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PREFACIO
Cuando el mundo se ve inmerso en una guerra,
gigantescas fuerzas entran en conflicto.
Se logran victorias extraordinarias y la fama de los h�roes
se celebra por doquier.
Con frecuencia, se relegan al olvido las peque�as victorias,
las acciones heroicas de la gente sencilla.
Esta es la historia de una peque�a victoria en la Segunda Guerra Mundial.
Aqu� viene, chicos.
Caleb, hazte cargo. Me voy.
�Pat? Un viaje r�pido.
�Te veo muy ocupado!
Lo de siempre. No hay nadie para ti.
Me faltan tres hombres. �Qu� pasa con Blackburn?
La marina lo reclut�, pero su madre busca trabajo.
Me reir� cuando me consigas un hombre.
- �Si es Patrick en persona! - Hola, Dolan.
- �Un t�? - Si le echas unas gotas...
- �Buena pesca? - Mejor que buena.
Esta guerra puede que me haga rico.
No lo pagues conmigo.
T� aportas cuatro hijos al ej�rcito y yo me hago rico.
- No quiero discusiones. - Me gustan las discusiones.
Est� bien, te dir� algo.
Muy pronto esto te afectar� a ti tambi�n.
Pondr�s el Daniel en dique seco y te alistar�s en la marina.
El Daniel seguir� flotando y yo haci�ndome rico.
�Y sabes qu� pasar�? La marina te rechazar� de plano.
Dir�n que necesitan m�s tu pescado que tu ayuda.
Dolan, parece que has estado leyendo mi correo.
- �M�s ron? - �Ser�a una pena diluir esto!
Estoy totalmente de acuerdo.
�Has parado en contrataci�n? �Te facilitaron a alguien?
�No te hablaron de un dan�s? �Un tipo llamado Konrad?
No es pescador, pero es marinero y habla ingl�s b�sico.
Con que lo hable mejor que t�. �D�nde est�?
Va a venir, si�ntate. Est� en el juzgado.
Su barco zarp� hace unos d�as y perdi� sus papeles.
Estoy buscando al Capit�n Bannion.
- Me dijeron que lo encontrar�a aqu�. - Tal vez pueda localizarlo.
- �Qu� quiere que le diga? - Quiero un pasaje en su barco.
El Daniel es un pesquero, no lleva pasajeros.
Me dijeron que me llevar�a si le pagaba.
Le vendr�a bien su dinero, pero el Daniel no va a ninguna parte.
�No suele hacer escala en pueblos de la costa de Terranova?
- �Como Tresbeau? - S�, a eso me refer�a.
Usted es el Capit�n Bannion, �verdad?
�Cu�nto me cobrar� por llevarme a Tresbeau?
Hay cientos de submarinos nazis en los grandes bancos.
- Les encanta utilizarnos como diana. - Estoy dispuesta a...
Me gustar�a ayudarla, pero no puedo aceptar esa responsabilidad.
- Debes de ser Konrad. Soy Bannion. - El Sr. Dolan me habl� de usted.
- �Eres marinero? - Soy dan�s. Bueno, es lo mismo.
- �Arreglaste los papeles? - No, necesito un patr�n para firmar.
Pues ya tienes uno. Adi�s, Dolan, y gracias.
- Un t� le sentar� bien. - Creo que s�.
- �Quiere unas gotas? - Creo que no.
- �Todas las manos a bordo, Caleb? - Todas. Y m�s.
Vamos a zarpar. Tendr� que desembarcar.
- �Por qu�? - Ya hemos discutido eso.
- No tengo donde acomodarla. - Hay una litera libre en la cocina.
Esa informaci�n no la ha sacado de m�.
El viejo Dolan, �eh?
Ir a Tresbeau debe ser muy importante para usted.
- Lo es. - �Por qu�?
No es m�s que un pe��n �rido con menos de 50 habitantes.
Lo s�, nac� all�.
Voy a ver a mi padre. Est� enfermo.
- Y Dolan le dijo que yo ceder�a. - No, dijo que seguramente no lo har�a.
- �Ha visto ya su camarote? - No.
Ens��aselo, Caleb. Creo que cambiar� de idea.
Dile a Holger que suba.
Holger es compatriota tuyo, de Lokshanger.
Si eres tan buen marinero como �l, no habr� quejas.
�Holger! El patr�n te quiere en cubierta.
Disculpe, se�ora.
No est� muy limpia, pero nos gusta.
Es ese.
La tripulaci�n lo ha bautizado. Lo llaman el ata�d.
�Me lo est� ofreciendo?
