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VUELTA A LA VIDA
DESDE EL NOROESTE DE CANADÁ, SIGUIENDO LA ERA DE LA FIEBRE DEL ORO,
NOS LLEGÓ UNA HISTORIA SOBRE EL CORAJE,
UNA HISTORIA PROTAGONIZADA POR DOS HOMBRES, UNA MUJER... Y UN PERRO.
Con estas marcas será fácil encontrar la mina.
Te he dicho que lo quiero vivo.
¿Por qué? ¿Porque es un asesino?
Algún día puede matarte.
♪ Más allá del horizonte, ♪ ♪ donde quiera que voy, ♪
♪ me siguen los vientos del invierno. ♪
♪ Más allá del horizonte, ♪ ♪ un marinero ♪
♪ se preguntaba "¿volveré?" ♪
Claro que voy a hacer un viaje. Esta noche nos vamos a casa.
Sí, irte a casa, pero las cartas decir tú no volver de largo viaje.
¿Quién querría volver a este rincón del mundo?
Mujer, si yo tuviera la misma gracia como cocinero de barco
que tú prediciendo la fortuna, nos moriríamos de hambre a bordo.
♪ Ella se pasará la vida ♪ ♪ esperándome. ♪
- Hola, Shorter. - ¿Cómo estás, Shorter?
Hola, Sr. Blake, Sr. Hudson. ¿Saben la noticia?
Sí, y... voy a mandar algo extra para su goleta. Una pequeñez.
Es todo un detalle, Sr. Blake. Seguro que al patrón le complacerá.
- Capitán Keith. - Hola, Paul.
- ¿No hay cambio en la hora de salida? - ¿Cómo estás, Keith?
Paul. Ningún cambio, Shorty. Hola, Frank.
- Frank dice que zarpáis esta noche. - Ya he esperado bastante.
Pero tendré suerte si llego a mar abierto.
Espero que te des cuenta del valor de las piezas que dejas, Peter.
¿Qué estáis esperando? ¿Enviáis esas pieles por el polo sur?
Vienen con retraso.
Tendrían que estar aquí mañana por la tarde como mucho.
- Pero tú eres el patrón. - Hola, Sr. Blake.
Ah, Sra. Keith. Su marido me acaba de dar la mala noticia.
Pero ya que no zarpan hasta media noche, deben cenar conmigo.
¿No dijo que tenía un vestido de noche a bordo?
Sí, pero es muy viejo, y las polillas lo deben haber estropeado.
Para nosotros será como nuevo.
Hace cuatro años que no veo a una mujer hermosa con un vestido de noche.
¿Querrá ponérselo para mi, por favor?
¿Por qué no te tomas unas vacaciones, Paul?
Cuatro años en Franklin Bend me volverían loco.
No, cuando vine aquí me di seis años para hacer... mi fortuna.
Me quedan dos. ¿Quedamos a las ocho?
Por favor.
- Muy bien, allí estaremos. - Estupendo.
Vamos antes de que este joven patrón cambié de parecer.
- Hasta luego. - Adiós.
- ¿Dónde has ido? - De compras.
- ¿Y qué has comprado? - ¿Prometes que no te reirás?
Galletas.
¡Has dicho que no te reirías!
Me han dicho que río arriba uno puede divertirse si le gusta patinar sobre hielo.
En lo que a mí respecta, no he visto nada por aquí con lo que distraerme
los próximos ocho meses.
Carstairs, la señora Keith y yo cenaremos en tierra.
- Volveremos con tiempo para zarpar. - A sus órdenes.
Joe.
Preparados para zarpar en cuanto regresemos.
No está tan estropeado considerando que tiene dos años.
Pase.
Una carta, patrón.
- ¿Una carta? - La ha traído Frank Hudson.
Acaba de llegar de Fort Simpson.
- ¿Todo en orden en la goleta? - Lo está.
El Sr. Blake nos acaba de traer tres docenas de bistecs de caribú.
- Ha sido un gran detalle. - Sra. Keith,
¿antes de irse podrá dejarme ver lo bonita que está?
Te lo prometo, Shorty.
¿Qué sucede, Peter?
