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Me hicieron pagar 28 años y medio de condena día a día.
Conmigo se cometió una enorme y gran injusticia.
Ni siquiera tenía que haber entrado a la cárcel.
Y quiero contaros mi vida. Quiero que me conozcáis.
Yo estaba en la redacción del periódico un día cualquiera.
Recibo una llamada en el fijo de la oficina, es una persona, un hombre que
de salir de la cárcel y que se llama José Jurado Montilla.
Cuando yo escucho ese nombre lo identifico perfectamente y sé de quién
hablando.
El primer asesino en serie en la historia reciente de Málaga.
Mi vida pues prácticamente fue...
cárcel, cárcel, cárcel, cárcel, y al final en total he llegado a pagar 38
de mi vida de cárcel.
Llevaba una especie de forro polar y una gorra, la cara muy demacrada, muy
enjuto, me faltaban algunos dientes. Me dice, usted no sabrá quién soy yo, sé
perfectamente quién es usted.
Gracias a esa entrevista, Pepa, al buscar en Google, descubre que ese tipo
pasado 30 años en la cárcel por matar a cuatro personas.
Está en la casa de Francisco González, la primera víctima de Dinamita Montilla.
Dinamita dice que salió a dar caza a los zorros que se comían la gallina de su
madre, que le sorprendió una lluvia muy intensa y se vio obligado a refugiarse y
que por la mañana el dueño del cortijo abrió la puerta, lo encañonó con una
escopeta y que él, de manera instintiva, echó mano de la escopeta que tenía al
lado y abrió fuego de una manera tan certera que acabó con su vida.
Ante vosotros, maté a una persona, pero fue en defensa propia, que ni siquiera
tenía que haber entrado a la cárcel.
En cambio, la familia lo que dice es que Francisco González va desarmado. Él
fabula sobre sí mismo y construye un personaje.
Él no ha hecho nada, el mundo está contra él, todo eso lo ha inventado.
Fue una muerte que no se pudo evitar.
Lo lamento mucho y lo siento y lo digo de corazón.
Este paraje se conoce como el Cortijo Lorrando, en Campanilla, y esa casa
del fondo fue el domicilio de Antonio Paniagua Peral, el chofer de Juanito
Valderrama.
El crimen de Antonio Paniagua llama la atención por la crueldad con la que se
cometió. Fue sorprendido por José Jurado, que lo agredió, le prendió fuego
cadáver y lo acabó rematando con un disparo de escopeta.
Todo lo que sucedía por ese entorno me lo imputaron a mí, sin yo tener
absolutamente nada que ver.
En 1987 se localizaron los cadáveres de dos turistas, dos estudiantes, que
habían venido a conocer la zona, un paraje muy pintoresco de Málaga. El
escenario clave en el caso de Dinamita Montilla.
Esos asesinatos son de una crueldad extrema.
Nos sorprendió mientras dormía.
Mató a uno de ellos de un disparo a bocajarro.
El segundo corrió unos metros pero fue abatido.
Luego, dos extranjeros en el chorro no las cometieron.
En esta estación, la estación de las Mellizas, en Álora, fue donde se detuvo
José Jurado Montilla, el dinamita Montilla.
Después de dos años en los que, según la justicia, mató a cuatro personas.
Esto que estoy viendo aquí me trae a mí mal recuerdo. En 1987 me
detuvo la Guardia Civil tras dos años de búsqueda y captura.
Y aquí fue donde se produjo mi detención, en esta sala de espera.
Los tres crímenes por los que fue condenado forman una especie de
homicida. Zonas apartadas, zonas de campo, zonas que él controla.
Por estos tres crímenes, cuatro muertes en total, pasó Dinamita Montilla 28 años
en la cárcel, de un total de 123 por los que fue condenado.
Yo había matado a una persona, fue algo accidental.
Pero me metieron tres muertes que yo no había cometido.
No las cometí yo.
Cuando nos enteramos nosotros, quién era José Eurado Montilla, fue cuando nos
fuimos a la policía. Cuando llegamos, le dijo Antonio...
Mira lo que traemos, lo buscan.
Me enseñó la ficha policial y salía nada más una detención por robo.
Y me dijo, mira este hombre, tal, tal, tal, tal. Y dice, no, no, este hombre no
ha matado a una mosca.
Por eso yo me cabreé mucho porque venimos con estas pruebas, mire usted lo
hay y que tú me digas que este hombre no ha matado a una mosca y que no había
nada en el ordenador, solamente estaba por robo.
Solamente le salía en la ficha unos robos. no les salían los crímenes que
cometido. Una persona con esos antecedentes que presentaba José el
Montilla, me cuesta trabajo pensar que no se lo investigara o que no se tomara
conciencia de quién era.
