All language subtitles for Sabian.lo.que.querian.(1940).span

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

SABÍAN LO QUE QUERÍAN

ENTREGA RURAL GRATUITA

- Cuidado, Ah Gee. - Lo tengo. Bien.

R.F.D., espera.

- ¿Vas a Napa? - Claro.

- ¿Puedes llevar al jefe? - De acuerdo.

Que no se equivoque de tren. ¡Oye, Tony!

- ¿Adónde va, Joe? - A San Francisco.

¡Joe, Joe, mírame!

¡Joe, mírame!

Soy el tipo más elegante que se haya visto.

Sono un signore. Vedi la cravatta. E i pantaloni e la Mia cappella.

Sí, vas hecho un pincel.

- Zapatos. - Póntelos o perderás el tren.

¿A qué vas a San Francisco?

Johnny ha dicho: "Tony, tómate unas vacaciones".

- Se va de vacaciones. - Claro, Johnny cuida de Tony.

- ¿Quién es Johnny? - San Giovanni, su ángel guardián.

Son tan amigos que lo llama Johnny.

Sí, Johnny. Me mira desde el cielo y dice:

"Tony, tienes la finca para cultivar la vid, y a Joe como capataz,

tienes un cocinero chino

y una camioneta nueva. Lo que no tienes son vacaciones".

Si no te pones el zapato, te quedarás sin vacaciones. Trae.

Joe, Joe. Madonna Mia! El zapato no entra.

Quizá te los has puesto al revés.

Sus pies no están hechos para llevar zapatos.

- Te los atas en el tren. - Miradme.

Soy el tipo más elegante que se haya visto.

- Vamos, no hay tiempo. - No te esperarán.

- Tenga, jefe. El almuerzo. - ¿Vino?

- ¿Para el tren? - Buen almuerzo. Tarta de manzana.

- ¡Tarta de manzana! - ¡Sube!

Tarta de manzana.

- Nos vemos. - Tarta de manzana.

Adiós, jefe.

¿Es tuyo?

No.

¿Quién ha perdido un zapato?

Nuestro no es.

¿Quién lo ha perdido?

Es mío.

¡Tuyo tenía que ser!

Para ese señor.

¿Cómo se llama?

¿Cómo se llama?

Amy.

¿Amy qué más?

Demasiado delgada.

Demasiado delgada...

No hay donde agarrarse.

¡Pero si eres demasiado viejo! Anda, vámonos.

Vamos. Te has quedado embobado con ella.

Vamos, hombre.

¿Cómo está, padre?

- Bien, ¿qué tal, Joe? - ¿Qué hace por aquí?

Estamos en medio de la nada.

Voy a casa de los McGinty, en la colina.

Nunca bajan al pueblo.

Ese linóleo lleva dos semanas en el patio de carga.

Me he dicho: "Bueno, se lo llevaré".

- Un placer verte. - Lo mismo digo.

- ¿Necesitas algo? - No, gracias.

- ¿Te llevo las herramientas? - No, no sería digno, padre McKee.

¿Cómo está Tony? ¿Ha vuelto de San Francisco?

Usted se entera de todo antes que el semanario local

y sale más a menudo.

- Sabe bien que no ha vuelto. - De algo hay que hablar, ¿no?

- Joe. - ¿Qué?

¿Por qué no sientas la cabeza?

Me han dicho que te irás cuando Tony vuelva.

¿Y por qué no? Es asunto mío.

Consíguete una casa.

Búscate una esposa.

No soy de los que se casan.

Quizá verías las cosas de otro modo si tuvieras una esposa.

Quizá las chicas no te atraerían tanto.

Oiga, padre. No soy de su rebaño. Soy una oveja negra.

Hago lo que quiero y voy a donde quiero.

Muy bien.

- ¿Sabe por qué me voy? - No te lo he preguntado.

Me estoy encariñando.

No quiero encariñarme con nadie. Te quedas en un sitio ¿y qué pasa?

Te atas.

Haces amigos, ¿y qué pasa?

Te atas.

No debo nada a ningún hombre ni a ninguna mujer o lugar.

Sólo quiero mucho campo por donde moverme,

mucha gente a quien decir "hola" y "adiós".

Soy un jornalero migratorio, eso es todo.

Cuando llegue el momento, migraré.

¿Me lleva hasta la verja?

Alguien se acerca desde la casa.

¡Que me aspen! ¡Tony!

¡Joe!

- Joe. - Tony.

- ¿Por qué has vuelto tan pronto? - Tengo grandes noticias.

- Hola, padre. - ¿Cómo estás, Tony?

¿Que cómo está Tony? Tiene mucha gracia. ¿Que cómo está?

Tony se va a casar.

¡Anda la... osa!

Sorprendidos, ¿no? ¡Todo el mundo está sorprendido!

Hasta Tony está sorprendido.

- ¿Quién es ella? - Amy.

Vas a San Francisco, te contaminas

- y te lías con... - No hables así.

Amy es una buena chica.

¿No podía ser una buena chica de aquí?

No, ya no quedan, padre, desde que llegó Joe.

Me idealizas.

Menuda sorpresa. Te creía un soltero empedernido.

¿Por qué?

Pensé que si querías casarte ya lo habrías hecho.

Oiga, padre, cuando me fui a San Francisco dije que lo tenía todo.

¿De qué me sirve?

No tengo una esposa

a quien hacer feliz.

Ni tengo hijos que puedan llegar a ser ricos y fuertes como yo.

Un día Tony morirá, sin duda. ¿Quién llorará a Tony?

