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Esmeralda
Bebes con la luz del corazón
Esperando, esperando
Tu amor es puro como el sol
Espera el amor, espera el amor
Tienes los ojos del amor
Espera el amor
De estos ojos te damos
¿Qué tan importantes son que piensas que tienes que revelármelas en este momento?
Estamos haciendo planes para el futuro.
Y por eso tengo que decirte...
Georgina, yo fui un hombre casado.
¿Te divorciaste?
Sí.
¿Por qué?
Pasó algo que me olvidó hacer.
Otro hombre.
Sí.
¿Quieres decir que ella...
No, no fue por lo que piensas.
No fue su culpa.
Pero de todos modos yo no lo pude aceptar.
¿Y ella, José Armando?
¿Qué ha sido de tu esposa?
No la he vuelto a ver hace mucho tiempo.
Y quiero volver a verla.
Aquí están platitos y cucharitas.
Muy bien, muy bien, mi amor.
Pues a empezar se ha dicho.
Órale.
No, no, don Cuco, todavía no.
¿Por qué? No hay música.
Sí, a ver, ¿quién ha mirado un cumpleaños sin música, la verdad?
Don Cuco, ¿dónde está la guitarra?
Ah, la dejé con la Chole.
Ahorita vengo, voy por ella.
Ándale, don Cuco.
No voy a buscar el tocadizo.
¡Ándale, córrele, córrele!
Así que ya cumple 19 años, abuelita.
Sí, Dominga.
La cazadera, mija.
Vamos a tener que buscarle un novio, ¿verdad?
¡Ay, qué raro!
¡Ay, qué raro dice usted!
Aquí está bien, aquí está bien.
Sí, claro, claro.
Para que haya fiesta tiene que haber música, pues.
Bueno, pues que espera para partir el patrón.
Sí, sí, sí.
No, no, todavía no, Dominga.
Hasta que estemos todos.
¿Pero quién falta?
Ay, pues falta Adrián
Y yo no quiero partir el pastel hasta que llegue Adrián
¿Sí? ¿Sí diga?
Ay, Emiliano
¿Mi hija?
Sí
Sí
No, mira, es que...
Es que Blanca, ya sabes cómo es
Insistió en que Gracilita se quedara a cenar con ellos
Sí, sí, sí
Sí, a mí también me preocupa que se venga a estas horas, sí
No, no, no debe tardar
¿Quieres que te llame?
Ajá, muy bien
Sí, te aseguro que cuando tú llegues ella estará esperándote
Sí, querido
Chao
Oye, esta niña
¿Pero qué demonios pretende?
¿Crisanta?
Quiero saber si Gracilita ya salió por acá
O lo inconsciente sigue con ustedes
Acaba de salir hacia su casa
Es que tuvo problemas con las llaves de su auto
¿Con las llaves?
¿Qué le pasó? ¿Las perdió o qué?
Las dejó adentro
Pero no se preocupe, señora Fátima
Adrián ya la llevó para allá
¡Ay, qué bárbaro!
¿Y qué le pasó a Adrián que no fue a recogerme?
Pues mira, no, es que si no ha llegado
Lo sabemos, mija
A lo mejor lo mandaron algún mandado
Mira, hija, mira
Tienes que partir el pastel
Ya no podemos esperar
¡Pastel! ¡Pastel!
¡Vamos a comer!
¡Vamos a comer!
Unos cerillos, por favor, don Cujón
Órale, para encender las velitas
Dominga, ayúdenme, ¿no?
Sí, sí, te ayudo.
Sí, sí, gracias.
Órale, ¿por qué don Cuco no se echa las mañanitas como se merece aquí?
¡Órale!
Órale, todos a las tres, pero bien fuerte.
Venga, venga, don Cuco.
A ver si la va a pagar todo el mundo, don Mica, ¿eh?
A ver si puedo.
Bueno, órale.
Felices a la mañana en que vengo a saludarte, venimos todos con gusto y placer a felicitarte.
Ya viene amaneciendo, ya la luz del día nos dio.
