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Adornad los salones con ramas de acebo.
Esta noche en "Se ha escrito un crimen"...
Son una pareja muy atractiva.
Claro, tienen salud y no han cumplido los 30.
Tengo un problema, Sra. Fletcher.
Casados o solteros, a ella le da igual.
Deberían decirle a Wanda que nadie compra lo que ella regala.
Dime que me querrás pase lo que pase.
Charlie, claro que te querré.
No puedo creer que Charlie se case contigo
y siga teniendo una aventura con otra mujer.
Quizá te llevas una gran sorpresa.
¡Feliz Navidad!
SE HA ESCRITO UN CRIMEN
9x09 "SECRETO DE NAVIDAD" Subtítulos subXpacio
- ¡Hola! - ¡Feliz Navidad!
Damas y caballeros, amigos, vecinos, familia:
Feliz Navidad.
Gracias por uniros a Mary y a mí para saludar a un recién llegado
a Cabot Cove. Os presento a Charles Davenport McCumber,
- ex soldado americano... - Muy bien, Charlie.
En junio del año que viene obtendrá la mano
de nuestra querida hija Elizabeth en matrimonio.
Son una pareja muy atractiva.
Claro, tienen salud y no han cumplido los 30.
En esas fechas, ya trabajará para mí y para Irv Lazarus,
así que las dudas sobre impuestos se las preguntaréis a Charlie,
porque Irv y yo intentaremos mejorar algunos golpes de golf.
No creo que ese nombramiento le siente bien al hijo del otro socio,
Bert Lazarus, el hijo de Irving.
- ¿No es el gerente de la empresa? - Pero no es lo mismo
que ser vicepresidente, lo que Alan le ha prometido a su yerno.
Estudió contabilidad en el Ejército.
Recuerdo que Bert suspendió las matemáticas en el colegio.
Sí.
Por último, y con esto acabo, ya que todos esperáis el postre,
¡Amy Wainwright!
Y agradecedle a Floyd Bigelow de la ferretería Benning
por darle libre a Amy para hacer su trabajo. ¿Floyd?
- No queremos que sobre nada. - Así que coméroslo todo.
Vamos, Floyd, ¿no te buscan?
Hola, Bert.
Charlie, es precioso.
¿Cómo es que a mí nunca me han dado algo así?
Wanda, cariño, ¿crees que te mereces algo así?
¿Crees que tienes el mundo a tus pies, Floyd?
Claro, ¿no es así, Bert?
Claro, Floyd.
¿Sabes lo que te digo?
Quizá te llevas una gran sorpresa.
Deberían decirle a Wanda que nadie compra lo que ella regala.
¿Cómo puede comprar un anillo así un militar?
No te consumas, Bert.
- Yo también le di uno. - Fue tu anillo del colegio.
Ella pudo ir a Berkeley y tú, no.
Y yo debo quedarme quieto mientras un extraño
se convierte en socio de la empresa de mi padre.
Recuerdo que cuando eras pequeña siempre decías
que querías casarte con un hombre de uniforme.
Lo sé, pero pensaba en un bombero.
Vaya.
Sra. Fletcher, ¿cree que alguien puede enamorarse de repente?
Recuerdo que me enamoré una vez, pero no fue de repente.
Con Charlie fue todo rápido, como si temiera perder algo.
No, ese algo eras tú, Beth.
Tengo entendido que estuvo en la Guerra del Golfo.
- Sí. - Y el haber visto tanta muerte
y sufrimiento, puede causar un efecto emocional.
Beth nos ha dicho que no tienes padres.
Cierto, mi hermana y yo fuimos adoptados.
Si te hace sentir mejor, cuando lleguen los nietos
tendrán un hogar con Mary y conmigo.
Quizá sea egoísmo, pero así no deberán ir a California.
Perdón, Sr. y Sra. Forsythe.
Encantado, Sr. McCumber, soy Mort Metzger, el sheriff.
- Bienvenido a Cabot Cove. - Gracias, llámeme Charlie.
Gracias. ¿Era el capitán del equipo de tiro con pistola?
Beth nos mandó un periódico con una foto de tu equipo.
- Mort es el capitán del nuestro. - El sábado tenemos prácticas.
