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El psicópata es alguien que baila sin escuchar la música.
No tiene ningún tipo de miedo.
Mata cuando le hace falta, por puro desprecio. Como le moleste cualquier
te mata.
Un asesino en serie. Uno de los más prolíficos de la historia de España.
28 años en prisión por cuatro asesinatos. Condenado por haber matado a
personas. Cuatro quedó en libertad en 2013.
Sale en libertad y se reconvierte en una especie de tiktoker. Él es un
influencer del crimen. Un tío muy activo dentro de las redes sociales.
Tiene miles de seguidores en redes.
Ahora está en el punto de mira.
La policía lo lleva buscando dos años.
A todas luces ha vuelto a actuar. Y ahora lo investigan por la desaparición
Cereceta. Está desaparecida.
tiene derecho a ser considerado inocente hasta que se demuestre el contrario.
¿Quién es ese asesino en serio? ¿Y a cuántos más ha matado?
¿Cómo no está controlado? ¿Cómo está suelto?
Era en las cinco y media de la tarde cuando yo empecé a recibir estos
Me ponía, no puedo seguir mintiendo, estoy en la calle.
Que se iba afuera a Buenos Aires con una amiga y yo venga a llamarla, venga a
llamarla al teléfono, no hacía nada.
No digas eso nunca, no eres mala hija, son las circunstancias.
Yo estaba aquí en casa y ya los leí, digo, mamá, esta no es mi hermana.
Es más raro, ¿no?
Que no es ella.
Pero es que me va a mandar estos mensajes a mí.
Si no es ella, ¿dónde está?
Estel, no hagas eso, por favor. Que yo no voy a poder vivir tranquila, ¿eh?
Dime dónde estás.
Aquí pasa algo raro.
Ese día estuve toda la tarde llamando y ahora el teléfono estaba apagado, claro.
Al otro día, cuando nos fuimos a la policía y le pusimos ya la denuncia de
desaparición, la policía, por la edad que tiene, dijo que podía
ser una desaparición voluntaria.
Yo le dije que de voluntaria nada, porque yo con mi hija hablaba
Vale que sí, que es mayor de edad, vale que puede ser voluntaria, pero si ya te
estamos diciendo que estos mensajes...
Es que así, ni habla mi hermana, ni escribe mi hermana, porque tenía faltas
ortografía. Y yo ya por ahí digo, esta no es mi hermana la que escribe estos
mensajes, mamá. Y un día y otro día, y la policía con los medios no pueden dar
si está bien o si está mal.
Padre mío, me da mucha fuerza.
Fuerza para llevar esto.
Seguir adelante.
Porque es muy duro.
Ella siempre estaba muy apegada a mí.
Era una niña muy cariñosa, muy alegre, muy nerviosa.
Yo era más tranquila que ella.
Y siempre riéndose, una niña muy alegre.
Nosotros somos una familia muy normal, una familia muy unida, una familia
grande. Y en las navidades que le gustaba ir, reunirse toda la familia y
ponía muy contenta. Cuando estábamos todos juntos ella disfrutaba, disfrutaba
mucho.
Venía todo el mundo a casa a cuatro o cinco de la mañana allí, con el canto,
baile y tú sabes.
En el 2013 le dio por esa fecha de no estar aquí en Sevilla.
¿De volar?
No sé qué complejo cogió, no sé. Que estaba aquí un poco tiempo y se iba, no
por qué.
Ella no quería tampoco muchas obligaciones ni responsabilidad ninguna.
estaba de un sitio para otro y siempre casi en la calle, digamos.
Y ella estaba un poco como enfadada con la vida.
Si se llevaba un año en un sitio, se agobiaba, tenía que cambiar.
Y mi madre se daba cuenta.
Por eso estaba muy encima de ella.
Cualquier cosa le preguntaba y ella lo contestaba. Y entonces cuando ya no le
contestaba, pues ya dijo aquí pasa algo.
Porque era diariamente.
Una madre sabe cuando un hijo tiene problemas.
Fui a la factura de policía muchas veces.
Llevo 10 años trabajando allí y yo limpio oficinas, en fin. Yo preguntando
policía, mis padres también.
La impaciencia de unos padres, de una familia.
¿Por qué hacíamos?
Pues llamar y llamar.
