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Esmeralda, flor del campo
Me ves con la luz del corazón.
Esperanza, esperanza, amor, tu amor es puro como el sol.
Esperando amor, esperando amor
En estos ojos de amor
Esperando amor
Eres tu ojo del amor
¿Hay alguien ahí?
¿Quién anda ahí?
Espera.
Doctor, me asusté.
Me asusté.
¿Quién creyó que era?
No sé.
Tenía la sensación de que alguien me venía siguiendo.
Pues mire.
No hay nadie.
Sí, sí, tiene razón
A ver, a ver, permítamelo, yo le ayudo
Gracias, doctor
Parece mentira que seas capaz de humillarte tanto
Otras que no te llegan a la suela de los zapatos saben darse valor
Mira Esmeralda
¿Cómo no puso sus ojos en el hijo de Dionisio?
Ah, no. No, ella no fue tonta. Ella supo mirar alto.
Primero José Armando, ahora el doctor Lascano.
Me da rabia ver cómo sube.
Mientras tú, mi hija, te hundes cada vez más.
Déjame tranquila.
Esmeralda no va a obtener lo que piensa.
Y pronto me voy a dar el gusto de verla aplastada.
Esa va a ser mi venganza
¿Qué venganza?
Esmeralda va a pagarme
El haberse metido entre tú y José Armando
Pero mamá
Ella, ella tiene la culpa de cuanto nos pasa
Me hizo mucho daño
Y no se imaginó la enemiga que se echó encima
A Gracielita se le acogió ir a despedir.
¿Sola?
¿Contigo?
¿Y qué pasó?
Nada.
¿No dices que se te complicaron las cosas?
Ah, es que se puso con tonteras.
¿Sabes lo que estoy viendo, Adrián?
Que al fin la señorita Peñarreal va a lograr romper tu compromiso con Aurori.
No, eso no.
¿Qué no?
Si lo estoy mirando acercarse a ti pasito a pasito.
Yo no voy a dejar a Aurorita.
¿Qué crees, que no tengo palabra?
¿Cómo le voy a quedar mal si es tan buena?
No la voy a dejar plantada.
Ay, mi hermano.
¿Qué?
Ay, nada, nada.
¿Y se siente a gusto en esta habitación?
No creo que nadie se sienta a gusto en un hospital, no.
Bueno, pero no se puede quejar.
Es un cuarto privado y tiene todo lo que usted necesita.
Sobre todo atención especializada.
Sí.
Vino la enfermera a hacerme los análisis de rutina y...
Creo que mañana me hacen el electro.
Ay, me alegro.
En unos días más usted será un hombre nuevo
¿Ya está enterado que Esmeralda está trabajando aquí?
Sí, sí, me lo dijo Bernardo
Y ayer la vi
¿Qué tienes, Adrián?
Pues me mortifica ver cómo es de bien agente socorrido
Procuro mucho a mi hermana y a mi papá
Ustedes son muy lindos también
Mi papá y Florecita, sí
Pero yo
Tú también
No, no, Esmeralda
Yo no
Adrián, tienes que superar esta situación
Tú y yo hemos sufrido mucho, pero tenemos derecho a ser felices
¿Tú sigues feliz?
Trato
A pesar de las injusticias que he vivido
Sigo buscando al menos paz y tranquilidad para mí y para mi hijo
Y nada
Nada ni nadie me lo va a impedir, Adrián
Defenderé a mi hijo hasta con mi propia vida
¿No cree que se está arriesgando demasiado, doctor Malabert?
Es que no puedo evitarlo
Saber que ella está ahí tan cerca de mí es un tormento y una felicidad a la vez
Tengo que hacer un enorme esfuerzo para controlarme
Pero es que tiene que hacerlo
Sí, pero no sé por cuánto tiempo
Eso tengo esa velocidad que me consume
Yo daría mi vida por tener a Esmeralda un momento entre mis brazos
Me extrañó que me llamaras
¿Te has sentido mal?
Igual que siempre
Pero no te pedí que vinieras para hablar de mí
Sino de Esmeralda
¿Qué pasa con ella?
Mi mamá la odia
La culpa de todas nuestras desgracias
Se ha declarado abiertamente como su enemiga
Tengo miedo que se quiera vengar de algún modo
A la mayor de este fenóides
A la mayor de este fenóides
¿Cómo va mi estudiante?
