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Zulu
Esmeralda
Me ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
Tienes los ojos del amor
Esperanza
En estos ojos del amor
Pero entonces, ¿tu casamiento es para allá?
Sí, tía
Si puedo casarme con Esmeralda mañana mismo, me caso
Pero esto es inaudito, Blanca
Está decidido
No va a querer siquiera esperar a su padre
Tú tienes que convencerlo
Si en verdad te preocupa un rompimiento entre ellos
Convéncelo para que espere el regreso de Rodolfo
Pero estamos hablando de unos cuantos días
A estas alturas, cada minuto vale oro
Esa infeliz no puede salirse con la suya
¿Tampoco hoy tienes ganas de hablar?
No
Tú sabes que soy muy respetuoso con tus cosas
Pero te estás metiendo entre las patas de los caballos, mijo
Ayer por poco los descubre, don Rodolfo
¿Cómo te atreviste a besar a esa muchacha frente a la casa de los patrones?
¿Quieres que nos corra la patada hacia aquí?
No, no, no, no
Eso es lo único que sabes decir
Anoche no dormí de la preocupación
Perdóneme, papá
Pero esto que siento aquí es más fuerte que mi razón
Usted es todo un hombre, mi hijo
Y ninguna pasión puede ser más fuerte que usted
Es un poquito de tiempo
y tome una decisión.
No sé si pueda.
Este sentimiento me trae bien quebrado.
No, mi hijo.
Usted va a salir de este agujero
y yo lo voy a apoyar.
Para eso soy su padre.
¿Alguien llegó?
¿Se puede?
Hola, mi amor.
Hola.
Dominga, me da mucho gusto verla levantada
¿Pasa algo? ¿Por qué vienes tan temprano?
Mi amor, vengo por ti para que vayamos a la clínica del pueblo
¿Por qué? ¿Estás enfermo?
Primero, contéstame una cosa
¿Ya desayunaste?
No
Perfecto
¿Quieres desayunar conmigo?
Sí, pero no aquí
Vamos y en el camino te explico
Me llevo a Esmeralda para que nos practiquen los análisis prenuptiales
Dominga, me quiero casar con Esmeralda de inmediato
Y espero que usted la autorice
Estoy muy nerviosa, Nana
Fátima está decidida a impedir que Esmeralda y José Armando se casen
¿Sabes lo que está tramando?
No
Blanca
¿Por qué no dejan tranquilos a los muchachos?
Ya conociste a Esmeralda, es una linda muchacha y muy noble
Es respetuosa y muy inteligente
Y lo más probable es que pronto tendrá la dicha de poder ver
¿Qué más quieres?
Este asunto no depende de mí, Nana
Yo también me siento angustiada
Cuando tengo a Esmeralda cerca, siento una ternura que no puedo explicar
Quisiera abrazarla, protegerla
Me gusta verla junto a José Armando
Porque algo en mi interior me dice que ella puede hacerlo feliz
¿Entonces?
Que no puedo luchar contra Rodolfo
¿Por qué?
Porque es mi marido
Y le debo respeto y obediencia
No, cuando es injusto con tu hijo
Es urgente que me hagas un favor
¿Usted dirá?
Quiero que vayas a buscar a Florecita y la traigas
Dile que la señora Blanca necesita que le haga un servicio
Pero no lo comentes con nadie, absolutamente
¿Entendido?
Esmeralda, en tus ojos
La noche y el día, puro sol
Esmeralda, flor del campo
Me ves con la luz del corazón
Por favor, Gracielita, solo inténtalo.
Ahora que José Armando venga le dices que necesitas hacer unas cosas personales
Y te le pegas en su viejo
Pero mamá...
Estoy segura que a ti no te negará que lo acompañes
Mientras tú estás en la ciudad con él, tu tía Blanca y yo
Jugaremos nuestra última carta
¡Mía mamá!
¡Deja de estar inventando tonterías!
Pero Gracielita, no me hables en esa forma
José Armando ya me confesó que quieres Miranda
Y que está decidido a defender su amor
Yo no quiero seguirte el juego y ocasionarle un sufrimiento
Lo único que me queda es envidiarlo y admirar su valor
Pero qué barbaridad
No, no sé qué pasa con esa muchacha
Gracielita ya aceptó la realidad
Debemos respetar la voluntad de los muchachos
La única voluntad que importa en este momento
Es la voluntad de Rodolfo
Él depositó su confianza en mí
Y al menos yo
No pienso defraudarlo
Florecita, ¿cómo te va?
