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¿Dónde está Andrea? Necesito que me perdone.
Aquella noche perdí la cabeza.
¡Ah!
Ya sé por qué te quisiste matar, sé lo que te hizo tu padre.
No sabes nada.
(Sirenas)
¿De dónde coño has salido? Cúbreme, Iván.
¡Papá, perdóname! ¡Andrea!
¿Qué te parecería empezar a trabajar en el Inferno?
No tengo coartada desde que salgo hasta que vuelvo.
Si ven esto, se acabó.
Hijo de puta. Iván, la poli.
Vamos a quitar esto.
No te he contado toda la verdad.
Fui a la finca de los Medina y Philip ya estaba muerto.
Vete. Que te largues de mi casa. Por favor...
Tú eras amigo de mi hijo, Álvaro Rojas. ¿Sabes dónde está?
-Déjale.
¿Qué te decía la loca de los Rojas en el funeral?
Su hijo Álvaro y tú erais muy amigos en el colegio, ¿no?
¡Han quitado las cámaras! ¡Ponedlo todo patas arriba, vamos!
Tengo lo que está buscando.
Tienen las grabaciones de las cámaras.
No tengo coartada. Me tengo que ir.
¿Qué quieres? Que vuelvas a confiar en mí.
(Sirena)
(TOSE)
(TOSE)
¡Triana!
No.
No, por favor, no.
Si tengo que elegir, te elijo a ti.
No, por favor.
(GRITA)
¡Eh, eh! Necesito ver a mi abogada.
¿No me has oído? ¡Tengo derecho a ver a mi abogada!
(Puerta)
¿Todavía estás aquí? Necesitaba pensar.
A estas horas la oficina es un lugar tranquilo.
¿Y en qué pensabas?
En Hugo Beltrán.
En todas las pruebas que le sitúan en la escena del crimen.
Ha mentido en su coartada y le han detenido intentando huir.
Después de todo, va a ir a la cárcel.
Pero tú no lo vas a permitir.
Pero es culpable.
Bueno, lo siento, pero no entiendo por qué tanto empeño
en un caso pro bono. ¿Hay algo más?
¿Algo más?
Sí. Y si el bufete saca algo de todo esto.
Les enseñamos a nuestros clientes, a los que pagan mucho dinero,
que por muy feas que pinten las cosas,
nosotros no nos rendimos nunca.
En 36 horas Hugo Beltrán se sentará ante el juez.
Tienes que evitarlo,
de lo contrario, será muy complicado ganar.
No pasa nada por llorar, yo a veces también lo hago,
pero la próxima vez procura que no se entere nadie.
Límpiate los ojos y ponte a trabajar.
(Música disco)
(Vítores)
(Móvil)
Iván, soy yo.
¿Dónde estás? ¿Qué ha pasado? ¿Sabes algo de Triana?
Pero... Me han pillado.
¿Cómo te han pillado, qué has hecho?
Tenía que ir a verla, no podía marcharme así.
La he cagado, la he jodido pero bien.
Espera, espera. Sigue con eso, por favor.
Escucha, no hables con la poli, ¿vale?
Pero tienen las imágenes de las cámaras de seguridad.
Ya, eso es lo que me raya.
¿Qué quieres decir con eso? Nada, nada.
Escucha, olvídate de las putas imágenes, ¿vale?
No digas ni una palabra sin tu abogada, que no te vean dudar.
(CHISTA)
Tengo que colgar. Hugo, haz lo que te digo, ¿eh?
No les des ni una sola oportunidad.
¿Era Hugo?
¿Y está bien?
Ha estado mejor.
Oye, tú estabas aquí el día que la Policía
hizo el registro, ¿no?
No sé cómo cojones encontraron el disco duro en la alcantarilla.
Bueno, pusieron todo el club patas arriba.
¿Por qué lo preguntas?
Porque creo que alguien vendió a Hugo.
Pero tranquila, que ya me encargaré yo de que pague.
Escucha, vete a casa, ¿vale? Que es tarde.
Triana. Necesito que me firmes un documento.
Es la notificación de tu vista ante la jueza.
Sé que me he equivocado, pero tienes que escucharme.
Tendrá lugar en un... Triana, por favor.
En un plazo de 24 horas... Por favor, Triana.
No he matado a nadie.
Firma el documento.
¿No te das cuenta?
Me están utilizando, están jugando conmigo.