Claro, yo trabajando allí y mis padres llamándome cada dos por tres.
Normal, ¿sabes algo? ¿Te han dicho algo?
Yo no podía estar allí. La situación me superó.
De hecho me tuve que dar de baja porque yo no podía seguir trabajando allí, en
la policía.
Yo le dije a mis padres, digo, mírame, lo único que se me ocurre, son
desaparecidos, ponen la denuncia.
Ellos tienen este abogado que es muy bueno y que colabora mucho con ellos,
en la televisión también.
Porque nosotros económicamente no sabemos cómo tirar.
La familia entra en contacto con esos desaparecidos.
En España a día de hoy hay 7 .000 denuncias de desaparición y algunas de
de hace muchísimos años que no han sido clarificadas.
La inmensa mayoría de las desapariciones son voluntarias. Estamos hablando de
más del 80 % y la mayoría se suelen esclarecer de forma sencilla y rápida.
Este es uno de esos casos en los que el olfato nos decía algo que no era una
desaparición voluntaria.
Pues Esther no tenía medios económicos para emprender un viaje al extranjero,
conocía a nadie en Argentina, ni era la forma de ser Esther. Lo que sí que es
cierto es que no toda la desaparición se trata igual, pero no a nivel de
asociación, sino a nivel policial o a nivel de medio de comunicación. ¿De qué
depende? Pues principalmente de las circunstancias que rodean la
del perfil de la persona desaparecida. Es algo que a mí me resulta doloroso
reconocer, pero es así.
Les hablamos ahora de una desaparición repentina y con pistas dudosas. Se llama
Esther, tiene 42 años.
Es un misterio lo que les planteamos.
Desaparecida el pasado 23 de agosto en Gandía, su madre, Pepa, cree que su hija
podría estar secuestrada y acusa a la expareja de la joven como el
Un hombre que mantuvo una relación sentimental con Esther y que en 2022 fue
detenido por malos tratos.
Lo primero que
yo pensé...
Era en él, porque yo llamé a la Guardia Civil para que vayan a la casa, porque
puede que la tenga a mis allí retenidas.
Me dicen que eso no lo pueden hacer ellos, porque el primer pensamiento
desapareció fue ese. La última relación, mal, y entonces por eso llamamos a la
Guardia Civil.
Y me dijeron que no, que eso no, y que a mí no me podían decir nada.
Yo soy la madre.
Esta persona había sido denunciada por Esther por, por supuesto, malos tratos.
Eso es lo que de alguna forma acentúa las sospechas de Pepa sobre alguien de
entorno más cercano.
Yo no sabía que la maltrataba ni nada.
Yo me enteré por mi madre.
A la hermana no le contaba ella lo que le pasó.
En vez me lo contaba a mí.
Me quedó muy mal. A raíz de eso sí quedó muy mal. Yo creo que era muy vulnerable
y se aprovechaban también de eso. Y la mayoría de las veces se encontraba con
personas que no...
Que no eran buenas para ella.
Ese verano se vino ella para acá. Ya la había maltratado, nos lo estuvo contando
cuando llegó aquí. Y que ya ella pues no se iba a ir más.
Pues me parece muy bien, pues ya te quedas aquí.
Y al día siguiente me dice mi madre que se ha ido. Que si estaban en mi casa,
digo no, en casa no está.
Pues tu hermana se ha ido.
Me mandó un mensaje.
Y es que la había amenazado. Si no se iba para allá, él estaba de camino, que
venía ya por Almería, para hacernos daño a nosotros.
Ella, cuando se fue, un día tuvieron un artescapolo visto en la calle y ella, el
día siguiente, se la llevaron a una casa de acogida.
Y en el centro cada vez que llegaba una mujer nueva, pues estábamos todas
deseando de verla, de escuchar su historia, y Esther me cayó súper bien.
Mantenimos una relación como hermanas, siempre estaba con nosotras, todo el
juntas. A lo primero estaba como apagada, no tenía ganas de nada, luego
a poco, con nosotras, pues ya se estaba riendo, ya empezó a ser de otra forma,
más alegre.
A pesar de hacerlo mal...
Siempre estaba riendo, siempre estaba de bromas.
Esther estaba con un chico que la tenía encerrada. Le bajaba las persianas. La
tenía encerrada, con llave y todo. No la dejaba salir.
