.
Entonces, en The Richmond Way,
que no has leído, lo cual está bien,
aunque me dicen que se lee rápido,
hablo de la unión inesperada del equipo que surge de las noches de cine.
Sí, pero las noches de cine no son muy sociales, ¿no?
Te sientas al lado de tu compañera, no hablas.
Si alguien habla, otra persona la manda a callar.
Una de las muchas razones por las que prefiero ver películas en el teléfono.
Con los grupitos, la idea es crear un espacio
donde las distintas facciones puedan interactuar.
- Oiga, Coach. - ¿Hmm?
No olvide que esta semana sabremos contra quién jugamos en la FA Cup.
Sí, está bien, pero primero tenemos que acabar con estos grupitos, ¿eh?
¿Qué hacen en las películas?
En Mean Girls, a Regina George la atropella un autobús.
Uno de dos pisos mataría a alguien. Paso.
En Heathers, Veronica asesina a todas las Heathers.
También paso. ¿Qué pasa en Lost Boys?
En Lost Boys, el grupito de vampiros se deshace con estacas en el corazón.
Sí. Pero les digo algo,
la falta de supervisión adulta en esa película es el verdadero antagonista.
- Amén. - No tenemos una chica mala ni una Heather
ni un bombón de vampiro con un arete colgante
- en nuestro equipo. - Me encantan los colgantes.
He estado sufriendo mucho de FOBOLR últimamente...
«Miedo a estar fuera del vestuario». Bien.
...tanto que olvidé las dos formas más rápidas de unir a un grupo de personas:
un enemigo común o una meta común.
O mejor aún, uno de cada uno.
Está pasando. Voy a relanzar el concurso del pub.
¿Relanzarlo? ¿Por qué lo cancelaste la primera vez?
Resulta que todas las hojas de respuestas que descargué estaban equivocadas.
- Todas y cada una de las preguntas. - Hmm.
Me metí en un pequeño lío legal.
Pero ahora que venció el acuerdo de confidencialidad, volvimos.
Es mi momento de brillar, cariño.
Mae, este tipo de aquí es un genio de los concursos de pub.
El mejor del negocio. Sin exagerar.
Ha ganado noches de trivia por todo el mundo.
Guau. ¿Por todo el mundo?
- ¿Cuántos continentes son, Mae? - Ah. ¿Siguen siendo 29?
[todos ríen]
Los tres tienen prohibidas las noches de concurso hasta nuevo aviso.
- Ay, demonios. - Oh. [gime]
Ahora solo puedo ir a una de las otras mil noches de concurso de esta ciudad.
- [risas] - ¿De qué se ríe, Coach?
Va a ser una masacre.
[suena «Be Happy»]
- Gracias por una linda noche. - ¿Te apetece una copa en mi casa?
Eh, tengo entrenamiento por la mañana, así que...
Bienvenido a Bones and Honey.
El club privado más antiguo de Londres.
¿No se va?
No.
Bueno, entonces...
- Buenas noches. - Buenas noches, entonces.
[continúa la música]
- [suspira] - ¿Roy?
- Ah, ¿Greta? Mucho gusto. - Guau.
- ¿Cómo estás? - Guau. De verdad eres tú.
- [se ríe] - Sí, siéntate.
Espero que no hayas esperado demasiado.
No, para nada.
De vuelta tan pronto.
¿Qué te sirvo?
Eh, un gin-tonic estaría genial.
- Perfecto. - Y déjame adivinar, ¿espresso martini?
Sí, por favor.
Lo añadiré a tu cuenta, que no cerraste.
Gracias.
- Travieso. - [se ríe]
- ¿Buscas a alguien? - Ah, sí.
- Quedé de verme con Roy Kent. - Hmm. [se ríe]
- Dame un segundo. - Está bien.
Hola. Perdón por interrumpir,
pero tienes a alguien esperándote al final de la barra.
Ah.
Perdón. Es una, eh, amiga mía que es mala con la hora.
O sea, ¿llegó temprano a tomar algo porque estás saliendo con las dos la misma noche?
- Sí. - [chasquea la lengua] Genial.