Reservaremos un arma para Ud.
He traído mi propia arma. Está en el hotel. Seguro que iré.
Estupendo. ¿No será tenor, verdad?
Soy un buen tirador pero no cantante.
- Excepto en la ducha. - Qué lástima. Nos vemos.
Mort dirige el coro de villancicos.
Podrás oírle mañana en la fiesta de Navidad.
He oído a mis padres. Ya hablan de tener nietos.
Debo hablar de algo importante contigo.
Al parecer, la única forma de estar solos
- es si vienes a mi hotel. - Vaya, ¿he de pedir cita previa?
- Gracias, Mary. - De nada.
- ¿Lo hueles, Seth? - No, ¿a qué huele?
El aire no es frío ni húmedo, es seco y apacible.
- Es viento del norte. - Tendremos Navidades blancas.
Ilusiones, Jessica, además la nieve acarrea accidentes
- y congelaciones. - ¿Qué tal va el coche?
Muy bien. Es alquilado. Me compraré uno.
Son más baratos en Portland. Allí compré el mío.
Haz caso a Floyd, es único haciendo negocios.
Hasta mañana, Charlie. Floyd.
Adiós, Sra. Fletcher.
¿Pasa algo malo, Seth?
No lo creo. ¿Por qué me lo preguntas?
Desde que te conozco, has entrado en contra
de lo que significa el espíritu de la Navidad.
Es reflejo de lo que siento.
Estos últimos días he recordado cuando tenía diez años.
¿Qué te pasó entonces?
- Te reirías de mí. - Pruébalo.
Esa Navidad, fui a hurtadillas a mirar los regalos del árbol.
Cosas de críos.
Estaba seguro de que mi padre me había comprado un tren.
No sé si recuerdo el hormigueo de la anticipación,
todos esos paquetes de colores...
Esa misma mañana, al abrirlos,
no había ningún tren, solo había calzones y calcetines.
No sé si entiendes lo decepcionante
- que es para un niño de diez años. - Creo que sí.
Este año, con el mundo como está, la Navidad es
una falsa promesa.
No deberíamos esperar juguetes nunca más.
- Ha sido encantador. Muchas gracias. - Enhorabuena, Beth.
Mañana voy de compras a Portland. Volveré sobre las 11:00
- y te traeré la mejor oferta, ¿vale? - Te lo agradezco, Floyd.
- Cierro yo. - Gracias.
Hola, chico. Soy una amiga tuya.
Sé a lo que estás jugando. Si no quieres que cante,
ve al embarcadero de Sally a las 22:00.
¿Charlie?
Adiós, hasta mañana. Feliz Navidad.
Willie Nelson, no sabía que te gustara...
Charlie, ¿qué pasa?
Lo siento.
¿Aún no has tenido suficiente?
Dime que me querrás pase lo que pase.
Claro que te querré.
Noto de nuevo un tono de preocupación en tu voz.
Te recogeré a las 18:30.
No tardes.
Hola, chico. Soy una amiga tuya.
Sé a lo que estás jugando. Si no quieres que cante,
ve al embarcadero de Sally a las 22:00.
Tú y yo debemos poner precio a cierto negocio.
Así tienes tiempo para calcular lo que vale. Adiós.
- Adiós, Amy. - Feliz Navidad, Sr. Nelson.
Feliz Navidad.
Sra. Fletcher, me marcho a Portland, pero Amy le ayudará
- en lo que necesite. - Gracias, solo el papel.
¿Nos veremos mañana noche en el centro?
Desde luego.
- ¡Buen viaje! - Tendré solucionado el inventario...
¿Seguro que debes irte tan pronto?
- Sí, estoy agotado. - Decoraré el centro por la mañana.
Y yo prepararé los exámenes de contabilidad.
¿Quedamos a las 18:00?
De acuerdo.
Tenía razón con la estrella.
- ¿Qué hora tiene? - Son las 9:45.
Siento tener que marcharme, pero debo ocuparme de "El Fuerte"
- hasta que Floyd vuelva. - Vete ya.
Amy, ¿te vas tan pronto?
Me han asignado los globos. Cuando los encuentre,
- ¿qué se supone que debo hacer? - Están en los vestuarios, Wanda.