Bien, joven, ¿y a usted qué tal?
¡Florecita! ¿Me estabas esperando?
Sí, para saludarte
Bueno, las dejo
Mi amor, solo paso a la casa a despedirme y me voy a la ciudad
Mañana regresando vengo a verte
Adiós, Florecita
Cuídame muy bien, Esmeralda, ¿eh?
Sí, claro, joven
Adiós
Te estaba esperando
¿A dónde fuiste?
José Armando me llevó a la clínica del pueblo
Y nos sacaron sangre para los análisis que necesitamos para casarnos
¿Se van a casar?
¿Eso es lo que querías decirme?
Sí
Yo tengo una sorpresita
Tu suegra te quiere ver
Fátima, siento que estoy haciendo algo en contra de mi voluntad
Solo piensa que es el único camino que nos queda
Vamos
Ay, Florecita, me muero de los nervios.
Ay, ¿por qué? A lo mejor la señora Blanca quiere preguntarte cuándo van a lo de tu vestido de novia, Esmeralda.
¡Ay, qué emoción!
Ahí están.
Buenas tardes.
¿Cómo estás, Esmeralda?
Bien, gracias
¿Y usted?
Bien
¿Qué tal?
Pero pasen, siéntense por favor
Gracias
¿Gustan tomar algo?
No, Florecita, gracias
¿Cómo sigue, señora?
Bien, gracias
La señora Blanca
Ha venido a pedirte algo, Esmeralda
¿En qué puedo servirle?
Yo quiero pedirte un sacrificio, hija
Que te apartes de José Armando
Que te apartes de José Armando
Aquí está.
Lo siento, ¿verdad?
No hubiera querido dar este paso, pero en la casa estamos viviendo una verdadera tragedia.
Mi esposo dice que si José Armando sigue contigo,
que se olvide de que él existe,
que no quiere saber más de él,
que le quitará la herencia.
Tú como eres huérfana no has conocido a tus padres.
Quizás por eso no puedas imaginarte
lo que son los lazos familiares.
Lo mucho que duele cuando se rompen.
José Armando es nuestro único hijo.
Su padre ha tenido adoración por él.
Ellos se llevaban muy bien.
Ahora esa armonía terminó.
Se miran con rencor, discuten, pelean terriblemente.
Parecen enemigos.
Todo esto para mí es una enorme pena que va a acabar conmigo, Esmeralda.
Rodolfo es muy violento.
Y si José Armando lo desafía, temo que ocurra una desgracia.
El perjuicio que le causará en la vida de José Armando.
Él tendrá que empezar a luchar solo en su carrera.
Sin un centavo
Trabajando en cualquier hospital
Como un medicucho cualquiera
Jamás podrá tener su propio consultorio
Y sus sueños
Sus ilusiones fracasarán
Sí, Sebastián, necesito hablar contigo
¿A qué hora puedo verte?
Vine solamente a recoger unos papeles
Para los trámites de mi boda
Sí, sí, al fin me caso
Pero no con quien tú crees
No hubiera querido tener que plantearte esto
Sé que quieres a mi hijo, pero...
Es que tú no eres mujer para él
Si se casa contigo se le cerrarán muchas puertas
Sus amistades le volverán la espalda
Esmeralda, por encima de todo está mi dolor de madre
Yo sé que Rodolfo me prohibirá verlo
Ha dicho que si José Armando lo desobedece
Considere que ha muerto para él
Yo no quiero perder a mi hijo, Esmeralda
Cálmate, Blanca
Cálmate, debes ser fuerte
Esta pena puede matarte
No llores, señora
Yo...
Voy a hacer lo que usted me pide
Sé que es egoísta de mi parte exigirte un sacrificio tan grande
No, no puedes decirle a José Armando que Blanca te lo pidió
Tienes que hacerle creer que tú así lo decidiste
Eres muy buena, Esmeralda
Toda mi vida te lo agradeceré
No me de las gracias
Vamos, Blanca
Perdóname, hija
Perdóname
Virgencita, por favor
Indícame el camino
No puedo dejar que hagas sufrir a Esmeralda
Son sus propios padres
Te amo, Esmeralda
¿Quieres casarte conmigo?
