All language subtitles for 022__5445455454543231321

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Esmeralda

Me ves con la luz del corazón

Esperanza, esperanza

Tu amor es puro como el sol

Espera el amor, espera el amor

Tienes los ojos del amor

Espera el amor

Tienes los ojos del amor

Muy pronto vas a poder conocer el sol, la luna, el monte

Y el agua del río que platica tanto contigo

Y el cielo, y las flores, y las nubes, y el arco iris con todos sus colores

Sí, mi amor

Vas a poder ver

Tu seriera tiene remedio

¿Qué te pasa, Adrián?

Nada, pa

He oído ciertos rumores

Ese indio Ophelio

¿Qué ocurre con él?

Que anda diciendo que Adrián Lucero ahora se dedica a otras cosas

¿Como cuáles, pues?

Como dar serenatas y platicar de amor en las ventanas

A ese hablador lo voy a arreglar yo

No es más que un indio ladino

Mira, mi hijo, ya una vez te lo dije

Hay amores que son imposibles

La gente humilde como nosotros no puede darse el lujo de andar haciendo locuras

Gracielita está de un genio y con toda la razón

Mira que posponer la boda cuando ya estaba a punto de efectuarse

Mi hija ha crecido convencida de que ella será la esposa de José Armando

Y ahora una intrusa rivista

Quiere quitarle su legítimo derecho trayendo la desgracia a nuestra familia

Es inaudito

Cálmese señora Fátima

Las cosas se harán como Dios quiera

No debe tomar las cosas a lo trágico

Pues veremos lo que va a pasar

Porque Rodolfo no está dispuesto a cambiar sus planes

Y con el carácter que tiene

Es como para ponerse a temblar

Tú lo sabes mejor que nadie

Álvaro Lascano te va a operar en cuanto regrese de un congreso en Europa

¿Estás contenta?

Mucho, José Armando

Solo que...

¿Qué? Dime

Es que también estoy un poco nerviosa

Claro

Es la primera vez que te alejas de tu casa

Es la primera vez que vienes a la ciudad

Y es la primera vez que estás sola conmigo

¿No crees que eso es suficiente para alterar a cualquier mujer?

Yo quisiera pedirte algo, José Armando

Lo que quieras ya está concedido

Yo quisiera que me operaras tú

No, mi amor, yo no tengo esa capacidad

A ti te va a operar una eminencia

Me ilusiona tanto poder ver tu sonrisa, tu mirada

Y te voy a traer a este mismo lugar

Desde aquí miras esta maravillosa ciudad

Son miles y miles de lucecitas que brillan en la noche

Como estrellas

Y uno elige una de ellas y se pregunta

¿Quién vivirá ahí?

¿A qué seres alumbra esa lucecita tan pequeña?

¿Cómo vivirán?

¿Sufrirán?

¿Soñarán?

¿Amarán como nosotros los amamos?

Te escucho y es como si lo viera

No sé cómo es una estrella, ni uno lo necesita

Pero cuando me hablas, siento algo muy hermoso

¿Será porque lo dices tú?

Quisiera que esta noche no terminara nunca

Yo también

Pero aun queriéndonos tanto, no podemos detener el tiempo

Tendremos otras noches

Muchas más

¿Muchas más?

Sí

Cuando seas mi esposa

Y ya nada se interponga entre los dos

Maldita Dominga

Ella está de Celestina con Esmeralda

Y quiere que el estúpido médico ese se quede con ella

¿Y qué estará naciendo ahora?

No, no, no

No, Esmeralda tiene principios

Yo le he fomentado su fidelidad hacia mí

Ella no puede sucumbir ante los cortejos desinfelices

Contigo me siento en el cielo

Debe ser porque me siento flotar

No sé si es el vino, el sueño o la felicidad

Mi amor

Vete ya, José Armando

Un beso más

Hasta mañana, mi amor

Me iré

Después de todo, debo portarme bien.

Se lo prometí a Domingo.

¿Sabes?

Me fascina tu ingenuidad y tu madurez.