¿Estás seguro? ¿O es al revés?
Eres tú el que juega con los demás.
Lo siento.
Me asusté, por eso te mentí y traté de huir.
Macarena me escribió un mensaje, me citó en la escena del crimen.
Era una trampa, iban a por mí.
Tienes que revisar mi teléfono. Ya lo he hecho.
No existe ningún mensaje.
Lo han borrado.
Por tu bien, no intentes volver a engañarme.
Entonces, ¿te has rendido?
(Portazo)
(Música disco)
Mal, mal. Parecemos zurdos.
-Germán, nos estás matando a ensayar y esta noche tenemos el privado.
-Y lo vamos a estropear como sigamos así.
¿Cómo son los Reyes Magos en el centro comercial?
-¿Raros? -¿Raros?
Son fulas, son señores deprimidos que no creen.
Por eso los niños lloran, porque lo notan.
Con las mujeres es lo mismo, papi.
Si tú no crees que eres guerrillero, ellas tampoco.
Y mira, al carajo la magia. Vamos desde la entrada, con vida.
(Música)
Germán, para la música. ¿Qué pasa ahora?
Pasa que aquí cada uno baila por su cuenta.
No me creo que la Policía encontrara el disco duro tan rápido.
Alguien se lo tuvo que dar.
Uno de nosotros es un traidor, ¿quién?
Oye, Jairo, ¿tú no te ves con el hijo de Macarena?
No te quiero señalar, que yo no soy chismoso,
pero digo, igual se te ha escapado algo.
¿Qué?
¿Has hablado con la Policía y no me has dicho nada?
Bueno, hablar... Un madero me preguntó así un poco.
¿Y? ¿Qué más? Yo, mira, la boca cerradita, ¿sabes?
Jairo, ¿eso es verdad,
que vas con el niño de los Medina?
¿Cuánto te han ofrecido a cambio?
Jairo, ven aquí. ¡Jairo, ven aquí!
Germán, ¿eso es verdad?
A ver, yo solo digo lo que vi. Y tú sabes cómo es esa familia.
¿Y tú qué le contaste a la Policía?
Estás de broma, ¿no?
¿Dónde está el reloj?
Por favor, ya es la última.
-No quiero más pastillas,
se me clavan en la garganta como cristales.
¿Seguro que no ha contestado? -Le he llamado varias veces y nada.
-¿No avisas a la Policía, un detective, lo que sea?
Quiero que mi hijo pase su cumpleaños con la familia.
-Por favor, sabes que lo hemos intentado todo.
No podemos obligarle a volver, Álvaro ya no es un niño.
-Me da igual.
Me da igual. Soy su madre, lo quiero a mi lado.
-Si de verdad le quieres, deja de preguntar por él.
-¿Por qué has dicho eso? -Toma.
-¿Por qué has dicho eso? -Teresa.
-¿Por qué lo has dicho? ¿Por qué lo has...?
(SISEA) -Toma. Traga.
Traga, Teresa, traga.
¿Qué haces aquí?
¿Volver a casa? Hay que joderse.
-Pensaba que te iba bien con tus cosas.
-No te preocupes, las pollas nunca faltan.
-Lo siento.
-Déjale en paz.
Ni se te ocurra volver.
(Claxon)
(Claxon)
Hola.
Jairo, te estaba buscando.
¿Quieres que te lleve?
Conozco un lugar que sé que te va a gustar.
Yo voy cuando no tengo dónde ir. Va, sube.
Pensaba que solo volvería a verte delante de la jueza.
¿Te fijaste en el reloj? ¿Qué?
Es un reloj inteligente, como el que llevan los deportistas.
Marca las constantes, las pulsaciones
y hasta cuando te despiertas por la noche.
Pudo haber registrado la hora exacta de la muerte de Philip.
Si lo comparamos con las grabaciones del Inferno,
demostraremos que no fui yo. No podemos, ha desaparecido.
El reloj aparece en las fotos de la escena del crimen,
pero no figura en la lista de pertenencias de Philip.
Lo han hecho desaparecer. Como los mensajes.
Las fotos las hizo la Policía. Quien lo robó tuvo acceso al cadáver
o a la cadena de custodia de las pruebas.
Zapata.
¿Sigues pensando que soy un asesino?
Yo no pienso nada, Hugo.
Lo importante son los hechos.
