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Esmeralda
Te ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es como el sol
Esperanza, esperanza
En estos ojos del amor
Esperanza
Tienes los ojos del amor
Hijo, aún estás a tiempo de arrepentirte
No dejes de escapar la felicidad
¿Podemos proceder, doctor Peña Real?
Sí, proceda usted, señor juez
Estamos aquí reunidos por el motivo...
¿Por qué me dejas, José Armando?
¿Por qué?
Sí, ahora cuando más falta me haces, ¿por qué me abandonas?
Te necesito y te quiero, te quiero más que nunca.
No puedo aceptar lo que pasó, Esmeralda, pero eso no me impide decirte que te quiero con toda mi alma.
¿Por qué la adversidad se ensañó con nosotros y ha logrado separarnos?
¿Por qué, Dios mío, pudimos haber sido tan felices?
¿Por qué tenía que terminar todo de esta manera?
Tanto que nos hemos querido, tanto que hemos luchado.
Todo era tan bello.
¿Y ahora?
Jamás te olvidaré.
Siempre te voy a tener en mi pensamiento y en mi corazón.
Te quiero, José Armando.
Esmeralda, mi preciosa Esmeralda
¿Puedes escribir, Esmeralda?
Sí.
Mi nombre, sí.
Es aquí.
¿Ya, mamá?
Sí, hija, ya
Bien, eso es todo
Desde este momento queda disuelto el vínculo matrimonial
Yo nunca me he subido a esta cosa
¡Ay, ni yo!
Oye, Doris, ¿y si mejor regresamos al coche y allá te esperamos?
Es que nos vamos a engentar.
¡Ay, ya no sean flojas! Dejen de quejarse.
Ahorita no hay mucha gente, van a ver qué rápido llegamos.
Señora Fátima, ¿cómo le va?
Bien, casita
¿Están los señores?
La señora Blanca salió, pero el señor está en su despacho
Muy bien, voy a verlo
¿Qué hubo, la Tomás?
Adelante
Hola, querido
¿Gusta de tomar algo los señores?
¿No ha llegado la señora?
No, todavía no, señor.
Vámonos a la sala a un tequila. Ahí la esperaremos.
Como usted ordene, señor. Con permiso.
Vení a invitar a tu mujer a tomar un café.
Con eso le quedó últimamente. Lo único que hace es dedicarse a su nieto.
Por cierto, ya no me has dicho nada sobre la separación de José Armando.
Hoy firmaban el divorcio.
Usted no me entiende porque no le conviene entenderme
Deja de decir tonterías
¿Le parece una tontería haberle servido tantos años como un perro fiel?
A ti te gusta tu trabajo, ¿no?
Y te pago un sueldo por hacerlo
No es solo eso
Yo he dejado aquí los mejores años de mi vida
Ay, por favor
Lo mío no hubieras hecho en cualquier otro trabajo
Además yo no te estoy corriendo, al contrario
Te vas a quedar en esta casa como dueña y señora
¿Qué más quieres, Juana?
Que no soy ni la dueña, ni la señora
Deja tus quejas
Mira
Si yo no regreso a este pueblo
Y no necesito de esta casa
Tal vez hasta consideré la posibilidad
De heredártela
Qué generosa es conmigo, doctor
No esperaba menos de usted
Basta, bonita, basta
El que te haya dado un exceso de confianza
No significa que te me quieras subir a las barbas
Tú te quedas aquí
Porque aquí te necesito y se acabó
¿Eso no te parece?
Nada más me lo dices
y ya encontraré a otro cuidador que se encargue de mi casa.
Solo he sido eso en tu vida, Lucia.
La cuidadora de tu casa.
¿Puedes que nada más por ti andamos metidas en estas danzas?
Yo no sé cómo te hicimos caso
Ah, ya cármense las dos
Porque Gracielita nos cuenta lo desenamorado misterioso que traes
¡Ay, tú estás loca!
¿No te crees que cuando suena tu celular no nos damos cuenta que te vas por ahí a conquistar un discípulo?
Lo que pasa, yo sé, es que no quieres que nos enteremos, ¿verdad?