Bien, ya voy a terminar
¿Y esa pelota?
Es para José Rodolfo
Para cuando lo traigas a la casa
Ay, señora Hortensia
¿Para qué se molesta?
Yo quiero mucho a tu hijo, Esmeralda
Si por mí fuera lo iría a visitar todos los días
¿Y por qué no va?
Porque no me gusta hacer la tosa
Además me estoy aguantando
Cuando Álvaro y tú se casen podré verlo todos los días
Ya estoy deseando que ese día llegue
¿Por qué?
No entiendo qué razón puede tener tu mamá para que le tenga ese resentimiento
Ella sabe muy bien que tú y yo no estábamos enamorados
Claro que lo sabe
Tal vez ese es su coraje
Que tú te enamoraste de Esmeralda desde el primer momento en que la viste
Y yo me enamoré de Adrián
¿Cómo vas con eso, Graciela?
Mal
Queriendole más que nunca
Deberías conformarte y dejarlo tranquilo
¿Hacer como tú?
¿Dejar que se me escape de las manos la felicidad?
¿Sin luchar?
Te pesa haber dejado pasar esa oportunidad de volver con Esmeralda
Me pesa
Pero crees que si hubiera podido hacerlo, no lo hubiera hecho
Es por su hijo
No puedo creer que sientas aversión por él
Aversión no
Nunca fue eso
Y ahora menos después de conocerlo
Y ver que el temible rival
Nada más que una inocente criatura
¿Entonces?
No puede ser, Graciela
El momento ya pasó
Ya pasó
Hola, Esmeralda, ¿qué haces aquí?
Vine a acompañar al doctor Álvaro por unos papeles
¿No está Hilda?
Le toca a la guardia de la noche.
Ah, bueno.
Bueno, pues voy a alcanzar al doctor Álvaro en su consultorio.
Pásale.
Gracias.
Adiós.
Ya íbamos por ti, mi amor
¿Te pasa algo?
No, no, no, vámonos
¿A tu casa?
No, por favor, llévame a casa de mis papás
Últimamente me figuro cosas
¿Qué cosas son esas?
Que me miran, que me siguen
¿Te has sentido mal? ¿Te ocurre algo?
No, no es nada, deben ser mis nervios
Lo que pasa es que estoy impresionada por algo que sucedió
¿Qué cosa? Dímelo
La otra noche que salimos juntos
Se me perdió un arete y salí a buscarlo después de que tú te habías ido
Encontré a un hombre extraño
Con una cara horrible
Me miraba fijamente
Nunca me había sentido tan aterrada
¿Qué pasó? ¿Te entregaron los análisis? ¿Tienes algún resultado ya?
Aún no
Bueno, tú sabes que los resultados no son tan rápidos
Falta el electro
Sí, ya di la orden
Hoy mismo vendrá el cardiólogo
¿A qué hora?
Lucio, debes tener un poco de paciencia
Esperar, esperar
No hay derecho a tenerme esperando
Mi vida entera está paralizada, pendiente de un resultado
¿Quién crees que pudiera ser ese hombre?
No tengo ni idea
¿Te dijo algo?
No, no, no, no
Yo me fui corriendo y me encerré en la casa
Desde entonces he quedado muy nerviosa
Yo sé que es absurdo, pero...
Constantemente tengo la sensación de que alguien me está siguiendo, me está viendo
Esmeralda, necesitas distraerte un poco
Te invito a salir mañana
Y no me puedes decir que no
Es una prescripción médica
Más tarde va a venir el cardiólogo a tomar el electro
Pero ahora, ¿no?
Buenas. Disculpe, ¿la señora Fátima?
No sé, señorita.
Eres tú, Georgina.
Qué gusto me da encontrarla, señora Blanca.
Casi nunca tengo el gusto de saludarla.
Es que siempre tengo algo que hacer.
¿Buscabas a Fátima?
Sí.
Ella no está.
¿Tardará?
Francamente no lo sé.
¿Puedo esperarla un ratito?
Sí, pasa.
Gracias.
¿Cómo estás, Esmeralda?
Buenas tardes, Georgina.
Con permiso.
Voy a pedir que les traigan algo de tomar, hija.
Sí, mamá.
¿Y cómo va el trabajo?
Bien, como siempre.
Debe ser muy interesante.
Sí, mucho.
