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Zulu
Esmeralda
Te ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Espera el amor, espera el amor
En estos ojos del amor
Espera el amor
En estos ojos del amor
En estos ojos del amor
Es la risa de quien quiero más
Piensa sufrir toda la vida.
Gracias.
Música
Duérmeteme ya, aquí está tu mami que te cuidará
Provecita
¿Qué le hubiera pasado si no tuviera el consuelo de su hijo?
Es que no se me quita de la cabeza el demonio del doctor Malaver
Dios quiera que se largue de aquí
Y deje tranquila a mi Esmeralda
¿Y por qué el cambio, Lucio?
Pudiste haberte operado hace muchos años
Y no quisiste
Es una historia larga y dolorosa
Yo pensé que mi destino era quedarme en ese horrible pueblo para siempre, pero no
El destino no se moldea como no quisiera
Y por eso estoy aquí
Ansioso para recuperar el rostro que tenía y dejar de ser un monstruo
¿Y tu afección cardíaca?
Ahí sigue, hace unos meses tuve una recaída
Será necesario practicarte un estudio completo
No me importa. Haré lo que sea necesario.
Te mandaré a hacer unos estudios.
Espero tener los resultados cuando regrese de mi viaje.
Mientras tanto, tendrás que bajar de peso.
El exceso que tienes no te ayuda en nada para tu próxima operación.
Quiero que se oiga mi llanto.
Cómo me dolió perderte.
Después de quererte tanto, ay, después de quererla tanto,
Diosito, dame consuelo para sacarme de adentro esto que me está matando allá, allá, ay, ay, ay.
Ya estuvo, jefe
Usted dice si le seguimos
No, ya está bien
Ojalá le haya gustado
Las heredatas no fallan
Ya lo verá, jefe, ya lo verá
Gracias
¿Vas a hablar con ella?
No, prefiero buscarla mañana
Lo que me importaba es que se asomara y me viera
A lo mejor le molesta.
Acaba de terminar su compromiso, ¿no crees?
Ahora es mi oportunidad.
Y no voy a dejarla escapar.
Estoy enamorado de Gracielita.
Y voy a casarme con ella.
Amén.
¿Todavía no estás listo?
¿Ya viste la hora que es?
Ni me digas, me quedé dormido
Estuvo fuerte la farra
Mira, vete tú al hospital y...
Yo tomo un taxi.
Tienes compañía.
Puedo hacerlo, ¿no?
Soy un hombre sin compromiso.
Nos vemos allá.
Por mí no te preocupes.
Mientras te bañas, preparo algo de desayunar.
No te molestes.
No tengo tiempo.
¿Quieres que regrese hoy en la noche?
No, Tania, lo que pasó anoche no quiero que se vuelva a repetir
¿Pero por qué? ¿Te molestó?
No me gusta utilizar a la gente, Tania
Discúlpame
Hija, ahora que estaré ausente, procura llegar un poco más temprano
Sí, papi, lo que pasa es que cuando trabajo se me olvida el tiempo
Oye, qué lástima que no alcanzaste a conocer al doctor Malabert
Es todo un personaje
Nunca me habías hablado de él
Bueno, en el camino te platico más de él, no se lo vaya a acertar
Está bien
Ay, lo dejó
Usted debía de ir al radio
Y pedirle que lo dejen cantar por ahí
¿Y para qué, Dominguita?
¿Para qué?
Pues para que lo conozcan
Que es una canción re bonita
¿Quién le dice y hasta se hace famoso?
No, Dominguita, a mí no me interesa ser famoso
Lo único que me queda, pues, Dominguita, es esperar
¿Y esperar qué?
¿Por qué?
¿Morirme?
Ay, cállese, don Cuco, ni lo diga.
Esas cosas se jalan con el pensamiento.
Buenos días.
Hola, mijo.
¿Quieres un cafecito?
No se moleste, Dominga.
Ahorita voy a la plaza.
La verdad es que ni hambre tengo.
¿Qué te pasa, muchacho?