Quiero pedirte un sacrificio, hija
Que te apartes de José Armando
¿Quieres casarte conmigo?
Tú no eres mujer para él
Tú
No eres mujer para él
Tú no eres mujer para él
Me van a disculpar que haya venido tan de mañanita
Pero tenía pendiente por usted, Dominga
Me da gusto ver que está mejor
Sí
José Armando dijo que en cualquier momento puede comenzar a hablar
¿Y tú, Esmeralda? ¿Qué tienes?
Veo en tus ojos una gran tristeza
¿Es por el doctor Peñarreal?
Sí, Fermín
A ti y a Dominga no les puedo ocultar nada
Me pidió que me casara con él
¡Qué bueno! Te felicito
Eso no puede ser, Fermín
¿Por qué, Esmeralda?
Tú sabes que lo nuestro no puede ser
Tal vez al principio seríamos felices
Pero poquito después la realidad de lo que soy lo perjudicaría
No, criatura, estás equivocada
El valor de las personas se mide por el tamaño de su corazón
Y tú tienes un corazón más grande que el de toda esa familia junta
Y si lo midiéramos por la clase de la bolengo familiar
También serías más valiosa que el mismo José Armando
¿Por qué me dices esas cosas, Fermín?
A mí no me corresponde contestarte
El tiempo
Te dará un día la respuesta
¿Cómo puedes decirme que te olvide?
Es imposible
Tienes que hacerlo
¿Por qué? ¿Por qué si nos quedemos?
Y el doctor se va a casar con Esmeralda
No se va a casar
No se lo permitirán
Graciela, Gracielita
Chiquita, ¿por qué te dejas dominar así?
Yo conozco tus sentimientos, Isaac
Nada de eso importa
Lo único cierto es que a mí no me criaron para ser la esposa de un peón
Acuérdate de nuestros besos
De los momentos que hemos vivido juntos
Y en que me has demostrado tu cariño
¿Quieres saber la verdad?
Me gustaste como hombre
Eso es todo
Si fue así
Lograste engañarme
Ahora me doy cuenta de que eres solo una
Una vez, te contesté con un beso.
Ahora no lo haría ni para castigarte.
Hola, mi amor.
¿Me extrañaste?
Sí, mucho.
Yo también.
Por eso regresé lo más rápido que pude.
Te quiero
Y pronto uniremos nuestras vidas para siempre
José Armando
Eso no podrá ser
Esa será la última vez que estemos juntos
¿Qué estás diciendo, mi vida?
Que tenemos que separarnos
No puedo casarme contigo
¿A qué vienes?
¿Qué motivos tienes para ya no quererte casar conmigo?
Así debe ser.
Y te suplico que no me pidas explicaciones.
Ha sido un bello sueño, José Armando.
Pero ya terminó.
Vete.
Vete y no vuelvas.
Vamos a despedirnos aquí.
Ahora y para siempre.
No.
No se le puede dar amor a una persona hasta ser el centro de su vida
Lo mejor de sus sueños
¿A qué punto decirle hasta aquí llegó? ¡Vete!
José Armando
¿Ah, sí? ¿Sin una explicación o razón alguna?
Perdóname, por favor
Sé que esta decisión te causa sufrimiento
Y créeme, me duele profundamente
No puedes decirme eso
No tú, con tu corazón inocente, tu alma sensible
Ese amor maravilloso que desde el primer momento demostraste hacia mí.
José Armando, te ruego, te suplico, por favor.
Algo.
Algo tiene que haber pasado.
Entiendo que quieras terminar con lo nuestro precisamente ahora.
Cuando pude vencer la oposición en mi familia, cuando te llevé a mi casa.
Precisamente esa visita me hizo comprender que yo no soy la mujer para ti.
¿Por qué?
Porque...
Porque me sentiría extraña en tu mundo
No...
No sabría adaptarme
Prefiero quedarme aquí
Como hasta ahora
No estás diciendo la verdad
Hay algo más
Hay otra razón que me ocultas
Fernando, te lo suplico
Te pido por Dios que me dejes
Tú me quieres.