Debe haber casos apasionantes.
Precisamente en este momento mi padre tiene un paciente muy especial.
Se trata de un hombre que quiere reconstruir su rostro desfigurado
por una mujer a la que quiere con delirio.
Quizás Esmeralda vuelva a quedárselo de guardia
Quizás pueda verlo otra vez y que ella se dé cuenta
Cuando pueda presentarme ante ella, todo terminará
Esta vez no me la van a quitar
Será mía
Tengo un arma muy poderosa para atarla a mí para toda la vida
Doctor
¿No sabe que ya ingresó el paciente misterioso del doctor Pedro Montalvo?
Ah, sí
Parece que de veras se trata de un amigo suyo
Dicen que se trata de un hombre que tiene la cara
Disculpe, doctor
Señorita, la busca el doctor Acuña en urgencias
Bueno, ahora voy
Luego le cuento, doctor
Pero es...
Hasta luego, India
Si me necesitan, señorita, me llamo, por favor
Deja ver, doctor
Estuve hablando con Esmeralda en caso de sus padres
¿Va mucho allí?
Sí, la señora Blanca la adora.
Y don Rodolfo ha llegado a sentir delirio por esa hija que salió de pronto de la nada.
Si se fue es que esta noche no está de guardia, ¿no?
Yo creo que no, porque estaba muy arreglada.
Tal vez iba a salir con su novio.
Paciencia, doctor Malaber.
Ya no le queda tanto por soportar esta situación.
Sí, es lo que me sostiene.
Saber que dentro de poco pondré fin a todo esto.
¿Adrián?
¿Distinto? ¿Por qué lo dices?
No sé, Esmeralda. Lo siento.
¿Pero qué? ¿No viene a verte como antes?
¿Está menos cariñoso, menos enamorado o qué?
No, realmente creo que no.
¿Entonces?
Quizás esté equivocada, Esmeralda.
Obsérvalo y dime si tengo razón.
Eso es muy difícil.
¿Por qué? ¿Tú tienes más experiencia que yo?
Nadie puede saber mejor que tú.
Si en los momentos de intimidad Adrián se muestra frío o indiferente
Ay, Adrián nunca ha sido un novio apasionado
Yo pensé que era su carácter, pero...
Desde que hablé con la señorita Graciela, ya lo estoy dudando
¿Por qué, Aurorita?
Por sus palabras
Me di cuenta que la relación entre ellos fue muy distinta
Mi tío está en su recámara
Creo que ya iba a acostarse
¿Quieres que le dé algún recado?
No, no, mejor es no molestarlo
Nomás le iba a preguntar si podía salir con el coche
¿Vas a ir... allá?
No, pensaba dar una vuelta
Llévame contigo, Adrián
No
Bueno, ¿estás loca o qué, Gracielita?
Vamos al parquecito
Aquel donde hablábamos
¿Te acuerdas?
Me gustaría tanto volver ahí contigo
¿Qué va?
Ni loco.
¿Puedo seguir caminando?
Tú vas por el coche y me recoges en la esquina.
No, no.
Ay, por favor, Adrián.
Te lo suplico.
Georgina.
¿A dónde vas?
Te estaba buscando.
Ya casi recorrí todo el hospital.
¿Estaba en la cafetería?
Con razón.
Tenía muchos deseos de verte y te quise dar la sorpresa para estar un ratito contigo
Aquí me tienes
Invítame a un café, ¿no?
Vamos
Desde el momento en que aceptaste al doctor Lascano
Decidiste dejar de pensar en José Armando, ¿no es cierto?
Sí, así es
¿Y tú crees que Adriana ha hecho lo mismo?
¿Ya ves?
No puedes contestarme
Aurorita
Eso es lo que temo, Esmeralda
Que los dos se sigan queriendo
Y yo...
Y que yo los esté separando
Anda
Solo un ratito
Vamos a sentarnos ahí
A hablar nada más
Volveré tranquila
y podré acostarme feliz a descansar.
Voy a buscar las llaves y enseguida salgo.
No, no, no vayas.
Yo no voy a ir.
Estaré ahí, Adrián.
Te estaré esperando.
¡Gracielita!
¿Qué haces aquí sola?
Nada.
Miraba la noche.
Pensaba.
Recordaba tantas cosas
Ya ves, Esmeralda
Adrián
No vino a verme
Esto casi no ha cambiado, ¿verdad?