Andas mal
Bueno, bueno, si tienes un galán, ¿qué tiene de malo?
Ahí viene el tren
Ahí viene el tren.
Ojalá ya no hubieras vacíos para que así podamos platicar muy a gusto.
Sí.
Tú primero.
Se ponen listas, ¿eh?
Ok, ok.
Siganle.
Siganle.
Ahora sí, Gracielita.
Cuenta, cuenta.
¡Ay, no inventes, Doris!
Yo no tengo galán.
¡Ay, no te hagas!
¿Qué nos vamos a mirar?
¡Órale!
Hasta Cantor ahí en el tren le quedó.
Es que yo le dije que iba a tener unas amigas aquí
y a que lo conocieran.
¿A quién? ¿Al cantor?
¡Ay, cómo querís!
¡No seas boba!
¿Al patrín?
Ya te oí yo de amiga de un cantante callejero.
¡Qué horror!
Bueno, pues en vez de convertir al cantor,
ganar a una delitada.
Oye, pues no está nada mal, ¿eh?
Sí, Doris, ¿qué te pasa?
¡Es un mapo!
No, no, no, es un rancherote, está bien mapo
Busqué a Busquitos
Bueno, ¿qué opina Gracielita?
Ella estuvo en la casa grande mucho tiempo, seguro que no se ha ido a otro rancherote a travesar
Esto está bien
¿A ver, te des cambio?
Gracias
¿Te gusta tu pera?
Gracias
¿Te gusta tu pera? Gracias
Ay, vení
Gracias
Gracias
¿Y tú? ¿Qué no le vas a dar algo al ranchero?
¿Viste? Ya Gracielita se quedó mudo
¿Y también tú? Hasta pálida estás
No me vas a salir porque lo conoces
¿Cómo crees?
Ya parece que su mamá iba a dejar que tuviera esa clase de conocidos
Ay, no te creas, Gracielita, discúlpanos
Es que tenía lento a lo simple
Bueno, échame a mí la culpa
Bueno, gustadas, ¿eh?
En la próxima nos bajamos
Hija, ¿quieres que mande a Nicolás en la tarde?
¿Para qué, mamá?
Para que te lleve a la casa de socorrito
No, mamá, te lo agradezco
Pero, hija, ya te dije que estoy bien
Como aquí con las monjitas
Y luego me voy con Dominga caminando
Recuerda que el doctor me recetó caminar todos los días
Sí, doña, yo la cuido como siempre
Buenas tardes
Buenas tardes, Sor Lucila
¿Cómo estás, Esmeralda?
Bien, gracias
Mi hija me pidió que la trajera con usted
Sí, las invité a comer
¿Gusta quedarse con nosotras?
Se lo agradezco, Sor Lucila
Pero mi marido me debe estar esperando
Le encargo a mi hija.
No te preocupes, mamá.
Aquí puedo encontrar la paz que necesito en este momento.
Necesito pasar por el libro de anatomía.
Lo encargué en la librería de la universidad.
Espero que ya lo tenga.
¿Por qué no me hablas de lo que en verdad te interesa?
Lo que me interesa es terminar la especialidad y vivir tranquilo.
Seguramente lograrás lo primero, pero sinceramente dudo que logres lo segundo.
¿Qué dices?
Que tú nunca podrás vivir tranquilo
Muy bien, gracias por tus buenos deseos
Mis buenos deseos te los expresé hace mucho tiempo
Pero no me quisiste escuchar
Mira, Sebastián, yo estoy seguro de lo que hice
Si me equivoqué, pagaré las consecuencias
José Armando
¿Qué harías si el mentado doctor Malaverse
Apareciera aquí buscando a Esmeralda?
Verás que no sé qué hacer con Gracielita
Nada le interesa
El proyecto que tenía de mandarla a estudiar a Nueva York
No lo quiso
Total, anda de vaga con sus amigas
Debe ser una de esas temporadas
Que les da a los muchachos de ahora
Blanca, ¿pero qué te pasa?
Traes una cara que...
Estoy cansada, muy cansada
¿Dónde estuviste toda la mañana?