- Ya me voy. Mmm. - Entendido.
[Greta resopla]
[exhala con fuerza]
Guau. Tres citas en una noche.
No es el récord, pero está bastante bien.
Espera. ¿Dices que esas dos últimas cuentan como citas completas?
Le compraste un trago a la chica,
y tú y la otra tuvieron alguna forma de coito gestual, supongo.
- Así que sí. El martini corre por mi cuenta. - Gracias.
Sudaderas promocionales de Gemma Jay.
Autorizadas.
- Ah, genial. Gracias. - Ajá.
Sí, se está convirtiendo rápidamente en una de las favoritas de los aficionados.
Ooh, además, ¿cuándo deberíamos agendar una reunión con Zelda?
Sobre eso... [chasquea la lengua] ...eh...
No estoy del todo segura de que sea la persona adecuada para nosotros.
¿Qué? Tiene acceso a, como, un cuarto de mil millones de dólares
y habla sin filtro. ¿Cómo no va a encajar?
Bueno, reconozco que tiene mucho éxito en lo que hace,
pero Zelda Southport ni siquiera es su nombre real.
- Es Carol Dring. - ¿Y qué?
Probablemente sea su nombre artístico de sus días punk o algo así.
Bueno, hablando de eso, ¿sabías que en su época la arrestaron
por amenazar al dueño de un club con un par de cuchillos de mantequilla?
No, pero tú y yo tenemos cosas de nuestro pasado
por las que mucha gente podría juzgarnos sin conocer todo el contexto.
- Ah... - Estoy confundida.
¿Qué... qué estás tratando de decir?
Solo digo que no podemos ser ingenuas y lanzarnos a hacer negocios con cualquiera que conozcamos.
Yo no estoy siendo ingenua.
Ah, no me refería a ti.
- Solo quiero decir que tenemos que... - ¿Sabes qué? Está bien. No pasa nada.
Tengo que llamar a Derek y hacer el pedido de esas sudaderas nuevas cuanto antes.
Está bien.
- [se cierra la puerta] - [suspira]
Bien hecho.
[Trent] ¿Y qué pasa si no se deshacen los grupitos?
[Sharon] Bueno, el resentimiento se pudre, estalla una pelea,
un equipo puede desmoronarse.
- Debería entrar ahí. - No, definitivamente no deberías.
Bueno, ¿y dónde está Coach?
No lo sé. No tengo un rastreador de Alice.
- [las jugadoras discuten] - O sea, vamos, hombre.
¿Y si hay un intruso ahí dentro?
Entonces 22 atletas profesionales lo derribarán.
- [jugadora grita] ¡Quítate de encima, carajo! - Está bien, vamos.
[continúa la discusión]
[Ted] Muy bien. ¡Oigan! ¡Oigan, oigan, oigan! ¿Están todas bien?
Pregunté si todas están a salvo.
- Sí. Claro. - [Ted] Bien.
- [jugadora] Dios. - [Ted] ¿Todas están decentes?
- ¿Quieres decir con ropa? - Sí, o sea, ¿no están desnudas?
Sí, todas estamos decentes.
Bien, perfecto. Ahora me voy a quitar esto, ¿sí?
- Sí. - Bueno, aquí va.
Bien. Está bien. Ah, hola.
Eh, ¿qué demonios está pasando aquí, eh?
Suenan como un montón de papás de niñas demasiado intensos
peleando por pulseras de la amistad.
- Yo te digo qué pasó. - Por favor.
Los calcetines asquerosos de Niamh
- estaban en mi zona. - ¿Su zona?
- [todas discuten] - ¡Oigan! ¡Oigan! No se trata de los calcetines.
- Bien. ¿Entonces de qué se trata? - Bueno, es porque Gemma sigue enojada
porque Siobhan no quiso cambiar el número de camiseta con ella,
- como una maldita psicópata. - Como una psicópata.
- El cuatro es mi número de la suerte. - Aquí tienes tu cuatro.
- Hmm. - Maldita imbécil.
Ay, Dios mío. ¿Están bromeando?
