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La violencia engendra más violencia.
Con el asesinato del ministro Lara, ya nadie pudo vivir en paz en Colombia por
mucho tiempo.
La vida como la conocíamos cambió radicalmente.
Mi padre fue señalado como principal responsable de su muerte y decidió que
toda la familia nos instalásemos un tiempo en Panamá, desde donde continuó
construyendo su estrategia de poder y violencia.
Para mi madre, mi hermana y para mí, fue el primero de muchos exilios
familiares.
Ya está todo listo, patrón.
Bueno, su mamá y yo no vamos con ustedes hoy.
No es buen momento para volver.
Esta vez no los voy a acompañar, mi amor.
Tu papá necesita que me quede con él.
Hay que ser fuertes.
Vos tenés como misión cuidar a tu hermanita.
Te me comportás como el hombre de la casa que sos.
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¡Qué alegría!
Qué bueno verte, negro. Bienvenido a tu casa, mi hermano. Muchas gracias,
señorita.
Gracias, señorita.
Buenas.
Cuatro cervecitas. Ya un momento.
Gracias.
Estaba bien conmigo.
Oiga, su mamá está feliz con su nuevo trabajo.
Todos los días te invitan a una vecina nueva a mostrarle el televisor, que el
equipo de sonido, que la lavadora.
¿Y vos, Rodri?
¿Vos estás feliz?
Claro, tío.
Es una obra con loco.
Pues, pagan bien que es otra cosa.
Pero el camino más fácil no siempre es el mejor.
Pero en esta ciudad estoy con el que toca.
No, no.
Además, tengo que cuidar al peladito.
Él me necesita y yo lo quiero mucho.
Por ahí andan diciendo que fue Escobar el que mató a matar al ministro Lara.
Si eso es cierto, no va a haber paz ni para él ni para quien haya sido su
cómplice.
Deberías pensar en irte.
Yo puedo ayudarte.
Es más, deberías ponerte a estudiar de una vez.
Ahí en Argentina está su primo Luis. Ahí en Buenos Aires consiguió un trabajo.
Él puede recibirte.
Tranquilo, tío. Yo sé cómo cuidarme de eso.
Llévate la medallita de San Miguel Artán.
Pedile protección que nunca sobra.
Pensá que no solo se trata de lo que te puedan hacer a vos, sino de lo que vos
también le puedas hacer a alguien más.
Ay, velo.
Velo.
¡Vengan! ¡Volvimos!
Volvimos y fue puta.
Más mancados y con más huevitas. Vamos a usarle estos cara de chimbas que nadie
va a sacar un escobar de este país.
Mansadorado.
Se nos creció el patroncito. ¡Qué blanco! ¡Qué blanco!
Ay, no, las ganas que yo tenía de conocer a esta princesa.
¿Es cierto que es distinto?
Es que mira, mira este angelito tan hermoso.
Y vos resultaste siendo el mejor hermano mayor, ¿no?
Pero mira cómo estás de grande.
No te me volvás a ir tanto, patroncito, que me hiciste mucha falta.
La gaña.
Ah, patroncito.
Más allá que había pasado el tiempo y había vuelto a mi casa sin mis padres,
ponía contento volver a ver a mis amigos.
¡Ey! ¡Ey!
¿Y Rodri?
¡Rodri!
Está resolviendo unos asuntos muy importantes.
¡Este escándalo, por Dios! ¡Es este papacito que acaba de arreglar!
¿Y esto qué pasó?
A ver, la nueva cumbita es como una de los muchachos.
¿A Pablo qué le pasó?
Tan inteligente y escoger semejante taracamanada de simios salvajes para
cuidarlo usted.
Ah, pero podrán ser unos simios, pero que la amasas, pues, no es que son
familia.
Abuelita, es familia, abuelita, abuelita, abuelita.
Bueno, Michael, ahora somos vos y yo.
