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Original subtitles

ORIGINAL DE PEACOCK

[Música: "Everybody Needs a Best Friend" de Norah Jones]

-Ah, sí, cuando Ice Cube golpea a Deebo,

Smokey dice: "No eres piloto y volaste".

-No, no. De hecho, fue como: "¡No eres piloto y volaste!".

-¿Ah, sí? No, es más bien: "¡No eres piloto y volaste!".

-Los 90 sí que son oro puro en comedia, viejo.

-Sí, los negros son geniales.

-Oye, modérate.

-Ah, perdonen la demora. Se nos acabó el kétchup.

Así que tuve que ir con seis vecinos diferentes

para reunir suficiente y cubrir el pastel de carne.

-¿Pastel otra vez?

-Hace dos días comimos lo mismo.

-Yo no haría eso, pero Ice Cube te llamaría perra ahora mismo.

-Lo siento.

Pensé que les gustaba mi pastel de carne.

-¡Santo Dios! ¿Qué demonios les pasa?

Susan cocina para cuatro personas

y un oso todas las noches, y ni le dan las gracias.

Solo se sientan y se quejan.

Son unos malditos malagradecidos con ella.

-Está bien, Blaire.

Todos deberían comer lo que les gusta.

¿Qué quieren comer?

-¿Podemos desayunar para cenar? -Ni lo sueñes.

-Oh... -¿Por qué no?

-Cenar huevos es muy gay.

-¿Cómo te atreves a decir eso?

-Piénsalo bien.

Los gays se desvelan haciéndose cosas y no desayunan.

Así que inventaron el brunch .

Quedan sobre las once, bien, tragos con sombrillas,

hablan de peinados, lociones y lo que sea,

y cuando empiezan a desayunar es mediodía.

-Es una teoría muy sólida. -Sí, sin duda alguna.

-¿La hora límite para que coman huevos

y no se vuelvan gays son las once? ¿Esa es la teoría?

-Sí.

-Por eso McDonald's ya no sirve desayuno a las once.

-Sí. No quieren que los hombres mancillen el baño.

-Creo que eso sigue igual.

-Oh, Dios. -¿Qué?

-¡Usé dos huevos en la carne para darle textura!

-Ah, está bien tener huevos con algo,

pero solos es gay.

-No quiero correr ningún riesgo.

Johnny está en una edad muy influenciable.

-Oye, papá, ¿qué pasa si comes un huevo en la tarde sin querer?

-Come algo heterosexual.

-¿Cómo qué? -Estofado.

-Oh, por Dios. Comí uno la noche en que me gustaron las chicas.

-¿Lo vieron?

-Pero solo comí la mitad. Por eso soy bisexual.

-¡Justo ahí!

-No tenía un estofado cerca.

-Oye, no es tu culpa, Blaire.

Narrador: Escuela Secundaria John Hancock.

-Teddy, mira. Es Sheila Borgwardt.

Rayos, debe ser la dealer más sexi del planeta.

-Oye, haré algo loquísimo. -¿Qué?

-Ya soy mayor de edad, tengo 18 años.

¿Y sabes qué hacen los adultos? Compramos drogas.

-Eso es lo que todos hacen, sí.

-Yo, John Bennett,

le compraré drogas a Sheila Borgwardt.

-¿Cómo me veo? -No importa.

-Hola, Sheila.

-Hola. -Soy John. Bennett.

Ya nos conocemos, ¿recuerdas?

-Ah, eso creo.

-Mi, ah... Mi diarrea ya se fue.

-¡Oh!

-Sí, ya todo está normal.

A veces me toca un tacobomba, o algo así, y pasa algo.

Pero en general, todo es sólido.

-Hola, Sheila. Soy Ted. También nos conocemos.

Oye, hace poco, John se volvió un hombre.

No en el plano sexual, obvio, sino en el biológico.

Y le gustaría comprarte algo de hierba.

-¡Ah! Claro.

¿Cuánto quieres?

-Oh, Santa madre, ¿en serio?

¡Viejo, ser adulto es genial!