Pero te digo desde ahora
que sin ese reloj no podemos demostrar nada.
Espera. Hugo, suéltame.
Creo que hay una manera de conseguir esos datos.
Suéltame.
Esos relojes mandan todos sus datos a una página web.
No lo necesitamos para saber a qué hora murió Philip,
solo necesitamos su contraseña.
¿Y cómo lo hacemos?
Tienes que hablar con Macarena Medina.
Hugo, Macarena puede que esté detrás de todo esto.
Habla con ella, por favor.
La necesitamos.
Veo que le ha cogido el gusto a mi comisaría, abogada.
Si quiere, puedo habilitarle una habitación,
la suite nupcial. Gozaría de más intimidad.
No debería estar tan contento. ¿Y eso por qué?
Porque una vez más su investigación es un desastre.
¿Puede demostrarlo?
Tenga mucho cuidado,
Marbella no se porta bien con la gente como usted.
Pienso vigilarla muy de cerca.
Eso es acoso policial. Lo sabe, ¿verdad?
Qué pesadas estáis las mujeres últimamente con ese tema.
No entiendo por qué,
si lo que para vosotras es acoso para mí es solo un juego.
Una pena que usted no tenga edad para jugar.
Por cierto, ¿qué tal va la identificación
del cadáver del barco? Lo digo porque ya ha pasado mucho tiempo.
Si tiene problemas para hacer su trabajo,
quizá deberíamos pedir un peritaje a la Científica de Madrid.
Ten. Oye, ¿la movida de tu amigo cómo va?
¿Le han metido otra vez en la cárcel?
Ya te he dicho que Hugo no ha hecho nada.
Pero es como eso que dicen de quien tropieza dos veces
con la misma piedra. -Vamos, cariño, comete el puré.
Claudia, ¿me dejas? Rafa, venga, campeón.
Hay que terminárselo todo.
Venga, esta por Isco, para que meta más goles.
Di que sí. Muy bien, campeón.
Venga, otra más. Hum, qué rico. Tú solo tienes que terminar ya.
Claudia, te espero fuera, el de la cerveza
llega en media hora. Vale.
-Niño, ¿no le das un beso a tu madre? Venga, me tengo que ir.
Qué bonito comer todos juntos en familia, ¿eh?
La pena es que no estamos todos,
falta tu hermano.
¿Y Claudia? ¿Te parece buena idea que trabaje en el club?
Me lo pidió ella, necesita el dinero.
Rafita necesita a su madre.
Y a su padre. Tú no eres su padre, Iván.
Mejor no confundirle y que no te confundas tú.
Es como lo de tu amigo.
No puedes hacerte cargo de todo, hijo.
Ya. ¿Nos vamos?
Nos vamos.
Enhorabuena, otra vez candidata.
¿Estás preocupada? -Un poquito.
Es un año muy importante. -No tienes por qué preocuparte.
Es una apuesta segura.
-No sé, Borja, a veces dudo de si un puerto de lujo
es la estrategia correcta. Y menos ahora,
con todo lo que está ocurriendo en tu familia.
-Tienes razón, ha sido un golpe muy duro, es verdad.
Pero ya nos conoces,
no dejamos que los sentimientos interfieran en los negocios.
Perdona un momento.
Hombre, don Borja Medina. -Señor.
-Mira, Borja, te voy a presentar a Carlos Pacheco,
militante del partido. -Encantado.
Os dejo que os saludéis. Hasta luego. -Hasta luego.
¿Qué tal? Cuánto tiempo. -Por ti no pasan los años, ¿eh?
-¿Qué tal por Madrid?
-Bien, aquello es el paraíso, nadie te molesta por la calle.
Y encima te sacas una pasta en dietas.
-¿Y las niñas? -Estupendas, ya son unas mujeres.
-Por cierto, ¿tu hija la mayor no iba al colegio
con el nieto de Benigna Rojas? -Álvaro, Álvaro Rojas.
Sí, pero no se llevan mucho. La verdad es que yo no la dejaba,
no me gustaba ni un pelo ese chaval. -¿Álvaro Rojas? ¿Por qué?
-Siempre estaba metido en líos.
Era rarito. -¿Eh?
-Siempre rodeado de críos mucho más pequeños que él.
Menos mal que hace tiempo que se marchó de aquí.
-¿Y sabes cuánto hace que se fue?
