Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
For best IPTV provider, please visit: www.IPTV.CAT For best IPTV provider, please visit: www.IPTV.CAT.BZ
For best IPTV provider, please visit: www.IPTV.CAT For best IPTV provider, please visit: www.IPTV.CAT.BZ
17 de septiembre de 1983.
El apartamento que Fon y yo hemos cogido está guapísimo,
sobre todo el sitio.
A ocho kilómetros de Vigo, rodeado de mar.
Desde el salón y la habitación se ve la ría.
Cangas, Moaña, las Cíes y el mar.
A veces tranquilo, azul, calmado.
A veces salvaje, agitado.
Pero siempre el mar.
Día 1: 16 de julio de 2004
¿Encontraré alguna cosa de mis padres biológicos?
Pero ¿qué hacéis?
¡Eh, que no acabamos!
Mira, encontré a Alfonso Piñeiro, pero no en la fecha que me dijiste.
Comprueba si es él. -Sí.
Sí, sí que es.
Pero está mal la fecha.
Aquí pone que no tenía hijos.
Ya.
-Soy su hija. -¿Eres su hija?
-Es que, si no, no me sirve el papel. -El declarante es Alfonso Piñeiro.
¿Quién es?
¿Alfonso Piñeiro?
Supongo que es mi abuelo,
que se llama así. -¿Tu abuelo?
Pues en su momento no dijo que tenía hijos.
¿Y vive? -Sí.
-¿Y tu abuela? -También, sí.
Bueno, pues tienes una solución,
que es hablar con tus abuelos,
y que vayan a hacer una declaración jurada al notario.
Y después, que el notario nos lo comunique al registro civil
y te ponemos aquí en el certificado que eres su hija.
-¿Los abuelos? -Claro.
¿No hay forma...?
¿No se puede poner aquí una crucecita y pones aquí mi nombre y ya está?
¿Marina?
¿Marina Piñeiro?
Bienvenida, por fin.
Gracias.
Pasaron demasiados años, ¿eh?
¿Conseguiste el papel para tu beca?
Bueno, no, el papel estaba mal.
Habrá que arreglarlo. Te ayudo con lo que sea.
¿Te llevo algo? -No, estoy bien.
Qué chulas, gracias.
Nunca he tenido unas de estas.
Aquí las vas a usar, ya verás.
¿Estás bien? ¿Te mareas?
-No, estoy bien de momento. -¿Sí?
Ea, ea, ea, Eugène se cabrea.
Nuno, Nuno. Ya.
Déjalo en paz.
Vale, ya. -Me ha quitado el bañador.
-¿Queréis parar? -No pasa nada.
-Si no, no me puedo bañar. -Báñate desnudo.
-No me voy a bañar desnudo. -Ya vale.
¿Los primos con los que vives son igual de pesados? Porque...
Bueno, son mis primos, pero son como mis hermanos.
Lois está supercontento de tenerte aquí.
Hombre, es que tener una prima y no conocerla es bastante raro.
A ver, una foto.
-Eres igualita que tu madre. -Sí, sí.
¿Los abuelos viven en Vigo?
En las afueras. Los visitaremos en un par de días.
Esas de ahí son las Cíes.
¡Va, Nuno, va!
Una carrera hasta la playa.
¿Qué? ¿Está fría?
Tres, dos, uno...
¡Qué fría!
¡Nuno, que no se diga!
¡Está helada, tío!
¿Qué va a pensar tu prima?
¡No tienes huevos a saltar!
Este, si no viviésemos en Madrid, estaría navegando todos los días.
¿Qué, Marina? ¿No te animas?
-¡Venga! -Tírate tú también.
Es bueno para la circulación.
-¡Marina, tírate! -Solo aviso: está fría.
-Rápido, sin pensarlo. -¿En serio está fría?
-¡Venga, Marina! -Dale, dale.
Dos...
¡Tres!
-¿Qué tal? -No es el Mediterráneo, ¿eh?
¿Están ya hechas?
-Cuidado, que no se quemen. -No se queman.
Ponles un poco de sal.
Ponle más sal a esa.
-¿Os ayudo con algo? -No, no hace falta.
Lois es un experto.
Experto, experto...
¿Te gustan las sardinas?
-Sí. -¿Sí?
Huele muy bien.
Espero que sepan igual de bien. A ver.
Este experimento...
Ahí vivían mis padres, ¿no?
En ese edificio alto.
En Toralla, creo.
-¿Estuviste investigando? -Sí.
Lo leí en el diario de mi madre.
Estuvieron ahí, en el edificio que hay...
Para. ¿Qué haces?
De verdad, parece que tiene cuatro años. Míralo.
Madre mía.
No, en Toralla imposible.
Tus padres vivieron bastante tiempo ahí,
en el edificio frente a la playa de Samil.
Dos o tres años, hasta que tu madre se quedó embarazada.
Mi madre se quedó embarazada en Barcelona.
No, fue aquí.
De hecho, la idea era criarte aquí. En Vigo.
Pero tu madre quiso volverse a Barcelona
y ahí se separaron.
Pero ellos se separaron cuando Fon enfermó, ¿no?
No, eso fue mucho antes.
Fue antes.
-¿Está listo ya? -¡Que quema, estate quieto!
Nuno, para.
-Se está haciendo. -Toma.
Gracias, mamá.
¿Verdad que sus padres vivieron en playa Samil?
No sé, solamente estuvimos una vez.
Igual tú estuviste una vez, yo estuve varias veces.
Y precisamente sé que es en Samil.
Niños, por favor.
Sí.
Sí, sí.
Ya está, ya está.
Bien, muy bien, muy simpáticos.
Sí, se hacen un poco de lío, pero simpáticos.
Nada, con lo que me dicen.
Pero nada.
Mamá, ¿sabes que estamos en un velero muy chulo?
No sé cómo son los veleros normales, pero este es chulísimo.
O sea, cuando entras abajo, parece mucho más grande que desde fuera.
Y debe de costar una pasta que flipas.
Pasa, pasa, sí, vale.
¡Hola, abuela!
Muy bien, aquí con los niños limpiando bosques.
Claro que nos dan de comer.
Bueno, hay uno que es guapete,
pero yo no quiero novios.
Sí, hombre, claro que volveré, abuela.
Tranquila, sí, sí.
Todavía no, pero...
Nada, un tema con los papeles. Lo estoy gestionando.
Lo he hablado con Lois.
No pasa nada, de verdad. Lo he hablado con Lois y él me ayudará.
Vale, un beso.
¿Has hablado con tus padres?
Ah, sí. Que no lo saben, pero que se organizan y ya veremos.
Pues si no quieren, no vamos y ya. Ellos se lo pierden.
-Están confundidos. -¿Y tu hermana?
Todos estos líos, estos preparativos...
Si ella quiere conocerlos a todos no se lo puedo impedir.
Nuno, ¿estás bien?
Te está costando un poco, ¿no?
