All language subtitles for Aguila Roja 5x09 - Ep 60.Web rip.spa

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

(M�sica de tensi�n)

-Dios m�o, amo, nunca le hab�a visto ni tan violento ni tan vengativo.

Que se sepa el precio que deben pagar por lo que han hecho.

Buenas noches, cardenal Mendoza.

(RESOLLA)

Richard Blake...

Nu�o se ha ido.

En esta carta se despide para siempre.

No se me encone, por Dios. El doctor es culpable.

Me cuesta creer que Juan haya hecho algo as�.

Si ha matado a su mujer pagar� por ello.

-Te matar�. -�Guardia! �R�pido!

-Entr�gueme de una vez. Con mucho gusto.

En mi c�rcel no tengo chusma como la de su calabozo.

Un asesino es asesino en todas partes, alcaide.

Te cuidar�, lo prometo.

No puede ser, ha estado a punto de ped�rselo a do�a Margarita.

No se puede casar con otra.

Si es lo mejor para Mariana, lo har�.

A lo mejor nos rendimos pronto

y no agotamos las posibilidades de mostrar que es inocente.

�Te gustar�a que lo fuera?

-Richard Blake estuvo en mi propio dormitorio.

-�Y esta carta? Sin sello en el lacre ni remitente ni nada.

Han secuestrado a Nu�o. -Madre, �qu� hace con la carta?

-No se ha recibido ninguna carta.

-�No te acuerdas de tu primer paciente?

-Tienes la pierna destrozada. Voy a tener que amput�rtela.

�He cortado la arteria! �He cortado la arteria!

(Derrame de sangre)

-No pagaste por la muerte de mi hijo, pero pagar�s por la de tu mujer.

-�Que llamen al Rey! �Que llamen al Rey!

La cruz pertenec�a a un joven que muri� hace 14 a�os en la guerra.

�No hay posibilidad para Juan?

(AMBOS) �S�tur!

Alguien meti� alg�n opi�ceo en el agua para que no recordase.

T� tambi�n has bebido y te ha pasado lo mismo.

Eso quiere decir que el doctor no mat� a su se�ora.

(GRITA)

-Hemos encontrado este pa�uelo.

-Es de Nu�o.

(GRITA)

-Shit.

-�Richard Blake? -Tampoco lo entiendo, estaba muerto.

-Se ha obrado el milagro:

tu mujer acaba de resucitar de entre los muertos.

A Juan lo decapitan al mediod�a.

Van a vigilarle

hasta que el verdugo tenga el hacha en su cabeza.

No puede contar ahora con el factor sorpresa.

-Es de Nu�o.

"Cuando la recibas estar� rumbo a las Am�ricas".

�Por qu� haces esto por nosotros? �Ten�is que saltar!

Perdona por todo lo que te hice.

Juan de Calatrava y Fonseca, grande de Espa�a

a partir de hoy ser� un muerto en vida.

�Qu� tal est� Margarita?

Pues mustia, �c�mo va a estar?

No suelta prenda desde que lleg� del bosque.

Podr�a bajar y hablar con ella, �no?

�Y qu� quieres que le diga? Juan no va a volver jam�s.

No puedo consolarla.

Mire, las personas normales,

las que no somos h�roes,

pues a veces necesitamos que nos escuchen.

Solo eso.

He descubierto algo sobre la Boca del Diablo.

Muy bien.

�Y qu�? �Ya sabe d�nde est� el tesoro?

En 1307, el rey Felipe de Francia convenci� al Papa

para disolver la orden del temple.

Fueron perseguidos por Europa,

muchos de ellos quemados... �Frene!

Que me est� mezclando los conceptos.

�Qu� tiene que ver con el tesoro?

Pues que uno de esos caballeros fue apresado aqu�, en Castilla.

Y seg�n la leyenda fue ajusticiado y enterrado en un bosque.

Se le llam� La Boca del Diablo.

O sea, los templados esos, �se entend�an con demonios?

El Papa les acus� de herej�as y adorar al diablo Baphomet.

En realidad envidiaba sus riquezas y su influencia.

Ah... (R�E)

Por ah� vamos bien, mire.

Si el Papa quer�a echar la zarpa al tesoro

debe ser cosa fina. Se lo digo yo.

Esa leyenda se perdi� con los a�os,

aunque ese bosque sigue maldito. Pero... recibe otro nombre.

El bosque de los desahuciados.

No me diga que quiere ir "ande" los moribundos.

Hay que encontrar la tumba del templario.

Puede llevarme hasta mi madre.

�Ese bosque est� lleno de engendros y de deformes!

De apestados, de leprosos... Si hasta all� el aire est� enfermo.

Si quieres puedes quedarte aqu�.

Si entra va a salir con bubones en las orejas.

�Y qu� quieres que haga? �Quedarme aqu�, sentado?

Ya no s� d�nde buscar. Vamos, recapacite, por Dios.

He pasado por la peste y s� de qu� hablo.

Contra la enfermedad no hay catana que valga.

Ya est� decidido.

Ma�ana...

ir� hasta all�.

Que se le escapa de las manos, amo.

Que entrar en este bosque es contagiarse.

(M�sica m�stica)

(SUSURRA) Ni el �guila Roja puede huir del aire.

(Susurros)

(M�sica de cabecera)

(Puerta)

(R�E)

-Espera. �Puedes escucharme?

S� que vais a pedir un rescate. �Cu�ndo pens�is soltarme?

El comisario va a pagar.

�Espera! �Eh! �Espera!

�Joder!

(M�sica de tensi�n)

�Has venido a por m�? Os han pagado ya, �no?

-He estado en el bosque.

No ha venido nadie.

-No puede ser, es imposible.

El comisario jam�s me abandonar�a.

-Nadie ha pagado.

