All language subtitles for Ted.Lasso.S04E03.Richmonds.Got.Talent.1080p.FHUMARO.ES-LATAM

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Original subtitles

¡Mierda!

¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda!

¡Mierda!

No puedo creer que esté embarazada.

Felicidades.

- Es el primer bebé del equipo. - ¿Qué tal eso?

Lo único que nos importa es tu salud y tu felicidad.

Bueno, esto es un puto desastre.

El primer partido es el sábado, y ahora nos quedamos sin delanteras.

Sí, bueno, al menos es un amistoso.

¿Qué demonios?

Ahí está. Bien. Pensemos en esto.

Vamos. Muy bien.

- Alice, ¿conoces a alguien? - Sí. Pero no.

Me intriga. Continúa.

Bueno, jugué con una delantera, Gemma, que sería estupenda.

- ¡Genial! - Pero dejó de jugar hace un par de años

- para estudiar Derecho. - Objeción.

Además, nunca jugaría para Richmond.

Ah, bien. Bueno, ¿qué tal si de todos modos la llamas?

A ver qué pasa, ¿sabes? Vale la pena intentarlo.

Está bien, sí, pero tendríamos más suerte sacando jugadoras de la calle.

Ahora sí que es una idea interesante.

- Hablas de pruebas abiertas. - Ah, estaba bromeando.

Tal vez encontremos a una conserje que sea un genio de las matemáticas.

Sí. O al hijo de un minero que sea un prodigio del ballet.

O una Susan Boyle.

Bien.

¿Qué es una Susan Boyle?

¿Así les dicen los británicos a los acrocordones?

Es una...

Yo tengo que buscar tus referencias, y tú tienes que buscar las mías.

Justo, justo. Bien. Parece que haremos pruebas abiertas.

Se lo diré a Rebecca.

- ¿Qué...? No... - Gran idea, entrenadora.

Bueno, yo... estaba bromeando.

¡Estaba bromeando!

- Ah, Ted. - Sí.

¿Qué haces ahí abajo?

Ah, solo recordándome el valor de tocar antes de entrar.

Espera.

¿Ese es el hombre, el mito, Matthijs?

Capitán, tiene autorización para aterrizar en un abrazo enorme.

Ven acá, hombre.

- Te advertí que no conoce límites. - Ay, Dios.

¿Qué te trae al AFC Richmond?

Bueno, acabo de aterrizar y pensé que sería divertido

tener sexo en la oficina de Rebecca,

y entonces tú chocaste contra la puerta.

- Ah, sí. - Te advertí que era directo.

Ah, me encanta la gente directa.

Son como esos mapas de los centros comerciales. Siempre sabes exactamente dónde estás parado.

Bien, Ted. ¿Qué necesitas?

Ah, sí. Nos faltan un par de jugadoras, así que nos encantaría hacer pruebas abiertas.

Solo esperamos encontrar algún talento desconocido.

- Ah, como una Susan Boyle. - ¿Qué...?

¿Pruebas abiertas? Suena un poco absurdo.

Bueno, fue idea de la entrenadora Chilton.

Y me encanta. Hagámoslo.

- Bien. Sí, absolutamente. - Muchas gracias.

- Matthijs. No sabía que venías. - Hola.

A este ritmo, no vendrá nadie.

Keeley, ¿qué necesitas?

Quiero que todo sea perfecto para el partido del sábado.

- Sí. - Así que estoy pensando en toallas para animar

como hacen en Estados Unidos.

Sí, imagina a los aficionados agitando toallas rojas y azules para celebrar.

- Ah, no tiene precio. - ¿Cuánto cuesta ese “no tiene precio”?

- 4.000 libras. - No.

Bueno, puede que las haya comprado con mi propio dinero,

esperando que dijeras que sí.

Bien, ya conoces el viejo dicho: «La esperanza te deja 4.000 libras más pobre».

- No. - No.

¿Quién está emocionado por la reunión de accionistas de esta noche?

- No. Bien, terminamos. - Está bien.

- Muchas gracias. Adiós. - Está bien.

- Qué bueno verte, Matthijs. - Sí, gusto en conocerte, Matthijs.

- Control terrestre llamando al Mayor Galán. - Ah, cállate.

Buenas noches y bienvenidos

a la primera Reunión de Accionistas del AFC Richmond de la temporada.

Bienvenidos de nuevo.

Qué alegría verlos a todos otra vez, especialmente a las hermanas Milk.

¿Qué haríamos sin ustedes?

Para comenzar, nuestro entrenador del equipo masculino de Richmond

nos dará una mirada detallada al equipo. Roy Kent.

¡Está aquí! ¡Está aquí!

¡Roy Kent! ¡Roy Kent!

Dos victorias, una derrota, jugamos como la mierda en todos.

Ya veremos qué carajos pasa.

Conciso como siempre.

