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Imagínate un rompecabezas de 10 .000 piezas.
Vos no vas a tener todas las piezas nunca.
Y cuando empieces con tus primeras tres o cuatro piezas, no vas a tener más puta
idea de qué viene.
Uno ve el camión que parte desde tal lugar, otro escucha el ruido de los
grilletes que bajan la escalera.
Podía parecer un golpe más, pero no fue así.
Fue el peor que tuvimos.
Nunca pensé que alguien podía diseñar un método de
eliminación tan sofisticado.
Me siento un asesino.
Los físicos les era absolutamente intolerable, necesitaban desaparecer a
generación completa.
¿Cuánta gente no volvió y se quedó en el medio del mar o en el medio de un río?
¿Cómo pudieron ser?
Están tontos de no creer que el mar algo no iba a hacer con eso.
Todavía estamos contando la historia y hay que seguirla escribiendo.
¿Cómo van a justificar miles, miles y miles de desaparecidos en una guerra que
no existió?
Es casi una excusa para entender que en la sociedad se da por sabido y a través
de qué voto.
No sabía lo que había pasado, yo lo vi. Su fuego estaba en la sala de tortura.
Nosotros no sabíamos qué era el traslado. Perdemos el rastro de lo que
después. La manera que tuvieron para exterminar, dejando la menor cantidad de
rastros posibles, fueron los vuelos de la muerte.
24 de marzo de 1976,
mi mamá me despertó con una radio en la que sonaba una marcha militar.
Me incorporé en la cama, me abracé a mis rodillas y me puse a llorar.
Después salí a la calle y...
Por Avenida Rivadavia avanzaban tanques.
Fue la sensación de que algo oscuro y desconocido se
aproximaba.
Cuando fue el golpe de Estado en el 76 en Argentina, ya había ocurrido el golpe
de Estado en Brasil, el de Bolivia, Chile y Uruguay en el 73.
Cuando uno mira el mapa... Te das cuenta que el plan era para toda América
Latina, estaba clarísimo.
Fue un plan organizado, pensado, que tuvo que ver con los manuales de Francia
la guerra de Argelia.
La escuela francesa lo que enseñó en Argentina y en un montón de lugares fue
diferencia entre la guerra convencional y esta guerra contra insurgente. Y que
lo que explicaba básicamente era que...
Ahora la guerra ya no eran dos ejércitos confrontando por un territorio, sino
las propias fuerzas armadas de un país contra un movimiento insurgente de la
población civil. Entonces la población civil era el blanco.
Se pone en marcha un programa de solución final.
Tiene como fin establecer el miedo, base de toda disciplina, pero tiene también
un núcleo de...
Erradicar, hacer desaparecer al activo de una militancia. Y como esa muerte es
masiva, se tiene que echar mano a instrumentos de desaparición masiva.
Está demostrado judicialmente que para la dictadura, el proceso de solución
final tenía que ser liderado por el ejército. Y por lo tanto, debajo del
ejército se encolumnan las otras dos fuerzas armadas, la Fuerza Aérea y la
Marina. Y todas las fuerzas de seguridad, de inteligencia,
Estado.
El plan criminal, secuestrar, torturar y matar, es similar en las tres fuerzas.
Pero como cada uno lo instrumentaba de diferente manera, hay
modalidades disímiles.
Había una diferencia muy importante que es que la Marina había decidido
centralizar casi todo lo que era la...
persecución, cautividad, tortura en la ESMA. En cambio, el ejército había
tomado una decisión distinta de dispersar los centros clandestinos de
que estaban esparcidos por doquier.
Eran sótanos, eran pabellones militares, eran residencias, galpones
y escondidos.
que se podían desmantelar de un día para el otro.
Hay un primer indicio que da Rodolfo Walsh donde habla de cuerpos que habían
aparecido en la costa uruguaya, pero no tenía información muy precisa.
Informe de la agencia de noticias clandestina ANCLA creada por Rodolfo
1976.
El 6 de septiembre de 1976 se cumplieron 46 años del primer golpe militar
en la Argentina del siglo XX.
Ese día el río de la Plata arrojó sobre las costas uruguayas los cadáveres de
tres hombres jóvenes, maniatados y mutilados.
El primer cadáver fue hallado poco días después de la instalación del nuevo
gobierno militar argentino.
Estaba desfigurado y su identificación resultaba problemática.
Podría haber habido algún caso raro, pero muy aislado, de encontrar cadáveres
la playa de personas ahogadas. Y de golpe aparecieron cinco en tres días.
Y los cinco tenían togas atadas en los pies.
Inmediatamente los informes forenses hablan de las quebraduras de huesos que
tenían los cadáveres, que eran inusitadas.
Cuando empezaron a aparecer personas con lesiones muy extrañas, Durante un
tiempo se sostuvo la posibilidad de que fueran víctimas de fiestas en barcos del
lejano oriente.
Las primeras autopsias son bastante honestas. El primer análisis clínico que
le hace al primer cuerpo que aparece en la playa ya habla de tortura.
Uno de los médicos forenses que había firmado las primeras autopsias exhibió
ante la prensa los cuerpos, les mostró las dejaciones genitales, diciendo,
ustedes ven...
Que esta gente no es de acá y que este tipo de prácticas no son propias de
nuestra cultura.
Eso era claramente una operación para mandar la historia lo más lejos posible.
Uruguay informó todo a la prensa porque no querían que fueran sus muertes.
Había un registro de una huella llegada desde Uruguay vía Interpol de una
persona que había sido identificada como María Rosa Mora.
Ese es el primer elemento objetivo.
Que permite saber que una persona identificada, que fue secuestrada,
dos meses después, en mayo del 76, en la costa de Uruguay.
Hay un caso emblemático de Campo de Mayo que es de junio de 1976 porque
encuentran en las costas uruguayas a Floreal Avellaneda.
El cuerpo de Floreal Avellaneda aparece unos días después del de Rosa Mora.
Floreal Avellaneda era un militante del Partido Comunista, delegado de una
fábrica metalúrgica, casado con Iris, y tenía un hijo llamado Floreal.
Floreal hijo era un militante de la FEDE de 15 años.
El padre, cuando llega la patota a secuestrarlos, consigue escapar por
los techos.
El 15 de abril de 1976 fuimos secuestrados en mi propia casa, baleada,
atropellada por los cuatro costados.
La secuestraron a usted y a su hijo, ¿de cuántos años?
En el 14, cuando mi papá iba a cumplir 15 años. La tía estaba en el momento del
secuestro, entonces sabía que se habían llevado los dos.
Los llevan a la comisaría y de ahí los llevan a Campo de Mar.
Y ahí después de 15 días de estar ahí torturada terriblemente, viene un tipo,
da una patada así porque estaba tirada en un colchón, me saca a un campo así de
tierra removida donde me hacen simulacro de fusilamiento.
Ahí me pidió, me dijo, me gatilló y me pidió que dijera tres deseos, que
tres deseos.
Yo pedí, le dije, ¿dónde está mi hijo? ¿Qué saben de él?
Me contestó, por tu hijo no pregunté porque ya lo reventamos.
Esas fueron las palabras.
Señor secretario, que pase el próximo testigo.
Con esta idea de que los uruguayos no ocultaban los cuerpos, hacían informes
prensa y que la prensa argentina replicaba intactos. ¿Qué pasa con el
Resulta que aparecen al mes, más o menos, una noticia de ocho cadáveres
frente al Uruguay.