Todo está igual que cuando veníamos aquí antes
Gracias por complacerme
Eres muy bueno
No sepa que esta locura
A ver, ¿pa' qué vinimos?
No te emociona, Adrián
Nuestro rinconcito
¿Te acuerdas cuando yo te esperaba?
Tú venías cansado y yo te recibía con un beso
Aquellos eran otros tiempos
Ya están muy lejanos
Pero sigue siendo dulce recordarlo
Me gusta imaginar que este es uno de aquellos momentos
Que tú y yo somos novios
Y que nada de lo que sucedió después ha pasado
Ojalá
Lástima no poder dar marcha atrás a la vida
Nos hubiéramos casado
Yo sería tuya
Qué felices seríamos
Vamos ya
No, espera
Es tarde
Un ratito, por favor
La noche está preciosa
Y tú junto a mí
Ay, desde cuando no sentí esta paz
Esta dulzura
Solo puedo sentirme siempre en tus brazos
Por favor
Bésame, Adrián
Aunque sea la última vez
No
¿Por qué?
Si te beso no sería la última.
No podría volverme a ese mar de ti, ¿me entiendes?
Podría, no sé.
¿Por qué no hablas con él francamente?
Quisiera hacerlo, pero no me atrevo.
¿Por qué?
Pregúntale.
Pídele que sea sincero contigo.
Yo creo que es mejor que salgas de dudas.
A que te sigas atormentando.
También yo preferiría que de una vez me dijera la verdad
Y si te dice que no desea terminar contigo
Que te ama y desea casarse
¿Te vas a creer?
Más que decírmelo, tendría que demostrármelo
¿Cómo?
Dedicándose más a mí
Viniendo a verme más a menudo
Pero si no puede
Porque antes sí podía
Siempre encontraba un tiempito y venía a darse una vuelta
Estábamos juntos, aunque fueron dos minutos
Y yo ya me quedaba tranquila, feliz
Ahora me quedo a esperar
A mirar el portón a ver si llega
Y entonces pienso que está con ella
No, no, no lo creo
La mamá de Gracilita debe tenerla bien vigilada
Para evitar que se acerque a Adrián
Ya buscarían la manera
¡Aurorita!
Serán celos tontos, Esmeralda
Pero yo pienso que están juntos
Pienso que están juntos
¿Y qué te dijo el cardiólogo? ¿Cómo salió el electro? ¿Me va a superar?
Bueno, el electro confirmó lo que ya sabíamos.
Tu corazón no está en óptimo estado.
Y en esas condiciones no sería prudente someterte a una cirugía.
Está bien.
Está bien. Si no me operas tú, buscaré a otro especialista. Te lo dije ya.
Contéstame, ¿te vas a echar atrás nuevamente?
¿Estás jugando conmigo o qué, Bernardo?
Lucio, entiéndelo
Todas mis vacilaciones son por ti, no por mí
Bueno, si me eres tú, será otro
¿Cuántas veces te lo voy a repetir?
Estoy dispuesto a correr cualquier riesgo, cualquiera
Decide, por favor, no me tengas en esta incertidumbre
¿Me vas a operar o no?
He prometido operarte
Y voy a hacerlo, Lucio
Gracias, mi hermano
¿Cuándo se va?
Solo voy a pedirte una cosa
¿Qué?
Dame un poco de tiempo
Yo mismo no me he sentido muy bien
No, no, no, eso lo estás inventando
Porque no quieres hacerlo
Es que tú no te has cuidado como has debido
Estabas solo, entregado a una serie de cosas
Que contribuían a empeorarte
Ahora, bajo la vigilancia del cardiólogo
Conseguirás una gran mejoría
Es que yo sé que puedo resistir perfectamente, Bernardo
Ponte en mis manos, Lucio
¿Ya ves? Es mi única condición
Es tiempo, y para mí el tiempo significa mucho
Es muy poco
Y comparado con los resultados puede significar muchísimo
No sé qué decirte, ¿qué te puedo decir?
Hazme caso
Espera un poco
Después te doy mi palabra de que te espero
¿Y cómo va el asunto del cambio de los apellidos?
¿Hay algo nuevo?
Los abogados están ocupándose de eso, todavía tarda algo
Bueno, pues, parece que hay dos bodas pendientes de que se termine ese trámite legal, ¿no?