Encontrar la noticia esta y que ellos no la tuvieran... No lo sé.
Un criminal tan criminal, tan malo, vamos.
Hoy comienzo realmente esta nueva vida.
Me voy de aventura.
Después de tantos años en mi vida que desperdicié dentro del talego, ya para
poco que me queda de vida, quiero vivirlo a lo grande, con gran
Y es lo que pretendo, pasarlo bien y disfrutar de la vida.
Voy solo por sendero, sendero, sendero y sendero. Me paró la Guardia Civil y
todo y me identificó.
Y bueno, no hay ningún problema. Yo no tengo problema con la ley ni tengo
problema con nadie.
Hacía muchísimo tiempo que dejé.
que renuncié, como aquel que hizo la delincuencia, y ahora pues soy un
explorador.
Ahí está la playita, con el queridito.
Nunca tuve nada, ni tengo nada, pero lamento mucho el haber perdido
tantos y tantos años de mi vida dentro de la cárcel.
Eso fue la destrucción de mi vida.
Solo pude disfrutar de niño y ahora un poquito de viejo.
Descubrí en mí que tengo unas cualidades que no todo el mundo tiene. Y es que
puedo ver a los espíritus. Puedo ver lo que se conoce por fantasma.
No tengas miedo de mí.
Yo no te puedo hacer ningún daño.
Simplemente quiero ayudarte.
Háblame.
Manifiestate, anda.
Espíritu.
Las perdices deben de estar libres, como esta perdiz. Si no hay encerrada
en una jaula, vivamos en paz y vivamos en libertad. Y os invito a que vosotros
hagáis igual, a que disfrutéis de la vida mientras tengáis energía.
La vida solo se vive una vez y hay que disfrutarla a tope todo lo mejor que se
pueda. Seguía hablando con José Jurado Montilla.
Yo no le preguntaba directo nunca nada, pero a ver si le cogía yo en algún
fallo. Yo le insistía en esos mensajes que no le había mandado ella.
Pepa, buenos días.
Soy yo, José Jurado.
Me ha llamado usted, no sé si habrá sido queriendo o sin querer hace un rato.
Me decía cómo iba la investigación.
Y claro, yo le decía, la investigación a nosotros no nos dice nada.
Y decía él, bueno, pero yo por mi cuenta, yo sigo buscándola. Ella a lo
está por el norte.
Ella ha hablado mucho de una zona donde por lo visto ya estuvo ella, una especie
de comuna en Jaca, por ahí.
Incluso él hablaba a mis hijas por TikTok, que no se preocuparan, que iban
contra su tía. Que había estado enseñando fotos de ella.
Unos que no la recordaban, otros sí, parece que esta chica la recuerdo.
Estuve preguntando, hay aquí una mujer de Sevilla y tal, y que va nadie.
Una o dos veces también se habló Antonio con él.
Duró a hablar con él, claro, lógicamente, lo que pasa es que más que
con la información.
Se lo dimos todo a la policía, claro.
La familia le traslada a la policía estas informaciones y la policía
posiblemente les dijera que no lo hicieran público, que evitaran de alguna
manera trasladarlo a los medios de comunicación.
La policía me dice, bueno, sigue hablando con él.
O es que estoy hablando con un asesino, vamos, es que estoy hablando con un
asesino. No se puede descartar de que su hija en un momento ha dado este en mano
de algún hijo puta de eso, algún traficante o algo.
Eso fue muy duro porque yo decía, mamá, yo es que no podría hacer eso. O me
dicen dónde está mi hija o yo qué sé, yo es que... Una madre desesperada busca
cualquier medio para poder buscar a su hija.
Pepa toma conciencia de Jurado Montilla en enero. Y las comunicaciones entre
Pepa y Jurado Montilla se mantienen hasta el mes de mayo.
Tiene que ser duro.
Que la he hecho mucho de menos, que me hubiese gustado haberla conocido más en
profundidad. Y no la olvido, señora, no la olvido.
La cabeza me daba mil vueltas.
Y lo pasaba fatal.
Fatal que me llevaba tres o cuatro días malísima.
Malísima me llevaba.
Este recorrido que estoy haciendo en honor a mi amiga Estepa, que
hace como diez minutos me he puesto en contacto con su madre.
Y le he mandado el vídeo ese que todos vosotros habéis visto ahí del castillo
donde hablo. Cuando me llamaron de la policía de Sevilla que cualquier cosa
supiera que se la pasara.
Y entonces ya me puse a admirar mucho más Tito.
Me gustaría ese caramelo de fresa y limón para introducirme por tu linda
y deshacerme en tu tierno corazón.
Las mujeres se volvían locas conmigo.