¿Cómo te veo?
Y uno de los cadáveres tenía marcado un tatuaje F .A., que
era Floreal Avellaneda.
La tía de Floreal ve esa nota en el diario.
La tía empieza a hacer gestiones. Pide por exhorto a un juez de San Martín que
pidan a Uruguay las huellas dactilares para hacer el cotejo acá.
Y Uruguay las manda. Y un año más tarde recién le dicen que sí, que ese era
Floreal.
que indica que los genocidas no tenían ningún tipo de límites ni con las
mujeres ni con los jóvenes adolescentes.
El hecho de Floreal fue como mostrar la punta de algo.
Y lo que pasó a lo largo de años fue que en determinadas circunstancias se pudo
ir tirando de esa punta y esa punta se transformó en un hilo.
La Escuela de Mecánica de la Armada tenía un sistema de funcionamiento
totalmente distinto. No había aislamiento, podíamos interactuar
entre prisioneros y prisioneras ilegales. Nos hacían trabajar,
esclavizaban a dirigentes y a militantes de base para cumplir determinadas
tareas.
Yo estaba en Capucha, es el tercer piso de...
de la ESMA, grilletes, y todos los miércoles se llevaban una cantidad de
Había dos cosas muy llamativas.
Una, desaparecían los oficiales. Quedaban a cargo los suboficiales,
mismos. Había una serie de números en una tablita, yo era 808, y entonces
empezaban a llamar. Se precipitaban esas personas y se las llevaban. El grado de
violencia, el grado de tensión, el grado de...
el dramatismo que tenía ese momento de traslado era absolutamente
con la imagen que nos daban los oficiales de inteligencia de que era un
para mejor.
O sea que desde el primer momento nos dio la impresión de que había una
que no se nos contaba.
Nosotros en esa época ya teníamos el clásico ahogado de los veranos. Cuando
empiezan a aparecer, a fines del 76, los primeros cuerpos, mi padre le llamó la
atención de que no correspondía al clásico ahogado. Al segundo cuerpo ya
empezó a tener muchas más dudas.
Se decían un montón de cosas.
Había gente que decía de que se caía en un barco, que se había hundido un barco.
Y el jefe de Humberto Santa Teresita, Mario Cabo, hablaba con mi padre y dice,
me está pasando esto a mí también.
La orden policial se debía llevarlo a lo que era la salita de primer auxilio,
una especie de garaje, que no estaba preparado como no era una morgue.
Yo dependo, dependo de la documentación. En los casos de costa, la mayoría de
las apariciones son en verano, que es cuando la gente va a la costa. Y por
eso... encuentra lo que aparece.
Hay dos cúmulos de grandes apariciones, la de diciembre del 77 en la costa de
San Clemente, Santa Teresita, y después hay otra todavía más grande, de
diciembre del 78, desde Punta Rafa hasta Villagesa.
Aparecen 14 personas, prácticamente el mismo día, uno o dos días de diferencia,
en toda esa costa.
El jefe de la policía de Santa Teresita, Le había dicho al doctor Roberto
León Dios no haga autosia.
Y, por supuesto, como había una gran incógnita sobre eso, el doctor la hizo
igual. Desconociendo la orden policial, descubre que tienen las extremidades
fracturadas. Entonces él dice, esto está cayendo por una altura por arriba de
los 100 metros, por lo tanto lo están arrojando de aviones. Y lo escribió en
autosia.
No mucho tiempo después aparece muerto en su casa.
La historia oficial dice que murió por un par de carros de respiratorio, pero
convengamos que para todos nosotros hay una gran duda sobre eso.
Cuando se empezó a decir que aparecían en las costas cuerpos que habían
encontrado bomberos, nosotras fuimos a ver al juez Facio a pedirle que
hiciera algo para investigar de quién eran esos cuerpos. El juez, que muy
dijo que se iba a ocupar, no hizo nada y pasaron los años.
Nosotros éramos una familia tipo de zarandí, mi mamá, mi papá y éramos
hermanos.
Néstor no venía, no llamaba y mi mamá empezó a preocuparse.
Y un día la llamaron por teléfono y una señora del barrio le dice a mi mamá que
a mi hermano Néstor y a su pareja Raquel se los habían llevado, medios golpeados
pero vivos.
A partir de ahí es donde cambia la historia en mi casa.
Yo fui secuestrada el 13 de junio de 1977.
Me agarraron, fue todo muy rápido, me metieron en la parte de atrás de un
Enseguida me vendaron los ojos con un trapo blanco, empezaron a pegarme. Yo
estaba embarazada de menos de tres meses. Apenas me llevaron al lugar,
a torturarme.
Y mi mamá, yo creo que estuvo dos o tres días muy triste y después al cuarto
empezó a ver qué era lo que tenía que hacer y empezó a ir a comisarías, a
hospitales y siempre ahí se encontraba con otras mujeres.
Las primeras 14 fueron madres muy valientes. Iban a golpear las puertas de
los edificios de los militares, de los abogados.
Mi mamá fue a la Asamblea por los Derechos Humanos y le preguntaron
lo mismo que le preguntaban los militares. ¿Qué les importa en qué
político milita mi hijo?
Si yo lo único que estoy preguntando es dónde está, qué le pasó.
Ese día que vino así enojada creo que fue el día que en su cabeza dijo tenemos
que hacer una organización como madres.
Mi mamá dice ahí vayamos a la plaza, que es el lugar donde nuestros mayores
hicieron historia.
Solamente para pedirle a Videla que nos diga dónde están nuestros hijos.
¿Qué pasa? Queremos nuestros hijos, que nos digan dónde están por lo menos.
Hace 15 meses.
Nosotros, que somos argentinas, vivimos en la Argentina, les podemos asegurar
que hay miles y miles de hogares sufriendo mucho dolor, mucha angustia,
desesperación. ¿Dónde están nuestros nietos? ¿Nacieron esos nietos? ¿No
nacieron? ¿Dónde están esos bebés? ¿Dónde están esos bebés? ¡Son unos
Y así fue creciendo la panza hasta que el séptimo mes y el 30 de septiembre...
del mismo año, de 1977,
me dejaron en libertad. Primero me encontré con mis hermanas, después con
papá.
Mi mamá todavía no había vuelto, estaba en la plaza con las madres.
Todos los días se iba a la mañana y volvía a la noche.
Y cuando ella llegó, llegó diciendo, tengo noticias de Ana María.
Y entonces mi papá le dijo a mi mamá, así, bueno, lo digo y me emociono.
Nosotros tenemos muy buenas noticias de Ana María.
Y ahí salí de la habitación, nos abrazamos con ella.
Mi mamá me acompañó a hacer los documentos, me acompañó a que me
médico para ver cómo estaba el bebé.
Deciden sacarme como caso urgente y ahí el primer país que nos da asilo es
Suecia.
Vuelve a la plaza, las madres le dicen ¿qué haces acá?
Si vos ya recuperaste a tu hija y ella dice yo voy a seguir hasta que aparezcan
todos porque todos los desaparecidos son mis hijos. Lo que daba cuenta
precisamente que dejaba de ser una búsqueda individual y pasaba a ser una
colectiva.
