All language subtitles for Toy Boy 01x07.vtt

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian Download
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish Download
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Eras amigo de mi hijo.

¿Sabes dónde está? -Déjale.

Solo tú y yo sabemos, Tafón. No crezcas nunca.

Philip tenía un reloj inteligente cuando murió.

Si sigue encendido, podemos saber dónde está.

El asesino de tu marido está en Medinacon.

A Álvaro le gustaban los niños más jóvenes que él.

¿De qué hablas? De que tu nieto violó a mi hijo.

¿Dónde tienes el reloj?

¡Déjame! ¡Déjalo!

Por fin hemos identificado el cadáver de hace siete años.

Un mendigo. Tiene que haber un error.

Quiero que investigue a Álvaro Rojas y a su familia.

Con el cadáver identificado, sabiendo que no tienes relación,

estamos muy cerca de la exculpación.

No me dejan ni mandarle dinero a mi hijo.

Quiere volver y no puede.

He sacado 3.000 euros.

A la oficina de Roatán, en Honduras.

Redacta el contrato para la construcción del puerto.

-¿Qué? -Pueden encontrar otro inversor.

Discutimos la cláusula de la prensa amarilla.

Quedamos en quitarla pero vuelve a estar.

¿Crees que los Rojas nos la jugarán con la letra pequeña?

Solo nos queda firmar.

Esto es una batería de móvil con un micrófono.

Quiero que se las pongas al teléfono de Hugo.

¡Ya, para!

¡Ah!

Este no es Álvaro Rojas.

Creemos que el cuerpo hallado en el barco de mi cliente

no es de un vagabundo, sino de Álvaro Rojas.

¿Es usted consciente de lo que está haciendo?

Mi cliente es inocente.

Y como tal, colaborará con la justicia.

Solo recuerdo el olor a quemado.

A humo y a fuego.

Ninguna imagen.

Solo el olor.

Hasta que me desperté.

Salí a cubierta y vi su cuerpo ardiendo en mi barco.

¿Estaba Álvaro Rojas en la fiesta?

¿Lo viste esa noche?

No.

No lo sé.

Tuviste una pelea con él unos meses antes.

Eso te convierte en sospechoso de su asesinato.

Es importante que hagas memoria.

¿Qué recuerdas?

Ya lo sabéis.

Haz un esfuerzo.

¿Qué pasó luego? No recuerdo nada.

Lo he dicho miles de veces.

Instantes después de que Macarena y Philip discutieran,

él fue a tu barco.

¿Para qué?

Ni idea. Le vi en la fiesta discutiendo con Macarena,

pero no hablé con él.

Y al poco tiempo el barco zarpó.

¿Lo llevabas tú?

Hugo no aparece en las cámaras de seguridad.

Es extraño.

Philip tenía el título de patrón de barco. Puede que lo llevara él.

Ya, bueno, ¿pero cómo apareciste tú en tu barco?

Quizá os encontrasteis con otro barco mar adentro.

En ese caso, ¿quién iba en ese barco?

¿Álvaro Rojas?

¿Estaba vivo?

¿O murió en tu barco?

¡Que no lo sé, joder! No tengo ni puta idea.

Lo siento.

Es que no recuerdo nada.

Quizá con hipnosis.

La amnesia es la manera que tiene el cerebro de protegerse,

pero los recuerdos siguen ahí.

Hay que sacarlos.

Tienes que recordar qué pasó en tu barco.

Eso es lo único que puede salvarte.

Vamos a intentarlo, ¿no?

No sé si es buena idea.

¿Por qué?

¿Y si descubro que lo maté yo?

Sigue sin recordar nada.

Sea o no él, no actuó solo.

Hugo no es más que un peón.

Un chaval de barrio no es capaz de mantener

un engaño así durante siete años.

Hay alguien detrás.

Alguien poderoso.

Haz lo que tengas que hacer, busca pruebas.

Han asesinado a mi nieto, un Rojas.

Esto no se puede quedar así.

(Puerta)

(Puerta)

Ya es oficial.

El cuerpo pertenece a Álvaro.

-Ya.

Lo que no entiendo es

cómo han podido engañarnos de esta manera.