Levantate de mañana, mira que ya amaneció
Una, dos, tres
Está usted servida, señora
Gracias
Vaya, aquí llegas
¿Qué pasa, mamá?
Nada, y no quiero que pase nada
Tu marido te ha llamado no sé cuántas veces
Me hubiera llamado a la casa de mis tíos, él mismo me llevó
Pero ya viste la hora que es
¿Te parece correcto que una señora decente
Ande a estas horas en la calle
y acompañada con un pedafús tan como el que te trajo.
Mamá, por favor, no empieces.
Mira, hijita, no te busques problemas con Emiliano.
Él te adora y te tiene mucha paciencia.
Pero no abuses.
Aunque me hagas esa cara,
Dios sabe que si de algo hay pecado
es de protegerte y de buscar lo mejor para ti.
Y eso es algo que nadie puede negarme.
Tal vez tú no estés de acuerdo con mis ideas
Pero, pero, pero tenlo por seguro
Que lo hago solamente por, por procurar tu felicidad
Mírame ahora mismo
Tener que vivir con ustedes de arrimada
Mamá, no digas esas cosas
A nosotros no nos pesa que tú vivas aquí
Sí, pero...
Pero no es propio que la suegra viva con los recién casados
Si no hubieras vendido nuestra casa
He estado pensando que no es posible que me siga angustiando por las cosas que necesito
Y no puedo comprar con libertad
Mamá, es que no hay dinero que te alcance
Mía
Mía, la vida cuesta
Y más la que estamos acostumbradas a llevar
Pero aquí nada te falta
Pero tengo mis gastos personales que son muchos
Simplemente el sueldo de Tomás lo pago yo
Y mi ropa, y mis pequeños gustos
Bueno, mamita, no vamos a discutir
Tendríamos tema para toda la noche
Por favor, hija
Por favor, espera a tu marido cariñosa y comprensiva
El pobre trabaja tanto para labrarte el futuro
Sí, mamita, hasta mañana
¿Qué tal estuvo la fiesta?
Te estuvimos esperando
Perdóname, no tuve tiempo ni de comprarte un regalito
No importa
Ahorita
¡Gracias!
¡Gracias!
No me digas que estás muy cansada
No
Te estaba esperando
Ay, Dominga, qué alegría que por fin Adrián quiera a Aurorita
Ay, bien que sí
Ya dejó de sufrir por otra
Y Aurorita es tan buena
Ah, la madre y la hija son de oro
Ay, lástima que Adrián no pudo llegar antes
Antes de que Aurorita partiera el pastel como ella quería
Lo mejor de todo es que le hizo un regalito que no esperaba
El de su querer
Esta novia sí que la acomoda a mi hermano
A Aurelita sencilla y con los mismos gustos que él
No tiene esa ambición de estar figurando
Ni de querer tener un chorro de dinero para querer gastar
Ay, esta mujer asegura la felicidad de Adrián mejor que la otra
Aurelita va a ser una muy buena mamá de casa
Es la compañera que mi hermano necesita
Estábamos como pues adelantándonos a un sueño
Sería re bonito que cuando mi papá se aliviara
Todos volviéramos al campo
Ay, qué más quisiera yo, Florecita
Cuando ustedes se vayan, les voy a echar re harto de menos
Pues, pues son mi única familia y son, pues, como si me faltara un pedazo de mi misma
Pero, ¿y por qué no se van con nosotros?
Digo yo, si Esmeralda no se enamora, así...
No, no, mija, no, no, ella no puede de ninguna manera
Tú lo oídas, Florecita, de que allá está el diablo ese
Ah, el doctor Malaber
Y por lo menos que ella quiera en el mundo es encontrarse con él
Muy pronto mi rostro va a recuperar su apariencia normal
Esto va a desaparecer
Esta maldita cicatriz por la cual Esmeralda nunca me hubiera amado
Sí
Ahora sí voy a poder acercarme a ella y pedirle que sea mi esposa
Cuidarla con el sacrificio
Todo
Todo con tal de que Esmeralda al fin sea mía
Y lo será
Muy bien, Esmeralda
No cabe duda que eres una muchacha muy inteligente
La verdad que esto de las cuentas se me hace mucho más fácil que leer y escribir
Es que ya tenías noción de lo que son las matemáticas
Solo te faltaba conocer los números
No me explico por qué ese hombre que te sirvió de maestro
no te enseñó el sistema Braille para personas ciegas.
