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Zulu
Esmeralda
Te ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
Esperando en estos ojos del amor, esperando en estos ojos del amor.
Sí.
Esa será la mejor decisión.
No debí, Florecita.
Lo primero que tenía que haber hecho cuando él empezó a hablarme en aquel tono
Era irme de ahí. No debí quedarme, no debí permitir que me abrazara, que me besara.
Sobre todo, no debí corresponder a su beso.
Eso es lo que más me duele.
Todavía me estoy preguntando por qué lo hice, por qué.
Porque lo quieres, Esmeralda.
Porque a pesar de todo, nunca has dejado de quererlo.
Mis sentimientos ya no cuentan.
Ya debo tanto a Álvaro, Florecita
Él me operó
Me dio ánimo para salir adelante, para luchar
Y quiere a mi hijo
Eso significa mucho para mí
Pero para casarse uno tiene que estar más enamorado que agradecido
Pensé que estar comprometida con Álvaro me daba fuerzas
Me sentía segura
Pensaba que escudada tras el cariño de Álvaro
No iba a flaquear ante José Armando
Y ahora
Le fallé a Álvaro
Lo traicioné
No, no, no, Esmeralda, no digas eso
Sí, Florecita, fue una traición
Me da vergüenza conmigo misma
Después de esto
No me atrevo a mirar a Álvaro de frente
¿Y qué vas a hacer?
Contárselo todo.
¿Sí, mija?
Estoy escribiéndole a Fermín y a Melesia.
Te voy a pedir que les entregues estas cartas, Dominga.
Sí, yo se las entrego al huevito que llegue.
Pero ya no te hagas mojada, mija.
No me gusta verte así.
Ay, Dominga.
Son muchas cosas.
Ahora que te vas y que mi papá se lleva a José Rodolfo para que conozca el campo
Me ha entrado una nostalgia por tantos recuerdos
Usted y yo estamos juntos en este proyecto, así es que no podía dejar de venir a felicitarlo
Las horas se nacen eternas
¿Y ha seguido viendo Esmeralda?
No, no ha salido del cuarto, tal vez lo haga más tarde
No, doctor, Esmeralda no tiene guardia esta noche
Está obseda muy enterada
Cuido mis intereses solamente
Qué bueno que mis intereses coinciden con los suyos, ¿no cree?
¿Me permite?
De preferencia no. Es que su padre me indicó un tratamiento muy estricto y quiero seguirlo al pie de la letra.
Bueno.
Doctor, a ver, ¿ha pensado en algún momento qué sucedería si la operación no resulta con el éxito que esperamos?
Aunque he fracasado, no creo que mi rostro quedaría más repugnante como lo tengo ahora.
¿Qué pasaría con Esmeralda?
Trataré de convencerla de que se viniera a vivir conmigo, con todo y el niño.
¿Y usted cree que ella aceptaría?
Si no acepta, entonces le quitaría al niño.
Tengo todos los recursos para hacerlo.
A ver si Esmeralda puede vivir lejos de él.
Por favor, Dominga, no lo pierdas de vista un solo momento.
No, mi hijita, no.
Además, estando con su orgulloso abuelo, pues, ¿qué le puede pasar?
No importa. Tú cuídamelo mucho, ¿sí?
Bueno, lo primero que hay que hacer es ir a la casa del viejo malvado ese para ver si todavía está ahí.
Ay, Dominga. Algo me dice que Lucio me está acorralando.
Siento una angustia que...
No sé cómo explicarte.
Pero no pienses más en él.
Mejor vete para la casa de tu papá.
Yo me quedo más tranquila sabiendo que allá te cuida tu mamá y Adrián.
Pero es que temo que José Armando vaya y me encuentre ahí.
¿Y qué?
Si esa es tu casa, pues.
¿Te ha seguido molestando ese canijo?
No, no.
¿Entonces?
Todavía te salta el corazón cuando lo miras, ¿verdad?
Sí, Dominga.
Ay, mi hijita.
¿Y el doctorcito Álvaro qué?
