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Zulu
Esmeralda
Bebes con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
Tienes los ojos del amor
Esperanza
Tienes los ojos del amor
Necesito tranquilizarme.
¿Puedes acompañarme a tomar algo?
Solo busco la compañía de alguien.
Te lo pido a ti como hubiera podido pedírselo a Hilda, a Sebastián o a cualquier otra persona
Lo siento
Busca mejor a otra persona
Está bien
¿Quieres que te lleve a tu casa?
No, gracias
¿Qué hay, José Armando?
¿Qué hay?
Hoy terminé temprano
Vine a buscarte para llevarte a tu casa
Sí, tuviste una buena idea
Vamos
¿Adiós?
Adiós
Perdón, doña Crisanta, pero no encuentro mi cartera
Usted no la ha visto
No, no, para nada
No la tendrás en tu cuarto
No, ya revolví todos los cajones
¿Y cuándo te diste cuenta de que no la tenías?
Pues esta mañana, cuando me levanté, me estaba vistiendo.
Bueno, entonces se te perdió anoche. ¿Dónde estuviste?
Pues con Aurorita.
Ah, caray.
¿Qué?
No, no, nada, doña Crisanta, nada.
Tranquilízate. Ya verás que tu novia la tiene guardada.
Sí, sí, sí, eso es lo que estoy pensando.
Bueno, ahora que lleve a la señora Blanca a ver a mi dejado, le voy a preguntar.
Buenas tardes
Gustavo, pase, pase
Fue muy amable en anunciarnos por teléfono su visita
Es que tenía especial interés en que Graciela estuviera presente
Queridita, saluda a Gustavo
Dale un beso
No, no, no, por favor, gracias, no, no es necesario
Siéntese, por favor
Siéntese
Como ya les había comunicado
Estaba ocupándome de cubrir los trámites
Para que la mitad de los bienes que le correspondían a mi hijo
Fueran traspasados a nombre de Graciela
Sí, sí, sí, cómo no
Pues bien, he venido a eso precisamente
¿A avisarle cuándo va a firmar los papeles?
No, señora, no
A decirle que no espere por ellos
¿Cómo?
No habrá papeles que firmar
Graciela no recibirá ni un centavo de la herencia
Desde que salimos del hospital
Esperaba que me dijeras
Qué hacía José Armando en la enfermería
Me extrañó encontrarlo ahí
Solo
Contigo
Uno de sus pacientes está muy grave
Es un niño
Teme que no se salve
Realmente me dio pena verlo tan deprimido
¿Y por qué tiene que encontrar consuelo en ti?
No te preocupes, Álvaro
Ahora el único que cuenta en mi vida eres tú
Eso es para que no veas a ningún hombre, solo a mí
No, no, no le entiendo
¿Usted nos había prometido que...?
Sí, señora, sí.
Les prometí muchas cosas.
Pero todo eso fue antes de enterarme de la conducta de su hija.
Cálmese, cálmese. Usted está ofuscado.
Me parece que Rita lo ha puesto en contra de nosotras.
No.
Mi esposa sencillamente me ha contado cómo Graciela se rebajó
al poner sus ojos en un hombre de condición inferior.
Se casó con nuestro hijo.
Solamente por interés
Y por lo mismo no va a tener absolutamente nada
Ni un centavo
¿Me has oído, Graciela?
¿Me has oído bien, verdad?
Olvídate de la herencia
A mí no me importa su dinero, señor Valverde
No deseo recibir nada de usted
No, no, no le haga caso
Ella no sabe lo que dice
El accidente la dejó muy perturbada
Mi mamá quiere hacerle creer a todo el mundo que he perdido la razón
Solo porque tengo el valor de defender mis sentimientos
Porque no quiero ocultar que estuve y sigo enamorada de un hombre humilde
¡Cállate!
Pues entonces, Graciela
Quédate con él
No tenemos nada más que hablar
Adiós
No, no, no, no, no espere, Gustavo, espere.
Ni mi esposa ni yo queremos saber de ustedes.
Los lazos que unían a las dos familias están rotos.