Acabo de mezclar.
Déjame verlo.
Se ha fumado un porro. No me lo puedo creer.
-Anda que... Ya te vale. -¿Qué hemos dicho de ese tema?
Drogata.
Anda, tira para allá.
Tira para allá. -No tengo más paciencia.
¿Y qué pasa? ¿Esto es un jersey nuevo o qué?
22 de abril de 1984.
Son las siete y media de la tarde y estoy con Fon.
Está durmiendo la siesta.
Me encanta mirarlo cuando duerme.
Se le marca el hoyuelo de la mejilla.
Ayer, cuando llegamos, estaba la marea baja.
Pescamos cangrejos y nos los comimos para cenar.
Cíes es un sitio guapísimo.
Estamos en una tienda de campaña, como en los viejos tiempos.
Completamente solos con el ruido del mar y el canto de los pájaros.
Dios, Padre Nuestro, escucha nuestras oraciones
y concede a todos los difuntos fallecidos en la mar...
Dales, Señor, el descanso eterno.
Por la misericordia de Dios,
las almas de todos los fieles difuntos fallecidos en la mar...
Mira quién está aquí.
¡Hola!
¿Qué hacen aquí?
Mira qué elegante va la abuela,
¡Hola!
¡Hola!
Mira, Marina, los abuelos.
No entiendo nada. Nada.
Nuno, déjame el timón, que está la familia ahí.
Pasa tú.
Pero ¿han venido sin decir nada?
-¡Eo! -¡Hola!
¿Y estos qué hacen aquí? Si no iban a venir.
¿Cómo te quedas, conocer a los abuelos así?
Bueno...
Tienes suerte de no haberte criado aquí.
Ey.
-Buenas noches. -Buenas noches.
Día 2 17 de julio de 2004
¿Qué persona sería si me hubiese criado con la familia de mi padre?
-Hola, perdón. -Hola.
-¿Vivís aquí? -Sí.
¿Sabéis si desde las ventanas se ven las Cíes, Cangas y Moaña?
Sí, desde las de este lado, sí.
¿Me cantas la canción del gato?
No es una canción, cariño. Es una poesía.
Mira: "Una vez tuve yo un gato blanco y negro, ¡tan monín!,
con el rabo así de gordo y se llamaba Serafín".
¿Quieres limonada fresquita? ¿O tienes prisa?
Vale, sí. Un segundo.
Gracias.
¿Me ayudas? ¿Sí?
Bueno, ¿qué tal?
¿Te está saliendo bien?
¿Sí? -Más o menos.
Vale.
No me suena nada tu acento, ¿de dónde eres tú?
No eres gallega, claro. -No, catalana.
-Ah, eres catalana. -Sí.
¿En este edificio te suena un Piñeiro?
No, mira. El Piñeiro, que tú no lo sabes...
Vamos a sentarnos.
Viene de los pinos, fíjate.
Aquí en Galicia es un apellido muy normal.
A ver, pequeñita.
¿A lo mejor Fon?
-¿Cómo se llama tu padre? -Bueno, Alfonso.
Alfonso, Fon. -No me suena nada, en absoluto.
-¿No? -¿En qué año fue que vivieron aquí?
Fue... Es que no sé exactamente.
Antes del 86.
En el 87 murió mi padre, cuando yo era bebé.
En 1987 fue cuando yo vine a vivir aquí.
Que me casé la segunda vez y...
Mamá, Teresa, la vecina de arriba, sí que vivía aquí.
Le podríamos preguntar. -Olvídate.
Teresa, te estoy diciendo, ya te lo dije varias veces.
Teresa está mal, tiene alzhéimer. -Ya.
Teresa no funciona, no se va a acordar de nada.
Entonces, tu madre te puede decir algo.
-Es que ella murió unos años más tarde. -Ah, ¿sí?
¿Murieron de un accidente o así? -Ma...
-Bueno... -Mujer, le estoy preguntando a la chica.
Es cosa suya.
28 de noviembre de 1985.
Llevo un tiempo currando en una tienda de cómics.
Está de puta madre.
Por la mañana abro a las 12:00 hasta las 14:00.
Y por la tarde, de 18:00 a 22:00.
Es en la calle de los vinos y los bares enrollados.
Y siempre anda la vasca por allí.
Es de la prima de Fon, la Xulia.
Esa tía es la bomba.
Es puro amor.
Nada que ver con las hermanas de Fon.
-No lo veo. -Precioso.
Me gusta más, sí.
¿Qué problema tienes con los brazos?
No me apetece que se vean, prefiero taparlos.
A ver, Olalla.
-Son los nervios de la boda, es normal. -Y la genética también.
¿Y si ponemos una seda salvaje, natural, y lo bajamos hasta el codo?
Quedará bien.
Me apetece probarlo.
-Pues a mí no. -Pues a mí sí.
¿Quién se casa, tú o yo?
¿Y quién te paga el traje, tú o yo?
Si os parece, hablo con Ángela, te toma bien las medidas,
a ver cómo lo sientes,
y, si no os gusta, no os preocupéis, que hay muchas opciones.
Malo será, ¿eh? -Gracias, Olalla.
-Estoy contigo en un segundito, ¿sí? -Vale.
Virginia.
Mete a mis hijas en el coche y ven.
Vienes y ya. Que no voy a discutir y punto.
Ya.
Lo que pasa es que mi hermano me la lio, como siempre.
Me dijo que llegabas mucho antes.
Y ahora tengo a mi hermana entregando los pedidos con mis hijas.
Pepe.
Esa tela no la puedes cortar así.
Lo tienes que cortar al bies. -Vale, como usted me diga.
Que fui yo, que llegué tarde.
Si quieres, vengo luego. -No, si no es ningún problema.
Es que me canso de ser la única que organiza en mi familia.
¿Te fijaste en la clienta?
Madre mía, menudos brazos tenía.
Parecía una pandereta.
Quieren que haga milagros, como si fuera la Virgen de Lourdes.
Que se los corte y aplauda con los pies, a mí me da igual.
Consuelo, ¿dónde dejó mi hermana el vestido rojo?
Mira, con esta tela
hizo tu abuela una camisa para tu padre
cuando volvió de la mili, pero estaba demodé.
A ver.
Y se me ocurrió hacerte el vestido.
-Gracias. -De nada.
Coge el pelito. -Sí.
Madre mía, ahora viene todo de China y esto...
Chicas, hay que repasar esta cremallera.
Hay que... -Dame, Olalla.
No, no, lo hago yo. Gracias.
Pero, bueno, calculé bien,
porque tienes la misma constitución que tu madre.
Calcamonías.
-¿Sí? -Sí.
Hala, sube brazos.
Ahora no te muevas, que no te quiero pinchar.
¿Qué?
¿Tienes novio? -No.
No, no, no.
Bueno.
Eso será porque no quieres.
Cuando te cases te hago yo el vestido.
No me voy a casar, yo creo.
