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Buenas noches. Cuéntame.
¡Sánchez! Ven un momento.
Avisen al inspector Moreno. Aquí hay algo.
Mira qué contento está otra vez en medio de mi investigación el inspector Salvador,
que suspendido y todo, hace lo que le sale de los cojones.
- ¿O me equivoco? - Me estoy tomando unos días personales.
Ya. ¿Y cómo has sabido
que el sospechoso estaría allí?
Por el marido de la mujer asesinada.
¿El marido le llamó a su móvil en sus días personales?
Sí.
¿Y nadie de esta jefatura estaba al tanto?
- Nadie. - Por supuesto.
S alguien hubiese tomado declaración y no lo hubiese comunicado a la unidad,
sería expedientado.
No ha intervenido nadie más que yo.
¿Qué sabemos?
El arma está siendo examinada, pero las huellas serán de Ulises Albet.
- La llevaba él. - ¿Qué ha dicho la chica?
Estamos esperando al turno de oficio para comenzar la declaración.
Pero algo habrá dicho en el coche o escena.
Sí, que a Paula Castell la mató la misma persona que intentó atropellarme a mí.
Lo que no entiendo, inspector, es cómo se le pudo escapar.
Porque no la persiguió, ¿verdad?
Mi prioridad era atender a la víctima, no perseguir al sospechoso.
- ¿Qué crees que va a pasar? - Nada, tirón de orejas.
Tendríamos que haber ido nosotras.
No creo que hubiesen hecho la vista gorda si nos saltamos a Moreno. Salva lo sabía.
Llevas demasiado tiempo sola entre tanto hombre.
Te da un miedo cagarla...
Anda, déjate de chorradas y...
Mira, ya ha llegado la de turno de oficio. Acompáñala a la sala.
Voy a ver si está el informe de balística. Quiero hacer trabajo policial de verdad.
Me debes una.
- Cristina, ¿cómo estás? - Muy bien, ¿y tú?
- Ha llegado la abogada. - Perfecto.
¿Dónde va? Voy a interrogarla yo.
La he detenido yo. La interrogo yo.
El asunto está relacionado con el caso de la universidad. Otra vez será.
Pero se trata de un homicidio que no sigue el modus operandi
que le trajo hasta aquí, inspector.
Y eso involucra al grupo de homicidios.
Cuando Salvador termine,
tendrá su oportunidad,
si queda algún fleco.
No vayas a decir nada.
Nada.
- ¿Qué chingada os pasó? - Eso debería preguntarlo yo.
En la ubicación que mandaste vino la poli.
No sé cómo encontraron el lugar.
Quiero la totalidad de mi pago.
¿Y qué garantías tengo de si te pago ahora de que vayas a cumplir?
¿Cómo sabías dónde se esconde Ulises Albet?
Si fuera malpensada, diría que me quieres joder.
- Acaba lo que empezaste. - No trabajaré para quien no confíe.
Encuentra a Albet. Y no mates a nadie más hasta que lo encuentres.
No me voy a permitir ningún cabo suelto.
Ahora el inspector te va a tomar declaración.
No estás detenida. Y puedes negarte a responder preguntas.
Puedes recoger tus cosas.
Y no pueden retenerte aquí más de 72 horas
sin formular algún tipo de acusación.
- ¿Lo entiendes? - Sí.
- ¿Alguna duda o pregunta? - No.
Bien.
Podemos empezar.
¿Por qué te quedaste con Ulises Albet y no fuiste a la policía?
Le creo.
Y tenía miedo de que la tía que nos atacó en el coworking
volviera a aparecer.
¿Por qué crees que Ulises Albet es inocente?
Porque he visto que no mató a la mujer. Lo he visto.
Cuando llegamos, estaba muerta.
Y porque estoy segura de que no mató a Samuel Barrera.
¿Qué te contó de Samuel Barrera?
Que eran socios. Que eran amigos.
Que llevaban tiempo sin verse.
¿Te contó por qué? ¿Por qué dejaron de verse?
¿O por qué se encontraron en su despacho de la universidad?