Eres como la mujer que yo imaginé para que fuera mi esposa.

¿Mi... mi...

¿Mi reñita?

¿Monta?

Ya estoy apurada

Esos dos no llegan

A ver si no pasa una desgracia

Y todo por mi culpa

No debí dejar a Esmeralda que se fuera solita con el doctor

¿Y mis dulcecitos, Dominga?

¿Mis dulcecitos?

¡Ya cállate!

En vez de pensar en emeraldas, nada más piensas en tus dichosos dulcecitos

¡Domita!

A mí me pareció oír un ruido

Ay, virgencita, si fueran ellos

¡Ahí está! ¡Ahí está!

¡Ahí está ya la reinita! ¡Ahí está ya mi reinita!

¡Ay, qué llenita! ¡Qué llenita!

Ay, que esos amiguitos me suelen de encima

Mis dulcecitos

Mis dulcecitos

Quédate quieto

Primero me tiene que saludar a mí

Dominga

Mi hija

Mi reina

Ya llegó mi reina

Ya llegó mi reina

¿Cómo anda la cosa?

Muy bien, Dominga

Muy bien.

Y mi regalito, mi reina.

¿Te acordaste del bobo?

¿Me lo deseo, mi reinita?

¡Ay, claro que sí!

Por aquí los tengo.

Mire usted, yo quiero decirle una cosa.

El doctor Malaber vino para acá.

Se enteró que Emeralda se había ido con usted y se puso re enojado.

Tengo miedo.

El diablo ese está re loco y capaz que quiere matar a Esmeralda

Adrián, ¿cómo sigue ese brazo?

Ya está bien

En cuanto el doctor regrese le voy a preguntar si ya me puedo quitar estos trapos

Ay, ¿yo te oí cantar?

Me gusta como cantas

Favor que usted me hace

Uno canta pues por cantar

No disimules, Adrián

Que yo sé que esa canción estaba dirigida a alguien

¿Cómo dice?

Que estoy enterada de lo que hay entre tú y Gracielita

Me parece que está equivocada

Lo sé, porque me lo confesó la misma Gracielita

Yo quería que el doctorcito me dijera nomás qué pasó

Pero nomás vino, te dejó y se fue

Es que en su casa deben estar esperándolo, Dominga

Fue que, fue que

Te digo, dulcecitos mis reingas, te digo

Y qué chulos están, verdes, amarillos, rojos, de todos colores

Pero no te los comas todos, Melesio, se te van a acabar

Toma, toma, come

Come tú también, come tú también

No, no, no, Melesio, no son tuyos, los traes para ti

Todos para mi sueñito

Para mi sueño

Doctor

Te he dicho que no me gusta que me interrumpan

Disculpe, pero...

Doctor Malaver

Quiero hablar con usted

Fue divino, Dominga

Me hacía la idea que estaba cerquita del cielo

Pero mira, no más que atrevida eres

José Armando quería enseñarme toda la ciudad

Que la mirara a través de sus ojos

Y de todas las cosas bellas que me ofreció

Fue como el cuento de la cenicienta hecho realidad

Chachita esta

No se atreve a entrar en mi casa sin mi permiso

Entré por eso precisamente

Porque pensé que se negaría a recibirme

Doctor Malala

Ana, déjalo solos

Dije que no se acercara a Esmeralda

Se lo advertí

Le exigí

Le rogué que se apartara de su vida

Y usted se la ha llevado

Me la robó, maldito infeliz

¿Qué le hizo?

¿A qué viene aquí ahora?

Lo voy a destrozar, lo voy a matar con mis propias manos

¡Quieto!

Está loco

No quiero golpearlo

No me obligue a hacerlo

Se está comportando como un salvaje, doctor Malavé

Creo que somos dos hombres civilizados

Me la llevé para que la reconociera un especialista

Le dije que iba a tomar el caso en mis manos porque usted lo había abandonado

Y ahora sé por qué lo hizo

Usted no quería que Esmeralda llegara a ver

Sabiendo que podía tener curación

A propósito la dejó así

¡Ciega!