No me importó.
lo que me podía pasar a mí para buscar a estas dos queridas personas. Mi esposo
volvió.
Y Laura, me enteré que estaba embarazada.
Nelva Falcone me dijo, Estela, ¿por qué estás sola buscando? Hay otras señoras
como vos, que están buscando también, no solo a sus familiares adultos, sino a
los bebés, buscando.
Dos generaciones.
Y me recibieron con los brazos abiertos. Y desde entonces fuimos hermana.
Adolfo Pérez Esquivel, toma uno.
Nos desbordaba los reclamos.
Querían saber qué había pasado con los seres queridos. Por falta de respuesta
de la estructura de la Iglesia Católica, que no quiso colaborar,
Nos reunimos aquí en esta iglesia de la Santa Cruz.
Entrábamos con la última misa del día hasta el día siguiente con
la primera misa y salíamos como feligreses.
Era el lugar de resistencia. No solo de resistencia, sino también de compromiso,
pero concreto.
Los marinos
Estaban muy preocupados por la existencia de las madres y de los
actuando en busca de los desaparecidos.
Les preocupaba porque era como un espacio político atípico, era un nuevo
enemigo. Que mi mamá un día le preguntó a mi papá...
Si podía venir un chico que buscaba a su hermano, si podía venir a dormir a mi
casa. Mi papá le dijo, no, Azucena, vos vas, venís, vas, venís.
Tenemos una hija adolescente, ¿cómo vamos a dejar a un tipo que no
Era Gustavo Niño.
Alfredo Astiz se había infiltrado en el grupo de las madres bajo el apodo de
Gustavo Niño.
Un integrante del grupo de tareas que se hizo pasar por el hermano de un
desaparecido.
Las madres están haciendo ya sus primeras rondas en torno a la pirámide.
La policía las atrofella y Astiz, que está entre el público alejado,
aparece enfrentando físicamente a la policía y poniéndose entre las madres y
policía. La policía como que se lo lleva, las madres se lo arrancan a la
policía. Es decir, las madres los viven como un hijo.
al que ellas han recuperado.
Se ganó la confianza y el afecto de las madres y se fue diseñando cómo iba a ser
este operativo, señalando a las madres más comprometidas que tenían rasgos de
líderes.
En la iglesia Santa Cruz, como en otras iglesias, estaban juntando firmas y
fondos para una solicitada.
que iba a salir publicada el 10 de diciembre en el diario La Nación.
Y las entregó.
Astiz había hecho un operativo en la iglesia de Santa Cruz el día 8.
Y supimos que había sido secuestrada mi mamá, Esther Balestrino de Cariaga,
junto a María Eugenia Ponce de Bianco, a una de las dos religiosas francesas que
también fueron desaparecidas, a Liz Domón, junto a Ángela Guad, a Raquel
a Patricia Oviedo y a Gabriel Orane.
Después hubo dos personas secuestradas en un bar cercano al Buenos Aires
que era uno de los pocos medios que publicaba las denuncias que las madres
llevaban.
Yo el día 9 la miré a mi mamá y le vi los ojos llorosos, vidriosos.
Y le dije, mamá, ¿qué te pasa que estás rara? Y me dijo, es que no sé cómo
decirle a tu papá que se llevaron a unas madres de la iglesia de Santa Cruz.
A mi mamá la llamaron por teléfono unas madres y ella dijo, la solicitada tiene
que salir igual, sea como sea.
Así que el día 10 ella va a comprar un ejemplar del diario La Nación, se va, y
esa fue la última vez que yo vi a mi mamá.
El día 10 de diciembre secuestraron a otra de las madres fundadoras de Madres
Plaza de Mayo, Azucena Villaflores de Vincente, y a la otra religiosa
Leonie Duquet de Ramos Mejía, donde ella vivía.
Y este secuestro tuvo un doble objetivo. Por un lado, dar un golpe de muerte,
literalmente, a las madres en Plaza de Mayo, que era ya un movimiento
que daba cuenta del nivel de resistencia. Y por otro lado, parar esa
La solicitada salió igual el 10 de diciembre.
Decía, por una Navidad en paz, solo pedimos la verdad.
Entre los nombres de los familiares que firmaban la solicitada estaba también el
nombre de Gustavo Niño.
Lo incluyen pensando que también era una persona que había sido secuestrada.
Las ironías del horror.
Nosotros pensamos, son las madres, son las religiosas francesas, las llevaron
pero las van a dejar.
Y ahí empezó todo un recorrido de búsqueda, muy dolorosa, pero siempre con
esperanza, como es la desaparición.
Creo recordar que es un fin de semana.
Aparecen todo un grupo de secuestrados y secuestrados.
Lo que yo veo es que hay mucha excitación con la detención. Yo no sé a
detenido. En algún momento llega la versión, habrían detenido a un grupo de
familiares.
Primero que era un caso muy significativo desde el principio.
No en muchos casos, quizá en ningún otro, se tomaron el trabajo de sacar una
foto con una bandera de montoneros atrás para hacer entender que habían
sido los montoneros los que habían secuestrado a las monjas francesas.
Y entre los testimonios de los sobrevivientes de ESMA que iban contando
quienes vieron a las madres, quienes vieron a las monjas. Hay alguien que
que vio en la enfermería a una de las monjas francesas que estaba muy mal, que
pudo hablar con ella y que a todos les llamaba la atención que eran personas
mayores porque el promedio de edad en la ESMA de los detenidos era muy bajo. Y
estas eran personas de 50, 60 años, entonces muchos las recordaban.
En esos momentos hay en la ESMA un temor a que eso produzca algún tipo de
reacción de parte de la iglesia o de la embajada francesa que promueva su
liberación.
Las presiones de Francia sobre el grupo de tareas que tenían las monjas ahí y
que tenían que resolver la situación rápidamente.
Yo recuerdo haberlo visto a Astiz en los pasillos, muy exaltado, y tienen miedo
de que los pongan en libertad.
Él grita, son mis prisioneros, yo personalmente los mato antes de que los
en libertad.
El mundial del 78, sin dudas, fue el momento de mayor popularidad de la
dictadura.
Fue tremendo, mientras un montón de gente festejaba y gritaba.
Se nos caían las lágrimas de ver que había gente que festejaba y que no sabía
que estaba pasando.
A mí me encierran en un tubo, el tubo 14.
Ahí estuve 34 días.
El 5 de mayo me sacan del tubo,
me llevan a una oficina, me esposan.
y me dicen lo van a trasladar
y
como hora hora y media el camión va y llega al aeródromo de san
justo
Me obligan a subir al avión.
En el asiento de atrás me pasan las cadenas. No podía moverme.
El avión carretea en la pista, toma vuelo y
se dirige al Río de la Plata.
Bueno, este es mi último día.
Hasta aquí llegué.
El piloto le dice...
Señor, tengo orden de llevar al prisionero a la base aérea de Morón, al
Palomar.
La avión aterriza ahí, el oficial me dice, póngase contento, lo llevamos
a la U -9, la prisión de máxima seguridad en La Plata.
Me va a buscar a la cárcel.
Un represor es posado en un foro falcon verde y me lleva a mi casa. Mi familia
no sabía nada.
Dos días antes de la final del Mundial de Fútbol.
En forma espontánea, sin estímulos ni presiones de
ninguna especie.
