Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
- El amor verdadero es raro. - Listos...
- Uno, dos, tres... - Y más raro es una amistad verdadera.
- Cuatro, cinco... - En especial entre hombres.
- Seis, siete... - Entre los dos,
la amistad no es la fortaleza indestructible que alardean.
-¿Está todo bien? - Fue solo una pesadilla.
A diferencia de las mujeres, a quienes los hombres ven
como seres que existen solo para servirles.
Otro hombre es siempre un desafío.
Toma. Bebe un poco.
Si no lo intentas, nunca lo sabrás.
En especial João. Lo conozco desde que era niño.
No quisiera dejar las cosas así.
Entonces ve y búscalo, Antônio.
Habla de hombre a hombre.
O mejor, de amigo a amigo.
Pelear por mujeres es una tontería.
Lo intentaré, Valdo.
Voy a intentarlo.
Cuando dos hombres no logran ver las grietas de sus fortalezas,
creen que su amistad es inquebrantable.
Esta pelea no tiene sentido.
Somos amigos desde siempre.
Discúlpame. Por todo.
Solo si lo pides de rodillas.
Ni de niños nos hemos peleado así.
Los dos fuimos manipulados. Y por una mujer.
Culpan a la mujer.
Como si ella fuera el fuego capaz de destruir sus castillos.
Cuando es la debilidad de los hombres que corroe todo.
DOÑA BEJA
"Y así es la amistad de los protagonistas de esta historia".
Severina.
¿Por qué no me mostraste esto antes?
Nunca pensé que te interesaría.
- Tu historia es maravillosa. - Solo escribo sobre lo que veo.
Los hombres no disfrazan nada.
Nunca son lo que piensan que son.
Pero plasmar en papel lo que todos pretenden que no ven.
Eso es talento, Severina.
Un talento que todo Araxá debe conocer.
¿De qué estás hablando?
De que la gente de Araxá se puede beneficiar de tu libro.
¿Libro? Son solo unos garabatos, Beja.
Palabras que escribo para despejar la cabeza.
Garabatos o no, tienes un excelente primer capítulo.
Y no voy a esperar a que lo termines para publicarlo.
Pero no me imagino que alguien lo lea.
Bueno, yo sí. Y ya sé cómo voy a hacerlo posible.
Doña Beja.
¿Qué? ¿No fue suficiente con quitarme mi finca?
-¿Vienes a reírte de mi desgracia? -¿Cuánto más vas a quejarte?
Podrías estar en la de tus padres.
Prefiero arrendar una habitación en esta pocilga
que apestar a estiércol.
¿Y el dinero?
Te gusta, ¿no?
Vine a hacerte una propuesta.
¿Es una novela?
Firmada por "A".
¿Quién es el autor?
Alguien fuera de Araxá.
Lo que importa es...
Que vas a publicarla en tu periódico.
No acepto órdenes de mujeres, mucho menos de una prostituta.
Pero sí aceptas dinero.
Sé que tu padre te quitó el acceso a tu dinero.
Debes estar desesperado, pero yo puedo ayudarte.
Siempre y cuando publiques los capítulos que te envíe.
En tu periódico.
Buen chico.
Puede que me esté adelantando, primo.
Es que no tengo mucha experiencia en esto.
Antes de Angélica solo tuve sexo con...
Ya sé. Con ella.
Con putas.
Y es diferente.
No lo sé. Angélica es distante siempre.
Es fría.
-¿Tal vez esté enferma? -¿Has notado algo más?
Está durmiendo más de lo normal.
Al menos más de lo que solía.
Llora mucho también.
- Angélica podría tener melancolía. -¿Bilis negra?
-¿Necesitaríamos la ayuda del cura? -¿Podría ser temporario?
Un segundo, volveré enseguida.
¿Cómo estás, Antônio?
Estoy bien, ¿y tú?
Perfecta.
Ahora mi voluntad gobierna a todo y a todos.
Hola, Beja.
Un momento, ya termino con Antônio.
Es una mezcla de hierbas.
Prepara un té y luego cuéntame.
- Té. - Bien.
Gracias.
¿Y tú, Beja? ¿Qué estás buscando?
Rábano, hongo, cardamomo, pimienta negra, menta, trufa y maní.
-¿Cuál quieres esta vez? - Todas.
¿Las que te traje funcionaron?
Preparé unos tragos para la Finca Jatobá.
Por cierto, ¿cuándo vendrás a visitarnos?
