Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Esmeralda
Me ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
Eres los ojos del amor
Esperanza
En estos ojos del amor
¿Qué es eso tan importante que tienes que decirme?
Mira, Georgina, las personas con las cuales estuviste hoy, los señores Peñarreal,
¿Por qué hablas en esos términos de tus padres?
Es que ellos no son mis verdaderos padres.
Yo no soy un piñarreal.
Buenas.
Buenas. ¿Qué pasó, Adrián?
Pues nomás venía para ver si puedo llamar a casa de doña Socorrito.
Sí, claro. Tú nada más agárralo.
Bueno, ¿con quién hablo?
Soy yo, Adrián
¿Cómo te va, Aurorita?
Bien, Adrián
Pensaba ir a verte, pero el señor Peñarreal me ha tenido ocupado hasta ahorita
No sé a qué hora llegue por allá
No importa, si quieres mañana nos podemos ver
Digo, si tienes ganas
Claro que tengo ganas de verte
Ya veré si me puedo dar un tiempecito, si no, pues te veré hasta en la noche
Está bien, a la hora que tú digas
Adrián
Dime
¿Has pensado en mí?
Pues, pues la mía la verdad sí
Yo también
Te extraño mucho
Bueno, mañana nos vemos
Adiós
Sí, Adrián
Hasta mañana
Gracias, Jacinta
De nada, Adrián.
Oye, ¿me puedes traer un garrafón de agua?
Sí, cómo no.
Ahorita te lo traeré.
¿Qué se me hace que este ya anda por ahí de enamorado?
¿Qué quieres decir?
Yo en realidad soy hijo de unos humildes campesinos.
Ahora es a ti a quien le toca decidir si lo que acabas de saber afecta nuestras relaciones de alguna manera
José Armando, estoy sorprendida y es natural, pero mis sentimientos no cambiarán por eso
Entonces, ¿quién es la mujer con la que te casaste?
Ella es la verdadera hija de los Peñarreal, se llama Esmeralda
Esmeralda
Resulta casi increíble todo esto
Bueno, ¿y ella?
¿Ella?
Sí, sí, ¿dónde está? ¿Qué fue de su vida?
No preguntes, Georgina
¿Para qué?
No debe importarte
Tienes razón
Lo único que debe importarme
Es que ya dejaste de quererla
Adrián, que si vas un momentito con la señora Blanca, que te espera en el despacho
Adelante
¿Me mandó llamar, señora?
Sí, Adrián
Quería hablar contigo sobre el desagradable incidente que ocurrió con la señora Fátima
Bueno, la señora tiene sus razones
Mira, Adrián, a mí me mortifican estas situaciones
Te voy a suplicar que procures hablar con la señora Gracielita
Solo para lo indispensable
No se apure, señora Blanca
Si a mí me da esta vergüenza que usted se mortifique
Nosotros nomás estamos esperando que el doctorcito José Armando dé de alta a mi papá
Para irnos a la casa grande
Además, pues, yo ya tengo novia
¿Es eso verdad?
Sí, señora
Es Aurorita, la hija de doña Socorro
De allá de donde estamos viviendo
Ah, sí, Adrián, claro, la madrina de mi nieto.
¿Cómo no me voy a acordar?
Pues ella es mi novia.
Pues te felicito, Adrián.
A Aurorita se ve una buena muchacha y muy trabajadora.
Eso es muy importante en cualquier matrimonio.
Gracias, señora Blanca.
Y no se apure usted más por mi culpa.
Buen cuidado de tener de no acercarme ni dirigirle la mirada a la señorita Gracielita.
Gracias, Adrián.
Te lo agradezco sinceramente.
Con permiso, señora.
Está tan lindo el nieto de mis tíos.
¿Es tu sobrino?
Si lo vieras.
Tan gracioso, tan sonriente.
¿Sabes qué me dijo mi tía Blanca?
Bueno.
Señora Peña Real, qué gusto saludarla.