Él me leía cosas.
Fue un egoísmo de su parte.
También permitió, sabiendo que podías curarte, que siguieras ciega.
Eso lo hizo para que no lo pudiera ver.
Para que no le tuviera miedo.
Su aspecto debe ser tan horrible.
Qué hombre tan cruel.
Sí.
Me ha hecho mucho daño.
Es muy doloroso todo lo que has vivido.
Pero no te cierres las puertas de la felicidad.
Mi hijo te adora.
El doctor es muy bueno y merece que lo amen mucho.
Pero yo quizá no podría.
Yo tengo la esperanza de que sabrá ganar tu cariño.
Muy pronto te darás cuenta, Esmeralda, de que su amor es muy grande.
Sobre todo muy generoso.
Présteme al bebé, Dominga. No me diga que no.
Mire, señora Blanca, yo ya le he dicho que de vez en cuando la manda.
Eso sí, pero hace días que no me lo llevo.
Por eso yo venía a buscarlo hoy.
¿Y para mí qué, eh?
¿Cuándo me voy a quedar yo con el chispalladito?
Ahora resulta que voy a ser yo la que menos lo va a tener, señor.
Pero si es poco tiempo el que estará conmigo.
Pero si la habla.
Ándale, no sea mala.
Con plazca la abuela.
¿Usted sabe por qué lo hago?
Sí, yo sé, pero...
José Rodolfo está conquistando a Rodolfo, Dominga.
Tal como usted dijo.
Pues es que a este muchachito no hay quien se le resista
Es más engañador y más pillo
Bueno, ¿qué? ¿Y me lo deja llevar?
A usted me va a meter en un río, señor Blanca
Como un día de estos enmeraldas se entere
Dios nos ampare, pues
Hilda, ¿usted quería verla precisamente?
Dígame, doctor Piñer Real
Quería saber cómo está el niño que mandé con urgencia a cirugía
Falleció, doctor
Pues, Armando, ¿qué tal, Álvaro?
Muy bien, ¿y tú?
Más o menos
¿Pasa algo?
Acabo de enterarme de la muerte de un niño que ingresaron en un estado muy grave
Aunque esperaba el desenlace, no deja de afectarme
Nunca te había visto así
Es natural, Álvaro, tratándose de un niño
No, no es lo natural
Teniendo en cuenta que hay padres que ni se ocupan de sus propios hijos
Bueno, y cuéntame, ¿cómo van tus asuntos?
En el trabajo, muy bien
Y en lo personal, no puedo quejarme
¿Y tú qué?
Nada nuevo
¿De veras no tienes nada nuevo que contarme?
Según me he enterado, ya encontraste a la mujer de tus sueños
Pero aún no me ha dado el sí
Cuando lo haga, te prometo que tú serás el primero en saberlo
En tus ojos
¡Ay, soy el campeón! ¡Ay, yo soy el campeón!
¡Qué bonito muchachito!
¡Ay, mira, Rodolfo, cómo juega conmigo!
¡Ay, qué ridículo eso!
Ven, ven acá. Acércate para que veas cómo te agarra el dedo.
No, no, Blanca, no.
Sí, vamos a ver si también te lo hace a ti.
¡Qué tontería!
Mira, a ver José Rodolfo, agarra a tu abuelo para que vea lo fuerte que estás
¿Ves?
¿A que no te suelta ahora?
De verdad que está fuerte
Claro, es un peña real
A pesar que cuando José Armando nació, dije eso mismo
No era nada mío
No llevaba en sus venas ni una gota de mi sangre
Pero este niño sí, es de Esmeralda, nuestra hija
Si fuera de José Armando
Sí lo es, ¿a ti no te parece?