- No aguantar�a ah�, no 10 d�as. - Ir� con ustedes.
Le he mentido, Capit�n. El Sr. Dolan dijo que ceder�a.
- Mejor que hablemos en ingl�s. - �Por qu�?
- Yo hablo el idioma del barco. - Como quieras.
- As� que eres de Lokshanger. - S�. �Has estado all�?
Una vez, justo antes de que terminaran el nuevo muelle.
No hay un nuevo muelle en Lokshanger, a menos que...
los nazis hayan construido uno.
Tienes raz�n. Estaba pensando en Esby.
Gracias.
�D�nde las quiere?
Ponlas ah�.
La primera noche fuera, no nos arreglamos.
Gracias, Steward.
Estaremos en medio de eso en un minuto.
La cubierta no ser� el lugar m�s seguro para usted.
Lo s�. No somos amigos, pero tampoco desconocidos.
Bonito, �verdad?
Ser�a maravilloso sin temporal.
Tengo que admitir que tuve miedo.
El mar s�lo es bueno para los marineros que le temen.
- �Acaso hay otros? - Vivos no.
- �Qu� ha sido eso? - Ametralladoras.
- �Alemanes? - Tal vez.
Quiz�s sean se�ales.
A veces intercambian �rdenes con los submarinos abriendo fuego.
As� no rompen el silencio de radio.
Capit�n...
�Lo has o�do, Holger?
- �O�r qu�? - El fuego de ametralladoras.
�Ametralladoras? No. Estaba en el camarote.
�Podemos hablar?
- �Qu� pasa? - A solas.
- �Qu�? - Quiero ense�arle al Capit�n la radio.
- �Qu� le pasa? - Ya lo ver�.
- �Estaba bien cu�ndo entraste de guardia? - S�, perfecta.
- �Qui�n abri� la puerta? - No lo s�.
- Conozco bien a mis hombres. - �A todos, se�or?
A ti no... ni a Konrad. �Te refieres a �l?
No fue un accidente.
�Qu� hay de Konrad? Es dan�s, habla tu idioma.
No hablamos en nuestro idioma. S�lo quiere hablar ingl�s.
Espera aqu�.
�Konrad! �Quiero a Konrad en mi camarote!
Te llama el patr�n.
- �El patr�n? - En su camarote. Espabila.
Cierra.
Dile a Holger d�nde naciste y c�mo saliste de Dinamarca.
Y d�selo en dan�s.
Adelante, d�selo.
No habla muy bien el dan�s, pero tenemos muchos acentos.
Como en Am�rica.
No tiene acento alem�n, �verdad?
No, no lo creo.
Dice que estaba embarcado cuando tuvo lugar la invasi�n nazi.
�De qu� me acusa?
�l no te acusa de nada, pero yo podr�a.
�Qu� estuviste haciendo aqu�?
�Qui�n dice que estuve aqu�?
�Responde a la pregunta!
Yo no estuve aqu�.
- �No tocaste la radio? - No s� c�mo funciona.
Alguien la ha estropeado.
Holger habla muy bien dan�s. Como si lo hubiera aprendido en la escuela.
El Capit�n hace bien en sospechar. Hay agentes nazis en barcos americanos.
Convoyes, cazas submarinos. Y despu�s informan a los submarinos.
Puedes irte, Holger.
- Konrad, no eres claro. - Es dif�cil decirlo en ingl�s.
En cualquier idioma. Cuando lleguemos a Tresbeau...
- Un cinco pulgadas, por lo menos. - Muy cerca.
Apaga todo.
- �Qu� opinas, Caleb? - Alguien est� disparando.
Venid todos.
Todos sab�is lo que es esto.
Un submarino nazi bombardeando un pesquero.
Los alemanes no malgastan torpedos.
As� que, puede que haya hombres en botes salvavidas a la deriva.
El submarino puede haberse largado
o puede estar ah� esperando a alguien como nosotros.
Esto os concierne a todos.
La pregunta es, �qu� hacemos? �Nos quedamos a buscar los botes?
�O nos largamos de aqu�?
- Eso es lo que haremos, entonces. - Deber�a preguntarle a la Srta.
Yo decido a qui�n se pregunta. En marcha.
Mantened los ojos abiertos.
�Goleta! �A proa!
�Mirad eso!
�Proa al viento!
�Apagad el motor!
�Ahoy!
�Ahoy!
�Ah del barco!
Echad el bote de estribor.
No vaya, Capit�n.
- �Por qu�? - Primero las ametralladoras,
ahora no hay respuesta del barco y lanzan bengalas de socorro.