La cogía y me decía que la cogía así y la estampaba con el sofá.
Me llegó a contar algo de un cigarro que la apagó.
Lo pasó muy, muy mal. Y que le tenía mucho miedo a esa persona.
Tenía miedo que la encontrara y que le pudiera hacer algo.
Un centro y hay mucha ayuda, psicólogas, todo, talleres, pero no es como lo
pintan. Para mí, sinceramente, un centro es peor que una cárcel.
Nosotras encerradas, con horarios para dormir, con muchas cosas, muchas normas,
cuando nosotras no hemos hecho nada. Y la persona que sí que te ha agredido y
ha hecho el mal, está para arriba y para abajo, disfrutando de la vida y
haciendo lo que le da la gana.
Esther tampoco estaba a gusto, por eso se fue de allí.
Hubo una feria medieval y se hizo una amistad con un chico que era un poco
hippie. Ella lo consideraba muy amigo y se decepcionó un
poco.
Yo me dedico a... a los mercados medievales.
Conocí a Esther en uno de estos mercados, en el pueblo de Mucha Miel.
Comenzamos a tener una relación amorosa.
Yo estaba como en un plano diferente, en una etapa un poco conflictiva
personalmente y fue quien me sacó un poco de contexto, de esa nube en la que
me encontraba.
Esther era una persona bastante alegre, cariñosa.
Se le veía un poco temerosa también.
El último mensaje que ella me envía fue después de vernos aquí en el Postillet.
Lo que ella me había dicho, que había una persona que tenía un canal de
que esta persona viajaba por el país haciendo vídeos y que a ella le parecía
simpático, interesante de ir con él en estos viajes que él hacía por la
península.
Hey amigo, ¿qué tal?
Bienvenido un día más aquí a tu sintonía, amiga.
Te invito a las redes sociales que hace amistad. Aquí quien te habla, tu amigo
Dinamita Montilla.
Soy un explorador. Lo que busco es de enriquecer mi capacidad intelectual, mi
almacén histórico de datos, viajando por toda la costa española hasta la de la
huerta a la periódica.
Me gusta explorar montes, cañadas, barrancos, todos los sitios que pueda.
Es bonito contemplar estos lugares y respetarlos.
He entrado por aquí a ver si puedo acobijarme aquí a pasar la noche.
Aquí, aquí voy a pasar la noche.
Y por el camino, bueno, pues voy dialogando con gente que voy
peregrino que me acaba de saludar.
Desde medio a nada, que paséis una bonita tarde. Bye, bye.
Fue el día 8 de septiembre, ya mi hija estaba desaparecida.
Me hacen una videollamada.
¿Usted es la madre de Esther?
Digo, sí, yo soy la madre de Esther.
Y ya se presentó él.
Pepe, buenos días.
Soy yo, José Jurado. Soy José Jurado Montilla.
Conocí a su hija Esther en el albergue en Alicante y
entablamos amistad y fuimos el día tal, pues ya nos fuimos andando hasta
Gandía. Me llamó la policía el día 5 de septiembre y me preguntó si su hija
realmente iba conmigo de viaje. Yo le dije que no, que me despedí de ella allí
en Gandía y que ya no sabía más nada de ella.
Y me contó él todo, porque mi amiga, que yo como ella no he encontrado nunca a
nadie, me escuchaba las conversaciones que teníamos.
Yo pienso mucho en ella, pienso mucho en ella, porque la verdad que los días que
estuve a su lado para mí fue día inolvidable, fueron días muy bonitos.
A los tres o cuatro días me llama otra vez, que cómo iba la investigación.
Yo, pues ahí va, buscándola, pero no...
No se sabe nada.
Ya la policía nos dijo que nos iban a pasar con los de homicidio de Alicante.
Yo estoy aquí en Málaga, no tengo recursos económicos ni nada, pero la
que me gustaría de investigar, investigar por mi propia cuenta de ir
Alicante y seguir todos los pasos que tuve con su hija y preguntar a ver si
fuera capaz de localizar a su hija o algo.
Le dije, digo, ¿ella le ha pasado algo?
No, no, no, por Dios, ella no le ha pasado nada.
La esperanza es lo último que se pierde.
