All language subtitles for 0535454544

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian Download
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Esmeralda

Me ves con la luz del corazón

Esperanza, esperanza

Tu amor es puro como el sol

Esperanza, esperanza

Eres los ojos del amor

Esperanza

En estos ojos del amor

Hermoso cariño, hermoso cariño

Que Dios ha mandado, va a ser destinado, no más para mí

Bueno, ¿qué le vas a decir a quien andas buscando?

Ay, ahorita verás

Debe interesarte mucho para que me hayas pedido que te acompañara Garibaldi

Ay, es que además me gustan mucho los mariachis, me encantan

De dicha y amor

Hermoso cariño

Hermoso cariño

Ya estoy como un niño

Con juguete nuevo

Contento y feliz

No puedo evitarlo

Y quiero gritarle amor

Hermoso cariño que Dios ha mandado

Nomás para mí

Oye, ¿envuelves al bebé requete bien?

Me enseñó el Sor Camelia.

Dice que no hay que apretarlo mucho para que pueda sacar sus manitas cuando despierte.

Sabe hartas cosas.

Vas a ser re buena, mamá.

Ojalá, Dominga. Quiero que mi Lupita me ilumine porque voy a tener que ser mamá y papá.

Está rechulo tu chilpayate.

Es que la de un porcito no sabe de lo que se está perdiendo.

Lo compadezco. Debe estar sufriendo mucho.

Ese no merece compasión.

Cualquiera puede equivocarse, Dominga.

Ay, mija. ¿Tos no lo odias?

El odio es un sentimiento que empequeñece.

No cabe en el corazón de alguien que ha querido tanto como yo quise a José Armando.

Pero él te abandonó.

Aún así no puedo odiarlo.

Cuando se tiene un hijo, hay tanta dulzura por dentro,

tanta gratitud a la vida,

que una se siente incapaz de un sentimiento o un pensamiento malvado.

Al contrario, Dominga, es como si el alma se contagiara de esa grandeza.

Será por eso que las madres tienen esa capacidad de sacrificio, de comprensión, de perdón.

¿Salud?

Porque José Armando y Gracielita se reconcilien.

Ay, sí, sí. Siempre me han hecho una pareja padrísima.

José Armando, ¿conoces al guapo que está con el doctor Pérez Montalvo?

Es Álvaro Gallardo Infante

¿Médico también?

Una eminencia en oftalmología

Espléndida muestra

¿Te gustó?

Es lo más reciente de su obra

Aquella escultura me parece verdaderamente bonita

Ay, gracias.

¿Sabes? Es una de mis obras preferidas.

Se llama vida.

Es preciosa.

Gracias.

Está volteando hacia acá.

Ahí viene. ¿A qué hora nos vamos?

Ni lo pienses, Gracielita. Esto va para largo.

Buenas noches.

¿Qué tal, Álvaro?

El doctor Álvaro Gallardo Infante.

Tania, Doris y Graciela.

¿Qué tal?

A ti ya te conocía por referencia de José Armando.

Ay, claro.

Pero si toda la vida fueron novios.

Y quién sabe, ¿dónde fuego hubo?

Salud.

Por el gusto de conocerle a él.

Igualmente.

Salud, salud.

El nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre.

Que venga nuestro reino, hagas el Señor tu voluntad, aquí en la tierra como en el cielo,

con los seres que hay en la tentación, que venga nuestro Señor.

¿Por qué rezas tanto?

Es que tengo mucho que agradecer.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga nuestro reino,

hagas el Señor tu voluntad, aquí en la tierra como en el cielo,

Ya acuéstate, mañana sigues con tus rezos.

Hoy quiero agradecerle a Dios nuestro Señor y a la Santísima Virgen,

Que Esmeralda haya salido con bien del sanatorio

Y que mi nieto ya esté sano y muy bien

Si no te dije nada del bautizo fue porque

Esmeralda me pidió que guardara discreción

Para evitarte un mal rato

No necesito que piensen por mí

Yo todavía puedo hacerlo

¿Y de veras crees que aguantes no dormir por las noches?

