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Zulu
Esmeralda
Te ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Espera el amor, espera el amor
Eres los ojos del amor
Espera el amor
Eres los ojos del amor
Parece poco digno de nosotros y humillante para José Armando.
¡Tonterías!
Yo necesito saber lo que hay entre mi hijo y la campesina esa.
Y voy a saberlo sea como sea.
En un asunto como este no se puede andar con contemplaciones.
Hay que actuar con mano dura.
Debe ser Crisanta.
¿No se espante? ¿No se hay una visión?
Es la vieja Dominga que viene a hacer una visita
Antes de que se vayan de la casa grande
Pase, ¿cómo está usted?
Ahí, pasandito nomás
¿Te acuerdas de ella, Blanca?
De esta curandera
La mujer que te atendió cuando diste a luz
Sí, sé quién es.
Quédese, estará cansada de caminar.
Usted vive lejos, ¿no?
No, ni tanto, ni tanto.
Pero pues no vengo de mi casa, sino de la casa de Dionisio.
Fui a ver a Adrián Lucero.
Ya salió de la clínica.
Como sigue, por cierto.
Está bien, está bien.
Yo lo hubiera sanado con una cataplasma de ojos machacadas
que tiene la propiedad de sanar las heridas,
y menos que cante un gallo.
Pero bueno, pues tampoco se puede menospreciar la esencia
que enseña en los libros.
¿Qué le parece?
Yo que estaba de mal humor, me ha hecho reír, Domingán.
A propósito, ¿por qué no había venido por acá?
Le dije que siempre que estuviera necesitada,
viniera a verme.
Pues, pues tendrá que ser todos los días, ¿no?
Mire, aquí tiene un regalito.
Gracias, pues.
Oí decir que su gente se iba hoy de la casa grande.
Ah, sí.
Pensábamos irnos, pero ya desistimos del viaje.
Por ahora nos quedaremos.
Bien, yo las dejo.
Síguela atendiendo tú, Blanca, que era en su casa.
Por favor
¿Usted no puede hacer un esfuerzo para recordar dónde sepultó a mi hijita?
Pues
¿Por qué no le pregunta a Crisanta?
Le he preguntado y me dice que usted no sabe
Pregúntale ahora
Para que ella sepa
¿A dónde está?
Me fue a la iglesia
Blanca
Blanca, necesito que vengas por favor un momento nada más
Es que tú le estás haciendo mermelada
Y dice que lleva más azúcar
Por favor, Dominga
No se vaya
¿Qué hace aquí?
Creo que me hace falta apretarle la clavija
Usted no ha dicho lo que tiene que decir
Deme tiempo, me estoy volviendo loca
Ahora mismo vengo de la iglesia
Fui a pedirle a Dios nuestro Señor que me diera fortaleza
Para poder enfrentar esta situación
Hable de una vez.
Hágalo o tendré que hacerlo yo.
¿Por qué tiene tanto empeño de que se sepa la verdad?
Cuando llegamos aquí,
bien que supo ocultarnos que esa criatura vivía.
Y ahora tiene mucha prisa que se descubra ese secreto.
¿Por qué?
Porque es la única forma de arrancarle de las garras de un demonio.
Por eso.
Y si ustedes no la salvan,
en su conciencia estará.
Doctor, tranquilícese
Se está atormentando por algo que no tiene importancia
¿Tú qué sabes? ¿Tú qué sabes?
Lo que me está ocurriendo es absurdo, es injusto
A nadie le gusta dedicar años y años de su vida a una obra
Para que llegue otro infeliz y se la rebate de las manos
Cuando estaba a punto de gozar del fruto de su dedicación y de sus esfuerzos
Esmeralda no sabía que conocería al doctor Peñarreal
Ese imbécil
Viene a hacerme preguntas
A meterse en lo que no le importa
Claro, el pretexto es tratar de curarla
Pero la verdadera razón
Es que le gusta
Yo sé que estaban frecuentándose
Doctor Malaret
Deje de atormentarse con lo mismo
¿Cuándo terminará de entender
Que aunque Esmeralda es ciega
También es muy bonita
Y cualquier hombre puede amarla
Algún día tenía que enamorarse, casarse
Cállate
No eres más que una vieja estúpida
¡Lárgate!
¡Vete de aquí y no molestes más!