Mira los vestidos que me compró

¡Mirgen Santís!

Mira

Aquí está la bolsa y los zapatos y me los puse, Dominga

Y José Armando me llevó a comer a un lugar

Donde había fuentes y pavos reales

Y había una música preciosa

¿Cómo vas a creer?

Al día siguiente me llevó a cenar a un restaurante

Donde se veía toda la ciudad y las estrellas

Y yo escuchaba las risitas y el ruido de la gente

¿No te dio susto?

Sí, sí, al principio sí

Pero José Armando me hizo sentir tan segura

¿Y después qué?

Después volvimos al hotel

Él se fue a dormir a su habitación

y yo me acosté en una cama suavecita, suavecita.

Fue inolvidable, Dominga.

Jamás lo voy a olvidar.

Fue como... como un sueño.

Es verdad, no lo niego.

No quiero que Esmeralda se cure

Se horrorizaría al verme

Después de todo me convertí en este ser repulsivo que soy para salvarle la vida

Me sacrifiqué por ella

Y es muy justo que ella sacrifique algo por mí

Esto es simplemente un acto de justicia

No, no es justo, ni es humano

Es mezquino, egoísta, es criminal

Usted no es un monstruo como yo

Le resulta muy cómodo hablar así

Teniendo su presencia y su físico

Ella se va a curarse

Pero usted mató sus esperanzas

La engañó

La condenó a vivir entre las sombras

A eso le llama usted amor

¡Ya basta! ¡Cállese!

Fue inútil

Todo, doctor Malaverio

Esmeralda podrá verla

Por suerte ahora me tiene a mí

Me encontró en su camino

Usted no la va a quitar

Ella nunca será suya

¿Debo entender sus palabras como una amenaza?

Antes de perderla

¡La mataré!

Ni desvalida como antes

Ahora me tiene a mí

¿Qué pasó entre ustedes?

¿Qué ocurrió esos dos días que estuvieron solos?

Nada

Ese viaje solo tuvo un motivo

Curarla

Lo que usted con su mente enferma se imagina no ocurrió

Espero que se calme, doctor Malaber

O me veré obligado a desenmascararlo ante Esmeralda

Y entonces

El cariño y la gratitud que ella le tiene

Se transformarán en desprecio y repulsión

Justo lo que usted se merece

No ha sido suya

Tengo que hacer algo para no perderla

No tienes que justificarte, hijo

Yo comprendo

Quizás hubieras podido dominar tus sentimientos

Si a Gracielita le hubieras ido indiferente

Pero como ella también te quiere

Que me quiere

Y mucho

¿Cómo lo sabe usted?

Porque ella me lo dijo

Ay, señora Crisanta

No sé lo que estará pensando

No te preocupes, que yo estoy de parte de ustedes

¿Usted?

El amor debe estar por encima de todo, Adrián

Caray

Yo no pensé que fuera así

La señorita es novia del doctor y...

Es un compromiso hecho por los padres de los dos

Pero ella al que ama de verdad es a ti

Hubo un tiempo en que lo pensé

Pero ya no

Sus desprecios me han quitado las esperanzas

No te desalientes

Sigue luchando por su amor

Es que no me quiere ver

No quiere hablar conmigo

Es que su madre la domina

Pero ella está sufriendo mucho

¿Usted cree?

Lo ha dicho llorando

Sigue en tu empeño

Verás que al fin la conquistas

Y si me necesitas para algo

Puedes contar conmigo

Por favor

Dígale que la espero aquí esta tarde

Sí, lo diré

Ya me contaste sartas cosas, mija

Pero pues ahora dime lo que quiero saber

¿Qué te dijo el doctor de los ojos?

Se llama Álvaro Lascano Infante.

Él está en un hospital muy grande que se dedica a combatir la ceguera.

José Armando me dijo que ahí atienden a cualquier persona, rica o pobre.

Bueno, bueno, pero...

¿Pero qué te dijo el doctor?

Que me va a operar, domina.

Que podré ver.

Dios santo.

¿Debería?

Sí, sí, sí.

