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En la entrada hay un grupo grande esperando al gerente.
- Kurt, ¿hay algún problema? - No, ninguno.
Por favor, préstenme atención.
Debo anunciarles con gran tristeza
que nuestro querido rey Gustavo V...
ha fallecido.
UN SECRETO REAL
LA HISTORIA DE KURT HAIJBY
CINE
- Una entrada. - Son tres coronas.
El sol atraviesa la pesada niebla de noviembre
cuando la procesión llega a la iglesia de Riddarholmen.
El 9 de noviembre de 1950, el cuerpo de Gustavo V
es trasladado desde la capilla del Palacio Real
a su última morada en la iglesia funeraria de los reyes suecos en Riddarholmen.
...a la tierra, porque de ella fuiste tomado.
Pues polvo eres y en polvo te convertirás.
Es un cabrón beligerante.
Lo siento, disculpe mi lenguaje.
Pero ahora que el viejo rey ha muerto,
creo que la prensa no va a actuar como lo ha hecho hasta ahora.
Ya no respetará a la monarquía.
Ahora existe el peligro real de que se ponga en contacto
con un periodista menos escrupuloso con sus fantasías
y acusaciones contra el rey.
El ataque es la mejor defensa.
Sugiero que emprendamos acciones legales cuanto antes.
Que sea condenado y olvidado.
Ya, le entiendo, pero aunque así fuera y resultara ser un caso de chantaje,
tuvo lugar en la década de los 30.
El plazo de prescripción para el chantaje es de diez años.
Sí, pero el delito continuó hasta 1948.
¿No cree que existe el peligro de que salgan a la luz
ciertos hechos problemáticos relativos a cómo fue tratado Kurt Haijby
durante todo este proceso?
No importa. Solo se tomaron las medidas que fueron necesarias.
Y lo deseable sería que nada de lo que tuvimos que hacer se supiera.
Desde luego, no tiene por qué ser así, ¿no cree?
INFORMES MÉDICOS
CONFIDENCIAL ASUNTO DE SEGURIDAD NACIONAL
Se supone que debemos gobernar el país,
no limpiar lo que ensució un monarca muerto.
¿Qué es la política sino el arte de limpiar y encubrir?
Yo diría que el arte de la estrategia y la diplomacia.
Y pensar que siguió con ello durante tantos años.
El viejo debía de tener una lujuria impresionante.
No creo que fuera solo lujuria. Yo creo que era amor.
- ¿Amor? - Sí.
¿En qué se diferencia el amor de un rey del de un primer ministro?
La diferencia más notable es que era un amor pervertido.
Sí, eso es cierto, Osten.
Pero lo que se considera o no un amor pervertido
ha cambiado a lo largo de los milenios.
Nosotros somos políticos.
No podemos ni debemos influir en el Poder Judicial. No es ético.
Era como si nunca hubiera oído hablar de las ostras.
Sí, o simplemente era una vieja chiflada.
"Caballero, he oído que aquí sirven ostras vivas.
- Es una locura". - "Ah, ¿sí?".
"Sí. Me gustaría que mataran a las mías antes de traérmelas".
"No se preocupe. Nos encargaremos de ahogarlas, señora".
- "¿De verdad? Qué amable". - "Será un placer".
- ¿Kurt Haijby? - ¿Sí?
Tenemos una orden de arresto. Debe venir con nosotros inmediatamente.
¿Pero a qué viene esto?
Queda detenido por sospecha de extorsión agravada.
- ¿Qué está pasando? - Acompáñenos, señor Haijby.
- ¿Puedo vestirme? - Por supuesto.
No es justo, no ha hecho nada.
Señor Örn, abogado.
La suma que le acusan de obtener de la Corte mediante extorsión
es muy elevada, pero podremos demostrar
que no fue tanto dinero como dicen
y creo que eso afectará a la sanción a su favor.
Entonces, da por hecho que soy culpable.
22124, Anna Haijby.
¿Eres tú, Kurt?
- Cariño, ¿estás llorando? - Se llama Örn.
Pero sé que no pertenece al Colegio de Abogados.
Viene directo del infierno.
No se cree una palabra de lo que le digo. Ya he sido condenado, Anna.
H. SJÖSTRÖM ABOGADO
- ¿Sí? - Buenos días.
Me gustaría hablar con el abogado Henning Sjöström.