A los patrones de todas las naves en aguas canadienses
incluyendo ríos y estuarios. Deben permanecer anclados...
"Deben permanecer anclados donde estén actualmente
hasta que lleguen los inspectores de Fort Simpson,
para clasificar su cargamento según acta de embargo de pieles
de 1 de septiembre de 1800".
- Peter, ¿qué significa esto? - Justo lo que dice.
Nos tenemos que quedar aquí hasta que lleguen los distinguidos inspectores
para ver qué nos llevamos a los Estados Unidos.
No llegarán hasta el 25 de agosto, falta una semana.
Y dentro de una semana estaremos bloqueados.
Deberíamos arriesgarnos y zarpar.
- Por eso no nos van a colgar. - Y si lo hacen, colgaremos juntos.
Sólo intentamos salvar un año de duro trabajo.
Por no mencionar el mercado de la piel, que está en su mejor momento.
En esta bañera tenemos suficientes pieles como para comprar
una goleta de cuatro mástiles.
El Flying Moon es bastante grande.
Después de todo lo que nos ha visto pasar no pensaría en...
No pensarías, ¿eh?
Pensar es una mala cosa. Estoy en contra de pensar.
Salvo que sea lo que pienso.
Sí, esta habitación fue construida con la madera de un barco
que se hundió hace cuatro años.
No lo pudimos reflotar, así que lo desmontamos y...
No. Así que lo desmontamos y subimos la madera por el río.
Pues el carpintero del barco hizo un excelente trabajo.
Gracias. Sra. Keith, no ha visto la parte de arriba, ¿verdad?
- No, claro. - ¿Le gustaría?
- Sí. - Frank, ponnos una copa, ¿quieres?
Espero que les guste el vino caliente.
Es adecuado para una noche fría.
Mi cuarto de estar está arriba, y, por supuesto, el despacho.
Estaba admirando su piano. ¿Lo toca usted?
Oh, no, es para Frank. También canta muy bien.
Y tal vez lo intente luego, bueno si es que insisten un poco.
- Es realmente bonita. - Gracias, eso creo.
Paul Blake parece creer lo mismo.
Me decepcionaría que los demás no la admirasen.
Ya sabe que Paul puede ser difícil a veces.
Todo aquello que admira suele tomarlo.
¿Qué está haciendo aquí arriba, tan lejos de casa?
Con su preparación no parece encajar aquí.
Puedo elegir.
Puedo quedarme aquí y hacerme cargo de la contabilidad de Paul,
o volver a los Estados Unidos y que me meta en la cárcel.
¿O sea chantaje?
No exactamente. Una noche tuve un lapsus de memoria
y firmé con su nombre un cheque bastante elevado.
Ya ve, estoy forzado a quedarme aquí como un huésped involuntario.
Y si no me equivoco, él intenta que usted se quede.
Frank,
¿sabe algo sobre esto?
Tengo un libro en particular.
Lo he leído por lo menos una docena de veces.
Es extraño, creí que lo había dejado en este estante.
Oh, aquí está.
Es una traducción del noruego.
Su autor debió pasar años en un lugar casi tan olvidado de Dios
como Franklin Bend.
¿De veras?
Sus cartas de amor a la mujer que amaba eran hermosas.
Sólo me falta una cosa para que mi vida esté completa.
Una mujer como tú.
Una frase preciosa, ¿verdad?
Sí.
¿No le produce una extraña sensación saber que es usted
la única mujer blanca tal vez en 200 millas?
La esposa de un capitán de barco es a menudo la única mujer blanca
en miles de millas, Sr. Blake.
¿Por qué le habrán mandado una carta desde Fort Simpson?
- Paul, ¿qué te parece esto? - ¿Qué es?
¿Recuerdas que te he dicho que hoy ha llegado un correo de Fort Simpson?
¿Por qué no me la ha entregado a mí en persona en mi barco?
Viajaba muy deprisa. Debía llegar a otros barcos río abajo.
Lo lamento mucho, Peter.
Una mala espera.
Sobre todo cuando habías preparado zarpar esta noche.
Zarparé.
No podrás llegar a aguas norteamericanas sin que te sorprendan.