Estuve muy ocupado, como puedes ver.
¿Te sirvió mi consejo para la chica?
Más o menos.
Si necesitas más hierbas, puedo conseguirlas.
La Finca Jatobá las necesitará.
- Gracias, amigo. - Un placer.
No vine a discutir.
- Vine a disculparme. -¿Por tratarme como un trofeo?
Que no se repita.
No.
Me dejé llevar por lo que siento.
Cariño. Respeto. Amistad.
Eso es lo que siento por ti y espero que sientas lo mismo por mí.
Yo no te amo, pero no quiero perder tu amistad.
Nunca perderás mi amistad.
Su excelencia, he decidido ocupar el asiento que dejó vacante.
No se olvide que yo ya me ofrecí.
Y estoy más que listo para ocupar el puesto.
Januário...
-¿Has reunido los nombres? - Sí, señor.
Y voy a convocar a los hombres de la parroquia.
Caballeros.
Que se siente aquí la persona con más votos. Permiso.
Después de tu actuación en este proceso,
la posición de juez será tuya sin duda.
Zefa, Costa Pinto es un hombre con influencia.
Y es un hombre blanco. Ya lo hemos hablado.
Pero no te venció en el tribunal. Este no es momento de perder la fe.
Debemos seguir peleando y creyendo, siempre.
¿Cómo explicas la diferencia en la cantidad de bueyes?
Qué extraño. Ya revisé esto con Valdo.
¿Antes o después de tu borrachera?
Ya no estás más soltero. Eres un político electo.
Ya es hora de que te controles.
Debería estar haciendo mis deberes de diputado y no revisar los bueyes.
Entonces múdate a la capital con Angélica.
Estarías cerca de tus colegas y harías nuevos contactos.
No lo sé.
Angélica estuvo mal, ¿te la imaginas lejos de sus conocidos?
- No lo sé, papá. - Hijo...
Las mujeres son así.
Tardan en acostumbrarse a los cambios de la vida.
El matrimonio para ellas es un cambio enorme.
¿Angélica?
- Cariño. - Angélica.
-¿Angélica? -¿Qué pasó?
Estábamos puliendo los cubiertos
y de repente se desmayó.
¿Le habrá caído mal algo que comió? ¿O un golpe de calor?
- Llamaré a tu primo. - Sí.
-¿Angélica? - Está respirando.
- La llevaré a nuestra habitación. - Bien.
Ha estado comiendo mucho más.
Ayer vomitó después de cenar.
¿Ya tuviste tu período?
-¿Embarazada? - Todo indica que sí, tío.
Pero esperaría más para estar seguro.
¡Mi primer nieto!
Antônio.
¿Estás feliz, hijo?
Sí, lo estoy, papá.
Es solo que...
¿Cómo te preparas para ser un padre?
Con el tiempo, Antônio.
¿Puedo ver a mi esposa?
Después, le di un té y se durmió.
-¿Ella y mi hijo están bien? - Sí.
Pero ve acostumbrándote, Antônio.
Las embarazadas son frágiles y Angélica te necesitará.
- Padre. - Dios mío.
Voy a tener un hijo.
Un hijo...
¡Papá!
¡Un hijo!
Pobre Antônio, ¿qué tan mal está Angélica?
Solo es el milagro de la vida.
Es tan común que ni nos damos cuenta que sucede.
Estas cosas pasan de verdad. ¡Diablos!
-¿Está bien? - Sí.
-¿Qué hacemos? - La carreta está atascada.
Mierda.
-¿Qué hago? - No.
El señor boticario no hará nada. Yo lo arreglaré.
Necesito una madera.
Ponga firme las manos y sujétese.
Sí.
Espere.
Ahora.
-¿Listo? - Ahora podemos irnos.
Con permiso.
La vida rural no es fácil.
¿Está ahí?
-¿Segura? - Sí.
No hay señales de Antônio. Quédate tranquila.
Buenas noches, caballeros.
Buenas noches.
Bienvenidos a la Finca Jatobá.
Es hora de averiguar
quién será el afortunado de la noche.
Severina, es encantador verla actuar.
Es tan diferente. Tan fuerte.
Su trabajo es circular, Olivia.
El dinero de las bebidas es nuestro sustento.
- Sí. - Y también las chicas.
Usted también.
Lo siento, no volverá a suceder.
¿Preparado para una noche árabe, coronel?
Solo dime dónde está el genio de la lámpara.