Oiga, Coach, nosotras no hicimos nada y ellas empezaron a atacarnos.
- [todas discuten] - Son súper defensivas.
- Entiendo. Bien. - Nosotras solo quedamos
atrapadas en medio de esta mierda.
Que es exactamente por lo que Mady no debería tener que lidiar
- con los calcetines asquerosos de Niamh. - [todas discuten]
- [gime] - [Lizzie] ¡Ay, Dios mío!
Todas estamos sintiendo emociones muy intensas ahora mismo.
- Eso está claro. - Vete al carajo, Lizzie.
No somos una de tus malditas hijas.
- ¡Ooh! - [silba]
Ah, ya sé que no, cariño.
Porque si fueras una de mis hijas,
te daría una nalgada tan malditamente fuerte
que te dejaría la raya del trasero de lado.
- ¿Qué tal eso? - [gritos de celebración]
Bueno, bueno. Ya basta. Oigan, oigan, oigan, oigan, ya basta.
¿Está bien? Vamos a cambiar la forma en que hacemos las cosas aquí desde ahora,
porque se acabó la diversión.
¿Sí? El entrenamiento de mañana queda cancelado.
- ¿Qué? No puede hacer eso. - Así es.
Sí puedo. Soy el entrenador y acabo de hacerlo.
Listo, ¿sí? En cambio, vamos todas a un pub a una noche de trivia.
- ¿Entendido? Así es. - [todas exclaman]
Y adivinen qué: es obligatorio
y ustedes no van a escoger en qué equipo les toca.
- [todas gimen] - Ese es mi trabajo.
[gimoteos]
Sí. Cierren el pico. No quiero oírlas.
Eso es lo que va a pasar, ¿sí?
Así que esta noche todas y cada una recibirán una invitación de Partiful,
o tal vez antes,
si alguna me enseña cómo hacer esa clase de cosas en mi teléfono,
porque no sé cómo descargar aplicaciones en este maldito país.
¿Quedó claro?
[todas] Sí.
- Bien. - ¿Qué crees que estás haciendo?
Ah, puedo explicarlo...
Fue idea de él. Yo no quería tener nada que ver...
Los dejo solos dos minutos.
- Yo decía: «Deberíamos esperar a Alice»... - Me aseguré de que todas estuvieran decentes...
- ...como John Wayne... - [manda callar]
- En su defensa, hubo gritos... - No quiero oírlo.
- [Boots] ¿Estamos teniendo una reunión de equipo? - Ah, no, no te voltees.
- [Ted] ¿Qué? - No te voltees.
Sal. Si te volteas, te mato, carajo.
- Lo haré. Hablo en serio. Yo... - ¿Estamos en problemas?
Sal. No te voltees. Ni siquiera cuando estés allá adentro te voltees.
- ¡Boots! - [las jugadoras vitorean y gritan]
[suena «Hideaway»]
¿Pedimos otra ronda?
No.
La mujer con la que quiero estar me dijo que tenía que salir con diez mujeres,
y esa es la única razón por la que estoy en una cita contigo.
Eres encantadora,
y de verdad he disfrutado conocer tu historia con la apnea del sueño.
Y si las circunstancias fueran distintas,
querría pedir otra ronda y llevarte a casa,
máquina CPAP y todo.
Sé que esto me hace un imbécil.
Y lo siento.
Quiero una hamburguesa término medio, y una buena botella de vino.
Claro, lo pediré en la barra.
[suspira]
Bueno, cinco citas en dos días.
La velocidad no se considera una virtud en las citas.
Sí, está bien. Cálmate. Solo han sido cuatro.
Esta cuenta.
Ah.
[la música se desvanece]
[suena música rock]
- Suerte esta noche. - No la necesito. [suspira]
Bueno. Terri, Evellyn, Paris, Margy.
Sé que no son precisamente las más brillantes, pero creo en ustedes.
- Gemma, cierra la puta boca. - [Terri, Evellyn] Guau.
- ¿Tienen las hojas del concurso? Genial. - [cliente] Sí, aquí están.
Qué sorpresa: las atacantes pensando solo en sí mismas.