No tengo nada malo en el cargamento. ¿Por qué oponerme a una inspección?
Bueno, no lo sé.
Supongamos que... pudieras llegar desde aquí a MacKenzie Bay.
allí te detendría y te confiscarían el cargamento.
Incluso podrían quitarte el barco.
Estoy decidido. Nos vamos de aquí.
Cuando lleguen los inspectores diles que no podía esperar.
Ah, gracias. La cena está lista. Sra. Keith.
♪ Más allá del horizonte, ♪ ♪ donde quiera que voy, ♪
♪ me siguen los vientos ♪ ♪ del invierno. ♪
♪ Más allá del horizonte, ♪ ♪ un marinero ♪
♪ se preguntaba: "¿Volveré?" ♪
♪ Se preguntaba: "¿Volveré?" ♪
♪ Me pasaré la vida ♪ ♪ surcando los mares. ♪
♪ Ella se pasará la vida ♪ ♪ esperándome. ♪
Sobrecoge, ¿verdad? ¿No la he oído antes?
Por supuesto. Frank la aprendió de un viejo marinero que vive aquí.
Está algo loco.
Supongo que es por todo el alcohol que ha bebido durante su vida.
Era miembro de la tripulación del barco que les he contado.
Siempre repite la misma tonada.
Aparentemente es la única que sabe.
Dolores, cuando termines eso nos iremos.
No tengáis prisa.
Durante la cena ha dicho que le gustan los perros.
- Sí, así es. - Quiero que vea éste.
Lagi.
Tráelo aquí.
Es un ejemplar maravilloso.
Sra. Keith, ¿podría hacernos el honor de ponerle un nombre?
Elija uno y lo..."bautizaremos".
Será como bautizar un barco.
Dolores, ¿cómo se llamaba aquel perro que vimos cuando veníamos?
¿Recuerdas? Aquel nombre esquimal que significaba "morsa".
- ¡Woopy! - Eso es. ¿No te recuerda a Woopy?
- La verdad es que si. - Pues se llamará Woopy.
Nada más, Lagi, gracias.
- Gracias, Sra. Keith. - Debemos zarpar, Paul.
¿Volverá... a visitarnos la próxima temporada?
- No, no lo creo. - ¿No?
El próximo viaje será al sur.
En el trópico no hay peligro de congelarse.
Bien.
- Adiós, Peter. - Adiós, Paul.
Adiós, Frank. Gracias por todo.
- Adiós, Sr. Hudson. Sr. Blake. - Hasta que nos volvamos a ver.
Peter,
esta noche ha pasado algo. No creo que haya sido mi imaginación.
Estando arriba con Blake, he visto una carta en la papelera.
Parecía igual que la que recibimos de Fort Simpson,
tenía la misma letra, era del mismo papel, las mismas palabras...
Pero estaba incompleta.
Crees que la carta que recibimos no es auténtica.
Sí, eso es. Creo que quieren que nos quedemos aquí
hasta que el Flying Moon se congele.
Pues no les ha servido de nada.
- No. - Nos vamos, cariño.
Volvemos a casa.
- Ahora iba a buscarle, patrón. - ¿Qué ocurre?
Carstairs y Joe. Estuvieron bebiendo con dos comerciantes
que les hablaron de una mina de oro en un lugar a diez millas
cerca de un sitio llamado Stillakum. Se fueron.
Intenté detenerles, patrón, pero ya sabe cómo es Carstairs.
Sí, lo sé.
- ¿La caldera sigue encendida? - Sí, patrón.
No pensará llevar este barco a casa sin un maquinista, ¿verdad?
Claro que no.
Necesitamos a esos dos. Prepáralo todo, Shorty.
- Nos vamos a ese sitio llamado... - Stillakum.
Iremos allí y traeremos ese par a bordo.
No olvides mantener el fuego para que podamos zarpar en cuanto volvamos.
¿Asustada?
No.
Sabes usarlo mejor que yo.
Tenlo a mano.
- Ten cuidado, Peter. - No sufras, cariño.
Zarparemos a mediodía.
No se preocupe, Sra. Keith, no le pasará nada.