Con él tengo una conversación pendiente
Tal vez después de que me escuche
No quiera casarse conmigo
Ya deben estar en la casa grande
José Rodolfo debe estar viendo ese lugar tan hermoso y tan querido
También estará con Melesio
No te imaginas cómo me gustaría estar con ellos
José Rodolfo va a pasar unos días maravillosos
Sí, claro que sí
Esmeralda, mi amor, ¿qué te pasa?
¿Eres tan bueno?
¿Pero por qué te pones así?
Nunca te había visto así.
¿Tanto te afectó la separación de tu hijo?
Vamos, te ves tan triste.
Estoy por creer que no se trata solamente de que ellos se hayan ido,
sino que hay otra cosa.
¿Hay otra cosa, Esmeralda?
Hay muchas cosas, Álvaro
Bueno, dime cuál es la que te tiene así
Esmeralda, se trata de nosotros
Sí
¿Vas a trabajar en la tarde?
No, hoy no hay consulta
Pero necesito ir a la biblioteca de la universidad
Tengo pendiente una investigación
Pero supongo que terminarás temprano
Bueno, voy a tratar
¿Por qué esta noche no te me escapas, eh?
Georgina
Mira, yo sé que tú debes estar muy cansado
Pero podemos quedarnos en casa tranquilamente
Oyendo música, conversando
Lo importante es estar juntos
¿Sí?
Quiero decirte algo muy importante
Es tan grave lo que me quieres decir
Que te has puesto a llorar
Sí
Pues entonces dímelo
No me atrevo
Sí, Georgina
Quiero decirte algo muy importante
¿Sí?
Dime
Bueno, espera, solo dime una cosa
¿Lo que me vas a decir también es importante para mí?
Por supuesto que sí
Quiero casarme contigo lo antes posible
¿Me aceptas?
Quiero que nos casemos
¿Cuánto tiempo necesitas para prepararlo todo?
¿Por qué me miras así?
No es una broma, ¿verdad?
¿Te parece que puedo bromear con eso?
¿Entonces es en serio?
Te estoy proponiendo matrimonio, Jorgina.
Es que es maravilloso.
Maravilloso que no lo puedo creer.
No sé por qué te extraño.
Estamos comprometidos.
Se supone que un día íbamos a casarnos.
Sí, pero yo veía esa boda tan lejana que no me hacían muchas ilusiones.
Sinceramente, llegué a pensar que no tenías mucho interés.
Estoy tan contenta.
Te haces tan feliz.
Te quiero.
Te adoro, mi hijita.
Qué distinto.
Qué distinto este beso al de Esmeralda
Cuando me case con Georgina terminará todo
Nunca más volveré a acercarme a ella
Nunca más sentiré sus labios cerca de los míos
Nunca
Te adoro, mi amor
Te adoro
Sé sincera, Esmeralda
Si lo que deseas es romper conmigo
No, no, no, Álvaro
Pues entonces lo demás no importa
Sea lo que sea, tiene arreglo
Lo que me interesa es que no te arrepientas de haber aceptado mi cariño
Si eso está bien, cualquier problema que surja lo solucionaremos entre los dos
Es que...
Es que...
Debes saber...
No, no, no, mi amor
Si te lastima lo que me quieres decir
No lo hagas ahora
Yo no tengo prisa
Soy paciente
Así te he ganado, Esmeralda
Nada del mundo te quiero perder
Quiero iniciar una nueva vida
Con una esposa
Familia
Hijos
Quiero renunciar al hospital
Y dedicarme a trabajar por entero al consultorio de tu padre
Se va a poner feliz
Yo tengo que empezar con los preparativos
Es que hay que hacer tantas cosas
La iglesia, las invitaciones, las flores, mi vestido
No podríamos simplificar todo eso
Yo preferiría algo íntimo
Ay, amor
Pero es que si nos casamos en esa forma
Va a parecer que lo hacemos como... como escondidas
Y no hay motivo para eso
Mira, todo lo que has dicho lleva tiempo
¿No crees que vale la pena prescindir de esas cosas y casarnos lo antes posible?
