Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Esmeralda
Me ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
En estos ojos de amor
Esperanza
Tienes los ojos del amor
José Armando no ha hecho nada.
Se mantiene aparte, ajeno por completo al asunto.
Mala entraña que tiene.
Y aunque se ponga de rodillas merece que lo perdone.
Óyeme bien, Esmeralda.
Acuérdate bien.
Aunque un día se te arrastre a los pies arrepentido, lo puedes perdonar.
¡Nunca!
José Armando.
Pero es posible
Has venido
¿Ya lo ves?
Me sentía muy solo
Mi amor, mi amor, mi amor
Qué alegría
Te he recuperado, mi amor
Pero ven
Ven, vamos
Ven
Qué alegría tan grande, mi amor
¿Por qué lo decidiste?
Bueno, he cambiado de opinión
Estaba segura de que, de que ibas a rectificar
No me hagas que me arrepienta, Georgina
¿Por qué?
Estás convirtiendo un simple gesto mío en una victoria
Porque lo es, mi amor
No es porque yo lo deseaba con toda mi alma
A ver, siéntate, cuéntame
Cuéntame, mi amor, platícame
Bueno, después de que lo hablamos estuve pensando
Yo no tengo por qué mezclar el problema de mal haber con nuestras relaciones
Suponiendo que hayas sido sincera conmigo
Ay, mi amor, por supuesto
Te lo aseguro, yo no tuve nada que ver en ese asunto
Además, ese odio tuyo está asociado con lo que le hizo Esmeralda
Y ella ahora no tiene nada que ver en tu vida
Hay otras personas a las que les corresponde hacerle frente a este asunto
¿No crees?
Él me agravió
Envileció el amor que existía entre la mujer que amaba y yo
Y esa afrenta no la olvidaré jamás
Por favor, mi amor. Mira, vamos a disfrutar el momento.
Solo me gustaría saber qué has pensado sobre mi papá.
Mientras tu padre te haga contacto con ese canalla, prefiero mantenerme alejado de él.
Lo siento, Georgina.
No me pidas más de lo que puedo ofrecerte.
El licenciado Díaz Mirón me pidió papeles del niño.
Seguramente debes tenerlos tú.
¿Cuáles papeles, Rodolfo?
¿Cómo cuáles? Su fe de bautizo, el registro, su acta de nacimiento, todo lo que tengas.
Es que yo no tengo ni un papel de nuestro nieto.
¿Quién los tiene entonces? ¿Esmeralda? ¿Dominga?
No sé, Rodolfo.
¿Cómo no sabes?
Si ustedes bautizaron al niño, forzosamente deben tener esos documentos.
Raulito me confirmó que el licenciado Estrada había salido del pueblo muy temprano.
Ya debería estar de regreso.
No se desespere.
Seguro viene con los documentos que usted necesita
Es que el tiempo y la oportunidad son nuestros aliados, Juan
Hay que aprovecharlos
En estos momentos, la familia Peñarreal
Debe estar tomando cartas en el asunto
¿Cómo te fue, papá?
Bien
Le pedí al licenciado Díaz Mirón
Que viniera personalmente a hablar contigo
Para explicarte los derechos que por ley te corresponde
Me pidió que le tuviera los documentos de mi nieto
Papá
Yo no tengo ningún documento de mi hijo
A mí me parece que la solución del problema está en las manos del doctor Peñarreal
Pues claro, papá
Si él hubiera registrado a ese muchachito cuando nació, todo se soluciona
Ay, qué va a hacerlo, si él dice que no es hijo suyo
No, sí, ya sé que los celos le metieron esa mala idea en la cabeza
¿Y cómo sigue Aurorita?
Ay, papá, llore y llore
Dice que no quiere volver a ver a Adrián
Pues sí, era de esperarse
De veras que tu hermano ya ni la muela
Siento que mi vida ya no tiene razón de ser
Ay, no, eso sí que no
Usted tiene que salir adelante
Ni que Adrián fuera el único hombre sobre la tierra
No le tienes que dar gusto a esa señorita de salirse con la suya
Ya lo sé, mamá
Dame tiempo
Ya, pero poquito
Mañana te vas a la tienda para que te distraigas, ¿eh?
