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La violencia avanzaba en una espiral que nos envolvía sin piedad.
Mi padre doblaba la apuesta en cada acción y sabía que las respuestas
escalarían.
Construyó para nosotros, en el corazón de la alta sociedad de Medellín, un
en el que tantas veces le cerraron las puertas.
Una fortaleza llamada Mónaco.
¿Cómo la vio?
No, era muy suave.
¿Se demoró mucho? No que me demoré mucho, no. Yo solo la estoy probando.
¿Por qué más bien no se sube usted?
Van a dar dos cuadras.
Ay, príncipe, no sé si es amarga o no.
No, mijo, usted se lo pierde. Pero vea esta que le voy a hacer.
¡Hey, René!
Mira lo que tengo para vos.
Qué bacano, patroncito.
Gracias.
Juan Pablo, vení que te necesito.
López, qué pena, un momentico, ya se lo traigo.
¡Juan Pablo Escobar!
María, denme el favor de guardar esto en el cuarto de huéspedes.
Vivíamos una tensa calma que a esa edad, para mí, se traducía en encierro, Y
desconcierto. Es profesor.
Llevo media hora esperándote, Juan Pablo.
Ay, mamá, ¿y yo por qué tengo que estudiar si mi papá me sacó del colegio?
Mira que él no estudió y todas las cosas que tiene.
Primero que todo, tu papá sí estudió y terminó su bachillerato.
Y segundo, tu abuelo era maestro y le enseñó muchas cosas. Y haceme el favor y
te quitas esos patines ya.
Ay, mamá. Te estoy hablando.
Y cuando termines vas a subir y vas a organizar tu cuarto porque van a empezar
pintar en los cuartos principales.
Bueno, y si van a estar pintando, ¿por qué no nos devolvemos a Nápoles?
Porque aquí vamos a estar más seguros, mi amor.
Y vos vas a tener que aprender a hacer caso.
Esto no es Nápoles donde hacía lo que te daba la gana. Si Medellín es tan
seguro, ¿por qué yo no puedo salir? Porque aquí tienes cuatro mil metros
cuadrados para salir. Decime si no te alcanzan.
¿Eso cuánto es?
Pues te va a tocar ir a preguntarle al profesor, porque para eso vino.
Ándate.
¿Oíste que empujaría a quién?
Yo creo que el de Medellín empujaba al de Cali.
Maricas. Cada uno manejaba la ruta de su cártel, weón. Uno en Cali y el otro en
Medellín. Ay, guay. Cuando cayeron encanados en los Miami, se enamoraron
tortolis. Uy, no, no.
Le prometieron que el que primero saliera a la cárcel, weón, se iba a
la ruta del otro.
No, weón, no lo puedo creer. El patrón traicionado por una verga. ¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
La fuerza del amor, se encoñaron.
¿Oíste?
Agarra y sabe cuál es el problema.
Que es que a los de Cali no quieren soltar esa ruta. A Pablo se les va a
rambotizar. Y ese si no perdona, se las cobra a cara.
Uy, marico, la cárcel, weón.
Ustedes no se imaginan las cosas que yo he visto en la cárcel, cucho.
Sí, señor.
Y más son historias de amor, cucho.
Oye, pues que un día entró un piro por violar a la hija tina, weón.
El cacique del pabellón nos obligó a todos a hacernos la paja, marica. Y a
el producido en un tajo.
Éramos como veinte pintas, weón.
Se le hicieron tomar, weón.
Después, le cortaron el chingo a Zagonorrea.
Y se piró, botaba sangre como una manguera, cucho. Sangre, sangre.
Sangre, chillaba como un cerdo, weón.
Como cuando uno le corta la cabeza, parce.
Uy, Zagonorrea se murió desangrado.
El infierno que le pintan a un muy lento.
Es un mero parque y versiones al lado de lo que uno vive en la cárcel, cucho.
Uy, viva la libertad, lo bien.
¿No te imaginas lo que nos puede pasar a cualquiera de nosotros cuando llegamos
a caer en una cárcel en Estados Unidos?
Uy, parce, yo no entiendo, weón.
Ey, la caña.
Ey.
Ey, patroncito, ¿todo bien o qué?
Va a venir a comer el mundialmente famoso montongo a la araña.
Hágale, patroncito, que está huiriendo bueno.
No, hágale, yo ya comí.
¿Y Rodri qué está por ahí?
¿Rodri?
Rodri está con Angie haciendo una vuelta.
Están comiendo. Están comiéndose.
