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Marisol canta en italiano
¡Más alto!
¡No y no!
¿Por qué protestas, papá?
¡Siempre gruñendo! Pues, sí.
¿Por qué protestas, cascarrabias? Me crispa esa rebelde.
De repente, en medio de una canción nuestra, añade gorgoritos.
Hace honor a las 2 sangres que lleva.
La de aquel hijo tuyo y la otra. Es así, ¿qué vas a hacer?
¿Querrías que fuese de otra manera?
No. No quieres, general, aunque te desespere.
Si lo fuese, no te gustaría porque no sería ella.
Pues...
No olvides la historia de tu nieta, general.
Queda poco tiempo.
Di una palabra y ese tiempo será el que queramos.
Debes irte. Tu padre debe saber la verdad.
Te perdonará el habérsela ocultado.
¡Qué remedio! Le diré: "Hace 3 meses,...
...me casé con la más encantadora de España.
No tiene títulos, pero sí un gran corazón".
¿Y si no accede?
Me sentiré hijo suyo. Con su mismo orgullo, prescindiré de él.
Viviré de mi trabajo y para ti. No quiero que pierdas su cariño.
Él siempre tendría disculpa. Yo no soy más que...
¡Eres mi mujer!
No la que él hubiera querido para su hijo mayor.
ALTAVOZ: "Pasajeros con destino a Roma, pasen a la pista".
Llegó el momento. Dentro de unos días, vendrás tú.
Cuando se me haya curado el puntapié del viejo general.
¡Vamos!
Te parecerá una tontería, pero ¿te a acordarás de mí, Carlos?
No sé, Elena. No sé.
A lo mejor me olvido de esos ojos y no vuelvo.
Yo te esperaré siempre.
¡Oh no!
¿Qué pasa? Mire.
Soy de la embajada italiana.
Vengo con el señor D'Angelo, para encargarnos de...
Don Carlos D'Angelo fue enterrado esta mañana.
¡No es posible!
La Embajada informó del deseo de trasladarlo a Italia.
¿Quién lo ha dispuesto? Alguien con ese derecho.
No lo hay. Perdón, la esposa de su hermano.
¿Su esposa?
¿Sabía usted con quién se casaba?
Con el hombre de quien me había enamorado.
Ignorando que era el primogénito del Conde D'Angelo.
Cuando me enamoré, no lo sabía.
¡Bien! Lo cierto es que usted se casó con mi hermano y...
...y tiene unos derechos. ¡No quiero tener ninguno!
Cuando venga lo que ha de venir...
Cuando Dios me devuelva un trozo de lo que me ha quitado,...
...pediré el derecho a una educación. ¡Nada más!
¡Perfecto!
¿Y sabía mi hermano que esperaba un hijo?
No.
¿Por qué no se lo dijo?
Para que sólo me defendiese a mí ante su padre.
Para que al Conde no le forzara a recibirme otra razón.
Y quizá una indiscreción.
Necesitará una ayuda económica para...
He vivido durante años de mi trabajo.
Creo que podré seguir igual.
Y dígame, ¿piensa volver al teatro?
No se alarme. Procuraré no difundir que soy...
...la viuda de su hermano.
Se lo agradeceremos. Mi nombre no llegará a Italia.
Se lo aseguro. El éxito no me acompañó en mi carrera.
Mi único triunfo...
...fue el haber sabido ganarme como mujer a Carlos.
¿Es usted? Sí.
Cuando salí del colegio, murió mi padre.
Tuvimos que vivir de lo que hasta entonces era una diversión.
Carlos no quería que yo renunciase a mi pasado.
Y aquí tenía mi fotografía.
Y aquí la tendrá si Dios quiere.
Quiero que no veas en mí a un enemigo.
Gracias, Pablo, por... ¿Por qué?
Por haberme tuteado.
No olvidaré que, aun en secreto, pertenezco a la familia D'Angelo.
Te lo prometo. Sí, Elena.
¡Cómo te conocía sin haberte visto!
¿Y te hablaba de mí?
Sí. De vuestras andanzas de mayores,...
...de vuestras cosas de pequeños.
Me contaba...
Me contaba de un día en que...
...os escapasteis a la aldea de allí porque había fiestas.
Y Carlos, tu marido, le cogió a papá, 200 liras.
Sí, pero fuiste tú el inductor.
Y tú, el que se las gastó casi todas.
Te compraste...
Fue Carlos quien compró un sable y una corneta para hacerme la guerra.
Pero tú le desarmaste en el camino. Le gané la 1a. batalla.
Y el sable y la corneta eran motín de guerra.
Nos peleábamos siempre, pero nos queríamos mucho.
De niños y de mayores.
A pesar de que te conocía sin haberte visto,...
...me diste mucho miedo al verte.
Ahora, ya no.
Ahora ya me pareces el hermano de Carlos.
Gracias, Elena.
Lo que no comprendo...
...es por qué, por 1a. vez, no fue sincero conmigo.
¿Por qué me ocultó a mí también su última travesura?
Yo le hubiera entendido al conocerte.
Ahora si miro alto al cielo,...
...que he visto a mi Andalucía llorando.
Llorando y mirando al cielo,...
...las lágrimas que caían...
...no llegaban al pañuelo.
Que una la recogía.
O tirar por Grazalema,...
...no sé si marcharme a Ubrique...
O tirar por Grazalema.
O al calamar, los Gazules...
...o al Alosno, que es mi tierra.
No sé si marcharme a Ubrique.
Y desde entonces, iba a acabar en el Cabo.
Desde entonces, será que iba a ser Cabo de...
Lo siento, Marisol.
Acabas de perder los premios de este curso.
Sí, sor Consolación.
¡Viva las vacaciones! TODAS: "¡Viva!"
¡Fuera la regla de tres! TODAS: "¡Fuera!"
¡Viva los premios! -¡Viva!
¿Aspiras a alguno? -¡El de largarme!
Este año tampoco sales, ¿verdad? Tampoco.
Debe de ser una lata pasar el verano con las monjas.
Yo iré a Mallorca.
El Cadillac blanco lo llevaremos embarcado.
Iremos en un cuatrimotor desde Barcelona.
Nos ha sacado los billetes mi tío. Es comandante de aviación.
Si puedo, te escribiré.
Yo no pienso como Polola.
No se debe pasar mal aquí. Preferiría quedarme...
...más que ir a la playa con... ¿Con quién?
Mi papá se casó otra vez, ¿sabes?
¿Ella no te quiere? No lo sé, pero no es mi madre.
La mía me quiere mucho y yo la quiero más que a todo.
¿Por que no te lleva con ella? Viaja siempre.
Es artista. Canta. ¡Como tú!
¡Mucho mejor que yo!
Canta en los teatros de todo el mundo.
Y le aplauden mucho. Más que a nadie.
Pero no lo digas.
No saben que ser artista es algo muy importante.
Tal vez mi madre no quiere que lo diga para que no me tengan envidia.
Tú no lo dirás, ¿verdad? No.
Y tú no les digas tampoco que...
¿Qué? Que mi papá se casó otra vez.
Buenos días, Pablo.
Buenos días, Elena. ¿Cómo estás?
¿Has descansado del viaje? He dormido.
Es una locura venir desde Roma de un tirón.
En esta fecha, todos los años sé que puedo encontrarte aquí.
Luego, echas a volar y...
Dime, ¿has pensado en lo que te propuse?
He pensado que, de todos modos, los veranos no podré...
...estar con ella si no quiero que descubra mi verdad.
Ya sabes que ocurrirá aunque te empeñes.
No, Pablo. Para Marisol, acepto todo lo que tu padre quiera darme.
Para mí, nada.
Puedo ahorrar lo que cuesta el hotel cuando vengo a Málaga a verla.
Luego, los sacrificios y las miserias son sólo para mí.
Hasta el mal rato de pedir prestado todo esto.
Te comprendo, Elena.
Pero nunca debiste comenzar esa farsa.
Me horrorizaba que Marisol se sintiese inferior a sus compañeras.
Era un colegio de mucha categoría. Y ya no puedo renunciar a mi papel.
Bien, Pablo. Vamos cuando quieras.
Y por último, Premio de Honor en conducta y educación,...
...a Inés Mezqui.
Y con estos premios, ha terminado otro curso.
Algunas no volverán.
Han terminado y van a enfrentarse con la vida.
A ellas, una súplica. Que no nos olviden.
Y para ellas, y en su honor, escuchemos nuestro adiós al colegio.
Adiós al colegio, adiós.
Adiós al colegio, adiós.
Yo prometo...
...en juramento...
...que siempre en mi pensamiento,...
...tu imagen he de llevar.
Adiós.
Adiós, adiós.
Cuando vueles por el mundo,...
...palomita mensajera.
Adiós, adiós,...
...adiós.
Piensa en todo, que aquí tienes quien te quiera.
Adiós al colegio, adiós.
Adiós al colegio.
Adiós.
Yo prometo...
...en juramento...
...que siempre en mi pensamiento,...
...tu imagen...
...he de llevar.
Y ahora, el mejor premio,...
...el abrazo de vuestros padres.
¡Mamá! ¡Hija!
¡Marisol! ¡Mamá!
Tío Pablo, no sabía que venías. Aquí estoy.