Joe, ¿estás escuchando?

No, Tony no lo tiene todo.

Pero Tony sabe lo que quiere.

Y yo.

Largarme para no ser niñera de muchos bambinos.

Tony, has de saber que yo no te casaré.

- ¡Padre! - No lo haré, ni hablar.

- Padre, padre, ¿qué voy a hacer? - Te diré qué vas a hacer.

Ven conmigo y con tu Amy a Sacramento.

No te casaré, pero...

seré tu padrino.

- El obispo os casará. - ¡El obispo!

Corpo di Bacco! ¿El jefe?

¿En la iglesia grande de Sacramento?

¿Con la Virgen grande? ¿Y la gente cantando?

- Y el obispo vestido de pontifical. - ¡San Giovanni!

- Bueno, adiós, Tony. Nos vemos. - Adiós, padre.

Adiós, padre.

Joe. Acompáñame a casa, para que hablemos.

Habla mientras lío el petate.

- No, no, no. - Sí.

No, no, no, tú no te vas a ningún sitio.

¡Hay que ver!

Com è bella, es preciosa. No hago más que mirar a Amy.

- ¿Te has vuelto loco? - Estoy muy contento...

Le has dicho al cura que te casarás sin antes pedírselo a ella.

No has hablado con ella. Ni te conoce.

Todo irá bien cuando reciba la carta.

- ¿Qué carta? - La carta para mi Amy.

- Ya veo. Vas a escribirle una carta. - No, tú vas a escribirle una carta.

- ¿Cómo se llama? - Amy. San Giovanni, mi Amy...

¿Amy qué más?

¿Qué más da? ¿Qué más da? Pronto será Amy Patucci.

¿Ni siquiera sabes su apellido?

¿Qué más da?

Necesitas saber su apellido.

- ¿Por qué? - ¿Por qué?

No puedes poner "Querida..." y dejar un espacio en blanco.

¿Has escrito "Querida..."?

No, eso no está bien. Tienes que empezar diciendo:

"Mi Amy, mi bella y preciosa..."

- No puedes decir eso. - ¿No?

Ni siquiera te conoce. Tienes que ser formal.

Tienes que empezar con: "Querida señorita..." y el apellido.

No, no, no, Joe.

Eres listo con las mujeres.

Vas a Napa una noche, conoces a una chica

que nunca has visto.

Te gusta su aspecto ¿y qué le dices?

¿Le dices "querida señorita apellido"?

No, no, no. Le dices: "Hola, nena".

- Eso es diferente. - ¿Por qué?

No pretendo casarme, Tony.

- Tal vez tengas razón. - Mira, casarse es algo serio.

Es algo formal, como ir a un entierro o jugar al póquer.

Tienes que decir lo que toca.

¿Dejas que me ocupe yo, o seguirás desconcentrándome?

- Joe, sigue tú. Escribe la carta. - Bien.

- Mi... - Mi...

- querida... - querida...

- señorita... - señorita...

- Amy. - Amy.

"Tengo una finca en el valle de Napa. Tengo muchas uvas

y mucho dinero. Y soy ciudadano americano, con papeles en regla.

Espero que nos escribamos muchas cartas

y seamos muy amigos.

Con todo respeto, Tony Pa..." Patucci, creo.

"Posdata: no estoy casado."

Ni siquiera lo he visto.

"Espero que seamos muy amigos."

"Ciudadano americano con papeles."

¿De qué os reís?

"Posdata: no estoy casado." ¿Lo cogéis?

Os creéis muy listas.

¿Intentó propasarse? No. Me escribió una carta.

- ¿Recibís cartas? - Calma.

Quizá sea algo ignorante, pero es honrado, ¿no?

Y decente, o no habría escrito.

- ¿Y le contestarás? - Quizá no lo sepáis,

pero la gente educada siempre contesta.

- Tranquila. - Sra. Patucci...

Vaya una broma de mal gusto.

Sra. Patucci...

¿Quieres lucir los espaguetis por sombrero?

Nadie va a casarse.

Nadie ha propuesto matrimonio a nadie.

Sra. Patucci...

- ¿Me prestas la máquina? - ¿Para qué?

- Para una carta. - Escríbela a mano.

- No. Escríbela tú. - ¿Yo?

- Fuiste a la escuela de comercio. - Y escribo cartas comerciales.

Quiero algo formal. Necesitamos la máquina.

- ¿Qué haces? - Escribo el rollo del principio.

- ¿Qué rollo? - El que encabeza las cartas.

Caray, se nota que tienes práctica.

Dile que recibí su carta y que...

¿Para quién es?

El Sr. Tony Patucci. R.F.D. 2, Napa, California.

Pa... ¿qué?

Patucci, P-A-T-U-C-C-l. Patucci.

Nada de bromas.

Recibí su carta...

La recibí y quiero darle las gracias, ¿vale?

¡Joe, Joe, Joe, Joe!

¡Joe, oye!

¡Joe, una carta! ¡Joe, la carta!

- ¿De Amy? - Amy, Amy, mi Amy.

Vaya, ¿te ha contestado? La habrá impresionado mi carta.

- Tú léela. - Sí.

- ¡Ahí va! ¡Está en letra de molde! - ¿De molde?

Sí.

A ver. De molde. Lee el molde.

Bien.

"Calliope Street 116, San Francisco, California, 19 de junio."

No sé, en tu carta sólo puse la fecha.

- Lee la letra de molde. - Sí.