Mamá, ¿y Adrián iría a ver al doctor?
Él sabrá, ya está grandecito para saber lo que hace, ¿no?
Tú no te preocupes, hombre
Tienes que hacerte estos análisis para confirmar mi diagnóstico
Y no te preocupes, debe ser una colitis nerviosa
Mira, tómate estas pastillas y además te voy a poner una dieta blanda
Y si tienes algún otro síntoma, por favor háblame
Muchas gracias, doctor.
¿Y cómo va lo de la boda?
Pues todavía no sepa cuándo, doctor.
Todo depende de usted y de mi papá.
Espérate.
Adiós, doctor.
Se parecía a Juana.
¿Será ella?
Tu padre está hablando con el licenciado, hija.
Verás que le arregla todo.
No tengo cabeza para nada.
Mira, hija, al mal tiempo buena cara.
No tiene caso que estés encerrada aquí pensando cosas terribles y desesperándote.
Vamos a llevar a mi nieto a dar una vuelta a la feria.
Sí, mi hija, sí.
Vete con tu papá y el bebé.
Está muy apurado y de todos modos no puedes hacer nada.
¿Qué pasó, Rodolfo?
Ya le expliqué al licenciado cómo están las cosas
Él mismo va a conseguir los papeles que nos hagan falta
Para llevar a registrar al niño de inmediato
Ay, papá
Sí, ya
Yo me quería correr desde antes
Ya vine a ir a esa enfermera
¿Viniste a verlo?
No, vine a darle las gracias al doctor Pérez Montalvo
A ver si luego regreso porque no lo encontré
¿Cómo está Esmeralda?
¿De veras no piensa volver al hospital?
Por ahora no.
Pues hace bien, porque no es por nada ni mucho menos.
Pero ese doctor Malaber es un malvado.
¿Ese? ¿Quién es ese?
¿Quién? ¿Quién es ese?
¿Quién? ¿Quién es ese que va ahí?
Es el licenciado del doctor Malaber.
Y alguna fechoría se traen entre manos.
Ya verás que algún día se le aparece Esmeralda.
Esmeralda no va a permitir que le arrebaten a su hijo.
Primero la matan.
Pues el doctor Malavera está decidido, Hilda.
Lo mejor será que tu amiga Esmeralda tome sus precauciones.
Álvaro, oí ruidos. No pensé que fueras tú.
Vine con un expediente y este libro.
Ahora tengo que regresar al hospital.
¿Y Esmeralda? ¿Has hablado con ella? ¿Cómo está?
Está muy nerviosa, mamá.
Le doy vueltas y vueltas a lo que pasa
y creo que la solución sería casarme con ella lo antes posible
y registrar a José Rodolfo como hijo mío.
Entonces ese hombre no podría hacerle nada a Esmeralda.
Pues a la palabra el hecho, Álvaro.
Habla con ella y propónselo.
Sí, mamá.
Hoy mismo lo haré.
Está bueno, ¿eh?
Está bueno.
Sí, está bueno.
Está bueno, está bueno, está bueno.
Hasta me pude bañar.
Sí.
No, no, no, yo me abstengo de esos menesteres.
Oye, ¿y tú siempre vienes aquí?
Sí, pues aquí es como mi casa.
Aquí vivo.
Y a veces tratamos bien a los trincas.
Sí, sí, sí.
Y este pancito está bueno, bueno, bueno.
Está rico.
Tú no puedes llegar con tal monumento ese de ángel, ¿no?
¿Te parece lloro?
Ah, sí, pues ahí nos juntamos cada vez que gana México
Si me llama el licenciado Díaz Mirón
¿Le dices que me llame por el celular?
Sí, señor
No nos tardamos, casita
Sí, señora Blanca
¿Casa de la familia Peñarreal?
Sí, ¿de parte de quién?
A ver, un momentito, déjeme ver si está
Señor Esmeralda, le habla la señora Hilda.
