All language subtitles for The thief of Bagdad (1961)

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Original subtitles

EL LADRÓN DE BAGDAD

La Producción agradece al Gobierno de Túnez

por la asistencia proporcionada durante la filmación en dicho país.

BAGDAD

En la fabulosa época de Las Mil y una Noches...

¡Escuchen, pueblo de Bagdad!

El mensaje de su amo y maestro, Ali Bahaget,

Sultán de Bagdad, príncipe de Somerkhan.

Yo, Ali Bahaget, hijo de Salim,

con alegría, proclamo al pueblo de Bagdad

que este día, el quinto día de la séptima luna,

del quincuagésimo año de nuestro reino

será bendecido.

Y será recordado como un día de gran júbilo.

Pueden continuar.

Será un honor recibir esta noche

a un gran gobernante de una tierra distante.

El sabio y poderoso Príncipe Osmar.

Que viene a Bagdad a pedir la mano de nuestra princesa Amina.

Ordenamos que este prestigioso invitado reciba

el trato que merece, de todo el pueblo,

de acuerdo a la grandeza de su posición.

Eso es cosa de Karim.

Sin duda. Nadie más tendría tal coraje.

¿Dónde está mi bolsa? ¡Me robaron! ¡Alguien se llevó mi bolsa!

¡No se quede ahí parado! ¡Haga algo! ¡Haga algo!

¡Si! ¡Arréstenlo! ¡Arréstenlo!

¡Arresten al ladrón!

¡Su majestad! Permita que este humilde sirviente

se una a su alegría, en este glorioso día.

Gracias. ¿Por qué es tan glorioso hoy?

Maestro de Bagdad, permita que yo me una

a los otros y lo felicite en esta feliz ocasión.

- ¿De qué están hablando? - Majestad, es sobre su hija.

¿Mi hija? ¿Le ha sucedido algo?

¿No lo recuerda, Su Alteza? Es hoy.

¡Osmar! El gran príncipe Osmar.

Si, claro. Un príncipe y un hombre poderoso.

Bien, lo recibiremos como se lo merece.

No será la primera vez que la ciudad sea atacada por enemigos.

Tengo la certeza que cada uno de ustedes cumplirá su deber hasta la muerte.

Pero Excelencia, ¿no lo recuerda?

El príncipe vendrá a Bagdad

como un amigo, no como invasor.

No como invasor... Si...

¡Si, por supuesto que no vendrá como invasor, idiota!

Si, en efecto es un día de júbilo en la ciudad de... Bagdad.

Un día que recordaremos por mucho tiempo como...

alegre.

¡Amina! ¡Amina!

¡Usted me mata!

No debería estar espiando, su padre la castigará.

Mi padre ya me castigó cuando me dio una sirvienta aburrida como tú.

Por favor, sé amable. Déjame quedar un poco más.

- Quiero verlo. - Créame...

El príncipe Osmar es joven, muy bello y fuerte.

- Eso espero. - Es verdad.

¿Cómo lo sabes? Nadie en Bagdad lo ha visto jamás.

Su Excelencia, el Príncipe Osmar, se aproxima a las puertas del palacio.

Magnificencia, creo que el ladrón escapó.

No puede ser. ¿Entonces lo dejaste escapar una vez más?

¡Pero señor, él no es solo un ladrón!

El hombre parece un fantasma.

¿Cómo espera que lo arrestemos si ni siquiera sabemos como luce?

- Escúchame, Abdul. - Si.

- Quiero la cabeza de ese hombre. - Si.

De otra forma, tendré la tuya.

- ¿Qué están haciendo aquí? - Por favor, queremos ver al príncipe Osmar.

- ¡No! - Por favor.

El Sultán de Bagdad le da la bienvenida,

Príncipe Osmar.

El Sultán de Bagdad le da la bienvenida,

Príncipe Osmar.

Bienvenido Príncipe...

- Osmar. - Príncipe Osmar. ¡Sí!

Grandioso Señor, el más grande de todos los Sultanes.

Acepte como regalo esta joya, señor.

La más preciosa que he podido encontrar en mi baúl.

Su brillo es solo igualado por su valentía.

