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EL RETORNO DE LOS HERMANOS CORSOS
C�RCEGA... 1830
Caballeros. Hace cinco a�os remit� a su Sociedad
el que Cre�a que ser�a mi informe definitivo
sobre el extra�o caso de los Hermanos Corsos,
los gemelos siameses que separ� Cuando ni�os por medio de cirug�a.
El amplio inter�s Cient�fico por esta operaci�n excepcional
y sus consecuencias tr�gicas,
son las razones por las que expongo nuevos detalles sobre el caso.
Mi relato debe comenzar en el d�a en el que los pac�ficos corsos
despertamos de nuestra apat�a secular
y nos encontramos sometidos a un despiadado dictador
y a su ej�rcito de bandidos.
�Mentiras! �No son m�s que mentiras!
�Jonatto habla de liberarnos de la tiran�a, pero nos somete!
�Sus asesinos a sueldo asaltan nuestras aldeas y granjas!
�Y a eso le llaman paz!
Amigos, hay un hombre en C�rcega a quien incluso Jonatto teme.
Un hombre dispuesto a liderarnos si le seguimos.
Jonatto cree que nos tiene bajo su bota.
Pronto sabr� que todav�a podemos luchar por la libertad,
cuando nos lo pida el hombre a quien toda C�rcega ama:
El duque de Cassini.
Descubr�os ante su excelencia el bar�n Jonatto.
�Eh, t�, ac�rcate!
- �C�mo te llamas? - Emilio Vacchi. Soy herrero.
Yo tambi�n fui herrero, amigo.
Pues qu�tate el sombrero ante m�, todav�a me gano honradamente la vida.
- �Ser�s...! - �Quieto, sobrino!
Deja que el hombre diga lo que piensa.
�Quieres decir algo m�s antes de colgarte por alterar la paz?
Eres valiente, Jonatto, ante un hombre desarmado.
Rep�telo ahora, de herrero a herrero.
Si pudiera, te hablar�a con esto.
Muy bien, te complacer�, amigo.
Cada uno dar� un golpe al otro. Puedes pegarme primero.
Y si te derribo, tus soldados me pegar�n un tiro.
No. Si me derribas, quedar�s libre. Es una orden, sobrino.
Dices que con tus brazos te ganas la vida honradamente.
Veamos si tambi�n te sirven para ganarte mi perd�n.
�Preparado?
Este hombre era enemigo de la paz.
Y cuando digo paz,
hablo de la paz.
No entiendo por qu� se arriesga tanto, t�o.
Si no me arriesgase, a�n ser�a herrero.
Y t�, con toda tu educaci�n,
seguir�as cobrando una paga de teniente.
Por toda la isla, la polic�a no cesa de detener agitadores
que gritan el nombre del duque de Cassini.
Paciencia, sobrino, paciencia.
Se trata de algo serio, t�o.
Deber�a deshacerse de �l en seguida.
�Por qu� iba a hacer que el duque fuera un m�rtir?
Tenemos su finca vigilada, �verdad?
Noche y d�a.
Presiento que la pr�xima vez que Cassini salga de su villa,
la providencia acudir� en mi ayuda.
�Qui�n sabe?
Quiz� le ataquen unos bandidos.
A�n quedaban hombres en C�rcega dispuestos a luchar por la libertad.
Entre ellos estaba el conde Mario Franchi,
que se supon�a era el superviviente de los dos hermanos corsos.
Una noche me convocaron a una reuni�n secreta en la villa Franchi.
Por tanto, los nobles firmantes le conminan, bar�n Jonatto,
a que renuncie el poder asumido,
y devuelva al pueblo su derecho tradicional a regirse por s� mismo.
Franchi, �te das cuenta de que si firmamos, como Cassini quiere,
- ser� nuestra sentencia? - �Tonter�as!
Si apoyamos a Cassini, Jonatto no se atrever� a hacer nada.
Se esconder� como un perro apaleado.
�Por qu� comenzamos todo nosotros?
Tiene que comenzar en alguna parte.
Dr. Paoli, no ha dicho nada. �Qu� opina del plan del duque?
Creo que deber�amos esperar a que Cassini lo exponga cuando llegue.
- �Todo listo, Gito? - S�, excelencia.
La escolta se ha adelantado, pero me gustar�a tener m�s hombres.
La vida del duque Cassini es lo m�s valioso de C�rcega.
Gracias, Gito. Esperemos que Jonatto sienta lo mismo.
Coronel Nerva, acabamos de ver el coche del duque Cassini.
El t�o Cesare es adivino, primo.
Predijo que la providencia acudir�a en su ayuda.
- �Ad�nde se dirige? - Camino de la villa Franchi.
Interceptadlo, no queremos demorar a la providencia.
�M�s r�pido, Gito, m�s r�pido!
- �Dice que eran bandidos? - S�, se�or. Tuve suerte de escapar.
Cuida de �l, Lorenzo.
Caballeros.
Cre� que todos los bandidos de C�rcega estaban con Jonatto.
�Claro! �Esto es obra de Jonatto!
S�. Si puede hacerle eso a un hombre bueno y querido
como el duque de Cassini, ninguno de nosotros est� a salvo.
- Yo tengo familia. Me voy. - Y yo me voy contigo.
�Esperad!
Huir a esconderos como avestruces no os salvar�.
Tiene raz�n. Jonatto os eliminar� uno a uno.
Pero Mario, �qu� podemos hacer?
Sugiero que le ofrezcamos a Jonatto nuestra lealtad y apoyo total.
�Eso es sentido com�n!
Mario, nunca cre� que vivir�a para ver humillarse a un Franchi.
Si lo ha cre�do, Dr. Paoli, lo har� Jonatto.
Ahora s� que el plan funcionar�.
Nos dar� tiempo para reunir hombres y armas en secreto.
Adelante.
�Ah, eres t�, cari�o!
�Qui�n m�s podr�a ser, tras solo seis meses de matrimonio?
Bueno, podr�a ser Mar�a con mi chocolate caliente.
Haz que Mar�a haga tu equipaje. Puede empezar esta noche.
�De verdad? �A Italia?
- Una visita a tu adorada Venecia. - �Cari�o, es maravilloso!
Mi familia se alegrar� mucho.
Ya sabes que pap� insiste en que deber�a haberte ganado
- la �ltima partida de ajedrez. - Ir�s sola.
�Sola?
Han asesinado al duque Cassini cuando ven�a hacia aqu� hoy.
- �Mario, es horrible! - Fue obra de Jonatto. Sin duda.