Pasaste mucho tiempo con él, ¿no?
- Alguna cosa te debería contar. - No tienes que responder si no quieres.
No lo sé. No lo sé.
Lo que sí sé es que Ulises está en peligro.
Que hay alguien que le quiere incriminar, incluso matar.
Y creo que es la misma persona que nos persigue en moto y que me disparó.
Hay novedades. Balística lo ha confirmado.
La pistola de la escena es la misma que acabó con la vida de Samuel Barrera.
Además, uno de mis agentes ha encontrado un detonador
idéntico al del ataque de la universidad.
No tienes ni idea de con quién te has juntado.
Esa pistola es de la asesina, no de Ulises.
Huyó justo antes de que llegaras.
¿Sabes lo que te puede caer por cumplir en un caso así?
Inspector, además de que irrumpir así en una declaración es irregular,
no tiene ninguna prueba de ese cargo de complicidad.
O ya la habría presentado o detenido a mi cliente.
Puedes interrumpir la declaración cuando quieras.
Me quiero ir a casa.
¿Podemos acelerar el papeleo?
- No tiene antecedentes. - No podemos.
Te puedes ir cuando quieras, solo tienes que firmar la declaración y ya está.
- ¿Dónde tengo que firmar? - Ven conmigo.
La policía no está más cerca de conocer la identidad real del culpable,
del que la única pista es el libro que dejó en la escena:
Walden, de Henry David Thoreau.
Sin embargo, no se encontró este libro en la escena del reciente asesinato
de la directora del BSC, Paula Castell.
La policía aún investiga...
- Amor. - ...el suceso
de ayer por la noche. Y espera saber
si los asesinatos están relacionados.
¿Me esperaste despierto? Te hubieras ido a descansar.
¿Estás bien?
¿Dónde vas?
No debería haber venido.
Es esta campaña, y ya.
Amor, está claro que no vives aquí. Solo duermes.
Te pasa algo, y lo noto. Hay algo que no me cuentas.
¿Qué pasa?
Sé que he estado tensa, pero no es por ti.
Pues lo parece. Mejor me voy. Mañana por la mañana me vuelvo a Bruselas.
No, no. Para nada.
Tienes razón. Este trabajo me tiene harta ya. No me deja vivir.
¿Y si nos vamos?
¿Y si empezamos los dos de cero?
A otra ciudad o a otro país.
No hay nada que nos ate aquí.
Solo dime dónde quieres ir.
Un lugar donde podamos empezar una familia.
Dame una semana.
Tengo a una segunda muerta complicando el caso.
¿Sabes el lío en el que nos podemos meter?
Yo solo hice un encargo con las personas que me recomendaste.
Pensaba que era algo simple, no que ibas a organizar la matanza de Texas.
Tu amiga actúa como si siguiese trabajando para un cartel.
Salvador sigue dando por saco. No querrá apartarse del caso.
Yo me encargo de Salvador.
Tú ocúpate de la motorista. Sé dónde encontrarla. Vamos.
Hola a todos. Sé que llevo mucho tiempo desaparecida.
Muchas gracias por todos vuestros mensajes.
Quería deciros que estoy bien.
Y estoy esperando a un amigo.
Ha tenido unos días difíciles,
pero las cosas van a ir a mejor a partir de ahora. Estoy segura.
A veces, uno cree que todo se ha acabado y se equivoca, hay esperanza.
No me voy a ningún lado, me quedaré aquí esperando todos vuestros comentarios.
A la hermana de mi amigo la acusaron por redes,
a mí me pasó lo mismo.
Y no lo he contado hasta ahora.
Hace un par de años, empecé a recibir mensajes de haters
y me empezaron a afectar más de la cuenta,
se me metían en la cabeza y no conseguía sacarlos,
no conseguía escaparme de ellos. E incluso llegué a quedar con un hater.
Porque pensaba que igual, si hablaba con él,
y me conocía, iba a entender que el odio en redes
y el odio anónimo hacen mucho daño.
En realidad, lo que le ponía era tener el poder de hacerme daño
y que a todo el mundo le diera igual.
