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Esmeralda
Te ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
Tienes los ojos del amor
Esperanza
En estos ojos del amor
¡Gracias!
Hola Don Cuco
¿Qué vamos a hacer, Aurorita?
¿Apenas va llegando?
Sí, me voy a comer y a descansar un ratito
¿A poco vas a seguirme?
Claro, me voy a la parroquia, a la mina del 7
Y luego me vengo para la casa
Ay, Don Cuco, usted es retechambiador
El trabajo alimenta el espíritu y la barriga
Voy para arriba, ¿le ayudo a cargar su guitarra?
Ni lo quiera Dios, hombre, ya estoy viejo, pero todavía puedo con ella
Ya lo sé, no es por eso
¿Sabe, Don Cuco? Yo tengo una guitarra, pero le hacen falta cuerdas
Pues cuando quiera se las ponemos
Ay, sí, sería muy bueno
Ay, Aurorita, eres muy linda
Ojalá y encuentres un buen hombre que te quiera mucho
Ay, Dios lo oiga, don Cuco
Claro
Dios lo oiga
Todo está perfectamente
Más adelante sacaremos un ultrasonido
Ahora voy a recetarte unas vitaminas, hierro y calcio
Sobre todo alimentos que los contengan
Qué bueno que la encuentra bien
Tenía pendiente por ella
como hace poco se sintió mal.
Debe haber andado muy atareada o muy nerviosa.
Así es que esta niña tiene que cuidarse y estar tranquilita, ¿eh?
Sí, doctor.
Ojalá y pudiera.
A la pobre le esperan muchas apuraciones.
Tu bebé se alimenta de tu salud,
de tu bienestar, Esmeralda.
Olvida esas preocupaciones
y sé feliz.
¿Sí?
Hola, Adrián. ¿Cómo te fue?
Pasa, pasa.
No encontré nada todavía, pero iba de salida para seguir buscando.
Déjame ver si puedo conseguirte algo donde yo trabajo.
Voy a hablar con la jefa de personal.
A la mejor...
¿Qué tanto me olías?
O sea, pensando en qué podían ocuparte.
Está canijo, ¿verdad?
Bueno, también canto.
Y dicen que no lo hago tan mal.
¿De veras?
¿Tú también?
Precisamente, hoy vi a un cuate en el tren ligero con su guitarra.
Y pues creo que yo lo haría mejor.
Yo tengo una guitarra.
¿En serio?
Sí, está por ahí arrumbada.
Ven, vamos a buscarla.
Pues, qué caray.
De una vez compramos tus vitaminas
Para que empieces a tomarlas hoy mismo
Oiga, ¿y de veras servirá eso?
Claro que sí, Dominga
Pues es que allá en el campo
Las mujeres que están esperando
Comen igual que siempre
Y tienen unos chilpallates fuertes y sanos
Bonito y torcito, Peña Real
Acuérdese nomás cómo estaba el chamanquito.
Sí, Dominga, cómo olvidarlo.
Oiga, por cierto, ¿dónde anda él?
Yo creía que estaría esperando a Esmeralda, pero se fue.
¿Quién? ¿José Armando?
Sí, ahí estaba.
Cuando el doctor te puso el aparato ese, casi chilla de la emoción.
¿Es cierto eso, mamá?
Sí, Esmeralda.
José Armando escuchó los latidos del corazón de tu hijito.
Mira, Adrián, tú vete a seguir buscando chambas
Y yo mientras, le compro a la guitarra los cuerdos que le hacen falta
Pero tú tienes que ir a tu escuela
Ay, nomás me vuelo a una clase
Ahorita le pregunto a don Cuco dónde venden las cuerdas
Paso, las compro y me jalo para la escuela
¿Y quién es don Cuco?
Vive allá arriba y toda su vida ha tocado guitarra
Es muy buena gente
A ver si luego te lo presento
Bueno, pues, pues gracias
Y nos vemos
Suerte, ¿eh?
¿Qué pasa?