Ella es mía
Nadie comprende que tiene que ser mía
Mía y de nadie más
Mía
Ah, Crisanta, ya llegaste
¿Y Dominga?
Se fue
Le pedí que me esperara
Le pregunté dónde se portó a mi hijita
Y me contestó que tú sabías
¿Yo?
Esa mujer está loca
Completamente loca
Vengo a preguntarte
si José Armando tiene que ver
con el secreto del que me hablas.
Y dime
¿Me va a querer siempre?
Toda la vida, Esmeralda
¡José Armando!
¿Cómo se ha sentido tu hermano?
Bien, ahorita se quedó dormido.
Vino hace rato la señorita de la casa grande.
Ya sabe, papá, la novia del doctor José Armando.
¿Otra vez vino a visitar a tu hermano?
Ajá, que viste que salía a dar una vuelta, vino de pasadita.
Yo no sé qué le anda tirando a la señorita esa.
¿Se está comprometida con el hijo del patrón?
No pensé encontrarte aquí.
Estaba seguro de que vendrías.
Así que decidí ponerme a estudiar mientras llegabas.
Estuve con Adrián y Florecita.
Pasé a saludarlo y a ver cómo seguía.
Me metí temprano a la clínica
y me informaron que lo habían dado de algo.
Después pasaré a verlo.
José Armando,
¿de veras me vas a querer toda la vida?
Hasta el último día de mi existencia.
Progresista, ¿qué es lo que pasa entre el doctor y Esmeralda?
¿Por qué me lo pregunta, papá?
No te hagas las once cuando pelas esos ojos, es porque estás bien enterada
Mire, ellos se quieren
Don Rodolfo lo sabe
Y como los agarre juntos se va a armar
¿Le dijo algo?
Sí, me pidió que los vigilaran
¿Pero a poco usted?
No, mija, yo no hago eso, no.
Pero ya él buscará la manera de enterarse.
Esmeralda no debió enamorarse del hijo del patrón.
Por cualquier lado que se mire va a salir mal.
Blanca no era partidaria de que te lo dijera, Fátima.
Pero yo creo que debes saberlo,
porque este es un asunto que te interesa a ti tanto como a nosotros.
Además, estamos en familia.
Y entre familia no se deben ocultar las cosas.
Bueno, pero ¿a qué viene tanto rodeo y tanto misterio, Rodolfo?
Acaba de decirme de lo que se trata.
Se trata de José Armando y Gracielita.
Mi hijo no quiere casarse con ella por ahora.
Tú no me habías dicho nada.
José Armando le explicó a su padre que...
José Armando lo que pretende es posponer la boda.
¿Por qué? ¿Qué motivos tiene para hacer eso?
Leo una serie de razones que discuten mucho, que últimamente no se llevan bien
¿Será por culpa de él?
A mí, sinceramente, me parece que es por culpa de otra persona
¿De quién?
De una mujer que se le está metiendo por los ojos
La campesina esa
Así es
Lo sabía, lo sabía y estoy segura que ese asunto empezó antes de que nosotros viniéramos para la hacienda
No es posible
Claro que sí, por eso vinimos Rodolfo, en un fax que José Armando le envió a la hacienda
Yo vi entre líneas lo que estaba pasando
Entonces este asunto es más serio de lo que yo pensaba
Tendré que tomar las medidas necesarias de inmediato
¿Me estás mirando?
Si pudiera curar
Si estos ojos tan lindos pudieran ver
Si Dios me concediera la gracia de volverte la vista
Fuiste a ver a Lucio, ¿verdad?
Sí, pero no saqué nada de mi conversación con él
Se enojó conmigo, José Armando
Se molestó, me hizo reproches
Es una persona más extraña de lo que pensé
¿Qué significas tú para él?
Él me quiere mucho
Quiere que me ve como...
Como si yo fuera su hija
Sufre cuando no voy a visitarlo
Y es natural
Él vive muy solo
La única compañía que acepto es la mía
¿Qué hacen cuando estás con él?
Él me lee libros
Me da clases de geografía, de historia, de arte
Pero nunca he logrado sentirme bien en aquella casa
Hay algo que me deprime, que me angustia
Vive en la penumbra
¿Por qué lleva esa vida tan rara?
