Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
- �Qu� tal amigo? - Bien.
Quiero algo de comer y...
donde dormir, puedo pagarle.
�No me ha o�do? conteste.
- Aqu� hay un gringo, ati�ndelo. - Pase por aqu�, se�or.
Gracias.
�Quiere lavarse?
�Su marido no va a comer?
Ya ha almorzado se�or, tiene que irse a la ciudad.
No s� porque pero me dio la impresi�n que iba a la ciudad.
- �No se queda? - No, he cambiado de idea.
Cuando vuelva su marido con la polic�a d�gale que siento poder habido esperarle.
Gracias por todo.
- �Qu� haces aqu�? - Nada.
- �Eres americano? - Si padre.
- �Qu� haces aqu� con los pollos? - Solo descansaba.
Esto es para los animales, la casa es para los hombres.
Vamos.
- No es nada. - Echaremos un vistazo, ven.
No, no puede ser... los van ha...
Trae el dinero, tr�elo.
�Dejadlo ya, tienes las manos en alto, dadle otra oportunidad!
�D�dsela!
- �Qu� ocurre? - Estabas so�ando hijo m�o.
Y gritabas en tu sue�o.
Siento haberle molestado.
Solo gritan as� cuando sue�an,
los hombres que est�n en c�rcel, en el frente de batalla o los perseguidos.
�Qu� quiere que haga? �Que confiese mis pecados?
- Solo deseo que tengas paz. - D�jeme tranquilo.
Como desees.
Perd�name padre.
Voy a cambiarte el vendaje, habr� sido el dolor lo que te ha trastocado.
No, no es para tanto.
A penas me duele, solo es una herida superficial.
Y a pesar de todo es ah� donde est� el problema,
porque es esta herida la que hace que... que no pueda mover el brazo.
No puedo levantarlo.
�Te refieres a levantarlo como para entregarte por que estas rodeado?
- �La polic�a? - Si.
Llevan dos d�as y dos noches sigui�ndome, llegar�n por la ma�ana.
Este es el final del trayecto.
Ni si quiera los polic�as son tan despiadados.
Vi como le ocurr�a a otro.
Tampoco pod�a levantar el brazo, permaneci� de pie.
En un lugar solitario y al amanecer, alguien le dispar�.
- Alguien... - Ven a echarte hijo m�o.
- No tienes por qu� contarme nada... - Pero quiero hacerlo.
Tengo que conocer la respuesta, y no tengo mucho tiempo.
Comenz� hace un a�o,
puede que no me crea vi�ndome as�,
pero en aquellos d�as yo dirig�a un campo petrol�fero.
�Oye Lin, Lin Vanner!
Tengo una noticia para ti Lin.
Ll�vame al campo del sur �quieres? creo que se ha roto una broca.
Ser� mejor que antes vayas a la oficina.
- �Sabes qu� d�a es hoy? - Mi�rcoles.
Pues es el d�a en que aparecen los problemas.
�Se han retrasado las panelas? �Otro atraco? �No!
Pensaba que iban a enviar los cheques por avi�n como la �ltima vez.
No, nada de avi�n.
Earl C. Mahoney, el t�o de la corporaci�n financiera del petr�leo,
pensaba traerlos personalmente en un automotor, uno de esos que van por las v�as.
�Un vicepresidente en un automotor? Habr� perdido el juicio.
Sabia lo importante que era despu�s de todos los follones que tuvimos.
Y quiso hacerse personalmente responsable.
No te lo tomes a mal Lin, estamos cubiertos por el seguro.
Estupendo �y mientras tanto con que voy a pagar a mis hombres?
�Con arandelas y conchas de mar? Les gusta el dinero, ya me entiendes.
Dinero... veamos.
12 pagas al a�o y ya van 3 atracos.
- �Donde est� Mahoney ahora? - En la oficina.
M�s vale que nos demos prisa.
� Y este qui�n es?
El cabo Valdez, estaba al mando de los escoltas.
- �Solo queda uno? - Eso es lo que dice.
- Que el doctor se ocupe de �l. - Ya viene para aqu�.
Quer�a dos para que me acompa�aran, pero no est�n preparados.
- Hola Vanner. - Hola Sr. Mahoney.
- Parece que estamos en un aprieto. - Recuperaremos hasta el �ltimo centavo.
Le atraparemos antes de que anochezca.
- �No pensara volver a marcharse? - Si, ya lo creo que s�.
Han asignado a una patrulla montada para que le siga la pista,
y supongo que me van a necesitar.
�Quiere algo antes de que me vaya?
Pues s�, quisiera saber lo sucedido,
solo tengo una vaga idea y me gustar�a redactar un informe.
- Le llama el alcalde de Contampico. - Le llamar� en 5 minutos.
Lo pas� muy mal.
Est�bamos tomando la curva del desfiladero �sabe cu�l es?
- Si. - Gracias.
Ese hombre iba por las v�as, reduje la velocidad por que llevaba una placa
y porque parec�a americano.
Era de su estatura, bastante fuerte. Supuse que ven�a a recibirnos.
Entonces, de repente se oy� un estruendo y empez� el tiroteo.
Tres de los guardias murieron con la primera descarga y yo me ca� del coche.
- Es probable que eso le salvara la vida. - Si, supongo que s�.
- Se lo escribir� todo cuando vuelva. - Buena suerte.
Hasta pronto.
- �Contampico? - Si.
- La Srta. Wering le est� esperando. - �Tienes un cigarrillo?
- Hola preciosa �Qu� haces aqu�? - No pod�a quedarme en el rancho,
esto es m�s emocionante.
lgual que si te meten la mano en el bolsillo.
A veces me conformar�a con eso.
�Diga? Si Sr. Allen.
Si, es cierto, todo el dinero.
Si, imagino que cancelaran el seguro pero no puedo evitarlo.
De acuerdo.
Gracias.
- �Ha terminado el m�dico con el cabo? - Aun lo est� examinando.
Que redacte un informe y venga a verme en cuanto pueda.
Si.
- �Te apetece una copa? - No, no quiero entretenerte.
- No voy a ninguna parte. - Pensaba que ibas con el pelot�n.
No, no puedo.
- Lin no hablaras en serio. - Desde luego que s�.
- Pensaran que eres un gallina. - Pues ser� un gallina.
Ese cuello tieso de Mahoney se llevar� el merito por atrapar al ladr�n.
- No lo coger�n. - lra con un pelot�n.
Un pelot�n es un grupo de polic�as armados y unos gringos mirones.
Adem�s esa gente solo es capaz de pillar buenos resfriados.
Ser� imposible que lo cojan si creen que si dirige a la costa.
- �Por qu� no ir�? - Porque es americano.
� Y qu� tiene eso que ver?
Un americano se quedar�a en el ferrocarril para no dejar rastro.
Seguir�a all� toda la noche y cuando empezara a amanecer
tratar�a de llegar a la carretera a trav�s de alg�n paso.
Por el paso del tej�n tal vez, veamos.
Si, el camino es duro, pero si logra atravesarlo llegar� a la carretera.
Entonces har� eso.
