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Esmeralda, flor del campo
Me ves con la luz del corazón.
Esperanza, esperanza, tu amor es puro como el sol.
Esperando, esperando
En estos ojos del amor
Esperando
De estos ojos del amor
Te he conseguido contra el opuesto.
¡Mi voluntad ha triunfado!
¿Cómo pretendes rebelarte?
¿Vas a venir a mirarme?
No, no.
Mira lo que vendrás.
Estoy logrando lo que me proponía.
Todo lo que me proponía.
Te voy a obligar a amarme, ¿entiendes?
No, no.
Te voy a obligar.
¡Lucio!
¡Lucio!
¡Juana!
¡Juana!
¡Ay, Dios mío!
¡Lucio!
¡Doctor Malaber!
¡Doctor Malaber, por favor, contésteme!
¡Contésteme, doctor!
¡Anual! ¡Anual!
¡Ay, Dios mío!
¡Anual!
¿Qué pasa?
Pronto, tráeme las pastillas que están sobre el buró.
¡Ay, Dios mío!
Doctor Malavés, por Dios, contésteme.
Tenía miedo que esto fuera a suceder.
Han sido demasiadas emociones.
Aquí están. Aquí están.
¡Dámelas!
Aquí están. Aquí están.
Habla al hospital.
Que te comunique con su cardiólogo.
Sí.
Doctor, cálmese. Todo va a estar bien.
Te lo juro que todo va a estar bien.
Esmeralda, por favor, llama al doctor Peñarreal.
¡Rápido!
Trate de respirar, por Dios, trate de respirar.
Dígame, Imelda, ¿logró averiguar la dirección del señor Malavés?
No, doctor.
Desgraciadamente no la tienen registrada en la administración.
Como es paciente particular del doctor Pérez Montalvo.
Sí, sí, comprendo. Gracias.
Bueno
Esmeralda, ¿qué te pasa?
Necesito que manden una ambulancia para Lucio Malaber
El cardiólogo no está
¿Está ahí el doctor Peñarreal?
Precisamente, acaba de llamar
Estaba en casa de sus papás
Por favor, anota la dirección de Lucio
Ahora solo nos queda esperar que Esmeralda vuelva a llamar
Si son ciertas mis sospechas, quiera Dios que ese loco no le haga ningún daño
Ya sé quién puede saber dónde vive ese miserable
¿Quién?
Georgina
¿Bueno?
José Armando, qué bueno que te encuentro
¿Dónde estás, Esmeralda?
En casa de Lucio, mal haber
¿Te encuentras bien?
¿Cómo?
Dame la dirección
Sí, dime.
Le diré a papá que mande a Adrián en este momento a recogerte.
¿Qué pasó?
No te equivocaste.
Esmeralda está en casa de ese hombre.
Parece que a Malaber le dio un ataque al corazón.
Esa es la dirección.
Voy para allá de inmediato.
¿Jacinta?
Sí, señor.
Dile a Adrián que tenga listo el coche. Vamos a salir.
Sí, señor.
Me voy al hospital.
Esmeralda va a pedir una ambulancia.
Llegarán de un momento a otro.
Estoy muy asustado por lo que pueda pasarle a Esmeralda
Sí, Domingo, yo la comprendo
Usted tiene razón para sentirse así
Usted sabe que una cosa mala puede pasar menos de que cante un gallo
Y ese diablo de Lucio Malaber es capaz de cualquier cosa
Ojalá que la Virgencita me la cuide y no le haya hecho nada a ella
Ni al Chilpa y a Tito
Ay, bendito sea Dios que Esmeralda está bien
En cuanto a ese hombre, parece que ha empezado a sufrir el castigo a su maldad
Voy con Adriana a recogerlo
¿Estás segura de que ya te sientes bien?
Sí, no te preocupes por mí
Anda, ve con Esmeralda
Con tantas impresiones, la pobrecita debe estar destrozada
Adelante
Ya está listo el coche, señor
Voy, Jacinta
Regresaré lo más pronto posible
Ay, caramba
¿A dónde va Rodolfo con tanta prisa?