- Y t� vas a vengarlo. - No se trata de venganza, cari�o.
Debemos librar a C�rcega de ese carnicero.
Hay que organizar un movimiento de resistencia, r�pido y en secreto.
Quiero que est�s fuera de peligro mientras lo hacemos.
- Vengo de una familia de soldados. - �Christina!
Cuando nos casamos, me convert� en corsa y en una Franchi.
T� mismo dijiste que un Franchi nunca retrocede ante el peligro.
Pero Lucien Franchi, el otro gemelo, no estaba muerto.
Se recuper� de las heridas recibidas en la "vendetta",
pero todo recuerdo de su vida pasada estaba olvidado.
Se hab�a unido a un grupo de gitanos,
y el destino lo hab�a tra�do de vuelta a C�rcega.
Aqu�, el extra�o v�nculo metaf�sico
entre �l y el hermano que no recordaba,
se puso de manifiesto con extraordinaria intensidad.
�Qu� ocurre, Carlos?
Una de esas extra�as visiones.
Me vi montando a caballo, con otros hombres.
Ya est�s so�ando despierto de nuevo.
Vamos, sigamos practicando.
No has lanzado un cuchillo desde que salimos de Italia.
Zelda, �qu� es lo que me ocurre a veces?
- �Me estoy volviendo loco? - No, no, Carlos.
Tu memoria perdida intenta volver a ti,
exactamente como dijo el m�dico de G�nova.
Es algo m�s que recuerdos perdidos.
Como si otra alma poseyera mi cuerpo.
�Virgen santa, no me hables as�! Me asustas.
La cosa ha empeorado desde que llegu� a C�rcega.
Me veo a m� mismo en una casa lujosa vestido como un caballero.
Tambi�n veo a una mujer joven y hermosa.
Somos nosotros, cuando seamos ricos.
Vamos, practiquemos un poco m�s.
Nuestra primera actuaci�n en C�rcega debe salir bien.
Procede, sobrino. �Qu� m�s?
El funeral del duque de Cassini se celebr� a las once.
�Qu� tristeza! �Impresion� la corona de flores que envi�?
Totalmente, excelencia. Era la m�s grande de todas.
Bien, �qu� sigue?
�Qu� tienes ah�, una navaja de afeitar o un hacha?
Lo siento, excelencia.
�Pues haz algo al respecto, idiota!
Sigue, sobrino.
Una compa��a de gitanos, de Italia, pide permiso para actuar en la isla.
Concedido. Tal vez entretengan a mi pueblo. �Qu� m�s?
Ahora que todos los nobles, incluido el conde Franchi,
de cuya fidelidad dudaba, le han expresado su lealtad,
es hora de que legitime su r�gimen.
La verdad es que yo pensaba lo mismo.
Emite una proclama al respecto.
- Eso no bastar�, excelencia. - �Por qu� no?
Necesita el reconocimiento del rey de Francia.
Francia nos ha olvidado por completo.
Excelencia, con la sanci�n del rey, C�rcega ser� suya para siempre.
Hijo, estoy orgulloso de ti. Empiezas a pensar como un Jonatto.
�C�mo no? He tenido un buen maestro, t�o.
Le escribir� una carta a Su Majestad.
Lo cierto es que he pasado toda la noche escribiendo un borrador
que servir� a nuestros prop�sitos.
Creo que refleja todas vuestras ideas.
�Bien! �Bien! Oig�moslo.
A Su Sagrada Majestad Carlos X, Rey de Francia:
Yo, el bar�n Cesare Jonatto,
Jefe de Estado y pacificador de C�rcega,
contando con prueba escrita de la lealtad de los nobles...
No entiendo mucho de estos asuntos, se�or,
pero... la carta parec�a muy convincente.
Si el rey Carlos la cree, estaremos vencidos antes de empezar.
�C�mo la van a enviar?
Por medio de un correo con una peque�a escolta hasta Ajaccio,
hay un barco franc�s que parte esta noche.
�Ha salido ya?
No, no. Cuando sal� del palacio estaban pas�ndola en pergamino.
Puede que a�n haya tiempo para hacer algo.
Gracias, Riggio, eres un hombre bueno y valiente.
Uno debe hacer lo que pueda.
Soy demasiado viejo para luchar, pero tengo ojos y o�dos.
Bien, regresa antes de que te echen de menos.
Seguro que el rey de Francia quedar� muy impresionado.
Aqu� tienes.
Entr�gala sin contratiempos, o no regreses.
S�, excelencia.
Interceptad a la escolta, pero dejad que el correo siga.
Lorenzo y yo lo esperaremos en el cruce.
Mejor matar a los perros y destruir la carta.
No. Jonatto debe creer que ha sido entregada.
Mientras espera la respuesta,
podremos hacernos fuertes para realizar el verdadero ataque.
Y ahora, bondadoso p�blico, Carlos el Grande y la princesa Zelda
desafiar�n a la muerte en el lanzamiento de cuchillos.
Nuestros hombres los han interceptado.
Recuerda, nada de disparos.
Los otros no deben saber que el correo fue detenido.
�R�ndete, eres mi prisionero! Dame la carta.
�Mi hombro!
�Grisha, trae a un m�dico, es otro de esos ataques!
Acud� a la llamada de los gitanos
sin imaginarme la impresi�n que me esperaba.
Gracias por venir, Dr. Paoli.
En el pueblo dijeron que siempre acude cuando lo llaman.
No deber�an haberle hecho venir. Ahora estoy bien.
- �Qu�... qu� le ocurri�? - Nada, siento haberle molestado.
- Algo debe haber ocurrido. - Tiene que examinarle, doctor.
Intente encontrar la causa de su enfermedad.
Quiz� pueda curar esos ataques.
�Qu� clase de ataques?
No quiero hablar de ello.
A veces, en su mente se ve como otro hombre.
Como en sue�os, pero m�s real.
No s� explicarlo, pero parece que siente todo lo que ese hombre siente.
Deja de decir tonter�as, el doctor creer� que estoy loco.
�Y hoy, qu� sinti�?
Un dolor, como si me hubieran disparado.
Pero no tengo ni siquiera un rasgu�o.
�Por qu� dice que fue como si le disparasen?
Porque vi la pistola delante de m�.
Tal vez est� loco.
Dele un poco de esto disuelto en agua,
le calmar� los nervios.
�Recuerda haber tenido m�s ataques de ese tipo, aun cuando ni�o?
En mi mente solo hay recuerdos de un d�a, hace cinco a�os,
cuando los gitanos me encontraron en Marsella.