"Sr. Tony Patucci, R.F.D. Nº 2, Napa, California.

Señor mío: acuso recibo de su carta del 18 del corriente."

¿Qué?

"Acuso recibo de su carta del 18 del corriente."

- Más alto. Lee más alto. No... - Más alto no puedo.

- No se entiende, no es culpa mía. - No entiendo.

Sigo.

"Tras la debida deliberación, me complace notificarle

que ulteriores misivas suyas serán bien recibidas."

"Notificarle que ulteriores misivas..."

¡Tony! ¡La cosa va bien!

- ¿Cómo lo sabes? - Por lo de "ulteriores misivas".

- ¿Qué? - Más cartas.

- ¿Más cartas? - Sí.

"Agradeciéndole su misiva,

se despide atentamente Amy Peters."

Tony, le gustas. ¡Picarón, le gustas!

Amy, Amy... ¡Qué bien!

¡San Giovanni! ¡Johnny, te doy las gracias!

¿Joe? ¿Qué te pasa? ¿Algo no va bien?

Todo está bien, pero... tú y yo tenemos algo que hacer.

Escribir otra misiva.

Napa, California, 20 de junio

Srta. Amy Peters, Calle Calliope, 116

San Francisco, California

Querida mía: Siento no tener máquina de escribir,

o esta misiva estaría en letra de molde.

Siento no haberme presentado formalmente.

Me alegra su respuesta. Estoy muy contento.

Tengo 15 mil dólares en el banco.

Dinny McGinty me debe cien,

y dudo que me los pague. Me da igual.

Estoy soltero y no salgo mucho con mujeres,

Así que... (sigue)

PLATOS DEL DÍA

Calle Calliope, 116, San Francisco, California

21 de junio

Sr. Tony Patucci, R.F.D. n.º 2, Napa, California

Señor mío: Acuso recibo de su carta del 20 del corriente.

Me agrada su decencia.

Me pregunto si tiene pruebas de ella.

No piense que no le creo, pues no es así.

Pero sé que cuando un hombre es decente

es muy pobre y viceversa. Pero no crea que sospecho de usted.

Agradeciéndole su misiva,

se despide cordialmente Amy Peters.

No quiero parecer atrevido, pero quiero decirlo.

La quiero, y si usted no me quiere, me volveré loco.

Nadie me ha hecho sentir como usted, Srta. Amy Peters.

Es sin duda la mujer más hermosa y adorable que he visto.

Es muy delgada,

pero seguro que aquí en mi finca engorda enseguida.

No tengo nada que añadir salvo: ¿quiere casarse conmigo, por favor?

Atentamente, Tony Patucci.

P.D.: Por favor, no me juzgue atrevido o descarado.

Estoy decidida.

- ¡Si no sabes qué te espera! - Sé de lo que me libro.

Maldita sea, salimos a las dos cada noche, cada noche.

¿Cuándo vimos el sol por última vez?

En verano tuvimos unas bonitas vacaciones.

Me apena dejarte, Millie, de verdad.

- No es eso. Es que... - Millie, Millie.

Tienes a tus padres. Puedes volver a Sacramento.

Yo no tengo a nadie. A mi padre lo mató la bebida en Santa Clara.

Mi madre se marchó. No sé adónde. Estará muerta.

- ¡Ni siquiera lo has visto! - ¡No serviré más mesas!

Diez pavos por semana más propinas.

La Sra. Thing. La he despertado.

Ya voy, ya voy.

La gente decente duerme de noche.

Sí, Sra. Thing.

Pero no sabes dónde te metes.

Sé lo que quiero. Quiero una casa propia.

Que alguien piense en mí a veces. No todo el rato.

Sólo algo ocasional, pero... frecuente.

Como el repicar de las campanas.

El Sr. Patucci querrá hijos, los hombres así es lo que quieren.

Por mí está bien, Millie. Por mí está bien.

"Respecto a su petición de matrimonio,

me complace responder que sí." Queda muy bien.

Pero nada de "atentamentes" esta vez.

- Escribe "con cariño". - No sabes qué pinta tiene.

De acuerdo, pídele que envíe una foto,

pero en la posdata, que no crea que pongo peros, que no estoy segura.

CON CARIÑO, FIRMADO...

P. D.: TENGA LA BONDAD DE ADJUNTAR UN RETRATO.

- Quieto, quieto. No te muevas. - No, Joe. No, no.

- Estate quieto. - No.

- No te dolerá. - No, no, Joe.

El señor pensará que los italianos...

Hace años que no usaba esto.

- No, no, Joe. - Vamos, siéntate.

- Sólo es algo para la cabeza. - ¿De qué aldea sale este?

Es que no está acostumbrado a que lo fotografíen.

¿A mí me lo dice?

Mantenga la cabeza apoyada.

Mantenga la cabeza apoyada.

Oye, Tony, pórtate bien, ¿quieres?

Quédate ahí sentado, piensa en la finca,

piensa en las ricas uvas.

Piensa en todo el vino que bebiste el año pasado.

- Bien, amigo. Dispare. - No, no, Joe.

- No, no, no. - ¿Estás chalado?

¿Por qué tardaba tanto? ¿Qué hacía, escribir postales?

- Lléveselo de aquí. - El Sr. Patucci pagará bien.

Mire, tengo mujer e hijos, y el corazón débil.

Hay cosas más importantes que el dinero. ¡Lléveselo!

Un momento. Tómeme a mí. Levántate.

Mira, me retratará a mí primero. Verás lo fácil que es.

¿Ves? No tengo miedo.