Con Esmeralda
La acompañé a la firma del divorcio
Tú lo sabías, ¿verdad?
¿Saber qué?
Que hoy era la última firma del divorcio de los muchachos.
Hablé con el licenciado Díaz Mirón, él me lo informó.
¿Y por qué no me lo dijiste?
Querida, seguramente Rodolfo no quiso preocuparte.
Tú no debes andar de un lado a otro soportando tantas emociones.
Tu salud volverá a resentirse
Mi niña, ¿te sientes mal?
No, no, no
Me siento agotada nada más
Bueno, bueno, bueno
Cuenta, cuenta, ¿cómo fue todo en el juzgado?
¿Cómo tenía que ser?
Quiero decir que no hubo ningún incidente desagradable
Por supuesto que no
Esmeralda es demasiado digna
Y está suficientemente bien educada
Como para dar un espectáculo en un momento así
Bueno, no, no me refería a eso, querida
Pensaba que, como la situación...
Bueno, tú me entiendes, ¿no?
Sí, te entiendo.
Pobrecita.
No lloró siquiera.
No derramó una lágrima.
¿Y José Armando?
Él estaba muy nervioso y...
hasta diría que tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano
para no correr al lado de Esmeralda y pedirle perdón.
Pero no lo hizo, ¿verdad?
No.
Desgraciadamente no lo hizo.
Quiera Dios que algún día no le pese todo esto
¿Pero por qué habría de pesarle?
La decisión fue tomada por los dos
Y pasados los primeros momentos
Comprenderán que es lo mejor que pudieron hacer
Fatima, te voy a agradecer que omitas tus comentarios a este respecto
Todo lo que a mi hija hace sufrir, me hace sufrir a mí
Quiero estar ocupada todo el día, Sor Piedad
Trabajar, estudiar hasta agotarme
No quiero tener un solo minuto para pensar
Te comprendo, hija mía
Y quiero que sepas que me siento muy cerca de ti en este momento tan amargo que estás viviendo
Usted sabe que este era el único camino que podía tomar
Ahora sufro, sí
Pero más estaría sufriendo si hubiera renunciado a mi hijo
Dios nuestro Señor sabrá recompensarte
Y cuando tengas a tu hijito, vas a recibir más alegrías que las penas que ahora tienes
¿Qué te pasa, muchacho?
¿Por qué estás triste?
No, si no estoy triste
¿Pero cómo no?
Tu guitarra lo está diciendo y yo, mira, yo lo oigo
Ay, Don Cuco
Ve aquella estrella que brilla intensamente
No, pues yo no alcanzo a ver nada
Pues ahí está
Pero está tan alta, tan alta
Y hay tanta dificultad que se atraviesa que...
Que no nos deja verla
Pues deja de mirar para allá
Y échale un ojito
A las cosas bonitas que tienes aquí
A tu alcance, a tu alrededor, hombre
Ese es el chiste
¿Listo?
Vámonos
¿Y la verdad pensé que a la mera hora te ibas a echar para atrás?
Pues pensaste mal
Necesito aturdirme, olvidar
Y ahora en adelante voy a gozar de la vida
Esta es la última lágrima que lloro por nuestro amor, José Armando
Ahora voy a luchar por encontrar la felicidad al lado de mi hijo
Y tú que te creías el rey de todo el mundo
Y tú que nunca fuiste capaz de perdonar
De veras ya no lo necesitas.
No, doctor, se lo agradezco.
Me sacó de un apuro.
¿Cuál es el dinero para sacar de apuros a los amigos?
Pues gracias, por favor.
Me lo agradezco, pero ni me lo agradezcas, porque yo te voy a pedir uno.
Pues, se lo más diga.
Se trata de...
de Adrián.
Adrián Lucero, mucho gusto.
No es de la capital.
Y no ha conseguido chamba todavía, ama
Sabe cantar y tocar la guitarra
Pero con mucho sentimiento
¿Te gustaría cantar en un mariachi?
Pues ya lo creo
Bueno, te voy a dar con la chava
Eres el jefe de mi mariachi
Oye, necesitamos un integrante más
¿Quieres que te oferemos?