A todos se acostumbra uno

Menos a no comer

Pues sí, pero está pesado

Y luego Adrián que casi no duerme de día

Tú eres la que ya debería estar dormida en su casa, Aurorita

Sí, yo estoy listo para cuando ella me pida llevarla

¡Ay, no!

Déjame otro ratito

El fin mi mamá sabe que vine a verte

Nomás un rato

No son horas para que una muchacha decente ande en la calle

¿Me pueden dar sus nombres?

Ay, claro que sí.

Ellos son el doctor José Armando Peñarreal y ella la señorita Graciela Peñarreal.

Ah, sí, los conozco.

Pertenecen a la alta sociedad.

¿No estaban comprometidos?

Exactamente.

¿Se casaron?

No, todavía no.

Aunque estoy segura que muy pronto lo harán.

Es más, si quiere puede publicarlo en su periódico.

Muy bien, gracias.

Anden, anímense.

Vamos un rato nada más.

Es que mañana hay que trabajar muy temprano.

Pues por eso, vamos solamente un ratito.

Es más, vámonos de una vez.

¿Y a dónde quieren que las llevemos?

A Garibaldi, a oír mariachis.

Verás que no he cambiado, estoy enamorado, tal vez igual que ayer

Quizás me comentaron, que a solas me miraron, llorando tu querer

Y no me da vergüenza, aun con la experiencia, que la vida me dio

A tu amor yo me aferro, y aunque ya no lo tengo, no te puedo olvidar

A tu amor yo me aferro, y aunque ya no lo tengo, no me puedo olvidar

¿De qué manera te olvido? ¿De qué manera yo entiendo?

Sí, Blanca. José Armando le insistió tanto a Gracielita para que lo acompañara

que aceptó hasta que fuera con Doris y Tania.

Qué bueno que José Armando busque la compañía de Gracielita.

Siempre se han querido mucho.

Ay, querida, vamos a pedirle a todos los santos que nuestros hijos se reconcilien.

José Armando sigue amando a Esmeralda, pero nunca será feliz con ella, lo sabemos.

Y menos ahora que ha nacido su hijo.

La duda siempre existirá entre ellos y eso les impedirá ser felices

El único camino que les queda es rehacer cada uno su vida por su lado

Me voy a operar, mi amor

Ayúdame a salir con bien, virgencita

Solo te pido que me des un minuto de luz

Solo un minuto, señor

Para poder conocer el rostro de mi hijo

Hasta luego, doctor Pérez Montalvo

Y muchas gracias por su invitación

Al contrario, gracias a usted por su presencia

Hasta luego y encantado

Mucho gusto

Adiós, Sofía

Adiós

Y felicidades

Gracias

Te despido, doctor

Gracias, Álvaro

El doctor Peña Real es muy agradable

¿No te parece?

No lo sé

Apenas puse tres palabras con él

Pero no me disgusta en absoluto

Entonces, Álvaro, te unes al grupo, ¿verdad?

Se los agradezco, pero mañana tengo una operación delicada

Prefiero irme a descansar

Ándale, acompáñanos un ratito

Gracias, de veras

En otra ocasión será

Álvaro

¿Estás bien? ¿Te pegó?

Es un placer, ¿eh?

¿Tú también te ves?

Esperado afuera

A mí no me disgusta que Fátima siga empeñada

en que José Armando y Gracielita se reconcilien.

José Armando ama a Esmeralda.

Solo puede ser feliz a su lado.

Este asunto se ha vuelto una necedad de tu parte.

¿Por qué insistes en querer ver una posibilidad de reconciliación

que no existe?

Pues tú dirás, Misa, pero yo le pido a Dios que los una

y logren tener una familia.

Nuestro nieto necesita a su padre.

¿Y si no lo es?

Si José Armando no fuera su padre de sangre,

que lo sea de amor.

Porque no puedes negar que los dos se aman profundamente.

Estoy cansando de que no se hable de otra cosa en esta casa.

Por favor, Blanca, acepta las cosas como son.

Yo nunca voy a aceptar que mis hijos destruyan su vida.