Claro que sí
Nos casaremos cuando tú quieras
Ay, esta eres y qué es bueno
No sé cómo piensa el doctorcito Peñarreal
Que me voy a aliviar allí en la ciudad
Si ni se puede respirar
Ay, sí, ¿verdad?
Aquí todo se siente diferente
Nada más nos falta Adrián
Ay, sí, yo lo extraño, papá
Bueno, hija, voy a ver al patrón
Quiere recorrer toda la casa grande
Tengo que acompañarlo
Ahora pues, papá
Cuídese, no le vaya a dar un aire, ¿eh?
Bueno, y usted ándele, siga sacudiendo
Sí, papá
¿Ya despertó José Rodolfo?
No, todavía no, pero no tarda
Estaré en el despacho
Avísame cuando despierta
Sí, patrón
Vierta pendiente
¿Y el patroncito ya despertó?
No, todavía no, todavía no
Sigue dormidito
Ay, se ha puesto re techulo
Sí, y ha retabuzado el canijo
Oye, Tula
¿Qué sabes tú del doctor Lucio Malavés?
Nada tú
Yo oí por ahí que se había ido del pueblo
Pero, pues, ve tú a saber
No, mi chula
Yo la quiero pa' mamá de mis hijitos
Usted nada más me dice cuándo
Gracias por tu cariño
Pero tú y yo
Pues no seríamos felices
Mejor ahí la dejamos, ¿no?
No me digas eso
Te lo quedo diciendo por ahí
¿Qué?
Que está enamorada de su patrón, el doctor Malaver.
Pero qué chismosos, entrometidos.
Bueno, pero ¿es cierto o falso?
Mira, Raulito, fíjate lo que te voy a decir, pero no se lo digas a nadie, ¿eh?
No.
El doctor Malaver ya no vive aquí.
Se fue a la capital.
¿Qué está haciendo ahora? ¿Está en su casa?
a lo salido con el mediquillo ese.
Dios mío, no soporto más este encierro.
Tengo que verla.
Anual,
necesito que vengas al hospital inmediatamente.
En un rato viene Adrián por mí.
Esmeralda,
te vamos a extrañar mucho.
Solo serán unos días.
Cuando regrese Dominga y mi bebé, me regreso con ustedes.
Tu mamá debe estar muy contenta.
Todavía no lo sabe. Voy a llegarle de sorpresa.
¿Qué tienes, socorrito?
¿Por qué crees que tengo tristeza?
¿Crees que no me hace falta Dominga y el bebé?
¡Sí, de verdad te digo! ¡Así fue! ¡Ugrosia!
A mí se me hace que viste visiones.
¡No, no, no! ¿Cómo dices eso? ¡Ugrosia!
Yo soy, yo soy este, bobo, pero no tarugo, no, no, no.
Si mira, yo un pezmito lo vi con mis ojitos chulos.
El patrón trae a un niñito que era hijito de mi reinita chula.
¡Era el Esmeraldito!
¿Dices que Dominga venía también?
¡Ay, venía la Dominga y luego venía también Dionisio con esta, la florecita!
¡Pero no vino Esmeralda!
¡No vino Esmeralda, no vino mi reinita!
Qué gusto me da que hayas venido, Adrián
He tenido mucho trabajo, pero no me olvido de ti
Es que cuando no vienes empiezo a pensar tantas cosas
Quítate esas ideas de la cabeza
Yo no voy a dejarte, chiquita
Nos vamos a casar
Adrián, mira
¿Qué haces con ese hombre otra vez?
Espérame
Si algo se le ofrece, me llama, socorrito
No te apures, Esmeralda
Mamá, Esmeralda, el hombre
¿De qué me hablas? ¿Qué hombre?
El que estaba rondando la vecindad, mamá
El que tuviste la otra noche
Yo lo vi, se asomó
Está allá afuera
¿De verdad? ¿Estás segura?