No sé, además no ejerce
No le gusta tratar a la gente
Pero conmigo ha sido muy bueno
Y yo le estoy muy agradecida
Tendrá que renunciar a ti cuando seas feliz
Esta mermelada de durazno está quedando deliciosa
¿Qué le pasa?
La veo media tristona
¿Se sigue sintiendo mal?
No, no, Tula
No es nada
Ahorita vengo a ayudarle, tía Tula
¿Dónde vas, muchacha esta?
¿No que ibas a hacer el chocolate pa' cubrir el panqué?
Sí, no me tardo
Es que don Rodolfo me pidió que le traiga ahorita mismo al indio Ophelio
Y se ve que anda muy enojado
¿Dónde está él?
¿En su despacho?
No, en la sala con la señora Blanca y la señora Fátima
Voy a las caballerizas o a los corrales
Segurito que Ophelio anda por ahí
¿Para qué puede querer don Rodolfo a Ophelio?
Pues quién sabe
Pero ese indio me da muy mala espina
José Armando
Tenemos que hablar
¿De qué?
De ti y de mí
Creo
Que debemos alejarnos
Me encontré con tu novia en casa de Florecita
Se disculpó
Fue amable conmigo
Y a mí me dio mucha vergüenza saber que le estoy robando su amor
Ya estoy aquí
¿Viene contigo José Armando?
No, se salió desde la mañana
¿Y tú? ¿Dónde andabas?
Fui a dar una vuelta por el río
Ese lugar me encanta
Bueno, voy a solearme un poco
¿Ves lo que te digo?
Tu hijo tranquilamente se larga
Sin importarle que su novia ande por ahí sola
Esmeralda, te juro que yo no quiero a Graciela como una novia
Sino como a cualquier otra persona de la familia
Nuestros padres nos comprometieron desde que éramos niños
Hasta ahora la había aceptado así
Pero al conocer que todo cambió
Ahora entiendo que le tengo cariño, no amor
Mi amor es tuyo, a ti te quiero
Te quiero
Pero es que, entre tú y yo...
No pongas barreras entre nosotros
Yo estoy tratando de derribarlas, no las levantes tú
José Armando, es que...
Déjate quererme
Quiero
Ven todos los días a encontrarte conmigo aquí
A este rincón escondido que solo nos pertenece a ti y a mí
En este silencio donde se pueden oír nuestros besos
donde yo siento crecer mi pasión.
Don Rodolfo,
ahí está ese hombre.
Que entre.
Sí, señor.
¿Vas a hablar con él aquí, delante de nosotras?
¿Dónde quieres que lo haga?
Tal vez en tu despacho.
Tú y tus delicadezas.
Déjame actuar a mí.
Buenas tenga el patrón y la compañía
Pasa, Ophelio
Me dijeron que usted quería hablar conmigo
Te mandé a buscar porque quiero encomendarte una misión muy especial
Diga nomás, que yo estoy para lo que usted mande
Necesito que vigiles a una persona
Mire pues, yo me pinto solo para eso
¿Quiere que vigile a algún peón?
No
A mi hijo
Ahora sí voy a pintar una raya en el agua
Hace rato que no venía a verme
Ay, Fermín
Es que mi cabeza anda toda revuelta
Hace muchos, muchos años que no me sentía así
Es la primera vez en mi vida que no sé ni qué hacer
Quisiera abrir la boca y decir verdades
Y luego me quedo callada y no digo nada
Su angustia tiene que ver con la esmeralda, ¿verdad?
Y también los señores de la casa grande
Confíe en mí, patrón
Le aseguro que su hijo ni cuenta si va a dar
Sospecho que anda metido en algún lío con alguna campesina
Una muchacha muy hermosa
Llamada Esmeralda.
La conozco, la conozco.
Está re chula la chamaca.
Vigílalos.
A él y a ella.
Quiero saber dónde se reúnen.
¿Entendido?
Descuide, patrón.
Delo por hecho.
Además, está decirte que debes mantener absoluta reserva en este asunto.
No se preocupe.
Que por la boca no muere el indio Ofelio.
Además, yo aprecio su confianza.
Le voy a sacar este servicio.
Bien, eso es todo.
Puedes retirarte.
Que los señores estén bien.
Con el permisito.
No me mires en esa forma.
Estoy cumpliendo con mi deber.
