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Esmeralda
Me ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
En estos ojos del amor
Esperanza
En estos ojos del amor
De todos modos me lo llevaré.
Es mi nieto.
Será su nieto, pero a usted no le ha dado nada.
Y si por su voluntad fuera,
ahora estaría como un huerfanito desamparado.
Me dio un hospicio.
Para ser abuelo hay que serlo aquí.
Aquí en el corazón.
Este chiquito no tiene una sola gota de sangre mía en su vena,
pero yo le he dado mi cuidado, le he dado mi cariño.
Igual que se lo di a ella.
Ella es más hija mía que suya.
Y el es más nieto mío que soy.
¡Sépaselo!
Y ahora, váyase por un que vino con las manos vacías.
La señora Blanca con sentimiento y con dulzura se ha podido llevar al niño.
Pero a usted no se lo doy.
A usted que ha venido por la fuerza a exigir derechos que no tiene, no se lo doy.
Así nunca, don Rodolfo.
Nunca.
¿Te parece difícil?
Poco a poco irás aprendiendo todo
¿Usted cree que pueda?
Yo te ayudaré y podrás
Por lo pronto, guarda los guantes en la caja
Está bien
Ay, Dios mío, no han llevado los expedientes al médico de guardia
Esmeralda, ¿me haces un favor?
Se los llevas tú, ¿sí?
Sí, ¿dónde es, señorita Hilda?
Por el pasillo, mano izquierda
Afuera dice médico de guardia
Bueno, te dejo
Ya no tardan en llegar sus pacientes
Perdón, doctor
La señorita Hilda le manda estos expedientes
Me dijo que eran para el médico de guardia
¿No es usted?
Ah.
¿Sí?
¿Entraste a ver al médico de guardia?
Sí, señorita
¿Te pidió algo?
No me dijo nada
Parece que estaba de malas
¿Por qué?
No sé, solo me miró y ni me dio las gracias
¿De veras?
Sí, bueno, a lo mejor él es así, brusco y grosero
Pues a mí no me lo parece, al contrario
Conmigo se portó de una forma extraña
Nunca despegó los labios ni me quitó los ojos de encima
¿Qué se me hace que le gustaste?
Ay, por favor, señorita Aida
Ay, bueno, no tenía nada de raro, Esmeralda
Tú eres una muchacha muy bonita
¿Enfermería?
Sí, sí, soy yo, doctor
¿Qué hace aquí esa muchacha que me trajo las historias clínicas?
Es una nueva empleada
Se llama Esmeralda
Empezó a trabajar hoy y la tengo de auxiliar
¿Pero cómo fue que entró al hospital? ¿Quién la trajo? ¿Quién le dio el empleo?
Ella viene recomendada por el doctor Lascano
Él la operó
Esmeralda era ciega
Yo la asistí en su operación
El doctor Lascano tiene un gran interés por ella
Gracias
Cuando lo dije, ya se interesó por ti
Pero yo no me lo explico
Fue muy grosero conmigo
Pues no hiciste más que salir de su consultorio
Y enseguida llamó aquí para averiguar quién eras tú
Pero no entiendo
Pues le gustaste, eso es todo
¿Y quieres que te dé un consejo?
No le hagas caso, ni lo mires
Porque él tiene novia
Bueno, ahora vuelvo
Esmeralda trabajando aquí
Además, no está ciega
¿Bueno, Lolita?
Sí, ¿cómo está, doctor Peñarreal?
El doctor Lascano no se encuentra
¿Quiere dejarle algún recado?