Vas a tener que ayudar a saber en quién puedo confiar y a quién lo vamos a tener
que mandar con los cocodrilos.
Me tomaba muy en serio el rol de protector de la finca y de mi hermano.
Era el responsable hasta la vuelta de mi padre.
No podía fallarle ni poner en riesgo todo lo que él había construido.
No podía fiarme de nada ni de nadie.
Eso incluía sospechar de las personas que mis nanis sumaban a nuestra vida.
Ay, María, vos sos el pelamán. Vamos lo que yo conozco.
¿Es que de cuánto uso leo?
Un par de meses, patroncito.
¿Todavía?
Todos los días, como conejitos.
¡Cállate! Pero no somos los únicos conejitos de esta hacienda.
¿Y vos por qué tenés esa cara aburrida, gordo?
Tranquilo que nada, ya vas al colegio y yo te voy a tratar, no te preocupes por
eso. Oigan a eso.
No está ni aquí, ni amarrado, vuelvo a hacer colegio. Además, aquí no vinimos a
estudiar, sino a trabajar. ¿Aquí qué me pone la pachanga con mi plato?
Tranquilo, patroncito.
Que todo está controlado. Ah, Rodríguez, al niño.
Y es que esta quien la invitó, ¿ah?
En mi casa yo decido quién entra. Para la próxima me dicen a verte los
autorizos. Tienes toda la razón, patroncito.
Pero tampoco tiene que ser tan grosero con la pelada.
Si ustedes no se dan cuenta que estamos en guerra y que en verdad no le pasa
algo, es culpa de ustedes.
Guapi, no te pongas así pues, gordo.
¡Oh, suéltame!
Cuánto ha madurado, patroncito.
Seguro que don Pablo está muy orgulloso.
¿Qué?
¡Ey!
Es lo que hago yo cuando estoy como... ...putado.
Con la vida.
Pruébelo.
Hágale.
¡Eso! Sáquele puto, patroncito, si no se le va la barriga y eso es bienero
quinto. ¿Y qué?
¿Cómo es con la niña de la fiesta?
Nos fuimos de viaje y no la volví a ver.
¿Por qué no escribo una carta?
Para retomar contacto.
¿Qué?
Si quieres sabes que digo yo.
Yo he levantado harto con un par de canciones mías.
Experiencia tengo.
Y letra bonita, también.
¿Qué dice?
Amada.
Muy amada.
¿Qué?
¿Cuál amada?
¿Cómo que cuál?
Yo soy el de la experiencia, ¿no?
¿Cómo se llama?
Andrea. Andrea.
¿Vos dibujas bien, no?
Como ninguno, patroncito.
Los dioses del metal me perdonen.
Vamos a hacer un mural ahí.
El patroncito quiere que colguemos los discos allá.
Y va un parlante ahí. Ahí.
Quiere el santuario de Michael Jackson más grande del mundo.
No, no, no. Una chimba, pues.
No la chimba, a mí ese Michael Yasso ya me está haciendo esa mierda también.
Ese gringo va y la canta y está pal putas, pero no, señor. Es que el
es pa' los santos.
Y pa' las vírgenes.
Y ahora parece que también para San Michael.
Pues bueno, aquí nos tienen, ¿no?
¿Qué hubo?
Ágale, pues, ya voy pa' allá.
Vayan vigilando el perímetro.
La gaña tiene al camino conmigo.
Soy parcero.
Lo guardo a pintura, oye, o que aquí lo que es pincel.
¿Qué?
Vamos a trabajar, huevones.
Juanpio estaba muy emberracado conmigo todavía.
No le cayó en gracia que trajeras a tu novesita a la hacienda estando las cosas
como están.
Es una buena pelada.
Que hasta nos puede servir.
El entierro de mi padre dio inicio a una nueva etapa para la familia.
Seguíamos custodiados día y noche sin poder movernos con libertad.
Mi hermano, mi amor, buenos días.
