Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Esmeralda, flor del campo
Me ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
Tienes los ojos del amor
Esperanza
Eres los ojos del amor
¿Así que no iba con la novia?
No, estaba solo
¿Pero cómo supo?
Seguramente escuchó cuando se lo dije a la señorita Hilda
No encuentro otra razón
Su presencia ahí no fue una casualidad
¿Qué, doctorcito? ¿Y para qué hace eso?
Eso es lo que yo quisiera saber, florecita
Palabra que no lo entiendo
¿Para qué lo hace?
Esmeralda, no te puedo arrancar de mi corazón
¿Pero cómo es posible que usted me diga que ellos se siguen queriendo?
Entonces usted...
Estoy soportando la situación
Un poco de paciencia, un poco de amor propio y mucho amor verdadero
Mezcle todos los ingredientes y encontrará la fórmula que me mantiene con la seguridad de lograr mis propósitos
Bueno, por lo que me doy cuenta, usted mide perfectamente el terreno que pisa
Lo mío es un problema de resistencia
Si logro dominar la situación hasta conseguir que José Armando se case conmigo
Todo está resuelto
Mi único temor es que él llegue a pensar que el hijo de Esmeralda es suyo
Ahí es donde yo pierdo la batalla
Y usted también
Si ese matrimonio no se hace, pues ¿dónde meto yo la cara?
Qué pena con Aurorita y con doña Socorrito.
¿Qué van a pensar de nosotros?
Ellas que se han portado tan bien y a quienes les debemos tantos favores.
Mira, papá, no ve la cosa por hecha.
Yo nomás le digo que si usted le echa un regalito, seguro que le hace caso y se deja de tonteras.
Claro que voy a hablarle.
Adrián.
Por favor, Graciela, puede venir don Rodolfo.
¿Qué importa?
que se entere de una vez de lo nuestro.
¿Y qué es lo nuestro, Graciela?
¿Tú me lo preguntas?
¿Qué es a tu entender?
La otra noche me besaste, Adrián.
¿O ya lo olvidaste?
No.
Pero quiero pedirte que tú sí lo olvides.
No, Juanma.
Volví a sentirme viva otra vez.
Por favor, Adrián.
No me pidas que te siga robando, mamá.
Por nuestro amor
Por ese gran amor
Le suplico que olvide el beso del otro día
Que olvide las promesas hechas
Olvídese de mí
¿Así nada más me pides que te olvide?
¿Crees que es fácil?
Para ninguno de los dos va a ser fácil
Pero nunca es tarde para empezar
Me extrañó que me llamara esta mañana con tanta urgencia
Y le agradezco que haya venido
Pasé una noche terrible pensando en lo que hablamos
¿Sobre su hijo?
Sí
Y quiero que usted misma me recomiende un colega de su padre para que me opere de inmediato
De todas formas su recuperación se llevará al menos un par de meses
¿Y si es más de una intervención?
Esa es mi angustia
El tiempo, el tiempo
Yo tengo que reclamar ese niño
Y no puedo soportar esta espera más
Tal vez no pueda seguir esperando
Tal vez tenga que hacerlo antes si no quiere perderlo todo
Es que yo no quiero que Esmeralda me vea así
¿Por qué no?
Esa marca que usted lleva en su rostro fue por salvarle la vida
¿No le parece que es un buen recurso para conmover su corazón?
¿Cómo le podremos hacer?
Es imposible para mí cubrirte esta noche, Eugenia
Mi hijo pequeño estaba enfermito de los bronquios
Ha pasado unas noches malísimo.
Ay, Hilda, ¿a quién podría pedírselo?
¿Qué te pasa, Eugenia?
Que no pude hacer la guardia de esta noche.
Es que me avisaron que acaba de fallecer mi padrino.
Y van a velarlo esta noche.
Mañana muy temprano se lo llevarán a su pueblo.
No te preocupes, yo me quedo en tu lugar.
¿De veras?
Sí.
Bueno.
Entonces vete a tu casa, Esmeralda.
Regresas más tarde.
Así pasas el día con tu hijo.
No te preocupes.