Algún día podré ver, si Dios quiere.

Bendito sea el cielo

¿Puedo curarme, Dominga?

¿Verdad que parece mentira?

Ay, bendito sea el doctorcito

Y ese doctor que te va a sanar

Y tú también

Tú también

Tú solo vas a poder creer en Gerardo

Bendito sea

¿Qué tal, Florecita?

¿Buscabas a alguien?

¿A usted?

Le traigo miel de abeja

Es rica, gracias.

Es para ver si se endulza.

Usted sabe por qué se los digo, señorita.

Adriana está sufriendo mucho.

Eso tenía que venir de todas maneras.

Y es mejor que haya pasado ahora.

Es que mi hermano está que ni él mismo se aguanta.

Tenemos que evitar males mayores, Florecita.

Él debe olvidarme.

Comprender que no nacimos el uno para el otro.

Pero es que...

Tuviste mucha razón en todo lo que me dijiste.

Una señorita de la ciudad no puede convertirse en la mujer de un campesino.

Eso es todo.

Cuidado que viene mi mamá.

¿Cómo te va, muchacha?

Bien, señora. ¿Y a usted?

Me alegro de verte.

Quería hacerte unas preguntas acerca de la campesina esa amiga tuya.

Esmeralda.

Sí, señora.

Hace tiempo que la conoces.

Desde siempre.

La quiero mucho. ¿Por qué ha sido tan desdichada?

¿Desdichada? ¿Por qué?

¿Le parece poco quedarse huérfana y además ser ciega?

¿Ciega?

¿De modo que es ciega?

¿Oíste eso, Gracielita?

Una ciega.

Nada menos que una ciega.

Hola, papá

Hola, mamá

¿Qué tal, hijo? ¿Cómo te fue?

Bien, gracias

¿Cómo estás, papá?

¿Encontraste lo que fuiste a buscar?

Sí

La verdad es que me fue mejor de lo que esperaba

¿Se ve?

¿Nunca te dignaste llamar para ver si se ofrecía algo de allá?

Discúlpame, papá, es que anduve muy ocupado

Pero ni siquiera paraste en la casa

Yo estuve llamando y nunca me contestaste

Y el celular, ¿por qué no lo encendías?

Se me olvidó, lo dejé aquí

Valiente médico

Cuando uno lo quiere localizar, el señor anda desaparecido

Bueno, y a todo esto ya saludaste a tu novia

No, apenas voy llegando

Voy un momento a mi cuarto a guardar los libros y enseguida la saludo

¿A dónde vas, Olof?

Necesito hablar con Ofelia

Ese hombre no me gusta

A mí tampoco

Pero siempre es importante poder contar con un sujeto así

Señorita Gracielita, ya llegó el joven José Armando

Gracias, Jacinta, puedes retirarte

¿A dónde vas?

A cambiarme, mamá

No, hija, así estás muy bonita

Que José Armando venga a buscarte acá

Toma

Toma

Tú como si nada

Y en cuanto venga te portas muy cariñosa, ¿eh?

Nada de reproches, mi amor

Mi hijo estuvo en casa del médico

Ajá

¿Otra vez?

Fui a verlo

Y lo menos que me esperaba era toparme con la camioneta del joven ahí parada

Así que me esperé afuera hasta que él saliera

Pero todavía le tengo lo mejor

¿Qué?

Según he sabido averiguar, la señorita va mucho por ahí

¿Qué es lo que pasa en esa casa?

Voy a tener que investigarlo

Me pareció oír a José Armando

Sí, ya llegó, está en su cuarto

¿Qué pasaría con Esmeralda? ¿Podrá colarse?

Por favor, ¿alguien te podría oír?

Ay, es que estoy ansiosa por saber si algún día ella podrá ver.

Mira, Crisanta, tú sabes que yo soy la primera en lamentar las desgracias de los demás.

Que cualquier tristeza, por ajena que sea, me afecta.

Pero en este caso, es mucho lo que se juega.

Es la felicidad de mis seres queridos.

Ay, Blanca, si tú supieras, Esmeralda es...