Lo único que me importa es su felicidad.

A propósito, se me ha ocurrido comprarle a José Armando un departamento.

Me gustaría que en estos días me acompañaras a buscarlo.

Sí, con mucho gusto.

¿Y a nuestra hija?

¿Qué has pensado comprarle a Esmeralda?

¿Una casa?

Buenas noches.

Aurorita, ahora sí llevámonos, ya se nos hizo retardo.

Gracias por esperar mi descanso, pero no tenían que hacerlo.

¿Hasta cuándo quería yo venir?

Cantas muy bonita, Adrián.

Además, te queda muy bien ese traje de mariachi.

Y esos tacos de doña Chonita que nos recomendaste estaban de miedo

Casi siempre me vienen hoy con ella

Bueno, voy por mi carcachita que está aquí a la vuelta

Ahorita paso por ti, Aurora

Sí, aquí te espero

Oye, ¿hasta qué hora te vas a quedar aquí hoy, eh?

Hasta las siete de la mañana, como siempre

Cómo me gustaría poder acompañarte

¿Cómo crees?

Si tú ya deberías estar en tu casa, Aurora

Si me quedo, tú me cuidas

Una muchacha decente no anda en la calle a estas horas

¿Y a ti te gustan las muchachas decentes?

Pues luego

A mí no me gustaría que la que fuera a ser madre de mis hijos anduviera por aquí de noche y sola

Pero si no viniera sola

Menos

Eres muy lindo, Adrián

¿Puedo decirte algo?

Tú dirás

¿Cómo me gustaría conocer a otro muchacho igualito a ti?

Te quiero mucho

¡Adrián!

Toma

Pobrecita, mi amor

Pero si este chilpayate tiene en la panza un barrilito sin fondo

Tú no comías tanto

Pronto se pondrá fuerte y grandote

Y quiero verlo antes de que eso suceda

Ya se te metió esa idea en la cabeza y para que te la saques

Después de la visita que me hizo el doctor Lascano al hospital

Ha renacido en mi la esperanza de poder ver

Dominga, quiero ver a mi hijo

Pues mamá, que pase la cuarentena, vamos a verlo

Bueno, no, no, no, Dominga

Quiero buscarlo antes para que se vaya preparando

Y en cuanto el doctor Barrera me dé de alta

Me opero

Por eso era mi urgencia de hablar contigo, José Armando

Ya no sé qué hacer con Gracielita

Está deprimida, triste

Sentimental

No tiene ganas de salir ni de hacer nada

Si no fuera por sus amigas que la buscan tanto

Sí, ayer la noté muy nerviosa

Seguramente no te dijo la verdadera razón de su estado de ánimo

Eres tú, José Armando

Te extraña terriblemente

Y en verdad ya no la quieres

No sientes nada por ella

Porque yo sí te puedo asegurar

Que ella te sigue amando con todo su corazón

Y es tan terrible ver sufrir a un hijo

Y no poder hacer nada

¿O es que sigues con la esperanza de volver con Esmeralda?

No, eso descártalo, tía

Ah, bueno

Entonces puedo decirte algo que debes saber

Me llamó Lucio Malaber

Está enterado de todo lo que le ha sucedido a Esmeralda

Incluso sabe exactamente en dónde vive

¿Qué quiere ese maldito?

Me dijo que de un momento a otro

Se presentará aquí para reclamar la paternidad de su hijo

Te lo dije ayer, Blanca

Pero apenas anoche, no pensé que quisieras ir enseguida

Me urge comprarle el departamento a José Armando

Se lo voy a dar de regalo en su cumpleaños

Pero si su cumpleaños ya está aquí

Por eso precisamente me quiero dar prisa

Nunca te pido que me acompañes

Y ahora que necesito que lo hagas, te molestas

Está bien, no hay problema

Voy a pedirle a Crisanta que se vaya ella sola con Esmeralda

Yo lo alcanzaré después

¿Y cómo se llama?

¿Quién?

Pues tu nieto, el hijo de Esmeralda.

Se llama José Rodolfo.

Como su padre y su abuelo.