Yo vagaba sin rumbo, atontado, ni siquiera recordaba mi nombre.
Me acogieron, me llamaron Carlos, y me hicieron uno de ellos.
Es lo �nico que recuerdo, antes, nada.
Entiendo.
Bien, tome el medicamento y volver� a visitarlo,
tal vez ma�ana.
Gracias, doctor.
Dr. Paoli, iba a buscarle. Han herido al conde Franchi.
S�, s�, Lorenzo, lo s�.
�Lo sabe? �C�mo? Nadie ha podido dec�rselo.
No importa, ll�veme con Mario.
Pero si Lorenzo no le llam�, �qui�n le ha dicho que estaba herido?
Nadie me lo ha dicho. Ya est�. Servir� por el momento.
Estar�s bien en unos d�as. La bala solo ha rozado el hombro.
No sea tan misterioso, doctor. �C�mo ha sabido que estaba herido?
�Le ha hablado Mario de su hermano Lucien?
Solo me ha dicho que eran gemelos,
y que Lucien muri� hace cinco a�os en una "vendetta".
No eran gemelos corrientes, nacieron unidos.
- �Unidos? - Lo que se denomina gemelos siameses.
Los separ� con una intervenci�n quir�rgica.
Pero fue solo una separaci�n f�sica.
La providencia resolvi� que Lucien siguiera unido a Mario,
de forma espiritual, por un v�nculo que ning�n bistur� podr�a separar.
�C�mo, doctor?
Toda su vida, Lucien iba a sentir las mismas cosas que Mario:
La alegr�a, el dolor, la enfermedad, cualquier cosa.
�Qu� extra�o!
Fue terrible para Lucien. Acab� por odiarme sin l�mites.
�Por qu� rememorar esos recuerdos dolorosos, doctor?
Porque Lucien no muri� en aquel hospital de Marsella hace 5 a�os.
�C�mo?
Se recuper� de sus heridas, pero perdi� la memoria.
Un d�a desapareci� sin dejar rastro.
�Por qu� me dijo que hab�a muerto all�?
Me pareci� lo mejor para ambos.
Quer�a que �l encontrara una nueva vida en otra parte. Su propia vida.
�D�nde est� ahora?
En un campamento gitano cerca del pueblo.
Cree que solo es Carlos, el que arroja los cuchillos.
�Le ha visto?
S�, imagina el golpe que supuso para m� verle doblemente afligido.
Su pasado est� en blanco,
pero sigue torturado por las experiencias y emociones
de un hermano que no sabe que existe.
�Hoy sinti� el dolor de mi herida?
No solo la sinti�, sino que vio c�mo le disparaba un jinete.
Tiene que traerlo aqu�.
Debemos hacer lo que podamos por �l.
No s� si ser� lo m�s prudente.
Ser�a arriesgarse a que volvieran su amargura y odio hacia ti.
Es un riesgo que debemos correr, sigue siendo un Franchi.
Esta propiedad es tan suya como m�a.
El bar�n Jonatto presenta sus respetos.
Conde Franchi, �cabalg� usted por el camino de Ajaccio esta tarde?
- S�, bar�n, en efecto. - Es usted muy descuidado, amigo.
- �Por qu� lo dice? - Perdi� su espada.
Es la suya, creo.
S�, claro, lleva el escudo de los Franchi en la empu�adura.
La encontraron justo donde atacaron a un correo del Estado,
m�s o menos a la misma hora en que usted cabalgaba.
�Qu� opina de eso?
Bar�n, creo que insin�a algo.
�Insinuar?
Me han informado que usted dirigi� el ataque.
- �Llevaba una m�scara? - En efecto.
�Y una chaqueta de terciopelo negro y gorro de lana?
�Efectivamente!
�Montaba un caballo zaino con la crin y la cola trenzadas?
�As� es! �Lo ves, sobrino? Lo admite.
No, bar�n, se equivoca.
El hombre que acabo de describir tambi�n me atac� a m�.
�Ah, s�?
Supongo que le dispar� y lo derrib� del caballo.
S�, exacto. Me dispar� justo aqu�.
Luego me rob� la bolsa, cogi� mi espada... es lo que recuerdo.
Eso lo explica todo.
Desde ahora me ocupar� personalmente de que est� bien protegido.
Sobrino, pon guardias en la casa
y que acompa�e al conde Franchi a donde vaya.
- Bar�n, no es necesario. - Claro que es necesario.
De lo contrario me preocupar�a por usted, d�a y noche.
�Realmente cree que mi esposo corre tanto peligro, bar�n?
Con una esposa tan bella, desde luego.
Buenas noches, amigos.
Buenas personas, los Franchi.
No habr� cre�do la historia del bandido, �verdad, t�o?
No es mi estilo acusar a un hombre ante una esposa tan encantadora.
Ha dejado a ocho hombres de guardia.
Usaremos el pasadizo secreto desde mi alcoba al huerto.
�Y si los guardias descubren que est�s fuera una noche?
Tienes raz�n.
Quiz� el destino trajo a Lucien a C�rcega porque se le necesita.
�Se le necesita?
�Pues claro! Ser� como anta�o,
cuando enga��bamos a todos, porque no pod�an distinguirnos.
Jonatto cree que me tiene enjaulado.
Pero si Lucien ocupa mi lugar, podr�a entrar y salir a mi antojo.
Puede que funcione, Mario.
Vaya y tr�igalo aqu� esta noche, por el pasadizo secreto.
Con una condici�n.
No debes intentar que recobre la memoria antes de tiempo.
Pero quiero que est� aqu� como mi hermano.
Mario, existe una l�nea muy fina, en el caso de Lucien,
entre la cordura y la locura.
Una impresi�n inesperada puede romper su estabilidad para siempre.
De acuerdo, se lo prometo.
Pero en cuanto acabe con Jonatto,
Lucien tendr� la oportunidad de recuperar la memoria,
y el lugar que le corresponde.
De acuerdo, yo har� todo lo que pueda para ayudarle.
Hasta luego.
Usted ha hablado de dinero. �Cu�nto?
Le aseguro que la recompensa ser� muy generosa.
Mi amigo es un hombre rico e importante.
Se apellida Franchi. Conde Mario Franchi.
Muy bien, doctor. Hablar� con ese conde Franchi.
�Es real o solo otra jugarreta de mi mente?
Carlos, este es mi amigo, el conde Franchi.
Buenas noches, Carlos.
No solo es real, es mi vivo retrato.
Es usted a quien veo en mis "visiones",
no son recuerdos del pasado.
Ese caballo que montaba hoy, retrocedi� y casi lo derriba, �no?