Tengo que buscar otro trabajo.
¿Por qué?
¿Ya te cansaste de las desveladas tan joven que estás?
No, no, don Cuco.
Ya no quiero tener que cantarle a nadie
¿Le prestas su periódico?
¿Cómo lo mandaré?
Estoy harto
¿Cómo amaneció el reyacito de la casa?
Muy bien
Anoche solamente se despertó una vez
¡Ay! ¡Qué jovencito tan bien portado, eh!
Socorrito
¿Qué?
Quiero hacer algo
¿Algo?
¿Cómo qué?
No sé
Necesito trabajar aquí en la casa
En el tiempo que José Rodolfo duerme
Mi hijita, si todavía no cumple la cuarentena
Es que necesito dinero, socorrito
Tengo que trabajar para ganármelo
No tienes necesidad
Doña Blanca, tu mamá, puede darte todo lo que necesiten tú y tu bebé
Pero yo tengo una deuda con José Armando
Él le dio dinero a Dominga cuando nos venimos de la casa grande
Y yo quiero pagarle todo
No quiero deberle absolutamente nada
Quiero ser yo quien se lo pague
Con mi trabajo
Sin tener que pedirle a alguien que me ayude
¿Me comprende?
Sí, Esmeralda
Claro que te comprendo
¿Qué pasó, Melesio?
Ah, oye, Fermín, pues, tráete tus cosas
¿Qué cosas?
Pues, tus pertenencias, así como yo, hombre
Pero, Melesio, ¿cómo crees que vamos a ir a la capital?
Claro, claro que sí, yo ya tengo mis ahorros de unos pesitos, me alcanza para ir y para volver acá de vuelta.
¿Tienes?
No, no es eso, me decían.
¿Cómo vamos a llegar así sin avisar a Esmeralda?
Primero necesitamos tener un lugar donde llegar.
¿Es que tú crees que así nomás?
No, no, no, ir a la capital es cosa seria.
Y no creas
Déjale pensar cómo le estará yendo a Adrián
Pues, ¿entonces qué?
Me habló Rodolfo para que vayamos a su casa
Quiero hablar contigo
Seguramente sobre tu decisión de romper definitivamente con José Armando
Y ya que cometiste esa locura
Espero que encuentres también la manera de resolver nuestra situación económica.
Hoy ya lo estás haciendo.
Porque apenas terminaste con tu primo y tus amigos esos te traen serenata.
¿Los viste?
Y los oí.
¿Quién puede dormir con ese escándalo?
Echaste abajo mis planes.
Finalmente le diste gusto a tu tía Blanca.
¡Eso era lo que quería!
Tan dulce y tan sumisa que era y se ha vuelto una fiera defendiendo a su hija.
Ya no puedo ni hablar. En cuanto abro la boca me calla y sale en defensa de su adorada hijita.
¡Y yo tengo que soportarla!
No la soportes, mamá. No tienes que meterte en su casa. ¡No te metas, asunto arreglado!
¡Ah, sí! ¿Y de qué vamos a vivir si les dejo de hablar?
A ver, ¡dime!
¿Qué? ¿Tú crees que ese ordeñador de vacas nos va a ofrecer un piso de su residencia para que vayamos a alojarnos allá?
¿Quién sabe en qué cuartucho indecente vive?
Y tú te fuiste a meter ahí.
No tienes ningún pudor.
Por favor, mamá.
Pero qué humillación.
Yo educándote como te eduqué para que hayas venido a caer en esto.
Blanca está dando un baño de rosas.
Estaba renuente a que tú y José Armando se reconciliaran.
A que llegaran a casarse.
Lo quiere para su hija.
A pesar de todo, no ha perdido las esperanzas.
Ven, Gracielita.
Siéntate.
¿Qué es?
¿Le dijiste a José Armando el motivo de tu actitud?
Le nombraste a ese tipo
Le dije que quería a Adrián
¡Qué horror!
¿Pero cómo te atreviste?