Ahorita regreso, Nicolás
No sabes cuánto agradezco tus atenciones, Rodolfo
Me daba tanta pena hablarte sobre mis problemas económicos
Mal hecho
Yo le ofrecí a Guillermo, tu marido, velar por ustedes y así lo haré
Iremos al banco para que firmes los papeles correspondientes a la inversión que haré a tu nombre
Ay, qué lindo eres
Y es que también quería comentarte que me gustaría mandar a Gracielita a estudiar diseño de modas a Nueva York
¿Quieres que estudie lejos de aquí? ¿Por qué?
Primera porque ahí se encuentran los mejores diseñadores de América
Y en segunda
Para que olvide un poco la tristeza que le ocasionó su rompimiento con José Armando
José Armando quedará libre muy pronto
El licenciado Díaz Mirón está agilizando los trámites de su divorcio
Eso significa que todavía existe la esperanza de que él y Gracielita se reconcilien
Tal vez, Fátima
José Armando parece estar decidido a separarse definitivamente de Esmeralda
Qué feliz me haces, Gracielita
Tenía tantos deseos de verte
¿Por qué no me has hablado?
¿Por qué?
¿Por qué todavía no consigo trabajo?
Me da pena.
Por favor, mi vida, háblame a la hora que puedas.
Porque solo se presenta cuando quieres.
Toma.
Con esta tarjeta puedes llamarme.
No, no, no.
Yo la puedo comprar.
Además, en la vecindad hay teléfono.
Entonces no tienes excusa para no llamarme.
Bueno, me voy.
Ya debe haber salido mi tía.
Momento.
Despídese bien.
Luego te llamo, hija
En la receta del doctor Barrera dice a qué hora debes tomar tus vitaminas
Sí, gracias
Yo le voy a decir a Socorrito que nos avise cuando le toquen tomarlo
Gracias, mamá
Hija, voy a hablar con José Armando
No, no déjalo
Tengo que hacerlo, tengo que hacer el último intento
Aunque yo creo que después de haber estado con el médico, él va a recapacitar
Hasta luego, Dominga
No tengo que repetirle que me avise cualquier cosa que necesite
Sí, sí, váyase sin pendiente
Adiós, hija
Adiós, mamá
¿Y ahora?
¿Qué va a pasar?
Nada, Dominga
Mañana me presento con el licenciado que va a romper mi matrimonio
¿Quién sabe, mija?
¿Quién sabe?
Esmeralda fue mía.
Que lo regale.
Ese niño puede ser tu hijo.
Esmeralda fue mía.
No voy a abandonar a mi hijo.
Tu hijo.
Que lo regale.
No voy a abandonar a mi hijo.
Tu hijo.
¿A dónde fue Gracielita?
No sé, señora.
Mírela, ahí viene
Graciela, ¿a dónde fuiste?
Me tenías muy preocupada
Es que fui a dar una vuelta, tía
Sí, nena, pero no conocemos estos rumbos
Puede ser peligroso
No, tía, ya ves que no
Bueno, vámonos.
Nadie conteste en la casa grande. Estoy llamando desde ayer y no tengo respuesta.
Bueno, tal vez el teléfono está descompuesto.
Tampoco he podido hablar con José Armando.
Trae el celular apagado.
Seguramente estará en clases.
Me molesta no poder comunicarme con la gente que necesito.
Me extraña que Dionisio no haya tratado de comunicarse conmigo.
Ya mañana me salgo y me pongo a trabajar.
Oiga, papá, mejor se espera otro poquito, ¿no?
Al final está trófilo.
Sí, pero tengo que llamar a don Rodolfo para decirle cómo van las cosas aquí.
Ay, pues nomás le habla de la casa grande y se viene para acá.
No voy a hacer que le vaya a dar un mal aire
Ah, que va, ya estoy bien
Y hay harto que hacer
¿Cómo andará Adrián?
Lo extraño harto
Yo también
¿Ya habrá encontrado trabajo?
Pues a lo mejor sí
Porque si no ya se hubiera regresado
Listo
Canta
Canta algo, Adrián
Tan rete bonito los camisones que te compró la señora Blanca
Ese hasta parece vestido de fiesta.