Es una extraña.

Y te voy a rogar que no me vuelvas a hablar de ella.

Yo siempre tuve la ilusión de curarme, Fermín

Aunque me decían que era imposible

Yo pensaba que tal vez podía ocurrir un milagro

Y el milagro va a ocurrir

Lo va a hacer el amor

Porque más que nada es el amor lo que le va a dar luz a tus ojos

Yo lo sé, Fermín

Si no hubiera conocido a José Armando

no hubiera muerto sin conocer las flores, ni el agua, ni las nubes, ni las personas.

Dios hace las cosas.

Por eso nos unió desde que nacimos, haciendo que viniéramos al mundo el mismo día.

Acabo de llegar.

Espero que ahora sí tengas ganas de vernos y estar con nosotras.

Tía, estás enojada conmigo.

¿Tú qué crees?

Que no debes, porque yo te quiero, novio

Las quiero a las dos

Bueno, pues entonces, convence de eso a tu novia

Porque últimamente has hecho todo lo contrario de lo que dices

¿Me extrañaste?

¿Tú me extrañaste?

No me contestes con otra pregunta

Ni siquiera tuviste un minuto para llamarme

No te imaginas cómo anduve

Necesitaba conseguir unos libros cuya edición era muy limitada

Y los conseguiste, ¿verdad?

Sí

¿Por qué ese tonito?

Porque tú siempre consigues lo que te propones

¿Y tú no?

Lo único que me propuse fue casarme contigo

Y eso porque tú me ofreciste matrimonio

Tú has sido mi único novio

Mi única ilusión.

Y ahora que te siento tan lejano,

tan indiferente,

tengo miedo.

¿Ya no me quieres, José Armando?

¿Me vas a dejar?

Nunca.

Óyelo.

Nunca te voy a dejar.

Siempre estaré al pendiente de ti.

Porque te quiero mucho, Graciela.

Pero no me amas.

¿De veras no sabías todo esto, Fermín?

Dominga atendió a mi pobre mamá y luego la dejó sermando.

¿O fue al revés?

Ya ni sé.

Cuando Dominga me lo cuenta siempre se confunde y lo enreda todo.

Y termina diciéndome que no le haga más preguntas.

Así que tú y el joven Peña Real nacieron el mismo día.

¿Y sabes? Creo que los aretes de esmeralda se los dio esa familia.

¿A qué otra gente con dinero pudo atender Dominga por estos lugares?

Aquella tarde la llamaron porque había una terrible tormenta y no podía llegar el médico a la casa grande.

Menos mal que todo salió bien.

Es el año, el mes, estoy segura

Estoy completamente segura

No, señor

Ya le dije que hace muchos años

Que no se entierra aquí a una niña recién nacida

Dominga dice que me puso mi nombre

Por los aretes de esmeralda que le regalaron

Pero, ¿qué empeño tenían que yo los usara?

¿Por qué quería que los Peñarreal me los vieran puestos?

¿Quién sabe?

Te digo que a veces no entiendo a Domingo

Yo sí

Creo que al fin estoy entendiendo, Esperanza

El secreto que el agua del río quiere descubrirte

¿Cuál secreto?

¿Qué sabes?

Dímelo, por favor, dímelo

No, no, Esmeralda, no tengo derecho

Domingo te ha criado como una madre

Y ella debe tener sus razones para callar

Además, no tengo la seguridad

Son solo sospechas

Figuraciones mías

Yo respeto tu silencio, pero...

Si supieras mi angustia...

Olvídalo, Esmeralda

No tienes tu cabeza de inquietudes

No te atormentes con eso

Cuando hay otras cosas más importantes y más agradables en que pensar

Como tu operación, por ejemplo

¡Ah, sí! ¡Sí, cierto!

Debes de tener mucha fe, rezar mucho para que todo salga con bien

Quiero llevarle unas flores a mi Lupita en acción de gracias

¡Claro, claro! Y debes sentirte muy contenta, Esmeralda

Esperar con alegría que llegue ese momento

Me siento tan feliz, Fermín.