Va por nuestra hija
Esmeralda ya apareció
Yo pensé que a estas horas Esmeralda ya estaría aquí socorrido
Dominga
¿Qué pasa?
Acaba de hablar Esmeralda
¿Pero por qué no me avisaste?
Estaba muy nerviosa, es que sucedió algo
Yo sabía que algo había pasado
Yo lo sabía
Pero termina de hablar, muchacha
¿Qué fue lo que pasó?
Resulta que el doctor Malabar se puso muy mal
Ay, la cosa es seria. Parece que de esta no se sabe.
Virgen santa.
Ay, que Dios me perdone, pero qué bueno.
Yo lo sabía, yo lo sabía.
Algún cría tenía que alcanzar a la mano de Dios.
Yo lo sabía.
¿Dónde está Esmeralda?
¡Papá! ¡Ay, papá!
He vivido horas terribles, papá.
Ya, hija, ya. Ya pasó.
Tranquilícete. Todo va a estar bien.
¡Ay, papá!
Juana, no llore.
El doctor Peñarral ya está aquí para atenderlo.
El doctor Malaber se muere, Milda.
¡Se muere!
Tranquilo, tranquilo, doctor.
Tranquilo.
Tranquilo.
Ay, mi hija.
Milda, bendita sea la virgencita que te trajo con pie.
A ver, voy a acostar al niño a su familia.
Sí.
Bueno, afortunadamente el susto ya pasó.
Tu madre ya podrá estar tranquila.
Y perdóname por no avisarles, pero tenía miedo de que algo le sucediera a mi hijo
¿Ya te sientes más tranquila?
Sí, pero no deja de preocuparme la vida de Lucio
Pero después de lo mal que se ha portado contigo
No olvides que también es un ser humano, Dominga
Y merece nuestra compasión
Papá, ¿podrían llevarme ahora mismo al hospital?
Solo me cambio y nos vamos
¿Está muy mal?
Esmeralda
Esmeralda
Tranquilícese, doctor
Tranquilícese
Esmeralda
Después de armarse un gran revuelo por la desaparición de Esmeralda
La princesa apareció nada menos que en casa de Lucio Malaber
¿Y dices que Lucio está muy mal?
Así parece
Pobre hombre
José Armando se fue al hospital y con ese pretexto
Es muy probable que Esmeralda se parezca por ahí para estar cerca de él
Tienes que estar
Muy alerta, querida
¿Hubo algún problema entre ustedes, Esmeralda?
Pues, pues sí
Doctor, tranquilícese, tranquilícese
Esmeralda, te quiero
Quiero a mi hijo.
Más vale que te vayas.
Más vale que te vayas, es peor que este saque.
¿Qué me da?
¿Cómo sigue?
José Armando me pidió que me fuera de ahí.
No hace más que llamarme y llamarme
¿Qué pasó cuando estabas en su casa?
¿Discutieron o algo?
Estaba como loco
Me enseñó su rostro
Me dijo que ya no tenía por qué rehuirle ni tenerle miedo
Pretendía que le correspondiera
Cuando le dije que nunca sería suya
Me amenazó
Me dijo que me quitaría a mi hijo
Se reía
Gritaba que había triunfado
Que iba a conseguir todo lo que se había propuesto
Que yo tenía que hacer todo lo que él quisiera
Había en Lucio
Un júbilo perverso
Y ahora
Y ahora está así, Dios mío
¿Otra vez ustedes?
¿Otra vez?
¿Siguen cuidando mi vida a la muerte, doctor Villarreal?
Otra vez
Otra vez gano la batalla
Pero ahora no podré
Yo sé que voy a morir
No, no hable, no hable
No es conveniente
¿Qué más da?
¿Qué más da?
Sé que no tengo remedio
Mi vida entera
ha sido una ironía.
Cuando pensé que tenía el mundo en mis manos,
cuando voy a empezar a vivir,
¿y para qué
tanto esfuerzo
para venir a parar en esto?
