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Zulu
Esmeralda
Me ves con la luz del corazón
Esmeralda, Esmeralda
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
Tienes los ojos del amor
Esperanza
Eres los ojos del amor
Lucio
Lucio
¿Puedes oírme?
Soy Esmeralda
Soy Esmeralda
Esmeralda
Volviste
¿Cómo te sientes?
Contigo aquí, muy bien
Lucio
Por favor
Necesito preguntarte
Quiero decirte algo, pero quiero que me contestes con la verdad.
Esmeralda, ¿tú no puedes estar aquí?
Por favor, Maribel. El doctor me permitió entrar un momento.
Necesito saber algo muy importante, te lo ruego.
¿Ya regresó Esmeralda?
No.
La señora Blanca sigue adentro esperándola.
Ay, papá, yo estoy re te apurada.
¿Y si ese viejo le vuelve a hacer algo?
Hablamos de ir a buscarla.
Ya oscureció, Dominga.
Sí, ya está.
Voy a buscar a Esmeralda.
No soporto esta espera.
Pero...
Adrián, ¿tú qué harías en mi lugar?
No, está acá mi hijo.
No me gustaría estar en sus zapatos
Pero, pues Esmeralda, ¿qué culpa tiene?
Ahora que a lo mejor el doctor Malaber le hizo creer que abusó de ella
Nomás para que se quedara con él
Tú conoces a ese hombre
Sabes que sería capaz de hacerlo
Pues sí, pero...
Pues Esmeralda no está segura de nada
¿Por qué se desmayó?
Pues no le han que...
Yo creo que esas cosas como que...
Pues como que...
Bueno, usted me entiende
Estoy desesperado, confundido
Por momentos quisiera estar a su lado y olvidarme de todo
¿Y por qué no lo hace?
Agarra y vaya por ella
Sáquela de su jacal y llévesela lejos de aquí, de todo
Haga su vida sin que nadie se meta con ustedes
Échele voluntad y haga de cuenta que nada pasó
Si Esmeralda sabe que está decidido a olvidar
Ella va a hacer lo mismo
Se lo puedo apostar
Maribel, te lo suplico
Bueno, solo un momento
Sí
Lucio
Solo quiero que me digas la verdad
De tu respuesta depende mi felicidad
Tu felicidad
Está aquí conmigo
A mi lado
Lucio
Estoy esperando un hijo y...
¿Quieres saber si ese hijo es mío?
Por favor, no me engañes
No te he mentido, Esmeralda
Por lo que más quieras, Lucio, dime
Lo que yo más quiero
Lo que yo más quiero eres tú
Y por eso te voy a decir la verdad
Ese hijo me espera
Es mío
Es mío, es mío
¿Qué tal si me voy por el atajo para ver si la encuentro por ahí?
Ay, muchacha, pues yo ya no sé ni qué hacer
Ay, pues yo sí voy
Antes de que se haga más noche
Esperada
¿Está bien?
Es necia como una mula, de veras
Nos ha tenido bien apuradas
Tu mamá vino a buscarte y se fue para el pueblo.
A ver si te desvistaba por ahí.
Cuéntanos, pues, ¿qué te dijo el malvado ese?
La felicidad no se hizo para mí.
Lucio me confirmó lo que tanto me temía.
El hijo que espero...
Es de él
Blanca no llega
¿Pero qué tanto le estará diciendo Esmeralda?
Pues estará convenciéndola de que regrese
Ay, cómo me molesta que Blanca se rebaje tanto
Todo el mundo buscándole la cara a la niñita
Nada más falta que manden a Tula y a Jacinta que le lloren
¿A dónde vas?
Allá afuera
Ya estoy cansada de estar aquí
¿Cuándo nos regresamos a la ciudad?
Pronto, mi hijita, ya se tiene que arreglar todo este enredo
¿Y por qué nosotras nos tenemos que esperar, eh?
