Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
BILLETE A TOMAHAWK
Ésta es la linea de ferrocarril Tomahawk y Western,
construida a través de las Montañas Rocosas de Colorado,
donde se decía que era imposible tender una vía y conducir un tren.
Pero los expertos se equivocaron.
He aquí el primer tren que cubre este recorrido,
propulsado por esta máquina llamada Emma Sweeny,
una locomotora de vía estrecha y 33 toneladas de peso.
Esta maravilla fue construida en Filadelfia por la empresa Baldwin.
Es lo último en diseño. Elegante y moderna,
equipada con frenos de aire comprimido.
Su luz delantera, para uso del maquinista,
alumbra a una distancia de ocho metros.
Es muy rápida.
Puede alcanzar velocidades superiores a los 55 kilómetros por hora.
Se podría decir que en este día de Septiembre de 1875,
es tecnología punta, es el ”no va más”.
# En 1843 fue cuando conocí, a la dulce Biddy McGee. #
# La chica era elegante y yo trabajaba en el ferrocarril. #
# En 1847, la dulce Biddy McGee, se fue para el cielo. #
# En vez de un hijo, tuve once. #
# Cuando yo trabajaba en la vía férrea. #
- ¿Le he molestado? - No es eso lo que me molesta.
- Le veo un poco nervioso. - No quiero estropear su viaje.
¿Qué quiere decir?
Pienso en toda la gente que no quiere que funcione este ferrocarril.
Creo que vamos demasiado rápido.
¿De qué me está hablando? El ferrocarril es bueno para todos.
¿Quién podría querer que no funcione?
La compañía de diligencias a la que puede arruinar.
Hace poco hubo una línea de trenes como ésta, la Silverstone Sort.
También iban a arruinar a la compañía de diligencias.
El primer tren salió de la estación sin problemas,
hasta que llegaron a el Cañón del Diablo.
No había puente.
Bueno, si algo le iba a ocurrir a esta línea, no sería una novedad, ¿no?
¿Cómo que no? Este es el primer viaje que hacemos.
- ¿Ha dicho que es el primer viaje? - Así es.
¿Y yo soy el primer pasajero?
Usted es el primer y único pasajero.
¡Vamos demasiado rápido!
¡Tiradla!
¡Frena!
- ¡Falló! - Estarán ocupados un buen rato.
- ¿Y si acabamos con ellos, Dakota? - No seas tonto.
Dawson dijo que tenía que parecer un accidente.
Santo Dios, espero que no haya sufrido ningún daño.
¿Todo bien, Sr. Sweeny?
Sólo puedo decirle que es un terreno muy movedizo.
- ¿De verdad? - ¿Quién es éste?
El pasajero.
Sr. Jameson, Terence Sweeny, el maquinista.
¿Qué tal está?
Éste es "Ojos Tristes", el encargado del vapor.
Vamos, el fogonero. ¿Qué estaba diciendo?
Estaba diciendo que hay alguien que no aprecia su cafetera.
No la llame cafetera.
Es la mejor diez ruedas a este lado del país.
- Lo será si dura. - ¿Qué quiere decir?
Que una roca no es un desprendimiento. Debería haber más tierra y piedras.
No, no es nada de eso. Suba al tren y descanse.
Yo voy a ir a Epitafio, en busca de ayuda para salir de aquí.
Está bien, pero siempre pensé que un capitán se hundía con su barco,
y un jefe de tren jamás dejaba su convoy.
Así, es. Pero no creo que necesitemos ayuda.
Mi Emma Sweeny puede empujar esta piedra.
Bien. En caso de que no pueda, me adelantaré.
Buscaré la ayuda del sheriff.
Andar me hará bien.
Os veré en la oficina de Overland. Oye, Trancas,
- dile al coronel lo que ha pasado. - Bien, Dakota.
- ¡Eh!, amigos! - ¡No se mueva!
Tranquilos, amigos.
¿Qué es lo que quiere?
Iba camino de Epitafio, pero he sufrido un accidente
y he pensado que ustedes me podrían llevar.
- ¿Es viajante? - Sí, señor. Soy el mejor.
De acuerdo, amigo. Monte aquí y no hable.
Muchas gracias, pero no está bien apuntar con un arma a nadie, ¿sabe?
Le podrían disparar.
No si tengo ventaja.
Pero usted no la tiene.
No me gustan las armas, aunque siempre llevo una.
¿Le importa coger esto? Gracias. Y usted también, gracias.
Ayúdeme a montar, ¿quiere?
Bueno, muchas gracias.
- ¿Y ese tipo quién es? - El coronel Dawson,
- el dueño de las diligencias. - ¡Cállate!
Gracias por todo, amigos.
- Hola. - ¿Qué tal?
Me llamo Johnny Jameson, pero mis amigos me suelen llamar...
Amigos, ¿deseaban algo?
Arriba las manos o le convierto en un colador.
- ¿Es usted Kit Dodge? - ¿Kit Dodge?
- No, soy Chukity Jones. - ¿Dónde está?
El Sr. Dodge está en su despacho. Ahora está ocupado.
Amigos, yo en su lugar procuraría que el Sr. Dodge no me encontrara aquí.
Es capaz de llenarles el cuerpo de plomo en un instante.
Esperaremos.
Abuelo, no te muevas, deja de hacer eso.
Voy a anudarte la corbata cueste lo que cueste.
- ¿Quieres estarte quieto? - Aprieta.
- Eso no es verdad. - ¡Pues yo digo que aprieta!
Vamos, por Dios, deje que le anude la corbata.
Según el último mensaje, el tren ha pasado por la torre de las 10 millas.
Llegará enseguida.
¡Ya está llegando!
Te voy a preparar aunque sea lo último que haga.
¡Levanta la cabeza!
- Este nudo... - ¡No, señor, ni hablar!
Aún no ha nacido la persona que me pueda enfundar en estas ropas.
Sheriff, escuche, por favor.
En este ferrocarril hay muchas cosas en juego,
y no me refiero a mi propio beneficio personal.
Me refiero al futuro de este país y a lo que sucederá en Colorado
cuando pase el tren.
Será la puerta del oeste.
Supondrá explotar la riqueza nacional de las montañas.
Hay mucha gente que no desea el ferrocarril,
como Dawson y su banda de forajidos. Pero ellos sólo piensan en sí mismos.
Ésta es una tarea que debemos hacer y hay que hacerla bien.
Bien.
Visto así, Sr. Bishop,
hagámoslo.
¡Cuidado, abuelo!
Toma.
Se lo agradecemos, Srta. Kit.
No tienen por qué. Era un rival fácil.
¿Qué hacemos con el otro?
Sí, lo encarcelaremos. Esta tarde tendrá un juicio justo
y mañana por la mañana será ahorcado.
- ¿Qué tal, Chukity? - Le llaman Johnny "Dos de Picas".
- ¿Qué está haciendo en Epitafio? - Vende suscripciones
para el Saturday Evening Post.