¡Mamá! ¡Hija!
Oiga. -Me había olvidado.
Ha llamado tu padre desde Madrid.
Tiene mucho trabajo. No puede venir.
No te preocupes, lo pasarás bien con nosotras.
Marisol, ¿cómo es que este año no has ganado ningún premio?
Me los quitaron todos de una. ¿Por qué?
Porque la otra noche me pillaron... ¿Qué hacías?
Cantar y bailar. ¡Vaya por Dios!
No es pecado, ¿verdad? No lo es.
Pero a tu abuelo, no creo que le haga gracia.
Mi abuelo está muy lejos.
Tu abuelo quiere conocerte.
¿Y va a venir a Málaga? No, rica.
Quiere que vayas tú. Sí.
En vez de pasar el verano con las monjas, irás a Italia.
¿Y tú?Recibiré unas cartas lindas que tú me enviarás.
¡Italia, qué alegría!
Sí, sobre todo, es maravilloso verte contenta.
Iré a que me hagan el equipaje. Sí.
¡A Italia, estupendo!
Adiós, Polola. No, si aún no nos vamos.
Me voy por la tarde. Yo me voy ahora a Italia.
A ver a mi abuelo, el Conde D'Angelo. Es general, nada más.
Te mandaré postales. Adiós, gafitas.
¿Has visto? La promesa de un viaje ha bastado para...
Todos los niños son iguales. Si no me quejo, es natural.
Si son 3 meses nada más. Y 3 meses pasan volando.
¡Hermana Emilia! ¡Hermana Emilia!
¡Inés!
¿Qué te pasa, Inés?
Marisol, este verano lo pasaré contigo.
¿No te alegra que lo pasemos juntas?
¡Inés!
Tengo en los labios un cancionero,...
...lleno de coplas sin estrenar.
Son como avispas de un avispero...
...que, a todas partes, quieren volar.
Los pasodobles...
...y las tarantas,...
...las malagueñas...
...y el garrotín...
...se empujan dentro de mi garganta...
...por cuál antes puede salir.
¡Muy bien!
Canciones...
...de mi España tan querida.
Ni se compran ni se venden,...
...pues son parte de mi vida.
Canciones...
...que yo las regalo al viento...
...para que las lleve al mundo...
...con el perfume de España dentro.
¡Ole!
Llevo en los labios un cancionero...
...lleno de coplas sin estrenar.
Son como avispas de un avispero...
...que, a todas partes, quieren volar.
Escucha el final, tío Paco.
Canciones.
¡Ole!
¡Bravo, Marisol!
¿Te gusta? Cantas muy bien.
¿Le gustará al abuelo? Mejor no pruebes.
Era para alegrarle. Como es serio.
Desahógate ahora, porque allí...
¿Me entiendes? Sí.
Ha casado un jardinero...
...a una rosa y un clavel.
Y si guapa iba la novia...
...qué bonito que iba él.
Los plantó en una maceta...
...presidiendo en un jardín.
Señorita. -¿Qué?
La señorita Elena ha llegado. -Pasa.
Hola, Luisa.
¿Qué tal? Estupendamente.
Bienvenida, nena. Buenas tardes, maestro.
Me alegro de verte, Elenita. ¿Y la pequeña?
Bien. No sabe lo guapa que está. Como su madre.
¡Vaya! Me hubiera gustado verte...
...con el traje y el sombrero. Estarías de dulce.
¿No mancharías el abrigo blanco? No.
¿Qué dice? -Nada.
Tú decías que viajando en 3a. te lo podía rozar.
Nuestro rompeteclas sigue igual.
Si no mete un poco la pata, no se queda contento.
¡Ah! Genio y figura.
Aquí te lo traigo todo. Dios te lo pague, Luisa.
¡Qué tontería! Tontería, no.
Gracias a ti, puedo... Lo sabes bien.
Lo que hay en esta casa es tuyo. Lo sé.
Y pensar lo que pudiste llegar a ser.
Estás tocando violón y perdona el símil.
¿Por qué no te unes a la compañía de Luisa?
Sí. Debutamos en Madrid el 21 y tú con nosotros.
No, Luisa. En Madrid, no.
Prefiero lo escondido.
Donde no sea fácil que me encuentren.
Piensa que Marisol me cree algo así como lo que tú eres,...
...una figura importante.
Aquella es la casa de tu abuelo. ¿Sí?
¿Esa? ¡Toma castaña!
Hemos llegado. ¡Vaya recibimiento, tío Pablo!
Buenas tardes. ¿Cómo están ustedes?
Aquí es mejor no gastar bromas. ¡Ah!
Ladridos
¡Hola, amigo! Ven, Dick.
Te presento a Marisol. Hola, Dick.
Mucho gusto en conocerte.
¿No muerde? No.
¿Y el abuelo? Tampoco.
¿Digo que dónde está el abuelito?
Pues... Ven, Marisol.
Estoy temblando. ¿Por qué?
¿Le caeré bien? Esperemos que sí.
¿Sí?
Bienvenido, señorito Pablo.
Hola, Rómulo, ¿qué tal?
Me alegro de conocer a la señorita Marisol.
Gracias. ¿Mi padre?
En sus habitaciones.
Saca el equipaje del coche. Bien, señor.
Marisol silba
¿Qué te parece la casa?
De bigote y barba.
¡Huy, lo que he dicho!
Cuando vaya a meter la pata, te das dos cachetes en la cara...
...y sabré lo que tengo que decir.
¿Y por qué no te los doy a ti? Como quieras.
La de horas que tiene el día...
...y habéis de llegar cuando estoy descansando.
Y haciendo sonar la bocina. ¡Qué poca consideración!
Esta mañana estaba preparado para recibiros.
Os habéis retrasado mucho.
Mucha velocidad para llegar tarde.
¿Qué tal el viaje, Pablo? Sin contratiempos, papá.
Éste es el abuelo.
Ya me lo imagino.
¿Tú eres Marisol? Creo que sí.
Si no temiera que te envanecieses, diría que eres muy bonita.
Gracias, abuelo.
Dame un beso.
Tío Pablo te habrá dicho que yo soy muy raro.
Pero yo no me lo he creído. ¿Verdad que no?
No me han dicho nada. Te lo digo yo.
Espero que mis rarezas no te hagan desagradable tu estancia.
Respetaré tu edad, que me parece encantadora. Y serás...
...comprensiva con la mía. Quiero que estés contento conmigo.
Me parece que lo que dice el tío de tu mal genio...
Quiero decir, que aunque te enfades y grites,...
...no me voy a asustar. Y harás bien.
De mi genio no tienes tú la culpa. Ni nadie.
De no tenerla nadie, la tengo yo.
Abuelo. ¿Qué?
Ése es...
¿Le conoces?
Yo tengo un álbum...
...con retratos de papá.
Tiene los ojos azules como yo.
Sí.
Tus ojos son azules como los suyos.
Quizá esté equivocado,...
...pero creo que te pareces mucho a él.
Eso dice mi madre.
Pero yo no te quitaré 200 liras...
...como te hicieron un día él y el tío Pablo.
¿Lo sabías? Eran un par de pillos.
Quiero que me cuentes cosas de mi padre.
A mi mamá, no me atrevo a preguntarle.
¿Es que rehuye hablar de él? No.
Es que siempre que habla de él... ¿Qué?
Llora.
Sí, sí...
Llora.
¿Por qué no te has dado otro cachete?
¿Se ha enfadado? No, Marisol.
Entonces, ¿qué pasa? Pasa que, en la 1a. batalla,...
...has vencido a un general.
Pablo, soy viejo, no sordo. Sí, papá.
El ambiente de esta casa no es el más apropiado para una niña.
Hay mucha seriedad y pocas distracciones.
Ni siquiera está Pablo, que es lo menos formal...
...porque vive por ahí a la aventura.
Pero no te preocupes, tendrás una amiga.
¡Estupendo, abuelo! ¡Una amiguita, tío Pablo!
Vas a conocerla. Por favor, Elizabeth.
Viene desde Londres. "Yes".
¡Uff, toma del frasco!
Quiero decir que yo esperaba tener una amiguita.
Será tu profesora y tu mejor compañera.
La Srta. Elizabeth es Premio Extraordinario de Piano y Canto.
Educará tu voz para que te luzcas en las fiestas de sociedad.
¿Sí? Encantada.
Mucho gusto, señorita.
Canta un poco para se haga su composición de lugar.
¿Cantar yo? Bueno...
¡Pero si acabo de llegar! ¿Llevas la voz en la maleta?
¡Basta de remilgos, canta!
Que te lo diga el tío, me puse a cantar en el viaje y...
¡Pum, pam, pim, pom!
Hubo un explosión, ¿verdad? Sí, sí.
¡Qué explosión, papá!
¡No me fío de tío Pablo, canta!
Bueno, si se cae la casa, allá tú, abuelito.
¡Que se caiga, canta!
Canta desafinando
¡Madre mía!
¡Fantástico! ¡Cállate!
¡Ay!
¿Qué tal?
¡Muy bien, muy bien! ¡Formidable!
La señorita Elizabeth te va a ser muy necesaria.
¿Quién me dijo que era solista en el colegio?