Por todas las prisiones que he ido pasando, pues iba dejando mi huella.
Me llegué a escribir con 270 mujeres.
Las fui seleccionando y fui dejando nada más una para cada día de la semana
porque me era imposible poderme escribir con todas.
Me gustaría que si hay alguna mujer de esas que me recuerde, bueno, pues que se
pusiese en contacto conmigo. Me gustaría recordar los viejos tiempos.
Y dentro de un pub he conocido a esta chavala de 27 añitos de edad. Le digo,
quizá tú tengas mejor sabor que la cerveza.
Y me dice, eso es cuestión de catar.
Y total que empezamos a enrollar ahí.
Y al final, pues, le enseñé la foto de mi amiga Esther.
Y me dice, no te lo puedo garantizar, pero yo la he visto en algún lugar.
Digo, ¿cómo que la has visto?
Y dice, sí, la he visto.
Dice, hace unos cinco meses por ahí la vi.
Es un mentiroso compulsivo.
Yo creo que se lo cree hasta él.
Pero esta chavalita, pues con 27 añitos, la verdad, con bombón, no quiere que la
grabe. Ella está al otro lado del árbol. No quiere que la grabe, está aquí
todavía conmigo.
Y... ¿quiere o no?
Dice que no, dice que no quiere que la grabe.
No hay nadie.
Si hubiera alguien de verdad, lo hubieras notado.
A un hombre como yo de 62 años, ligarse a una chavalita de 27 años, pues la
verdad es que es todo un triunfo.
Es un viejo verde.
Qué asco da, tío.
Esta chavala pone la mano en el fuego.
¿Quiere salir o no quiere salir?
¿Eh? ¿No?
Dice que no, que no quiere salir.
Dice que estaba en la zona del puerto paseando.
Y dice que sí, que es ella.
Es un chico, pata.
Ven aquí, coño, ven aquí. Ponte aquí delante. No, no quiere. ¿Por qué?
Todas las personas que mienten por muy bien que lo quieran hacer, al final se
pilla. Porque habrá algún momento que resbale.
Esther.
Te quiero con locura, Bonita.
Te quiero con locura y... Y quiero saber algo de ti.
Esté donde esté.
Cuídate, ¿vale?
Venga, besitos.
Como él lo graba todo.
A él le encanta grabarlo todo.
Digo, él va a tener un fallo.
Él mismo se va a inculpar.
Ojalá mis ojos fueran una especie de cámara de vídeos constante que pudiera
algún modo sacarlo y ofrecerlo a vosotros.
Soy una persona que no tengo nada que ocultar. Soy una persona que tengo un
corazón tierno. Yo soy una persona súper romántica.
Soy una persona que tengo un nivel de cultura bastante alto.
Me resulta muy fácil entender las cosas. Me gusta ayudar a los demás.
Tú ríete, tú manda vídeos, pero tú mismo te vas en culpa.
Porque tú mismo vas a darle prueba a la policía y a nosotros de lo que has hecho
con mi hermana.
Yo mi fe sigue ahí.
Me agarro a ella, que es lo que me agarro.
A la fe que tengo.
Porque si no, si no nos agarramos a eso, ¿cómo vamos a vivir?
Angustioso.
Muy angustioso.
Y de tu nombre sin poder dormir.
A mí mismo mañana aparece.
Es muy angustioso. La verdad no se lo deseo a nadie.
Yo he
tenido
que mediar un poco entre Antonio y los investigadores.
La frustración de la familia es lógico que la sientan y además yo entiendo que
es justificada. Ellos ya sí saben quién es Jurado Montilla, ellos ya sí saben.
Al que nos estamos enfrentando.
Pepa, buenos días.
Él me sigue llamando. Él me sigue llamando. Y yo misma decía, ¿cómo puedes
a luz de hablar con este criminal?
Según la policía dice que es muy difícil.
Yo creo que Pepa, mientras yo hablo con él, lo tengo detenido, ¿sabes? Y a ver
qué habla, qué hace y qué dice, ¿no?
Allí un día ella le empezó a doler la pierna y decía que iba a ir al centro de
salud.
Yo me despedí de ella en este banco del Parque de las Petancas.
Y ya no sé más nada. Fue la última vez que yo la vi.
Yo le insistía que me parecía muy raro no la acompañara a él si estaba mala.
Y él me decía que no, que no la había acompañado.
Ella cogió por una calle que daba hacia lo que es el centro de salud y ya no
supe nunca más de mi amiga.
Y al final fuimos al centro de salud, le pusieron una inyección, se sintió
mejor. Se contradicen muchas cosas y ahí te das cuenta que miente.