Es cierto, revistas y vajilla de Colorado y de Utah.
- Vea el muestrario, señorita. - ¿Tenía armas?
No le he encontrado nada.
Vea la calidad de esta vajilla. No le vendría nada mal, ¿eh?
O el Saturday Evening Post. Es difícil de encontrar por aquí.
- ¿Qué es esto? - Eso no está a la venta.
¿Ha presenciado algún ahorcamiento?
No.
Mañana presenciará uno, y será el suyo.
¡Espere, señorita, no puede hacerlo, soy inocente!
- ¿Qué hacía con esos bandidos? - ¿De qué cree que tengo este chichón?
No pensará que me lo he hecho yo solo, ¿verdad?
- Pregúntele a él, que lo ha visto. - Lo que dice es cierto.
Chukity, ¿cómo has podido creer una patraña como esta?
¿A qué ha venido, si no es para matar a mi abuelo?
He venido a decirle al Sr. Dodge que el primer tren de la línea
de Tomahawk está parado a 5 millas de la ciudad,
con una roca sobre las vías. Por eso he venido.
Es usted el mayor embustero que hay en el estado de Colorado.
Oiga, Sweeny ha logrado pasar, pero...
No soy un matón, sólo tiene que preguntarles en cuanto lleguen.
Le dirán que soy su pasajero.
Parece lógico,
¡pero no quiero usar la lógica!
Tiene que abandonar esta ciudad,
pero si continúa aquí después de la puesta del sol,
¡le convertiré en un residente permanente!
¿Pero quién se ha creído que es?
Éste es un país libre, y tengo derecho a quedarme aquí si quiero. Y eso haré.
Señor, y acabe de irse.
Dios Santo, hijo, ha sido usted muy afortunado.
Cuídese la próxima vez.
- ¡No puede hacerme esto a mí! - Claro que puede.
No es una chica como las demás.
Sólo en Good Hill hay seis tumbas que llevan su firma.
¡Sr. Bishop, está aquí! EI tren está llegando. Se ve el humo.
Vuelve allá, hijo. Enseguida voy.
¿Y bien, doctor?
- Ni bien, ni mal. - ¿Ni bien, ni mal?
- Váyase de aquí, doctor. - Sí, Sr. Dodge.
- Tiene suerte de salir vivo de aquí. - Sí, señor.
¡Fuera!
"Ni bien, ni mal".
Por Dios, ¿qué vamos a hacer? No está en condiciones de viajar.
Ya sé lo que vamos a hacer. Kit, cielo, ven aquí.
Chukity, saca una placa de ese cajón.
Levanta la mano.
¿Juras defender la ley de los EE.UU. y del estado de Colorado?
- Lo juro, abuelo. - Dámela.
Frente a estos testigos te nombro oficialmente sheriff de los EE.UU.
Condado de La Plata, en el estado de Colorado.
- ¿Lo dices en serio, abuelo? - ¡Eso es absolutamente imposible!
¿Por qué? Cabalga, dispara y escupe mejor que cualquier bandolero
a este lado de Pine's Peak. El puesto es suyo.
- Déjamelo todo a mí, abuelo. - Me tomaré un día de descanso
y cruzaré las montañas hacia Tomahawk en un buen caballo.
- Te estaré esperando allí. - Sí, señor.
Espera, nieta. Quiero que hablemos de algo...
bastante personal.
Le espero fuera, Srta. Kit.
Kit, es la primera vez que viajas sola, ¿sabes?
Es decir, no estaré contigo para protegerte.
¿Me entiendes?
Bueno, siéntate un momento.
Es como las abejas y las flores. Las flores están llenas de miel,
y las abejas vienen a libar en ellas como...
Cuando una joven alcanza tu edad, es como...
Bueno, significa... que ya no es la misma persona que era antes
de llegar a tener tu edad. ¿Sabes?
- No lo entiendo, abuelo. - ¿Ah, no?
No.
Las chicas son chicas, ¿no? Y los chicos son chicos, ¿no?
Y la ley de la naturaleza dice que...
Todas las cosas son así.
Sólo quiero decirte que confío en ti, cielo.
Puedes confiar en mí, abuelo. Haré que ese tren llegue intacto.
No es el tren lo que me preocupa que pueda llegar intacto.
- Yo... no te entiendo, abuelo. - Será mejor que te vayas.
- Y pórtate bien, cielo. - Claro, abuelo.
Y tú cuídate mucho.
¡Adiós!
Pawnee.
¿Has entendido el mensaje?
Bien, gracias a Dios.
Si algún moscón empieza a rondar a esa muchacha,
tienes mi autorización para hincarle tu hacha en el cráneo.
- Hola, Dakota. - Hola, Clayton. Hola, chicos.
- Coronel, siento mucho... - Te felicito, Dakota,
por el lío que has organizado.
Tranquilo, coronel, no es culpa nuestra que fracasáramos.
- Le dije a Trancas... - Trancas está muerto.
Y Gilo va a ser colgado al amanecer.
Escuchadme, vamos a acabar con esto de una vez.
Éste es el plan que vamos a utilizar.
Dakota, te unirás a la escolta que va a llevar el tren a Tomahawk.
Necesitarán ayuda ahora que el viejo Dodge no puede ir.
Bat, tú, Charlie y Fargo le seguiréis y os uniréis a la escolta. ¿Está claro?
¿Y luego, qué?
Cuando estéis dormidos, tendréis que volar la máquina con dinamita.
Sí, coronel.
Escucha, Lobo Negro, ve a las colinas y busca a los arapahoes.
Ponlos en guardia y cuéntales lo que le va a hacer el tren,
- cómo espantará a sus bisontes. - Si los indios hacen la guerra,
- nos pueden matar a todos. - Es un riesgo que hay que correr.
¡Fuera, fuera de aquí! ¡Vamos!
Bajad ahora mismo si no queréis que os de un tortazo. Fuera.
¿Sweeny?
- Me llamo William Bishop. - Me alegro de verle,
y creo que usted también. Nunca se figuró que lo conseguiríamos, ¿eh?
Y aún no lo han conseguido. Vayamos a la estación.
Cuida de la máquina, Ojos Tristes.
No la toquen, aléjense.
Sr. Bishop.
He enviado el mensaje a Tomahawk, pero no sé si habrá llegado.
Creo que los indios han cortado la línea.
- Las desgracias nunca vienen solas. - ¿Por qué tanto lamento?
- ¿Cuántas millas hay hasta Tomahawk? - 60 millas.
- Y debe llegar el sábado a mediodía. - ¿60 millas?
La Srta. Sweeny puede cubrir esa distancia en un par de horas.
Creo que esta vez tardará un poco más.
¿Por las montañas? A mi chica no le asusta nada.
- No hay vías. - Se construyó para estos terrenos,
y tiene potencia de sobra para subir cualquier pendiente.
- ¿No hay vías? - No desde aquí a Dead Horse Point.