No te engañaron. Cuando cantaba, siempre me quedaba sola.
Si querías hacer un chiste, te advierto que no me divierten.
Hora de merendar. Aún no tengo ganas.
No importa, es hora de merendar.
Señor, hemos trazado un plan.
Y hay que cumplirlo con rigurosidad.
Sí, sí. Ya voy a merendar.
"This way, please.
It's very important to keep a timetable!"
¡Solista!
Tú me dijiste que era solista.
Voz potente. Sí.
Y melodiosa. Eso no. No eres gracioso, Pablo.
Perdona. Absuelto.
Abuelo. ¿Qué?
Me sentará mal la merienda con una mentira dentro.
¡Mentira, pecado!
¿Cuándo has dicho una? Dicho no, cantado.
¿Qué? Óyeme cantar.
No. Dos veces, no, ¿eh?
Sí, abuelo. No tengas miedo, tío Pablo.
Es una canción italiana...
...que te traigo de España.
Escúchala, abuelito.
Venga esa canción.
¡La solista! Resignación cristiana, papá.
¡Que va a hacer falta! Venga la cancioncilla.
Canta en italiano
¡Bravo, Marisol!
¿Quién diría que cantabas tan bien? ¿Dónde la aprendiste?
Cuenta mamá que papá la cantaba siempre.
Sí, y él la aprendió de la suya.
Al cabo de los años,...
...vuelve a esta casa.
Y ahora, ¿me perdonas la mentira de antes?
Bueno...
En su día tu padre también me mintió.
Y su mentira duró 10 minutos.
Vino a ofrecerme enseguida la verdad.
Tú has tardado menos. Gracias, Marisol.
¡Ah! Si no tienes ganas, no meriendes.
Éste es tu dormitorio, Marisol. ¿Sí?
Muy alegrito, ¿eh?
¿Está usted segura de que es aquí donde he de dormir?
¿No se habrán equivocado? Perteneció a la señora Condesa.
Su abuelo no ha permitido que la usase nadie hasta hoy.
La señora condesa murió aquí. ¡Sopla!
¿Cómo? Nada, es una frase de pena.
¿Me dejas que te dé un beso? Sí.
Yo fui la niñera de tu papá.
¿Cómo te llamas? Clara.
Pero él me llamaba Taya.
Todos me han llamado ya Taya siempre.
Dame otro beso, Taya.
Marisol, no entretener con besitos. ¿Sí?
A las 10:30, tienes que estar acostada.
Su reloj va adelantado.
¿Verdad que faltan 5 minutos? Sí, lo menos 10.
Sabíamos que ibas a venir y teníamos miedo.
Pero, nos dicho el mayordomo...
...que en la cena ha visto sonreír al señor Conde.
Pero poquito, no nos vamos a engañar.
Hay que enseñarle.
Si me ayudan, en 8 días, reirá a carcajadas.
Como antes de perder a la condesa...
...y de que pasara la desgracia que se llevó a su hijo.
A mi papá, ¿verdad? A mi Carlos.
Pobre abuelo.
No sé, me parece...
...que estoy empezando a quererle.
Se hace querer la mocosa.
Es un sol de criatura. Un rayo de luz.
No me duele el haberla traído.
Y pensar que nunca quisiste verla ni en fotografía...
Ya ves, una foto me hizo cambiar de idea.
La encontré revolviendo unos papeles tuyos.
¿Sí? Primero la aparté a un lado.
Pero la seguí mirando la reojo.
Era chatilla como yo. Y te sentiste abuelo.
No, me sentí viejo.
Y me dio miedo de marcharme...
...sin despedir de lo que también era mío.
Lástima que...
¿Qué, papá? Que no sea nuestra solamente.
Elena no es como te has empeñado en imaginarla.
¿Qué dices? Ahí tienes la prueba.
Tu nieta ha venido a pasar el verano sin que haya puesto obstáculos.
No dirás que esa mujer te ha ganado la voluntad.
Mi voluntad la gana la razón.
Eso me enseñaste y no lo he olvidado.
¡No esperaba esta deserción! En efecto, estoy solo.
Estar en contra de tus rarezas, no contra ti.
¿Raro yo? ¡Calumnias!
¿Qué?
¿Se ha acostado ya? Sí, señor Conde.
Pensaba si debería quedarme arriba...
No es necesario. Duermo cerca. Buenas noches.
Buenas noches, hijo. Buenas noches.
¿Qué miras tú? Nada, papá.
Me voy a la cama. Sí, papá.
¡Ah!
Gracias, abuelo.
¿Eh? ¿No dormías?
Te esperaba. ¿A mí, por qué?
¡Qué sé yo! Pero no me he equivocado.
Encenderé la luz. Quiero verte bien.
Déjame que te mire. Tengo poco que ver.
Eres como yo había pensado.
¿Habías pensado en mí alguna vez?
Claro. Al saber que era general me puse muy contenta.
¿Te lo dijo el tío Pablo?
No, antes me lo había dicho mi madre. No la conoces, ¿verdad?
No, no la conozco.
Es raro.
Vivimos muy lejos y...
Yo también creía que nos separaba mucho camino.
Y ahora, con el automóvil de tío Pablo,...
...estamos a un paso.
Es una pena que no la conozcas. Mira qué guapa.
Para mí más guapa que ninguna. Sí que lo es.
Y buena.
No sabes cuánto la quiero. Es tu obligación.
Como no he conocido a papá, la quiero por los dos.
Cuántas noches hablo con ella al acostarme.
Al apagar la luz del dormitorio del colegio.
Luego me duermo y sueño que es verdad.
Ahora ese cariño lo tendré que repartir contigo.
Desde hoy te quiero también y cada día te querré más.
Y te alegrarás de que te quiera, y se te notará esa alegría.
Sí, Marisol. Ríete, abuelo.
Se ríe
No me sale. Debes aprender, si me quieres.
No me hagas quedar mal. ¿Por qué?
He dicho a Taya y Elizabeth que en 8 días te enseñaba a reír.
¿A mí? ¿Qué?
Tiene gracia, hacerme reír a mí.
A mí no hay quién me haga reír, criatura.
Adiós. Adiós.
¿Este campo aún es de la finca? Aún.
TODOS: "Adiós".
Es un rato larga tu finca.
La mejor de la comarca, llega hasta la laguna grande.
Allí vamos.
Oye, abuelo.
¿Seguro que hay carpas? Hace 10 años que trato de saberlo.
¿Te aburres? No, qué va.
La pesca es estupenda. Es un deporte muy saludable.
Fomenta la virtud de la esperanza.
Mira. ¿Eh?
Al fin me he salido con la mía. Hay carpas aquí, podemos irnos.
Vamos a la otra orilla. Las carpas estarán allí.
No, pertenece a los Continenza, no nos tratamos.
¿Por qué? Viejas rencillas.
Tu padre reprimió la piratería en este lago.
Me encantan los piratas.
Barbarroja le dio un estacazo a tu padre en la cabeza.
Traidor. Y me lo trajeron hecho una pena.
Pedí explicaciones a los Continenza. La madre me mandó a paseo.
Desafié al padre, se rió y le negué el saludo.
Por eso no puedo pescar carpas allí.
¿Dónde está Barbarroja? Continenza tiene 7 niños,...
...50 años y una bronquitis crónica. Ya va bien.
Me alegro.
Como tú eres chica no me enfrentarás con los hijos de Barbarroja.
Carina mía,...
...Santa Lucía...
Ay...
¡Ay!
Marisol, esos gorgoritos, como les llama tu abuelo,...
...son una decepción musical.
¿Comprendido? No lo puedo evitar.
Me salen a traición.
¿No será más bien que te diviertes al enfadarme a mí y a tu abuelo?
No, eso no.
Hoy hace un mes que llegaste. Sí.
Y somos buenas amigas. Ji, ji.
Tú no debes olvidar tu destino. ¿Sí?
Eres la heredera de una casa noble.
Tienes que prepararte para ello. ¿Estamos?
Sí.
Tu formación social debe ir encaminada a ese mañana.
Y procura olvidar poco a poco todo aquello que has dejado allá.
Y que un día, por su condición, pudiera sonrojarte. ¿Entiendes?
Me parece que sí, pero ¿me lo explica más fácil?
Llora
Debes pensar que has nacido aquí.
Y que aquello no lo has visto nunca.
¿Comprendes?
Creo que la comprendo demasiado bien.
Marisol, ven aquí.
¿No subes a reñirla? ¿No me crees capaz?
No. Te lo demostraré.
Abuelo. Marisol.
Hola, sobrina. Hola, tío.
¿Dónde vas? Quiero hablarte.
¿Te pasa algo? No.
¿Qué querías? Que...
Quiero marcharme a España.
Bah, como si lo viera. Elizabeth te ha regañado y con razón.
Esos gorgoritos... ¿ha sido por eso?
Sí, abuelo, ha sido por eso y quiere que me olvide de ellos.
Sí. Debes obedecer a tu profesora.
No. Con los gorgoritos quiere que me olvide de otras cosas.
¿De qué cosas? De todo lo de antes.
De mi madre también.
Eso no te lo habrá dicho.
Así no, pero de otra manera. Yo quiero irme, abuelito.
No he recibido ni una carta de mi madre y en el colegio me escribía.
