All language subtitles for 20.000 Leagues Under the Sea 1954

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Original subtitles

En 1868, el mundo de la navegaci�n se estremece por los rumores

de un vengativo monstruo marino. Varios buques sufren raros sucesos

en los mares del sur, por lo que solo se atreven a navegar

por ellos algunos temerarios.

Les digo que ese monstruo no existe y necesitamos hombres.

Para que vean que somos justos,

ofrecemos paga doble mas una prima.

Ida y vuelta, de Frisco a Shangh�i, todos...

�Todos muertos!

No se alisten, muchachos.

De poco les servir� la paga extra con ese monstruo.

Jam�s volver�n a Frisco para cobrarla.

Este tipo naveg� en el "Flecha dorada"

y sobrevivi� para contarlo.

Cuenta lo que viste, Bill.

Les aseguro que era ese monstruo.

Largo como el palo mayor, del pico hasta la cola.

Nos atac� en mitad de la noche.

Con un ojo tan grande como un faro.

Primero nos desfond� por estribor.

�Pum! Despu�s nos sacudi� por babor.

Entonces arremeti� en medio del nav�o.

Y nos parti� en dos, envi�ndonos a pique.

Se ahogaron cuarenta pobres marineros.

Es un devorador de buques.

Fue un milagro que Billy sobreviviera.

H�blales de sus colmillos.

Grandes como la vela mayor, lo juro.

Su aliento era abrasador.

Pues tu aliento no se queda corto, parlanch�n.

�Puedo preguntarte algo?

Soy arponero de profesi�n. Me interesan los monstruos. Todos.

No te acerques a �l, entrometido.

Solo quiero oler su aliento. El tuyo apesta.

Si lo exprimi�ramos, habr�a bebida para todos.

Pero despu�s de sus cuentos, no s� si podr�as tragar mas.

�Ah� est�n!

�ste no es lugar para el hijo de un reverendo.

� Qu� me est�n haciendo?

No se molesten en descargar. Se cancel� la salida.

�Otra vez?

Es rid�culo. Esto no quedara as�.

- Conductor, espere aqu�. - �S�, se�or!

�Es cierto lo de la cancelaci�n?

S�, profesor Aronnax. La tripulaci�n ha desertado.

Hemos de llegar a Saig�n. �No hay otro barco?

No, lo siento. El siguiente.

Cruzamos medio mundo desde Par�s, para esto.

No podemos hacer nada.

Excepto volver a hacer las maletas.

Llevo haci�ndolas todo el mes.

Profesor,

al menos San Francisco disfrutara algo m�s de su presencia.

Soy del "Bulletin". Ellos son del "Globe" y "The Post".

Nos interesa su opini�n sobre ese monstruo.

�Mi opini�n? Francamente, no es muy buena.

De hecho, caballeros, s� tanto como ustedes.

Profesor, un momento.

�S�?

�Qu� opina de ello el Museo Nacional de Par�s?

- No puedo contestarle. - Hemos o�do que

su misi�n es investigar sobre el monstruo.

Le informaron mal.

Los motivos de mi viaje a Oriente son puramente cient�ficos.

Si es que consigo llegar.

Profesor, �el narval gigante alcanza los 24 m?

�Por qu� no se lo pregunta a un pez?

Si descendi�ramos lo bastante, ver�amos criaturas sorprendentes.

�Podr�an llegar a hundir un barco?

Si fuera suficientemente grande.

No publique eso.

Tenga cuidado, profesor.

Caballeros, pronto har� un comunicado.

Entonces no niega la existencia del monstruo, � verdad?

- Yo no niego nada. - �Esta seguro?

- �Qu� dibuja? - Un esbozo del monstruo.

Gracias, profesor.

- Buenos d�as. - Buenos d�as.

Ahora ponle alas.

Mira qu� me han hecho.

Yo nunca dije eso. Mira el dibujo.

Lo sab�a. "El monstruo existe..."

dice el profesor Annorax del Museo Nacional de Par�s".

Vaya exageraci�n.

�Exageraci�n?

Creo que la proporci�n se ajusta al monstruo.

No hablar� en serio.

No me refiero a lo de salir volando con el barco.

El tama�o, en cambio...

De hecho, es una interpretaci�n muy interesante.

Perdone, profesor.

No, no mas periodistas.

Ya han hecho bastante da�o. El profesor est� ocupado.

No soy periodista. Represento al gobierno de los EEUU.

- �El gobierno? - �Puedo entrar?

Pase, por favor, Sr. Howard.

Gracias.

Ser� breve, profesor.

S� que desea ir a Oriente y que sufre un retraso.

�Qu� le parece si lo llevamos nosotros, dando un rodeo?

Una ruta de 3 o 4 meses por los mares del sur. �Aceptar�a?

S�, naturalmente.

Si�ntese.

Gracias.

Entonces,

Ud. Y su ayudante se pueden considerar invitados del gobierno,

hasta que lleguemos a Saig�n.

�Puedo preguntar a qu� se debe este honor para con el profesor?

El honor es nuestro.

Como mejor cient�fico marino, ser� un gran observador.

Influir�a mucho a la opini�n p�blica.

As� podr�amos confirmar o refutar

ciertos rumores.

Lo sab�a. Se trata de ese monstruo.

�Es eso cierto?

Sin duda.

Seg�n la prensa, Ud. Parece creer esos rumores.

No, han tergiversado totalmente sus palabras.

S�, es cierto, me han citado mal.

Pero tengo una mente abierta al respecto.

Mejor a�n. As� sus informes ser�n imparciales.

Otros pa�ses adem�s del nuestro

est�n organizando expediciones,

pero nosotros tendr�amos la ventaja

de contar con Ud., si acepta.

Es Ud. muy amable.

Aceptamos.

Muy bien.

Ahora me gustar�a presentarle al Capit�n Farragut.

Est� al mando del buque en el que navegaran.

Le advierto que ya tiene una opini�n formada

sobre los monstruos marinos.