Nuestro país ha vivido un auténtico clima de fiesta que ha sorprendido a
visitantes. Podrán ahora testimoniar sobre la realidad de nuestra patria
deformada por una vieja campaña internacional.
Ellos sabían que si bien era peligroso...
dejar entrar tantos cientos de periodistas extranjeros al país era una
oportunidad única para contrarrestar lo que ellos creían que era la campaña anti
-Argentina en el exterior.
Que no era otra cosa que la denuncia por parte de exiliados y exiliadas y
quienes los apoyaban de los horrores que se cometían en la Argentina en términos
de violaciones a los derechos humanos.
Y al cepirles denunciaron en el 79 cómo eran los vuelos desde la ESMA, es decir,
que los traslados desde la ESMA en realidad eran vuelos y con qué
llevaban adelante, cómo era la metodología.
Fue una denuncia de mucha valentía.
El día del traslado reinaba un clima muy tenso.
Los secuestrados no sabíamos si ese día nos iba a tocar o no.
Aproximadamente a las 17 horas...
En Capucha se comenzaba a llamar a los detenidos por el número de caso.
Se los formaba en fila india, tomando uno del otro por los hombros, ya que
encapuchados y con grillete.
A fines de febrero de 1977 hubo un caso de traslado equivocado en
que el compañero volvió a Capucha.
El caso de un militante que se llamaba Pincho, al que...
Lo llevan para un traslado y reciben una orden en el camino de subirlo al avión
de que lo trajeran de vuelta porque el ejército lo quería. Cuando llega lo
en lo que eran las cuchas de capucha al lado de Martín Graz.
tiran en colchoneta, está al lado de la mía y él tenía una suerte de necesidad
de contar. Estaba muy impactado, los compañeros dormidos, los compañeros
gritando.
En el interior del avión sube uno de los suboficiales, pregunta por su número y
le dicen bájenlo porque tiene que volver a ser interrogado.
Y lo traen de vuelta, no en la caja del camión, sino en la cabina.
El que maneja es Pedro Golita y él le dice, qué lástima, yo pensé que ya había
terminado la etapa de los interrogatorios. Lo mira con cara casi
y le dice, pibe, no sabés de la que te salvaste.
Tincho me cuenta todo esto y después duerme casi dos días.
que eran indicios, nadie tenía una certeza.
Cuando la denuncia del exterior crecía, el silencio acá lograba
mantenerse. Fue una denuncia muy complicada. La voz de un sobreviviente
momento no era una voz tan legitimada como podemos pensarlo hoy. Era una voz
cuestionada.
Hubo dos circunstancias en las que los militares explotaron.
Pasiones legítimas argentinas para perpetuarse en el poder.
Una, el mundial, el fútbol.
Y otra, Malvinas. Si quieren venir, que vengan, les presentaremos batalla.
Llegar a la democracia nos costó una guerra de Malvinas, nos costaron 30 .000
desaparecidos, nos costaron los vuelos de la muerte, nos costó mucho.
Tres años, un mes y siete días que no se vota. ¿No tiene miedo de no saber cómo
cumplir con ese derecho ciudadano que no cumplimos hace tanto tiempo? No, no,
no, lo recuerdo.
El 22 de noviembre de 1983,
el general Cristino Nicolaires, jefe del ejército,
envió
Una orden a todas las unidades del ejército.
El mensaje militar conjunto, que así se llama, es una orden, escrito,
estaba firmado por el subjefe del ejército, que era el general Calvi.
Daba un plazo perentorio de 10 días para destruir.
Toda la documentación relacionada con la lucha contra la subversión.
Diez días para destruir todo.
Era a días, pocos días, que asumiera el 10 de diciembre el presidente Alfonso.
Descartes lo que se cumplió.
A mí me parece que hay que acordarse siempre de diciembre del 83, cuando todo
este terror estaba tan a flor de piel y había como una confianza en que el
inicio de la democracia iba a traer un mundo mejor.
Esa capacidad de felicidad.
Todos teníamos la expectativa de que en el año 83 nos íbamos a enterar
absolutamente de todo lo que había pasado, de dónde estaban todos los
de qué había pasado con cada uno.
Y el señor Presidente de la Nación, don Raúl Ricardo Alfonsín, acompañará al
General de División, don Reinaldo Benito Antonio Viñone, hasta la salida
principal de la Casa de Gobierno.
En la Argentina de 1983 nadie hablaba de juicio.
Nunca, nunca en la historia universal se habían juzgado crímenes de dictadura
saliente. Por eso yo creo que lo llamativo del juicio es haberlo podido
Lo trascendente es que hubo juicio.
A Alfonsín le pusieron...
kilos de trotil abajo de una pista de aterrizaje, que si no lo descubren,
volaba, ¿no?
Por eso el que pateó el tablero, el que se salió de la norma, bueno, fue en ese
momento Alfonsín, que propuso lo inimaginable, ¿no?
Mi sensación era que tenía que ir a declarar
con el bolso preparado y el pasaporte en el bolsillo, porque lo real es que la
justicia no nos daba ningún tipo de garantía de que la democracia fuera a
sobrevivir más que unos pocos meses.
Yo creo que en el juicio a las juntas
necesitábamos escuchar ahí a dónde habían llevado a determinado
desaparecido. Decí por favor a quien viste, ¿no?, al sobreviviente.
Era un hombre, una mujer, el apodo.
Nombre y apellido.
Ana María Careaga.
La primera vez que declaré, eso me impactaba. El encuentro con personas que
personas de carne y hueso, como cualquiera de nosotras, como cualquiera
nosotros, y que sin embargo habían cometido las peores atrocidades.
La palabra traslado, ¿tenía alguna connotación especial dentro de la
mecánica?
Se hablaba de traslado, pero más que nada entre los
secuestrados antiguos.
Comenzaron a hacerse referencia eufemísticamente a esto de los
había muy poca información, no se sabía demasiado, eran especulaciones.
El primer traslado que presencié fue en el banco, y lo único que presencié fue
las pilas que se formaban.
Porque eso ocurrió a los pocos días de meditación.
Las filas que se formaban con gente que se despedía alegremente.
A ellos les decían que iban a ser liberados, pero la verdad que no sé
fehacientemente cuál es el lugar donde iban a ir.
¿Usted recuerda algún caso fuera del ordinario referente a hallazgos de
cadáveres en las costas del Río de la Plata?
Yo recuerdo, sí, pero creo que no era fuera de lo normal.
Cuando se efectuaban los traslados, se cuidaba muy bien de que no hubiese
secuestrado cuya vida estuviese parcialmente asegurada presente.
Había dos formas de desaparecer de la escuela.
O vuelo o parrilla.
Vuelo era...
Los tiraban desde un helicóptero o desde un avión en vuelo.
¿Le consta esto a usted de algún modo?
Yo no lo vi.
Señores jueces, quiero renunciar expresamente a toda pretensión de
para cerrar esta requisitoria.
Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el
pueblo argentino.
Señores jueces, nunca más.
Es que no fuera un tema el tema de los vuelos.
Es que en ese momento, en el 85 todavía, no se podía admitir públicamente
que los desaparecidos estaban muertos.
Había también fantasías de que los desaparecidos pudieran estar con vida y
me parece que es algo muy humano porque qué padre, qué madre no van a tener la
secreta esperanza de que su ser querido esté vivo.
Por eso una de las consignas era aparición con vida.