José Rodolfo.

Lucio Malavea está dispuesto a reclamar a su hijo.

¿Pero por qué te llamó a ti?

Por cobalde.

Porque sabía que yo te iba a informar de inmediato.

Él no es capaz de dar la cara.

Pero, ¿cómo localizó tus datos?

Dices que te habló a tu casa.

Ah, es como mi hermano.

No les tenga comunicación con Esmeralda.

Está enterado de todo lo que ha sucedido con ella.

De que estuvo con las monjitas.

Que ahora vive en esa vecindad.

Y sobre todo que Esmeralda ya es una mujer libre.

Ay, José Armando.

José Armando.

Ya, mi vida, ya

No llores, mi amor

Domingo, aquí está su pecito

Está bueno, ¿verdad?

Sí, sí, sí

Domingo, ¿por qué llora?

Pues debe tener polipito

Hasta los tres meses le duele la pancita

Porque se estaba acostumbrando a comer

Sí, eso ya me lo había dicho su camelia

Pero me preocupa que mi hijo llore tanto

Ya, ya está calmado

Lo que pasa es que este caballerito es un tragón

Tan chulo, caray

Si hasta parece que me está mirando

¿Cómo es, Dominga?

Dímelo

Ay, muchacha

Si ya te lo he dicho mil veces

Su piedad me ha dicho que los niños todos los días van cambiando

Ándale, Dominga, dímelo otra vez

Pues...

Tiene poco pelo

Unas pelucitas nada más, pero...

Pues hasta se le puede bailar y toda la cosa

¿De qué color?

Oscurito

¿Y qué más? ¿Qué más, Dominga?

Una naricita que parece un garbanzo

Y unos ojitos que parecen dos cielos

¿Cómo son sus ojos?

Son, pues este, clarito, como grisecito

Dominga, ¿y se está pareciendo a alguien?

Igualito al doctorcito Peñarreal

Igualito

Es su vivo retrato

Mi niño

Mi niño

A mí no puedes engañarme

Sigue sufriendo mucho por Esmeralda

Y esa obsesión va a terminar contigo

Porque seguramente

Ella piensa rehacer su vida

¿Y qué mejor que con el padre de su hijo?

Que lo haga

A mí no me importa

Por eso es que insisto en que hagas un nuevo intento con Gracielita

Tú has sido el único hombre en su vida

Te adora

Olvida esa mala experiencia

Y date otra oportunidad para ser feliz

Te quiero mucho

¡Adrián!

Está viviendo en el mismo lugar que ella

Y le sonreí amoroso

¡Claro! ¡Si son iguales!

Me estás engañando, lo odio

¡Lo odio!

¡Lo odio!

Cacielita, ¿qué te pasa?

Es que lo amo

Y lo amo con locura

He arriesgado todo por él y me engaño

Cálmate

¿Qué tienes por Dios?

Eso es lo esperada

No te pongas así

Todo tiene solución

Habla con José Armando.

Es que no es José Armando el hombre que amo.

Estoy enamorada de Adrián Lucero.

Sí, Doris.

Amo al peón de la casa grande.

Así que él, este enamorado misterioso,

Sí, Doris.

Es un campesino sin educación, sin clase,

pero con nobles sentimientos,

con una ternura que nunca antes había sentido.

Dejó todo por venir a buscarme.

Se enfrentó a esta enorme ciudad que a todo mundo aterra.

Hubiera sido una batalla para él encontrar trabajo aquí.

Me imagino.

¿Y qué hace?

Canta.

Ahora es mariachi.

Pero comenzó como cantante callejero.

Yo estuve en la casa grande mucho tiempo, seguro que lo sé.

No me digas que Adrián era aquel...

Sí.

El ranchero que nos encontramos en el tren ligero.

Mira nomás qué chamaco.

Todo el tiempo se la pasa dormido.

No te creas, Adrián.

Acabó de quedarse dormido porque estuvo llorando muchísimo.

O si lo pudieras ver.

Sería apaciguado y contento.

Adrián, quería preguntarte si le has escrito a Florecita.

No, Esmeralda.