�Quiere decir que no tiene una mente abierta?

Me temo que no.

�bamos rumbo al sur, con grandes expectativas.

Todos est�bamos alerta,

vigilando d�a y noche.

A pesar de sus opiniones al respecto,

el capit�n Farragut tambi�n se esforzaba.

Rigurosa como siempre, la Armada quer�a dividir el Pac�fico sur

en cuadrantes y explorar uno a uno.

El primer mes navegamos en c�rculos,

volviendo sobre la misma ruta.

No hab�a se�al ninguna.

Tuvimos varias falsas alarmas,

minando nuestro estado de �nimo.

�Ballena a la vista!

�A estribor!

Surcamos durante largos d�as y noches los mares del sur.

Empez�bamos a perder la esperanza.

No nos sorprendi�

que la noche del 8 de diciembre de 1868

el capit�n nos reuniera en la sala de mapas.

Caballeros, creo que mi misi�n sobre esta leyenda ha finalizado.

Presento estas cartas como prueba.

Muestra precisa de 3 meses y medio de navegaci�n

en busca de un monstruo marino.

En mi opini�n, no existe ni existi� tal monstruo.

�Abandona la b�squeda?

No tengo elecci�n, profesor.

Al menos desmentimos los rumores

y la prensa se retractar�.

No creo que hayamos probado nada, capit�n.

No encuentro justificaci�n para perder m�s tiempo.

Mi decisi�n es firme.

Desembarcaremos en Saig�n. Caballeros.

An�mese, profesor.

Las chicas de Saig�n le har�n olvidar.

Cre�a que le daban una recompensa si arponeaba a ese monstruo.

S�, pero a este paso...

En cuanto pueda, me vuelvo a embarcar.

No me har� rico, pero no perder� el tiempo lustrando mi arp�n.

Quiz�s seamos afortunados. Podr�a habernos hundido.

�Qu� miedo!

Tranquilo, profesor, siempre se escapan los peces m�s grandes.

Qu� pena, profesor.

S� que se hab�a imaginado a ese monstruo expuesto en el museo.

Menuda historia les voy a contar, muchachos.

Menuda historia.

Una historia de peces, y de mujeres a las que am�.

En noches como �sta, a la luz de la luna.

Menuda historia. Toda cierta, se lo juro por mi tatuaje.

Conoc� a una sirena, Minnie,

ah� por Madagascar. Me besaba

siempre que se lo ped�a. Pero una noche,

se extingui� la llama de su amor.

Me dejo por una trucha y me envi� a paseo.

Menuda historia les voy a contar, muchachos.

Menuda historia.

Una historia de peces, y de mujeres a las que am�.

En noches como �sta, a la luz de la luna.

Menuda historia. Toda cierta, se lo juro por mi tatuaje.

Al hurac�n Teresa,

la conoc� en la costa de Java.

Cuando nos bes�bamos,

�ramos como un volc�n en erupci�n. Pero me di�

un susto de muerte. �Vaya por Dios!

Result� ser la esposa del capit�n.

Menuda historia les voy a contar, muchachos.

Una historia de peces, y de mujeres a las que am�.

En noches como �sta, a la luz de la luna.

Menuda historia. Toda cierta, se los juro por mi tatuaje.

Hannah, la arponera,

una mujer de bandera.

Sus labios eran como un anzuelo

y su nariz como un tim�n.

Al besarla,

la abrazaba con ternura.

La abrazaba con ternura.

No hay monstruo lo bastante grande para asustarme.

Menuda historia les he contado, muchachos. Una historia de peces,

y mujeres a las que am�, en noches como �sta, a la luz de la luna.

Menuda historia. Toda cierta, se los juro por mi tatuaje.

�Barco a estribor!

Viraje hacia ese barco.

Contramaestre, toda la tripulaci�n lista para salvamento.

S�, mi capit�n.

�Todos a sus puestos!

Creo que se ha hundido con toda la tripulaci�n.

Pobres. Han perecido todos.

�Qu� puede haber causado semejante explosi�n?

P�lvora y cosas peores. Todo un cargamento.

�Qu� lo ha provocado? Habr� chocado con algo.

O quiz�s algo golpe� el barco.

�A qu� se refiere?

Se refiere al monstruo, �verdad?

S�, debe de ser el monstruo.

He visto m�s monstruos en la pecera de mi t�a que en esta traves�a.

Seguro que ha sido el monstruo.

�Silencio en cubierta!

Profesor, insisto en que se guarde esas historias para Ud.

�Objeto flotante por la aleta de estribor!

�Es el monstruo!

Tamborilero, zafarrancho de combate.

�Apunten y disparen!

��nimo, vamos! �Apunta y dispara, Carson! �Qu� ocurre?

Es muy veloz, se�or.

Que no escape. �Fuego!

�Apunte bien!

Le hemos dado. Esta virando.

�Viene hacia nosotros!

Sr. Land, al bote.

Listo para descender.

�Ag�rrese, profesor!

�Ag�rrese!

�No nos abandonen! �Auxilio!

�Auxilio!

�Auxilio!

Est� inutilizado. No pueden ayudarnos.

Es su obligaci�n.

�Socorro!

�Socorro!

�Puedes ver algo?

No, hay mucha niebla.

Se me est� entumeciendo todo el cuerpo.

Mire, profesor. All� hay algo.

�Qu� es eso?

No s�. Parece el monstruo.

No me importa, mientras flote.

�Qui�n pudo concebir semejante milagro?

Un buque submarino.

�Quiere decir un buque sumergible? Es incre�ble.

El hombre ha so�ado con milagros parecidos.

Esto no me gusta nada.

�Ah del barco!

Parece desierto.

Nos vamos a meter en un l�o.

Deber�amos esperar a que alguien salga.

No. Si esperamos, quiz�s se hunda.

Podr�a suceder.

�Hola?

�Hay alguien ah�?

�Cuanta luz! Y no es de aceite ni de gas.