¿Listo?

Disparo.

Bien.

- ¿Lo ves? - ¿Cuándo ha disparado?

- ¿Qué? - ¿Cuándo ha disparado?

- Ha terminado. Ha tomado la foto. - No he oído nada.

- ¿Qué? - No he oído la explosión.

- No hay explosión. ¿De qué hablas? - Decís "dispara, dispara". ¿Por qué?

Ya entiendo. Siéntate. Esta vez no armará lío, se lo prometo.

¿Has oído hablar del cine mudo? Pues estas son fotos mudas.

Ahora, posa como he posado yo.

Quieres que Amy venga, ¿no? Pues ponte como estaba yo.

Sonríe. Sonríe.

Una bonita sonrisa. Sonríe. Muy bien. Sonríe.

¿Listo?

¡Tony! ¡Tony!

¿Quieres que llegue y nadie la reciba?

¿Qué pasa?

No hay tiempo para tonterías.

Joe, cuando Amy vea con quién va a casarse,

se volverá a "San Francisco".

¿De qué hablas? Sabe cómo eres, ¿no? Aun así, va a venir.

Le enviaste tu foto, ¿no?

- No. - ¿No?

No le envié la foto de Tony, sino la de Joe.

- ¿Qué? - ¿Qué he hecho, Joe? ¿Qué he hecho?

Un momento. ¿Le enviaste mi fotografía?

Tenía miedo de que no viniera...

Mecachis...

Joe, Joe.

- Ve a la estación a recibir a Amy. - Ni hablar. Me voy.

- No, Joe. - Me voy a hacer las maletas.

Mamma Mia, es el tren.

- Joe, recibe tú a Amy. - Suéltame.

Joe, dile que Tony se equivocó, ¿sí? Que le envió la foto equivocada.

Hablas bien. Explícaselo con labia.

Dile con labia que no se casará conmigo, sino contigo.

Joe, por favor. Joe, por favor. por favor, por favor, por favor...

Tonto sin remedio...

De acuerdo.

Vete. Vete, ¿quieres? Largo.

¿Es usted la...?

La camioneta...

Me siento un poco... ¿se ha quedado cortado?

- Desde luego. - Qué curioso, yo también.

¿Sabe, Sr. Patucci? Casarse es algo muy serio y

hay quien cree que nos lo tomamos a la ligera, pero no es verdad.

Si hay amor a primera vista, ¿por qué no casarse a primera vista?

Es más, mis padres, en Santa Clara, tardaron cinco años en casarse,

y debería ver cómo se llevaban. Cada noche, cada...

- Perdón, creí que iba a decir algo. - Sí, iba a...

No.

Bueno, como te decía, Tony,

lo he pensado muy bien, y no quiero que crea que hago esto a menudo.

Para nada. Mildred, mi mejor amiga...

¿Cómo dice?

- Nada, estaba... - ¿Sólo estaba pensando?

- Sí, sólo estaba... - ¿Pensando?

Admiro a los hombres que piensan.

Siempre dicen cosas tan interesantes...

Tarde o temprano.

FINCA DEL SR. Y LA SRA.PATUCCI

¿Quién es?

Nunca comentaste nada de tu padre.

No se lo he dicho.

¿Adónde va?

- ¿Quién? - Tony.

Pues va a...

Bonito lugar, ¿sí?

Sí.

Todo es uvas, ¿sabe? La mejor uva en el condado de Napa.

Quince mil dólares en el banco.

¿Qué ha pasado con Tony?

¿Ve la casa?

Esa cortina es nueva.

Ciudadano de EE. UU. Soy yo.

Ese es el presidente de EE. UU.

El piano...

es nuevo.

Esta noche habrá una gran fiesta. Cantos, bailes, todo por Amy.

¿Y Tony?

¿Quiere ver la cocina?

No daré un paso más sin Tony. No entiendo, no entiendo nada.

¡Yo soy Tony Patucci!

Yo soy Tony Patucci.

¿De qué habla? He visto la foto. Lo he visto en la estación. ¿Está loco?

No, no, no, soy Tony. Yo, Tony Patucci, Amy.

- No entiendo. - Te mandé la foto de Joe.

Tony temía que no vinieras.

¡Maldita sea! ¿En qué me he metido?

No me mires así.

Por favor, por favor, no te asustes. Tony te quiere igual.

Sólo quiero que mi Amy sonría.

Todo lo que tengo, las uvas, el dinero, ¿para qué son

sino para que mi Amy sonría?

Por favor, por favor, no llores.

Amy, Amy, no vuelvas a "San Francisco", quédate con Tony.

Esta noche habrá una gran fiesta, muy divertida, cuesta mucho dinero.

Mañana nos casamos. Quédate. No te vayas, por favor.

¿Quién dice que voy a irme?

Esto es agradable, como decías.

Pero nos podías haber ahorrado disgustos.

Habría venido igualmente.

Dije que nos casaríamos. Pues nos casaremos.

¡San Giovanni!

¡Qué bien, eso es bueno! Gracias, gracias. Eso está bien.

Se come, se bebe, se baila.

La gallina está lista para el gallo.

Bebamos, bebamos, bailemos.

La gallina está lista para el gallo.

- ¿Qué tal? ¿Hay heridos? - Que yo sepa, no.

Sólo voy a fiestas por mi sentido del deber.

- Come sta, dottore? - Bien.

- ¿Seguro que no hay heridos? - No.

¡Qué fiesta más aburrida!

Srta. Amy, le presento al doctor, amigo de Tony.