Le digo, ¿quiere que te acompañe? Me dice, no, si el centro de salud está ahí
mismo. Me dice, además hace un ratillo he estado hablando con unas amigas y lo
más probable es que me recojan el centro de salud.
Sí, sí, sí, la estaban esperando ya las amigas.
¿Y a dos amigas en Gandía? Si mi hija Gandía no ha ido nunca.
He estado llamando a unas amigas, yo no había las amigas. Esas amigas las
recogería en el centro de salud. He dado con unas amigas para que me recojan
allí, que las amigas pues las iban a recoger.
Pues miente, y miente, y miente, y miente.
Si tú cuentas algo real, nunca cambias la versión.
Yo sí que la cambié varias veces.
La familia era muy reservada con la información que nos daban. Y eso se
sin género de dudas, a las indicaciones policiales.
Fui a la factura de policía muchas veces.
Me decían, lo mejor que no se publique nada.
Porque si se publica, van a entrar al PC, no a la investigación.
Un día vale, un mes vale, pero ya esto se tiene que coloquer al mundo.
Y lo puse por Facebook.
Y hasta ahí me quedé tan pancha.
Hombre, claro, una persona rica o la misma hija de un jefe de policía.
No esperan ni 24 horas, pero eso lo sabemos todos.
Lo que pasa es que, claro, era este el estepa.
Me decían que estaba entrando en una obsesión, que ni tenía culpa yo de lo
había pasado, ni nada.
Pero seguí investigando.
Yo buscaba sitios donde él ha estado.
Si se escuchaba algo de fondo.
Miraba a ver si había algún dato de ella.
¿Quién es esa persona con la que está hablando o a quien ha saludado? Aquí la
protagonista.
Da miedo, ¿eh? Da miedo.
No se preocupe, no tenga miedo a la cámara, que la cámara nos muerde. Yo he
a preguntar si esa persona que salía está viva o no.
¿Cuánto ha tenido oportunidad de cargarse?
¿Tú qué crees que va a hacer una zorra si la mete a un gallinero?
¿Va a cuidar las gallinas? ¿Les va a recoger los huevos?
Buscaba a lo mejor a la siguiente víctima.
Uno de los grandes interrogantes que hay en este caso es qué ha pasado con
Dinamita Montilla desde 2013 hasta 2024.
Una persona errante, nómada, que se mueve por toda España a saber qué ha
pasar.
Un joven de 21 años ha sido hallado muerto con un disparo en un paraje de
Málaga, Diego. La hipótesis de la Policía Nacional es que pudiera ser de
escopeta porque la herida parece que es una herida muy grande.
El 30 de agosto de 2022, el padre de David halló sin vida el cuerpo de su
en la finca familiar.
El autor del crimen efectúa un primer disparo por la espalda, el segundo lo
remata ya en el suelo, lo cual ya revela un punto de crueldad importante.
Antes de morir, él da la pista de quién es su asesino.
Habla con su padre y habla con sus amigos y dice con quién se ha
Dice que se ha encontrado con una persona y da una serie de
esta persona.
Un señor mayor y con mala pinta.
Y ahí nos vamos a centrar.
El caso de David tuvo repercusión en los medios por las circunstancias tan
extrañas y una muerte de ese modo, con disparos de escopeta. La investigación
centró en los cazadores.
Vamos a empezar a tomar declaración a todos los cazadores. Cazadores que cazan
en la zona.
Es complejo porque es complejo, porque estamos en medio de los montes de
No hay testigos. Nos centramos en un varón mayor que conoce la zona a la
perfección. Es un lugar que si no lo conoces, no llegas.
Me llamas aquí vuestro amigo Dinamita Montilla, que hoy me encuentro aquí al
lado de todos estos montes aquí de Málaga.
David le cuenta a sus amigos que se ha encontrado con un viejo que dice que ha
salido a darle matarile a los zorros que se le comen a las gallinas.
José Jurado Montilla, en la entrevista que yo le hago en 2013, me cuenta que
aquel día de 1985 acaba en Almojía, en aquel cortijo, porque su madre le dice
que los zorros han matado a siete gallinas.
La palabra que define la investigación en ese primer año es la de frustración.
Empezaba a ser una espina clavada en el grupo de homicidios. Todas las líneas de
trabajo que siguió la policía resultaron infructuosas, no conseguían avanzar en
ninguna línea de investigación.
Llega un momento que ya solo cabe el tema científico, el tema del ADN.
En el escenario del crimen se recogieron hasta 60 vestigios que se mandaron al
laboratorio para analizarlo.
El autor del crimen abre la mochila, sustrae la cartera y el teléfono móvil
David y al abrir esa mochila dejó su ADN en el tirador de la cremallera.