Las relaciones quedan terminadas definitivamente en este mismo momento.
Quiero cortar todo nexo
para evitar que se siga ofendiendo la memoria de mi hijo muerto.
Por favor, usted no puede despojar a Gracielita de la herencia, Gustavo
Ella tiene derecho
Ninguno, señora
Legalmente
Ninguno
Ya deja de llorar, Aurorita
A los hombres no les gustan los ojos colorados
Ni el pelo desgreñado
Va a venir la señora Blanca y segurito va a traer a Adrián
Domingo tiene razón
Ándale, ponte bonita para cuando llegue
Y en lugar de reclamarle, lo recibes con una sonrisa en los labios
No, yo no sé fingir
No es fingir, muchacha
Es pensar con la cabeza, para que no te quiten el novio
Ya me lo quitaron
Ay, ¿qué te quitaron y qué nada?
Se te hace poco que Adrián tenga el retrato de la señorita Graciela en su cartera.
¿A quién quieres? ¿A ti? ¿Quién no se va a casar contigo?
No, así yo no me caso.
¿Y le vas a dejar el campo libre?
Él no me quiere.
Pero si no te quisiera, ¿para qué ibas a ir con los preparativos para el casorio?
¿Eh? A ver.
¿Pero por qué tiene ese retrato en su cartera?
Ese retrato ya tiene tiempo, Aurorita.
Es de cuando ella se iba a casar.
A lo mejor hasta se le había olvidado que lo traía ahí.
Ándale, arríglate, porque si mi hermano te ve así, sale corriendo, ¿eh?
Ese hijo.
Ese hijo.
No nos va a dar nada.
No hay herencia
No hay herencia
Emiliano está muerto y no hemos perdido todo
Esta casa
El mueble está bello
El dinero
Estamos en la miseria.
¡Estamos en la miseria!
¡Estamos en la miseria!
¡Estamos en la miseria!
¡Estamos en la miseria!
¡Lo conseguiste!
Eso era lo que quería
Si al fin lo conseguiste
Ahora ya puedes sentirte feliz
Estamos en la miseria
No tenemos nada
Todo el mundo lo sabrá
Me quiero morir
¡Me quiero morir!
¡Me quiero morir!
¡Morir!
¡Maldita!
¡Te odio!
¡Tienes la culpa!
¡Lo conseguiste!
¡Te odio!
¡Te odio!
¡Te odio!
¡Te odio, maldita!
¡Maldita!
¡Maldita!
¡Maldita!
¡No conseguiste!
¡No conseguiste!
No tenemos nada, nada.
Nada.
Nada.
Nada.
Hola, Aurorita, ¿cómo estás?
Bien, señora Blanca.
Ahí viene Adrián.
Hola.
Hola.
¿Por qué me miras así?
Pues es que... es que estás muy bonita.
Gracias.
Ven, siéntate.
Qué bueno que viniste para estar un ratito juntitos
Claro
Me estoy apurando para tener todo listo
Ya falta muy poquito para que nos casemos, ¿verdad?
Sí, el tiempo se va muy rápido
Yo quisiera que se fuera volando
¿Tú no?
Claro, más que tú
Qué ganas tengo de que ya llegue ese día
Voy a ser la novia más feliz que haya habido jamás
Ya se está aburriendo de los purés
A veces no los quiere
Tienes que irle dando otras cosas
Come, mi amor, ándale
No, no quiere
Bueno, ya terminamos, está bien
Ahora a su cunita
Despídete de tu abuelita
Adiós
Ay, mi amor
Adiós, dile
Adiós, adiós
Adiós, eso
Aquí quédate un ratito
Mi amor
Debe ser terrible perderlo
¿Por qué piensas eso?
Es que allá en el hospital se ven casos tan tristes
Hoy mismo José Armando tuvo uno
Él y tú se siguen tratando, Esmeralda
Por cuestión de trabajo
No, hubo días que parecía que buscaba la ocasión para conversar.
Después, cuando me comprometí con Álvaro, lo evitamos los dos.
¿Y sigue así?
No, mamá. Desde que conoció a José Rodolfo ha cambiado un poco su actitud.