El final de todo
La nada absoluta
Él no se
Si piensa que va a morir lo logrará
Usted no decía que su voluntad lo podía todo
Lucha ahora
No se entregue
Luchar
Luchar
He luchado tanto
Sin descanso
Sin piedad
Ardientemente
Pero no iba a alcanzar todo
Todo
Al precio que fuera
Ella casi
Casi me parecía alcanzar la dicha
Con la punta de mis dedos
Esmeralda iba a venir a mí
Lo iba a conseguir
Lo sé
Lo sé
Y al final
Yo hubiera conquistado su amor
Al milagro hubiera sabido
Lo que era la felicidad completa
¿Qué pasa?
¿Dónde estás, Armando?
En la sala de terapia intensiva, atendiendo al doctor Malavé.
¿Cómo sigue?
Su estado es crítico. Casi no hay esperanzas de salvarlo.
¿Qué pasa, Armando? ¿Cómo fue?
Bueno, ya lo ves.
¿Pero cómo es posible? Parecía estar tan bien.
Ha sufrido una recaída inesperada.
¿Por qué?
Bueno, estaba excitado, nervioso por una serie de motivos.
¿Pero ocurrió algo en especial que provocara esto?
No tenía que ocurrir nada en especial.
Ya se sabía que su corazón estaba muy débil
¿Y está grave?
Sí
¿Y qué vas a hacer tú?
¿Qué quieres que haga, Georgina? Lo estoy atendiendo
Otro médico lo puede hacer
Es un caso mío
Pero es que...
Voy a quedarme aquí
Voy a quedarme aquí
Hasta que se estabilice
Y ya será mejor que te vayas para tu casa
No, yo me quiero ir de aquí contigo
Te espero afuera
Esmeralda, ¿no te vas a ir?
No.
Ojalá que el doctor Malavés supere la crisis.
¿Sabes?
Ahí está la señorita Pérez Montal.
Vino a buscar al doctor Peñarreal.
Ay, parece que lo quiere tener muy controlado.
Hay que tener miedo.
¿Miedo de qué?
De ti.
No digas tonterías, Imelda.
¿Puedo ayudarte en algo?
Ay, sí, mira.
Por favor, llévale estas formas al médico de guardia.
¿Sí?
Sí.
Está bien.
Gracias.
¿Qué haces aquí?
Ese es el lugar donde yo trabajo
En todo caso, yo debería hacerle la misma pregunta
Hace mucho que terminó la hora de bici
No te quieras pasar de lista conmigo
¿Qué crees que no sé que viniste por José Armando?
No, fíjese que no, se equivoca
Vine por Lucio
Ah, entonces reconoces que es el padre de tu hijo
Yo no reconozco nada
La vida de Lucio está en peligro
Lo hago como un gesto de humanidad.
Pero claro, usted no sabe lo que es eso.
Nunca lo sabrá.
Insolente.
¿Alguna novedad?
No, sigue igual.
Si resiste hasta mañana, tiene posibilidades de rebasar la crisis.
¿Y qué piensas hacer?
Voy a quedarme aquí, Georgina.
¿Toda la noche?
Si es necesario.
El médico de guardia podría perfectamente atenderlo.
Mira, yo conozco muy bien el historial clínico del doctor Malaber.
Además, algo en mí se revela entregarlo en otras manos.
¿Me has tomado lástima?
No es lástima, precisamente.
Pero un hombre que ha luchado tanto por vivir,
no se le abandona así a su suerte.
Además, he trabajado mucho en su caso.
Si lo dejo ahora, me parecería que me estoy traicionando a mí mismo
¡Ay, es absurdo!
Mira, Georgina, más vale que te vayas
No tiene objeto que estés aquí esperando
Está bien, trata de descansar un poco al menos
Y por favor, llámame mañana temprano, ¿sí?
Sí
Esperanza.
Lo siento, Lucio.
¿Qué pasó?
¿Qué hicieron decirte tantas cosas?