Ah, qué moderna.
Muy bien, Antía, te ha salido.
A mí no.
Muy bien.
Bueno, también se puede decir
"Verónica, Verónica, Verónica", tres veces en el espejo.
No hace falta escribirlo. -Verónica no da miedo.
Pero lo que sí da miedo es la Santa Compaña.
-¿Por qué? -Hay mucha gente y te puede llevar.
Marina no le tiene miedo a los fantasmas.
¿A que no, Marina? -No.
Marina, ¿tú alguna vez has visto la Santa Compaña?
No.
Ah.
Mejor que no la hayas visto, porque...
-¿Qué es? -Da mucho yuyu.
Son espíritus que no pueden morir.
Muertos que no pueden morir nunca.
-¿Qué pasa, chicas? -Sabela, siempre igual.
Está discutiendo.
-Díselo tú. -Yo no se lo voy a decir.
Fue idea tuya. -¿Qué pasa?
-Tú, tú. -Nada.
Una pregunta.
¿Estás enferma? Porque no pareces.
¿Enferma? ¿Por qué lo dices?
Nuestra madre nos dijo que no podemos tocar tu sangre.
Que no te podemos tocar.
Cuando eras un bebé, ¿qué te pasó?
-Tardaste, tía. Muchísimo. -Es verdad.
-¿Eso te lo dio mi hermana? -Sí.
Ah. Muy bien.
Qué genia. Pues fue idea mía.
¿Te gusta?
Sí, me gusta mucho.
No sabía que era idea tuya.
Bueno, niñas, cinturones.
Tía, quiero hacer pipí.
Antía, cinturón.
Si quieres te doy una botella.
Vamos.
Vale. La voy a mear.
Mira que dártelo ya...
Dios mío...
La gente de Vigo es una cotilla, Marina.
Que cómo me va el divorcio, me preguntan.
¿Te puedes creer qué falta de respeto?
Les da igual.
¡Eh! Con cuidadito, que vuestra madre me mata.
¿Y Quique?
Me hubiera encantado criarte.
Y Quique sería un buen hermanito.
Sí. Sí.
Aunque menos mal que no te criaron mis hermanos.
Uno no tiene ni para pagar el alquiler,
la otra se pasa el día haciéndole la rosca a las clientas.
El tercero solo viene cuando necesita algo.
Creo que soy la única normal.
¿Qué te parece?
Yo siempre les dije que te llamaran, Marina.
Pero tu madre en ese entonces no quería saber nada de nosotros.
Ya.
La abuela lo intentó varias veces, pero nunca tuvo respuesta.
Tu padre lo pasó muy mal.
Bien, hoy he conocido a las tías.
Y bien, sí.
Curiosas.
Mamá.
¿Puede ser que...
durante este tiempo, quizás, cuando yo era pequeña,
la madre de Fon llamara alguna vez a casa?
¿Te suena?
Mamá, no me están explicando nada.
No.
No, que no lo decía por eso. Era solo una pregunta.
Perdón. Es igual.
No quiero discutir.
Sí.
Todavía no.
Lo he hablado con Lois y lo haremos cuando vayamos a ver a los abuelos.
No, pero lo tendremos.
Mamá, que vuelvo a casa con el certificado.
No te preocupes.
Día 3 18 de julio de 2004
¿De cuántas maneras se podía ser joven en los 80?
Sobri, ¿qué tal?
Qué día más bonito, ¿no?
-Bueno, bonito, no sé. -Sí, es bonito.
Este mar huele distinto que el Mediterráneo.
Claro, ¿cómo no va a oler? Es que este no es un charco.
Fue allí donde vivieron mis padres, ¿no?
-¿Dónde? -En Samil.
No, ¿quién te ha dicho eso?
Lois.
¿No?
Lois no se entera. Aparte, estaba en Francia.
Tus padres vivían en el edificio al lado del grande.
-¿En Toralla? -En Toralla, sí.
Es lo que pensaba yo.
Una época muy chula.
Luego se les acabó la pasta, pero...
Pero sí.
-¿Sabes por qué te traje? -No.
Porque este astillero lo montó tu abuelo.
-¿En serio? -Sí.
¿Es suyo?
No, nadie de nosotros quiso currar con él
porque es un infierno.
Tú no lo conoces aún, ¿no? -No.
Ya lo conocerás.
Pero...
-Piñeiro.
Ahí lo tienes.
Entonces nada, al final lo vendió y...
-Buenas. -¿Se puede subir?
Hombre, no lo sé.
Me contaba tu abuelo que... Yo no sé si creérmelo, pero bueno.
Se pegaban muchos percebes abajo, a los barcos,
entonces los traían y los limpiaban
porque, si no, no avanzaba el barco.
-¿Por qué no avanzaba? -Se les pegaban abajo los percebes.
Y tenían que limpiarlo.
Yo no sé si creérmelo, a tu abuelo se le va un poco la olla.
Buenas.
Mola, ¿eh?
Mira por ahí, ya verás qué guay.
Ahí dormía tu padre.
Es mi sitio favorito este.
¡Hostia!
¡Mira, mira! ¿Lo has visto?
-Sí. -Viene a veces.
-¿Lo conoces? -Sí, viene a veces.
Es un gato listo.
Qué calor.
Sí.
No va.
Sí, dale, dale.
Ven, vamos afuera.
Es flipante la de recuerdos que hay aquí.
Tu padre navegaba aquí con la música a todo volumen.
Flamenco.
-¿Flamenco? -Sí.
Empezó a navegar por mí. -Ah, ¿sí?
Sí, porque yo venía con unos colegas a una regata.
Y el mar es lo que tiene:
si te gusta te engancha muy rápido.
Ya.
Hasta el último día navegó tu padre.
Él creía que el sida era un invento, se le fue la olla.
Bueno, en fin. Pero se fue a todos sitios.
Cruzó el Atlántico cientos de veces. -¿Con este barco?
Con este barco. A Perú con tu madre.
Sí, eso lo leí en su diario.
-Ah, ¿sí? -Sí, sí.
¿En su diario?
No fue a Barcelona a verte. Siempre le decía que tenía que ir.
Ya. Tampoco tuvo mucho tiempo.
-Ya. -Yo era muy pequeña.
Historias, aquí, en este barco... Madre mía.
Y las que no me sé. -¿Cómo cuál?
Me acuerdo de una ahora, joder.
Les cayó un rayo en pleno mástil.
Iba el barco petado de jaco por la costa de Portugal. Una movida.
Y los pilló la policía, tuvieron mala suerte.
Tuvimos que recogerlos en coche.
¿"Jaco"?
¿"Jaco" qué es? -Sí... Caballo.
Heroína.
No sabía que también traficaban.
¿Porque era para...?
Qué no hicieron.
Qué no hicieron, claro.
17 de noviembre de 1983.
Viernes por la tarde
Fon se peleó con su brother y no ha ido a trabajar.