¡Mis abuelos me dieron dinero y quiero gastarlo todo!

¡Doscientos dólares!

-¿Doscientos?

-¡Sí! -Okey.

[Cremallera abriéndose]

-Ten tu cuarto de kilo.

¡Gracias!

-Maldición.

[Suspira]

Esta cantidad es digna de Chris Tucker.

Es toda una belleza.

Sheila, gracias por ser mi primera vez.

-No digas eso.

-No sé por qué te mentí.

Sí he tenido diarrea.

-Okey. -Y no hace mucho.

-Qué la disfrutes.

-Nunca vas a dejar de ser virgen.

[John tose]

-No... creo haber estado tan drogado antes.

¿Tengo pies humanos ahora mismo?

Siento que los tengo.

-No lo sé.

¿Cómo es que se siente?

-Oh, es una buena pregunta.

Preguntémosle a alguien. [Bocina de auto]

-¡Hola, chicos!

-¿Mamá? ¿Qué haces aquí?

-Muéstrame tus pies.

-Cómo está tan lindo el día,

vine a buscarlos para ir al centro comercial.

Les pregunto si quieren que les compre

sus calzones para la graduación.

-¿Calzones?

[Ríe] Van sobre las pompas.

-Y tal vez después podamos ir a Ross

a una foto. ¿Quieren?

-¡Muéstrame tus malditos pies!

-Johnny, estaba pensando

en qué tipo de calzones deberías usar ahora.

Y creo que deberían parecerse a los de tu padre.

Luego recé al respecto.

Y si quieres probar algo diferente,

creo que estaría bien.

-Carajo, eres tan suave.

¿Siempre has sido así de suave?

-Sí, soy un maldito oso de felpa.

Oh...

Soy un maldito oso de felpa.

[Suena sirena] -¿Qué fue eso?

¡Santo Dios! ¿El auto se quema?

-No pasa nada, chicos. Solo es un policía.

-¡Rayos, tenemos mucha hierba!

-Quizá no sea policía, sino un estríper.

-Ah, sí. Porque a veces se disfrazan así.

-Si dice: "tiene derecho a ser sexi",

estamos a salvo.

[Música de tensión]

[Suena sirena]

Narrador: Policía de Framingham. Massachusetts.

[Suena radio policial]

-Buenas tardes. ¿Puedo ver su licencia y matrícula?

-Tócale el pito y mira cómo reacciona.

-Sí, claro.

[Jadea] ¿Pasa algo malo, oficial?

-Tiene una luz de freno dañada.

-Oh, qué pena.

Mi esposo suele encargarse de esas cosas,

pero ha tenido problemas urinarios.

-¡Oye, si eres policía, tienes que decirlo!

-¿Disculpa?

-Conozco nuestros derechos. y no puedes registrar este auto

ni el bolsillo de esta mochila sin una orden. ¿Entiendes?

-Actúan sospechosos, ¿no?

-Podría decir lo mismo de usted.

Detener a una familia decente

que solo iba a comprar ropa interior limpia

sin ningún tipo de drogas ilícitas en el auto

o encima de nadie.

-Bien, salgan todos del auto.

-Rayos.

[Continúa radio policial]

-Mamá, debo decirte algo.

-¿Qué cosa, cariño? -La cagué.

-Ah, contenlo lo más que puedas

y después te llevaré al baño de mujeres

en el centro comercial para que puedas hacer caca.

-No, mamá, tengo marihuana en mi mochila.

La compré después de la escuela.

-¿Qué? -Lo sé, lo sé.

Soy estúpido y lo siento.

-[Jadea] Johnny, ya tienes dieciocho.

Puedes ir a la silla.

-¿Qué tenemos aquí? [Radio policial indistinta]

¿De quién es?

-Eso es... -Mía.

Es mía.

-¿Qué? -¿Suyo?

-Soy una adicta en potencia, oficial.

-Mamá, ¿qué haces?

-Me la como.

Y me la inyecto.

Y me la meto donde sea.