Ay, Gracielita
No me desesperes
Tú, Beto, no quiero
Es mi papá
Ahí viene la señora Blanca Esmeralda, tu mamá
Esmeralda, bendito sea Dios que estás bien
Hija, no quiero contarte la historia de mi sufrimiento
Porque ya la sabes
Solo quiero decirte que desde el momento en que Crisanta me confesó
Que había cambiado a mi hija
Nunca más tuve un momento de sosiego
Me perseguía la idea de saber dónde estaba su sepulcro
para llevarle flores, para rezarle ahí, frente a su tumba.
Porque siempre, siempre estuviste presente en mis oraciones.
Cuando me enteré de que mi hija vivía y que eras tú,
me sentí la mujer más afortunada del mundo.
Poco valían mis sufrimientos.
En ese instante se borraron todos.
Había encontrado a mi hija
Viva
Esperanza
Ahora tú también tendrás un hijo
Me siento
Tan desdichada
Mi amor
Comprendo tu sufrimiento
Pero piensa que esa inocente criatura
No tiene la culpa de nada
Ya verás cuando lo tengas entre tus brazos
Mirándote
Sonriéndote
Porque con el favor de Dios vamos a operarte
Y vas a poder ver
Entonces ya no te importará quien sea el padre
Y me serás tenerlo a tu lado siempre
Siempre
A ver
Sé que esas lágrimas y crimen
¿Quieres regresar conmigo a la casa?
No
Estoy muy confundida
Prefiero quedarme aquí
Vamos a hacer lo que tú digas
Solo quiero que sepas que yo te apoyo en todo lo que decidas
Que yo siempre estaré contigo en el momento en que lo dispongas
Gracias
Muchas gracias
Mañana vendré a verte
Necesitamos hablar mucho
Hacer muchos planes
¿Estás de acuerdo?
Hija querida
Esto es suyo
Ay, me asustaste
¿Dónde estabas?
Aquí
De atrás de usted
Graciela
¿Qué demonios haces aquí con mi hija?
¿Cómo tengo que hablarle para que entienda que la deje en paz?
¡Maldito sea!
¡Qué mamón!
¡Cállate, Graciela!
Métete a tu cuarto inmediatamente
Y usted, agradezca que no lo acuse con el señor Rodolfo
¿Qué es lo que me tienes que decir de Adrián?
Verás
Lo que pasa es que...
Tía, ¿qué pasó con Esmeralda?
Ay, querida
Nos has tenido con una angustia
¿Está todo bien?
Sí, todo está bien
¿Se le ofrece algo, don Rodolfo?
No, no, Dionisio, vayan a descansar
Adrián, mañana quiero hablar contigo
Sí, señor.
Buenas noches.
Buenas noches, señor.
¿Hubo alguna dificultad?
Estaba hablando con Graciela.
La señora Fátima nos vio y empezó con su escándalo de siempre.
En eso llegó don Rodolfo.
No se apure, papá.
Cuando él preguntó qué pasaba, la señora se quedó callada.
Ay, Adrián, Adrián.
En serio que ustedes no entienden, ¿eh?
Hasta que no nos corran de aquí.
No, papá. No se apure.
La señora Fátima es la más interesada en que don Rodolfo no se entere.
Es que no ve que le está pidiendo a Dios que Esmeralda y el doctor no se arreglen.
Mire, mi hijo, mejor hablamos en la casa.
Mi niña Blanca está hablando con José Armando.
¿No piensas entrar?
No creo que sea lo más conveniente.
En esta situación Blanca puede conseguir más que yo.
¿De verdad lo crees?
Don Rodolfo tiene razón.
Lo mejor será que pasemos al comedor.
Mi niña me pidió que fuera sirviendo la cena.
Y vamos a cenar sin ella.
Blanca nos alcanzará.
Vamos, querido, que todo este día ha sido un verdadero desastre.
Sí, tío. La cena nos va a quedar bien a todos.
Está bien.
Mientras tanto, ¿puedes decirme qué problema tienes con Adrián, Fátima?
Solo quiero decirte que la decisión es solamente de ustedes.
Piénsalo.
Pon en una balanza tu amor por Esmeralda
y la incertidumbre que esta situación te ha provocado.