No, no, no trates de envolverme, Blanca
Una criatura de esta edad no se parece a nadie, todos son iguales
No me digas eso, Rodolfo
José Rodolfo es distinto
Es más lindo, más grandote.
Porque es tu nieto.
Y tuyo también.
Míralo.
Di que no es bello.
Lo es, pero...
Es un peña real, Rodolfo.
El heredero con que tú soñabas.
Y que yo no te pude dar.
Estaba deseando venir para darte la noticia.
¿Qué noticia?
Tú querías trabajar, ¿no es cierto?
Sí, para pagarle lo de mi operación, doctor.
Mira, Esmeralda, vamos a hablar claro.
Yo no te voy a cobrar.
Es que...
No, no, no, no quiero ni un centavo y no quiero que insistas porque me voy a molestar.
Mi pago es el haberte curado.
Solo eso.
Que puede valer más que la mirada de tus ojos.
Álvaro se está portando de una manera muy extraña.
¿Por qué lo dices?
Hoy me lo encontré y me habló con cierta ironía.
Había una doble intención en sus palabras.
¿Por qué? ¿Qué te dijo?
Que hay padres que no se interesan por sus hijos.
No creo que se haya referido a ti.
Él es tu amigo, José Armando.
Francamente, empiezo a dudarlo.
Si quieres, puedes empezar a trabajar de inmediato, Esmeralda.
Como es un trabajo de medio tiempo, puedes seguir viniendo a tus clases.
Pero, ¿dónde voy a trabajar?
En el hospital.
¿De qué? Yo no sé hacer nada.
Hay muchas cosas que puedes hacer, Esmeralda.
¿Aunque no sea enfermera?
Naturalmente. Puedes ayudar en la enfermería, puedes llevarle alimentos a los enfermos
y pequeños servicios que puedes prestar y no te costará trabajo aprender.
Bueno, la verdad no estoy muy segura de poder hacer todo eso, doctor.
El trabajo en un hospital es de gran responsabilidad y...
No tienes que preocuparte por eso.
Además, contarás con la ayuda que necesites mientras te vas entrenando.
Te conozco lo suficiente.
No tendrás dificultad alguna en adaptarte.
Ay, no sé.
¿De verdad cree que pueda hacer yo ese trabajo?
Pero claro, Esmeralda.
Y si sigues preparándote, hasta puedes llegar a ser una enfermera profesional.
Dios mío.
Sería maravilloso.
Tendré que aprender muchas cosas
Estoy seguro de que las aprenderás
Además, tengo ahí una enfermera muy eficiente
Una gran amiga mía que te ayudará
Tú debes recordarla, fue mi auxiliar cuando te operé
Ah, sí
Sí, sí, fue muy amable conmigo
Además, quiero que recuerdes que siempre puedes contar conmigo
Yo estaré a tu lado cada vez que me necesites
Quiero ser tu apoyo moral, Esmeralda
Para ti y para tu hijo
Muy lindo
Es precioso, ¿eh?
Es tan dulce, tan risueño
Es un niño que se da a querer
Estás loca con tu nietecito, tía
Bien dicen que los padres se educan y los abuelos consienten
Me parece que he tenido otro bebé
Señora, ¿no se le está haciendo tarde?
¿Por qué?
Por el niño
Es que cuando lo tengo conmigo se me va el tiempo volando
Le voy a recoger sus cositas y avisarle a Adrián para que esté listo
Gracias
¿Qué te pasa, Gracielita?
¿Te has vuelto a sentir mal?
Mi mal tiene un nombre, tía
Infelicidad
Si no logras enamorarte de tu esposo
Tu matrimonio va a ser un fracaso
En el corazón no se manda, tía
Ponte a tu parte, Gracielita
Yo hago bastante con soportar
Pero Emiliano es amable contigo
Te quiere, te complace
¿Y qué valor tiene eso para mí?
¿Cómo no va a tener valor la forma en que te trata tu marido?