Es que no quería escribirles hasta que no tuviera un buen trabajo.

Ya lo tienes.

Pues sí, no.

Saco buenos centavos, pero no me acostumbro a trabajar de noche.

Porque no puedo dormir en el día y ando todo atalantado.

Fíjate.

Y...

Ay, ¿qué piensas hacer?

Voy a seguirle buscando.

Pienso ir en estos días a la casa grande.

Nomás que me diga bien el etno que día me va a dar de descanso.

Qué bueno, Adrián.

Yo le voy a escribir una carta a Florecita, tu hermana, y a Fermín.

Espero que entiendan mi letra.

Seguro que sí.

¿Y a Gracielita la has visto?

Sí, Esmeralda.

Solo para darme cuenta que cada vez está más lejos de mí.

Estoy haciendo ilusiones en el aire

Ayer la vi

En Garibaldi

¿Y hablaste con ella?

No

Iba con sus amistades y con...

¿Con quién, Adrián?

Con el doctor José Armando

En serio que me has dejado fría, Gracielita

Pero no me tienes la cabeza

De veras que yo no quería enamorarme de Adrián

Pero es tan sincero, tan auténtico

Sencillo, fuerte y a la vez tan tierno

Parece un niño inocente

Sí, todo eso se oye muy bonito

Pero yo veo que no te has puesto a pensar en lo que te estás metiendo

Te imaginas los periódicos diciendo

La distinguida señorita Graciela Peña Real

Cambió a su eterno novio, el doctor José Armando Peña Real

Por el peón de la hacienda de su novio

Por favor, Doris

Pero no acaba ahí la cosa

El peón enamorado se vino a la ciudad a luchar por el amor de su princesa

Y se puso a cantar en el medio de transporte colectivo

Mejor conocido como tren ligero

¡Ya cállate, Doris!

Y se eran novios por 20 años

Mientras el novio junta el dinero para el vestido de novia de su princesa

¿Qué te parecieron los departamentos?

Preciosos, pero caros, muy caros

Con lo que cuesta un departamento aquí, puedes comprar una casa

La zona es muy exclusiva, Blanca

Sí, y los departamentos están muy amplios y con unos terminados de muy buen gusto

Pero me siguen pareciendo caros

Bueno, en todo caso, quien tendría que decidir sería José Armando.

Es que yo quería regalárselo de sorpresa en su fiesta de cumpleaños.

Si se trata del lugar donde va a vivir, lo más conveniente sería que él decidiera.

Bueno, tal vez tengas razón y él prefiera que le regale una casa.

Sí, Rodolfo. ¿Te imaginas si Dios nuestro Señor lo ilumina y se reconcilia con Esmeralda?

Con quien debería reconciliarse es con Gracielita

Casarse cuanto antes y hacer una familia en paz, como lo teníamos planeado

Tú lo has dicho, lo teníamos planeado

Y nadie puede planear la vida de otra persona, y menos la de los hijos

En todo caso, lo más justo sería que le pidiera perdón a Esmeralda

Se casaran y vivieran felices con nuestro nieto, ¿o no?

Contigo no se puede, Blanca, no sabes hablar de otra cosa

Perdóname, Gracielita

Tienes razón

Pero es que no sabes lo que estoy sufriendo

Ni siquiera te lo imaginas

¿Puedo darte un consejo, Gracielita?

Sí

Por favor, ayúdame

Cásate

¿Qué?

Tienes dos posibilidades.

Reconcílate con José Armando o corresponde al Emiliano.

Y cásate, Gracielita.

Es que solo así vas a sacarte de la cabeza esa locura.

¿Y cómo lo saco de mi corazón?

¡Adrián Lucero!

Esto.

Es un regalo que le manda mi hija.

Tómelo de una vez.

Acaba de reanudar su compromiso con José Armando.

Me pidió que le entregara este detalle.

Como una retribución por los daños y perjuicios que pudo haberle causado.

Mi hija está consciente del tiempo que usted perdió.

Y los gastos que le ocasionó el venir desde su pueblo a buscarla como un perro faldero.