Sigues triste, ¿verdad?
Acuérdate de lo que te dijo el doctor.
Que a ti no te pure nada y seas feliz.
Tengo que ser fuerte, Dominga.
Pero no lo soy.
Tengo miedo.
Tengo miedo de enfrentarme al mundo sola con mi hijo.
Tengo miedo de no ser una buena mamá.
Ni tener la fortaleza para sacarlo adelante
No
No estés triste, mi hija
No estés triste
Pero claro que vas a poder
Pero cómo, Dominga
Pues no estás sola
Es uno más principal
Yo te voy a acompañar hasta que me eches de tu lado
Además
Tienes a tu mamá que nada más te anda velando el pensamiento
Y con la levestrada que está con el nieto, pues
A mi hijo le va a hacer falta su padre
Yo no voy a poder llenar ese vacío en su corazón
¿Quién sabe, Meralda?
¿Quién te dice que a lo mejor llega tu doctorcito al rato y te lleva con él?
No te desanimes, mija
Soy un cobarde
¡Esperando!
¡Esperando!
¡Esperando!
Esperando.
Esperando.
Ya le digo, madrecita. Al ratito nos vamos a ir con el tal licenciado ese.
Sí, Dominga. Dígale a Esmeralda que voy a pedir por ella.
Ay, sí, madrecita. Préndele por ahí una veladora a San Antonio para que nos haga el milagrito.
¿Qué caramba se estoy haciendo aquí?
Debería estar labrando la tierra y cepillando los caballos de la casa grande.
¿Tú?
¡Gracias!
Ay, jovencita
Mande
Aterrice, por favor
¿Anda usted por las nubes?
No, señor. Solo pensaba.
¿Está usted enamorada o qué?
Sí, señor.
Estoy muy enamorada.
Hijo, ¿dónde has andado?
Ayer te estuve llamando y nunca me contestaste
¿Estás bien?
Sí, mamá
Es que tuve una reunión y llegué muy tarde
Es que no hemos hablado sobre la visita al doctor Barrera
Mamá, por favor
Qué emoción tan grande escuchar el corazoncito de tu hijo, ¿verdad?
Por cierto que hace un momento llamé a Esmeralda y no contesta.
¿Tú no has hablado con ella?
No, y no pienso hacerlo.
Pero José Armando...
Mamá, yo sé cuánto te duele esta situación.
Adoro a Esmeralda, pero no puedo volver con ella.
No puedo.
Es algo superior a mis fuerzas. Entiéndelo, por favor.
Está bien, hijo.
Perdóname.
No quise molestarte.
Cuídate mucho.
Sí, mi amor.
Hasta luego.
Tomen asiento, por favor.
Tranquila, Meralda, ¿eh?
Tranquila.
Siéntate aquí.
Oiga, señorita.
¿El doctorcito Peña Rial está allá adentro?
No, señora, él no ha venido el día de hoy
¿Pero va a venir?
No, no lo tengo registrado en la agenda
¿Gustan tomar algo?
¿Quieres tomar algo, Esme?
No, no, no, gracias
¿Sí, licenciado?
Sí, en un momento
Pasen, por favor
Ven
Adelante, señora
Mucho gusto
Soy el licenciado Díaz Mirón
A sus órdenes
Mucho gusto, licenciada
Tomen asiento, tengan la bondad
Jálale, mana
Señora, he pedido entrevistarme con usted
para informarle que el doctor José Armando Orpeña Real
ha solicitado un juicio de divorcio.
¿Está usted enterada?
Lo supe ayer que me mandó el aviso.
El doctor Orpeña Real está dispuesto a otorgarle una pensión
y todo lo que usted considere.
Por favor, licenciado, no me lastime más.
Si mi esposo ha decidido alejarse para siempre de nosotros y olvidarnos,
yo estoy dispuesta a dejarlo libre.
Como él decida hacerlo, yo lo acepto
Lo que no acepto es que me quiera pagar con dinero mis ilusiones
Y el amor que yo le entregué
Puede decirle al doctor Peñarreal
Que sí estoy dispuesta a darle el divorcio
Ahorita le voy a preparar un caldito de agua
Y unos bistecitos a la mexicana bien ricos
A ver si quiere comer porque, pues, Esmeralda se ve bien triste.