Sí, aguánteme tantito
¿Ya ves? Gracias.
Ya la hicimos, hermano. Gracias, don Pinto.
Claro. Gracias.
¡Adrián!
Adrián Lucero.
Ahí las puedo creer.
¿Qué haces aquí, Adrián?
Pues ya ve, buscando trabajo.
Pero, ¿por qué?
¿Tuviste algún problema en la casa grande?
No, no, no, allá todo está bien.
Yo me quise venir para la capital a probar suerte.
¿Por qué no me has buscado?
¿Has hablado con mi padre?
No, aunque mi papá ya le dijo que yo andaba por este rumbo.
Mira, aquí está mi dirección y mi teléfono.
Háblame.
Veré qué puedo hacer por ti.
Sí, doctor.
Lo haré.
¿Qué?
¿Piensas trabajar aquí cantando con el mariachi?
Pues eso ando viendo.
Bueno.
Pues te deseo mucha suerte.
Y por favor no dejes de llamar.
Hasta luego.
Buenas noches.
Hasta luego.
Hasta luego.
Oye, ¿quién es ese joven tan elegante?
Ese joven tan elegante
Es el marido de Esmeralda
Dejaron de ser marido y mujer
Mi hija está deshecha
Y tú me preguntas por qué estoy tan seria
Bueno, sucedió lo que tenía que suceder
A otra cosa
Así lo haré
No pienso incomodarte más
Solo te aviso que de ahora en adelante
Pasaré el mayor tiempo posible al lado de Esmeralda
¿Me avisas?
Por supuesto, Rodolfo
¿O debo pedirte permiso para ver a nuestra hija?
Voy al jardín a tomar un poco de aire.
Ay, Dios mío.
Ablanda su corazón y el de José Armando.
Nunca perderé la esperanza de que se arreglen las cosas entre mis hijos.
Me parece de lo más extraño que Adrián esté aquí padeciendo por encontrar un trabajo
Debe haber pensado que aquí en la capital haría fortuna, como muchos creen
Adrián no, él siempre se sintió orgulloso de la tierra donde nació
No, Sebastián, Adrián está aquí por una razón muy poderosa
Pues ya está, Adrián, ya hablé con el jefe
Si quieres, quédate de una vez, para que vayas bien del ambiente
Quédate muchacho
No me regreso solo
Vas a tener que acostumbrarte
A trabajar de noche
Y dormir de día
Gracias Don Pucco
Me engañaste Adriana
Me dio mucha vergüenza verte ahí
De cantante callejero
Oye
¿Se conocen o qué?
Se están cantando Esmeralda
Tú la pediste
Ya, ya, ya
Mejor vamos a brindar el clásico, ¿sale?
Por ellas, aunque mal paguen.
Ven, mi amor
Vamos con tu papá
José Armando
José Armando
Me angustió mucho ese sueño, Sor Piedad.
Fue solo eso, hija, un sueño.
Es que sentí como... como un presentimiento.
¿Qué presentimiento, Esmeralda?
Fue como un aviso que otro hombre siempre se va a interponer entre José Armando y su hijo.
Porque cada vez estoy más segura que el hijo que espero
Es de él.
Te tengo una sorpresa, Esmeralda.
Tócalas.
Son letras.
Sí, ya no vamos a tener que hacerlas con plastilina.
Estas ya están hechas.
¡Qué maravilla!
¿Jota?
Sí.
Jota, sí.
Sí.
Muy bien, Esmeralda.
Me parece el doctorcito, ¿eh?
El mismito día que firmó para romper el matrimonio con Esmeralda,
en lugar de estar con sentimientos, se fue por ahí de fiesta.
Ella sufriendo y él celebrando que la abandonó.
Me dio su tarjeta y me pidió que le hablara.
Que a lo mejor le podía ayudarle.
O sea, ¿pa' qué?
¿Vas a trabajar de mariachi, no?
Todavía no es seguro, Domingo.
Eleno me dijo que tenía yo que ir todas las noches
para cubrir algo en lo que falte.
¿Te van a pagar?
Oh, sí. Una parte de las propinas.