Bueno, señora, le voy a dejar. Estoy haciendo vídeo para colgarlo en TikTok.
El hombre es actor y director de su propia película, ¿no? Y como director
que escribir guión. Y luego como actor llevarlo a la práctica. Y la película
puede ser vivir día a día.
Si me dices te quiero, te diré te adoro.
Si me dices te adoro, te diré te quiero.
Pues con ella gané premio. Dos premios gané. Buenos días. Buenas tardes. Buenas
noches. Estoy aquí para que todas aquellas personas que no pueden salir de
casas y tal, que conozca lugares míticos.
Y mi triste corazón te ama. Te ama de puro amor. No del que se practica en la
cama. Te admiro tanto que una gran huella has dejado en mí para
nunca poder olvidar.
A esa amiga que compartió 21 días de aventura conmigo, fue una mujer que dejó
una gran huella en mí. Y hasta que no sepa algo de ella, la verdad es que me
siento un poco triste.
Si la justicia no encuentra un hilo que pueda permitir que esa investigación
siga llevándose a cabo, pues yo por mi propia cuenta me meteré por esos barrios
e intentaré indagar.
Y le prometí a la madre que iría a Alicante precisamente con ese objetivo,
hacer el mismo recorrido que hice con ella y a ver si soy capaz de conseguir
algún tipo de información.
La policía, cuando empiezan las investigaciones, se vale de una
la propia Pepa le facilita, y es la agenda de Esther.
José Jurado Montilla nos la manda por teléfono, nos manda la foto de la agenda
esa, de unos números que dice que los había apuntado, porque como su hija
la tarjeta en mi teléfono, entonces se me ha quedado aquí registrado esa agenda
de números.
Ella usaba este mismo teléfono que yo tengo, que luego cuando yo me metí
encontré ahí ochenta y tantas amistades.
Hay ciertos nombres, hay una pareja que son amigos de Esther, que reside en
Tarragona, Miguel Ángel y Vanessa.
Yo cuando tengo los números, pues yo llamo a Miguel, como ella estuvo allí el
mes de julio, y ya se lo dije, digo, mira qué pasa esto, y dice, sí, a
nos ha llamado la policía.
Me llamó a ver si sabía algo de su hija.
Y pues ahora mismo no sé nada, Pepa, si quiere voy a intentar llamarla.
Intenté seguir poniéndome en contacto con ella, no hubo manera.
Nos llama la madre de este, Pepa, para preguntarme dónde estaba, si sabíamos
algo, dónde podría estar, dónde creíamos nosotros que podría estar, de aquí a
dónde se fue.
Ahí es cuando solo puse estas.
Más que nada solo para saber si llegaba o no llegaba ese mensaje.
Esther estaba buscando trabajo, estaba echando currículum.
Había tenido muchos problemas con su expareja.
La veía desvalida, la veía que no sabía para dónde tirar, que no sabía qué iba a
hacer, que lo mismo si iba para Sevilla, que estaba buscando... Y se lo comenté,
digo, mira, pues piénsatelo y si quieres, por aquí, cara a la temporada
verano, hay mucho trabajo.
Si quieres yo te puedo hacer el favor, te quedo unos días en mi casa y busca
algo. Hola Miguel, yo voy a intentar por todos los medios estar el mínimo tiempo
posible en tu casa e irme prontito, ¿vale? En cuanto abrió la puerta y la
dijo, ah Iván, ya tenía ganas de conocerte que Miguel me ha hablado muy
ti. Miguel me había contado que le había pasado un poco mal.
Me sentí como reflejada en ella por situaciones complicadas.
Vanessa también trae su mochila a cuesta y eso fue lo que creo que la unió.
Compartimos momentos complicados que hemos pasado las dos.
Vale, guapa, pues ya estoy aquí en la casa.
Ya he visto tus albóndigas, qué buena pinta.
Bueno, un besito, guapa, después nos vemos. Te quiero.
Esther cuando vino al día estaba muy apagada. Le busqué dos, tres trabajos.
Y en uno me fue dos días, el tercero no me fue, en otro fue un día y
acabé enfadado.
Pues yo al Miguel era, ya no puedo más, esto no puede ser, ¿qué va a ser de
nosotros?
Entonces Miguel fue quien habló con ella, que se tenía que ir.