Nos han venido a la cabeza mil ideas.
Si lo deja, en Vigo no pintamos nada.
Hay una regata de Inglaterra a Bayona.
Fon quiere participar con su velero.
Tengo ganas de ir y hacer un business de ropa
y chorradas que compre en Londres.
También tenemos pensado ir a Perú.
Cantidad de planes.
Lo haré yo a mi manera, pero ella no se va a ir sin su papel.
Ya está. Ya lo haré yo. Buscaré la manera de hacerlo.
A ver ahora con mis padres qué pasa.
Se parece mucho a su madre.
-¿Quién quiere cerveza? -Yo.
Yo quiero.
Gracias.
Marina, ¿tú quieres cerveza?
-No bebo. -Qué precavida la otra huerfanita.
¿Y tú qué? ¿Qué haces?
Ni que fueras un sabueso.
Estás ahí buscando algo, yo qué sé.
-Graciosa. -¿Qué buscas?
-Lo de siempre. -Que busque.
Lo de siempre.
Date prisa, que estamos hambrientos.
-Hambrientos sobre todo. -Bingo.
-Tú como en tu casa. -Hombre.
Bueno.
Pasa más tiempo aquí que en su propia casa.
-Hay mogollón. No se va enterar. -Ya.
¿Sabes liarte ya los porros o todavía no?
¿Y tú?
-Vas a tener que guardar algo. -Calla.
-Marina, tampoco vas a querer, ¿no? -No.
Por fumarte un porro no vamos a acabar como nuestros padres, ¿sabes?
Claro.
Mira.
¿Quién es el melenillas este? -El melenillas.
Es Fon, ¿no?
-¿Y al lado? -Mi madre.
Mírala cómo vestía, la más moderna.
Pasábamos mucho tiempo juntas.
¿Dónde, aquí?
Sí, se quedó aquí muchísimo tiempo.
Porque mi primo era la hostia.
-¿La hostia...? -A veces se quedaban sin dinero
y tu padre se iba a casa de...
de tus abuelos a quedarse allí y dejaba a tu madre tirada.
Entonces yo la acogía y eso nos unió un montón.
-Guau. -Sí...
No lo sabía.
-Y mi tío... -¿El qué?
Me acuerdo de tu padre, que era un cabrón.
Yo también me acuerdo.
Le daba 5000 pelas a tu madre para que no volviera a ver a tu padre.
-¿En serio? -Sí, ese era tu abuelo..
-¿El abuelo? -Bueno, es.
Sí, pero vamos, no lo conseguía.
Se querían mucho, a pesar de sus encontronazos.
Ya se sabe. La droguita y el amor, a veces no...
Pero bueno, sí se querían, sí.
Tu madre estaba chiflada con el embarazo.
Mira, te quería enseñar esta foto. Ven.
Fue un día muy bonito.
Aquí están tus padres con Lúa y Milton,
los padres de Uxía.
-Ah, ¿eran amigos? -Sí.
Mucho.
Vivían aquí al lado. Míralas, qué guapas.
Embarazadas a la vez, todo el día juntas.
Y salían a navegar y, vamos...
Mira, este de aquí es tu tío Iago.
-¿En serio? -Bueno... A ver.
-¿Te acuerdas? -Cómo no me voy a acordar.
Hostia, soy el único que queda vivo.
Es alucinante.
Una escabechina fue esa época.
Cayeron todos como chinches.
Accidentes, sobredosis, sida...
Tenemos otros amigos, pero no es lo mismo, ¿verdad, Iago?
No, no es lo mismo.
No es lo mismo.
Es que cuando murió tu padre, en el 92,
perdimos también a dos primos.
Mi padre murió en el 87, no en el 92, cuando yo era bebé.
No, Marina.
Tu padre no murió en el 87, ¿quién te ha dicho eso?
Mi familia, siempre.
No, Marina, tu padre murió en el 92.
Entonces, yo tendría recuerdos.
Si yo tenía cinco años. ¿No vino nunca a Barcelona?
No, él no estaba en condiciones.
¿Sabes lo que le pasaba a tu padre cuando se ponía enfermo?
Bueno, cuando estaba enfermo.
Oía la voz de tu madre.
Me decía: "Tráeme a Marina, que está ahí en el salón".
Y yo le decía: "Que aquí no hay nadie".
Y él insistía: "Abre la puerta, Xu. Está Marina ahí detrás".
Pero no estaba ahí.
No, pero él oía la voz de tu madre y os oía a las dos aquí.
Y yo le decía que no había nadie.
Y él: "Abre la puerta, Xu. Hazme caso".
Me llamaba "Xu" siempre.
10 de marzo de 1985.
Son las 16:30, llevo cantidad de tiempo sin dormir apenas nada
y voy más ciega...
Y tengo el cuerpo hecho mierda
desde un tripi que me metí la semana pasada.
Y ahora estoy escuchando Lole y Manuel.
"Y tu mirá Se me clava en los ojos como una espá
Se me clava en los ojos Como una espá
Se me clava en los ojos Como una espá"
28 DE NOVIEMBRE, 1985
23 DE FEBRERO, 1986
24 DE FEBRERO, 1986
3 DE MARZO, 1986
Día 4 19 de julio de 2004
¿Llevar la misma sangre te hace de la misma familia?
MAMÁ
Llegamos tarde.
Vamos, venga.
¿Vuestra prima dónde está?
Como manda la tradición, la novia llevó algo nuevo
algo azul, algo prestado y algo viejo.
Lo viejo representa la conexión con lo que deja atrás,
y el espectacular abanico...
¿Mamá?
Mamá, ya estamos todos aquí.
-Hola, hijo. -Marina también.
Mamá.
¿Has visto qué mala suerte han tenido? ¡Lo que llovió ese día!
Sí, sí.
Me contó Victoria, que estuvo invitada a la boda,
no sé muy bien por qué,
que el vestido llegó todo sucio.
Mira, la cola toda llena de barro.
Mira, mamá.
Esta es Marina.
Hola.
¿Y por qué has tardado tanto en venir a visitarnos?
A ver, mamá. ¿Cómo que tardó tanto?
Acaba de cumplir 18. Hasta ahora no podía viajar sola.
No te pareces nada a tu madre.
-Abuela. -¿Podemos bañarnos en la piscina, porfa?
Pero di "hola", ¿no?
Bueno, ya, ya. Que os voy a pegar lo que sea que tenga.
La jaqueca no se pega, mamá.
-¿Podemos bañarnos o no? -No, no os podéis bañar.
-¿Por qué no? -Porque está el agua limpia.
Está recién depurada y no quiero que la ensuciéis.
"Porfa, porfa". Id afuera que me agobiáis.
-¿Para qué está entonces la piscina? -Nunca nos deja.
-Bueno... -Venga, luego lo vemos.
-Antía. -Vamos, Antía.
Venga.
¿Estás bien? Venga.