Pero el camino que tomes, solo debes tomarlo con tu esposa.
Es que quisiera poner el mordo en mis pensamientos y no puedo.
¿Qué hago, mamá? ¿Qué hago?
Lo único que puedo aconsejarte es que te olvides de la razón
y sigas lo que tu corazón te dicte.
Esperanza
Estoy poniendo todos mis papeles en orden
Ya quiero regresar a la ciudad
Eso sería sensacional
Gracielita me estaba diciendo hace un rato
Que ya extraña su casa y sus amistades
Pronto estaremos allá
A ver qué dice mi tía Blanca
Pero íbamos a hablar de Adrián.
¿Qué tienes en contra de ese muchacho, Fátima?
Vaya, pensé que no nos acompañarías a cenar.
Enseguida te sirvo.
Gracias, pero no tengo apetito.
Por favor, nana, llévame un té a la recámara. Estoy muy cansada.
Pero si no comiste, querida, has estado delicada.
Gracias por preocuparte, pero prefiero descansar.
Buenas noches.
¿Pero qué le pasa, Blanca? ¿Está muy fría contigo?
Mamá, mi tía ha tenido un día muy difícil.
Fisanta.
Señor.
Llévale, por favor, el té a la señora.
Sí, señor.
Y también algo de cenar.
Sí, señor.
¿En qué estábamos?
Hablábamos de nuestro regreso a la ciudad.
Ay, estoy tan contenta.
No cabe duda que el campo no se hizo para mí.
José Armando
Sí, Esmeralda, eres mi esposa
Ya nadie nos va a separar
Me perteneces en cuerpo y alma
Vas a tener un hijo
Ese hijo que esperas es mío
¡Mío!
José Armando, mi amor
Ahora, ¿cómo podré vivir sin ti?
¿Dominga?
¿Dominga?
¿Dominga?
¿Dominga? ¿Alguien llegó?
¿Qué, qué?
¿Alguien llegó?
Ay, vigencia.
¿Quién podrás ser?
¿Quién es?
Soy yo, Domingo.
José Armando Peñal.
¿Quién es ese hombre?
Viene por ti.
¿Qué pasa?
Yo no sé, pero abajuelita, a ver si no me entiezo de frío
Gracias, domingo
Ande, ande
Ustedes dos tienen hartas cosas que arreglar
Esmeralda
Esta noche debemos decidir nuestra suerte
Ay.
Cuántas estrellitas y la luna parece un foco grandote que alumbra el monte.
Virgen Santa, haz que el doctorcito se arregle con Esmeralda.
Algo me dice, acá adentro, que ese chimpallate que Esmeralda espera es de él.
Ojalá y que el doctorcito sienta lo mismito
Mi amor por ti es muy grande, Esmeralda
Tanto, que sería capaz de hacer un último esfuerzo por olvidar
Podría hacerlo, si no fuera por el hijo que esperas
¿Qué? ¿Qué quieres decir?
Que ese hijo sería un obstáculo entre nosotros dos
Vete
Vete, José Armando
Sé que mis palabras te causan un gran dolor
Pero trata de comprenderme
Cada vez que viera su rostro
Estaría tratando de encontrar un rasgo que me hiciera saber
Que soy su padre
Me recordaría tu desdicha
Abriría las heridas que nos han dolido tanto
¿Y qué has venido a proponerme?
¿Que no nazca?
No.
Eso jamás lo haría.
Pero pienso que...
que...
Que lo regale al nacer.
¿Y tú crees que podría ser feliz
y vivir tranquila el resto de mi vida
sabiendo que regalé a mi hijo
solo por no abrir tus heridas?
Vete.
No quiero saber de ti jamás, José Armando.
Pero mi vida entiende...
¡Suéltame!
Comprendes que te adoro, que estoy desesperado.
Yo estoy más desesperada que tú.
Y jamás pasó por mi cabeza abandonar a mi hijo.
Mi hijo, José Armando.
Y como es solo mío,
tú no tienes ningún derecho a decidir su vida ni de su suerte.
Así que vete.