No, todavía estamos despiertos
Claro que sí
Buenas noches
Es tu tía
Tía, en este momento estábamos hablando de ti
Ay, hija, me da mucha pena importunarte a esta hora
Pero es necesario que hable contigo
¿Puedes venir a verme mañana?
Claro que sí, tía
¿Se te ofrece algo?
No, hija, mañana te espero
En realidad se trata de la presencia de Adrián en esta casa
Aunque debo confesarte que me siento más tranquila
Acaba de decirme que se ha hecho un novio de Aurorita
La hija de Doña Socorrito
Sí, tía
Mañana estaré sin falta
¿Sucede algo?
No
Nada de importancia
¿Qué? ¿Te dijo algo malo o qué?
¿Por qué te cambió el semblante?
No, solo quiero platicar conmigo.
De su nieto, de Esmeralda.
Quedé de verla mañana.
Bueno, ¿y qué era eso que me ibas a contar antes de recibir esa llamada?
No me acuerdo. Mañana platicamos.
Por un momento pensé que me dirías que te estabas animando para que encargáramos un bebito.
¿Cómo crees?
¿Por qué no? Sería lo más normal.
¿Te imaginas qué niño tan hermoso tendríamos?
Con que sacara tus ojos y mi estatura, ya la hizo.
¿No te gustaría, mi amor?
Sí, me gustaría.
Además, uno nunca sabe.
Si algún día llego a morirme,
él continuaría mucho trabajando para ti.
Para que nunca te faltara nada.
Y sobre todo, para cuidarte siempre.
Fue muy desagradable, Graciela
Fátima se comportó en una forma tan ofensiva
Tía, te quiero mucho y me apena tener que decirte esto, pero...
Creo que sería preferible que vinieras lo menos posible por aquí
¿Vas a quitarme eso, tía?
El único refugio que tengo
El único lugar donde puedo encontrar un poco de comprensión y de cariño verdadero
Lo siento, hija, pero la actitud de tu madre me disgustó
Olvídalo, hijita
No me hagas caso
Ven todas las veces que quieras
Tú no tienes la culpa
Gracias, tía
Me doy cuenta de lo sola que te sientes
Y no es justo que te niegue el poco consuelo que podemos darte
Quizá cuando Dionisio se cure por completo
Adrián regrese a la casa grande con él
¿Cómo sigue Dionisio?
Muy bien
Lo están cuidando mucho entre Dominga, Florecita y...
Esa muchachita
La noviecita de Adrián
¿Entonces?
¿Es verdad?
Es mejor que lo sepas, hija
Él parece haber olvidado y ha buscado un nuevo cariño
Me voy, tía
¿Pero tan pronto?
No, no quiero que se me haga tarde
¿Adiós?
Se sorprendió, pero me dijo que sus sentimientos no cambiarían
Bueno, es que se ve que ella está muy enamorada de ti
Creo que sí, Sebastián
Además, para el doctor Pérez Montalvo, su hija es lo más grande que hay en el mundo
Me la ha confiado y espera que yo la haga feliz
Aunque, si algún día me arrepintiera, ya no podría echarme para atrás
¿Pero es que piensas que puedes arrepentirte?
No. Después de todo, ella es encantadora y no encontraría otra compañera mejor.
Para lo que yo espero llegar a ser en el futuro, Georgina será el complemento ideal.
Hola, papi.
Hola, mamá.
¿Terminaste temprano?
Ay, sí. Pero estoy cansado.
Bueno, ¿y qué tal la conferencia?
Más o menos.
Uy, uy, uy. Lo que pasa es que eres demasiado exigente.
Estoy segura que estuviste magnífico como siempre.
¿Quieres una copa para levantar el ánimo?
Sí.
Sí, sí.
Ay, papi, es que tienes exceso de trabajo.
O de edad.
Claro que no.
Pero si piensas que ese es el problema, pues la solución es muy fácil.