Ya cuando sea mariachi voy a poder ganar más
Lo que estaba pensando es
¿Qué irá a hacer el doctor Peña Real ahora que es un hombre libre?
No, pues eso sí he pensado
Eso a mí me gustaría mucho saberlo
Y pues qué importa lo que haga
Ya el cortó con Esmeralda
Segurísimo ya no va a volver con ella
Pero con Gracielita sí puede volver
Así es, Gracielita
Eso es lo que tienes que hacer
Empezar a tratar a José Armando como antes
Ay, mamá, ya vas a empezar
Es preciso que te lo ganes otra vez, que lo reconquistes
Ese compromiso tiene que formalizarse de nuevo
¿No comprendes que me pones en una situación muy desagradable?
Después de todo lo que ha pasado, ¿cómo me la voy a meter por los ojos?
Hay muchas maneras de hacerlo
¿Y mi dignidad?
¿Y mi amor propio?
Ay, hijita, hay ocasiones en la vida en que es muy conveniente olvidarse de ciertas cosas.
La dignidad y el amor propio.
Los haces a un lado en este momento.
Ahora, debes darle a entender muy discretamente que tú estás dispuesta a una reconciliación
y a considerar lo pasado como un tropezón sin la menor importancia.
Yo no podré hacer eso.
Ya lo creo que puedes y lo harás.
Nos hace demasiada falta el dinero
Y la posición social de los Peñarreal
Para venir a hacer en este momento
Ay, pero si mi tío te puso una cantidad importante en el banco
¿No te parece suficiente?
Nada será suficiente
Mientras no sea nuestra
La fortuna de los Peñarreal
Y no permitiré que ahora
Lo vengas a estropear todo
Con remilgos absurdos
Si esa señorita te quiere como dice, ¿pa' qué te apura?
Ayer me encontró cantando en el tren ligero.
Iba con unas muchachas.
Uy, pues este Capulín ya se lo...
Eso es lo que me temo, Domingo.
Que Gracielita me compare con José Armando y...
Y pues ya sé que voy a salir perdiendo.
Pues no se me chicopale.
Cuando vino a la capital, usted sabía que esto iba a estar rete bien duro.
Ahora no me diga que se está echando pa' atrás.
No, no, no, no, Domingo.
Yo voy a luchar por ese amor con todas mis fuerzas y con todo mi ser.
A ver, permítanmelo, Cuco.
Me estás malacostumbrando, muchacho.
Míralo, Cuco.
¿Conocía a Dominga?
Pues nomás de vista, pero no tenía el gusto de que me la presentaran.
Es de mi pueblo y la quiero como si fuera de mi familia.
Bueno, pues a sus pies, señora.
No, sin el señora.
Soy la Dominga y nomás.
Está bien, hijo
Me dará mucho gusto que vengas a la casa
Pregúntale qué quiere que le haga de comer
Que dice la nana que te quieres comer
Sí, claro que sí, hijo
Aquí te esperamos, ¿eh?
Te mando un beso
Hola, querida
¿Hablabas con José Armando?
Sí
Me llamó para decirme que hoy viene a comer con nosotros
Ay, tengo tantas ganas de verlo
Pues estás invitada
Sí, entonces voy a avisarle a Gracielita que venga
Ella también tiene muchos deseos de platicar con José Armando
Y pienso que en este momento
Él puede necesitar el cariño desinteresado de mi hija
Sor Lucila
¿Tú crees que ya puedo escribirle una carta a Florecita?
Claro que sí, Esmeralda, yo te ayudo
Yo sé que le va a dar mucho gusto que le escriba
También quiero mandarle unas líneas a mi querido Fermín
Y a Melesio
Mi inolvidable Melesio
¡Júbile, galartija!
¡Caray!
¿Cómo te pareces tú a Juana la bruja?
¡Qué tanto habla de mí!
¡Ay!
¡Oye!
¡No me espantes, hombre!
¡Fermín!
Toda la vida te has espantado.
Sí, es que a mí los panteones me dan mucho miedo.
Y luego tú te apareces ahí de pronto.
Pues aquí vivo.