¿Qué importa de quién se trate?
Si esa persona te resulta indiferente
Graciela
¿Para qué engañarnos, tía?
Este fue un matrimonio hecho por mamá.
¿Tú sabes por qué?
Ella sí es feliz.
Está rodeada de lujos.
Puede gastar el dinero a manos llenas.
Se pasa el tiempo paseando, haciendo vida social.
Pero la que está casada con Emiliano soy yo.
Y no lo amo.
Gracielita, muchos matrimonios que empiezan por conveniencia
terminan por ser felices.
Quizás.
Cuando antes no se amaba a alguien con todas las fuerzas.
Eso es lo que pasa.
He renunciado a ese amor.
Honestamente te lo digo.
Me prohíbo a mí misma hasta pensar en Adrián.
Y lo logras.
Debes buscar algo que llene tu vida.
Un hijo.
Eso es lo que necesitas
Sí, me gustaría
Ojalá la tuviera
Seguramente te serviría de consuelo
Ya ves, Esmeralda
Por su hijito se ha sobrepuesto al sufrimiento que le causó el abandono de José Armando
Y es feliz
Bueno, al menos casi feliz
Y quizá llegue a serlo por completo
Eso que vas a hacer es una locura, Álvaro.
Necesito someter a Esmeralda a esa prueba.
Lo necesito, mamá.
¿Pero no crees que debes consultarlo con ella?
No, se negaría.
Qué mejor prueba quieres que saber que ella no desea ver a José Armando.
Es que tengo que salir de dudas, mamá.
Ay, hijo, ojalá no te equivoques y termines perdiendo lo que hasta ahora llevas ganado.
Confía en mí.
Te dije que usaría todas mis armas, y eso es exactamente lo que pienso hacer.
Señora Hortensia, perdón, ya terminé.
Sí, voy enseguida.
¿Ya le dije al doctor que me consiguió trabajo en el hospital?
Sí, Esmeralda. Eso es precisamente lo que estábamos comentando.
¿Y tú realmente quieres trabajar allá?
Sí, aunque le confieso que tengo un poco de miedo.
No, no, no, no, nada de eso
Tú eres una mujer fuerte y sé que podrás enfrentar cualquier situación, por difícil que sea
¿Qué tal, Fátima?
Ni me preguntes. Muy molesta.
¿Ibas a salir?
Sí, tengo que ir a dejar a mi nieto.
No te voy a quitar mucho tiempo.
Solo quería decirte que estoy muy molesta.
¿Por qué? ¿Qué pasa?
Muchas cosas que no deben pasar.
Antes que nada, quiero decirte que no son de mi agrado
las visitas que Gracielita está haciendo a esta casa.
No te entiendo. Somos su familia.
Ya lo sé, ya.
Pero hay que terminar con estas visitas en alguna forma.
Bueno, pero ¿qué es lo que ocurre?
¿Por qué te molesta que Gracielita nos visite?
Ella no viene por ustedes, sino por otra persona.
Fátima, mira que estás hablando de tu hija.
El otro día mi hija llegó tarde a su casa.
Y andaba en el coche de Rodolfo con el individuo ese.
Se le hizo tarde, dejó sus llaves pegadas al coche.
Perdón, señora.
¿Qué quieres, Adriana?
Nada más avisarle que estoy listo para cuando usted quiera llevar al niño.
Sí, gracias.
Con permiso
Espere
Fátima, voy a aprovechar para decirle cuatro verdades
Le prohíbo terminantemente
¿Me oye bien?
Le prohíbo que suba en ese coche a mi hija
Y ande con ella por ahí
Yo soy el chofer
Me limito a llevar a las personas a donde me manden, señora Fátima
Ayer me parece que tardó en el camino más de la cuenta
Fátima, por favor
Había mucho tránsito
¿No se lo dijo?
A ella no le creo una palabra.
Y a usted tampoco.
¿Qué poco favor le hace a su hija, señora?
Todavía me acuerdo cuando los encontré a los dos juntos, abrazándose.
Adriana.