Retírate.
No, no, no.
No, aún no.
Sé que cuando deje de trabajar me voy a aburrir.
Por supuesto que no.
Las personas inteligentes nunca se aburren.
Puede ser.
Bueno, de todos modos ya tengo que ir pensándolo
Mis manos ya no me obedecen como antes
Eso es imposible
No, no, hijo, no
Bueno, por suerte ya tengo un sustituto que continuará mi labor
José Armando
¿Cómo van tus relaciones con él?
De maravilla
Me gustaría que se casaran pronto
Es que no lo quiero presionar, papá
Prefiero esperar a que él lo decida
¿Hay algo que no marcha bien?
No, no te preocupes
Todo marcha perfectamente
Me llevo esto, envuélvamelo por favor
Cosita
Qué lindo te ves cuando duermes
Eres un angelito
¿Está Dominga?
Salió un momento a comprar algunas cosas
Si quiere estar a la puede sentarse
Soy Graciela Peñarreal.
¿Te acuerdas de mí, verdad?
Sí, señorita.
Usted es la prima de Esmeralda.
¿Tú eres la novia de Adrián?
Sí.
¿Lo quieres mucho?
Sí, desde que lo conocí me enamoré de él.
Saluda, luchorita.
Señorita Graciela.
¿Qué haces aquí?
Vine a saludarla.
¿A mí?
Y a traerle un regalito al niño.
¿Lo puedo ver?
Pues sí, ahí está.
¿Cómo estás?
Bien, bien, gracias
¿Tu papá sigue mejorando?
Sí, está mucho mejor
¿Tú querías algo, viejo?
No, nada, Dominga, no tiene importancia
Rodolfo, qué temprano has venido.
¿Y eso?
¿Dónde está el niño?
No, Rodolfo. Todos los días no puedo traerlo.
¿Por qué?
Dominga no me lo permite.
Tengo que rogarle bastante para que me deje sacarlo de vez en cuando.
¿Cómo rogarle? Ella no tiene derecho a oponerse. Tú eres su abuela.
Rodolfo, ten en cuenta lo que ha sido Dominga para Esmeralda y para el niño mismo.
No importa. Si fuera para llevarlo a otro lugar, todavía le concedería alguna razón.
Pero para traerlo aquí, ¿qué se ha figurado la curandera esa?
Ese niño nos pertenece más a nosotros que a ella.
Sí, Rodolfo, claro. Mañana seguramente podré traer a José Rodolfo.
Y este caballo que compraste es para él.
Ay, Rodolfo, qué contenta estoy
Qué feliz me haces
¿Y esas lágrimas ahora?
¿A qué vienen?
No, no me hagas caso
Pero qué detalle tan lindo
Cada día entiendo menos a las mujeres
Espera, ¿a dónde vas?
Voy a revisar unos papeles.
No sé para qué vine tan temprano.
Gracias, Dios mío. Gracias.
¿Qué vino a hacer aquí?
No sé.
¿Pero qué rayos vino?
Creo que a traerle algo al niño.
Al niño. ¿Y qué tiene que ver ella con el niño?
Mira, yo voy a ir un momentito para dedicarme bien el asunto.
Y tú verás cómo me quiero.
Buenas, pues
¿Qué tal, Florecita? ¿Cómo estás?
Muy bien, ¿y usted?
Bien, gracias
¿Cómo han cambiado las cosas, verdad?
Ya ves, le hice caso
¿A mí?
¿Tú me aconsejaste que no me casara con Adrián, te acuerdas?
Ay, no me diga que lo que hizo fue por seguir mi consejo
Mire, usted, usted se casó con un hombre de su clase porque era lo que quería
Seguir haciendo su vida
Disfrutando de todas las cosas que está usted acostumbrada
Vistiendo con lujo y divirtiéndose
Todo lo que mi hermano no podía darle
Mi madre me obligó
Cuando de veras uno no quiere hacer algo
Nadie lo obliga a hacer lo contrario
Yo sabía que usted no tenía valor para defender su cariño
Sí
Soy cobarde
Tienes razón
Por esa cobardía la estoy pagando con creces
Bueno, pero que contenta está mi niña
Es verdad
La actitud de Rodolfo me puso feliz
¿Viste el juguete que le compró?