Mientras, comenzábamos a lidiar con nuevas presiones.
El cartel de Cali nos tenía amenazados y los enemigos de mi padre reclamaban su
fortuna.
Aquí vamos a estar más tranquilos.
Es que pensar, ¿de dónde crees que voy a sacar yo esa plata en este momento? ¿De
dónde? No es que no te quiera ayudar, es que en serio estamos jodidos.
Pero bueno, yo veré qué hago.
Es mejor que nos ayudemos, patroncito.
Porque es que siempre es mucho lo que uno sabe y no conviene que se sepa,
¿cierto?
¿Sí me entiende?
Dale pues, hablamos luego.
¿Qué hijo de puta chicharrón tengo con estos malparidos?
Nosotros bregando para que no nos maten y ellos pidiendo plata.
Eso sí, yo les traje el fiambre completico.
¿Cómo me vieron ahí, pues? Ah, y eso que no les traje el marrano porque chilla
mucho, pero de resto... No te hubiera molestado.
Si allá en Medellín andan diciendo que ustedes están pasando hambre.
Y pues no les vamos a decir la verdad, ¿cierto?
Ay, porque esto para ser una cárcel está muy bonito.
Esto no es una cárcel.
¿Pero cómo así? Pues no me dijiste pues que estaba ni una encerrona.
Pues, es un decir.
La gente sigue creyendo que estamos embilletados, pero vos sabes que eso no
cierto. Si lo que nos queda es para evitar que nos maten, por eso era tan
importante que nos trajeras el encarguito.
Deja el resto en las maletas de abajo.
No, mi amor.
Esta es la única.
El encarguito está aquí.
¿No me digas que es de Don André?
Pues sí.
Pero, ¿cómo así? Si mi papá tenía mucha plata en esa caleta.
Yo lo vi con mis propios ojos. ¿Dónde está el resto de la plata? Eso fue lo
único que encontramos.
Seguro los empleados de Pablo se avisparon antes y se lo llevaron todo.
Y yo pensé que con el paso de los días él se iba a calmar, pero no.
Está peor, más agresivo, más altanero.
Yo te juro que estoy haciendo hasta lo imposible porque Pablo me dejó ir.
Pero vos sabes cómo está la cosa.
Todos en el país están muy nerviosos con él, los del gobierno, todo.
Pero vos tenés que ser firme, Victoria.
Tenés que ser firme.
Porque tus hijos te necesitan mucho más que Pablo.
La culpa no te va a dejar vivir.
¡Patroncito! Llegó una carta.
De una muchachita, Andrea.
¿Pero entonces de nosotros cómo siendo un pueblo tan estallado me desolopillo y
por puta que no sea de nadie?
¿Y no te dejamos quitar Panamá? Es que no había nacido don Pablo.
Si Patón quisiera recuperaría Panamá en par patas para los colombianos.
Nosotros deberíamos abrir una funeraria.
Eso es un negocio del hijo de puta.
Mero machete.
Pille, nosotros nos encargamos de surtir siempre los muñecos para los caones.
¿Ponemos a trabajar esa mierda 24 -7, no? En este país seríamos millonarios.
Ya nos demostró el patrón que no importa que vengamos del infierno, podemos
llegar al cielo, hacer lo que sea.
¡Ey!
Respondió Andrea.
Príncipe, ahora sí que me presentas bien.
Vaya, es Franca.
Franca Juan Pablo Escobar Henao.
Juan Pablo Escobar Henao, Franca.
Mucho gusto conocerlo.
¿Será que nos puedes dejar solos? Que es que estamos en una reunión muy
importante. Ah, no, fresco, tranquilo, que ella ya se iba.
Ágale, mi amor, prepare los corotos que yo ya las llevo a Medellín. Ágale,
fresco, John.
Los espero entonces.
Con permiso.
Venga, venga.
¿Qué?
¿Se lee esa carta o qué?