-No puede ser, que ha debido suceder algo.

-Su�ltale.

-�Qu� vais a hacer? �Soltadme!

�Qu� vais a hacer? �Que me solt�is!

-Tu familia no nos toma en serio, marquesito.

-Tenemos que hacer algo para cambiar eso.

-No, no, por favor. El comisario va a pagar.

S� que va a pagar, de verdad. �Por favor, soltadme! �Soltadme!

�No, por favor! �Soltadme, por favor!

(Crujido)

�Qu� haces aqu� tan temprano?

Como ayer no os fuisteis, quer�a preparar comida para el viaje.

Y quiero despedirme de Alonso, que no se vaya sin darle un beso.

Claudia se ha ido.

�C�mo que se ha ido?

Se march� ayer.

Lo siento, Gonzalo. No sab�a nada.

�Por qu�? �Qu� ha pasado?

Bueno, nos dimos cuenta de que...

De que no hab�a nada entre nosotros.

(M�sica de viol�n)

Bueno, si necesitas cualquier cosa no tienes nada m�s que dec�rmelo.

Gracias.

�Padre! �Padre!

Gabi va a hacer la comuni�n.

-Me trae corriendo as� desde el mercado.

Respira. Lo ha dicho el padre Dami�n.

Va a ser este domingo, padre. Este domingo.

�Y a que no sabes qu�? �Qu�?

Ser� donde los condes de Villena, a todo lujo.

-El Conde le presta su capilla al herrero.

Me alegro por Gabi, y por Estuarda.

Era hora que les fuesen las cosas bien.

�Y yo qu�? �Cu�ndo hago yo la comuni�n?

Los chicos de mi edad la han hecho.

Eso digo yo, Gonzalo. �Cu�ndo la va a hacer?

Si sigue as� se le van a acumular sacramentos.

Ya la har�.

Por cierto, �y S�tur? No sabe lo de la comuni�n.

Ver�is c�mo nos pondr� la cabeza cuando se entere.

-Amo, ya me estoy imaginando a mi Gabi

subido en el altar

con el pan y el vino, y Dios nuestro se�or

inund�ndolo con toda su gracia.

Me va a salir un cristiano de pies a cabeza.

S�tur...

Estamos entrando en el bosque de los desahuciados.

�Qu�?

Amo... Volvamos a casa, por Dios.

Piense usted en la comuni�n del chiquillo.

No te preocupes, la tumba tiene que estar cerca.

No tardaremos.

Mire que tengo que llegar sano al festejo...

A ver si con la tonter�a contagiar� al cr�o, al cura y a los invitados.

Seg�n el mapa, la tumba est� cerca de este riachuelo.

Lo que usted diga.

Pero, por Dios, procure no tocar nada.

Y respire lo menos posible, amo.

Cuidado, amo.

(M�sica de tensi�n)

�No te acerques!

�No te acerques!

No te acerques. �S�tur, no!

(GIME)

-�Est� bien? �D�game que est� bien! �En qu� est�s pensando?

�Pod�as haberle matado!

Que no, que yo... Yo solo quer�a asustarle...

Ha sido el arma que "me se" ha disparado.

�Le duele mucho?

Me cago en mi negra estampa, si casi le dejo seco ah�...

No es nada. Solo me ha rozado.

Cuidado, no meta mucho la mano, a ver si el agua est�... contagiada.

�Oro!

�Que hemos encontrado oro!

-�Aprieta m�s! Que se resalten bien mis encantos.

Y t�, costurera. Toma nota de lo que necesito.

S�, se�ora.

Para empezar, un vestido igual que el de la marquesa de Albor�n.

El cuello doblado y las mangas tirantes hasta el codo.

T�, �no est�s apretando!

-Se�ora, s� que aprieto, pero es que tampoco quiero abusar.

-Este cuerpo ha hecho vibrar teatros desde Linares hasta Tortosa, zopenca.

�Venga, apri�tame m�s! �M�s!

-S�, se�ora.

�Ay, se�ora, lo siento mucho.

-Eres una in�til. Y t�, no s� c�mo era vuestra anterior ama,

pero yo soy una mujer de verdad. No quiero trapos para esquel�ticas.

S�, se�ora. Cuando diga le tomo las medidas.

Bueno, ahora fuera de mi vista.

Las dos, fuera las dos. �Fuera!

-Madre, �cree que le habr�n matado ya?

-Rel�jate un poco, �eh? Que menuda noche me has dado...

Te he escuchado usar el orinal 20 veces.

-No me encuentro bien. �Habr� escapado?

-No, conf�a en m�, hijo.

Tu hermano ya estar� descansando en paz en una zanja.

(Llaman)

-Han tra�do este paquete, se�or marqu�s.

-Vete, vete.

Suena a joya.

Y joya de las buenas, de las caras.

Oh... Debe ser del duque de Pinares, que me miraba con ojitos.

-�Madre, es un dedo! �Es un dedo!

(CHISTA) Ya lo veo que es un dedo. Pero baja la voz, no grites.

A ver qu� dice aqu�.

Es de los secuestradores: si no pagamos el rescate en un d�a

nos mandar�n a Nu�o trocito a trocito.

-�Y qu� vamos a hacer?

-Pues lo que hemos hecho siempre: nada.

Si ellos han decidido despiezar a este ni�o,

pues nosotros no tenemos nada que objetar.

Ahora coge este dedo

y deshazte de �l.

Jacobo...

Vamos a salir de esta, como siempre hemos salido.

-Tanto santo le ha debido sentar mal.

Esto no lo puede decir en serio.

Te lo digo muy en serio. No podemos volver a ese r�o.

Amo, esto es una bendici�n del cielo, no podemos darle la espalda.

Un yacimiento no se puede ocultar.