¿Alguna pregunta para el entrenador Kent?

Tú. Puto Marty McFly.

Sí, Roy. Solo me preguntaba...

¿Qué carajos me dijiste?

Perdón, entrenador Kent.

¿Qué?

Tu contrato termina esta temporada.

¿Has pensado en algo sobre tu futuro en Richmond?

¿Que si he pensado en eso?

Sí.

¿Has pensado en el hecho de que no es asunto tuyo, carajo?

¿Alguien más?

Genial.

Bien. Supongo que eso es todo.

Y ahora, por primera vez en la historia del fútbol de Richmond,

hablaremos del equipo femenino de Richmond.

¿Adónde vas, Ed?

Todavía no hemos terminado.

- ¿Hola, hola? Sí, ¿está encendido este micrófono? - Oye.

¡Siéntate!

Gracias.

Primero tenemos a nuestra directora de Marketing, Keeley Jones.

Gracias.

Hola, Richmond.

Llevamos tres años preparando esto y por fin estamos aquí.

Las Lady Greyhounds.

Y vamos a comenzar este sábado

con un amistoso contra Hayes and Yeading.

¿A quién carajos le importa?

Cállate.

A mí me importa.

Y estoy segura de que a muchos de ustedes en esta sala también,

por eso quiero que sean los primeros en saber

que nuestro patrocinador del equipo masculino, Pinter and Sons,

también patrocinará al equipo femenino este año.

No durará más de un año.

No estoy de acuerdo. De hecho, creo que con su apoyo

esto podría ser el comienzo de un legado increíble.

Eso no es lo que decía el informe.

¿Informe? Perdón, no sé... ¿qué informe?

El que está circulando por internet.

Está claro que no estás en el subreddit de Richmond.

No, no estoy.

Y les aseguro que

nadie en este escenario sabe nada de ningún informe.

Entonces, ¿por qué tiene su nombre?

Sí, ese.

Todavía no he tenido tiempo de leerlo detalladamente, línea por línea.

Esto es amateur. Estamos intentando llevar al equipo masculino a la Champions League.

¿Por qué estamos desperdiciando dinero en esto?

La liga femenina es exactamente la razón por la que Jamie Tartt se fue.

Las mujeres de Richmond merecen estar aquí.

Mierda. Mierda. Mierda. Mierda.

Bien. Joder, joder, joder, joder, joder, joder, joder.

¡Susan Boyle!

Te quedaste dormida y no fuimos a cenar.

¿Qué?

Mattie, lo siento muchísimo.

No me sale nada bien esta noche.

Ah, no pasa nada. Hice una nueva reservación para cenar temprano mañana.

- Ah, qué lindo. - Y tuve que hacerlo

porque el mesero cree que no existes.

Lo cual en realidad es mejor que la verdad: que mi novia me dejó plantado.

Mi novia de verdad.

Perdón.

Pero no te preocupes, te lo compensaré.

- Espera, la que metió la pata fui yo. - Ah, lo sé.

Pero te lo compensaré.

Uf, esto es imposible. ¡No puedo hacerlo!

Yo te ayudo, amigo.

Bien, aquí vamos. Aquí, gira y mírame.

Voy a ser tu espejo. ¿Sí? Primero sube eso. Así.

¿Por qué tenemos que usar uniformes de todos modos?

Bueno, usar uniforme puede ayudar a crear un sentido de comunidad y orgullo,

como si fueras parte de algo más grande que tú mismo.

Es la misma razón por la que los equipos usan uniformes, ¿verdad? Sí.

Y creo que la otra parte es que

ayuda a que ustedes, los niños, no se enfoquen en cosas como el estatus social,

la apariencia y demás.

Pero entonces, ¿cómo hacen los uniformes para anular cosas como

la estatura, la estructura ósea y la riqueza generacional?

No, entiendo lo que dices. Es una buena pregunta,

pero, ya sabes, si vas a empezar a tirar de ese hilo,

caramba, también reprimen la creatividad, la expresión personal y la individualidad.

Pero ustedes se ven tan condenadamente tiernos.

Deja de bajar el ritmo. Mi rodilla está bien.

Sé que te molesta por las mañanas.

Te dije que mi amiga es especialista. Te atenderá cuando quieras.

Las dos déjenme en paz.

Deberías preocuparte por tu primer día

y por qué estás vestido así.

¿Quién es tu director? ¿Elton John?

Es Sir Elton John.

Y esto lo hice yo mismo.

Se llama estilo, tío Roy.

Y considerando tu guardarropa, te vendría bien un poco.

Se llama minimalismo, Phoebe.

Se viste como si fuera parte de la franquicia de Misión Imposible

desde que tenía unos 14 años.

- Sí. - Bueno,

hice estas para ti para tu partido del sábado. Para la buena suerte.

Tienen putos brillos.

Y me encantan muchísimo.