Los raíles enviados desde Inglaterra se hundieron en el estrecho de Magallanes.
Nunca llegamos a concluir la obra.
Pero en Dead Horse Point siguen las vías de nuevo.
- ¿A cuánto queda Dead Horse Point? - A 40 millas.
¡40 millas! Sr. Bishop, tengo una locomotora de 30 toneladas,
¿cómo cree que voy a ir a Tomahawk sin raíles?
¡Arre, arre, tira bonita!
¡Sr. Sweeny!
Deja de quejarte y apaga el fuego de la caldera.
¡Venga, muleros, no tenemos todo el día!
Chukity, sube estas mulas y dales de comer.
Amárralas al frente de la locomotora. ¡Moveos!
¡Vamos, ya la habéis oído, llevad las mulas allá!
¡Vamos, chicos, llevad las mulas! ¡Sujetad eso! ¡Eso es!
¡No tenemos todo el día, vamos!
¿Está al mando, señora?
Eso creo.
Voy a Tomahawk, y he pensado que quizá le venga bien otra pistola.
- ¿Quién es usted? - Me llaman Dakota,
soy un vaquero errante.
¿Y hace una muesca en la culata cuando atrapa una res?
En el curso de la vida suelen hacerse muescas.
No me diga.
¿Sabe usar ese arma?
Sí, señora. Bill Hickock me enseñó. Y no hay nadie mejor.
- ¿Que él o que usted? - Que yo.
Pawnee, busca una lata para este fantástico tirador.
Disparará desde ahí.
¡Chicos, será mejor que agachéis la cabeza!
En cuanto la arroje, dispare.
- ¿Preparado? - Por supuesto.
Sus disparos no han estado nada mal.
¿Cuál es la razón por la que va a Tomahawk?
A decir verdad, he oído que allí necesitan un sheriff.
¿Un oficial de paz? Toda ayuda nos vendrá muy bien.
- ¿Sabe conducir mulas? - Soy tan terco como ellas.
Entonces dirija esas mulas hasta la máquina.
Si hay algo más que pueda hacer por usted, no tiene más que decirlo.
Es bastante guapo, ¿eh, Pawnee?
- Dices lo mismo sobre todos. - ¡Kit, Kit!
- Tenemos graves problemas. - ¿De qué se trata?
El Sr. Rackymore ha descubierto algo terrible.
"Y esta carta perderá validez si la compañía citada anteriormente
no tiene una línea que opere entre Epitafio y Tomahawk
al mediodía del 5 de septiembre de 1876,
con al menos un pasajero transportado con total seguridad
- entre ambas ciudades". - Hay que buscar uno.
Kit, tienes que buscar a algún incauto que esté dispuesto a...
No creo que a nadie le entusiasme el viaje a Tomahawk.
Si no lo encontramos, lo perderemos todo.
No le prometo nada.
Lo intentaré. Pawnee.
- La compañía Overland intentará algo. - Quiero conservar mi cabellera.
Jamás en la vida.
Un billete, por favor.
- ¿Quiere... un... billete? - Sí, un billete para el próximo tren.
- Véndele un billete, Homer. - Señor, sólo tenemos un tren.
- Está bien. - Pero es el tren... de Tomahawk.
- No importa, ¿a qué hora sale? - En cuanto compre su billete.
Son dos dólares en metálico.
- ¿Seguro que quiere ir? - Claro que estoy seguro.
Es su vida, amigo. Yo no me la jugaría.
- ¿Jugarme qué? - Su vida.
¿Vida? ¿Qué dice este loco?
- ¿Quién se lo dijo? - ¿Decirme qué?
Sr. Bishop, ¿qué vamos a hacer?
Todo está listo, pero no hay nadie que...
¡Usted! ¡Le he dicho que se fuera de esta ciudad!
No, Kit, no puede tratarlo así. Es nuestro pasajero.
- Ha comprado billete a Tomahawk. - ¿El?
¡Estaría bueno que tuviera que proteger al asqueroso matón
que ha hecho que hirieran a mi abuelo!
¡No he tenido nada que ver con el ataque a su abuelo!
¡Soy representante del Saturday Evening Post!
Debe calmarse, Kit, no mezcle sus sentimientos personales.
Su deber es llevar el tren a Tomahawk y que el pasajero llegue sano y salvo.
- ¿Debo ocuparme de ese individuo? - Como si fuera su propio marido.
Bien, pero en cuanto lleguemos, me alegrará convertirme en una viuda.
- ¡Salida por la vía número uno! - Pero si sólo hay una vía.
Eso he dicho, ¿no? ¡Salida por la vía número uno
del expreso de Tomahawk y Western! ¡Abordo!
Eh, oiga, que voy con usted.
- Está usted loco. - ¿Pero qué le pasa?
Tenemos un pequeño problema.
- ¿No hay vagones? - No hay vagones.
Muchachos, muy bien, mantened esa yunta ahí.
Ahora las tres yuntas que vengan aquí, vamos. Quitad ese madero.
Dejad paso libre a la locomotora. Vamos, no tenemos todo el día.
- ¿No hay vías? - No hay vías.
- Ya. Bueno, mire, yo creo que... - ¡Eh, el billete es suyo!
Ha habido un pequeño error, ahora mismo voy a...
- ¿Qué ha pasado, Chukity? - Mini Pearl, que no quiere moverse.
En seguida las pongo en marcha, Srta. Kit.
Jefa, llegó el lavandero.
¿Qué le pasa ahora?
- No entiendo ni una palabra. - Ha dicho que quiere venir.
- Tiene una lavandería. - ¿Lavandería?
La lavandería de Tomahawk. Ya lleva dos meses esperando.
- Dígale que no puede ir. - Le cedo mi plaza.
- Ya me ha oído. - Este hombre quiere ir y yo no.
- Ha comprado el billete. - Se lo voy a vender.
Le va a necesitar, porque entre los dos limpiarán la ciudad.
Quiero que le diga que no.
Gracias, señorita. Muchísimas gracias.
No acepta que le digan que no.
¡Eh, ustedes! ¡Sheriff!
Mi troupe y yo vamos a Tomahawk. Queremos viajar con ustedes.
Bueno, esta caravana no es apropiada para las damas.
¿Quién está hablando de damas? Nuestro espectáculo debe seguir.
- ¿Son ustedes actrices? - Qué encanto.
Gracias por el cumplido.
No va a ser un paseo, tendrán que trabajar.
Trabajar no sería un problema, cielo.
Muy bien, señora. Ocupe su lugar.
¡Chicas! ¡Annie, Ruby, Clara, July!
Vamos, chicas, id a la estación. Nos marchamos.
¿Herman? ¿Dónde diablos se ha metido?
Venga. ¿Quieres darte prisa? Nos ponemos en marcha. Vamos.
¡Adelante!
La comida es deliciosa, pero el servicio deja bastante que desear.
Su hombro, por favor.
Ya casi no la siento.
Si promete no fugarse, le dejaré en libertad.