Hay mucho ingenio detr�s de todo esto.

S�, y mucha maldad.

No lo olvide, es una maquina de destrucci�n.

�Hola? �Hola?

�Hay alguien?

�Hay alguien abordo?

�Ha o�do eso, profesor? Llaman desde fuera. �Vamos!

Espera.

�Mira esto!

�chame una mano con esto, amigo.

Toma el remo.

Caramba, Ned. Eres t�.

- �Cay� alguien m�s? - S�, el profesor est� abajo.

Al final encontr� a su monstruo, �no?

El buque parece desierto, pero temo que no por mucho tiempo.

No me apetece nada conocer a la tripulaci�n.

Yo tampoco me apuro por conocerlos.

Prefiero v�rmelas con el mar, si no te importa.

Yo tambi�n. Llamar� al profesor.

Antes �chame una mano. Toma ese remo. Gir�moslo.

Sujeta.

Jam�s hab�a visto un barco igual.

Debe de ser la cocina.

D�a libre del cocinero.

Voy a avisar al profesor.

Profesor.

Profesor.

�Profesor!

�Me oye?

Profesor.

Profesor.

Profesor.

Profes...

�Donde est�, profesor?

Estoy aqu�.

Cre�a que no volver�a a verlo. �Qu� ocurre?

Un funeral submarino.

Ned Land est� aqu�, con un bote.

El alto debe de ser el jefe.

Pueden volver en cualquier momento.

- Registren la nave. - A la orden. S�ganme.

�Atrapen ese bote!

Cuidado, hombre.

Son del buque que nos atac�, �verdad?

S�, cre�amos que era un monstruo,

y no un artilugio humano.

�ste es Ned Land, arponero mayor.

Mi ayudante, Conseil.

Yo soy Pierre Annorax, del Museo Nacional de Par�s.

�El profesor Annorax?

Lo conozco. He le�do sus obras.

Es una suerte que su origen sea distinto al de sus compa�eros.

Puede quedarse. A cubierta con ellos dos.

�Qu� har� con nosotros?

No los invit�. Vinieron en son de guerra.

No es cierto. No han hecho ning�n da�o.

�No nos culpe del ataque del buque!

Exijo un juicio justo.

Ya lo ha tenido. Del mar vinieron y al mar regresar�n.

Tranquilo. Vaya modales.

No puede hacerlo. No es civilizado.

No soy lo que se llama un hombre civilizado, profesor.

Romp� con la sociedad por razones validas para m�.

Por lo tanto, no obedezco sus normas.

�Yo soy tan culpable como ellos!

Nos contrataron a los tres

para encontrar lo que cre�amos era un monstruo.

Somos tan culpables como el resto del mundo.

Eso me parece bastante culpabilidad.

Tiene mucho que aprender, profesor.

Su libro es brillante,

pero limitado.

Su obra ha alcanzado los l�mites de la ciencia terrestre.

La historia real del mundo submarino empieza donde lo dejo.

Soy incapaz de describirle sus maravillas.

Esos secretos me pertenecen.

Pero podr�a compartirlos con Ud.

�A cambio de las vidas de mis compa�eros?

Lo siento. Debe elegir entre ellos y yo.

Entonces no puedo aceptarlo.

Lamento su elecci�n, profesor.

�Ll�venselo!

- Listos para partir. - S�, mi capit�n.

Todos a sus puestos. Preparados para inmersi�n.

Todos a sus puestos. Preparados para inmersi�n.

En marcha. Despacio.

�Qu� se propone, profesor?

No lo s�.

Reduzcamos el lastre de proa.

Descenso, 3 grados.

Descenso, 3 grados.

Paren maquinas. Emersi�n.

- Recojan a esos dos. - �Y el otro?

Enci�rralos abajo.

Ya he averiguado lo que quer�a saber.

Y ahora un beso.

Anda, vete.

Entren, caballeros.

Tomen asiento, por favor.

Gracias.

Profesor.

Puede servirles.

Su ropa se est� secando. Se la devolveremos en breve.

Mientras, disfruten de mi humilde hospitalidad.

�A esto llama humilde? No le va nada mal, amigo.

Ll�meme capit�n Nemo.

Capit�n, le estamos muy agradecidos por estar vivos.

No quiero su gratitud.

Les estar� vigilando de cerca.

Les aconsejo que no intenten escapar.

�Entienden su situaci�n?

Bueno, un prisionero tiene derecho a escapar, �no?

Es cierto.

Pero un invitado no.

Supongo que somos una mezcla de ambos.

Consid�relo una grata concesi�n, Sr. Land.

No admito invitados a bordo y ya ve qu� pasa a los prisioneros.

La comida es deliciosa, �verdad, profesor?

Muy buena. La mejor que he probado.

Tiene un tenedor a su izquierda. �No utiliza cubiertos?

Me son indiferentes.

�Puedo preguntarle donde obtiene estos manjares, capit�n?

Provienen todos del mar.

No hay nada terrestre.

Admirable. Esto sabe a ternera.

El sabor enga�a. Es filete de serpiente marina.

Entonces supongo que esto no es cordero.

Es carne de medusa y crust�ceo percebe con salsa marina.

Esta muy bueno.

De hecho, mejor que el cordero.

S�, a mi cocinero se le dan muy bien estos platos.

�Ya ha terminado?

Solo el primer plato.

�Me pasa la leche, por favor?

Es leche de ballena gigante, naturalmente.

Y esa deliciosa fruta es pepino marino mezclado.

Nunca lo habr�a imaginado. Es excelente.

C�mase el pudin, Sr. Land.

No estoy seguro de que lo sea.

�Qu� es?

Mi propia receta de hueva de pulpo salteada.

Nada es comestible. �Hueva de pulpo salteada!

Pronto llegaremos a la isla de Crespo y podr� buscarse comida.

�Vamos a salir de este submarino?

Una breve expedici�n de caza.

- Me parece muy bien. - Y a m�.