Que Esmeralda vea lo que sufrió por ella
El terrible recuerdo que dejó en su cara
Aquel gesto que tuvo de arrancarla de las llamas que iban a consumirla
Que sus propios ojos vean la huella que dejó el fuego
Que la hubiera abrazado si usted no la arranca de ahí
Que sepa que usted ha tenido que vivir escondido de las miradas de los demás
Que ha visto destrozada su carrera, su vida
Las mujeres somos sentimentales, Lucio
Puede ser que esta cicatriz acerque más a Esmeralda a su alma
Que si se presenta ante ella con un rostro normal
Aún muy contenta, ¿verdad?
Sí, Esmeralda, mañana cerco del hospital
Te vamos a extrañar mucho
Yo también, todos son muy buenos conmigo
Pero a quien voy a extrañar más que a todos es a José Armando y a ti
Nosotros también te vamos a extrañar
Pero espero que algún día te acuerdes de nosotros y nos vengas a saludar
Sí, Esmeralda, cuando venga a ver al doctor, voy a pasar a verte
Me voy, tengo que cubrir a mi compañera esta noche, así que por aquí vendré a verte
Sí, sí, aquí te espero, Esmeralda
Muchas gracias
Muchas gracias de nuevo, Esmeralda
Hoy por ti, mañana por mí
Nos vemos en la tarde
Sí, aquí te esperamos
Está bien
Adiós
Adiós
Te voy a extrañar mucho, Angelito
Yo también, y también Esmeralda
Ella es bien linda y muy bonita
Sí
Muy bella
Cuando sea grande quiero tener una novia así de bonita
Me dijo que hoy se va a quedar toda la noche de guardia
Y que me va a venir a ver
¿Ya ves? Esmeralda va a estar contigo la última noche que pasarás aquí
Sí, qué padre, ¿no?
Sí, mi querida
Hasta luego, doctor
¿Qué tal, Esmeralda? ¿Ya se va?
Sí, es que esta noche voy a quedarme de guardia
¿Otra vez?
Sí, voy a cubrir a la señorita Eugenia
Bueno, pues, me da mucho gusto porque seremos compañeros
¿Usted se va a quedar a velar hoy?
Sí, y te voy a pedir que dejes de hablarme de usted.
Me hace sentir muy viejo.
O ya lo estoy.
No, ¿cómo cree, doctor?
Entonces nos hablamos de tú.
Está bien.
Voy a tratar, ¿eh?
Porque me cuesta trabajo tutiar a las personas.
Hasta luego, Sebastián.
Hasta esta noche.
Yo sirvo, Jacinta.
Vete.
Por fortuna no hay nadie
Blanca se fue a ver a su dichoso nieto
Y Rodolfo anda en sus negocios
Ya sabes
Ay, me da tanto gusto que vengas a saludarme
Gracias
Quiero hablarte de nuestro mutuo amigo, Lucio Malavé
¿Cualquier noticia respecto a ese hombre, mi hermana?
Lo he puesto en antecedentes sobre el hijo de Esmeralda
Y el interés que despertó en José Armando
¿Y qué dijo?
Está inquieto, desesperado.
¿Y cuándo lo operan?
Mi papá quiere seguir esperando.
Pero ¿para qué retrasarlo más?
Es que parece que el electrocardiograma no salió muy bien.
Sin embargo, pienso que la impaciencia de Malabert
y la presión que estoy ejerciendo sobre papá nos dará buenos resultados.
Ojalá, querida.
Ya quiero ver lo que sucederá cuando Lucio Malabert se le presente a Esmeralda,
exigiendo sus derechos de padre.
Y ese hombre no se va a conformar con una negativa de ella.
Así es, Fátima.
Ahora que he tenido más trato con él
Me doy cuenta que no va a cejar en su objetivo
Aunque lograrlo le cueste la vida
Así que esta noche también vas a velar
Sí, mamá
Pero mañana me puedo quedar todo el día con José Rodolfo
Ay, pues ¿qué te parece si te vas a comer a la casa y nos llevamos el niño a pasear?
Voy a decirle a Rodolfo
Estoy segura de que él estará encantado
Sí, es buena idea que salgamos de paseo con José Rodolfo
Usted viene con nosotros, ¿verdad?
No, no, ahora sí no
¿Por qué no?
Porque tengo que arreglar muchas cosas, mija
Y tengo que lavar mi ropita y todo
Ahora sí ya no puedo ir con ustedes
Ay, no pongas pretextos, Dominga
Todo eso lo puedes hacer otro día
No, mija, es que quiero tener mis cosas listas
Para cuando me vaya para la casa grande
¿De veras, Dominga?