Y su generosidad.

Es hermosa.

Gran Vizir, los vientos del desierto han llevado a mi país

palabras sobre su sabiduría.

Acepte este regalo como símbolo de mi aprecio.

¡Mis diamantes! ¿Dónde están mis diamantes? ¿Dónde?

¡Estaban aquí hace un minuto!

- ¡Mis perolas! - ¡Mi oro!

- ¿Qué está pasando? - ¡Mi collar! ¡Mis esmeraldas!

¡Fui robado! ¡Esto es terrible! ¡He perdido una fortuna!

Majestad...

El anillo, Majestad. ¡El anillo del Profeta!

- ¿Qué dices? - ¡El anillo del profeta!

¡El símbolo de su poder!

¿De qué está hablando?

¿Dónde está ese Príncipe Osmar?

¡Abdul!

- ¿Dónde está ese Príncipe Osmar? - ¿El Príncipe Osmar? No lo sé.

No lo sé.

Son unos perros... ¿Esa es la recepción que le dan a los príncipes en Bagdad?

- Este hombre es el Príncipe Osmar. - ¡Si, lo soy!

¿Así es como proteges el palacio, idiota?

- Lo intento. - ¡Cierren las puertas!

¡Cierren la puerta n°2 y la n°3!

¡Idiotas! ¡Desátenlo! ¡Suenen la alarma!

¡Cierren todas las salidas! ¡Esta vez no escapará!

No, por ahí no.

Por allí.

¡Ustedes dos, vayan por allí!

Están diciendo que Karim es el ladrón. Él robó el anillo del profeta.

¡Debe estar loco para venir aquí!

Espero que cuando lo atrapen sea atado y juzgado por todo esto.

¿Crees que aún siga en el palacio?

Sería maravilloso que viniera a nuestro cuarto.

Si osara venir a mi cuarto, no sabría que hacer.

¿Cómo puedes decir eso? Tendrías tanto miedo como nosotras.

Yo no.

Karim es un hombre como todos los demás.

Recuerde el consejo de su vieja enfermera.

Cuando deba lidiar con los hombres, tenga el pulso firme.

No, Ayessa. Si el Príncipe Osmar me quisiera, solo querría complacerlo.

¿Oyeron eso? Ya está enamorada.

Lo amé desde el primer momento en que lo vi.

Buenas noches, dulce Amina.

- Alá cuidará de ti. - Buenas noches, Ayessa.

Príncipe Osmar, ningún hombre puede entrar en mi cuarto.

Lo sé, Amina. Pero no podía esperar más para verla.

Y si me ama, como acaba de decir, podrá perdonarme.

Mis palabras no eran para sus oídos, Príncipe Osmar.

Debe olvidarlas.

Nunca las olvidaré, Amina.

Antes que me vaya, ¿puedo ver su rostro?

El novio no debe ver el rostro de la novia antes de la boda.

Eres preciosa, Amina.

Conserve esto para recordarme.

Pero...

¡Por aquí, hombres! ¡Princesa!

¡Debemos revisar sus aposentos!

- ¿Cómo se atreven a entrar a mi cuarto? - Perdóneme, Princesa Amina.

Pero un ladrón está suelto en el palacio

y tenemos órdenes de buscar en todos lados.

- Hay alguien allí. - ¡No, no hay nadie allí!

- No está aquí. - Con permiso, princesa.

Queda con Alá. Perdóneme, princesa. Perdóneme.

- Eso es lo que creo. - Es muy claro.

Creo que deberías teñirlo más oscuro.

Ve, tíñelo de nuevo. Ve.

Está bien, experto. Ven aquí y dime cuando parar.

El próximo, por favor.

Ahmud, el joyero.

Si no le paga cinco monedas de oro a los dueños de su tierra para mañana,

- su hija será vendida como esclava. - ¡Oh, si!

Aquí está.

Que Alá te bendiga, Karim. Que tengas muchos hijos.

Gracias, amigo mío.

Gracias.

Bueno, eso es todo por hoy.

Nada más.

¿Qué habrían hecho todas esas personas sin tu ayuda, Karim?

Alguien más los habría ayudado.