No le prometo nada.
Si intenta huir, puedes liquidarle.
- Se supone que debe cuidar de mí. - El cuidará de usted.
Lo que hay que oír.
¿Y usted qué opina? Cómo puede tener ese valor, ¿eh?
No tengo ni idea.
Despacio, forasteros.
¿Qué hacen aquí?
Trabajamos en la línea de telégrafos Durango.
Los arapahoes han cortado los cables.
Estaremos más seguros pasando la noche aquí.
¿Sólo ustedes tres?
- Están en su casa. - Gracias, señora.
¡Sírvanle algo de pan y judías a estos hombres!
¡Eh, madame! ¿Qué tal si nos deja ver algo de su espectáculo?
No tuve la oportunidad de verlo en Epitafio.
- ¿En este lugar? - ¡Sí, madame, por favor!
Llevo tres años sin ver un tobillo de mujer.
¡Y yo llevo tres años sin ver una mujer!
Cierra el pico, gordinflón. No actuaremos aquí esta noche.
Han actuado en sitios mucho peores, señora.
¿Qué dice? Joven, hemos actuado en los mejores locales
de Denver, Dodge City, Deadwood y Durango.
Y qué me dice de aquella vez en Lost Mule Flats, ¿eh?
¿Estuvo allí?
Muy bien, amigos, hoy habrá espectáculo.
Pero con una condición: nada de monosear a mis chicas.
- Dedos de Raso, el telón. - Comienza el espectáculo.
Si mi abuelo me viera ahora, seguro que me partiría la cara.
- ¿Por qué? - No he visto nunca un espectáculo.
¿No es maravilloso?
No está mal para un sitio así.
¿Usted lo haría mejor?
Ahora verá.
¡Que me lleven los diablos!
- Muy bien, Johnny. - Gracias.
Oiga, retiro lo dicho.
- Es usted muy bueno. - Gracias.
- Esas chicas son muy guapas, ¿verdad? - Sí.
Mi abuelo dice que soy bastante feúcha.
Está loco, usted es guapa.
¿Cree usted que soy tan guapa como ellas?
Más guapa.
- ¿Intenta engatusarme o qué? - ¿Nunca se lo han dicho?
- Jim Bailey quiso intentarlo. - ¿Y qué le pasó?
- Mi abuelo lo mató. - ¿Por qué?
Dice que todos ellos son unos embaucadores
y que son la perdición de una mujer.
- No ha conocido a otros hombres, ¿eh? - A mi abuelo.
Oh, no, quiero decir enamorados. Hombres amables.
Mi abuelo es el hombre más amable que haya conocido.
Recuerdo el día que ahorcaron a Baskin Tony.
El nudo corredizo no estaba bien ajustado,
y al saltar la trampilla, el pobre Baskin saltaba como una cabra,
y sacaba la lengua como una culebra.
¿Sabe qué pasó?
El abuelo no podía soportarlo.
Sacó su revólver y le voló la cabeza para que no muriese así.
Bueno, debo ir a vigilar.
No hay prisa, tranquilos. Cuando todos estén dormidos, ponéis la dinamita.
Buenas noches, Dakota.
Buenas noches.
- Disculpen. - ¿Qué quiere?
¿Qué demonios está haciendo con su cara, madame?
Tan solo intento seguir tirando.
¿Qué quiere decir?
¿Dejaría que una buena pistola se oxidase?
- Pues no, pero no hablo de... - Una chica debe mejorar lo que tiene.
A veces no posee lo adecuado. ¿Entiende?
Bueno, yo no hago nada de eso.
- ¿Cómo soy? - Como una tumba bien cuidada.
Espera un poco.
Tu pelo, por ejemplo, ¿qué haces por él?
- Pues... a veces lo cepillo. - Así no le atacará la polilla.
Pero mira, Kit, si te lo rizas así, sólo un poquito,
lo tendrás ondulado.
¿Sabes que eres una chica muy guapa?
Eso me ha dicho Johnny.
Un par de lindos ojos pueden alcanzarles de lleno,
siempre y cuando sepas apuntar bien.
- ¿Apuntar? - Claro.
Tú te acercas,
él te mira, le apuntas, y aprietas el gatillo.
Mueves tus párpados así y...
es hombre muerto.
No dispares hasta ver el blanco del ojo. Recuérdalo.
- Creía que estaba durmiendo. - No puedo.
Las estrellas son demasiado brillantes.
Es una bonita noche.
Pero ni las estrella brillan tanto como sus ojos.
No hace mucho que mi abuelo enterró a un hombre por decirme algo así.
Merecía la pena.
Buenas noches.
Gracias, Chukity.
- ¿Sabe tocar eso? - Como un español.
- Buenas noches, Johnny. - Adiós.
¿Le ha entrado algo en el ojo?
¿No debe dormir con las chicas?
- No. - Tengo el sueño ligero, ¿sabe?
Yo también.
Me refiero a que si esa pistola se dispara, me estropeará el sueño.
Si escapa, dormirá eternamente.
¿Sabe? No me parece un forajido. ¿Por qué es usted uno de ellos?
¿Por qué no me cree cuando le digo la verdad? Soy representante.
- ¿Dónde ha aprendido chino? - En San Francisco.
- ¿Sabe hablar más idiomas? - Sí, todos.
Los aprendí viajando, como el alemán.
- ¿Ha ido a Alemania? - No, en Milwaukee, Wisconsin,
donde hay buena cerveza. Hay muchos alemanes por allí.
Fue en un viaje que hice a Minnesota para ver el Mississippi.
¿Qué está usted diciendo? El Mississippi no está en Minnesota.
Disculpe, el Mississippi nace en el estado de Minnesota.
Y tiene un pie de anchura. Basta un paso para cruzarlo.
Dos años después, cuando estuve en Nueva Orleans,
tardé 20 minutos en cruzarlo en un vapor.
- ¿Qué vendía en Nueva Orleans? - Cartas.
Así es Nueva Orleans, Luisiana del Sur y Texas del Este.
¿Cartas?
- ¿Sólo cartas? - ¿Sólo cartas? No.
Fíjese en estas cartas.
Bien, escoja una. Escójala bien. Es de la mejor calidad.
No tiene ni marcas ni señales. De primera calidad.
La carta que ha escogido es el dos de picas.
¡Es cierto!
- Es un buen truco. - Por eso me llaman Johnny Dos de Picas.
¿Le ha gustado?
Y ahora escoja otra carta.
Venga.
Ahora usted.
- ¿Dos de picas? - ¡Sí!
¿Dos de picas?
Doses, todo doses.
Eso es todo lo que hace, ¿va vendiendo objetos?
- ¿Es algo malo? - ¿Y con qué fin?
Me gusta viajar.
Soy una persona que necesita estar constantemente viajando.
El abuelo dice que algunos no distinguen la pirita de las montañas
del oro de verdad.
Su abuelo debería aplicarle eso a usted.