Cuando introducen ese ADN en la base de datos y lo analizan con más de 60 .000
candidatos, salta un macho.
Salta alguien que es pariente del autor del crimen y descubren que su apellido
era jurado.
Así es como empieza.
La investigación en torno al árbol genealógico que acaba conduciendo hacia
Jurado Montilla.
Yo, Dinamita Montilla, mi nombre verdadero es José Jurado Montilla.
Jurado Montilla, José Jurado Montilla, el Dinamita Montilla.
Cuando ya sabemos quién es, le seguimos por las redes sociales.
Es la forma, por ejemplo, de localizarlo a través de las redes sociales.
Aquí estoy en la estación, que es donde cogeré yo el tren con destino a
Valencia. Esta persona viaja por toda España.
Me imagino que ya sabéis dónde estoy, ¿no? Estoy en San Sebastián. Es una
persona muy activa en las redes sociales.
Aquí desde Bilbao se habla vuestro amigo Dinamita Montilla.
Estaba en el norte de España, estaba en Madrid.
Bueno, amigo, ¿qué tal? Buenos días.
Desde el Parque Retiro de Madrid.
Era también una labor de dónde está.
Fijaros qué paisaje.
Vamos, pum, pum, pum, mirar dónde está, ir corriendo, coger un coche, allá donde
esté. Bueno, desde aquí os voy a ofrecer unas primeras imágenes de Badajoz. Pues
a Badajoz que nos vamos nosotros.
Estoy en el hostal Niza 2.
El MISA 1 está cerrado, este es el MISA 2.
La policía envía a dos agentes del grupo de homicidios de Paisano para que sigan
sus pasos de una manera muy discreta.
En ese momento es candidato, pero necesitan una prueba científica que
definitivamente lo relacione con el caso de David.
¿Cómo se consigue eso?
Buscando su ADN.
He llegado hace unos 20 minutos, lo que pasa es que estaba ahí en el bar
tomándome una tapita y una cerveza.
¿Cómo se busca el ADN de un sospechoso?
Pues de cualquier vestigio que deje en su vida rutinaria.
Y ahí empieza una lucha contra el reloj porque Dinamita Montilla se va acercando
cada vez más a Portugal.
Se va hacia Valdebotoa, que es una pedanía de Badajoz que está a solo 5
kilómetros de Portugal.
Y ese es el tiempo que tiene la policía para averiguar.
Si todos esos vestigios que han encontrado en Badajoz se puede extraer
ellos y si pueden coincidir con ese resto de ADN que dejó el sospechoso en
tirador de la cremallera de la mochila de David.
Estoy en el bar Benito.
Y ahora en este bar veo una armonía que no se ve habitualmente por algún sitio.
Es que todo el mundo se conoce, todo el mundo dialoga, todo el mundo ríe, cuenta
chistes. Una vida social bonita.
Son las nueve menos siete minutos de la tarde.
Estoy cantidad a gusto.
El laboratorio de la Jefatura Superior Andalucía Oriental.
llama a la jefa de homicidios que está allá en el lugar y le dice, tenemos un
match, es él, es nuestro candidato, es nuestro sospechoso.
José Jurado acaba de ser detenido.
por otro asesinato.
Un auténtico asesino en serie vuelve a estar implicado en una muerte.
José Jurado, alias Dinamita Montilla.
La policía lo lleva buscando dos años por el asesinato de David, pero era muy
activo en TikTok.
Se estaba grabando y subiendo vídeos a sus redes sociales.
Fue detenido a cinco kilómetros de la frontera con Portugal.
Yo desconozco, desconozco. Este es un tema que yo desconozco.
Buenos días, mi niña. Otro día y tamaña.
El día que lo detienen nos llama la policía y nos dicen que lo ha...
Que lo han detenido, claro.
Pero lo han detenido por el caso del chico de Málaga, claro.
Claro que me espadaron, me espadaron.
Se lo dije al policía, digo, que le habían matado a una mosca, ¿no?
Se lo dije.
Es que no lo conocía, ahora que lo he conocido sí me lo creo.
La respuesta que me dio.
Muchos besitos, mi niña.
Si estaba con él o ella a lo mejor porque ella era delgadita pero ella
mucha fuerza, además mucha... Y digo lo mismo, si él ha ido a hacer algo, se ha
podido soltar y ha podido irse. Siempre te queda esa poquilla de esperanza, ¿no?
Aún tenemos una posibilidad de que estuviera viva.
Si es un asesino en serie y es la última persona que ha estado con esta chica,
pues hay que buscar la última zona donde está esta chica y allí tiene que estar.
Era un día de febrero, pensamos en hacer un paseíto al castillo.
Estamos en una encrucijada de canales bajo de la carretera que entra en
O sea, no hay más motivo para coger este atajo.