No hables.
Te hace daño
Esmeralda
Quédate tranquilo
¿Quieres que me muera?
No, Lucio, no
¿Vas a quedarte?
Sí.
Muy bien.
Puedo necesitarte de urgencia.
Está bien.
¿Qué está haciendo? ¿Qué está haciendo? ¿Se ha vuelto loco?
¡Déjame, por favor!
¡Déjame morir tranquilo!
Este tormento para mí...
La vida no tiene sentido
Esmeralda, no me quiere, no puedo soportar
Doctor, por favor
¡Por favor, doctor!
Sabemos que es inútil
Sabemos que es inútil
De todos modos, me voy a morir
Lo único que consigue con esto es apresurar mi agonía
Pero antes
Antes quiero hablar con usted
Necesito hablar con usted
No puede mentírselo, usted lo sabe
Voy a tener que...
No, por favor, por favor
No me dejes
No quiero morir solo
Tiene que escucharme
Por favor, tiene que escucharme
No me contradiga, por favor
¿Qué dice?
Estoy vencido
No podrá repetir su hazaña de salvarme la vida
¡No la quiero!
Usted es mi hijo, ¿me entiende?
Debemos de luchar hasta el último momento
Eso es nuestro deber
Usted es solo eso
Un médico
Pero no Dios
Déjeme al menos escoger mi muerte, ¿no?
Creo que tengo derecho
Doctor, a ver
Lo único que deseo es tiempo
¡Tiempo!
Y es lo que se me está terminando
Tengo que darme prisa, ¿me entiende?
Sí, pero si se comporta como lo está haciendo, menos lo va a tener
Déjeme ayudarle
Solo quiero que me escuche
Que escuche algo que no puedo llevarme a la tumba
Me da pena que estés aquí acompañándome
Tú necesitas descansar
Lo que yo necesito es sentirte tranquila, que dejes de angustiarte
¿Crees que esté muy grave?
El doctor Malaber es un hombre con una gran fortaleza, pero su corazón ya está muy lastimado
Cuando lo operaron ya ves que también estuvo a punto de morir
Y sin embargo resistió
Precisamente por eso.
El infarto que sufrió recién fue muy violento
y será muy difícil que pueda recuperarse esta vez.
Ay, Álvaro.
Me siento culpable de lo que le está pasando a Lucia.
Bueno, ¿qué estabas haciendo en su casa, Esmeralda?
Me habías dicho que querías huir de él.
Álvaro, al regresar del hospital me encontré con Dominga.
Estaba llorando porque se había perdido Melesio con mi hijo.
Ay, qué noche tan larga
Creo que debemos tratar de dormir
José Armando nos llamará si tiene alguna noticia
¿Esmeralda está también en el hospital?
Sí, no acabo de entender qué demonios hace ahí
El doctor Malaber fue un hombre importante en su vida, Rodolfo
A pesar de lo que le hizo
Ese miserable
Siempre estuvo enamorado de nuestra hija
Ese sujeto jamás ha sentido amor por nada ni por nadie
¿Cómo puedes hablar de amor cuando abusó de Esmeralda con toda alevosía?
Porque cuando la llevé con él, sabía perfectamente que Esmeralda era mi hija.
Se quedó callado y muy infeliz.
Y aprovechó la confusión que reinaba en ese momento para cometer su crimen.
Porque fue un crimen lo que Lucio Malavé hizo con nuestra hija.
No pienses más en eso, Rodolfo. No tiene caso atormentarte.
Cada vez que veo a mi hija sola con mi nieto, separados de José Armando,
Siento un profundo remordimiento
Esmeralda ha sufrido mucho
Dios nuestro Señor la recompensará
Ya lo veremos
¿No te diste cuenta del peligro que corría a Esmeralda?
Lo único que me importaba era salvar a mi hijo
Además
Lucio solamente quería decirme que me amaba
Que le diera la oportunidad de demostrármelo
Ay, Diosito
Si yo no hubiera discutido con él, no le hubiera pasado nada, Álvaro.