Nos queremos demasiado para pensar en separarnos.
No te dejaré, Esmeralda.
No te dejaré.
¿Le pediste a Esmeralda que dejara a José Armando?
¿Cómo fuiste capaz?
Era necesario, Crisanta.
Me duele en el alma, pero era la única solución.
Fue la señora Fátima la que te convenció, ¿verdad?
Fue idea suya.
No se podía hacer otra cosa.
Tuvimos que apelar a ese último recurso.
Dios mío.
Y haberlo sabido no te hubiera dejado ir.
Estaba desesperada.
Quería impedir a toda costa que Rodolfo y José Armando tuvieran un enfrentamiento de nuevo.
¿Por qué te dejaste manejar así por la señora Fátima?
No tenía otra alternativa.
No debiste.
Es una crueldad lo que han hecho.
Fue necesario.
Crisanta, compréndelo.
Mi única esperanza es que por encima de todos los que están tratando de separarlos
Esmeralda y José Armando sigan queriéndose
Y su amor finalmente triunfe
No, ella va a romper con él
Me lo prometió
Blanca, ¿lo hará?
Yo sé que lo hará
No voy a dejarte
Aunque llores, aunque me lo pidas mil veces
Yo te dejaré mientras sepa que me quieres
Lo que vamos a hacer es casarnos enseguida
No, no, no, no.
Ya lo teníamos decidido.
Pero yo no puedo, compréndelo.
Sí puedes.
Prometí que te dejaría, que me apartaría de tu vida.
¿A quién?
A nadie.
Dímelo.
A mí misma.
Porque soy muy poca cosa para ti.
Porque sé que voy a hacerte daño.
Voy a arruinar tu carrera.
Voy a destrozar tu vida.
¿Alguien te ha dicho eso?
Alguien de mi familia.
Vinieron a buscarte, ¿verdad?
¿Quién? Dímelo. Dímelo de una vez.
Por favor, por favor.
Lo mejor es separarnos.
Te lo he dicho y voy a ser firme.
No insistas porque no vas a convencerme de que siga contigo.
Pero...
Por favor, José Armando, vete y déjame.
Ayúdame.
Lo nuestro no puede ser.
Termina aquí.
Termina ahora mismo.
No hay nada que nos salte más que nuestros sentimientos
Y tenemos que renunciar a ellos
Por Dios, vete
Vete
Debes tener cuidado, hijo
No te comprometas
Si algo ocurre entre ustedes dos, ya no tendría remedio
Quedarías atado para siempre a esa muchacha
Te lo ruego
¿Sí?
Sí, mire
Está bien
Pero antes déjame quererte mucho
José Armando
Esta es nuestra despedida, Esmeralda
Tenemos que hacerla inolvidable
Pero
Para unir a nuestros recuerdos
Como el viaje que hicimos juntos
Aquellos momentos bellos que vivimos
Y que nadie nos podrá quitar
Nadie borrará esa felicidad
Que el recuerdo de nuestro amor, en vez de ser triste, sea dulce.
Que nos deje en los labios no un sabor de lágrimas, sino de besos.
Yo creí que estabas sola.
Con permiso, Blanca.
¿Y ahora qué le pasa a esta mujer?
Le conté que hablé con Esmeralda.
Mira, ya es hora de que pongas en su lugar a Crisanta.
Es mi nana.
Ha sido como una madre para mí, siempre procurándome y...
Y metiéndose en lo que no le importa.
¿Pero qué va a saber ella de lo que le conviene a la familia?
Y con la influencia que ejerce sobre ti,
es muy capaz de convencerte de que aceptes a la infeliz ciega.
Dios, Armando
¿Ves, mi amor?
¿Cómo no puedes dejarme?
Solo un beso derriba tu voluntad
¿Cómo podríamos ya vivir lejos uno del otro?
Sin vernos
Sin sentir esta dulzura de estar juntos
Pero tenemos que separarnos
Te quiero
Por favor, no prolongues más esto
Déjame ir, José Armando.
Tú me quieres también con toda tu alma.
No habrá otro amor para ti como este, ni para mí tampoco.
Ay, José Armando.
No permitiré que nos separen.
La cielita está deshecha aunque trata de hacerse la fuerte.
Entiéndeme, por favor.