Esto no es un sitio normal, no es un camino, es el antiguo desagüe.
Pueden pasar años y no lo coge nadie.
Bajamos por el puente y nada más cruzar, en el río seco,
nos vimos una cosa muy rara.
y resultó ser un cráneo.
Vamos con el capítulo de sucesos del fin de semana. Un senderista encontraba el
sábado un cráneo humano mientras realizaba una excursión por la falda de
montaña del castell de Bairén en Gandía.
Vi la noticia.
A mí se me dio un huerco de corazón porque decía, pues es mi hermana.
Sí que salió en febrero y mento de todo, pero digo, va, ya está bien, no le voy
a decir a nadie porque me va a decir que soy una paranoia.
Los forenses, los antropólogos...
Dicen que se puede tratar de unos restos humanos de la guerra civil.
Si encuentran ese cráneo, no pueden buscar por alrededor.
Si hay más restos, es que no buscaron, ¿no?
Y en junio me llamó la policía.
Y me dijo que el cráneo era de mi hermana.
Habían llegado los resultados y el cráneo era de Esther.
Los restos de Esther Estefan aparecido en este cañar que separa dos carreteras
de Gandía. El cráneo fue encontrado en febrero. El resto del cuerpo esta misma
semana.
Encontraron los restos de esos huesos.
Llegaron unos 60 huesos, chiquititos.
Y encontraron a mi pertenencia suya.
Mucho dolor, claro.
Mucha rabia.
No lo asimila, ¿entiendes?
No lo asimila. Te cuesta mucho asimilarlo.
Fue un día muy triste.
Ella no quería que yo sufriera por ella.
Siempre me lo decía.
No lo quería.
Me dio mucha pena porque la última vez le di este y
me enfadé con ella.
Le mandé un WhatsApp pidiéndole perdón.
Ya nos perdonamos, pero no vino más y ya no pude verla más.
Me siento culpable.
Sí, me he pasado mucho.
Esto nos ha marcado para siempre.
Este dolor ya nos ha marcado para siempre.
Lo que pesa sobre José Jurado Montilla es muy poco.
Hay indicios, pero no son indicios tampoco de un peso excesivo.
Mi sensación fue que eso... No iba a prosperar, que iba a ser muy difícil que
esta persona se le pudiera llegar, no ya a condenar, ni siquiera a acusar.
Si este tío tiene un buen abogado penalista que se lo tome en serio y que
trabajarlo, va a ser difícil.
Va a ser difícil porque no hay nada que realmente le incrimine como tal.
Soy Vicente Rodríguez Quirante y soy detrado de José Murado Montilla.
Yo voy a prisión, pongo su nombre, me entrevisto con él en el locutorio de
letrados, pues me cuenta el caso, entonces ya decidimos conjuntamente que
a asumir la defensa.
Para mí es un cliente más, que lo trato igual que a todos los clientes. Aquí no
hay ni mejores ni peores.
A José Jurado lo único que le incrimina es el hecho de que, bueno, supuestamente
fue la última persona que estuvo en compañía de Esther.
Pero claro, eso no es suficiente.
¿Qué es lo que ocurre? Van apareciendo más datos.
Hay un testimonio fundamental del doctor que atiende a Esther en el Centro
Médico Corea de Gandía, porque dice que Esther iba acompañada de una persona que
coincide plenamente con la descripción de José Jurado Montilla.
Dice que hay un momento en el que se produce una discusión entre Esther y una
celadora del centro.
Ella quería quedarse a pasar la noche en el centro médico Corea y no se le
permite. Y Montiante le viene con esa actitud paternalista, intentándose
a Esther, porque no tiene ninguna intención de quedarse. ¿Quién quería
era Esther? No se dieron cuenta tampoco.
Hostia, no me saques de aquí, hay un loco afuera y ya está.
Esther se ve obligada a abandonar el centro médico y en torno a las 00 .30
sabemos que se trasladan.
andando a la zona de Cañaveral, próximo al castillo de Gandía, con la intención
de pernoctar ahí.
¿Y por qué sabemos esto?
Porque aparte de que es el lugar donde aparecen los restos muertos de Esther,
Esther había quedado por medio de la aplicación Blablacar con una persona que
día siguiente le iba a desplazar hasta Valencia en coche.
Esta persona intenta contactar telefónicamente con Esther, pero ya no
la comunicación porque Esther no coge el teléfono.
Hay otro dato que es muy revelador y es el hecho de que los mensajes que recibe
Pepa entre las cinco y media de la tarde del día 23 de agosto, aunque se hacen
desde el número de Esther, se hacen compartiendo datos de José Jurado
Ahora ya sabemos que no los pudo mandar Esther, porque Esther a esa hora ya
había fallecido.