-No sabíamos nada.

Nos hicieron creer que estaba vivo.

-Hicieron creer... Tú creíste que estaba en Sudamérica.

Y estaba aquí.

Muerto.

No moviste un solo dedo por ir a buscarlo.

Su propio padre.

-Tampoco tú hiciste nada y era tu único nieto.

¿Qué ha dicho el "stripper"?

-Carmen dice que no recuerda nada.

-¿Y lo crees?

-No sé si el muchacho tiene algo que ver,

pero está claro que Philip sí.

Nos hizo creer que él era el cadáver.

Los Medina están detrás de todo esto.

-Tenemos que decidirnos por un ataúd.

-¿Ataúdes para cuerpos sin cabeza tienen?

¿O se compra una caja aparte

para meter la cabeza cuando aparezca?

-Teresa, ahora mismo iba a subir...

-¿Subir?

¿A qué?

A darme la pastilla, no.

No voy a tomar más pastillas.

No me vais a callar más.

Llevo siete años diciendo que había que ir a buscarlo.

Que pasaba algo.

Que todo era muy raro.

Vosotros le habéis matado. (LLORA)

(LLORA) Ay, hijo.

Siete años después tenemos que enterarnos por un informe

que tuvo un accidente,

que le pusieron una placa.

Que estuvo solo.

Solo en un hospital.

Nosotros ni nos enteramos.

¿Qué clase de familia somos?

¿Eh?

¿Qué clase de familia somos?

(SOLLOZA)

Ya has entrado.

Estás en la fiesta.

¿Qué sientes?

Miedo.

Excitación.

¿Hablas, dices algo?

Es imposible hablar.

Hay mucho ruido.

Música, voces, gemidos.

Ya no distingo qué es una cosa y qué es otra.

Es él. ¿Quién?

Es él otra vez. ¿Quién?

¿Qué es, qué has tomado?

No lo sé.

¿Hay alguien más ahí?

Philip.

Y otra persona. ¿Quién?

Está de espaldas.

Hugo, ¿quién es? No sé.

Hugo. No lo veo.

(JADEA)

Tranquilo.

¿No sabes quién puede ser?

No llegué a verlo.

Un hombre con un tatuaje en el brazo me dio algo

cuando iba a ir a por Philip.

Después hicieron conmigo lo que quisieron.

(RESOPLA)

Tenemos que encontrarlo.

(Sirenas de policía acercándose)

(Sirenas de policía acercándose)

¿Qué es esto?

-Benigna.

-¿Pero qué está pasando?

-Vienen a registrar la casa.

-¿Qué buscan? -No tengo ni idea.

-En el coche.

-¿Qué dices, Teresa?

-¿En el coche, qué, Teresa?

-Registrad el coche.

-¿Qué significa esto?

-Sra. Rojas, la jueza Ocaña ha cursado orden de registro.

Y no es porque nosotros queramos, como podrá comprender.

¿Qué buscan?

-No lo sé, no tengo ni idea.

Jefe, aquí hay algo.

Vaya, vaya.

Don Ángel, me temo que debo detenerle.

-¿Qué?

-Como sospechoso del asesinato de Philip Norman.

-¿Cómo?

-Este parece el reloj que llevaba el fallecido el día de su muerte.

Se lo quitaron en la escena del crimen.

-¿Y qué hace en mi coche?

-Explíquemelo usted.

-No pensará usted que tengo algo que ver...

-Hace unos días estuvo limpiando el coche por dentro.

-Cállate, Teresa.

¿A qué están jugando?

-Doña Benigna, esto no es agradable para nadie, se lo aseguro.

Y mucho menos para mí.

Yo no he hecho nada. Han sido los Medina.

Seguro que han sido ellos.

-Le aconsejo que no diga nada.

-¿Por qué estás haciendo esto, hija?

-Estaba en el coche.

(Canción en italiano)

(Puerta)

Andrea, necesito hablar contigo.

¿Andrea?

¡Macarena!

¿Qué coño has hecho?

Estás en mi casa, no grites.

Han detenido a Ángel por el asesinato de Philip.

¿Te extraña?