Si conoce bien el terreno, y parece que lo conoce muy bien.
- Habr� planeado hasta el �ltimo detalle. - Puedes estar segura.
Pero si consiguieras atrapar a ese atracador,
que ha dado un golpe tan brillante.
Si lo lograras detenerlo tu solito.
Creo que estoy tan loco como para intentarlo.
Es lo que quer�a o�r.
Marie, llama a Pedro, el capataz de mi padre.
Para el carro.
Sera un caballo cari�o, el que vas a montar.
Dile que ensille el caballo que monta mi padre.
- �Tienes un arma? - �Para que la quiero?
No importa, cogeremos una del rancho.
Adelante Sheriff �no querr�s hacer esperar a ese bandido?
Vamos all�.
Aquel caballo estaba acostumbrado a los terrenos rocosos.
Sigui� el sendero toda la noche como si tuviera ojos en las patas.
Por alguna raz�n no dejaba de preguntarme que estaba haciendo all�.
Dudaba si estaba bien de la cabeza para embarcarme en una aventura as�.
Solo par alardear,
como los chicos que dan volteretas frente a las casas de sus novias.
Esto no era un juego de polic�as y ladrones, era mucho m�s serio.
Al final acabar�a en un duelo entre el desconocido que esperaba entre las rocas
o que se esforzaba por huir y yo.
No ten�a la menor duda de que estaba all�, de que acabar�a encontr�ndolo,
y no me gustaba, me parec�a no estar haciendo lo correcto.
Tal vez estaba asustado, no creo que temiera por mi vida.
Era como si me diera miedo lo que pudiese llegar a ocurrir.
El momento que ya no tardar�a mucho en llegar.
Era como si todo aquello estuviese planeado desde hacia tiempo
y ninguna decisi�n m�a pudiese alterarlo.
Mire padre, solo estoy tratando de justificarme a m� mismo,
de explicar lo ocurrido, aunque s� que nunca podr� hacerlo.
Al menos de una forma que me d� una respuesta.
Entonces, de repente, vi al hombre.
�Levante las manos! �Las dos, sobre la cabeza!
�No puedo!
- �Lev�ntelas! - �Estoy herido!
Menudo caza recompensas, dispararle a un hombre con las manos arriba.
- Le dije que levantara las dos. - No pod�a, estoy herido.
- lntente dec�rselo. - Pues no le o�.
- �Donde le he dado? - No es nada.
Quiz�s he tenido suerte.
Levante esa cafetera, por favor.
�No sol�a trabajar usted para bolsa grande?
Claro era un habitual, me llamo Sam Tevlin.
Si, ya me parec�a.
Y le conozco Sr. Vanner,
usted no es diferente ahora de cuando trabajaba en la planta.
Trate de tranquilizarse, voy a recoger sus cosas y le llevare de vuelta.
- �Para qu�? - Lo sabe muy bien.
Yo no robe el dinero, si es a eso a lo que se refiere.
- �Como se ha enterado? - Bueno...
Muy bien, hablaremos de ellos mas tarde.
D�game �si lo robe, donde esta?
�Lo habr� escondido o lo llevare encima? �Por qu� no me registra?
Si aun lo lleva encima ya lo encontraremos,
si lo ha escondido, tambi�n lo encontraremos, todo a su tiempo.
Vamos.
A medida que empezamos a descender cre� sentirme m�s d�bil que �l.
Estaba tembloroso y enfermo por mi coraz�n sabia que
hab�a disparado demasiado pronto.
No le hab�a dado tiempo a explicarme lo de su brazo.
Y sent� pena por �l.
Tranquilo, con cuidado.
Despacio.
Lleva demasiado tiempo sentado delante de una mesa Sr. Vanner.
Tiene la barriga muy blanda.
No imagine que tendr�a que llevarle a cuestas.
Somos viejos compa�eros, a un amigo no le molesta ayudar a otro
al que ha disparado teniendo las manos levantadas.
- Eso es mentira, y usted los sabe. - �En serio?
Vamos.
Tal vez deber�a llevarle yo sobre mi espalda.
- Le est� esperando el coche. - Si.
Supongo que no servir� de nada
que le repita que yo no me lleve el dinero de la nomina.
Eso se lo tendr� que contar a las autoridades.
Es lo que me imagin� que dir�a.
Sr. Vanner, si los vigilantes me echan el guante no tendr� la menor oportunidad.
D�mela usted, d�jeme libre aqu� mismo
y conseguir� fugarme si deja que me lleve el caballo.
No, no puedo hacerlo.
Tuve la tentaci�n de darle una oportunidad, pero era demasiado tarde.
Ten�a que terminar el trabajo que hab�a empezado.
Jefe ha hecho usted un gran trabajo.
Ya lo creo, �se ha enterado de que hay una recompensa?
�Una recompensa?
Si, la oficina central la ofreci� anoche, justo cuando se fue, 2.000$
- Enhorabuena. - Bien hecho.
Dios, Dios, eso ayuda.
2.000$
Nunca le pise las botas a un hombre a no ser que calce un 40.
Muchacho creo que merece mi enhorabuena, ha hecho un buen trabajo.
Ni siquiera estoy seguro de que sea el hombre que buscamos.
Pero al menos es el sospechoso n�mero 1 .
Teniente, mi compa��a tiene un gran inter�s en este asunto.
�Le importar�a que le hiciera unas cuantas preguntas al prisionero?
No, adelante se�or, pero no tarde demasiado.
No.
- �Donde est� Clark? - En el despacho de atr�s, jefe.
Bien, vamos a ver si descubrimos algo. Gracias teniente.
- �Donde est� el dinero? - Ya le he dicho que no s� nada, nada.
�Donde lo has escondido? Sabemos que has sido t�.
Yo no he robado ese dinero, por favor �c�mo quiere que se lo diga?
Si no hablas te costara caro.
Se lo dije al Sr. Vanner y se lo digo a usted, yo no s� nada.
Acabaras colgado de una cuerda.
- �Que est� ocurriendo ah� dentro? - Supongo que lo est�n interrogando.
No hay duda de que es su hombre teniente.
No le apetece hablar pero puedo identificarlo sin la menor duda.
- Mi departamento se ocupara. - Estupendo.
- �C�mo esta? - En muy mal estado.
Le voy a poner una inyecci�n, qu�dese un momento con �l.
Supongo que...
no sirve de nada decirles que yo...
no me lleve ese dinero.
Frio...
hace frio aqu�.
�Mejor?
Papa...
Mama, mama...
Su madre no tardar� en llegar, ya viene hacia aqu�.
Gracias.
lnterrogarlo en su estado ha sido una forma de tortura.
No ha sido eso lo que le ha matado.
- �Qu� ha sido? - La bala, justo ah�.
- Cre� que solo lo hab�a rozado. - No, no.
Le perforo la arteria pulmonar, hemorragia interna.
Pero no sab�a lo de la recompensa cuando sal� a buscar a ese hombre
y por lo tanto no deben pagarme por haberlo tra�do.
�Por qu� dices pagar? No se trata de pagar.
Es una especia de premio y de honor al que tienes derecho.