Buscábamos a todos.
La lucha no es por uno solo.
Nadie dijo yo para mí.
Buscábamos a todos.
Todo fue calle, movilizaciones, protestas,
resistencia, no bajar los brazos. Las madres lo grabos.
que hubiera juicios para que no quedara nadie impune en nuestro país.
Por supuesto que el juicio a las juntas del año 85 fue un faro de luz en ese
momento.
Y vino el baldazo a agua fría, ¿no?
Hace pocos días, durante la Semana Santa, a los argentinos
se nos vino encima el pasado.
Era un gobierno que no se sentía en fuerza para proseguir los juicios.
Entonces Alfonsín, que había hecho una propuesta revolucionaria en el 83, en el
87 tiene que ir para atrás a su primera estrategia pagando un enorme costo
político. Vinieron las leyes, vino el cambio de gobierno. Y de golpe pareció
que todo eso que...
De una u otra manera la sociedad le había parecido importante, dejó de ser
importante y otras cosas empezaron a tener importancia.
En el 87 la sociedad quería que los hijos siguieran, pero luego en la década
90 el tema se había callado.
Los 90 fueron como el paradigma de la impunidad.
Y esto fue coronado con los indultos. ¿Va a indultar antes de Navidad?
Voy a indultar antes de fin de año. ¿Antes de fin de año? La fecha... Ah, la
fecha no la quiere decir.
¿La sabe?
¿La tiene acá?
La tengo, la tengo. Por supuesto que sí. Pero va a ser antes de fin de año.
Antes de fin de año. Y asumo toda la responsabilidad y todos los costos
y por haber.
El presidente Menem ha traicionado prácticamente todos los postulados que
defender. en defensa de los derechos humanos, de que él nunca iba a dar un
indulto a los genocidas del pueblo argentino. Sin embargo, ahora lo está
haciendo.
Nos cruzábamos con los represores en la calle.
Compartíamos el transporte público, los bares.
Y en el 95 apareció Cilingo. De la nada... Vine al programa porque
quiero dar la cara y aclararle a todos los que tal vez no entiendan
por qué hablé ahora.
Yo creo que el momento bisagra en cuanto a información y a conocimiento público
de lo que eran los vuelos de la muerte comienza con...
La entrevista que le hace Horacio Barbisque al oficial Silingo, ese creo
el momento, el antes y el después.
La Armada Argentina decidió que los prisioneros que tenía en la escuela de
mecánica fueran eliminados, arrojándolos al mar desde aviones navales.
Usted, mientras hacía la guerra, hacía la guerra, ¿no es cierto?
Y entonces, ¿por qué ese cargo de conciencia?
Porque, como ser humano, no lo superé.
Porque, ¿usted se imagina lo que es?
Tirar seres humanos dormidos. ¿Se dan cuenta? No sé, ¿alguien puede superar
tema?
Y Silingua narró los vuelos como eran. Y además todo lo que decía entraba en
consonancia con lo que se sabía.
Es decir, él no vino a decir algo disruptivo, no.
Vino a decir lo que se suponía.
Entró en un momento de absoluta impunidad porque ya estaban los indultos
iba a haber una sanción.
Yo quiero decirles, compañeros, que para nosotros no es nuevo lo que dice
Silingo.
Y esos cadáveres que aparecieron aquella vez, por primera vez, en las playas de
Santa Teresita o en Uruguay, eran la muestra de que nuestros hijos vuelven.
individuos procesados por estafas, robos, este fascineroso, que con tal de
desprestigiar la institución que le dio a él algún brillo, algún prestigio, se
presta a este tipo de juegos.
Ante todo quiero aclarar que yo no soy fascineroso.
No soy fascineroso porque los fascinerosos duermen perfectamente todas
noches.
Yo, desde que hice el primer vuelo, si no uso lexotanil, o alcohol,
no duermo.
Lo recibí a Silingo, en mi oficina, y este hombre
me dice, yo siempre tuve la comisión que como militar tenemos que
reubrezar las órdenes de nuestros superiores.
Yo pensaba que todas esas órdenes eran justas.
que estamos en guerra contra el comunismo internacional y que había que
la patria.
Y en una guerra hay víctimas.
Zilingo me generó muchas dudas desde el principio.
Dudas porque nadie lo había visto en principio en la ESMA.
Era un hombre que no era del staff permanente, que veíamos
transitar por allí.
Hasta que alguien efectivamente dijo que lo vio.
Y ahí empecé a creerle un poco más y a explicar esos desajustes entre la
realidad y lo que él relataba, porque él empezó a adornar y a hacer crecer su
relato. Pero lo que es indiscutido es que participó en vuelos de la muerte.
Y yo participé en dos vuelos y soy responsable de...
13 personas en el primero y 17 en el segundo.
Silingo dice que los curas estaban para consolar a los marinos cuando
volvían. Eso se ve en la documentación de la Armada, de muchos oficiales que
estaban severamente perturbados por las prácticas, no solo de los vuelos, sino
de la tortura, de los secuestros, y que la misión de los capellanes era ponerles
el hombro y convencerlos de que lo que estaban haciendo era...
Era una acción cristiana.
Los capellanes navales decían que no era pecado.
Es inconcebible, pero esa era la iglesia católica de ese momento.
Entonces este hombre me dice, me metieron preso, me quitaron el retiro.
Yo soy un preso político y yo quiero ir a España a
declarar ante el juez Baltasar Garzón.
Y quiero pedirle consejo a ver qué hago.
Yo no le voy a dar ningún tipo de consejo. Lo que usted tiene que hacer es
hablar con su familia.
Él viajó a España porque necesitaba. Es una carga
de conciencia que tiene que todavía no puede superar.
Tal vez no lo pueda superar nunca. A veces los fantasmas del tenebroso pasado
argentino se aparecían en el centro de Madrid, frente a las puertas de la
Audiencia Nacional, donde el capitán de corbeta Adolfo Zilingo era interrogado
por el juez Garzón.
La primera confesión de Zilingo fue estremecedora y fue muy clarificadora.
Arrojó luz sobre toda esta metodología.
Bueno, Zilingo fue un... Ponerte frente a vos mismo en un espejo y decir, esto
es así, ¿qué hacemos con esto?
Este lingo, si usted es un asesino y el sitio de los asesinos es la cárcel, hay
que decir que ahora está usted en su sitio por primera vez en mucho tiempo.
Bueno, estoy evidentemente donde tendría que estar, no solo yo, sino un montón
de gente más.
Después de ese lingo vino un mes después la declaración de Víctor Ibáñez.
El sargento Ibáñez, sargento del ejército en Campo de Mayo, en la época
dictadura. Toma una decisión por conciencia de contar lo que había visto.
Ibañez era un sargento que participaba en el campito, que era el centro de
torturas dentro del Campo de Mayo, llevándole la comida a los detenidos.
Entonces él veía los traslados.
Pienso que hay que alentar a los que quieren hablar, porque es una cosa que
tienen adentro.
Yo tengo muchos ex camaradas enfermos por esa causa.
Porque no tan solo han quedado arruinados los deudos, nosotros también
quedado arruinados nuestro interior.
Dio nombres a diferencia de Cilingo, él dijo, los vuelos ocurrieron en Campo de
Mayo y yo puedo dar fe de que esta persona, esta, esta y esta otra fueron
arrojadas de los vuelos.