Pues sí, si puede
Tengo hartas ganas de ir para ver cómo está todo por allá
Ay, a mí también me gustaría ir, mamá
Aunque nunca he visto el lugar donde nací
crecí. Todas las noches sueño con muchas flores, con el campo, con el río. A veces
mi sueño es tan real que despierto y siento que estoy allá. Qué tontería, ¿verdad?
No, hija, es lo más natural. Y desde que Álvaro me llevó al campo, me imagino que
la casa grande es tan bonita o más de lo que yo conocí. Cuando tú vivas, nosotros
te llevamos, es verdad. Podemos irnos unos días con tu padre, José Rodolfo. Incluso
Tu padre me dijo que tenía que ir a ver cómo van las cosas.
Gracias, mamá.
Pero siento que todavía no estoy preparada para ir.
Allá viví los momentos más importantes de mi vida.
Que ni la vuelas, José Armando.
Apenas puedo creer que andes espiando a Esmeralda.
No sé por qué lo hice, Sebastián, en serio.
Quizá renacieron los viejos recuerdos que parecían muertos.
Lo cierto es que sentí una nostalgia tremenda.
Un despertar de nuevas ansiedades.
Sabía que Esmeralda iba a salir con Álvaro.
Y cuando Georgina me llamó, le dije que no podía ir a verla.
Le inventé cualquier excusa.
Y me salí desesperado a buscarla.
Atormentado por mil pensamientos.
Hasta que diste con ellos.
Ese empeño tuyo en amargarte la vida.
Y los vi desde lejos, bailando muy juntos.
Y fue muy doloroso, Sebastián.
Mira, José Armando, a mí me da mucha pena verte así, tan atormentado.
Pero de todo lo que sucede, tú mismo te lo buscaste.
Así que ponle ya una solución y decide tu vida.
Porque está visto que Esmeralda ya decidió la suya.
Sebastián, quiero pedirte un último favor.
No, no, no.
Si es algo referente a Esmeralda, olvídalo
Una noche que me tocaba guardia, te pedí que me la cambiaras
¿Te acuerdas?
Veo que de nada te ha servido que te ordene reposo y tranquilidad
Cada vez estás más nervioso e impaciente
No, lo que pasa es que cada día me siento más impotente, Bernardo
Yo pensaba que los lazos entre Esmeralda y José Armando se habían roto por completo
Y de repente tu propia hija me dice que todavía se siguen queriendo
Así es que ese hombre con que está comprometida Esmeralda no cuenta
Mi verdadero rival sigue siendo el mismo
Ese maldito que yo una vez me la quitó
Y todavía se atraviesa en mi camino
Bueno, no debes hacerle mucho caso a Georgina
Puede que ella se deje arrastrar por los celos
Y se imagine cosas que no son
No, no, no, Bernardo, tu hija es una mujer centrada, inteligente y sobre todo muy sensible
Sí, tal vez, pero está muy enamorado de José Armando.
Tanto que ha cambiado mucho desde que lo conoce.
Pero ya conoce la situación a fondo, sabe lo que hay.
Y lo que me dijo me ha dejado inquieto, terriblemente inquieto.
Así que prefiero morir en la plancha a morir consumido por esta incertidumbre.
Gracias por el regalo, está bien padre.
Espero que no te resulte muy difícil.
No, está re fácil.
Me da mucho gusto que dejes el hospital.
Pero, ¿a quién voy a visitar ahora?
Oye, Esmeralda, ¿tienes novio?
¿Por qué me preguntas eso?
Es que le dije a José Armando que yo quería tener una novia así de bonita.
¿Eso le dijiste?
Sí, cuando vino en la mañana.
Él también dice que eres muy bonita.
¿De veras?
Mentiroso.
Mira, ahí está. Pregúntale.
Oye, José Armando, ¿verdad que Esmeralda es muy bella?
Sí, muy bonita.
Ya sé. Son novios, son novios.
No, no, Angelito. Él tiene su novia y yo también tengo un novio.
Pues cambia de novio, Esmeralda, y tú también, José Armando. Y así ustedes se casan.
Hay cosas que no pueden ser, Angelito.