Parece que le causó una emoción muy grande conocerlo, mamá.
¿De veras, Esmeralda?
Bueno, eso me dijo la señorita Hilda.
Hoy me fue a buscar
Estaba deprimido y me pidió que lo acompañara
¿Y tú?
Le dije que no
¡Ay, José Armando!
Hola, nana
Hace muchos días que no venías por aquí
He tenido mucho trabajo
¿Y mamá?
Salió, pero está don Rodolfo
José Armando
¿Cómo te va?
¿Cómo estás, papá?
Siéntate.
Solo vine de paso.
Me alegro porque estoy muy preocupado.
¿Por qué?
Es por mi nieto.
¿Qué le pasa? ¿Le ocurre algo?
No, no, no. Pero esa caída que se dio me preocupa.
No tiene importancia, papá. Así crecen los niños.
José Armando, ¿qué es lo que realmente sientes por esa criatura?
Siento simpatía como cualquier médico hacia un pequeño paciente
Solo eso
Además estoy nervioso, cualquier cosa me hace saltar
¿Pero por qué?
Tengo el caso de un niño muy grave
Lo operé, pero todavía no está fuera de peligro
Pero saldrá, ya lo verás
Casi no hay esperanzas de salvarlo
Y es terrible
Uno se siente frustrado, deprimido
Piensa en lo que es una criatura tan indefensa
Tan tierna, tan a merced de todo
En fin, papá, no me hables más de niños
Quiero olvidarme de todos
Veo en efecto que estás un poco fuera de control
Pero siéntate y cálmate
¿Quieres tomar algo?
No, solo estaré un momento
¿Y cómo va tu trabajo con el doctor Pérez Montalvo?
Él está un poco cansado.
Cada vez me tiene más confianza.
Y en varias ocasiones ya he tomado su puesto.
Felicidades.
Se ve que tiene absoluta confianza en ti.
Sí, papá. Le he aprendido mucho.
Seguramente pronto tendrá que retirarse.
José Armando, tienes una llamada.
Gracias, nena.
¿Bueno?
José Armando, por fin te encuentro.
No pensé que estuvieras ahí.
Vine de paso, ¿qué se te ofrece?
Necesito que vengas urgentemente.
¿Te sientes mal otra vez?
No soy yo.
Es mamá.
¿Qué le pasa?
Tienes que verla.
Ven, por favor, ven pronto.
Voy para allá de inmediato.
Noté la voz muy rara, como asustada.
¿Qué le pasa?
A tía Fátima le pasa algo.
¿Pero qué es?
No sé, Graciela me dijo que fuera enseguida.
Te acompaño.
Te estoy ganando, Adrián.
A través del dolor.
Por un largo camino de sufrimientos y renunciación.
Voy a ti
Liberándome de todo aquello que nos apartó una vez
Al final
Llegaré solo con mi alma
Y este amor que llena mi corazón
Tendrás que perdonarme
Y acogerme en tus brazos, Adrián
¿No te ha hecho falta algo?
¿Algo?
¿Qué?
Tu cartera
Se me quedó aquí
Parece que se te cayó aquí anoche
Te la voy a traer
Aquí la tienes.
Gracias.
Voy a traerte un poco de refresco.
¿Qué pasó aquí?
¿Racelita, qué sucedió?
Fue mi mamá
Fátima
Le dio un ataque de nervios
Pero ella hizo esto
No quise impedírselo
Pensé que era mejor que se desahogara
¿Por qué fue?
¡Ella!
¡Ella tiene la culpa!
¡Mala hija!
Pero, Fátima
Por favor, ¿quieren explicarme qué es lo que pasa?
Lo consiguió.
Lo consiguió.
Pero, ¿qué hizo?
Al fin consiguió su propósito.
¿Qué hizo? No entiendo.
Se puso a contarle a todo el mundo la historia de sus estúpidas relaciones con el peón ese.
Hasta que llegó a oídos de los papás de Liliano.
Pero, Graciela...
Y esos papeles de herencias estaban arreglando para que ella los firmara.
Y todos, todos los echó a perder.