Supongo que nosotras buscaremos nuestras propias cervezas.
- [Shannon] Mmm. - Muy bien.
- ¿Quieres una, portera? - No, gracias, no bebo.
Una vez me desmayé en un tren, desperté en Chelmsford,
terminé trabajando en un castillo durante tres meses.
- ¿Por eso no bebes? - ¿Qué? Solo estoy contando una historia.
- [se ríe] - ¿Qué?
Bien, nombre del equipo.
- Ah, yo cedo. - Lo que se te ocurra.
Entonces, Coach, ¿vas a contener toda la fuerza de tu talento esta noche?
¿Dejar que los demás tengan una oportunidad? [se ríe]
Perdón. Pregunta tonta.
- Salud, salud. - Hmm, salud.
- Salud. - Salud.
- Vamos, di algo distinto... - Bueno,
voten por su nombre de equipo favorito.
- Tenemos «Pantalones de Helado». - Sí.
- «Problemas de Truss». - «Problemas de Truss». Sí.
Tenemos «La Doble de Kate Middleton».
- [Mady] Mmm. - Hmm.
Son todas unas malditas cobardes.
- ¿Lo sabían? - Finalmente tenemos «Wagapapa».
- ¿No vas a votar por el tuyo? ¿No? - Sonó estúpido cuando lo dijiste tú.
Genial. Pues entonces me invento uno yo, carajo.
[suena la campana]
[Mae] ¡Bien!
Bienvenidos al relanzamiento del concurso del Crown and Anchor.
[todos vitorean]
Serán cinco rondas, diez preguntas por ronda.
La categoría de la primera ronda es...
cultura general.
- Eso no es una categoría. - Tú no eres una categoría.
Pregunta uno: ¿Cuál es el país más pequeño del mundo?
- Ese es... - [mandan callar]
[en voz baja] Ese es el...
[susurros]
- Bueno, eh, pensemos... - Ciudad del Vaticano.
- No hace falta. - Ah, sí.
Pregunta dos: Lewis Carroll escribió este poema en un lenguaje sin sentido,
sobre el... [con voz grave] ...asesinato de un monstruo.
- Eh, entonces... - Jabberwocky.
- Ni te molestes. - ¿Cómo se escribe?
J-A-B... ¿Lo hago yo?
- ¿Qué carajo? - [Coach Beard] Es más rápido.
A veces hay que montar el caballo en la dirección en la que mira.
En este caso, el caballo es un genio en algo muy específico,
y nosotros nos estamos colgando de su éxito, ¿sabes?
Hablando de eso, ¿ustedes tuvieron a los Beach Boys por aquí?
¿Qué?
[tocan la puerta]
Adelante.
Hola.
Hola.
¿Podemos hablar?
- Siempre. - Aquí no.
[suena «No Hard Feelings»]
Y después de tres rondas, tenemos un triple empate en el segundo lugar.
- If I Were A Richmond. - [se ríe] Salud.
- There Will Be Brians. - ¡Vamos!
Y We Can't Think Of A Name.
- Vamos, diles. - Mejor amistad. Bum.
[Mae] Cada uno con 22 puntos.
Oh.
[Mae] Pero con una ventaja contundente,
y una puntuación perfecta de 30,
- Flying Coach. - [Ted grita de alegría]
- No puede ser. - Claro que sí.
- Ah. Qué sorpresa. - Clásico.
Ahora es momento de llenar lo vacío y vaciar lo lleno.
Nos vemos en cinco.
Voy al baño.
- Oh. - Ya saben a qué me refiero.
Avísenme si puedo traerles algo mientras estoy ahí.
- [se ríe] - Ah. Qué asco.
Disculpen.
♪ Lo único que hago es ganar, ganar, ganar Pase lo que pase ♪
♪ Tengo el dinero en la cabeza Nunca tengo suficiente ♪
♪ Y cada vez que entro al edificio ♪
♪ Todo el mundo... ♪
[todos vitorean]
- Refresco para ti. - Gracias.
- Está bien. - Sláinte.
- Salud. - Salud.