Me hiciste creer que estabas de acuerdo

en dejar las cosas como estaban.

Trajo a Philip de Melilla, le siguió, tenía su reloj.

Le mató él, Borja.

Quería vengar la muerte de su hijo.

Le has denunciado tú.

No podía seguir ocultando esa prueba.

Cuando las cosas volvían a la normalidad

y los bancos confiaban otra vez en nosotros.

Es una cuestión de justicia, no nos afecta a nosotros.

Además, hay un pequeño detalle que pasas por alto.

Ahora la cláusula de rescisión en caso de escándalo,

les afecta a ellos.

A trabajar, Borja.

Tenemos una gran obra que hacer.

Y estamos solos en ella.

Macarena.

¿Por qué vienes aquí?

Necesito saber quién es el hombre del tatuaje.

Pero aquí no. Ven.

¿De qué demonios me estás hablando?

De la fiesta hace siete años.

Había un hombre con un tatuaje en el brazo

de un puñal y una serpiente.

¿Sabes quién es?

Édichta Somoniov.

Hacía trabajos para mi marido. Temas de seguridad.

¿Dónde puedo encontrarlo?

Ni idea.

Solo sé que es el que organiza esas fiestas.

El que lleva las drogas,

contrata a los chicos y chicas de compañía.

¿Cuándo son? Cuándo no son, querrás decir.

Continuamente, Hugo.

Mañanas, tardes, noches.

La gente de dinero nos aburrimos mucho.

Llévame a una.

Necesito encontrarlo.

Sabes que esto no ha terminado. Para mí, sí.

¿Y qué pasa con el "hackeo" de tu móvil?

Y los pagos a Philip.

Y tu firma falsificada en el informe

de la violación de Andrea.

Fue Philip. No.

No fue él.

Había alguien más.

Con la muerte de Álvaro y Philip no se termina todo.

¿No quieres saber quién está haciendo esto?

Hugo, si quieres saber qué pasó en la fiesta de hace siete años,

tendremos que volver a vivir la fiesta de hace siete años.

(SUSPIRA)

("Lay you down", Spank)

(Clamor)

(Aplausos)

(Vítores)

(Clamor)

(Griterío)

(Termina "Lay you down")

(Aplausos)

("Buena onda", Lee Richardson)

¿Qué te parece acabar en un lugar más íntimo?

Te pagaré bien.

Aquí solo bailamos, cariño.

Este cuerpo necesita dos cosas, ricura.

Una copa...

Y compañía.

¿Serás tú quien sacie mi necesidad?

Nunca os había visto en vuestra salsa.

Hola.

Aparte de bailar, claro.

No, no, nosotros por sacarles unas copas,

que es donde ganamos pasta.

¿Me esperas y me cambio?

No, es que tengo prisa.

Era solo por saber si habías averiguado

quién es el hombre del tatuaje.

Ven.

Es una especie de camello oficial de las fiestas de la "jet".

Se llama Édichta Somionov.

O algo así, creo.

Vale.

Genial, con esto ya tengo para empezar la búsqueda.

Voy a ir a verlo mañana.

¿Cómo?

Hay una fiesta y he conseguido que me inviten.

¿Quién?

Macarena.

Pues hace siete años te montó una de esas fiestas

y acabaste en la cárcel.

Por eso mismo tengo que volver, para saber por qué.

Hugo, una preguntita.

¿Hasta cuándo estará Macarena en tu vida?

Hasta que sepa qué pasó esa noche.

Piensa que es como bailar.

Para mí está claro. No significa más que trabajo.

Me voy, ¿vale?

Buenos días.

-Zapata, habéis vuelto a palpar, ¿eh?

Me tienes que invitar a comer.

-¿A comer? Tú sí que me la vas a comer.

Señora alcaldesa, perdone la ordinariez,

no sabía que estaba aquí.

-Está usted en su casa. -Siéntese , por favor.

-Estoy bien así.

-¿En qué puedo ayudarla?

-¿Qué portadas veremos mañana?

-Supongo que la del último político de su partido que ha robado.

Aunque eso tan habitual que ya no vende.

-No me toque las narices, Zapata.