¿Dos bodas?
Pues sí, la de José Armando con Georgina y la de Esmeralda
con el Dr. Lascar.
Ah.
¿Quién sabe si durante el tiempo que duren las gestiones
las cosas se resuelvan de otra manera?
Yo lo preferiría, ¿eh?
¿Qué quieres decir?
José Armando ha cambiado mucho.
Quiero decir, su actitud con respecto al niño.
¿De veras?
Si él rectifica y expresa su deseo de reconocerlo,
pues el trámite del cambio de apellido
no tendría que llevarse a cabo, ¿no?
Pero, ¿qué sucedería si el doctor Malaver se presentara a reclamar a esa criatura?
Que lo haga. A mí no va a intimidarme.
Para eso tendría que presentar pruebas.
Bueno, existe una que no dejaría lugar a dudas.
¿Cuál?
Una prueba de sangre.
Imagínate.
A ver, si resulta positiva y demuestra que ese niño efectivamente es hijo del doctor Malavés.
Él haría uso de sus derechos.
Se lo llevaría ahí.
Y lo más seguro es que ustedes no volverían a ver a su nieto nunca más.
Tengo un montón de cosas que contarte.
Ahora voy al quirófano a ayudar al doctor Robles Gil en una apendiciotomía.
Pero si te quedas un rato más cuando termine tu turno, podemos platicar
Sí
¡Ay, no! No, tenemos que dejarlo para otra ocasión porque hoy tengo que irme temprano
¿Y eso por qué?
Es que voy a salir esta noche y tengo que arreglarme
¡Ah, te vas de fiesta!
Sí, Álvaro me invitó
Vamos a cenar fuera y a bailar
¡Ay, qué bien! ¡Cuánto me alegro!
Voy a pedirle que me lleve a donde me llevó una vez
Un restaurante con una pecera enorme, enorme
¡Ay!
Buenas tardes
Buenas tardes, doctor
Deja eso así
Voy a empezar la consulta
Sí, muy bien
Estoy empeñada en una lucha en la cual me juego todo
Tengo que triunfar como sea
Yo no creo que esas intrigas te puedan ayudar, Georgina
Debo confesar que por un momento creí que el doctor Malaver se iba a oponer a estar en el mismo hospital donde trabaja Esmeralda
Al contrario, le alegró saberlo
Le agrada la idea de tenerla cerca, de sentir su proximidad, aunque no la vea
Eso favorecerá mis planes
¿En qué estás pensando?
En su impaciencia, en su deseo de verla
Ya una vez no se pudo contener y ahora sabe que la tiene ahí
Cerca
Muy cerca
¿Este es el vestido que se va a poner Esmeralda esta noche?
Sí, se lo compró su mamá
Todavía no se lo ha estrenado
Ay, Dominga, se va a ver re techula
Y además es lo orgullosa que se va a sentir con el doctorcito llevándola del brazo
Ay, al doctor le encanta llevarla a pasear
Bueno, claro, también lo hace para que se distraiga
Como Esmeralda se pasa todo el día trabajando y luchando con el niño
Pues sí, mi muchachita también tiene derecho a pasear de vez en cuando
Pero a ver si esta noche no le pasa lo de la otra vez
¿Se acuerda?
¿Qué cosa, mija?
El susto que se pegó con el hombre ese que estaba allá afuera
Ah, sí
¿Sabes, Florecita?
A mí me ha hecho pensar mucho esa cosa de que tenía la cara marcada
Ay, ya me están viendo, mija
Qué casualidad, ¿verdad?
Demasiada casualidad, mi hija.
¿Y sabes una cosa, Florecita? ¿Sabes lo que he pensado?
¿Qué cosa, pues?
Porque voy a irme al pueblo, Florecita.
Voy a ir a convencerme yo misma, con mis propios ojos,
de que ese diablo no se movió de allá.
A lo mejor me hay motivo para asustarse.
Pero yo quiero estar segura.
Y para eso, ¿no es mejor que darme una vueltecita por allá?
Ay, pues ahora yo voy a estar con el corazón en la boca
pensando que en cualquier momento
ese hombre vendrá por esa puerta.
Tampoco te pongas a exagerar, Florecita.
Si es sabio ni te digo nada, caray.
¡Hola!
Yo creo que ya llegó Esmeralda, ¿verdad?