No, voy a ver si puedo localizarlo en su casa
Gracias
Faltaría, ma
Venir a exigirme
Después de lo mal que se ha portado con su hija y con ese chiquito
Que ahora es la manzana de la discordia
Querer llevárselo
Vaya de caro
Ay, yo me quedé fría cuando lo vi en la puerta
Al chamaquito no hay naiten que lo saque más de aquí sin que Esmeralda lo sepa
Ahora sí que la domingo le echó con un radio a don Rodolfo
Yo no me hubiera atrevido a decirle las cosas que ella le dijo
Venir a decirme a mí que tiene derecho
Derecho, derecho, derecho de qué
Si no me pongo fuerte, se lo lleva, digo si no
Mire, Dominga, eso es un buen síntoma
Eso quiere decir que le interesa a su nieto
Pues claro, seguro que ya le tomó cariño
Y como la señora Blanca ya no lo ha llevado
Seguramente siente deseos de verlo
Sí, seguro eso fue, Dominga
Pues lo vino a buscar
Tenía que haber venido pidiendo permiso, ¿verdad?
A rogar con humildad.
No, orgulloso y soberbio.
Bueno, es que el orfólogo siempre ha sido así, Dominga.
No es que sea malo, pero sí es bien orgulloso.
Pues para acercarse a ese niño,
tiene que dejar allá afuera su orgullo y su soberbia.
Si no, se queda sin él.
Sí, señor.
¿Qué te pasa, Rodolfo?
Desde ahora te digo que te olvides del niño
¿De qué estás hablando?
¡De tu nieto!
Fui a buscarlo y Dominga se me enfrentó
Me dijo cosas que jamás le perdonaré
¿Me oyes bien?
cosas que jamás en la vida le perdonaré.
Tengo que hablar muy seriamente contigo, mamá.
Dios mío, ¿qué pasa?
Eso es lo que quiero saber yo.
¿Qué es lo que pasa con Esmeralda?
¿Con Esmeralda?
Hace unas horas cuando fui a empezar mi consulta en la clínica,
una empleada me llevó los expedientes.
¿Y sabes quién era?
Era Esmeralda.
Primero la reconocí por su voz.
Alcé la cabeza y la vi ahí frente a mí.
A Esmeralda, mamá.
Mirándome.
¿Cómo puedes explicarme eso?
En el mismo hospital donde yo estoy trabajando.
¿Pero cómo es posible?
Lo que quiero saber es cómo ha pasado esto.
Por lo que veo, tú estás enterada
Claro, tenías que estarlo
Ha seguido viéndola, tratándola, yendo a su casa todos los días
No es posible que no supieras
Dime mamá, necesito saberlo todo
No vayas a decir que no lo sabes
Sí José Armando, es verdad
Esmeralda fue operada
El doctor Lascano la intervino con éxito
¿Por qué no me habías dicho nada?
Esmeralda no quiso
¿Pero por qué? ¿Por qué ese misterio?
Sencillamente porque tú la abandonaste
Tanto tú como tu padre se desentendieron de ella
Yo fui a ofrecerle ayuda
Le ofreciste dinero, igual que Rodolfo
No apoyo moral, no protección, no amor
Bien sabes que yo no podía
Cada cual tiene sus razones y las cree muy justas
Lo que no entiendo es que el doctor Lascano la haya colocado precisamente en el mismo hospital donde estás tú
No he podido hablar con Álvaro
Me ha sido imposible localizarlo
Estoy pensando que se me está negando
Ya están aquí
Sí, señora Hortensia
¿Cómo te fue, hija?
Ay, ahorita le cuento
Primero quisiera llamarle a Domingo para ver cómo está mi bebé
¿Puedo?
Claro
Gracias
Te habló José Armando, que le urge hablar contigo
Claro, ya tiene que haberla visto
Quiere que le llames
Que espere, mamá
Que espere
El doctor Lascaro tiene que haberlo hecho por alguna razón, Griselda
Él sabe lo que hubo entre José Armando y Esmeralda
Pero resulta extraño que teniendo tanto interés en ella, la haya llevado precisamente allí
No sé, no sé
Yo lo que te digo es que cuando José Armando llegó y me contó todo, me llevé una sorpresa tremenda
Y claro que ahí mismo no le empezó a hacer preguntas, a decirle cosas
Creo que la impresión lo dejó paralizado, Nana
¿Entonces Esmeralda todavía no sabe quién es él?