Mamá, venga. Arriba, que te preparo la pastilla.
¡Qué pesado estás con la pastilla!
No quiero ninguna pastilla.
No entiendes lo que me pasa.
A ver, ¿qué? ¿Qué pasa?
Tengo el cuerpo así porque ya no estoy para estos trotes.
Qué alegría, mamá. Qué bien.
Estoy pensando estos días si me incineran o me entierran.
-¡Alegría! -Porque la Iglesia ya deja incinerar.
Fantástico.
Que no me voy a tomar ninguna pastilla.
Tiene una cruzada con las pastillas que no hay manera.
Qué paciencia tienes, Consuelo.
Ya me voy a morir.
Ya he ido a la peluquería a hacerme el último tinte,
manicura y pedicura... Estoy preparada ya.
-Lo que acaba de hacer. -Déjala, déjala.
-Antía... -¡Antía, no!
-A la abuela le va a encantar. -Mira, un "grafito" de esos.
Te va a matar.
¡Ahí está la primiña!
¡Antía!
¿Qué? ¡Me cago en la leche!
¡No, no te rías, mala!
¡Eso no se hace! ¡Mala!
¡No, no es gracioso!
-¿Qué haces? -Antía!
No le hables así. Anda, no le hables así.
¿Quién le dejó el pintalabios a Antía?
-Estaba ahí. -Estaba en la mesa.
¿Qué? ¿El jamón ya lo corto yo?
Estamos hablando.
-Y los demás, trabajando. -Ya vamos.
Ella estuvo en el registro civil
y no le dieron lo que ella esperaba.
Que viene la abuela.
Gracias, Consuelo.
Será más fácil, en vez de hacer así,
así. -No, así es más difícil.
Así es más difícil.
-¿Y la empanada? -La empanada está allí.
Ah. Muy bien.
La niña es igualita que su madre. Igualita, ¿eh?
Mamá, no me guardaron los tocinillos.
Tuve que comprar pastelitos variados.
Cada vez trabajan peor. -Peor.
-Cuca los denunció. -No me extraña nada.
¿Qué? ¿Le gustó a la abuela el vestido?
No me ha dicho nada.
-Mamá. -¿Qué?
¿Te tomaste las vitaminas?
-Sí. -¿Y la del azúcar?
También.
Alfonso, pero ¿qué haces con eso?
Enseñárselo a mis nietos y a mi hijo, si me lo permites.
-Nada, no contesta. -Te permito.
Iago no viene.
Fui un optimista pensando que podíamos estar todos.
Tu hermano piensa que esto es un hotel.
Bueno, no sé, una vez.
¿Iago no viene?
Me da a mí que no.
¿Qué esperabas? Estamos en fiestas.
A ver eso.
-El bastón del tío Pepito. -Chicos, mirad.
-¿Qué es eso? -El bastón del tío Pepito.
-¡Fíjate qué detalles! -Muy bonito.
Ahora me lo llevo a su sitio.
Todos tenían un arito como este de cobre.
-Muy bonito. -Miradlo, que se va.
Sí, bueno, menudo follón armáis.
Vosotros dos, comportaos. Tengamos la fiesta en paz.
-Pero, ¿por qué? -Yo no le dije nada.
¿Qué me tienes que decir?
¿De qué?
Que...
Necesito el barco este fin de semana. Os tenéis que ir a un hotel.
Ah, bueno, pues...
Tranquila, te lo limpio, lo perfumo, lleno la nevera de champán...
Lo dejas como estaba y ya está.
-Otra vez. Lo ha vuelto a hacer. -Encontraremos una solución, tranquilo.
-¿En francés? -Yo te lo traduzco.
Le estoy diciendo que tenemos que irnos a un hotel en mi propia ciudad.
Todo está caro. ¿Qué quieres que te diga?
Bueno, pero habrá otras casas más grandes en Madrid.
Yo lo digo siempre.
¿Compartirías cuarto con tus hermanos? -No.
En el internado, sí. Así que da gracias.
-Y el tema del cambio de instituto. -¿Qué pasa?
-A ver si aprueba ya de una vez. -Por ejemplo.
-Ahora es mi culpa. -No, no.
Ponte a estudiar, que, si no, acabarás drogadicto.
Abuela, lo importante es ser buena persona.
Eso ya lo eres.
Nunca había visto ese jarrón. ¿México?
-Eso es de Cuenca. -De Perú.
Como venga...
"¡Nuno!"
"¡Nuno! ¿Estabas fumando?
No, ¿no?" -Voy a decir que es tuyo.
"Sexta vez que te pillo..."
-Si ya lo saben. -Ya te han pillado antes.
Pues por eso mismo.
¡Joder! Su puta madre. -¡Hala, hala!
¡Hala! -¿Qué pasa?
Que hay una araña aquí.
Bua, es que es enorme. Mira, ahí hay otra.
-La voy a quemar. -A ver.
¿Qué haces? No la quemes, tío.
Que es un ser vivo. -No me molan nada.
Me da igual. -¿No te molan?
Mira cómo mueve las patas.
-Quita, quita. -¡Qué asco!
-Que no hacen daño. -Ni se te ocurra.
-¿En serio? -¡Para!
¡Ya, ya, ya!
-¡Para, para! -¡Échala, échala!
-¡Ay! Mírala, qué mona. -¡Échala!
Te mato, te mato, te mato.
Vale.
Joder.
¿Has acabado ya con eso o qué?
-Pasa el porro. -No sabes fumar.
-Dame el porro.
Qué pesado estás tú hoy.
¿Quieres una caladita?
No fumo.
Siempre imaginé que aquí escondieron a tu padre.
¿Qué?
¿No lo sabías?
¿Cómo que "escondieron"?
Sí, cuando estaba enfermo.
A ver, no te pases...
Si no fue aquí, no digas tonterías.
-Pero ¿cómo...? -A ver, bueno, o sea...
No lo sabemos como tal,
pero sabemos que sus amigos no podían venir a verle.
Pero ¿por qué?
Para que no se enterase todo Vigo, básicamente.
Pero ¿ni la familia...?
O sea, la familia lo sabía, ¿no?
Sí, ellos sí, pero nosotros, por ejemplo, no fuimos ni al entierro.
No estábamos en España todavía, ¿no?
No, yo creo que no.
Vivíamos en Francia, éramos muy pequeños.
Para que te hagas una idea,
la abuela entraba en su habitación con una mascarilla
y con unos guantes.
Para que veas lo que era.
Me parece... -De coña.
Me parece mentira, ¿eh?
Todo el mundo en fila, como en la mili.
A ver...
¡Esta tiene cosquillas! ¿A que tienes cosquillas?
Antía, la niña de los ojos bonitos.
Vamos a ver, ¿te estás portando bien?
-Sí. -¿Sí?
¿De verdad, todos los días?
Sí.
-Bueno, entonces esto es para ti. -Gracias.