Yo le aconsejo que se quede con sus pensamientos un buen rato
A lo mejor no se ha dado tiempo para meditar qué hacer
Es que yo veía a Esmeralda tan tranquila
Tan feliz de vivir en el monte
Pero tenía que volver esa gente de la casa grande
Y mire nomás de quién se fue a enamorar
Nada menos que del doctor José Armando Peñarreal
Esmeralda va a sufrir por ese amor
Y me pesa
Desde chiquita le tomé gran cariño
Me duele ver que deje atrás su vida de inocencia
Y comience a enfrentar las penas que tendrá por defender ese amor
Voy a seguir su consejo, Fermín
Voy a pensar con tranquilidad lo que debo hacer
Como cabeza de familia estoy tomando las medidas necesarias para defender y proteger a los míos
A los que llevan mi sangre, mi apellido
Haces muy bien, la familia es lo primero
Sobre todo mi hijo, el futuro de mi hijo
¿Crees que voy a permitir que se enrede con una cualquiera?
No faltaría más
De esa niña me deshago yo
La voy a obligar a que se vaya lejos, donde no...
No, Rodolfo. Usted no puede hacer eso.
Sería ir en contra de Dios y contra de usted mismo.
No se atreva a hacerle daño a Esmeralda, porque no tendría perdón de Dios.
¡No tendría perdón de Dios!
No será posible.
¿Cómo te atreves a hablarme así?
¿Qué significa esto?
¡Crisanta! ¡Que no lo haga, mi niña! ¡Que no lo haga!
¡Esta es una insolencia, Crisanta!
¡Eso sería como ofender a Dios!
¡Cálmate, Crisanta! ¡Cálmate!
Esto era lo último que me faltaba.
¡Que la servidumbre de esta casa me dijera lo que tengo que hacer!
Por favor, don Rodolfo, es que usted no sabe lo que hace.
¡Si usted supiera!
¡Aquí se hace mi voluntad como siempre!
Si esa niña representa una amenaza para el matrimonio de José Armando y Gracielita, ¡la destruiré!
¡Le pesará! ¡Le pesará!
¡Cristián, da por Dios!
El mal que le haga Esmeralda se volverá contra usted.
¡Tonterías!
La justicia que tomaré en mis manos está plenamente justificada.
Porque se trata de proteger el futuro de mi hijo.
Y esa intrusa se ha metido en la vida de José Armando.
Ni siquiera se da cuenta que es una muerta de hambre que solo merece nuestro desprecio
¡No lo hablas así, don Rodolfo!
Se terminó mi paciencia
No voy a tener ninguna consideración por la maldita chiquilla esa
Parece mentira, Crisanta, que te pongas de parte de ella
Una persona extraña, una oportunista que quiere deshacer el compromiso de Gracielita y José Armando
Pero claro, como él es rico
Misión es su dinero, su posición.
Calle, calle, por Dios, señora Fátima.
Es verdad lo que dice Rodolfo.
Se vuelve intolerable la impertinencia de los criados en esta casa.
Crisanta, ¿cómo has perdido el control así?
¿Cómo pudiste decir esas cosas?
Tú también, mi niña
Tú también
¿Es que no te das cuenta?
Yo misma no comprendo del todo tu actitud
Estás muy exaltada
Ay, Blanca, si pudiera explicarte
Pues explícame, dime lo que pasa
Esta angustia que tienes es inexplicable
No me has querido decir lo que hablaste con Dominga, la mujeresa
Que dice que ella me aseguró que tú sabes algo sobre mi hijita
Por favor, Blanca, no me atormentes más
No tengo nada que decirte
En mala hora vinimos a la casa grande
Estas vacaciones se han convertido en una agonía
No son más que disgustos y peleas
La boda de José Armando y Gracielita, que tanto hemos deseado, está en peligro
Y todo por culpa de esa muchacha
Ojalá no existiera
Ojalá nunca la hubiéramos conocido
¡Inconocido!
¡Gracielita!
¡Gracielita!
¿Qué pasa, mamá? ¿Por qué estás tan acelerada?
Acelerada vas a estar tú cuando te enteres.
Mientras tú estás aquí tan tranquila dando vueltas a no sé dónde,
tu novio quiere suspender la boda.
Tu tío Rodolfo me lo ha dicho.
¿Y se lo dijo José Armando a él?
Por supuesto.
Esto es una prueba de que cuando yo me imagino algo resulta cierto.