Quiero ver qué le pasa. Está perfectamente.
No lo dudes.
Yo no lo sé. Y tengo una cosa aquí que...
Marisol, yo soy tu abuelo.
Y debes hacer caso de todo lo que yo te diga.
¿Bronquitis?
Quiero hacerte caso, pero ¿tú cómo lo sabes?
Pues...
¿Quién te lo ha dicho?
Pues a mí me lo dijo...
Debes fiarte de tu abuelo. Claro que sí.
Es incapaz de un acción torcida.
Si no tendría la nobleza de confesarlo...
...como tú y tu padre confesasteis vuestras mentiras.
Él no puede ser menos que vosotros.
Te hago justicia, ¿verdad qué sí, general?
No callarás, malvado.
Rómulo. ¿Sí?
Échalas al correo con urgencia. Bien, señor.
Marisol. ¿Sí?
Hija... toma.
Te las quería dar juntas para que te alegraras más.
No mientas, no iba a dárselas nunca. Ya lo sé.
Soy viejo y a la vejez han venido los celos a visitarme.
Tú eres mi último cariño.
Y puedes irte a España cuando quieras.
Bien, abuelo, ya lo iré pensando.
Antes he de leerme todas estas cartas y...
...aprendérmelas de memoria.
¡Traidor! Calma.
No corras. No te pongas en mis manos.
He sido general, ven aquí.
¡No me coges, no me coges!
No corras.
¿Eh?
Abuelo. ¡Abuelito! Pies, para qué os quiero.
Ahí viene.
Abuelo. No huyas.
¿Qué es eso, abuelo? Una cosa con 4 patas.
Una sorpresa que quería darte al cumplirse tu primer mes aquí.
Podrás llevártelo a España.
Sabes que no, tramposo.
La, la, la.
Corre, corre caballito. Vamos, está aquí Marisol.
Trota por la carretera.
No detengas tu carrera,...
...que lleguemos tempranito.
Y si haces caso siempre a la brida...
...y habré de darte hoy poco trabajo.
Y si no quieres la cuesta arriba...
...escogeremos la cuesta abajo.
Y si no quieres la cuesta arriba...
...escogeremos la cuesta abajo.
Corre, corre caballito,...
...que a mi casa estoy llegando.
Corre, corre caballito,...
...que la cuadra te está esperando.
Ding, dong, ding, dong.
Cascabeles van sonando...
Ding, dong, ding, dong.
...que a tu paso van marcando.
Ding, dong, ding, dong.
Con orejas y rabito...
Ding, dong, ding, dong.
...qué bonito el caballito.
Corre, corre caballito...
...que a mi casa estoy llegando.
Corre, corre caballito. Bendito sea.
...que la cuadra te está esperando.
Y si haces caso siempre a la brida...
...y habré de darte hoy poco trabajo.
Y si no quieres la cuesta arriba...
...escogeremos la cuesta abajo.
Y si no quieres la cuesta arriba...
...escogeremos la cuesta abajo.
Corre, corre, caballito.
Que a mi casa estoy llegando.
Corre, corre, caballito.
Que el camino se está acabando.
Que la virgen la bendiga y la conserve.
Todo es distinto desde que llegó.
Cuánto has tardado. Hola, abuelo.
Marisol.
Ya estoy aquí. Lo hemos pasado muy bien.
¿Sí? Pues ahora a merendar.
Hoy no. ¿Por qué?
Es que muchos de ellos no meriendan.
Pueden merendar contigo. ¿Sí? Son muchos.
Es igual. Anda, invítalos. Esta vez de mi parte.
¡A merendar! Vamos.
TODOS: Vamos. A merendar. Estupendo.
Despacio, te va a sentar mal. Ni hablar.
¿Ya no tienes con qué mojar?
La limpio para que me pongan más.
Cuando la tengas limpia, avisa.
Giovanni, ¿qué haces? ¿Por qué no comes?
No sé si me gustará.
Es chocolate.
No sé si me gustará.
Pruébalo, pequeño.
Sí, sí me gusta.
Te mandaremos una caja de chocolate. Sí, a todos.
A todos no. Bueno, lo que quieras. Estupendo, abuelo.
Mañana mi abuelo os enviará una caja grande de chocolate.
TODOS: ¡Bien!
Escucha, ¿de quién eres hijo?
Mi padre era pastor, se murió.
¿Se llamaba Lorenzo?
Sí.
Y tu madre, ¿qué hace?
Lava la ropa de los que trabajan en la carretera.
Antes sólo lavaba la nuestra.
¿Tienes hermanos?
Tres, pero el mayor soy yo.
Orden para mañana.
Limpiar la costa de tunecinos. No quedará ni uno.
Ya lo veo.
¿Estás contento, Rómulo? Sí, señor.
¿Qué sueldo tienes? Poco.
Dilo. No me atrevo.
Atrévete.
El que me puso el señor al regresar de la última guerra.
No he estado en la última. La última en que estuvo el señor.
Ah. Con Garibaldi.
Simpático.
La del 14, señor.
¿Qué tal si te doblo el sueldo?
Me parece una barbaridad, señor conde.
¿Verdad? Le parecería mentira.
Noticias así se dan con cloroformo.
Qué rico. ¿Cuándo embarcas? Abuelo.
Buenas noches, abuelito.
Voy a dormir. Es hora.
No te enfades.
Espera. ¿Qué?
Éste, que quiere darte las gracias.
¿A mí? Sí, gracias, señorita.
¿De qué? Acabas de doblarle el sueldo.
¿Yo? ¿Quién si no?
Dios se lo pague, señorita.
Ven. ¿Sí?
Prepárate.
Mañana serán muchos los que te darán las gracias.
Bueno. Adiós, chato.
Chato...
Chato... chat...
¿Qué haces?
Nada, papá.
"Como tú en tus cartas, tu padre me hablaba de Talla...
...y lo que le rabiaba".
¿Dice eso? Mira.
A ver.
"Lo que le rabiaba de pequeño.
Tengo muchas ganas de conocerla".
Y yo. Dile cuando la contestes que yo también.
Que Talla está deseando conocerla. Sigue leyendo.
"Le agradezco lo que te quiere.
Por eso y lo que la hicieron rabiar la quiero yo".
Que una persona que escribe eso...
...no la dejen venir...
¿Qué dices, Talla? No, nada.
¿Quién no la deja venir?
Pues eso, su trabajo, sus contratos, sus éxitos...
Sí, eso.
¿Habla del abuelo?
Claro. Habrá que oírlo.
¿Cómo? Que si lo lees, habrá que oírlo.
Aquí, escucha.
"Al abuelo debes respetarlo, que no tenga queja de ti.
Se ha portado muy bien, has de corresponderle. Quiérelo mucho".
A ratos. ¿Qué dices?
A buenas horas ponía yo esas cosas de tu abuelo.
¿Por qué? Pues... porque...
Porque yo escribo muy mal.
Y esas cosas no las sabría poner. ¿Comprendes? No me saldrían.
TODOS: "¡Viva!"
¿Has oído? ¿Quién grita?
El mayordomo, que se ha vuelto loco.
¿Qué hago?
Correr a su lado.
Ya voy.
Marisol. ¿Qué?
Ven corriendo.
¿Qué has hecho? ¿Cómo a Rómulo?
Sí, hacerlos un poco felices.
Ya te dije que hoy vendrían a darte las gracias.
TODOS: "Marisol". Ya voy.
TODOS: "Bravo".
Hola. Viva Marisol.
TODOS: "¡Viva!"
No me aplaudáis a mí, ha sido mi abuelo, no he hecho nada.
Tú me has hecho a mí. Es todo.
Viva el señor conde. TODOS: "¡Viva!"
Gracias, hijos, gracias.
Y ahora a trabajar todos, que hoy no es fiesta.
TODOS: "Vámonos".
Guardias, a formar.
Marisol, son las 10 en punto. Nos toca inglés y geometría.
Abuelo. ¿Qué?
¿Por qué no me doblas el sueldo?
¿Cuál? El de las horas de jugar.
Ah. Señorita Elizabeth, querría hablar con usted.
¿Ahora? Ahora.
¿Mucho rato? No, hasta la hora de comer.
Siento privarte de tu clase de inglés y geometría.
Qué pena, abuelo. Ah.
El capitán. Batallón, firmes.
¿Novedades?
Las naves de Barbarroja han anclado en Tarento.
¿Los galeones? El estandarte real ondea en uno.
Es hora de derramar la sangre.
¡Adelante mis huestes guerreras!
Santo y seña. Pólvora y sangre.
¿Decididos? TODOS: "A luchar".
Armas. TODOS: "Frentas".
Valor. TODOS: "Sí".
¿Miedo? TODOS: "¿Qué es?"
Hincad la rodilla y jurad. TODOS: "Sí".
Lucharemos hasta que los 7 hijos de Barbarroja...
...muerdan la espuma marina.
Vengad el garrotazo que le dieron al padre de vuestro capitán.
Los galeones nos esperan. ¡Adelante!
Mis valientes.
Es por aquí. Ah, sí.
Luchemos noblemente, con mucha valentía.
Que no dude la gente de nuestro gran valor.
La mancha de la ropa...
...se lava con jabón.