Si descubren el fil�n de oro querr�n ir a ese r�o, a ese bosque.

�Y?

�Qu� va a pasar con esos enfermos?

No se los llevan, los van a masacrar.

�Todo esto es por los enfermos! �Claro que lo es, S�tur!

Si cogemos ese oro los condenamos.

No, amo. No.

Si cogemos este oro, se acabaron nuestros problemas.

Adi�s al hambre, a las penurias...

Nuestros hijos, como reyes.

A costa de la sangre de esa gente.

-�Se hace llamar h�roe del pueblo?

No piense en nosotros, piense en los pobres de la villa.

Lo que har�an con ese dinero.

S�tur, van a matar a todos los enfermos.

�No te importa nada?

-Pues mire, no. Si est�n desahuciaos los pobrecillos, son muertos en vida.

A elegir entre un sano y un fiambre, ni me lo pienso.

Ya. �Y si uno de esos enfermos que est� en el bosque fuera tu hijo?

�Tambi�n lo dejar�as morir?

Mi hijo no hubiera entrado jam�s en ese bosque.

Antes lo mato con mis propias manos "pa" que no sufra.

Tu Biblia, S�tur, dice que todos son iguales a ojos de Dios.

�Y t� te llamas cristiano?

Amo, hasta Dios comete errores.

Si cuando tuve la peste me hubieran quitado de en medio

me habr�an hecho un favor.

As� habr�a tenido una muerte digna.

No tengo nada m�s que hablar contigo.

Pues muy bien.

S�tur. �Qu�?

Dame el oro.

No quiero que vuelvas a ese r�o, ni que te acerques.

�Qu� pasa? �No conf�a en m�, o qu�?

Te conozco bien.

S� tus debilidades.

Partir� con un barco desde Sevilla, rumbo a las Am�ricas.

Con vientos favorables, en menos de un mes

tomar� tierra en Veracruz.

-�Y cu�ndo partir�? Ma�ana salgo hacia Sevilla.

Hay un barco en el Puerto de Indias.

All� buscar� un buen capit�n y tripulaci�n competente.

Ya puedes retirarte. S�, se�or.

�Has hablado con el tesorero?

No ha habido problema, he ordenado vender mis tierras.

�De cu�nto dinero hablamos?

Suficiente para pagar v�veres y una buena tripulaci�n.

(M�sica de tensi�n)

-Si pens�is quedaros con el dinero de mi familia

es que sois m�s est�pido de lo que hab�a pensado, comisario.

Eminencia.

No ir�is a ninguna parte a costa de mi sobrina.

-Pero t�o, es...

Es mi esposo.

-No interrumpas, Irene. Es un asunto entre el comisario y yo.

-Tambi�n tengo derecho a administrar mis bienes.

-No si tu marido se aprovecha de ti.

�Has pensado lo que ocurrir�a si yo faltara?

Quedar�as completamente desvalida y a su merced.

No pienso consentir que ocurra.

-Asumir� ese riesgo.

-Irene, no eres consciente de tu situaci�n.

Todo lo que tienes, todo, te lo he dado yo.

Y debes cuidar de ello, hija m�a.

Irene, sal de la habitaci�n, por favor.

Si quer�is ir a las Am�ricas puedo conseguir un pasaje en galeras,

pero no malgastar�is el patrimonio de los Mendoza.

Si quer�is las tierras de vuestra sobrina

qued�roslas.

As� habla un hombre razonable. Me alegro de que cambi�is de opini�n.

No os confund�is, eminencia. Ni Dios, ni usted ni nadie

impedir� que busque a Nu�o de Santillana.

S�tur...

Esto es para ti,

para la comuni�n de tu hijo.

�Para m�?

Ay se�ora. Gracias, por Dios.

Muchas gracias. Y con cuello de lechuguilla.

Me va a salir la alcurnia por los cuatro costados.

�Le has remetido bien las mangas? Claro, S�tur.

Que no me tape las manos, eso le va a dar como poca pompa.

Gabi se va a sentir orgulloso de ti. -S�...

La leche, yo no puedo llevar estos zapatos tan ro�osos.

Va a deslucir el atav�o. Espere.

�D�nde vas, S�tur?

A hablar con el zapatero para que me ponga unos hebillones

para el festejo. Que brillen mucho, que se me vea venir desde Toledo.

Ahora vuelvo.

�Estuarda!

-S�tur... -�Y Gabi, c�mo est�?

�Est� nervioso? Con la comuni�n "pa" arriba, "pa" abajo...

Quer�a pedirte un favor.

Tener un buen sitio en la iglesia.

-Va a estar complicado. -No pido primera fila.

Se va a encontrar con Dios, me gustar�a no perder detalle.

-S�tur, no est�s invitado.

-�C�mo?

-Lo siento mucho, �en calidad de qu� te voy a invitar?

Nadie sabe que eres su padre. La gente podr�a empezar a hablar.

-Estuarda...

No me puedes hacer eso. No sigas por ah�.

-No sigas por ah� t�, �eh?

El herrero es buena persona. Nos quiere, trabaja en el palacio...

Gabi y yo tenemos lo que hemos so�ado.

-�Te averg�enzas de m�? �O el chiquillo?

-�No es eso!

A ver, es que creo que...

tienes que salir de nuestras vidas, es lo mejor para nosotros.

-�Para vosotros y para m�?

Soy su padre, no me puedes borrar as� como as�.

-S�tur... Lo siento mucho, de verdad.

-Estuarda, no me puedes hacer eso.

No me puedes separar de mi hijo.

(Latigazos)

(Gritos)

-Se�or.

Comisario.

Est� muerto.

�A qu� esper�is para sacarlo de aqu�?

Irene, esto no es un lugar para mujeres.

Esas tierras me pertenecen. Dame un poco de tiempo.