Y, cosa rara, los usaremos para lo que sirven, para hincharlos.
Por cierto, allí hay una bombona de gas
por si la necesitas.
Wanda procede del interior.
Consiguió trabajo en el ayuntamiento y se puso manos a la obra.
Casados o solteros, a ella le da igual.
¿Amy trabajara en la ferretería para Floyd Bigelow?
Así es. Y siempre ha sentido algo por él.
Pero para Floyd, ella no existe.
Floyd no siente respeto por las mujeres.
Vaya, y la pobre trabaja con él todos los días.
Y preguntarse lo que hace por las noches.
Jessica,
con Wanda merodeando, ¿debería preocuparme por Charlie?
Últimamente tiene la cabeza en otro sitio.
¿Por qué no le pides que te lleve a comer?
- ¿Ahora? - Sí, claro, ahora.
Aprovechas para plantearle todas tus dudas cara a cara.
Está en un hotel preparando el examen de contabilidad.
Iré a medio día si hemos acabado aquí.
Acabaremos.
Toma, Linda. Gracias.
¿Ferretería Benning?
Para ti, Floyd.
- ¿Quién es? - Una mujer, no sé.
Iré al despacho.
- Justo, Beth. Vete. - Gracias, Jessica.
- Necesito cuatro globos rojos. - Sí, en seguida.
Gracias.
Claro que sí. Precioso.
- Mary necesita cuatro globos rojos. - Se los doy si me trae la comida.
La olvidé en la entrada. Está en una bolsa de plástico blanca.
- ¿No es esa de ahí dentro? - Ahí guardo objetos personales.
Nunca la dejo abierta, perdone.
- Esos son verdes. - Es cierto.
- Tengo un problema, Sra. Fletcher. - Sí, quizá acromatismo.
- ¿Es daltónica, Wanda? - Justo.
Bien, tranquila, son estos.
¡Sorpresa! ¿Charlie?
Hola, chico. Soy una amiga tuya.
Sé a lo que estás jugando. Si no quieres que cante,
ve al embarcadero de Sally a las 22:00
Tú y yo tenemos que poner precio a cierto negocio.
Así tienes tiempo para calcular lo que vale. Adiós.
Charlie, lo siento mucho. Beth me pidió que te dijera
que no se encuentra bien.
- ¿Te dijo qué le pasaba? - Quizá algo de lo que ha comido.
Estaba perfectamente cuando se fue del centro esta mañana.
- ¿Se fue? - A medio día. Creía que fue a verte.
- ¿Seguro que está bien? - Mañana estará bien, no te preocupes.
Charlie, decepcionarás a muchos si no te presentas esta noche.
Toma, entrega esto, es la contribución de Beth
al fondo de juguetes de los bomberos para los niños desamparados.
- Vamos. - Vale, iré.
Sería bonito si fueran unas Navidades normales
y la copa de los árboles tuviera nieve de verdad.
Seth, intenta olvidar los calzones y los calcetines.
Quizá no tenemos nieve, pero mira todos esos regalos
para los niños que los necesitan de verdad.
Y hay muchos juguetes.
¡Bien!
Gracias, gracias. Muchas gracias.
Jess, no bailaba samba desde hacía años.
¿Era una samba? Pensaba que era una rumba.
No, de haber sido la rumba, no hubiera dado ese paso.
Hubiera hecho el cruzado sin tanta reverencia.
¿Eso eran reverencias? Tengo que sentarme.
Sra. Fletcher, doctor, Charlie...
Sheriff, el coro ha mejorado respecto a las pasadas Navidades.
Gracias. Y lo mejor es que el fondo de los juguetes
de los bomberos se ha duplicado.
- Es maravilloso. - ¿Dónde está su mujer?
Como cada año, pasando el cepillo en la iglesia de Grove Creek.
Vendrá luego si no es muy tarde. Disculpen.
Eso me recuerda que debo ponerme el traje de Papá Noel.
- ¿Para qué? - Para la rifa.
Ahora Seth emparejará los tiques de la cena
y, con suerte, ganarás un premio.
Está en el comité de la rifa y es una tontería más.
El año pasado gané unas zapatillas de lentejuelas.