Ayer el muerto era un indigente.

Hoy es Álvaro Rojas.

¿Quién será mañana?

-Las pruebas son sólidas.

-Somos el hazmerreír de la Costa del Sol.

La imagen de Marbella está bajo mínimos.

Y todo por los fracasos de su comisaría.

No vuelva a cagarla.

O me veré obligada a tomar medidas.

-¿Y eso me lo dice usted en calidad de...?

-De la persona que puede levantar el teléfono

y hablar de usted al ministro del Interior.

Haga algo para que los titulares sean otros.

-Yo no... -Y hágalo ya.

Jairo.

¡Jairo!

He traído comida.

(RESPIRA ACELERADAMENTE)

¿Dónde la tenéis? -No sé de qué me habla.

-¿Dónde la tenéis?

Los periodistas van largando por ahí

que la policía de Marbella somos unos ineptos.

Tanta detención y tanto asesinato

nos está haciendo quedar como gilipollas.

Incautar un alijo como el vuestro es lo que necesito

para callarles la puta boca.

-No sé dónde está. Iván la escondió en otro sitio.

-Escucha, ya me has desobedecido una vez.

Te queda una oportunidad, solo una.

Averigua dónde guarda la mercancía y más te vale no volver a fallarme.

-Déjame.

¿Sabes que tengo contactos en la pasma de Bolivia?

Si haces lo que te digo tu marido podría disfrutar

de algún privilegio en la cárcel.

¿Qué le va a pasar a Iván?

-¿A Iván?

Qué importa Iván si puedes ayudar a tu legítimo.

Pero claro, no debe ser fácil elegir entre dos hombres.

¿Verdad?

No es conveniente

para la imagen de esta ciudad tener a un asesino en el proyecto.

Compréndelo.

Las dos sabéis que Ángel es inocente.

-No creo que debamos ser nosotras quienes decidamos eso, Benigna.

-Lo tenías todo planeado, ¿verdad?

No fui yo la que puso la cláusula anti escándalo en el contrato.

Yo me comprometo a llevar este asunto

con la máxima discreción.

Que nos salpique a todas lo menos posible.

-El escándalo no tiene dueño, Concha.

Es caprichoso y escurridizo.

Ángel no mató a Philip.

Y cuando se sepa lo que está pasando

en este despacho, será vuestra tumba.

Y yo bailaré feliz sobre ella.

Has hecho lo correcto, Concha.

Macarena, creo que se nos está yendo.

Sabes que tienes el apoyo de los Medina, ¿verdad?

¿O no te acuerdas de lo que te ayudamos

para llegar donde has llegado?

Concha, no te vamos a dejar en la estacada.

(SUSPIRA)

Gracias.

(Gemidos)

¿Echabas de menos todo esto?

Durante estos años he echado de menos todo

menos estas putas fiestas.

¿Está el ruso?

No, todavía no.

Es nuevo.

Todavía no sabe cómo va esto.

Igual si pones un poquito de tu parte,

te ayudaría a confundirte con el paisaje.

Cógelo, por favor.

(Tono de llamada)

Cógelo, Hugo, por favor.

(Tono de llamada)

Ahí está.

Hugo, escúchame, no puedes estar en esa fiesta.

Te está buscando y es peligroso, es un asesino.

Trabajó para Philip como seguridad personal.

Sal de ahí ya.

Eh.

Déjame a mí, hay tiempo.

¿Está por aquí Hugo?

No, se fue hace un rato a...

Sí, a una fiesta, ¿pero sabéis dónde es?

Hugo no tendría que estar allí.

Se va a ver con un asesino y está en peligro.

En el Palacete de Samira.

Coges la carretera de la costa,

última salida antes del desvío a Estepona.

¿Vamos juntos?

Hugo, por favor, tranquilízate.

Estoy tranquilo. No, te tiembla todo el cuerpo.

No me puedo creer que hayas olvidado

cómo se juega a este juego.

Vamos, yo me encargo.

¿Os importa?

Por supuesto que no, preciosa.

Las chucherías son para compartir.

Lo mío también es vuestro.

Qué bien.

¿Crees que funcionará?