Y me senté a hablar con ella y se lo dije, digo, oye Esther, te dije 15, 20
para probar, no te ha ido bien, ¿qué es lo que vamos a hacer?
Y Esther me lo dijo, oye Miguel, no te preocupes que yo voy a marchar otra vez
para Alicante y voy a hablar con mi madre a ver si me puedo ir para Sevilla.
Y sin ningún problema, al día siguiente había encontrado un blablacar y marchó.
Hola guapa, a ti y a Miguel os digo, estoy a salvo, ¿vale?
Guapísima, mañana ya te cuento.
Venga, un beso a los dos.
Esther llega a Alicante en el verano del año 2023 y realmente lo hace porque,
bueno, de alguna manera ella va huyendo de su pasado.
Y cuando llega a Alicante, pues lo primero que hace es pide plaza en un
municipal.
Nosotros habíamos llamado al albergue.
El albergue nos dijo que no nos podía dar ninguna información.
Esther conoce a Jurado Montilla en el albergue municipal de Alicante.
Y bueno, pues se entablan amistad.
Estoy aquí por ella. Me voy a hacer todo el recorrido que hice con ella.
¿Y esto es todo que estáis viendo aquí en el albergue?
Aquí es donde yo y mi amiga Esther nos solíamos poner en el mes de agosto para
contemplar la puesta de sol.
La verdad que la policía da ya el caso casi por cerrado.
Y me dice que como ella es un poco hippie, que igual puede estar por ahí
Huesca, perdida por alguna comuna o algo.
Voy a indagar, voy a moverme por todos aquellos sitios donde ella se movía para
ver si obtengo algún tipo de información.
Y voy a hacer todo el recorrido que hice con ella durante estos días.
Desde aquí, desde Alicante, hasta lo que es Gandía, en Valencia.
Y os digo una cosa.
Que quien mueve las piernas, mueve el corazón.
Yo voy por la carretera.
Es una tontería que algunos se creen que yo voy en bicicleta, que voy en
vehículo, algo no.
Andando.
Esto, como veis, es una culebra de la escalera, que ya he colgado varios
Y esta es la primera que pillo este año.
Qué bonita que es.
Me pongo a caminar a las 6 de la mañana y está 24 horas caminando sin parar.
Y está lloviendo, pero bien que está lloviendo.
Y yo ya ves, llevo los zapatos mojados y ahí tenemos venidos.
Desde esta toma que estáis viendo ahora mismo, mi amiga Esther grabó un vídeo.
Yo me encontraba aquí y ella me grabó a mí.
He llegado por fin a Denia.
Trece horas y pico de caminata.
He recorrido todo, metro a metro, todo aquel recorrido que hice con ella,
recordando cada momento que viví con ella, los lugares donde viví con ella
durante estos días. No hay ninguna pista sobre ella.
Mucha gente que por las fotos dicen reconocerla, pero la mayoría de ellos
siempre me dicen lo mismo, que hace mucho tiempo que no la ven.
El papel de los medios de comunicación es fundamental en los casos
desaparecidos. Puedes empapelar una ciudad de carteles, pero te va a dar
Sobre todo las televisiones es una herramienta imprescindible.
Cuando yo me hago cargo del asunto...
Creo que de mi mano intervienen en un programa que vamos a ver.
El caso no caiga en olvido.
Nos acompaña esta mañana en la mesa Juan Manuel Medina, ese colaborador habitual
de la asociación Sos Desaparecidos.
A lo primero decimos que no, ya luego nos dice, mira que esto es bueno porque
visibilidad al caso de su hija. María Josefa, madre de Esther, muy buenas.
Hola Pepa, muy buenos días.
Pepa es la madre de Esther. Hablamos con la madre de Esther. Eso hace que el
asunto tenga una repercusión que se multiplica por mil.
¿Qué es lo que ocurre?
No dejan de ser medios que dependen de una audiencia.
Son una navaja de doble filo. Yo necesito de ellos y ellos necesitan de
Pero claro, una cosa es eso y otra cosa es abusar. Por favor, que estamos
destrozados.
Ya no puedo más.
Y venga llamada, y venga llamada, y venga llamada.
No son conscientes de que muchas veces lo que hacen es atosigar a las familias,
generarles todavía más estrés del que ya tienen, no con estas situaciones.