Ese fue solo uno de los motivos por los que no puedo casarme con él
Entonces tienes otros motivos
Sí
Muy importante
¿Cuál es?
¡Dímelos ahora mismo!
No entenderías
Las razones ya no me importan
Ahora contéstame
¿Qué va a pasar con nosotras?
Haré lo que tú quieras
Menos casarme con José Armando
Te prometo que con el primer hombre rico que me lo pida
Me caso
Mira, no seas necio, a ti se te hace fácil, pero yo no puedo dejar el cementerio solo.
Ay, no estás solo, ahí están las ánimas y los disjuntitos.
No, no, pero hay que salvarlo.
¿Y la gente que viene?
Bueno, pues le pones ahí un letrerito que dice, no estoy, me fui con mi gran amigo Melesio, pero vuelvo y no me tardo.
¿Dónde crees, Melesio? ¿Dónde crees?
¿Por qué?
Ándale, hombre, Fermín, no seas mal, ahora, con el bobo Melesio.
Ándale, ¿no ves que si voy yo solito ahí me pierdo?
Que la capital es una ciudad grandota, y con los cochesos que pasan,
gring, gring, gring, gring, gring, como alma que se lleva el diablo.
No, no, yo me espanto, ándale, órale, Fermín, vámonos, vámonos, vámonos, no, no más vamos a conocer a Esmeraldito, ¿eh?, y luego ya le corremos para acá de vuelta, ¿eh?, no más conocemos al Esmeraldito, ¿sí?, Fermín.
Bueno, de todos modos tendríamos que irnos al alba para regresar al mismo día.
Sí, sí, sí, sí. Yo nomás voy a cantar el primer gallito, luego me paro y me jalo para acá.
Hijo, ¿cómo estás? Ya no quise hablarte ayer después de todo lo que pasó.
No te preocupes. Me quedé en la universidad y después a mi departamento.
Me tomé un par de copas y después recibí la visita de una amiga que me ayudó a olvidar un poco.
¿Y eso te satisface?
Por el momento no hay otra cosa mejor.
Sí la hay, pero tú no quieres aceptarlo
Buscaste a Gracielita como tabla de salvación
Y ahora que también te has quedado sin ella
Me da la impresión de que estás muy desorientado
Hijo, ¿qué rumbo piensas darle a tu vida?
Ninguno, mamá
Estoy perfectamente bien así
Y ahora en adelante voy a dedicarme a mi trabajo, a mis estudios
Y a divertirme un poco
Eso es todo
Vuelve muy tranquilo.
Ojalá y su vida siempre esté llena de alegría.
Tu voz se oye triste, Adrián.
¿Qué te pasa?
Ay, Esmeralda, si tú supieras.
¿Quieres contarme?
A lo mejor te hace bien.
Anoche me contrataron para llevarse de nata.
¿Y eso te pone triste?
Si supieras para quién era.
¿Para quién?
Para Gracielita.
¿José Armando te contrató?
No, no, no es Miranda. Ellos terminaron. Ya no se casan.
Hubieras dicho a José Armando que viniera a comer con nosotros.
Lo sentí muy herido, sarcástico.
Por supuesto, lo entiendo perfectamente.
Después de anunciar su reconciliación con Gracielita con bombo y platillo, resulta que ella se echa para atrás.
¿Te parece lógico eso?
Bueno, ella se dio cuenta de que ese matrimonio era un tremendo disparate.
En el fondo ella sabe que José Armando sigue amando a Esmeralda.
¿Y por qué entonces aceptó volver con Gracielita?
Fue un recurso para olvidar.
O quizá para complacer a la familia.
Si tanto quiere Esmeralda, ¿por qué no se va con ella?
Eso ya es imposible.
¿Por qué?
Porque Esmeralda no quiere saber nada de él.
Vaya, también le ha tomado mala voluntad a José Armando.
No es mala voluntad.
Sencillamente está muy dolida por la forma en que él se ha portado.
Y está decidida a salir adelante sola.
Sí, Rodolfo.