�Cuando empezamos, capit�n?

Casi inmediatamente.

Participar�n en la expedici�n. Prep�renlos.

- Acepte uno de mis puros, profesor. - Gracias.

Delicioso aroma.

Pero diferente. �Habano?

Algas marinas.

No puedo acusarlo de falta de hospitalidad, capit�n.

Aunque me siento como un condenado tras su �ltima cena.

- Muy buena, por cierto. - Gracias.

A�n me pregunto por qu� nos perdono la vida.

Quer�a poner a prueba su lealtad hacia sus compa�eros.

Tal devoci�n, aun mal orientada, podr�a serme �til.

Me consuela que quisiera dar su vida por su pr�jimo.

Me temo que no le entiendo.

No me interesa que lo entienda, por ahora.

Pero quiz�s pueda serme �til.

Hasta que me decida, aqu� hay mucho con que distraerse.

Tiene literatura, tesoros art�sticos,

mis colecciones.

Incluso m�sica, si lo desea.

Casi hemos llegado a la isla de Crespo.

Todo esto fue antes una isla que se hundi�. Pero a�n es f�rtil.

- Cazamos y cultivamos aqu�. - �Bajo el agua?

El mar me proporciona todo lo que quiero.

Vaya forma de cazar. Ya me extra�aba a m�.

Aqu� no se puede hacer nada sin mojarse.

Es como si le quit�ramos el trabajo a los peces.

Espera, �qu� haces?

�Qu� haces con eso?

Una expedici�n del Nautilus.

Esos dos rezagados son sus compa�eros.

Una nueva experiencia para ellos. Aprender�n deprisa.

�Le gustar�a sumarse a ellos?

Claro. Y ver esas maravillas, cara a cara.

Muy bien, yo se las mostrar�.

Un extra�o mundo crepuscular se abr�a ante m�.

Me sent� como el primer hombre en pisar otro planeta,

como un intruso en este misterioso jard�n submarino.

El capit�n Nemo y yo no est�bamos solos.

Hab�a cazadores y granjeros del submarino

cosechando en el fondo del mar.

Me cautivaba tanta ingenuidad.

Un enemigo cuyo reino era un rinc�n olvidado de la naturaleza.

Hab�a abundancia de productos necesarios para la vida.

Una rebosante despensa submarina

a disposici�n del capit�n Nemo.

Capit�n, olvidamos un tesoro ah� fuera.

Un cofre lleno de oro, plata y diamantes.

Su misi�n era obtener comida, no tesoros. El oro no se come.

Puedo comer cuando sea.

Valora absurdamente los bienes menos preciados.

Aqu� utilizamos esta chatarra como lastre.

�Lastre?

Yo podr�a quitarles algo de peso.

Los tesoros m�s grandes son una mente y un estomago alimentados.

La pr�xima vez recoja comida y no esas baratijas.

�Lastre? Ud. bien que las va recogiendo.

Ned, se est� excediendo.

No ponga a prueba mi paciencia. En vez de vigilarlo,

se me ocurre una soluci�n mas f�cil.

�Qu� desperdicio!

Ned, el profesor quiere verte.

�S�?

Cierre la puerta.

Ni se le ocurra pensar que esa amenaza no iba en serio.

Si sigue irrit�ndole, conseguir� que nos maten.

Todo este l�o por su imprudencia. �Por qu� lo hizo?

Preg�ntele. Vino conmigo.

Mi inter�s era cient�fico. No sab�a que buscaba tesoros.

�No?

�Me ayudaste con el cofre, mentiroso!

Debemos permanecer unidos. Es nuestra �nica posibilidad.

�Qu� posibilidad? Ya s� lo que quiere, profesor.

Esta cafetera le esta trastocando.

Quiere quedarse para descubrir los secretos de Nemo.

Creo que se lo debemos al mundo. �Tienes un plan mejor?

S�. Quiero salir de aqu�.

Y mejor si es con los bolsillos llenos.

No puedo creer que sea tan necio.

�Por qu� no? Aqu� hay una fortuna.

Y no es robar, pues �l lo obtuvo as�.

Si nos apoderamos de la nave, ser�amos ricos.

Tendr�a mi propio barco y Ud. no vivir�a de su paga de profesor.

No me mires con esos ojitos. Vi como brillaban mirando el tesoro.

Esc�chame, Ned.

Olv�delo y prom�tame que no har� nada por su cuenta.

No puedo prometerle eso, profesor.

Al menos int�ntelo a mi manera, primero.

Puedo ganarme la confianza de Nemo, pero necesito tiempo y su ayuda.

�Puedo contar con Ud.?

De acuerdo, me comprometo a eso.

No har� nada por mi cuenta, por ahora.

Es lo mejor, cr�ame.

Debe saber algo, profesor.

Nemo est� loco.

No creo que pueda razonar con un perro rabioso.

Mientras Ud. lo acaricia, yo buscar� la forma de ponerle bozal.

�Necio!

No puede entender el significado de todo esto.

Estamos al alcance de los m�s grandes descubrimientos.

Solo habla de oro y

de escapar. Son trivialidades, tonter�as.

Eso depende del punto de vista, profesor.

�Qu� quieres decir?

Ned valora m�s su vida que el saber cient�fico.

Su vida no vale nada.

Ni la m�a, ni la tuya, comparadas con esto.

Hemos de evitar que contrar�e a Nemo.

Hoy encontramos un feroz temporal.

Cualquier otro buque habr�a sufrido da�os graves.

Con seguridad y firmeza, el Nautilus atraves� la tormenta.

Estaba muy ocupado,

as� que dej� que mi ayudante se ocupara de Ned.

Aunque parec�a haberse calmado,

sab�a que deb�a vigilarlo.

S�, capit�n. Mirar� abajo.

Es mona, �verdad?

A medida que avanz�bamos,

sent�a una gran curiosidad por el funcionamiento del Nautilus.

Mi anfitri�n me invit� a inspeccionar la nave.