Gracias, Phoebe.

Deberías ver lo que voy a usar para el partido de Richmond.

Mi equipo de fútbol hará una pijamada,

y todas vamos a hacer nuestras propias camisetas.

¿Vas a venir a Manchester?

No. Al partido de Richmond, en Richmond.

Ah, te refieres al partido femenino.

Los dos equipos son Richmond.

Lo sé. Es solo que cuando alguien dice Richmond,

normalmente se refiere al equipo que existe desde hace más de un siglo.

- Uy. - ¿Y se supone que eso qué significa?

Oye, mira quién es.

- Buenos días. - Hola, Ted.

- Hola, Henry. - Phoebe.

- Hola. - Me gusta tu corbata.

- Ah, gracias. Me la até yo mismo. - Genial.

Si necesitas ayuda hoy, solo búscame.

En primaria les di una patada en los huevos a tres niños,

así que soy como intocable.

Bien.

- Adiós, mamá. - Adiós.

Adiós, entrenador.

Adiós, Roy.

- Vamos, Henry. - Adiós, papá.

Nos vemos, grandulón.

- Entonces, Roy, ¿cuántos metros cuadrados tiene? - ¿Qué?

La casita de perro en la que te metió Phoebe.

Así es. Muy bien.

- Vete a la mierda. - Gracias.

Ah, yo lo recojo, yo lo recojo.

Bien hecho, Gemma.

Dámelo. Dámelo.

¡Vamos, Gemma!

- Nos vemos. - Nos vemos luego.

- La próxima semana. Adiós, chicos. - Adiós.

¿Viste mi correo?

- No, todavía no. - Ah, mierda.

Esperaba que sí, para no tener que decírtelo en persona.

Pinter and Sons retirará su patrocinio del equipo femenino.

¿Qué?

Al parecer, la reunión de accionistas asustó a algunos miembros de su junta.

- Buenos días. - Por el amor de Dios.

- Hola. Buenos días. - ¿Está todo bien?

Sí. Justo decíamos cuánto sentimos lo de anoche.

Y como forma de disculparnos

por no contarte sobre el informe de Higgins...

- No se llama así. - ...pensamos que esto podría bastar.

Gracias.

¿Tienes el recibo?

- ¿No te gusta? - Me encanta.

Voy a reembolsarme

las toallas para animar a las que ayer dijiste que no.

- Bien jugado. - Así que anoche leí el informe completo.

¿En una sola noche?

Tenía razón. Crear un equipo femenino de fútbol es un riesgo,

pero lo que ese informe no tomó en cuenta fuimos nosotros.

Nosotros y el estilo Richmond.

Podemos hacerlo.

Pero todo tiene que ser perfecto, y tenemos que hacerlo juntas.

Así que, por favor, no más secretos.

Necesito que me cuenten todo, ¿de acuerdo?

Pinter and Sons retirará su patrocinio.

¿Por qué carajos me contarías eso?

¿Nombre?

Nombre.

Lizzie Davis.

O Elizabeth Davis, o Lizzie.

- ¿Cuál es? - Lizzie.

- ¿Posición? - Soy defensa central.

Hola.

Sí, perdón.

Esto fue una decisión espontánea para mí y no conseguí quién cuidara al niño.

Así que aquí estamos.

Mi mamá era cantinera.

Solía llevarme al trabajo con ella todo el tiempo.

Me decía que los vasos de chupito eran vasos para niños.

Buena suerte.

¿Nombre?

Gracias por la oportunidad de jugar hoy para ustedes.

Me llamo Maria Rojas y soy de Guadalajara.

¿Rojas como en «Dani Rojas»?

Sí. Es mi hermano.

Él me enseñó todo lo que sé.

Buena suerte.

Gracias.

Mira tú.

Adelante, adelante. Hola.

Entonces, Elaine Pinter va directo al grano, pero sé cómo manejarla.

Solo tienes que ser firme y directa.

- Buenas tardes, Rebecca. - Elaine, hola. Llamo porque yo...

Nada de «¿cómo estás?». Va directo al punto.

¿Así hace negocios la gente hoy en día, sin una pizca de cortesía?

Disculpas. ¿Cómo estás?

No hace falta que me adules.

Supongo que llamas porque te enteraste de que estoy reconsiderando el patrocinio.

Sí, y las dos creemos que sería un enorme error.

Perdón, ¿quién habla?

Soy Keeley Jones, directora de Marketing.

Rebecca, creo que estas cosas se hablan mejor en persona, una a una.

Estoy en la oficina hasta las 5:00.

Ah, mierda. Mierda, la cagué.

No, no, no, estamos todas en esto juntas. Yo puedo manejarla.

Estos directores ejecutivos son una especie peculiar.

¿Dónde están las oficinas?

Canary Wharf.

¡Ah, carajo!

No volverán a verme nunca.