Farid.

Compra comida para ti. Sino, jamás vas a crecer.

Gracias, Karim.

¿Qué puedo hacer por usted?

Ya has hecho bastante.

Eres el único en Bagdad que se esfuerza

por ayudar a los miserables.

Y eso es muy inusual para un ladrón, ¿verdad, Karim?

Robar cosas es lo único que sé hacer.

A no ser que usted tenga otra sugerencia.

Bueno... depende.

¿Te gustaría el trabajo de un Sultán?

Un Sultán entre los ladrones.

A propósito, ¿qué hacía en el palacio ese día?

Lo sabrás a su debido tiempo.

La vida es un largo camino.

y solo Alá conoce su rumbo, muchacho.

Buena suerte, Karim.

¡Espere! ¡Espere un minuto!

Gran Sultán de Bagdad, cuyas virtudes

brillan más que el mismo sol.

Yo, Osmar de Mossul, terror de mis enemigos, garantizo

que la unión de nuestras casas nos hará invencibles.

Ese es mi mayor deseo, Príncipe Osmar.

Amina, mi dulce hija.

He escogido a tu novio.

El Príncipe Osmar.

Lo amarás y obedecerás.

Como sabrás, él será tu amo y señor.

Dentro de poco, Bagdad tendrá un nuevo soberano.

El noble Príncipe Osmar.

He decidido que él tomará mi lugar,

cuando se case con mi hija.

Te escogí como mi novia y reina.

Y haré de Bagdad la ciudad más poderosa del mundo.

Y juntos, nuestras fuerzas conquistarán el mundo.

Y ahora, baja tu velo, pues quiero verte.

Como mi derecho.

El Príncipe Osmar será tu marido. Puedes mostrarle tu rostro.

Debes superar tu timidez, querida mía.

Entonces deja que mi mano baje tu velo.

La misma mano que tomará las armas para defenderte a ti y tu reino.

No creo en la fuerza de su espada, Príncipe Osmar.

No puede defender mi reino

si no consigue defenderse de un ladrón.

- ¡Esto puede ser la guerra! - Perdónela, es apenas una niña.

Una niña que sólo desea felicidad. Usted aún es muy joven.

- Se enamorará de usted y entonces... - ¡No puedo tolerar eso!

¡Maravilloso! Que bueno que concuerda conmigo.

Vamos a acordar la fecha de su matrimonio,

cuando mi hija se enamore de usted.

Mi señor, usted tiene el valor de un león,

pero aquí necesita de la astucia de un zorro.

¿Qué quiere decir?

Príncipe Osmar, conozco a Amina desde que nació.

- Y si sigue mi consejo... - ¿Consejo?

Con un ejército de 20 mil hombres no necesito de su consejo.

No tendrá que usar a sus hombres, mi Señor.

Si hace lo que le diga, tendrá a Bagdad y a la princesa sin tener que luchar.

Y luego recordará a su humilde siervo en sus días de grandeza.

Su humilde siervo.

Princesa.

Engañó a mis guardias, ladrón. Pero yo lo vi.

Princesa, tuve que venir.

¿Por qué?

Un día, Alá resolvió castigar a un hombre por sus pecados.

Lo puso a dormir y resolvió enviarlo al Paraíso.

Pero luego de un corto período, lo envió de vuelta a la Tierra.

Desde aquel día, incluso las cosas más lindas en la Tierra,

parecían feas y sin valor.

Eso es lo que pasó conmigo, Princesa.

Eso hasta que me miró a los ojos ayer.

No. Mi padre ya ha escogido un novio para mí.

No trates de volver a verme. Sería peligroso.

Karim,

incluso aunque yo te ame,

- nunca podremos volver a vernos. - Encontraré la manera.

Haré algo que me permita ser digno de ti.

Lo prometo.

Ayer, te di un anillo que no me pertenecía.

Lo sé. Se lo devolví a mi padre.

Por favor, toma esto.

Éstas también las robé.

Pero tengo algo que no ha sido robado.

Era de mi madre.

Te amo, Princesa.

¡Amina!

- ¡Amina! - Espere por mí.