Mi vida.
Entonces ella era una muchacha libre y enamorada de un hombre.
Anoche, la señora Valverde no se movió de su asiento.
Ella estaba en su lugar y yo en el mío.
Paco, si tanto te preocupa que Gracielita nos visite,
hablaré con ella para que no vuelva más a esta casa.
¿Qué? ¿No vas a ayudarme a sacar la tamalera?
¡Ay, ya, güey! ¿Por qué le apagas?
¿Estás sorda o qué?
Quiero saber si me vas a ayudar a sacar la tamalera o no.
Ay, yo creo que no.
Ya me arreglé, abuelita, y hoy es mi primer día de trabajo, y tengo que ir hoy echando tiros, ¿no?
Mira nomás cómo te vestiste.
Pues, ¿a dónde vas, muchacha?
A trabajar, ya te dije.
Pero no me has dicho en qué vas a trabajar.
Voy a ir a bailar al Salón México, abuelita.
¿Y qué le parece lo de Adrián y Aurorita, eh?
Ay, me pregunta, pues. Estoy encantada.
Que mejor novia para ese muchachote, Aurorita.
¿Y usted cree que eso camine, Dominga?
Ah, pues, ¿cómo no?
Ya lo verá, socorrito.
Eso sí que sirve.
Sino lo otro, que se traiba.
Pero, ¿Adrián no querrá todavía a la señorita Peña Real?
No.
No, socorrito, eso ya se acabó.
¿Sí?
Sí, eso...
Ella ya se casó con otro hombre, así que, a figuro, dice usted.
Pero una cosa es que terminen las relaciones.
Y otra cosa es que el sentimiento se termine.
¿Cómo dice?
Mire, a mí me da miedo que a él no se le haya pasado del todo.
Pues se le tendrá que pasar.
¿Qué remedio le queda?
Pero es que cuando se arrastra un cariño,
no se puede hacer feliz a otra persona, Dominga.
Yo no quiero que mi hija vaya a sufrir.
Arre, es un muchacho noble, bueno, socorrido.
Eso tengo lo por seguro.
Y si él le ha dado palabra a Aurora ahorita,
no es para engañarla ni para pasar el tiempo,
sino con buena intención.
Yo lo sé. No es que desconfíe de Adrián.
Se ve que le tiene cariño a Aurorita, pero no anda muy enamorado.
La que está enamorada de veras es ella.
Pues, pues por qué sea
Puede que a él todavía le ande pesando el recuerdo
Eso es lo que yo temo, Dominga
Pero amorita, como que se va a querer, socorrito
Muy buena, muy dulce
Se la va a ir ganando poco a poco, ya lo verá
¿Usted cree, Dominga?
Pues claro que sí
Adrián tuvo su fracaso, lo mismo que Esmeralda
Y ya está viendo cómo se está recuperando
Pues lo mismo pasará con él
Adiós, Gracia
Cada uno va encontrando el camino real para su felicidad
Gracias
Y me tomó de sorpresa la confesión de José Armando
De que había estado casado
Fue un asunto que se mantuvo muy en secreto, ¿verdad?
Sí, casi nadie lo sabe
¿Por qué?
Perdonen que les pregunte, pero me parece tan extraño.
No importa. Comprendo tu curiosidad.
Fueron las circunstancias. No estábamos aquí.
La boda fue por lo civil y en privado.
Y por otra parte, el matrimonio duró muy poco.
Por eso algunas personas no llegaron a enterarse.
¿Y quién es ella?
Tú seguramente no la conoces, Georgina.
No pertenece a tu círculo social.
No, no me refiero a su nombre.
Quiero decir, ¿qué clase de mujer es?
Pues, la verdad es que...
Es una muchacha sencilla, del campo.
Ah, ya. La historia tan común del hombre culto que se une a una mujer inferior.
No, esa combinación nunca funciona.
No hay mujeres inferiores.
Se trata de una muchacha ciega, que no tuvo la oportunidad de cultivarse.
¿La esposa de José Armando era ciega?