Tendrías que verlas.
Hola.
Sí.
Vaya.
- Has estado fantástico, Charlie. - Gracias, es una gran bailarina.
Gracias.
Mientras la orquesta descansa, podéis comprar tiques para la rifa.
- Papá Noel llegará enseguida. - Disculpa.
Me gustaría saber cómo se encuentra Beth.
¿Hay teléfono aquí?
Hay uno en el despacho, junto a las taquillas.
Gracias.
Sra. Fletcher, ¿quiere licor o ponche?
No, gracias, Floyd. Estás en el comité de la rifa.
¿No deberíamos organizarnos para cuando salga Papá Noel?
Claro, habría que buscar a los demás del comité.
Sí.
¿Dónde está Mattie Lazarus? A Mary la acabo de ver.
- Iré a buscarlas. - De acuerdo.
VESTUARIO FEMENINO
¿Wanda?
Seth, ¿qué ha sido ese disparo?
Es Wanda, le han disparado.
Aún está viva, así que despacio. Muy despacio.
No me preguntes cómo, pero su corazón aún late.
- ¿Qué probabilidades hay, Seth? - Casi ninguna, me temo. Iré con ella.
Sheriff, hallamos esto entre los arbustos.
Un disfraz muy oportuno, ¿no le parece?
Debió llevarlos la persona que vio a Charlie McCumber
antes de encontrar a Wanda.
Sheriff, la taquilla de Wanda estaba abierta y vacía cuando llegamos.
¿Qué le sugiere a usted?
¿Piensa que le robaron algo?
Pienso que Wanda fue reservada con lo que había dentro esta mañana.
- Fuera lo que fuera, ya no está. - Puede que fuese el móvil.
Es una vergüenza, ¿verdad?
- ¿Lo dice porque es Navidad? - Sí.
Como si el doctor tuviera algo que echarnos en cara.
- También se ha dado cuenta. - Después de tantos años.
Andy la acompañará a casa.
- Gracias. - ¡Andy!
Siendo esta ciudad tan pequeña
se administra en base a una jornada parcial
por hombres de negocios como Floyd y yo.
Wanda lo mantenía todo unido.
El alcalde dijo que Wanda era la mejor ayudante que había tenido.
Llevaba la ciudad como una casa bien organizada.
- ¿Acabas de llegar? - No, vengo de la cocina.
Entonces ya lo sabes. ¿Cómo estás?
- ¿Qué te ocurre? - Fui a tu hotel a mediodía.
Escuché la cinta y te vi llegar al motel Lighthouse.
Dios, escucha, Beth, puedo explicártelo todo.
- Pensaba hacerlo, pero... - Sheriff.
Encontré esto.
Es evidente que se ha usado recientemente.
- ¿Dónde estaba, Bert? - Entre los arbustos, por detrás.
Es del Ejército. ¿No me dijo ayer que tenía una similar?
- Es la mía. - ¿Sabe cómo ha llegado aquí?
Demonios, no.
Supongo que alguien la cogió de mi habitación.
Charlie, ¿no pensaba irse de Cabot Cove en unos días?
- ¿Qué insinúa, Metzger? - Déjelo, Alan.
Sheriff, no saldré de aquí.
Al menos hasta que esto se aclare.
Hasta mañana, Beth.
Wanda Andrews aún sigue viva.
Ha resultado ser una joven de gran fortaleza.
Todo cartílago y poco corazón. Por eso sigue viva.
¿Qué quieres decir?
La bala golpeó en el lóbulo occipital.
Un golpe oblicuo que desvió de manera afortunada,
cerca de donde podía haberle hecho mucho daño.
El Dr. Nielson le curó el hematoma producido.
Demostró más corazón del que tú pensabas.
Disculpa.
- Beth, hola. - Sra. Fletcher, siento molestarla,
pero debo hablar con Ud. Han detenido a Charlie
- por el asesinato de Wanda. - No hay asesinato, jovencita,
no con la víctima vivita y coleando.
- Gracias a Dios. - Vamos, entra.
Le mandaron el arma de Charlie a los expertos de Portland anoche.
Descubrieron que es el arma con la que dispararon a Wanda.