Sí el tiempo se mantiene, llegaréis a Stillakum al alba.
Llegaremos, Fitzsimmons, si tus perros son buenos.
Vamos, Shorty.
No hay nada en Stillakum, salvo unas chozas destrozadas
y una docena de esquimales.
Aún soy el dueño del Totem Pole, y tú trabajas para mí, Charlie.
- Corrígeme si me equivoco. - Sí, señor.
¿Sra. Keith?
¿Sra. Keith?
Permítame.
No, gracias, puedo sola.
Yo... lamento invadir su intimidad de esta manera, pero
estaba preocupado por usted.
¿Qué quiere, Sr. Blake?
He oído que Peter se ha ido a Stillakum.
Es un territorio peligroso si no se conoce a fondo.
Volverá pronto.
Stillakum no está a la vuelta de la esquina.
- Zarparemos mañana a mediodía. - Sra. Keith,
creo que conozco este país mejor que usted y puede tardar varios días.
En esta época las tormentas son usuales. Podría pasar cualquier cosa.
Yo... en mi casa tengo habitaciones de sobra y... allí estaría más segura.
aquí estaré bien, gracias.
Si fuera mi mujer, no consentiría que se quedase sola con
todos esos hombres locos e inconscientes.
No tengo miedo, Sr. Blake. Tengo un arma y sé disparar.
Bueno, como quiera, pero tengo un hombre de guardia toda la noche.
Si necesita algo, por favor, no dude en llamarme.
- Lo que sea. - Gracias.
Buenas noches.
Buenas noches.
Vaya, no esperaba que volvieras tan pronto.
Yo... supongo que tu oferta de cama y desayuno
ha encontrado unos oídos poco receptivos.
Ten paciencia.
Mañana por la noche puede sentirse muy sola.
- ¿Qué indica? - Nada bueno, amigo mío...
para los hombres, las bestias o los marinos.
Déjame el mapa, Shorty.
Sí, capitán.
Lo encontraremos.
aquí están.
Terminemos el trabajo. Volvamos a Franklin Bend y que nos paguen.
Buscamos a cuatro hombres, ¿los has visto?
Cuatro hombres.
No puedes...
Ah, capitán Keith, tome una copa. No, capitán, lo siento, patrón.
- Nos emborrachamos a bordo y... - Cállate.
¿Y vuestros amigos?
¿Amigos? Se han ido, capitán.
¿Dónde está el oro por el que vinisteis?
¿Oro? No hay oro.
¡Y tú despierta de una vez!
Volvemos a Franklin Bend. Da de comer a los perros. Nos vamos.
Mi respeto por los animales de cuatro patas crece por momentos.
¡Capitán Keith!
- ¿Qué sucede? - Mire.
¡Cállate!
¿Quién se ha llevado el trineo?
Responde, ¿quién se ha llevado el trineo?
Muy bien.
Tendrá que ser a las malas.
Andando. Vamos allá.
Patrón, usted manda en el barco, ¿pero le importa que le diga algo?
¿Qué quieres?
No me gusta el aspecto del cielo.
Tal como tengo la rodilla, el mal tiempo está a punto de empezar.
¿No cree que debería echar el ancla y esperar?
No nos sentaremos aquí a esperar.
Vamos.
¿Qué haces aquí?
Sr. Blake dice que cuide a la señora.
No me importa lo que diga el Sr. Blake. Fuera de este barco.
He dicho que fuera de este barco.
Vete de este barco.
Ahora te irás.
¡Capitán Keith!
¡Capitán Keith!
¡Aguanta, Shorty! ¡Aguanta!
Calma, Shorty.
¿Estás bien, Shorty?
Lo estaré, patrón, en cuanto se me haya pasado el miedo.
Vamos, Shorty, ánimo. Tienes que moverte o morirás helado. Arriba.
¿Sra. Keith?
- Sr. Fitzsimmons... - Espero no haberla asustado.
Pase.
He venido para decirle que uno de mis hombres irá mañana a Fort Simpson.
¿Y eso en qué me afecta?
Podría arreglarlo para que se fuera con él.
¿Por qué debo ir a Fort Simpson?