¿Cómo te fue, Esmeralda?
Bien, gracias.
¿Cómo está mi tesoro?
Se ha portado de maravilla.
Ha estado muy entretenido con sus juguetos.
Sí, ya veo. No le hace caso ni a su mamá.
Voy a saludar a Domingo.
¿Qué hiciste?
Hazle.
Ay, ¿ya vieron mi vestido?
Sí, estaba viendo si había que plancharlo, pero pues está como acabadito de llegar de la tienda, mija.
Me voy a bañar ahora mismo para poder arreglarme con tiempo.
¿Me ayudas a peinarme, Florisita?
Ay, sí, claro.
Bueno, no me tardo.
Quita esa cara de susto, muchacha.
Y que hubieras visto un ánimo, caray.
Ay, ya hace mucho que no te oía cantar.
¿Se puede saber qué es lo que hay que celebrar?
Parece que una nunca queda bien.
Si está de mal humor, malo.
Si se siente feliz, también.
Es que ese cambio tiene que deberse a algo.
Pues no se debe a nada.
Absolutamente a nada.
Sí, ya sé que no te gusta hacerme confidencias.
Como confidentes escoge a alguien que pueda comprenderle a una.
Si comprenderte significa estar de acuerdo a que te rebajes,
poniendo tus ojos en un hombre de condición inferior.
Lo siento, pero yo jamás podré aprobar eso.
Lo sé, mamá.
Aunque sepas que junto a ese hombre está mi felicidad.
Tu felicidad no puede estar en la casucha de un peón de hacienda,
lavándole su ropa sucia y cuidando a los mocosos que tengas con él.
Ojalá, ojalá eso se diera algún día, Dios mío.
Sería lo más bello que me podría pasar.
No soporto oírte decir tantos disparates.
Es inaguantable, inaguantable.
¡Quédate de aquí!
¿Qué hubo, Jacinta?
Híjole, Adrián. Fíjate que choqué con la señora Fátima.
Yo creo que para variar se peleó con la señorita Gracielita.
¿Por qué? ¿Por qué lo dices, Jacinta?
Porque iba de un genio.
Pobre Gracielita. Tan contenta que amaneció hoy.
Andaba cante y cante. Nunca la había visto así.
Ojalá y su mamá no le haya echado a perder el día.
José Armando. Qué bueno que viniste.
Necesitaba hablar contigo.
¿Qué pasa?
Anoche salí con Adrián.
¿Se arreglaron?
Yo creo que sí. Me besó.
Me alegro. Te felicito.
Me siento tan feliz, José Armando.
¿Quién pudiera decir lo mismo?
Fuimos al parquecito donde nos reuníamos antes.
Estuvimos ahí un ratito.
Al principio él estaba seco, molesto.
Luego de pronto me tomó en sus brazos y me besó.
Ay, José Armando
Qué dicha poder sentir sus labios en los míos
Su calor
Yo que pensé que jamás volvería a tener el amor de Adrián
Te juro que me parecía un sueño
Bueno
¿Sí?
Ay, ¿cómo estás?
Sí, un momentito
Es para ti, Georgina
Bueno, ¿cómo estás, Georgina?
Extrañándote mucho, amor.
¿Salimos hoy en la noche?
Discúlpame, pero no me va a ser posible.
Tengo que pasar a ver un paciente particular.
Bueno, está bien. No te preocupes.
Te mando un besito. Adiós.
Bueno, pues entonces yo también aprovecharé para ver a otro paciente.
Ni ayer ni hoy vino Adrián.
¿Qué, tampoco iba a venir esta noche?
Pues debe ser que tiene mucho trabajo.
Dos días enteros sin vernos, Florecita.
¿No podía darse una vuelta, por lo menos un momentito?
Mira, tú sabes cómo son las cosas.
Si lo tienen ocupado continuamente, figúrate.
Algo pasa.
Yo sé que algo pasa.
Ay, míralo, ahí está.
Aurorita se quejaba de que la tienes muy abandonada.
Hola.
Hola.
Es que tenías mucho trabajo, ¿verdad?
Sí, sí, sí, bastante.
¿Nos andamos allá afuera un ratito?
¿Por qué no nos vamos los tres al cine?
Ay, sí, sí, qué bueno.
Voy a avisarle a mi mamá.
Menos mal que viniste, Adrián.