Y lo he hecho desde Woodstock, que es donde aprendí.

-Malditos hippies. Dese la vuelta.

-¡Oye, conozco sus derechos!

-¿Sí? ¿Cuáles son? -Ah, carajo.

-Chicos, hay pasta de emergencia congelada.

¡Y una lasaña en el refri!

-Baje la cabeza.

[Cierra puerta] [Auto encendiendo]

[Suena sirena]

-Él se llevó a mamá. -¡Se llevó la hierba!

Y se llevó a Susan también.

Oh...

-¡No puedes hacerle eso a Brett Hart, gordo extranjero!

¿Dónde diablos estaban? ¿Y tu madre?

-Matty...

Tenemos que hablar.

Matty: ¡Qué carajo!

-¡Corre, Johnny! ¡No te mueras!

¡Pase lo que pase, te encontraré!

-¡Vuelve aquí, maldición!

-¡Ay, Dios! ¡Oh!

¡Oye! [Grita]

[Ted se queja]

-¡Eres un maldito idiota!

-¡Oye, oye! ¿Qué carajo pasa aquí?

-¡A estos tarados los atraparon con drogas

y dejaron que arrestaran a Susan por eso!

-¿Qué? ¿Eso es cierto?

Ted y John: Sí.

-¡Eres un maldito idiota! ¡Te odio!

-Vuelvo enseguida.

Tú, escribe tu confesión aquí, subnormal.

-No puedo hacerlo. -¿Y por qué no?

-¡Tengo miedo! ¡No puedo ir a la cárcel!

-Ah, pero ¿te parece bien que tu madre vaya en tu lugar?

Te lo juro. Es justo de lo que hablaba anoche,

pero con esteroides.

Susan hace todo por ustedes y nadie hace nada por ella.

-Pero mira esa cara, Blaire.

Mira su boca. Es tan juvenil.

¡Si va a la cárcel, se la van a llenar de pitos!

¿Y cómo su boca llena de pitos ayudará a Susan?

-Púdranse, chicos.

[Cierra puerta]

-¿Mi boca llena de pitos?

-Quería causar impacto.

A lo mucho serán uno o dos pitos.

Pero serán grandes, Johnny.

Sí, lo serán.

Narrador: No fumar.

Narrador: Visitas a detenidos.

-Hola. ¿Cómo estás?

-Oh... Yo estoy bien, Matty.

¿Te dijo Johnny dónde encontrar la pasta?

-Tú no te preocupes.

Johnny va a confesar y estarás en casa esta noche.

-No, Matty.

No lo obligues a hacer eso.

Esa fue mi elección.

-¿Qué dices?

-Johnny tiene dieciocho años.

Apenas está empezando su vida.

Esto podría arruinar su futuro.

Esto le impediría ir a la universidad.

¡Y lo animaría a unirse a una pandilla de breakdance !

-Pero eran sus drogas. Debe aprender a ser responsable.

-No así.

Promete que no lo obligarás.

-Susan.

-Bien.

-Además, es mi primera vez.

Seguro lo tomarán con calma.

-La sentencia es de 20 años de prisión estatal.

[Suena martillo]

Siguiente caso.

Estado de Massachusetts contra Susan Bennett.

Posesión de marihuana.

- Don-don . -Deja de hacer eso.

-Es un tribunal, Blaire. Debo hacerlo.

Es la ley... y el orden.

Don-don.

¡Ay, rayos!

Don-don.

-Sra Bennett, se le acusa de posesión de marihuana,

¿cómo se declara?

-No puedo mentir, Su Señoría.

Me declaro... culpable.

-Bueno, gracias por su honestidad.

Como es su primera vez,

y parece ser una buena mujer, seré indulgente.

La sentencio a diez días en la cárcel del condado.

John: ¿Qué carajo? Blaire: ¡No puede ser!

Juez: ¡Se levanta la sesión! [Suena martillo]

Don-don.

-¡Ah, lo amo!

[Conversaciones indistintas]

[Suena timbre]

[Puerta metálica abriendo]

-¿Quién demonios eres tú?