Lin...
piensa en lo que podr�amos hacer con 2.000$
No los voy a aceptar,
ll�malo sentimentalismo, superstici�n o como lo que quieras.
Lo llamo locura.
No quisiste pedirle dinero prestado a la compa��a y lo comprendo,
pero ahora quieren d�rtelo y lo rechazas �por qu� no te pones en mi lugar?
�C�mo esperas que me sienta?
No pretendo ser grosero pero, no creo que esto sea asunto tuyo.
Pensaba que se lo era, fui yo quien te convenci� para que fueras �no?
S�, me convenciste pero... ahora se trata de algo mas, algo entre yo y...
�Tu preciosa conciencia?
Si no te hubieran exculpado en el juicio puede que todo fuese diferente.
He aguantado muchas cosas, he tratado de comprenderte
- pero esto ya es demasiado. - �Rompes nuestro compromiso?
Lo haces t� con tu absurda actitud.
He esperado y he intentado entender tu punto de vista,
pero ahora s� que nunca has pretendido casarte conmigo.
Toda esta charla sobre el dinero era solo una disculpa.
Lo que buscabas simplemente era una coartada para desacert� de mi.
Pues te has salido con la tuya y no voy a cambiar de idea.
Hemos terminado, se acabo.
- Estas gritando. - � Y seguir� haci�ndolo?
- �Lin que nos ha ocurrido? - No lo s�, no lo s� cari�o.
Creo que los dos nos hemos dado cuenta tarde.
No saldr�a bien.
Te quiero con toda mi alma Lin,
pero s� que no llegare a comprenderte mientras viva.
- Recuerda que lo dejo sobre la mesa. - Quisiera que te lo quedaras.
Es muy galante de tu parte, lo mejor que pod�as decir.
Pero te lo devuelvo, puede que necesites el dinero para limosnas.
Tampico 324.
Soy el Sr. Vanner y quiero hablar con el Sr. Hoover.
Si no est� ah�, pruebe en su casa. Gracias.
�Diga? Sr. Hoover soy Lin Vanner.
Siento mucho molestarle a estas horas, pero... si creo que es urgente.
Sr. siento mucho dejarlo colgado, voy a dimitir de mi puesto en la compa��a.
As� es. Ya s� que es algo repentino pero... no se preocupe.
�A d�nde se�or?
A donde pueda llevarme un billete de 100 pesos.
�En qu� direcci�n?
D�gamelo usted, en el primer tren que salga.
�Me est� diciendo que solo quiere cambiar de aires?
- Que le sirve cualquier sitio? - As� es.
�Qu� le parece Los Santos? es un pueblecito muy agradable.
- �Los Santos? - Si.
Hoy enviamos un ata�d all�, para este tipo de envi� hay que comprar un billete,
y este lo han pagado cumpliendo las normas.
Pero hoy no lo va a utilizar nadie.
- De acuerdo, me lo quedo. Gracias. - No hay de que se�or.
As� me evito mucho problemas.
�Tendr�a la amabilidad de darle esto al agente de equipaje de Los Santos?
- S�, claro que s�. - Buena suerte se�or.
Sabia que aquel d�a solo saldr�a un hombre muerto desde all�,
pero no me importaba, era todo lo que aceptar�a de Sam Tevlin,
mi billete hacia la nueva vida.
Despu�s de todo, ya hab�amos sido compa�eros de viaje antes.
Una nueva vida, me imagine que era eso lo que me aguardaba,
nada quedaba atr�s, me dije a mi mismo que era afortunado.
�Por qu� no? aun era un hombre joven, bastante fuerte
y esta nueva vida podr�a resultar divertida.
Todo lo que ten�a que hacer era entregar unos papeles
a un agente de viaje y el ultimo hilo que me huina al pasado
habr�a desaparecido, podr�a ir a donde quisiera,
y hacer todo lo que me apeteciera.
�Los Santos! �Los Santos!
Pero luego me vino algo a la cabeza.
Alguien hab�a pagado para que enviaran el cad�ver de Sam a su casa
y esa persona ir�a la estaci�n para esperarlo.
Quien quiera que fuese no deseaba para nada encontr�rmelo,
yo hab�a terminado con todo el asunto, estaba harto de todo el tema.
Entonces me dije que me alejar�a de aquella estaci�n por las v�as del tren.
Tenga se�or.
El recibo.
Muy bien.
- Un tequila. - Si se�or.
- Choca esos 5 o acabo contigo Lin. - Carlos, maldito hijo de perra.
- �C�mo est�s? - Muy bien amigo, muy bien.
Te est�s poniendo muy gordo.
�Que importan unos quilos de m�s? �Sabes una cosa?
Siempre le invitar� a una copa a un condenado h�roe.
- Paquito dos m�s a la mesa. - Si se�or.
Venga, vamos a sentarnos.
�Sabes? he le�do muchas cosas sobre ti.
Un tipo me envi� esto desde la costa,
lo publicaron en el peri�dico de Veracruz.
Cons�rvalo para tu �lbum de recortes, no sab�a que eras tan valiente.
- Muchas pesetas y mucha suerte. - �Suerte?
La suerte nos sale por las orejas.
El mayor yacimiento petrol�fero en a�os, justo aqu� a 100 Km.
Tal vez deber�a cortarme un trozo del pastel.
Habr� de sobras para todo el mundo, deber�as haber visto el primer surtidor.
�Surtidor? �qu� quieres decir?
Quiero decir que son 50.000 barriles diarios de petr�leo de gran calidad.
Oye Lin �por qu� no te vienes ma�ana conmigo a echarle un vistazo?
- Compadre, no me lo pedir�s dos veces. - Salud.
As� que acepte el empleo, lo dej� al cabo de dos meses.
Solo pensaba que ten�a que volver a esa ciudad y encontrar a alguien.
No consegu�a pensar en nadie m�s que en esa persona.
Como ya habr� adivinado, esa mujer a la que hab�a visto en el and�n.
Era la viuda de Tevlin, eso era todo lo que sab�a de ella.
Luego averig�e donde viv�a,
y finalmente cog� un autob�s que sal� de la ciudad.
Fue la primera vez que ve�a el rancho.
Era grande y parec�a ser bastante c�modo.
Pero produc�a esta tiste sensaci�n que se nota en esos sitios
en los que no hay un hombre que los cuide.
Y que empiezan a ser diferentes cuando llega la esperanza
y la gente empieza a construir algo.
Despu�s lo echan a perder o ven como falla su prop�sito.
En ese sitio viv�a una mujer.
Me pregunte qu� clase de poder me hab�a atra�do hacia all�.
Era que yo compart�a su secreto, o la raz�n era ella misma.
Su belleza o su personalidad que me resultaba desconocida
y solo trataba de adivinar.
No hab�a pensado en ninguna excusa que pudiera explicar mi visita.
lmagine que era mejor llamar a la puerta y ver que ocurr�a.
�Qui�n es?
- �Es usted la Sra. Tevlin? - Si.
�No quiere pasar?
- Si�ntese. - Gracias.
- �C�mo se llama usted? - Brown, Lindley Brown.