Sería una buena idea que se fuera de Franklin Bend lo antes posible.
- ¿Se sabe algo de mi marido? - No he sabido nada desde que se fue.
Él me dijo que le esperase aquí hasta que volviera.
Y es lo que voy a hacer.
¿Oye esa tormenta que sopla?
Puede durar una hora o tal vez una semana.
Para sobrevivir con este tiempo hay que conocer el país.
¿Quiere decir que mi marido puede no volver?
Sólo sé que aún no ha vuelto.
Usted puede pasar una noche en este pueblo sin que le ocurra nada malo.
Pero no hay que forzar la suerte.
Este pueblo está lleno de hombres locos e inconscientes.
Paul Blake dijo las mismas palabras anoche.
Bueno, conoce este pueblo tan bien como yo.
¿Quiere subir a cubierta conmigo? Hay algo que quiero enseñarle.
¿Conoce la historia de aquellas dos tumbas que hay en la colina?
Hace algunos años la corriente se llevó un barco desde aquí.
El patrón se llamaba Shaw, Campbell Shaw.
Sí, Blake dijo algo sobre él anoche.
- ¿Mencionó a la mujer de Campbell? - No.
Se llamaba Mary. Fresca, encantadora, joven.
Usted me recuerda a ella en ciertos aspectos.
Paul Blake les fue muy útil en aquellos momentos.
Se llevó a los Shaw a su casa y los persuadió para que se quedaran
hasta que hubieran solucionado su problema.
El capitán Shaw mandó una carta a Vancouver a un mediador
para que comprara un barco para reemplazar el perdido.
Pero antes de que terminaran las negociaciones
tuvo un accidente.
- ¿Un accidente? - Al menos eso dijeron.
Ocurrió no muy lejos de Stillakum.
Hudson había llevado a Shaw allí para interesarle en una mina de oro.
Dijeron que encontró la muerte al caerse en una cima.
¿Qué le pasó a su mujer?
La noche que ella murió hubo tiros en casa de Blake.
- ¿Asesinada? - Yo no he dicho eso, Sra. Keith.
Paul Blake dijo que fue un suicidio porque no podía afrontar la vida
sin su marido. Tal vez lo fue.
Yo lo creí entonces.
- ¿Intenta decir qué...? - Sabe lo que le intento decir.
Ahora baje y entre en calor.
Acepta mi consejo y acompañe a mi hombre a Fort Simpson.
Si su marido vuelve, haré lo que pueda para que llegue a Fort Simpson.
Ya es tarde para irse de Franklin Bend en el barco.
Mi marido volverá y nos iremos.
Bueno, usted decide.
Sr. Fitzsimmons,
¿vino ayer un correo desde Fort Simpson?
No, hace casi un mes que no llega correo desde allí.
Ya veo.
- Gracias por intentar ayudarme. - Buenas noches, Sra. Keith.
Muy bien... abajo.
¡Sr. Blake!
Hola, Sra. Keith.
Sé lo que está pensando, pero ese perro es un asesino.
¿Dónde está mi marido?
- ¿No había ido a Stillakum? - Usted sabe que se fue a Stillakum.
¿Por qué no ha regresado?
¿Por qué me lo pregunta a mi?
- ¿Qué intenta decir? - Usted sabe por qué se ha retrasado.
¿Quiere hacer el favor de entrar?
Frank, la Sra. Keith cree que a Peter le ha ocurrido algo.
¿Por qué se ha retrasado?
Verá, nuestros equipos de perros no siguen un camino de tren,
ni un horario fijado.
¿Por qué no se acerca al calor del fuego?
Estoy seguro que no tiene de qué preocuparse.
- Muchas cosas pueden retrasarle. - El tiempo, por ejemplo.
- No me gustaría estar por ahí. - Problemas con los perros.
Los perros de Fitzsimmons no son los mejores de Canadá.
Frank, esos dos esquimales que han llegado de Lake Lamarque
- Quizá han visto a alguien. - Es una idea.
Rara vez no ven a un extraño.
Iré a hablar con ellos. Disculpe.
¿Me permite sus cosas?
- ¿Le apetece una copa? - No, gracias.