Parec�a decidido a mostr�rmelo todo.

Fuimos al coraz�n de la nave, la sala de compresi�n.

Al parecer, el capit�n Nemo

hab�a descubierto lo que la humanidad tanto anhelaba,

la verdadera energ�a din�mica del universo.

Dicho secreto le daba el control de los mares.

Apenas puedo creerlo.

Como es posible concebir y construir semejante buque,

controlando una energ�a

jam�s imaginada por la ciencia.

Semejante secreto podr�a revolucionar el mundo.

O destruirlo.

Aqu� reina la paz.

El mar lo es todo.

Una inmensa reserva natural que recorro

a mi antojo.

El capit�n Nemo pose�a la llave del futuro del mundo.

Al observarlo, constat� el duelo de poderosas fuerzas

en el interior de este extra�o hombre.

Pi�nselo.

En la superficie hay hambre y miedo.

Los hombres a�n obedecen leyes injustas.

Luchan encarnizadamente entre s�.

A unos metros bajo las olas cesa su control,

se ahoga su maldad.

Solo aqu�, en el fondo del oc�ano, hay verdadera independencia.

Aqu� soy libre.

Imagine qu� pasar�a si controlaran ingenios como este submarino.

Mejor que crean que es un monstruo,

y que intenten cazarme con arpones.

Tras viajar 10.000 leguas bajo el mar,

a�n no hab�a averiguado el misterio de Nemo.

Pero un d�a me pidi� que fuera con �l al exterior.

Present� que finalmente obtendr�a mi respuesta.

Rorapandi, campamento para prisioneros. Una tumba en vida.

Pero cre�a que hab�a sido abolida.

Nada es abolido si es rentable para esa odiada naci�n.

Con esto lo entender� mejor.

�Qu� llevan en esos sacos?

Nitratos y fosfatos para munici�n, la semilla de la guerra.

Est�n preparando todo un cargamento de muerte.

Cuando ese barco llegue a puerto, el mundo morir� un poco m�s.

Yo fui uno de esos desdichados que ve ah� abajo.

Mire otra vez, profesor. No quiero que lo olvide.

Ya he visto bastante.

Se ha grabado de forma indeleble en mi memoria.

No me escap� solo.

Otros me siguieron y la mayor�a sigue conmigo.

�La tripulaci�n del Nautilus?

Son hombres devotos. Quieren vivir.

Pero tambi�n est�n listos para morir.

Nos apoderamos de un barco y huimos a un lugar desconocido.

Un lugar al que llamamos Vulcania.

�Vulcania? Parece remoto.

Remoto y �til. All� construimos el Nautilus.

Tendr� el privilegio de verlo con sus propios ojos.

Al cumplir nuestra misi�n, el Nautilus volver� a casa.

Van a zarpar, mi capit�n.

Muy bien.

Ese barco navega sin pabell�n, con la marea.

Pero su malvado cargamento jam�s llegar� a puerto. Tienen �rdenes.

S�, mi capit�n. �A sus puestos!

Vaya abajo, profesor.

- �Va a hundir ese barco? - �Que se vaya!

Qu�dese en su camarote.

Maquinas preparadas.

Media m�quina.

A toda m�quina. Colisi�n.

A toda m�quina. Colisi�n.

Profesor.

�Est�s bien?

Esos hombres ni siquiera han tenido una oportunidad.

Eran marinos, como yo.

Aniquilados por ese monstruo a quien quiere como amigo.

No s� c�mo se siente, profesor.

Yo, como si hubiera apu�alado a un amigo por la espalda.

Vayan a sus camarotes.

Ya he tenido bastante.

Informe de da�os, se�or.

Tim�n y aleta de estribor averiados.

Organiza a un grupo para una reparaci�n provisional.

A la orden.

Le dije que se fuera, profesor.

Y me pidi� que le acompa�ara al exterior

para mostrarme la falta de humanidad. �Para qu�?

�Para justificar esto?

No solo es un asesino, es un hip�crita.

Ah� fuera est� la prueba.

�A eso llama asesinato?

Yo tambi�n veo asesinatos. No los de esos rostros,

sino los de miles de almas.

Esos eran los asesinos. Yo soy el vengador.

�Acaso el asesinato est� reservado a esa odiosa naci�n

que me quit� todo? Excepto mi secreto,

este buque submarino y la energ�a que lo propulsa. Lo intentaron.

Me encarcelaron y, al fracasar...

al fracasar,

torturaron a mi esposa e hijo hasta morir.

�Conoce el significado del amor, profesor?

Eso creo.

Lo que no alcanza a entender es el poder del odio.

Puede llenarte el coraz�n tanto como el amor.

Lo compadezco.

Es un amargo substituto.

Nos dirigimos a la remota Vulcania, base del capit�n Nemo...

Las explosiones sacudieron todo. Intentaba ordenar.

- Profesor, querr�a hablarle. - �De qu� se trata?

Creo que las cosas han ido demasiado lejos.

No valora la vida. Creo que disfruta asesinando.

�Est�s seguro de ello?

Solo juzgo por lo que he observado.

No eres quien para juzgar.

No sabes nada del capit�n.

Dijo que me necesitaba.

M�s a�n, el mundo lo necesita a �l.

Debo conseguir que lo entienda.

Y entonces �l se juzgar� mas duramente de lo que t� podr�as.

�Est� claro?

Lo que Ud. diga, capit�n.

Ahora vete y d�jame solo.

�Me has llamado capit�n?

S�. Creo que hay cierto parecido.

�Has visto bastante?

Quiero hablar contigo.

Eres un esp�a.

�Te lo mand� el profesor?

De �l quer�a hablarte. Ten�as raz�n.

Nemo lo tiene totalmente convencido.

Ten�a raz�n. Y tambi�n que me espiabas.

Siempre supe que robabas comida y tesoros.

No se lo cont� a nadie.

Me alegro de ello. Quiz�s lo necesitemos.

�Nosotros? �Desde cu�ndo te necesito?