Sí, sí, soy yo.
Lo siento, me temo que debo rechazarlo. No puedo aceptar su caso.
- Es el quinto al que se lo he pedido. - Como le acabo de decir, yo no puedo...
Entonces, permita que le felicite, señor abogado.
Tan joven y, sin embargo, puede permitirse rechazar un trabajo pagado en efectivo.
Bien, señora Haijby, voy a aceptar el caso.
Pero no puedo darle garantías con respecto al resultado.
La vida no consiste en tener garantías,
consiste en trabajar muy duro.
Buenos días.
- Kurt Haijby. - Henning Sjöström.
Es cierto. Recibí dinero, algunas joyas, un reloj...
Pero siempre fueron regalos. Yo jamás le pedí nada.
¿Está convencido de que el rey también los veía como regalos?
Eso creo. Todos los regalos fueron idea del rey.
- Nunca le dije que me los diera. - Ya.
Tenía cartas, fotografías y diarios.
Habrían sido mi salvación. Pero Nothin siempre lo controlaba todo.
Un día fue a ver a Anna y la convenció para que se pusiera de su lado.
Nothin hizo que me enviaran a los Estados Unidos.
También fue Nothin quien hizo que me deportaran a Berlín.
Y, por último, fue Nothin quien hizo que me internaran por la fuerza
en el hospital psiquiátrico de Beckomberga.
Nothin convirtió mi vida en un infierno.
Si lo que dice es cierto, el juicio solo puede terminar de un modo:
con una completa absolución.
Y exigiremos una indemnización en concepto de daños.
¿Y eso se aplica a todo el material que he solicitado?
Sí, así es. Es todo confidencial.
De acuerdo. Bien. Gracias. Gracias.
¿Sí? Hola.
- Es muy tarde. - Sí, lo sé. Ya es más de medianoche.
¿Cuándo vas a venir a casa?
Tengo que quedarme unas horas más, cariño. Después volveré a casa. Vete a dormir.
Cinco minutos, señor Haijby.
¿¿Cómo se atreve a difamar al rey? Deberían ahorcarle por ello.
Vamos.
- Buenos días. - Buenos días.
Vista del caso 18B-52.
La acusación alega extorsión agravada durante casi dos décadas
y, además, peligro para la seguridad nacional.
Que la fiscal presente su caso.
Por favor, fiscal Ritterberg, presente sus alegaciones.
Gracias.
Acusamos al señor Kurt Haijby de extorsión.
Entre 1934 y 1938, el señor Haijby se apropió indebidamente
de una suma de 119 000 coronas del Estado y la Corte.
En el periodo que va entre 1946 y 1947, la suma ascendió a 15 000 coronas.
Haijby amenazó con hacer pública
una supuesta relación erótica con el rey Gustavo.
Obviamente, era inventada y totalmente infundada,
pero si no se le hacía entrega de todo el dinero que exigía,
decía estar dispuesto a contarlo todo.
A pesar de que estas acusaciones eran
solo morbosas fantasías de la mente de Haijby,
el Estado y la Corte
cedieron ante sus constantes y repetitivas amenazas y demandas.
Iniciar este proceso en el pasado se consideró muy arriesgado,
y se presentan los cargos ahora
porque esta extorsión continuó hasta los años 46 y 47.
Y la posibilidad de que eso se reanude debe ser eliminada
y Haijby, condenado y castigado. Gracias.
Muchas gracias. Es el turno...
Es el turno de la defensa.
Por favor, señor... Sjöström.
Gracias.
No hay ninguna duda de que se dio dinero a Kurt Haijby,
pero jamás se hizo como resultado de una extorsión.
La relación entre el rey Gustavo V y Kurt Haijby
no es de ningún modo una invención ni una fantasía como afirma la fiscal.
Lo que hubo entre ellos
fue una relación real basada en el consentimiento mutuo.
Era una relación que no podía salir a la luz
y, por tanto, debía ser eliminada.
El dinero nunca fue entregado a petición de Kurt Haijby.
Fue un dinero pagado por el Estado y la Corte
a cambio del exilio forzoso del señor Haijby,
- sin que hubiera la más mínima razón... - Señor presidente,
si el señor Haijby tiene alguna acusación que hacer contra el Estado,
puede hacerlo siguiendo los procedimientos adecuados,
pero no es eso lo que se está tratando aquí.