Esmeralda ya no es la muchachita débil que conociste en la casa grande.
Nuestra hija es otra.
Su hijo la ha hecho fuerte, decidida y valiente.
El que José Armando y Brasilita hayan roto su compromiso no me interesa.
José Armando puede hacerle su vida lo que quiera.
Ojalá y sea verdad lo que me dices
Para tomar ejemplo de ti
Tú eres fuerte, Adrián
Y muy luchón
Lo que nos ha pasado ha sido muy doloroso
Pero ahora es solo eso
Pasado
En este momento vamos a prometernos ser valientes
Y no mirar atrás
Ni dejarnos arrastrar por los malos recuerdos
¿Lo prometemos?
Por más que trato
No puedo entender a las mujeres
No puedo
Mira, ya están aquí
Hola
Pasen, pasen
Gracias
Me alegro de verte
Creo que tú y yo tenemos una conversación pendiente
Tienes que explicarme el porqué de tu actitud con respecto a José Armando
Quiero saber la razón de que hayas roto con él después de haberlo aceptado nuevamente
Estoy esperando tu respuesta
Sé sincera y dime la verdad
Bien sabes cuánto había soñado con esa boda
Los proyectos que hicimos con ustedes
Cuando todo parecía deshecho
Las cosas volvieron a arreglarse después de que José Armando recobró su libertad.
Yo confiaba en que mis sueños se iban a realizar.
Y de pronto, tú haces esto.
¿Por qué, Gracielita? ¿Por qué?
Yo quiero a otro hombre, tío.
Hola, ¿verdad?
Me echaste los ojos que te miran.
¿Qué tal, Jessy?
Oye, oye, aguanta.
¿Ya no me quieres hablar?
No es eso, es que tengo prisa.
¿Por qué?
¿Tienes problemas?
¿Te puedo ayudar?
¿Por qué me rechazas, Adrián?
Yo toda la vida te ando buscando y quiero ser tu amiga y tú ni me pelas.
¿Qué?
¿No te gusto o qué?
¿Tengo algún defecto?
Dime, ¿no?
Palabrita que no tengo nada por ti.
Todo lo que ves es mío y de nacimiento.
Deberitas.
¿Por qué no te gusto, Adrián?
¿Tienes novia?
No.
Te estoy molestando.
¿No quieres hablar de eso?
Ay, ya, dame chance, ¿no?
Ándale.
Está bien, ya me voy.
Como ya no soy la Catrina que viene a visitarte.
¿Quién es?
Es un amigo.
¿Y a qué se dedica?
No lo sé.
¿Cómo que no sabes?
No, tío.
Dime su nombre.
Está bien, tío.
Te lo voy a decir.
Señor, tiene una llamada en el despacho.
Es del licenciado Díaz Miró.
¿Se quedan a comer con nosotros?
Disculpa, mi querida, pero hice cita con la modista
Y tengo el tiempo justo para llegar
Vámonos, Graciela
Yo sí acepto la invitación de mi tía
Pero es que tú...
Sí, déjala
Después la llevará Nicolás
Está bien
Mucho cuidado con lo que dices
Adrián, qué gusto
¿Qué andas haciendo por aquí?
Tengo a ver a don Rodolfo, señora Blanca
Tengo algo importante que decirle
Espéralo aquí, voy a avisarle
¿Pero cómo se atreve a aparecerse aquí?
Si viene por Graciela
Yo no quiero tener que ver más con su hija
Encima la desprecia
Para su información
Es ella la que ya no quiere saber nada más de usted
¿Ah, sí?
¿Está usted segura?
¿Para qué viene aquí?
¿Va a decirle a Rodolfo lo que hubo entre usted y mi hija?
Eso le preocupa mucho, ¿verdad?
¿Cómo le caería a don Rodolfo Peñarreal?
Saber que su sobrina temblaba de amor entre los brazos del peón de su hacienda
No se atreva a decirle nada, Rodolfo
¿Quiere tapar el sol como un dedo?