Que le urge.
Ah, gracias.
¿Sí, bueno?
Esmeralda, ¿puedo ir a verte?
¿Cuándo?
Ahorita que salga.
Me urge decirte algo sobre el doctor Malaber.
Está bien, te espero.
Creo que no voy a poder acompañarlos.
¿Qué pasa?
Hilda quiere decirme algo importante.
Perdón por entrar sin anunciarme.
Adrián me abrió.
No pase, por favor. Faltaba más.
Gracias. Veo que van a salir.
Queremos llevar a mi nieta a Chapultepec.
Discúlpeme, de verdad, pero es que estoy muy preocupado y creo que hay una solución.
Me alegro que estén todos presentes.
Quiero proponerle a Esmeralda que nos casemos cuanto antes
y que registremos a José Rodolfo como hijo mío.
Oye, ¿y este es el monumento ese del angelote de oro?
¿Ese?
Sí
Pues ahí está, todavía no se ha caído
¿O no?
Bueno, pues ya estás aquí
¿Y ahora?
¿Y ahora?
¿Y ahora?
Ahora tengo que buscar a mi reinita chula
¿Tú sabes dónde están?
No, la tuya no, la mía sí
Está allá en Xochimilco, es una trajinera
Se llama Mi Reinita
Pero la tuya no sé dónde está
Pues yo tengo que ir a buscarla, ¿eh?
Bueno
Adiós, ¿eh?
Adiós
También pienso que esa es una buena solución
Lo más importante es que el doctor Malaber esté desprevenido
Que no tenga la menor idea de lo que vamos a hacer
Mira, Rodolfo, a través de José Armando, Georgina Pérez Montalvo está al tanto de todo
¿Pero piensas que esa muchacha vaya a contarle las cosas a ese hombre?
Aunque no vaya a ella
Su padre atiende al doctor Malaber
Y es muy probable que en cualquier comentario le revele lo que sabe
Él sabe que estoy comprometida con Álvaro y que pensamos casarnos
Bueno, pero seguramente cree que eso va a demorar
Y nuestra oportunidad de ganarle la partida a ese está en tomarlo por sorpresa
Que cuando venga a darse cuenta ya estemos casados
Por mí ya lo hubiéramos estado desde hace tiempo, pero preferiste esperar
¿Cómo iba a imaginar que iba a ocurrir todo esto?
Además quería complacer a papá para que José Rodolfo llevara su apellido
Y esos trámites se han tardado
Bueno, mientras menos se hable de eso, mejor.
Si algo llega a oídos del doctor Malabernos, tomaría la delantera.
Papá, ¿pero estás seguro de que él no me puede quitar al niño?
¿No me estás engañando para que yo me sienta tranquila?
Jamás lo haría, hija.
Ya te lo explicará el abogado personalmente.
Eso es lo único que me importa.
Todo lo puedo soportar.
Menos que me quiten a mi hijo.
Esmeralda, que un licenciado te busca
Creo que se llama Esgrada o algo así
¿Vendrá de parte del licenciado Díaz Mirón?
Ahorita voy, Jacinta. Pásale a la sala, por favor.
Sí.
Gracias.
Yo sigo aquí, mija.
¿Sí?
No, vamos, Domingo, acompáñame.
No, no, no. Ve tú, ve tú, ándale. Luego me vienes a contar.
Ándale.
Georgina, al fin te encuentro. Necesito verte.
No tienes idea de las noticias que te tengo
Ahí viene la señora
¿Le traigo un cafecito?
Bueno, si no es molestia
Soy Esmeralda Peñarreal
Ah, mucho gusto, señora
Vengo en representación del doctor Lucio Malaber
Siéntese, por favor
Gracias, señora Peñarreal
Mi visita es con el fin de hacer de su conocimiento
Que yo seré el abogado que lleve el caso al doctor Malaber
para obtener la paternidad de su hijo y de mi cliente.
También mi abogado está tomando cartas en el asunto.
Lamento decirle, señora, que la están asesorando mal.
Como madre, no tengo que consultar nada con nadie.