Encontraré la forma de volver contigo.

¡Ahí está! ¡Está en el tejado!

- Karim, ¿qué haces aquí? ¡Debes irte! - Es lo que intento hacer.

¡No tienes tiempo que perder! ¡Vete!

Gracias por su ayuda, pero sé lo que hago.

¡Muévanse, todos! ¡Vamos, andando!

Pero porque ellos...

¿Qué están esperando? ¡Muévanse!

¿Adonde nos llevan?

Adonde llevan a los que no pagan impuestos.

- ¿A Mills? - ¡Muévanse!

Si.

Cierren las puertas.

Gamal, decidí escuchar su sugerencia.

Entonces escuche esto, gran príncipe.

Esto contiene una poción infalible.

La mujer que la bebe, se enamora del hombre que se la entrega.

Es absolutamente infalible, a menos que, por supuesto...

Habla.

Si la mujer ya está enamorada,

ella perderá su camino.

Y morirá.

Si, pero desde que nació, la princesa

no conoce a otro hombre, más que a su padre.

¿Cómo podría estar enamorada de alguien?

No, usted será el primero.

Esta poción le ayudará a realizar...

todos sus deseos de amor y poder, príncipe.

Está escrito que no hay esperanzas para su enfermedad.

No hay ninguna duda. Es claro que ella ama a otra persona.

Por eso se ha enfermado. Su magia es la culpable.

Dígame quién es y lo haré ejecutar.

Eso no será necesario.

¡Quiero el nombre de ese mago, Gamal!

- Ignorante... - Pero no fue su culpa.

Después de todo, él nos dijo que esto podía suceder.

Vamos a entrar y oír lo que los sabios están hablando.

Su Alteza, mis colegas y yo estamos de acuerdo

que algunos principios están actuando.

¡Deje la charlatanería!

Están aquí para curar a mi hija,

y no para hablar tonterías.

Hablan y hablan...

Pero no dicen nada.

- ¿Qué quieres? - Majestad, hay un viejo afuera.

Nunca lo había visto antes, pero...

dice que conoce el remedio para la enfermedad de su hija.

¿Quiere verlo?

¿No ve que el Sultán está ocupado? ¡Que se vaya!

¡No, espere! Quien quiera...

Quienquiera que sea que pueda ayudarla...

...puede entrar. Lo veré.

¿Bien?

Gran Sultán, escuche a su humilde siervo.

Solo un remedio puede salvar a su hija.

Solo una rosa azul.

¿Una rosa azul? ¿Qué tontería es esa?

¿Por quién nos toma, viejo?

Espere un minuto. ¿No lo he visto en alguna parte antes?

No, eso es imposible, Excelencia.

¿Una rosa azul? Debe estar bromeando.

Tal cosa no existe.

Quien encuentre esa flor

y se la lleve a la princesa

no solo podrá salvarla, sino que además será su esposo.

Deben entender que ésta no es una flor ordinaria.

¿Trae alguna con usted, señor?

No Alteza. Es otro quien debe encontrarla.

Y traérsela a su hija.

Alguien que la ame tanto como para arriesgarlo todo.

Incluso su vida.

Majestad, solo aguardo su señal para tener el placer

de arrojar a la calle a este viejo como un perro.

¡Una rosa azul! ¡Increíble!

Escúcheme, ordene que mañana celebraremos

el matrimonio de su hija con el Príncipe Osmar.

Y esa sonrisa saludable volverá a los labios de la princesa.

Este hombre está equivocado.

¡Miserable idiota! ¿Cómo se atreve?

Voy a arrojarlo al foso de las serpientes.

Tome.

Es su cinturón.

Le creo, venerable señor.

Pero dígame... ¿Cómo es que alguien puede buscar una rosa azul?

Aquel que quisiera buscar esta flor

deberá estar armado de valentía, inteligencia y amor.

Y deberá pasar por las siete puertas.

¿Las siete puertas?

La primera de las siete puertas se encuentra al Este.

Puede ser vista donde no está.

¡Gamal!

Proclame a todo el pueblo que quien encuentre y traiga esa rosa azul

tendrá mi permiso para casarse con mi hija,

y se convertirá en el nuevo Sultán de Bagdad.