Lo único que yo podía hacer era desaparecer.
- Rebeca. - ¡Ulises!
¿Estás bien?
Pensaba que no ibas a venir. Me han interrogado.
Aquí no. Ven.
Te he visto en directo con el móvil de Paula.
Aquí no estamos seguros. No tenemos mucho tiempo.
- Necesito el pen drive. - Sí. Toma.
Oye, Uli, siento mucho lo de tu amiga.
Quiero ayudarte.
Te agradezco mucho lo que has hecho, pero ya está.
- No, no. - Ya está.
No está. Me guste o no, estoy metida hasta las trancas.
Necesitamos un ordenador.
Lo he recuperado. ¿Qué me dices? ¿Ves cómo estoy metida de lleno?
También necesitamos un sitio dónde escondernos.
- Creo que tengo un sitio. ¿Vamos? - Vamos.
Va. Por aquí.
Damián. Damián.
¿Qué has hecho? ¿Qué me estás ocultando?
Ha habido otra muerte.
Sabíamos su ubicación.
¿Cómo puedes pensar que soy capaz de recurrir a la violencia?
Desde la muerte de Samuel, no te reconozco.
No puede ser una casualidad. Las muertes están relacionadas con DAY ONE.
La acción de Samuel trae consecuencias,
pero no puedes olvidar lo importante.
Estamos a 48 horas de que las ciudades se conviertan en lugares sin crímenes,
el fin de la violencia, y este es el propósito de DAY ONE, Beth.
¿O prefieres que te sustituya Joao?
Bien. Necesito que hagas algo por mí.
La tecnología ha terminado con la idea de fronteras en el crimen.
Y para eso estamos nosotros, y contamos con todos los medios que necesitamos.
Está bien tener tantos medios, pero es mejor tener un buen policía.
Estoy de acuerdo, y de esto también busco.
Ya sabes dónde estamos.
¿Salvador sabía que venía? ¿Había quedado aquí con usted?
No.
- ¿Está haciendo un turno de 24 horas? - No.
Es que ayer estuvo en nuestras instalaciones y...
He venido para contarle algo importante.
No tuve tiempo de explicárselo.
Aquí está toda la información
sobre nuestro tratamiento experimental.
¿Sobre qué?
El tratamiento para su tumor cerebral.
Puede contármelo, soy su marido.
Sí. Es un tratamiento experimental,
pero puede acabar con las ausencias epilépticas
provocadas por el tumor y ralentizar su crecimiento.
Ojalá acepte nuestra oferta.
Recuérdele que el señor Diskin correrá con todos los gastos.
Nada más.
- ¿Le acompaño? - No, no hace falta.
Tienes suerte de haya una. En estas fechas no suele haber habitaciones libres y menos
en una semana con tanta movida tecnológica.
Venimos a eso. Soy de las seleccionadas para el hackathon del Talent Arena.
Muy bien. Aquí se desayuna y el wifi funciona bien.
El patio tiene escaleras de acceso en ambos lados.
Hay ascensor, pero mejor no cogerlo porque se para cuando le da la gana.
Y una cosa más. Solo hay una regla: nada de fiestas.
No se preocupe, mi hermano no es muy de fiestas.
Sin problema, ¿verdad que no? ¿Eh? Que no eres muy de fiestas.
No, no, en casa fiestas, no.
- Muy bien. La llave. - Muy amable. Gracias.
- Gracias. - De nada.
- ¿De qué conoces este sitio? - De una fiesta.
Este sitio es una ratonera.
Podemos ir a otro sitio.
Ah, no, que es el único en el que no te piden DNI.
Voy. Contraseña...
Vale.
Vamos allá.
¿Qué es esto?
Hostia.
Pues ya nos podemos quedar a vivir aquí si queremos entender todo eso.
Hay una carpeta con mi nombre.
Es mi investigación sobre las emociones.
¿Qué?
Anna, ¿qué haces aquí?
- ¿Qué haces aquí? Tienes clase. - No voy a ir más.
Anna, deja el ordenador de Samuel y cuéntame qué ha pasado.