S�.
Y luego, luch� con espada, le dispararon y lo derribaron.
S�, esta es la herida.
Lo vi todo, sent� su dolor.
Pero, �por qu�? Responda, doctor.
�Por qu� me persigue d�a y noche un hombre que nunca hab�a visto?
Hay una explicaci�n para todo lo que le ha ocurrido, Carlos.
Pero por su propio bien, tiene que entenderlo poco a poco.
�Cu�nto debo seguir viviendo la vida de este hombre como propia?
Lo primero que hay que hacer es recuperar su memoria.
Para eso necesitamos su entera cooperaci�n.
Har� todo lo que diga.
Entonces escuche al conde Franchi.
El plan que tiene en mente est� muy relacionado
con los rostros y objetos familiares para recuperar su memoria.
Lo �nico que quiero, Carlos,
es que el extraordinario parecido entre nosotros
sea �til para m� y para C�rcega.
�De qu� forma?
Estoy prisionero en mi casa, vigilado por los guardias de bar�n Jonatto.
Con su ayuda puedo reunirme con mis amigos
y organizar nuestra rebeli�n contra este dictador que gobierna C�rcega.
Quiero que ocupe mi lugar y act�e como el conde Mario Franchi.
�Yo, un conde? Se�or, �qui�n lo iba a creer?
Afeit�ndolo y poni�ndolo al corriente de mis costumbres y gustos
creo que enga�ar�a hasta a mis sirvientes.
Y yo puedo visitarle todos los d�as como paciente m�o.
Muy bien, se�or.
- �Cu�nto empiezo? - Acaba de hacerlo.
Brindemos porque ambos tengamos suerte.
Creo que no deber�as estar m�s tiempo levantado, cari�o.
Christina, este es Carlos.
Buenas noches, Carlos.
El Dr. Paoli me lo ha contado todo sobre usted.
Tampoco usted me resulta extra�a, se�ora.
Carlos ha aceptado nuestra proposici�n.
Va quedarse con nosotros durante un tiempo.
Bienvenido a villa Franchi, Carlos.
Haremos lo posible para que se encuentre a gusto.
�ABAJO JONATTO!
Un convoy especial con provisiones para los hombres de Jonatto
pasar� por el Valle Grando esta tarde.
�Lo interceptaremos aqu�!
�ABAJO JONATTO!
�Qu� sois, agentes secretos o recolectores de propaganda?
�No necesito que me traig�is esto! �Las calles est�n inundadas!
Pero, �qu� se sabe de ellos? �Nada!
�Sab�is d�nde los imprimen? No. �Sab�is qui�n los paga? No.
- �Qui�n los distribuye? No. - S�, excelencia.
- �Qui�n? - Sospechamos del conde Franchi.
�Franchi de nuevo!
Supongo que dirigi� el ataque al convoy y me dej� este recuerdo.
Tenemos razones para creerlo.
�Idiota! Mientes para ocultar tu incompetencia. �Fuera!
�Crees que Franchi pudo eludir la vigilancia?
�Ni hablar! Me informan todos los d�as. No ha salido de la villa.
Estoy harto de estos rumores e informes sobre Franchi.
O est� con nosotros o contra nosotros.
Pero, t�o, �no creer� en su supuesta lealtad?
�Crees que soy tonto?
Pero firm� una carta de lealtad.
Y ha llegado la hora de comprobar si era genuina.
�Tienes que marcharte, cari�o?
Debo regresar al campamento antes de que oscurezca.
�Por qu� no regresas antes del alba?
�Quieres que mis hombres crean que prefiero tus besos
a asaltar el arsenal de Beria esta noche?
�Pues claro! �Qu� mujer no lo querr�a?
�El arsenal? Parece muy peligroso.
Montones de hombres se nos unen, pero no pueden luchar sin armas.
�Mario! No s� qu� es peor, no verte en una semana
o verte un momento para tener que decirte adi�s de nuevo.
�Christina!
�Mario, hemos reunido los caballos!
- �D�nde los ten�is? - En la puerta sur.
Deprisa, antes de que el guardia aparezca.
Regresa pronto, cari�o.
Eso es todo, Luigi. Nos serviremos nosotros mismos.
Como desee, se�ora.
Se te enfr�a la sopa.
Lo siento. Recordaba un momento en el jard�n.
Est�n cenando, excelencia. Le anunciar�.
�No se moleste! Nos anunciaremos nosotros.
Bien, bien, qu� escena de armon�a hogare�a.
Condesa, su belleza no cesa de asombrarme.
Mi querido Franchi,
no sabe cu�nto me alegra verle restablecido.
El placer es mutuo, bar�n.
�Quiere unirse a nosotros?
Si est� seguro de que no les molesto.
Por supuesto que no.
Como s� que apoya mi r�gimen,
he dispuesto que me acompa�e a un acto p�blico importante.
�Qu� se celebra?
Ma�ana van a develar mi estatua, en la plaza de Ajaccio.
Usted va a pronunciar el discurso de la ceremonia.
Es un gran honor, bar�n, pero no soy muy buen orador.
No se preocupe, mi inteligente sobrino se lo escribir�.
Despu�s,
usted y su encantadora esposa ser�n mis hu�spedes de honor
- en la recepci�n de palacio. - Ser� un honor, excelencia.
El placer ser� m�o.
La verdad es que causar� impacto en C�rcega.
Acabar� con todos esos rumorees injuriosos.
�Rumores?
S�.
Mientras ha estado encerrado, recuper�ndose de su herida,
nuestros enemigos han difundido que usted,
mi buen y leal amigo,
capitanea a esos bandidos rebeldes que van degollando gente.
�Qu� horrible!
Adem�s, todo el mundo sabe que nadie puede estar en dos sitios a la vez.
ARSENAL DE BERIA
La patrulla nocturna puede salir en 20 minutos, Mario.
Nos beneficia que Jonatto haya dividido en dos su ej�rcito.
Con suerte, podremos conseguir armas y municiones
para todos los hombres. �Da la se�al!
�Sin hacer ruido, entrad en el almac�n!
Las cajas de munici�n primero, luego los mosquetes.
Pasa algo en el arsenal.
�Alto, dad la vuelta!
�Llevaos la carreta!
Mario, querido, �qu� te ocurre?
No es nada, estoy bien. Solo que a veces me duele el hombro.
Parec�a que matase a alguien.
Ya est� bien. Salgamos de aqu�.
No es nada grave.
A�n est� d�bil por la p�rdida de sangre.
�Nos disculpan? Har� que lo lleven a la cama.