Ver, poder ver, parece un sueño.

No, no me amas, José Armando.

Tu silencio me lo confirma.

Graciela, tú y yo hemos estado comprometidos desde niños.

Nos hemos acostumbrado a vernos así.

Yo te quiero mucho,

pero nunca hemos sentido la necesidad del uno por el otro.

Nuestro compromiso es como una continuidad

De nuestra relación que siempre hemos llevado

¿O tú no lo sientes así?

Así y todo

Yo te quiero, José Armando

Dígate

Por eso

Vamos a darnos un tiempo

Porque no estoy tan seguro

Que el cariño que nos tenemos

Sea tan fuerte como para llevar un matrimonio

Para toda la vida

Pero qué noticia más buena, Dominga

Ya me imagino cómo debe estar Esmeralda

Pues fíjate, mija, loca de contenta

No es pa' menos

Yo andaría por todos lados diciéndoselo a gritos a todo el mundo

Pues eso anda haciendo

Mira, grito que no fue por tu casa

Andaba yo por la casa grande

Yo a llevarle un frasquito de miel a la señorita Peñarreal

Pero cuente, Dominga, cuente

¿Y el doctor Peñarreal la trató bien?

Oh, como una reina

Y además con todo respeto

De verdad, Florisita

Y la va a poner sanita de los ojos

Para luego casarse con ella, segurito

Ay, qué maravilla, Dominga

Qué ganas tengo de darle un abrazo así bien fuerte, bien fuerte

Es que esto es un milagro

Un milagro, Dominga

Supe por Crisanta el verdadero motivo de tu viaje

¿Por qué me mentiste, hijo?

Fue una mentira piadosa

No quería preocuparte

¿Sabes?

Álvaro Lascano piensa que Esmeralda podrá volver a ver después de someterla a una operación

José Armando, cada vez te complicas más con esa muchacha

Mamá, es que no te alegras de que Esmeralda se cure

Así, hijo, sí

Pero después que se opere

Prométeme que vas a dejarla

Sospecho que al fin hemos dado con el lugar donde esa muchacha se cita con José Armando

Pues entonces el hombre que vive en esa casa le solapa sus encuentros

Según he oído decir, un tal doctor Malaver

Es un hombre que tiene el rostro deformado por una quemadura y vive totalmente aislado

La verdad no me explico como tu hijo, un muchacho orgulloso, altivo

Consciente del prestigio de su apellido

Y de que él, como tu único heredero

Es el encargado de continuar el linaje de la familia

De pronto haya descendido tanto

Como para poner sus ojos en esa campesina

Tendrás que ayudarme, Fátima

Con Blanca no puedo contar

Ya sabes cómo es de sentimental, de tonta

Conmigo puedes contar para todo

Gracielita también tendrá que poner mucho de su parte

Por ese lado puedes estar tranquilo que ella está dispuesta a cooperar

Aquí estoy yo para indicarle lo que tiene que hacer

Ella a mí me obedece siempre

Así es como debe ser

Los hijos deben seguir ciegamente las indicaciones de sus padres

Aunque José Armando es muy voluntarioso

Lo obligaré a obedecerme

No entiendo por qué esa versión tuya y de mi padre hacia ella

Eso que hiciste de llevarla a la ciudad fue un disparate

Además, fue una falta de consideración hacia Gracielita

Ustedes son quienes empeñan a toda costa en mantener ese compromiso

De todos modos fue una locura

Imagínate que pasara algo entre ustedes dos

¿Qué quieres decir?

Algo que... que te atara a esa muchacha

Algo que no tuviera remedio

Estarías comprometido moralmente

Ya entiendo.

Hijo, por Dios, apártate de ella.

Mamá, yo la quiero, la respeto.

Hablas así porque no sabes cómo es Esmeralda.

Si conocieras su inocencia...

No quiero saber nada sobre ella, entiéndelo.

Rodolfo jamás lo aceptaría.

Compréndelo, eso tendrá que terminarse.

Pues yo no voy a dejarlo.