Y además sabemos que muchos meses después de la desaparición de Esther,
nunca ha aparecido su teléfono, pero sí sabemos que ese teléfono se vuelve a
conectar.
utilizando datos móviles de José Jurado Montilla.
Con lo cual el teléfono estaba en posesión de Montilla Dinamita.
Yo la he llamado a ella un montón de veces y no he sabido absolutamente nada
ella, ni mensaje, ni llamada.
Es mentira, nunca intento comunicar con ella. No hay llamadas desde el teléfono
de Montilla Dinamita, no al móvil de Esther.
Es otra invención más.
Pepe, le deseo que pase un buen día y no perdamos la esperanza, la esperanza es
lo último que se pierde.
No sé, y cómo pude yo tener la conversación con él, para seguirle,
para decirle que sacaba ya algo.
A este no se le saca nada.
El cráneo de Esther es un hallazgo fortuito.
Ese cráneo tiene como una impregnación que coincide con un crucifijo.
Lo cual es sintomático de que ha estado mucho tiempo en contacto con lo que es
un crucifijo.
José Jurado Montilla, en el momento de su detención, porta un teléfono móvil y
un crucifijo.
Si se produjo la muerte de Esther en agosto, Don Montilla Dinamita tuvo
de recuperar el crucifijo ocho meses después, que es cuando nos consta,
él mismo lo publica en su vídeo de TikTok, que él vuelve a Gandía.
Esta fue la primera imagen que yo y ella obtuvimos de la ciudad de Gandía.
Sabemos que José Jurado Montilla tiene esa necesidad de alguna forma de volver
al lugar del crimen, porque ya no es la primera vez que lo hace.
Lo hizo en El Chorro.
Lo hizo en Las Campanillas.
Y lo ha vuelto a hacer en Gandía.
Vuelve a Gandía, vuelve al lugar donde se produce el asesinato de Esther, pues
quizá para recrear lo que allí pasó.
Pues supongo que a él le produce algún tipo de excitación.
Para entenderlo tienes que estar en una mente tan pervertida y tan sucia como la
de esta persona.
He hecho todo el recorrido que hice con ella buscándola y no he conseguido nada
positivo. Colgar los vídeos en TikTok, hay que ser muy malo, muy dañino.
Una persona mala, mala, mala de solemnidad, demonio.
Cada vez que veo la imagen del tío este, en los ojos, me entra repugnancia,
ansiedad, asco.
¿Qué le señales, Luis?
Que le señales vida porque te echo mucho de menos, de verdad.
Cuídate bonita, esté donde esté y cuídate.
Y da señales de vida, por favor.
Yo siempre decía, personas malas no hay, se equivocan, pero no hay, a raíz de
esto sí hay.
Hay, hay.
No las tienes todas contigo, pero sí es cierto que todo eso, de alguna forma,
son indicios de culpabilidad.
Indicios pueden haber muchos.
Pueden mentir y no haber cometido el ilícito penal.
Las contradicciones no ayudan, pero tampoco es que sean determinantes.
Tiene que haber una prueba que sea sólida y hasta destructora para
ese principio de presunción de ausencia.
Una persona que la están investigando tiene derecho a ser considerado inocente
hasta que se le muestre el contrario.
Os he jurado contigo que en el momento de su detención porta un teléfono móvil.
Sabíamos que ese teléfono tenía que tener las claves de la investigación.
Y tengo que hacer una limpieza en el móvil porque la verdad es que tengo una
enorme acumulación de fotografía y de vídeo que los tengo que borrar. Él es un
influencer del crimen, un tío que por donde va, va grabando, va sacando
Nos llegamos a obsesionar con ese volcado telefónico. Eso era el santo
había que conseguirlo como fuera. Es el golpe que le puede no quedar.
Yo he muerto ya dos veces.
Y en esas dos veces me he visto fuera de mi cuerpo.
Yo me veo en una especie de túnel, como de cristal.
Son pantallas de televisión.
que recubre todo lo que es el túnel y al fondo hay una luz muy luminosa,
blanquecina, y cuando empiezas a caminar y empiezas a mirar para los lados, en
esas pantallas de televisión vas viendo todo lo que es tu vida.
Toda tu vida la ves reflejada en esas imágenes, todo lo que has vivido, amigo,
todo.
Yo siempre considero eso como una especie de juicio final.
Un día de octubre del año 2024, recibo una notificación del procurador.
que es un auto. Yo recuerdo que estaba en el despacho, era por la tarde, cuando
yo suelo abrir las notificaciones de correo electrónico de los procuradores,
la verdad es que me quedé helado, porque en ese momento no entendía
absolutamente nada.