Esta mañana han encontrado la prueba del chantaje.
Una cinta que le dejaron en el coche. Le amenazaban con revelar algo.
- Reconocieron la voz de Wanda. - Pero hay algo que no encaja.
¿Cómo sabía tanto Wanda sobre Charlie para chantajearle?
Yo sólo sé que fue al embarcadero de Sally el lunes.
Me dijo que fue para razonar con ella pero que no tuvo coraje
- para enfrentársele. - Si no pudo enfrentársele,
¿de dónde sacó el coraje para dispararle?
Me pregunto qué sabía Wanda sobre Charlie,
o lo que creía que sabía.
Voy a dormir un poco, luego volveré al hospital.
Señoras...
Quizá es algo sobre este anillo.
Parece tan caro que no imagino de dónde sacó el dinero
para comprarlo.
Ya le dije lo reservado que estaba. He descubierto que hay otra mujer.
Es muy guapa. Está alojada en el motel Lighthouse.
- Y Charlie la ha estado viendo. - No, Beth.
No puedo creer que Charlie se case contigo
y siga teniendo una aventura con otra mujer.
Ve al embarcadero de Sally a las 22:00.
Tú y yo tenemos que poner precio a cierto negocio.
Así tienes tiempo para calcular lo que vale. Adiós.
Odio decirlo, Sra. Fletcher,
pero con esto, Charlie tiene un móvil.
Nos ayudaría a desvelar ese secreto.
Sheriff, ¿sabe si Wanda Andrews salió de aquí
- durante un tiempo el año pasado? - ¿Hacia dónde?
- Pues, ¿a California? - No, estaba muy ocupada.
¿No estaba cuando el alcalde y algunos concejales
con sus respectivas esposas suspiraban por irse a Tokio?
¿Tokio? No, no estaba.
Tenían interés por establecer relaciones
y montar allí varias hamburgueserías Cabot.
Floyd Bigelow también fue y, en su ausencia,
Wanda llevó la contabilidad. Al regresar,
Floyd vio que las cuentas no cuadraban.
Durante semanas estuvo investigando.
Hola, sheriff, Sra. Fletcher.
Les traigo las bombillas que me pidieron.
Le explicaba el problema que hubo con aquel viaje a Tokio.
El viaje no fue ningún problema, pero al volver,
había un desbarajuste en los fondos de pensiones.
Los libros decían una cosa, pero los bancos y los balances, otra.
Unos 400.000 dólares de diferencia.
¿Intentas decir que Wanda Andrews malversó los fondos?
Sí, eso creo. Hubo un intercambio entre los fondos de pensiones
y los certificados de depósito a corto plazo.
Al vencer esos certificados, a mediados de verano,
creí que Wanda había prorrogado el plazo, pero, en realidad,
falsificó la firma y los cobró.
A menos que se recupere y nos diga qué hizo con el dinero,
en los fondos de pensiones faltarán 400.000 dólares.
Y muchos pensionistas verán reducidos sus ingresos.
Que me muera ahora mismo si no es lo más bajo
que se puede hacer.
Privar a los jubilados de su independencia.
Es otra razón para mantener viva a Wanda.
Es la única que puede ayudarnos a localizar ese dinero.
- Sí. - Lo que ronda mi cabeza es:
¿qué fue lo que provocó que intentaran matarla?
¿Fue por su plan de chantaje o por la malversación?
Son dos cosas muy diferentes.
¿A quién chantajeaba?
Digo que con lo que oí en la cinta podría dirigirse a cualquiera.
Y al mismo tiempo, es curioso, había algo tan personal en ella.
Entonces, si la víctima era otro,
quizá Wanda se impacientó y contactó directamente con él.
- Y él o ella intentó matarla. - Jess, siento decirlo,
pero si el arma de Charlie fue robada,
piensa en quién tenía acceso a su habitación.
Lo sé, Beth.
Pero cualquiera pudo reconocer la voz de Wanda en la cinta
y matándola, protegería a Charlie.
Lo siento, no puedo creer eso de Beth.
¿No puedes o no quieres?
Será mejor que vuelva al hospital. Gracias por el café.
- ¿Sí? - Hola, soy Jessica Fletcher.