-Al poco de irme yo a Madrid, hará ocho... No, siete, siete años.
Bueno, guaje, disculpa, que me esperan en la mesa.
-Nada, me alegro de verte. -Hasta luego.
Lo sabía, lo sabía.
Borja, el hijo de los Rojas tiene algo que ver,
no es casualidad que se esfumara hace justo siete años,
justo cuando abusaron de Andrea,
justo cuando aparece el cadáver en el barco de Hugo.
¿Es que no lo ves? Está todo relacionado.
No lo sé, no lo sé, pero Philip lo sabía
y por eso lo mataron. Y Ángel, créeme, Ángel tiene algo que ver.
(Puerta)
Señora Medina, su reunión de las cuatro.
Sí, que pase. Luego te llamo.
Soy Triana Marín, abogada de... Sí, ya sé quién eres.
Puedes ahorrarte el protocolo.
Necesito su ayuda para exculpar a Hugo.
Me ha dicho él que se lo pidiera. ¿Y por qué iba a dárosla?
Porque es la única que puede hacerlo.
Su marido tenía un reloj inteligente de los que usan los deportistas.
No me extraña.
El deporte era de las poquitas cosas que le interesaban.
Pues ha desaparecido.
Quien se lo llevó quiso eliminar la prueba,
la prueba que lo incriminaba.
Seguramente el reloj habrá subido información en la nube
y puede que nos dé la hora exacta de la muerte
y demostrar que Hugo no fue,
pero para eso necesitamos una contraseña,
para acceder al perfil.
No sé, algo que usaran con frecuencia.
Algo cariñoso.
Es importante.
¿Alguna vez te has preguntado por qué?
¿Por qué qué? ¿Por qué Hugo?
¿Por qué un pro bono?
Averigua quién está detrás y luego tal vez te ayude.
Para que todo acabe bien.
Muy bien.
Bonito bolso, apenas se nota que es de imitación.
(Puerta)
Julia, ¿tenemos la relación de ingresos y gastos
del Caso Beltrán para ir archivándolos?
¿El estríper? Sí, ese es su trabajo.
Vaya provisión de gastos para ser un pro bono.
¿Pro bono? ¿Duarte y Asociados?
¿A qué cliente corresponde este código?
Si hay código, es porque es confidencial.
Pregúntale a la jefa, solo ella lo sabe.
Iván, ¿qué haces? Limpieza.
No puedes hacer eso, es privado. Yo las compré, son mías.
Pero qué hijoputa el moreno. Déjalo, por favor.
¿De dónde lo habrá sacado?
Un momento.
Un momento, que tengo que decirte una cosa.
¿Bajas a comer? No, tengo que salir.
Mierda.
Anda, por favor.
Ay, qué cabeza tengo, creo que me he dejado el móvil.
Ahora mismo bajo.
¿Qué haces? Venía a informarte de lo de Hugo.
¿Y qué? ¿Sigues pensando que no hay nada que hacer?
No, todo lo contrario, tenías razón.
He visto las fotos que la Policía hizo al cadáver,
Philip Norman llevaba un reloj y ha desaparecido.
Puede que nos dé la hora de su muerte
y confirme la coartada de Hugo.
Muy bien, pues encuentra el reloj. Y rápido, que queda poco tiempo.
Si el juez decreta su ingreso en prisión,
ya no le sacamos. Y eso sería muy mala noticia,
sobre todo para ti.
Eso no va a pasar.
No te preocupes, está cerrado desde el año pasado.
Está en venta, pero nunca hay nadie por aquí.
Hala.
¿Y por qué no te dejan volver a casa?
¿Bailar?
Ya.
A mí tampoco me gusta.
Yo no soy un niño de papá, ¿eh?
Ya no.
¿Hugo? Yo no lo creo.
Ven a ver las habitaciones.
Vamos.
Habrá que hacer el numerito completo, ¿no?
Con la pasta que han pagado estas por la fiestecita...
¿Qué te pasa, "bro"?
Eh, Jairito. Otro que viene rebotado. ¿Podéis decir qué carajo os pasa?
Eh, esto pasa.
Hostia.
¿Cómo coño te atreves a abrir mi taquilla, Iván?
¿Chivato yo? ¿Estáis locos o qué? ¿De dónde coño lo has sacado?
¿De dónde? De muchas rusas, inglesas, holandesas...
¡Y del soplo a la poli! Hijo de puta.