Ya ve, ni quiso ir con las monjitas.
Sí, pobrecita.
Y lo que le espera todavía.
Entonces
¿No aceptó la pensión?
Gracias, licenciado
Sí, estaré al pendiente
Gracias
Tengo que ir a la casa grande
¿Todavía no te puedes comunicar con Dionisio?
Sí, él llamó hace rato
¿Y cómo está todo por allá?
Estuvo en cama, le dio bronquitis
Por eso no me había llamado
Pobre
Algo me dijo de Ofelio
Parece que se cayó de un caballo y murió
No le entendí bien, la comunicación era mala
Ese hombre nunca me gustó
¿Has hablado con José Armando?
Sí, está bien
¿Te comentó algo sobre el licenciado Díaz Mirón?
No, ¿por qué me lo preguntas?
Me gustaría saber cómo va el asunto de su divorcio
Él se muestra reacio a volver con Esmeralda
Pero yo no pierdo la fe
Le he pedido tanto a Dios que las cosas entre ellos se arreglen
¿Te imaginas, Rodolfo?
Nuestros hijos juntos y nuestro nieto corriendo por toda la casa
Porque no puedes negar que el hijo de Esmeralda será tu nieto
Independientemente de quien sea el padre, ese niño es tu nieto
Ya regresé doctor, ¿no se le ofreció algo?
Ay, doctor, ¿qué tanto número hace?
Todo el tiempo se la pasa ahí.
El pueblo está de lo más tranquilo.
No pasa nada nuevo ni se muere nadie.
Me voy de aquí, Juana.
¿Cómo dijo?
Que me iré a la capital.
¿Cuándo?
Sí, cuando mi casa de ya esté restaurada.
¿Y cuándo piensa regresar?
No lo sé
¿Y a qué va, si se puede saber?
A buscar a mi mujer, Esmeralda
Ella no es su mujer, nunca lo ha sido
Esmeralda está esperando un hijo mío
Yo debo estar a su lado
Pero si ni siquiera sabe dónde encontrarla
Ay, tú que sabes, Juana, tú que sabes
Ya sé en dónde vive Esmeralda
Y como pronto estará libre
Yo me voy a encargar de hacerla feliz
¿Qué pasa?
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¿Qué tal, Esmeralda?
Adrián, pásale
¿Cómo amaneciste?
Bien, muy bien, gracias
¿Tú ya te vas a trabajar?
Sí, voy a acompañar a don Cuco a la plaza
Lo acompaño y luego me voy a trabajar
¿Y en verdad te va bien con lo que ganas cantando en el tren?
Pues al menos saco para mis gastos, pero...
No para poder tener una familia y una casa
¿Sigues viendo a la señorita Gracielita?
Sí
Ella quiere que me salga de mi cuarto y busque en otra parte
Está celosa de Aurorita
¿Y qué has pensado?
A veces creo que lo que anda buscando es que nos enojemos
Como que se siente avergonzada de mí
Y eso que no sabe que canto en el tren ligero
Tuve que decirle que trabajo en una fábrica
Ay, Adrián
No te desanimes
Caray, Esmeralda
Qué mala suerte hemos tenido para enamorarnos
Pero a ti ella te quiere
Ya no sé
Me siento como un gato dando saltos para tocar el cielo
Allá en el campo yo estaba en lo mío
Me sentía seguro
No la veía tan alto
Pero desde que me viene para acá me parece que ella sube y sube
Y yo pues bajo y bajo
Pero no hay que chicopalarse
Hay que seguir la vida
Hay que seguir luchando
Sí, Adrián. Cada día que pasa le doy gracias a Dios de que puedo seguir adelante.
Hoy vas a ir con el licenciado, ¿verdad?
Sí. Hoy es la última cita para concluir mi divorcio. Y tengo miedo.
¿Por qué, Esmeralda?
Porque va a estar José Armando. Y tengo miedo de llorar frente a él.