Mas nuestro olor lo lavamos...
...con sangre del corazón.
A por ellos, los valientes,...
...con la espada, con los dientes.
Soy guerrero, huelo a sangre,...
...y la quiero combatir.
En marcha. Desfilen mis valientes.
No me falléis, valientes.
Con las balas enemigas...
...los haremos los valientes.
Los haremos gachambiras...
...y palillos de los dientes.
Con paso firme y marcial...
...marchemos codo a codo a luchar.
Y no se piense nadie en rendir.
Y no se piense nadie en rendir...
...que es preferible morir.
Con paso firme y marcial...
...marchemos codo a codo a luchar.
Y no se piense nadie en rendir.
Y no se piense nadie en rendir...
...que...
...es preferible...
...morir...
A morir.
¿Se divisa al enemigo? Allí los tenéis.
Desnudad los aceros.
Probaréis nuestras cadenas, perros cristianos.
Teñiré estas aguas con vuestra sangre.
Yo te colgaré antes del palo mayor.
Mal podrás, tu nave está en el abismo.
Canalla.
A por ellos, nos aguarda la gloria en la más grande batalla.
Traedme su silencio. Adelante, invencibles.
¡Al abordaje, mis valientes! Prepárate, maldito.
Ahí van mis hombres.
Mis fuerzas van, perro.
Toma candela.
¡Mamá!
Maldito. -Canalla.
¡Toma! Ríndete, malvado.
No vencerás mi brazo. Valiente palito.
Defiéndete y átate el zapato.
Gracias. ¡Ah!
¡Victoria para los cristianos!
Dos y media y el estómago vacío.
¿Qué le habrá pasado? Nunca se retrasa.
Nunca sale por las mañanas.
¿Insinúa que es mía la culpa? Dígalo.
Lo digo.
Habla en inglés
Qué cosas dice.
La situación es grave.
No dramatices, estará jugando. Sin recordar la hora.
Busquémosla. ¿Dónde?
Donde sea. Cada uno por un lado.
Sí.
Santo Dios, fuerte, inmortal...
Marisol.
¿Son horas de llegar? ¿Cómo traes esa cara?
Me he entretenido jugando. ¿Con quién?
Con los hijos de Barbarroja.
Los de la laguna. ¿Los de Continenza?
Hace años que no nos tratamos. Y los que vais a estar.
Lo de mi padre no podía quedar así. Yo...
¿Qué?
Le he zumbado al niño en el coco.
No te entiendo.
Pues eso, que le di con mi espada en la cabeza.
Llora
¿De qué te ríes? Pues...
Debías avergonzarte con el ejemplo. ¿Qué dices?
Han hecho falta años para que alguien lavara la ofensa.
¿Tomas en serio chiquilladas? No lo son.
No lo son, tío. Que llevaba sangre en la cabeza.
Tu padre también. ¿Le diste fuerte?
Se lo llevaron en brazos a casa, no hablaba.
¿Qué dices? Eso.
Creo que te has excedido. Tu padre no perdió el conocimiento.
Pablo, creo que debes ir a casa de los Continenza.
¿Por qué no vas tú? Prometí no hacerlo.
Y me hiciste prometer no pisar la finca vecina.
Yo no voy. Ni yo.
Coincidimos.
Vamos, deprisa, niño. -Sí, mamá.
No, no, no voy. Ni yo. Y hay que ir.
Uno u otro, pero ya.
¿A suertes?
Cara, gano yo. Cruz, pierdes tú. Cierto.
Cruz.
Has perdido tú, ale.
Iré yo, pero en tu nombre.
No será necesario. Buenas tardes. Buenas.
Buenas tardes.
¡Es él! Qué alegría, no se ha muerto.
No te has muerto, ¿no?
Me parece que no.
Qué mal rato me has hecho pasar. Qué alegría no haberle matado.
¿Me perdona usted? Dígale que me perdone él.
¿Me perdonas? Espera, me duele.
Bien, usted dirá.
Yo venía a pedir una explicación.
Hace años fui a pedir otra y se me mandó a paseo.
Eso quiere decir que me vaya. No.
A mí se me mandó a paseo y yo le doy todas las explicaciones.
Mi nieta se me anticipó pidiéndole perdón.
En fin, tantas veces llegan los críos con chichones.
Le damos demasiada importancia.
O demasiada poca.
Espero que gracias a una diablura...
Ay. Perdona.
...termine una enemistad de años. ¿No lo cree, María Victoria?
Por mí. No sé qué pensará mi marido. Está en la montaña, curándose.
Su marido hará bien en estar satisfecho y no toser.
Porque a mí no me tose nadie.
Ríe
Riámonos, ha dicho un chiste, palabra.
Brindemos por nuestras casas.
Que reine la paz.
Porque la laguna no sea una frontera entre Barbarroja y... perdón.
Acabemos también con esos apodos. De acuerdo.
Si le llaman Iván el Terrible... Iván el...
¿Me llaman a mí Iván el...? ¿Has oído, Pablo?
Tranquilidad, te lo llamaban, ahora no.
¿Hacemos las paces?
¿No las habíamos hecho ya?
¿Te duele?
Me duele lo otro. ¿Qué?
Se van a reír de mí. ¿Por qué?
Por haberme pegad una chica. Era el capitán.
Pero eres chica.
¿Ya no me temes?
Ni en la batalla.
Te vencí.
Por el zapato.
Estratagemas. Trampa.
Si hemos firmado la paz, no podremos jugar a batallas.
Sí, qué mala pata.
¿Y a qué jugaremos?
¿A qué podrán jugar un chico y una chica?
Te noto satisfecho. Lo estoy.
Te apetecía hacer las paces con los vecinos y no sabías cómo.
Deseaba la paz tras la victoria.
Lo otro sería una capitulación.
El mandoble que Marisol le propinó al primogénito...
...colmó mis ansias de años.
Vale mucho mi nieta.
Ya no podría vivir sin ella.
Pues las vacaciones se están acabando.
No volverá al colegio. ¿Qué?
Traeré de Roma un profesor para ayudar a Elizabeth.
Está bien.
Ya sé que hago mal. Que eso no es lo convenido,...
...pero esa cría es todo.
Es lo único que puede alegrarme los años que me quedan.
Y no han de ser muchos, Pablo.
Déjame que falte a mi palabra alguna vez al final.
Entiendo, pero eso tiene fácil solución.
¿Eh? Traer a Elena.
Con la madre aquí, apenas sí quedaría abuelo.
Eso se llama egoísmo. Acepto la palabra.
Escribe a esa mujer notificándole mi decisión.
Y dile...
Dile que me perdone. Está bien, papá.
Pablo. ¿Eh?
Escríbele,...
...pero no le pidas perdón.
¿Cuándo llegó esta carta? Hace 3 días.
No la remití porque venías a Madrid.
Nos enteramos de la hecatombe de la compañía. Os deben mes y medio.
¿Sucede algo? -Claro que sí. ¡No va a suceder!
Nunca debí dejar que Marisol fuera a Italia.
Lo que tú decías.
A esa tonta de Elena, se la van a dar con queso.
¿Quiere callar? -¿Lo decías o no?
He engordado un kilo hablando más de la cuenta.
¿No meto la pata? Os doy la razón.
El metepatas tiene razón.
Efectivamente, no la dejan volver.
¿Y vas a consentirlo? Dicen que no pueden vivir sin ella.
¿Y tú qué? ¿Yo? No sé.
A veces pienso que no la tengo ni aun estando aquí.
A veces me dan ganas de...
De liarte la manta a la cabeza y descubrirlo todo.
No. Aguanta un poco más, Elena.
Hasta que ella sepa verlo no como farsa,...
...sino como sacrificio. -Tiene razón. Es demasiado niña.
En unos días, cumple años. Marisol ya es una mujer.
Siempre ibas a verla en estas fechas.
Siempre, sí.
Y se lo gastaba todo en un regalo.
Y este año, ¿qué?
Ni para el regalo hubiera tenido.
Ese día tú no debes faltarle.
Pienso escribirle. Es poco.
Tiene que oírte. Me lo ha regalado un admirador.
Es el último modelo. Meteremos tu voz aquí y...
Venga, sí. ¡Ánimo, Elenita!
A ver si te acuerdas de esto.
Para tu hija, Elena.
Ay, luna, ¿estará ya en el cielo...
...que alumbra resplandeciente?
Sus rayos son como el faro...
...de los rizos de tu frente.
Por eso, mi rubia buena,...
...te pido un solo cabello...
...para hacerme una cadena...
...y colgarla...
...de mi cuello.
Rubita.
Rubita mía.
Yo viene marzo con flores.
Y con rosas,...
...viene abril.
Rubita.
Rubita mía.
Ya viene con mis amores... ¡Marisol!
¡Felicidades!
¡Mira lo que te traigo!
Perdón, señor.
Pero, ¿qué pasa? "Nothing".
Dejad eso ahí y marchaos.
¿Quién canta?
"It's the girl's mother. Quite a sentimental situation".
Y en abril.
Pobre mamá.
El abuelo tose
Hola, abuelito.
Hola, Marisol. Vengo de la ciudad, ¿sabes?
"Hola, hijita.
¿Me oyes?