Se lo das a tu mamá para que lo guarde y le das un besito al yayo.
Muy bien.
Hola.
¡Hola!
¿Cómo está esta niña bonita?
Bien.
¿Y cómo lleva el cole y los estudios?
-Muy bien. -¿Sí?
-Sí. -Bueno, muy bien, me alegro.
¡Besito al yayo!
Carlota.
Bueno.
No tendrás novio, ¿no? Eres muy joven para eso todavía.
No.
Eugène tiene novia, ¿eh?
-¿Qué dices? -Anda ya...
Que tengo 12 años.
-Gracias. -Un besito.
De nada, mujer.
Venga, que lo disfrutes.
-¡Abuelo! -¡El más sinvergüenza de todos!
¿Cómo andas? -Muy bien.
¿Has visto mi pelo?
Sí, lo estoy viendo, lo estoy viendo.
-Por atrás también, ¿eh? -Sí, sí.
Anda, que no lo haces bien tú ni nada.
-Gracias. -Venga, hasta luego.
Abuelo.
-El esgrimista. -Sí.
-¿Cómo lo llevas? -Muy bien.
-¿Bien? -Sí.
Oye, mira. Yo también me he cortado el pelo.
¿Recuerdas que le tenía más largo? -Sí, ya veo, ya veo.
Lo justo. -Justo.
Venga.
A correr por ahí, anda.
Si tenía que darle a alguien, era a mí.
Marina.
Y tú, ¿qué vas a estudiar?
Cine.
¿Cine? Ah, eso se estudia.
Bueno.
Pues esto es para ti.
Para que no tengas que pedir una beca.
Y, además, no molestamos a la abuela que es muy sensible.
Alfonso, no puedo aceptar esto.
¿Por qué? ¿Qué pasa?
Yo necesito una beca, no esto, de verdad.
Bueno, pero eso va a sustituir a la beca.
¿Me lo vas a despreciar?
Es que no he venido para esto.
Gracias, Alfonso.
Dale buen uso.
Marinero. -Abuelo.
Bueno, hombre.
Toma.
Y a ver si te peinas de una vez.
¿Y si estudio Cine yo?
¿Esta noche habéis sentido el terremoto?
¿Qué terremoto?
Hubo un terremoto, decía el periódico, cerca de Portugal.
-Lisboa, ¿no? -Sí. Se sintió un temblor como un motor.
-Con las pastillas, no me entero. -Yo me entero de muchas cosas.
-Ramón también quiere. -Sí, iba a echarle.
Vamos a pedir un par de cajas.
Qué rico.
-Gracias. -¿Lo hiciste tú?
¿Podemos bañarnos?
¿Podemos bañarnos? -Sí, sí, podéis bañaros.
Pero duchaos y lavaos bien los pies,
que no quiero que esté el agua llena de hojas como ayer.
La dejasteis sucia.
Vigila a tu hermana. No tragues agua.
A Marina.
Es el favorito de tu papá.
-Ah, ¿sí? -¿Verdad, mamá?
-Toma. -No, gracias.
-Toma. -No me apetece.
Voy a tomarme uno de los tuyos. -¿El milhojas?
Tiene muy buena pinta.
-Qué rico, Vir. -Mamá la hacía con más canela.
-¡Mamá la hacía con más canela, Vir! -Tú eres tonto.
Traje postres pero están en la nevera, no sé por qué.
Te levantas y los coges. Tú eres tonto, de verdad.
Papá, ¿le contaste a Lois lo del artículo de El faro de Vigo?
¿Qué es eso?
Uno que van a hacer.
Quieren contar aquello de cuando salvé el barco que naufragó
y no me pagaron.
-Qué bien, papá. -¿Sabes, Marina?
En el mar, cuando un barco naufraga y otro lo salva,
la ley dice que hay que pagarle. -Es rencoroso.
Pues fue un buen trabajo aquel, vamos.
Por cierto, Marina podría hacer una buena película con esa historia.
Una telenovela podrías hacer.
Pues sí.
Lo importante es que cuente las cosas bien, que no inventen.
Te habrán hecho a ti muchas entrevistas...
Es un periodista de rigor. Es muy chachi, es amigo mío.
Es un tipo conocido.
Yo le he seguido la pista. Es buen escritor. Lo hace bien.
Lo que quiero decir es que, si hubiera ocurrido en aguas inglesas,
no solo me habrían pagado sino que me habría hecho famoso.
Pero como vivimos en un país de pacotilla...
Si desapareciéramos de los Pirineos para abajo,
el mundo funcionaría mejor. -¡Papá!
Y no vamos a hablar de política, ¿eh?
Vas a ser famoso, papá.
Ya veremos.
Sí, tú anímale.
¿Qué pasa afuera?
¿Qué pasa? -No pasa nada.
¿Y la abuela?
La abuela ha desaparecido de la mesa.
¡La abuela ha dicho que te duches!
¿Qué os he dicho?
¡Que os bañéis antes de entrar en la piscina!
¡Eugène!
Tus niños están asilvestrados. Son unos maleducados.
Eugène, ¿te has duchado antes? ¿No has hecho caso?
No, pero no estoy sucio.
Mamá, no bajes así, que vas en tacones.
-¡Que viene la abuela! -Sí, "abuela", "abuela".
¡Cómo habéis puesto la piscina!
Yo no digo nada, pero mamá no está.
No hay paz en esta casa.
A veces.
Es que no puede beber vino.
Una vieja en los tiempos de antes...
Ahora que no nos ve.
Hizo del coño el mango de una azada
-No te la sabes. -¿Cómo es?
A mi casa no quiero que vengas Siempre me follas, nunca me preñas
-Pero esa es la otra versión. -¿Qué otra?
No, no. Era: Una vieja en los tiempos de antes...
E hizo bien e hizo bien En las tetas de la vieja no manda nadie
-¿Cómo sigue? -Consuelo, ¿no era así?
Es que no puedes, es que no sabes Es que has perdido las habilidades
Y para, para, para Y no me toques esa cosa
Y para, para ya Y no me toques esa cosilla
Y para, para, para Y no me toques esa cosa
¡Oye! ¡Os estoy oyendo!
¡Esa canción no se canta!
Y para, para ya Y no me toques esa cosilla
Pon orden, papá.
Y no me toques esa cosa
Y para, para ya Y no me toques esa cosilla
Y para, para, para
Estate quieto.
Tío, que no te levantes. Como pase la poli...
-¿Qué es esto? -Se lo he robado al abuelo.
¿Quieres un poco? -¿Al abuelo?
Ni de coña.
Ponme aquí, que quiero oler.
-Esto es de la abuela. -Huele bien.
Papá, ¿has visto que el abuelo tiene más pelo que antes?
¿Cómo va a tener más pelo?
Igual lleva un peluquín de esos.
Tú, si te quedases calvo, ¿te pondrías uno de esos, papá?
¿Sí? -¿Os imagináis a papá calvo?