No quiero llorar, Adrián. Prometí a mi hijo no dejarme arrastrar por mis penas.
y tengo que cumplirlo.
Tú eres fuerte, Esmeralda.
Siempre lo has sido.
Si no puedes contener el llanto, pues llora.
Eso no te humilla.
Ni te quita fortaleza.
Ay.
Patio.
Siéntelo.
¿Sí?
Ay, sí.
Ay, muchacho.
Me da pena que me acompañes.
No estoy acostumbrado a andar solo.
Por favor, Don Cuco, ni me diga.
Oye, Adrián.
Hoy en la noche voy a ver a un amigo que me debe unos centavos y que me los va a pagar.
Qué bueno, Don Cuco.
Es que te lo quiero presentar.
A mí se me hace que puedes trabajar con él.
O sea, ¿en qué trabaja su amigo?
Ya verás, ya verás.
Ya no estés triste, mi niña.
Es que tenía tanta ilusión de que Esmeralda aceptara venir a vivir aquí.
Con el bebé.
Mientras tu hija sienta temor, la don Rodolfo no va a querer venir.
Y mucho menos vivir aquí.
Debo reconocer que tienes razón, Ana.
Pero no hay que desanimarnos.
Vamos a ver cómo reacciona tu marido ante la llegada de su nieto.
Si es niño, se va a volver loco de la felicidad.
Ojalá, Crisanta.
Porque ya ves que ni siquiera ha querido entrar a esta recámara
que hemos dispuesto para el bebé.
Pero, en fin, yo sí lo voy a gozar aquí o en la casa de socorrito.
Adelante.
Señora, aquí está Nicolás para que baje el muerces.
Sí, que pase.
Adelante.
No cabe duda que te estimo
Eso de firmar como testigo de tu divorcio
Y yo te lo agradezco
¿A qué hora es la cita?
En un par de horas
¿Qué haría si Esmeralda a la mera hora dijera que no?
Que no se divorcian
No lo harás, Sebastián. La he lastimado profundo, mi amor.
Bueno, entonces hazlo tú. Tienes dos horas para recapacitar.
No, Sebastián. Aunque yo me retractara en el último minuto y Esmeralda no me aceptaría.
No, Esmeralda es buena y se ve que te adora.
Todavía puede ser feliz, José Armando.
Reconoce que te has equivocado, pídele perdón y lucha por ella.
Oye, en la noche voy a ver a un amigo de Don Cuco
Ay, primero asegúrate que ese trabajo sea mejor que el que tienes en la fábrica
Sí, Adrián
Al menos que te ofrezcan las prestaciones que ahora tienes
Sí, sí, claro
Por cierto, sigo esperando que me des el teléfono de tu trabajo
No, no veo para qué
Ahí no comunican a nadie.
Es que somos un montón.
Pero si se presenta alguna emergencia...
Ah, pues no te enteras hasta que llegas a tu casa.
Bueno, nomás le hablé para echarle una miradita.
Ya me tardé en el encargo que me pidieron.
Ándale, denme un besito.
Debe estar precioso
Más que eso, parece la cuna de un angelito
Está primoroso
Le pusimos los moñitos que tú querías, hija
Vamos a llevarlo de una vez a tu recámara, mi vida, ¿eh?
Para ponerlo en el lugar más calientito
Sí, sí, junto a la ventana
Toda la mañana entra el solecito
Si quieres vamos hoy mismo a comprar lo que falta para la llegada del bebé
Mamá, lo que pasa es que necesito salir
¿Vas con sorbiedad?
Yo te llevo y aprovecho para saludarla
No, voy a otro lugar
¿Puedo saber a dónde?
Mi doña, tenemos que ir a que Esmeralda ponga su huella
Y que quede al fin bien divorciada del doctorcito José Armando
¿Cuándo?
Pues ahorita mismo
Vaya, hasta que llegas.
¿Por qué no pasaron a la casa?
No, luego se nos hace más tarde. Vámonos.
¿A dónde?
Quiero que me acompañen al TEC.
¿Al TEC?