�Hay algo sorprendente en eso? Lo han torpedeado.
- Le acompa�ar�. - T� te quedas.
Podr�a ser �til. Es un barco dan�s.
Holger...
�Hay algo que le haga pensar que ese barco es dan�s?
No lo s�.
Las �nicas gavias que quedan son danesas.
Tal vez s�, tal vez no.
Vendr�is los dos.
- �Vienes, Caleb? - Como no.
�Ah del barco!
Den Magre Kvinde.
Copenhague. Dan�s.
- S�, Sr. Den Magre Kvinde. - �Qu� significa?
Mujer delgada. No... Mujer escu�lida.
Mujer demacrada.
S�... Mujer demacrada.
Ponte a la par del barco y grita en dan�s.
�Den Magre Kvinde!
�Den Magre Kvinde!
- No hay nadie. - Alguien tuvo que lanzar las bengalas.
Ac�rcate a la escalera.
Amarrad el bote y subid.
- No parece un marinero dan�s. - �Por qu� dices eso?
Enf�calo otra vez, Pat.
- No tiene pinta de marinero. - Eso creo yo.
�D�nde est� el tiempo en su cara?
Konrad, �conoces estos barcos?
Estuve dos a�os embarcado en uno igual.
Todo esto no lo hizo el bombardeo.
Fue el temporal, destroz� las velas.
Intentaron repararlas.
Pero no fue suficiente para manejar un barco tan grande.
Despu�s lo bombardearon.
�Y luego qu�?
No lo s�.
Dame la pistola, Caleb.
Baje el arma.
Mi nombre es Bannion, capit�n del Daniel Webster.
�Entiende el ingl�s?
Holger, dile en dan�s que vimos las bengalas y venimos en su ayuda.
El pulso es firme. T�mbalo en el sof�.
Puerto de Copenhague. Capit�n Skolde. Henrik Skolde.
- �Es dan�s? - S�, Sr.
Zarp� de Trinidad rumbo a Halifax.
Ron.
Caleb, enc�rgate de �l. Echaremos un vistazo a la carga.
Dame el hacha.
Atr�s.
S�, es ron de las Antillas.
Tapa eso.
Eso vale mucho dinero.
- M�s que el pescado. - �Reclamar� los derechos de salvamento?
Ganar�amos m�s que en tres meses trabajando en los bancos.
Si me permite, yo no coger� mi parte.
�Por qu� no?
No quiero dinero manchado de sangre por los nazis.
Puede que tengas raz�n.
�Qu� dices, Konrad?
- Digo que lo deje. - �Por qu�?
Holger, que venga el Daniel y que lancen un cable de arrastre.
Est� volviendo en s�.
- �Habla ingl�s? - Tal vez s�, tal vez no.
Hablo ingl�s. Antes le entend�.
S�lo... estaba...
cansado.
Por favor.
Por un momento pens� que hab�an visto las bengalas
y hab�an vuelto.
Lo siento.
Erik, el hombre de cubierta, �est� muerto?
- �Se encuentra bien? - S�, no es nada.
- �Y el resto de la tripulaci�n? - �Tripulaci�n?
S�... huyeron.
�Puede decirme qu� ocurri�?
- Tengo que hacer un informe. - �Un informe?
- �Tiene radio? - No.
- �No? - Est� estropeada.
- Dijo que era pescador. - As� es.
Tendr� su informe, Capit�n. Perfectamente detallado.
Perdone si parezco enfadado.
Pero esta noche he perdido a mi mejor amigo.
Estoy furioso conmigo mismo.
Mi barco destrozado, inmovilizado por un fuerte nordeste.
La tripulaci�n, unos idiotas enrolados en distintos puertos.
Algunos nunca hab�an estado en el mar. Los otros eran a�n peores.
Y ya ve c�mo estamos... capeando el temporal.
- A duras penas. - Exacto.
A duras penas.
Cuando los nazis inspeccionaron el barco,
corrieron a por los botes. Ojal� no hubiera vivido para verlo.
Con suerte llegar�n a la costa, no est� lejos.
�Si pudiesen correr por el agua ya estar�an all�!
- �Usted permaneci� a bordo? - No...
Los nazis nos mandaron desembarcar y pusieron una bomba de relojer�a.
Pero consegu� volver a subir con... Erik.
- �Su amigo? - Usted lo vio.
No era marinero, era un hombre de negocios. Mi socio durante 15 a�os.
Podr�a decirse que tuvimos suerte. Al menos, yo.
Encontramos esa bomba y la desactivamos.
Luego ellos...
Ellos...
Ya era noche cerrada.