Qué bueno que encuentro algo para cobrarme todos los tragos amargos que usted me echó a pasar
Gracielita
Gracielita
Adrián está aquí, acaba de llegar
Ay, Dios mío
¿Habrá venido a buscarme?
¿Habrá venido a decirle a tío Rodolfo que me quiere?
No, no lo creo, Gracielita
Adrián no se atrevería a decirle tanto
Ay, Dios mío, no quiero ni pensar lo que haría don Rodolfo
si Adrián se atreviera a decir que está enamorado de una Peña Real.
Adrián es capaz de todo, Crisanta.
Él tiene el valor que a mí me falta para defender nuestro cariño.
Adrián Lucero, ¿cómo estás, muchacho?
¿Qué se te ofrece? ¿Para qué quieres verme?
Quiero molestarlo, señor Peña Real.
Tú nunca molestas, muchacho. ¿Cómo te ha ido?
Pues, pues ahí nomás pasándola.
Ya tienes trabajo.
Precisamente a eso venía, señor Peñarreal.
A ver si usted podría ayudarme a conseguir algo.
Bueno, Adrián, Nicolás tiene que salir de la ciudad,
así es que por lo pronto puedes quedarte como chofer de blanca, ¿te parece?
Claro, claro, don Rodolfo, muchas gracias.
Por cierto, ¿cómo sigue tu papá?
¿Cómo sigue? ¿De qué?
De la bronquitis que tuvo.
La última vez que hablé con él lo vi mal
Con una tos terrible
Señor, yo no sabía que estuviera malo
Entonces tampoco estás enterado de que el indio Ofelio
Se quiso robar el caballo de José Armando
Y casi mata a tu padre
Ese médico está loco
Que ni crea que me voy a tomar todas esas medicinas
Y las inyecciones menos
Ay, mira, pa, no se ande quejando
Yo veo esto es lo que dijo el doctor
Si no, no se va a componer nunca
Ya ve, le dijo que tiene que taparse
Ponerse una chamarra o un jorongo encima
Ay, sí, te digo que está loco
Cómo voy a andar todo enjorongado
Cómo se ve que nunca ha trabajado la tierra
Ni cepillado un caballo
Pues ya mejor ni discuto con usted
Yo le doy las medicinas y usted se las toma y ya
Y ni replique
Porque ahorita mismo le hablo a mi hermano
Y le digo lo malito que está
A que se venga luego para acá
Este caballerito casi se ha dormido
Mire, si lo tomo de la manita, se agarra de mi dedo
Es un sinvergüencita
Dominga, ¿por qué el papá del niño no ha venido a verlo ni una sola vez?
Pues
Que no lo quiera, Aurorita
Pero cómo es posible
Las personas pueden enojarse
Dejar de verse para siempre
Pero un hijo es un hijo
Este hijo le ha costado a Emeralda su felicidad
Y ella sigue queriendo con toda su alma
Al que fue su marido
Pero pues antes que nada es mamá
Ya este muchachito no lo cambia por todos los hombres del mundo, eso sí
Esmeralda, te traigo un tececito de ármica
No se moleste, socorrito
Nada de eso
Este tececito es muy bueno para las mujeres que acaban de tener sus bebés
Qué linda, gracias
¿Quieres que te ponga aquí tus flores o las dejo ahí en el comedor?
No, mejor que se queden en el comedor
Ay, están preciosas
Es que no las quiero, no puedo explicarle qué siento, es algo extraño, algo que no me gusta.
Esmeralda, Esmeralda, te extraño tanto.
Si tú supieras los deseos que tengo de verte, de sentir tu presencia junto a mí.
No entiendo cómo puedes decir que lo extrañas, Juana.
El doctor Malaber es muy malo.
No, Maribel.
Es un hombre muy solo, inseguro.
Yo sé que en el fondo tiene un gran corazón.
Pero parece todo lo contrario.
Está atormentado.