Pero no es solo el patrón del suéter porque mira, si te fijas aquí,
- su mano derecha está literalmente borrosa. - [Gabrielle habla francés]
¿Y si no es una doble, sino un clon?
[se ríe] ¡O una gemela secreta!
Ah, eso es como The Parent Trap, ¿no? Es como...
- ¡Me encanta esa maldita película! - ¡Oh!
Brindemos por el sorprendente conocimiento de Paris sobre literatura rusa.
[habla ruso] - [todas vitorean]
Vamos.
[cliente] Oigan, oigan, oigan.
Sabemos quiénes son. Son un montón de futbolistas.
- Bueno, futbolistas mujeres. - [risas]
- ¿Cuál es la diferencia? - Su velocidad, su resistencia...
- La calidad del juego. Eh... - Sus tetas.
[risas]
Está bien. No creo que a mis tetas y a mí
nos gustaran tu velocidad, resistencia ni calidad tampoco.
- [las jugadoras ríen y gritan] - [Lizzie] ¡Toma, imbécil!
Cierra la boca.
- Voy a ir a darte una nalgada. - ¿Quién eres? ¿Quién eres? ¿Quién eres?
Así que anoche vi esa película de Ferris Bueller.
- Ah, ¿sí? - Sí,
y cuando terminó, inmediatamente la volví a ver.
Y la vi otra vez esta mañana.
Guau, ¿qué te pareció?
- La odié, carajo. - Hmm.
Me dio mucha tristeza por su hermana.
Sí, no, lo entiendo. Oiga, Coach...
[suena música rock melancólica]
[Ted, distorsionado] ¿Coach? ¿Todo bien?
- [chasquea los dedos] - Parpadea si me entiendes.
[suena la campana]
- [Mae] Volvemos con la cuarta ronda. - Uh-oh.
[suena «Wild in the Streets»]
[ambos gimen]
[jadea] Sí.
- ¡Oh! ¡Carajo! - [la música se detiene]
Espera, ¿acabas de...?
- No, es mi maldita rodilla. Carajo. - [golpe del cuerpo]
- Carajo. Carajo. - [jadea] Oh. Oh.
- Carajo, carajo, carajo. - Eh, ¿necesitas ayuda?
- No, estoy bien. - Está bien.
Carajo.
- Entonces... voy a volver al trabajo. - Sí.
- Sí. - Salud.
- Carajo. - [se reanuda «Wild in the Streets»]
[termina la música]
Nunca me importó mucho el fútbol hasta que conocí a Roy.
Mmm.
Pero ¿quieres saber qué hizo que me enamorara de él?
Tú.
Poder sentarme contigo y pasar juntas por todos los altibajos locos de este deporte.
[Rebecca se ríe]
Sé que no siempre hago las cosas de la forma correcta.
Pidiendo estadios y trenes para el equipo y cámaras de crioterapia.
No has pedido una cámara de crioterapia.
- Ah, la pediré. - [ambas ríen]
Quiero que sepas que es porque me emociona muchísimo
construir algo desde cero con mi mejor amiga.
[suspira] Siento que tengas que sentir siempre que te digo que no.
- [suspira] - Eso también está bien,
- porque cada vez que me dices que no... - Hmm.
...me obliga a pensar en una forma diferente de hacer las cosas,
y siempre termina siendo mejor. Siempre.
Si seguimos apoyándonos así,
en un par de años, ya no vamos a estar sentadas aquí.
Vamos a estar en Nelson Road.
¿Un par de años?
Yo diría que uno.
[Rebecca se ríe]
[ambas jadean]
¡Jesucristo!
Ah, eso está buenísimo, ¿no?
Vamos a hacer eso el sábado justo después de que las chicas salgan del túnel.
¡Oh!
- Me encanta. - Sí.
Aunque creo que el humo podría tener un tono más frío, ¿no te parece?
¿Kenneth?
¿Podemos hacerlo otra vez pero con un poco más de azul, por favor?
Claro, Keeley.
Ah, solo para avisar, el siguiente hace bastante estruendo.
Me lo consiguió un amigo mío que hace pirotecnia para Maiden.