Me gustaría hablar sobre Charlie McCumber.
- Adelante. - Gracias.
He escuchado la radio.
Dicen que Charlie intentó matar a una mujer.
- Eso es una locura. - Me gustaría ayudar, si puedo,
pero antes debo hacerle una pregunta. ¿Qué es Charlie para usted?
Yo soy Mónica, su hermana.
Cielo santo, Mónica, no está todo perdido.
- ¿Qué quiere decir? - Primero le prepararé un té.
Luego podrá relajarse y así me explicará
- qué significa todo este asunto. - ¿Mónica?
¿Es su hija, Mónica?
No, es Belinda, la hija de Charlie.
Allá en California, antes de conocer a Beth Forsythe,
- Charlie salía con Belinda Nordstorm. - La madre de Belinda, supongo.
Ella y Charlie pensaban casarse,
pero Charlie tuvo que irse al Golfo Pérsico.
Y, durante su ausencia, ella murió al dar a luz.
Y Ud. se hizo cargo de la niña.
Charlie estaba emocionalmente destrozado.
Hasta que conoció a Beth Forsythe.
Su vida dio un giro de 180 grados. Se enamoraron,
- pero él no le habló de la niña. - ¿Por qué no?
Es difícil de explicar.
Primero tenía la reacción de Beth al enterarse
de su romance con Belinda.
No quería que Beth saliera de su vida como le pasó antes.
Verá, perdimos a nuestros padres cuando éramos jóvenes.
Charlie ya ha perdido a mucha gente a la que quería.
Y por eso pospuso el decírselo a Beth.
Sé que parece ridículo,
pero al llegar Charlie a Cabot Cove, comprendió que los padres de Beth
debían saberlo.
Conozco a los Forsythe y son buena gente.
Pero también sé que a los ojos de Charlie,
ellos en gran parte depende de él para tener sus propios nietos.
Y no la hija ilegítima de otra.
Le han garantizado un nuevo comienzo,
un puesto en la comunidad.
De todas formas, no entiendo que Wanda Andrews,
sabiendo lo de Charlie, intentara chantajearle
por algo tan inofensivo.
Pues claro, los colores. ¿Por qué no lo pensé antes?
Fue todo un accidente.
- ¿Qué colores? - En este caso, el rojo y el verde.
Gracias, Belinda. ¿Puedo telefonear?
- Sí, claro, pero no acabo de... - Necesitaré una guía.
- Si no necesitas nada, me voy. - Sí, puedes irte, Amy.
Acuérdate de que mañana es Nochebuena y cerramos a mediodía.
Apaga las luces al salir.
Feliz Navidad, Floyd.
Feliz Navidad, Amy.
¿Floyd?
Sra. Fletcher, ¿en qué puedo ayudarla?
Quizá tengo una pista sobre los fondos de pensiones
de los que hablabas. - ¿No me diga?
¿Podemos vernos en el centro sobre las 19:00?
- ¿Y si nos vemos pasadas las fiestas? - Es muy urgente.
No te entretendré mucho tiempo.
¿A las 19:00? Aún falta una hora.
¿Dónde quiere exactamente que nos veamos?
En el vestuario femenino y trae la llave
de la taquilla de Wanda.
¿Cómo quiere que le dé la llave de la taquilla de Wanda Andrews?
Tú haces las llaves para el centro, y para todos los hoteles
y moteles de la ciudad.
Sí, tiene razón.
Entonces debes guardar los originales.
Sí, así es, tardaré un poco, pero puedo hacerlo.
Floyd, sería una magnífica idea si trajeras a Amy.
Acaba de irse, Sra. Fletcher, pero yo iré.
Gracias.
No está ahí, Floyd.
Lo saqué todo ayer para mayor seguridad.
Amy, ¿por qué vas tan elegante?
¿Por qué estás aquí?
No es una pregunta adecuada viniendo de ti.
Es el vestuario femenino.
Siempre supe que Wanda guardaba algo valioso ahí dentro.
Pero no sabía lo que era hasta que llamó ayer
e intentó chantajearte.
- ¿Qué sabes tú de eso? - Os escuché.