Sí, necesito recoger unos papeles.
Vámonos ya.
Híjole, Esmelecio
Tú nomás extrañas a Esmeralda
Pero yo le extraño a ella y a mi hermano
A ver, pues él ya está trabajando allá
Sí, anda cantando en el tren ligero
¿Qué es eso, oye?
Ay, Esmelecio, ¿no sabes?
Pues es un trenesote bien largo
Ay, así de grande
Oye, y está re bien bonito
Ay, pues yo creo que sí
Dice Adrián que es muy rápido
Y que lleva un montón de gente
Híjole, híjole, Karen
Oye, oye, oye
Florosita, ¿qué decía mi reinita en su última cartita, eh?
Ay, ya te lo dije, me lesió
No, pues ya se me olvidó, Florosita
A ver, dímelo de nuevo
Ay, pues que está bien, pero repetiste
Que ya no va a ser la esposa del doctorcito José Armando
Debería regresarse para acá, me lesió
Que va a estar allá en la capital
Sí, sí, sí, pobrecita, mi reinita
No hace que se aparezca por aquí el doctorcito ese
Mira, lo voy a agarrar a patar.
Páganle, páganle, páganle, páganle, páganle, páganle.
Tanta miel que tenía en sus ojos para verle.
Tantas cosas bonitas que tenía para hablarle.
Y ahora la deja solita y la mató.
Son las cosas de la vida, Melesio.
El destino.
Ellos tuvieron muy mala suerte.
Oye, mi reinita, ¿cuándo va a tener su chilpayatito?
Pues yo creo que ya le falta poco.
Oye, escríbele y dile que venga
Que yo juego con su niñito
Mira, le voy a agarrar pajaritos
Para que juegue el niñito
Y le voy a enseñar a agarrar galartijas
Y le voy a enseñar a robarse las fresas
Y luego, mira, me lo echo acá al lomo
Y salgo corriendo
Ya veremos, Malesio
Vamos a ver
Vamos a ver si cuando Esmeralda tenga a su niño
Se vuelve para acá
Ay, yo también lo estoy deseando.
Porque me da mucha pena.
Creímos que iba a ser feliz con el joven José Armando
y pues nada.
Ay, pobrecita.
Pobrecita, mi sanguina.
Y con este confesionamiento no vamos a llegar.
Te van a cerrar la oficina.
¿Por qué no vas a recoger esos papeles otro día?
Es que tengo un montón de cosas que hacer.
Ya sé
¿Por qué no dejamos aquí el coche y nos vamos en el tren ligero?
Está a unas cuadras del TEC
¿En el tren ligero?
Casi se está llevando todos sus libros
Lo necesito
Pues este cuarto se va a quedar pelón
Doctor Malaber
Ha planeado las cosas muy bien, ¿verdad?
Sí
¿Y usted cree que ha pensado en todo?
Así es
Pues está equivocado
Se le ha olvidado algo muy importante
Yo
Todo está a punto de terminar.
Esmeralda quedará fuera de mi vida y...
Y no la veré más.
Tan mía que la sentí.
Y de ahora en adelante será...
Una persona ajena.
Alguien extraña a mí por completo.
Todavía puedes ser feliz, José Armando.
Reconoce que te has equivocado.
Pídele perdón y lucha por ella.
No te pierdas mañana, Esmeralda
Tú te quedas aquí porque aquí te necesito y se acabó
Si no te parece, nada más me lo dices
Y ya encontraré otro cuidador que se encargue de mi casa
Qué gustitos
Bueno, ¿qué tiene la celuta?
Ella estuvo en la casa grande mucho tiempo
Seguro conoció a uno y otro
No te atrapes
Apenas puedo creerlo
¿Qué haces aquí, Adrián?
Pues ya ve, buscando trabajo
Debes darle a entender muy discretamente
Que tú estás dispuesta a una reconciliación
Y a considerar lo pasado
como un tropezón sin la menor importancia.
Yo no podré hacer eso.
Ya lo creo que puedes y lo harás.
Esperanza, Esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, Esperanza
Y en estos ojos del amor
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