-Sería increíble. -Pero ¿calvo calvo o calvo con barba?
-Con barba. -Calvo con barba.
Nuno.
Yo creo que el abuelo se ha puesto pelo y nos lo está escondiendo.
Todos sabemos que el abuelo esconde cosas.
Sí, como a Fon. Que también lo escondieron.
¿Cómo que escondieron a Fon?
A ver, papá, es lo que nos contaste tú.
Yo nunca he dicho que lo escondieran.
Ahora no le escondieron, ¿no?
Sus amigos no le podían ver, nadie sabía dónde estaba,
pero no lo escondieron. -¿Lo escondieron en casa?
No lo escondieron, estaba con la familia y punto.
¿Tú que sabrás, Lois? Si no estabas ahí.
Bueno, hoy fiestas de Vigo, ¿no?
¿Fiestas de Vigo? No, paso.
-Tú no pasas, tú te vienes. -No, nada de fiestas.
¿Por qué no, papá?
-Que he dicho que no hay fiestas. -Pero ¿por qué no?
¡Porque no me da la gana, joder!
4 LLAMADAS PERDIDAS
¿Nuno? Quítatelos.
¿Qué haces?
¿Tú conduces el coche de tu padre?
Sí, ¿por?
Voy contigo de fiesta si me acompañas a casa de los abuelos.
-¿Y las llaves? -Las robas.
-¿Yo? -Si quieres, lo hago yo.
-¿Qué? -Ayúdame.
¿Qué vas a hacer?
Dame eso.
-¿Cómo me traes aquí? -Mira quién está aquí.
¡Eh, Nuno!
¿Qué tal? -Hola.
-¿Te lo estás pasando bien? -Sí.
¡Hombre, hola! ¿Cómo estás?
Hola.
¿Qué pasa?
-¿Qué haces, gilipollas? -¿Qué?
¿Qué pasa? ¿No quieres? -Claro.
¿De dónde has sacado esto?
-¿De dónde crees que lo voy a sacar? -No sé, dime tú.
¿Y tú?
No seas un peñazo.
¿Qué haces?
-No se cogen las cosas del suelo. -Es mía.
No es tuya, es mía.
¡Iago!
Échame un poquito más.
¡Iago!
¡Ey!
Sobri. ¿Qué dices? -Ey.
-¿Qué haces aquí? -Pensé que no te vería más.
-¿Qué tal con los abuelos? -Bueno...
No podía ir a cenar, bueno, ya lo has visto.
-¿Y por qué? -He estado con un colega.
Es un poco liante pero es un tío flipante.
Te iba a caer muy guay.
Pensé en presentártelo. Hace violines el tío.
-Ah, qué guay. -Yo tengo uno suyo.
-Ah, ¿tocas el violín? -No toco una mierda, pero está ahí.
La putada es que me dejé las llaves, la cartera...
me dejé todo.
Soy un poco ollas. No me dejé la cabeza porque...
¿Me dejas unas monedas? -Claro.
Joder, siempre me salvas.
No me hagas caso. -¿Cuánto quieres?
Nada, un par de euros.
Pitu, ponle algo a mi sobri. -No, no...
¿Qué se cuentan los abuelos?
Bueno...
¿Los abuelos escondieron a Fon
cuando estaba enfermo?
¿Quién te ha contado eso?
Nuno y Basilio.
Bueno, tus abuelos son la hostia.
Tú ya los has conocido más o menos.
Es una cosa que se hacía mucho antes, todos morían por la puerta de atrás.
O sea, que...
No les voy a disculpar pero esto se hacía mucho antes.
O sea...
O sea, ¿Fon nunca vino a verme a Barcelona porque estaba escondido?
Es que, si no, no entiendo por qué no lo conocí.
No, cariño, yo eso te lo explico.
Los abuelos se piensan que nos enganchamos a la heroína
porque quisimos,
y eso no es verdad.
Cuando el caballo entra en tu vida, arrasa.
No es que tu padre no quisiera ir a verte ni ser tu padre,
es que no pudo.
¿Entiendes eso?
Tampoco mi hermano ni el hijo de sus padres ni...
Estaba enganchado.
Él consumió hasta el último día.
¿Tú lo entiendes eso? -Sí.
Estaba enganchado. Hasta el último día estuvo consumiendo.
¿Entiendes, cariño?
Sí.
-Venga, tómate algo. -No, no...
-Ponle ahí algo. -¡Bueno, bueno, bueno!
-Hombre, Nachete. -¡Don Iago! ¿Qué?
¿Dónde te escondes?
-¡Hostia, María! -¿Qué te cuentas?
¿Y tu hermana, qué?
¿Y tú qué? -Yo aquí, con mi sobri.
Pitu, una ronda.
Paga Nachete, que le va de puta madre. -Ya contaba con eso.
Marina.
Pues ya ves, no estábamos muertos.
Solo nos habían escondido.
Ni se te ocurra leer este diario
17 de septiembre de 1983.
Podría saber un huevo de navegar ya, pero soy muy vaga
y a la que subo al barco, me encanta tirarme a tomar el sol.
Pero, vamos, algo voy aprendiendo, porque Fon se empeña en enseñarme cosas.
Él navega dabuten.
El apartamento que Fon y yo hemos cogido está guapísimo.
Desde el salón y la habitación se ve la ría,
Cangas, Moaña, las Cíes y el mar.
A veces tranquilo, azul, calmado.
A veces salvaje, agitado.
Pero siempre el mar.
Tu mirá
Se me clava en los ojos
Como una espá
24 de octubre de 1983.
De momento, no tengo perspectiva ni ganas de volver a Barcelona.
A veces pienso qué estaría haciendo allí:
currar en el hospital, pasar chocolate, liarme con mil tíos.
Y veo que era realmente el momento de irme.
Y con Fon, de puta madre.
No sé, ahora me va bien
pero luego pienso que siempre va bien
y luego me canso.
Pero, bueno, es lo que tiene vivir el momento,
y lo que venga, ya vendrá y ya se verá.
¡Oye!
¡Os esperan en el faro!
¡Gracias!
15 de mayo de 1984.
Está haciendo unos días de sol brillante y cielo claro
y he empezado el curso de astrología.
Cuando sepa más, podré hacer cartas astrales.
El domingo pasado fuimos a casa de Iago a ver unas diapos
que hicimos con luna nueva en una fiesta muy guapa en su casa.
Nos vino bien porque veníamos de un funeral.
A un primo de Fon se le fue de las manos y murió.
Una gran mierda.
Por primera vez, he visto llorar a Fon.
5 de junio de 1984.
Lo de los puretas americanos es una historia muy guapa:
Fon y yo los conocimos en Vigo,
nos enrollamos con ellos y nos invitaron a su casa en Santa Cruz,
una isla entre Puerto Rico y Jamaica.
La intención es salir de Vigo tan pronto como el tiempo mejore.