Ya nos hemos visto antes �verdad Sr. Brown?
Pues no, creo que no.
No esperaba que viniera nadie tan pronto.
Por lo del anuncio.
�Ha comprendido sus t�rminos?
No pagar un salario, pero compartir� los beneficios cuando vendamos el ganado.
Entiendo, no estaba muy seguro sobre lo del salario.
Pensaba que estaba claro.
Esta justo aqu�.
Capataz para un rancho en cooperativa, no se presta a ninguna duda.
Bien, no supondr� ning�n problema.
Tenemos unas 400 cabezas, y tambi�n vendemos los cultivos.
Tengo a un indio ayud�ndome,
pero nos resulta imposible, reunir, marcar y vender el ganado.
Debe de ser muy dif�cil llevar una casa y controlar el ganado.
Si.
lncluso para una persona capaz de manejar el ganado, y yo no lo soy.
A veces me he planteado abandonarlo y volver a los Estados Unidos.
Pero entonces decid� que lo intentar�a una vez m�s, que me quedar�a m�s tiempo...
Mi marido y yo compramos esto con nuestros ahorros.
�l sol�a llevarlo en su tiempo libre, pero ahora est� muerto.
Creo que ha hecho muy bien conserv�ndolo, tener algo propio es muy bueno.
Mi marido trabajaba para la compa��a petrol�fera.
�Ha trabajado alguna vez en los campos petrol�feros?
Si, ya lo creo.
Donde me crie el petr�leo y el ganado se peleaban por el mismo trozo de terreno.
Puedo hacerme pasar por vaquero si es necesario.
Mira sus botas, no es un vaquero.
Mike este es el Sr. Brown, le presento a mi hijo Mike.
- Hola Michael. - Hola.
Mike tiene raz�n, estas botas no son buenas, pero he tenido de las otras.
Y tambi�n puedo liar mis propios cigarrillos.
Me gustar�a estar segura de que ha entendido su trabajo y que sabr� hacerlo.
Las cosas no son f�ciles aqu�.
Me gustar�a intentarlo.
- � Va a quedarse mam�? - Aun no lo hemos decidido.
- Si se queda yo me marcho. - Escucha Michael,
estoy buscando un sitio donde trabajar, y tu madre necesita ayuda.
�Te opondr�as a que me quedara y ayudara a tu madre?
Puede quedarse. Si es lo que quieres mam�.
De acuerdo, probaremos a ver como funciona.
- Tendr� que traer sus cosas de la ciudad. - Lo har� esta misma tarde.
Entonces le ense�ar� su habitaci�n.
Era l�gico, ella necesitaba que alguien trabajara el rancho.
Ya que Sam hab�a muerto.
Aquel anuncio en el peri�dico local era su �ltimo recurso.
Pero para m�, era una oportunidad ca�da del cielo.
Solo estaba seguro de una cosa.
De que mi estancia all� no ten�a nada que ver con el difunto Sr. Tevlin.
Solo con la Sra. Tevlin.
Hab�a ido por que hab�a visto a una mujer en el and�n de una estaci�n.
Ahora que hab�a hablado con ella,
decid� que permanecer�a a su lado
incluso si Sam Tevlin volv�a de entre los muertos para impedirlo.
- Hola socio �c�mo est�s? - Bien, siempre estoy bien.
Genial.
- �Este caballo pinto es tuyo? - Si.
�Por qu� lo ha atrapado? Le gusta estar libre.
Tal vez te gustar�a ponerle una silla y cabalgar con nosotros.
No puedo ir, hay indios por aqu� cerca.
En serio, a veces atacan, as� que tengo que cuidar de mi madre �lo entiende?
Vale, pues qu�date.
- Hasta luego Mike, te ver� luego. - Hasta luego.
�Te ha pedido el Sr. Brown que lo acompa�es?
No puedo irme, podr�an atacarnos.
Encontramos un rastro, lo seguimos.
Y al cabo de un rato Mike encontr� a un ternero mugiendo.
Si, y el pobre bramaba que daba pena.
Estaba atrapado en un ca��n en el que el riachuelo se hab�a secado.
Al final logramos sacarlo �verdad?
Voy a construir una presa para que haya agua por la regi�n
cuando lleguen los meses malos.
Lin dice que cuando haya agua suficiente podr� nadar.
Ha llegado el momento de que alguien que yo conozco se vaya a la cama.
Por favor mama.
Si quieres ser un gran h�roe has de recuperar tus fuerzas con un buen sue�o.
�No puedo quedarme ha charlar un rato con Lin?
Esta noche no cari�o, el Sr. Brown tiene que seguir trabajando.
Ahora vete a la cama.
Luego ir� a verte y te leer� ese cuento.
lba a echarle una mano con esas bridas que est� haciendo, pero eso podr� esperar.
Si, tendr� que esperar.
Hay otra cosa que me gustar�a que hiciera.
- �Me acompa�a por favor? - Claro.
Hoy estuvo aqu� Decoben y rompi� la valla al salir, arr�glela.
Muy bien, me pondr� a ello por la ma�ana.
Quiero que lo haga ahora.
�No es un poco tarde para ponerse a arreglar vallas?
Siempre que haya trabajo tendr� que terminarlo, si espera quedarse.
Se las apa�aba muy bien para no dejarme parar.
Todas las noches despu�s del trabajo y tambi�n durante el d�a.
Si ten�a 10 minutos libres aparec�a ella con algo nuevo.
Y siempre encontraba alguna excusa para venir a vigilarme.
Si la hubiera dejado me habr�a tratado con un l�tigo,
y seguro que eso le habr�a encantado.
Estuve a punto de abandonar un centenar de veces,
pero al final siempre me quedaba,
porque sab�a que algo se estaba cociendo en su interior
y quer�a averiguar de qu� se trataba.
As� que hice todos los trabajitos que me encargaba
y esper� a la siguiente jugada.
Hola socio.
�Quieres intentarlo?
Venga vamos.
�C�mo hay que poner los dedos?
Los de la mano izquierda hay que ponerlos de esta forma.
Eso est� muy bien, un poquito m�s atr�s.
Aprieta fuerte.
- H�galo usted. - � Ya te has cansado?
Bien �qu� quieres que toque?
Lo que estaba tocando.
La de los perritos �te gusta esa?
�Ha estado alguna vez en Wyoming?
No, pero siempre he tengo muchas ganas de ir.
- � Y si fuera all� volver�a con nosotros? - Claro que si, socio.
Pero lo m�s probable es que no vaya.
�Qu� es la muerte?
- �Estar muerto que significa? - �Muerto?
Bien... es cuando uno deja de existir, cuando dejas de ser lo que eras.
- �Cuando empiezas a ser otra cosa? - Supongo que s�, no se mucho de eso.
lgual que la mayor�a.
- Pero mama s�. - �En serio?
Si, y me ha hablado de ello. Me dijo que pap� ya no volver�a.
- Lo siento. - No se preocupe, est� en el cielo.
El cielo es un gran sitio, seguro que all� no pasan demasiadas cosas.
Se supone que es un buen lugar.