Tú un día me dijiste que si yo quería aliviarme, lo podía hacer
Que pensara en cosas bonitas y que todo lo que yo quisiera lo podría tener
¿A ti te gustaría casarte con Esmeralda?
¿Y tú Esmeralda, te casarías con José Armando?
Duérmete, Angelito
Mañana temprano vengo a despedirme de ti
Ya son novios
No, Angelito
¿Y por qué no vas y le dices que sí sean?
Ándale, ve
Te dije que el tiempo es algo definitivo para mí
Ahora ya no puedo esperar, tengo que hacer algo y pronto
Lucio, ya basta
Con esa tensión no voy a operarte nunca
Bueno, pues mañana mismo busco otro cirujano
A ti nadie te importa, ni mi ansiedad, ni mi desesperación
Y si estoy así es por tu causa, por esos estúpidos análisis que me has hecho
Fermín
¿Dónde estás?
Tú decías que la misma noche y la misma luna alumbraba a todos.
¿Estarás tú viendo la luna ahora?
¿Sabrás la angustia que siento?
¿Cómo te necesito, Fermín?
¿Tú sabrías aconsejarme?
Está bien, mañana concertaré una junta de médicos
Conseguiré los mejores colegas para que me ayuden en tu intervención
Y ahora hazme el favor de acostarte y descansar
Mañana vengo a verte, después de la junta con los especialistas
Solo espero buenas noticias, ¿eh?
También yo
No me gusta que Esmeralda haga las guardias de noche.
Debo confesarte que a mí tampoco me agrada.
Pero lo hizo por ayudar a una de sus compañeras.
Es una mujer muy noble.
Sabes, estuve platicando con ella sobre ti.
Discúlpame.
No fue mi intención asustarte.
¿Y besarme?
No pude evitarlo
José Armando, tú no tienes ningún derecho
Si te besé, es porque ya no puedo más
Ya no tienes nada que hacer aquí
Sebastián me dijo que él se iba a quedar esta noche
Yo le pedí que me permitiera quedarme cuando me entere que tú estarías aquí toda la noche
Eres muy extraño, José Armando
Antes hiciste lo contrario
Pensé que lo que menos te interesaba era verme
Te equivocaste
No te vayas
Quédate conmigo
Te necesito
Te necesito, Esperanza
Solo Dios sabe el sufrimiento que estoy padeciendo por no salir corriendo a buscarte
Te amo, Esmeralda
Algún día sabrás la adoración que siento por ti
No sé por qué de pronto me ha entrado esta melancolía por ti
Necesito saber el lugar que ocupo en tu vida
Ninguna cosa, Armando
Tú saliste de ella por tu propia voluntad
Lo que haces no tiene sentido
Te vi con Álvaro, bailando
Te tenía abrazada
Hubiera querido arrancar sus manos de tu cuerpo
Apartarlos
¿Por qué bailabas con su rostro junto al tuyo?
Yo no puedo soportar eso
Los armando
Tuve que huir para no verlos más
Y vueltas en el carro como un tonto solo
Mientras que tú estabas ahí con él
Y eran ganas de hacer cualquier locura
Por favor, es un tormento, no te das cuenta
Haber sido mía
Y ahora
No poder tocarte
No te miraba
Me lo había prohibido
¿Por qué?
Porque sufro, Esmeralda
Sufro horriblemente
No
Pienso en ti
Recuerdo nuestro amor
Y me pregunto cómo es posible que te haya perdido
Déjame, José Armando
Yo tengo plena confianza en Esmeralda
mamá. Yo también. Después de haber hablado con ella descubrí que te quiere, hijo. Está
muy agradecida y reconoce todo lo que has hecho por ella. Yo no quiero que me reconozca
ni me agradezca nada. Yo de Esmeralda solo quiero su amor. Solo eso. No puedes haber
olvidado nuestro amor. ¿Verdad que no, mi vida?
José Armando.
Tu pelo. Tu piel.
Otra vez, toda tú cerca de mí.
José Armando, te suplico.
Ahora solo estamos tú y yo. Olvida lo demás.
¿Te acuerdas?
Cuántos besos
Cuánto amor
Otra vez así
Vida mía, la misma de entonces
Tu perfume
Tu boca
tus besos.
¿Qué tienes?
Estás llorando.