Estoy hecho un idiota, no sé lo que dijo.
Pero lo dijiste muy bien y yo lo entendí.
Ahora entiende tú lo que te estoy pidiendo.
¡Vete!
No quiero que vuelvas nunca, José Armando.
¡Nunca!
¡Vete!
¿Qué pasa?
¿Pero si se va con hasta Esmeralda?
No, Domingo.
Tome.
¿Eso?
¿Qué?
Por favor, Domingo.
No quiero que a Esmeralda le falte nada.
¿Qué pasa?
Las estrellitas decidieron que estos muchachos no se juntaran
Qué pena
Qué pena
No me digas que vas a salir tan temprano
Sí, voy a ver a mi hija
Quiero saber qué ha decidido
Francamente no creo que regrese
Lo de Esmeralda y José Armando no tiene arreglo.
Ese matrimonio debe anularse.
No, aún no sabemos lo que haya decidido José Armando.
Un hombre no puede vivir al lado de una mujer cuando existe una situación como esta es que no lo entiendes.
Si se disuelve el vínculo matrimonial, ¿Esmeralda podría casarse con el doctor Malavé?
No, no, eso nunca.
Pero Blanca...
Yo me resisto a creerlo, Fátima.
Pero querida, no te engañes.
Desgraciadamente ocurrió lo que ocurrió.
Ahora lo más juicioso es llevarnos a José Armando de aquí.
El pobrecito está sufriendo mucho.
¡Váyanse ustedes! ¡Váyanse todos!
Yo traeré a mi hija aquí, a mi lado, para cuidar de ella y de su hijo.
Ay, pobre Blanca.
Tu amor de madre te hace decir cosas absurdas.
¿Qué ocurre?
Nana, quiero que me acompañes.
¿A dónde?
Con mi hija.
Corre a la cocina y lleva algo de desayunar para Esmeralda y Dominga.
Te veo muy animada.
Sí, nana.
Lo más importante para mí es mi hija.
¡Nenecio!
¿Qué hace usted aquí?
Yo no...
¿Por qué?
¿Le sucede algo?
Sí
¿Qué tienes, Melesio?
Que mi reinita se fue
¿Cómo dice?
Que mi reinita se fue
¿Esmeralda?
Sí, esa fue la reinita
Se fue a una ciudad que está lejos, lejos, lejos, lejos.
Mi viejo se va a volver.
¿A dónde se fue mi hija? ¿A qué hora?
Hace un rato largo, largo.
Apenas se asomaba el sol.
¿Qué vamos a hacer ahora?
Se fue mi hija, nana.
Está cerrado
Menecio, por favor, trata de recordar
¿Te dijo el nombre de la ciudad a la que se iba?
No, no me dijo que se iba a una ciudad muy grande
¡Junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde, junde.
un pañuelito, mi vida.
Quédatelo, Melesio,
para que te acuerdes de mí.
¿Tú por qué chillas?
¿También la extrañas?
Sí, Melesio.
Es mi hija.
Ah, pero...
Pero no, no chilles,
Se te van a poner feos tus ojitos, tan re bonitos.
Son como del colorcito de los de mi reinita, re bonitos.
Toma.
Toma, toma, toma, ten, ya, ya, ya no chigues.
Toma, toma, toma, agárralo pues.
¿Es para mí?
¿Pero Esmeralda te lo regaló a ti?
Sí, me lo regaló para que yo me acuerde de ella.
Pero tú eres su mamacita y también la quieres retear, ¿no es verdad?
Daría mi vida por ella.
Todos la queremos igual.
La queremos igual.
Gracias, menester.
Aprecio mucho que me regales el pañuelo que mi hijo te dio.
A mí no me apure el pañuelito porque yo la ando cargando a mi reinita aquí, yo la ando cargando aquí y aquí.
La ando cargando aquí y aquí siempre y siempre y todos los días.
¿No te dijeron a dónde iban?
No, don Rodolfo, la señora Crisanta nada más entró a la cocina, echó unas cosas para el desayuno en la canasta
y me dijo que ahoritita regresaba, que no se tardaba en nada.