Pero, ¿por qué, Fátima?
Gustavo estuvo aquí.
Horrible.
Horrible.
Termina de una vez.
No vayas, Jesús.
No nos dejan ir, Gustavo.
No nos van a dar nada.
¡Nada!
¡Nada!
¿Qué pasa, Georgina?
Si hubiera llegado antes, no la encuentro
Sí, fui a ver a mi hija
Tengo interés en hablar con usted
Pero...
Pero no me gustaría que José Armando supiera que vine a verla
¿Y esos secretos por qué, Georgina?
Porque...
Se trata de un tema del que le agradecería que fuera discreta
Todo por un poco de dinero
¿No te das cuenta de que no vale la pena?
¿Qué necesidad tienes tú de esa herencia?
Dale algo, José Armando.
Vamos.
Vamos a que te acuerdes.
Te voy a dar un calma.
El caso es que como consecuencia de haber conocido a esa criatura,
José Armando está inquieto, atormentado.
Tendrá remordimientos
¿Remordimientos? ¿Por qué?
Por no haber aceptado la paternidad de su hijo
No es su hijo, y usted lo sabe muy bien
No lo afirmes así
Esmeralda fue esposa de José Armando y siente que el verdadero padre es él
Ese es un argumento muy débil
¿Y esa inquietud de José Armando?
Esa emoción que ha sentido al ver al niño no te dice nada, Georgina
¿A dónde quiere llegar?
¿No crees que en José Armando ha empezado a nacer eso que llamamos la voz de la sangre?
¿Y qué hizo Adrián cuando le entregaste su cartera, Dorita?
Pues lo dejé solo para que viera que todo estaba en orden.
Y cuando regresé ya lo había guardado y se veía muy tranquilo.
Menos mal que todo terminó sin que surgiera un disgusto entre ustedes.
Actuaste muy bien, Dorita. Te felicito.
Solo Dios sabe lo que me costó.
Pero valió la pena. Se trata de tu felicidad.
Lo que me pregunto es una cosa.
¿Qué?
¿Qué hará ahora con la foto de Graciela?
Sí, sí, Lucio.
Me dio mucho gusto saludarte.
Adiós.
Georgina, ¿qué te pasa?
Estoy furiosa.
¿Por qué, hija?
Por el famoso hijo de Esmeralda.
Vaya, vaya, vaya.
Todos están de parte de ella y terminarán por hacerle creer a José Armando que es el padre de ese niño.
Y a mí no se me ocurre nada para evitarlo, papá.
Papá, por favor, perdóname.
Estoy muy alterada.
¿Cómo te sientes?
Mejor.
Aproveché para revisar la correspondencia
Ya la tenía muy olvidada
Ah, llamó por teléfono mi amigo
Es el doctor Lucio Malaber
Está desesperado por operarse
¿Quién dijiste?
El médico del que te hablé una vez
Lucio Malaber
¡El doctor Malaber!
¡Dios mío!
¿Qué te pasa?
¿Cómo no me di cuenta?
Es que me tenía que haber dado cuenta desde el principio.
¿De qué?
Ese nombre, papá.
Yo sabía que lo había oído antes en alguna parte.
¿Dónde vive el doctor Malabar?
En el Pueblo de Maravilla.
Claro, no cabe duda, es él.
Pero no te entiendo, hija.
Mira, Lucio Malabar es el hombre que estaba enamorado de Esmeralda.
El padre de su hijo.
Su medicina ya se va a acabar
¿Quiere que le surta nuevamente la receta?
No, no es necesario
Ya terminé el tratamiento
Acabo de hablar con el doctor Pérez Montalvo
¿Eso quiere decir que...?
Que tengo que ir preparando mi viaje a México para que me operen
Iba a ir a buscar Esmeralda, ¿verdad?
No
Por el momento tendré que conformarme con verla de lejos
Pero después
Cuando Bernardo borre de mi rostro estas malditas cicatrices
No podrá rechazarme
Soy el padre de su hijo
¿Por qué se empeña en seguir sosteniendo esa mentira?