Su abogado es muy joven,
pero creo que no hace falta tener mucha experiencia
para comprender esto.
Pido a su abogado que se ciña al caso que nos ocupa.
Este caso se refiere a una supuesta extorsión,
pero, dado que dicha extorsión jamás tuvo lugar,
es mi trabajo demostrarlo y, por tanto, debo dejar claros
los incalculables abusos
a los que fue sometido durante años Kurt Haijby.
A veces hago regalos a mi prometida.
Una joya sencilla, un abrigo de primavera...
Ella me sorprende con alguna corbata.
Me complace oír que el abogado demuestra su profundo aprecio a su prometida.
Espero que esta línea de razonamiento guarde alguna relación con el caso.
La guarda, señor presidente, sí, puedo garantizarle que la guarda.
En ese caso, continúe, por favor.
Como decía, a veces me sorprende con una corbata o un jersey abrigado.
Son obsequios que se hacen los amantes sin que exista una obligación.
Es cierto que Kurt recibió un reloj de oro y joyas,
pero también dinero.
Lo usó para renovar su restaurante y para pagar la entrada de un coche.
En ese sentido, la pareja del rey Gustavo V y Kurt Haijby
no era diferente de otras.
Se hacían regalos simplemente porque querían,
no porque tuvieran que hacerlo.
La gran generosidad que le mostró el rey a su amante
no fue bien recibida en la Corte Real.
Fue entonces cuando empezó a recibir dinero del Estado y la Corte,
pero con una dura condición, claro:
toda relación con el rey debía acabar y Kurt debía partir al exilio.
Los abusos a los que ha sido sometido no tienen, o eso espero,
precedentes en una democracia amante de la libertad y el respeto como Suecia.
El tribunal llama al gobernador Nothin.
Yo, Torsten Karl Viktor Nothin,
juro solemnemente que diré únicamente toda la verdad,
sin ocultar, añadir ni cambiar nada.
Haijby expuso con una claridad brutal lo que quería.
Dinero.
Y si no accedíamos, difamaría la monarquía.
No había lugar a reconvenciones,
y lo único que podíamos hacer era confiar en que no difundiera sus mentiras.
No ordenamos su exilio a los Estados Unidos,
pero debo decir que entiendo
que los estadounidenses le negaran la entrada a Haijby.
¿Alguna vez habló usted con la policía alemana del caso?
Dígame usted, abogado, ¿de verdad le parece mínimamente probable
que la Gestapo permita que yo les controle?
¿Y tuvo algún contacto con el doctor Rabe de Beckomberga?
Es muy posible que después de este juicio necesite hacerlo.
Por favor, responda la pregunta, señor Nothin.
Le conozco solamente de oídas.
Me atrevería a decir que le he estrechado la mano en algún acto público.
¿Le habló de Kurt Haijby o comentó su caso con él?
No, jamás lo hice.
¿Le pidió alguna vez que pusiera fin a su relación con Kurt Haijby?
No había nada a lo que poner fin.
Lo que había solo era intimidación y chantaje.
Un chantaje continuado que intentamos controlar y concluir.
¿Se puso en contacto con Anna Haijby
en relación con el divorcio del matrimonio Haijby?
No, jamás he conocido a la señora Haijby.
Bueno, suspendemos la sesión para el almuerzo.
La vista se reanudará a la una y media. Nos vemos aquí.
¿Cómo puede sentarse ahí, bajo juramento, y mentir así?
Todos los documentos son confidenciales y confía en eso.
Es una apuesta arriesgada.
Kurt, tiene que comer. Necesita energías.
Ahora usted y yo entraremos ahí y les daremos una lección.
El viaje a Estados Unidos, ¿fue decisión suya?
De ninguna manera.
Fue una exigencia. No tuve elección.
- ¿Y su estancia en Alemania? - Fue exactamente igual.
- Me obligaron. - ¿Quién?
El gobernador Nothin, claro.
¿Qué ocurrió cuando regresó de Alemania?
Pues apenas se había bajado del tren cuando me cogieron
y me llevaron al manicomio de Beckomberga contra mi voluntad.
¿Cuál diría que era su estado mental en ese momento?
Estaba feliz, feliz de estar en casa al fin.
¿No protestó usted?