¿Cómo está? Los amigos de Tony son mis amigos.

Es un placer, Srta. Amy. ¿Cómo se siente aquí?

La verdad, entre que he llegado hoy y no hablo italiano...

Se siente un poco rara. Tranquila.

Por la boda de mañana, todos nos alegramos.

¡Eh, Amy! ¡Mírame!

Salude a Tony.

- ¡Hola, doctor! - ¡Hola, Tony!

¿Lo ve? Está fanfarroneando.

Debe demostrar

que es lo bastante hombre para casarse.

Amy, mírame. ¡Mírame!

¡Amy!

Voy.

¿Esa canción es italiana?

- Sí. - ¿Qué dice la letra?

Sólo es una canción italiana sobre una ga...

No es lo que se imagina. Es sólo una canción sobre una...

Joe se lo dirá. Yo voy a por algo de comer.

- Bonita noche. - En efecto.

- Sobre la letra de esa canción... - No hace falta explicación, créame.

Lo que intento decirle, sobre el malentendido...

Eso tampoco requiere explicación, créame.

¡Amy, mírame!

¡Todo el mundo, miradme!

No le caigo bien.

Al contrario, los amigos de Tony son mis amigos.

No me preocupa gustarle. Le gusto a muchas otras.

No me cabe la menor duda.

A muchas otras.

- ¿Sabe de qué me alegro? - ¿De qué?

De no ser una aseguradora.

¡Aguantadlos!

¡Aguantad, aguantad!

¡Miradme!

Bien hecho, Tony.

Se come, se bebe, se baila.

Estoy muy sorprendido.

- Nadie ha salido herido aún. - Déjame en paz. Déjame en paz.

Voy a besar a la novia.

- ¡Red, pedazo de idiota! - Tengo derecho a besarla.

¿Quieres que te maten?

Vaya, vaya, vaya...

¡Vamos!

- Le he atizado. - Mal hecho.

- ¿Por qué? - No está bien, Joe.

Tony debería haberle atizado.

Eh, un momento.

¿Quieres que Amy crea que no la quiero?

¿Que crea que Tony es un gatito debilucho?

- No estabas... - Tony, no digas tonterías.

No, no, no. Tony es grande y fuerte. Mírame, Amy, mírame.

- No atices a ningún tipo. - El siguiente, para ti.

- Más vale que no haya un siguiente. - ¡Tony, andiamo!

Bien. Mírame, Amy. Mírame.

Joe,

te agradezco lo que acabas de hacer.

Olvídalo.

Perdona por ser tan fría. Te pido disculpas.

Olvídalo.

No quiero que creas que tengo mal carácter.

- ¿Qué hacen ahora, Joe? - Fanfarronean.

¿Qué pasa?

A que no puedes hacer eso. Venga, quiero verte hacerlo.

- ¡Amy! ¡Amy! - Oye, ¿adónde vas? ¡Vuelve aquí!

¡Ten cuidado!

No te preocupes. Me voy a ir.

- No... no sé de qué hablas. - ¿No?

- ¡Amy! - Más vale que no te me acerques.

¡Amy, mírame, mírame!

¡Venid! Tony se ha subido al tejado.

¡Amy! ¡Amy! ¡Mírame! ¡Mírame!

¡Amy, mírame!

¡Amy!

¡Tony, cuidado!

¡Ve a buscar mi bolsa!

Apartaos. Apartaos.

¡Tony! Llevémoslo a la casa.

Apartaos.

Cuidado. Despacio.

Despacio.

Silencio, aquí viene Joe. Silencio.

El doctor dice que os vayáis a casa. Tony se ha roto las piernas.

Se pondrá bien, pero se ha roto las piernas.

Idos a casa. Lo pide el médico. Vamos, a casa.

¿Y bien?

Lo he sedado.

¿Volverá a caminar o no?

Verás, quisiera llamar a un especialista de Sacramento.

Si fuera usted un médico de verdad, lo sabría.

Señorita, no soy más que un médico rural.

Son muchas las cosas que ignoro.

Perdone.

- ¿Llamo al especialista? - Sí.

Iré al hospital a coger su máquina de rayos X.

Cuidad de él hasta que yo vuelva.

Siento lo de mañana, Amy.

Todos lo sentimos.

- Hasta luego. - Hasta luego.

Si surge algo, estaré en mi barraca.

¿Adónde vas?

- Tengo que llevarlo arriba. - Más tarde.

Déjalo en paz. Está con el cura.

Déjalos en paz.

Cuando camines, podrás casarte, no antes.

- Povero diavolo. - ¿Cómo voy a pedirle al obispo

que case a una joven sana

con un bravucón que está hecho una ruina?

Ya sabes lo que dijo el especialista. Tardarás seis meses en recuperarte.

- Tres meses. - El especialista dijo seis.

- Dos meses. - Vamos, Tony.

¿Qué tiene mal Tony? La "tibié" y el peroné.

- ¿Qué? - Según el especialista,

Tony sólo tiene mal la "tibié" y el peroné.

¿De qué hablas?

Mira.

La "tibié" y el peroné. "Tibié" y peroné.

Dos meses.

Ese es Tony. Está bien, ¿no?

Padre...

- Padre, está asustado por Tony, ¿no? - No.

Padre, no se asuste. Tony se pondrá bien.

Claro.

La "tibié" y el peroné también se pondrán bien.

Aquí viene.

¿Dónde estabas, Joe?

- Date prisa. - Enseguida estoy.