El padre no ha salido nunca, siempre he sido yo.
Porque no quiere.
Se da mucho morbo al asunto, ¿entiendes?
Yo sé que yo iba a perder la paciencia, iba a aportarme un poco por ahí,
¿entiendes? No le gusta.
Pero hay que salir, pues.
Como era tanta comunicación que yo tenía por el teléfono cuando estaba fuera con
ella, pues yo he seguido mandándole mensajes.
Le pongo, mi niña, pues no te preocupes, que te están buscando, que te van a
encontrar. Pronto vas hasta aquí con nosotros.
¿Pero para mí quién me va a escuchar?
Aquí estamos otro día a verte.
No me cansaré hasta que me vaya de este mundo.
¿Qué tal, amigo?
A mí me gusta explorarlo todo. Así es como yo aprendo en la vida.
Como voy haciendo ahora.
Caminando. Y todo ello a mí me produce, pues, un saber muy importante.
¿Eh? ¿Qué estáis mirando?
¿Eh? ¿Qué estáis mirando?
El careto que tiene es Dinamita, ¿no?
Puede ser el careto con el que he nacido, colega.
No es lo mismo un hombre solitario en la calle a una mujer. Una mujer solitaria
en la calle tiene mucho peligro, ¿no? Y yo he visto muchos casos que han pasado
en la calle, entonces intento evitar cualquier clase de abuso o algo que yo
Como veis, estoy aquí debajo del puente y donde he cogido con hierba y
he preparado este camastro.
Son las cuatro y pico de la madrugada y no puedo dormir.
Me preocupa un montón este.
Y el último que me queda ya por pedirte, por favor, que des
señal de vida.
Que des señal de vida porque te echo mucho de menos, de verdad.
Cuídate bonita, esté donde esté y cuídate.
Y da señal de vida, por favor.
A mí o a tu familia, pero...
Queremos saber algo de ti.
Te queremos con locura.
Te queremos con locura.
Un día a Vanessa le conté que me había llamado.
Un tajo asegurado Montilla, que me había dicho esto, que lo había conocido a
ella allí en el albergue. Y un día hablando con ella me dijo que sí, que le
había llamado a una persona.
Fue la última persona con la que estuvo usted.
Cuando una de las llamadas que yo le hice a Vanessa, digo pues en TikTok cada
momento cuelga un vídeo.
En mi cabeza da muchas vueltas.
Y a coger el móvil y a buscarlo. Bueno, amigo.
Bueno, amigo. ¿Qué tal, amigo? ¿Qué tal? Buenas tardes.
Yo me puse a investigar, a buscar todo el vidrio que tiene este hombre.
A disfrutar de la vida.
Chao. Y a buscar alguna fiesta.
Bueno, amigo, ¿qué tal?
La primera impresión, hostia, era... Mira, te lleva a un sitio y te dice la
historia de este sitio.
No sé, es interesante.
Aquí, sobre todo, hay mucho llantena y cebolleta.
Tiene también esparadera, tomillo.
El tomillito este, ¿cómo está?
Una persona mayor, como si fuera tu abuelo, no sé.
Alguien que podía confiar perfectamente en ese momento, sí.
Esta fue la primera imagen que yo y ella obtuvimos de la ciudad de Gandía.
Esto es la entrada.
Yo voy a seguir, estoy haciendo el mismo recorrido que hice, metro a metro, en
este banco que estáis viendo ahí.
Aquí fue donde yo y mi amiga estén, nos sentemos y nos tiramos aquí casi media
hora.
Esto es la plaza del mercado central.
Todo eso que veis ahí con ese puente ahí de fondo y tal, todo eso es pasaje de
los alemanes.
Ahora tengo que ir hasta el castillo de Baraíba, aquí en Gandía.
Haber hecho todo este viaje buscando información, intentando
descubrir algo sobre ella.
Le enseño las fotos, vídeos de ella a multitud de personas y que nadie, nadie,
que aporte algo positivo.
Y la verdad que es duro.
Este parque, el parque de las petancas, aquí yo me
pedí de ella porque le dolía mucho la pierna y quería ir al centro de salud.
Que le dolía mucho las piernas, que también llamamos a ese centro médico, lo
buscó el padre por teléfono, pero no nos dieron noticias tampoco.