¡Ah, sí!
[suena la campana]
[Mae] Y después de cinco rondas
y una espectacular caída en desgracia de Flying Coach,
tenemos un empate.
Sus dos equipos finalistas son:
We Can't Think of a Name.
[vítores] ¡Sí, carajo! ¡Vamos! ¡Sí! ¡Así se hace!
Y There Will Be Brians.
[todos] ¡Sí!
♪ ¡No solo son malas jugando al fútbol! ♪
- Dije... - Mae.
¡La-la-la-la! ¡La-la-la-la!
- Cierra la puta boca. - Argh, imbéciles.
Ronda de muerte súbita.
La categoría es libros infantiles.
¡Sí, carajo!
Suerte sabiendo algo de libros infantiles, nerds sin huevos.
Bueno, soy irlandesa católica con 40 sobrinos y sobrinas, todos menores de siete años.
Y yo soy asistente de biblioteca.
Y yo estoy aprendiendo a leer otra vez después de una grave piña en la cabeza.
Quiere decir lesión en la cabeza.
Y creo que vamos a estar perfectamente bien.
En el libro Goodnight Moon,
nombren cinco cosas a las que el conejito les dice «buenas noches».
No. No me gustan los libros donde los animales hablan.
Bien, bien, bien. Escuchen, escuchen. Gatitos.
- Bien. - Sí. Ratón.
- Ni de puta casualidad. - La maldita vaca salta sobre la luna.
Bien, bien, faltan dos, faltan dos.
Bien, sí.
- Osos. - Bien, bien.
- Genial. - El último es...
Lo tienes. Sí.
[todos murmuran]
- Falta uno. - No, lo tienes.
- Está ahí dentro. Lo siento. Lo siento. - Vamos. Vamos.
- Vamos, vamos. - Puedes, puedes. Lo siento dentro de ti.
Vamos, Lizzie, piensa. Tenemos que ganarle a estos cabrones.
No lo hagas solo por nosotras. Hazlo por tus hijos.
Por Richmond. Por las mujeres.
¿Puedes cerrar la puta boca? Shh.
- Shh. - [jadea]
[susurrando] La anciana susurrando «shh».
- ¡Sí, carajo! - [murmullos]
¡Sí!
- Ni de puta casualidad. - [murmullos]
Erin, este es mi hermano, Roy.
Roy, ella es mi amiga, la Dra. Beaumont.
Está haciendo esto como favor, así que compórtate.
Ah, y no te preocupes, ya le conté cómo te volviste a lesionar,
así que no tendrás que verla contener la risa.
Aunque no puedo prometer nada.
Bueno, estaré afuera. Te quiero. Adiós.
Mira, no sé qué te contó, pero es una mentirosa
y se inventa cosas. Salud.
Bien. Ponte eso y luego pasa detrás de la cortina.
- Quítate toda la ropa y cualquier metal. - [gime] Carajo.
Gracias.
Entonces, ¿desde hace cuánto tienes problemas con esa rodilla?
[gime]
No lo sé. Unos cinco años, va y viene.
- [gime] - ¿Qué tanto va y qué tanto viene?
Viene. Siempre.
- Bien. ¿Cómo manejas el dolor? - [gime] Ibuprofeno.
¿Y cuántos ibuprofenos tomas al día?
A veces dos. A veces dos puñados.
Bueno, ¿por qué demonios no te habías hecho revisar esto antes?
Porque estoy perfectamente bien. ¿Cuántas putas preguntas tienes?
Solo una.
¿Qué carajo te pasa?
¿En serio usaste esos calcetines en una cita?
- Esas son dos preguntas. - Cierto.
Vamos, te metemos en el tubo ruidoso.
[suena la campana]
Damas y caballeros, tenemos los resultados.
Y con cinco respuestas correctas,
los ganadores son...
- ¡We Can't Think of a Name! - [todos vitorean]
¡Sí!
¡Sí! ¡Malditos imbéciles!
Sí.
♪ ¡No solo son una mierda en trivia! ¡No solo son una mierda en trivia! ♪
- Hicieron trampa, carajo. - ¿Yo qué?