La pobre estaba de lo más triste.
Dice que pasa algo y que tú ya no la quieres.
Yo he estado tratando de tranquilizarla, pero no hay manera, Adrián.
Me da mucha pena porque se pasa el tiempo mirando para el portón a ver si tú llegas
Anoche, por ejemplo...
Maldita sea mi suerte
¿Qué pasa, Adrián?
Que he sido débil
Estoy cayendo en lo que no quiero
Estás bellísima
Ese vestido y ese peinado te quedan maravillosamente
Gracias, qué amable
Solo digo la verdad
¿Qué te pasa?
Nada
Ah, José Armando está ahí
Sí
¿Bailamos?
Sí, claro
¿Sabía que tú vendrías?
No sé. Yo no le dije nada.
No he querido venir a verlo tan a menudo para evitar sospechas
Ayer que estuve aquí, José Armando, por poco descubrí todo
¿Qué pasó?
Me sorprendió en el pasillo
Se extrañó, como es natural, y me preguntó
Tuve que inventar que lo estaba buscando a él
De todas maneras, tarde o temprano tendrá que enterarse de las relaciones que hay entre ustedes y yo
Cuando su padre me opere, va a ser muy difícil mantener el secreto
Sí, es cierto
Y menos cuando yo salga a la luz pública y empiece a actuar
Entonces todo se va a saber
Sí, ya lo había pensado
Tengo que preparar una buena coartada
José Armando no puede siquiera imaginar
Que existe la menor complicidad por parte mía en este asunto
Va a ser difícil que no se dé cuenta
¿Por qué?
Supongo que usted no me va a comprometer
No, yo no tengo por qué hablar
Pero no es tonto
Va a asociar los hechos
Y va a descubrir la participación que usted tiene en todo esto
Veré la forma de evitar que José Armando se entere
Las consecuencias podrían ser desastrosas para mí
Dígame, ¿cómo es ese hombre que anda con esa heralda?
Me dijo que se trataba del médico que le había operado de los ojos, ¿no es así?
Sí, Álvaro Lascano
Allá la vi, hablando con un hombre joven, alto, rubio
Sí, no hay duda que era él
¿Y a José Armando no lo ha visto?
Él también trabaja en este hospital
Esmeralda
Quisiera saber hasta qué punto te he perdido
Hasta qué punto podría recobrarte
¿Esmeralda y José Armando trabajan aquí en el mismo hospital?
Sí.
Fue el mismo doctor Lascano el que consiguió el puesto para que estuvieran cerca.
¿Pero cómo? No lo entiendo nada.
Quería estar seguro de que ya no hubiera nada entre ellos.
De lo contrario, estaba dispuesto a hacerse a un lado.
Estúpido.
Yo siempre lo considero un rival más peligroso.
No se confíe, doctor Malaber.
Más vale que siga considerando a José Armando un rival en potencia.
¿Por qué? Supuestamente todo terminó entre ellos.
¿Quiere que le diga la verdad?
Los dos se siguen queriendo.
Además, existe el peligro de que el niño lo conquiste.
Si usted no interviene pronto para reclamar la paternidad de esa criatura,
todo estará perdido.
Siento mucho que esta noche no haya resultado como esperaba
No, Álvaro
A tu lado nada es desagradable
Buenas noches
Buenas noches
Florecita, ¿qué haces todavía levantada?
Pues nada más
Es que vino Adriana y me dijo algo que me dio harta tristeza
¿Por qué, Florecita?
Mi hermano anda otra vez con la señorita Graciela Esmeralda
Ay, no puedo creerlo
Me lo dijo, echando maldiciones y todo
Pero me lo confesó
¿Pero por qué?
Me parece que ella anduvo tanto atrás de él
hasta que logró que él hiciera caso.
¿Te dijo él que está con Gracielita?
No, pues él dice que no.
Pero si vieras cómo anda de atolondrado,
en los ojitos se le ve.
Ay, ojalá que Adrián recapacite.
Hay muchas cosas que lo separan y no serían felices.
No, no, no.
Pero, ¿a ti cómo te fue?
Nos encontramos con José Armando.
No me lo digas.
Ay, espérate tantito, no cuentes.
Te voy a traer un atolito y me dices todito
Sí
José Armando
Esmeralda
No te puedo arrancar de mi corazón
José Armando
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