Sí, mamá, lo vi, lo vi
Estaba vestido de negro y trajía un sombrero que le tapaba la cara
Dios mío
¿Y qué hizo?
Se asomó, se paró en el saguán y miró hacia adentro
¿Y si entra?
Ay, no
No, no, no, no
Adrián fue detrás de él
¿Adrián estaba ahí?
Sí, estábamos allá afuera platicando
¿Qué pasó?
¿Qué pasó?
¿Qué pasó?
¿Quién era?
Ya cálmense, ya se fue
¿Quién era Adrián?
No sé, no pude alcanzarlo
Se subió a un coche que estaba parado allá afuera y se fue
Adrián, ¿ese hombre no te pareció que era Lucio?
No
No, no, para nada.
Entonces, ¿quién puede ser?
¿Por qué anda rondando por aquí?
Papá, ¿a qué no adivinas la noticia que te traigo?
No, no adivino.
Me caso, papá.
Me caso con José Armando.
¿De veras?
Sí, me lo pidió hoy.
Nos vamos a casar.
¿Y cómo fue eso?
Al fin se decidió.
Quiere que nos casemos pronto.
¿Te das cuenta?
Papá, pronto.
Pues te felicito, hija.
Te felicito.
Ay, papá, estoy tan contenta.
Ya lo creo.
Bueno, pero ¿por qué tanta prisa?
No sé, él lo quiere así y yo también.
Hubo momentos en que sentí que peligraba nuestra relación y tuve miedo de perderlo.
Sobre todo cuando empezó a interesarse en el hijo de Esmeralda.
Por eso era mi apuro en que el doctor Malaber lo reclamara,
para que José Armando no llegara a pensar que él era el padre de ese niño.
Pero ya no tengo de qué preocuparme
Ahora puedes operar a Lucio o decirle que no
Haz lo que quieras
Georgina
Ya no me importa, papá
Ya no necesito a Lucio Marabel
He conseguido lo que me proponía
Papá, soy la mujer más feliz del mundo
Al fin voy a haber realizado mi sueño de ser la esposa de José Armando
Casado con Georgina no volveré a acercarme más a Esmeralda
La dejaré tranquila
Para que al menos ella pueda ser feliz
¡Qué alegría, hija, que estés en esta casa!
Tu casa, Esmeralda
Jacinta, lleva por favor la maleta de mi hija a la recámara que está junto a la mía
¿La del joven José Armando?
Sí, Jacinta
Con permiso
Ya puedes retirarte a descansar, Adrián
Sí, sí, señora
Pero antes quiero decirle algo
¿Sí?
Cuando fui por Esmeralda se apareció en la vecindad un hombre sospechoso que no alcancé a reconocer
Salí corriendo pero se escapó en un auto negro
¿Qué piensas, hija?
No sé, mamá
No quiero imaginar que pueda ser Lucio
Mañana trataremos de comunicarnos con tu padre para que nos diga si pudo averiguar algo
¿No te ha llamado?
Envió un fax diciendo que estaban bien.
Que José Rodolfo andaba feliz.
Al menos saber que mi hijo está con mi papá y con Dominga me da tranquilidad.
Sí, hija.
Nadie puede cuidar lo mejor que ellos.
Yo me retiro.
Que pasen buena noche.
Gracias, Adrián.
Gracias por todo.
Que descanses, Adrián.
Buenas noches.
¿Y quieres cenar algo?
Gracias, mamá.
Merendé con socorrito.
Ay, hija.
Qué alegría me dio Georgina anoche.
Es la mejor noticia que he recibido en mucho tiempo.
Tú sabes que te he tomado cariño.
Y me complace empezar a pensar en ti como en un hijo.
Muchas gracias, doctor. Me siento muy honrado.
Mi hija está feliz. Para ella te quiere mucho.
Lo sé.
Bueno, ¿y para cuándo será la boda?
Todavía no puedo decirle, pero será lo más pronto posible.
Decidimos hacer una ceremonia sencilla, para no tener que esperar mucho tiempo.