Me besó
Y yo lo dejé
Yo lo besé también
Ay, Dios mío
¿Cómo pude hacer eso?
Buenos días, doctor Ascano
¿Qué tal, Hilda?
Vengo por Esmeralda
Ya se fue
Vine más temprano para que ella pudiera irse a descansar
Quería llevarla a su casa
Pues debe de estar allá durmiendo
Gracias, Hilda
Después nos vemos
Sí, doctor
Pobrecita Esmeralda
Venía rendida
De unos días para acá anda así como preocupada
Mire, hace rato cuando llegó
Se notaba así como triste
Como apachurrada
Sí
Apenas tomó un cafecito y se fue a dormir
Pues sí, ¿no crees que no me di cuenta?
Me da mucha pena dejarla triste.
No sabe cómo me gustaría que se fuera conmigo y al muchachito.
No se preocupe, Dominga.
Por nosotros no se preocupe, no la vamos a dejar sola, de veras.
Pues esa es mi tranquilidad, que sé que se queda acompañadita.
Entre la familia y a ustedes y la señora Hortensia,
pues ya se van a encargar que no extraña a la vieja Dominga.
Mire, este, Dominga
Yo nada más le pido que tenga mucho cuidado con ese hombre
Ah, lo voy a tener, no crea
Ese demonio me da harto miedo
Ay, Esmeralda, Esmeralda
¿Cuándo podré presentarme frente a ti?
¿Cuándo podré reclamar tu amor?
Ahora mi vida depende de un grupo de médicos
Lo que menos le interesa es mi necesidad
De tenerte para siempre junto a mí
¿Piensas quedarte todo el día?
Antes de irme a la universidad pasaré a la casa a dormir un poco
Pudiste haber salido más temprano
Es que hoy salía del hospital Ángel Treviño
Ah, sí
Ese niño se salvó por un verdadero milagro
Sí, tenía muchas ganas de despedirlo
¿Y Esmeralda?
No sé, no supe a qué hora se fue
Qué raro que no se haya esperado para despedirlo
Ella también lo quería mucho
Seguramente no quiso encontrarse conmigo
No me digas que anoche volviste a reclamarle algo
La besé
Y ella me correspondió, Sebastián
Sentí su cuerpo vibrar contra mi cuerpo
Ella me sigue amando
Anoche lo supe
¿Y tú?
¿También le demostraste que la sigues amando como antes o más?
Tú no tienes ningún derecho a inquietarla
Ni despertar en ella ilusiones que después no vas a cumplirle
Tienes razón en todos tus reproches
Pero es algo que tú no puedes comprender
Tampoco tú comprendes
Esmeralda es una mujer sensible, valiente
Y el que haya sido su marido
No te da derecho a burlarte de ella
Ella ha decidido rehacer su vida al lado de Álvaro
Respeta su decisión y déjala en paz
Oye, mi hija
¿Qué tienes?
Ay, Dominga, no sé
Estoy muy confundida y muy triste
¿Pero por qué te pasó?
Después te cuento.
Sirve que me calmo un poco más.
Ay, qué lindas flores.
Es que hoy tenemos visita, señora.
¿Ah, sí?
¿Y quién viene a comer?
La señora Esmeralda y el bebé.
Ah, qué bueno.
¿Y Gracielita?
Ah, pues sabe.
Yo le llevé su desayuno a la cama.
Luego fui por la charola y casi no comió nada.
A lo mejor sigue encerrada ahí.
Graciela, haz el favor de levantarte
¡Te estoy hablando!
¡Ay, no me molestes!
¿Sigues tomando estas porquerías?
Tengo que tomarlas para poder dormir
¿Pero es que no te das cuenta que esto puede causarte adicción?
Algún vicio habría de tener, ¿no?
¡Ay, deja de decir tonterías y métete a bañar!
En un rato llegarán Blanca y Rodolfo
Invitaron a su hija adorada a comer
Ella debería no venir de invitada, sino debería quedarse a vivir aquí.
Ay, no digas tonterías.
Tiene todo el derecho.
Ya cállate y date prisa.
Quiero que cuando llegue nosotras ya estemos esperándolos.
Nada más porque viene Esmeralda y su hijo te voy a hacer caso.
Bueno, nos vamos, porque todavía hay que pasar por su abuela a la oficina, ¿verdad, chiquito?
Dame la vaina, déjala esperar.