Lucero, les tenemos que desear suficiente y se alargue de esta ciudad de inmediato.

Señora, ya estuvo su tarde.

Le prohíbo que...

¿Pero cómo se atreve a prohibirme algo a mí?

¿Cómo se atreve a poner sus ojos en mi Gracielita?

Una niña educada y con clase.

¿Pero cómo se pudo imaginar que la familia se iba a quedar que de brazos cruzados,

viendo como un vividor como usted, pretendía tener alguna relación con mi hija?

A lo único que usted, Adrián Lucero, puede aspirar

Es a conseguir una muchacha que se dedique al trabajo doméstico

O que vive en una vecindad de mala muerte como en la que usted vive

No me ofenda más, señora

Mi padre me ha enseñado a respetar a las mujeres

No haga que se me olviden mis buenas costumbres

Buenas costumbres

Sí, buenas costumbres y sentimientos nobles

Y eso es lo que nos enseñan en el campo

a respetar al prójimo

y jamás hacerle un daño a nadie.

Pero le pido me perdone

por hablarle de cosas que usted no entiende.

Con su permiso, señora.

Ojalá que su dinero

la acompañe cuando su hija la abandone.

Qué bueno que llegó, Crisanta.

Para que vea al caballerito acabado de bañar.

Ay, cómo me hubiera gustado llegar cuando lo estaban bañando.

Pues hubiera estado bien.

A mí me cuesta harto trabajo bañarlo.

Ya ni me acuerdo cómo se hace.

Bueno, las dejo.

Ahorita vuelvo, ¿eh?

Para llevarme la tibuta.

Está precioso.

¿Y mi mamá?

Empieza a venir en la tarde.

Tuvo que acompañar a don Rodolfo a hacer unas cosas.

¿Qué, Santa?

Deja de decirme Crisanta

Dime Nana, así nada más

Está bien

¿Qué querías decirme?

Que me quiero operar los ojos

Por favor, Nana

Consígueme una cita con el doctor Lascano

Para que me vea de una vez y me dé fecha para operarme

Quiero ver a mi hijo

Quiero atenderlo y cuidarlo muy bien

Quiero ver cómo es su sonrisa

Su mirada

Cada día que pasa lo deseo con más fuerza

Tú me entiendes, ¿verdad, nana?

Por supuesto

Hoy mismo haré una cita, te lo prometo

Gracias, nana

Que Dios te bendiga

¿Dónde está el coche de locar?

No puede estar exhibiendo todos los días, Florisita

¿Se puede?

Pase, pase

Llegó a la hora buena

Ahorita comemos, Fermín

Venga, siéntese

No, gracias, pero ya comí

Los acompaño un ratito

Si no hay por tú

No, nada de eso, siéntese

Ahorita les sirvo un cafecito, don Fermín

Gracias, Ruedecita

¿No han tenido noticias de Esmeralda?

Eso le estaba diciendo a mi papá

Ya no ha llegado carta ni de ella ni de Adrián.

Lo último que supimos fue que Esmeralda se divorció.

Sí, hombre.

Qué tristeza me dio saberlo.

Pues con todo respeto, el doctorcito ese de José Armando es un tarú.

¡Florecita!

Ay, perdón, pero es cierto.

¿Y Melesio? ¿No ha venido por acá?

Lo vi hoy en la mañana.

No se ve bien.

Está muy triste.

Enfermo de nostalgia.

Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, no me quiere, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no,

Dime, ¿dónde anda?

¿Qué hay, don?

¿No me hablas?

¿No me quieres hablar?

Es que mi reinita ya no me quiere.

Mi reinita me olvidó.

¿Y ahora qué va a hacer el bobo, Pérez?

Me voy a enfriar.

Y ya no voy a ver de vuelta a mi reina.

Bueno, mira, el día que ella vuelva por acá y te pregunte...

¿Dónde anda Melesio?

Tú dile.

El hombre Melesio ya se enfrió.

Se quedó tieso de tanto extrañarte.

Papi

Papi

Esto sí que es un verdadero milagro

Papi

Como siempre te estás quejando, que no te hago caso, que te tengo olvidado

¿Qué comentarios has oído sobre la exhibición?