Me basta con mis sentimientos.
Eso a la hora de esclarecer una demanda pesa muy poco.
Será inútil que Lucio establezca esa demanda.
Desde ahorita le digo que no voy a permitir que me quiten a mi hijo.
Es muy natural que asuma esa actitud en su posición de madre,
pero comprenda que mi cliente también quiere a su hijo.
¡Él no es el padre de mi hijo!
¿Puede demostrar eso?
¿Tiene pruebas o algo?
Sea razonable, señora.
Mi cliente no quiere perjudicarla, tiene todas las de ganar.
Y si las circunstancias lo obligan,
está dispuesto a llevar las cosas a las últimas consecuencias.
Hasta establecer legalmente el derecho de paternidad sobre el niño.
No deje que llegue ese momento que sin duda va a ser muy doloroso.
El señor ya se va, Jacinta.
Aquí le dejo mi tarjeta.
Espero que pronto se comunique conmigo o si lo prefiere con el doctor Malaber.
Fue un placer. Con permiso, señor.
Dios mío
Si me hubieran jurado que don Rodolfo se iba a poner así con su nieto
Nunca lo hubiera creído
Sí, Adrián
Y está decidido a defenderlo a él y a Esmeralda hasta con su vida
Gracias. Es Mera Alba.
Hola.
¿Quién es ese hombre que salió de aquí? Se me hace conocido.
Es el abogado de Lucio Malaber.
Claro, hoy lo vi.
¿En dónde?
En el hospital.
Y fue la misma Zoyla quien me dijo que ese hombre se veía con el doctor Malaber.
Ay, yo venía a ponerte sobre aviso, pero creo que he llegado tarde.
Gracias, Hilda.
Pero no debería de sorprenderme.
Lucio no es un hombre de amenazas, nada más.
Su ola me comentó que la corrió.
Ay, qué horror.
Se ve que es un hombre terrible, por fuera y por dentro.
No, Hilda.
Lucio siempre ha tenido un carácter muy fuerte, hasta intolerante.
Pero no era malo.
Conmigo fue tierno, cariñoso, hasta dulce.
Pero abusó de ti.
Sí.
Y después de haberme dado armas para la vida, la destruyó en un momento.
Pues me dijo Zoila que ahora lo está atendiendo una mujer que parece que la conoce de siempre.
¿No la conocerás tú?
No lo sé.
¿Pero cómo? ¿Quieres llevarlo al zoológico también?
Ah, tenemos tiempo.
Quiero que José Rodolfo se suba al trenecito y vea a los animales, ¿sí?
Si lo hubieras visto en la casa grande emocionado con los becerros, los caballos y el pony que le compré.
Papá, papá, papá
Y al doctor Lascano hablar tan decidido.
Consideré que tú tenías que estar al tanto.
Así que la idea es que Esmeralda se case enseguida con el doctor Lascano.
Ya estando casada, las amenazas del doctor Malaver no tendrían objeto.
Sería absurdo querer conseguir a una mujer que ya está casada.
Todo este aquelarre del niño.
Es por presionar a Esmeralda para que lo acepte.
Pero ya casada la dejaría tranquila.
Y ella saldría una vez más triunfadora
Con que eso es lo que tienen planeado
Es muy hábil
Y la paternidad del hijo de Esmeralda siempre sería una incógnita
Una pregunta de la cual José Armando tampoco sabría la respuesta
Ay, que no sé dónde tengo la cabeza
Todo se me olvida
Buenas tardes
¿Cómo le va, doctor Peñarriag?
Con permiso
Voy a dejar este suero, no tarda
Ay, usted, que ya me había ido
Y se me olvidaron las llaves de mi casa
Tuve que regresar por ellas
Sí, es terrible llegar a la casa
Y en ese momento darse cuenta que uno no trae las llaves
Lo bueno que antes vine a la casa
Pasé de la Esmeralda
Allá a casa de sus papás
Ah, ¿sí?
¿Y cómo está ella?