Esto no sirve. Nunca vamos a encontrar a alguien decente así.

Tengo que decirlo, entrenadora, estás siendo un poco dura con algo que fue idea tuya.

No fue una idea. Fue una broma.

Sí, bueno, caramba, apuesto a que muchas buenas ideas empiezan como bromas.

Tienes que pensar que el primer tipo que se comió un huevo

solo lo hizo para hacer reír a sus amigos, ¿no?

¿Qué?

Bien, esta es toda la gente, incluida una inscripción sorpresa de último minuto

que podría resolver todos nuestros problemas.

Un as bajo la manga.

- Espera. - Ajá.

- ¿Es ella? - Ajá.

Porque él era...

Y necesitamos... ¿Además ese cabello?

- ¡Sí! - ¿Cuál es ella?

- Sí, Jessie. - Olvídalo.

Vamos. Podemos hacerlo.

Sí. Vamos.

- Hola. - Hola.

La oficina se ve genial.

Gracias. Se ve bien, ¿verdad?

Siempre me encantó ese artículo.

Escucha,

anoche fueron unos auténticos imbéciles de mierda.

- ¿Estás bien? - Sí, estoy bien, gracias.

Soy una mujer que vive conectada a internet,

así que un montón de hombres diciéndome cosas malas no es nada nuevo.

Bueno, ahora esos son tus aficionados.

Tienes que hacerlos felices.

¿Por qué?

Estaba bromeando. Solo estaba...

Ah, m... De verdad debería contestar esto, perdón.

- Sí. - Hola.

Soy yo.

- Sí, vi su declaración. - Mierda.

Solo tengo unas preguntas.

¡Entren, todos!

Eso es, júntense.

Recojan las rosas mientras puedan.

Muy bien. Primero que nada, quiero agradecerles a todos por venir.

Ya saben, sé que tenemos gente de todas partes.

¿Hay alguien de aquí? ¿Alguien de Richmond? Bien, genial.

Hola, Shannon. Qué bueno verte.

- Igualmente, Ted. - Muy bien.

Bueno, aquí va lo importante, ¿sí?

Buscamos dos jugadoras, un par de diamantes en bruto

que tengan lo necesario.

Lo único que tienen que hacer hoy es jugar con ganas, divertirse y veremos qué pasa.

- ¿Les parece bien? - ¡Sí!

Bien, genial. Todas fórmense en la línea lateral.

- Línea de banda. - Línea de banda.

Santo cielo. Muchísima gente, ¿no?

- Sí. - Esto podría tardar un rato.

No tardará.

¡Ida y vuelta lo más rápido que puedan!

Ay, Dios.

- En condiciones para correr. - Sí. Dios mío.

Están cayendo como moscas.

Cuarenta y seis.

Ahí vamos.

- Estuvo cerca. - Tú también.

Bien.

Sí, no. Ya veo lo que...

- Tienes razón, eso facilita las cosas. - No.

Dios mío.

Cuarenta y dos.

Vete a casa, cariño.

Abróchense los cinturones.

- Ah, son solo los nervios. - Claro, sí.

Está bien. ¡Inténtalo otra vez, Maria!

Bien.

Bueno, me temo que la manzana cayó un poco demasiado lejos del árbol.

Y directo por un precipicio hasta las profundidades del infierno.

- ¡Maria! - ¿Sí?

Dijiste que tu hermano te enseñó todo lo que sabe.

Sí. Cocina, fotografía, ingeniería de software.

Lo que sea, yo lo sé.

Fútbol. ¿Te enseñó fútbol?

No, es la primera vez que juego.

Pero el fútbol es vida.

No, tontita.

La vida es mucho más que fútbol.

Muy cierto.

No suena tan pegajoso, pero es cierto.

- Adelante. - Señorita Jones, buenas tardes.

Solo quiero decir que todo está absolutamente bien.

Ah, no, June, ¿qué pasa?

Nada. Solo un pequeño bache en el camino, eso es todo.

- Un contratiempo, en realidad. - June.

Lo siento, me cuesta dar malas noticias.

Está bien. Ven aquí. Siempre puedes decírmelas.

Bien.

Los uniformes para el partido del sábado todavía no han llegado, e intenté llamar,

pero el hombre del teléfono no ayudó mucho que digamos.

Mierda.

Bueno, yo no clasificaría eso como un simple contratiempo.

Todo va a estar bien.

Sí, porque somos un equipo, y yo me voy a encargar de esto.

Y por eso me encanta tenerte como mentora.

Sabes, me encantaría tomar un café contigo y pedirte algunos consejos alguna vez.

Qué momento tan interesante para preguntar eso.

Sí.

¿Señor?

- Hola. - ¿Es fuerte?

¿Que si soy fuerte?

Quiero decir, ¿mental o físicamente?

Depende un poco de la calidad del sueño que tuve la noche anterior.