Ya sé qué pedirle.
Yo tengo un precio. Y es muy caro, coronel.
Por doña Beja
pagaría todo.
Dese vuelta y quítese la ropa.
Tengo pensamientos impuros, Padre.
No sé qué más hacer.
Pero ¿qué tipo de pensamientos?
No tengo el coraje para decirle.
Siempre y cuando estén en mi mente, es como si no existieran.
Bueno, los hombres tienen necesidades.
No, Padre. Lo que siento no es normal.
El diablo me debe haber poseído. Necesito ayuda.
Somos humanos.
Tenemos defectos.
Pero algo es seguro: Dios no abandona a sus hijos.
- Él me abandonará si lo ve todo. - No.
El Señor nos envía las cruces que podemos cargar.
Tengo miedo, Padre.
No tenga miedo, hijo.
Rece el Padre Nuestro todos los días y Dios lo oirá.
¿Eso es todo?
¿No es muy poco por mi pecado?
No importa qué tan grande sea su pecado. Importa su fe.
Vaya en paz, hijo mío.
Vaya con Dios.
¿Quién es el coronel ahora?
Usted.
Pónganse en cuatro. Como un caballo.
¿Para qué sirve un caballo?
Para llevarnos en su lomo.
¿Y qué hacemos para que comience a caminar?
Usamos un rebenque.
Si relincha otra vez, le pondré anteojeras.
- Sí. -¿Entiende?
Qué caballo tan débil.
Mi esposa no dice lo mismo.
Doña Genoveva, ¿quién lo diría?
¿Ella lo elogia en la cama, coronel?
Genoveva
está seca como un hueso.
Estoy hablando de la otra.
¿El coronel tiene una amante?
No es una amante.
Es mi esposa. Con hijos y todo.
- Qué bueno que hayas despertado. -¿Estoy enferma?
No. No estás enferma.
Estás embarazada.
Entonces...
¿Pude ser la esposa que mereces?
No lo puedo creer.
Pronto tendremos un hijo en nuestros brazos.
¿Y?
¿Por cuánto más nuestras vidas dependerán
de la voluntad de la gente blanca?
¿Es realmente necesario que viaje con corbata?
Silencio, hombre.
No puedes llegar a Vila Rica
y planificar tu puesto como juez vestido como un mendigo.
-¿No me van a llevar? -¿Para qué?
-¿Para pasar vergüenza? - Mamá.
Hijita...
La granja de los Sampaio es muy linda. Son muy hospitalarios.
Estarás bien allí.
Y aprovecha para aprender a cómo comportarte con Angélica.
Vamos. Debemos ir a dejarte antes de comenzar el viaje.
Al fin mi cuñado pone un pie en la taberna.
- La comida es decente de día. - No como a la noche.
Permítame servirle, coronel.
Esto lo ayudará a conformarse.
¿Conformarme?
¿Con Costa Pinto como juez? Ni con toda la bebida del mundo.
Seguro debe ser un buen amigo, pero es un pésimo profesional.
Tiene que acabar con esta novela que está circulando.
Sí, son puras tonterías.
Son todas mentiras.
¿Dónde han visto que un hombre sea mandoneado por su mujer?
El autor de esta novela debe ser un invertido.
¡Tiene que prohibirse!
¿El coronel que estaba en Vila Rica
vio algo parecido allí?
No, no en los periódicos. En ningún lugar.
Mire, coronel, ya he hablado con Botelhinho.
Le dije que se detenga,
pero el idiota aceptó un pago en avanzado por todos los capítulos.
¿Quién pagó?
Adivinen quién.
Beja, parece que no has comido en días.
Trabajé mucho.
- Dormí tarde. -¿Lograste descansar?
Como un perro.
Hablemos de lo que importa. El primer capítulo de tu novela
es un éxito.
No quiero que se descubra que yo lo escribí yo.
¿Firmado por "A"? Podría ser cualquiera.
De hecho, no a todos le importa "A". ¿Verdad, Severina?
¿Crees que Botelhinho seguirá publicándola?
Si se niega, no podrá pagarme lo que debe.
Ya debe haberse gastado casi todo.
¿Debería ser más sutil a partir de ahora?
No.
Deberías ir hasta el fondo. Expone la herida.
Nadie mejor que tú para demostrar lo hipócritas que son los hombres.
Duele escribir. Recordar todo lo que he padecido.