Pues cada vez más angustiada, pobrecita
Fíjese, hoy la fue a buscar el abogado del doctor Malaber
Solo fue para decirle
Que el tal doctor empezó con los trámites para reclamarle a su hijo y quitarse
Pero eso no lo puede hacer
Sí, sí puede ser
Porque el hijo de Esmeralda, ese pobre niño, es huérfano de padre
Así que si aparece un hombre reclamando su paternidad
Puede llegar a conseguirlo
¿No lo cree usted?
Ay, mija
Mejor no hubiéramos ido con tus papás de paseo
Mira
Nomás te quedaste para enterarte de puras malas cosas
Al contrario
Ahora sé que Lucio está decidido a hacerme la guerra
¿Y si hablaras con él?
Lo hice y me lo advirtió
O lo acepto y me paso la vida a su lado
O convierte mi vida en un infierno
No te desanimes
Mi tío no permitirá que ese hombre se te acerque siquiera
Todos vamos a defenderte
Y por ningún motivo vamos a permitir que toque José Rodolfo
No se lo vamos a permitir.
Ahora lo que necesita es mucho descanso, señora.
Bueno.
Que vaya bien.
Qué bueno que te encuentro.
Necesito hablar contigo.
Dime
Vengo a decirte que estoy dispuesto a reconocer al niño de Esmeralda como hijo mío
Viene eso ahora
Conozco la situación real de Esmeralda con Malaber
¿Y quién se supone que debería haberte informado?
Papá, mamá, ella
O tú mismo
¿Y eso por qué?
Porque el único que puede impedir que ese miserable lleve a cabo sus propósitos
Soy yo
Tú mismo me lo dijiste la última vez que hablamos
Que por el hecho de haber disuelto mi matrimonio con Esmeralda
y haberme negado a reconocer a su hijo.
Los había dejado prácticamente en manos de mal haber.
¿Bien?
Estoy dispuesto a evitar que se aproveche de las circunstancias.
Díselo a ella.
Si quiere, mañana mismo me presento en el juzgado y registramos al niño.
Ya Jacinta está haciendo el té de tila
¿Quieres que también te traiga un calmante de los que yo tomo?
No, gracias
No creo que sea necesaria
Esmeralda, estás muy preocupada
Es que no entiendo
No entiendo
Mi papá me dijo que Lucio no tenía derechos legales sobre el niño
Y ahora este señor me afirma todo lo contrario
No le hagas caso, ¿qué va a decir?
Estaba tan seguro
Esos abogaduchos son tremendos
Siempre tratan de asustar la mujer
No sé
Estoy aturdida, angustiada
Hay que hacer algo
Mi tío Rodolfo también debería consultar a un abogado
Ya papá habló con el licenciado Díaz Mirón
Y puso el caso en sus manos
¿Ah, sí?
¿Y qué van a hacer?
No sé
Solo me dijo que no me preocupara
Esmeralda
No te preocupes
Si mi tío ha tomado medidas para resolver el problema
Puedes estar tranquila
Siempre se rodea de gente muy capacitada
Pero es que el abogado de papá dice una cosa
Y este dice otra
Pues que se arreglen ellos, que conocen sus artimañas
¿Y tú piensas que ese niño es tuyo realmente?
No voy a detenerme a hacer esa clase de consideraciones en un momento como este
No, no, no, respóndeme
Algo en tus sentimientos ha cambiado
Este ofrecimiento es porque
Al menos consideras posible que José Rodolfo sea tu hijo
No, no lo sé.
¿Y entonces?
Lo hago para solucionar el problema, nada más.
No quiero que le quiten a su hijo, no quiero que Esmeralda sufra.
Pues muchas gracias por tu generosidad, pero Esmeralda no necesita de ti para nada.
Me basto yo solo para defenderla.
Creo que en esta ocasión, el que está actuando en una forma egoísta eres tú.
Puedes guardarte tu apellido.
Fíjate, he preferido hablar contigo en vez de irle a ofrecer a ella mi ayuda.