Nos bombardearon, dej�ndonos aqu�, indefensos.
- �Despu�s se fueron? - S�.
- �Por qu�? - No lo s�.
Perd�neme, Capit�n, pero para ser dan�s tiene muy poco acento.
No tengo acento y lo sabe.
Estudi� aqu�.
Perdone que lo mencione,
pero para ser pescador habla como un experto en interrogatorios.
Lo siento.
Pero si quiere... �Qu� es eso?
Nuestro pesquero trae un cable.
- �Reclamar� los derechos de salvamento? - �Por qu� no?
Podr�a alegar que estamos en guerra.
�Con un cargamento de ron?
No pretend�a ofenderle, Capit�n.
Siempre he tra�do cargamento que se pagara bien.
He considerado esta guerra como... un perjuicio lucrativo.
Quiz� ahora deber�a verla de otro modo.
Quiz�s, pero no nos interesan los derechos de salvamento.
Le pagar� bien si me lleva a Halifax.
Le llevar� a Tresbeau.
�D�nde est� eso?
Un peque�o puerto en la costa de Terranova.
Me niego. A�n soy el capit�n de este barco.
Yo estaba a bordo antes que usted.
Ll�veme a mi destino o rechazar� su ayuda.
- Pues llame a su tripulaci�n. - Capit�n Bannion.
Soy un gran oportunista. Si pudiese imponerme, lo har�a.
Como no puedo, a Tresbeau, Capit�n.
A Tresbeau, entonces.
- Ya est�n otra vez. - �A qu� distancia estar�n?
- Una milla, puede que dos. - Son disparos, �verdad?
�No crees que son se�ales?
V�monos, Patrick.
Saca a los chicos y a Barbazul de ese barco y v�monos.
- �Por qu� no est� en su litera? - No pod�a dormir.
Ven�a a invitarle a un caf�.
Lo siento. Estoy un poco nervioso.
La oferta sigue en pie.
Adelante. Enseguida voy.
�No duerme nunca?
- �Y qu� me dice de usted? - Creo que es ese barco.
Toda la tripulaci�n parece notarlo. Hay algo extra�o en �l.
- �Lo qu�? - No lo s�. �Usted no lo nota?
Es dif�cil que el temporal inutilizara el barco.
�Qu� m�s le preocupa?
�No es peligroso ir tan despacio con submarinos nazis en la zona?
Es peligroso a cualquier velocidad.
- �Cu�nto tiempo lleva despierta? - Media hora. �Por qu�?
- �Ha o�do algo abajo? - �C�mo qu�?
- Cualquier cosa. �Ha visto algo? - Nada. �Por qu�?
El caf� es bueno. �Hay m�s?
Margaret McLean. Su padre vive en Tresbeau.
- Es todo lo que s� de usted. - Soy enfermera.
Dentro de seis semanas me presentar� para el servicio a la marina canadiense.
- �Algo m�s? - �C�mo se llama su padre?
James McLean.
- �Y c�mo es que no lo conozco? - Tampoco �l le conoce a usted.
No si vive en Tresbeau.
Conozco ese pueblo y nunca he o�do el apellido McLean.
Insin�a que estoy mintiendo. �Por qu� iba a hacerlo?
No lo s�. Tampoco s� por qu� Holger y Konrad habr�an de mentir.
Ni por qu� el barco de Skolde qued� inutilizado por un poco de viento.
Ni por qu� no puede dormir.
No s� por qu� se ha estropeado la radio.
Ni por qu� alguien ha estado haciendo se�ales por estribor hace un minuto.
Por no decir m�s.
Al remolcar a la v�ctima de los nazis,
tengo la sensaci�n de estar haciendo exactamente lo que quieren que haga.
- Entonces no deber�a hacerlo. - Quiero una respuesta.
- �A qu�? - �A usted!
Por qu� est� a bordo y por qu� va a Tresbeau.
No tengo otro sitio adonde ir.
Si le sirve de algo,
mi padre me sac� de Tresbeau hace 15 a�os, cuando se enrol� en la marina.
Ahora ha vuelto a casa porque un submarino torpede� su barco.
- �Megs, ser�s idiota! - �Pap�!
Un hombre joven como t� con esos bastones rid�culos.
Sirven para despertar compasi�n.
- �C�mo est�s? - Enfadado contigo.
- Se te pasar�. - �No recibiste mi carta?
- �Qu� carta? - En la que te dec�a que no fueras tonta.
No creas que s�lo he venido a verte. Busco emociones.
�Luces de ne�n?
- �Est�s bien? - S�.