Y mañana al amanecer,

quien quiera buscar esta rosa deberá vestirse de azul

y traerla al palacio. A mí.

¡Hágalo!

¡Rápido! Abran las puertas. Entren.

Vamos.

¡Muévanse! Vamos.

¡Muévanse!

¡A sus puestos!

¡Ustedes! ¡Vengan aquí!

Vamos. Lleven esos sacos.

¡Muévanse!

¡Trabajen!

- Karim, ¿qué estás haciendo aquí? - No tengo idea.

¡Silencio! ¡A trabajar!

¡Los dos! ¡A trabajar!

Perdí todo contacto con el mundo exterior.

- Entonces no sabes nada. - ¿Sobre qué?

La Princesa Amina está muy enferma. Es muy grave.

- Algunos dicen que fue envenenada. - ¿Por quién?

¡No lo sé! Nadie lo sabe.

¡Debo salir de aquí! ¡Debo hacerlo! ¡Debo!

¡Mira!

¡Mira, en el cielo!

¿Quién sabe donde caerá?

He escuchado que son las almas de los condenados camino al infierno.

Por eso dejan un rastro de fuego.

Ya es la hora.

Nobles guardias, están equivocados.

Las estrellas fugaces se convierten en perlas. Eso es lo que sucede con ellas.

¡Prisionero! ¿Quién te dio el derecho de hablar con nosotros?

No le grites, este hombre es listo.

Ayer, cuando perdí mi dinero,

él lo encontró con unas palabras mágicas.

Vamos a oír su cuento de hadas, ayudará a pasar el tiempo.

No es un cuento de hadas, noble capitán.

A veces, en noches como ésta,

la humedad del aire transforma

las estrellas fugaces en perlas.

No me molestaría que las perlas comenzaran a caer del cielo,

como él dice.

Espero estar cerca cuando eso pase.

Apuesto que sí.

¿Qué harías si encontraras perlas?

¿Yo? Si tuviera en mis manos algunas perlas,

La primera cosa que haría sería comprar una joven esposa

y vender a la antigua... por nada.

En cualquier momento.

¡Miren!

¡Miren eso!

- ¡Miren que cerca está! - Ahí hay otra.

- ¡Nunca las había visto tan cerca! - ¿Oyeron eso?

- ¿Qué? - Algo cayó.

Podría ser... ¡Miren! ¿Qué les dije?

- Él tenía razón. Es verdad. - Déjame ver.

¡Una perla caída del cielo! ¡La encontré! ¡La encontré!

¡La encontré! ¡Es mía! ¡Yo la encontré!

¡Miren! ¡Otra perla cayó!

Otra perla cayó allí. Vamos.

¡De prisa!

¡O los demás las agarrarán todas!

Muy bien, comiencen a moverse, pero en silencio.

Llegó la hora.

¡Espérenme! ¡Déjenme ver una!

¡Miren con cuidado, puede haber otras!

- ¡Creo que oí caer otra! - ¿Dónde?

- Por aquí en algún lugar. - ¡Puede haber cientos!

¡Están escapando!

¡No los dejen escapar!

¿Karim?

Que bueno que hayas vuelto justo a tiempo.

Pareces saberlo todo. ¿Por qué no me ayudaste a tratar de escapar?

Hay circunstancias en las que debes cuidar de ti mismo.

Como sea.

Karim, ¿ves a esos hombres?

Van donde el Sultán vistiendo de azul,

como él lo ordenó.

Fue decretado que aquel que consiga encontrar

y traer una rosa azul para la princesa,

y con ello, curar su enfermedad,

se convertirá en su marido y heredará el trono de Bagdad.

¿Una rosa azul?

Gran Sultán, tengo el derecho de rechazar en participar

en esta ridícula búsqueda.

Usted sabe que me prometió la mano de su hija.

Sin embargo, estoy dispuesto a enfrentar

a cualquiera que esté buscando esa rosa azul.

Si existe, la encontraré. Ya lo verá.

Es generoso, Osmar.

Confío en que Alá le ayudará a encontrarla.

Si no lo hace, usted se arrepentirá.