Es exactamente lo que yo me había imaginado.
La campesina esa anda enredando a José Armando
Y ya logró que él aplace la boda
Gracias a mujer tendré influencias
Que logró echar abajo todo lo que ya habíamos conseguido
Y lo que ya te hacía casada con él y viajando alrededor del mundo
¿José Armando dijo que quería aplazar la boda por ella?
Ay, pero por supuesto que no
Inventó una excusa ridícula para quedarse aquí
Pero ya Rodolfo está tomando medidas al respecto
Y tú sabes cómo es él
¿Qué dijo?
Mandó vigilar a José Armando.
Y nada más lo sorprendan con ella.
Es infeliz, la van a echar de aquí.
Tú ahora tienes que ponerte lista, Gracielita.
Pórtate cariñosa.
Recuérdale que te dio su palabra.
No permitas que rompa su compromiso contigo por nada del mundo.
Pero mamá, si no me quiere mejor te voy a dejar.
Loca, aférrate a él y defiende lo que es tuyo.
Ese matrimonio tiene que realizarse.
No, mamá.
Yo no tengo por qué humillarme ante nadie.
Después de todo, José Armando y yo somos parientes
y no tengo ninguna necesidad de obligarlo a casarse conmigo.
Mira, hija.
Voy a decirte la verdad para que sepas a qué atrevo.
Ya no tenemos un centavo.
Mamá, si ese matrimonio no se realiza, lo que nos espera es la miseria
Sí, doctor
Buenas, doctor
¿Qué hay, Mauricio?
Vine a ver a Adrián, parece que la herida va muy bien
¿No le ha dado fiebre?
No, no, doctor, no
Qué bueno, es que es un muchacho muy sano
Bien, tengo que irme, hasta luego
Sí, gracias por todo, doctor, gracias
Andeacito, pues.
¿Qué tiene, papá?
Ay, hija.
Yo hubiera preferido que los señores de la casa grande se fueran todos.
Principalmente la novia del joven José Armando.
¿Por qué, papá? ¿No le cae bien?
Se ha venido a visitar a mi hermano. Se ha portado rete bien con él.
Sí, florecita. Sí, lo sé.
Y eso es precisamente lo que me preocupa
Él me quiere curar, Fermín
¿Te imaginas lo que sería eso?
¿Que yo pudiera ver?
¿Y realmente será posible, Esmeralda?
Otros ciegos se han curado
Los operan y se curan
Pero tu defecto es de nacimiento
José Armando dice que en algunos casos no importa
Él tiene muchas esperanzas
Le dije que Lucio me había revisado hace muchos años
¿Sabes?
Tengo miedo de que vaya a su casa
¿Por qué?
Él desconfía de que José Armando pueda quererme sinceramente
Lo que sucede es que Lucio te quiere desde que eras chiquita
A mí no me pasa a mí
Sí, pero no es como tú, Fermín
Que solo me das consejos
Sino que se queja, se enfurece
Quiere imponerme su voluntad
En esta ocasión no debería enojarse
Puesto que el doctor Peñarreal desea curarte
Seguramente Lucio piensa que no tengo ninguna posibilidad
Si no, él ya lo hubiera intentado, ¿verdad?
Debe ser por eso que está tan enojado conmigo
Además, estoy segura que él se alegraría si yo pudiera curarme
Y quizás José Armando pueda hacerlo
Dicen que el amor hace milagros
Y él parece quererme tanto
Tanto
¿Quién es, Ramiro?
No pude reconocerlo
¿Por qué no está Crisanta?
¿Ha seguido mal?
Sí, está mal, pero de la cabeza
No sé qué demonios pasa con ella
Está nerviosa
Su padecimiento de la presión le ha afectado últimamente
Excusas
Solo los tontos inventan enfermedades para justificar sus irresponsabilidades
Papá, Crisanto siempre ha servido a la familia
No puedes expresarte así de ella
Yo me expreso como me da la gana
Es que no debes
Escúchame, José Armando
Estoy aquí para decir las cosas que se deben hacer
No para decirme lo que yo debo hacer
¿Qué le pasa, mamá?
Está muy nervioso
Esta decisión tuya de quedarte aquí nos ha cargado una serie de problemas
Le propuse a papá que yo mismo los podía llevar a la ciudad y después me regresaba solo
Ay, no me digas
Oye, ¿qué noviazgos tan modernos?