Eso tuvo una repercusión mediática muy grande.
Me llama la atención que en un momento que el país está trabajando para
pacificarse, todos los días haya un nuevo hecho en el que quiera reabrir
del pasado.
Estaba terminando de almorzar y leo un título que dice Inexplicable silencio
ejército. El impacto es muy fuerte y genera la reacción del
ejército. Una vez más reitero, el fin nunca justifica los medios.
Algunos, muy pocos, usaron las armas para su provecho personal.
Sería sencillo encontrar las causas que explicaran estos y otros errores de
conducción. Porque siempre el responsable es el que conduce.
Pero creo con sinceridad que ese momento ha pasado y es la hora de asumir las
responsabilidades que correspondan.
Se cometieron graves errores de procedimientos.
Y también horrores. Por nuestro gran error histórico, la destrucción del
constitucional vigente.
Los dichos de Cilingo provocaron algo muy particular, que fue que volvieron a
hacer presentaciones judiciales.
Los organismos siguieron su lucha.
Proseguieron los juicios de la verdad sin justicia.
Pero seguía este movimiento en reclamo de la justicia, que en algún momento,
década más tarde, pudo dar a la luz.
Quiero que quede claro que como presidente de la nación argentina
no tengo miedo, ni les tengo miedo, que
queremos el ejército de San Martín.
En 2005 se dicta, la Corte Suprema dicta el fallo Simón que ordena la apertura
de las investigaciones judiciales en todo el país por delitos de lesa
en la época de la dictadura.
De Campo de Mayo se sabe menos, porque hubo mucho menos sobrevivientes.
5 .000 hectáreas en Campo de Mayo, se hicieron infinidad de rastreos para
encontrar cementerios clandestinos y no se encontraron. En estos casi 20 años de
investigación, en el cual hemos traído algo así como 300, 350 represores,
de todos los niveles jerárquicos.
Y en un 95 % se niegan a declarar.
La inmensa mayoría de los documentos de inteligencia de las Fuerzas Armadas se
ordenó la destrucción y lo destruyeron, efectivamente.
Bueno, la fuente que quedó de época es la fuente oral.
Escobar, voy a levantar la mano aquí para que me vea. Mi nombre es Pablo
soy abogado de familiares de víctimas en esta causa.
Gracias por dar su testimonio.
Las condenas llegan cuando empiezan a ir de forma masiva quienes hacían el
servicio militar en Campo de Mayo. Yo cumplí 18 meses de servicio militar en
Campo de Mayo, en el batallón de aviación de ejército 601.
Nosotros hacíamos el mantenimiento.
Cuando pasábamos con las lluvias, cortábamos el pasto, encontramos unas
de ampollas, de ampollas de inyectables, usadas, vacías, con
muy poco líquido dentro.
Sucedía de noche y nosotros lo encontrábamos al otro día.
Lo que se comentaba era que la gente se la inyectaba...
con estas ampollas y se subían a Sabianés y desaparecían. Con muchos
colimbas hubo que hablar y tenían miedo, pero yo estuve en ese operativo, me van
a citar como qué.
Hacemos especial hincapié en la importancia de los testimonios de los
que por supuesto vienen a declarar siempre como testigos, nunca como
ellos son testigos.
muy valioso desde adentro de la dinámica del funcionamiento de una unidad
militar. A mí no me hacía falta de que Silingo hablara, no hacía falta
que nadie diga nada, yo sabía lo que había pasado, yo lo vi.
Yo era señalero, cuando había movimiento, cuando empezaban a circular
aviones, yo tenía que estar en la pista.
Entre una y dos días a la semana había vuelos.
El vuelo en general era de una hora y media a dos horas.
Ellos trataban de que los soldados no estén involucrados en nada, que no vean
nada. Y aparte nosotros éramos 18 años, éramos muy jóvenes.
Cuando volvían los aviones ya volvían sin gente.
Lo que nos comentaban los soldados de la compañía helicópteros, que eran los que
normalmente limpiaban los aviones, eran que encontraban sangre. Donde divide la
pista del césped, y ahí vi que había sangre.
Y más pruebas que eso no había.
Los colimbas encajaban todo perfecto.
Uno iba diciendo una parte, el otro había visto un 2 ,5%. Y así de a
pedacitos se fue conformando todo un cuadro que era indiscutible.
En Campo de Mayo se juzgó el desempeño del batallón de aviación en los vuelos.
Lo que se hizo fue probar la sistematicidad de los vuelos desde el
aviación y se responsabilizó a las autoridades del batallón.
dieron datos suficientes que acoplados a algunos de los sobrevivientes pudieron
probar la culpabilidad o la responsabilidad y además porque había
Campo de Mayo.
También desaparecieron muchos soldados en ese tiempo.
Entonces había mucho miedo y casi no se hablaba, entre nosotros no hablábamos
casi nada.
Es como que quedamos traumados.
Yo quedé traumado porque todos los días...
Uno se acuerda.
Todos esos pequeños piezas, las sentencias, las ensamblas para hacer un
veredicto súper sólido diciendo esto pasó así y no se puede discutir.
Lo que se pudo establecer es que había algunos centros clandestinos, en general
grandes, en los cuales hubo acceso a aviones y por ende a vuelos.
Las víctimas que van a ser desaparecidas o asesinadas de Córdoba o de Tucumán no
iban a vuelos de la muerte.
Eran objeto de otros métodos de exterminio. Los vuelos de la muerte eran
metodología funcional.
para los circuitos represivos que estaban entonces próximos al río de la
al océano Atlántico.
Salían los vuelos de la muerte de la Marina, el Oparque o de algunas otras
del ejército en Campo de Mayo y la Fuerza Aérea probablemente de las tres
aéreas que tenía la base aérea del Palomar, la de Morón y la de Moreno.
Los vuelos se organizaban desde la ESMA, pero el jefe del centro clandestino
llamaba al comando de operaciones navales para decir necesito recursos
vuelo. Y los recursos para un vuelo eran un avión que no estaba en la ESMA, que
los mandaron a Aeroparque o Ezeiza para hacer el vuelo. Y un piloto que supiera
pilotar ese avión, porque podía estar también en cualquier parte.
Los hacían bajar con la vista cubierta y algunos con grilletes por
las escaleras hasta el sótano.
En el subsuelo estaba la sala de tortura y había también una enfermería.
En esa enfermería se les aplicaba una inyección y le decían que era una
inyección equivalente a la polivalente que te daban en el servicio militar.
Realmente era lo que ellos denominaban pentonaval, es decir, eran inyecciones
pentotal.
Son llevados dormidos o semidormidos y acumulados en la caja de un
camión de transporte.
Cuando yo estuve secuestrada en el campo de concentración, venían con un listado
de códigos, letras y números.
En principio todos los detenidos formábamos parte de un listado de...
trasladados, es decir, la excepción era el no trasladado.
Había algunos que levantaban las manos y decían, yo, 083, yo, por favor, por
favor, como pensando que era una mejora.
Eran llevados, engañados, haciéndoles creer que iban a ser llevados a una
prisión del sur.
probablemente en nuestra imaginación una finca, una estancia en la Patagonia, a
donde llevaban a los prisioneros y prisioneras.
¿Nosotros elegíamos creerlo?
Tal vez porque era insoportable vivir con la certeza de que cualquier
podíamos ser pasajeros.