No, por el momento no lo sabe
Cuenta, Esmeralda, cuenta, ¿cómo te fue?
Muy bien, conocí mucha gente
Y todos fueron muy amables conmigo
Menos un doctor
No me digas
Cuando entré a su consultorio, por poco me come con los ojos
Ay, esta muchacha como que tiene sangre para los doctores, ¿verdad?
No cuentes, mami, no cuentes, ahorita vuelvo
Te felicito, Esmeralda
No, no me felicites
Con ese doctor no quiero nada
Se ve que es un orgulloso
Ni siquiera las gracias me dio
Mira nada más
Es una lástima que sea así
Es un hombre muy guapo
¿O no?
Laboratorio
Sí, quiero saber qué pasó con la placa que les pedí
Ya la mandaron
Adelante
Permítame un momento
Doctor, le mandan esto del laboratorio
Démelo, por favor
Sí, sí, aquí está ya
Gracias
Tú eres nueva aquí, ¿no?
Sí, doctor. Estoy ayudándole a la señorita Hilda.
¿Y cómo te va? ¿Estás contenta?
Sí. Estoy aprendiendo muchas cosas.
Ya verás cómo enseguida te adaptas al trabajo.
Si en algún momento puedo servirte en algo, lo haré con mucho gusto.
Gracias.
Soy el doctor Sebastián Robles Gil.
Mucho gusto.
Perdón.
¿Sí?
Sí, su auxiliar está aquí
¿Cómo no? Enseguida
La señorita Hilda te necesita
Con permiso, doctor. De mucho gusto
Esos ojos
Esos ojos
¿Le entregaste la placa al doctor?
Sí, estuvo hablando conmigo y fue muy amable.
En cambio, el otro es un grosero.
El que es todo un caballero es el doctor Lascano.
Él te quiere, ¿verdad?
Pues te felicito, Esmeralda.
No podrás encontrar otro hombre mejor en el mundo.
Hola, ¿qué hay?
Esa cara, problemas.
Seguramente algún disgusto con Georgina.
No, no es con Georgina.
Bueno, ¿y qué es entonces?
Algo grave debe ser cuando vienes con ese genio.
Voy a presentarlo y renuncio.
¿Tuviste algún disgusto con el director?
No se trata del director.
No tengo ningún problema con él.
Entonces no me explico.
Tanto amor que le tenías a tu trabajo aquí en el hospital
y que vengas ahora con que vas a renunciar así como así.
Ya Georgina me había pedido que lo hiciera.
Me dijo que esto me robaba tiempo, pero decidí esperar más.
Solo que ahora ha ocurrido algo que me hace imposible que permanezca aquí un día más
Bueno, debe ser algo muy personal
Pero te vas en un mal momento
¿Has visto a la muchacha que empezó a trabajar aquí?
La que te trajo ayer los expedientes
No, no, no me fijé
Será que estás perdiendo tus facultades para apreciar la belleza femenina
No te entiendo
Esa carita tan linda va a ser un aliciente para venir al trabajo
Y tiene unos ojos
De todas maneras, antes de irte seguramente vas a verla
Porque ella te traerá los expedientes todos los días
Fíjate, fíjate para que la veas bien
Ya la he visto demasiado bien
Por eso es precisamente que me voy
No te entiendo
¿Qué tiene que ver que esa muchacha esté trabajando aquí para que te vayas del hospital?
¡Mucho!
¿Por qué?
Ella es Esmeralda
¿Cómo va a ser si ella es ciega?
Era ciega
Álvaro Lascano la operó y la colocó aquí
Ahora me acuerdo
Ella es la que iba con él aquella vez
Claro, con razón se me hacía conocida
Sobre todo sus ojos
¿No te acuerdas que vi a Álvaro llevando del brazo a una mujer muy bella?