Pretendo gobernar Bagdad.

Todopoderoso Sultán,

las fuerzas armadas son la mayor garantía de la grandeza de una nación.

Si Alá me escoge como su sucesor,

mis ejércitos estarán a su disposición.

Todos conocen la profecía.

Aquel que busque la rosa azul debe pasar la prueba de las siete puertas.

La primera de las siete puertas

Está lejos en el Este. Y puede ser vista donde no está.

Así que veamos el oráculo.

- Estoy seguro que lo he visto antes. - Estoy seguro que fue otra persona.

¡No! Estoy seguro, aquí en el palacio, no hace mucho.

usted estaba bien vestido ese día. Espere...

Estoy empezando a recordarlo.

Sabía que te había visto antes.

Justo aquí, en el corredor...

El día en que el Príncipe Osmar llegó y...

¡Tú eres el ladrón!

La vida de mi hija

vale más que mi reino.

Su Sultán ha hablado.

Que Alá esté con todos ustedes.

Generoso Sultán,

perdone mi retraso.

Soy el más bajo de sus súbditos. Mi nombre es Karim.

Permítame que busque la rosa azul.

¿Karim?

Incluso el más humilde de mis súbditos es bienvenido.

Pero porque motivos, Karim, tú...

quieres encontrar la rosa?

Sólo uno, mi señor.

Quiero que la Princesa Amina se recupere. Que sonría nuevamente.

Éste es el impostor Karim, un ladrón.

Un hombre cuya cabeza tiene precio.

Un hombre que osa presentarse ante Su Excelencia

haciéndose pasar por el Príncipe Osmar.

¡Arréstenlo!

Sabio y justo, apelo a su sentido de justicia.

Su proclamación decía que cualquiera podía participar de la búsqueda.

No querrá que el pueblo de Bagdad diga

que el Sultán no cumplió su palabra.

¡Naturalmente! No lo quiero.

No, Gran Sultán. Este hombre quiere escapar

de su castigo usando un argumento malicioso.

Si su argumento es válido,

cualquier ladrón de la ciudad podría casarse con la Princesa Amina.

Sabio, ¿y si yo soy el hombre que Alá escogió

para encontrar la rosa azul?

Piénselo bien, mi señor.

Es la vida de su hija.

Suéltenlo.

¡Gran Sultán! Es un insulto permitir que este ladrón se una a nosotros.

- ¡Debe decidir: el ladrón o yo! - ¡Arréstenlo!

¡Atrápenlo!

¡No dejen que escape, idiotas! ¡No lo dejen!

- ¡Lo tenemos! - ¡Suéltenme!

Ése no es el ladrón.

Tienes razón.

¡Allí está!

¡Arresten a ese hombre! ¡Él es el ladrón!

¡Arréstenlo!

- ¡Sosténganlo! - Idiotas.

¡Suéltenme! ¡Suéltenme!

- Por favor, perdóneme, Príncipe. - Idiota...

Por favor, perdóneme. Como un perro fiel, se lo imploro.

¡Allá va!

- ¿Qué está haciendo? - ¡No lo sé! ¡Cuidado!

¡Por aquí!

¡Abran la puerta! ¡Abran la puerta!

¡Abran la puerta!

¡Cierren las puertas! ¡Atrapen al ladrón!

¡Alto! ¡Ladrón! ¡Ladrón!

Llegará pronto.

¡Detente ladrón!

¡Detengan a ese hombre!

¡Farid!

¡Farid!

- Estaba buscándote. - Debes ir con la princesa.

Dile que iré con los otros y que trataré de volver con la rosa azul.

- ¿Pero como entraré en el palacio? - Usa tu cabeza, encontrarás la forma.

Está bien, lo haré por ti.

Alá ha sido bueno conmigo. Ahora haz lo que te digo.

- Adiós. - Adiós, Karim.

Mi señora no está interesada en sus joyas.

En ese caso,

aquí hay algo que le agradará. Es un material excelente.

¡Viene de la lejana China!

No lo sé. Se lo mostraré y veremos.

Amina. Amina, mi muñeca.