Y aquí viviré hasta que muera
Sí, pues yo vine a ver si ya me hiciste un lugarcito por aquí
Para cuando yo me difundí
¿Otra vez queriéndote morir?
No, ahora sí, ven serio, Fermín
En las mañanas cuando despierto ya veo que mis ojitos apenas se pueden abrir
No se pueden abrir
Ya me canso de todo
Hablas como si fueras un viejito
Lo soy, Fermín, lo soy
Fíjate, cuando me miro yo en el agua del manantial
Allá en la gruta donde siempre he llevado yo a mi reinita
El agua me dice
¡Melesio!
Ya estás viejo, Melesio
Ya pronto te vas a petatear
El agua de la gruta siempre dice la verdad, Fermín
¿Y tú? ¿Te quieres morir?
Pues bueno, pues nomás a veces
A mí a veces me llega también hondo la querencia de mi reinita
Ya no va a volver, ¿verdad?
Ah, tal vez un día regrese, Melesio
Eso solo Dios lo sabe
Pues mira, a mí lo que me duele retearte es que ya no vuelva
No necesitas tenerla aquí junto a ti
Solo piensa que este cielo que te cubre
También la cubre a ella
Y el solecito que nos calienta
También a ella le da calor
Que las estrellas y la luna
Que nos alumbra el camino
También la hace con la esmeralda
Como ves
Ella no está tan lejos de nosotros
Puede, puede, sí
Pero a mí me hace
Repiarta
Falta verla y oírla
Bueno, deja de tristear
Y vente a comer conmigo
Yo te invito
Dice sopita de lentejas
Y unas papitas con crema bien sabrosas
Sí, órale, órale, órale
Porque, ¿sabes? Mira, las penas cuando hablan
Son menos
Vente, vente
Mañana llevo tus cartas al correo
Ahorita les pongo los sobres y los timbres
Gracias, Sor Lucila
Ojalá me entiendan
Claro que sí
Tienes una letra muy clara y muy grande
Aprendes rápido, Esmeralda
Sí, eso me decía Lucia
¿Sabes, Sor Lucila?
Hay algo que me inquieta mucho
¿Qué es?
La idea de que Lucio Malaber se me presente
¿Y qué harías?
No lo sé, aunque no lo creo capaz de dejar el pueblo y venir a la capital.
¿Por qué? Si es un médico competente, puede encontrar trabajo aquí.
Él me rescató de un incendio.
Yo me quedé atrapada y él arriesgó su vida por la mía.
Por salvarme, una viga cayó sobre su cara y lo dejó marcado para siempre.
Desde entonces ha vivido recluido en su casa
Lejos de las miradas curiosas, como él decía
¿Y por qué no se operó?
Actualmente la cirugía reconstructiva está muy avanzada
No lo sé
Seguramente le faltaron recursos para hacerlo
Una operación así debe ser muy costosa
Me urge irme a mi casa de la ciudad
Yo esperaba que estuviera totalmente restaurada
Pues compra todo nuevo
Por ti, Esmeralda
Por tu divorcio
Por nuestro próximo encuentro
Ay, te ves muy bien, José Armando
Pero hace tiempo que nos tienes olvidadas
Es que trabajar y estudiar es muy duro, tía
Y quiero terminar mi especialidad lo antes posible
Pero eso no te impide tener un rato de diversión, ¿verdad?
¿Por qué no invitas a Gracielita a salir?
Ay, no debería decírtelo
Pero desde que ustedes terminaron, mi hija se ha vuelto solitaria
Triste
Mamá
Pero qué mejor que ustedes que se conocen tan bien
Intenten salir de nuevo
¿No crees que le estaría bien a los dos, Blanca?
Sí, claro
Pues que ya no te gustaría salir con mi hija, José Armando
¿Cómo crees, tía?
A Graciela y a mí nos une un cariño muy grande desde niños
Sí, mamá
Lo que pasa es que él ahora tiene otros compromisos más importantes
Y debemos respetarlo
En cuanto llegue don Rodolfo pueden pasar a la mesa
Sí, nana, gracias
¿Y por qué no empiezan hoy?