Me resistí con todas mis fuerzas.
Y los primeros meses allí, los recuerdos son como una neblina.
¿Y después de eso?
Bueno, después...
empecé a fingir que me tomaba las medicinas.
- ¿Quién era su médico? - Era el doctor Rabe.
A ver si lo he entendido,
¿el señor Haijby sufrió una crisis tras ser confinado
y el tratamiento que le prescribió fue mantenerlo confinado?
Así es. Dado que el paciente era un peligro para sí mismo,
- era necesario por su propia seguridad. - Atado y sedado.
¿No es una manera inusualmente dura
de tratar a un hombre que ha sufrido una crisis?
En realidad, el paciente solo fue atado después de su ingreso.
En cuanto Haijby llegó en el tren de Berlín,
fue trasladado a Beckomberga.
Pero había sido capaz de llegar hasta Estocolmo sin ayuda.
Eso no parece propio de un hombre con un colapso nervioso, ¿verdad?
El señor Haijby tuvo que soportar ser encarcelado en Alemania.
Pero una vez de vuelta en casa,
la angustia y la presión le pasaron factura
y no pudo aguantar más. Es... Es una reacción muy natural.
¿Y alguna vez habló del caso del señor Haijby con el gobernador Nothin?
No, desde luego que no.
No hablamos de los pacientes con extraños.
Anna Haijby, acuda a la sala 1 para el caso B18-52.
Sí, le quería mucho.
Estaba felizmente casada
y nuestra sociedad en el restaurante funcionaba de maravilla.
Así que, naturalmente, descubrir que me estaba siendo infiel
y me estaba engañando me causó una gran impresión.
Me afectó mucho. Y entonces decidí dejarle sin pensarlo dos veces.
Pero solo unas pocas horas después de comentar el motivo
con el abogado matrimonialista
y confesarle que el responsable era el rey,
vino a verme el gobernador Nothin para mostrarme su preocupación.
Fue muy duro y dijo claramente
que si seguía insistiendo en la implicación del rey,
sería acusada de... ¿Qué fue lo que dijo? Actividades sediciosas, creo recordar.
Si guardaba silencio, se encargaría de que recibiera 15 000 coronas
y me convertiría en la única propietaria del Lido.
Acepté el trato y es algo de lo que me he arrepentido cada día.
¿Volvió a tener contacto con Nothin después?
Sí, volví a verle en 1946, en la primavera.
- ¿Fue a verle a él? - No, en esa ocasión fui yo a verle.
Kurt no podía olvidar las injusticias que se habían cometido contra él
y estaba convencido de que tenía derecho a una indemnización que, en mi opinión,
nunca iba a recibir.
Así que le sugerí al gobernador
que le entregaran a Kurt un dinero mensual que pagaría yo de mi bolsillo,
pero que Kurt debía creer que venía del Estado y la Corte.
- ¿Nothin accedió a eso? - Así es.
- ¿Le dieron algún recibo por el dinero? - No, se tomó muchas molestias
para asegurarse de que el dinero no podría ser rastreado nunca.
Ahora me doy cuenta de...
lo ingenua que fui.
No hay más preguntas. Muchas gracias.
- ¿Dice que Haijby le pareció amenazador? - Sí, mucho.
Era implacable en sus exigencias. Aterradoramente irascible.
Entonces, debió de ser un alivio que se fuera a Estados Unidos.
En efecto. Fue, como usted ha dicho, un alivio para todos.
¿Y cuando regresó de allí?
Naturalmente, fue una gran decepción.
La amenaza parecía más... bueno, inminente de nuevo.
Y cuando se fue a Alemania, ¿se volvió a sentir aliviado?
Claro, diría que sí.
Así que sabía que había ido a Estados Unidos.
Sabía que había regresado de allí y sabía que después viajó a Alemania.
¿Dónde obtuvo esa detallada información?
¿No ha oído la pregunta?
- ¿Dónde obtuvo usted esa información? - Pues no lo recuerdo.
Nos ha proporcionado usted un relato muy detallado,
recordando todo lo que se dijo, casi palabra por palabra.
- ¿Y esto de pronto lo ha olvidado? - Bueno, fue hace mucho tiempo.
No más tiempo que todo lo que acaba de recordar con tanta claridad.
¿Puede que consiguiera la información de Nothin?