Solo hay que convencer a mi t�o.

No necesito tu ayuda. S� c�mo arreglar mis problemas.

No tienes dinero para una tripulaci�n.

No puedes viajar solo.

�Qui�n dice que necesito dinero para tener una tripulaci�n?

�Abre las celdas!

No creo que sea buena idea.

Es mi �ltimo d�a aqu�, no quieras desobedecerme hoy.

��brelas! -Comisario, son maleantes,

gente sin escr�pulos.

El problema es el punto de vista.

Donde t� ves maleantes yo veo una tripulaci�n.

�brelas.

Es una locura, Hern�n. No lo hagas.

Irene, tienes que salir de aqu�.

No lo hagas. �No! �Hern�n! �Es una locura! �No lo hagas!

-Cordob�s.

Necesito...

Necesito que le des un escarmiento a alguien.

-No soy un matarife, S�tur. -No, no... No eso.

Quiero que...

Que cometa alg�n error. O que pierda el trabajo, o algo as�.

Te pagar� bien.

-Si hay dinero, hecho. �De qui�n se trata?

-Jos� Aranda, es uno de los herreros del Rey.

Amo...

Te estaba buscando. �A m�?

Quer�a pedirte perd�n.

Conoces mis secretos, incluso el m�s importante.

No pensamos igual, pero no le har�as da�o a nadie.

Siento no haber confiado en ti. (SUSURRA) Perd�name.

�Vosotros! Fuera.

�Vamos!

�Vamos!

(Gritos)

(Rotura de cadena)

(M�sica de tensi�n)

El Imperio espa�ol os ha condenado a muerte.

Os ofrezco la posibilidad de salvar vuestras vidas.

Embarcar�is conmigo rumbo a las Am�ricas.

�Qu� te pasa? Llevas todo el camino sin hablar.

�Usted cree que soy buena persona?

No tengo ninguna duda.

Yo todas, me cago en mi negra estampa.

Vamos a ver, S�tur. Puedes contar conmigo para lo que quieras.

Si necesitas ayuda solo tienes... No, que no es eso.

Tengo que volver a la villa a deshacer un entuerto.

Esta vez la he liado bien gorda.

Haz lo que debas. Me quedo yo, no te preocupes.

No. No le dejo solo ni loco.

Conc�ntrese y encuentre la tumba.

Seg�n el mapa estamos muy cerca.

Muy cerca dice... �Recon�zcalo, amo!

Como no baje Dios y mande una se�al

estamos m�s perdidos que una monja en un lupanar.

Eso es, S�tur.

No me diga que buscamos una monja porque...

Usted no explique nada... Si total... �Qu� m�s da?

Tiene la capacidad de hacer que uno se sienta in�til.

V�lgame el cielo.

T� lo has dicho antes. Buscamos una se�al.

Los que enterraron al templario tal vez dejasen algo,

alguna marca para encontrar la tumba.

Pues busqu�moslo.

�Claro!

(M�sica de misterio)

Es una cruz templaria.

Estamos cerca.

El nombre del templario muerto.

Ay�dame.

Amo, el tesoro, los templarios...

�Se da cuenta? �Somos ricos!

No me diga que no podemos tocar el tesoro.

Los templarios llevan muertos la tira de a�os.

Vamos, a la de tres. Una, dos, �tres!

�Qu� cojones es esto?

(M�sica de misterio)

-�Cu�ntas veces tengo que decir que no quiero perros en la cocina?

�Lleva algo en la boca!

Que no sean las peladillas, la se�ora las tiene contadas.

(GRITA)

�Es un dedo!

(Ladrido)

�Este chucho qu� hace aqu�? �Grit�is como gallinas!

�As� cuidas mi cocina?

-El perro llevaba eso en la boca...

Es un dedo de persona.

Eso ya lo veo. Es un dedo. Efectivamente. �Y qu�?

-Pues se�ora... el resto del cuerpo...

Ser� de alguien, �no?

Deber�amos avisar al comisario.

�T� eres idiota?

�Por un dedo molestaremos a la autoridad?

�Anda que no habr� dedos por ah�!

Lo tiro yo. �Ni una palabra de todo esto!

Que no se me subleve el servicio por una tonter�a. �Estamos?

(M�sica de misterio)

-Al abrir una tumba puedes encontrar cualquier cosa.

Pero esto...

Estoy igual de sorprendido.

Joder... Esto no me gusta nada.

�Qu� clase de banquete es?

Son s�lo esqueletos.

No lo digo s�lo por eso.

Este sitio que me da escalofr�os.

Aqu� sobramos, se lo digo yo.

Esto escapa nuestros entendimientos.

Es como si se hubiera detenido el tiempo.

�Lo ve? Ni siquiera usted lo entiende.

Esto estaba cerrado por algo.

Mejor no mover nada.

�H�game caso!

No toque, no toque, no.

No entiendo la relaci�n de esto con los templarios o mi familia.

Pero debe haber un modo de saber qui�nes eran.

Me da a m�... que por la cara va a ser imposible reconocerles.

Parecen caballeros de la Edad Media.

�Me da igual!

�No se da cuenta que esto pertenece al reino de los muertos?

(M�sica de tensi�n)

�S�tur!

Esto es una advertencia.

Si tiene idea de lo que ha ocurrido, d�gamelo. Si no, v�monos.

Sea lo que sea, no tiene explicaci�n l�gica.

Todav�a.

�El rojo!

-Tengo que advertirle que su madre ha elegido el otro.

Hace juego con su vestido. -Ya.

Mi madre tiene la virtud de destacar a distancia.

Yo soy diferente. Yo soy refinado.

Nuestra entrada en el teatro debe ser...

Inolvidable.

-Estoy segura de ello. -No has estado en el palco, �no?