No hay nada más liberador que soltar el dolor del pasado.
Es un día hermoso. Vamos a disfrutarlo.
Hay muchas personas malas en el mundo.
Pero hay muchas personas que te aman.
Cuando me conociste,
me iban a quemar viva, ¿lo recuerdas?
Lo recuerdo.
Pero hoy estás aquí.
Viva.
Y te mueres por meterte en esa cascada.
¿No me habías enseñado cuándo precisábamos protegernos
y cuándo precisábamos soltar?
¿No es cierto?
Lo dije porque tú nunca sabes cuándo protegerte.
A esta hora del día no hay nadie.
Eres hermosa.
Somos libres.
¡Somos libres!
"El amigo más joven escapó solo al borde del río.
Se sentó en una piedra y miró el agua.
Y allí, sus lágrimas descendieron con la violencia de la corriente".
¿Padre Aranha?
Buenos días, hijos míos. Bienvenidos.
Esa campana le ha traído una nueva vida al pueblo, ¿no cree?
Sí.
Esta misa es para gente de bien.
Vuelva en otro horario, descarriada.
Doña Ceci, usted no manda en la casa del Señor.
Ceci, por favor. Vamos a sentarnos.
Sí, por favor. Voy a comenzar la misa.
Padre, Angélica no puede alterarse.
Está embarazada.
Por favor, discúlpeme, pero hay un bebé involucrado.
¿Te fuiste de misa?
Me expulsaron.
Por el bien de un bebé que aún no ha nacido.
Antônio va a ser padre.
Debes olvidarte de este hombre. Solo te lastima.
Yo ya me olvidé.
Somos solo amigos.
Es más, estoy tan feliz por mi amigo que voy a expresar mi felicidad.
- Con una sorpresa. -¿Qué tienes en mente?
Tus padres hicieron bien en dejarte aquí.
Luego de la boda de Angélica, Maria necesita la compañía.
Agradezco su hospitalidad, doña Ceci,
pero quería ir a Vila Rica.
¿A qué, Carminha? Tienes todo lo que necesitas aquí en Araxá.
Angélica, ¿quieres más mermelada de guayaba?
¿Estás bien, Angélica?
Deben estar comenzando las náuseas.
Dicen que el mejor remedio es...
¿Quién eres para aconsejarla sobre esto, Genoveva?
Nunca fuiste capaz de darle un hijo a mi hermano.
Y no debería dejar tus brazos al aire.
- Nadie tiene que ver esto. - La familia.
La familia es lo más importante que tenemos en esta vida.
Lo entenderás ahora que vas a ser un padre.
Siempre lo supe, papá.
Con permiso.
Coronel Sampaio.
Enviaron esto para Antônio.
¿Para mí?
-¿Habías pedido algo, hijo? - No.
Qué ropa tan linda, miren.
-¿Las bordaste tú, Angélica? - Debe ser un regalo de un votante.
"Para los futuros padres, mis más sinceras felicitaciones...".
¿Angélica?
Debe ser un error.
No te preocupes. Lo arreglaré.
Vuelve más tarde. La Finca Jatobá aún no ha abierto.
No vine a divertirme a tu burdel.
- Vine porque necesitas escucharme. - Chicas, a sus habitaciones.
¿Escuchar qué? ¿Puedo saber?
Nunca más molestes a mi esposa otra vez. O a mi familia.
- Ponte en tu lugar. -¿Y cuál es ese lugar?
¿El lugar de una mujer engañada? Sí...
Me has mentido durante toda mi vida, Antônio.
Dijiste que nos íbamos a casar. Tener hijos.
Ser felices.
¿Qué culpa tengo si no eres una mujer para tener en el hogar?
Tú eres la que se acuesta con un hombre diferente cada noche.
¿Y piensas que yo me creo que solo te acuestas con Angélica?
Soy un hombre. Yo puedo.
¿Y por qué?
Los hombres son los pilares de la familia.
Y una familia es algo que nunca tendrás.
Solo eres una niñita perdida en un cementerio.
¿Entonces por qué sigues viniendo?
Vienes porque no puedes controlar a esta niña descalza.
Vienes porque mi libertad te provoca.
Soy un enigma que no puedes descifrar.
No me conoces, Beja.
Te conozco tanto, Antônio.
Solo me basta con verte a los ojos y desear tu boca contra la mía.
Y perderás el control.
Este hombre...
Es solo un niño paralizado.
Que se tira al río con la ropa puesta.