Tal vez fueron a la casa de Dominga a llevarle algo de a desayunar a Esmeralda.
Ay, imagínese si iban a estar. Esmeralda no va a querer regresar.
Ella es su hija, mamá. Es lógico que se preocupe por ella.
Pero esta situación es insostenible.
José Armando y Esmeralda son esposos y tendrán que definir qué va a pasar con ellos.
No, no, no te molestes, sobrino.
Pero no es lógico que tú estés aquí y tu esposa esté viviendo en otra casa.
¿Ya has pensado qué va a pasar con Esmeralda cuando regresemos a la ciudad?
Con Esmeralda no pasará nada
Ella ya no está
Se fue José Armando
Se fue lejos sin decir nada
¿A dónde?
Sabrá Dios
No quiere que la encontremos
No quiere saber nada de nosotros
¿Cómo se enteraron de que Esmeralda se fue?
El bobo Menecio estaba sentado afuera del jacal llorando como un niño
Se veía muy triste, desolado
Él fue el único que la vio partir
Ah, vaya
¿Quiere decir que huyó?
Esmeralda no tiene por qué huir
Nada malo ha hecho
El mal se lo hicieron a ella
Pero no dejó dicho algo
¿Algún indicio para saber su paradero?
No, ella no quiere que nos enteremos
¿Y cómo lo sabes?
Menecio nos dijo que Esmeralda se había ido lejos
a donde no la encontraran.
Bueno, pues,
no hay mal que por bien o venga.
Seguramente fue lo mejor.
Mamá, ¿por qué no te guardas tus comentarios?
Reconócelo, Crisanta.
Tenían aquí a Esmeralda contra su voluntad.
Nunca se sintió a gusto en esta casa.
Y después de lo que sucedió entre ella y ese doctor Malavés
Esmeralda no fue culpable de nada
Solo fue víctima de la soberbia de su padre
Tu punto de vista
No cambien nada las cosas, Crisanta
Ya ves
Te lo dije, mi hijita
Las aguas tenían que volver a su cauce
Esa pobre ciega
Nunca cupo en la familia.
¿Dónde fue anoche José Armando?
No lo sé.
Seguramente fue a buscar a Esmeralda.
Necesito saber qué hablaron.
Estoy segura que esa entrevista está relacionada con la decisión de mi hija.
¡Selencio!
¡Selencio!
¡Atención!
¡Atención!
Esmeralda
Te amo
Cada minuto que no estoy a tu lado
Me parece eterno
José Armando
¿Cómo pudiste ser tan cruel?
¿Dónde quedó ese gran amor que me juraste?
¿En dónde quedaron tus promesas, nuestros sueños, nuestras ilusiones?
Me engañaste, José Hernando
Me engañaste
Pero a pesar de todo
Te amo
¿Qué te pasa, mija? ¿Te sientes mal?
No, bueno, ya pasó
Ya no estoy de cansancio del viaje
Ay, yo estoy molida con tanto chacachaca
Ya quiero irme a mi casa
Todavía no lo dan de alta
¿Y cuánto tiempo piensas dejarme aquí?
Solamente lo necesario
Busca al doctor, dile que venga.
Quiero hablar con él personalmente.
Debe estar haciendo su ronda.
Ve a buscarlo ahora mismo, Juana.
Ya lo veo bastante repuesto.
Necesito salir de aquí.
Necesito buscar a Esmeralda.
Es muy necio.
Y cuando algo se le mete en la cabeza...
Yo creo que lo van a llevar a su casa y te van a encargar que lo cuides.
Pues qué bueno.
Porque el doctor Malaber es muy capaz de darse de alta a él mismo
y salir caminando como si nada.
¿Usted?
¿Le extraña?
No, supongo lo que viene.
Doctor Malaber.
Usted sabía que Esmeralda era mi hija.
¿Va a pedirle cuentas de lo que hizo?
Quizás yo no tenga fuerza para eso
Pero aún así
Si mi conducta fue miserable, peor fue la suya
Al menos yo tengo una disculpa, ¿no?