Perdóname, José Armando
¿Por qué?
Ella ya no es nada mío, pero fue tu esposa y...
¡Mira, Sebastián!
Déjate ya de tonterías
Hoy ni siquiera he ido al consultorio del doctor Pérez Montalvo
¿Le contaste a Georgina?
No, no quiero hablar con ella hasta decidir este asunto
¿Insistes en renunciar?
Te confieso que no sé qué hacer
Mira, José Armando, serénate, estás muy nervioso
Primero piensa bien lo que vas a hacer
Lo que quiero hacer es hablar con Álvaro
Él tiene que explicarme muchas cosas
Después que hable con él, cuando se decida darme la cara
Ya veré lo que hago.
Adelante.
Con permiso.
Son los expedientes, doctor.
Ay, hay que ver lo feliz que está Esmeralda con su trabajo.
Y parece que se está entusiasmando con el doctor Lascano.
Pues por eso es que pienso que no vamos a volver más a la casa grande.
La vida de Esmeralda ya está agarrando rumbo aquí en la ciudad, ¿eh?
Yo creo que sí.
Y aparte de huirle al doctor Malaber,
pues ella también va a querer quedarse aquí,
pensando en el porvenir de su hijo.
Dominga.
¿Qué hago, mi hijo?
¿Qué, Gato? ¿Por qué tan temprano?
Pues, don Rodolfo está en una junta y aproveché para venir un rato.
Vaya.
A ver.
Uy.
Aquí tienes un poquito de café.
Gracias, Dominga.
¿Y la señora Blanca?
¿Qué milagro que no ha vuelto por aquí?
Pues no me ha dicho nada, pero a mí me parece que está muy triste
Pues a lo mejor no se anima a venir después de lo que pasó con don Rodolfo
¿A quién le manda ese señor a venir y exigir derecho que no tiene?
Ay, pero la pobre señora Blanca le está sufriendo rete harto por no poder mirar a su nieto
Pues a mí también me da harta pena por ella
Pero mira lo que pasó por andar de compadecida
Puedes decirle que venga bien
Que las puertas de esta casa
Están siempre abiertas para ella
Y que puede venir cuantas veces quiera
A ver a su nietecito
¿Puedes retirarte?
Con permiso
Ella...
No sabe
Claro que no sabe
Nunca me ha visto, no sabe cómo soy, ni puede reconocerme
Yo no he abierto la boca en su presencia
Milagro que no haya pasado
Es para volverse loco
Parece mentira cómo dan cambio las cosas
Cómo todo va tomando otro rumbo, hermano
¿Y ahora? ¿Por qué dices eso?
Tanto que se querían tú y Gracielita
¿Y ahora?
Ella está casada con otro
Tú eres novio de Aurorita
Sí
Todo aquello terminó
Y pues con Esmeralda es lo mismo
Ella curada, trabajando en un hospital
Y pues armando con otra novia
Qué lejos quedó tanto amor
¿No fuiste por tu nieto?
No, Rona
¿Pero por qué?
Esa mujer no tiene derecho a impedirnos verlo
Es nuestro nieto
Si tú fueras a pedirle a Esmeralda con dulzura y cariño
Que nos deje compartir la alegría de tener a esa criaturita
Ella seguramente no se negaría
Pero por las malas, con imposiciones y exigencias, no se logrará nada
Yo sé muy bien lo que debo hacer
Mire, señora Blanca, pues precisamente yo le traigo un recado de Dominga
Le manda a decir que vaya, que no tenga pena
Que usted puede ver al niño cuantas veces quiera
Gracias, Adrián
Deseaba ir, pero no me atrevía
Pensé que Dominga estaba muy enojada
Te lo agradezco mucho
No tiene que agradecerme nada, señora
Ustedes han sido muy buenos conmigo en muchas ocasiones.