Te vi. Le dijiste las putas respuestas.
Déjalo ya, imbécil de mierda.
[se ríe]
¡Oye! ¿Estás bien?
- Oye, imbécil, ¿por qué hiciste eso? - ¡Eres un maldito desgraciado!
Shannon, ¿me das, eh, tu cerveza?
Sí, pero pensé que no bebías.
No bebo.
[todos gritan]
[todos] ¡Oh!
[chillido]
- [todos gritan] - [suena «It's Gonna Be A Long Night»]
Ay, demonios.
[termina la música]
- ¡Ay, no! - ¿Qué?
- Arrestaron al equipo femenino. - ¿Qué hicieron?
Sí. Las tienen detenidas en la comisaría de Richmond.
- Tenemos que ir para allá ahora mismo. - Espera, tengo que decirle a Ted.
- No, no, no, a él también lo arrestaron. - ¿Qué carajo?
Ay, Dios mío, tenemos que ir para allá. No va a sobrevivir la noche.
- Lo sé. - ¡Ay, Dios mío!
[grita] ¡Jesucristo, carajo!
- ¿Demasiado? - Sí, quizá apenas un poquito.
[suena «Oh Yeah»]
[todos vitorean]
[termina la música]
¿Qué tal eso?
Ted Lasso, eres mi héroe. [resopla]
- Ahí está. ¿Qué te pasó, amigo? - [suspira]
Esto.
Guau. Está bien.
Pero bueno, en mejores noticias,
nuestros, eh, pequeños grupitos separados se han convertido en, eh...
¿Cómo se dice? ¿Un gran megagrupito, supongo?
Se llama equipo, Coach.
Cierto, un equipo.
[agente] Muy bien, señoritas, cálmense, cálmense.
Bien.
Beard. Lasso. Ustedes dos salen.
Hmm.
Bueno, eh...
Oigan, fue un gusto conocerlos, muchachos. Y, eh,
deberían venir a ver un partido algún día.
Ver a nuestras chicas patearle el trasero a alguien más.
Ooh.
- [Coach Beard] Somos malas. - Así es. Ajá, ajá.
¿Cuándo crees que podemos empezar a tener sexo entre nosotros aquí?
Tendremos tus resultados en los próximos días.
Esto es una puta pérdida de tiempo.
Solo necesito ponerle hielo.
Hielo. Brillante. Déjame llamar al comité del Nobel.
Hasta entonces, recomiendo que cualquier encuentro casual ocurra
en posición horizontal hasta que baje la hinchazón.
En tu rodilla o en tu ego.
- O sea, es divertido, ¿no? - Sí, es una fiesta.
- Eh, gracias, amigo. - Me debes una.
Bien hecho, Roy.
¿Quién carajo se cree que es?
¿Cuál es su puto problema?
¿Cómo carajo consigo su número de teléfono?
[Trent] ¿Y cuando los grupitos por fin se disuelven?
[Sharon] Cuando un equipo se lleva bien, cuando de verdad se preocupa por los demás,
nada está fuera de su alcance.
Esa química puede llevarlos adonde quieran llegar.
Y si intentan presentar cargos,
les recordaré el caso Beckford contra R, AC 130,
- ¿de acuerdo? - [suspira]
«Un hombre que está a punto de ser atacado
no tiene que esperar a que su agresor golpee.
- En ciertas circunstancias...» - Cariño, no te preocupes,
nadie va a presentar cargos. Nada de esto aparecerá en ningún expediente.
Ya lo arreglé.
Espera, ¿quién eres tú?
¿Yo?
[exhala con fuerza]
Me conocen por muchos nombres.
No recuerdo que hicieran tanto papeleo en Miami Vice.
- [Rebecca] Ted. - Hola, jefa.
¿Qué está pasando? ¿Cómo salieron todas?
Excelentes preguntas. Sabes, yo tengo una para ti.
- ¿Quién es Zelda Southport? - ¿Por qué?
- Bueno, yo solo, eh... - Ahí estás.
- [Keeley] Hola. - ¿Esto es cosa tuya?