Desde luego, se�ora.
Tal vez necesite cambiar de m�dico.
Si quiere le enviar� a mi m�dico personal por la ma�ana.
�No, por favor! El Dr. Paoli es muy competente y un viejo amigo.
Como quiera.
Pero no podemos dejar que nada estropee la ceremonia.
Cuento con ustedes dos.
Quiz� el repentino desmayo de Francci sea solo una excusa
para no ir a la ceremonia de ma�ana.
Ir�, aunque tengamos que atarlo al caballo.
Grisha, para la carreta.
�Carlos!
�Grisha, date prisa!
Es Carlos, est� herido.
Tenemos que llevarlo a un m�dico.
Ahora est�s bien, pero te desmayaste durante la cena.
- �Recuerdas por qu�? - Lo recuerdo todo.
Incluso esta habitaci�n.
Absolutamente todo.
�Carlos!
No soy Carlos. Lucien.
�Lucien Franchi!
Estoy tan contenta, Lucien.
Ocurri� tan de repente, que... A�n estoy un poco confuso.
No debes fatigarte. El Dr. Paoli nos lo advirti�.
Por favor, si�ntate, Lucien.
Toma, bebe.
Eres muy dulce y amable.
No me extra�a que me haya enamorado de ti.
Est�s un poco confuso.
Soy Christina, la esposa de tu hermano Mario.
Mario.
Claro, ten�a que ser Mario. Siempre tuvo lo mejor de todo.
Por un momento cre� que mis sue�os sobre ti eran reales.
Lo comprendo. Conozco el extra�o v�nculo entre t� y Mario.
Es m�s que un v�nculo. Es vivir dos vidas a la vez.
Era insoportable hasta que formaste parte de ello.
Como un bonito sue�o, un cuento de hadas.
Has vivido en mi cerebro y en mi coraz�n desde entonces.
No quiero ser cruel, Lucien,
pero a�n confundes los sue�os con la realidad.
Es algo m�s profundo.
Lo supe esta tarde, cuando vi que Mario te abrazaba, as�,
y te besaba tres veces, as�.
�Su�ltame, o llamar� a los sirvientes!
De acuerdo, adelante.
�Qu� les dir�s?
Mi marido me est� molestando, por favor, �chenlo.
Por favor, intenta aceptar la situaci�n real.
Mario es mi marido. Le amo y le amar� mientras vivamos.
De acuerdo, lo acepto.
Y brindo por ello.
Por ti, por Mario y por vuestro amor,
que dure mientras viv�is.
No veo indicio de conmoci�n,
pero debes permanecer aqu� al menos esta noche.
Por la ma�ana los caminos estar�n plagados de patrullas.
- �Puede conseguirme un caballo? - Ll�vate el m�o.
No es una maravilla, pero al menos no te lanzar� contra un �rbol.
Ahora acu�state y me deshar� de los gitanos amigos de Lucien.
�Est� bien Carlos, doctor?
No tiene nada que no se cure con unos d�as de reposo.
�No podemos llevarlo?
Tenemos que unirnos a la caravana en Parma.
Es imposible.
Le queda trabajo por hacer para el caballero que le contrat�.
�En qu� asunto peligroso le ha metido?
Tengo derecho a saberlo, yo... le amo.
Tenga paciencia, querida.
Un d�a volver� con los bolsillos llenos de monedas de oro.
Si regresa con vida, me dar� por satisfecha.
- �Le dir� d�nde encontrarnos? - Por supuesto, querida.
Gracias.
�Carlos, qu� le ha hecho abandonar su puesto en la villa?
Me alegra informarle, doctor, que Carlos, el gitano, est� muerto.
Y el conde Lucien Franchi lo ha reemplazado.
�Lucien, has recuperado la memoria!
Gracias al golpe en la cabeza que Mario tuvo a bien sufrir por m�.
No lo hice a prop�sito, pero me alegro de que ocurriera.
Lucien, es fant�stico.
�Virgen Santa!
Como en los viejos tiempos, �verdad, Mario?
Los gemelos Franch� contra otro tirano asesino.
Eso es, y entre los dos echaremos a Jonatto al mar.
Ser� mejor hacerlo antes de ma�ana por la tarde
o Christina y yo acabaremos en los calabozos de Jonatto, o peor.
�Qu� ha ocurrido?
Su excelencia nos hizo una visita esta noche
lleno de sospechas y fingiendo que era nuestro amigo.
�Ah, s�...! Contin�a.
Nos recoger� ma�ana por la tarde
para llevarnos a develar su estatua en la plaza de la ciudad.
Para mostrarle al pueblo que el conde Franchi es su fiel amigo y su admirador,
a pesar de los informes que dicen lo contrario.
Si eso ocurre, nuestra causa estar� arruinada. No se olvidar�a.
Lo que m�s me inquieta es la seguridad de tu bella esposa.
Deja que me ocupe.
Voy a devolverle la visita al bar�n.
Creo que puedo prometerte que no volver� a ver villa Franchi.
�No, Lucien! Si fallaras y te reconocieran,
tendr�amos que dejar la lucha y escapar.
No tengo intenci�n de fallar.
Por favor, Lucien, no corras riesgos.
Ve a la villa y trae a Christina al campamento de la monta�a ma�ana.
Vuelve a ser como anta�o, Mario Franchi da las �rdenes.
No son �rdenes, Lucien, solo una petici�n urgente.
Si lo pones as�, �c�mo voy a negarme?
De acuerdo, hermano. Te llevar� a Christina sana y salva por la ma�ana.
Buenas noches.
Buenas noches, Lucien.
�Carlos!
�Qu� haces aqu�?
Trajimos a tu hermano. Pens�bamos que eras t�.
�Mi hermano? Entonces lo sabes.
No puedes culparme por escuchar, Carlos.
�Qu� va a pasar contigo y conmigo?
Regresa a la caravana y olvida todo lo que has visto y o�do.
Tengo una cita con el bar�n Jonatto.
Le prometiste a tu hermano...
Antes de que termine, se la jugar� a ambos.
�Caramba, Franchi!
Qu� pena, todo ese esfuerzo para tener que volver a pon�rsela.
Llega temprano, amigo m�o.
No se develar� mi estatua hasta ma�ana.
La develaci�n se celebrar�, pero se ver� su cad�ver, no su estatua.
P�ngase la bota.
Ya que esta es mi �ltima hora, �le importar�a explicarme algo?
�C�mo pudo eludir la guardia que puse en la villa?
Muy sencillo, hay un pasadizo secreto.