La novia en la ciudad y el novio aquí haciendo no sé qué cosas
Estudiando, tía
Quiero hacer mi especialidad
Necesito estudiar y consultar muchos libros
En este lugar puedo encontrar la tranquilidad que allá no tengo
Ya ves que un médico nunca termina de estudiar
¿Has pensado en eso, Gracielita?
¿Qué, tía?
Que tu futuro marido estará en servicio en las 24 horas
Un médico debe estar dispuesto en el momento en que lo requieran
Para él no hay días de fiesta ni fines de semana
Nada
Bueno, a todos se acostumbra uno
¿Verdad, hijita?
Sí, mamá
debes tener valor para luchar porque no nos separen.
Si este matrimonio no se realiza,
¡nos espera la miseria!
Tengo mucho sueño.
Me voy a acostar.
Hasta mañana.
Que descanses, hija.
Que duermas bien.
Hasta mañana.
Me gustaría que más adelante
platicáramos sobre los preparativos de la boda.
No
Esa boda no se realizará
¿Ya está el cafecito, Esmeralda?
¿Ah, sí?
Gracias, Dominga
Necesito que vayas al pueblo
Tengo ganas de hacerte un pollito con verdura
Que te vas a chupar los dedos
¿Y eso?
¿Te sacaste la lotería?
Me cayeron unos pasitos del cielo.
Y hoy vamos a comer como reina.
¡Buenos días!
¡Soy Velesio!
¡Velesio!
Pásale, pásale.
¿Quieres un cafecito?
¿Qué?
Siéntate.
¡Ay!
¡Qué rico!
Ah, ah, toma, mi reina, son para ti, mi reina
Ay, delicioso, gracias
Hace días que no venías a buscarme
¿Por qué?
Andaba en el pueblo cortando hierbitas en todas las casas
Para juntar unos centavitos
Te voy a comprar una cosa rica
Muy, muy, muy deliciosa para ti
Es una sorpresita
Te la digo
La sorpresidad te la digo
Fresas, mi reina
Muchas fresas
Todas, todas, todas
Todas para ti
Para ti, mi reina
Te quiero mucho
Yo también
Tomás
Porque es muy bonita
Muy bonita
Pero el doctor Malaber
Es horrible, mi reina
Es horrible
No, no me dejes
¿Por qué lo dices?
Yo lo vi de...
Lo vi del otro día
Está horrible
¡Horroroso!
Parece un monstruo
Que me da susto
Ya, ya, ya, ya, ya, ya, que me espanta.
Qué bueno que tú no puedes verlo, mi reina, porque si lo ves, te mueres del susto, te mueres.
Ya, ya, ya, ya, ya, ya, deja de decir tanta tontería.
Y cómete un pancito, anda. A ver, ¿qué quieres? ¿Un cuernito?
No, no, no, no, cuernito, cuernito no
Cuernito no, el toro le clavó el cuerno a Adrián por aquí
No, no, cuernito no, cuernito no quiero
Anda, cómelo una buena vez
¿Y tú qué pan quieres, mi hija?
El que sea, me da igual
Pase usted, señorita
Gracias
Solo vine un momento a saludar a Adrián
Se está terminando de bañar, si lo quiere esperar un ratito.
Sí, claro.
Siéntese, pues.
¿Qué le ofrezco, señorita?
Nada, gracias.
Y no me llame señorita.
Dime solo Graciela.
Ay, ¿cómo cree usted?
Sí, de veras.
Ven, siéntate, vamos a platicar.
¿Y de qué quiere usted platicar conmigo?
Tú no eres tonta
Te extrañará el interés que demuestro por tu hermano
Pues la verdad es que hasta hace poco estaba en las nubes
Pero casi me voy de espaldas el otro día a la clínica
Cuando iba a entrar sin avisar
No sé cómo ha pasado todo esto, Florecita
En realidad no debíamos
Yo le digo a Adrián que es una locura
Menos mal que lo reconoce
¿A ti también te lo parece?
Me lo parece, ¿no? De que lo es, lo es.
Pero es una locura tan divina, tan romántica.
Mientras estén como están, sí. Pero como pasen de ahí, va a estar duro.
¿Qué quieres decir?
Mire, señorita Graciela, y perdona que la siga llamando así.
Yo soy una mocosa para meterme en los asuntos de mi hermano.