- Tenemos una historia para contar. - �D�nde recogisteis ese barco?
- �Qu� opinas de �l? - Tiene algo muy extra�o.
Capit�n Bannion, le presento a mi padre.
Les presento al Capit�n Skolde.
- �Es el comandante del puesto? - No, aqu� no hay comandante.
Su barco parece haber soportado algo m�s que un temporal.
Es cierto.
Yo dir�a que los dos hemos sufrido el ataque del mismo elemento.
Venga, se hospedar� con nosotros.
- Es usted muy amable, pero... - Nada de excusas. Venga.
Lo que m�s me gust� al volver a casa es que nada hab�a cambiado.
Bueno, casi nada.
�Recuerdas las lilas que me plantaste?
- �Qu� lilas? - Mi hija es una inquisidora consumada.
En parte tienes raz�n, pap�.
- �Az�car, Capit�n? - No, gracias.
De hecho, ninguno de estos puertos ha cambiado en los �ltimos cien a�os.
Excepto por alg�n que otro barco, est�n completamente aislados.
- Ni siquiera hay carretera. - �Ni tel�fono ni radio?
Las noticias las traen las patrullas que vienen.
Por eso estamos expectantes cuando vemos un barco.
A pesar de todo le envidio. Ha podido volver a casa. Yo no puedo.
- Ma�ana madrugo, si me disculpan. - Yo tambi�n.
Creo que la Srta. ya le ha ense�ado su habitaci�n.
S�, gracias. Buenas noches.
Espero que duerma bien, Capit�n.
�Qu� es lo que tramas?
- Nada. - Meg...
�Crees que Skolde es exactamente qui�n dice ser?
�Lo es alg�n hombre?
- S�. - �El Capit�n Bannion, quiz�s?
No, t�.
- Lamento que pienses eso. - �Por qu�?
Supone una gran responsabilidad.
Date la vuelta.
Capit�n...
S�, Konrad.
No lo sab�a. Cre�a que era Holger.
- �Por qu� Holger? - Es un nazi.
- �ste es un barco nazi. - Y t� est�s en �l.
Buscaba a Holger. No estaba en su litera. Luego vi el bote.
Esper� y lo segu�.
Creo que te escuchar�a mejor si me entregaras el arma.
Gracias, Capit�n.
�Qu� te hace pensar que �ste es un barco nazi?
He sufrido ataques de submarinos. Disparan hasta hundirte.
Aqu� los impactos est�n por encima de la l�nea de flotaci�n.
- Pudo ser por la niebla. - No, no.
Examin� el bote salvavidas.
Estaba cubierto por una lona, completamente agujereada.
Pero el bote no ten�a ni un ara�azo.
�Y c�mo explicas eso?
Creo que el bote fue hasta el submarino durante el ataque.
Despu�s Skolde regres� a bordo.
�Crees que es un buque nodriza nazi?
Creo que a los dos nos gustar�a saberlo.
Con suerte, tendremos 3 o 4 horas para inspeccionarlo.
A ver qu� encuentras aqu� abajo. Yo mirar� en el camarote de Skolde.
En el camarote de Skolde no hay nada.
Si hay algo, tiene que estar aqu� abajo.
He perdido mi linterna.
- �Qu� ha sido eso? - Un motor.
- �Qu� has hecho? - �Cu�ndo?
Ahora, has tocado algo y se ha encendido.
No he tocado nada, s�lo el suelo.
Vuelve a poner la mano donde la ten�as.
A la izquierda.
Hay torpedos suficientes para hundir media flota.
�Qui�n ha encendido la luz?
Debe estar encendida siempre, salvo cuando esa puerta est� abierta.
Eso mantiene el ambiente c�lido y seco.
Tiene que estar programada para cerrarse.
�Por qu� lo har�an tan dif�cil para abrirla desde dentro?
Uno de esos interruptores debe controlar la puerta.
- S�lo tenemos que encontrarlo. - �Y si nos equivocamos?
Probablemente saltar�amos por los aires.
Volar el barco en mil pedazos...
- Eso estar�a bien. - Tranquilo, Konrad. Saldremos de aqu�.
�C�mo?
Si no probamos los interruptores, jam�s saldremos de aqu�.
No estoy tan ansioso por ser un h�roe.
Adem�s, esto arrasar�a todo el pueblo.
He hecho un buen trabajo hasta ahora.
Primero, remolco a puerto este arsenal,
para que los submarinos vengan y carguen.
- Y ahora esto. - �Cree que quer�an que lo trajese aqu�?
Aqu�, o a cualquier otro puerto peque�o.