Tu padre te lo va a exigir.

Aunque sea mi padre, no tiene ningún derecho.

A mandar en mis sentimientos

Adiós, Esmeralda

Me saludas a Dominga

Sí, claro

Hijita, anímate

Así como vas a reconquistar a José Armando

Ay, mamá, por favor déjame en paz

Está bien

Pero recuerda lo que te dije

Si ese matrimonio no se realiza

Lo que nos espera es la ruina

Gracias, virgencita

Gracias por estar siempre junto a mí

Cuidándome

Por haber puesto en mi camino a José Armando

Por darme la posibilidad de poder ver

Es verdad

Juana

¿Cómo te va?

Bien, bien, gracias

Te ves muy contenta

Así es, Juana

Hoy regresé de la ciudad

Fui con José Armando

¿Qué crees?

Me vio un especialista

Y me van a operar, Juana

Voy a poder ver

¿Estás segura?

Sí

Estoy dándole gracias a mi Lupita por concederme esa felicidad

Voy a poder conocer todo lo que Lucio a través de sus palabras me ha enseñado

Y ¿sabes qué es lo primero que voy a hacer?

Ir a su casa a ver cómo es él

¿Vendrá o me dejará esperando?

No, si viene

Es que es demasiado temprano

Eso es lo que pasa

Si pudiera tenerla entre mis brazos

Besarla

Sentir su rostro hermoso cerca del mío

Oír su voz

Decirle cosas

No, Crisanta

He estado muy confundida

Pero ya me convencí de que esto es una locura

Pero, hija

Si lo más hermoso que tiene la juventud

Es seguir los impulsos del corazón

¿Por qué ahogar los tuyos?

Seguramente quiere salir corriendo a encontrarte con Adrián

No

No puede ser

Ese pobre muchacho está desesperado, Gracielita

Al menos ve y habla con él

¿Qué podría decirle?

Cualquier cosa que le diga nos causaría sufrimiento a los dos

Si sufres, eso quiere decir que lo quieres

Se me tiene que pasar

Yo nunca podría adaptarme a su vida, ni él a la mía

Somos muy distintos

Nacimos en mundos diferentes

Tú y José Armando no se aman como para ser marido y mujer

¿Crees que podrían ser felices?

Adrián te quiere

¿No vas a tener en cuenta su dolor?

Recuerda que tú alentaste sus ilusiones

Le hiciste creer

¡Ay, lo siento!

Fue un error

Y voy a rectificar

Gracielita

¡Ay, no insistas, Crisanta!

Será inútil

¡No iré!

¿Qué pasa?

Y Nacho, no lo he visto

Pues sí, lo despidió el papá de usted

¿Qué? ¿A Nacho? ¿Pero por qué?

Pues parece que no obedeció una orden del don Rodolfo

¿Pero qué pudo ser? Nacho ha trabajado toda la vida en esta casa

Pues la ciencia cierta no lo sé, doctor

Está bien, Dionisio

Luego veo eso con mi papá

Voy a dar una vuelta.

Claro.

Hasta luego, doctor.

¿Para dónde va el hijo del patrón?

No lo sé, Ofelio.

A mí no me gusta meterme en la vida de mis patrones.

¡Le lleva!

Bueno, el asunto que le estoy cuidando ahorita

va a ser más importante que andarle cuidando los pasos

al catrincito ese.

Tan fácil que podríamos ser felices

Como en estos momentos

Estando juntos

Besándonos

Acariciándonos

No

No es fácil

No tienes que convencerme con palabras

Ese beso, el calor de tu cuerpo

La forma como tiemblas entre mis brazos

Me responden por ti

Adriano Cero

Adriano Cero

Temía que no vinieras

Me desesperaba pensando en que no volvería a tenerte otra vez así

He tenido que contenerme mucho

Tú no sabes cuánto

No tanto como yo

Que a veces me dan ganas de entrar a la casa grande y agarrarte

Y llevarte a la fuerza conmigo

Eres un loco

Estoy muy angustiada, Nana

El enfrentamiento que tanto temía entre José Armando y Rodolfo

Será inevitable

Soy indignada por la forma en que José Armando trata a Gracielita

Se va a la ciudad y cuando regresa

Ni se ocupa de ella

Una muchacha tan refinada, tan decente

Y además tan enamorada de José Armando

Y que él la haya menospreciado para dedicarse a cortejar a una campesina

Que por si fuera poco es ciega

Ese es el colmo de los colmos

Ser ciega no es un delito

Más bien es una desdicha que merece compasión

Habría que ver por qué está ciega

Si será una herencia familiar

Eso no es verdad

¿Pero qué sabes tú?