No soporto verla tan preocupada, Sra. Keith.
Si no le hubiera ocurrido nada estaría aquí.
Tiene usted razón.
Peter fue a Stillakum a buscar a esos dos miembros de la tripulación
que abandonaron el barco.
No creo que quieran volver con él para que los detengan en Seattle.
No lo puedo creer.
Carstairs bebe, pero no haría...
No.
Y Joe tampoco. Peter les ha tratado siempre bien.
No harían nada contra él.
No se preocupe por mí. Adelante. Llore si quiere. Lo comprendo.
Volverá.
Sé que volverá.
Crea que lo deseo, pero...
Tiene que estar preparada, para lo que sea.
No lo puedo creer.
Ni Carstairs, ni Joe...
Dolores,
sé lo mucho que ama a Peter, pero si le hubiera ocurrido algo
usted tiene que seguir.
Tiene una vida por delante. Es joven y hermosa.
¡Aléjese de mí, Sr. Blake!
Sólo quiero que...
Después de su demostración de puntería en el barco
creí aconsejable de Lagi extrajera las balas.
No se acerque a mí.
Si dependes de esos esquimales para estar informado...
¿Qué pretendías?
¿Hacerle el amor mientras le decías que era viuda?
Creo que me tomaré una copa.
No me digas que hay licor en casa, lo sé.
Prefiero envenenarme en el bar de Fitzsimmons.
¿Ya estás aquí?
Creí que ibas a estar fuera toda la noche.
- ¿Estás calculando los beneficios? - No, Frank.
Nunca lo hago hasta que están en mi bolsillo.
Nelson y Reinhardt han vuelto.
Les he dicho que no vinieran, porque conociéndote
probablemente harías un discurso que empezaría diciendo
"Bienvenidos a casa, héroes".
- ¿Dónde están? - En casa de la vieja india.
Asegúrate y págales con un cheque.
Ahorra tiempo a la policía montada siguiendo el rastro hasta nuestra puerta.
Frank, no me provoques.
Sal de aquí.
¿Tiene los 500?
- ¿Está muerto? - Ni se dio cuenta.
Si recuerdo correctamente, el acuerdo sobre el precio eran... 300 dólares.
¿300? Debimos coger el dinero por adelantado.
Blake, no nos puede tratar de esta manera.
300 dólares.
No quiero que volváis por aquí al menos durante seis meses.
Pero, Paul, yo...
Largaos del pueblo.
Yo, Paul Blake de Franklin Bend, del territorio del noroeste,
distrito de MacKenzie, Canadá, dejo mi herencia
y públicamente declaro que ésta es mi última voluntad y testamento.
Vaya, ¿cómo están los gemelos asesinos?
Esos dos son un par de malos ladrones.
Supongo que insistieron en cobrar.
Por cierto, ¿te has dado cuenta de que ya no tienes perro?
- ¿Qué? - Rompió la cadena.
Ahora está a bordo del Flying Moon. Eso dice Lagi.
Bueno, que se quede unos días. ¿Dónde está el libro mayor?
Lo he dejado aquí.
Te debes estar haciendo viejo. Lo has dejado en la mesa pero en el cajón.
¿De veras?
- Es tarde, me voy a dormir. - No te vayas, Frank.
Quiero que tomes unas copas conmigo.
Después de todo no ha sido un mal día para nosotros.
Vamos a ser más ricos gracias a una buena goleta y su carga.
¿Y la viuda de cierto capitán?
¡Peter!
¿Y Shorty?
Ha muerto.
Le dejé que se pusiera mi parca porque tenía mucho frío.
La bala que lo mató iba destinada a mí.
Peter,
- Vámonos, ahora mismo. - Shorty era mi amigo.
No puedo irme hasta que sepa quién le mató.
¿No ves que eso es lo que él quiere? Intenta mantenernos aquí.
¿Él?
¿Blake?
Es perverso, es cruel...
- ¿Fue a bordo mientras estuve fuera? - Por favor, cariño...
¿Fue?
Eh, patrón.
Patrón.
Mire.
No lo entiendo, alguien ha estropeado el motor.