Mis sentimientos
Usted sabía que Esmeralda era hija mía
Para mí era solamente la mujer que amaba con desesperación y consideraba perdida
Si usted, su propio padre, la llevó hasta mí, no iba a rechazar la verdad
Pero debió haberme advertido de los lazos de sangre que me unían a esa muchacha
Haya usted con sus problemas de conciencia, ese no es asunto mío
Meralda rechazó a José Armando
Dijo estar deshecho, confundido y todo por su culpa
¿Y ese era el amor tan grande que le tenía?
Yo jamás la hubiera abandonado por haber sido de otro hombre en contra de su voluntad
He llegado a pensar que es mentira lo que usted ha dicho
¿Por qué? ¿Por qué piensa que es mentira?
Porque me resisto a creer que haya cometido una villanía semejante
Puede ser una jugada suya para separarlos
Si usted busca engañarse para tranquilizarse, pierde su tiempo
Lo que dije es un hecho, Esmeralda lo sabe
Madre, suplico, por favor, se retire porque me faquillo mucho hablar demasiado
Doctor, acabo de ver salir al señor Peñarreal
¿Vino a verlo?
No, vino a visitar al vecino
Doctor, qué ganas de hacer bromas
Vino a reclamarle, ¿verdad?
Así es, exactamente
¿Y usted le dijo la verdad?
La verdad es la que todos ellos creen
Debería terminar con esa farsa
¿Hasta cuándo piensa seguir con esa mentira?
Ha estado a un paso de la muerte, que no siente temor a...
No, no, no, todavía no podría morir, Juan
Y ahora menos que nunca tengo que vivir, ¿entiendes?
La suerte me ofrece esta última oportunidad y no la voy a dejar escapar
Se ha ido
¿Quién puede saber de ella?
Lucio
Ay, qué calorcito, ¿eh?
¿No te aflices, Miranda?
Ya me dijeron a que también hay que subirse.
¿Qué tienes, Melesio?
Soy triste, florecita
Yo creo que me voy a morir de lo triste
¿Pero por qué?
Pues es que mi reinita se fue a mi hijo
¿Esmeralda?
Sí
¿A dónde?
Se fue a la ciudad
Y me dijo que se iba para toda la vida
¿Para toda la vida?
¿Pero qué estás diciendo, Menecio?
Sí, sí, se fueron las dos lejos, lejos, lejos, lejos.
Pero me dijo que era un secreto, que no se lo dijera yo a nadie,
nomás a ti y a, este, al Fermín, el panteonero.
Uy, pero yo ya se lo dije a la mamá del doctorcito.
Tú no digas nada, ¿eh, Florecita?
No vayas a decir nada, acuérdate que es un secretito, ¿eh?
¿Dónde vas?
Pues a la casa de Dominga.
¿Pero para qué? ¿No vas a jallar a nadie?
No, no te digo ya pues, hombre.
Ay, es que ella no pudo irse así nomás sin decirnos nada.
Sí, sí, sí, sí, sí, sí pudo, sí pudo.
Y me dijo que más delantito
ella nos iba a mandar decir dónde encontrarla.
Finalmente se salvó.
Y que tendría que agradecérselo.
Su agradecimiento es lo que menos me importa.
¿Entonces a qué debo la visita de los Peñarreal?
¿Por qué debe saber que su padre estuvo aquí?
Digo que su padre, ya de su padre es.
Reclamándome en lo que no pudo hacer como padre.
¿Y a usted qué llega a reclamarme aquí?
¿Estuvo aquí Esmeralda?
Pregúnteselo a ella.
¡Se lo estoy preguntando a usted!
Yo no tengo por qué responderle.
Está bien.
Voy a tener una consideración con usted, ¿sí?
Esmeralda vino a verme.
Estaba preocupada por mi salud.
¿Y cómo lo supo ella?
Fue a buscarme, como siempre lo ha hecho.
Y le enteró Juana de lo que me había pasado.
¡Miente!
También vino a darme la noticia de que está esperando un hijo.
Nuestro.
¡Eso no es cierto!