No puedes continuar rechazando todos los regalos maravillosos de la vida.

- La vida ya no tiene placer para mí. - No...

Debes tener esperanzas. El hombre que amas

está buscando la rosa.

Estoy segura que la encontrará y la traerá aquí.

Ayessa,

Hay un hombre al que amo, y no sabe nada de la búsqueda.

Lo siento mucho, pero no las quiere.

Señora.

¿Qué quieres? Debes irte con tu amo.

Es sobre Karim.

- ¿En verdad? - Si, mi señora.

Ven.

Tengo el presentimiento que hay muchos peligros adelante.

Espero que al menos uno de nosotros tenga éxito.

¿Por qué no? El peligro es algo a lo que estoy acostumbrado.

Me pregunto si el Gran Alá, en su inmensa sabiduría,

escogerá a uno de nosotros.

- ¿Escuchaste algo? - Son solo los caballos.

Están inquietos.

Vamos a descansar un poco. Tenemos un largo viaje por delante.

Agua.

Ése es el ladrón.

¡Es Karim! ¡Y tiene agua!

Gracias, Karim.

Me salvaste la vida.

Beba.

Gracias.

- Necesitaba agua. - Déle un poco a los demás.

Esta agua tiene que durar, caballeros. Hasta que lleguemos al próximo oasis.

¿Y luego dónde iremos?

Quien quiera encontrar la rosa azul debe pasar por las siete puertas.

La primera puerta está en el Este, y puede ser vista donde no está.

Muy bien. Estamos en el Este.

¿Dónde está la primera puerta? Que alguien me diga ¿Dónde?

¡Mira! ¡Mira!

Puedo ver la puerta.

Parece estar cerca, pero podría ser un día de viaje.

Es solo un espejismo.

O tal vez es la primera de las siete puertas.

Puede ser vista donde no está.

Hassam, ¿dónde vas? ¡Vuelve aquí!

Debemos llegar antes del anochecer. De prisa.

¡La primera puerta! Vamos a ver.

¡Socorro!

¡Socorro!

- ¿Qué está pasando? - ¡Los árboles se mueven!

Ayúdame. Ayuda.

¡De prisa, salgamos de aquí!

Socorro.

La segunda puerta.

Yo soy Kadeejah.

Has enfrentado muchos peligros para llegar a mi.

Eres muy valiente.

Te doy la bienvenida, Karim.

- ¿Sabes mi nombre? - Claro.

Espero que aceptes mi hospitalidad y te quedes conmigo un tiempo.

Estoy muy agradecido por su gentileza, mi señora,

pero debo continuar mi viaje.

Podrías quedarte solo esta noche.

Es mucho más importante que continúe mi búsqueda.

No te preocupes, Karim. Sé lo que piensas.

Nadie encontrará la rosa azul antes que tú.

¿Cómo lo sabe?

Si prometes quedarte conmigo hasta mañana,

dejaré que veas a tu princesa.

Está bien, lo prometo.

Hija mía, te traigo buenas noticias.

Alguien está aquí para verte.

Fue el primero en volver,

gracias a Alá.

Enfrenté mil peligros,

pero mi amor por ti Amina, me ayudó a superar todos los obstáculos.

Amina.

La rosa azul.

Osmar, eres el príncipe de los príncipes.

- Tú... - ¿Qué significa esto?

Soy víctima de magia maligna.

Usted mismo lo vio, la rosa era azul. Si, era magia maligna.

Sultán, por última vez, pido que cumpla su palabra conmigo.

Traiga la verdadera rosa azul,

y yo cumpliré con mi palabra.

Volveré a este palacio,

pero retornaré como el Señor de Bagdad.

Karim.

- Debo irme antes que sea tarde. - Pero te dejé ver a Amina.

¿No recuerdas tu promesa de quedarte conmigo hasta mañana?

Mañana, yo misma te revelaré

el secreto de donde se esconde la rosa azul.

Debes creerme. Y debes confiar en mí.

Lleven a nuestro invitado a su cuarto y vean que esté cómodo.

Gracias.

Hassam.

Karim, en el mundo que dejaste atrás, los amigos se vuelven traidores

y el amor se vuelve odio.