Ah, sí, aquí puedo ayudarte.

Claro.

Impuestos.

- Gracias. - De nada.

¿Quién demonios es esa?

¡Tuya, Niamh! ¡Presiona, presiona, presiona! ¿Qué...?

Ocúpate de tu propia marca, ¿sí? ¡Imbécil!

- No vengas a hablarme así, carajo. - Déjala.

- Aquí vamos otra vez. Uy. - Jesús.

¡Pelea de gemelas, sí! ¡Vamos!

- ¡Golpéala muy fuerte en la cara! - ¡Oigan! ¡Oigan, oigan, oigan!

- No te me pongas en la cara. - Se acabó. Niamh, silencio.

Niamh, debiste haber presionado.

- Y Siobhan... No. Ni se te ocurra. - Pero...

No deberías gritarle cuando se supone que tú estás defendiendo...

- ¿Qué...? Exactamente... - No, basta.

- ¡Ya basta! Cállense. Basta. - Está bien. Sí.

Trabajemos como gemelas. Trabajemos como equipo, ¿sí?

Interesante.

¿Bien? Perfecto, sigan.

- Sepan cuál es su tarea. No. ¡Eh, eh, eh! - La próxima vez no me grites, ¿sí?

Sí, está bien.

Aquí, aquí, aquí, aquí.

No. No.

Espera, no, un momento.

Solo mantengámosla vigilada.

Gracias.

- Elaine. - Rebecca.

Ah, tus nietas se ven hermosas.

Ese de la extrema derecha es mi nieto.

Ah, sí, claro.

Mis disculpas.

Sabes, Pinter and Sons,

siempre me he preguntado: ¿algún parentesco con el dramaturgo Harold Pinter?

No.

No, ya imaginaba que no.

Rebecca, estamos encantados de seguir patrocinando al equipo masculino,

pero me preocupa la ahora evidente animosidad

hacia tu equipo femenino.

¿Animosidad?

Ustedes financian guerras.

Las guerras son rentables.

Muy bien, entonces, ¿qué hacemos?

Quedan dos nombres en la lista que no hemos tachado.

Bien.

Lizzie, por mucho la mejor jugadora, pero no es delantera.

Y Shannon, no es la mejor jugadora y tampoco es delantera.

Vaya. La vida está llena de decisiones difíciles, ¿no?

Sí. Bien.

¿Quiénes están a favor de Shannon?

Bien, interesante. Muy bien.

¿Qué tal Lizzie?

Muy bien.

Hola, Lizzie. ¿Tienes un segundo?

Sí.

Oye, tú quédate ahí, ¿sí? Solo quédate ahí.

Serán dos segundos. Buen chico.

Hola.

Solo quería decir que agradezco mucho que me hayan considerado,

y me divertí muchísimo, aunque haya sido solo una tarde.

Sí, bueno, prepárate para divertirte muchísimo más,

porque nos encantaría tenerte en el equipo.

- No. - Sí.

- No. - Sí.

- ¿En serio? - Sí.

El entrenamiento es mañana a las 8:00.

Sin niños.

Bienvenida a Richmond.

Muy bien, gracias.

¿Lo lograste?

Sí. ¿No es genial?

Dios. Casi me tumbas.

¿Nos vamos a casa? Sí.

Vamos. Vámonos.

Última oportunidad para Shannon.

Todavía no está lista, entrenadora.

Sí, y el fútbol femenino no es una obra de caridad.

Bien, está bien.

Muy bien, entonces yo... yo se lo diré.

Shannon.

Y sabes, es mejor que lo escuche de él.

Es bueno para estas cosas.

No como yo.

He roto muchos corazones ahí afuera.

- Gracias, gracias. - ¿Qué?

- En serio, gracias. - Gracias.

En serio.

No les fallaré. No lo haré.

¡Bienvenida a Richmond!

No les fallará.

Todavía no tenemos delantera.

Sí, está bien, encontraremos una.

¿Qué...? ¿Qué tal cómo se llama?

- Gemma. - Sí, Gemma. ¿Qué dijo?

- Ni siquiera quiso hablar conmigo. - Entonces no fue un no.

Bueno, la única forma de saber si es un no es ir a conseguir ese no, para saberlo.

- ¿Qué? - Ustedes dos se van de excursión.

- Sí, mañana por la mañana. - Mierda.

Ay, vamos, vale la pena intentarlo.

Además, a la segunda va la vencida.

Es «a la tercera va la vencida».

Sí, no tenemos tanto tiempo.

Entiendo tus preocupaciones y las comprendo, de verdad,

pero lo que el informe no incluye es lo que yo creo...

que este equipo,

si se le da una oportunidad, podría ser realmente grandioso.

Nosotros no invertimos en oportunidades.

Pero eso es el deporte.

Eso es la vida, ¿no? Una serie de oportunidades.