Samuel ha dicho: "Puedes usarlo cuando quieras".
Sí, Anna, puedes usarlo cuando quieras, pero ahora no.
Habla conmigo. ¿Qué pasa?
Desarrollé un código para identificar las emociones de los demás. Un traductor.
- ¿Un traductor de emociones? - Sí.
¿Para qué iba a querer alguien algo así?
Para alguien que sea incapaz de identificar las emociones de los demás.
Estoy trabajando para traducir las emociones a un lenguaje matemático.
Va a ser todo más fácil para ti. Va a ser un traductor, un puente.
Cuando lo consiga,
vas a poder entender lo que siente la gente cuando te habla.
Joder. Te hacía bastante más del rollo criptobro.
¿Y para qué lo hiciste?
Para mi hermana. Tenía algunas dificultades.
Era muy inteligente, pero desde pequeña
no entendía las reacciones, las emociones.
Y la gente tampoco la entendía a ella.
Anna, no puedes estar aquí todo el día encerrada.
Necesitas salir fuera, relacionarte, hablar con la gente.
Las conozco, aquí.
No, Anna, no necesitas esto.
No lo necesitas. Estoy a punto de terminar mi trabajo.
Vete.
Vete.
Claro, por eso me llamó Samuel.
Pensó que yo con su ordenador
desde la universidad podría descifrar, entender...
Pero esto es demasiado.
¿Y no crees que podemos aunque sea descifrar una parte?
Aunque sea una parte, es demasiado grande y solo tenemos un ordenador.
¿Me dejas intentarlo?
A ver.
No sabía que usabas lentillas.
Sí, tengo un poco de presbicia precoz. Nada más.
Vale.
- ¿Has encontrado algo? - Todavía no.
Damián, la chica ha activado las lentillas. Está con Albet.
Te envío la ubicación.
Tienes la ubicación en tiempo real. No falles esta vez.
Lucas, contesta.
Llamando a Lucas...
Hijo de puta.
Llamando a Lucas...
Dime, amor.
- Lucas. - Espera, que apago la música.
¿Estás bien?
¿Amor?
¿Hola?
Hola, mi amor.
¿Todo bien?
Bien. Solo quería saber qué estabas haciendo.
Me acabo de duchar y ahora saldré un rato. He quedado con un amigo periodista.
Qué bien. Buena idea. Sal, amor. Tómate tu tiempo.
Oye...
- Te quiero. - Te quiero yo también.
Hola, ¿qué pasa?
¿Cava? ¿A estas horas?
- La he cagado, ¿no? ¿Qué día es hoy? - Esta vez te libras.
- ¿De qué? - ¿Cuándo pensabas decírmelo?
- ¿Decirte qué? - Lo del tratamiento experimental.
Ha venido una doctora a traerte la información.
Estoy que no me lo creo, de verdad.
Qué hijo de puta.
¿Qué pasa?
Hijo de puta... Pues que no puedo aceptarlo.
- Eso pasa. - ¿Es una broma?
No.
Salva, esto es una oportunidad increíble, para los dos.
Rafa, este tío está metido en algo turbio. Está metido en un caso que investigo.
Qué más da. Pues lo pagamos nosotros.
Ni en tres vidas pagamos esto. Y ya no por eso, por principios.
- ¿Qué? - ¿Y yo qué?
Ay, Rafa...
No puedes tomar una decisión así sin tenerme en cuenta.
Ojalá me quisieras la mitad que tus principios.
Espero que sea importante, Corbella.
Ha llamado el recepcionista de un hotel que ha reconocido a Ulises.
- Está en una habitación con una chica. - Voy yo.
No, yo también voy.
Vale, te veo ahí.
Creo que he encontrado algo.
¿Construiste un chip para tu traductor de emociones?
No, ¿por?
Porque aquí hay unos planos. Parece el prototipo de un chip.
Tiene lógica. El chip es necesario para el proceso neuronal.
Lo que necesitamos saber es dónde han metido ese chip.
Es la copia de Pandora.
- Hay que avisar a Diskin. - No, espera.
¿Cómo pensabas captar las emociones una vez clasificadas?