Relájate.

Hombre, el mudito.

¿Con máscaras?

(Gemidos)

(Gemidos)

Está ahí.

Es Hugo.

¿Ahora dónde están?

¿Te gusta esto?

Ayudaste a Philip Norman.

¿Qué quieres, quién eres?

Saber la verdad.

(Gemidos)

Oye, aquí no puedes estar. Esto es para invitados.

La verdad duele.

Ah, ya recuerdo.

No deberías hacer preguntas.

Te equivocaste de maricón.

¡Hijo de puta!

¡Suéltale!

¿Qué haces aquí?

Pásame ese látigo.

Toma.

¡Ah!

(HABLA EN RUSO)

Te voy a matar.

La niña pega más fuerte que tú.

¡Hugo, Hugo, Hugo!

¡Hugo!

Tú me drogaste hace siete años. ¿Te contrató Philip?

¿Por qué crees que voy a hablar, eh?

¡Ah!

Yo no tengo nada que perder, pero tú sí.

Philip me contrató para que te diera burundanga.

Y yo te di burundanga.

Te drogué y te saqué a la playa.

¿Y quién era la otra persona que estaba con Philip?

No lo sé.

¡Ah!

¡No lo sé!

¿Qué pasó con Álvaro Rojas, quién lo mató?

Ese niñato le conseguía chicas a Philip.

De su colegio.

De buena familia.

Se las vendía a políticos y empresarios.

A Philip le gustaban las niñas.

Y Álvaro se las daba.

Eso es todo.

¿Contento?

Vámonos de aquí.

¿No me vas a soltar?

Me duelen los puños.

¡Oh!

Disfruta del dolor, gilipollas.

¿Qué has visto?

Nada, solo cómo trabajabas.

(Grito)

Ven, ven, ven.

(Grito)

(Grito)

(Griterío)

Ven por aquí.

Hugo, ¿qué hacemos?

¡Está cerrada, coño!

¡Joder!

Me cago en la puta.

Hugo, que vienen.

Hugo.

¡Cierra la puerta, coño!

Vamos, vamos.

¡Corre!

(Chasquido)

(Gruñidos)

(Disparo)

(Vibración de móvil)

¿Carmen?

-Doña Benigna.

Sé que es algo tarde, pero es importante.

-Sí, dime.

-Mi abogada ha encontrado algo.

-¿Algo de los Medina?

-No.

Es una información un tanto delicada sobre su nieto.

Sobre Álvaro.

Todavía no está contrastada,

pero he creído conveniente informarla

antes de que pueda enterarse por otra vía.

-Has hecho bien en decírmelo.

Cuéntame.

-Verá, al parecer,

Álvaro prostituía a chicas de su clase.

Hijas de gente importante.

Unos socios de su familia.

Doña Benigna.

¿Se encuentra bien?

-Sí, Carmen, gracias por avisarme.

(Gruñido)

¿Hugo?

Hola.

¿Te duele? No.

Tú...

¿Estás bien?

Sí.

Sé que me viste con Macarena y con ese tío.

Lo siento.

Para mí tampoco fue agradable.

Parecías muy cómodo.

En eso consiste mi trabajo.

En que la gente se sienta cómoda.

Que disfruten, que confíen en mí.

La información del ruso,

te la ganaste precisamente con confianza, ¿no?

Hice lo que tenía que hacer.

Ya.

Bueno, yo no he venido a eso.

Este es el anuario del curso de Álvaro Rojas.

En el Sacred Heart School de Estepona.

Había unas 15 chicas en su clase.

No creo que todas trabajaran para él.

Probablemente no, pero tendremos que hablar con ellas igualmente.

Va a ser complicado.

Nadie quiere tener una conversación así.

Te aseguro que no.

¿Está todo bien de verdad?

Tengo miedo, ¿sabes?

Desde que empecé con tu caso no he parado de hacer locuras.

Me metí en persecuciones.

Me he acostado contigo.

Y eres mi cliente.

Hasta me he colado en una orgía.

Es culpa mía.

No, nadie me ha obligado a hacerlo.

Es lo que más me asusta.

No sé, no me reconozco.