-¡Hola!

Soy Susan Bennett, tu nueva compañera.

¡Qué bonito lugar tienes aquí!

¿Cómo te llamas?

-Perra Asesina.

-Oh, bueno... Rima con María Cristina.

-¡Qué diablos! ¿Por qué estás aquí?

-Oh, hice algo muy malo.

-¿Mataste a una perra o algo así?

-María Juana.

-Mentira.

-Oh, no. Para nada.

[Ríe] ¿Por qué estás aquí?

-Porque el sistema es corrupto.

No hice nada. Soy inocente.

-¡Oh, no!

¿Le has dicho algo a alguien?

¡Deberías avisarles!

¡Guardia! ¡Esta mujer es inocente!

-¡Cierra la maldita boca y ocúpate de tus asuntos!

¡No somos amigas!

-No lo somos.

Pero te apuesto un rol de canela que así será.

[Suena TV]

-¿Qué carajo sucede aquí?

-Estamos viendo la tele.

-¡Ustedes no verán un carajo!

¡Si su madre está en la cárcel, ustedes también!

-¿Eso qué significa? -¡Van a limpiar la maldita casa!

¡Lavarán la ropa, los malditos platos

y van a cocinar!

¡Van a vivir un infierno!

-¿No es esa la rutina diaria de Susan?

-¡Por supuesto que lo es!

¡Y ese es su castigo! ¡A trabajar!

-Okey. Lo haremos.

-Son quehaceres. No es tan difícil.

-Sí. Hasta el nombre parece un juego.

"Quehaceres".

-[Ríe] No tienen ni idea de lo que se les viene.

-¿Ah, sí? Mira lo que hago.

¿Viste eso? Ya hice una labor.

Soy un amo de casa.

-Sí, mira. Soy la maldita Robotina.

-¿Saben qué? Estoy equivocada.

Ustedes pueden.

Suerte.

-Te quitaré el polvo y luego tú a mí.

-Hecho.

[Conversaciones indistintas]

-¿Me puedo unir, chicas?

Soy Susan.

Comparto celda con la señorita perra.

¿Y cómo se llaman?

-Que te mueras. -¿Y tu nombre?

-Soy FedEx. Ella es Sesenta y nueve.

Y Panocheta.

-Los hombres se mueren si se cruzan conmigo.

-¡Pero qué nombres tan interesantes!

¿Y por qué te llaman FedEx?

-Porque consigo lo que sea en 24 horas.

-¡Oh!

-Si entra en mi trasero.

-Oh.

¿De qué hablaban, señoritas?

-De esta maldita comida.

No le daría de esto ni a mi perro.

-Una vez vi un perro que amaba la sopa.

¿No les da risa? [Ríe]

Era de los vecinos de al lado y era un perrito muy dulce.

Pero luego atacó a un niño pequeño

y tuvieron que ponerle un bozal.

Pero luego se comió el bozal y atacó a otro niño.

Y luego, la iglesia tuvo que mandarlo a otra zona.

Ah, no. Esperen. ¿Ese era el padre O'Brien?

¿Sesenta y nueve? ¿Qué significa ese nombre?

-Oye, zorra.

Si hablas mucho, te cortarán la lengua.

Si yo fuera tú, me callaría la maldita boca.

-No lo entiendo.

Mira este desastre y solo hicimos un huevo cocido.

Y no sé si salió bien.

-Espera... ¡Ya es tarde! ¡Es un huevo gay!

-[Escupe] ¡Con un demonio!

Ahora solo pienso en mi Chayanne moviendo su delicioso cuerpo.

Matty: ¿Qué hacen ahí, tarados? ¿Dónde está la cena?

-¡Casi lista!

Okey, debemos pensar en algo.

Mamá compra los sábados, así que no hay mucho.

-Bien, tenemos palitos de carne, pan blanco,

queso rallado y un montón de condimentos.

-Tengo una idea.

Okey.

Perros gourmet.

-¿Qué carajo es esto?

-¿Qué dices? Es la cena.