Me oyes, ¿verdad?"
Sí, mamá. "Felicidades, Marisol.
Hoy cumples 10 años.
No nos veremos como siempre, pero...
...acuérdate de mí, Marisol.
¿Te acordarás?" Sí, mamá.
"Este invierno no podré ir a verte al colegio.
Tengo un contrato para América". Estupendo.
"Un contrato muy importante.
He pensado que te quedes con el abuelo.
Si al abuelo no le importa.
Díselo tú.
Sé buena con él y quiérele mucho.
Muchos besos, Marisol".
Adiós, mamá.
Me...
Me acuerdo siempre de ti.
Pues se ha terminado, Marisol.
Sí, tío Pablo.
El abuelo tose
¡Ah! ¿Qué me traías, abuelo? Nada.
Unos regalos. Todo lo que tú me habías pedido.
¿Todo? ¡Qué bueno eres, abuelo!
¿Tú crees? Sí, muy bueno.
¿Has oído a mi madre? No pienso hacerle caso.
¿Verdad que debo ir a verla antes de que se vaya?
Pues... ¿Eh?
Niños cantan
¿Oyes a los de tu pandilla?
Los he visto al venir.
Traen un cartel muy grande que dice: "Felicidades, capitán".
Ahora no quiero verlos.
Dígales que rompan filas, señorita Elizabeth.
"All right".
Que su capitán les da permiso hasta la tarde.
Gracias, abuelo, por tus regalos.
Deben de ser estupendos.
Con el magnetofón, he recibido una carta.
¿Quieres leerla? No, señor.
¿Qué dice?
Tómala.
¿No has oído que no me interesa?
Perdona, se muestra comprensiva y acepta tu decisión.
Su carta me ha conmovido.
Cuenta tristezas.
Lo triste es lo que no dice.
¡Ay! Quizá sea mejor que no la leas, si deseas mantener...
...tu postura. Desde luego, no se le puede negar...
...talento a esa mujer. Me ganó a aquel hijo.
Tiene el cariño de esa nieta y te está convenciendo a ti.
¿Quién me queda entonces?
Ella. ¿Cómo?
Es la única que te da la razón.
No llores, Marisol.
¿Que no llore?
¡Qué líos tengo, Taya!
¿Líos, tú?
Antes yo no quería más que a mamá...
...y con quererla ya estaba todo.
Ahora quiero al abuelo y te quiero a ti y al tío Pablo.
Y mamá está allí y vosotros aquí.
Un lío.
Lo que yo te decía. A la pandilla no la puedo dejar sin capitán.
Tengo ganas de ver a Inés. ¿Quién es?
Mi mejor amiga del colegio.
Ella no tiene mamá.
Su papá se casó otra vez.
Lo de siempre.
Y a Polola.
¿Otra compañera?
Le contaré lo de aquí para que rabie.
Que vivo en un palacio...
...y que por mi cumpleaños mi abuelo me regaló...
¡Ay, Taya! ¿Qué pasa?
No sé qué me ha regalado. ¡Pues anda!
¡Toma, abuelo! Todo me gusta.
El tren, las flechas, coraza para la guerra y el rifle es bárbaro.
Sí. ¿Dispara de verdad?
Como un cañón. Ya verás.
Y cinco tiros. Es de repetición.
¡Qué contenta estoy! Yo también.
Pensé que no te hacían ilusión mis regalos.
Ni los miraste. Es que...
No sigas.
Me hago cargo.
Sólo tenía ganas de llorar. Su voz venía de lejos.
Quieres mucho a tu madre. Todo lo que puedo.
Más no se puede.
¿Más que al abuelo?
¡Vaya preguntita!
Yo creo que a los dos mucho.
Hay sitio para los dos. Reconciliación.
Pues sí, señor.
¡Cuánta cosa! El general quiere sobornar el corazón de su nieta.
No necesito de argucias.
¿Y tú qué le regalas?
¿Qué me regalas? Eso, venga.
Como soy tan distraído me había olvidado de...
Dilo claro. Nada.
Yo le guardo otra cosa que le va a gustar.
¿El qué? Mira.
A ver, a ver.
Estupendo. Un tocadiscos.
Magnetofón, gramófono...
Tu madre y el abuelo se ponen de acuerdo.
Claro, tío Pablo.
Y discos. También te he comprado un disco.
Toma, Marisol.
Son...
Son de allí.
No quiero que eches de menos aquello.
Como decía no sé quién:
"Olvidar la patria es renunciar a nosotros mismos".
Capitulaste sin condiciones.
Ahora ya me atrevo.
Sí, pequeña. Tío Pablo te ha traído un regalo.
Lo pedí a España y casi lo devuelvo.
¿Devolverlo, por qué?
Ahora verás.
¿Qué sacará de ahí ese loco?
Será el péndulo.
¡Ay, no es el péndulo!
Para ti, Marisol. Afectuosamente de parte de tu tío Pablo.
Gracias, tío. Hoy tenéis puntería.
¿De verdad te gusta?
Mucho, tío, es formidable.
Abuelo, ¿sabes lo que es esto?
Un traje. Un camello no es.
Sí, un traje.
Pero un traje de, de... ¿De...?
¡Qué tonta soy!
Otra vez me entran ganas de llorar.
Que quiten la alfombra. Sí.
¡"Oh, typical dance"!
¡Mi nieta!
¡Ole!
Papá.
¡Hola, chicos!
Antes he bailado para mi padre.
Y ahora para ti para que no te enfades.
Para mí. Se lo merece.
¡Ole tu madre!
No te ha escuchado, general.
Bendita seas.
Que tu alegría esté siempre aquí con nosotros.Claro.
Que no la echen.
¡Viva nuestra capitana! -¡Viva!
Gracias, mis soldados.
Pero ¿qué hacéis aquí?
Pues que...
¡Vámonos!
¡Hombre!
Mira quién está aquí.
Buenos días.
Hola. ¿Y tus padres?
Muy bien, gracias.
Felicidades. Gracias.
¿Te gusta? Son unas flores estupendas.
Las he cogido yo para ti. ¿Sí?
Estás muy guapa.
¿Sí?
Hoy no pareces capitana. Lo soy más que nunca.
Tengo un rifle. ¿Sí?
Toma.
Es para nuestras guerras.
Es de repetición. Habrá que esconderse.
Ponte a su lado, firmáis una alianza y a batir al enemigo.
¿Qué enemigo? No sé, ya lo buscaremos.
Pero hablar del enemigo siempre hace bien.
Barbarrojita, ¿no tienes alguno por ahí?
Sólo teníamos a los de Iván el Terrible.
¡Niño!
Ya te han herido, general.
¡Bien!
Bien, muy bien.
Bueno, sí, señor. Le has saltado los sesos.
Acaba con ese traidor.
Para sellar nuestra alianza tírale tú.Pulso firme.
Bravo.
Nadie resistirá vuestro empuje. Sois aliados.
Juntos. Para vencer.
Unidos. Hasta morir.
Y siempre... El uno para el otro.
¿"El uno para el otro"?
Se lo decía Oscar el Valiente a Puño de Hierro.
Antes de ir a la conquista de la isla.
Aquí viene al pelo.
Entonces vale. Lo de la guerra es estupendo.
Habrías sido un gran militar.
Quisiera haber sido chico para llegar a general como tú.
El oficio de la guerra es duro, pero honroso.
Y deja huellas. Hay momentos imborrables en el recuerdo.
Cuéntale a Jorge tu última batalla. Mi última batalla.
Quiero olvidar esas horas amargas.
¿La cuento? Sí.
Marisol dice que es emocionante. Era un día nublado como el de hoy.
Los soldados enemigos brotaban de todas partes.
Eran más de 10.000. 5.000.
No los conté.
Yo entonces di órdenes tajantes, heroicas.
Mandé cargar las bayonetas y ataqué.
Me puse al frente de la tercera compañía...
...que cubría el ala derecha.
La izquierda. ¡Qué más dará!
Llovían los morteros.
Entonces yo grité:
"Adelante, los soldados de Italia no han retrocedido jamás.
Teniente, cubrid ese brecha".
¡Sí, adelante!
¡Vamos a cubrir la brecha! ¡Pronto!
¡Vamos!
Una ametralladora tableteaba y cerraba el paso.
Había que hacerla calla y pedí un voluntario.
¡Yo, mi coronel! Adelante.
Cumpliré por última vez vuestras órdenes.
Te lo sabes mejor que yo. Sí.
Hay que enmudecer esa máquina. ¡Adelante!
¡Adelante, que Italia os premie!
El capitán Bianci, como un soldado cualquiera, disparaba.
Pero de pronto una bala y...
¡Capitán!
¡No, Bianci!
Vuestra vida nos es necesaria.
Adiós, mi coronel.
Me muero. Para la patria no mueres.
Morir por ella es ganar la inmortalidad.
Eso lo dije yo. Y añadí: "Hasta pronto, capitán".
Ha muerto. Ha muerto.
Sigámosle. Adelante, mis bravos.
Adelante, mis valientes. Sí, mi coronel.
Tras esos árboles están.
¡Adelante por Italia!
¡Adelante! Nuestras vidas no importan.
Lo que importa es el honor y el juicio de la historia.
¿Quién se lo sabe?