Creo que sé quién es ese alguien.
- ¿Se puede reparar? - Hará falta uno nuevo.
¡No vayas, Peter, por favor!
Sube a bordo y espérame.
He visto a su mujer abrazando a alguien y...
no creo que la Sra. Keith vaya besando a la tripulación.
- Frank, podría necesitar tu ayuda. - Prepara un arma.
Te ayudará más que yo.
Fuera, Frank. Podrías resultar herido.
Quedaos fuera,
y no dejéis que nadie intervenga.
Tú... tienes cierta ventaja, no voy armado.
Supongo que no lo necesitará.
Yo no entraría, Sra. Keith.
Me ocuparé de él.
¿Qué opinas, Paul? ¿Se habrá roto el cuello?
¿Qué opino? Que has tardado demasiado.
Nunca había visto a un hombre tan frío.
Mira cómo se le ha doblado la pierna.
- Voy a entrar. - Ya sabe lo que ha dicho.
No me importa, voy a entrar.
Con cuidado.
Tranquilo.
Joe, corta el pantalón. Tú, limpia la pierna.
Imprégnala bien con el antiséptico.
Ahora sujetad.
Tenemos que llevare a un médico enseguida.
¿No podemos llamar al médico de Fort Simpson?
Esta herida no puede esperar.
Con el mejor equipo tardarían cinco días en llegar a Simpson
y cinco días para traerle. Entonces la pierna estaría inútil.
- Tendremos que ir. - Voy contigo.
- Quédate aquí. - No me quedo aquí sin ti.
Es un duro viaje para una mujer.
Por las montañas Franklin y el río...
- Yo voy. - No, no.
Cariño, necesitas que te cuide.
Necesitarás muchas pieles de castor, leña, comida
y una tienda. Necesitarás ayuda.
Y otro equipo.
Iría yo, pero con este tiempo no duraría ni tres días.
- Dolores... - Dime.
¿Cuántas cápsulas quedan en ese bote?
31.
¡31!
Dame 5 al día, ¿entendido? Con eso tengo que llegar a Simpson.
Confío en que lo consigas.
Es una carrera.
Una carrera entre...
¿Cuánto tardarás en prepararme un equipo?
Media hora. 45 minutos, tal vez.
Carstairs, tú y Joe os quedaréis a bordo.
¿Por qué no nos deja encargarnos de Blake?
¡Os quedaréis a bordo!
La Sra. Keith... y yo volveremos antes de la primavera.
Fitzsimmons, dentro de 20 minutos estaremos listos.
¿Así que la ruta pasa por Stillakum?
Tendremos que conducir a ciegas.
El tercer día tendríamos que estar en el desvío MacKenzie.
Y el cuarto en el sudeste del Monte Horn.
Desde allí hasta Fort Simpson es cuesta abajo.
Recuerda que debes mantener la pierna caliente.
Es mejor perder un día que correr el riesgo de congelarte.
- ¿Puedo confiar en él? - Creo que sí.
Igual que en cualquier otro de por aquí.
Dame el revólver, Dolores.
Tú, ven aquí.
Levanta las manos, por encima de la cabeza. Vamos.
Regístrale, Fitzsimmons.
Buena suerte. Rezaré para que lo consigas.
Lo conseguiré.
Para ver cómo cuelgan a Blake y a esos hombres.
Les acusaré de la muerte de Shorty en cuanto lleguemos a Simpson.
Y si la ley es demasiado lenta, yo me encargaré de Blake.
Ahora vamos.
Muy bien, cariño.
El próximo objetivo, Iron...
Mountain.
Llegaremos mañana a esta hora.
Vamos.
No lo entiendo.
aquí pasa algo. Deberíamos haber visto Iron Mountain hace rato.
Se supone que tiene la cima de granito.
¿Estás segura de que no la has visto?
Ni una señal, cariño.
Tendríamos que haber llegado.
Venga, Dolores, vámonos.
Levantamos el campamento.
Listo, cariño.
A menos que me equivoque, ya hemos pasado antes por aquí.
¡Oh, no, Peter, debe de ser un error!
Peter, hemos hecho un circulo.