Fue muy difícil de asimilar, muy difícil de gestionar,
y sobre todo cómo gestionarlo de cara a la familia, cómo explicarles.
lo que yo estoy en ese momento leyendo.
Juanma me llamó.
Dice, Raquel, voy a bajar a Sevilla.
¿Podemos vernos para comer? Digo, claro, Juanma.
Y yo cuando me dijo eso, digo, aquí pasa algo.
Yo llevaba en la mochila una noticia muy difícil de dar, pero que tenía que
darla.
Y después de comer,
Salgo a fumar un cigarrito y sale él, detrás mío.
Le dije, Raquel, te tengo que contar algo muy complicado y no sé cómo
y no sé sobre todo cómo decírselo a tu madre.
Digo, ¿pero qué pasa, Juanma?
Digo, yo ya sabía que pasaba algo porque era extraño, ¿no?
Dice, vengo de aquí de la policía, vengo de jefatura.
Y en el teléfono de, han encontrado una foto, digo, ¿qué foto han encontrado?
Hizo una foto en la que se ve el cadáver de tu hermana y ha violado a tu
hermana. La violó antes de matarla.
No me lo podía creer.
Yo me puse a llorar con él y digo, Juanma, por Dios, dime que es mentira.
No puede ser verdad.
Raquel en un acto de, no sé cómo calificarlo, vamos, de
valentía y de saber estar, supo recomponerse.
Volvimos a entrar en el restaurante y...
Y bueno, pues finalizó la comida.
15 días me llevé sin comer, sin dormir.
Pensando cómo le voy a decir yo esto a mis padres, por Dios. Yo sin madre.
Y mi hermana.
Me armé de balón y le dije, mira.
Reuní a la familia.
Porque no nos lo quería decir a solas, nosotros dos.
Y ya no lo dijo, las imágenes que habían encontrado.
Una sensación de mucha rabia, mucha impotencia y mucho dolor.
De las imágenes que había visto el abogado, que el documento del abogado
visto.
Y una vez que ese informe cae en mis manos, yo sabía que José Jurado Montilla
tenía que ser condenado. No tiene escapatoria.
Esas fotografías no tienen otro sentido más que su disfrute personal. Dejar
constancia gráfica de un acto tan horroroso y tan horrible como es un
y una agresión sexual.
Las imágenes esas... Esas imágenes no.
Mira que soy fuerte y mi alma también es fuerte, pero no quiero eso.
Dios quiera que eso no salga en las televisiones, Dios quiera que no,
que no salga.
Espero que le caiga lo más grande.
Lo más grande, pero lo más grande.
Que le caiga todo el peso de la ley. Lo que le tiene que caer, que le caiga. Que
se haga justicia.
Que no se olvide de mi hermana, nadie.
Y justicia es lo único.
Pepa es que es igual que Esther.
A la hora de hablar le transmite esa tranquilidad, esa confianza, esa bondad
tiene, no sé.
Antonio sé que es un hombre un poco seco, un poco brusco, pero tiene un buen
corazón.
Tengo ganas de conocerlo.
Con Vanessa se abrió mucho.
Y ella siempre estaba hablando de ti.
Estoy agradecida de que mi hija cuando estuvo con ellos pues estuviera bien,
estuviera bien con las amigas estas del centro y pues sí que me gustaría darles
un abrazo.
Pero sí, yo también tengo ganas ya de conocerlo.
Que sepa que su manera de ser, su hija
la lleva adentro.
Pensaba que no iba a llegar nunca.
Hola Pepa.
Este es un ser de luz.
Como mala leche cuando se cabreaba, pero era como un ser de luz.
¡Hola, hola!
¡Qué bonito,
eh! ¡Qué bonito!
¡Qué bonito!
Siempre la tengo en mi mente. Siempre, siempre, siempre.
Quedamos como hermanas.
Sí, es lo mismo que la gente me respecta.
Me gustaría volver aquí con nosotros.
Aquí con nosotros.
Y me quedo con eso. De haber tenido una hermana maravillosa que me ha dado mis
padres. Mientras esté con nosotros en los corazones, está bien.
Nos estamos viendo y abrazando. Y ella está aquí con nosotros.
Ven aquí, Antonio.
Un brindis por este.
Por este.
Por este.
Te queremos.
El último mensaje que le he mandado es el día que la
enterramos.
El corazón se me paró el 23 de agosto.
Cuando tu teléfono dejó de dar señal.
Aquí te echamos tanto de menos.
Te duele hasta el alma.
Ahora eres la estrella que más brilla en el cielo.
Te queremos mucho.
Eres luz y decirte que será justicia y un día nos veremos y ya no nos
soltaremos.
¡Gracias!
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