Ay, gracias, Adrián.
Bueno, nos vemos en la tarde.
Sí, que Dios los acompañe
Adiósito, mi hija
Adiós
Adiós, vámonos
Hasta luego
Adiós, señora Blanca
Adrián
Sí, pues quiero hablar contigo
Sí, cómo no, pues nomás me desocupo y el buen cojete
Andale, pues, aquí lo espero
Yo me voy a atender mis ropitas, ¿eh?
Ah, por ese, Dominga, para que comamos tempranito
Sí
Aquí lo esperamos, don Dionisio
Sí, socorrito, muchas gracias
Así que tu bebé ya comió
Sí, señora, él come muy temprano
Está precioso tu hijo, Esmeralda
Con razón mi tío cada vez se siente más orgulloso
Pero cómo no
Tiene el mismo porte que tenía mi padre
No, no, no
Yo más bien le encuentro parecido con mi papá
Será el aire, nada más
Es digno heredero de los Peñarreal
Y sobre eso quería hablar contigo, Esmeralda
¿Sobre qué, papá?
Ha llegado el momento de que este jovencito
Conozca el campo y todo lo que le pertenece
Quiero llevarlo a la casa grande
¿Cuándo, papá?
Mañana mismo
Pienso quedarme un par de días, por lo menos
Necesito ver cómo van las cosas por allá
Ay, deben ir bien como siempre. Teófilo se quedó cuidando todo, ¿no?
Sí, pero él no tiene la misma experiencia que Dionisio y la cosecha de frijol no fue tan buena como la del año pasado.
¿Y quieres llevar al niño?
Y a ti también, para que nos cuides.
Ya es hora de que mi nieto recorra sus propiedades y conozca los animales, la vida del campo.
Espero que apruebes mi idea.
Ay, pero por supuesto que la aprobará
Nada más que piense todo lo que heredará esta criatura de apenas un año
¿O no, querida?
Papá, perdón, pero no me gustaría que te lo llevaras
¿Por qué?
Nunca me he separado de él
Bueno, vente con nosotros
Ella tiene que trabajar
Pues que pida unos días a cambio de todas esas noches que pasa de guardia en el hospital
No puedo. Ni siquiera tengo derecho a vacaciones.
Claro que no. Si no tienes ni un año trabajando ahí.
Mamá, no te metas.
Mira, hija, tu madre se va con nosotros.
El niño está acostumbrado a ella.
Además, estoy seguro de que cuando conozca el olor de la tierra,
los animales y vea el color del campo,
se va a olvidar de todas ustedes,
que no son más que una bola de viejas consentidoras.
Es que...
¿Qué, hija?
¿Qué es lo que te preocupa?
Me angustia que Lucio Malaber esté allá
Y se entere que mi hijo está en la casa grande
Por otro lado, Dominga me dijo que quiere ir al pueblo
Según ella, a ver cómo está su choza y la gente por allá
Pero yo sé que lo que quiere es asegurarse de que Lucio sigue viviendo en el pueblo
¿Por qué, Esmeralda?
¿Acaso hay algún indicio de que no sea así?
Sí
Hace unos días me encontré con un hombre muy desagradable
Y con parte del rostro desfigurado
Bueno, no necesariamente tiene que ser el doctor Malaber
No, pero desde esa vez siento que me vigilan
Que alguien me está mirando todo el tiempo
Ay, pero qué fantasiosa eres, querida
Tú no sabes, mamá
Ese hombre es capaz de todo
Ay, pobre doctor Malavé
Esmeralda y esa mujer Dominga pensando que está aquí en la ciudad espiándolas
Ay, él seguramente estará refundido en su casa del pueblo como siempre
Me dijo que iba a verlo
¿Estás segura? ¿Hace cuánto tiempo que fue eso?
¿Qué pasó?
Así es, que esa es la razón de tu angustia.
Sí, papá.
Si tú te llevas a mi hijo a la casa grande y Lucio sigue allá,
podría enterarse que José Rodolfo está contigo.
Creo que lo más conveniente será que Dominga vaya por su lado a cerciorarse si ese hombre sigue en el pueblo
y tú vayas solo a la casa grande.
En otra ocasión podremos llevar a nuestro nieto sin ningún riesgo.
De ninguna manera.
No me interesa oír la opinión de los demás.