Esos �ngeles parecen se�oritas, �hay �ngeles que sean hombres?
lmagino que si los hay.
Yo creo que s�.
Y estoy seguro de que llevan lanzas.
Yo antes ten�a una, pero la perd�.
�Michael?
- Estoy aqu� fuera con Lin, mam�. - Es hora de acostarse.
Ya voy.
Vaya, ojala no se me hubiera perdido aquella lanza.
Tambi�n perd� mi arco y las flechas, era un buen arco.
Me lo hab�a hecho mi padre, cuando vuelva seguro que...
Claro que ya no volver�, ya se lo dije.
�Podr�a fabricarme un arco?
S�, creo que s�, puedo intentarlo.
- �Lo har� ma�ana? - Bien... si, si lo hare.
- Muchas gracias Lin. - De nada.
- Ser� mejor que entres. - De acuerdo.
- No se olvide de mi arco. - No, no lo olvidar�.
- Usted es un buena amigo, buenas noches. - Buenas noches, hijo.
Hijo...
Y all� estaba yo meti�ndome en algo de lo que siempre hab�a huido.
Hab�a elegido una familia que ya exist�a y me gustaba.
Todo excepto una cosa. Ellen no cambiaba su actitud conmigo.
Al menos cuando est�bamos a solas, delante de Mike era un verdadero encanto.
- �Puedo salir ya mam�? - Est� bien.
- � Vienes Lin? - Solo un minuto.
Antes tengo que ayudar a tu madre a lavar los platos.
Los platos que royo.
Me las arreglar� sin su ayuda, gracias.
�Hasta cu�ndo tendremos que seguir as�?
�A qu� se refiere?
Parecemos desconocidos obligados ha estar juntos contra nuestra voluntad.
- Sin saber qu� hacer para solucionarlo. - � Y que sugiere que hagamos?
Podr�amos ser un poco mas humanos.
Como a la mesa, pero lo �nico que me dice es p�seme esto, p�seme aquello.
Cuando hemos acabado de comer nunca hacemos nada.
Me ve trabajar, Mike a jugar y usted...
Podr�amos sentarnos a charlar un rato, la gente hace eso.
O podr�amos tomarnos otra taza de caf�.
O incluso si eso no le gusta podr�amos ir a la ciudad.
Si, alguna tarde podr�amos pasear o ir tocar a la banda, mirar escaparates,
y tal vez meternos a ver una de esas pel�culas antiguas.
Ha Mike le encantar�a.
No tenemos dinero para diversiones.
Pero algo tenemos que hacer �no se da cuenta?
Aunque nos peleemos y gritemos.
- �Por que �bamos a pelearnos? - Por cualquier cosa.
Eso demostrar�a que estamos vivos.
De esta forma no lo estamos,
no se hacia d�nde vamos ni que est� ocurriendo.
Es como una enfermedad, como estar idiotizados o algo as�.
Nunca hacemos nada.
Usted tambi�n lo siente, estoy seguro. lncluso el odio ser�a mejor que...
�El odio? �Qu� sabe usted lo que es odiar?
- No demasiado gracias a Dios. - El odio puede ser muy dulce.
- Se ha herido. - Solo es un ara�azo.
�Podemos ir a nadar mama?
Cre� que hoy ibas a luchar contra los indios.
Es domingo, dijiste que los domingos podr�a ir a nadar.
Pero no puedes ir solo y yo no puedo acompa�arte.
Pero Filipo ya sabe nadar y me va a ense�ar.
Lin ya ha terminado el canal de riego y es muy profundo.
- De acuerdo, puedes ir. - Gracias mam�.
Son como potrillos, pero lo cierto es que hace mucho calor.
Siempre es as� por esta �poca.
La verdad que no me apetece ir a nadar con los cr�os y no s� qu� hacer.
Claro que podr�a darme un chapuz�n en la piscina de la familia.
Seguro que le sentar� bien.
�Me est� diciendo que tengo su amable permiso para ba�arme?
- Sabe que me da igual lo que haga. - Es usted muy amable.
No puedo dejar pasar una oportunidad as�.
�Sabe? durante un tiempo trabaje en un barco mercante que navegaba por el Caribe.
Estuvimos un par de semanas en cuarentena,
hab�a un caso de tifus a bordo.
Bueno, tal vez tuvimos suerte o aquello no era tifus.
Pero cuando volvimos a navegar,
el capit�n paro los motores y nos dej� darnos un buen chapuz�n.
Fue maravilloso
�Sabe una cosa? Hoy me he sentido estupendamente.
S� se�or, esa vieja cuba est� muy bien para darse un ba�o de domingo.
lmagino que tenia mas espacio en el Caribe.
- �Ha acabado ya con esto? - Puede leerlo en su cuarto.
No, se est� muy bien aqu�, gracias.
Ellen.
�Quiere escucharme un minuto?
Escucharle a usted es perder el tiempo.
Pero no lo perd�a cuando entro a mi habitaci�n a rebuscar entre mis cosas.
En mi cartera, por ejemplo.
Me vio en la estaci�n y quer�a sabe si mi nombre era Brown.
Y descubri� que no lo era.
Averig�e que es usted el hombre que asesin� a mi marido.
�Asesinarlo?
Eso es muy fuerte.
Antes de acusar a alguien de algo as� se investiga lo que hizo.
La mayor�a de las veces un abogado presenta las pruebas,
el jurado las eval�a y un juez dicta sentencia.
�Qu� es usted? �juez, jurado y fiscal al mismo tiempo?
�Es que Sam Tevlin tuvo un juez, un jurado y un acusador?
Yo estaba trabajando para una compa��a y �l rob� el dinero de la nomina.
Al menos eso es lo que creyeron y yo tambi�n.
�En serio? �Qu� le hac�a estar tan seguro?
�Le dijo Sam que era un ladr�n? �O no le dio tiempo a que se lo dijera?
- No hubo tiempo para... - Contin�e.
�Qu� sabe usted de eso? Habla como si hubiera estado all�.
Ha sido usted el que ha empezado a hacer preguntas.
Ahora le pregunto yo.
�Por qu� disparo a Sam cuando ten�a las manos arriba?
Solo hab�a levantado una, le grite.
Pero nadie lo sab�a. Nadie excepto...
Nadie excepto usted.
Usted y Sam Pero Sam est� muerto, solo queda usted.
Y tiene raz�n.
No se mencionaba una palabra de ello en el recorte que le�.
�Sabe como lo averig�e?
Lo descubr� gracias a Sam
Me enviaron su cuerpo, deber�a recordarlo, viajo gratis con �l.
Estuve mirando el cad�ver de Sam
Una esposa tiene derecho a hacerlo si le env�an a su marido muerto
y no sabe c�mo muri�. Vi por donde entr� la bala.
Justo debajo del musculo del pecho.
Ten�a el brazo levantado cuando le alcanz�,
porque cay� sobre el agujero tap�ndolo.
Por eso tuvo una hemorragia interna.
Si Sr. Vanner, se c�mo muri� mi marido. Usted era un gran h�roe.
Fue muy valiente aquella ma�ana al amanecer.