Ese oro de verdad pueden ser un par de niños y un buen marido
en lugar de esa estrella de hojalata.
¿Qué puede usted saber de eso?
No es más que un desarraigado, sin raíces.
- ¿Dónde está su esposa? - Mi caso es diferente.
Yo estoy casado con el mundo, siempre estoy viajando.
¿Adónde ha ido usted?
Mi abuelo me llevó a Durango, una vez.
¿Durango? Es un agujero en las rocas.
Yo he estado en la calle sur de Nueva York,
viendo cómo los veleros extendían los baupreses sobre los muelles
impidiendo que los carruajes pasaran por allí.
He cruzado las colinas de Dakota,
he admirado los manantiales de Yellowstone,
he cabalgado por la pista de Chisom,
he visto la unión de los raíles en Promontory Point,
he visitado El Álamo, que fue el origen de Texas
y vi enterrar a Lincoln en Springfield, Illinois.
Sí, señora, he recorrido desde las rocas de Maine
hasta las llanuras de Panhandle,
porque yo he nacido para estar viajando.
Bat, en caso de que algo salga mal, será mejor que Charlie y tú os vayáis.
Fargo, juegas tú.
Cinco ases.
¡Srta. Kit!
¡Por allí!
¡Señor!
Coja esa pistola con cuidado por la culata y hable.
Entréguela.
¡Debería hacerle lo mismo a usted!
¡Ese hombre ya se había rendido y lo ha matado a sangre fría!
Ese hombre le iba a disparar. Iba a hacer "el giro del forajido".
- ¿"Giro del forajido"? - Eso es, señora.
Había girado ya la pistola.
Mire.
- No lo conocía. - Todo sheriff debe conocerlo.
Y todos los malhechores.
No entiendo este jaleo. Ha querido dispararle y yo lo he matado. Es todo.
Si le hubiese herido en el brazo podría haber hablado.
¿Está insinuando que he querido evitar que hablara?
Dakota, usted no debe enfrentarse conmigo.
- ¿Por qué no? - Porque soy pasajero de este tren,
y si no llego vivo a Tomahawk, no habrá ferrocarril.
No debe meterse conmigo, Dakota.
Ya está bien.
No quiero que vuelva a haber rencillas personales.
Tenemos un largo camino.
- Así que dejen de pelearse de una vez. - Sí, está en lo cierto.
- Siento haber perdido el control. - ¿Lo siente mucho, Dakota?
¡Cállese!
Chukity, tú y los chicos ocupaos de enterrar a este hombre.
Mañana nos espera un día duro.
Ojos Tristes, echa un vistazo a este lado,
creo que la máquina está a punto de parir a una mula.
¡Vamos!
Está muy dura.
Excusas, excusas.
- Buenos días. - Buenos días, Johnny.
- Buenos días, ¿dónde estamos? - Cerca de Massacre Creek.
En cuanto pasemos el puente, Dead Horse Point queda sólo a 5 millas.
¿Has oído eso, Emma? Dentro de 5 millas podrás volver a echar humo.
Será mejor que nos apresuremos si quiere que este tren esté en Tomahawk
el sábado a mediodía.
Pawnee y yo iremos a explorar.
- ¿Puedo ir con ustedes? - No.
Espere, soy el pasajero, ¿verdad? Se supone que debe cuidarme.
Exijo que se ocupe de mi custodia.
Está bien, venga.
¿Sabe montar?
Trataré de hacerlo.
Dakota, vamos adelantarnos. Vigile el tren.
Hemos entrado en territorio indio.
Cuidaré de ese montón de chatarra como si fuera usted, Srta. Kit.
Gracias, Dakota.
Regresaré.
- "Gracias, Dakota. Regresaré". - ¡Déjese de tonterías!
Menos mal que los cumplidos de Dakota no son balas,
- de lo contrario ya estaría muerta. - ¡No hay nada de eso!
Es vergonzoso que se haya enamorado de ese payaso.
Yo no me he enamorado de nadie.
Su sonrisa le impide ver las muescas que lleva en la culata, señora.
- ¡Le he dicho que se calle! - Sí, señora.
¡Y eso también va por ti!
Las vías están en buen estado. Desde aquí viajaremos rápido.
No, no viajaremos muy rápido. Terminan al otro extremo.
Dawson quiere la máquina.
Mire eso,
- ¿no es impresionante? - Es enorme.
Hace que uno se sienta cerca del cielo.
Demasiado para mí.
- Vayámonos de aquí. - ¿Ocurre algo?
Escuche.
- No oigo nada. - Eso es lo que ocurre.
Ni un pájaro, nada.
¿Tú qué opinas, Pawnee?
¿Ha oído lo que dice? Hay arapahoes por aquí.
Puede ser. Esperaremos al tren.
Usted entiende los signos indios, ¿de qué los sabe?
Cuando estuve en el circo del salvaje oeste de Wahoo Jim,
entre cacahuetes, palomitas y linimento. Utah y Wyoming.
- ¿Ha ido al circo? - No, no he ido nunca.
Me enseñó un indio llamado "Puñal Curvo".
Era un gran jinete y lanzaba cuchillos.
Tuvo que dejar el circo al morir su padre.
Ahora es el jefe de todos los arapahoes.
- ¿Conoce a Puñal Curvo? - Claro, somos amigos.
¿Ese salvaje que ha estado haciendo la guerra y causando problemas?
No es un salvaje, es un aborigen de esta tierra y tiene mucha categoría.
Y si tiene que hacer la guerra no es culpa suya,
usted haría lo mismo si fuera un arapahoe.
Están tardando mucho. Estoy inquieta.
Bonito paisaje. Perfecto para traer una chica y darle un ósculo.
- ¿Un qué? - Osculo. No sabe lo que es, ¿eh?
Veo que no.
¿Es malo?
Una chica no vive de verdad hasta que le dan un ósculo.
Creo que no entiendo muy bien lo que es un ósculo.
¿En serio? Es un beso.
- ¿Sabe qué es un beso? - He oído algo.
- ¿Le ha besado alguna vez? - Por supuesto que no.
¿Entonces cómo piensa encontrar un hombre, casarse y tener familia
si nunca la han besado?
Mi abuelo dice que ya me llegará la hora de que me besen.
Siga así y ya le llegará el momento cuando sea una vieja.
¿Le han besado alguna vez?
Sí, señora, desde Maine a California me han besado mucho.
- Pero ahora volvamos. - Espere.
Cuénteme eso de los besos.
Disculpe, señorita, pero quiero vivir.
- A su abuelo no le gustará. - No está aquí.
- Sí, pero está su amigo. - No le haga caso.
Es bastante difícil de explicar. No sé si me comprende.
No.
Por ejemplo, los esquimales. Son como los indios del Polo Norte.
El esquimal soluciona el tema del beso usando la nariz.
Cuando un esquimal se enamora de una chica, la besa así.
- Es la mayor tontería que he visto. - Pero para un esquimal no lo es.
¿Y si están resfriados?