Para que el niño empiece a jugar con eso tiene que pasar muchos meses.
Es que Rodolfo cree que José Rodolfo ya es todo, muchacho.
Cuando no lo encontró aquí se llevó una desilusión, se puso furioso.
Tienes que traerlo, Blanca.
Ahora es cuando tiene que verlo a menudo para que se encariñe con él.
Tienes razón. Hoy lo voy a buscar.
Hay que ver cómo están cambiando las cosas.
Por eso es que tengo esperanzas de que Esmeralda algún día pueda vivir a mi lado en esta casa
Con el cariño y la protección de sus padres
Y como nuestra hija legítima
Y si después de eso se casara y encontrara su felicidad
Qué dicha tan grande sería para mí, nana
Ya sé que estás nerviosa, pero vas a ver lo interesante que...
Álvaro, hijo, ¿no vas a ir a la consulta?
No, mamá, voy a llevar a Esmeralda a comprar los uniformes
Esperaré a que recojas tus cosas
Sí
¿Pero qué? ¿Después no regresan?
Será mejor que la deje en su casa
Debe prepararse y descansar
Está un poquito nerviosa pensando en su nuevo empleo
Hija
Señora Hortensia
Te deseo mucha, mucha suerte
Pero no se está despidiendo de mí, ¿verdad?
No, no, pero...
Señora Hortensia, yo seguiré viniendo.
Por las tardes venderé a mis clases.
No dejaremos de vernos.
No me voy a separar de usted.
Eso espero, Esmeralda.
Adiós.
Buenas tardes.
Buenas tardes, señora.
Sí, señora Blanca.
¿Cómo estás, Dios mío? ¿Qué es lo que me haces?
Pues ya estoy bien.
Me alegro mucho de eso, pero cuanto más reposo es mejor.
La verdad es que no me puedo dejar por reposo, ni por cariño, ni por cuidados.
Todos me tratan como si fuera un niño.
Ya tendrás tiempo de trabajar como un hombre sano otra vez.
Y pa' colmo, aquí me tienen con otra hija.
Deberías decir una bonita enfermera.
No, no, yo la han querido otra hija por lo que es.
Ojalá se casen pronto y sean muy felices
Estoy segura que lo serán
Con permiso
¿Qué tal, Dominga?
He venido a llevarme al niño
¿Dónde está?
Bien, señora
Ya le dije que solo de vez en cuando
Pero, Dominga, hace varios días que no me lo llevo
No sabe, Rulfo está deseoso de verlo
No me diga
Sí, hasta le compró un juguete a José Rodolfo
¿Se imagina al abuelo comprándole juguetes a su nieto?
Pues bien, mamá, ahora sí que cayó redondito
Por eso es que quería llevármelo hoy
Y por otro lado, también la mamá del doctor las cana
Diciéndole a Esmeralda que cuándo se lo va a volver a llevar
Nada más si este muchachito es el más solicitado del mundo
Después que no lo querían, ahora hasta le sobra cariño
Estoy emocionadísima
Ya quisiera llegar para contarles a todos
Ya verás qué rápido llegamos
Adelante
Ay, Riquito precioso
Sabes que tu abuelo está loco por verte
Sabes que te quiere mucho
¿Y usted, jovencito, quiere a su abuelo?
No ha dormido.
Está rebusado ese chamaco, ¿verdad?
Uy, sí, Adrián entiende todo.
Está muy vivo.
Ya lo creo.
Si ya se ganó hasta el duro de su abuelo.
Al duro de su abuelo.
Tienes mucha razón.