Yo, papá, y hasta el cartero.
No hemos querido interrumpir tu batalla.
Muy gracioso.
¿A qué se debe el honor?
Mi hijo no se acuerda de qué hora es.
No es tarde. Salimos hoy para Roma.
Mañana empiezan las clases.
Vamos. -Sí.
Oye, Jorge. ¿Qué?
¿Por qué no me has dicho que mañana te ibas al colegio?
Para no recordar que tenía que ir.
Has hecho bien. Así he pensado en otras cosas.
¿En qué? En mi colegio, en mis amigas y...
Y en tu madre. Yo me acuerdo de la mía cuando estoy lejos.
Si te quedas aquí, no verás a la tuya.Lo sé.
¿Por qué tu abuelo no quiere que venga?¿Quién lo dice?
Yo lo he oído en mi casa, pero quizá no lo he oído bien.
Profesor Bartolotti.
Soy enemigo de la instrucción en masa.
Y creo además que no resistiría el colegio.
¿La niña? No, yo.
Separarme de ella es algo superior a mis fuerzas.
Confío a usted junto con la señorita Elizabeth...
...la formación de Marisol para que sea digna de esta casa.
Sí, señor conde.
No la fuercen mucho.
Conviene que le quede tiempo...
...para que disfrute del cariño de su abuelo.
Siempre está de vacaciones. Hola.
Mi hijo Pablo. Capitán de navío.
Muy gracioso.
Se le acaba el permiso. Tanto gusto.
El nuevo profesor de Marisol, ¿no?
Sí, señor.
¿Sabe usted bailar?
¡Por Dios! Aprenderá.
Señor conde.
¿Qué? Su nieta.
Ahí la traen.
¡Marisol!
¿Qué ha pasado?
Se cayó de un pino al suelo.
Trae, trae.
Corre al pueblo. El médico.
Marisol, hija mía.
¿No me oyes?
Escúchame.
Se ha movido. Creo que vuelve en sí.
Se ha movido. -Sí.
¿Estás ahí?
Abuelito. Ya habla.
Bendito sea Dios. -"Yes".
¿Verdad que estás ahí?
Sí, a tu lado.
¿Cómo estás?
Muy mal.
A lo mejor me muero.
No, no digas eso.
Te pondrás buena. Te pondrás buena.
Jugaremos a batallas. ¿Verdad?
Claro, a batallas. -"Yes".
Abuelo.
¿Qué?
Por si yo me muero...
No hables así.
Quiero que me prometas... Sí, mi vida.
Que me des tu palabra... Te doy mi palabra.
De honor. Sí, de honor.
Y de general. También.
Y no te volverás atrás. No.
Dime qué quieres, Marisol.
Ir a España.
Ver a mi madre.
Irás a España, verás a tu madre. Lo prometo.
Entonces ya puedo ponerme buena tranquila.
Deprisa, doctor. Deprisa.
Con barro. -Cayó en un charco.
Claro, por eso.
¿Y heridas? Ninguna.
¿Conmoción cerebral? No creo.
Cálmese. Ha vuelto a perder el sentido.
Se reanimará enseguida.
Le pondremos este inyectable.
Es muy doloroso, pero pinchando hondo...
¡No, banderilla no!
¿Te encuentras mejor? Sí.
Se encuentra muy bien.
Ha sido la inyección.
Las inyecciones dolorosas con aguja grande son infalibles.
Ojo clínico, doctor.
Has estado estupenda. Hale, hale.
A la orden, capitán.
Chicos, retirada.
No se preocupe ni por ella ni por mí.
Venir aquí es siempre agradable.
Soy médico y amigo.
Adiós, doctor.
Acompáñale. Sí, papá.
Cumpliré mi palabra.
Te irás.
Rómulo. ¿Señor?
Dile al chófer que saque el coche.
Salgo de viaje. Voy a preparar la maleta.
No es necesario. Voy a mi casa del monte.
Y que nadie lo sepa.
Bien, señor.
Hola, papá. Es fantástica esa pequeña.
Se ha reído de todos, menos del doctor, claro.
Y a ti, Pablo,...
...a ti te ha hecho gracia por lo visto.
Hombre, claro, como a ti. Mucha.
A mí ninguna.
Ha sido una picardía de tu nieta.
Le he dado una bofetada y no estoy arrepentido.
Pronto lo estarás.
No, se ha burlado de mi cariño.
Me ha engañado.
Tú la engañaste también.
¿Qué dices?
Debiste decirle que quería retenerla aquí para siempre.
¿La culpa es de ella o de quien la ha obligado a proceder así?
No te consiento...Pégame también por lo contrario que a tu nieta.
A mí por decir la verdad.
Mañana saldréis para España.
¿Lo has decidido?
No quiero engañarla más, que sepa la verdad.
¿La verdad de su madre?
Sí, esa farsa.¿No te importa la amargura de tu nieta al descubrirla?
A ella no le ha importado hacer sufrir al abuelo.
Sí, Pablo.
Llegué a creer que se me moría, que me dejaba para siempre.
¿Te das cuenta?
Desde luego es preferible esto.
Que se haya burlado, que me ponga en ridículo,...
...incluso que, que... ¿Qué?
Que no me quiera.
No nos vamos mañana, ¿no?
Os iréis.
Nunca falto a mi palabra. El coche aguarda en el jardín.
Está bien.
¿Adónde vas?
No sé, y no volverá hasta que os hayáis ido.
¿No te despides de ella? No podría, por eso me voy.
Iba a buscarte, Marisol.
¿Y el abuelo? Quería pedirle perdón.
Corre, se marcha.
Aún llegas a tiempo. Vale.
Deprisa.
¡Abuelo!
¡Abuelo!
¡Abuelito, abuelo!
¡Abuelito!
¡Abuelo!
¡Abuelito!
¿Cuándo se recibió? Cuando llamé a tu pensión.
¿Qué harás?Lo que hace tiempo me anda por la cabeza.
Permitir que sepa la verdad y me quiera como soy.
Quizá me quiere más por ser tan poca cosa.
No pruebes por si acaso.
Es demasiado niña para hacerse cargo.
Tu cariño tiene ahora competidores. Luego será diferente.
Tu casa será ésta mientras estés en Madrid.
Gracias por todo.
Pero ¿y tú?
Seré una amiga que pasa contigo un tiempo.
Bueno, si me invitas.
¡Qué buena eres!
El caso es que... ¿Qué?
Le diré que hemos echado al mayordomo.
¿Qué mayordomo?
Como el decirlo no cuesta dinero yo le había dicho...
Bien, tendrás mayordomo.
¡No faltaría más!
Se llamaba Dimas.
Dimas se llamará. Eso no pide paga extraordinaria.
Con paso firme marchad.
Marchad a luchar.
¡No!
¡Adiós! ¡Adiós!
El paso firme.
¿Qué pasa?
Son ellos, los de mi pandilla.
Ya lo sé.
Siempre tengo líos.
¿Qué líos?
Quisiera irme, quedarme... No.
Y sólo tengo ganas de llorar. Vamos.
¡Míralo!
¡Corre como si fuera él solo!
¡Estúpido!
Marisol.
"Abuelo".
¿Eh?
"¿Me oyes, abuelo?
¿Me perdonas?"
Pero ¿qué es esto?
¿Dónde estás, Marisol?
"Perdóname.
Quizá como eres tan bueno...
...ya me has perdonado.
¿Verdad que sí?"
Sí, Marisol.
"Me voy muy triste sin despedirme de ti.
Bueno.
Adiós.
Cuando se te haya ido el enfado...
...te digo que te dejo puesta en la cinta una canción mía para ti...
...por si la quieres oír.
¿La oirás?"
No sé, no sé.
"¿A que estás esperando mi canción?"
No quiero oírla. "Escúchala, cascarrabias".
¡He dicho que no!
Soy de una tierra de maravilla...
...donde es cantar cosa tan sencilla.
Como el rumor del agua en el río.
Como en las flores... Marisol.
...ese rocío.
Allí las coplas son tus amigos.
Si estás contento, ríen contigo.
Y si en tu pecho no hay alegría,...
...lloran contigo de noche y día.
¡Ay, la canción del currucucú!
¡Del currucucu, que viva el salero!
¡La canción del currucucú!
¡Del currucucú, es la que prefiero!
"Perdona, abuelo".
Sí, Marisol.
La canción del currucucú.
Del currucucú.
Yo quiero que cantes.
Marisol.
Y que mis penitas espantes...
...con la canción del currucucú.
Bienvenido. Calle.
"Perdona, abuelo, por los gorgoritos.
Y toma tres besos.
Muac, muac, muac".
Gracias, Marisol.
"Adiós, mal genio, gruñón, cascarrabias".
Sí, Marisol.
Mal genio, gruñón y cascarrabias.
¿Qué, mi vida?
Quiero ir a ver a Polola.
¿Quién es? Una niña tonta del colegio.
Vive en la colonia y creo que muy cerca.Vaya.
Estará en el colegio de Málaga. Dijo que este año estudiaría aquí.
Si es tonta, ¿para qué quieres verla?Pues por eso.
Va a rabiar cuando le enseñé el álbum de fotos que he traído.
Y haré que venga a ver nuestra casa.