Mire a los franceses. En Francia son muy románticos.
Se besan de una forma elegante.
- ¿Qué significa eso? - Es francés,
y significa "Querida, te adoro, te quiero".
- Qué tierno. - Sí.
Siga.
Hay todo tipo de besos. El beso maternal, como éste.
El beso para decir "Hace muchos años que no te he visto", como éste.
Y luego está el beso que se dan los buenos amigos, como éste.
Ya, pero lo que quiero saber es cómo besa un hombre joven de Colorado
a una chica cuando los dos se gustan mutuamente.
- Eso no es fácil de hacer. - Hágalo.
Un auténtico beso no se puede imitar.
Un beso así se da cuando se ama de verdad.
Mire, un joven tiene que estar totalmente enamorado,
y su chica debe pensar que él es lo mejor del mundo.
Entonces él la abraza así, con cariño,
porque ella es lo que él ha estado buscando toda su vida.
- Es ley de vida. - Eso es.
Entonces él la besa en la nariz, bromeando.
Luego sus hermosos ojos, sigue bromeando.
- Y al final... - ¿Sí?
La besa en la boca.
¡Cierra tu enorme bocaza!
- ¡Indios, son indios! - ¡Salgamos de aquí! ¡Vamos, vamos!
- ¡El arma! - ¡El rifle!
¡Moved esas carretas! ¡Ponedlas todas en círculo!
¡Adelante, traedlas hasta aquí!
Dakota, los vaqueros que luchen a este lado, que no fallen un tiro.
Chukity, coge el ala este y dales duro.
Vosotros, manteneos al margen y apagad el fuego si prende algo.
¡Aquí están!
Quédate quieto que te voy a tocar una marcha fúnebre.
Señora, esto es sólo una patrulla.
Si nos ataca el campamento completo estamos perdidos.
Tendremos que resistir. Los indios no atacan de noche.
¡Bárbaros del demonio! ¿Qué intentáis hacerle a mi Sweeny?
¡Apágalo!
¡Salva mis camisas!
No dispare entre las carretas, puede herir a alguien.
Sí, señora.
¡Puñal Curvo, soy yo, Johnny!
- ¿Es amigo suyo? - Eso creía yo.
¡Se van, se alejan!
¡Ganamos! Ha sido un final digno del teatro.
- Me temo que no, señora. - ¿Cómo? Les hemos rechazado.
- Era sólo una patrulla. - Es cierto.
En cuanto amanezca, atacarán con más refuerzos.
Nos estableceremos en el cañón.
Esta noche será conveniente acampar junto a las paredes.
Sobre todo los novatos.
Ayúdame.
No, aquí no. Toma.
Aquí está mejor.
¿Qué es lo que ha dicho?
Tenía miedo que los fuegos artificiales que lleva hubieran estallado.
¿Fuegos? ¿Qué fuegos?
Artificiales, para Tomahawk. Nuevo año chino.
- Pero eso fue en febrero, ¿no? - Yo...
mucho tiempo tarde.
Srta. Kit.
Si me lo permite.
- Gracias. - No hay de qué.
- Siento que la hayan herido. - No ha sido nada.
Srta. Kit, creo que Pawnee ha conseguido hablar con ese indio.
¿Sí?
¿Y bien, Pawnee?
Campamento...
en el norte.
- ¡200 valientes! - Sí, ya lo he entendido.
Pawnee, pregúntale si puedo ir con él a su campamento.
- ¿Está loco? - Tengo una idea.
¿Sabe lo que le harán esos indios? Le atarán con tiras de cuero,
y luego atarán una serpiente junto a su cara,
entonces mojarán el cuero y se dilatará y dilatará...
Nunca me he considerado muy valiente, el heroísmo es para los demás.
Pero ésta es una cuestión de supervivencia, si no voy, moriremos.
- ¡No le dejaré ir! - Srta. Kit,
los hemos ahuyentado, pero volverán al amanecer y serán 200.
Tal vez no le importe morir, pero hay muchos lugares que aún no he visto
- y que me gustaría ver. - ¡Lucharemos con valentía!
Y luego ya no hay puente, ¿cómo va a cruzar Massacre Creek?
Lo pensaremos sobre la marcha.
Si me deja ir ahora, puedo intentar conseguir...
Usted quiere intentar escaparse, ¿verdad?
- Le aseguro que no escaparé. - No me engañará.
Su problema es que jamás confió en mí, Srta. Kit.
Será mejor que comience a fiarse o dejará su cabellera y lo demás aquí.
Puede que tenga un buen plan.
Le escucharé.
Es un hombre de ciudad, tal vez tenga ideas ingeniosas.
No tanto como las suyas.
Vuelve a la carga, quiere enfurecerme. ¿Acaso no puede ser amable?
- Sigo escuchándole. - Sí.
Soy amigo de Puñal Curvo y creo que tengo una idea para convencerle.
Éste es mi plan.
¿Está claro?
Quiero hablar con Puñal Curvo.
¡Johnny! Si es Johnny "Dos Picas".
Has tardado en reconocerme, jefe.
Pintura fresca.
¿Qué estás haciendo aquí, Johnny?
- La última vez que te vi... - En Laramie.
Vamos.
¿Custer?
- ¿Cómo está Wahoo Jim? - Hace unos meses que no le veo,
se fue con su circo al este otra vez.
Era un buen chico. En Laramie hicimos el número estelar.
Sí, me usaste para tu número de los cuchillos, ¿recuerdas?
Entonces tenías bigote. El cuchillo se movió y te lo cortó.
No me lo he vuelto a dejar.
Qué tiempos.
¿Recuerdas lo que gritábamos cuando queríamos ayuda y había problemas?
¡Eh, Rud!
- Ahora me toca a mi gritarlo. - Johnny, siempre me ayudaste,
como un hermano. Somos amigos.
Mi pueblo no atacará tu caballo de hierro.
No hablo de eso.
Necesito tu ayuda para llevar ese tren a Tomahawk.
Estamos en guerra contra los blancos.
¿Recuerdas este truco?
- Doses, todos doses. - Está trucada, no puedes ganar.
Lo mismo que esta guerra, jefe. No puedes ganarla.
Ya sé que es verdad, pero mi gente nunca caminará junto al hombre blanco.
Si logro convencerles, ¿me ayudarás?
Tan solo perderás tu cabellera.
Música, maestro, por favor.
- Ahí está. - Sí, oiga como gritan.
Muy bien, señor, prepare todo eso, y rápido.
Pueblo mío, este hombre es muy sabio.
Conoce la magia oculta. Desea que le ayudemos a llevar su caballo de hierro
cuando el sol salga por el este.
Le respetamos porque es tu amigo, pero si es un hombre de gran poder
que nos muestre una señal.
Amigo, precisamente por eso estoy aquí.
Quiere ver una señal, ¿verdad? Le diré lo que voy a hacer.
Dentro de mi chaqueta tengo una cosa que le mostrará una señal,
algo que no ha sido visto anteriormente en estas montañas.