Sí, claro, claro. Yo nunca he sido muy partidario de esas bodas fastuosas y complicadas.
Por suerte, Georgina es una mujer práctica.
¿Sí? Tengo que reconocerlo.
No voy, doctor. Si no, llegaré tarde al hospital.
A propósito, Georgina me dijo algo de que ibas a renunciar a tu puesto allí.
Sí, doctor. Me dedicaré por completo aquí, a su consultorio.
Tu consultorio, José Armando. Tu consultorio.
Recuerda que yo me voy a retirar.
No es necesario. Podemos seguir como hasta ahora. Usted todavía es mi maestro.
Ya has aprendido bastante. Y me llevas de ventaja tu juventud.
A veces ya estas manos tiemblan. Dentro de poco no podré seguir operando.
Sería someter a mis pacientes a un riesgo innecesario.
Tú te harás cargo de mi clientela.
¿Cuándo vas a presentar tu renuncia?
Hoy, doctor. Hoy mismo.
Fátima
Regina, querida
Felicítame, Fátima
¿Por qué?
José Armando y yo nos vamos a casar
¿Regina, de veras?
¿Cuándo?
Lo más pronto posible
Hola
¿Ilda no está por aquí?
Está en la oficina del director de Aria
¿Gusta esperarla?
No, no, dígale que soy la vino a verla
Está bien
¿Quién es usted?
Me llamo Esmeralda
Ya había oído hablar de usted
¿A la señorita Hilda?
Sí, a ella
Con permiso, dígale que yo vengo después
Está bien
Tengo que avisar a los periódicos
Pero Georgina, va a ser una boda muy poco lucida
José Armando así lo quiere
Y ahora que me ha propuesto matrimonio, pues le tengo que tomar la palabra
antes de que suceda algo que lo pueda hacer desistir.
Bueno, bueno.
No vale la pena que me arriesgue.
Esta es mi oportunidad y no la voy a dejar escapar.
José Armando va a estar unido a mí para siempre.
Hilda, voy a inyectar al paciente de la cama 10.
Bueno.
¿Pasa algo?
Es que sabes de lo que me enteré en la oficina del director de área
¿De qué?
El doctor Peñarreal se va del hospital
Acaba de presentar su renuncia
A él le gusta mucho su trabajo
Yo sé por qué se va, Hilda
¿Por qué?
Para huir de mí
Para no verme más
Su medicina
Gracias
Ah, se me olvidaba comentarle que hoy conocí a esa muchacha
¿A quién?
Esa empleada de la que usted me habló, Esmeralda
Sí, Hilda
Lo que José Armando quiere es alejarse de mí
Por eso renuncia, por eso se va del hospital
Recién se fue al principio
¿Ya la situación entre ustedes ya se ve normalizado?
No, nunca se normalizó.
Siempre parecía que algo iba a estallar y...
estalló.
¿Estalló?
La otra noche cuando me quedé haciendo la guardia de Eugenia.
¿Pasó algo entre ustedes?
Sí.
¿Discutieron? ¿Pelearon?
No.
¿Entonces?
Lo que pasó fue...
algo peor.
Es una muchacha muy hermosa.
Sí, muy bella. Física y espiritualmente.
¿Usted la conoce bien?
Nadie la conoce mejor que yo.
¿Por qué no le hace saber que está aquí?
No, porque no puede ser.
Perdone, no entiendo.
Usted no tiene que entender nada, no me pregunte más cosas.
Discúlpeme, doctor. Con permiso.
Pase.
Usted tiene un arma muy poderosa en sus manos, doctor Malabel.
¿La va a desperdiciar?
Las mujeres somos sentimentales.
Quizá con su rostro desfigurado usted llegue más al alma de Esmeralda.
¿Crees que ese hombre que viste sea el doctor Manabert?
Puede que no sea él, pero caray, me acuerdo bien clarito de su figura,
de su forma de caminar y le juro que a la distancia lo vi igualito.
¿Pero qué fue lo que hizo? ¿Dice que se asumió por la puerta?