-Yo no. -Espero que se nos vea bien.

Mi madre no deja de quejarse de los precios.

Este pelo es un fastidio. A mi madre no he salido.

-No, a su hermano tampoco.

�l es m�s... rubio.

Avisa a mi peinador. Quiero que me empolve el pelo.

-S�, se�or. Con permiso.

-�T� eres imb�cil?

-�Le han cortado otro? -Es el que ten�as que enterrar.

�C�mo se te ocurre hacerlo en los jardines?

Pero... estaba lleno de sangre, pens� que lo mejor...

-�No recuerdas cuando ped�amos restos en las posadas?

-�No fue suficiente? -Pero madre...

Otro error as� y acabaremos en la horca. �Eres un in�til!

-No tiene derecho a llamarme eso. -�Lo que hay que o�r!

Sin m� no encontrar�as ni tu propio culo.

(GRITA) -�Basta! �Basta ya!

�El marqu�s soy yo! �Recuerda?

(GRITA) �Ahora todo se har� como yo quiera!

Voy a ver al comisario y pongo fin a todo esto.

No puedo m�s.

-Est� bien. Tienes raz�n, hijo.

Cuando hables con �l, dile que soy responsable de todo.

Asumir� mi culpa ante la justicia.

-Perd�neme.

No puedo m�s con esto. Tengo los nervios destrozados.

No puedo m�s.

-No te preocupes, hijo.

Nu�o ya est� muerto.

Es lo que hacen en los secuestros.

Piden el rescate y despu�s matan al reh�n.

Aunque quisi�ramos ya no podemos hacer nada.

-�D�nde vas con tanta prisa?

Lo que te dije, olv�dalo.

Te pagar� igual, pero no le hagas nada.

-Demasiado tarde. -�C�mo que tarde? �Qu� quieres decir?

-Voy a desaparecer una temporada.

-Expl�cate de una vez. �Qu� ha pasado?

Se me fue. No fue culpa m�a. S�lo quit� la herradura al caballo.

Fue un accidente. -�Un accidente?

�D�nde vas?

-�S�tur! El herrero...

-�Qu� ha pasado? (NERVIOSO) -Estaba en casa de Gabi.

Me ense�aba el traje para la comuni�n y...

-�Qu� m�s? �Habla!

-Su padre, el herrero, estaba trabajando y...

-Expl�cate, Alonsillo.

-El caballo se volvi� loco, le pis� la espalda.

No puede mover las piernas.

-Ay, Dios m�o...

(Campanas)

Llevamos retraso. Los presos deber�an estar camino de Sevilla.

S�, se�or.

-�Le interesan los templarios?

Es s�lo para dar clases.

�Sabe leer?

No siempre he sido una mendiga.

�Qu� le ocurri� para terminar en la calle?

Es una historia larga y aburrida. Debo irme, lo siento.

�Espere!

Mi hijo Alonso la ha buscado para darle las gracias.

Estamos en deuda con usted, si puedo ayudarla en algo...

No, gracias. No hace falta.

Salude al muchacho, se port� como un valiente.

Se lo dir�. �Tiene usted hijos?

No.

�Ha comido?

No ofrezco gran cosa, pero un plato m�s no se notar�.

Ya le he dicho, no hace falta. Gracias.

-�Comisario! Su esposa.

Ll�vatelo. S�, se�or.

-�Arriba!

�Por qu� has vuelto?

Toma.

No es suficiente, pero es m�o.

Esta vez, mi t�o no puede decir nada.

-Arriba. �Vamos!

(Espadas)

No te muevas de mi lado.

Vas a pagar por todo lo que nos has hecho.

(SOLLOZA) -No, por favor.

(GRITA) �No! �Hern�n, no!

�No! �Hern�n!

�Est�s bien? S�. �Hern�n!

(SUSPIRA)

(Portazo)

-�Me das agua, por favor?

�Han pagado ya?

(M�sica de tensi�n)

-�Qui�n eres? -�Qui�n soy?

-Contesta.

El marqu�s de Santillana va a asistir esta noche al teatro.

�Qui�n eres?

Llevas el escudo Santillana en tu ropa. Tambi�n en la espada.

�Por qu�?

-Soy Nu�o de Santillana y Guzm�n.

-Responde de una vez, chico, o te abro en canal.

Eres el marqu�s de Santillana �o no?

-Soy su hermanastro.

Soy el hermanastro del Marqu�s.

(M�sica de tensi�n)

No comer no soluciona nada, Alonso.

Gonzalo.

El herrero ha tenido un accidente.

Lo s�, me acabo de enterar.

�Es grave?

Mucho. No se mueve de cintura para abajo.

Ha quedado tullido de por vida.

Necesita ayuda hasta para hacer sus necesidades.

-�De qu� van a vivir, padre?

No te preocupes, hijo.

Ahora est�n muy afectados por lo ocurrido, pero...

con el tiempo se recuperar�n, ya ver�s.

�C�mo? El herrero no puede trabajar.

La madre de Gabi tendr� que volver a la calle.

-Si naces clavo te caen los martillos del cielo. Qu� asco de vida...

Vale de lamentarse.

Ahora tenemos que averiguar c�mo ayudarles.

(Puerta)

Ser� S�tur. Me lo he cruzado en la calle.

Cuando se enter� se puso muy mal. Se fue sin decir nada.

(M�sica triste)

(SUSPIRA)

Perd�name.

(Puerta)

�C�mo est�s?

A veces la vida es cruel.

T� lo sabes. Ya.

Hab�a pensado ir a visitarles, con Alonso.

�Nos acompa�as?

No, amo. No puedo.

Necesito estar solo, lo siento.

Bien...

(M�sica emotiva)

(M�sica de tensi�n)

(SORPRENDIDO) Dios santo...