Quiero oír tu decisión.
Lucio, te opero la semana entrante.
A mí nadie me va a intimidar.
Buscaré a ese hombre.
Si es necesario, lo enfrentaré con mi nieto a mi lado.
Muchos años viviste desprotegida,
sin tener a un hombre que te protegiera.
Pero ahora, nunca más estarás sola
Ni tú, ni José Rodolfo
Mientras yo viva, nadie
Óyelo muy bien
Nadie volverá a lastimarte nunca más
Gracias, papá
Gracias a ti, hija
por haberme perdonado y por haberme permitido disfrutar a mi nieto.
No quiero pensar si lo merezco o no.
Solo sé que está aquí y que los quiero mucho a los dos.
Vas a llevar un tratamiento riguroso.
Por ningún motivo puedes salirte de él.
Lo que tú digas.
Ya le di a tu enfermera la receta de los medicamentos que necesita para que la surtan de inmediato
Perfecto, perfecto
Y algo muy importante, lo más importante
Lo que tú quieras, ¿qué?
Cero tabaco, nada de angustia y prohibida la desesperación
¿Queda claro?
Haré lo que me pidas, yo te lo prometo
Así que se va para la casa grande, patrón
Sí, ya es hora de que José Rodolfo conozca las propiedades que algún día serán suyas
Dichoso usted
Adrián
Yo creo que tu padre podría acompañarme
¿Por qué no llamas a José Armando y le preguntas si puede viajar conmigo?
Todos estaremos un par de días
¿Usted cree que diga que sí?
Vamos a ver
Háblale aquí, desde aquí, Adrián
Sí, sí, doña Socorrito, gracias
Voy con el patrón
Veníamos comentando en el camino que usted se puede ir con mi esposo, doña
¿Qué, yo?
No, no, hasta que...
¿Por qué no, domingas?
Bueno, ¿por qué no sería una vieja insinuosa o por eso?
Domingas, yo me quedaría más tranquila sabiendo que tú estás cerca de José Rodolfo.
¿Qué, no va a ir usted, doña Blanca?
Me encantaría, pero no queremos dejar sola Esmeralda.
Sí, sí, no está sola.
Aquí hay muchos que la cuidamos con mucho gusto.
No sé, pero me gustaría que Esmeralda se fuera a la casa estos días y José Rodolfo va a estar al centro.
Sí, sí, doctor Peñarreal
Sí, se toma sus medicinas como usted dijo
Muy bien
Sí, sí, hasta luego
¿Qué dijo?
Que sí
Ay, verás, mijo, que cuando vuelva del campo voy a estar bien curado
Ojalá y sí
A ver si ya te casas y todos jalamos para allá
Porque ya me enteré que andas con dos mujeres al parejo
Pues, Adrián, ¿de dónde has sacado ese mal ejemplo?
Mire, papá, yo...
Yo sigo siendo novio de Aurora ahorita y me voy a casar con ella.
Y entonces, ¿al otra pa' qué la quiere?
No la quiero.
Cuando me case nos vamos pa' la casa grande y no la voy a ver más.
Bueno, pues, ¿qué es lo que traes con ella?
Creo que tampoco debes jugar y faltarle el respeto a la sobrina de don Rodolfo.
No supe aguantarme firme.
Fui débil.
Me dejé arrastrar y yo estoy ahogándome entre dos aguas.
Usted no sabe lo que es eso, mi viejo.
Usted tuvo la suerte de casarse con mi madre, su primera novia.
La única mujer que quiso en la vida.
Usted no sabe lo que es sentir que el cariño y el deber lo jalan para un lado
y un amor desbocado lo jala para el otro.
Tú sigues queriendo a esa muchacha, Adrián.
Me tienes metida en el corazón sin que puedas arrancártela.
No sé, papá, no me pregunte
Y a Aurorita, Adrián
No sé
Tengo un enredo en el corazón que ni yo mismo me entiendo
Hasta luego, esperamos a Adrián allá afuera
Adiós, hija
Te llamo más tarde para ponernos de acuerdo
Sí, mamá
Buenas tardes
Adiós
Adiós
Piénsalo que se pidió tu mamá
Si ella se va a quedar nomás para cuidarte
Pues ahorita casaremos bien con ella, lo que volvemos del campo
Sí, Esmeralda, por nosotras no tengas apuro
Hola, Ladrián, ya te están esperando los patrones afuera
Bueno, luego nos vemos
Adiós, Adria, cuídate
¿Qué dijo el doctor?