Cuando, en el fondo, él solo quiere volar.
Y yo te hago volar.
No puedo.
No puedo. Mi esposa está embarazada.
No poder es diferente a no querer.
Y tú quieres, Antônio. Yo sé que tú quieres.
- El Antônio de antes ya no existe. - Sí existe.
Y todavía es el mismo.
Baja la cabeza. Hace lo que le dicen.
Imita hombres que crean reglas que no cumplen.
-¿De qué estás hablando? -¡Tu familia!
¡Gente hipócrita de dos caras!
Tu tío Felizardo, por ejemplo.
Se atribuye morales.
Pero tiene dos esposas.
Dios mío.
Solo dices mentiras.
Dos esposas, Antônio.
Intenta descubrirlo y verás que no miento.
Hasta tiene hijos con la otra.
Es un agravio que esta señorita envíe un ajuar.
¿"Señorita", Sampaio?
¿"Señorita"?
Bueno, debería irme, pero el viaje será breve.
El tiempo suficiente para preparar la venta de unas reses.
Mañana volveré a buscar a Genoveva.
Si es que Ceci no la mata primero, ¿no?
Felizardo.
Estoy bromeando, amigo.
La familia es sagrada. Hasta luego.
¿Seguro que quieres hacer esto?
No puedo...
Antônio y yo siempre hablamos de hijos...
De sueños, de planes.
Antônio siempre quiso ser padre, Severina.
Y yo quiero ser madre.
Yo voy a ser madre.
Y voy a ser la madre del hijo de Antônio.
Sí, lo seré.
"Y luego sintió el peso de la mirada de esa mujer.
¿Cómo pudo ser capaz él de traicionar su historia,
su amor y los sueños que habían soñado juntos?
Sin embargo, a la vista de todos,
el continuó vistiendo la máscara de la honradez.
Porque la hipocresía es la armadura más fuerte del hombre".
Mi tío realmente tiene otra familia.
No hay ninguna duda.
¿Y si descubren que salimos?
¿Quieres saber qué pasa en Jatobá o no?
Sí, quiero.
Soñé que era como un circo con elefantes, gente escupiendo, todo.
Si fuera un circo, sería inocente.
Y la Finca Jatobá no lo es.
Bueno, vamos, ponte esa capa.
Maria, ¿en serio tenemos que pedirle ayuda a él?
¿A él en particular?
No veo nada, está muy lejos.
Vamos, entra.
Quiero saber todo lo que pasa allí, ¿entendido?
Quiero saber si me van a pagar o no.
Claro que sí. Te lo prometemos.
Ahora ve.
Rápido.
- Ve, ve. - Tranquila.
Hay chicas que sirven bebidas.
Pero los hombres no pueden tocar a las mujeres, ni a Beja.
Porque Beja es la que decide quién puede tocarla.
Cuéntalo otra vez. Desde el principio.
Entonces el pago tendrá que ser el doble.
Aquí tienes, tus bolas de mandioca.
Bien, me encantan.
Hace mucho no las como, de verdad.
Muy ricas.
¿Cuándo volveré a verte?
- Desde la ventana. - El jugo de ananá no estaba en el trato.
Toma uno. Para compensarlo.
Solo queda uno.
Lo dividiremos.
Yo primero.
Te estaba esperando.
¿No deberías estar en tu hogar con tu esposa?
Lo aprendí de mi querido tío.
La familia en casa y la diversión en la calle.
-¿O es todo lo contrario? -¿Ya estás borracho?
En realidad estoy cansado de tu hipocresía.
Cuida cómo hablas conmigo.
Tú me obligaste a tener una familia.
Pero, curiosamente, no te importa la tuya.
¿Qué culpa tengo yo de que Genoveva no me haya dado hijos?
Pero la otra sí, ¿no es cierto?
¿Qué otra?
La vi en un pícnic contigo. Y no era una mujer ordinaria.
Era tu esposa. La segunda.
Qué familia hermosa, tío. Con hijos y todo.
No entiendes nada, Antônio.
Un hombre tiene que esparcir su fruto. Genoveva está seca.
Nunca jamás me dirás qué debo o no debo hacer.
¿Quién será el elegido
para disfrutar una noche de placer
con doña Beja?
Tienes razón.
Es hora de hacer lo que yo quiera.
Y yo quiero subir contigo.
¿Y ahora?
¿Qué hacemos?
Ahora vamos a volar.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.