Ya no sé dónde está el límite.

Es que encima he agredido a un asesino con un juguete sexual.

Con un palo forrado de cuero.

Era una porra.

Pues eso, una porra. (RÍE)

Me has salvado la vida y no es la primera vez.

Si le hubiera matado, ¿qué?

Mañana te recojo a primera hora.

¿Vale?

Vamos a hablar con esas chicas.

Hasta mañana.

Descansa.

¿Te has lavado los dientes?

-Sí.

-¿Seguro?

-Sí, mira. -Abre la boca.

¡Muy bien!

-¿Cuándo va a volver papá?

-Pues antes de que entres a jugar en el equipo de los mayores.

¿Vale?

-Vale.

-Corre a la cama.

Ahora voy a leerte un cuento.

Zapata, soy yo.

¡Policía!

Limpio, jefe.

Mira, a ver qué encuentras.

-Busca por ahí.

Pues aquí no hay nada.

Hija de la gran puta.

¿Pero qué estás haciendo, gilipollas?

Largo de aquí si no quieres que te empapele

por obstrucción a la justicia.

(CHISTA) Ten.

¿No es un poco pronto para esto?

Las buenas noticias no tienen horario.

Te dije que funcionaría.

Puto Zapata, cómo ha picado.

Ahora tiene a los superiores detrás, ¿sabes?

Por haberla cagado con la redada.

No te volverá a molestar, te lo prometo.

Tuve que elegir.

¿Cómo?

Zapata me dijo que si le ayudaba,

podía hacer las cosas más fáciles para tu hermano en la cárcel.

A cambio tenía que entregarte a ti.

Pero estará bien, ¿no?

¿O le van a hacer algo?

Zapata es un cabrón con mucho poder.

Pero no creo que pueda hacer nada en Bolivia.

No aguanto más, Iván.

Siento que alguien va a acabar sufriendo.

Tu hermano, tú, yo...

¿Por qué me elegiste a mí?

No sé.

Sí lo sabes.

No me hagas esa pregunta.

(Timbre)

Hola. Hola.

¿Eres Rocío Madroño?

Sí.

¿Qué tal? Triana Marín.

Abogada del bufete Duarte y asociados.

Quería hacerte unas preguntas sobre Álvaro Rojas.

¿Es el asesino?

¿Perdona?

Es aquí.

Esta vez es mejor... Sí.

Me quedo aquí.

(Portero automático)

Hola, preguntaba por Lucía Martínez.

¿Qué pasa?

Nada.

Vale, gracias.

Bárbara Bastar. Urbanización Lubina.

¿Y no hay forma de hablar con ella?

Vale. Gracias.

¿Y no hay ninguna manera de contactar con ella?

¿Nada?

Lo siento.

Nada.

Bueno, aún nos quedan las chicas que viven fuera de Marbella.

Son seis.

¿Si les mandamos una citación?

Olvídalo, no van a hablar.

A nadie le gusta recordar los errores del pasado.

Y menos para ayudar a un asesino.

Oiga, ¿dónde está mi abogado?

Sé que puedo recibir visitas de mi abogado.

De mi familia y de quien me dé la gana.

-La hora de visitas ha terminado.

-¿Entonces dónde están?

-No tengo ni idea.

Aquí no ha llegado nadie.

(Puerta)

¿Álvaro?

Mamá.

Mamá, ¿qué haces?

¡No toques sus cosas!

¿Qué has hecho?

Mira cómo has puesto todo.

Mamá, no quiero que toques sus cosas.

¡No!

Mira. (LLORA)

No, no toques.

¡Dámela!

¡Dámela!

¡Déjalo!

Esta habitación es lo único que me queda de él.

-¿Recuerdas cuando te quedaste embarazada de Álvaro?

-Un regalo del Cielo.

-Sí, pero criarlo fue un infierno.

Siempre pensé que hacía lo que podía.

Que la culpa era mía.

Por obligarte a llevar una carga demasiado pesada para ti.

-He sido una buena madre.

-Lo sé, hija.

Fuiste la única que se preocupó de verdad por Álvaro.

Si te hubiera escuchado...