La oportunidad de que tú dirijas esta empresa,

la oportunidad de formar una familia.

Nosotros nos arriesgamos al crear este equipo.

Sí, para que las niñas vean

a mujeres atletas increíbles haciendo cosas extraordinarias en la cancha,

pero igual de importante, para que los niños, como tu nieto,

puedan crecer en un mundo donde no conozcan otra realidad.

Y para lograrlo,

necesitamos que nos den una oportunidad.

Tú.

Me equivoqué con el Brexit.

Haré una llamada.

- Gracias. - Y gracias

por venir hasta acá.

Sé que es un trayecto largo,

pero ese nivel de profesionalismo y atención personalizada

es precisamente lo que este mundo necesita desesperadamente. ¿Sí?

Ah, no podría estar más de acuerdo.

Ah, perdón.

¡Ah, que me joda un puto pato!

Entiendo.

Cenaré algo rápido aquí y te veré en casa.

Mi novia tuvo una emergencia de trabajo.

Por supuesto.

- Esta corre por mi cuenta, señor. - Gracias.

Muy bien, primer día de escuela. Dime tu rosa.

¿Mi rosa?

Probablemente que todos los niños suenan como si hubieran salido directamente de Paddington.

¿Y tu espina?

La escuela.

Sí, tiene sentido.

Como tu papá no permite Coca-Cola entre semana,

pensé en rellenarte las papas gratis.

Gracias, Mae.

Oye, Mae. ¿Vas a poner el partido aquí el sábado?

Ah, sí. Solo tendremos que verlo por streaming porque no lo pasan por la televisión normal.

Pero yo no estaré aquí.

- ¿Por qué no? - Estaré en el partido.

Tengo abono de temporada.

Esto es lo más emocionante que me ha pasado en toda mi puta vida.

Puedo oír las palabras, solo que no puedo decirlas.

- Exacto. Bienvenido a la vida de pub. - Sí.

¿Puedo volver a decir cuánto siento lo de anoche?

Sería apropiado.

Pero el lado bueno es que mi mesero me dijo que conociera a su hermana.

¿Intentó conseguirte una cita?

No, su hermana es terapeuta.

Bien. Escucha.

Es solo que estoy acostumbrado a que seamos una pareja de viernes, sábado y domingo,

no de lunes a jueves.

Lo entiendo,

pero si prefieres que no esté aquí para que puedas concentrarte, está bien.

No, me encanta tenerte aquí.

¿Me dejarías compensártelo?

Tengamos una cena romántica esta noche.

Revisé. Solo tienen almuerzo a las 2:00 p. m.

Bueno, creo que un almuerzo a las 2:00 p. m.

es más romántico que una cena.

Me haré un espacio.

Eres muy persuasiva.

¿Qué carajos haces aquí?

Hola. Soy Ted Lasso, entrenador del equipo femenino del AFC Richmond.

¿Podemos sentarnos contigo?

Queremos que te unas al equipo.

Alice, no te debo nada.

Pero, Ted, sí pareces encantador.

Y probablemente ahora mismo le estás haciendo la vida imposible a esta,

lo cual me encantaría ver,

porque ella es la razón por la que dejé de jugar fútbol en primer lugar.

¿Te contó eso?

Bueno, esta no es muy dada a contar historias.

Ni siquiera estaba segura de que supiera mi nombre durante todo el tiempo que jugamos juntas.

Normalmente solo me llamaba «vaca floja».

Eso es porque eras una vaca floja.

¿Una vaca floja estudiaría para convertirse en abogada?

Ni de broma. ¿Una vaca con una laptop?

Habría errores por todas partes, sin importar su ética de trabajo.

No voy a mentir. Se siente bien que me quieran.

No vale la pena que me señalen todos los días.

Que critiquen todo lo que hago.

Dios mío, siempre la víctima.

No fui dura solo contigo, fui dura con todo el mundo.

Tú simplemente fuiste la que renunció.

Ah, ¿sabes qué? Sabía que esto era una pérdida de tiempo.

Descanso mi caso.

Puedes pasar a la siguiente persona de tu lista.

Eso va a ser difícil.

Buscamos una gran delantera.

Le pregunté a la entrenadora si conocía alguna.

Tú eras toda su lista.

Pero bueno, un gusto conocerte.

Deberías venir a ver un partido algún día.

Vete a la mierda.

Hola, ¿cómo está?

Genial. Bueno, estoy aquí para recoger un paquete muy importante.

- Es una caja enorme con... - Todos los paquetes son importantes.

Sí, claro.

¿Número de seguimiento?

Es 13788,

y luego JFKN.

Está en reparto.

No, yo... Cuando llamé antes,

me dijeron que no lo iban a enviar para reparto

porque yo venía a recogerlo personalmente.

¿Con quién habló? ¿Fue Derek?

No lo sé.

Suena a que habló con Derek.