Porque está de por medio mi vida
Mi felicidad
Esmeralda no lo quiere
Jamás lo querrá.
¿Qué es lo que pretendes, Georgina?
Utilizar a ese hombre en mi favor, papá.
Ten cuidado.
Tu rivalidad con esa muchacha te puede llevar a hacer cosas que quizás yo no aprobaría.
Por supuesto que me vas a dejar defender mi felicidad, papá.
Lucio Malaber.
Es el arma que el destino pone en mis manos para derrotar a Esmeralda.
Para impedir que José Armando vuelva a su lado.
Debo prevenirte, Georgina.
Lucio Malaber es un hombre muy especial.
No debe serlo tanto cuando le gusta a una mujer tan simple como Esmeralda
Está bueno, ¿verdad?
A mí me gusta más el atole de fresa, ¿eh?
Pero este champurrado que hizo Epi no está mal, ¿eh?
Rico
Yo contesto, yo contesto
Bueno
Sí, sí, aquí es
¿Cómo le va, señora Blanca?
Sí, sí, por aquí anda
Sí, adiósito
Ya hablan, Dominga
¿A mí?
Sí
Bueno, soy Dominga
Sí, señorito
¿Cuándo?
¿Ahorita?
¿Ya?
¿Ya?
Sí, señora
Adiósito
¿Qué?
Que ahorita viene por nosotros para que vayamos a Xochimilco
Uy, le va a encantar, Dominga, es tan bonito
¿Verdad?
Ay, sí
Pues apúrese porque a usted también va
¿A yo?
Sí, sí, me dijo la señora que le avisara todo
¿De veras?
Sí, voy a avisar a la florecita, ¿eh?
Ay, bueno, bueno, bueno, bueno, sí vaya usted, yo mientras me acabo esto, ¿eh?
Me da gusto saber que estás interesada por la enfermería
Ahora que he tenido la oportunidad de vivir de cerca el dolor de los demás
me doy cuenta que en este lugar ayudo, aunque sea un poco, a esa gente que sufre.
Esmeralda, ¿cuándo nos casamos?
Perdóname por inquietarte, pero ya no puedo más.
Conseguí que entraras a trabajar aquí, cerca a José Armando,
para darles a los dos la oportunidad de un acercamiento.
Estaba dispuesto a retirarme si veía que el amor que se había profesado
renacía con la fuerza suficiente
para vencer todo aquello que un día lo separó.
Te expuse con todo el dolor de mi alma,
temblando del miedo de perderte,
pero lo hice por ti y por tu hijo.
Corrí ese riesgo pensando únicamente en tu felicidad,
casi renunciando a la mía
para tener al menos el consuelo de ser yo
el que te la proporcionara.
Pienso que, salvado ese obstáculo,
ya no hay nada que nos obligue a seguir esperando.
Cuida muy bien a nuestro nieto.
Nadie lo cuida mejor que yo.
Qué lástima que no puedas acompañarnos, nana.
Me preocupa mi presión.
No me he sentido bien, mi señora.
Déjala, déjala que se quede aquí tranquila.
Para eso llevas a Jacinta.
Por favor, Adrián, a ti te los encargo mucho.
Y a ti a mi nieto.
Tierra, cuidado, don Rodolfo.
Sí, señor Peñarres.
Adiós.
Adiós, nana.
Adiós.
Rita.
Siéntate, querida, por favor
Ay, ya me doy cuenta que han empezado a llevarse cosas
No, no, no es lo que te imaginas
Es que ayer estuvo aquí Gustavo
Eso ya es lo de menos
Solo he venido a decirte que mañana mismo necesito que me desocupen esta casa
Rita, no, no nos pueden hacer eso
No, no, no puede ser así de un día para otro.
Necesitamos más tiempo, por favor.
Un mes.
15 días.
Lo siento, Fátima.
Hemos decidido que dejen esta casa mañana mismo.
Ten algo de consideración, Rita.
Ya bastante me he sufrido
Lo siento mucho
¿Pero a dónde vamos a ir?
¿A dónde?