-¿Esta basura es la cena?

-¡Lo llamamos Frankenperro!

Es un perro caliente de los radicales 90.

Ted y John: ¡Oh!

-¡A surfear!

-¿Qué? ¡No comeré esta mugre!

-¡Increíble! ¡Nos matamos ahí dentro!

¡Te hicimos algo suculento, se cayó al suelo, lo levantamos,

lo lavamos y así es como lo agradeces!

-¿Saben? ¡Sabía que iban a arruinarlo!

¡Al diablo! ¡Iré al mercado y lo haré yo mismo!

¿Alguien puede darme una maldita ayuda?

¿Y el pasillo de la cena?

¡Esta caja tiene una imagen de lo que quiero!

[Conversaciones indistintas]

-¡Maldición! ¡Ahora sí me van a joder!

-¿Qué está sucediendo? -Una inspección sorpresa.

-¡Maldita bruja! ¡Mi litera es un desastre!

¡Me amonestarán y me quitarán las acuarelas!

-¡Perra Asesina! ¡Entra aquí!

-¡Diablos!

-Esta es la litera más limpia que he visto jamás.

-¿Qué pasó aquí?

-¿Y ese olor de qué es?

-Es popurrí.

-Lo hice con las flores secas del homenaje

a la señora que fue apuñalada en la ducha el otro día.

-Huele delicioso. -[Susan ríe]

Felicidades, Perra Asesina.

Aprobaste por esta vez.

Pero te tengo en la mira, Perra.

-¿Tú hiciste esto?

-¡Sí! -¿Por qué?

-Me acostumbré a ordenar la habitación de Johnny.

Fue fácil.

Además...

Te hice unas pantuflas con toallas sanitarias.

-¿Cómo supiste mi talla?

-¿De las pantuflas o de las toallas?

-¡Guau! ¡Doble uso!

-Oh... Eso no lo entendí.

[Suena TV]

-¡Teddy! ¡La secadora!

¡Teddy!

[Quejidos de Ted]

-¡Santo Dios!

-¿Teddy, qué te pasó?

-¡Si vas a prender esa cosa, primero debes tocar!

-¡Oye! ¿Qué diablos pasó con la ropa? ¿Ah?

¡Toda mi ropa se encogió y no encuentro mi ropa interior!

-Ah, sí. La tiramos. -¿Qué? ¿Por qué?

-Estaban manchados de caca.

-Pero no puedo ir a trabajar sin ropa interior.

¡Los chicos se burlarán de mí todo el día!

-Ah... ¿Cómo sabrán que no traes nada puesto?

-¡No te hagas el tonto! -¿Y qué quieres que hagamos?

-¡Sáquenlos de la maldita basura y píntenlos de blanco!

¡Ahora!

-¡Bien, bien! ¡Ya vamos! -¡No puede ser!

Narrador: Mantenga las manos a la vista

en todo momento.

-¡Hola, señoras!

-¿Qué carajo haces ahí atrás?

-Decían que no les gustaba la comida.

Así que hablé con el director, hice unas sugerencias y...

¡ahora estoy a cargo de la cocina!

-¿Es pastel de carne?

-Sí. ¿Te gustaría probar?

-¡Santo Dios! ¡Está genial!

Es como el pastel de carne de prisión de mamá.

Usé huevos de paloma y algo de paloma,

pero creo que quedó bien.

-¡Ey!

-¿Qué diablos quieres aquí, Mediopie?

-¿Mediopie?

¡Qué nombre tan bonito!

¿Es porque eres muy bajita?

-No es tu maldito asunto, pero sí.

Y también porque perdí medio pie en una pelea.

-¡Ay, querida!

Al menos no tienes que cortarte esas uñas.

-No fue esa mitad.

-¡Oh!

-Fui la zorra de la cocina hasta ayer.

Me robaste el trabajo

y me dejaron en la maldita lavandería.

-¡Oh! ¡Lo siento!

No quería quitarle el trabajo a nadie.

Solo intentaba mejorar la comida.