Debo advertirle, conde, que aqu� no hay ning�n pasadizo.
No lo necesitaremos.
Vamos a salir juntos de aqu� como buenos amigos.
Pero... sentir� la punta de mi daga en su espalda en todo momento.
La bota, por favor.
Muy inteligente. Un golpe maestro.
Me muero por saber c�mo acabar�.
�Christina, despierta!
�Christina!
�Christina, despierta!
�Christina!
�Mario!
Soy Lucien. V�stete. Nos vamos. No hay tiempo para hablar.
Jonatto y sus soldados llegar�n pronto.
�A esta hora? �Por qu�?
Deja de preguntar y date prisa. Te llevar� con Mario.
No ir� a ning�n sitio hasta que me digas qu� ha ocurrido.
Ah� tienes la respuesta. Ahora probablemente sea tarde.
�Arriba, cogedle vivo!
�Christina, Christina!
Ha desaparecido.
Las ventanas est�n cerradas...
Escap� por el pasadizo secreto del que me habl�.
Vaya, buenas noches, condesa, o mejor deber�a decir buenos d�as.
�D�nde est� mi marido? Exijo que me permita verle.
Muy buena actriz, realmente buena, pero la obra ha terminado, se�ora.
- No s� a qu� se refiere. - Claro que no.
Esto no tiene perd�n, irrumpir as� en nuestra casa,
- mi esposo es un hombre enfermo. - Enfermo imaginario, condesa,
pero hoy se sinti� bien para matar a un guardia
con sus manos, escalar los muros e intentar asesinarme.
No le creo. �I nunca intentar�a una cosa semejante.
Me temo que est� tan loco que har�a cualquier cosa.
Tampoco usted est� a salvo,
no puedo permitir que siga expuesta a tal peligro.
Ser� mi invitada durante un tiempo.
Me quedar� con algunos hombres,
encontraremos el pasadizo aunque haya que derribar las paredes.
�Para qu� molestarse? Quema la casa.
Toda persona que ayude o d� asilo al traidor Franchi
ser� castigada con todo el peso de la ley.
Todo el que parezca sospechoso o diga algo sospechoso
�detenedlo!
Nunca pens� que actuar�as de forma tan est�pida.
Cuidado con los ep�tetos, hermano.
Mira lo que has provocado.
Mi esposa detenida,
la villa Franchi reducida a cenizas, y nuestra causa amenazada
antes de poder combatir a Jonatto abiertamente.
Al menos lo intent�.
Si hubiera tenido �xito, todos tus problemas habr�an terminado.
Ahora tengo bastantes.
Y el peor es c�mo sacar a Christina del palacio de Jonatto.
Ese es el m�s f�cil de solucionar. Lo tengo todo planeado.
Claro que si no quieres escuchar.
Despu�s de lo de anoche, no creer�s que me va a entusiasmar tu plan.
Muy bien, dir� a mis amigos gitanos que el plan de hoy se cancela.
�Qu� tienen que ver los gitanos?
Van a actuar en la recepci�n que Jonatto da esta noche.
T� ir�as disfrazado de adivino
y llevar�as ropa para que Christina se disfrazase y pudiese escapar.
�Crees que funcionar�a?
Te ense�ar�a algunos trucos. No creo que saliese mal.
Mario, los hombres est�n listos para atacar el granero.
�Un momento!
El ataque al granero nos vendr� bien para nuestro plan.
Podremos predecirlo, as� impresionaremos a Jonatto.
�Exacto! As� lo haremos.
Adem�s, hermano, el impacto ser� a�n mayor
s� se sabe que un Franchi ha dirigido el ataque.
Lorenzo, mi hermano estar� al mando.
Zelda, mientras mi hermano viva
no podr�s fiarte de lo que yo haga o diga nunca.
La mitad del tiempo vivo su vida y mis pensamientos son los suyos.
Incluso ahora, siento su ansia por liberar a su esposa y abrazarla.
Hablas como si estuvieras enamorado de ella.
No, pero cuanto m�s viva �l, m�s pensar� en ella,
cuando deber�a pensar en ti.
Una vez �l haya desaparecido, la olvidar� por completo.
Si pudiera estar segura de que no me utilizas
para librarte de un marido y no de un hermano.
Sabes que le odio a �l y a todo lo que tiene relaci�n con �l.
De acuerdo, si le odias tanto, tambi�n yo le odio.
Har� lo que me pidas.
Sab�a que pod�a contar contigo.
�Ha llegado mi esposo?
Est� fuera, disfrazado de gitano, espera la se�al de Riggio.
Cuenta con vuestra influencia para que los guardias le dejen entrar.
�Se sorprendi� el bar�n de que quisiera verle?
Se sorprendi� y se mostr� encantado. Vendr� enseguida.
Espero que crea mi repentino car�cter amistoso.
El bar�n est� prendado de usted. Creer� lo que quiera creer.
Bien, debernos hacerlo lo mejor posible, Mar�a.
Pero mi marido corre un gran riesgo.
�Por qu� hacen estas cosas los hombres?
El motivo es tan antiguo como el mundo.
Es el amor, se�ora.
�Me ha mandado llamar, querida condesa?
S�, bar�n. Estoy cansada de estar aqu� encerrada
con un guardia armado que vigila mi puerta.
�A esto le llama ser una hu�sped?
Me siento como si fuera un peligroso prisionero de guerra.
�Centinela!
Informe a su sargento.
D�gale que esta guardia se suspende hasta nuevo aviso.
Ya lo ve, querida.
Ya no est� prisionera.
- Pero no deja de ser peligrosa. - Usted es el peligroso, bar�n.
�Vaya! Me alegro de que empiece a apreciarme.
�Tendr�a la bondad de asistir a mi recepci�n de esta noche?
�Por qu� no?
No veo por qu� voy a quedarme enfurru�ada en mi habitaci�n,
mientras el futuro gobernador de C�rcega
da una fiesta para el p�blico que le adora.
Tambi�n estar� un marqu�s de Francia, querida.
Un enviado real que trae mi nombramiento.
Entonces no puedo m�s que admitir la derrota en nombre de mi marido
y ofrecerle nuestra enhorabuena.
Mi querida condesa,
es usted tan lista como encantadora.
Olvida, bar�n, que a�n soy una mujer casada.
Un detalle que espero solucionar muy pronto, querida se�ora.
�Alerta, alerta!
�Detened a ese gitano!
�Sujetad al asno!
�Coged ese asno y llev�oslo!
�Silencio ah� abajo! �Dejad de hacer barullo!