Ese es tu problema
Resuélvelo, Lolita
Lolita, por favor, escúchame
Te suplico que no nos quiten esta casa
A pesar de todo, tu hijo fue feliz con Gracielita.
¡No menciones a mi hijo!
Esto será una humillación terrible.
Por favor.
Tú eres mujer.
Puedes comprendernos.
Habla con tu marido.
Que por favor nos deje
Esta casa
Te lo suplico
Mañana a esta hora
Necesito la casa desocupada
Tienen suficiente tiempo para sacar las cosas
Adiós
Fátima
Tengo la impresión de que me estás dando largas
No, no es eso, Álvaro
Creo que lo más conveniente es esperar a que...
A que se arreglen los trámites del cambio de apellido
¿Para qué?
Así yo podría casarme con mi verdadero nombre
Si no, después tendríamos que arreglar otra vez esos papeles
Y sería un trastorno
¿Cuánto tiempo tardará eso?
No le he preguntado a mi papá
Yo mismo se lo preguntaré
Si no te molesta
Como tú quieras
Y ahora, vámonos, ya me tardé
Sí
Dale, Aurorita, anímate
No nos tardamos
Dicen que Xochimilco es rete bonito
Sí, ya lo conozco.
Vas a ver que te va a gustar mucho.
¡Pusura! ¡Vamos!
No, Florcita.
Tengo que aprovechar mi día libre para hacer mis cosas.
¿Sí, no?
Yo te ayudo cuando volvamos.
Ana, le chicas.
Sí, Aurora.
Deja que mi hermana te ayude.
Adrián, ¿tú también vas?
Sí.
Pues, bueno.
Vamos.
¿Qué pasa ahora?
Nos quitan la casa.
Nos echan de aquí.
Estuvo aquí Rita y dice que nos tenemos que ir inmediatamente.
Que no nos quiere aquí ni un día más.
¡Qué crueldad, Dios mío!
Se está ensañando con nosotras.
¡Es una venganza!
¿Y cuándo debemos irnos?
Mañana
Mañana mismo
Bueno, pues habrá que recoger nuestras cosas
¿Cómo puedes tomarlo con tanta tranquilidad?
Yo me estoy muriendo y tú como si nada
Nada se resuelve con desesperarse
Tú, tú
Tú eres la única culpable de todo lo que nos pasa
Maldito sea el día en que conociste a ese...
Cuidado, mamá
No te vaya a dar otro ataque de histeria
No puedes romper ni un adorno más
Te recuerdo que ya nada de lo que hay aquí es nuestro
Ya lo sé
Ingrata
Y todavía te pones con burlas e ironías
Mira la vergüenza que tendré que sufrir por tus locuras
Pero te das cuenta de que no tenemos a dónde ir
Dispongo de algún dinero en efectivo
Vamos a buscar un departamento modesto y...
¿Yo?
¿Yo en un departamento modesto?
¿Yo?
Estás muy equivocada.
Pues tendrás que conformarte porque no queda ningún otro remedio.
Dios mío, Dios mío, vernos en la miseria y tú pensando en unirte a ese muerto de hambre.
A ese hombre tan inferior.
Eso lo hago por seguro.
Lo que más deseo en el mundo es reconquistar el amor de Adrián.
Y lo voy a lograr.
Estoy segura que lo voy a lograr
Ay, qué bueno que la convenciste, hermano
Aurorita es muy linda
Luego pienso que yo no merezco una muchachita así
Ay, tú eres también muy buena gente, Adrián
Pero estoy apenado con ella por lo del otro día
¿Qué pasó?
Pues que se me cayó la cartera y...
Y ahí traía una foto de Graciela
De aquella vez que salió en el periódico que se iba a casar
Híjole, Adrián, ya ni la muelas
Y eres rete capaz de haberla abordado de nuevo
No, Florecita
La destruí
Como destruí el amor por Graciela Peñarreal
¿Por qué me parece tan raro verte en casa, papá?
Conseguí que José Armando atendiera a un paciente que tenía por la mañana
Hoy me siento decaído
No sé, quizás sea la presión
De un tiempo acá no tengo resistencia
Bien, dice el refrán que en casa del herrero es adonde palo
A ver, papá, si te sientes mal, ¿por qué no vas a que un colega tuyo te haga un chequeo?