Ahora, si se retiran, todos los demás podrán verlo.
Quiero que examinen este pequeño objeto.
Pueden ver que es un palo y una cuerda. Sin trampa ni cartón.
Ahora cojo este palo, lo pongo en el fuego...
Retírense un poco. Gracias.
- ¿Qué ha dicho? - "Idiota".
Ya. Si las cosas no salen bien hay que volver a intentarlo, ¿no?
Verá, amigo, sólo quiero... Ya veo.
¿Qué ha dicho?
Oh, lo siento, no he visto que estaba ahí.
Acérquese, vamos, dejen paso. Dejen pasar al guerrero.
Quédese aquí, quiero que lo vea todo. Ver es creer, ¿sabe?
¿No es cierto, jefe?
Eso espero.
¡La señal! Enciende esa traca y salgamos de aquí rápido.
¡No hay nada como el mundo del espectáculo!
Escuchad. ¡Es Johnny!
¡Ha vuelto!
- ¿Ha salido bien? - Perfecto.
- Os ha gustado, ¿eh? - Buen trabajo, Johnny.
Traerán a todos los hombres que necesitemos.
A toda la tribu si hace falta.
Vaya, y ahora dígame, ¿qué van a hacer esos pieles rojas?
¿Cruzarán el río con la máquina a cuestas?
No cruzaremos la cañada. Iremos por Funeral Peak.
¿Cree que vamos a poder llevar una locomotora de 30 toneladas por ahí?
Las mulas y los indios van a acarrear con ese montón de chatarra,
aunque tengamos que desmontarla hasta el último tornillo y llevar
- cada uno de nosotros una parte. - ¿Qué?
¿Qué es lo que ha dicho?
Ya me ha oído, y lo que digo se hace.
Ni usted ni ningún viajero de turbinas flojas se atreverá a llevar
esta locomotora a la vía muerta. Esta corona de paletas
tendrá que seguir sobre su cilindro.
¡Y si revienta será responsabilidad suya!
- ¿Qué ha dicho? - Ha dicho que no.
¿Así que esas tenemos?
He cargado las artolas con cosas bastante peores,
así que si no quiere que le curta el cuero desde la cruz,
dele movimiento a la grupa.
¿Qué ha dicho?
Dice que si no desmonta la máquina le volará la cabeza.
Sabe cómo salirse con la suya,
¿verdad?
Empiece por ahí, yo iré por detrás.
Emma, ¿pero qué es lo que te han hecho?
Dios mío, yo no he tenido nada que ver.
Es como si viese a una gran señora sin su corsé.
No te inquietes, te volveremos a montar al otro lado de la montaña.
- Es humillante, ¿verdad? - No lo sé.
Estoy helado. ¿Cuánto falta para llegar?
Dead Horse Point está ya muy cerca.
- ¿Qué hora es? - Dos bajo cero.
Las ocho y media.
Bien, Tomahawk queda sólo a 20 millas.
Será mejor que me adelante, no quiero más problemas con la caravana.
Tal vez habría menos problemas si fuera otra persona, alguien de fiar.
Ya empieza otra vez, siempre provocándome.
- Se me está agotando la paciencia. - Cierre el pico.
Creo que es un error dejar que este tipo se adelante.
¿Quién manda, usted o ese monigote?
Aquí mando yo, y usted, váyase a explorar.
Quédese donde yo pueda verle.
Sí, señora.
- Coronel. - ¿Qué sucede?
Problemas. Venga rápido.
Están cruzando el paso con la locomotora.
Eso es imposible.
¡Los indios les ayudan!
¡Coronel Dawson!
Malas noticias, muy malas.
- ¿Qué ha pasado? - Un rostro pálido hizo gran magia.
Él y Puñal Curvo son amigos.
¡Mientes, maldito mestizo! ¡Nos has traicionado!
- No... Le estoy diciendo la verdad. - ¡Pagarás por haberme traicionado!
Muy bien, Clayton, hay que dar la cara.
Ve a Tomahawk, reúne a los chicos y venid aquí con caballos y armas.
Estaré en la colina de la curva del fantasma.
Si quieren guerra, entonces tendrán guerra.
- Date prisa. - Bien, coronel.
Willy, coge estos caballos.
Lo siento, pero hay bandidos.
Creo que trabajan para la diligencia. He visto cómo disparaban
contra esa torre hace unos cinco minutos.
- Les he seguido, pero han huido. - ¿Cuántos eran?
- Tal vez unos 20. - ¿Amigos suyos?
Deberían haber dejado rastros, pero no hay más huellas que las suyas.
Han usado Wínchester de largo alcance.
¡A mí no me importa ni quién ha disparado ni cómo!
¡Lo único que sé es que sin agua en el depósito el tren no se mueve!
No creo que pueda cargar más, Sr. Sweeny.
- ¿Cargar más qué? - Agua.
La llené de agua antes de salir de Epitafio.
¿Qué? Le dije que había que aligerar el peso del tren.
¿De qué se queja? Si no lo hubiese hecho, nos moriríamos aquí.
Lo que más me preocupa es que no tenemos leña para encender el fuego.
¿Leña? ¿Y todo esto que hay aquí, qué?
¡Bien, muchachos, empujad fuerte ahora! ¡Vamos, empujad!
¡Vamos, cortad esa leña! Necesitamos un buen montón.
Ojos Tristes no podrá hacer ni café con tan poca leña.
- Ya he acabado, ¿y usted? - Acabo enseguida.
Johnny, suba a la cabina y compruebe la presión de la columna de vapor.
Guapa, eso tiene que estar más brillante.
- Eso intento, cielo. - Pues frota mejor.
Eso también va por ti. Sácale todo el brillo que puedas.
- Oye, sigue estando muy dura. - Siento mucho.
Eh, Sr. Sweeny.
Gracias a Dios funciona. Chicas, bajaos de ahí ahora.
Bien, chicos, ya basta.
Flaco, lleva esas mulas de vuelta a Epitafio, ya no hacen falta.
Puñal Curvo, quédate junto a las carretas y protégelas hasta Tomahawk.
No podemos perder ni un solo minuto con esa locomotora.
¡Tenemos 40 minutos para hacer 20 millas y la mitad son cuesta arriba!
¿Listos? ¡Adelante!
Estos casquillos estaban tirados junto al tanque, ¿quiere verlos?
Claro que sí.
Disculpe, señorita.
No son de un Wínchester. Son de arma corta.
Efectivamente, y un arma así es de poco alcance.
Habría señales en los alrededores.
Pero estaban las huellas de Dakota.
Sí... Dakota.
Pawnee,
¿qué dijiste de Dakota la primera vez que le vimos?
La pura verdad. Dakota era muy guapo.
¡Dakota!
¿Dónde dijo que había sido oficial de paz?
- En Deadwood. - Estuve allí el mes pasado,
vendiendo cigarros puros y papel de fumar.