- �Lo ten�an planeado? - Debieron planearlo despu�s de naufragar.
Naufragaron porque estaban amarrados a uno de los submarinos,
abasteci�ndolo, cuando empez� la tormenta.
A una patrullera le resultar�a extra�o que un barco con toda su tripulaci�n
quedase inutilizado por un peque�o temporal.
As� que desembarcaron a la tripulaci�n y bombardearon el barco,
para despertar nuestra compasi�n y evitar sospechas.
Tiene raz�n. As� debi� ser.
Despu�s esperaron que alg�n pescador ingenuo
acudiese en su ayuda al ver las bengalas.
Si consegu�an llegar a un puerto, como este,
el submarino no volver�a a casa de vac�o.
- Yo fui el pescador ingenuo. - Usted no sab�a nada entonces.
Tengo la sensaci�n de que pronto lo entenderemos todo mucho mejor.
La tripulaci�n no tardar� en aparecer. Seguro que no desembarcaron lejos de aqu�.
Entonces llegar�n los submarinos, cargar�n,
se llevar�n a Skolde y a la tripulaci�n y volar�n el barco.
Y Tresbeau con �l.
- �ste. - S�. Deber�amos seguirlo y matarlo.
- No. Pondr�a a Skolde sobre aviso. - �Envi� un mensaje a los submarinos!
Exacto. Seg�n lo previsto. Han debido contactar con la tripulaci�n.
Los submarinos no tardar�n en llegar.
- Holger no es importante. Ni Skolde. - Lo de pensar se lo dejo a usted.
�Den Magre Kvinde!
La tripulaci�n.
- �D�nde est� tu bote? - A babor.
Espero que piensen que est� fondeado. Tendr�s que volver a nado.
Vete al pueblo, que nadie te vea.
Cu�ntale a McLean lo que hemos descubierto. A nadie m�s.
- �Y usted qu�? - Yo me quedo.
- �Todo en orden? - Todo bien, Capit�n.
Veo que ha recuperado su tripulaci�n. Enhorabuena, Capit�n.
Gracias. Tienen facilidad para salvar el pellejo, �verdad?
�D�nde desembarcaron?
En un lugar llamado Seldom Come By. �Es as�?
Alguien tuvo el detalle de mandarlos aqu�.
�Quiere una taza de caf�? El centinela dej� una cafetera.
Gracias, pero no. No esperaba encontrarlo a bordo.
- Me levant� temprano y ten�a curiosidad. - �Y?
Me pareci� que hab�a fondeado muy cerca. La marea es peligrosa aqu�.
Todo un detalle por su parte. �Sr. Anderson?
Mi primer oficial. Este es el Capit�n Bannion.
- Desayunar� conmigo. - Gracias, pero tengo que zarpar.
Insisto, Capit�n. Venga.
- Sabe cuidar de s� mismo. - Un comerciante sabe c�mo comerciar.
Me gusta pensar en todos los puros que se han fumado en este camarote.
Y en las ocasiones. Sabe, me gusta la tradici�n.
El barco es una vieja reliquia. �Le gustar�a verlo?
Ya lo he visto.
La otra noche cuando lo encontramos.
Vaya... tenemos visita.
- �Lo ve? - No.
Ser� un avi�n patrulla.
�S�?
- Un hidroavi�n. Patrulla costera. - Muy bien. Ya voy.
- �Le importa, Capit�n? - En absoluto.
Teniente de Aviaci�n Cameron.
- �Qui�n es el responsable? - El Capit�n Skolde.
Soy yo.
- Bienvenido, Teniente... - Cameron. Gracias.
Este es el Capit�n Bannion.
Soy el capit�n del pesquero Daniel Webster.
Remolcamos este barco ayer desde los grandes bancos.
Fue inmovilizado por un nordeste y bombardeado por un submarino.
- �Puedo ver la documentaci�n? - Aqu� la tengo.
- �Qu� pas� con el submarino? - Hay una copia del informe.
�Quiere a�adir algo?
No, creo que est� todo.
Les sugiero que abran todas las escotillas antes de ma�ana
y preparen la carga para una inspecci�n.
- �No podr�a hacerla ahora? - No es mi trabajo.
Las inspecciones son muy rigurosas estos d�as.
Ma�ana vendr� una corbeta para la inspecci�n.
- �Ma�ana a qu� hora? - Supongo que antes del mediod�a.
Perm�tame ofrecerle la hospitalidad del barco.
Gracias, pero tengo prisa. Buena suerte.
- Adi�s, Teniente. - Gracias.
Son j�venes esos pilotos, �verdad?