Sería guapísimo atravesar el Atlántico y llegar al otro lado,
al sol, a la marcha del Caribe.
Me encantaría.
21 de enero de 1985.
No sé si es el sol o qué, pero los peruanos están contentos.
Tienen marcha, no paran y se enrollan de putísima madre.
Ya el primer día fuimos a buscar lo que ellos llaman "pasta".
Estuvimos toda la noche dándole y estuvo muy bien.
Otro día pillamos un poco de perico.
Pega tan bien que no pararías.
Queremos ir a Cuzco a ver Machu Picchu y a Pucallpa, un sitio en la selva
donde Fon conoció el año pasado a un brujo que les dio ayahuasca.
No sé qué es, pero, por lo visto, es de alucine total.
10 de marzo de 1985.
Ha hecho unos días guapísimos.
Las flores cantaban
y los elefantes se vestían con frac y salían al puerto a pasear.
Y la gente no trabajaba y reía
y se disfrazaban con vestidos amarillos, verdes, blancos,
y follaban en medio de la calle con todo el mundo.
Hablaban con los delfines lilas
y los invitaban a chocolate.
Los árboles te ayudaban con su sombra.
Pero hoy, ahora,
está comenzando a llover.
¿Qué pasará? ¿Seguirá todo igual?
"Y tu mirá
Se me clava en los ojos como una espá.
Se me clava en los ojos como una espá"
Y estoy escuchando Lole y Manuel.
Queda detenida toda la tripulación.
Repito, aquí la guardia costera.
Queda detenida toda la tripulación.
Te mataré con mis zapatos de claqué
Te asfixiaré con mi malla de ballet
Te ahorcaré con mi esmoquin
Y morirás mientras se ríe el disc-jockey
Y bailaré sobre tu tumba
Y bailaré sobre tu tumba
Te degollaré con un disco afilado
De los Rolling Stones o de los Shadows
Te tragarás la colección de casetes
De las Shangri-Las o de las Ronettes
Y bailaré sobre tu tumba
Y bailaré sobre tu tumba
Y bailaré sobre tu tumba
Y bailaré sobre tu tumba
Y bailaré sobre tu tumba
28 de noviembre de 1985.
Ahora tengo cantidad de rato para escribir.
Estábamos muy mal de pasta desde que Fon se peleó con su padre
y ya no trabaja para él.
Así que llevo un tiempo currando en una tienda de cómics.
Está de puta madre.
Hoy le he escrito una carta a mamá.
Hacía días que no la escribía
y sé que, sin noticias mías, no está tranquila.
No le he explicado lo del accidente de la amiga de Fon,
se preocuparía demasiado,
y no quiero que sufra por mí.
Ni ella ni nadie.
Aparta. -No.
Aparta. -No.
-Aparta. -¡Que no!
¡Que apartes!
17 de junio de 1986.
Ya estoy hecha toda una navegante.
Estoy de un cachas...
Entre el curro del barco y que luego se fue Miguel,
pasé un poco de mono.
Pero, desde entonces, lo he dejado totalmente.
Estoy contenta.
Es una droga que me gusta, pero no quiero que me domine.
Y es tan fácil que te domine...
No sé, de momento, estoy bien,
me encuentro hasta sana y con marcha natural en el cuerpo.
Estoy incluso pensando en tener este bebé.
Fon cree que estoy loca pero seguro que le convenzo
Día 5 20 de julio de 2004
Me gusta mucho el mar de aquí.
Porque ha tenido una falta de respeto. ¿A ti te parece normal dejar el dinero?
¡No quería dinero! ¿Tan difícil es de entender?
-¿Entonces qué quiere? -Firmar un puto papel.
-No hay ninguna complicación. -¿Y cuál es el problema?
El problema es que en esta familia nunca se habla nada, mamá.
-Si no se habla, no se habla. -Hay cosas que no se hablan.
Y no se hablan, ¿por qué?
¿Dónde estás tú cuando hay que hablar las cosas?
-¿Quién está aquí ahora? -Sí, ahora.
¿Cuántos hermanos éramos?
Parece que solo te duelen a ti las cosas.
Bueno, lo importante es que la niña aparezca.
No estamos hablando de dinero...
Ahí está.
¡Marina!
¿Cómo estás?
¿Cómo estás?
¿Te pasó algo? -No, no.
-¿Te hicieron algo? ¿Dónde estuviste? -Estoy bien.
-¿Seguro? -Sí, tranqui.
¿Quieres darte una ducha?
¿Sí? -Sí.
Bueno...
Si todos los miembros están, procedamos pues.
Paso a la lectura del documento:
"Solicitamos que se reconozca formalmente
la descendencia de nuestro hijo
antes ustedes, señores de la oficina del Registro Civil de Vigo.
Para ello, declaramos bajo juramento
que nuestro hijo difunto..."
Nombre, por favor.
Alfonso.
¿Primer apellido?
Alfonso Piñeiro.
-¿Segundo apellido? -De la Cruz.
¿Hijo de...?
Alfonso Piñeiro y Rosalía de la Cruz
-¿Estado civil? -Soltero.
¿Padre biológico de la señorita...?
Marina Piñeiro...
Torrent.
Piñeiro Torrent.
Marina Piñeiro Torrent.
-¿Nacionalidad? -Española.
-¿Lugar de defunción? -Santiago.
¿Cómo que Santiago?
Calle Rosaleda de la...
Calle Rosaleda, 18-bis, Santiago.
Rúa Rosaleda 18-bis, Santiago de Compostela.
¿Hora y día de defunción?
Las ocho de la tarde
del día 9 de enero de 1992.
¿Causa de la muerte?
Hepatitis C.
No, de sida. Fue de sida.
Mi padre y mi madre murieron de sida.
Bien, vamos a corregirlo
y así esta muchacha podrá solicitar
cualquier beca universitaria que necesite.
Gracias.
Ya solamente queda hacer unas fotocopias,
necesitaré los carnés de identidad de todos.
Los de papá y mamá los tengo yo.
Me gusta este mar.
Claro, como a tu padre.
Sí, como mi padre.
¡Marina, perfecto! Ya puedes volver.
Todo tuyo.
Acuérdate, punto de referencia ahí.
¿Qué haces? No, no, no, no.
Yo grabo y tú navegas.
No, mi cámara no se toca. -Déjame.
-Déjame. Dame. Dame la puta cámara.
Que te grabo a ti.
Nuno.
¡Quita!
Tú, ¿qué? Hola, hola.
¡Que te muevas!
¡Pesado!
Los primos
Tuyos.
¡Delfines!
¡Hay delfines!
-¡Delfines al fondo! -¡Delfines!
¡Delfines ahí!
¿Dónde?
Graba esto, Marina. Mira.
¡Mirad, mirad, ahí!
¡Graba, ahí, ahí!
¡Ahí, ahí!
¡Ahí, ahí!
Traducción: Rocío Broseta Subtítulos: Bbo Subtitulado
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.