Oiga, ¿y hasta cuándo le van a decir al señor Peñarreal que Esmeralda ya puede vivir?
Ay, le va a dar mucho gusto.
No sé.
Mi hija no quiere que lo sepa todavía.
¿Sabes?
Hay momentos en que he estado a punto de decírselo, pero tengo que respetar la decisión de Esmeralda.
No entiendo por qué no quiere que su esposo lo sepa.
Si al final de cuentas es su papá.
Es que mi hija todavía está muy sentida con él.
Y yo lo entiendo, pero no creas, Adriana.
A mí me duele mucho todo esto.
Al fin
A ver, Dios que dice
Aunque yo quisiera que pronto se arreglara esta situación
Voy a tener que parar un poquito a la señora Blanca
Con eso de estarse llevando al chiquito
Yo le digo que solo de vez en cuando
Pero ahí viene con su dulzura y a mí me da pena
Y bueno, al fin dejo que cargue con el muchachito para su casa
Ay, mire, Dominga, después de todo es su abuela y está loca por su nieto.
Claro, por eso es que se lo permito a escondida de emeralda.
Pero me choca engañarla.
No, señor, no, eso no está bien.
Pero la intención es buena, porque parece que José Rodolfo se está ganando al abuelo, que dicen que es bien enojón.
Sí, eso lo sabía yo.
Afigúrate lo orgulloso que es que ni a su propia hija la querió.
Porque tuvo la desgracia de nacer ciega y se crió humildita
Y el gran señor ese se avergüenza de ella
Por eso Esmeralda no desea trato con él, ¿verdad?
Por eso, Aurorita, claro
Ella tiene su orgullo, lo lleva en la sangre
No puede negar que es de clase
Ojalá la señora Blanca llegue pronto con el muchachito
Porque estos últimos días me lo ha traído repetarde
Voy a ver qué hora es
Pero todavía es temprano, Domingo
Así que, por favor, no se preocupe
Vámonos.
¿Buenas?
Mira.
¿Te sorprende verme aquí tan temprano?
El doctor me llevó a una tienda a comprarme los uniformes para mi trabajo.
Y luego me trajo directamente para acá.
Me compré muchos uniformes, pero después te los enseño.
Primero voy a ver a mi amor.
¿Y el niño, Dominga?
¿Dónde está?
¿Dónde está mi hijo?
Pues mira, pues resulta que...
Ay, Esperanza
¿Qué es lo que pasa?
Es que yo dejé que...
Yo dejé que...
Dominga, dime dónde está José Rodolfo
¿Dónde está mi hijo?
Aquí está el niño
¿Me darte mucho?
Qué susto he pasado
Es que me lo llevé a dar una vueltita
No, no, no, si no me importa
Lo que pasa es que yo le preguntaba a Dominga y no me decía nada
Seguro que se asustó porque le dije que volvía enseguida
Y me tardé un poquito más de la cuenta
¿Verdad, Dominga?
Sí, eso fue, eso mismito fue
No me asustes, mi amor
¿Cómo están por acá?
¿Qué hay, mamá?
Hola
Mira, José Rodolfo
Salió a pasear con su madrina y acaban de llegar
¿Ah, sí?
Sí, es muy paseador.
Es más, vamos a acostarle a un gato en su cunita.
Debe estar cansado de los brazos.
Ven, mi amor.
Venga así.
Ay.
¿Y de qué te he visto?
¿Tú crees que fue una gracia?
Yo se lo dije, señora Blanca.
Se lo dije que un día iba a pasar esto.
Ya traje los uniformes, mamá.
Mira, te los voy a enseñar.
A ver.
Ay.
Mira.
¿Ves?
¿Van?
Padrísimo.
¿Ah, sí?
Mira.
¡Ay!
Son como los de la enfermera, ¿verdad?
Sí, casi iguales.
¿Y entonces dónde vas a trabajar?
En un hospital, mamá.
Mañana empiezo.