Una criatura no tiene la culpa de nacer con un defecto por causa de cualquier cosa que les ocurrió a sus padres.

Bueno, es un ser inferior.

José Armando la ama.

¿La ama?

¿La ama?

Mi pobre niña, ¿qué?

Tanto que te compadeces de la otra.

¿Pero cómo no le tienes lástima, Gracielita?

Sí, le tengo lástima, sí.

Pero no es por lo que usted se imagina

La pobrecita tiene el corazón destrozado

Algunas madres no saben lo que hay en el corazón de sus hijos

¿Qué pretendes insinuar?

Que yo no conozco a mi hija

Te equivocas

Yo conozco cada uno de sus pensamientos y sus sentimientos

Gracielita, no tienes secretos para mí

Adrián, hay otras cosas, no podemos

Mírame, tenemos que luchar

No, es mejor que renuncies a mí, olvídate de mí

No me pidas eso, yo no me conformo con perderte

Es que yo no puedo, no puedo

No llores.

Si tú no tienes valor, yo lo tendré por los dos.

Esa muerta de hambre es una descarada que no tiene vergüenza ni moral.

Usted no tiene por qué insultar a esa pobre muchacha.

¿Pero cómo te atreves a levantarme la voz?

Porque no me puedo contener.

¡Cristina!

Me voy, mi señora.

Perdóname por haber olvidado mi condición de sirvienta.

Pero me duele que delante de mí se ofenda tanto a un ser inocente.

Inocente.

Dios mío, basta ya.

No puedo soportar tantas discusiones, tantos disgustos.

Me voy a enfermar.

Estoy viviendo en una tensión constante.

A cada momento estoy esperando que pase algo.

¿Qué pasará?

Tenlo por seguro.

Porque Rodolfo no va a permitir que su hijo se enrede con un oportunista.

Una mujer que se ve escondidas con un hombre por ahí, en cualquier parte.

Inocente, no tiene nada.

¿Pero cómo va a compararse con una muchacha de nuestra clase como Gracielita?

Ella sabe darse a respetar.

Perdón por la interrupción.

Pero la busca el indio Ophelio allá afuera.

¿A mí?

Sí, a usted.

¿De nuevo por acá?

¿Dominga, está Esmeralda?

No, se fue para el pueblo.

Tenía que hablar con la virgencita de Guadalupe.

Espero que no se le ocurra ir con el demonio ese del doctor Malaver.

No se preocupe, Dominga.

Yo hablé con él y está advertido.

Que no intente lastimar a Esmeralda.

Porque ella ahora tiene quien la defiende

Buenas tardes

¿Usted me busca?

Sí, a usted precisamente

¿Para qué?

Quiero que vea algo que le interesa

No llores

No me gusta verte llorar

No te consola estar así juntos

Saber cuánto te quiero

Tú eres mi amor

Mi chiquita linda

Adrián

Mi vida

¡Mamá!

No te pierdas mañana

Esmeralda

Ah, la cieguita

Dile que le doy una hora para que se vaya y abandone mi propiedad

Una hora

Tu vida va a cambiar, Esmeralda

Vas a tener todo lo que un día la vida te quitó

Lo he mandado a vigilar porque quiero comprobar si hay algo entre ellos

Pues no indague más

Es verdad

Esmeralda y su hijo se entienden

Esperanza, tu amor es puro como el sol, Esperanza, Esperanza, tienes los ojos del amor.

Gracias por ver el video.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.