Acuérdate cómo era antes de aquel terrible incendio
Que le dejó el rostro deforme
Era un hombre paciente, estudioso, comprometido con su carrera
Amaba su profesión
Y siempre estaba dispuesto a servir a quien lo necesitara
Era agradable
Y sobre todo
Le gustaba vivir y disfrutar hasta el último momento
Pero llegó aquella terrible tarde
Y en unos instantes su vida quedó marcada por la fatalidad
Pero tú no fuiste culpable de nada
No sé por qué decidiste quedarte a su lado amargándote la vida
Has dejado a su lado los mejores años, tu juventud, tu familia
¿Para qué, Juana?
¿Por qué, Juana? ¿Por qué?
Por tonta
Porque así me engaño a mí misma creyendo que para él soy importante
Porque soy tan poca cosa
Que me conformo con un grito suyo
O con una mirada de sus ojos profundos
Porque lo amo, Maribel
Lo amo
Así que sabes que está aquí
¿A qué vino?
A pedirle trabajo a Rodolfo
Así que fue para eso
¿Y qué te figuraste?
Que venía por ti.
Deja ya de pensar en ese inútil.
Y comienza a preocuparte por nuestro futuro que está en tus manos.
Todo terminó, Crisanta.
Ni siquiera vino por mí.
Cuando salió la noticia de mi compromiso con José Armando,
lo que hice fue pensar en Adrián.
Corría a verlo para decirle que lo amaba
Que él es muy distinto a los hombres que siempre conocí
Entonces, ¿por qué te dejaste dominar por tu madre?
Y aceptaste el noviazgo con José Armando
Porque a pesar de quererlo
Reconozco que no tengo valor para enfrentar la vida que él me puede dar
No he nacido para pobre
¿Quién te entiende, niña?
Adrián dijo que yo era una velita
Debe tener razón
O quizás es que no tengo voluntad propia
Porque mamá siempre todo lo ha decidido por mí
No sé, Crisanta
Lo único que sé es que mi destino ha tomado su rumbo
Y en él
No está Adrián Lucero
Siento como un perro sin dueño, Esmeralda
Mal hay a la hora en que se me ocurrió venir pa' acá
Solo seguiste la voz de tu corazón
¿Y pa' qué me sirvió?
Nomás pa' fregarme más la herida
Y ahora con esto de mi papá no sé ni qué hacer
¿Has pensado regresar al campo?
Esta noche salgo pa' allá
Tengo que saber cómo están
Les llevo unos centavos y luego me regreso
Don Rodolfo me va a dar chamba
Adrián, piensa bien lo del mariachi
A ti siempre te ha gustado cantar y lo haces muy bien
Sí, pero no te imaginas lo que sentí cuando descubrí que le estaba cantando a Gracielita.
Y más cuando oí que ella y el doctorcito habían terminado.
¿No has pensado que puede haber una esperanza para ti?
No.
No, no.
Gracielita jugó conmigo todo el tiempo.
Ahora apenas termina con su prometido y otro ya le anda hablando de amor.
No, no es Miranda.
Gracielita se burló de mí
Le había hecho gracia jugar con un poblerino como yo
Dice tu tía que en un rato comemos
Ay, perdí mi cita con la modista, así que me quedaré a comer
Pues me disculpas con mis tíos
Ahora soy yo la que no puede comer aquí
¿A dónde vas?
Por ahí
A resolver nuestro futuro
¡Graciela!
¿No es eso lo que quieres?
Pues voy a complacerte, mamá
¿Vas a encontrarte otra vez con ese infeliz?
Puedes estar tranquila.
No volveré a verlo.
¡Gracielita!
¿No has pensado que ahora que el doctorcito es libre de nuevo
pueda venir a buscarte?
No, Adrián.
Ya rompió nuestro lazo de amor antes de que todo esto se presentara.
A mí me da harta pena verte así.
Yo estoy bien.
Aunque no puedo negarte que últimamente extraño mucho mi vida en el campo.
Esa tranquilidad que respiraba.