¿Que el equipo saliera bajo fianza?
No se preocupen, no costó ni un centavo.
El jefe de policía es un viejo amigo.
Solía comprarle heroína a mi baterista,
- y me debe un favor... - [Ted] Ajá.
...porque sé que ahora le compra la cocaína a él.
[se ríe] Ay, Dios mío, eres una leyenda.
- Muchísimas gracias, Zelda. - [ríe]
- Sí, gracias. - ¿Puedo molestarte pidiéndote su número?
Oye, Higgins. ¿Qué pasa?
Leslie, no tenías que levantarte de la cama. Ya lo tenemos todo cubierto.
Ya estaba despierto, viendo el sorteo de la FA Cup.
- ¿Contra quién nos tocó? - Chelsea.
- [jadea] ¿De local o visitante? - De local.
Genial. Muy bien. Y Chelsea es...
[ambos] Muy malditamente bueno.
Es el mejor equipo del país, Coach.
Bueno, entonces esto debería ser divertido. Muy bien.
Eh, oigan. ¿Adivinen qué?
Jugamos contra Chelsea en la próxima ronda de la FA Cup, en casa. [se ríe]
¡Sí, carajo!
[todas gritan]
¡Oigan, oigan, oigan, oigan, oigan!
¡Tomémonos una foto con las futuras campeonas de la Copa!
[todas vitorean]
¡Aquí! ¡Yo tomo la foto!
Yo se la tomo.
Qué grupo tan fotogénico. ¿Listas? ¡Fútbol!
- Ooh, una foto así... - Ah, está genial.
...podría generar muchísimo revuelo,
- ¿no creen? Mmm. - [Keeley] Mmm.
Eh, me voy de aquí, chicas, porque de verdad odio la mugre.
- [se ríe] Gracias. - Muchísimas gracias.
Oigan, escuchen. Greyhounds.
Sé que es tarde. Sé que están cansadas. Sé que sus planes no me incluyen,
pero vamos todas a volver al bar de Mae
y ayudarla a limpiar esta noche, ¿sí? ¿De acuerdo?
- No, la verdad no quiero hacer eso. - Con gusto las llevamos a todas.
Te lo agradezco, amigo, pero estas chicas van a correr hasta allá,
- ¿sí? Porque tiene que haber... - ¿Correr?
...alguna consecuencia por las locuras de esta noche.
Les digo qué, los entrenadores sí aceptaremos que nos lleven, ¿sí?
Muy bien, vamos, andando. Vámonos.
Bien, vamos entonces, hagámoslo de una puta vez.
Vamos. Háganlo. Vamos, eso fue lo que dijo. ¿Listas?
♪ Somos Richmond hasta morir Somos Richmond hasta morir ♪
♪ Sabemos que sí, estamos seguros Somos Richmond hasta morir ♪
- ¡Oigan, oigan! - ♪ Somos Richmond hasta morir ♪
♪ Somos Richmond hasta morir Sabemos que sí... ♪
- Sí, señor. Sí, muéstrenos el camino. - Gracias.
Zelda tiene razón. Tenemos que convertir esta noche en algo real, algo grande.
- Hmm. - ¿Como un artículo en The Guardian?
No. Vamos a llenar Nelson Road.
[Rebecca] Ay, Keeley. Pero...
Sí. Absolutamente. Sí, lo vamos a hacer.
[Keeley] ¡Sí! [se ríe]
Gracias, chicos. Cuídense.
[se aclara la garganta]
- Ah. ¿Tienes tiempo para una copa? - Sí.
[suena el teléfono]
Guau. Arrestaron a Ted y al equipo femenino de Richmond.
- ¿Cómo demonios pudo pasar eso? - No importa si tú sabes
por qué Ted hace lo que hace. Lo que importa es que él lo sepa.
Bueno, esa es una cita textual de mi libro. Lo sabía. Sabía que lo habías leído.
No he leído tu libro. Lo escuché.
¿Vamos a tomar algo? No tengo toda la noche.
Después de ti.
[suena «U.N.I.T.Y.»]
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