Sí.
Avorita y yo estábamos ahí afuera y de repente abrió los ojos como asustada.
Qué bueno que Esmeralda se fue estos días con su mamá.
Porque entre que son múperas o son manzanas, más vale que ella no esté aquí.
Al menos hasta que regrese Dionisio y Dominga.
Qué bueno que no asustaste más de la cuenta Esmeralda.
Lo que se me hace raro es que la carta que Fermín le mandó a mi papá...
...pues decía que el doctor Malavera estaba allá.
Juana lo está teniendo como siempre
Y Melesio lo vio
Sí, pero ese señor
Pudo haber decidido venirse a la capital
Y lo hizo
Y aquí está
Parece que el tratamiento está dando resultado, Lucio
Tu presión está bastante bien
¿Y entonces por qué no adelantas la fecha de operación?
No, no debemos precipitarnos
Tranquilízate, guarda reposo
Ay, desespera, es desesperante
Cada minuto, cada hora que me separa de Esmeralda
Significa para mí una eternidad
Yo voy a estar atenta
Por si ese hombre se aparece de nuevo por aquí
Bueno, pues en cuanto vea algo raro, no espere
Llámense a ir a la policía
¿Ya a la policía para qué?
Pues le dice que anda rondando por aquí
Y que está molestando y que se lo lleven
No, con que le eche yo un grito a los vecinos
Ya verás la corretiza que le metan
No
Tú nomás deja lo que se hace, mi verazo
Daría cualquier cosa por saber dónde encontrarlo.
Anoche le di la noticia a papá.
Está feliz.
Por mi parte ya presenté mi renuncia aquí para que busquen otro médico que me sustituya.
Uy, les va a caer como bomba cuando se enteren.
No exageres, Georgina. Nadie es indispensable.
Tú sí, amor.
Oye, aunque nuestra boda va a ser algo muy íntimo, tenemos que apresurarnos.
Y también vamos a necesitar tener listos nuestros papeles.
Por los míos no hay problema.
Desgraciadamente yo no puedo decir lo mismo.
¿Te refieres al cambio de apellidos?
Sí.
Bueno, eso se arreglará a su tiempo.
Nada nos va a detener para ser felices, amor.
¿Cuánto por tus pensamientos?
Álvaro, no te sentí entrar.
Estabas completamente ausente
Sí
Ya te falta muy poco para terminar la guardia
Voy a esperar para llevarte a tu casa
Voy a casa de mis papás, Álvaro
Bien, pues te dejo allá
Está bien
Me enteré que José Armando se va del hospital
¿Ya te lo dijeron?
Sí
Hoy presentó su renuncia
Esa renuncia tiene algo que ver contigo
Lucio está desesperado, dice que no puede esperar más, que tiene que hacer algo
¿No le dijiste que voy a casarme con José Armando?
¿Y qué le interesa a él eso?
Mucho, papá
Recuerda que su ansiedad es por Esmeralda
Cuando sepa que José Armando ya no significa un peligro, se va a quedar muy tranquilo
Pues tienes razón
Se lo contaré.
Bueno, ¿y cómo van los preparativos para esa boda?
Ay, bien, don Popa.
José Armando ya presentó su renuncia en el hospital.
Sí, sí, ya me enteré.
Imagínate, papá.
Dentro de unos días seré la esposa de José Armando.
Me lo propuse y lo conseguí.
Yo lo sabía.
¿Cómo iba a poder Esmeralda medirse conmigo?
Yo soy más inteligente que ella.
Tenía que ganarle la partida.
De nada le sirvió el plan de atraer a José Armando utilizando a su hijo.
Este niño va a ser un buen jinete.
Luego, luego se le echa de ver.
Todo será tuyo algún día.
Yo te enseñaré a amar esta tierra que por generaciones ha pertenecido a los Peñarreal.
Mira.
¿Te gusta este?
Bien, desde ahora es tuyo.
Cuando crezca, le pondrás el nombre que tú quieras.
Tú y yo sabemos el motivo de la renuncia de José Armando.