La última, pues, ahora con el problema de la enfermedad de mi papá.
Los Lucero cuentan con nuestro afecto y respeto.
Se lo agradezco de veras, señora Blanca.
¿Qué pasa?
Ay, Dios mío. Estoy muerta. Hay tanto trabajo.
Señorita Hilda, en cualquier cosa que le pueda ayudar, usted nada más me dice y con mucho gusto.
Ay, gracias, Esmeralda.
¿Sí?
Sí, enseguida.
Esmeralda, hazme el favor de ver qué se le ofrece a la enferma de la Cava 220.
Sí, enseguida.
¿Deseaba algo, doctor?
No, no, solamente venía a traer estos reportes
¿Qué le parece el paciente de la cama 240?
¿Ya lo vio usted?
Sí, es un caso bastante difícil
Va a haber junta de médicos, ¿verdad?
Sí, vamos a tener un cambio de impresiones para ver qué se decide
En el caso lo veo mal, muy mal
¿Para qué llamaba, Esmeralda?
El paciente quería que le bajaran un poco la cama, señorita Hilda
Estaba muy alta y quería dormir
Mira, ¿quieres hacerme un favor?
Arréglame aquí y guárdame esto
Ah, no, pero déjame ver si aquí está el expediente de Mito Macías
A ver
Usted no lo atendió, doctor.
Es un niñito que padece de bronquitis.
¿Sí?
¿Cómo?
Sí, aquí está.
Sí, muy bien.
Lo llama el director, que es urgente.
Esmeralda.
Me da pena que Rodolfo haya venido a molestarla, Dominga.
Bueno, pues eso ya pasó.
Yo le conté dos o tres verdades claritas.
Y él tuvo que irse sin llevarse al chiquito.
Porque eso sí, yo no le iba a permitir que se lo llevara de ninguna manera.
Claro, yo comprendo.
Si bastante condescendiente ha sido dejando que yo me lo llevara.
Es que por atrás de Esmeralda no me gusta hacer eso, señor Blanca
No me gusta engañarla, ya se lo dije
Sí, sí, yo la entiendo
Fíjese, ella que está en ese trabajo nuevo que tiene
Muy tranquila, pensando que su muchachito está aquí conmigo a mi cuidado y...
Dominga, a propósito
Acabo de enterarme que Esmeralda está en el mismo hospital donde trabaja José Armando
Comprendo que le cause sorpresa, Dominga
A mí me pasó igual.
Imagínese cuando José Armando llegó a la casa
y me dijo que había visto a Esmeralda ahí,
en el mismo hospital donde él trabaja.
Me quedé helada.
Dios mío, ¿y qué pasó? ¿Hablaron, pues?
No, no, no.
Él no le dijo nada para que no reconociera su voz.
Que Dios no ampare.
¿Doctor?
¿Doctor?
Dígame, Hilda
¿Puede decirme para cuántas personas preparo la sala de juntas?
Haceremos seis o siete
Bien, en diez minutos estará lista
Gracias, Hilda
Disculpe por haberlo interrumpido
No tiene importancia, creo que se han olvidado de mí
Al fin te levantaste
Ay, abue, es que la chamba está severa
Mira, Jessy, este trabajito que te has conseguido no me gusta nada
Mira, abue, a mí la mera verdad pues sí me gusta
Misa, pero ¿sabes que andas bailando, sabe Dios con quién?
No, ah, güey
Lo que pasa es que tienes el chance de escoger con quién bailas
Y si no te gusta el cuate que te saca, pues le dices que no
Y ya
Eso no pasa nada, güey
Eso crees tú
Pero los viejos con su cotita se vuelven manilargas
Luego dicen tonterías y hacen disfiguros
Ay, no
Bueno, mira, al menos los galanes que van al salón se ven bien decentes
Oye, se dan muy buenas propinas
Pero eso de las porpinas presta malos pensamientos
Ay, no, yo no presto nada, güey
Quédate tranquila, hombre
Ay, hijo, mano, ¿qué te pasó, güey?