Pues que sí
¡Felicidades!
Buenas tardes, creo que están celebrando algo
Sí, doctorcito, pero mejor que le cuente a Esmeralda
Ahí nos dejamos
¿Dionisio, un café?
Sí, sí, socorrito
Por favor, pásale
Me moría de ganas por verte
¿Y tú?
Ni siquiera me extrañas, ¿verdad?
Claro que sí
Anoche estuve hablando mucho de ti con mi mamá
¿Cómo te fue en tu guardia?
¿Cómo te pregunto eso?
Trabajar por la noche resulta siempre pesado
Cuando nos casemos, ni creas que vas a trabajar tanto
Te voy a cuidar mucho
Y a José Rodolfo también
Pero a ti más
¿Sí? ¿Por qué?
Porque tú trajiste al mundo a esa criatura maravillosa
Y porque antes de conocerla a él, te conocí a ti
¿No te ves cansada?
Un poco, nada más
¿Y qué celebraban cuando llegué?
Mañana mi papá se va a llevar a José Rodolfo para que conozca la casa grande
No me digas
Lo va a disfrutar muchísimo
Sí, yo creo que sí
También va a Dionisio y Dominga
¿Ya puede viajar a Dionisio?
José Armando lo autorizó
¿Y estás triste porque tú no vas?
En parte
Es la primera vez que dejo solo a mi hijo
¿Solo? Pero si estará muy cuidado
Sí, lo sé
No te voy a dejar ni un minuto
Te lo advierto
Pero tú siempre andas muy ocupado
Me daré mi tiempo, ya lo verás
Si por mí fueras, yo no te pararía de ti ni un minuto
Te quiero mucho, Esmeralda
Ay, amor
Anoche no te pude ver porque cubriste la guardia de Sebastián
Y ahora resulta que te toca la tuya
Así es
Vine a la casa a dormir un rato
Después me regreso al hospital
Ay, el dichoso hospital
Creo que mi verdadero rival es tu trabajo y no Esmeralda
Espero que esta noche no le toque la guardia también a ella
No te preocupes
Los médicos no tenemos nada que ver con las enfermeras que se quedan
Eso espero, ¿eh?
¿Por qué se fue tan pronto el doctorcito?
Vino solo un momento
Como no nos vimos ayer
Esmeralda, si mi papá se va a la casa grande
Voy a tener que irme con él
Sí, Florecita
No lo imaginé.
Pero te vas a quedar solita.
Pero me sentiré más tranquila sabiendo que tú y Dominga están cerca de mi hijo.
¿Por qué no te vas con tu mamá ya a su casa?
Nomás por ti que se queda.
No, papá.
Tampoco hoy veré a José Armando.
Pero mañana no se me escapa.
Lo dudo.
Está muy abrumada entre el trabajo y la universidad.
Pero en algún momento tendrá que comer.
Y ahí lo voy a pescar.
¿Lo quieres mucho?
Sí, papá. A ti no te lo puedo negar.
Hablé con Fátima. Parece que la familia está alerta respecto a Lucio.
Quiero indagar si José Armando sabe algo.
Ah, por cierto, la semana entrante opero a Lucio.
¿De verdad?
¡Ay, papá! ¡No, papá! ¡Ay, mi amor! ¡Ay, mi amor!
Mira, Esmeralda, ¿por qué Domingo y el bebé se vayan unos días para el campo?
No es para tomar las cosas así.
Verás que se pasa bien pronto
No es por eso
¿Entonces te hicieron algo en tu trabajo?
Sí, Florecita
Ay, pues cuéntame, pues
Es que anoche pasó algo
Algo que yo pensé que nunca podía pasar
¿Pero qué fue? Me espantas
José Armando...
Me besó
Esmeralda
¿Te das cuenta de lo que he hecho?
Estoy comprometida con Álvaro
Y besé a José Armando
Me olvidé de todo y lo besé
Lo besé llena de amor
Sí
Esa será la mejor decisión
Esmeralda, tu amor es duro como el sol.
Esmeralda, esmeralda, tienes los ojos del amor.
Esmeralda, son tus ojos
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.