Hija, tú sabes que no necesitas trabajar.
Si tú quisieras, tu padre y yo te daríamos todo lo que necesitas.
Gracias, mamá.
Pero ya sabes que no me gusta depender de nadie.
Quiero sentirme útil, valerme por mí misma.
Está bien, hija, comprendo.
Si quieres vivir tus propias experiencias, adelante.
Pero no olvides que cuentas siempre con nuestro apoyo.
Gracias, mamá.
Ay, pensé que no estabas.
¿Qué te pasa?
Graciela me inquietó con su visita.
Parece que le está pesando en el alma lo que le hizo a mi hermano.
¿Querrá volver con él?
Ay, ¿cómo, Aurorita? Pues está casada.
¿Y por qué vendría realmente?
Pues dice que va a ver al niño.
Yo creo que es por Adrián.
Quizás se siente sola, Aurorita.
Tengo miedo, Florisita.
Ay, no seas tonta.
Yo creo que él todavía la quiere.
¿Te vas ya, hijo? ¿No vas a desayunar?
No, tengo que pasar por Esmeralda para llevarla al hospital.
Hoy me voy a sentir muy extraña.
Ya estaba acostumbrada a tenerla aquí.
Vamos, mamá, no exageres.
Nos vemos.
Ay, hijo, ojalá y tu plan no salga mal.
José Armando está allá y la verá.
Quizás hoy mismo.
No me explico cómo puedes estar tan tranquilo.
Tanto que la quieres y tanto que arriesgas.
Lo tengo decidido, mamá.
Yo propicio un encuentro entre Esmeralda y José Armando y...
Dios sabrá lo que hace.
Mira qué re bonita estás.
Igualita que una enfermera, de verdad.
Ay, Dominga, ojalá lo fuera.
Ya tú verás, mija, ya verás que ahí te enseñan.
Y prontito vas a ser inyectar, y jugar, y ser mediador y tora.
Ay, ¿tú crees?
Claro que sí.
Ya hubiera querido yo haberle podido colocar en un lugar así cuando era yo joven.
Ay, con la facilidad que yo tenía para la medicina, capaz que hubiera llegado re de alto.
Bueno, pues ya estoy lista.
Ahora, esperar a que el doctor venga a buscarme para llevarme al hospital, ¿verdad?
¿Queda muy lejos eso?
Tú has ido ahí, Dominga.
¿Ah?
Sí, es el hospital donde el doctor Lascano me operó de la vista.
Ah.
Ahí fue.
Ay, mira, si esmeralda ya se vistió.
A ver, a ver.
Pero si te ves como una enfermera, la verdad.
Ay, y el doctor no debe tardar, ¿verdad?
¿Y qué? ¿Ya te empieza a gustar?
No sé.
Quizá a fuerza de ser bueno y quererme, algún día llegue a sentir algo por él.
Ay, claro, esmeralda. Tú hasta la idea y verás.
Yo lo único que sé es que trata muy bien a José Rodolfo.
Y que le tomaría más cariño.
Y eso es lo más importante para mí.
Con el susto que pasó Dominga, ya no va a dejarme traer al niño.
Bueno, si te dice que no, pues tendremos que conformarnos.
Eso es lo malo, que no me voy a conformar.
Ya estaba acostumbrada a traer al niño, a tenerlo aquí conmigo.
Y luego, que se eche a perder lo que había conseguido con Rodolfo
Por medio del niño, yo quería acercar a Esmeralda
Conseguir una reconciliación entre padre e hija
Y ahora ya no podrá ser
Vamos, no llores, no te pongas así
Nada es que me había hecho tantas ilusiones
Pensaba que todo se arreglaría
Que Esmeralda y Dominga vendrían a vivir aquí con nosotros
Ay, viene el señor, cálmate.
Me voy, Blanca.
¿Qué te pasa?
Nada, Rodolfo, nada.
¿Por qué llora?