Tal vez la causa de tus angustias termine esta noche.
Cálmese. Los doctores harán todo lo posible por salvarle la vida.
Será inútil.
No diga eso. Mientras él siga con vida, la esperanza existe.
Esta vez no. Su semblanza me lo dijo.
Todo será inútil.
Tengo miedo, no a la muerte, sino a lo desconocido, dicen que a la hora de morir, la vida se proyecta
una serie de imágenes. Y ahora parece que estoy recordando
cosas que tenía olvidadas. Cosas que la locura de mi pasión
justificaba. Y ahora que la muerte me acecha,
las veo de otra manera.
Se acabaron para mí las ilusiones, los sueños.
Y yo creo que en estos momentos como no se puede ver al futuro,
se mira hacia atrás, ¿no?
Como una... como una revisión de nuestras acciones.
La verdad, doctor
Es que a la hora de morir
Es la hora de la verdad, doctor
Es la hora de la verdad
Onomatopeya y Cadama
¿No tendrá usted que le sobren unas hojitas de tamal
Aunque sea nomás para chupar?
¡Gracias!
¡Vivas! ¡Aquí estás, mi reinito!
¡Pues aquí está tu trolebuto!
¿Y a qué ando?
¿Qué andamos haciendo?
¿Cómo qué? Pues buscándote. Tengo dos días buscándote.
¡No, hombre!
Pero al fin te hallé.
¡Pues claro!
Miren, miren, este es el mero amigo del bobo Melesio y se llama el Torlebus.
A los pies, ese es.
Unos tamalitos, mi Torlebus.
Unos tamalitos.
No, hombre, estaría de maravilla.
Un pancito, un pancito y una tolito.
¡Ay, con el tolito!
Ya me voy, Aurora, ya es tarde.
Quédate todo el ratito, no seas así.
No se les vaya a ofrecer algo a los señores.
Además, ni hablamos, tú estás muy callado esta noche.
¿Tú también?
¿Por qué te veo extraña pensando y pensando?
¿Qué es lo que te pasa?
Es que creo que tú y yo nunca nos vamos a casar.
Cada vez te veo más desanimado.
No es eso.
Es que estoy esperando que aparezca alguien que se quede en mi lugar.
¿No te parece que deberíamos buscarlo nosotros?
Pues puede que tengas razón.
Voy a hablar con Eleno, a lo mejor él sabe de alguien.
Ay, sí, Adrián.
Hay que resolver nosotros el problema.
Hasta mañana, pues.
Hasta mañana.
Gracias
¿Cómo sigue?
Igual, el doctor Peñarreal sigue a su lado
Álvaro, ¿por qué no te vas a descansar?
Vámonos juntos
Gracias, pero prefiero esperar
La que está deshecha es su enfermera
Esa pobre mujer que no se ha apartado de su lado un segundo
Juana
Ay, pobrecita
Siempre ha sido su sombra
No me imagino qué puede pasar con ella si Lucio llega a morir
Ay, yo sí. Se va a ir muriendo de tristeza poco a poco.
¿Cómo está, doctor Peñalada?
Delicado.
Doctor, se lo suplico. No lo deje morir.
Jamás lo haría, Juana.
Estoy ayudando a luchar contra la muerte a pesar de todo lo que ha pasado.
Doctor, usted está equivocado.
¿Qué quiere decirme?
que no conoce a Lucio Malabert.
Él no es lo que todos ustedes se imaginan.
Lo único negativo que el doctor Malabert ha tenido en su vida
ha sido el obsesivo amor por Esmeralda.
Doctor, ¿puedo enterar un momento?
Doctor Malave
Aquí estoy
Con usted
Como siempre
Sí, Juana
Como siempre
Gracias
Gracias por todo
¿Quieres volverme a ver?