- No. - Ha olvidado quién le dio la información,
pero, en cambio, ¿ha recordado rápidamente que no fue Nothin?
Sí, ya, es que yo...
- ¿Le dio la información el propio Haijby? - No, no lo creo, porque yo nunca...
¿Pudo obtener la información de la policía?
Si Haijby estaba bajo vigilancia, eso podría ser una posibilidad.
Yo no sé nada de todo eso.
¿No sabe nada de si obtuvo la información de la policía?
No, me refiero a si yo no...
Usted y Nothin planearon los viajes,
compraron los billetes y se encargaron de que Haijby tomará el tren hacia Berlín.
- ¿No es así? - No, yo...
Ya. Lo siento. No he oído su respuesta. Y le recuerdo que está bajo juramento.
- Es plenamente consciente de ello. - Lo siento, no me lo había parecido.
Le pido disculpas, Lord Chambelán Lindner.
Naturalmente, es usted consciente
de que está siendo interrogado bajo juramento.
¿Ayudó a planear la encarcelación y el exilio?
Bueno, podría decirse que...
No parece muy seguro de si la respuesta es sí o no.
- No, yo no... - ¿Sí está seguro?
Bien, entonces volveré a preguntárselo.
- ¿Ayudó a planear...? - Yo no estuve implicado.
¿Pero sabía lo que estaba pasando?
No.
No, yo no lo sabía. No sabía nada.
Su testigo, señora fiscal.
No hay preguntas.
¿Se reunió con Anna Haijby para hablar del divorcio de la pareja?
Como he dicho antes, no conozco de nada a Anna Haijby.
¿Recibió usted entre los años 46 y 47 dinero de Anna Haijby
que después, según ella, le fue entregado al señor Kurt Haijby?
En este caso debo decir que...
la imaginación de la señora Haijby roza lo delirante.
Naturalmente, yo jamás he participado en algo tan dantesco.
Kurt, tiene que hacerlo.
- Para reforzar su credibilidad. - ¿Y que me puedan condenar por ello?
No, la homosexualidad ya no es ilegal aquí.
Pero ha sido clasificada como enfermedad.
Y el público me juzgará severamente.
Kurt.
Debe reconocer que es homosexual.
Está bien, lo haré.
Bien.
- Diles lo que pasó. Diles que tú... - No pueden dirigirse al acusado.
¿Así que le destrozaron la vida
porque fue usted objeto del amor del monarca?
Señor Haijby, ¿era un amor recíproco?
El rey era un hombre encantador y muy considerado.
Puede que hubiera cosas
a las que yo accediera porque me sentí obligado.
Pero jamás le pedí ningún dinero. Jamás. Todo lo que recibí del rey fueron regalos.
Se lo preguntaré directamente.
Señor Haijby, ¿es usted homosexual?
La intimidad con él no me produjo nunca ningún placer.
Se lo preguntaré de nuevo. Señor Haijby...
¿es usted homosexual?
No.
No siento esa inclinación, no.
No hay más preguntas.
Por favor, señora fiscal.
Afirma que no es usted homosexual
y, sin embargo, ¿mantuvo relaciones íntimas con el rey
durante muchos años porque su majestad se lo pidió?
Debo reconocer que ha llegado muy lejos solo para honrar a la monarquía.
Y tampoco tenía el menor deseo de exigir una compensación económica
por honrar durante tanto tiempo al rey.
Y los beneficios monetarios de los que disfrutó fueron
simplemente regalos entre amantes. ¿Pero no es usted homosexual?
El señor Haijby recibió 134 000 coronas
y numerosos obsequios valiosos de parte del monarca por honrarle.
Lo cual debo decir que es un pago bastante generoso.
No, yo nunca pedí... Nunca pedí dinero.
Y, sin embargo, recibió 134 000 coronas. ¿Por qué?
Porque se inventó que había tenido una relación con el rey.
Y, después, de un modo metódico y durante mucho tiempo,
exigió dinero amenazando con hacer públicas sus mentiras.
Ha afirmado que tiene muchas cartas de amor
y también diarios que sostienen todos sus embustes.
- Y ha amenazado con hacerlos públicos. - Los tenía.
Unas pruebas que nunca ha sido capaz de presentar.
Pero existían.
¡Anna!
Existían.
Ahora, igual que entonces, no se rinde. La extorsión continúa.