Dígame, Dakota, ¿conoce a Wild Bill Hickock?
Claro, fui uno de sus ayudantes. Es amigo mío.
- ¿Amigo suyo? - Eso he dicho.
- ¿Cuándo le vio por última vez? - Hace dos semanas.
Justo antes de unirme a la caravana del Colorado.
- ¿Y estaba bien? - ¿Por qué?
Porque cuando le vi hace un mes no estaba tan bien.
Descansaba en un ataúd, después de que un asesino llamado McCall le matara.
- ¡Vamos, pon el tren en marcha! - No puedo...
¿Qué ocurre? Pare inmediatamente.
¡Se nos escapa!
Vete más rápido, a toda máquina.
Ahí delante hay muchas curvas, no lo conseguiremos.
No te preocupes, ya pararás cuando lleguemos.
¡Johnny!
¿Está bien, Johnny?
Es su tren, Sr. Sweeny.
- ¿Estás bien? - Johnny, me ha golpeado.
¡Y vaya golpe! ¿Por qué diablos has subido aquí, Kit?
¡Creía que te iba a matar!
Cabalgad a los lados. Matad al pasajero.
Si no podéis acertarle, tirad a la caldera.
¡Eh, deben venir de Tomahawk!
Más velocidad.
Estamos ganando terreno.
Srta. Sweeny, ¿qué me estás haciendo? ¡Vamos, soy yo!
¡Respóndeme, Emma!
¡La presión! ¡Está perdiendo presión!
¡Los que estéis armados venid conmigo! ¡Vamos!
No tienen balas, vamos a por ellos.
Coronel, mire, ¡es el viejo Dodge!
¡Salgamos de aquí!
¡Rápido, abuelo, rápido!
¡Los que tengan cuerdas que las aten aquí y que tiren!
¡Dios mío! Aquí viene toda la ciudad de Tomahawk.
Y ahí está Chukity en la carreta.
Vamos, sujetad eso ahí. Vamos, sujetad eso ahí delante.
- ¿Qué hora es? - Quedan dos minutos.
- ¡Abuelo, sólo tenemos dos minutos! - Lo intentaremos.
Tan solo les queda un minuto, creo que su reloj atrasa.
¡Fracasaremos, no llegaremos para la hora!
Ese es el límite de la ciudad, pero no podemos moverla.
¿Es usted el alcalde de esta ciudad?
Sí, señor, y estos son los concejales.
Alcalde, no permitirá que un mísero cuarto de milla impedirá
que el tren obtenga la licencia, ¿verdad?
- No puedo hacer nada. - ¿Qué quiere decir con eso?
El documento se emitió bajo las leyes del territorio de Colorado,
y la Iey dice que el tren debe entrar en funcionamiento
a los seis años de la obtención del permiso.
Y esos seis años se cumplirán hoy a mediodía, en 45 segundos.
¡No me venga ahora con esos documentos!
Alcalde, piense en lo que esto significará.
No es sólo el oro y la plata que pueda extraer de las montañas,
ni la riqueza que creará en el país,
sino también el comercio y las escuelas para los niños.
Traerá una nueva civilización a la frontera.
Soy el primer pasajero del tren, alcalde. Este es mi billete,
del que estoy muy orgulloso. Y quiero contárselo a mis nietos.
- La ley territorial dice que... - ¿Qué importa la ley territorial?
Colorado ya no es un territorio, es un estado.
Hace un mes que es el 38 estado de los Estados Unidos.
¿Quiere usted que Tomahawk prospere? ¿Qué me dice, alcalde?
El futuro del oeste está en sus manos.
Bien, joven, vaya a coger aquella señal.
Chukity, haz un hoyo ahí delante, ¿quieres?
¡Por todos los santos, no hay tiempo que perder!
Propongo al consejo la ampliación de los límites de la ciudad
hasta el extremo posterior de ese tren.
Lo secundo.
- ¿Todos a favor? - Sí.
Moción aprobada.
¡Vamos, Johnny, vamos!
¡Buen chico, Johnny! ¡Colócalo ahí!
¡Rápido, rápido!
Como alcalde de Tomahawk declaro que el ferrocarril T y W
ha cumplido sus condiciones, hoy 5 de septiembre de 1876.
- Estoy orgulloso, Kit. - Gracias, abuelo.
- Toma la placa. - Mereces llevarla para siempre.
No, señor, es para ti. Voy a dejar de disparar.
¿Qué? Diablos, no puedes hacer tal cosa.
Un hombre de los Dodge no renuncia a su placa hasta que está muerto.
Lo sé, abuelo,
pero no soy un hombre, soy una chica. Y hay una gran diferencia.
¿Pero cómo lo has descubierto?
Con el hombre con quien me voy a casar.
Johnny, quiero presentarte a mi abuelo.
- Maldita serpiente ponzoñosa. - No es nada de eso, es un viajante.
¿Es un viajante? ¿Un vendedor?
No es posible. ¡Aléjate de él, Kit!
¡Quítate de en medio, aléjate de él!
Lamento tener que hacer esto, abuelo.
Bueno, si es así como lo sientes, devuélveme la placa.
- Tienes mi bendición. - No, Sr. Dodge.
¡Johnny!
Kit, tu abuelo tiene razón, no soy adecuado para ti.
Tú me lo dijiste, soy un desarraigado.
Pero yo te quiero. Te quiero.
Y yo te quiero, pero no deseo hacerte infeliz.
Siempre estaría de viaje y nuestra casa tan solo sería una parada.
Tal vez seas menos inquieto si... si te provoco una cojera.
Kit, es inútil hacerle frente al destino.
Te lo advierto.
Si piensas marcharte, calzarás un número menos.
Entonces adelante, porque en cuanto lleguemos a Epitafio me iré al este.
El tren a Durango, Alamosa y Point Six,
el expreso saldrá por la vía uno dentro de 30 segundos.
- Eh, tú. - ¿Sí, señor?
Si la estás buscando para despedirte, la verás allí.
- Sr. Sweeny, ¿ha visto a Johnny? - ¡Kit!
Debo decirte adiós.
- Te echaré de menos. - ¿Ah, sí? Yo también.
Sé buena y procura cuidarte mucho, ¿eh?
Johnny, ¿no vas a darme un beso?
Esos dos hacen una bonita pareja, ¿verdad?
No sé qué decir.
- Tú también. Cuídate mucho. - No te preocupes por mí, cielo.
Un hombre nacido para viajar sabe defenderse.
¡Johnny, te olvidas la gorra!
Vaya memoria.
- Y no llegues tarde a cenar. - El tren es siempre puntual.
¡Todos al tren!
Coged una carta.
Vamos, coged una carta.
Doses, todo doses.
Johnny, no olvides tu bastón, cariño.
- Adiós, Kit. - Adiós, cariño.
- Niñas, decidle adiós. - ¡Adiós, papá!
Adiós, Connie, Barbara, Marian, Marilyn, Joyce.
¡Adiós!
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.