¡Es un maldito infeliz!
¡No puede hablar así después de que se comportó como un cobarde!
¡Pobre!
¡Carmen!
¡Me voy a pedir que válgale aquí!
¡Por favor, el doctor Malabar se vio muy delicado!
¡Váyase!
Podrían dejarlo morir.
¡Por favor!
¿Está bien, doctor?
Estaría mejor en mi casa
Ahí por lo menos tendría protección
Y con la no iba a dejar de entrar a cualquier idiota
Yo me voy a morir sin ella, Fermín
¿Qué habrá pasado para que tomara esa decisión?
Oh, estaba triste, triste
Como los pajaritos cuando ya no pueden volar
Todavía se me figura que le estoy mirando.
Ay, hijita, no te vayas.
¿Qué vas a hacer del pobre Melesio?
Vas a seguir viviendo aquí como siempre, Melesio.
Pero ya el monte ya no va a ser como antes.
Los pajaritos ya no van a tener para qué cantar
y las flores para qué abrirse y oler bonito, sabroso.
Menecio.
No te vayas, mi reina.
No me dejes solito.
No, me voy a morir.
Lo siento, pero tengo que irme.
No te pongas triste.
A lo mejor nos volvemos a encontrar algún día
Y si yo me muero, pues
Y si tú te mueres, mi reinita
Y luego allá en el cielo, que es tan grande
No te digas que hay tanta gente
No podemos callar
Ese le diríamos a Dios
Y él te tomaría a ti de una mano
Y a mí de otra
Y haría que nos encontráramos
De verdad, mi reina
¿Tú crees que mi señor, mi señor, mi Dios mío, me haga caso al bobo melecio como yo?
Estoy segura.
Entonces, mejorcito morirse pronto, mi reina, para verte otra vez.
Adiós, mi adicción
Adiós
Gracias por tus cuentos tan bellos
Por tus flores
Por las fresas que robabas para mí
Vuelve mi reinita
Vuelve un día
El bobo Merecio siempre va a estar esperando que vuelvas
¿Eh?
Si ella no vuelve yo mejor me muero Fermín
No digas eso, Melexio.
Yo soy bobo, bobo, pero sé a quién quiero.
Yo sin esmeralda me voy a ir secando como las flores sin agua
y luego me voy a morir bien parecido.
José Armando, ¿tú trataste de convencerla?
¿Le hiciste comprender que tus sentimientos no habían cambiado?
Le dije que la seguía queriendo, pero...
¿Pero?
Yo no puedo fingir que aceptó la situación como si nada hubiera pasado.
¿Le dijiste eso?
Le dije cosas que la lastimaron, pero es lo que siento.
¿Le propusiste algo?
Quiero decir, algo para que ustedes no tuvieran que separarse.
Desafortunadamente no hay nada que hacer, mamá.
¿Pero cómo es posible?
Si en medio de este dolor ustedes deben estar más unidos que nunca.
Yo no soy un santo, mamá. Soy un ser humano.
¿Por qué hablas así?
Esmeralda fue a visitar a ese canalla.
Fue a buscarlo.
No, no puede ser.
Me lo dijo él mismo.
Ese canalla me gritó en mi cara
que Esmeralda fue a buscarlo para decirle
que está esperando un hijo de él.
¿Cómo está?
Sigue dormida.
La prueba está rete de vela.
Aquí estoy, Esmeralda, aquí estoy
¿Dónde estoy, Dominga?
¿Qué pasó?
Estamos en un hospital, mija
¿Por qué?
No te angusties, hija
Estás en buenas manos
¿Quién es usted?
Es una monjita, mija
Todo va a estar bien, Esmeralda
Estamos haciendo lo posible por salvar a tu hijo
No te pierdas mañana, Esmeralda
Si Esmeralda en verdad abandonó a José Armando
Es hora de tomar cartas en el asunto
Mañana mismo comienzo a hacer labor
Para que anulen ese absurdo matrimonio
Tu amor es puro como el sol
Esmeralda, esmeralda
Tienes los ojos del amor
Gracias.
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