¿Yo? ¡Tú has traicionado a Hugo, cabrón, a nuestro colega!
¿Acaso creéis que la Policía me iba a pagar en rublos?
¿En libras esterlinas? De eso vivo, mamones,
de entrar y salir de camas de mujeres maduras.
(Música disco)
-Eh, tenemos que ir saliendo, ¿vale?
Venga.
(Vítores)
¿Cómo creéis que he podido traicionar a Huguito?
Baile. Sois unos mierdas.
¡Para, para, para! ¡Llévatelo!
No. ¡Joder!
Muy bien. Vamos a hacer un poquito de comba, ¿no?
¿Me das un minuto? Ok.
Imagino que, si has venido hasta aquí,
es porque tienes algo importante que decirme.
Me están esperando.
Benigna Rojas es quien paga la defensa de Hugo.
¿Por qué quiere sacarle de la cárcel?
¡Ja!
Benigna nunca hace nada de manera gratuita,
piensa en qué beneficio obtiene y tendrás la respuesta.
Ahora voy a necesitar tu ayuda.
Atolón Malé.
Esa es la contraseña.
Es el lugar al que fuimos de luna de miel, en las Maldivas.
A la vuelta ya le detestaba.
Gracias.
Tú también has caído, ¿verdad?
¿Cómo?
Hugo.
No tiene más que sonreírte debajo de las sábanas
para conseguir de ti lo que quiera.
Es un profesional. Y el mejor en hacerte sentir única.
Mi escudo es mi tarjeta de crédito.
Eso nos coloca a cada uno en su lugar.
Hugo y yo jamás viviremos en el mismo planeta
y eso me salva de él.
Pero tú, niña...
¿Cuál es tu escudo?
Estás muy equivocada.
Seguramente. Últimamente no doy una.
Tienes una visita. Y no tiene cita.
Tanto bufete y tanta hostia y Hugo sigue en el calabozo.
Algo podrás hacer, ¿no?
Sí. Philip tenía un reloj inteligente cuando murió,
alguien lo ha hecho desaparecer. ¿En serio?
He podido acceder a los datos, mira.
Tuvo un pico de estrés poco antes de las 7:10,
luego se calmó, con pulsaciones más bajas durante una hora.
A las 8:23 vuelve a acelerarse, con un pico más alto.
A las 8:28 nada. Ahí ya estaba muerto.
Pero... Pero esto prueba que Hugo no pudo ser, ¿no?
Cuando salió del Inferno eran las 8:44,
Philip ya estaba muerto.
Tengo que llevarle los datos a la juez,
esto libra a Hugo de la cárcel. Entonces... Espera, espera.
Si el asesino se llevó el reloj y el reloj sigue encendido,
podemos saber dónde está.
No me lo puedo creer, ¿tiene activada la geolocalización?
El gilipollas que se lo llevó
no ha tenido ni las luces de apagarlo.
Calle del Pacífico. MedinaCon.
Voy a llamar a la Policía. ¿A Zapata?
(Móvil)
¿Ahora somos amigas?
El asesino de tu marido está en MedinaCon.
¿Cómo?
El reloj sigue encendido y está ahí.
¿Estás segura? Puedes comprobarlo tú misma.
Entra en la app de tu marido y mira la geolocalización.
Tengo que dejarte.
¿Por qué coño la has llamado? Estamos juntas en esto.
Ok. Pues vamos para allá.
Y si ese cabrón está allí, lo cogemos.
Buenos días. (TODOS) Buenos días.
Buenos días, Macarena. Te veo mejor.
Vuelves a tener las uñas impecables. -Doña Benigna estaba comentando
que la sequía está acabando con la huerta.
Y yo le he dicho que nuestros viñedos de Ronda...
No hemos venido aquí a hablar de agricultura.
Creo que nuestros abogados han estado trabajando
en nuestro preacuerdo. Está todo.
Condiciones, plazos, pagos...
-Y una cláusula de desistimiento, en caso de que...
-¿En caso de qué?
¿De qué? -Lo que hemos hablado.
Por circunstancias extraordinarias, ambas partes pueden solicitar...
-Una cláusula anti prensa amarilla.
-Los Medina tenéis algunos asuntos sin cerrar
y a nadie le gusta tener que cargar
con situaciones que no le corresponden.
-¿Dónde está el problema? ¿Dónde, Benigna?