Espléndido

El evento ha sido todo un éxito

¿Y tu discípulo?

¿Quién? ¿El doctor Peñarreal?

Yo que pensé que habrías venido para verme a mí

Por supuesto que vine para verte

Pero bueno, tal vez de paso me lo podría encontrar por aquí

José Armando me asiste en el hospital distrital por las mañanas.

Por las tardes está dedicado a terminar su especialización.

Me da gusto darme cuenta de que te simpatizo.

Bueno, digamos que es mi tipo.

Me imagino que es un hombre soltero.

Estoy muerto.

Apenas dormí dos horas.

Pero terminaste el tema.

Es que te tocó el más difícil.

Pues sí.

Pero si me hubiera puesto a trabajar en lugar de ir a la exhibición de noche.

Lo bueno es que Graciela no quiso quedarse en Garibaldi.

¿Y piensas volver con Gracielita?

No sé. Me siento muy confundido.

Lo que tienes que hacer es salir con otras mujeres.

Por ejemplo, la hija del doctor Pérez Montalvo.

Se ve que le caíste muy bien, ¿eh?

Sí

Nana, ¿cómo estás?

¿Se les ofrece algo?

José Armando, necesito que me des el teléfono del doctor Álvaro Lascano

¿De Álvaro Lascano?

Sí

Para hacerle una cita a Esmeralda

Está decidida a operarse

Lolita, enviar unos resultados de los análisis que solicité a los laboratorios

Sí, doctor

Aquí está.

Gracias.

De nada.

¿Consultorio del doctor Lascano?

Sí, claro que sí.

Permítame.

¿Le parece bien para la próxima semana?

Muy bien.

¿A nombre de quién?

Señora Esmeralda Peña Real.

¡Melesio!

¡Qué bueno que me visites!

Oyes, oyes, vámonos, Fermín, vámonos, vámonos.

¿A dónde?

¿A dónde? Pues allá a la capital a ver a mi reinita, a Esmeralda.

Sí, Esmeralda, no me he echado la tierra encima, todavía se acuerda de mí, estoy seguro.

Claro que se acuerda de ti, siempre te lo he dicho.

Pues vámonos, vámonos, vámonos, vamos a verla allá, Esmeralda.

Vamos a ver a mi reinita, Fermín, hombre

¡Ándale! ¡Vámonos!

¡Esmeralda!

¡Hija!

Te hablan por teléfono

¿Quién, socorrito?

Es un señor, pero no quiso decir su nombre

¿Por qué está gozormando, mi hijita?

Anda, ven

Ven, vamos

Ven, ven, ven

Vamos, vamos

No entiendo por qué te molesta tanto que Esmeralda consulte a Álvaro

¿Estabas muy entusiasmado con su operación?

No estoy molesto, Sebastián. Por mí puede hacer lo que ella quiera.

Qué lástima que no hayas podido arreglar los malentendidos con tu esposa.

Detrás de la fragilidad de Esmeralda se adivina una mujer fuerte y decidida.

Álvaro Lascano tiene un especial interés en que Esmeralda pueda ver.

Te diría que ese interés va más allá del ámbito profesional.

Ahora es una mujer libre.

Puede rehacer su vida con Álvaro o con el hombre que, según tú, es el padre de su hijo.

Porque seguramente ese hombre la va a buscar.

Que no se atreva, Sebastián.

Que no se atreva a buscar a Esmeralda.

Porque es infeliz.

Soy capaz de matarlo.

Gracias.

¿Bueno?

¿Es Fernanda?

¿Es Fernanda?

Sí

¿Quién habla?

Soy yo, Esmeralda

Lucio Malaber

He venido a la capital por mi hijo

Y por ti

No te pierdas mañana, Esmeralda

¿Cómo será mi nieto?

En realidad, me importa muy poco la sociedad

Y Esmeralda

¿Tampoco ella te importa?

Ni siquiera pensaste en ella.

Adriana, yo te amo.

Tienes los ojos del amor

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.