Es el problema del niño, don Rodolfo.
¿Qué problema?
Está triste porque no va a poder traerlo más.
La curandera esa se niega a dejarlo venir.
La pobre Dominga no tiene la culpa
Esmeralda es la que no quiere
Ayer por poco se entera y...
Mira, Crisanta, no me vengas con ese cuento
¿Por qué dice eso, señor?
Porque Esmeralda tiene que saber perfectamente que Blanca trae al niño aquí
Y está ciega, no puede ir a ninguna parte
¿Cómo no se va a dar cuenta?
Bueno, es que...
Ya yo me echo de la vista gorda porque...
Bueno, el chiquillo me simpatiza, pero...
Sé que eso es una componenda entre ellas dos.
No, no, no, don Rodolfo.
Le aseguro que está usted en un error.
¿Cómo va a ser que...?
Ella se pasa algún tiempo fuera porque...
porque está tomando unas clases.
¿Qué clases?
De esas especiales para ciegos.
Y entonces es cuando la señora Blanca aprovecha y trae a José Rodolfo.
Ah, vaya.
¿Y Dominga no quiere que lo traiga más?
No, señor, no quiere. Por eso mi niña está tan triste.
Me parece que voy a tener que tomar cartas en el asunto.
Pero qué bella enfermera.
¿Verdad que le queda rete bonito el uniforme?
Le estaba esperando desde hace rato.
Te di tiempo, no hay prisa.
¿Y Dominga?
Fue al mercado.
¿Quieres esperarla para que se quede con el niño?
No, no, Florecita me lo pide
Qué tranquilito
Bien, nos vamos entonces
Sí
Buenas noches, mi amor
Gracias, Florecita
Hasta luego
Hasta luego
Adiós, chiquito
Adiós
Adiós, mi amor
Adiós, ¿eh?
Adiós
Ojalá Esmeralda acepte al doctor y pueda ser feliz
Gracias
Ay, ¿ya te vas?
Tengo el tiempo justo para llegar al hospital
Hoy me toca guardia
Ay, mi amor, es que estás trabajando demasiado
¿Por qué no dejas el hospital y te quedas en el consultorio de papá?
No quisiera todavía
Dijiste que cuando estuvieras seguro de que te gustaba la especialidad, lo dejarías.
Tengo que aprender más.
Pero, mi amor, el tiempo que dedicas a la medicina general es un tiempo perdido.
Yo insisto en que deberías dejarlo.
Uy, uy, uy.
Todavía no estamos casados y la mujercita ya quiere dominarme.
No debiste decirle nada, Nana.
No, tú sabes cómo es Rodolfo.
En el fondo sus sentimientos son buenos, pero tiene un carácter tan difícil.
Es que yo quería que se diera cuenta de lo que está sufriendo por no ver al niño.
¿Y qué te dijo?
Francamente se molestó.
Dijo que iba a tener que tomar cartas en el asunto.
¿Lo dijo así?
Con esas palabras.
Y de ahí se fue deprisa.
No, no, yo no creo que haya ido.
Rodolfo, considera que el ir a ver a Esmeralda es como una humillación
Para cualquier cosa menos eso
Buenas tardes
Buenas, don Rodolfo
¿Cómo está usted?
Quiero hablar con usted, Dominga
¿Qué, pues?
¿A usted dirá?
Lo que vengo a plantear es el problema de Junio
¿Y qué es lo que quiere plantear, si se puede saber?
Ha dicho Blanca que tiene que enfrentarse con su oposición
Cada vez que quiere llevar el niño a nuestra casa
¿Y?
Usted no es nada de esa criatura para que se ponga en ese plan
Y nosotros somos sus abuelos
Tenemos derecho
Tomie, voy a decirle una cosa
Si ha venido aquí a quererme meterme miedo
Podría haberse ahorrado el viajecito
Yo no vengo a meterle miedo, vengo a exigir derechos.
Ese niño es mi nieto.