Pueden ir al cine o a tomar una copa para que no se les vea el tanto
Mamá, por favor
Sí, tía. Con mucho gusto.
¡Ay, qué lindo! ¿A qué hora pasas por ella?
Sí, Esmeralda. Adrián se encontró al doctorcito ahí donde andan los mariachis y eso.
Debe haber ido a celebrar nuestra separación.
Pues tú deberías hacer lo mismo, mija. Irte por ahí y pasarla bien.
No, Dominga. Ahora más que nunca tengo que cuidarme. Por mi hijo.
No, pues eso sí, pero...
Pero después que nazca tu chispa, ya te...
Me lo dejas y te vas tú también de pachanga, ¿eh?
Al fin, pues te puedes ir con Adrián
¿A dónde te quieres ir con Adrián?
Esta dominga que quiere que me vaya a divertir con Adrián después de que nazca mi bebé
Ay, sí, yo te acompaño, ¿eh? Cuando quieras, esmeralda
Tú nada más oyes a Adrián y te alborotas todita, ¿verdad?
Ay, no, ¿cómo cree?
Lo que pasa es que casi no lo veo.
Llega directo a su cuarto y no le veo ni el polvo.
A ti te gusta, ¿verdad?
A esta vieja pues no la puedes engañar.
Pues, pues sí, un poquito nada más.
Adrián está enamorado, Aurorita, de una muchacha linda.
Pero no la adecuada para él.
Tarde o temprano se va a convencer.
Y si te pones a abusar, lo puedes pescar.
Dios la oiga, Dominga.
Dios la oiga.
Estoy lista, José Armando.
Qué puntual.
Y qué guapa.
Mentiroso.
¿A dónde vamos a ir?
A un lugar muy típico.
Te vas a llevar una gran sorpresa.
Hijo, ¿no vas a cenar?
Sí, mamá
¿En cuánto termina?
Es que trabajas mucho y comes mal
Tú sabes que mi carrera me apasiona
Y no como mal, solo lo necesario
Pero te la vives en el hospital todo el santo día
No descansas ni los fines de semana
Bueno, mamá, los enfermos no esperan
Sí, Álvaro
Pero ¿a qué horas vas a vivir tu vida?
A formar una familia
Ni novia tienes, hijo
Y al paso que vas no voy a conocer a mis nietos
No ha llegado la mujer de mi vida
Pues la mujer de tu vida no te va a venir a buscar hasta tu estudio
Ya veo que ni caso me haces
Te quiero mucho
¿Qué buscas?
Espérame tantito, espérame aquí, no te muevas
José Armando, no me dejes aquí sola
Es un momento nada más, por favor, no te muevas
Ya tenía 200 diarios, estás hablando para 10 días, son dos mil pasitos
¡Doctor! ¿Cómo está?
Bien
Mira quién está aquí
¡Ay, tamales!
¡Tamales!
Tenemos a todo el champurrado
¿Nadie quiere un champurrado?
Sí, déjame un champurrado
Órale
Ahora va a ser más difícil ver a Adrián
Pero una de estas noches me lanzo a verlo a Garibaldi.
¿Tú sola?
Ni pensarlo, chulita.
Ay, claro que no, mamá.
¿Cómo crees?
Ay, ¿estás cansada, Esmeralda?
Sí, un poco.
Vete a acostar, hija.
Sí, vámonos a acostarnos.
No, no, no, Dominga.
Ya me puedo ir sola.
Tú quédate otro ratito.
Bueno, pues vamos levantando la mesa.
Bueno.
Bueno, buenas noches.
Buenas noches, mi vida.
Hasta mañana.
Descansa.
Sí.
Gracias.
Pero ya me he acabado.
En el próximo capítulo
Tu bebé está por nacer, ayúdame
Nana, llama a la casa para avisarle a Rodolfo
Mientras yo espero al médico para que me diga cómo está mi hija
¿Y a José Armando?
No, a él no
Seguramente el doctor Malavés
No está enterado de que ha sido padre
Esperanza, tu amor es puro como el sol, Esperanza, Esperanza, eres los ojos del amor.
Gracias por ver el video.
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