- S�, pero son buenos. - Iba a ense�arle el barco.
Gracias, pero tengo tanta prisa como el Teniente.
Les promet� a mis hombres que estar�amos en los bancos ma�ana.
No puedo permitir que se vaya sin pagarle de alguna manera.
Cre� que eso estaba zanjado.
�Quiere que deje a uno de mis hombres como testigo para la inspecci�n de ma�ana?
- Eso ser�a de mucha ayuda. - Le mandar� a uno de los daneses.
Pero perm�tame hacer algo por usted.
M�ndenos un barril de ese ron. Nos lo beberemos a su salud.
Bien. Tendr� el ron antes de zarpar.
- Buena suerte. - Igualmente, Capit�n.
Por cierto, �qu� dan�s quiere que le mande?
No importa. El m�s joven, por ejemplo.
Muy bien. Se llama Holger.
Adi�s, Sr. Anderson.
- �Habl� con Konrad? - S�, tengo malas noticias.
Sonr�a mientras se lo digo. Holger est� mirando.
Dispare.
Konrad cree que olvid� la linterna en la bodega.
- �En la de los misiles? - Eso es.
Si lo hizo, estamos muertos. Espere aqu� un minuto.
�Caleb!
- �Est�n todos a bordo? - Todos menos Holger y Steve.
Localiza a Steve. Vamos a zarpar.
- �Holger! �En marcha! - S�, se�or. Muy bonito.
El Capit�n Skolde quiere que deje a uno de mis hombres como testigo.
- �Yo, se�or? - �Te importa?
No me importar�a reunirme con mis compatriotas.
Ser� mejor que recojas tus cosas. Vamos a zarpar.
Eres un buen marinero. Espero que volvamos a vernos.
Gracias. Eso espero yo tambi�n.
Puede que tengamos una posibilidad de escapar.
Intentar� sacar el Daniel de aqu� antes de que encuentren la linterna.
Mientras, usted tendr� que evacuar a la gente del pueblo.
En grupos peque�os, para no llamar la atenci�n. Es importante.
Lo intentar�, Pat.
Buena suerte.
�Nos vemos en Gloucester!
�En marcha! �Soltad amarras!
Si encuentran la linterna, volar�n nuestro barco.
Lo har�n en cualquier caso. No creo que Skolde me haya cre�do.
Puede que avisen a un submarino para que nos hunda.
Puede ser. Pon el barco a la m�xima velocidad.
Caleb, t� y Owen llevar�is el Daniel a los bancos de Gastonia.
Cuando oscurezca, cambiad el rumbo e id a la estaci�n de radio de Squid Cove.
Si los submarinos creen que hab�is salido a pescar, tendr�is una oportunidad.
Es arriesgado, pero es mejor que quedarse aqu�.
El resto pod�is elegir. Pod�is ir con Caleb
y exponeros a salir nadando. O pod�is venir conmigo.
No hay mucho donde escoger. Si quer�is unos minutos para pensarlo...
�Desde cu�ndo nos dejas pensar?
Ir�n todos contigo. �Verdad, chicos?
Yo ir�a con Caleb, pero no s� nadar.
- �Cu�ndo llegar�s a Squid Cove? - Si el tiempo aguanta, a medianoche.
A toda velocidad. Lleva el barco r�o abajo.
Echad los botes al agua.
Escondeos y esperadme aqu�. Intentar� volver al pueblo.
Escondamos los botes.
- �Qu� haces aqu�? - Te buscaba.
Pens� que no lograr�as encontrar el camino sin ser visto.
- �Y la gente del pueblo? - Est�n saliendo en grupos peque�os.
Van a la iglesia de la colina.
- �Y tus hombres? - Ah� abajo.
Ser� mejor que nos vayamos.
�No crees que la guerra puede prescindir de nosotros un minuto o dos?
Tal vez. Todav�a no estamos en guerra.
A eso me refer�a.
�Qu� haces aqu�?
A alguien tienen que ver. �Lo has encontrado?
Ya deber�a estar aqu�, justo detr�s de ti.
- �Bannion? - Estoy aqu�, se�or.
- �Cojo tu abrigo? - Espera aqu�. Nos iremos ahora mismo.
Se acerca un bote.
- Creo que es el ayudante. - �Qu� crees que quiere ese tipo?
No lo s�.
- �Skolde actuar� esta noche? - Sabe que la corbeta vendr� ma�ana,
si quiere abastecer a los submarinos tendr� que hacerlo esta noche.
- Supongo que tiene un plan. - Muy arriesgado.