Ay, ¿qué dijiste, galanes?
Ahí anda el Adriancito
Ay, ¿cómo crees?
Sí, mi hijo, andaba ahí en la casa de socorrido
Ay, ya, ya, güey
¿Y si me apuro a bañarme y me arreglo, lo alcanzo a ver?
Ah, pues eso sí, ¿quién sabe?
Ahí está la señora madre de Esmeralda.
Y ve tú a saber cuánto tiempo van a quedarse.
Oye, mi chamaca, ¿no vas a desayunar?
Que te van a enfriar los chilaquiles.
Luego, luego, abuelita.
Ay, muchacha, parece una chiva loca.
¿Qué es lo que te pasa?
No me pasa nada, Adrián.
Sí, algo tienes.
No me gusta verte triste, Aurorita.
No estoy triste.
Tú eres tan alegre.
Desde que vi...
Bueno, desde ayer para acá has cambiado.
Y yo no quiero que por una tontera vayas a sufrir ni amargarte la vida.
No, ¿por qué va a ser?
Tú lo sabes.
Y no hay razón, chiquita.
Ya ves, cuando la señora Blanca viene, pues me pongo contento,
porque así tengo la oportunidad de pasarme un ratito contigo.
¿De veras te pones contento?
Ah, pues claro que sí. ¿Por qué lo dudas?
No sé.
A veces me parece que no me quieres
Bueno, ¿y entonces para qué me hice tu novio?
Yo casi te obligué
¿Me pusiste una pistola en el pecho o qué?
No, pero andaba atrás de ti
Bueno, pues parece que eso me gustó
Adrián
¿De veras que todo terminó entre la señorita Graciela y tú?
De veras, Aurora
¿Pero tampoco la sigues queriendo?
No
Me lo podrías jurar
¿Qué pasa contigo, Graciela?
Tienes un marido que te adora, una casa preciosa
Y sin embargo no eres feliz
Fue un error casarme con Emiliano, Doris
Con el tiempo te vas a enamorar de él, yo estoy segura
No, lo he intentado, de veras
Ay, es inútil
¿Sigues pensando en Adrián?
Ay, no puedo evitarlo
Ay, no puedo
Cada vez que lo veo siento que me acaricia con su mirada
Quisiera correr a sus brazos y gritarle que lo adoro
Que lo adoro, que no puedo evitarlo
Que me lleve lejos para podermos amar libremente
Por Dios, Graciela, me asustas
¿No será que estás encaprichada con él?
Porque además es lo único que no has podido tener
No, Doris
Quiero a Adrián como se quiere solamente una vez en la vida
Sí
La sigues queriendo
No lo puedes ocultar
¡Aurorita!
¡Aurorita!
Por mí, qué fatalidad
Tan contenta que estaba la provisita con su nuevo trabajo
Y resulta que ahora la va a tener que dejar
Quizás sea José Armando el que se vaya
A lo mejor cuando la veas se le despierta de nuevo el sentimiento
No sé, Dominga
Cuando fue a la casa estaba nervioso
Angustiado por saber
Y yo diría que hasta celoso
¿Celoso?
¿De quién?
De Álvaro Lascano
Creo que José Armando se ha dado cuenta
De que ese hombre quiere a Esmeralda
José Armando no me ha vuelto a llamar
Pues no, parece que ya desistió
Se habrá dado cuenta que no quieres hablar con él
Ay, Álvaro
Estoy con el alma en un hilo esperando a ver qué pasa
¿Y cómo crees que estoy yo?
Tengo esperanzas que esa prueba a la que has querido someterla resulte positiva
Ya veremos, mamá
Yo me siento como suspendido en un vacío y que debajo de mí estuviera el cielo y el infierno
Y todavía no sé de qué lado voy a caer
¿Cómo crees, Álvaro?