- Ellen... - �Quiere irse ahora, por favor?
Todo lo que ha dicho es cierto, creo que me apresur� al disparar.
Sam grit� algo pero no consegu� entender lo que dec�a.
Pensaba que quer�a gastarme una jugarreta.
As� que se pudo a temblar.
Fue un cobarde y le mat� porque es un cobarde.
No, no se trataba de eso.
La gente como usted no deber�a dedicarse a eso.
Deber�a limpiar las pocilgas y arrastrarse por el barro.
He hecho todas esas cosas y usted lo sabe.
Le enviare su parte del dinero cuando vendamos el ganado.
Buscar� a otra persona para que me ayude.
Est�bamos hablando de Sam
Yo estaba con �l cuando muri� y no pregunto por usted.
- Pregunto por su madre. - �Por qu� me cuenta eso?
Se lo cuento porque no me enga�a con esa imagen de esposa fiel.
Sam no pens� en usted cuando se estaba muriendo.
Y buscaba alg�n recuerdo que le ayudara y le consolara.
�No cree que la mayor�a de los hombres recordar�an a sus mujeres en ese momento?
- Eso depender� del hombre. - Y de la mujer.
Y de como vivian juntos.
Si, solo es un peque�o detalle,
pero forma parte de la sensaci�n que he tenido sobre usted y Sam
Resulta dif�cil expresarlo pero a mi me parece que eran dos desconocidos.
�Me equivoco?
La gente puede casarse, incluso tener un hijo y comprarse un rancho,
y no llegar nunca a conocerse el uno al otro.
Por la pinta que tiene esto creo que no se paso aqu� ni un a�o con usted.
Era m�s divertido trabajar en los campos petrol�feros
y hacerle el amor a las bailarinas de Tampico.
�No era as� como funcionaban las cosas?
Si, as� es como eran las cosas.
Pero muchas mujeres le matar�an por decir eso.
Pero usted no.
A la gente la castigan por matar y a usted no le gustan los castigos.
Usted act�a guiada por su cerebro.
Me deja trabajar aqu� saben quien soy porque me necesita.
Adem�s que gracia tendr�a dejar que me fuera si sabe que jam�s volver�a.
- Ha sido muy bonito. - Si.
Y lo mejor de todo ha sido que yo no pod�a darle un par de bofetadas
y largarme como sol�a hacer Sam
Usted no odia a los hombres por lo que ha averiguado de mi los odia por Sam
Est� resentida contra los hombres y ha disfrutado pag�ndolo conmigo.
Pues ha ganado Sra. Tevlin.
Nuestra sociedad esta liquidada.
Y puede quedarse con mi parte de los beneficios si lo desea.
Con mis cumplidos.
- �Es su forma de decir adi�s? - Puede ser la de decir hola.
Hola entonces.
Puede que el amor sea la forma que tiene una persona de reconocer a otra.
O una gran experiencia que rompe las murallas de uno mismo.
Ellen y yo la tuvimos.
Empezamos por un punto al que la mayor�a nunca llega.
Por las explicaciones finales.
La gente paga por esas explicaciones, pero tambi�n hay recompensas.
Si padre.
Y nosotros tuvimos la recompensa mas grande de todas, nuestro matrimonio.
Me costaba seguir las palabras del sacerdote
por qu� no paraba de decirme, ahora es m�a, ya es m�a.
Aquel d�a estuve seguro de que los demonios que me hab�an perseguido
desde que dispar� ha Sam Tevlin se hab�an ido para siempre.
Pero todav�a no hab�an acabado conmigo, como luego descubr�.
- Dame un poco de arroz. - No tengas tanta prisa.
Quiero un buen pu�ado.
Michael, has sido un padrino maravilloso.
- Gracias por salir en mi defensa. - No hay de qu�.
- Tengo algo para ti. - �Si?
- Buena suerte compadre. - Gracias.
- Toma. - �Qu� es esto?
Mira el regalo de boda que nos ha hecho Mike.
Son preciosas.
- �Puedo prob�rmelas ahora? - Te ir�n bien.
Mire el numero de tus viejas botas.
De todos modos voy a prob�rmelas, ven conmigo.
- Os deseo mucha suerte. - Gracias Carlos.
- Soy tan feliz. - Eso no tiene nada de malo.
Me van perfectas.
Chico con estas botas soy un verdadero vaquero, s� se�or.
Absolutamente perfectas.
�Te gustan las mariposas? Son de verdad.
Si, son las botas m�s bonitas que he visto en mi vida.
- �Qu� te parece? - Son preciosas.
Ven aqu�.
�Qu� es eso que he o�do de una fiesta?
Es una sorpresa.
Todo el mundo celebra una peque�a fiesta despu�s.
- Y una recepci�n. - �Una recepci�n?
�Qui�n va a venir?
No lo s�, ha casi todos los ha invitado Juan.
En el club de campo.
- �Crees que se lo pasan bien? - De maravilla.
�C�mo lo has adivinado?
Juan es un poco descuidado con ese champan de Milwaukee.
Gracias, gracias.
Vamos compadre ya est� bien, ahora se ocupa Carlos.
Tranquil�zate dama de honor, es nuestro trabajo.
Ahora me toca a m�. Vamos, ve a bailar con tu marido.
Eres un �ngel Carlos. �Est�s de acuerdo conmigo?
He escondido dos platos de comida en casa.
- Eres una mujer muy lista. - Y una gran cocinera.
- Espera, cocine yo. - Tu solo lo has trinchado.
Si.
- Nuestra primera fiesta. - Estamos vivos.
La gente dice eso en broma, pero puede significar mucho.
T� hiciste que me diera cuenta de que respiraba sin estar viva.
lncluso el odio que cre�a sentir por ti era mentira.
- No pod�a admitir que te amaba. - �Me amas?
Siento como si esta noche y todas las que nos quedan
fueran regalos de boda tuyos.
Tu tambi�n me has ayudado y lo sabes.
- �C�mo? - Hiciste que dejara de huir.
�Estabas huyendo la primera vez que viniste?
- �Por qu�? - Sabes porque.
Ahora ya no, ya no huyes, no debes culparte de nada.
No, creo que no.
Es una curiosa iron�a, esta noche lo he estado pensando.
Llevo puestos los zapatos de Sam, �no lo ves?
Es como si una rueda diera vueltas formando un circulo.
La mujer de Sam, el hijo de Sam
Entonces...
no has dejado de huir, cari�o.
Y no lo har�s hasta que descubras que los zapatos de Sam est�n en sus pies.
Llevas las botas que te ha regalado un ni�o que te quiere.
Estas casado con una mujer que nunca fue realmente de Sam
En cuanto me lo dijiste fui realmente tuya.
No existe el pasado, no hay nada.
Solo nosotros dos.
- �Qu� les pasa a esos ni�os? - No parece que est�n jugando.
Tiene raz�n, est� peleando.
- Ni�os, vamos ni�os. - Ya est� bien.
- Ni�os no os pel�is. - Vamos, ya est� bien.
- Michael. - �Que es todo esto?