Veloz. Allá está la gente que no ve la hora de encanarnos con todo y el patrón
en la usa.
Malparidas.
Como si fuéramos bananos de exportación.
El man en la cabecera es García Zaratén.
El dueño y el director del periódico que anda dando la hora con el tema de la
extradición.
Y claro, por ahí derecho aprovecha y hace política.
Como todos.
Está casado hace 24 años.
Y los tres manes con los que anda ahí son los hijos, todos varones.
Ve.
Ese de ahí es el secretario.
Se mandó a hacerle despega. Es como un hijo más.
¿Sabes qué no entiendo?
¿Por qué la gente no nos puede dejar en paz?
Bueno, yo antes de terminar en una cárcel en los Estados Unidos y me mato.
Una pastillita de cianuro y... Chao con adiós.
Es la mujer que está con el secretario de
mi hermana.
No nos hablamos con más de cuatro años.
Yo no sabía que tenía una sobrina.
Bueno, ellos me llamaron. Me dijeron, Doña Victoria, vengas, cójale, tenemos
certificados y todo.
Entonces yo dije, listo, te iba a gustar. Hace una semana llegó.
Me llamaron que me ofrecieron el doble. Mija, déjalo para vos.
Si esa gente te ofrece el doble, es que ya tienen marrano que les da el triple.
No lo vendás.
¿Vos mandás?
Aunque hay fiesta y no me enteré.
Vine a ver las nuevas compras de tu mamá.
Parece una fotografía, ¿o no? Pero eso es muy aburrido, ¿no? ¿Por qué?
Es porque sonme ahora en los cuadros de las muchachas mostrando tetas.
Ya son las cinco de la mañana. Tu papá tiene que estar cansado.
Ay, mamá.
Pero hace una semana no veo a mi papá.
Toca, mijo.
Es lo mejor que puedo hacer, quedarme en otro lado para que ustedes estén más
seguros.
Perdón, patrón, pero ya es hora.
Ay, los amo.
Nosotros a vos.
Cierto.
Mija, esta no encaja con el resto.
Ay, a vos quien te preguntó, Pablo.
¿Qué tal?
5, 10, 15, 20, 25, 30, 35, 40, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45,
46,
45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46,
45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46,
45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46,
45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46,
45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46, 45, 46,
Perdónate porque todo se va a ver muy a mí.
¿Cómo lo puedo hacer? No me subí del territorio.
Salgo a buscar pirosa que cogí, cogí.
¿Oíste?
¿Oíste? ¿Oíste?
¿Oíste? ¿Estás culiendo a Angie?
¿Cómo?
¿Cómo que sí es verdad?
Bueno, y es verdad, pero que se quede entre los dos listos.
No confío en vos.
Pero es que todos ya saben.
¿Cómo?
¡Ay! ¡Mira cómo se da! ¡Respeta, piró!
¡Que la trampa con eso presione suyo, cucho! ¡Ay, qué marica te han tocado,
hombre! ¡Qué marica! ¡Es la espada de Bolívar, parcero!
Traspa de bolívares. Sí, marica, si el patrón lo ve jugando con eso, lo colga
las huevas, en serio, hueón. No, hueón.
Es una copia. Ay, cara de chimba.
Suelte eso, hueón, que sea la verdad, hueón. Sí, marica, sea la verdad.
Virgen santa, hijueputa.
Ah, no, mijo. O santa o puta.
¿Cómo es que hoy estás tratando a la de tu mismo gremio, hueón?
¿Cuál gremio?
Papi, lo que pasa es que Diosito, pues, nos hace a los hombres con un pipi,
¿cierto? Con un pene como para que entren entre la chimba.
Y mirarle la cara a este desconsuelo porque nunca conoció una chimba. Oh,
parcero, que yo sí tengo novia. Ah, pero no te la culias, gobernador. Esa es la
misma mierda cara de chimba.
No, me reneas. Ese es respetar. Pero está llamando Jerry.
Que lo necesita.
Que lo necesita.
Que lo necesita.
Camellar, pues, amigo.
A ver. ¿Quién no conoció? Allí del barco, la campana patrancita.
Una chimba en su vida.
¿Quién le toca hacerse el candado? ¿Quién le toca hacerse el candado
Diga, parancito.
Se está moviendo.
Espérate un momento, yo miro.
Sí, eso sí, se está moviendo.
Sí, sí, hágale, gracias.
Juanpi.
Mi amor, estoy haciendo unos sanduichitos. ¿Te traigo uno?