Se va huyendo.
Vencido o por miedo a flaquear.
Álvaro, por lo pronto no quisiera hablar de eso.
Está bien.
Solo dime una cosa.
¿Te afecta que se vaya?
¿Lo sabías y eso era lo que te tenía triste?
No, no lo sabía.
Hilda me lo dijo hoy.
Pero, ¿te entristece?
Me alegro que lo haga.
Ojalá hubiera tomado esa decisión desde un principio.
Debió irse él o debí irme yo
¿Por qué?
Porque esa idea tuya de traerme aquí para que estuviéramos cerca
Fue una locura que no ha dejado a ninguno de los tres nada bueno
Álvaro, ¿puedes esperarme un momento?
Ahorita regreso
Georgina, Georgina, no te embanescas, hija
Tengo que gozar mi triunfo, papá
Además, la increíble es Esmeralda, que se figuraba que José Armando le iba a seguir adorando toda su vida.
Deja que lo sepa.
Cómo me gustaría verle la cara cuando le digan la noticia.
¿Quién te dijo eso?
La propia Georgina. Está de lo más contenta.
José Armando quiere casarse enseguida, ya sabes, como se usa ahora.
Por el civil nada más.
Ay, no, no, no, no, no. No, no tan bien por la iglesia.
Ella lo único que no renunciaría es al vestido de novia y a la luna de miel.
Aunque va a ser una ceremonia muy íntima, será todo un acontecimiento en nuestro ambiente social.
Figúrate, la hija del doctor Pérez Montalvo.
Una muchacha tan fina, tan distinguida.
Ay, va a lucir preciosa.
Ella y José Armando hacen una pareja tan bella.
Seguramente mañana sale la noticia en todos los periódicos
Tendremos que hacerles un buen regalo
¿No te parece, querida?
Ay, Georgina se siente de lo más feliz
La dicha le sale por los poros
Está tan enamorada de José Armando
¿Cómo estás, mamá?
Hija, ya llegaste
Buenas tardes, señora
Ay, pero queridita
Que nunca lograré que me dejes de decir señora
Y me digas tía
Es cuestión de tiempo y de costumbre
Sí, sí, sí, me imagino
¿Viniste temprano?
Álvaro me trajo, mamá
Supongo que ya te habrás enterado de la noticia
¿Qué noticia?
En unos días José Armando se casa con Georgina
Por la iglesia y todo, como debe ser
Ha sido una sorpresa, ¿verdad?
Lo que menos esperábamos
Pero José Armando es así, tú mejor que nadie lo sabes
Se tomó su tiempo para pensarlo
Y cuando ya estaba seguro de lo que quería
Se decidió de repente
Ay, serán en viaje de luna de miel a...
Fátima
¿Qué, Blanca?
Basta ya
Ay, pero querida
No pretenderás ocultarle esto a Esmeralda, ¿verdad?
Bueno, de todas maneras se... se va a enterar.
Qué mejor que sea por su familia.
No es preciso entrar en detalles.
Pero yo no creo que a ella le afecte.
Hace mucho que terminó con José Armando y cada uno está haciendo su propia vida.
Esmeralda tiene novio y... y algún día también se casará, ¿no?
Déjala, mamá.
Tiene razón.
Es muy natural que José Armando se case.
Y eso a mí no tiene que afectarme en lo absoluto
Desde hace mucho José Armando y yo somos como dos extraños
Lo ves, Blanca
A Esmeralda le resulta indiferente todo esto
De todos modos, no se hable más del asunto
Ay, Blanca
Ay, felicidades, mi vida
Ahora, ahora precisamente estábamos hablando de tu boda
Supongo que venías a darnos la noticia, ¿verdad?
Pues ya lo sabemos.
Mira, Blanca. Blanca, felicítalo.
¿Cómo estás, mamá?
Bien, hijo.
Hola, Esmeralda.
¿Qué tal, José Román?
Ay, siéntate, sobrino, siéntate.