- �Es usted la enfermera? - S�, lo soy.
Esc�ndase.
Tuvimos un accidente. Un hombre est� herido.
El Capit�n Skolde le ruega que vaya enseguida.
No, Margaret.
- Dese prisa. - Necesito mi botiqu�n.
Me temo que no puede ir.
Su hija no sufrir� ning�n da�o si hace lo que se le ordena.
Por favor, pap�, tranquilo.
Al bote, r�pido.
Si�ntese.
- �Sabe cu�l es nuestro cargamento? - S�.
- �Ad�nde se dirige el Daniel Webster? - A English Village.
Nunca llegar�n. �Lo ha considerado?
�Por qu� s�lo est�n ustedes en el pueblo? �D�nde est�n los dem�s?
Conteste.
- En la iglesia de la colina. - �Por qu�?
Ser� mejor que se lo diga.
Van a encender hogueras para hacer se�ales.
- �Est�n armados? - Algunos.
No s�. Es una decisi�n dif�cil.
Est� bien. Vamos.
�Konrad!
- �Mandaste hombres a proa? - S�.
�D�nde est�?
�D�nde est�?
Eso ya no importa. Ya no necesito rehenes.
En el siguiente camarote. Ah� est� la llave.
M�s le vale que est� ah�.
Soy oficial de la marina alemana.
�No creer� que voy a entregarme a un pu�ado de pescadores?
Ahora d�gales a sus hombres que se retiren y desembarquen.
En 20 en minutos este barco explotar�, y Tresbeau con �l.
�Pat! �Est� aqu�!
- Margaret, �est�s bien? - S�, Pat.
No sab�a qu� estaba pasando. Eso fue lo peor.
Ll�vala a tierra. Que suban todos a la colina.
El barco explotar� dentro de 20 minutos. Puede que sea un farol, pero no lo s�.
- �Lo har�, est� loco! - Deprisa.
- �No vienes? - Despu�s.
�Ll�vala a tierra! Que desembarquen todos menos la tripulaci�n.
- Y diles que leven anclas. - Muy bien.
- As� que esto explotar� en 20 minutos. - Y todo lo que est� en media milla.
- Incluido usted. - Incluido yo.
�Baj� a la bodega y activ� una bomba cuando se inici� el fuego?
No fue necesario.
Hay un dispositivo para que el capit�n del barco lo use en caso de emergencia.
Retenlo aqu�. Si se mueve, vu�lale la cabeza.
�No me obligue a llevarla!
�Izad las velas!
�Steve!
- Ya se ha levado el ancla. - Coge el tim�n.
En cuanto nos pongamos en marcha, busca la corriente.
�Mant�n el rumbo fijo!
Los dem�s subid a la colina. Ya puedo arreglarme solo. �Marchaos!
- �He cogido la corriente! - Fija el tim�n y l�rgate.
- �No crees que miente? - �Haz lo que te digo!
- �Ha intentado algo? - No, nada.
Bien, asunto resuelto. Capit�n, es su turno.
Pronto estaremos tan lejos que ni sentir�n la explosi�n en Tresbeau.
Pero esperaremos hasta que veamos venir a los submarinos.
Entonces volaremos el barco y los submarinos con �l.
Si hubiera mostrado alg�n nerviosismo, podr�a haberme enga�ado.
�Se acercan dos por lo menos! �Vienen por estribor!
�Echa el ancla!
- Qu�dese donde est�. - No me mover�.
Pero aunque odie a los nazis, dudo que haya usado un arma antes.
- �Quieto! - Soy... agradecido.
- Su capit�n estaba en lo cierto. - �C�llese!
�Esc�cheme! Estoy dispuesto a negociar.
Su posici�n es insostenible, a pesar de lo que diga su capit�n.
Sin las se�ales adecuadas, los submarinos volar�n el barco.
Yo puedo ayudarle.
Si le convence para que me acepte como prisionero de guerra.
�Quieto o disparo!
Las bengalas est�n en ese caj�n, compru�belo.
No quiero salir por los aires. Ni usted tampoco. ��bralo! �Mire!
- �No hay nada! - Entonces estar�n en este...
Conecta esto.
- �Cu�ntos minutos? - Progr�malo para 15.
- �Salgamos de aqu�! - Coge un bote y prep�rate para marcharte.
�Pat! �Mira!
�Vamos!
�Konrad! �Konrad!
- �Es grave? - Muy grave, Capit�n.
Ap�yate en m�.
No, no... V�yase. Es in�til.
No puedo. Me muero...
�Achtung! �Den Magre Kvinde!
�Steve! �Ay�dame!
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