Ella cree que sólo es bonita la suya.No harás eso.
No está bien hacer rabiar a la gente.Tú chinchabas al abuelo.
Le gusta que le ataquen. Es general.
Tocan el piano
¿Oyes, tío Pablo?
¿Quién toca? Quizá es el mayordomo.
¿Dimas toca el piano? Por afición.
Nunca me lo habías dicho, mamá.
Ya he metido la pata ese imbécil.
¿Sabes tocar el piano, Dimas? Pues...
No, sólo limpio el polvo con los dedos.
No, tú sabes tocar.
Guarda el secreto.
Si tu madre se enterara, querría que tocara...
...para sus distinguidas amistades.
Y gratis no...
Yo le subiré el sueldo a todos los mayordomos sin querer.
¿De verdad?
Y a cambio tú tocarás el piano cuando yo te lo mande.
Voy a meditarlo.
Las mentiras tienen una vida corta.
Ahora el mayordomo toca el piano.
Luego vendrá una amiga tuya o la de ella que le abrirá los ojos.
Es difícil mantener la situación.
¿Crees que sospecha algo? No creo.
Lo presiente.
Me habla de una manera extraña.
Y me mira como si hubiera penetrado en mi pensamiento.
Cada momento vuelvo más a mi idea.
La de terminar de una vez y volver a empezar.
Las estrellas del cielo no están cabales.
Ole, bien.
Porque dicen que faltan dos principales.
Las estrellas del cielo no están cabales.
Vamos, Marisol.
Dos estrellas no aparecen y en el cielo ya no están.
Que repican las campanas, mi sacristán.
Dos estrellas se han perdido.
Dos estrellas se han perdido.
Y en el cielo ya no están.
Y esas dos estrellitas...
...que no aparecen.
Y sus ojos chiquitos que resplandecen.
Y por eso allá arriba muy cabales no están.
Porque tiene mi niño en su cara dos que brillan al mirar.
Porque tiene mi niño en su cara dos que brillan al mirar.
¡Ay!
Un lirio se entristecía...
...viendo el color de una rosa.
Un lirio se entristecía...
...y sentía celos de verla amar.
Y el lirio prefería...
Y a la rosa cortaron por ser bonita.
Y al otro día el lirio la vio marchitar.
Y comprendió entonces...
Y comprendió...
...que en la hermosura llevaba la perdición.
Bien, Marisol.
Mamá, he oído decir que en las noches de mucho éxito...
...te llenan de flores, toma.
No. Sí, mamá.
Como esas noches, que tú me has contado, en que todos te aplauden.
No, Marisol, no, debes saberlo.
Por cariño, pero yo te he mentido. ¿Qué dices?
Ni esta casa es mía ni yo soy...
¿Qué dices?
Para probar a tu hija no hace falta acudir a esos procedimientos.
No sólo siente admiración por ti, sino cariño, ¿verdad?
Claro que sí.
Tu hija te quiere y te querría siempre igual.
Tu madre es una gran actriz.
Te estaba engañando y parecía verdad.
Mamá. ¿Qué?
Quisiera que no fuera verdad lo que ha dicho tío Pablo.
Así sabrías tú cuánto te quiero.
¡Qué bueno eres, tío Pablo!
No me he atrevido a salir para decirte:
"¡Ole mi niña!"
Para ti toco yo gratis toda la vida.
Gracias, Dimas.
Tienes el mismo estilo de tu madre cuando cantaba.
¿Cómo?
Esas alegrías no las mejora ni la dueña de esta casa.
Pero no se lo digas a ella.
Luisa no aguanta ni un pelo.
Sí, claro.
Dices que Luisa, la dueña de esta casa, no aguanta ni un pelo.
Ella vale, pero se cree que ella sola es la que vale.
Por lo demás es buena, ya ves lo que hace por...
Por mi madre, ¿no?
He metido la pata.
La he metido, ¿no?
Casi nada.
Muy poquito.
Oye. No le digas a nadie que he metido la pata.
Tú también has de callar.
Que mi mamá siga creyendo que me engaña.
Creo que es mejor, Dimas.
Sí, Marisol.
Abuelo. Abuelito.
Se me ha ocurrido...
Prepara mi equipaje.
¿Qué equipaje, señor?
Pues no sé.
Entérate de lo que permiten llevar en avión.
¿En avión el señor conde?
No preguntes más, que me rajo.
Monseñor, ¿no oye usted un ruido extraño?
Hace ruidos
Tranquilo, nadie se muere hasta que le llega su hora.
Si le llega su hora al radiotelegrafista,...
...y colaboramos todos. Tiene miedo.
Sí. ¿Y es general?
Pero no del aire.
¿Quién ha ti...?
Pero...
¡Abuelo!
¡Marisol! ¡Qué alegría!
¡Hija!
Pero ¿tú aquí?
Te dejaste el rifle en Italia y yo dije: "Voy a llevárselo".
Y aquí estoy.
Te marchas esta tarde después de comer.
Sí, Elena.
Llevo 4 días.
Y mi estancia en casa de tu amiga no debe prolongarse.
Me voy a sentir muy sola.
Tú eras el único apoyo en esta situación a la que no veo fin.
No debiste desmentirme cuando me atreví a confesar la verdad.
Yo te propondría...
La niña ya te ha visto y puede volver conmigo a Italia.
Todo seguiría como estaba.
Tú podrías partir para ese viaje de triunfos por América.
Y tu hija continuaría viviendo en ilusión.
Pero ¿y el abuelo?
¿Se le habrá pasado el enfado con mi pequeña?
Eso no debe preocuparte.
Si él no quiere tener a su nieta en casa, yo tendré a mi sobrina.
Y como hija.
¡Qué bonito sería tener una hija como Marisol!Sí.
Mamá no sabe que lo sé, abuelito, y yo sólo te cuento a ti su mentira.
Todo lo que tu madre te ha dicho siempre es verdad.
Ella triunfaba día a día no para los públicos,...
...sino para algo más importante, para ti y para mí.
Y logró mi aplauso, que no es fácil.
Esta casa no es suya y el mayordomo no se llama Dimas.
Sé que me ha engañado porque me quiere.
Pero me ha engañado. No ha habido engaño.
Yo me he preocupado de que no lo hubiera.
Llevo tres días trotando por Madrid.
¿En Madrid y sin verme?
Para poder verte ya siempre, mi vida.
Marisol.
¿Dónde estás?
Espera, vuelvo enseguida.
¡Voy, mamá!
¿Qué, mamá?
Ven, mira.
Pues...
Tu madre y yo queremos hablar contigo...
...para proponerte...
¿Qué te parece si te vas a...?
Mi padre. Tu padre.
Mi abuelo.
Oye, mamá, éste es...
Oye, abuelito, ésta es...
Ya me lo figuro. Me alegra conocerlo.
¿Qué haces en Madrid y con escopeta?
Vengo a decirle a esta señora que ha engañado a mi nieta.
Yo quería que supiera la verdad. Sí, fui yo...
Calla, insensato.
Le ha mentido en una cosa grave.
El mayordomo no se llama Dimas. Se llama José.
Señores.
Éste es José. Estupendo.
¡Vaya chabola, abuelo!
Puede retirarse. Bien.
Elena. ¿Qué?
¿Quieres enseñarme tu casa?
¿Mi casa? Sí.
Y mis habitaciones lo primero.
Habréis de aguantarme largas temporadas.
Las que no estéis allí conmigo.
Yo no sé qué decirle, señor conde.
No me llames conde, hija mía. No seas cursi.
No te lo perdonaría. Abuelo.
¿Qué, hija?
Esto es como un cuento de hadas.
De ésos en que al final la princesa se casa con...
A propósito.
¿Y tú, pollito con espolones, qué?
¿Qué de qué, papá? A ver cuando sientas la cabeza...
...y traes a casa una mujer tan mujer como ésta.
Si puedo,...
...exactamente igual.
Es difícil encontrar a alguien igual.
Tendría que dar la vuelta al mundo.
Me será más fácil encontrarla no moviéndome de aquí.
Al fin has dicho una cosa con sentido común.
Creo que entiendo lo que quiere decir tío Pablo.
No tienes que entender nada, mocosa.
Ha de entenderlo tu madre.
Anda, ven conmigo.
Te contaré una idea que se me acaba de ocurrir.¿Sí?
Tú y yo nos iremos a Italia.
¿Y mamá y tío Pablo? Déjalos, son creciditos.
¿Cómo era aquel himno de guerra?
Con paso firme y marcial...
Sí, la alianza con Barbarroja está en pie.
Elena.
¿Qué?
Yo no tengo nada que decir.
Ellos lo dijeron todo.
Bueno, pues si lo han dicho todo...
Con paso firme y marcial...
...marchamos codo a codo a luchar.
Y no se piense nadie rendir.
Y no se piense nadie rendir,...
...que es preferible morir.
Con paso firme y marcial...
...marchamos codo a codo a luchar.
Y no se piense nadie rendir.
Y no se piense nadie rendir,...
...que es preferible morir.
En fin, lo cierto es que a todos...
...nos ha llegado ese rayo de luz. Bendita sea.
Luchemos, lo merece, con mucha valentía.
El honor de la gente es nuestro gran valor.
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