Cari�o ser� mejor que los lleves con los otros.
Vamos ven aqu�, cu�ntamelo todo. �Qu� ha pasado?
Esto es solo entre nosotros, socio.
- Nada. - Bueno... algo ha tenido que ocurrir.
- Me dijeron una cosa. - �Sobre ti?
�Sobre tu mam� o sobre mi?
Sobre mi papa.
Mientras jugaba al juego de los mocasines con aquellos ni�os
oy� que uno de ellos dec�a que era el hijo del bandido Tevlin.
Eso es horrible, confiaba en que no tuviera que enterarse de esa forma.
�C�mo crees que se podr�a suavizar?
No lo s�, supongo que alg�n d�a se lo tendremos que contar.
- �Qu� le vamos a decir? - La verdad.
�Que su padre era un atracador? Ni si quiera estamos seguros de ello.
Lin ahora no puedes volverte atr�s, no puedes cambiar el pasado.
No, pero podemos averiguar lo ocurrido.
Si alguien tiene la culpa hay que descubrirlo.
Ellen...
No consigo dejar de pensar en la forma que me enfrente a Sam en el paso.
�Por qu� iba a robar el dinero? No era un criminal.
Siempre podr�a conseguir un empleo.
En realidad creo que iba por las v�as de vuelta a Bolsa Grande
cuando el automotor de la nomina se encontr� con �l, si es que fue as�.
Y hay otra cosa.
�Por qu� el pelot�n y la polic�a rastrearon cada palmo de aqu� a la costa
en vez de dirigirse a las monta�as como hice yo?
En aquel momento pens� que era una estupidez,
y a pesar de todo siempre cre� que ocultaban algo.
Estoy seguro que alguien de aquel pelot�n nunca deseo que lo pillaran.
Hay un hombre en alguna parte que cogi� aquel dinero y causo la muerte de Sam.
Y debe pagar por ello.
�No puedes olvidarlo?
Muy bien, no quiero que esto te atormente.
Ve y hazlo. Y luego vuelve aqu�.
Vine por donde hab�a venido, solo que esta vez pague mi billete.
Repase los archivos de la compa��a y estudio todo sobre aquel atraco.
Por cierto, �no recordaras el nombre de aquel escolta?
Ya sabes, el que result� herido.
Tiene que haber alg�n informe m�dico sobre �l.
Debe de estar por aqu�, en alguna parte.
- Valdez. - Si, eso es.
Aqu� lo tienes.
Cabo Valdez.
Buenas tardes.
Buenas tardes se�or.
No se acuerda de mi �verdad?
No me es desconocido pero desde que me hirieron no ando muy bien de memoria.
Se lo de su herida.
Yo era un directivo de Bolsa Grande cuando le trajeron aqu�.
Fui yo quien mando al doctor para que le examinara.
�Usted? Si, si.
Sr. Vanner.
Sr. Valdez, quisiera hablar con usted �podr�amos sentarnos y charlar un rato?
S� se�or.
- �Le apetece un cigarrillo? - Gracias.
Me alegro de que ya se haya recuperado.
Pero le traigo una noticia poco agradable.
- Mi pensi�n �sabe algo? - No es una palabra de ese tema.
Pero se ha reabierto la investigaci�n sobre el atraco
y quisiera hacerle unas preguntas.
Fue hace mucho tiempo Sr. Vanner, mi memoria no es buena.
Pues voy a refresc�rsela. Vamos si�ntese.
A usted se le asigno el mando de 3 hombres
para acompa�ar a Mahoney que iba a traer el dinero.
S�, pero aquello...
En las monta�as el automotor se topo con un americano que iba por las v�as.
El informa indica que llevaba una metralleta, intente recordad.
�Llevaba el gringo el arma o se la arrebato a uno de los escoltas?
La llevaba el encima se�or, era muy malo aquel bandido.
Un hombre con una metralleta...
Es extra�o que nadie se diera cuenta,
una metralleta no se puede esconder en el bolsillo.
La llevaba oculta debajo de la ropa, no creo que...
Se la quito a uno de los vigilantes, si me acuerdo bien.
Est� mintiendo Valdez. Era otro hombre el de la metralleta.
Y esa persona le disparo a usted.
No deb�an encontrarle vivo,
pero cuando comprob� que no fue as� le orden� callar.
Le amenaz� y le pag�.
Y as� es como consigui� esa pensi�n de la que me ha hablado.
- Se�or le ruego que... - Y desde entonces teme hasta a su sombra.
lncluso tiene pesadillas sobre aquello,
pesadillas en las que ve a un hombre disparando contra todos vosotros.
�A qui�n est� protegiendo Valdez? �Quien llevaba la metralleta?
�Quine se llevo la nomina de Bolsa Grande?
Debo...
Debo tocar la campana de la misi�n.
Bien, esperar�.
Sent� lastima de Valdez por su locura,
pero hab�a hecho que mi plan volviera a un punto tan muerto como �l.
Hab�a sido el �ltimo, en realidad el �nico testigo y estaba muerto.
Lo �nico que pod�a hacer era ver las cosas desde otro Angulo,
a pesar de que sab�a que era un juego peligroso,
casi tanto como disparar en la oscuridad.
No est� permitido beber aqu�.
- �Qu� desea usted se�or? - Ver sus archivos 10 minutos.
Lo lamento, pero eso es completamente imposible.
Tal vez necesite una llave.
Lo siento, no puedo hacer ninguna excepci�n.
Es una desgracia.
Esta cerveza est� caliente voy a buscar hielo.
Solo diez minutos.
Este es el archivo, est� cerrado.
Las llaves como imaginar� est�n en el caj�n de la mesa.
Le proh�bo que las coja amigo.
- Quisiera ver al Sr. Mahoney. - Puede pasar se�or.
�Est� el Sr. Mahoney?
Esta ocupado.
De acuerdo, esperar�.
�Para qu� desea verlo, se�or?
De acuerdo, hable con �l y vuelva a llamarme,
- quiero la respuesta antes de las 12. - La tendr�.
�Deseaba verme?
- �C�mo esta Sr. Mahoney? - Lin Vanner, cu�nto tiempo sin verle.
- �C�mo le ha ido? - Bastante bien,
tal vez mejor que antes, no puedo quejarme.
Ya me he fijado, compa��a Earl Mahoney.
�Qu� se le ofrece?
- Yo... - Pase.
No quiero que nos molesten.
Menuda casa se ha comprado.
No est� mal �verdad?
Se la compr�, hace ya bastante tiempo, al general lbarra. Si�ntese.
Ha sido muy amable viniendo a verme.
- �Le apetece una copa? - No gracias.
lr� directamente al grano.
Aqu� traigo algo y quiero que le eche un vistazo.
�No intentar� sacarme pasta?
No, solo desea aclarar una serie de hechos.
Hechos relacionados con el robo de la nomina de la compa��a de Bolsa Grande.
- D�game una cosa. - �Si?
- �Ha perdido usted el juicio? - �Por qu�? �hay alg�n error?
�Error?
Aqu� afirma que yo, Earl Mahoney,
planee y ejecute el robo de la nomina de Bolsa Grande.