Escribirá artículos, hablará con periodistas,
publicará un libro si no es compensado por sus sufrimientos.
¿Qué sufrimientos?
¿Qué sufrimientos son esos?
¿Eh?
Señor Haijby.
¿A qué sufrimientos se refiere?
¿Qué sufrimientos son esos?
No hay más preguntas.
- Gracias. - Gracias.
La vista se reanudará mañana. Les espero aquí.
La cosa va bien. El juez está de nuestro lado.
Pero el juez no debería estar del lado de nadie.
Estás bajo juramento, Torsten.
Y también debo servir al reino.
- Ya sabes lo que eso implica. - Un día...
estaremos...
ante el...
¿El juez?
El Supremo, el Todopoderoso.
Y con él no cabrán las mentiras.
Si me declaran culpable, ¿qué condena puedo esperar?
No, tienen que absolverle.
- Una condena sería muy injusto. - Sí, pero el mundo es injusto.
De un año a 18 meses de cárcel.
Me acosaron.
Me persiguieron.
Esa gente me privó de mi hogar y de mi trabajo.
De todas las cosas que me hacían humano.
Y el objetivo solo era destruirme,
silenciarme
y quebrarme.
Pero no estoy roto.
Porque creo que la justicia prevalecerá.
Y que seré compensado justamente.
Le juro que nunca he extorsionado a nadie.
Ah, ¿no?
"O, de lo contrario, difundiré rumores sobre su majestad el rey".
- ¿Así que eso no es extorsión? - Yo jamás hice esas demandas.
"O, de lo contrario, publicaré las cartas y los diarios".
¿Le parece que eso no es extorsión?
Fue algo que tenía que hacer para demostrar que...
"O, de lo contrario, hablaré con la prensa".
- ¿Eso no es extorsión? - No, yo...
"O, de lo contrario, escribiré un libro desvelando todo".
- ¿Eso no es extorsión? ¿No? - No.
Fue la caza de brujas de Nothin contra mí lo que desde el principio...
Tiene una obsesión con la persona del gobernador Nothin.
Su fallida emigración a Estados Unidos no fue culpa de Nothin.
Y su depravada vida homosexual en Alemania
y el posterior encarcelamiento no fueron tampoco culpa de Nothin.
Él es el culpable de su enfermedad mental,
de su hospitalización, del acuerdo, de su divorcio...
Señor Haijby,
¿tiene usted alguna responsabilidad en todas sus acciones?
Sabe que la constitución de nuestro país
establece claramente que tenemos el deber de honrar y amar al rey.
Y no hay nadie que haya honrado y amado al rey como yo.
- ¿Y cómo me lo han pagado? - Debo pedir al acusado que se controle.
- ¡Sr. Haijby, tiene que calmarse! - ¡No se rendirá hasta que esté muerto!
¡Quiere destruirme! Es el demonio quien está ahí sentado.
- Exijo al acusado que se controle. - ¡Es el demonio!
¡Es el demonio!
Es el demonio quien está ahí sentado.
Se va a dictar sentencia en el caso B18-52 en la sala 1.
Se ha demostrado más allá de toda duda
que Haijby es culpable de extorsión agravada
y solicito su condena.
Los abusos que ha sufrido el señor Haijby no tienen precedentes.
Solicito que sea absuelto de todos los cargos.
Este tribunal considera probado
que el señor Kurt Haijby es culpable de extorsión agravada.
Y es por esa razón que me veo obligado a condenarlo a ocho años de prisión.
Esta sentencia no puede ser apelada a una instancia superior.
Bien, número 143, llegó la hora.
Ya es un hombre libre, señor Haijby.
PRISIÓN DE LA CORONA
Adiós.
- ¿Café? - Muchas gracias.
Ayer mismo, el presidente Lyndon Johnson
dio instrucciones al Comando del Pacífico en Hawái
de que los buques de guerra estadounidenses en aguas internacionales
no solo actúen para defenderse,
sino que también ataquen con el objetivo de destruir y hundir al enemigo.
Un portavoz del Departamento de Estado
ha dicho que las acusaciones norvietnamitas
de la agresión estadounidense a lo largo de su frontera con Laos...
El que ha caído
se levanta en los brazos del otro.
Más allá está la respuesta
y solo dos pueden encontrarla.
Más allá…
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