Pero aquí todo es diferente. Los amigos son verdaderos,

y el amor dura para siempre.

¿Por qué no te quedas aquí conmigo?

Sé que te irás mañana, pero sólo por esta noche.

Déjame creer que no te irás.

Eres una mujer muy bella, Kadeejah.

Si me quedo, me temo que nunca más podría irme.

- ¿En verdad debes irte? - Si. Debo hacerlo.

Karim.

¿Te gustaría hacer un brindis?

- ¿Por qué, Kadeejah? - Un brindis por el amor que me negaste.

Si realmente me amas, me quedaré.

Vamos beber.

- Por los dos. - Una larga vida juntos, querido Karim.

¿Como te atreves a venir a verme, idiota?

Vine nuevamente para ofrecer mis humildes servicios.

Sus servicios...

Si no fuera por sus servicios,

ya tendría todo lo que vine a conseguir a esta ciudad.

- ¡Me has fallado! - Escúcheme solo una vez más, mi señor.

- Y le prometo que será el Amo de Bagdad. - ¡Habla!

Como sabe, el Sultán es un tonto obstinado

y hará todo por resistirse ahora.

¿Y bien?

Si atrapa a alguien querido para él como rehén, puede cambiar de opinión.

La única persona que el Sultán ama en el mundo...

Su hija.

La traeré para usted.

¡Suéltenme!

¡Dense prisa con esto!

Gracias.

Espera.

¡Tú!

- Bienvenido, amigo. - En el nombre de Alá,

- Dígame quien es - Pronto lo sabrás, Karim.

Tú fuiste el único que superó todos los obstáculos.

- Estoy orgulloso de ti. - Pero... ¿tú viste todo?

Todo. Tú eres digno, Karim.

Me alegra haberte ayudado en algo.

Hijo mío, aquí está el símbolo de mi humilde aprecio.

Una joya.

Esto es un regalo noble para un ladrón.

Ten cuidado.

Es una joya mágica.

Te dará cualquier cosa que desees. Cualquier cosa.

Pero solo una. Solo un deseo, Karim.

Le agradezco desde el fondo de mi corazón, venerable señor.

Léalo.

Gran Sultán de Bagdad,

Yo, el Príncipe Osmar, Gobernante de la Tierra de Entre Ríos,

me declaro gobernante de Bagdad,

y le ordeno que abra las puertas de la ciudad

y rinda los honores que corresponden a mi y mi ejército.

¡Tráiganla aquí!

Amina.

Sultán, su hija pagará con su vida

si ofrece cualquier resistencia.

¡Príncipe Osmar!

¡Hay una nueva ley en Bagdad!

Cualquier hombre que tome a una mujer por la fuerza

será castigado con 50 golpes.

¡Ya tuve demasiado! ¡Ahora te enseñaré una lección que jamás olvidarás!

¡Atrápenlo!

¡Pónganla de nuevo en mi tienda!

¡Avancen!

¡Avancen!

¡Avancen!

¡20!

35!

¡Aquí!

¡Atáquenlo y mátenlo!

36, 37, 38, 39, 40, 41.

42.

43, 44, 45...

46, 47, 48.

49...

¡50!

Todo fue en vano.

Todo por nada.

La rosa azul fue destruida.

No puedo creer que Alá quiera que sea así.

- ¡Karim! - ¡Karim!

Karim.

Mi princesa,

solo hay un poder en el mundo que puede traer felicidad a quienes la han perdido,

Y ése es el amor.

Si tú me amas, Amina,

ésta será una rosa azul.

Si, Karim.

Es una rosa azul.

¡Padre! ¡Mira!

- ¿Quién es ese viejo? - ¿Quién?

¡Aquel! Lo he visto mucho recientemente.

¿Visto?

Si. Incluso me dio una joya como la que tiene en su mano.

Eso es imposible, muchacho.

Es la verdad, él me ayudó mucho.

Pero no sabes lo que dices.

Ese hombre está muerto hace años. Era mi tío.

El Gran Sultán Araquem I, gloria de mi...

De nuestra dinastía.

FIN

EL LADRÓN DE BAGDAD

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