No, mamá, gracias.
Yo estoy bien.
¿Qué es lo que tiene que hacer?
Lo que vamos a quedar.
Al fin el periódico lo va a hacer reconocer.
Acuérdese que tiene que dejar abierta la puerta de entrada y la puerta del
garaje.
Se me ocurre que la quiero mucho yo.
Todo bien.
Me tengo acá adentro.
Todo bien.
Buenas tardes.
Es la mujer que está con el secretario de mi hermano.
Los enemigos de mi padre me habían perdonado la vida, pero habían sido
No querían a un hijo de Escobar viviendo en Colombia.
Sacarnos del país a mi hermana y a mí se convirtió en la prioridad de mi madre.
Sin embargo, nos chocamos con una realidad aún más compleja.
Ningún país quería en su tierra a un heredero de Escobar.
México, Canadá, Alemania, España.
En cada una de las embajadas la misma respuesta.
Lamentablemente no le podemos dar visa.
¿Por qué?
Por San Escobar.
Es una bomba.
Una explosión, lo que escuchan todas las compañías cada vez que queremos comprar
pasajes con nuestros nombres.
Y no les importa si la llevamos nosotros o... o la ponen para volarnos.
Podríamos viajar por tierra.
Por eso es correr un riesgo muy grande.
Y así lo lográramos. Ningún país está dispuesto a recibirnos.
Usted sabe cómo es.
Con ingenio vamos a conseguir la salida. Es que por el aporte que Juan Pablo
hizo con los de Cali, nosotros tenemos que salir de este país ya.
Ojalá fueran solo los de Cali.
Enemigos es lo que nos sobra. Ya está. Somos una peste.
Nos van a buscar donde sea.
Buscan a los Escobar.
Pues eso somos.
¿O no, huevón?
Lo que estoy intentando decirles es que...
Si ustedes tuvieran un nombre común y un apellido distinto, quizá podrían pasar
por migración.
Y vivir el resto de la vida en ilegalidad.
Olvídate. Eso es una condena. Yo no voy a someter a los niños a eso. Todo sería
dentro de un marco legal.
Encontré una ley en desuso que permite que cualquier colombiano corrija, cambie
o enmiende su nombre.
Una oportunidad para reinventarse como personas.
Para escapar hacia la libertad.
Juan Pablo, qué pereza vas moviendo esa antena a diario. Tenés este televisor
todo desconchiflado.
¿Y entonces por qué la tenemos?
Pues te estoy diciendo que no la movás.
Aquí solo salen cosas y que japonesas. Yo no sé ahora cuál es el amor.
Quiero que sigas durmiendo aquí en la sala. ¿Qué parece este desorden?
¿Y si mi cuarto todavía no está listo? Pues te vas a dormir conmigo al cuarto
huéspedes. Contestón. Esta noche, nuevamente, el país se enfrenta a un
contra el periodismo. En un hecho fallido, intentaron entrar violentamente
casa del director del periódico, Franco García Sánchez. Tras un tiroteo, uno de
sus secretarios resultó gravemente herido.
Mera loca, ustedes, a lo bien yo no entiendo cómo es que se arrogan de esa
manera, cucho.
Ustedes lo que le hizo falta fue mística asesina, huevón. Yo no entiendo cómo se
van a lugar de esa manera tan culancero.
Estaban avisados.
Este que apenas abrieron la puerta de su hijueputa empezaron a dar balas,
huevón. Sí, huevón.
La pregunta es, huevón.
¿Quién les avisó, huevón?
Nadie. ¿Quién les va a avisar?
Angie la cagó.
¿Qué la cagó?
¿A vos no viste?
Se huevó.
A ver, María, niño, lo único que ella tenía que hacer era distraer al
pelarle una tetica, enamorarlo para que nosotros lo cogieramos por detrás de
Inbapa al carro, pero no.
Se aguegó que iba a ir petrificada como una hijueputa gata con anemia. Esta
vuelta se falló, fue por culpa de él. Respeta a Márica.
La envita hizo lo que tenía que hacer, hombre dorado.
Si a lo bien la nena estaba bien caracterizada, lo que pasa es que algo o
alguien la distrajo, cucho.
¿Quieres decir Márica?
¿Era ese huevón la verdad?
Sí.
Papi, tienes razón.
Ustedes dos pueden andar chimbeando. Están dispersando al grupo. Y se están
cayendo las vueltas.
¿Ustedes dos?