Está bien, bueno... Me gustaría hablar con Derek ahora, por favor.

No está aquí.

¿Sabe qué? Esperaré a Derek.

Mientras espera, ¿podría participar en esta encuesta de satisfacción del cliente?

Ah, de verdad no quiere que haga eso ahora mismo.

- Oye, Keeley, solo... - No sé dónde están los uniformes, Roy.

¿Qué?

Acabo de conducir dos putas horas hasta un centro de envíos,

solo para descubrir que los uniformes van en un camión hacia aquí,

aunque le dije a Derek que no los pusiera en el camión.

- ¿Qué hizo Derek? - ¿Los puso en un camión?

¡Los puso en el puto camión!

¿Están aquí? No, claro que no.

¡Y acabo de arruinar nuestro primer partido!

Está bien. En realidad no importa tanto. Solo es un amistoso.

Ah, ¿solo un amistoso?

¿Solo un amistoso?

Las mujeres no tenemos amistosos, Roy.

O triunfamos o fracasamos. Eso es todo.

Y ese estúpido informe dice que vamos a fracasar, que yo voy a fracasar.

No vas a fracasar.

Eres Keeley Jones, Mujer en la Cima.

Vanity Fair lo dijo.

Que se joda ese artículo.

Mierda.

Bien.

Dios mío.

Ah, sí. Gran pregunta. Gracias, Sarah.

Entonces, la prueba de oídas no es admisible en un juicio penal.

Sin embargo, hay circunstancias en las que podría considerarse admisible.

Por ejemplo, cuando admitir la prueba favorece el interés de la justicia.

Por ejemplo, si un testigo no está disponible,

ya sea porque murió o está fuera del país,

o teme por su seguridad.

Por ejemplo, registros mantenidos durante el curso normal del comercio o negocio.

Por ejemplo, facturas. Estados de cuenta. Por ejemplo...

Gemma, ¿adónde vas?

Adiós.

Está bien.

Perdón, ¿dónde estaba?

- «Por ejemplo». - Sí, genial. Gracias, Sarah.

Por ejemplo...

Un nuevo día en Richmond

trae el amanecer de una nueva era, mientras las mujeres del AFC Richmond se preparan para su debut.

Es un momento que lleva años preparándose.

Este es un club que sabe muy bien

que no se pueden apresurar las cosas cuando necesitan ser perfectas.

Por favor, por favor, por favor, por favor, por favor.

Dios mío, no puedo creer que de verdad estés aquí.

- ¿Es usted la señorita Keeley Jones? - Sí, soy yo.

Espera, la reconozco.

Mujer en la Cima, ¿verdad?

Sí.

Me encanta Vanity Fair, carajo.

Bajó un poco de nivel cuando se fue Graydon Carter,

pero bueno, al menos todavía tienen el Cuestionario Proust.

Un segundo.

¿Pasa algo?

No, esto es increíble. Gracias.

- Que tenga un buen día. - Sí, sí.

Dios mío.

¡Hola, Roy!

Ah, hola. Solo llamaba para desearte suerte hoy.

¡Guau! Qué lindo de tu parte. Gracias.

- ¿Está todo bien? - Sí, genial.

Las mujeres del AFC Richmond están a punto de jugar su primer partido de la historia sin sus uniformes,

así que todos van a pensar que este equipo es un chiste,

pero la mayoría ya lo piensa, así que no es para tanto.

¿Hay algo que pueda hacer?

Podrías volver en el tiempo y robarle la identidad a un hombre llamado Derek

que trabaja en el centro de envíos y asegurarte de que mis paquetes lleguen a tiempo.

Aunque ese no sería el uso más responsable de un viaje en el tiempo, ¿verdad?

Deberías volver atrás y animar al profesor de arte de Hitler

a apoyarlo más.

Y luego, si te dan ganas de pasarte por 2025 camino a casa

y resolver lo de Derek,

quiero decir, serías mi héroe por todos los tiempos.

Así que sí, nos vemos en el futuro. Gracias.

Mierda.

Oye, día de partido. Vamos.

- Oye, amigo, ¿estás bien? - Sí,

por fin estoy viendo esta audición de Susan Boyle.

Es la mujer con más talento del mundo.

Muy cierto.

Oye, Gemma. ¿Qué haces aquí?

Me gustaría jugar en el equipo. Si todavía me quieren.

Bueno, eso nos viene perfecto, porque todavía queremos. ¿Verdad, todos?

Bienvenida a bordo.

¿Dejaste la facultad de Derecho?

No. Voy a hacer las dos cosas.

Un pie dentro y otro fuera.

Bueno, oye, si funciona para el hokey pokey.

¡Oye, June!

June, ella es Gemma Jay, nuestra nueva delantera.

Delantera suplente.

Y se va a unir a nosotras hoy.