- Perd�n, excelencia. Este gitano... - �Amo, no me eche!
Le traigo un mensaje de las estrellas.
�Por qui�n me tomas, gitano?
�Echad fuera a ese gitano ladr�n!
Bar�n, pobre hombre. No haga que le echen.
�Esperad!
�Eh, t�!
�Qu� son esas tonter�as del mensaje de las estrellas?
Amo, soy Pharon, pr�ncipe de los z�ngaros.
Puedo predecir el futuro, para usted y para la bella dama.
�Qu� opina, condesa?
Creo que podr�a ser divertido.
Traedlo a mi estudio.
La bruma del espacio lejano se ha transformado en nubes.
Nubes oscuras.
�Qu� significa? �Que llover�?
Ahora se aclara la bruma.
Veo las calles de un pueblo.
Hay hombres muertos por doquier.
Son soldados.
Vuestros soldados, alteza.
�Tramposo embustero!
Veo un edificio.
Hay un cartel.
Es el granero.
�Tonter�as! He puesto guardias en el granero.
Te ense�ar� qu� les pasa a los que insultan mi inteligencia.
�Llev�oslo y que le den 30 latigazos!
Malas noticias, general, Franchi ha atacado de nuevo.
- �D�nde? - Nos cogi� por sorpresa.
- He preguntado d�nde. - En el granero. Yo escap�.
Llev�oslo y que lo fusilen por abandonar su puesto.
Que las patrullas de caminos act�en. Cortad la retirada a Franchi.
Mis disculpas por dudar de usted, pr�ncipe.
- Una predicci�n asombrosa. - Gracias, excelencia.
Y ahora, amigo m�o, hablemos de algo m�s personal,
por ejemplo, los asuntos amorosos.
S�, prometi� decirnos algo sobre nuestro futuro.
Para eso necesito leer la mano de la dama.
- Pues comience. - S�, amo.
Qu� mano tan llena de magia.
Est� muy claro.
Se siente atra�da por cierto hombre.
- �De verdad? - Muy bien, prosiga.
Un hombre con un t�tulo.
�Un hombre que gobierna sobre un pueblo?
Un hombre que lo dirige.
�D�nde est� ese hombre?
Justo en esta habitaci�n, excelencia.
�Lo ve, condesa? Est� escrito en las estrellas.
No puede escapar a nuestro destino.
Tendremos que brindar por eso.
El disfraz de gitana ya est� en tu habitaci�n.
Ahora no. Gracias, bar�n. �Me disculpa?
Quisiera probarme el traje que voy a lucir esta noche.
Deseo causar buena impresi�n al enviado del rey.
Desde luego, condesa.
Es una pena no presentarla como la dama del gobernador general.
Es un honor que supera mis sue�os, excelencia.
�Sabe una cosa, amigo?
Con sus poderes m�gicos podr�a influir mucho en mi futuro.
Nada me agradar�a m�s, excelencia.
En cuanto vea a su esposo en el jard�n,
baje por las escaleras de atr�s.
Espero que a Mario no le ocurra nada.
Mire, se�ora, ah� vienen.
A su salud, amigo m�o.
A la suya, excelencia.
Que todos mis deseos para su futuro se cumplan.
�Qu� ocurre?
Son mis amigos gitanos.
�Puedo darles la bienvenida en su nombre?
Adelante.
�Zelda, Grisha, amigos!
Su excelencia est� encantado de teneros aqu�.
Esmeraos y que empiece el espect�culo.
Pr�ncipe Pharon, �vamos a dar un paseo?
Contigo a donde quieras, cari�o.
Esperemos que nuestra huida est� escrita en las estrellas.
Excelencia, hay algo que debe saber en seguida.
El pr�ncipe Pharon es un impostor. Es el conde Franchi.
�Mire! Se lleva a su esposa hacia la verja.
Casi estamos en la verja, cari�o.
Siento interrumpir su paseo, condesa,
pero su excelencia desea verla de inmediato.
Yo no har�a eso, Franchi.
�Guardias!
D�game, �c�mo supo lo de este complot?
No culpe a mi gente.
Son como ni�os. Es f�cil tentarlos con unas monedas de oro.
El conde acudi� a nosotros
y pag� por ayudarle a sacar a su esposa.
Entonces, �por qu� lo ha delatado?
Pues, ten�a miedo de lo que pasar�a a mi gente si lograban escapar.
Pero ahora... seguro que usted no los castigar�.
No. No les pasar� nada.
Y recibir� buena recompensa por su servicio.
Gracias, excelencia.
Un vestido muy atractivo, condesa.
Pero no creo que sea adecuado para la fiesta de esta noche.
En cuanto a usted,
no hace falta una bola de cristal para ver su futuro, conde Franchi.
Ll�vanoslo al calabozo.
Por favor, excelencia, si libera a mi esposo me lo llevar�.
Abandonaremos C�rcega.
No volver� a oponerse a usted.
Mi querida condesa,
seguro que el destino de su esposo est� escrito en las estrellas.
Mario y Christina ya deber�an estar fuera del palacio de Jonatto.
Tiene raz�n, doctor. Deber�a ser as�.
Lucien, �qu� le ocurre?
No es nada. Solo una punzada de mi antigua herida.
No se preocupen por Mario.
Estoy seguro de que todo va seg�n el plan.
Vaya inteligente sinverg�enza es este Franchi.
"Veo lucha en las calles. Sus soldados est�n muriendo".
�I sab�a que el ataque al granero estaba en marcha por orden suya.
S�, t�o, no solo sab�a lo del ataque, sino qui�n lo dirig�a,
que es m�s de lo que sabemos nosotros, siento decir.
�Te refieres a esa tonter�a del doble de Franchi?
Hemos capturado al �nico conde Franchi que existe.
Y si no fuera porque estropear�a la fiesta de hoy
har�a que le colgaran de inmediato.
El teniente Vargo tiene informes sobre qui�n dirigi� el ataque.
Teniente.
Excelencia, mi patrulla intercept� a los que atacaron.
Atrap� a su capit�n, pero luch� conmigo y escap�.
- Prosiga. - Era el conde Franchi en persona,
o al menos, el conde Franchi que vigil� en la villa.
- �Est�s seguro? - No puede haber error, se�or.
Eso lo aclara todo.
Son dos, los gemelos Franchi.
Pero Lucien Franchi muri� hace cinco a�os en Marsella.
Un hombre que puede ver el futuro en una bola de cristal
podr�a haberlo resucitado.
Le haremos una visita.
Ver�, Franchi, amigo m�o.