- ¿Enseguida está? - Tómate tu tiempo.

- ¿Adónde va? - ¡Y yo qué sé!

¿Quieres algo...?

- ¿Ya está dormido? - Sí.

Le he dado los polvos que ha dejado el doctor.

- Joe, date prisa, ¿quieres? - ¡Callaos!

Dame la mano.

Joe...

Descansa, Tony. Mañana amanecerás en plena forma.

Los chicos me esperan.

¿Adónde vas?

A Napa.

Que te diviertas, Joe.

Tengo que irme.

¡Ya basta!

Me tengo que ir.

Adelante, ¿quién te retiene?

Creía que te habías ido a la ciudad.

No me toques. Déjame en paz.

- ¿Te has hecho daño? - ¡No!

¿Por qué me sigues? ¿No te ibas?

- No me he ido. - Claro, prefieres seguirme.

¿Dónde está mi linterna? Se me ha caído.

- Se ha roto. - Trae.

Puedo pegarte con ella, ¿no?

- ¿Qué te he hecho? - ¡Apártate de mí!

Vete. ¿Por qué no me dejas en paz?

Vete al pueblo con tus amiguitas. ¿Por qué no te vas?

Márchate del valle y no vuelvas. Es lo que quieres, ¿no? Irte.

Bueno, ¿por qué no te vas?

¿Por qué no vuelves a San Francisco?

- ¿Por qué iba a hacerlo? - Si estás aquí me vuelves loco.

¿Yo te vuelvo loco?

¡No me toques!

Joe, tú y yo... Por favor, para.

Piensa en Tony. ¿No puedes? Es tu amigo. Es...

Lo sabía, lo sabía.

Joe.

¡Amy! ¡Joe!

Buenos días.

- De nada servirá disculparse... - No me hables.

No te me acerques nunca más, mientras vivamos en el mismo sitio.

- Oye, nos... - Desearía estar muerta.

¡Ah Gee!

¡Joe! ¡Amy!

¡Quien sea!

Ah, es Joe.

- Buenos días. - Tony se siente bien. Mírame.

- ¿Cómo estás, Joe, muchacho? - Bien. Te dejo.

Ya me has oído. Me marcho.

Joe...

Tengo derecho a irme en domingo.

No puedo irme entre semana, pero en domingo, sí.

Hoy es domingo.

Joe, tú y yo somos buenos amigos.

No le harías eso a un buen amigo, ¿no?

- ¿Hacerle qué? - ¿Quién será el capataz?

Dentro de dos meses,

Tony estará danzando como un niño.

Entonces hará de capataz, y Joe se va y todo irá bien.

- Pero ahora es pronto. - Me voy ahora.

Algo no va bien. Algo pone triste a Joe.

¿No lo entiendes? Una cosa era cuando trabajábamos tú y yo solos,

pero ahora...

- Me voy, y no hay más que hablar. - Amy.

¿Qué pasa con ella?

Amy. Tony se siente bien. ¿Y tú?

Buenos días, Tony.

No has saludado a Joe.

Lo he saludado antes. Te traigo unos huevos deliciosos.

Joe quiere irse para no volver. Se quiere ir ahora.

- Oye, no tenemos que discutirlo. - Exacto. Si quieres irte, vete.

¿A qué esperas? ¡Vete!

Joe y Amy están enfadados. Qué gracia.

Qué gracia.

Yo no le veo la gracia.

Joe, Amy... ¿Qué pasa?

¿Amy dice "haz esto", "haz lo otro" y no te gusta que una mujer mande?

No, Joe se enfada. Dice cosas que no te gustan.

Joe, Amy, Tony os quiere a los dos.

Tony quiere a Joe como a un hijo, sí.

Tony quiere a Amy como a la uva de la vid, a la estrella en el cielo.

Joe, Amy...

La gente no debería pelear. Ni decir cosas feas ni hacer gestos.

Dios mira desde el cielo y ve el bonito mundo que ha creado,

y os ve pelear, y ¿qué piensa?

"Un mundo bonito,

con sitio para todos,

y la gente pelea y hace gestos."

La gente debería amarse, como Tony ama a su Amy

como Tony ama a Joe.

Daos la mano.

Amy, Joe,

daos la mano, daos la mano.

Eso es bueno. Eso es muy bueno. Eso está bien.

¿Cuántos huevos ha freído Ah Gee para Tony? ¿Seis?

- Esperaré a que camines. - Bien.

- No más. - Buen chico.

Hasta que camines.

Eso es.

- Tony anda, Tony anda. - Cuidado.

Tony anda, Tony anda.

¡Aleluya!

Que me aspen.

- ¡Dos meses! - ¡San Giovanni!

Con calma, con calma.

- Tony anda un poco más. - No, ya es bastante.

Tony tiene que enseñarle a Joe, a todos.

¡Joe!

¡Ven aquí! ¡Joe! ¡Estoy bien!

- Joe. - Siéntate ahí.

¡Los pies, y la "tibié" y el peroné están bien!

Gracias, amigo mío. Buen trabajo. Ahora soy libre.

Padre, ¿cuándo es la boda?

Usted diga cuándo. Dígalo rápido.

Vamos, Tony, espera unos días.

Claro que esperaremos unos días.

No podemos meterle prisa al obispo, ¡que vamos a Sacramento!

Pero ¿por qué tengo que esperar?

De acuerdo.

Si hablo con mis contactos puedo arreglarlo para mañana.

¿Para mañana? Padre, eso está bien.

Amy, Amy...