-Ah, ¿mi comida era basura? ¿Es lo que quieres decir?

Estás muerta.

-Sesenta y nueve, me vendría bien un abrazo ahora.

-¿Para qué rayos me sirve leer?

Mi madre no sabía y vivía bien soplando velas.

-Oh, leer es maravilloso para la mente

y no cuesta nada aprender.

Tomé prestado esto de la biblioteca de la cárcel.

La pequeña oruga glotona .

¿Crees que ha sido traviesa?

Espera a ver qué es lo que hace la oruga.

-¿Qué carajos crees que haces?

-Oh, hola, Mediopie.

Le estaba enseñando a leer a Panocheta.

¿Quieres aprender a leer tú también?

-¿Qué?

Primero me robas el trabajo y ahora me llamas analfabeta.

¿Quieres tener medio pie en el trasero?

-¿Hay algún problema aquí?

-No. Ningún problema.

Nos vemos, Susan.

-Okey. Adiós.

-Disculpe, guardia. -¿Qué?

-¿Qué planes tienen para la Pascua?

-¿Pascua?

-Es este domingo.

Imagino que el director traerá las cestas.

Pero ¿con quién hablo

para conseguir 700 huevos de colores?

-Esto es una cárcel. Aquí no hay planes para Pascua.

-Pero es el gran día de Jesús.

Si no celebramos, ¿cómo sabrá que nos importa?

-¡No es mi problema!

-¡Oh, Panocheta! ¡Esos agujeros no son para eso!

-¡Maldición! ¿Cómo pasó esto tan rápido?

-Viejo, esto es...

Usas este calcetín para...

-Hacer el amor, sí.

-Sí.

-Mamá los lava antes de que terminen así.

Bueno, hay que cambiar las sábanas.

-Sí.

-¿Hay algo más lleno de semen seco

que debería saber?

-Entonces dije: "¿Ah, sí, cabrón?".

¡Y le corté la mitad del pito!

[Ríen]

-¿Cuál mitad? -La de la izquierda.

[Ríen]

-¿De qué se están riendo?

¿De mí? ¿De mi cuerpo?

¿Se ríen de mi cuerpo?

-Tranquila, Blancanieves. No tiene nada que ver contigo.

-¿Cómo me llamaste, reclusa?

¿Buscas problemas, Perra Asesina?

-Disculpen, ¿puedo decir algo?

Señoras, no creo que entiendan

lo difícil que es el trabajo de la señora guardia.

-¿Estás de su lado?

-Bueno, vi en 60 minutos que los guardias de prisión

tienen un trabajo muy difícil.

Arriesgan sus vidas a diario.

¡Solo ganan 24 mil dólares al año!

Y tienen que comprar su propia arma.

Y muchos de ellos la usan para matarse.

-O a nuestros cónyuges.

-También son personas reales.

-Gracias, Susan. Me llegó al corazón.

-¡Y creo que tienes una maravilla de cuerpo!

-Eh... Necesito llamar a mi madre.

[Música de tensión]

[Suena TV]

Narrador: Lanzacohetes.

-¿Ese es tu traje de boda? -Es lo único limpio.

[John grita]

-¿Qué acabo de pisar? -No quieres saberlo.

Ted: ¡Cuidado! ¡Arrojaré la basura!

-[Suspira] Chicos...

En Vietnam aprendimos cuándo abandonar el puesto.

Ese momento es ahora.

¡Ey, ey! ¡Por ahí no!

Santo Dios, no se acerquen al maldito panal.

-¿Y cómo vamos a salir?

Hay una presa de castor en la cocina.

-Oye, ¿qué diablos haces en mi celda, perra?

-Oh, hola, Mediopie.

-Ha llegado tu maldita hora.

-¡Felices Pascuas!

-¿Qué?

-La Pascua se trata de volver a empezar.

Jesús tuvo una segunda oportunidad.

Creo que nuestra amistad también la merece.

-¿Dulces por pies?

-Ahora puedes tener todos los pies que quieras.

-Gracias.