Amor, yo también estoy desesperada con todo esto, pero lo hecho, hecho está.
Y si esa muchacha en verdad quiere a José Armando, lo va a dejar.
Siento un enorme remordimiento.
Mira, voy a pedirle a Jacinta que nos traiga un tequilita con limón y alguna botana.
Vamos a dejar en paz este asunto.
Ahora solo hay que esperar a que llegue José Armando.
José Armando.
Fernando.
¿Qué tal, tía?
¿Cómo sigues, mamá?
Estoy bien, hijo.
¿Cómo te fue?
Regresaste muy pronto.
Sí, ya tenía urgencia por volver.
Voy a ver unas cosas, mamá.
¿Vas a ver Esmeralda?
No, tía.
Acabo de estar con ella.
¿Y cómo está?
Preciosa.
Y sobre todo feliz
Porque muy pronto estaremos unidos para siempre
Ya regresaste, José Armando
¿De quién fue la idea, Crisanta?
¿Qué idea?
Tú sabes todo lo que pasa en esta casa
¿Quién fue a presionar Esmeralda?
Perdona que no te lo diga, hijo
Pero han terminado
No, eso nunca, nana
Ay, cuánto me alegro
No permites que nos separen, hijo
No te preocupes
No lo permitiré
Esa niña resultó más lista de lo que pensábamos
Tal vez José Armando la convenció de que no terminara
Es una mustia convenciera
Pero cómo pudimos pensar que iba a renunciar a José Armando así de fácil
Es ciega, pero no tonta
Fátima, debemos dejarnos tranquilos
Entre más nos opongamos, más se va a empeñar mi hijo en estar junto a Esmeralda
¡Esmeralda, Esmeralda!
¡Maldita muchacha!
Dionisio, quiero pedirte un servicio
Usted nomás ordene, doctor
Necesito conseguir el acta de nacimiento de Esmeralda
Ve a la casa de Dominga para ver si ella la tiene
En caso contrario, habrá que ir al pueblo y conseguirla
La necesito hoy, Dionisio
Perdón, era pregunta, doctor
Pero si la Dominga no la tiene
¿Va a estar duro conseguirla para hoy?
¿Por qué tanta urgencia?
Porque me quiero casar con Esmeralda
Lo más pronto posible
¿No me felicitas, Dionisio?
Sí, sí, claro, claro
Pues es que me quedé sin habla
Pues felicidades de todo corazón
Tenemos que ponernos de acuerdo a las cuatro
Aunque tú, Crisanta, en el fondo estás deseando que José Armando cometa esa locura
Mamá, si José Armando está tan decidido a casarse, va a estar difícil que desista
Mira, nena, tú ni hables
Que mucha culpa tienes de todo lo que está pasando
Esmeralda no es una mala muchacha
Se ve tan dulce, tan...
Tú eres una blanca paloma y nunca piensas mal de nadie
Eso es lo que pasa
Pero yo estoy segura de que fue ella la que inventó eso del matrimonio
Como tú le pediste que lo dejara
Lo hizo premeditadamente para impedir que lo separen
Fíjate qué poca vergüenza
Después de prometerte que se apartaría de su vida
Yo creí que iba a hacerlo
Y tú sintiendo lástima por ella
Te recuerdo que fuiste tú la de la idea de traerla a esta casa
¿Y eso qué?
Que José Armando en verdad pensó que la familia la aceptaría.
Yo solo les digo que no podemos quedarnos tranquilamente mirando el panorama.
Tú que tienes tanta influencia sobre él, aconsejale a que espere que su padre vuelva.
Y tú, mi querida Blanca, convéncelo de que haga las cosas como Dios manda.
Si no logramos que desiste en su locura
Rodolfo jamás se lo perdonará
Y ya sabemos lo que eso significa
Ay, Crisanta
Son tantos disgustos
Parece que estoy viviendo una pesadilla
Lo que debes hacer es tomar las cosas como vengan
Dios sabe lo que hace, Blanca
A veces creo que Dios me está castigando
No digas eso, tú nada malo has hecho
Tú sabes que sí, Crisanta
Tú lo sabes
Negué a mi hija
Yo he sido la única culpable de todo
Crisanta
Tengo una duda
Te he querido preguntar, pero con tanto problema.