Nunca va a ser necesario aplicar esa cláusula.
¿Me equivoco, hermana?
¿Como cuál?
¿Alguna relacionada con tu hijo?
¿Cómo? ¿Cómo?
¿Dónde se ha metido estos siete años?
¿Y por qué desapareció la misma noche que murió Philip?
Macarena. La primera vez, me refiero.
¿A qué viene hablar ahora de mi nieto?
-Te dije que no era buena idea hacer negocios con esta gente.
No, no, no te vas a ninguna parte.
Sabías que Philip iba a hablar, ¿verdad?
¿Qué dices? ¿Dónde tienes el reloj?
Macarena, por favor. ¿Dónde lo tienes?
Macarena. ¡Mateo, por favor!
A Álvaro le gustaban los niños más jóvenes que él,
todo el mundo lo sabe. Y Andrea lo era.
Philip lo sabía y por eso está muerto.
¿De qué estás hablando? ¿De qué estoy hablando?
De que tu nieto violó a mi hijo. Por Dios.
¿Dónde lo tienes, dónde tienes el reloj?
Macarena, déjalo. ¿Dónde lo tienes?
¡Déjalo! ¡Sé que has sido tú, lo sé!
¡Y te juro que te voy a encerrar, lo juro!
Macarena.
¿Pero qué coño te pasa? Dios.
Voy a ver si puedo arreglar esto.
¡Benigna!
¡Fuera!
Se ha ido la señal, joder.
¿Sabrá que lo estamos siguiendo?
¿Esos no son los Rojas?
¿Qué hacen aquí?
Macarena.
¡Macarena!
No estaba, no había ningún reloj.
Sí estaba, hasta que lo habéis apagado.
¿Qué sabes, a quién proteges?
¿Pero a ti qué te pasa, niña, qué te pasa?
¿Crees que si encubriera a alguien te habría dado la contraseña?
La cronología está clara,
a las 8:28 las pulsaciones de Philip se paran, es la hora de su muerte.
Y a las 8:44 mi cliente salió del club,
él no puede ser el asesino.
(Teléfono)
¿Sí?
Vale.
Eran de la Científica.
Comprueban que los datos fueron correctos,
pero tenemos un problema. ¿Cuál?
No pueden conectar con el reloj.
Alguien lo ha apagado o se ha quedado sin batería.
Aunque tengan la contraseña, no pueden localizarlo,
no saben dónde está ni quién lo tiene.
Ya, pero eso no afecta para que Hugo Beltrán sea inocente.
Haremos una petición formal a la empresa que explota la web.
Es norteamericana y será complicado,
pueden tardar semanas o meses en dar una respuesta.
Mi cliente no puede estar tanto tiempo detenido, no fue él.
Señoría, entiendo que tenga reparos.
Hugo estuvo en la escena del crimen y mintió.
E intentó huir. Lo sé, sé que es grave,
pero hay que entenderlo, Hugo estuvo siete años
encerrado en la cárcel por un juicio viciado
con errores de procedimiento.
Está asustado, ha sido víctima del sistema.
Pero sí, es comprensible que desconfíe.
Está bien, soltaremos al señor Beltrán,
pero continuará siendo investigado. Gracias, señoría.
¿Puedo darte un abrazo?
Gracias.
Hugo, esto no está bien.
Soy tu abogada y existen unas reglas.
A la mierda las reglas. No.
Las reglas son necesarias para que las cosas se hagan bien.
¿Por las reglas o porque sigues sin fiarte de mí?
Mírame, Triana. Mírame.
Te he dado razones para dudar,
pero quiero que sepas que también he sido sincero.
Hugo, lo que pasó entre nosotros... No digas que fue un error.
Soy tu abogada.
Y tú eres mi cliente, eso es lo único que sé.
Y sé que tenemos mucho trabajo por delante.
¿Cómo se atreven a acusar a mi nieto?
Ellos, los Medina, los más degenerados de toda Marbella.
-Nunca debimos aceptar su propuesta de trabajar juntos.
No puedo más, Benigna.
Estoy desperdiciando mi vida al lado de...
-Cuidado, Ángel, que es mi hija.
¿Pero exactamente qué te ha dicho Triana?
Que son los Rojas. ¿Qué pintan ellos pagando mi defensa?
Será para darte las gracias por la paliza
que le diste a su nieto. No tiene gracia.