O pasaje de un vuelo de la muerte.
Mi tarea específica era conducir.
Yo estaba a cargo de un transporte de detenidos. Se ordenaba el traslado de
detenidos.
Y esa era mi función.
El camión que venía rápido, bien venías que venía, tenías que abrirlo, porque si
no te tiraban la barrera. Ahí yo fui la primera que...
Digo, algo raro hay.
Se designaban en forma rotativa distintos oficiales para hacerse el
esos vuelos. De forma tal que la mayor cantidad posible de integrantes de la
Armada pasaran por ellos.
Los camiones llegaban en el caso de Campo de Mayo al pie de la pista donde
estaba el avión esperando para que nadie viera nada, ni siquiera desde la torre
de control.
En el año 2013, mi madre le cuenta a una de mis hermanas que mi padre había
participado en dos o tres veces en los vuelos de la muerte, inyectando a las
víctimas.
Del Olimpo salían camiones con los secuestrados, con la misma metodología
la ESMA.
El método era igual, esta idea del somnífero, el perfeccionamiento del
método.
Una segunda dosis muy poderosa.
Aviones grandes que técnicamente tenían esa posibilidad de arrojar
muchos en poco tiempo.
Una vez en vuelo, cuando el comandante de la aeronave daba la orden,
informando que estábamos en una zona de mar adentro, se los arrojaba al mar.
Uno por uno.
¿Cómo una persona puede ser capaz de secuestrar a alguien, de mancizarla,
violarla y después ponerle una inyección, subirla a un camión, subirla
avión y arrojarla con vida al mar?
Se empujaban de los aviones y el mar se ocupaba del resto y ellos volvían como
si hubieran salido sin nada.
Se documentaron algo así como 65 apariciones del cuerpo.
Es una parte ínfima y muestra lo eficiente que fue el mecanismo,
lo tremendamente eficiente que fue el mecanismo.
Tenía como una práctica semanal o una frecuencia aún mayor que semanal. Es una
cantidad de gente que te pone la piel de gallina.
Existía. esta mecánica de que quienes no estaban directamente involucrados en la
represión participaran en los vuelos de la muerte para comprometerlos y reforzar
el pacto de silencio. Él decía poner los dedos.
Me han vendado los ojos y me han atado para no poder hablar por mucho tiempo,
como lo estoy haciendo ahora.
Los oficiales que no salían a secuestrar y torturar, de todas maneras tenían que
quedar manchados con la represión para garantizar la impunidad a futuro.
Si nosotros éramos las locas, las mujeres, déjenlas, se van
a cansar.
Cómo se equivocaron.
El familiar que tienen desaparecido es como que tiene una herida
supurante permanente en el alma. El dolor de la persona que no puede
hacer el duelo es un dolor vivo, es una herida abierta. Y el EAF es
básicamente el que ha permitido en muchísimos casos que esa herida se
IDEAF quiere decir Equipo Argentino de Antropología Forense. Es una
cuyo objetivo fue identificar a las víctimas de la represión.
En ese momento cuando aparecían los cuerpos e intervenía la justicia, había
una intervención de rutina. A muchos cuerpos les cortaban las manos y
tomaban las huesas dactilares.
Es el universo de los gabinetes de identificación dactiloscópica.
Ese gabinete recibía, eventualmente, las manos para extraer datos
que servirían para la identificación en personas que, por ejemplo, habían estado
mucho tiempo en el agua.
Querían que bomberos se encarguen de enterrarlos. Y mi padre se opuso.
Terminantemente. Y Bombero Santa Teresa tampoco.
No lo hace.
Ahí es donde ellos toman la decisión de darle, lo que podríamos decir, el
destino final a esos cuerpos.
Rápidamente llega la noticia de que habían hecho una fosa común y los habían
enterrado. Todos juntos.
Y ese lugar tiene que ser el cementerio Lavallecos.
A partir de la investigación, en un primer momento estaban las huescas del
cuerpo de los restos de Ángel Aguas.
El cuerpo apareció a finales de diciembre del 77 en la costa de Santa
Teresita. No solo apareció un de ellas.
aparecieron por lo menos cinco o seis personas más, todas juntas, que es otra
característica que a veces tienen los vuelos. Y sabíamos qué le había pasado a
Angela Watt, que habían secuestrado en un contexto determinado con determinadas
personas alrededor de ella. Nos llevó a pensar, ¿no será que las otras personas
que aparecieron alrededor de la que ahora sabemos que es Angela Watt pueden
alguna de esas personas que desaparecieron con ella?
Así fue que fuimos a recuperar a esas personas.
al cementerio de General Lavalle.
Cuando se sabe de que un equipo de antropología forense mucho más serio de
que se había hecho en el 83, 84, estaba trabajando y con la llegada del ADN,
todos estábamos más entusiasmados de que se le pudiera dar entidad.
Ya para el año 2005 todos ya teníamos más información.
A partir de ahí es que un día Ana María Bianco, que es hija de otra de las mamás
desapareciendo de la iglesia de Santa Cruz, me dice, ¿alguna vez te hiciste un
ADN? Y yo le contesto que no, que nunca me había hecho un ADN. Voy a
Antropólogos, me hago un ADN y el 18 de mayo aproximadamente me
llama Macoso Migliana y me dice, efectivamente, uno de los cuerpos que
en el cementerio de General Lavalle es el de tu mamá.
Empezamos a saber que no solo había estado en la ex ESMA unos pocos días,
que la habían tirado viva desde un avión, que Mar las había traído y que
aparecido entre las playas de Santa Teresita y San Bernardo.
Nunca pensamos nosotros, ni se nos ocurrió en nuestra cabeza, que ese había
el destino final de mi mamá, los vuelos de la muerte.
Yo soy un convencido de que siempre hay más elementos de los que tenemos,
siempre.
El problema es que no hay registro, hay muchos registros.
Uno cuando piensa en las novelas policiales o piensa en las historias que
cuentan los criminalistas, siempre hay algo que el criminal se olvida.
En el 2007 me contacta un fotógrafo italiano para hacerme unos retratos para
nota.
Tomamos un café.
Y me dijo, ¿alguna vez pensaste dónde están los aviones de los vuelos de la
muerte?
Y yo me quedé fría y le dije, no, la verdad que no, pero además, ¿para qué
servir? Y él me dijo, muy seguro, para llegar a identificar a los pilotos de
vuelos de la muerte.
Yo no sé cómo hizo, pero me convenció de investigar con él.
A partir de los datos del líder de Silingo pudimos identificar.
Que la Marina tenía tres Electra y que la Prefectura, que en ese momento
dependía de la Marina, tenía cinco Skyvan.
El Skyvan era un avión de fabricación irlandesa. La Prefectura había comprado
cinco, pero dos se habían perdido en Malvinas. Y los otros tres estaban.
Uno en Luxemburgo, donde hacía sobrevuelos para filmaciones.
Otro estaba en manos de las fuerzas de defensa del Reino Unido,
Paradoja, avión que combate Malvinas y vuelve a manos de los ingleses. Y el
tercero estaba en Fort Lauderdale, en el estado de Florida, donde estaba activo
como courier, como correo privado.
Nos interesaba específicamente el sky van de Fort Lauderdale.