S�tur.

�D�nde te hab�as metido? �Eh?

Est�n dando una misa, por el herrero.

�Ahora? �Est�n ahora?

�Gabi y Estuarda tambi�n?

�Quieres que te acompa�e?

No, no...

No, yo iba hacia su casa pero...

con tanta gente mejor que no.

Ya, lo entiendo.

Pues te dejo, tengo que ir a palacio. Con Dios.

Gracias.

Gracias.

-�C�mo est� Gabi?

(SOLLOZA) Est� muy mal.

-No os faltar� de nada, toma. -�Qu� es esto?

-�Es oro? -C�gelo y no preguntes.

Si te hace falta m�s, me lo dices.

(SOLLOZA) -Despu�s de lo que dije... Te he tratado como un perro.

-No te preocupes por eso.

-�Por qu� haces esto, S�tur?

(M�sica triste)

-Estira m�s los brazos, quiero ver bien el estampado.

-Se�ora, si los estiro m�s se me saldr�n las esc�pulas.

-Hijo, te vamos a hacer unas calzas,

que te mirar�n todas las hembras de la corte.

-No s�, madre. Mucho floripondio. -No, f�ate de m�.

Te llevo siempre hecho un pincel.

�No te diste cuenta la que armaste al entrar en el teatro?

La hija del conde de Uceda tiene tort�colis de tanto mirar.

-�De verdad?

-�Soy mujer, no se me escapa una!

Gente de post�n va al teatro a echar el ojo.

�O te crees que alguien miraba la obra?

-Entonces nos lo llevamos, �no? A m� me parece una tela preciosa.

-Si le gusta a esta, mala se�al. Puede que tengas raz�n, hijo.

Para un marqu�s, mejor telas m�s sobrias.

Dan m�s porte y adelgazan. A ver...

Anda, ve. C�mprate una confitura. �Hoy te mereces un capricho!

-�Me da dinero?

-Toma. -�S�lo?

Bueno...

-�Cu�ndo tendr� mi propia bolsa? Siendo marqu�s...

-Por eso, �no sabes la chusma que hay en los mercadillos?

Anda, vete. Nos vemos luego en palacio.

Cuando volvamos a palacio, vaciar�s la habitaci�n de Nu�o.

-Se�ora, al se�orito no le gusta que toquen sus cosas.

-T� acata y calla.

No la podemos tener ocupada hasta que se le ocurra volver.

-S�, se�ora.

-�Vamos!

Voy a montar un saloncito de lectura. Con sus sillones, sus libros...

�Que se nos note bien la cultura!

(M�sica de misterio)

-�Qui�nes son estos hombres?

Caballeros templarios.

Pertenec�an a una orden militar. Eran mitad monjes, mitad guerreros.

Muy bien pensado, �no?

Vivir toda la vida en un monasterio debe ser un aburrimiento.

�Por qu� les quemaron?

Llegaron a tener tanto que despertaron envidia de reyes.

Y del Papa, que los conden� a muerte a todos.

�Les mataron a todos?

M�s de 200 fueron quemados vivos.

Prefirieron morir a renegar de sus ideas.

�Qu� tal est� Gabi?

Fatal.

Est� llorando todo el d�a.

Lo superar�n, hijo.

Al principio ser� duro pero... juntos lo har�n. Ya ver�s.

Alonso.

�Quieres contarme algo?

Eh, Claudia...

�Se fue por mi culpa? No, hijo. No.

Claudia se ha ido porque este no es su lugar.

Tampoco la trat� demasiado bien.

Mira, no tiene nada que ver contigo.

Tampoco parec�ais una pareja...

Que no hac�ais cosas de novios, me refiero.

(RIE)

No.

Padre...

Yo ya no soy un ni�o.

�Ah no? No.

Si alg�n d�a encuentras otra mujer, otra novia, como Claudia...

Te apoyar�.

Adem�s, alg�n d�a me marchar� y no quiero que te quedes aqu� solo.

Bien.

T� y yo estaremos siempre juntos, pase lo que pase.

Y aunque alg�n d�a te vayas, no creo que me libre de S�tur.

Anda, ve con Gabi. Hoy te necesita m�s que nunca.

Vale.

(M�sica de misterio)

-Me vas a poner orejones, unas cerezas, �qu� tal los higos?

(M�sica de intriga)

�Nu�o!

�Nu�o!

(SUSPIRA)

-Yo estaba que un color iba y el otro ven�a.

La se�ora grit�ndole al frutero por un maraved�.

Es que Isabel no se compra con dinero.

F�jate, yo hasta echo de menos a la marquesa.

Y c�mo nos trataba. Y yo.

Madre, que pena. Cuando vuelva esa mujer,

no va a conocer ni la fachada.

(Timbre)

�Qu� querr�? Eso digo yo.

�Por qu� nadie la avisa de lo que pasa?

Yo tampoco lo entiendo,

porque estar� en Par�s o en alguna ciudad moderna,

no metida en una cueva.

Se volver� loca si le dicen que su hijo se fue.

(Timbre)

�Ya voy!

(M�sica de intriga)

Pero Cipri, �qu� haces t� aqu�?

Ay, como vienes de barro. �Te has ca�do?

-Por fin.

-�Qu�?

-Podemos empezar una nueva vida juntos.

Lejos de la villa, como quer�amos.

-Cipri, por Dios, �esto qu� es? Es oro.

Oro puro, Catalina. Y s� d�nde hay m�s.

Esto lo consegu� en una noche.

-Dime que no est�s en ning�n l�o.

No se trata de estar huyendo como proscritos.

-No, �es m�o, nuestro!

Lo he encontrado en un r�o cercano.

Podremos ser felices.

-Ay Cipri, de verdad, que me est� entrando un tembleque.

-Ya nunca nos faltar� de nada.