La brújula funciona. Estoy seguro.
Dolores, coge el calienta pies, y también el rifle.
Camina lentamente. Quiero ver si afecta a la aguja de alguna manera.
No, no es eso. ¿Qué será lo que...?
Acércate.
Coge el látigo, Dolores.
Tú sabes lo que pasa. Habla.
Azótale en la cara. Haz lo que te digo.
Dime qué pasa.
- Blake puso arandelas. - ¿Qué quieres decir?
Puso arandelas de hierro bajo trineo.
Una cadena de arandelas de hierro. Están atadas al trineo.
Quería que acabáramos volviendo a Franklin Bend.
¿Puedes cortarlas?
Si lo hace él, acabaré con el cuchillo entre las costillas.
Debería matarte. Tal vez lo haga antes de llegar a Simpson.
Porque ni tú, ni Paul Blake, ni nadie más impedirá que lleguemos.
¿Lo has entendido? Llegaremos a Simpson.
Y volveremos a Franklin Bend.
Y llevaremos al Flying Moon de vuelta a la tierra de Dios.
Ahora ve a tu trineo.
Solucionado.
Vaya tipo ese Blake.
Vamos, Dolores.
Me encantará aclarar las cosas con él.
Gracias.
Muy bien, Lagi, prepárate para el viaje.
Necesitaremos provisiones para varios días y el equipo más rápido.
Así que la caza va en serio, ¿eh?
Frank, antes de irme, me gustaría que me respondieras a unas preguntas.
Como ya sabes, soy un hombre muy curioso.
Tú dirás.
Tu habilidad para falsificar me resultó muy útil en el pasado.
Gracias.
¿Pero cuándo tuviste la brillante idea de aplicarla a un testamento
en mi nombre?
Veo que ya sabes que redacté tu última voluntad.
Sí, anoche, mientras dormías, miré entre tus cosas y allí estaba.
¿No te parece que fue un detalle que fuera tan generoso
con los pocos parientes que te quedan?
Fuiste mucho más generoso contigo, Frank.
¿Cómo planeabas deshacerte de mí?
Un agujero de bala sería sospechoso y eres demasiado sutil para eso.
Frank, deja de jugar con ese revólver o me enfadaré.
Me gustaría saber cómo lo ibas a conseguir.
Un disparo se puede explicar de varias maneras.
¿Qué te hace pensar que no lo conseguiré?
Esto, Frank.
Dile que te ayude a soltar el trineo.
- Es mejor que paremos aquí. - No, tenemos que llegar a...
Los perros están cansados.
Acamparemos allí. Haz un fuego.
Vamos, haz lo que te ha dicho.
Dolores, ¿recuerdas aquella vez en las Indias,
cuando en aquella tormenta luchamos para salvar la carga
y tuviste que estar ocho horas al timón?
Sí, cariño.
No sé cuánto tiempo podré aguantar consciente.
Debes tomar el mando.
Te pondrás bien, Peter, te pondrá bien.
Tienes que ponerte bien.
Dolores,
- Mantén los perros tranquilos. - Sí.
¡Woopy! Ven aquí.
Vamos, ven aquí. Eso es. Así me gusta.
- Tranquiliza a ese perro. - Todo va bien, cariño.
Quieto, Woopy, muy bien.
¡Vuelve!
¡Vuelve!
Dolores...
la nieve.
Acamparon aquí.
Veo que fue en compañía de lobos. Vamos.
Avalancha bloquea camino.
Lo rodearemos. Coge el perro guía. Deprisa.
4 horas en dirección sur tendrían que llevarnos al punto de giro.
Después cuatro horas al este nos llevará a Simpson.
No dejes que nada nos pare. Ni la comida, ni la bebida, nada.
Tenemos que llegar a Simpson en ocho horas.
Nada nos detendrá.
¡Woopy!
Mira, un trineo, y se acerca rápido.
¡Es Blake!
¡Cuidado, Dolores!
¡Woopy!
¡Vamos, vamos!
No te detengas.
Peter... Mira, mira.
¡Peter, es Woopy!
¡Woopy! Vamos, chico, vamos.
Buen chico.
Buen chico.
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