Nos necesitamos, Ned. Quiero ser tu amigo.

�Quieres ser mi amigo?

Pues yo quiero escapar.

Y yo, contigo.

Pero debemos salvar al profesor, aun contra su voluntad.

Dijiste que ten�as un plan. �Es cierto?

S�, tengo un plan.

- �Y bien? - Pero no funcionar�.

No s� como navegan. No hay nada escrito.

Ni rumbo, ni posici�n, ni nada.

Si al menos supiera ad�nde vamos.

Eso est� hecho.

Al leer el diario del profesor,

me enter� de los planes de Nemo. Vamos a un lugar llamado Vulcania.

- �Vulcania? - Es la base de Nemo.

�Por qu� no lo dijiste antes? �Es lo que estaba esperando!

- �S�? - �Claro!

Vulcania. He de consultar las cartas de navegaci�n.

�Por qu� no?

Necesito a todos. Vigila.

A la orden.

Vigila al contramaestre.

A la orden.

Oye, Ned. Guarda las cartas, que viene.

- Ok, Ok. - Deprisa, que viene.

Ha faltado poco, amigo.

- �ste es el camarote de Nemo. - S�.

El tipo sabe cuidarse.

Un momento.

March�monos. Si nos encuentran aqu�...

Dame l�piz y papel, r�pido.

�Para qu�?

�Lo ves? Todas las distancias parten de ese punto.

Es cierto. Debe ser all�.

P�same ese cartab�n, r�pido.

A ver si puedo calcularlo.

Silencio.

Toma, un puro. Le gustan.

Dame un beso.

Se te dan bien los animales, �no?

Las mujeres mejor, y no comen puros.

- �Calla! - D�selos t�.

Ok, Ok. Toma.

Yo tambi�n te quiero. Ya encontrar� mas.

- Deja de jugar con ella. - �No estoy jugando!

Estate calladita y c�melos despacio.

No te convienen.

Acabaremos la reparaci�n en la base.

Vamos.

- Recuperar velocidad a 50. - Recuperar a 50.

Esme...

He de investigar. Necesito muestras. Ve a por ellas.

- �Muestras? �De qu� tipo? - Las de las botellas.

Vamos, deprisa. Y que no te atrapen.

Annorax y otros cautivos en buque submarino, 1219'-16928'O.

Aqu� hay de todo, desde algas hasta ostras.

No es temporada de ostras. T�ralas al fregadero.

Solo quiero las botellas.

No puedes hacerlo. No tienen precio.

�No estar�s pensando en poner mensajes en las botellas?

Eso era en tiempos de Robinson Crusoe.

Has olvidado que estamos en el siglo XIX.

Olvid� algo m�s.

Eso es por espiarme.

Que no te vuelva a atrapar. Recu�rdalo.

No me gusta maltratar a nadie, pero lo merec�as.

Y yo cre�a que �ramos amigos.

Claro que lo somos. Vamos, golp�ame.

- Adelante. - �En serio?

Claro, vamos. Lo tienes f�cil.

Ahora somos amigos.

Ya lo creo, marinero.

Ahora te contar� mi plan.

Eso del mensaje en la botella ser� antiguo, pero a�n funciona.

- Alcohol. - Alcohol puro.

Tiramos a los renacuajos y guardamos el brebaje.

Ned, su valor es incalculable.

De todas formas... Sujeta esto.

Conozco a un tipo que naufrago en las Bahamas.

�l y una pasajera, solos en una isla.

Ten�an mucho tiempo libre, as� que...

empezaron a enviar mensajes en botellas.

Se recibi� una y los rescataron.

Me la he tragado.

Era una "flabelina oculina".

Pobrecita.

"Flabelina oculina".

El tim�n no responde, se�or.

Marcha atr�s.

- �Qu� pasa ahora? - Creo que hemos encallado.

�Qu� ha ocurrido?

�Un accidente, capit�n?

La aver�a del tim�n nos ha hecho encallar.

La marea nos reflotar� por la tarde.

Estamos frente a la costa de Nueva Guinea. �Quiere salir?

No, gracias. La �ltima vez fue el preludio de un asesinato.

- Revisen goteras. - A la orden.

�Desaprovechar una oportunidad as�!

El profesor esta perdiendo la chaveta.

Huele. Es el para�so.

Tierra firme, amigo. Cocos, mangos, y

chicas locales necesitadas de cari�o.

Lo que dar�a por volver a abrazar un �rbol.

Y yo. Y el profesor tambi�n.

S� que ansiaba recoger muestras,

pero no quiere pedirle favores a Nemo.

�Qu� pasa si vas t� en su lugar?

Nada. �Y t�?

�Yo? No tengo ni idea de eso.

No pasa nada por preguntar.

Tienes raz�n, amigo.

Puesto que el profesor no desembarca,

podr�a ir yo en su lugar.

Querr�a recoger algunas muestras y tomar notas.

�Est� capacitado?

�Capacitado? Llevo a�os trabajando con el profesor.

Yo puedo remar. Tengo mucha fuerza.

S�, y muchas ganas de escapar.

�Yo? No soy un desertor. Encantado de estar abordo, se�or.

De acuerdo. Permiso concedido.

Qu�dense en la playa. Hay can�bales.

Devoran a mentirosos y a hombres honestos por igual.

- Saque el esquife. - S�, mi capit�n. Saque el esquife.

No veo a las chicas necesitadas de afecto.

Tranquilo.

Ned, se supone que no debemos abandonar la playa.

�Y qui�n la abandona?

- �Ven! - �Qu� es?

- Un sendero hacia la jungla. - Ya lo ten�as planeado, para huir.

�Te animas? Es pan comido.

Nemo no nos habr�a dejado venir. No olvides que son can�bales.

Es un cuento. Lo dijo para asustarnos.

Adem�s, no puedo abandonar al profesor.

Lo imaginaba.

M�rame. No podr�a cruzar esa jungla. S�lo ir�s m�s r�pido.