Respetando tu condición de novio
Es lo único acertado que has hecho
Esmeralda te habría respondido lo mismo que yo
De todos modos
Si es necesario pueden contar conmigo
Prométeme que se lo vas a decir
Aunque sea para su tranquilidad
Está bien
Pero no tienes que preocuparte
Porque ya lo tengo resuelto
Me alegro
Qué chula de pajarote
Pero hombre, estos desgraciados
¿Por qué los tendrán encerrados así?
No pueden volar alto, alto, alto
Y pegar con sus alas hasta el cielo
Ahorita los voy a sacar
¿Por qué los tendrán ahí encerrados ahorita?
Los hago volados
Y los voy a sacar
No, no, no, no, no, no, no, no, no, no.
Hola, hijita
¿Qué tal, Esmeralda?
Ay, no sabes lo bien que la pasé
¿De dónde fuiste?
A visitar a una amiga
Voy a tomarme ese té
Me duele la cabeza
Ay, ¿qué le pasa a la princesa que la veo tan disgustada?
Vino a verle al abogado del doctor Malaber
¿Ya vino?
A veces pareces demasiado enterada de las cosas
Bueno, no, no, enterada no es que me las imagino
El doctor Malaber no iba a cruzarse de brazos teniendo todos los derechos
Pero los tendrá
De veras él creerá honestamente que es el padre de José Rodolfo
Pero claro que ese mocoso es suyo
Yo cada día le encuentro más parecido con José Armando
Ay, no seas tonta. Eso es porque quieres verlo así.
El niño es hijo del doctor Malaber. Yo no tengo la menor duda.
Ya sé que inició los trámites para reclamar la paternidad del hijo de Esmeralda.
Así es.
Es la única forma de doblegar su voluntad.
Pues su abogado se debe dar prisa porque le quieren hacer una jugarreta.
Parece que Esmeralda va a acelerar su matrimonio con Álvaro Lascano.
Y de ese modo, usted la perdería definitivamente
¿Y ya con qué objeto reclamaría al niño?
¿Por vengarse?
¿Por hacerla sufrir?
¿O porque realmente la quiere y la quiere tener a su lado?
Es muy difícil para un hombre solo hacerse cargo de una criatura
Y no creo que eso le resulte muy deseable
Si su verdadero objetivo era conseguir Esmeralda
No me van a derrotar
No lo van a lograr
Todavía lo puede impedir
Todo es cuestión de tiempo
Yo ya lo puse sobre aviso
Lo demás depende de usted
No te decides a volver a mi consultorio
Ya casi era más tuyo que mío
No, doctor, por ahora no podría
Estoy bajo ciertas presiones
Atravesando una época de tensión emocional
Y no tendría la seguridad que tenía antes
Prefiero esperar a que se definan ciertas situaciones
Hola
¿Cómo están mis dos amores?
Hola papi
Hola amor
Qué gusto verlos juntos
Aquí estábamos conversando mientras te esperábamos
Bien, los dejo solos
Hasta luego
Hasta luego
Adiós papi
¿Dónde estabas?
Con mi maestro.
Mientras espero hacer tu esposa, estoy volviendo a trabajar en la escultura.
¿Ya hiciste las pases con papá?
No.
Ay, mi amor, no seas rencoroso.
Lo siento, no puedo evitarlo.
Si hay algo que no soporto, es que me oculten las cosas.
¿Qué dices, Estrada?
Tengo que serle absolutamente franco, doctor Malaver.
Si lo engaño, no vamos a ninguna parte
No, no, repíteme lo que me dijiste ahorita
Después de estudiar bien el caso, he llegado a una conclusión
Según la ley, usted no tiene absolutamente ningún derecho sobre el hijo de Esmeralda
¿Y cómo me sales ahora con esto?
Lo siento, doctor Malaver, esa es la realidad
Usted no tiene ningún derecho de reclamar esa criatura
Esmeralda se va a casar inmediatamente con el doctor Lascano
Si lo hace, yo la pierdo para siempre
No puedo obligarla a nada, absolutamente a nada
Yo he hecho más de lo que usted me ha ordenado, doctor
Incluso fui a verla a su casa
¿Aquí en la Esmeralda?