Pero a mí me parece que usted debería de pensar un poquito en lo que está haciendo.
Porque una cosa es el enamoramiento y otra la realidad.
Usted es una muchacha fina, acostumbrada a divertirse y a vivir bien.
Eso es muy distinto al ser la mujer de un peón.
¿Le gustaría acostarse con las gallinas y levantarse con los gallos?
Y hacer el café, ir a la casa, hacer la comida y esperar a su hombre a que llegue de labrar la tierra cansado, sudado.
¿Volver a acostarse con las gallinas y a levantarse con los gallos?
Esa es la vida de una campesina.
¿A usted le gustaría esa vida?
Me la has puesto muy fea, Florecita
También tendrá sus sentantos
No necesariamente tendrá que ser así
Puede ser que...
No piense que mi hermano la va a seguir a la ciudad para vivir de su dinero
En primera, le sobra orgullo
Y en segunda, sea un lucero, le arrancan de su tierra
Le arrancan la vida
Uy, qué guapo
Ni empieces con tus cosas
Que ya estoy harto de estar aquí metido como un inútil
Bueno, pero eso tiene sus cosas buenas
Te vienen a visitar todos los días
¿Allí está Graciela?
No, pero sí estuvo
Llegó cuando te estabas bañando
¿Y por qué no me avisaste?
No quiso. Se puso a platicar conmigo y luego pues me dijo que ya se tenía que ir.
Ay, hermanito. De veras que andas bien clavado con esa Catrina.
Ahorita viene el doctor.
Sí, gracias.
¿Gusta tomar algo?
Nada, gracias.
Con permiso.
Esmeralda, pasa, pasa
¿Cómo sigues, Adrián?
Ya estoy bien
El doctor José Armando me dijo que me quedara un día más metido aquí
¿Qué dices, que para evitar una infección?
Ah, pues hay que hacerle caso, ¿eh?
Esmeralda, hace días que he tenido la intención de platicar contigo
¿De qué?
Tú sabes que desde chiquito yo he aprendido a verte como a una hermana
Y así te quiero
Por lo tanto, me interesa todo lo tuyo
Sí, Adrián
¿Hay algo entre el joven José Armando y tú, Esmeralda?
Quiero decir
¿Han vuelto a encontrarse?
Te vas a enojar, Adrián
¿Por qué?
Aquella vez te peleaste con José Armando porque supiste que él me había besado
Sí, es verdad, pero ahora es distinto
Sé sincera conmigo, Esmeralda
Dime lo que hay entre ustedes
Yo lo quiero, Adrián
¿Y él?
También me quiere
Bueno
Eso es todo lo que necesitaba saber
Doctor Malaver, gracias por recibirme
Me tomé la libertad de mirar sus libros
Tiene unos que son unas verdaderas joyas
¿Me interesa la oftalmología?
Sí, pero me pienso especializar en cirugía plástica
Qué bien
Doctor Malaver, estoy aquí para hablar de Esmeralda
¿Otra vez?
Estoy decidido a llevarla a la ciudad para que la vea un especialista
O traer al médico aquí
Pero antes quería preguntarle si ya pensó lo que le dije el otro día
¿Qué pretende de mí? ¿Qué espera?
Quiero saber si podemos llevar el caso juntos
Si no, lo tomaré enteramente por mi cuenta
Le advertí que dejara tranquila a Esmeralda, apártese de ella
No, doctor Malaber, no lo voy a hacer
Y para serle franco le diré que no es solamente un interés profesional el que me guíe a Esmeralda
Ella me interesa como mujer, yo la quiero
Más vale que renuncie a sus sentimientos
Nunca será suya
Deme una razón
Esmeralda me pertenece
Es mía
Solamente yo tengo derechos sobre su vida
¿Por qué, doctor Malavé?
Por esto
No te pierdas mañana
Esmeralda
Suélteme
Quédese
Dicen que una madre ama siempre al hijo más débil
Al que más sufre
Entonces tú deberías querer a esa muchacha
Tú jamás podrás vivir más
Iré a ver a ese doctor Malavé
Tú me quieres realmente
Como para que sea tu marido
¡Lo amo, Crisanta! ¡Lo amo!
Esperanza, Esperanza, tu amor es puro como el sol.
Esperanza, esperanza
Tienes los ojos del amor
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