Eso es.
Que yo ametralle a 6 hombres y que adem�s her� al cabo Valdez.
Que luego escond� el dinero,
y culpe a un obrero americano al que encontramos andando por las v�as.
Sam Tevlin.
Admito que al principio no pens� �l pero encontrarlo le vino perfecto a su plan.
Esto me resulta muy divertido.
�Qu� ha hecho? �lnventarse la historia usted solo?
No del todo, lo he estado estudiando.
Como operador de petr�leo las cosas no le iba bien,
su compa��a financiera estaba arruinada.
Ten�a una opci�n sobre un nuevo campo, pero no ten�a dinero para hacerse con �l.
Dos d�as despu�s del atraco usted lo adquiri�.
Y ese fue el negocio que le ha hecho rico.
Aqu� tiene una copia del memor�ndum de sus propios archivos.
As� que un d�a no ten�a dinero y al siguiente ten�a un poco.
�Qu� tiene eso de extra�o?
�Cree que con unas pruebas como estas voy a firmar la confesi�n
- o como quiera que lo llame? - S�, creo que lo har�.
Tiene usted agallas, eso me gusta. �Qu� es lo que quiere?
Limpiar el nombre de un muerto.
En vez de limpiar el nombre de un muerto le pagar� como m�ximo 5.000 pesos.
- No es suficiente. - 10.000.
Este trato no le va a costar un centavo,
excepto el precio del billete para irse despu�s de firmar este papel.
Le aconsejo que actu� deprisa y que no vuelva por aqu�.
A este pa�s no le gusta los americanos que ignoran sus leyes.
� Y si no firmo?
- Creo que ahora si aceptar� esa copa. - S�rvase usted mismo.
Vanner es un tipo duro, pero no me deja muchas opciones.
Voy a tener que seguirle el juego.
Lev�ntese.
�Vamos, lev�ntese!
Ya s� que lo hab�a matado en defensa propia,
y que deb�a haber llamado a la polic�a y haberme entregado.
Habr�a sido la cosa m�s sencilla del mundo,
y a pesar de todo no pod�a hacerlo, no pensaba nada con claridad,
salvo en tener algo con lo que luchar si me cog�an.
Y no ten�a ninguna intenci�n de dejarme atrapar.
- No quiere que le molesten. - Me pidi� que volviera.
- �Esta seguro? - Si.
Su sombrero se�or.
Sr. Mahoney yo...
A ver sus papeles, vamos, venga, venga dense prisa.
Est� bien, pueden irse.
Vamos b�jate. Registra detr�s.
Los papeles.
- �De d�nde vienes? - De Jalisco.
�Estuviste la Mancha ayer? �Qu� pasa?
� Y esta ropa de donde la has sacado?
- �La robaste? - No, la loter�a.
- �La loter�a? �Te ha tocado? - Si.
- Que suerte. - Gracias.
Nos vamos.
Muy bien, puedes irte.
- Hola jefe �c�mo le va? - Hola �c�mo est�is?
- Parece que hoy hay mucha gente. - Si, ya lo creo.
- Hola. - Hola.
Toma a la ni�a, c�gela y cu�dala bien. V�monos.
- Se�ora �quiere que la ayuda? - Gracias, es usted muy amable.
Me imagine que pod�a escapar a trav�s de las monta�as
y encontrar el camino a casa por el campo.
Deseaba volver a ver a Ellen y a Mike, tal vez pudi�ramos pensar en algo.
Buscar la forma de salvar nuestras vidas,
pero al d�a siguiente la polic�a encontr� mi rastro y me cort� el paso.
Para entonces ya estaba seguro que deb�an estar vigilando el rancho.
- Yo creo que no est� aqu�. - De todos modos registraremos la casa.
Lo siento, pero tenemos que registrar la casa.
Lo comprendo.
T� ves por all�.
Ya llevan una semana vigil�ndonos,
�por qu� han esperado hasta esa noche para entrar a buscarlo?
Porque creen que saben algo pero no tienen ni idea.
�D�nde est�?
Cuando se marchen vaya a la caba�a del sacerdote al pie de la monta�a.
Magnifico caballo.
Mire...
esta herido.
�Seguidle!
�Vamos!
No aguanto m�s.
�No podr�a curarme el brazo?
Estar� encantado de ayudarte en todo lo que pueda.
Ya lo s�.
Me he pasado toda la noche hablando, tambi�n estaba amaneciendo entonces.
- El d�a en el que... - En el que...
Comet� mi equivocaci�n.
Mira.
Ya est�n aqu�.
�Sr. Vanner!
Para un hombre de tu inteligencia es una pobre decisi�n.
Quiero mi vida pero se trata de 30 a�os o de 30 segundos.
Si salgo ah� fuera morir�.
�Vanner salga!
�Vosotros por all�!
- Capit�n tenemos a la prisionera. - �Donde est�?
- Ah� abajo, en la ca�ada. - Tr�iganla.
�Vanner no dispare!
Hay alguien con ellos. Una mujer.
Puede ir, pero debe llevarle un mensaje.
Debe entregarse antes de 2 minutos o volveremos a disparar,
aunque este usted dentro, dese prisa.
Ellen.
Lin.
Ellen no deber�as haber venido, has hecho justo lo que quer�an.
- Darles un reh�n. - Eso no importa, debes entregarte.
- Sabes que no puedo hacerlo - Es la �nica forma, por favor.
- Estas herido. - No es nada.
No puede levantar la mano para rendirse.
Lin...
Entonces debes decirles como te encuentras.
- Hazles comprender que estas herido. - Ser� in�til.
Cari�o esc�chame.
S� que mataste a Mahoney en defensa propia, estoy segura.
Debes convencerlos de ello y te har�n justicia.
No. �Es que no entiendes lo que ha pasado?
La historia de repite, ten�a que ser as�.
Desde el principio estaba escrito que esto ten�a que ocurrir.
Solo es un ara�azo,
y aunque quisiera salir con el brazo as� no podr�a levantarlo, no puedo moverlo.
�Vanner se le ha acabado el tiempo!
Ponte all�. �R�pido!
�Qu� podemos hacer? Solo desean destruirse a s� mismo.
Si y no es por su herida.
Piensa que debe destruirse por algo que hizo hace tiempo.
Le ha ocurrido a muchos hombres, lo he visto.
No puede evitarlo.
�Voy a salir!
�Ellen!
�Est�s herida? �te encuentras bien?
Si, solo me he ca�do.
�Tu brazo!
Has usado el brazo.
Esto no es el final �no lo ves? hemos ganado.
Podemos vivir, podemos estar juntos de nuevo.
Pero no hemos ganado.
Si...
Si salgo ahi fuera...
Si deseas estar junto a tu mujer y tu hijo debes intentarlo.
- �Voy a salir! - Quietos.
Si hace un movimiento en falso m�tale.
�Levante las dos manos!
C�breme.
Perdone padre, no sab�amos que estaba usted aqu�.
Es un buen hombre.
- Venga vamos. - Ten fe hijo m�o.
Vamos.
En marcha.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.