Invítalos a comer con nosotros.

Claro. Padre, doctor y Joe... ¿Qué hay?

- Tarta de manzana. - ¿Tarta de manzana?

Hay tarta de manzana.

- Vamos, Tony. - Claro.

Despacio.

Mañana el obispo está muy ocupado.

¿Qué tal si empezamos temprano?

- Os recogeré aquí al alba. - Está bien, está bien.

Un momento. No sé.

No sé si debería apoyar esta boda.

- Esa joven no come bien. - Tiene razón.

Amy, sabes bien que para hacer feliz a Tony,

sólo tienes que engordar.

Me sentiría más optimista si te acabaras la tarta.

- ¡No puedo comer más! - Amy, el padre bromeaba.

Lo siento, yo...

Perdón por perder los papeles. Es por el calor, supongo.

Claro, claro, entiendo.

- Bueno, tengo que irme. - No, no...

Esos McGinty vuelven a las andadas.

He de verlos.

Perdona, Amy, por bromear sobre algo tan sagrado

como un matrimonio feliz.

¿Hay en este mundo un invento más deseable,

hermoso e inspirador

que un matrimonio sólido y feliz, y un hogar sólido y feliz?

Y que esto quede entre nosotros, que nadie sepa que lo he dicho:

¿hay algo más difícil de encontrar?

Bueno, tengo que ver a los McGinty.

Amy, Tony,

seréis felices, viviréis muchos años,

y nadie debería tomaros el pelo, sino animaros y alentaros.

Granuja, deberían regaros como a un rosal. Os veré al alba.

Que Dios os bendiga a los dos.

Adiós.

- Adiós, padre. - Hasta otra, padre.

Ese cura habla muy bien,

aunque no hable muy alto, ¿no?

- Discúlpenme. - ¿Amy? ¿Amy?

- ¿Qué pasa? - Tranquilo, Tony, siéntate.

Se ha desmayado.

Que él se quede aquí abajo.

Ten cuidado, Tony, mira por dónde vas.

- Ha pasado algo. - Deja de preocuparte, ¿quieres?

Te digo que...

Tranquilo, Tony. Está bien.

Que descanse. Por la noche estará bien.

Más vale que tú también descanses.

Joe.

¿Qué pasa? Creía que quería hablar.

Y es cierto.

No sé a qué viene tanto secretismo.

Se trata de Amy.

Bueno, ¿qué le pasa?

Deberías saberlo.

Pero...

Le dije a ella que te lo diría a ti y a nadie más.

Los tipos como tú, Joe,

hacen que me avergüence de la raza humana.

Somos muy listos y hemos aprendido a controlarlo todo

excepto a nosotros mismos.

Quizá debería sentirme agradecido.

El mundo no puede ser mejor que quienes lo pueblan.

Al menos no todos son como tú.

No significo nada para Amy, ni Amy para mí.

Apenas hemos hablado desde entonces.

Fue sólo...

¡Maldición! ¿Qué voy a hacer?

No puedo aconsejarte nada.

Salvo esto: no vas a huir.

Te quedarás hasta que arregles esto.

El cura vendrá por la mañana,

y más vale que lo hayas solucionado.

¡Doctor, doctor!

Piense. Dígame qué debo hacer y lo haré.

Haré lo que sea, lo juro.

Lo siento, Joe, sólo tengo una sugerencia

y no es para ti, sino para Tony.

¿Cuál es?

Espero que te mate.

De hecho, seguramente lo hará.

Esas sí que son buenas canciones.

Sí, Amos, has dado en el clavo, y yo os daré en la nariz a los dos

si no os calláis, pues ya no aguanto más.

Mañana será otro día de juegos para los niños.

Así que muchas madres pensarán...

- Qué graciosos son, ¿verdad? - Sí.

Amy y Tony escuchando la radio. Sentados en el sofá, de la mano.

Así será durante mucho, mucho tiempo.

Amy y Tony.

¿Qué se pondrá Amy para la boda?

No lo sé.

Amy irá de blanco, sin duda.

Con una flor roja, seguro.

Tony es un tipo con mucha suerte.

¡San Giovanni! ¿Cómo no lo hemos pensado? Debo dar una fiesta.

Ya mismo, mañana por la noche. ¡Ah Gee!

- No necesitas otra fiesta. - Tony es tan feliz que debe darla.

- Ah Gee, ve a buscar a Joe. - Enseguida.

No te preocupes. Tony no volverá a caerse del tejado, no.

Hablaré deprisa, escúchame.

- Dame la mano. - Te la cojo con todas mis fuerzas.

- Quizá algún día yo no esté aquí. - No digas eso.

Quizá te quedes aquí solo,

y cuando pienses en mí te enfades y me odies.

- ¿Qué pasa? - Has de recordar mis palabras.

Los dos meses que he pasado aquí

han sido los más felices de mi vida. ¿Me oyes?

Tony te oye.

Recuerda que si pasa algo no es culpa tuya, sino mía.

Amy, Amy, no pasará nada.

Vine a casarme contigo porque eres rico, pero...

ahora quiero casarme porque eres un gran hombre.

Tony, si pasa algo, recuerda lo que he dicho.

No, no, no. No pasará nada.

Amy, Amy, nos...

El señor Joe no está.

Joe, como siempre, se habrá ido a Napa.

No, no, el señor Joe se ha ido y no volverá. Se ha llevado su ropa.

Joe se ha ido, sí, señor.

Joe se ha ido sin despedirse de Tony.

Quizá sea lo mejor.