Ojal� lo consigas, Ned.

Claro que s�. Y har� que toda la Armada caiga sobre Nemo.

Ya ver�s. Nos reiremos de esto, tomando una copa en Frisco.

Buena suerte, Ned.

Saluda al profesor de mi parte.

�Esp�rame!

�Espera!

�Cientos de can�bales! �Capit�n! �Montones de canoas!

�Nos atacan, capit�n!

Claro. Invadieron su intimidad. Tienen el mismo derecho.

Suben a bordo, capit�n. Deme un arp�n, r�pido.

- �Cierren la escotilla! - Aqu� mando yo. �Ap�rtese!

S�, mi capit�n.

- Quiero ver esto. - Es incre�ble.

Vaya forma de evitar visitas inesperadas, capit�n.

Solo una ligera descarga de electricidad.

No muy hospitalario, pero inofensivo.

Hablando de hospitalidad, es la �ltima vez que abusa de la m�a.

Siempre desobedece mis �rdenes.

Ya le advert� del destino de los prisioneros.

Ya que insiste ser tratado como tal, no tengo elecci�n.

Enci�rrenlo.

�A qu� viene esto?

Dej� la playa para huir. Volvi� solo a causa de los ind�genas.

Lo lamentar�, Sr. Land.

Barco a la vista, se�or.

Tras salir de aqu�, me asegurar� de que no moleste mas.

Ojal� me hubiera quedado con los can�bales.

Un buque de guerra.

Enci�rrenlo abajo.

Ll�venselo.

Maquinas a punto. Hemos de desencallar.

S�, mi capit�n.

Arrojen todo el lastre.

- �V�yase! Van a atacarnos. - S�, mi capit�n.

�Marcha atr�s!

S�, mi capit�n.

�D�jenme salir!

�Profesor, profesor!

Un buque de guerra, profesor.

�Un buque de guerra?

�Nos desencallamos!

Cierren las puertas estanco.

�Cierren las puertas!

Est�n cerrando las puertas.

�Esperen!

�Esperen!

�D�jenos salir!

�Esperen, estamos aqu�!

Toma el tim�n.

- �Cu�nta agua hay en maquinas? - M�s de un metro y aumenta.

Saca el eje de repuesto.

Nos servir� de palanca.

Tr�ela hacia aqu�.

Ponla contra la bancada.

Arriba con ella.

S�banla.

T�nsenla.

Las agujas no se mueven.

Hemos descendido demasiado.

- Brazas preparadas. - S�, mi capit�n.

Coloquen brazas.

Brazas colocadas, mi capit�n.

A sus puestos.

Arranquen motores.

Los ventiladores ya funcionan y entra aire. �Est�n bien?

S�, mucho mejor, gracias.

�Ya no nos hundimos?

Afortunadamente. Hay l�mites que no deben sobrepasarse.

Nos hemos excedido en 1.500 metros.

La mayor profundidad jam�s alcanzada por el hombre.

Calamar gigante a popa.

Emergencia. A toda m�quina.

Nos ha atrapado. �Descarga m�xima!

- Prepara otra carga. - Esta averiado.

Lucharemos en la superficie. Re�ne a los hombres.

Suelten lastre. Listos para emersi�n.

Se enfrentar�n a la m�s feroz bestia marina.

Al�jense de sus tent�culos. Si los atrapa, no los soltar�.

Su �nico punto vital esta en medio de los ojos.

12 metros para emersi�n, mi capit�n.

Preparados.

�Atr�s!

�R�pido, la escotilla de proa!

�Lleva a los hombres a estribor! �Ustedes vengan conmigo!

Dame un arp�n.

Me acercar� por detr�s.

Qu�dense aqu�.

�Atr�s!

�L�nzame

otro arp�n!

�Cuidado!

�Est�s herido?

�Qu� ha pasado?

Me ha salvado la vida. �Por qu�?

Es una buena pregunta.

Tras un error as�, un hombre solo puede hacer una cosa.

Emborracharse.

Tambi�n te gusta la m�sica, �no? Tenemos mucho en com�n.

�Te apetece un trago?

�Qu� tal una "flabelina oculina"?

Las he probado. Est�n muy ricas.

�Quieres?

Esmeralda, eres la �nica de este barco que me entiende.

Dame un beso.

Tu bigote me hace cosquillas. A verlos.

Af�itate, cari�o. Empiezas a parecerte a Nemo.

Intent�moslo otra vez.

Hab�a un tal Nemo,

que alimentaba a su tripulaci�n con peces y gusanos. Angulas,

algas y otros viscosos manjares.

Al comerlos, sab�an que no era ternera.

Pero al final se lo com�an todo y ol�an a sepia.

No tan alto, Ned. No tan alto.

Le encantan las "flabelinas oculinas".

Me alegro que no est�s en el calabozo.

S�, soy muy libre. Nemo tiene un gran coraz�n.

El profesor est� muy contento. Nemo es amable por primera vez.

No queremos su gratitud.

- �No queremos su gratitud! - Qu� desastre.

D�selo de nuestra parte.

�Verdad, Esmeralda?

Vamos a echar una siestecita. Est�rate aqu�.

Tapate bien, que no te enfr�es.

Buenas noches, Esme.

Mi ayudante me dice que se llev� mi diario. �Por qu�?

No hay cuaderno de bit�cora en el Nautilus y quer�a leer

su versi�n de lo del calamar gigante.

Sobre todo como me salv� de milagro.

Seg�n Ud., el Sr. Land es un h�roe de ficci�n barata.

Solo si Ud. considera su vida barata, capit�n.

Esperaba algo as� de Ud.

Lamenta haberme salvado la vida, y yo lamentar�a salvar la suya.

La diferencia es que yo ni lo habr�a intentado.

Esa diferencia da a Ned la dignidad humana que Ud. Perdi�.

�Puedo decirle algo?

Parece decidido. Adelante.

Se queja demasiado.