Búscalo, búscalo
Dile que venga, tengo que hablarle
No, no se esfuerce
No debe hablar
Usted mejor que nadie lo sabe
Juana, por favor, dile que venga
Me voy a morir
No puedo hacerlo hasta que le confiese la verdad, Juana
Tiene que saber que el hijo de Esmeralda
Es un hijo
De Juana
¿Te imaginas lo felices que podrían ser ahora José Armando y Esmeralda?
Podrían estar casados, dichosos con su hijo.
El doctor Malaber solo tomó lo que él consideraba...
No, mamá.
Él actuó con mala intención.
Destruyó su matrimonio, la separó de José Armando.
Ella tuvo que luchar muy duro para salir adelante.
Y cuando estaba más tranquila y empezaba a reconstruir su vida, esto.
Bueno, también el doctor Malaber tenía derecho a reclamar a su hijo.
Es que lo que le hizo Esmeralda no tiene perdón.
Yo lo odiaría con toda mi alma.
Ay, mira, yo no sé si Esmeralda lo odia o no.
Lo que sé es que ella está junto a él en su lecho de muerte.
Por algo será.
¿A dónde vas?
A ver cómo sigue mi tía.
Gracias.
Gracias por escucharme.
Antes de morir quiero que sepa
Hasta qué grado he amado a Esmeralda
Doctor, no hable más
Lo único que consigue es agravar su estado
Por favor, déjeme
Más grave que morir
No creo que haya nada
Yo me estoy muriendo, doctor
Está agotando sus últimas fuerzas, doctor
Por favor
Que va a ganar conseguir sus indicaciones
Unas horas más
¿Para qué?
Ya lo voy a ver
La luz en nuevos días, doctor
Pero escúchame, por favor
Antes
Déjeme hablarle un poco de ella
Un poco
La cosa que el día que fue a la choza
Atendía la domina que se sentía enferma
Esmeralda era una niña
Bajo esa luz que la bañaba
Parecía un ser irreal
Dulce, salvaje
Y Esmeralda me sedujo
Al instante en que la vi, tal cual, tal cual le pasó a usted.
En aquel entonces, apenas sabía expresarse.
Era como un animalito lleno de instintos.
Pero me cautivó, me cautivó.
Y volví a ese lugar una y otra vez.
Solamente por mi el plano.
Por eso aquella noche en que la choza se incendió, yo estaba cerca, la rescaté de las llamas y quedé desfigurado.
Y entonces yo pensé que por haberla salvado, su vida me pertenecía.
Que aquella criatura tenía que compensar mi sacrificio y llenar mi soledad.
Traje hasta mi casa
Solo me había encerrado para evitar que
Que nadie criticara mi verdad
Primero con la promesa de un dulce, una fruta
Y una niña
Una niña
Y ahí
Ahí comencé a cumplir
con un amor inmenso, con una infinita paciencia.
Decidí hablar, acomodarse, le dojé.
Lo fui moldeando, me fue grande.
Parmí a la imagen de mi propia alma
para que fuera mía.
Era mi obra
Era mi obra
Y yo me consideraba su dueño
Hasta que usted llegó
Y usted me la robó
La quise igual que usted
Y ella me amó
A mí sí me amó
Realmente es absurdo que estés aquí
Lo sé, Álvaro
Tú y José Armando pendientes del doctor Malabert.
Como si fuese una persona que se merece que le guarden consideración.
Y cuya muerte debe ser lamentada.
No entiendo mucho tu actitud.
Ni siquiera la de José Armando.
Con todo lo médico que soy...
Creo que en el fondo del odio que forzosamente tiene que sentir hacia él...
Hay un poco de compasión.
El doctor Malabert no es digno de ella.
Tienes razón, pero...
Hay algo dentro de mí que me dice que tengo que esperar
Esperar y esperar
¿Qué? ¿Su muerte?
No sé, tal vez
Pero no quiero que Lucio muera sin haber hablado con él
Mire, doña Soca, aquí el torrebus es mi mero amigo
Y no tiene ni un lugarcito donde quedarse una pestañita
Pues digo, ¿yo por qué no lo dejo allá en el cuarto?
para que ahí se arruine un ratito y ahí se quede...