-Susan, ¿nos diste a todas canastas de Pascua?

-Oh, no fue nada.

Y no podría haberlo hecho sin que FedEx me ayudara.

-¡Tengo malvaviscos de verdad! ¡De verdad!

-¡Y yo un huevo de chococrema! -¡La mía está vacía!

-No te preocupes. Los dulces están en camino.

-Uf... Están en proceso de ser entregados. [Respira]

-[Ríe] ¡A comer! Todas: ¡Sí!

[Música: "One of Us" de Joan Osborne]

-¡Píntalos más rápido! ¡Vamos, muévete!

-¡Es que los cagas muy rápido!

-Cielos. El trabajo de mamá es realmente duro.

-¿Sí? No me digas. Al fin lo notan ingratos.

-Qué lástima que llegue mañana a casa

y la encuentre así. No se lo merece.

-Sí, es verdad.

-Oye, Blaire, si prometemos portarnos mejor,

¿nos ayudas a arreglar la casa?

-¿Por mamá? -Me lo pides porque soy mujer.

-No. Te lo pido porque eres la única

que no es idiota aquí.

-Bien. Lo haré. Por Susan.

-Sí. Gracias, Blaire.

Coge un pincel y pinta la ropa.

[Arcadas]

-Te extrañaremos, Susan.

-¡Oh! ¡Y yo!

Las extrañaré mucho a todas.

-No será lo mismo sin ti aquí.

-Mi trasero está lleno y mi corazón.

-Gracias por enseñarme a leer.

Desde ahora me llamaré Librochocha.

-Y seguiré regando mi pie como me dijiste.

Sé que algún día volverá a crecer.

-¡Ay, Perra Asesina!

¡Gracias por ser la mejor compañera de habitación

que una chica podría desear!

-No, Susan. Gracias a ti.

¡Ah! ¡Tengo una sorpresa más para ti!

-¿Qué es?

-¡Ah! ¡Oh, vaya!

-Lo hice con una navaja y tinta de carbón.

-Es tan... grande.

-Lo hicieron cuando aún te odiábamos.

Cuatro perras me sujetaron en la ducha.

Qué irónica es la vida.

-Dios siempre tiene un plan.

Adiós, chicas.

[Música emotiva] [Perra Asesina solloza]

-Okey. Ya está mucho mejor. -Sí.

[Abre puerta]

-¡Mamá! -¡Ay, por Dios!

-[Susan grita] -Blaire: ¡Hola!

-Te extrañábamos tanto. -¿Te devolvieron la hierba?

-¡Oh! ¡Ay, caracoles!

¿Tuvieron una fiesta?

¡Este lugar es un desastre!

Listo.

-Mamá, lo intentamos,

pero no teníamos idea de lo mucho que trabajas.

-Sí, debemos valorarte. Prometemos que no sucederá más.

-Así es.

Puedes hacer pastel de carne cuando quieras. No diremos nada.

¡Sí, puedes hacerlo cada vez que quieras!

-Incluso esta noche. -Hazlo esta noche.

-¡Rápido! -¡Ahora!

-¡Cielos! ¿No ven que acaba de llegar?

-Está bien, Blaire.

Me encantaría prepararle pastel de carne a mi familia.

[Susan suspira]

-Oye, mamá...

Solo quería disculparme por todo.

Y gracias.

Casi arruiné mi vida y... me salvaste.

-¡Ay, Johnny!

De eso se trata crecer.

De cometer errores y dejar que tu madre lo arregle.

-Bueno, eso fue lo último. No más errores ahora.

-¿Saben, chicos?

Después de pasar un tiempo en el bote,

aprendí que todos necesitamos a alguien que nos cuide.

Soy su madre.

No tienen que agradecerme.

Ni apreciarme.

Ni siquiera fijarse en mí.

Siempre estaré aquí.

Siempre.

Moriré aquí, Johnny.

Justo aquí.

-Bien.

-¿Y a qué hora es la cena?

[Música: "Everybody Needs a Best Friend" de Norah Jones]

Closed Captions: César Milano

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