Bueno, voy a escribirle una carta a Florecita y a Fermín
Para que se la des ahora que vayas a verlos
Voy a mi cuarto, después bajo
Está bien
Con su permiso, doña Socorrito
Pásale, Adrián, pásale
Bueno
¿Cómo hay que me con la señora Esmeralda?
¿De parte de quién?
Abre el doctor Lucio Malavés
Es...
Es...
Es...
Esmeralda no está
¿Cómo que no está?
¿A dónde fue?
¿Y a qué hora regresa?
No sé decir
Salió con su mamá y no dijo nada
Bueno
Bueno
Mira, tengo que confesarte que por un momento creí que
Nunca más iba a tener la leche de estar así contigo
¿Por qué?
Otras veces ya hemos salido juntos, con el grupo
Bueno, yo pensé que te habías molestado por lo de la serenata que te llevé anoche
Una serenata no puede molestar a nadie
Y menos cuando le cantan a uno tan bonito
Bueno, así como apenas terminaste tu compromiso con José Armando, yo...
Fue un error haber intentado reanudar nuestras relaciones
Entre él y yo solo existe un cariño de primos
La verdad es que él no me ama, ni yo a él
¿Eso quiere decir que tu corazón está libre?
¿No me has contestado?
Gracias, linda
¿Por qué tomas las cosas tan en serio?
No pasa nada, José Armando
Me apena que pienses que abusé de ti
De nuestra amistad
No, hombre, para nada
Al contrario
Pasé una noche padrísima
Lo bueno es que mis papás andan en Cancún
Y mi hermana, sí me creyó que nos pasamos la noche cantando en casa de Dores.
Por cierto, tengo que llamarla para ponerla de acuerdo.
Te agradezco que hayas venido a hablar conmigo.
José Armando, no solo vine a tranquilizarte.
También quiero saber si...
nos podemos ver esta noche.
Sin ningún compromiso, mi amor.
No, solo estar juntos y pasarla maravillosamente.
Lo siento, Tania, pero esta noche quedé de cenar con mis papás.
Bueno, es que parece que ya no quieres nada conmigo.
No me gusta estarle rogando a nadie, y menos a un hombre.
No, Tania, no digas eso.
Yo te agradezco tu interés por mí y créeme que lo aprecio.
Pero no quieres saber más de mí, ¿no es así?
¿Cómo crees, Tania? Nos conocemos hace mucho tiempo.
Bueno, ¿vas a buscarme o no?
Está bien, yo te llamo.
Sin compromisos.
¿Sin compromisos?
Ahora que venga tu mamá le podemos decir.
Ya verás cómo luego te ayuda.
No, Dominga, no puedo andar huyendo.
No tengo por qué.
Además, ahora lo más importante es mi operación.
Después me pondré a estudiar
Para que mi lucha por sacar adelante a mi hijo no sea tan dura
Ay, mi hijita
Si tú aceptaras irte con tus padres
Ese demonio de mal haber nos atrevería a molestarte
Eso no podrá ser, Dominga
No puedo ir a vivir a ese lugar donde no soy bienvenida
El señor Peñarreal no me quiere
Y a mi hijo tampoco
No digas eso, hijita
Mamá, no sabía que estabas aquí
Perdón, buenas tardes
Siéntese, ahorita le traigo un cafecito
No se moleste, socorro
No, no hay ninguna molestia, ándale
Señora Blanca, qué bueno que vino
Esmeralda le tiene que decir algo
Dominga, ella no quiere que usted sepa, señora
Pero el demonio ese del doctor Lucio Malaber
Le habló por teléfono
Está aquí, en la ciudad
Le dijo que ha venido por ella y por su hijo
¿Puedo seguir esperando?
¿Qué?
Una oportunidad de que me quieras
No tienes que esperar
¿Entonces me aceptas?
Cásate conmigo
Sí, Emiliano
Acepto ser tu esposa
No te pierdas mañana, Esmeralda
Les traigo una buena noticia
Me he comprometido
¿Quién es?
Buenas noches
Esmeralda, eres los ojos del amor.
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