S� que le impresion� mucho el gesto de Ned,

pero le da verg�enza admitirlo.

No tolera ni un poco de fe en la humanidad.

Si lo hiciera, todo su mundo

y su propia existencia,

basados en el odio

y la venganza...

Todo ello, la gran mentira de su vida, se hundir�a.

Es un hombre amargado, enfrentado con su coraz�n.

Y Ud. un ingenuo, profesor.

- �Ingenuo? - S�.

Se deja llevar por las emociones,

la pugna humana entre el bien y el mal.

Lo simplifica demasiado.

El mundo es m�s complejo. El bien no debe medirse

por la abrupta heroicidad del Sr. Land.

Lo que hace un d�a, lo deshar�a al siguiente.

Para ser �til, el bien debe ser firme y constante.

Busca la perfecci�n. Jam�s la encontrar�.

Ya la he encontrado.

Lo imperfecto es el mundo exterior.

Si los hombres y las naciones tuvieran este tipo de bondad,

compartir�a con ellos todo esto.

La informaci�n, todo.

�Ha considerado compartirlo?

Es la �nica raz�n que Ud. Siga vivo.

Cuando subi� a bordo del Nautilus, esperaba

que ser�a la clave de mi plan.

Quer�a usarlo como emisario.

Pero ahora dudo.

- �Acaso no conf�a en m�? - No es eso.

Pero es demasiado optimista.

�De veras cree que dejar�an las armas y liberar�an a los esclavos?

S�, creo que podr�a persuadirlos.

D�jeme intentarlo.

Nos acercamos a Vulcania. Quiero que conozca

los secretos por los que me persiguen.

Por los que han muerto mis seres m�s queridos.

Ese poder a�n me pertenece.

Energ�a suficiente para elevar a la humanidad desde lo profundo

del infierno hasta el cielo.

O para destruirla.

Quiz�s entonces dejara de desear ese premio.

Lo discutiremos entonces.

- Hemos elevado la isla. - �Por qu� hemos parado?

Hay buques de guerra.

- �Qu� pabell�n? - Ninguno, mi capit�n.

Muy bien.

Ya tiene su respuesta, profesor.

Una emboscada de aquellos con quien Ud. quer�a negociar.

Las tropas ya han tomado tierra.

Triste momento para la historia, profesor.

Pronto alcanzar�n la cima.

Calculo que en 20 minutos.

Hay que destruir todo antes de que lleguen a la laguna.

- �Listos para inmersi�n! - S�, mi capit�n. �A sus puestos!

�A toda m�quina!

�A sus puestos!

Descenso, 4 grados.

Paren m�quinas.

- Saquen el esquife. - S�, mi capit�n.

�Qu� ocurre, capit�n?

- �Qu� ocurre? - Hemos Llegado a la base,

y la isla est� rodeada por buques de guerra.

�Buques de guerra?

�Fuera!

Tengan todo listo a bordo.

�A cubierto!

�Mira!

�Ya vienen!

Les avisar� que estamos aqu�.

�No lo hagas, Ned!

�Eh, los de ah� arriba! �Somos amigos!

�No disparen! �Les digo que somos amigos!

�Nosotros enviamos las botellas!

�Somos amigos!

�Les enviamos el mensaje!

Despu�s de todo, as� nos lo agradecen.

Ustedes les avisaron.

Pues claro. Alguien ten�a que liberarnos.

Hicimos lo que cre�mos correcto, profesor.

�Lo correcto? Son unos necios.

Esto privara al mundo de grandes descubrimientos.

Va a destruirlo todo.

Profesor...

�Destruirlo todo?

Suena como si fuera a poner una bomba, o as�.

�Todos a sus puestos!

Motores a punto. Preparados para inmersi�n.

�Tomo el tim�n?

A media m�quina.

Descenso, 4 grados.

A toda m�quina.

Aminoren motores.

Descenso, 8 grados.

Bloqueen el tim�n.

S�, mi capit�n.

Capit�n...

Es la �ltima inmersi�n del Nautilus.

Lo entendemos, mi capit�n. Estamos con Ud.

Un momento. No lo entiendo.

�Qu� tiene eso que ver con nosotros?

Me estoy muriendo y el Nautilus morir� conmigo.

Profesor,

en unos minutos, una explosi�n

nunca antes experimentada destruir�

mi isla y mi trabajo para siempre.

Por eso he llevado al Nautilus hasta aqu�.

Aqu� tendr� su reposo final.

Aqu� al menos moriremos en paz.

Que vayan todos a sus camarotes.

�Por qu� a nosotros?

Enci�rrenlos en sus camarotes.

�Yo no quiero morir!

�No se lo permita, profesor!

�Capit�n!

�No puede hacerlo! �Hay mucho en juego, m�s que nuestras vidas!

El suyo fue un sue�o del futuro hecho realidad.

Le ruego que recapacite.

Un poder mayor que el m�o lo hace imposible.

Pero tengo esperanza en el futuro.

Cuando el mundo est� preparado

para una vida nueva y mejor,

todo esto llegar�.

Cuando Dios as� lo disponga.

Lo siento, Ned.

No se rindan. No somos parte de este pacto de suicidio.

Enci�rrenlo en su camarote.

�Vamos! Me escap�. Salgamos de aqu�.

Estamos en la superficie. Preparados.

Saquemos el esquife y largu�monos.

- �A d�nde va, profesor? - �Mi diario!

- La isla va a estallar. - He de recuperar mi diario.

V�monos.

� Qu� le pasa, est� herido?

�Esmeralda!

�R�pido, r�pido!

�Vamos, vamos!

Vamos, al bote.

Ah� va esa.

Siento haberlo sacudido, profesor.

Pero no era momento de entretenerse.

Quiz�s hayas hecho un servicio a la humanidad, Ned.

Tengo esperanza en el futuro.

Cuando el mundo est� preparado para una vida nueva y mejor,

todo esto llegar�.

Cuando Dios as� lo disponga.

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