Nos lo merec�amos, Catalina.

-�Uy!

-�Alguien ha visto a mi sobrina? Llevo un buen rato esper�ndola.

-No lo s�, pero inmediatamente voy a buscarla.

Permiso.

(M�sica de tensi�n)

-Oro.

-Es m�o.

-�De d�nde lo has sacado?

-Ya estoy aqu�, t�o.

-Te he hecho una pregunta, �de d�nde has sacado las pepitas?

-Las encontr� en un bosque.

-Irene, d�janos solos un momentito.

(Puerta se cierra)

�Cu�nto tiempo hace que no confiesas, hijo m�o?

(RESPIRA FUERTE)

(Puerta se abre)

(Cierran con llave)

-�Por qu� nadie ha pagado?

�Qu� ha pasado?

(GRITA) �Y el comisario? �l no me dejar�a morir aqu�.

�Por qu� no est� aqu�?

-D�jame en paz.

-�Contesta!

�Vamos, eh! �Qu� pas� con la carta de los secuestradores?

�Qu� dijo el comisario cuando la vi�?

-No se la dimos.

-�Qu�?

(CHILLA) -�Ah! No.

No, no.

(SOLLOZA)

(SUSURRA) No le digas al marqu�s.

No s� c�mo mi padre me quit� el t�tulo para d�rtelo.

(GIME) -�Que por qu�? Porque me lo deb�a.

Toda su vida nos trat� a mi madre y a m� como basura.

-�Es que lo sois!

-T� viv�as en un palacio, nosotros no ten�amos para comer.

Nos daba los restos. Se avergonzaba de nosotros.

Y ahora vamos a morir.

Y ese t�tulo no va a ser para ninguno.

-Morir� tranquilo porque nunca ser�s marqu�s de Santillana.

-Majestad, me hab�is mandado llamar.

-En efecto, acercaos.

-�A qu� se debe tanta premura?

-Quer�a consultaros un asunto muy delicado.

Por favor, Irene.

�Me ayudas a ilustrar a tu t�o? -Buenas tardes, t�o.

-Irene, �qu� haces en la alcoba del rey?

-No os preocup�is, cardenal.

Respeto a vuestra sobrina como a una hija.

Y no imagin�is pecados que no existen.

-Me tranquiliz�is.

�Cual es pues el motivo de vuestra llamada?

-Vuestra sobrina me ha informado de que hab�is encontrado oro

en terrenos de la Corona.

-Vine a visitar a la reina,

y se lo coment�, t�o.

-Majestad, pensaba informaros en cuanto me lo permitiesen

mis obligaciones eclesi�sticas.

-Pues hacedlo ya.

�D�nde est� ese yacimiento?

-Escuch� que estaba en un bosque.

�No, querido t�o?

-En efecto. Quiz� hay�is o�do hablar

de un lugar al que llaman "El Bosque de los Desahuciados".

-Es donde van todos los enfermos sin esperanzas a morir en paz.

Nadie se acercar�a a ese lugar en su sano juicio.

-�se es el motivo por el cual nadie ha descubierto

que el r�o que lo atraviesa baja cargado de oro.

-Gracias, eminencia. -Majestad.

-Voy a avisar a mis guardias de tan valioso hallazgo.

�Guardias!

-�Qu� has hecho?

Ese oro era nuestro, de los Mendoza.

-�C�mo los territorios que me prohibiste vender?

�Para qu� lo quiero si no puedo disponer de �l

cuando se me antoje?

-La venganza no es un sentimiento cristiano, hija m�a.

Me has decepcionado.

Has traicionado a la familia.

-La pr�xima vez que me confiese,

a�adir� 3 aves Mar�a a mi penitencia, t�o.

(M�sica de tensi�n)

-Rec�geme un poco la saya, que como tropiece con los bajos

delante del conde de Uceda, te enteras.

�Ha vuelto el marqu�s?

No, se�ora.

Al final llegamos tarde.

Toma, abr�chamelo. S�, se�ora.

Que al conde le gustar� asomarse al balconcillo.

(R�E) Si es var�n de casta.

�T� conoces al de Uceda? S�, se�ora.

Ha venido algunas veces a algunas recepciones a palacio.

Enviud� hace a�os y tiene una hija muy bella.

Ah, �y no ha vuelto a casarse?

Pues no, se�ora.

De secano no creo que est�.

�Sabes si tiene una amante fija en la corte?

�O es de los que le gusta picotear de varios platos

sin empacharse?

Pues no conozco la intimidad del conde.

Si me permite.

Venga, que las criadas habl�is unas con otras.

Y conoc�is todos los l�os de faldas de la villa.

No s� qu� os ven los nobles,

que despert�is sus m�s bajos instintos.

Se�ora, por favor.

No, si est� bien que seas discreta.

Pero yo soy tu ama, y a m� no me enga�as.

Con ese cuerpo que tienes...

estoy segura que se te han beneficiado.

Conmigo se est� equivocando.

�Ah, s�?

Pues he o�do que eras la amante

del duque de Velasco y Fonseca. Era mi prometido.

(RESPIRA PROFUNDAMENTE)

Si no necesita nada m�s.

Con permiso.

(Llaman a la puerta)

-�Qu� quieres?

-Alguien dej� esta carta en la puerta.

-Vete, vete, vete.

(LEE) "Lleve el dinero a las 5 al puente de San Fernando

o no volver� a ver a su hijo con vida".

(GIMOTEA)

Nu�o ya est� muerto,

es lo que hacen en los secuestros.

Piden el rescate y despu�s matan al reh�n.

(LLORA) -No voy...

A hacer la comuni�n el domingo.

-Ya la har�s en otro momento.

Anda, ven.

Ven, hijo. Si�ntate.