¿Yo cuándo la he cagado, marica? Si yo entré dando plomo, huevón. Y eso fue lo
que vimos haber hecho desde el in... Nosotros echamos plomo.
Dicen tú, mi huevón.
La orden era secuestrarlo vivo, parce.
Si hubiéramos entrado, hubiéramos matado a un montón de gente.
Joder a su agarrón.
Entonces vení y me pegó un pase.
¿Lo puedes quedar o no?
Pues hoy sí.
¿Has venido?
Bienvenido a tu pari, parce.
La hemorragia que tuviste por el golpe en el estómago detuvo el embarazo que
estabas cursando.
Lo lamento mucho.
Miguel. Y el nombre te pone Luis y me cantas bonito.
No sé, amor, Emiliano, Diego, Willy.
No hay tantos.
¿Cuál te gusta a vos?
Deberías dejarte el Juan y agregarle otro nombrillo.
Como Daniel.
Daniel significa el elegido.
Suficientes problemas tengo con la gente que cree que eso significa el elegido.
Mejor otro.
¿Sebastián? ¿Juan Sebastián?
Juan Sebastián.
¿Y quién es la madre de Juan Sebastián?
Me gustó estar mamoncito.
Marisabel, mi amor, Marisabel.
Marisabel, madre de Juan Sebastián Ramírez.
No, oiga este.
Ni Ramírez, González, López, García, nada de eso.
Olvídate. Nosotros nos toca buscar apellidos aristocráticos de este país a
si nos respetan.
Ángeles Armiento, hija única.
Nací en Barranquilla.
Su madre, Eugenia Rodríguez. Y Pedro Sarmiento.
Crecí en Barranquilla hasta los 10 años.
¿Te preparas ayunito?
Sí, amor, por favor.
Listo.
¿Andrea?
Dime, mi amor.
A ese nombre no tenés ni que reaccionar.
Pero, Dios, ¿vos estamos solos? No, siempre tenemos a alguien mirándonos,
siempre. Si realmente querés que lleguemos a estar solos.
Ángeles, el que tiene tienda, que la atienda.
¿En serio?
Señorita Ángeles, ¿dónde nació?
¿Me pudiera prepararle su desayuno?
Barranquillera, hija única, padre contador, madre ama de casa, hice la
en el mar auxiliadora, ¿algo más?
Juan Pablo, mi amor, escucha lo que digo. Sebastián, mamá, me llamo
Bájale. Juan Pablo, somos topones intensos.
Fardo, cuéntenos.
Hay un destino posible.
Y en este caso el gobierno está dispuesto no solamente a recibirlos,
brindarles protección.
¿Qué país?
Mozambique.
¿Mozambique? En África.
Angie.
Lo que esos maricas hagan con sus putos culos, me importa un culo.
Que pichen entre todos, pero eso sí, que esos malparidos no me toquen mis rutas.
Claro, patrón, es que usted tiene toda la razón, es que eso es suyo.
Bueno, ¿tenemos trato con los de Cali o no tenemos?
Sí, lo tenemos, señor.
Por eso no sea más fácil que me las entreguen, como lo hablamos y lo
¿O será que esos malparidos quieren que nos vayamos a la guerra?
En mi humilde opinión, patrón, el que se queda con uno, se queda con dos y con
tres. Aquí la cuestión es que le tengan respeto.
Que sepan que usted tiene huevas, que va para las que sea.
Me habéis dicho, guerra es guerra, Pablo.
Salud por eso.
Llama a Monaco.
Gracias.
La explosión de Mónaco fue el atentado con el primer carrobomba en la historia
de Colombia.
El objetivo era acabar con la vida de mis padres.
Por milagro, nos terminaron con la de mi hermana, la de mi madre y la mía.
Hubo 10 heridos y 3 muertos.
Llegaron, patrón.
¡Hijo!
Papito. Ay, papi.
¿Estás bien?
Qué buena muerte.
No nos pasó nada.
¿Vamos dónde, su mamá?
Hasta ese día, el país había sabido de secuestros, extorsiones y asesinatos.
Pero como respuesta a este ataque, mi padre escalaría en una ofensiva que
instalaría el narcoterrorismo.
Fueron los de Cali.
Voy a joder a esos malparidos para que se arrepientan en el resto de sus putas
vidas de haberse metido con mi familia.
Ay,
qué estar muerto por dentro.
Reír para no llorar.
porque aquí en la tierra se vive el infierno, la voluntad depende del dinero
el único reino lo tienen mis dueños, el pan de cada...
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