¿Con qué hora es su nieto?
O para mí como si no lo fuera, para que se lo sepa.
No puedo negarlo, puesto que su madre es Esmeralda y ella es mi hija.
Perdóname, Sebastián, se me hizo un poco tarde
No, no te preocupes
¿Tienes trabajo con el doctor Pérez Montalvo?
Sí, cada vez más
Pero no fue el trabajo precisamente lo que me retuvo
¿Problemas con el tránsito?
No, algo más agradable
Fiorgina
Parece que definitivamente te flechó
Mira, cada día me siento más a gusto en su compañía
¿Y qué de tu vida anterior?
¿Siempre llegamos a ese punto?
No, hombre
Corté las cadenas definitivamente
He tenido mucha suerte de encaminar mi vida
No creo que el pasado se cruce de nuevo en mi camino
Ahora resulta que Meralda es su hija
Ni de las cosas que se entera uno
No estoy para bromas, Dominga
Le repito que usted tiene que permitir que saquemos a esa criatura
Cada vez que nos dé la gana
¡Se equivoca, don!
Este niño no va a volver a su casa
O yo dejo de llamarme Dominga
Yo me lo voy a llevar
O me dejo de llamar Rodolfo Peña Real
Rodolfo, no dé un paso más, don
A sacar al niño
Me tiene que matar
Dominga, por favor
Me cede en medio domingo
¿Pero qué se cree?
¿Que está en la casa grande?
¿Que me va a mandar al indio ofendido para que me deje otra patisa como la otra vez?
Doctor Rodolfo, por Dios
Como de otro paso
¡Llamo a la policía!
Este chiquito ni su padre le ha dado su nombre
¿Acaso lleve el apellido Peñarrial para que usted lo pueda reclamar?
De todos modos me lo llevaré
Es mi nieto
Será su nieto
Pero a usted no le ha dado nada
Y si por su voluntad fuera
Ahora estaría como un huerfanito desamparado
Metido en un hospicio
Para ser abuelo
Hay que serlo aquí
Aquí en el corazón
Este chiquito no tiene una sola gota de sangre mía en su vena
Pero yo le he dado mi cuidado
Le he dado mi cariño
Igual que se los di a ella
Y ella es más hija mía que suya
Y el es más nieto mío que suyo
¡Sépase!
Y ahora, váyase por donde vino, por las manos vacías
La señora Blanca con sentimiento y con dulzura se ha podido llevar al niño
Pero a usted no se lo doy
A usted que ha venido por la fuerza a exigir derechos que no tiene
No se lo doy
Así nunca ha dado
Nunca
¿Te parece difícil?
Poco a poco irás aprendiendo todo.
¿Usted cree que pueda?
Yo te ayudaré y podrás.
Por lo pronto, guarda los guantes en la caja.
Está bien.
Ay, Dios mío, no han llevado los expedientes al médico de guardia.
Esmeralda, ¿me haces un favor?
¿Se los llevas tú, sí?
Sí. ¿Dónde es, señorita Hilda?
Por el pasillo, mano izquierda.
Afuera dice médico de guardia.
Bueno, te dejo.
Ya no tardan en llegar tus pacientes.
Perdón, doctor
La señorita Hilda le manda estos expedientes
No te pierdas mañana, Esmeralda
Quisiera correr a sus brazos y gritarle que lo adoro
Que lo adoro, que no puedo evitarlo
Que me lleve lejos, para podernos amar libremente
¿Pero tampoco la sigues queriendo?
No
Me lo podrías jurar
Acabo de enterarme que Esmeralda está en el mismo hospital donde trabaja José Armando
Pues te felicito, Esmeralda
No podrás encontrar otro hombre mejor en el mundo
Desde ahora te digo que te olvides del niño
¿De qué estás hablando?
De tu nieto
Tu amor es puro como el sol, Esperanza amor, Esperanza amor, Tienes los ojos del amor.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.