Querido Juan, yo también te he pensado mucho, pero solo de día porque de noche
estoy dormido.
Hola, hijueputa.
Espero que podamos vernos pronto, aunque mi mamá dice que estoy muy chiquita.
para andar en él.
Hágale, pues. Si el amor te maltrata, maltrátalo tú.
Si se clava,
te clavas y lo hundes. Qué racotanguacheo, hombre.
¿Qué? No seas ignorante. Es una frase de la historia de amor imposible más
grande del mundo.
Romo y Julieta. Ah, ¿y ustedes cuando se leyeron el libro o qué?
Me vi en la película, huevón.
Bueno, bueno, pero sigue leyendo ahora. ¿Qué más dice?
Ahora que volviste, pedile a tu tía que organice un paseo para seguir
conociendo.
Un besito, Andrea.
Un besito le va a dar a Nito.
¿Qué vamos a hacer? Yo no sé.
Pichar papi, pichar... Hay que sorprender a la pelada.
Un Romeo con todas las de la ley le cae a Julieta en su ventana. La sorprende.
¿Qué dices?
Siendo así, pues, una serenata. Ay, este nació viejo, qué pelado.
No, pues mira, aquí toca la guitarra. Y pues al resto, le tocó cantar.
Imagínate vos lo que pasó por mi cuerpo cuando recibí la llamada.
Y vivir en la mitad de la nada, en los United, sin contacto con ningún
colombiano.
Mijo, ¿te acordás de Gustavo?
Pues hombre, qué bueno verte.
Cómo has crecido.
¿Qué más?
Yo lamento mucho lo de tu padre.
Gustavo nos vino a traer un mensaje de los de Cali.
Me amenazaron a mí y a mi familia.
No me dieron opción. ¿Y cuál es el mensaje?
Que me quieren ver.
Pero a mí sola.
Pues se van a quedar con las ganas porque vos no vas para ningún lado.
Y si quieren ver a alguien, pues que me vean a mí.
Imposible. Te declararon enemigo. ¿Sabes lo que significa eso?
Acordate. Vos sos un pato.
Caminas como pato, comes como pato. Vos sos un escobar. Y lo soy. Por eso no voy
a permitir que te pongas en riesgo, ma.
Gustavo, andate un momentico, ¿sí?
Ma, déjame ir a mí.
Esa mía, ¿quién quieren ver? Yo los conozco.
Los vi hacer negocios con tu papá y él muchas veces me habló de ellos.
Así que algo se ve como torear. Nada, con mi papá todo era diferente, todo.
Vos no tenés quien te respalde ahora. Te van a comer piba ya.
Y yo no quiero que te pase nada.
Pues te va a tocar confiar en tu mamá, mi amor.
Porque yo voy para Cali.
No nos queda otra opción. Y nos toca mirar a ver cómo hacemos porque el
no se puede dar cuenta.
¿Y cómo vamos a hacer?
Bueno, tío, ¿qué más van a decir?
No lo sé, doctor. Venga por acá, por favor.
A veces pienso, ¿qué hubiera sido de mí sin la contención de esas mujeres
valientes que me rodeaban?
En ese momento de incertidumbre y miedo, lo único que nos mantuvo con vida fue
el coraje que mostró mi madre para ir a enfrentarse cara a cara con los hombres
más poderosos del país, esos que ahora nos querían ver muertos.
¡Ey! ¿Qué? ¡Ey! ¡Vámonos!
¡Vamos!
¿Qué? ¡Vámonos!
¡Despierta! ¡Vamos!
La cacería comenzó a hacerse cada vez más real.
Así como la idea de que yo no iba a poder proteger a mi familia.
Desde aquí no vamos a poder quedar a los niños.
Y hemos de haberlos traído.
Cállate.
Cállate que los dos van a estar bien.
Más bien acostúmbrate a esto.
Ahora estamos en boca de todos.
Miremos el cuerpo.