Como no teníamos plata para viajar,
Se envió a un periodista freelance especializado en deporte, pero
fue al aeropuerto de Fort Lauderdale con nuestras preguntas.
Este periodista me llama por teléfono y me dice que había
tenido tan buena onda con el propietario del avión que le había ofrecido revisar
las planillas que detallaban cada uno de los vuelos de la historia.
historial del avión y yo me quedé fría porque yo no sabía que existía esa
documentación.
Nosotros teníamos ahí día por día todos y cada uno de los vuelos que había
hecho el SkyBan PA -51 todo ese cúmulo de datos.
Giancarlo Cheraudo, el fotógrafo italiano, y yo no podíamos dilucidar
estaba escrito en un lenguaje técnico, críptico para nosotros.
Necesitábamos la interpretación de un piloto.
¿La primera cámara?
Vos tenés registros técnicos de vuelo en donde haces triple copia en una línea
aérea. Entonces una va a mantenimiento, la otra va a operaciones, la otra queda
en el avión.
Estos registros.
Me dice, ¿nos podés mirar? Porque nadie nos quiere mirar y no entendemos nada.
Avión lento, lento como el suelo.
Entonces, qué sé yo, vuelo a Punta de Indio, eran 40 minutos.
Un Jetson, 10, 15.
Y empiezo a mirar, mirar, mirar y de golpe, pum.
Vuelo a Punta de Indio, 4 horas 40.
Casi al borde de la autonomía del avión.
¿Ves esto qué es?
Inmediatamente vio las planillas y dijo que algunos de los vuelos eran
injustificables desde el punto de vista aeronáutico, porque eran vuelos
nocturnos que tenían el mismo origen y destino.
Hay vuelos locales, aeroparque a aeroparque, pero un vuelo local es un
dentro de las cinco millas de la zona de control del aeropuerto.
Y eso no se podía hacer en aeroparque.
Empezaron a saltar todas esas incoherencias y empiezo a mirar y cotejo
libro de Silingo.
Miércoles y sábado, miércoles y sábado.
Cuando empezás a mirar todos los patrones, así, machéa, todo.
Y lo increíble es que en esos registros está
la fecha del vuelo, la duración, el origen y destino y el nombre de la
tripulación, el nombre de los pilotos.
Y había algo particular del SkyBan que era bastante incriminante.
Había una leva para abrir el portalón y decía muy claramente, para operar esta
leva en vuelo, obtener permiso del capitán.
Por eso cuando muchas veces decían que ya no sabían qué pasaba atrás.
Además no había puertas, o sea, no es muy grande ese avión.
Con esa frecuencia les permitían a todos los pilotos hacer horas de vuelo. Los
pilotos de las Fuerzas Armadas en general entran, se forman y al tiempo se
trabajar en la aviación comercial.
Entonces los vuelos fueron una excusa fantástica para ellos, para poder
cada uno un cúmulo de horas de vuelo que de otra manera no hubieran tenido.
Los vuelos les dieron como una doble solución. Muchos de nosotros en esos
seguramente volamos en aviones comandados.
por pilotos asesinos.
Es un lugar muy vital, es un lugar casi te diría de euforia contenida, el
vuelo. Y transformar el vuelo en algo tan oscuro, tan delictivo, tan violento,
tan penoso, tan genocida.
Y hubo un sorprendente vuelo del que sobresalía entre todos los vuelos de ese
avión. que había ocurrido la noche del 14 al 15 de diciembre de 1977.
Las planillas que vinieron desde SkyBank coincidían con la fecha que los
sobrevivientes decían que habían sido trasladadas las personas que habían sido
secuestradas en la iglesia de la Santa Cruz. Es la hoja de vuelo donde están
nombres de los pilotos que tiraron Al mar, a las monjas y a las madres. La
información del cementerio, de esos hallazgos, se unió con la información
avión y con la información de los testigos de la ESMA y eso armó el
rompecabezas. Se pudo probar de una manera muy completa todo el circuito del
horror. Y que llevó a la condena de los pilotos que figuraban en la planilla,
que eran D 'Agostino, Arrui y de San Giorgio. Fueron condenados
por este vuelo y no solamente por el caso de las cinco personas a las que se
pudo restituir su identidad, sino por los doce casos de las personas
secuestradas en la iglesia de Santa Cruz.
El compromiso que yo tengo, porque estoy convencida de que en esos aviones
fueron eliminadas personas militantes que yo quería, y el hecho de haber
podido ser yo también una pasajera de estos vuelos de la muerte me atraviesa
otra manera.
Va a venir el avión y yo te juro que no sé si lo quiero mirar.
Yo no sé si quiero...
Quiero que esté, porque es parte de la
historia, pero no sé si lo quiero mirar.
No sé si quiero, por un segundo, ponerme en el lugar de mi mamá, ¿no?
Que lo subieron ahí arriba y queremos pensar que estaban semidormidos para
después no volver nunca más, ¿no?
Y nosotros tenemos la suerte de que las madres volvieron con el mar para
contarnos la historia, para decirnos exactamente qué pasaba con los vuelos.
¿cuánta gente no volvió?
Lo que hay es una convicción de que hicieron lo correcto. Y yo, en cierta
forma, voy a decir que lo entiendo, porque
¿cómo podría vivir una persona
arrepintiéndose de haber robado bebés, de haber matado adolescentes, de
haber arrojado gente viva al mar.
¿Cómo se vive con eso?
Cuando logramos finalmente dar con un objeto, certificar que es ese,
hay que mostrarlo, hay que mostrarlo porque...
Porque esas cosas no pueden volver a pasar.
El avión está acá porque es el ejemplo de la
barbarie, para que se sepa que de ahí tiraban al río, de la plata o al mar.
Giancarlo siempre dice, para mí fue un trabajo, un trabajo importante, pero
un trabajo al fin.
Y para mí fue, en cierta forma, encontrar un
para qué sobreviví.
Todavía nos faltan conseguir muchas más piezas para poder reconstruir este
método de exterminio.
Nosotros pensábamos que los centros clandestinos de detención eran 10 y ya
identificado 700.
Entonces... Me parece importante reforzar en las nuevas generaciones para
cuales el 24 de marzo del 76 queda tan distante como el 25 de mayo de
1810, cuál es la verdad, la verdad histórica.
Y la seguridad de que más temprano que tarde
la democracia en Argentina va a ser completa.
Los amigos del barrio pueden desaparecer Los
cantores de radio pueden desaparecer
Los que están en los diarios pueden desaparecer
La persona que ama puede desaparecer
los que están en el aire pueden desaparecer en el aire
los que están en la calle pueden desaparecer en la calle
los amigos del barrio pueden desaparecer
pero los dinosaurios van a desaparecer
Estoy tranquilo, mi amor, hoy es sábado a la noche y un amigo está en Cana.
Oh, mi amor, desaparece el mundo.
Y los pesados, mi amor, llevan todo ese montón de equipaje en la mano.
Oh, mi amor, yo quiero estar liviano.
cuando el mundo tira para abajo es mejor no estar atado a nada
imaginen a los dinosaurios en la cama
cuando el mundo tira para abajo es mejor
no estar atado a nada imaginen a los dinosaurios en la cama
Los amigos del barrio pueden desaparecer Los
cantores de radio pueden desaparecer
Los que están en los diarios pueden desaparecer
La persona que amas puede desaparecer
Aparecer
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