Ay, ha sido una verdadera sorpresa la noticia de tu boda con Georgina.
Tenía que poner en orden mi vida.
Me sentía desorientado y confuso.
Y cuando uno está así hace cosas absurdas, que no conducen a nada.
Y de las que después tiene que arrepentirse
Por eso me decidí a dar ese paso
Será el fin de una agonía
Mamá, me voy
Necesito ver a Socorrito
¿Por qué no esperas a Adrián?
Me pidió permiso para ver a Aurorita y no debe tardar, hija
No, no te preocupes, tomaré un taxi
Hasta pronto, mami
Hasta pronto, hija
Hasta luego, señora Fátima
Aquí te esperamos, queridita
Muy linda
Hasta luego
Con permiso
Bueno, ¿y si son figuraciones tuyas?
A ver
Si ese demonio anda por allá cerca de Esmeralda
Ay, no, cruz, cruz, cruz, cruz, cruz
Que se vaya Jesús y que venga el diablo y que venga Jesús
Y se vaya el diablo y que venga Jesús
¿Y qué tal si el viejo pego es el horroroso?
Mira nada más quién vive
Sí, Dominga, dichosos los ojos. Yo creí que ya no iba a volver por acá.
Muy pronto lo enseñaré a montar.
Entonces podrá recorrer toda la hacienda en su caballo.
Se ve que le gusta el campo, ¿eh?
A lengua se ve lo orgulloso que está usted, este muchachito.
Sí, no lo puedo negar.
Mi mayor satisfacción sería que sus padres detenganlo.
Que sus padres permanecieran unidos
Desgraciadamente eso no podrá ser
Esmeralda y José Armando
Han tomado caminos muy diferentes
¡Sí!
¡Le gusta la Juana cara de rana!
¡Le gusta la Juana cara de rana!
¡Le gusta la Juana cara de rana!
¡Ándale!
¡No te gastar un gorro, Raulito!
¡Cómo se la adoleció!
¡Cómo se puso bien colorado!
¿Y es cierto eso, Raulito?
¿Te gusta Juana?
Por la mera verdad, sí.
Ay, hombre, pero pues, ¿a qué le tiras?
¿A qué no ves que ya el único que quiere es al doctor Malavés?
Por nada del mundo lo va a dejar, hombre.
Uy, qué atrasada de noticias, Dominga.
El doctor Malavés ya no vive aquí.
¿Qué dices?
Sí, Dominga, no se lo voy a decir a nadie.
Él vendió todo y se fue para la capital.
y se fue pa' no volver.
Esmeralda,
pensamos que te ibas a quedar a comer allá con tu mamá.
¿Te trajo Adrián?
No, vine sola.
Qué lástima.
Adrián estuvo aquí, pero me entretuve en la tienda
y cuando llegué ya se había ido.
¿Te pasa algo?
Se casa, Aurorita
¿Quién?
José Armando
Ay
Se casa dentro de unos días con la señorita Georgina Pérez Montalvo
¿Y cómo te enteraste?
Cuando llegué a casa de mis papás, la señora Fátima me tenía preparada la noticia
Híjoles
Gozó al decírmelo
Se le veía
Ay, qué mala señora
Después llegó José Armando.
¿Eh? ¿Estás no tú ahí?
Sí, pero no le di el gusto a esa señora de verme mal.
Fingí una gran serenidad, como si nada me importara.
En realidad no debe importarme.
Haré que no me importe.
¿Y por qué a él le dio la idea de casarse así?
¿Por qué? ¿Tan de repente?
Es que...
José Armando me besó.
Sí, Aurorita.
Siento que esta boda tan precipitada es la respuesta a ese beso.
¿Para qué no vuelva a ocurrir?
También renunció a su puesto del hospital.
¿Renunció al hospital?
Pues que se vaya y se case.
Vas a ver que ahora te va a ser más fácil olvidarlo.
será el fin de una agonía.
Así lo dijo él.
El fin de una agonía.
Esperanza
Esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza
Amor, esperanza, eres los ojos del amor.
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