Lo bueno de estos correajes caseros
es que cuando una pierna se entumece por el dolor
podemos empezar con la otra.
Luego un brazo y despu�s otro.
- O incluso un dedo cada vez t�o. - Muy bien, Nerva, bien pensado.
Franchi, solo quiero que me responda a una cosa
sobre ese misterioso doble
que hace posible que est� en dos lugares al mismo tiempo.
Usted se queja de estar rodeado de idiotas,
es la mejor respuesta.
Buen intento, conde, pero no lo suficiente.
Lo que quiero saber es si
por casualidad, no se tratar� de su hermano gemelo Lucien Franchi.
�Qu� nos ocultas? Te retuerces de dolor.
No es de dolor, es de placer.
El mayor placer que he sentido.
�Es Mario, tiene dificultades!
No sea est�pido, Franchi. �Hable!
�Se trata de su hermano?
Lucien, os conozco a ti y a Mario desde que nacisteis.
Saca el veneno de tu coraz�n.
Dime, �d�nde est� Mario? Tal vez podamos salvarlo.
�No le dir� nada!
�Que se muera!
�Es la �nica forma de que yo sea libre!
La respuesta es solo una:
Jonatto le tiene y lo tortura para que hable.
�Coja a los hombres y vaya all�!
�Esperen!
El dolor ha cesado.
Creo que est� muerto.
Siento como si mi alma se hubiera liberado de un gran peso.
No creo que tengas alma, Lucien Franchi.
�Que Dios me perdone! Separ� vuestros cuerpos,
pero tu alma sigui� encerrada en el de Mario.
Ver� a Jonatto para reclamar el cad�ver.
No podr� negarme el permiso para enterrarlo en la cripta de los Franchi.
No est� muerto. Solo se ha desmayado.
Perdemos el tiempo tratando de sacarle algo.
Lo ahorcaremos por la ma�ana.
�Qu� ocurre, se�ora?
A�n vive, pero no por mucho tiempo, van a colgarlo.
Tal vez quede tiempo para salvarle.
Y a Christina tambi�n.
Los guardias estar�n borrachos. Podemos cogerlos por sorpresa.
Podr�amos intentarlo.
�Vendr�s con nosotros?
Prepara a los hombres.
Sab�a que cambiar�as de opini�n.
Aguantar�s hasta el final, luchando como un verdadero Franchi.
S�, hermano, luchar� hasta el final.
Ser� el �nico Franchi.
Su llegada ha sido muy oportuna, mi querido marqu�s.
Aunque siento que se perdiera la develaci�n de mi estatua.
Ojal� hubiera escuchado los v�tores.
Los v�tores de los inconscientes son f�ciles de conseguir.
Entienda, bar�n, que Su Majestad me ha otorgado potestad
sobre el asunto de su nombramiento como gobernador general.
Los �informes que me han llegado son muy desalentadores.
Mire esas caras sonrientes y se convencer�, querido marqu�s.
Asistiremos a la fiesta, entraremos en peque�os grupos.
Que tus hombres entren por la puerta del jard�n
mezclados con la multitud. Esperad a mi se�al para atacar.
Meteremos al resto de los hombres por la tapia.
- �Y sacaremos a Mario? - Ya se ha liberado solo.
Ahora est� intentando rescatar a Christina.
Necesitar� nuestra ayuda.
Deja que yo me encargue de Mario y Christina.
Vamos.
�Es cierto que tiene prisionera a la esposa del conde Franchi?
Creo que le han informado mal, mi querido marqu�s.
La dama es mi hu�sped.
Tendr� que asegurarme de ello
antes de la ceremonia de su nombramiento, se�or.
Claro, la traer� aqu� en seguida.
�Christina!
No temas, se�ora.
El pr�ncipe ha venido a acabar de leerte la mano.
�Mario!
No pod�a creerlo. �C�mo has escapado?
Ahora ya no importa. Salgamos de aqu�.
Si el corredor est� libre, iremos por las escaleras de atr�s.
�Qui�n es?
Su ferviente admirador, querida se�ora.
Adelante.
Traigo noticias maravillosas, condesa.
El enviado del rey ha llegado.
�Pero si no se ha cambiado! Est� impaciente por conocerla.
Debe de estar loco si cree que asistir� a su fiesta
mientras mi marido est� en su calabozo, condenado a muerte.
Querida se�ora,
si asiste a la ceremonia en la que me nombrar�n gobernador general,
le har� una solemne promesa.
�Qu� promesa?
Tan pronto como el marqu�s regrese a su barco esta noche
dejar� libre a su marido.
- Ser�a una est�pida si le creyera. - Y adem�s, ya estoy libre.
Me interesar�a saber qui�n le dej� salir del calabozo.
Usted, bar�n, gracias a sus "correajes caseros"".
�Se da cuenta, Franchi, de que desaf�a al rey de Francia?
Ni siquiera un rey puede nombrar gobernador a un cad�ver.
Lo siento por su guerrera, bar�n. A�n podr� servirle de mortaja.
Coja su espada, bar�n.
Coja su espada.
Se��lame el camino, hermano, dime d�nde est�s.
�Mario!
�As� que yo ten�a raz�n! �Son dos!
S�, bar�n, los gemelos Franchi.
Y por una vez, ambos en el mismo lugar al mismo tiempo.
�Mario!
Gracias, Lucien, sab�a que pod�a contar contigo.
Te debo la vida.
Tienes raz�n, y voy a cobrarla.
- �Lucien! No debes hacerlo. - Lo siento, querida,
pero t� eres una de las razones por las que lo hago.
- No puedes hacerlo, Lucien. - Te equivocas, hermano.
Fue mi intenci�n cuando mand� a Zelda a delatarte.
Como no dio resultado, he venido a acabar el trabajo.
No voy a luchar contigo, Lucien.
Luchar�s, o har�s que sea un asesino.
�Su�ltalo, Lucien! �Recupera la cordura!
�Cu�nto crees que puedo seguir viviendo con tu sombra?
Ahora, al fin, Mario, ser� libre, para siempre.
�Lucien!
Le apunt� al brazo, pero se movi� cuando dispar�.
Perd�name, Lucien.
No importa, Lorenzo.
Supongo que es... la �nica forma
de que sea realmente libre.
Por tanto, caballeros, me someto a su juicio,
por haber interferido en el camino de la Divina Providencia.
Sin embargo. Cuando veo a Mario y a su joven y valiente esposa,
que felices reconstruyen su villa,
me resulta dif�cil condenarme a m� mismo.
Con todos mis respetos, Francesco Paoli.
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