No, no, no, hija, no, no hace falta.
Mis males solamente tienen un diagnóstico.
¿Cuál?
Mi edad.
Ay, papá.
Los años, Georgina, los años que ya se están haciendo sentir.
No, no, no, te conozco.
Lo que quieres es que yo te diga que sigues siendo todo un galán, ¿verdad?
Te hablo en serio.
Por eso estoy deseando verte casada con José Armando
Para dejar en sus manos de una vez la consulta
Y retirarme a descansar
Adelante
Perdón que te interrumpa, pero antes de que continúes con tu consulta
Quiero preguntarte cómo sigue tu pequeño paciente
Grave
Esta mañana he pasado a verlo dos veces
¿No ha mostrado ninguna mejoría?
No, Sebastián
Pero tengo confianza en que se va a recuperar poco a poco
Yo también pasaría a visitarlo. Hay que darle muchos ánimos.
Así es, Sebastián.
¡Gracias!
Ya estoy lista.
¡Ay, qué bueno, Dominga!
¡Vamos a ver a Dominga!
¡Buenas, señora!
¡Buenos días!
¿Cómo les va?
Buenos días, señora Pinarra.
¿Cómo le va, Hortensia?
¿Gustan saludarla?
Dominga, venía a traerle un juguetito a José Rodolfo,
pero veo que van de salida.
Gracias, señorita.
Bien, la señora Blanca nos invitó a Xochimilco y como no conocemos...
¿Por qué no viene con nosotros?
Sí, venga usted también con nosotros.
Sí, venga.
Con ese documento queda completo el trámite de la escrituración.
Muchas gracias.
Hasta luego.
Hasta luego.
Estrada
¿Me preparaste todo?
¿Cumpliste mi encargo?
Bien, bien
Sí, en unos días llego a la ciudad
Necesito que tengas todos mis papeles en orden, ¿eh?
Pues pídeselos al banco
¿Qué? Dios
Ahora sí, ¿verdad?
¿Ahora?
¿Ahora sí qué?
Habla con propiedad
Ahora sí se va de este pueblo para siempre
Y hasta vendió esta casa
Sí
Ya terminé con el tratamiento que me ordenó el doctor Pérez Montalvo
Ahora solo restoperarme
Y buscar a Esmeralda y a nuestro hijo
Y Lucio Malaber va a ser mi aliado
Estás haciendo juicios temerarios, Georgina
Quizá estoy equivocada
Pero casi puedo asegurarte que el interés del doctor Malaber por operarse
tiene que ver directamente con Esmeralda.
Tu amigo va a ser mi carta de triunfo, papá.
Lo voy a interponer entre ellos dos.
Ya lo verás.
Ya me dijeron que te llamas Ángel.
Angelito.
Te vas a recuperar.
Tienes que poner mucha voluntad de tu parte.
El doctor Peñarreal te atendió.
Él está muy preocupado por ti.
Todos queremos que te alivies.
Tienes unos ojitos muy lindos, pero están un poco tristes.
Para que puedas aliviarte, tienes que estar alegre.
Piensa
Piensa en cosas bonitas, Angelito
En el cielo
En las nubes
En las flores
En el campo
Ya sé
Piensa que estás en la gruta
Que pasa el agua, Cantarina
Que viene del manantial
¿Sabías que el agua canta, Angelito?
Todos los días voy a venir a platicar contigo, ¿eh?
Y pronto vas a salir caminando del hospital
Esmeralda
Extrañas el campo, ¿verdad?
¿Te gustaría regresar a la casa grande?
¿Casa grande?
No te pierdas mañana, Esmeralda
¿Te diste cuenta de lo mucho que se parece a ti?
Mi tía y Graciela
Van a venir a vivir a esta casa
¿Sabe quién parece que se viene a buscar?
Doctor Malabar
Esperanza, esperanza, tu amor es puro como el sol.
Esperanza, esperanza, tienes los ojos del amor.
¡Gracias!
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