Cuando os fuisteis a Tokio, ella descubrió que el dinero
de los fondos de pensiones lo habías ingresado en tres bancos.
Yo siempre lo supe, pero no se lo dije a nadie.
Dios...
Tú le disparaste a Wanda.
- Creía que Charlie... - Pensaste que fue él,
y que Wanda cargaría con la culpa del dinero que robaste.
Ayer le escribí una nota de tu parte diciéndole que viniera aquí
durante la fiesta de la otra noche.
Así que aún soy inocente, nadie conoce la verdad.
Excepto yo, Floyd.
- Nos repartiremos el dinero... - No se trata de dinero.
Quiero lo que das a las demás.
Olvida esto.
¿No puedes esperar? Llegarán aquí enseguida.
Dime que lo que hice por ti mereció la pena, por favor, Floyd.
No pienso tenerte a mi lado el resto de mi vida, ¿entiendes?
¡Policía, que nadie se mueva!
Amy, queda detenida por intento de asesinato.
¿Intento ha dicho? Creí que había muerto.
Por suerte para Amy, está viva.
El Dr. Hazlitt y un famoso cirujano luchan por mantenerla viva.
Floyd, queda detenido acusado de los cargos de encubridor
y por malversar fondos públicos.
A los que habrá que añadir asalto a mano armada.
¿Por qué tuvo que meterse en eso?
- Wanda se lo merece. - Por un error de Wanda,
Charlie se vio metido en este lío. No tuve más remedio que intervenir.
- ¿Cuál fue el error? - Cuando Floyd se fue de vacaciones,
Wanda descubrió la malversación y decidió chantajearle.
Al principio no quería enfrentarse a él directamente,
así que eligió una manera extraña, pero eficaz, para presionarle.
Dejó la cinta con el mensaje en el que pensó que era su coche.
Wanda es daltónica y no distingue el verde del rojo.
Excepto por el color, los coches de Charlie y Floyd son idénticos.
Así que dejó la cinta por error en el coche de Charlie.
Como no fue nadie al embarcadero de Sally,
Wanda decidió contactar con Floyd.
Aquella noche él se fue a Portland.
Tuvo que esperar a ayer para llamarle.
Mientras hablaba con él, aprovechaste para oír lo que decían.
En casa de los Forsythe, Charlie dijo que tenía su arma en el hotel.
Lo de la llave fue fácil.
La ferretería Benning suministra a muchos locales de aquí.
Cogiste el arma de Charlie y el disfraz de Papá Noel.
Y esperaste a que Wanda viniera al vestuario femenino.
Quise protegerte.
Yo no sabía lo que era dispararle a alguien.
Ella entró y disparé una vez.
Estaba tan asustada que no vi si estaba muerta o viva.
Solo vacié su taquilla y me fui.
Siempre estuve allí para ti. No me hacías caso.
Lo único que quería era que me prestaras atención.
No quería meter a Charlie en problemas. Yo...
Solo quería salvar a Floyd.
Dígame, Sra. Fletcher, ¿cuál era el secreto de Charlie?
No soy quién para decirlo.
Pero no creo que sea secreto por mucho tiempo.
No sé cómo podía dudar de Beth y de sus padres.
Beth ya sabe que tenías miedo de perderla,
y eso es lo que más le importa.
En cuanto si podía convertirse enseguida en madre,
¿qué te parece una pareja de abuelos tan rápida?
Gracias, Sra. Fletcher, no olvidaré estas Navidades.
- Un gran joven. - Seth, ya te había dado por perdido.
Acabo de llegar del hospital. He estado con Wanda
- y se pondrá bien. - Gracias a Dios, qué bien.
- Es una tontería. - Yo también tengo el tuyo, toma.
Vamos a ver.
El tren.
Me lo merezco.
El tren que pudo ser.
Esta noche, cuando Wanda se recuperó en parte por mí,
de repente, todo lo vi claro.
Frank tenía razón cuando dijo que la Navidad debería recordarnos
- lo que pudo ser, no lo que es. - Sí.
Odio admitirlo, pero creo que seguía mirando bajo el árbol.
¡Feliz Navidad!
- Feliz Navidad, Jess. - Feliz Navidad, Seth.
Ripeado para subXpacio y TusSeries
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