¿Qué es, mi señora?
José Armando me comentó que Dominga crió a Esmeralda.
Sí, Blanca.
Dominga es la mujer que crió a Esmeralda.
¿Y por qué no me lo habías dicho?
No le di importancia.
¿De dónde salió esa niña?
¿Cómo es que Dominga la tiene?
Ya sabes la historia.
Esmeralda quedó huérfana de padre y madre
Siendo pequeñita
Y Dominga se hizo cargo de ella
Pero Dominga es muy pobre
¿Qué la impulsó a tomar esa responsabilidad?
Estas cosas pasan con mucha frecuencia entre la gente humilde
Es posible que los padres de Esmeralda fueran amigos de Dominga
O quizás los unía algún parentesco
¿Por qué no te pones a pintar tus amantes?
Eso te relaja
Hoy has tenido muchas emociones
Ahora me doy cuenta de que cometí un error al pedirle a Esmeralda que se apartara de José Armando
Solo conseguí causarle un gran dolor
Y quizá precipitar esa boda
Si por mí fuera, las puertas de esta casa se abrirían para ella
Deben dejar que sigan libremente sus sentimientos
Ellos saben que pueden hallar la felicidad juntos
Y si Dios los ha unido
Por algo será
¡Nanalda!
Andabas en la gruta, ¿verdad?
Sí, Florecita
Fui un rato con Malesia
Pero cuéntame, ¿ya regresó José Armando?
¿Ya te buscó?
Ya, Florecita
Le dije que no quería verlo más
¿Ya lo mandaste a volar?
No quiere dejarme
Dice que prefiere perderlo todo a perderme a mí.
Vámonos, pues ese sí es amor del bueno.
No llores, sí deberías estar bien contenta.
Un amor tan grande y tan desinteresado es algo muy bueno que no se encuentra todos los días.
Daría a mí encontrar un amorcito así.
Sí, lo sé, Florecita.
¿Pero por qué lloras?
Porque yo quería que la familia de José Armando me quisiera.
Lo deseaba tanto, pero no pude lograrlo.
Doctor, doctor, me acabo de enterar de algo
Me encontré en el mercado a Maribel
¿Se acuerda de ella?
Aquella muchacha que trabajó un tiempo con usted
Cuando atendía a toda la gente del pueblo
Ah, sí, sí, ¿qué pasa con ella?
Que está trabajando en la clínica
Y ayer a quién cree que vio
Bueno, acabo de hablar, Juana, ¿qué pasó?
A Esmeralda y al doctor Peñarreal
Se fueron a hacer unos análisis juntos
Yo le pedí a Maribel que investigara
Y me dijera exactamente qué se hicieron
Porque si es lo que yo estoy pensando
¿Y qué estás pensando, Juana?
Que los únicos estudios que se saca una pareja de enamorados
Son los análisis prenuptiales
Yo creo que Esmeralda y el doctor Peñarreal
Ya están arreglando sus cosas para casarse
¡Eso jamás lo voy a permitir! ¡Jamás!
Vengo a darte las buenas noches, mi mamá.
Hijo, me apena todo lo que está pasando.
No quiero preguntarte quién fue a presionar a Esmeralda para que me dejara.
¿Bueno?
¿No?
Bien, Rodolfo
¿Y tú cómo llegaste?
Me alegro
Está aquí conmigo, permíteme
Te habla tu padre
Bueno
¿Cómo estás, papá?
Bien, arreglando un contrato con la empacadora de San Diego
Te deseo que todo salga bien
Te hablo para aclararte que no quiero que te vayas a confundir
Porque acepté la visita de esa campesina a nuestra casa
Sigo oponiéndome terminantemente a tus relaciones con ella
Y quiero que a mi regreso hayas puesto punto final a ese asunto
No puedo dejar a Esmeralda, papá
Ahora menos que nunca
¿Por qué?
Porque he decidido...
Casarme con ella
¿Será posible que llegues a cometer semejante locura?