Ese es el último regalo de tu hijo.

Un regalo para salvar a nuestra familia.

¿No entiendes lo que te digo?

Venga, te quedan diez.

-¿Diez? ¿No eran seis?

-Tira, anda, tira.

No te quejes.

Hola.

Hola.

Huguito está fuera.

En el tejado.

Ah, pues no lo he visto.

Venga.

Gracias por ayudarme a entrar a ese sitio.

Bueno, y por haberme ayudado a salir.

¿Qué haces aquí?

Llegaste conmigo a la fiesta y saliste con tu abogada.

Un gesto un poco feo, ¿no crees?

Entre medias parece que el ruso te ha dado una caricia.

¿Qué has averiguado?

Nada.

Es como un callejón sin salida.

Igual es mejor dejarlo como está, ¿no?

Olvidarnos para que todo vuelva a ir bien.

Irá bien para ti.

Porque yo sigo siendo sospechoso.

Perdón.

Hugo, necesito hablar contigo, es importante.

Claro.

Pensaba que no tenías ninguna pista.

Y es verdad.

Mucha suerte, Hugo.

Abogada,

me gustó verte en la fiesta.

Igual podríamos ir los tres juntos un día.

Estoy segura de que lo pasaríamos muy bien.

Hugo, nos tenemos que ir.

¿Qué pasa?

Hay una chica más.

¿De las que viven fuera? No.

De aquí, de Marbella.

Sus padres la sacaron del colegio antes de que acabara el curso.

Ni siquiera se presentó a los finales.

Por eso no aparece en el anuario.

Vamos.

Iván, te veo luego.

(Llamada de móvil)

(Llamada de móvil)

(Llamada de móvil)

(Llamada de móvil)

¿Sí?

¿Estás bien?

Vale.

Vale, vale, estaré preparada.

Sí.

Yo también te quiero.

Un beso.

¿Quién era?

Tu hermano.

Dice que habló con los bolivianos y en unos días se llevan la droga.

(SUSPIRA)

¿Nadie os ha dado respuesta?

Me gustaría que nos ayudaras.

Hola.

Hola.

Soy Hugo.

Tienes que ayudarnos.

Es mejor que...

Sabes quién soy, ¿verdad?

Yo no he matado a nadie.

Si sabes algo, nos lo tienes que contar.

Por favor.

Yo es que no sé de qué me hablan.

De verdad, no sé de qué me habláis. Lo siento.

¿Por qué te fuiste del colegio?

¿Tuvo que ver con Álvaro?

Sabemos que te prostituía.

Nadie me obligaba.

Era como un juego.

Después de un rato en la cama con ese hombre

me daban todo lo que les pedía.

Philip Norman era uno de ellos.

¿Te acostaste con él?

Era su favorita.

No sabía lo que estaba haciendo.

Hace siete años, ¿Philip o Álvaro te hablaron de mí?

Yo iba a reunirme con Philip el día que murió.

Álvaro me llevó en su moto a la finca de los Medina.

Siempre nos veíamos allí.

¿Qué pasó?

Azucena, ¿qué pasó?

No lo sé.

Cuando llegamos había alguien más en la casa.

Se escuchaban unos gritos.

Horrible.

Eran de Andrea.

¿Álvaro le hizo daño a Andrea?

No, Álvaro le protegía. Era como su hermano mayor.

Me pidió que esperara en la puerta.

Y él entró.

Escuché más gritos y más golpes.

Me asusté y por eso me fui.

Volví andando hasta Marbella.

Fue Philip.

No.

No, imposible. Me crucé con él en la carretera.

Le vi pasar con su coche.

Iba camino de la finca.

Esos gritos.

Andrea era solo un niño.

No fue Álvaro ni Philip.

Pero quien fuera, era un animal.

Azucena, ¿estás bien?

Todo eso que nos has contado,

¿podrías repetirlo delante del juez?

Solo tú, tu abogado y el juez.

No, no lo sé. Me tengo que ir, ¿vale?

Mira, nos has ayudado mucho.

Llámame cuando estés preparada.

Lo siento.

¿Crees que dice la verdad?

Desde que te saqué de la cárcel, has hablado de una conspiración.