Lo es
Ciega de nacimiento
Jamás lo hubiera imaginado
¿Y ella sigue allá, en el campo?
La Jérgina, perdona
Pero preferimos que todo esto te lo cuente José Armando
No quisiéramos ser indiscretos
La verdad jamás puede ser indiscreción, señora
Pero debe ser dicha por la persona indicada
Ustedes como padre de José Armando están autorizados
De todos modos es mejor que sea él el que...
Buenas
Perdón el retraso
¿Cómo estás, mamá?
Bien, hijo, gracias
Siento haberte hecho esperar
No importa, mi amor
¿Qué te pasó? ¿Mucho trabajo?
Sí, algo
Seguramente estaban hablando de mí
Claro, hijo
Georgina desea saber todo sobre ti
Pero ya que has llegado
Tú eres el más indicado para contestar sus preguntas
Con permiso
Ya está lista la cena, señora
Gracias
¿Pasamos a cenar?
¿Me llama usted, doctor?
Sí, Juana, necesito que me busques un abogado en el pueblo
¿Un abogado?
Un abogado, un notario
Quizá tenga necesidad de los dos
Mándales un recado
No, no, no
Mejor ve tú misma y diles que vengan a verme
¿Y qué es ese montón de papeles?
Son las escrituras de esta casa
La voy a vender
Pues que ha perdido usted la cabeza
Cuando me opere empezaré una nueva vida
Y lo más probable es que no vuelva
Hasta ya de vivir enterrado en este pueblo inmundo
Así es que cuando mi rostro sea normal otra vez
No tendré que esconderme
Hasta me voy a dar el lujo de ir a todas partes
Hasta voy a hacer un pequeño viaje
Claro
Todo esto depende
Por supuesto
De Esmeralda, ¿no?
¿Por qué está tan seguro que ella lo va a aceptar?
Tendré que hacerlo
Por el niño
¿Pero usted va a utilizar esa criatura para lograr sus planes, doctor?
Claro que lo voy a utilizar
¿Qué pensabas?
Ese niño es mi carta de triunfo
Voy a convencer a Esmeralda que ese niño es mío
Usted sabe que no es verdad
No ocurrió nada aquella noche
Yo fui la que la acostó cuando ella se desmayó
Y cerré la puerta con llave al salir
No pasó nada
Absolutamente nada
Pero Esmeralda cree que sí
Y la verdad nunca la sabrá
Nunca
Son muy agradables tus padres, José Armando
Pasé con ellos un rato encantador
Me alegro
Pero parece que simpatizan con la mujer que fue tu esposa
Es más, hubo un momento que se disgustaron por algo que dije
Es extraño que se pongan de parte de ella en vez de ponerse de parte tuya
Supongo que tú tendrías razones suficientes para dejarla
Eres un hombre bien nacido y estoy segura que no hubieras obrado de esa manera sin tener un motivo poderoso
¿Existió ese motivo?
Georgina, tengo que confesarte algo
No sé cómo tomarás lo que voy a decirte, pero es mi obligación
Debí hacerlo desde el primer momento
Me asustas, mi amor
¿Sabes que eres un hombre con muchos secretos?
Sí, sí, desdichadamente creo que tienes mucha razón
Bueno, a ver dime, ¿qué es eso tan importante que tienes que decirme?
Mira, Georgina, las personas con las cuales estuviste hoy, los señores Peñarreal
¿Por qué hablas en esos términos de tus padres?
Es que ellos no son mis verdaderos padres
Yo no soy un Peñarreal
Yo no soy, yo no soy, yo no soy
No te pierdas mañana, Esmeralda
Yo propicio un encuentro entre Esmeralda y José Armando y...
Dios sabrá lo que hace
Desde medio domingo
¿Pero qué se cree? ¿Que está en la casa grande?
¿Que me va a mandar a alguien de ofendido para que me deje otra patisa como la otra vez?
Esperanza, Esperanza, tu amor es puro como el sol.
Esperanza, Esperanza, tienes los ojos del amor.
¡Gracias!
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