Sí, sí.
Pero nomás se me baña.
Bañarme es requisito.
Sí, sí, sí.
Y voy a confiar en usted nada más porque es amigo de Melesio.
Gracias, intrínseca, damita.
Permítame usted.
Soy respetuoso, ¿eh?
Yo sabré agradecer la hospitalidad.
Además, el baño ese me va a caer en hombre.
me va a ablandar, ¿verdad?
¿Y ya merendó?
Sí, sí, ya. Gracias.
Me dieron unos tamalitos aquí afuera
y un atolito, ¿verdad?
Ya.
Con permiso, inenarrable señora.
Estaba sabrosa la cena, ¿verdad?
Ya, Aurorita, quita esa cara.
Siempre estás como distraída, como oída
Ay, tienes razón, Florecita
No puedo seguir así
Ya me cago mal hasta yo misma
Yo tengo miedo que me vaya a decir que ahí muere
Que siempre no se casa conmigo
Ay, Yora, ¿por qué dices?
Ahorita se me hace que tú nada más inventas
No, Florecita
Adrián trae algo, y grueso, que no me quiere decir
¿Jasita?
¿Usted otra vez?
Solo quería decirte buenas noches.
Con todo lo que ha pasado apenas te he mirado.
Pues ya me miro.
Ahora váyase.
¿Cuándo vamos a hablar?
Ya nomás que pase todo esto de Esmeralda y hablamos.
Se lo prometo.
¿De veras?
Le doy mi palabra.
Ay, te adoro.
Pero no siento que debas estar tan preocupada, querida.
Ay, pero ¿cómo no? He estado hablando al hospital y Lucio sigue grave, pero está consciente.
Y José Armando no se ha movido de su lado.
Ay, ya sabes lo exagerado que es en el cumplimiento de su deber.
Sí, lo que me angusta es que el doctor Malavera, estando en el umbral de la muerte, decida confesarle la verdad a José Armando.
No podría ser, pero yo tengo mis reservas al respecto.
Ese hombre siente tanto odio por José Armando que no lo creo capaz de decirle que no tuvo nada que ver con Esmeralda.
Eso representaría la posibilidad de que mi sobrino y esa mujer se reconciliaran
Y yo no creo que Lucio quiera que estén juntos aún estando muerto
Pues yo no estoy tan segura
Lo que me da terror es que vaya a decirle que yo estaba enterada de todo
No, no, no, ni lo digas
Eso sí que jamás te lo perdonaría, José Armando
Jamás te lo perdonaría
Ya sabes, sigue igual.
Pero dentro de su gravedad no ha dejado de hablar con el doctor Peñarreal.
Esperanza me dijo que lo consideraba como un padre.
Como un maestro.
No podía quererlo de otro.
Sí, claro, claro.
Ahora lo acepto.
Pero aquel entonces, ¿cuánto lo odié?
¿Tú sabes cuánto lo odié?
También yo lo odiaba con todas mis fuerzas.
Hice lo posible por separarlos
Por destruir esa felicidad
Que habían alcanzado
Y lo logró
Ya casi me consideraba vencido
Cuando su propio padre la puso en mis manos
Y usted, que dice amarla tanto
Cometió esa canallada
Y tuvo la suerte de que naciera ese niño
Para crear un lazo indestructible entre los dos
No, no, no, doctor, escuchen
Todos
Todos se han equivocado conmigo, ¿me entiende?
Usted me entiende
Y nunca entendá
Cuánto he amado esperarla
Tanto
Tanto
Que jamás pude haberle hecho un daño
Si me entiende
Entonces, ¿por qué?
Yo fui a despedirla aquella noche
Y ese niño
Ese niño
¿Ese niño qué?
Dígame de una vez, doctor Malavé
Ese niño es suyo, doctor
Es su hijo
Ese niño es suyo, doctor
Es su hijo
Es su hijo
Esperanza
Esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esmeralda, oh, esmeralda
Tienes los ojos del amor
¡Gracias!
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