Eso, parceo.
Si no para con él, que nos cojan peleando.
¿Vos crees que hay vida después de la muerte?
No sé.
Ojalá que no.
Llevo bastante renegado en esto para renegar en otro.
Fíjate que nada.
Es como un príncipe que anda por allí teniendo la novia más chingada de todo.
No jodas.
Todo gracias al patrón.
Antes de llegar a este país, para mi familia estuvo fea la cosa.
Eso también era guerra.
Contra la miseria.
Y la perdíamos todos los días.
Nosotros somos soldados por milósofos.
¡Qué rabia como le relujaron todo!
Pero tranquilo que ya se fueron.
¿Están todos bien?
Sí, todo bien.
¿Vos?
¿Vos puedes contarme tranquilo si estás asustado?
Mira que yo también me asusté.
Pues mira que yo soy el encargado.
Yo no me puedo asustar.
Yo también soy el encargado de vos.
Pero bueno, vine a contarle otra cosa.
Estoy hablando con el Dorado y lo mejor es que digamos lo de la serenata para
después.
Que la cosa está como caliente.
No, yo les dije que le íbamos a hacer y lo íbamos a hacer.
Ah, no, pues ahí sí como se diga patrón.
¿Qué algo vamos a recibir?
Valió la pena.
Vivir así.
Al borde del abismo diario con el corazón en la mano.
Construyendo poder.
Haciendo plata.
Esto es lo que yo soy.
Esta es la vida que yo conozco.
Es que ni con Pablo muerto nosotros vamos a poder descansar.
Estamos marcados.
Como el ganado, marcados para siempre.
¿A ella sola?
Mi pobre licueputa la dejó sola.
Rosola, déjame.
¡Puta! ¡Aquí, aquí!
¡Cierto, hijo de puta!
¡Dime! ¡Llévate al niño! ¡Llévate al niño! ¿Qué pasó?
¡Rodri! ¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Rodri!
¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos!
Desde pequeño tuve instinto para el peligro.
Hubiese preferido crecer en un mundo en el que confiar en el otro es un valor.
Pero mi padre me enseñó demasiado pronto que cualquier persona fuera de nuestro
círculo podría traicionarnos.
Y lamentablemente era cierto.
Sentate.
Ve, Victoria, aquí puedes estar tranquila.
Si los que estábamos acá fuéramos la mitad de los hijueputas que fue tu
vos y tus hijos estarían muertos.
Si aceptamos que te reuniera es por lo siguiente.
Escuchamos las conversaciones telefónicas que tenías con él.
Querías la paz, arreglar por las buenas.
Eso estuvo bien.
Señores, esta guerra se perdió.
Y si yo estoy aquí sentada es porque quiero llegar a un acuerdo con ustedes.
Para salvar mi vida y la de mis hijos. Acabas de escuchar.
Sin hacer reclamos.
Nosotros hemos gastado mucha plata en la guerra con tu esposo.
Cada uno quiere su parte.
A mí ese hijo de puta me mató a dos hermanos.
¿Cuánto vale eso? Decime.
Aparte de lo que invertí para buscarlo.
A mí me secuestraron.
Tuve que pagar más de dos millones de dólares y entregar unas propiedades para
que me soltara.
A mí me encendió la finca y me quería secuestrar.
Y por eso me tocó largarme el país dos años.
Me pregunto una cosa.
¿Vos cómo pudiste ser tan incondicional con animales?
Si yo estoy aquí es para mostrar mi total necesidad de llegar a un acuerdo
ustedes.
Se lo repito.
Y estoy dispuesta a pagar lo que toque pagar.
Yo lo único que quiero es seguir mi vida en paz con mis hijos.
Nosotros también queremos hacer la paz con el que sea.
Menos con uno.
Tu hijo.
A él lo vamos a matar.
Lo vamos a permitir.
En Colombia, él era un tigre como Pablo Escobar.
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