Le digo, ¿quiere que te acompañe? Me dice, no, si el centro de salud está ahí
mismo.
Él me decía que no la había acompañado porque ella le dijo, no, no, yo voy
yo voy sola, al centro médico yo voy sola y que me vean. Tú te quedas ahí que
voy sola.
Había estado llamando a unas amigas y me dijo que esas amigas las recogería en
el centro de salud, que no me preocupara, que estaría en contacto
Me voy a perdonar, pero he hecho antes una grabación y la he tenido que dejar,
porque la verdad es que se me han faltado las lágrimas y he estado como
minutos llorando, en recuerdo a mi amiga, porque aquí fue donde
la vi por última vez.
A través de cómo hablas, los gestos, las miradas, cosas así, puedes encontrar
cómo es esa persona.
Ahí ves quién es ella.
Dentro de esa mirada hay algo muy oscuro.
Y sí es la última persona.
Y está con mi hermana, que fue el último que la vio.
Y ya me gustó un montón.
Yo y mi amiga Esther veníamos mucho aquí a este parque.
Y aquí fue donde tuvimos nuestro primer encuentro, digamos, íntimo.
Es un viejo verde.
Qué asco da, tío.
Pero asqueroso, vamos.
Bueno, pues aquí fue donde yo viví, digamos, las dos últimas noches
con mi amiga.
No soy impensable, vamos. Mi hija ni el boca del secundo.
Qué gracia, hombre. No es ánimo, no.
Cuando una persona se enfada, ahí sacan la verdad de cómo eres. Se partió la
cara. A un mendag. De la manera que tiene de hablar, con rabia, odio. Le
tres puñetazos, una patada, lo mandó a tomar por culo. Y la mirada fija, como
tuviera a la persona delante, te acojona. Si crees que tienes cojones
quitarme los dientes, quítamelo.
En uno de los vídeos que él se empala con alguien, que le quiere arrancar los
dientes. Ojo, puede que el tiro te salga por la culata. Ahí ves quién es.
Está muy, muy zumba.
Aló. Tres o cuatro meses de la desaparición, estoy yo hablando con mi
Le conté que me había llamado un tarro asegurado Montilla.
Como yo lo tengo en el huaste, salía su foto.
Al verle la cara, le dije a mi hermana, qué mala pinta tiene, pero mala pinta,
vamos. Y esto no me, que no, que no me cuadra a mí este tipo, no, que no, no
me da buenas sensaciones.
Le dije a mi hermana, vamos a buscarlo por el Google.
A ver lo que sale de él. Y cuando lo busca, pues sale la historia.
Sale un periódico de Málaga, que es una entrevista que le hace Juan Cano.
Antonio estaba ahí sentado y le digo, mira lo que me está mandando mi hermana.
Está mandando, digo, mira lo que me está mandando.
Que es un criminal.
Esto es un asesino en serie.
Cuatro personas matadas.
Cuando fuimos a la policía, Me enseñó la ficha policial y sabía nada más. Una
detención por robo. Y dice, no, no, este hombre no ha matado a la mosca.
El asesino en serie más sanguinario de los 80.
Uno de los asesinos en serie más conocidos de este país. Este tío es un
en serie. Dinamita Montilla. Uno de los asesinos en serie más crueles. Muy
activo en la red social TikTok.
He pasado toda mi vida reivindicando mi inocencia y nada. La justicia ya sabemos
que no existe en España, que esto es un cacho de mitad.
¿Cómo no está controlado? ¿Cómo está suelto? No se sabe cuántas víctimas hay
de... ¿Cuántos más ha matado?
Yo estoy convencido de que hay muchas más víctimas de Montilla que tienen que
aparecer algún día.
En ese periodo tiene que haber más muertos.
¿Cuántos años ha estado fuera? ¿Cuánto ha tenido oportunidad de cargarse?
Lo que pasa es que yo no soy ningún perro, no soy ningún hijo puta y nunca
le he hecho daño a ninguna mujer, ni se lo pienso hacer.
En la trayectoria criminal de Dinamita Montilla no había ni una sola víctima
mujer.
Tú ríete, tú con David Dios, pero tú mismo vas a darle prueba a la policía y
nosotros de lo que has hecho con mi hermana.
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