-�Conoces a alguien que... que necesite un aprendiz?

-�Para qu�?

-Quiero trabajar.

-No, Gabi. T� no puedes trabajar, t� eres un ni�o.

-No dejar� que mi madre...

-(LE MANDA CALLAR)

Esc�chame.

Eh, hijo. Esc�chame.

Mientras que me quede una sola gota de sangre,

a ti y a tu madre no os va a faltar nada. �Me oyes?

(RESOPLA)

-Alonso dice que... un hombre no debe llorar.

-Hay momentos para todo.

Si el cuerpo te pide llorar, pues tu llora hasta quedarte seco

como...como una raspa de bacalao.

-S�tur.

-Voy.

-Tenemos que hablar.

-Es muy mal momento. Vuelve m�s tarde, anda Cipri.

-Conozco tu secreto.

-�Qu� secreto? �Qu� sabes?

-Que has encontrado oro.

-Lo del oro, �y c�mo sabes t� lo del oro?

-Te vi escondiendo el mapa.

Fui al r�o y encontr� unas pepitas.

-�Qu�?

Cipri, por Dios. Que nadie se entere de esto.

Nadie.

-Lo siento, S�tur.

Pudimos ser ricos,

tener una vida mejor, pero...

-�Qu� me est�s contando?

Habla claro.

-El cardenal sabe del oro.

-(GRITA) �Huid!

�Ten�is que idos!

�Salid, os van a matar!

(JADEANDO) Por favor.

�Es que no me o�s?

(M�sica de intriga)

T�...

d�selo a todos, ten�is que idos.

Os van a matar.

(Disparos y relinchos)

�R�pido!

�Huid, vamos!

�Salid de aqu�!

Corred, r�pido.

D�selo a la marquesa.

Si en un a�o no la ves, qu�mala.

Tenga suerte, se�or.

-�Ah!

(GRITA) No, no. Fuera, fuera.

Fuera, fuera, fuera, fuera.

Fuera, fuera todos, fuera.

�Comisario!

Comisario, espere por favor.

�Qu� le ocurre?

Tiene que ayudarme.

Van a matar a mi hijo.

Ya no soy el comisario.

Lo han secuestrado.

Den�ncielo a la autoridad.

Deseo que lo encuentre.

Son los mismos que tienen a Nu�o.

Nu�o se fue a las Am�ricas.

No.

�C�mo que no?

Me lo dijo en una carta.

Esa carta la escribimos mi hijo y yo. Es falsa.

Te matar�a aqu�.

Comisario, me necesita.

Y yo le necesito a usted.

Si Nu�o a�n sigue vivo,

solo yo puedo ayudarle.

(Gritos y disparos)

(Disparos y relinchos)

(M�sica de acci�n)

-Venga, muchacho, venga. Vamos.

(Flecha)

�Eh!

(Relincho)

-Padre nuestro, que est�s en los cielos...

-�Calle de una vez!

(MURMURA)

-�Ha pagado?

M�talos.

(Espada)

-�Comisario!

Comisario.

�Est�s bien?

S�.

(SUSPIRA ALIVIADO)

(SUSURRA) No, no, no.

No, no, no, no, no.

No, no, no, no por favor.

(M�sica de tensi�n)

-�Amo!

Lo siento.

Lo siento de veras.

Yo tendr�a que haber muerto y no esos pobres.

�Yo! �S�tur, tienes comida, un techo!

�Qu� m�s quer�as? �Dinero, ropa digna?

�Tu avaricia los ha matado!

No era para m�.

Era para mi hijo.

No podr�a con la culpa que...

�De qu� hablas?

Pues que pagu�...

Para que el herrero perdiera su trabajo.

Intent� deshacerlo. Le juro, intent� deshacerlo,

pero ya era tarde.

Y ahora he dejado a ese pobre hombre postrado.

�Por qu� has hecho eso?

(M�sica sentimental)

Pues porque es muy duro

que te aparten de tu hijo.

Ver c�mo otros le educan, ver c�mo...

(CARRASPEA) Bueno, que m�s da. Total, no tengo excusas.

Todo acto tiene sus consecuencias, S�tur.

Un solo error puede desencadenar

mucho sufrimiento. No, no.

El error soy yo, amo.

�C�mo hago para volver atr�s?

No puedo resucitar a muertos.

No puedo hacer que esa gente vuelva a la vida.

Entonces... piensa en los vivos.

�Qu� haces?

Buscar un mapa.

�Para qu�?

Ayudar a los vivos, a los desahuciados.

Para encontrar un lugar para que... para que puedan vivir.

�S�tur! �Qu�?

Es una locura. �D�nde vas a llevarlos?

Pues yo qu� s�.

Har� como... Mois�s, que tampoco sab�a a d�nde iba

y abri� los mares.

Alg�n sitio encontraremos, amo. S�tur, son terminales.

Puedes contagiarte.

�Como si se me caen los miembros!

Todos los miembros y me quedo como... un champi��n.

Como... como un boletus.

Estar�a bien empleado.

�Es de las termas!

Y este tampoco.

�No tiene usted un mapa

donde se vean las cosas normales, leche!

Toma.

S�tur...

vuelve.

Est�s... preciosa.

-Su Santidad el papa Alejandro VII nos honra con su visita.

-�Qu� significa todo esto?

-Si ten�is que usar la fuerza, hacedlo.

(Disparo)

-�Ah!

No pasar� a la historia como el hombre que mat� al Papa.

-M�s te vale tener un hombre cerca que te defienda.

-Lo �nico que va a hacer el rey es premiarnos.

-Est�s m�s guapo cuando sonr�es.

-�Apago? -Apaga.

-La cristiandad necesita hombres como yo.

�Ahogadlo con el resto!

Se han equivocado, quer�an matarme a m�.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.