Sí, fui como representante legal suyo
Pensé que sería un golpe que le iba a impresionar
¿Y qué, te recibió?
Sí, conversamos
Y le aconsejé que cediera
En vez de enredarse en un pleito judicial que a la larga perdería
Le hice creer que en caso de establecerse una disputa legal
Usted ganaría
Lo tengo que ganar
¡Lo tengo que ganar!
La ley establece claramente que si esa criatura
nace dentro de los 300 días
después de disuelto el vínculo matrimonial
se considera hijo legítimo
de ese matrimonio.
Por lo tanto, el verdadero padre de ese niño
es el doctor Peñarreal.
José Armando Peñarreal no quiere ese niño.
Se ha negado a reconocerlo.
Aunque se niegue, lo considera la ley hijo suyo.
No puede ser, no puede ser.
El hijo de Esmeralda es mío.
Yo soy su padre.
Cálmese, doctor. Lamento que así sea, pero...
Entonces, ¿para qué fuiste a casa de Esmeralda?
¿Qué objeto tuvo?
Ya se lo dije. Quise infundirle temor.
La única posibilidad que tenemos de ganar este caso es...
es que ella se asuste y acceda a someterse a nuestras condiciones.
¿Y tú piensas que lo va a hacer?
Me parece que logré impresionarla.
Cualquier madre se acobarda ante la posibilidad de perder a su hijo.
Pero no confío mucho en ese recurso.
Su familia es gente con inteligencia, poder, dinero.
No se van a dejar amedrentar tan fácilmente.
Tendrán buenos abogados, consultan el caso y todo se viene al suelo.
No puede ser, no puede ser.
Tú tienes que encontrar la manera de resolver esto.
Repito que legalmente no se puede resolver nada.
Pero claro, siempre existen otros recursos.
Pues no te detengas ante nada. Yo te pago lo que quieras.
Pero tenemos que ganar este crédito. ¡Tenemos que ganarlo!
Estaba feliz el muchachito.
Ay, cómo me hubiera gustado estar ahí.
Me extraño tanto.
Pues deberías ir a verlo más seguido.
Ay, no, ¿cómo crees? Me da pena con los señores Peñarreal.
Hola
Espera un momento
A ver, dame acá
¿Sigues enojada conmigo?
¿Y cómo crees que deberían estar después de lo que pasó?
Estás exagerando
Graciela vino a provocarme y tú le diste la razón
Te parece poco
Bueno, pues no debiste hacerle caso
Tú eres la mujer con quien me voy a casar
Yo ya ni pienso en eso
Pues yo sí
Tú sigues siendo mi novia bonita
La que un día me voy a llevar pa'l campo
Pa' que me dé hijos y pa' envejecer juntos
No sé, Adrián
Yo ya no sé
¿Qué te pasa, Lucio?
¿Quién era ese hombre que acabo de salir?
Estrada, mi abogado
No podía haberme traído peores noticias
¿Sabes que puedo perder la paternidad sobre el hijo de Esmeralda?
Mi hijo
Bueno, cálmate, cálmate, Lucio
No debes alterarte
Bernardo, por favor, te lo suplico
Tienes que operarme ya
No puedo perder más tiempo
A eso he venido precisamente
Has respondido muy bien al tratamiento
Y pasado mañana, a primera hora te opero
Bernardo
¿Verdad, en serio?
Muy pronto será su nombre nuevo
Siéntese, licenciado
Gracias
Le pedí que viniera porque Esmeralda, mi hija, está muy inquieta
Usted conoce todos los antecedentes del caso
Y quiero que personalmente aclare sus dudas
Me imagino que es un que tu principal estriba
En que el doctor Malaber pueda arrebatarle legalmente a su hijo
¿No es así?
Sí, sí, licenciado. Él mismo me confesó cuáles eran sus intenciones.
Bien, pues para su tranquilidad quiero que sepa que ese hombre no puede hacer lo que se propone.
La ley jamás le concedería el derecho de paternidad sobre su hijo.