¿Podemos conseguirle un uniforme, por favor? ¿Y asegurarnos de que quede lista para jugar?

Claro. Espera.

- ¿Qué pasa? - Nada.

- Está bien. - Gemma, puedes seguirme.

Ya veremos cuánto dura antes de renunciar.

Bueno, entrenadora, me siento obligado a recordarte que tú renunciaste en mi primera semana.

No, en realidad presenté mi renuncia. Es muy diferente.

Sí, y «flatulencia» es solo una palabra elegante para pedo, pero los dos apestan.

Buena respuesta.

Hola, ¿cómo está? Necesito 22 uniformes de fútbol femenino.

¿Como en 45 minutos?

Hablo muy en serio.

¿Hola?

¿Hola?

Ah, mierda.

Phoebe, ¿qué haces aquí?

El tío Roy dijo que necesitabas refuerzos.

¡Hola!

Buenas tardes y bienvenidos a Milk Park.

Soy Rebecca Lowe junto a la ex campeona de Europa Jill Scott,

en vivo por internet

mientras nos preparamos para el debut de AFC Richmond Women

contra el visitante Hayes and Yeading en este histórico amistoso.

Es una ocasión trascendental y el estadio palpita de emoción.

Un momento tan grandioso que solo podía capturarse por streaming.

- Entonces, Matthijs, ¿cómo ha ido tu viaje? - Leslie...

Bueno, mi mujer me dejó plantado para cenar tres días seguidos.

Un mesero cree que doy lástima,

pero no ha llovido. Así que eso está bien. Es genial.

Sí, tuve un ex a quien también le gustaba que lo humillaran.

Solía vestirse de bebé y limpiar mi inodoro.

Sí.

Bonitos uniformes. ¿Los sacaron de un basurero?

Sí, del mismo en el que tu mamá te dejó después de que saliste de su culo.

¡Vamos, carajo!

Y aquí viene Richmond con...

...unos uniformes nuevos inesperadamente únicos.

No me verán juzgando un libro por su portada,

por más cegadoramente llena de brillantes que esté esa portada.

Son perfectos.

Claro, los uniformes de verdad habrían sido mejores, más profesionales.

¡Presionen!

Bueno, el estilo de los uniformes de Richmond

ha sido lo único emocionante que ha pasado en el partido hasta ahora,

y no queda mucho tiempo de juego.

Hoy deberían haber repartido

shots triples de espresso junto con las toallas para animar.

Claro, Richmond acaba de perder a una delantera por una lesión de ligamento cruzado y a otra por un embarazo.

Así que este ataque moribundo no sorprende.

Presionen. Presionen.

¿Tenemos que ir a todos los partidos femeninos?

Quiero decir, defensivamente las estamos conteniendo, pero ¿cuántos tiros al arco tenemos?

- Cero. - ¿Por qué se siente como menos?

Mete a Gemma.

Vale la pena intentarlo.

Vale la pena intentarlo.

Oye, Gemma, entras por la 23.

- Calienta. - No, estoy bien.

- Qué bonito ser joven. - Sí, y estúpida.

Y entrando al partido por Richmond...

No tengo a esta persona en mis notas.

Una misteriosa intrusa, envuelta en la seductora intriga del anonimato.

Bueno, después de observar un rato a la número 47 de Richmond,

puede que tengamos a una velocista entre manos, Jill.

Sea quien sea, es rápida.

Y lo han logrado.

Richmond ha ganado su partido debut,

1-0 con un gol espectacular de... como sea que se llame.

Oye, Gemma, mi veredicto es: gran gol.

Gracias, entrenadora.

La próxima vez, sigue tu propio remate.

- Bien hecho, Gemma. - Gran partido.

La rompiste.

- Hola. - Felicitaciones por el partido.

Gracias. Aunque no importa.

Solo fue un amistoso, ¿verdad?

Escucha, yo...

Siento haber contribuido a tu estrés esta semana.

Está bien. Yo siento haber estado completamente chiflada toda la semana.

¿Lo estuviste? No lo noté.

- ¿Qué es eso? - Ah, encargué mi propio informe

sobre la sostenibilidad del fútbol femenino,

algo-algo y algo-algo-algo en Richmond.

Pensé que tal vez te gustaría echarle un vistazo alguna vez.

Gracias.

- Que tengas buena noche. - Sí, tú también, Roy.

¿Es solo usted esta noche, o...?

Ah, no, alguien viene a acompañarme. Gracias.

- Hola. - ¿Dónde estás?

¿Qué quieres decir con dónde? Estoy en el restaurante. ¿Dónde estás tú...?

Hola.

Lo siento, solo tenía que asegurarme

de que de verdad estuvieras aquí antes de volver a mostrar la cara.

Ah, mira, sí existe.

Te dije que es real. Puedes tocarla.

Pobre tipo. Tuvo que contratar a una prostituta para salvar las apariencias.

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