No, no, no.

Pero... ¿y si hay cosas de las que no se puede decir ni una palabra?

La gente debe despedirse, darse un apretón de manos.

- Tony no entiende... - No intentes entender.

En el mundo están los buenos y están los otros, los que se van.

La gente debería darse la mano.

No dejes que te hagan daño, que nadie te haga daño.

¿De dónde vienes?

- ¿Qué es esto? ¿Adónde vas? - Por Dios, Tony está ahí.

- ¿Adónde crees que vas? - No puedo quedarme, ¿no?

No se lo habrás contado...

Cobarde, maldito cobarde.

Te vas a escondidas y vuelves a escondidas.

- Pero he vuelto, ¿no? - Sí, en plena noche.

¿Adónde crees que vas?

¿De qué vas a vivir? De algo hay que vivir.

Déjame. No quiero nada de ti.

- No tienes adónde ir. - Seguro que eso te apena mucho.

- Eres un... - He vuelto para casarme contigo.

¿Casarte conmigo?

Tengo unos dólares ahorrados. Y conseguiré un empleo.

¿De verdad te casarías conmigo?

Claro. Me he pasado la noche pensando.

Estoy decidido.

Tengo que hacer lo correcto.

Claro.

No tienes por qué preocuparte, y yo...

me conformo con hacer lo correcto, para que...

Si me casara contigo

le daría mi vida a un tipo que saca lo peor de mí.

Pierdo la cabeza, me rebajo a tu nivel

y hago algo de lo que siempre me avergonzaré.

¿Creías que aceptaría,

que ya no puedo ni sentirme insultada?

Por mí, bien.

No perdía nada por preguntar.

Bueno, adiós.

¿Quieres que te baje eso?

Sí, ponla en la camioneta.

No hagas ruido.

¿Joe?

En plena noche, ¿aparece Joe?

No entiendo, ¿qué...?

A Tony le da igual entender, Joe ha vuelto.

Joe, Joe...

Tony.

Tony, Tony...

Oye...

Tony. ¡Tony! ¡Tony!

Mi Amy se va...

- con Joe. - ¡No!

No me iría con él por un millón de dólares.

- Amy se va. - No puedo quedarme.

- ¿Por qué? - No puedo quedarme, y punto.

Tony, te quiero pero...

¿Por qué no te quedas?

Por favor, déjame marchar.

Tony tiene que saberlo.

- No puedo decírtelo. - ¿Por qué?

No puedo decírtelo. He hecho algo malo. He...

¿Qué has hecho?

¡No, no!

¡Tony, no!

Tony, ya basta. ¡Ya basta!

¿Puedo llevarme la camioneta? La dejaré en la estación.

Le dejaré las llaves al encargado.

No quería que te enteraras, quería irme sin decir nada.

Pensarías que estoy loca, pero no sabrías la verdad.

¿Por qué no dices nada? ¿Por qué no...?

Tengo que irme.

La gente debe despedirse, como dices tú. Estrecharse la mano.

¡Amy! ¡Amy!

Viene el cura. Por favor, no se lo cuentes.

Que crea que decidimos que debo irme.

- Escucha... - Que crea eso...

Buenos días, padre.

Me he encontrado con Joe.

Lo siento mucho, Tony, lo siento en el alma.

Contaba con ese viaje a Sacramento tanto como tú.

Lo siento mucho.

Amy y Tony irán a Sacramento igualmente.

¿Qué?

- No sabes lo que dices. - Tony sabe lo que dice.

¿Adónde irás? No tienes dinero.

¿Cómo mantendrás al pequeñín?

¿Qué más te da? No es tuyo.

¿Qué dices?

Tony lo quiere. Tony lo criará. Lo hará grande y fuerte.

Tony lo hará rico. ¿Cómo que el pequeñín no es de Tony?

- Son tus buenos sentimientos. - No, no, es mi buen seso.

¿Qué quiere Tony? Mujer e hijos.

¿Para qué esta casa, las uvas y un cocinero chino,

si no tengo a Amy?

¡Piensa en lo que hice!

Amy, ¿qué hiciste? Por una vez, no usaste la cabeza.

Te equivocaste.

Tony usa la cabeza. Amy se queda. Eso es buen seso.

Es buen seso lo que el mundo necesita.

En todos lados la gente no es feliz.

Se pelean y hacen gestos. ¿Por qué?

La gente sabe lo que quiere, pero no usa la cabeza.

Padre, Amy y yo no podemos arreglar el mundo

para hacer felices a todos,

pero si usamos la cabeza, podemos arreglarnos a nosotros.

Padre, quizá eso sea muy bueno.

Seguro que eso hará que Dios se sienta mejor.

Muy pronto, Él se asomará del cielo, mirará su mundo y dirá:

"Dos personas de Napa, California, usan la cabeza".

Qué día tan glorioso será.

No hay muchas personas con esa capacidad de perdonar.

Cuando topas con una,

no debes pasar de largo.

Tony nunca ha hecho nada malo,

por eso no le cuesta perdonar. ¡Yo he hecho algo! ¡No puedo!

Amy...

Eres el mejor tipo del mundo. Por eso perdonas tan deprisa.

Yo no soy tan buena. No merezco el perdón.

Todavía no.

Tony,

dadas las circunstancias,

me encargaré de que cuiden de Amy.

Sólo por el momento.

No te preocupes.

El mundo parece peor de lo que es,

pero tarde o temprano, como que hay vida,

Dios tendrá su momento.

Y qué día tan glorioso será.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.