¿Con la cámara del móvil?
Era la intención, pero nunca llegué a eso. O con unas gafas también.
¿Con unas lentillas?
Usar el iris para llegar al cerebro, ¿quizá en diez años?
- Damián, hay una copia de Pandora. - No puede ser.
Beth lo ha confirmado.
¿Siguen en la misma ubicación?
Sí, en el hotel, en el centro. ¿Qué hacemos?
Voy hacia la sala de control.
- Me traicionaste. - ¿Qué estás diciendo?
Moreno es un policía.
Este cabrón quería matarme, no detenerme.
En mi propia casa. ¿Cómo entró?
La policía tiene medios para rastrearte. Te necesito ahora más que nunca.
Es un corrupto. Va por libre.
Quiero el triple de lo que habíamos acordado.
- Hecho. - Ahora. Transfiere el dinero ahora mismo.
Mierda.
¿Qué pasa?
Diskin me llevó a su despacho para presentarme
un nuevo producto que iban a sacar. Se llama DAY ONE.
Son unas lentillas. Me las dejó para probarlas.
- ¿Las que llevas puestas? - Sí.
¿Sigue activa la conexión?
- No se las puede quitar. - ¿Por qué no lo dijiste?
Haz que huya. Activa miedo, adrenalina, al máximo nivel.
Me hizo firmar un contrato. Lo siento, de verdad.
Mira, son como unas lentillas normales,
pero luego son un puto flipe de realidad aumentada.
Quítatelas.
Quítatelas. Seguro que nos han rastreado.
No, no las hemos creado para eso. Estamos alterando su realidad.
Rebeca, ¿qué pasa? Que te las quites. Nos han geolocalizado.
- ¿Qué coño te pasa? - Seguro que ven lo que estás viendo.
- ¿Qué haces, tío? - ¿Qué?
- ¿Qué haces? - ¿Qué te pasa?
- ¡Dámelas! - ¡Me estás asustando!
Sistema límbico en sobrecarga emocional.
Damián, el aumento de adrenalina está yendo demasiado rápido.
Más.
- ¡Quítatelas! - ¡Déjame en paz!
- Tranquila. - Déjame.
¡Quítatelas!
- ¡Déjame! ¡Joder, que pares! ¡Ayuda! - ¡Rebeca!
Ya es suficiente.
Amígdala cerebral al borde del fallo neural.
- ¡Ayuda! ¡Socorro! - ¡Esa es!
¡Ayuda! ¡Socorro! ¡Socorro!
¡Rebeca! ¡Rebeca! ¡Quieta ahí!
¡Quieta ahí! ¡No te muevas!
Mierda. Vamos, vete a por ella.
¡Ulises! ¡Policía! Tranquilo, no lo compliques más de lo que está.
- Bájate, y acompáñame a comisaría. - ¡Rebeca!
- ¡Ulises! ¿Qué pasa? - Tiene que detener a Diskin.
¿Cómo?
¡A Diskin! ¡Tiene que parar DAY ONE!
¡Quita! ¡Quita!
¡Por favor!
¡Rebeca!
¡Por favor! ¡Por favor!
Tranquila, no pasa nada.
Hay que ayudarla.
Aumento de la frecuencia cardíaca.
Oye, por favor, ¿pueden volver a sus habitaciones?
Riesgo de paro cardíaco.
Ahora es suficiente.
Somos policías. Vuelvan a sus habitaciones. Tranquilamente.
- ¿Dónde está? - ¡Rebeca! ¡Rebeca!
¡Ulises! ¡No, no!
¡Vuelvan a sus habitaciones!
Fuera de aquí.
¡Salva! ¡Salva!
- ¡Rebeca! - ¿Qué? ¿Qué pasa?
Las lentillas. Quítatelas.
- ¿Estás bien? - Sí, sí.
- Vale, no sé qué pasa. - Ahora te lo explico, tranquila.
- ¡Alto! - ¡Rápido!
¿Qué ha pasado?
¿Qué me estás ocultando?
Subtítulos: Marta Torrente Morcillo Iyuno
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