De alguien que organizaba todo.

Está claro que esa persona es el violador de Andrea.

Tenemos que encontrarlo.

Y hablar con Andrea como sea.

(TV) "La candidatura sigue adelante,

pero debido a la gravedad de dicha publicación,

me he visto obligada a tomar una decisión.

El proyecto del puerto, que iban a llevar a acabo

las empresas de las familias Medina y Rojas,

lamentablemente queda suspendido.

El dinero público exige la mayor transparencia.

-Alcaldesa, ¿cómo le va a afectar esto electoralmente?

-Han sido las declaraciones de la alcaldesa Concha Sagasta

tras conocerse que Álvaro Rojas gestionaba

una red de prostitución infantil que tenía como clientes

a importantes empresarios y políticos de la ciudad,

entre ellos, Philip Norman,

cuyo asesinato podría estar relacionado con el caso.

Asimismo, y siempre según la documentación aportada..."

(RADIO) "...solían utilizar la supuesta agencia

de Álvaro Rojas,

filtrada por una fuente anónima.

Hemos sabido que todas las chicas prostituidas

eran compañeras de Álvaro Rojas

en el exclusivo Sacred Heart School de Estepona.

Muchas de ellas eran hijas de poderosas familias,

como Azucena Sagasta,

sobrina de la alcaldesa y candidata del..."

¿No querían un escándalo? Pues ahí lo tienen.

-Doña Benigna, no la localizaba.

Hemos estado estudiando el informe policial.

La prueba del reloj en el coche de su yerno no se sostiene.

Cualquiera pudo ponerlo ahí.

-¿Has tenido que estudiar el informe para llegar a eso?

-He venido a comunicar que vamos a hablar con el juez

para ponerlo en libertad.

-No.

-¿Cómo que no?

¿Se da cuenta...?

-Cada cosa a su tiempo.

Vamos a dejarlo un poquito más, para que piense.

¡Antonio!

Arráncalo todo.

Sí, dígale a la jueza Ocaña que por favor nos espere.

Intentaremos que la testigo declare hoy mismo.

Gracias.

¿Sabías que esa chica era la sobrina de la alcaldesa?

No, no tenía ni idea.

Pero nos tenemos que dar prisa.

(SUSPIRA)

(Ladridos)

(Ladridos)

(Ladridos)

(Ladridos)

¡Azu!

(Ladridos)

(Ladridos)

Azu, soy yo.

(LADRA)

Azu, cariño.

(LADRA)

Siento mucho lo que ha pasado.

Tranquila, que se va a solucionar todo.

(LADRA)

¿Azu?

(LADRA)

¡Azu!

¡Azu!

¡Azu!

¡No, no! (LLORA)

¡Mi niña!

¡Mi niña, no!

¡No!

Me cago en la puta, Iván.

¿Qué haces? Las maletas.

Nos vamos de vacaciones.

Y si llaman los bolivianos, ¿qué pasa?

Yo tenía mi vida planeada.

Es que desde que te conozco todo se ha ido a la mierda.

Mi sobrina le dijo algo a tu abogada del "stripper".

Algo que creen que solo ellos deben saber.

Ahora está muerta.

(Llamada de móvil)

¿Estás sordo o eres estúpido?

Bonita familia.

(Puerta)

¿Qué hace este aquí, Andrea?

Es un amigo.

300 euros la hora.

Es un poquito caro para un amigo, ¿no te parece?

¡Eh!

-Estás para esto, que para eso pagamos.

Había alguien más.

Tienes que decírmelo, tenemos que detenerlo.

No sabes nada. ¡Nadie lo sabe!

¿Y si fue Andrea quien lo mató?

No digo de forma consciente. Puede que fuera un accidente.

¿Y Azucena? No puede ser casualidad

que la asesinen con el mismo medicamento de Andrea.

(Clamor)

Tu regalo de cumpleaños.

-No sé qué hacer con esto. -Viaja, cumple tus sueños.

Señora, espere fuera. ¿Qué está haciendo?

-Luisa García, comisaria jefe.

A partir de ahora asumiré yo el control de esta comisaría.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.