A ver, por algo bueno no va a ser, eso seguro.
Los Rojas y los Medina
son las familias más grandes de Marbella,
pelean por los mismos proyectos. ¿Y por qué me meten a mí en medio?
¿Tendrán algo que ver con lo que pasó hace siete años?
Hace siete años apareció un cadáver en tu barco,
es lo único que sabemos. ¿El cadáver de quién?
No hemos avanzado nada.
¡Hugo!
Estás libre, por fin.
No vas a volver a la cárcel, ¿verdad?
Eso espero.
¿Qué hacen las taquillas abiertas?
Las he abierto yo.
Uno de nosotros le entregó las imágenes a Zapata.
No, no puede ser.
Bueno, Iván, Hugo está libre, ¿vale? Ya.
Ya no, ya no.
No me creo que la poli encontrara el disco tan rápido.
Alguien tuvo que dárselo.
Ellos no han sido, Iván. Déjalos tranquilos,
ya han comido demasiada mierda por mi culpa.
Somos como hermanos.
Y los hermanos no se hacen putadas así.
He traído comida.
¿Y qué te ha pasado?
Ya. Accidente laboral, ¿no?
No.
Ya no.
Jairo, yo no quiero hacerte daño.
Todo el que se acerca a mí acaba mal y...
Y por eso no quería verte.
(Móvil en vibración)
No es nadie.
¿No tienes hambre?
Andrea, cariño, no sé dónde estás.
Si quieres que te vaya a recoger a algún sitio, llámame.
Por favor, por favor, hijo.
Te quiero.
Te quiero mucho.
Claudia. Dios, qué susto, Iván.
¿Por qué no te has esperado y veníamos juntos?
Porque tenía que pasar por casa de la Juana,
a ver si tenía ropa para Rafita.
Bueno, el autobús ha tardado la tira. Eh.
¿Estás bien?
¿Y la ropa?
Estaba para tirar y... Bueno, su hijo la destroza.
¿Dónde está la puta llave?
¿Ha llamado?
-No, hoy tampoco.
-Pensar que está por ahí solo el día de su cumpleaños.
-Duérmete.
¿Ya? -Sí.
Solo piensa en Álvaro. Es enfermizo.
-Yo también pienso en él.
Y tú tendrías que hacer lo mismo, es tu hijo.
Y tú tendrías que hacer lo mismo, es tu hijo.
Y mi nieto.
No podemos consentir que Macarena hable así de él.
-Tampoco es un santo. -Pero no era un violador.
Tiene que volver a casa. -¿Cómo?
-Haz lo que tengas que hacer, pero tráelo como sea,
tiene que volver a casa.
Es la única manera de demostrar que Macarena miente
y poder hundir a esa familia para siempre.
(Mensaje)
(Móvil)
¿Sí? Buenas noches, abogada.
Espero que no interprete esta llamada como un acoso policial.
¿Qué quiere, inspector?
Lo primero de todo, y para que conste
que soy una persona educada, felicitarla por su trabajo.
Es una lástima que no haya compartido conmigo
el hallazgo del reloj, me habría ahorrado problemas con la jueza.
Pero bueno, ha sacado a un inocente del calabozo
y nos ha sido muy útil en la investigación.
Se lo agradezco sinceramente, de verdad.
Creo que los dos compartimos por fin un objetivo común.
Vaya. ¿No?
Qué colaborador, Zapata.
No me mire así, hombre, no creo que le moleste el humo.
¿Cómo? Sí, hay algo más, abogada.
El churrasco del barco ya tiene nombre y apellidos.
Lo único que sé es que los Rojas tienen algo que ver con todo esto.
Esto es una batería de móvil con un micrófono.
Quiero que se la pongas al teléfono de Hugo.
Yo necesito saber. No vuelvas a preguntármelo.
No me dejan ni mandarle dinero a mi hijo.
¿Tú sabes dónde está?
Báilame.
¿Te has liado con tu abogada?
Hugo, ¿qué te pasa con Macarena?
Quería enviar este dinero a la oficina de Roatán, en Honduras.
Borja, por favor, ¿no creerás que después de tantos años
los Rojas nos la van a liar con la letra pequeña?
Macarena, ¿me estoy perdiendo algo?
¿Ya no va a salir más mierda de los Medina?
Redacta el contrato para la construcción del puerto.
¡Ah!
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