Pero su abogado me aseguró que en caso de llegar a juicio, Lucio ganaría.
Ayer estuvo aquí. Mi esposo y yo nos encontrábamos fuera y Esmeralda lo recibió sola.
Parece que aprovechó esa circunstancia para amenazarla.
¿Cómo se llama ese abogado?
Estrada.
Joaquín Estrada.
Me dejó su tarjeta.
Ah, ya.
¿Lo conoce, licenciado?
Sí, bastante.
Es un buen abogado.
Con muchos conocimientos, pero con pocos escrúpulos.
Lo cual lo hace más temible.
Bien.
Volviendo a lo que nos interesa,
expliquele, Esmeralda, lo que me estaba diciendo.
Sí, es en relación al término de tiempo
que fija la ley para determinar la paternidad.
Estás mejorando muy rápidamente, mi amigo.
En unos días ya te podrás ir de aquí.
Gracias a usted, doctor.
Adiós.
Es un niño muy simpático.
Sí, muy desperto.
A propósito, ¿cómo va el asunto del hijo de Esmeralda?
Buenas tardes.
Hola, buenas tardes.
Te presento al novio de mi hija.
Ah.
El doctor Álvaro Lascano, licenciado Díaz Miró.
Mucho gusto.
El gusto es mío.
Permiso.
Es el abogado que se va a ocupar del caso.
Ah, muy bien.
Continúe, licenciado.
Me interesa que el doctor Lascano escuche también su explicación.
Sí, con mucho gusto.
Igual, ese miserable está dispuesto a entablar una demanda reclamando la paternidad de la criatura.
¿Y tú crees que puede aprobar semejante cosa?
Bueno, la verdad es que ya no sé hasta qué punto
En realidad pienso que mi actitud de divorciarme de Esmeralda
Y negarme a registrar al niño como hijo mío
Puede me ayudar a mal haber para conseguir lo que se propone
Y no vas a hacer nada por evitarlo
Ayer hablé con Álvaro
Me ofrecí a ayudar a Esmeralda
Pero claro
No parece gustarle que ella tenga que deberme algún favor
Es que por mucho tiempo se sintió inseguro
Y ahora que ya Esmeralda se va a casar con Eps
Quiere cortar por los sanos su trato contigo
Pues a mí esa actitud me parece muy absurda
Yo puedo resolver el problema de Esmeralda con Balabé
Y quitarle esa angustia de encima
De todos modos, espero que pronto se decida eso
Porque si no, yo me casaré con Georgina
Empezaré una nueva vida y ya no podré hacer nada por ayudarla
Creo que a quien debes ayudar
Es a ti mismo
¿Cómo?
No podrás ser feliz mientras exista la duda de que el hijo de Esmeralda puede ser tuyo
Es algo que pesaría siempre en tu conciencia
Bueno, ¿y qué puedo hacer?
Tú somételo a la prueba del ADN
Es una prueba que no falla y sal de dudas de una vez por todas
La ley es muy clara, señora
El doctor Malaver no puede despojarla de su hijo
Despreocúpese
A quien la ley reconoce como padre es al doctor José Armando Peña Real
Incluso lo podemos obligar a que reconozca legalmente al niño
Yo prefiero no hacerlo, licenciado
Si como usted dice, no hay peligro de que me quiten a mi hijo
Y podemos resolver las cosas sin contar con él
Es extraño que José Armando se haya desentendido por completo de este problema
Lo natural sería que nos ayudara en esta lucha contra el doctor Malavero
Pueden contar conmigo
Prométeme que se lo vas a decir
Yo prefiero no contar con él, papá
Que mi hijo y yo sigamos siendo ajenos por completo a José Armando
Ya que él lo ha querido así
Bien, Lucio, ha llegado la hora
¿Estás listo?
Cuando quieras
Amor, ¿tú aquí tan temprano?
Necesitaba hablar contigo.
Por la forma en que lo dices me alarmas.
Quiero que sepas una cosa.
Voy a reconocer al hijo de Esmeralda como mío.
Espera el amor, espera el amor, eres los ojos del amor.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.