No es locura, papá
Es un paso que me han obligado a dar para que no sigan tratando de separarnos
Pues te advierto que eso no cambiará las cosas
Al contrario, con más razón lucharé para separarlos
Ya nada nos podrá separar, papá
Ya nada ni nadie
Si te figuras que vas a chantajearme, ve abandonando esa idea
A mí me importa muy poco que esa muchacha que seguramente se te ofreció para comprometerte
Se convierta legalmente en tu esposa
La voy a despreciar igual
El apellido Peñarreal no puede llevarlo una cualquiera
No te permito que la ofendas
Ella es demasiado honrada para mancharla con un mal pensamiento
Tiene más nobles sentimientos que cualquier Peñarreal
A mí no me vengas con esas ridiculeces
Óyelo bien
Te prohíbo que sigas con tus estúpidos planes de matrimonio
Cuando yo regrese, vamos a aclarar perfectamente este asunto que ya me tiene harto.
Qué pena que no puedan entender mis sentimientos.
En verdad.
En verdad lo siento, mamá.
Tú, sólo tú, has llenado de luto mi vida, abriendo una herida en mi corazón.
Tú, solo tú
Eres causa de todo mi llanto
De mi desencanto y desesperación
Sigue, Adrián.
Trae hartos problemas, ¿verdad?
Sí. Estoy atravesando por momentos muy duros.
A veces resulta difícil luchar contra la incomprensión y la intransigencia.
Es verdad. Es como ir contra la corriente de un río crecido.
No voy a darme por vencido. Lucharé hasta llegar a donde quiero.
A veces la corriente es muy fuerte.
Y si arrastra troncos, ¿cómo no va a arrastrar la voluntad de un hombre?
No hay que desanimarse, hay que luchar, hay que tener coraje para vencer
Es fácil decirlo, pero...
¿Acaso tú estás en una situación parecida?
Sí, doctor
Pero yo no tengo esperanzas
Claro que sí, Adrián
Mientras estés vivo, vivas deben estar tus esperanzas
Lucha siempre por lo que quieres
¿Usted lo va a hacer?
Va a luchar por ese amor contra todo y contra todos
Sí
No me importan las consecuencias y al final sé que voy a ser dichoso
Dominga, José Armando quiere que nos casemos lo antes posible
Está arreglando ya todas las cosas para nuestra boda
¿Te alegra eso?
Yo lo sé, Dominga
Yo sé que tú me quieres mucho y que deseas mi felicidad
Tú siempre has sido como una madre para mí
La madre que no tuve
Mira, cuando José Armando y yo nos casemos
Te llevaremos con nosotros
Tú tendrás un cuartito hermoso para ti sola
Con cortinas de flores
Y una mecedora
Y nos ayudarás a cuidar a nuestros hijitos
Claro, cuando los tengamos
Quizá para entonces ya podré ver
Porque ya me habrán operado, Dominga
Vamos a ser muy felices
Verás que lo seremos, amiga
Mamá
Hijo, por favor escúchame
No te precipites
Espera a que tu padre regrese para ver si las cosas se arreglan
Y todo puede hacerse con su aprobación
Tú sabes que eso es imposible
¿Qué más te da aguardar unos días?
No le veo el caso
Estoy decidido
Quiero casarme cuanto antes.
¿Pero es demasiado pedirte que esperes un poco más?
Déjame hacer las cosas a mi modo.
No soy un niño.
Sé perfectamente lo que quiero.
Deja de angustiarte.
Lo único que yo te pido es que me comprendas y me quieras siempre.
¿A dónde está Esmeralda?
¿A dónde fue?
Soy el juez Florencio Castillo
¿En qué puedo servirle?
Soy el doctor José Armando Peñarreal
Queremos que nos case
Sí, ¿cómo no?
¿Para cuándo quieren que se realice la ceremonia?
Aquí y ahora
Pero necesitan una serie de...
Aquí están nuestros papeles
Pero... ¿y sus testigos?
Aquí están los testigos
¿Hace falta otra cosa?
No, doctor
Ahora mismo los caso
No te pierdas mañana
Esmeralda
O me dices dónde está Esmeralda
O que te mueres
Felicítenos, Dominga
Esmeralda ya es mi esposa
No quiero que mi hija tenga el mínimo contacto
Con el tal Adrián Lucero
¡Maldita la hora!
En que José Armando se cruzó en tu camino
Así que quiero proponerte algo
¿Sí?
Que se vayan a vivir a la casa grande
tu amor es puro como el sol
Esperanza, oh, Esperanza
tienes los ojos del amor
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