Ruega, mamá
Tú que eres buena y que estás en buenas relaciones con Dios
Ruega para que ayude un poco a tu hijo
Claro que lo estoy haciendo
Y no solo por ti, sino también por mí
Lo que más deseo en el mundo es que tú y Esmeralda encuentren la felicidad
¿Y tardan mucho estas juntas?
Depende de la importancia del caso que vayan a tratar
Pero por lo general procuran ser breves
¿Y qué falta?
Ah, el café, pero ese se sirve hasta que estén todos
Ah, muy bien
Por cierto, Esmeralda, ahora sí estoy segura de que le has encantado a uno de nuestros doctores nuevos
Ay, señorita Hilda
De veras
Ay, perdón, Hilda, tienes una llamada de tu casa
Bueno, luego te acabo de contar
Ay, tú eres nueva aquí, ¿verdad?
Sí, me llamo Esmeralda
¿Y usted?
Yo me llamo Imelda, pero no me hables de usted, por favor.
Mucho gusto, Imelda.
Igualmente. Y bienvenida, Esmeralda.
Gracias. Ya no tardan en llegar los médicos.
Sí, esto ya está listo.
Nada más falta el café, me dijeron.
Hola, galán. Pues, ¿dónde te metes? Hace tiempo que no te veía.
Con este trabajo de chofer, pues, no puedo disponer de mi tiempo.
Sí, pero no te pierdas tanto. ¿Yo qué hago mientras no te veo?
Lessie, estate seria.
No.
Las serias son muy aburridas.
Entonces, ¿qué?
¿Cuándo te veo?
¿Qué te parece si nos vemos donde estoy trabajando?
¿Ya estás trabajando?
Ajá.
¿Dónde?
Pues ando dándole al danzón.
¿Dándole al danzón?
Sí.
¿Cuándo me vas a ver y nos lanzamos a una bailada?
No, Lessie, yo no sé bailar.
No, pues en eso trabajo, galán.
y no enseñar a los que no saben.
Entonces, ¿qué? ¿Cuándo?
Mira, Jessy, no va a poder ser.
Aurorita es mi novia.
Bueno, galán, yo no te quiero para que seas mi novio.
Pero, pues, de todos modos, el día que quieras,
te invito a bailar, aunque sea un ratito.
Nos vemos, Jessy.
Aquí le traigo su cafecito, don Rodolfo
Gracias
Me viene bien, muy bien
¿Y Blanca?
La señora salió
¿A dónde?
Fue a ver a su nieto
No, no, Altagracia, nada más
Gracias.
Sí, doctor, enseguida
Ya empezó la junta y quieren que les lleve el café
Si gustan, yo lo llevo, señorita Hilda
Pero si ya terminó tu turno
No importa, déjenme ayudarla, por favor
Está bien, te lo voy a agradecer
Porque tengo que ir a cambiar un suero
A ver, te abro la puerta
¿Dónde está?
En el segundo piso
Yo comparto la opinión del doctor Peñarreal
Debemos intervenir al paciente sin pérdida de tiempo
Yo sugiero esperar, tenerlo unos días bajo tratamiento
E intervenir cuando haya pasado la crisis
Imposible
Del estado en el que se encuentra, podría fallecer en menos de 24 horas
Con permiso
¿Aquí está el café?
Sí, señorita
Sírvalo, por favor
Sí, encantada
¿Qué estaba usted diciendo, doctor Peñarreal?
Le hice una pregunta, doctor Peñarreal
Precisamente, doctor
Yo iba a sugerir que...
No te pierdas mañana, Esmeralda
¿Qué pasa contigo, José Armando?
No me has llamado todo el día
Estaba el doctor Peña Real en esa junta
Sí, doctor, por supuesto
Gracias, hija
Si Adrián es contigo como fue conmigo
Debe sentirte muy feliz
Esmeralda, eres los ojos del amor.
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